El precio del oro roza los 5,600 dólares ante las amenazas de Trump contra Irán

El precio del oro se disparó este jueves hasta alcanzar un nuevo récord cercano a los 5,600 dólares la onza , mientras el petróleo también repuntó luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump , amenazara con un ataque militar contra Irán . Favorecido además por la debilidad del dólar, el interés por los metales preciosos, considerados inversiones refugio en tiempos de incertidumbre en los mercados, también hizo que el valor de la plata lograra un pico momentáneo. El oro llegó a subir más de 300 dólares en un momento dado de la jornada, hasta superar los 5,595 dólares la onza, después de que Trump afirmara que Teherán debía negociar un acuerdo sobre su programa nuclear, que Occidente cree que tiene como objetivo la fabricación de una bomba atómica. «Esperemos que Irán se siente rápidamente a la mesa y negocie un acuerdo justo y equitativo —SIN ARMAS NUCLEARES— que sea bueno para todas las partes. El tiempo se acaba, ¡es realmente esencial!», escribió el magnate republicano en su red Truth Social. «¡El próximo ataque será mucho peor! No dejen que eso vuelva a suceder», añadió, en referencia a los bombardeos estadounidenses contra varias plantas atómicas iraníes en junio. Un grupo de ataque naval estadounidense que Trump describió como una «armada», liderado por el portaviones USS Abraham Lincoln, se encuentra ahora en aguas de Oriente Medio. «Confianza» El presidente estadounidense dijo que estaba «listo, dispuesto y capacitado para cumplir rápidamente su misión, con rapidez y violencia, si fuera necesario». La cadena CNN afirmó que estaba considerando un ataque tras el fracaso de las negociaciones nucleares. «El oro es el inverso de la confianza. Cuando se debilita la confianza en la coherencia de las políticas, el oro deja de comportarse como una cobertura y pasa a ser una alternativa. Eso es lo que estamos viendo ahora. No es miedo a una recesión», consideró el analista de mercados Stephen Innes. En Hong Kong, residentes que esperan sacar provecho del repunte de los metales preciosos están comprando lingotes de plata como alternativa al oro, ahora inalcanzable por sus máximos. A pesar de aumentar su oferta para satisfacer la fuerte demanda, tiendas de ese centro financiero semiautónomo chino vieron cómo se agotaban cientos de lingotes en poco más de una hora. Ken Wong, jubilado de 65 años, comenzó a hacer fila en la tienda Lee Cheong alrededor de las 05:00 de la mañana y logró comprar cinco barras de plata. Contó a la AFP que la compra de ese metal le ofrecía la oportunidad de invertir rápidamente en un activo refugio en alza, mientras que el oro se ha vuelto «demasiado caro». En otro frente, el aumento de las tensiones geopolíticas provocó además una subida de casi el 2% en los precios del petróleo, con el West Texas Intermediate en su nivel más alto desde septiembre y el Brent del mar del Norte en niveles no vistos desde julio, en medio de las preocupaciones sobre el suministro. En la jornada bursátil asiática, Hong Kong, Shanghái, Singapur y Seúl subieron, mientras que Tokio se mantuvo estable. Sídney, Wellington y Taipéi cayeron. Manila se hundió cuando los datos mostraron que la economía filipina creció el año pasado a su ritmo más lento desde 2011, sin contar la pandemia. El dólar siguió también bajo presión, incluso después de que el secretario del Tesoro estadounidense, Bessent, declarara a la CNBC que «Estados Unidos siempre ha tenido una política de dólar fuerte», un día después de que Trump pareciera celebrar su reciente debilidad. ]]>

Trump: La Fed debería «bajar sustancialmente» las tasas de interés

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump , criticó el jueves la política monetaria de la Reserva Federal (Fed, banco central) y dijo que debería «bajar sustancialmente» las tasas de interés , un día después de que pausara su serie de recortes. El miércoles, la Fed votó 10-2 a favor de mantener sin cambios la tasa de referencia de préstamos, lo que llevó al mandatario estadounidense a renovar su arremetida contra el presidente de la Fed, Jerome Powell. «Jerome ‘Demasiado Tarde’ Powell volvió a negarse a recortar las tasas de interés, a pesar de que no tiene absolutamente ninguna razón para mantenerlas tan altas», escribió Trump en su plataforma Truth Social. Calificó a Powell de «idiota» y añadió: «¡La Reserva Federal debería bajar sustancialmente las tasas de interés, AHORA!». Los tipos de interés de referencia se hallan en un rango de 3.50% a 3.75% . Si bien Trump dijo que Powell «admite que la inflación ya no es un problema ni una amenaza», la Fed señaló en un comunicado el miércoles que el índice de precios «sigue siendo algo elevado». La extensa publicación de Trump en redes sociales se produce en medio de la intensificación de los ataques del gobierno contra el banco central. El presidente intentó destituir a una gobernadora de la Fed, Lisa Cook, por acusaciones de fraude hipotecario, al tiempo que el Departamento de Justicia inició una investigación sobre Powell por las reformas en la sede del banco, lo que provocó una inusual reprimenda del propio Powell. ]]>

