Infraestructura de movilidad en México, del gasto público al capital social con retorno verificable
La movilidad urbana no puede seguir tratándose únicamente como un asunto de transporte. El verdadero debate está en cómo se diseñan, financian y gestionan sistemas capaces de habilitar acceso real a oportunidades económicas, educativas y sanitarias. La pregunta dejó de ser cuánto cuesta una línea, una ruta o una estación, sino qué valor social genera y cómo se estructura para sostenerlo financieramente en el tiempo. Cuando la movilidad funciona, la ciudad se vuelve más accesible. Las personas recuperan tiempo productivo, amplían su acceso a empleo, salud y educación, y reducen costos cotidianos asociados a traslados largos, inciertos o inseguros. Cuando falla, el resultado no es solamente congestión, es exclusión territorial. Como lo exploramos en la entrega anterior, parte del costo invisible de sistemas de movilidad deficientes son horas improductivas, abandono escolar, subatención médica y menor integración económica. Gran parte de los proyectos públicos siguen evaluándose bajo una lógica limitada a obra física, demanda o recaudo. Sin embargo, existen infraestructuras cuyo valor principal no se expresa únicamente en rentabilidad operativa inmediata, sino en la capacidad de reducir fricciones sociales y económicas acumulativas. Una red eficiente no solo mueve pasajeros, habilita continuidad educativa, acceso efectivo a servicios y productividad urbana. Ahí es donde la conversación sobre inversión entra en profundidad. La rentabilidad financiera y el retorno social no son excluyentes. Pueden convivir si el proyecto se estructura con métricas de desempeño capaces de medir acceso, conectividad, confiabilidad y reducción de brechas territoriales. El desafío consiste en construir infraestructura y en diseñar sistemas que generen impacto verificable sobre la vida cotidiana. Eso obliga a abandonar una visión fragmentada de la movilidad. El desempeño de una red depende de integración modal, frecuencia, cobertura territorial, accesibilidad universal y confiabilidad operativa. Muchas veces el problema no es la ausencia absoluta de transporte, sino la desconexión efectiva entre origen y destino. La movilidad se rompe cuando las transferencias consumen tiempo excesivo, cuando los horarios no responden a la vida laboral o escolar y cuando las zonas con mayor oportunidad económica permanecen desconectadas para amplios segmentos de la población. Por eso la discusión sobre financiamiento necesita evolucionar. Los proyectos con alto impacto social no siempre generan retornos financieros suficientes en el corto plazo, pero sí producen valor económico agregado para ciudades y regiones completas. Ahí es donde los modelos de inversión mixta adquieren relevancia estratégica. La combinación de capital público, privado y multilateral permite distribuir riesgo y sostener proyectos cuyo retorno no debe medirse exclusivamente por flujo operativo, sino también por productividad habilitada, integración territorial y reducción de costos sociales. Los subsidios focalizados pueden proteger capacidad de pago sin comprometer estabilidad financiera; los fondos de infraestructura pueden gestionar redes como portafolios integrados, y los modelos híbridos permiten vincular pagos a desempeño operativo y calidad efectiva del servicio. El cambio de paradigma implica pasar de pagar por construir a pagar por habilitar acceso. Ese incentivo modifica la lógica completa del sistema. La infraestructura deja de ser únicamente obra pública y se convierte en una plataforma de desarrollo económico y cohesión territorial. La tecnología también redefine la ecuación. Los datos permiten monitorear demanda real, ajustar frecuencias, optimizar rutas y medir resultados sociales con mayor precisión. Esto abre la puerta a esquemas donde el impacto puede auditarse y traducirse en KPIs verificables para gobiernos, inversionistas y organismos multilaterales. La movilidad comienza entonces a operar bajo criterios similares a otros activos estratégicos: Desempeño, trazabilidad y generación de valor social medible. El reto para las ciudades mexicanas no es solamente expandir infraestructura, sino construir modelos de movilidad capaces de sostener competitividad urbana y cohesión social simultáneamente. Una red eficiente reduce desigualdad territorial, fortalece productividad y amplía acceso a capacidades humanas esenciales. Ese valor existe, aunque durante décadas haya permanecido fuera de las métricas tradicionales. La movilidad no es un gasto inevitable. Es infraestructura invisible de integración económica y estabilidad social. Cuando se financia, mide y gestiona bajo esa lógica, deja de ser únicamente un problema urbano y se convierte en una plataforma de desarrollo con retornos financieros y sociales verificables. _____ Nota del editor: Gilberto Lozano Meade es Senior advisor Roland Berger. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