Semiconductores. Tres ventajas competitivas de México

La industria global de los semiconductores volvió a poner un hecho incómodo en el centro de la conversación: la tecnología más estratégica del siglo XXI depende de cadenas de suministro largas, concentradas y, por lo tanto, vulnerables. El mercado sigue creciendo. World Semiconductor Trade Statistics (WSTS), una organización global que representa a la gran mayoría de las empresas del sector, proyecta que en 2025 alcanzará un valor de 700.9 mil millones de dólares y en 2026 superará los 760.7 mil millones. La pregunta ya no es solo quién puede fabricar, sino quién puede responder más rápido y con menos riesgo a necesidades cada vez más sofisticadas. 1) Nearshoring/reshoring: recortar semanas en un mundo que cobra por día 2) Flexibilidad: cuando el valor no es producir, sino ajustar En ese contexto, México tiene tres ventajas muy concretas para integrarse con fuerza a la manufactura de semiconductores (particularmente en back-end: empaque, ensamble, prueba, así como en manufactura vinculada), aprovechando su vecindad con el mayor polo de demanda tecnológica del planeta: Estados Unidos. No se trata de romanticismo industrial, se trata de tiempos, costo de oportunidad y velocidad comercial. El nearshoring dejó de ser una palabra de moda cuando las disrupciones al comercio global durante la pandemia evidenciaron cuán concentrada está la capacidad de producción. Un reporte del Congreso de EE. UU (Semiconductors: U.S. Industry, Global Competition, and Federal Policy) . documenta que, en 2021, la mayor parte de la capacidad de manufactura de semiconductores se ubicaba en China (21%), Taiwán (19%), Corea del Sur (17%) y Japón (16%), mientras que EE. UU. concentraba el 11%. La implicación logística es directa: el tiempo físico y operativo para mover componentes, materiales y producto terminado se vuelve una variable estratégica. Como referencia, las rutas de carga marítima desde Shanghái a Los Ángeles suelen estimarse en rangos de 27–36 días (“reglas de dedo” de 30–40 días para el transporte marítimo China–EE. UU. se reflejan de forma consistente en las guías del sector logístico). México no elimina la complejidad de la fabricación de semiconductores, pero sí reduce drásticamente el tramo “lento” de la cadena: acercar etapas críticas a Norteamérica significa menos inventario en tránsito, menos capital inmovilizado y una respuesta más inmediata a la demanda real. En semiconductores, la flexibilidad no es un nice to have: es margen. Cambios de mix, prioridades del cliente y sustitución de componentes suceden con una frecuencia mayor a la que aceptan los calendarios oceánicos. Aquí la vecindad pesa, la cercanía geográfica y los husos horarios compatibles permiten iteraciones operativas y comerciales con menor fricción. Además, hay un dato que suele pasarse por alto, la cadena del semiconductor es, por diseño, multinacional. El mismo reporte del Congreso estadounidense señala que un chip puede cruzar fronteras hasta 70 veces durante su proceso productivo. En una cadena así, la flexibilidad se vuelve una ventaja estructural cuando reduces distancia y la necesidad de coordinación. Cada cruce “cuesta” tiempo, coordinación y riesgo; por eso la proximidad a clientes y socios críticos se traduce en competitividad. 3) Rapidez de calificación e ingeniería: time-to-market como arma competitiva La tercera ventaja es la más subestimada: la velocidad para calificar nuevos productos y de ejecutar corridas de ingeniería capaces de estimar tiempos y procesos. La innovación hoy se mide en ciclos cortos; ganar mercado depende de llegar, corregir y escalar la producción antes que todos los demás jugadores. Y eso exige una mayor proximidad entre los equipos de diseño, las áreas de calidad, el área de manufactura y el cliente. Si el mercado global ya rebasó los 600,000 millones de dólares anuales y continúa acelerándose, las empresas no solo pelearán a través de la capacidad operativa en una o varias sedes; pelearán por medio de la velocidad de aprendizaje. México puede ser el “acelerador” de esa curva de conocimiento en Norteamérica, al convertirse en un lugar donde probar, ajustar, validar y volver a correr —con menos fricción logística— para que el producto llegue a producción antes que la competencia. La oportunidad es real, pero no automática. Convertir las ventajas relacionadas con la cercanía y la flexibilidad en industria requiere enfoque, talento técnico, infraestructura, certidumbre energética, permisos ágiles y un entorno de inversión que entienda que, en semiconductores, la velocidad también es una política industrial. México ya tiene la geografía, lo que sigue es ejecutar una adaptación muy precisa a la cadena global de semiconductores, con disciplina y organización, de manera que la ventaja sea sostenible. _____ Nota del editor: José Luis Jáuregui es docente de la Maestría en Innovación y Excelencia Operacional en CETYS Universidad. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Alza en seguros pegará a la salud y el bolsillo de los usuarios

Este jueves, Puri Lucena y Alberto Zanela hablan sobre el impacto que tendrá el aumento de los seguros privados en los mexicanos, ya que habrá que pagar más por las pólizas o dejar de pagarlas y usar el sistema de salud público, con el riesgo de enfrentar carencias, tener largas esperas por atención médica y aumentar el gasto de bolsillo. También comentan estos temas importantes: – Fitch plantea un T-MEC que sobrevive, pero con riesgo a entrar en modo ‘zombi’ – México y EU reanudan diálogo comercial con agenda de reformas al T-MEC – AICM promete mayor seguridad y menos tiempos de espera tras remodelaciones – Tras perder miles de millones, las big tech entierran el metaverso y apuestan por la IA – Él es Gilberto Trujillo, el artesano de Taxco que cautivó a la reina Letizia de España ]]>

Las nuevas reglas de la economía: deseo, datos y anuncios en ChatGPT

Imagina que pides a una IA un plan para aprender inglés y, debajo de la respuesta, aparece algo “patrocinado”. OpenAI ya dijo que planea probar publicidad en ChatGPT para usuarios adultos en Estados Unidos, con anuncios claramente etiquetados y colocados al final de algunas respuestas (OpenAI, 2026). El giro no es solo financiero: es un espejo de lo que hoy significa “generar valor”. Durante siglos, “valor” se confundió con el objeto: el producto, la utilidad, la tecnología. Pero, el verdadero diagnóstico es más difícil de aceptar y realista: el valor no vive dentro de las cosas, sino en la mente. Y la mente valora según la voluntad: fuerzas biológicas, en gran parte inconscientes, que se manifiestan como deseos y orientan decisiones. No compramos cosas; compramos la posibilidad simbólica de deseos cumplidos. Por eso un reloj puede significar estatus, un auto “control”, y un seguro “tranquilidad”: meta-valores que pesan más que la función. Aquí aparece una de las nuevas reglas de la economía: la escasez decisiva ya no es el producto, sino la atención humana. La IA volvió abundante algo antes raro: borradores, análisis, resúmenes, “inteligencia aplicada”. Pero operar esa abundancia cuesta. Stanford estima que entrenar modelos de frontera es carísimo: el cómputo de GPT-4 se calculó en 78 millones de dólares, y Gemini Ultra en 191 millones (Stanford HAI, 2024). Cuando el costo fijo es tan alto y el costo marginal de producir respuestas tiende a bajar, el problema deja de ser “hacer inteligencia” y pasa a ser “capturar voluntad” para financiarla. La segunda regla: la economía premia lo que hace sentir bien rápido y con el mínimo esfuerzo. No lo inventó la IA; lo perfeccionaron décadas de consumo masivo y feeds infinitos. DataReportal estima que el usuario “típico” pasa 2 horas y 23 minutos diarios en redes sociales (DataReportal, 2024). En otras palabras, “piensa poco, consume mucho”: la competencia real de la IA no es otra IA, sino cualquier máquina cultural que entregue dopamina barata. Si el valor se genera conquistando voluntad, entonces el mercado favorece lo que reduce fricción y aumenta gratificación inmediata. En ese contexto, la publicidad no es una traición moral; es una respuesta de supervivencia. El mercado publicitario global ronda magnitudes gigantes: WARC (2025) proyectó 1.17 billones (trillion) de dólares en gasto publicitario mundial para 2025. Y Reuters (2026) reportó que OpenAI empezó a moverse hacia anuncios en su chatbot, precisamente por la presión de costos e ingresos en la carrera de infraestructura. La frase “si no puedes con el enemigo, únete a él” deja de ser cinismo y se vuelve ingeniería de incentivos. Pero aquí viene la pregunta que importa: ¿la IA servirá a los grandes capitales o a la evolución humana? La respuesta honesta es “a ambos”, pero en tiempos distintos. En el corto plazo, el dinero empuja hacia modelos que monetizan atención y datos. En el mediano y largo, la IA también abre una ventana civilizatoria: puede elevar productividad, aprendizaje y ciencia. Un estudio de campo encontró que la asistencia con IA aumentó la productividad en atención al cliente en torno a 15% en promedio, con ganancias mayores para trabajadores menos experimentados (Brynjolfsson, Li, & Raymond, 2025). Eso sugiere una vía de “generar valor” más profunda: ampliar capacidades humanas, no solo capturar impulsos. La tercera regla, entonces, es ética: lo que la economía optimiza depende de cómo definamos valor. Si valor es solo “enganche”, ganará la maquinaria de placer rápido. Si valor es “evolución”, tendremos que diseñar instituciones, productos y métricas que premien bienestar, verdad y desarrollo. En términos psicosociológicos: la voluntad gobierna, pero la razón puede intervenir; el futuro no está escrito, se modela. La IA no nos salvará de ser humanos. Pero sí puede ayudarnos a ser mejores humanos, si dejamos de confundir atención con sentido. _____ Nota del editor: Juan Carlos Chávez es Profesor de Creatividad y Etología Económica en el sistema UP/IPADE y autor de los libros Sistema 3: La Mente Creativa (2025), Homo Creativus (2024), Biointeligencia Estratégica (2023), Inteligencia Creativa (2022), Multi-Ser en busca de sentido (2021), Psico-Marketing (2020) y Creatividad: el arma más poderosa del Mundo (2019). Es director de www.G-8D.com Agencia de Comunicación Creativa y consultor de empresas nacionales y transnacionales. Encuentra sus libros en Amazon y síguelo en Facebook , Instagram , YouTube y LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Cuando la logística deja de usar IA… y comienza a pensar con ella