El espejismo automotriz de México
México presume récords automotrices, pero su éxito descansa sobre bases ajenas. Ensambla vehículos, sí, pero depende de tecnología extranjera, energía importada y decisiones tomadas en Washington. Detrás del brillo exportador hay una fragilidad estructural: el país produce mucho, pero controla poco de su verdadero destino industrial. La verdadera debilidad de México no es solo comercial ni energética, sino tecnológica. Mientras el país siga ensamblando vehículos sin dominar la innovación, dependerá de decisiones externas para producir, exportar y competir. Una nación que no controla la tecnología de su industria estratégica tampoco controla plenamente su futuro. México entra a 2026 con un sector automotriz que rompe récords, pero también con una vulnerabilidad estructural que se agudiza ante la revisión del T‑MEC. Entre enero y abril se vendieron 500,512 vehículos ligeros, 4.8% más que un año antes, el mejor primer cuatrimestre registrado en el país. El mercado electrificado también avanzó con fuerza. Sin embargo, detrás de ese dinamismo persiste una realidad: la economía mexicana sigue anclada al desempeño del sector automotriz estadounidense. Cualquier cambio en aranceles, reglas de origen o políticas industriales en Washington repercute de forma inmediata en México. A ello se suma una asimetría energética: Estados Unidos es un actor más fuerte en petróleo y gas, mientras México depende crecientemente de su vecino para sostener costos competitivos en la manufactura. México registró 500,512 ventas entre enero y abril de 2026, con un alza de 4.8%. El mercado interno muestra dinamismo, pero la estructura productiva sigue orientada al exterior. México produce para exportar, no para abastecer su propio mercado. En vehículos eléctricos ocurre lo mismo: aunque varias armadoras fabrican modelos en el país, la mayor parte de esa producción se integra a la cadena regional y termina fuera del mercado nacional. El resultado es una paradoja: México ensambla, pero sigue consumiendo buena parte de la innovación importada. La interdependencia con Estados Unidos es profunda. Cerca de cuatro de cada cinco vehículos exportados desde México se dirigen a ese mercado, y la cadena de suministro está tan integrada que muchas autopartes cruzan varias veces la frontera antes del ensamblaje final. Esta relación beneficia a ambos países, pero también confirma que ya no operan como dos industrias separadas, sino como un solo sistema productivo distribuido en dos territorios. Por eso, cualquier ajuste comercial o regulatorio en Estados Unidos repercute directamente sobre la producción, el empleo y la inversión en México. El costo estratégico de esta integración es alto. El sector automotriz sostiene una parte esencial del PIB manufacturero, del empleo industrial y de la captación de inversión extranjera. También es una de las principales fuentes de divisas del país. Esa concentración vuelve a la economía mexicana especialmente vulnerable a decisiones políticas, arancelarias o regulatorias tomadas fuera de su territorio. La revisión del T‑MEC será, en ese sentido, una prueba crítica para medir cuánto margen real de maniobra conserva México dentro de la cadena de valor de Norteamérica. La vulnerabilidad ya no es hipotética. Los aranceles aplicados por Estados Unidos a vehículos y autopartes en 2025 golpearon la competitividad regional y obligaron a varias empresas a reconsiderar inversiones y operaciones en México. Las exportaciones mexicanas del sector cayeron 2.7% en 2025, en un contexto de menor certidumbre y ajuste de planes industriales. Más allá de casos específicos, el mensaje es claro: cuando cambia la política comercial estadounidense, la industria instalada en México resiente el impacto casi de inmediato. [Estados Unidos]() impuso aranceles de 25% y las exportaciones mexicanas del sector cayeron 2.7% en 2025. A esta fragilidad