El anuncio de Ocean Network Express (ONE) y MTI creando Quaveo no es una nota corporativa más. Es una señal estructural: la industria marítima dejó de “probar” Inteligencia Artificial (IA) y comenzó a diseñar empresas cuyo núcleo es la IA. Ya no se trata de dashboards más sofisticados ni de automatizar tareas aisladas, sino de reconfigurar el modelo operativo completo: optimización de flotas, automatización con agentes, soporte a decisiones en tiempo real, rediseño de procesos y nuevas formas de generar valor. El mensaje es brutalmente claro: la logística global está pasando de la visibilidad a la inteligencia operativa. Quien no integre IA en el corazón de su cadena quedará fuera de la conversación competitiva. La sorpresa: América Latina no llega tarde Durante años, el sector confundió digitalización con digitalización cosmética. Tener tracking, portales y reportes parecía suficente. Hoy ya no lo es. La volatilidad geopolítica, la presión sobre márgenes, la congestión crónica y la complejidad documental exigen algo distinto: sistemas que no solo muestren lo que ocurre, sino que propongan qué hacer cuando el plan se rompe. La IA deja de ser una “capa” tecnológica para convertirse en una capa decisional. Eso es lo que Quaveo representa: una naviera que entiende que el futuro no está en operar barcos con software, sino en orquestar decisiones con inteligencia. No es futurismo. Es supervivencia industrial. El error común es pensar que esta revolución ocurre únicamente en Asia, Europa o Estados Unidos. No es así. En México y América Latina, las Logtechs ya están operando con IA en entornos reales de negocio. No en pilotos de laboratorio, sino en operaciones diarias con importadores, exportadores, forwarders, agentes y áreas de supply chain que miden resultados en horas ahorradas, errores evitados y costos reducidos. Hay plataformas que ya utilizan IA para automatizar flujos operativos, interpretar eventos complejos, detectar inconsistencias documentales, priorizar cargas según impacto financiero, anticipar disrupciones y sugerir acciones correctivas. No se trata solo de “ver” dónde está un contenedor, sino de que el sistema recomiende reprogramar un tramo, advierta un conflicto de fechas, identifique un error de mapeo de eventos con una naviera o alerte sobre un riesgo antes de que se transforme en atraso o sobrecosto. El impacto es tangible: menos fricción entre áreas, menos dependencia de correos, llamadas y planillas paralelas, mayor consistencia en la información y una operación que deja de ser reactiva para volverse anticipatoria. La IA no reemplaza al operador logístico; lo eleva. Automatiza lo repetitivo, sugiere escenarios, reduce el ruido operativo y permite que el talento humano se concentre en lo que realmente agrega valor: negociar, resolver excepciones críticas, optimizar redes y diseñar estrategias de abastecimiento más resilientes. Aquí está el punto incómodo para la industria: la ventaja ya no está en “tener tecnología”, sino en cómo se integra a la lógica de negocio. Muchas organizaciones siguen celebrando visibilidad mientras otras ya delegan microdecisiones a sistemas inteligentes. La brecha no será digital. Será decisional. Y en esa carrera, América Latina, contra todo pronóstico, no parte desde atrás. De cadenas visibles a cadenas que piensan Lo que viene es más profundo que una nueva ola de software. Estamos entrando en una etapa donde las cadenas logísticas no solo se observan, sino que se corrigen en tiempo real. La combinación de IA, automatización y modelos agénticos permitirá que los sistemas reprogramen rutas, reasignen prioridades, gestionen excepciones y aprendan de cada operación. La logística deja de ser una secuencia de tareas para convertirse en un sistema adaptativo. Eso redefine el juego competitivo para México. En un contexto de nearshoring, presión sobre tiempos de entrega y exigencia de trazabilidad, la capacidad de decidir rápido y bien se vuelve ventaja estructural. No se trata únicamente de mover más carga, sino de moverla con inteligencia. De reducir fricción en aduanas, puertos y transporte terrestre. De integrar datos dispersos –navieras, terminales, agentes, documentos– en una capa común de decisión. De pasar del “qué pasó” al “qué hacemos ahora”. La lección de Quaveo es potente: las grandes navieras entendieron que el valor futuro no está solo en los activos físicos, sino en la inteligencia que los gobierna. Pero la historia no termina en Asia. En México y América Latina, las Logtechs ya están demostrando que es posible construir esta capa decisional desde la región, con conocimiento local, operación real y resultados medibles. No estamos importando el futuro. Lo estamos prototipando en nuestras propias cadenas. En logística del siglo XXI no ganará el más grande ni el más visible, sino el que mejor piense. Y en ese terreno, México y América Latina no están observando desde la orilla. Están diseñando el sistema. Porque el futuro de la logística no se predice: se ejecuta. ____ Nota del editor: Gabriel Gurovich es Chief Evangelist Officer KLog.co Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Sin que lo notaras, Alexa tiene más independencia y puede hacer cosas por ti

Lo que comenzó como un simple altavoz para poner música o consultar el clima lleva años transformándose de forma silenciosa. De acuerdo con Michele Butti, VP de Alexa International, Amazon dejó atrás la era de los simples chatbots para convertir a Alexa en una IA agéntica, un asistente capaz de ejecutar acciones complejas en nombre del usuario, con la intención de marcar un cambio radical en la forma de interactuar con la tecnología en el hogar. A diferencia de otros modelos que se limitan a la conversación, la visión de Amazon es que Alexa sea un ejecutor. «Queríamos a Alexa como un asistente personal especial para realizar acciones en nombre de los clientes: gestionar su calendario, pedir su comida o reservar restaurantes», explica Butti. Para lograr esta capacidad de ejecución sin perder la inmediatez, Amazon utiliza más de 70 modelos de lenguaje (LLMs) que operan simultáneamente en tiempo real. Esta multiplicidad permite que el asistente optimice su rendimiento según la tarea solicitada, ya sea algo simple o una planificación de alta complejidad. Por ejemplo, si un usuario solicita un itinerario familiar de dos semanas para vacaciones en Sudamérica, Alexa emplea modelos generativos complejos para procesar datos reales y personalizados, como si fuera ChatGPT. Sin embargo, si la orden es simplemente «encender la luz», el sistema activa un modelo más rápido y determinista para garantizar una respuesta casi instantánea. Esta evolución técnica no se limita al software, pues también tiene impacto a través del hardware, gracias a la adquisición de Annapurna Labs en 2015, una empresa encargada de diseñar sus chips de silicio. Estos procesadores y GPUs están optimizados específicamente para aplicaciones de IA, permitiendo que sus dispositivos procesen información de manera local. El uso de hardware propio, detalla Butti, permite funciones avanzadas de privacidad y personalización, como el reconocimiento visual conectado a funciones cotidianas, el cual permite que Alexa reconozca, por ejemplo, a un miembro de la familia en la cocina y le entregue un mensaje específico, como un recordatorio para sacar la basura. Este enfoque se sustenta bajo el concepto de “inteligencia ambiental”, una estrategia donde se busca que la IA esté presente en el hogar de forma no intrusiva, permitiendo una experiencia «manos libres» que aleje a los usuarios de las pantallas de los smartphones, es decir, una tecnología que sirva al usuario y luego «se desvanezca en el fondo», apunta el ejecutivo. La comparación con los teléfonos inteligentes es clave en esta visión. Mientras que sacar un celular para consultar un dato suele generar distracciones e invitar a otros a usar sus dispositivos, Alexa permite resolver dudas mediante la voz sin interrumpir la dinámica familiar. «Ella está ahí para servirte y luego desaparece en el fondo. No te distrae de lo que estás haciendo», afirma Butti. En términos de servicios, la capacidad agéntica se potenciará mediante alianzas estratégicas. Un ejemplo es la colaboración que tendrán con Rappi, que permitirá realizar pedidos de comida o compras de «comercio rápido» de manera mucho más fluida y directa a través del asistente. La diferenciación es fundamental en una industria cada vez más competida y compleja. De acuerdo con datos de Mordor Intelligence, el mercado de altavoces inteligentes se valoró en 16,590 millones de dólares y se estima que llegará hasta los 37,600 millones de dólares en 2031, impulsado por la “sólida adopción de funciones de IA generativa, las capas de servicio de suscripción y los estándares de interoperabilidad”. Por el momento, Amazon es la empresa con participación más grande en la industria, sin embargo, no es la mayoría, ya que Alexa tiene una cuota de mercado del 38.12%, mientras que Google, con Gemini, Samsung, con Bixby, y Apple, con Siri, entre otros jugadores, también complejizan la carrera. En el futuro, señala Mordor, se prevé que el software sea más relevante entre los usuarios de este tipo de dispositivos “a medida que la orquestación de IA se convierte en la principal palanca de valor, pues las actualizaciones continuas ofrecen a los proveedores una vía para monetizar la posventa mediante nuevas habilidades y suscripciones premium. Para el representante de la empresa, Alexa es, ante todo, un servicio informático. «Es un proveedor de servicios. Es una computadora o un compañero constante” y la ambición de la empresa que sea “omnipresente” en el futuro, es decir, no descartan la posibilidad de que se expanda a través de wearables como auriculares, gafas inteligentes o incluso anillos y pulseras, además de una integración cada vez mayor en los automóviles. El objetivo final “es que Alexa esté disponible dondequiera que el cliente necesite un asistente, ya sea esquiando, andando en bicicleta o conduciendo”, finaliza Butti. “Esta movilidad es esencial para competir con los asistentes integrados en sistemas operativos móviles”, mientras evoluciona hacia una IA que no solo habla, sino que actúa para mantener su relevancia en un mercado tecnológico cada vez más saturado. ]]>

El costo real de la rotación laboral: reemplazar a un empleado puede costar 150% de su sueldo