comercial se suma una dependencia energética igual de delicada. México enfrenta una caída en su producción de hidrocarburos y depende en más de 70% del gas natural importado desde Estados Unidos, un insumo clave para la generación eléctrica y la actividad industrial. Esa relación abarata costos en el corto plazo, pero también deja a la manufactura mexicana expuesta a la disponibilidad, precios y decisiones regulatorias del vecino del norte. La industria automotriz, intensiva en energía, opera así sobre una base que no controla. La combinación de dependencia automotriz y energética coloca a México en una posición frágil. Si Estados Unidos endurece su política industrial, modifica incentivos o enfrenta una disrupción logística o energética, México absorbe buena parte del costo. La economía nacional descansa sobre un pilar que no controla plenamente. El avance de las marcas chinas agrega una capa adicional de complejidad. Su crecimiento en México ha presionado precios y acelerado la competencia, especialmente en vehículos eléctricos. Pero esa presencia también genera tensiones con Estados Unidos, que ve con recelo una mayor participación china en la región. México queda así atrapado entre la necesidad de diversificar su mercado y la presión de no incomodar a su principal socio comercial. Las marcas chinas ya rondan 11% del mercado mexicano, impulsadas por una competencia más agresiva. El mercado interno mexicano da señales de fortaleza, pero no podría compensar una caída significativa de las exportaciones. El consumidor sigue privilegiando vehículos accesibles, mientras que el crecimiento del segmento eléctrico depende de importaciones, incentivos locales e infraestructura de carga todavía insuficiente. El desarrollo del mercado nacional es real, pero aún no tiene el tamaño ni la profundidad necesarios para sustituir el peso del frente externo. En este contexto, la revisión del T‑MEC definirá buena parte del futuro automotriz de México. No será solo una discusión técnica sobre reglas de origen o mecanismos de controversia, sino una negociación sobre quién conserva qué lugar dentro de la integración productiva de Norteamérica. Estados Unidos buscará fortalecer su base industrial; México intentará preservar acceso preferencial al mercado que sostiene gran parte de su sector. La negociación será inevitablemente asimétrica. México enfrenta una encrucijada. Los récords de ventas y la expansión de la electrificación muestran dinamismo, pero no eliminan la fragilidad estructural. La fortaleza automotriz del país depende todavía de decisiones tomadas fuera de sus fronteras. La revisión del T‑MEC será el momento en que esa doble dependencia quede más expuesta. La respuesta no pasa por romper con la integración, sino por reducir vulnerabilidades. México necesita diversificar
El ‘efecto Miranda’: lecciones de gobernanza para el imperio familiar
El estreno de la secuela de The Devil Wears Prada ha desatado algo más que nostalgia, pues para quienes observamos el ecosistema corporativo, la cinta funciona como una autopsia fascinante y necesaria sobre la fragilidad de los imperios mediáticos y, más específicamente, sobre el choque dentro de las empresas familiares. 1. El sacrificio del legado: de la pasión del fundador a la hoja de cálculo del heredero 2. La red de alianzas: del organigrama a la lealtad 3. La gobernanza como salvavidas En esta entrega, la mítica Miranda Priestly no lidia contra una asistente poco eficiente o una aspirante a su posición; lucha contra la junta directiva de Elias-Clark , una entidad que personifica el dilema de muchas organizaciones actuales: la transición del «legado del fundador» a la «eficiencia del heredero». Para los tomadores de decisión en México, donde las empresas familiares representan cerca del 90% de las unidades de negocio de acuerdo con el INEGI, la trama es un espejo incómodo pero revelador. Miranda Priestly es la representación del liderazgo autocrático basado en la excelencia técnica; sin embargo, la película nos muestra que, en una estructura familiar bajo presión financiera, el talento individual es prescindible si no se alinea con la nueva tesis de inversión. Al respecto, el heredero de Elias-Clark ya no busca la trascendencia cultural de la revista de moda y estilo, busca liquidez. Y de ahí los grandes cambios que efectuó. Esto pone de relieve que la relevancia del pasado no garantiza la supervivencia del futuro. Cuando una empresa