La rotación de personal es uno de los retos más costosos para las empresas en México , y también de los menos dimensionados. No solo se trata de la salida de un colaborador, sino de un impacto económico que puede sumar el 1.5 veces del salario mensual de la persona que se va, o incluso más. Para Buo, empresa de gestión de talento con IA, el enfoque es claro: entender la rotación como un problema estructural de decisiones empresariales, atravesado por las condiciones del sector y factores internos y, sobre todo, el grado de compatibilidad real entre las personas y las organizaciones. México tiene altas tasas de rotación Para Mariano Miranda, director ejecutivo de Buo, México tiene una de las tasas de rotación más altas de América Latina, especialmente en industrias con mayor volumen de personal. Veamos los números. Según la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (AMEDIRH), la tasa de rotación laboral alcanza el 17%, mientras que para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la cifra asciende a 24.5%, cuando el promedio de sus miembros es de 19. Un estudio de Market Research reveló que cinco de cada diez organizaciones registraron un alza en la rotación de su personal en 2023, con 60 renuncias por empresa, en promedio. Según Miranda, los sectores más afectados son el de alimentos y bebidas, retail, hospitalidad, turismo y logística. En el ámbito administrativo, banca, seguros y servicios financieros enfrentan retos similares. Los motivos de las renuncias son multifactoriales, pero suelen tener tres tendencias principales: un mal liderazgo, el salario o prestaciones insatisfactorias y el ambiente laboral. Además de los altos índices de rotación, están los retos para encontrar a candidatos. El Estudio de Remuneraciones 2024-2025 de PageGroup menciona que 20% de las empresas enfrentan una fuerte competencia con otras organizaciones por el mismo talento. Dato relevante considerando que la tasa de desocupación es de 2.4%, según datos de diciembre de 2025 del Inegi, lo que dificulta reemplazar el talento con rapidez. Por ello, la rotación de personal no es solo un tema para el área de Recursos Humanos, sino un problema de negocio e incluso una fuga de capital. ¿Cuánto cuesta que alguien se vaya? De acuerdo con Mariano Miranda, la literatura económica y datos de organismos como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional suelen estimar el costo de la rotación entre tres veces el salario mensual para personal operativo, y hasta cinco veces en perfiles administrativos. Las estimaciones incluyen el reclutamiento, el entrenamiento y otros costos asociados para que el nuevo empleado se integre. Sin embargo, para Buo, el cálculo es diferente. Para la firma de gestión de talento, el costo de rotación se sitúa en aproximadamente el 1.5 veces del salario mensual del trabajador. Este número se explica dividiendo los costos en dos categorías principales: los fijos, relacionados a aspectos necesarios para que una persona realice su empleo, como uniformes, equipos o licencias de software, y no necesariamente bajan de inmediato cuando una persona renuncia. Y en segundo lugar, la pérdida de ingresos, que se manifiesta de forma directa cuando una posición clave queda descubierta o cuando el nuevo ingreso no alcanza el nivel óptimo de desempeño, por lo que contempla el tiempo de reemplazo, la reducción de productividad y la curva de aprendizaje del nuevo elemento. “El mayor impacto de la rotación no está en el gasto, sino en lo que la empresa deja de producir. (…) Cuando alguien se va, no solo se pierde talento: se pierde continuidad, velocidad y conocimiento operativo”, opina Mariano Miranda. Buo centra su métrica en este último para saber realmente el impacto económico de las empresas y dónde tienen mayor margen de acción en corto plazo. “Las empresas siguen subestimando la rotación porque solo ven los costos visibles, no la pérdida de ingresos.” Perfilamiento ideal: cómo cambiar la perspectiva puede ayudar a reducir la rotación Entender las razones principales de la rotación laboral es muy necesario, pero insuficiente. Según la experiencia de Buo, un factor clave, que va más allá del salario y la compensación, o el ambiente laboral, es el perfilamiento conductual. Es una premisa sencilla, pero puede ser esencial. Todas las organizaciones tienen características únicas que hacen que ciertos perfiles prosperen y permanezcan, mientras otros no. Identificar qué valores, competencias, conocimientos y conductas comparten las personas que sí se quedan permite construir un perfil de éxito específico para cada empresa. Es decir, estudiar qué distingue al personal que ha demostrado interés de permanencia en una empresa, y buscar a personas que coincidan para las futuras vacantes. No se trata de replicar un estereotipo o sesgos demográficos, sino en aumentar el grado de compatibilidad entre una persona y la organización desde su proceso de contratación. La teoría tiene fundamento. De acuerdo con el Barómetro de Talento 2025 de Manpower, el Índice de Bienestar es uno de los tres pilares fundamentales para medir la opinión de los trabajadores, y en este se contempla el sentido y propósito, así como la alineación de los valores personales con los empresariales. A nivel mundial, México reporta altos niveles de sentido y propósito, así como de valores, con un promedio de 88%. Sin embargo, existe una brecha relevante entre la jerarquía. Mientras que los directivos y altos cargos reportan hasta 89% de satisfacción, los trabajadores de primera línea tienen 65%. Incluso, Manpower identificó que esta es una de las razones por las que la Generación Z está inconforme con sus empleos: “Buscan trabajar en empresas con propósito y coherencia, que permitan expresarse y contribuir a una cultura fuerte y alineada con sus valores personales”, señala la empresa. ¿Hay efectos positivos? Buo apuesta por la compatibilidad desde el inicio, para que la búsqueda de talento sea más efectiva. Para ello utiliza información en tiempo real, de manera específica de cada empresa, región y contexto operativo. Aproximadamente el 15% de la data proviene de datos internos de desempeño y rotación, mientras que el 85% restante se genera directamente a partir de mediciones

Mark Carney emerge como el principal contrapeso a Donald Trump

El Foro Económico Mundial, celebrado en Davos, tuvo protagonista al presidente al presidente Donald Trump, quien marcó la agenda del encuentro, con amenazas sobre Groenlandia, negociaciones con Ucrania y la creación de un consejo de paz que podría rivalizar con la ONU. Sin embargo, la verdadera estrella del encuentro fue otro: el primer ministro de Canadá, Mark Carney. Con un discurso contundente de 17 minutos, el gobernante canadiense se puso al frente de la respuesta de las potencias occidentales a las provocaciones de Trump. El mensaje de Carney provocó que los presentes en el foro suizo se pararan a aplaudir. “Hoy hablaré sobre una ruptura en el orden mundial, el final de una ficción agradable y el comienzo de una dura realidad, donde la geopolítica del poder duro no tiene límites ni restricciones”, dijo Carney. El político canadiense, quien sustituyó al liberal Justin Trudeau hace menos de un año, dijo que el orden internacional permitió a países como el suyo prosperar. El modelo basado en el orden internacional benefició especialmente a la hegemonía estadounidense, sin embargo, este ya no funciona. “Déjame ser directo. Estamos en medio de una ruptura, no de una transición”, sentenció Carney. El responsable de esa ruptura no fue mencionado por Carney, pero las audiencias en Davos y en el mundo intuyeron que el mensaje tenía un destinatario: el presidente Donald Trump. Carney sugirió también que países como el suyo, “potencias medias”, deberían forjar alianzas estratégicas para evitar ser sometidos por quienes controlarán el nuevo orden global, Estados Unidos, China y Rusia. “Las potencias intermedias deben actuar juntas, porque si no estamos en la mesa, estamos en el menú”, dijo Carney en referencia a las amenazas de Trump para hacerse del control de Groenlandia, un territorio que forma parte de Dinamarca, un país miembro de la OTAN. De hecho, Carney puede identificarse con esas amenazas. Trump ha dicho en más de una ocasión que a Canadá le iría mejor si se convirtiera en el estado número 51 de Estados Unidos. “Davos fue en muchos aspectos una historia de dos discursos: el del presidente Trump y el del primer ministro canadiense Mark Carney. Ambos dejaron al descubierto que estamos en medio de una gran interrupción y reforzaron una creencia creciente de que debemos tomar el mundo como es, no como nos gustaría que fuera”, indica Michael Froman, presidente del Consejo de Relaciones Exteriores (CFR) y exrepresentante comercial de Estados Unidos, en un artículo. El canadiense fue “muy valiente” por enfrentar a Trump en este escenario, de acuerdo con el Nobel de Economía Paul Krugman. “Canadá se encuentra justo al lado de Estados Unidos, cuya economía es 12 veces mayor. La naturaleza quiere que Canadá y Estados Unidos estén estrechamente entrelazados. Y por esta razón, Canadá está posiblemente más expuesto a las consecuencias de la ira de Trump que cualquier otra nación”, escribió en su blog. El enojo de Trump Las consecuencias no se han hecho esperar. Este sábado Trump amenazó a Canadá con aranceles del 100% si firma un acuerdo comercial con China. “Si el gobernador Carney cree que va a convertir a Canadá en un puerto de entrada para que China envíe bienes y productos a Estados Unidos, está muy equivocado. China se tragará a Canadá por completo, la devorará sin piedad, destruyendo sus negocios, su tejido social y su estilo de vida”, escribió el mandatario en su plataforma Truth Social. Carney restó importancia a las amenazas de Trump y las consideró una estrategia antes de la próxima revisión del acuerdo comercial norteamericano TMEC. Trump advirtió el fin de semana de que impondría «aranceles del 100%» a las importaciones canadienses en Estados Unidos en caso de que Canadá llegara a un acuerdo comercial con China. «Pronto entraremos en negociación o revisión de nuestro acuerdo con Estados Unidos y México (T-MEC)», respondió Carney al ser consultado al respecto por periodistas. «El presidente es un negociador experimentado (…) Creo que algunos de estos comentarios y posturas deben verse en ese contexto más amplio», apuntó. Ante la guerra comercial iniciada por el presidente estadounidense, Carney apuesta especialmente por la búsqueda de nuevos mercados en Asia y Europa. Durante una visita a Beijing el 16 de enero, el primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció un deshielo en las relaciones bilaterales con China, al afirmar que ambos países habían alcanzado una «nueva asociación estratégica» y un acuerdo comercial preliminar. El gobierno de China afirmó este lunes que su nuevo acuerdo comercial preliminar con Canadá «no apunta contra terceros». Un líder pragmático Nacido en 1965 en Fort Smith, en los remotos Territorios del Noroeste, Carney se crió en Alberta, el corazón petrolero de Canadá. Hijo de un director de instituto, consiguió una beca para la Universidad de Harvard y se doctoró en Economía en Oxford, con una tesis sobre competitividad y competencia. Su carrera comenzó en Goldman Sachs, donde pasó trece años trabajando en las oficinas de la firma en Londres, Nueva York y Tokio, antes de abandonar el sector privado en 2003 para incorporarse al Banco de Canadá. El canadiense fue transparente sobre sus intenciones de mantener los tipos de interés bajos durante al menos un año, tras recortarlos drásticamente, una decisión que acabaría siendo ampliamente elogiada por contribuir a sostener la inversión incluso cuando los mercados se hundieron. Adoptó un enfoque similar en 2013 al regresar a Londres, esta vez al frente del Banco de Inglaterra, convirtiéndose en el primer no británico en ocupar el cargo en tres siglos. El entonces ministro de Finanzas, George Osborne, lo definió como «el gobernador más destacado de su generación». Desde su llegada al poder, Carney ha enfrentado las amenazas expansionistas de Trump, quien también le ha impuesto aranceles a las importaciones canadienses, a pesar de contar con un acuerdo de libre comercio. Carney llegó al poder después de que Trudeau, asolado por la baja popularidad y conflictos en sus propias filas, renunciara a su cargo como primer ministro unos días antes del regreso de Trump a la Casa Blanca. El mandatario canadiense convocó

Aun con un revés de la Corte, Trump puede sustituir hasta 73% de los ingresos arancelarios

La política arancelaria de Donald Trump no depende de una sola base legal, aun si la Corte Suprema invalida los aranceles impuestos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés), la Casa Blanca ya delineó una ruta para sustituir hasta 73% de esos ingresos fiscales y mantener la presión comercial. Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional, afirmó que el gobierno puede imponer de inmediato un arancel general de 10% si la Corte anula la IEEPA, un plan de reemplazo rápido de los gravámenes con otra facultad ejecutiva. El instrumento alterno sería la Sección 122 de la Ley de Comercio , que autoriza aranceles temporales de hasta 15% ante déficits “grandes y graves” en la balanza de pagos de Estados Unidos. Esta herramienta permite actuar sin aval previo del Congreso, aunque solo por un periodo máximo de 150 días, pero superado ese plazo, la continuidad de los aranceles requiere aprobación legislativa, un escenario que luce poco viable. Ante ese límite, Hassett anticipó que la administración recurriría después a otras facultades, en particular las Secciones 232 y 301 , que permiten imponer gravámenes por razones de seguridad nacional o prácticas comerciales desleales. El diseño apunta a una secuencia legal que sostenga la recaudación aun si la IEEPA pierde respaldo judicial. De acuerdo con estimaciones de Tax Foundation, un arancel de 10% aplicado a los mismos bienes gravados bajo la IEEPA generaría hasta 36,000 millones de dólares en pagos arancelarios durante esos 150 días, con ingresos netos cercanos a 27,000 millones. Mientras que con una tasa de 15%, la recaudación directa subiría a 47,000 millones de dólares, con ingresos netos próximos a 36,000 millones, según la fundación. Estos montos implican que Trump puede sustituir entre 56 y 73% de los ingresos previstos bajo la IEEPA para ese mismo periodo. El cálculo asume que los importadores mantendrán sus volúmenes de compra, pero si optan por retrasar operaciones ante la incertidumbre posterior al plazo de 150 días, la recaudación efectiva sería menor, advierte Tax Foundation. El peso fiscal de la IEEPA explica por qué la administración busca preservar ese flujo, pues al 14 de diciembre de 2025, el gobierno federal recaudó más de 130,000 millones de dólares por aranceles al fentanilo y aranceles recíprocos. Estos pagos provinieron de cerca de 34 millones de solicitudes presentadas por 301,000 importadores, de acuerdo con datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP por sus siglas en inglés). En 2025, los aranceles de la IEEPA representaron más de 60% de todos los ingresos arancelarios derivados de acciones de cumplimiento comercial, que incluyen también las Secciones 232, 301 y 201, según CBP. A mediados de diciembre, los aranceles recíprocos concentraron 61% de los ingresos totales de la IEEPA, mientras que los aranceles al fentanilo sobre importaciones de China aportaron 28.4%. Los gravámenes sobre México y Canadá sumaron apenas 6.7%. En 2025 se realizaron 50 modificaciones al código arancelario de Estados Unidos, de las cuales, la mitad derivó de acciones bajo la IEEPA. Ese activismo detonó una reacción legal sin precedente de empresas, consumidores y gobiernos estatales, los cuales promovieron más de 700 demandas en tribunales estadounidenses que cuestionan la legalidad de estos aranceles, de acuerdo con el Instituto Cato. La administración de Trump ha aplicado varias medidas arancelarias al amparo de la IEEPA: aranceles recíprocos, los vinculados al fentanilo, al petróleo ruso, a Brasil y acuerdos comerciales con otros países negociados bajo esta misma ley. Cato advierte que Trump elevó los aranceles a niveles no vistos desde la década de 1930 mediante este mecanismo, con efectos adversos para empresas, consumidores y la economía en general. La Corte Suprema aún no se pronuncia de fondo y se espera una decisión antes de mediados de 2026. Si invalida los aranceles, el presidente puede resistirse a emitir reembolsos rápidos y recurrir a otras facultades ejecutivas para mantener un régimen arancelario de magnitud similar, señala el instituto. Un análisis del Congressional Research Service (CRS) detalla el escenario posterior a un fallo adverso, ya que las autoridades tendrían que emitir reembolsos al momento de la liquidación de esas importaciones. Para mercancías ya liquidadas, los importadores pueden presentar protestas ante CBP dentro de los 180 días posteriores. Sin embargo, no existe certeza plena de que todos los aranceles impuestos por orden ejecutiva puedan ser protestados, lo que puede obligar a litigios ante la Corte de Comercio Internacional. El CRS subraya que este entramado legal genera una alta carga para los importadores, en especial para pequeñas y medianas empresas, y plantea que el Congreso intervendría para crear procedimientos claros de reembolso si la Corte invalida la IEEPA. En conjunto, los datos muestran que un revés judicial no desarma la estrategia comercial de Trump. La administración conserva vías legales para sustituir ingresos arancelarios en el corto plazo y sostener una política de presión comercial que ya se convirtió en una fuente relevante de ingresos fiscales. ]]>