familiar deja de ser gestionada por la pasión del fundador y pasa a manos de una generación que solo ve hojas de cálculo, el valor intangible suele ser el primero en sacrificarse en el flujo de caja. Uno de los puntos más agudos de esta secuela es la obligada tregua entre Priestly y Andy. En el mundo real, esto subraya la importancia del capital relacional. Cuando la estructura familiar de una empresa se vuelve tóxica o miope, los ejecutivos deben tejer redes externas de apoyo. La capacidad de Miranda para pedir ayuda a quien fuera su subordinada nos habla de una humildad estratégica que pocos líderes poseen. En tiempos de disrupción digital, la jerarquía importa menos que la agilidad para formar coaliciones. ¿Por qué Elias-Clark está en crisis? Por una gobernanza débil. El conflicto central surge porque las decisiones emocionales de la familia propietaria interfieren con la operación profesional. Este es el gran «talón de Aquiles» de dichas empresas: la falta de un protocolo familiar claro que separe la cena de Navidad de la estrategia de mercado. La cinta nos recuerda que el verdadero «diablo» no viste de Prada, sino de obsolescencia. Para los dueños de empresas familiares y directivos de alto nivel, el mensaje queda en la mesa: no basta con ser el mejor en tu industria si no tienes el control de la narrativa financiera y el respaldo de una estructura de gobierno corporativo sólida. Hoy, sobrevivir en el mercado requiere la visión de Miranda, pero también la capacidad de adaptación de Andy. Al final, el lujo no es el branding que usamos, sino la capacidad de permanecer relevantes en un mundo que está ansioso por reemplazarnos con el siguiente algoritmo. _____ Nota del editor: José Carlos Ortiz Ávila es Socio Líder de Gobierno, Riesgo y Cumplimiento de ASG Risk. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
La piratería ya no es “gratis”. El costo oculto en ciberseguridad que México no puede ignorar
Durante años, la piratería digital en México se abordó principalmente como un problema de derechos de autor. Se consideraba solo un problema para los estudios de producción audiovisual, las ligas deportivas, los radiodifusores y otros titulares de derechos. Esa visión hoy está obsoleta. Hoy en día, la piratería no se limita simplemente al acceso ilegal de películas, series, deportes en vivo o canales de televisión. Alimenta una sofisticada industria criminal, ofreciendo a actores maliciosos un modelo escalable y altamente rentable de explotar a los consumidores mediante malware, phishing, robo de credenciales y fraude financiero. El riesgo no se limita a los titulares de derechos: afecta a los consumidores mexicanos, a las empresas y, en general, a la economía digital del país. Investigaciones recientes en ciberseguridad , que examinan cientos de sitios web de piratería en América Latina, muestran el peligro detrás de este modelo criminal de negocio. El streaming ilegal, las plataformas peer-to-peer (P2P), IPTV y los portales de piratería fraudulentos exponen a los usuarios a riesgos cibernéticos significativamente más altos que los servicios legítimos. En promedio, los sitios web de piratería son 21 veces más riesgosos que las plataformas legales, y en los peores escenarios, hasta 131 veces más peligrosos. Para México en particular, los hallazgos son especialmente preocupantes. La razón es clara: la piratería da a las redes criminales acceso directo a los consumidores a gran escala. Estas plataformas están diseñadas para parecer legítimas, pero su modelo de negocio a menudo depende de la distribución de malware, esquemas de phishing, robo de credenciales y fraude financiero. Un consumidor que busca un partido de fútbol, una película o una serie popular “gratis” puede, en cambio, descargar spyware, encontrarse con pantallas de pago fraudulentas o entregar sin saberlo datos personales o bancarios. Lo que parece contenido gratuito puede tener un costo alto e invisible. En México, donde los hogares dependen cada vez más de televisores inteligentes, dispositivos móviles, computadoras portátiles y redes domésticas, las consecuencias pueden extenderse mucho más allá de una sola pantalla. Una vez que un dispositivo es comprometido, el riesgo puede propagarse a todo el hogar. La información personal, las credenciales bancarias, las contraseñas y los dispositivos conectados pueden quedar expuestos. El riesgo aumenta cuando los sitios de piratería se acceden desde dispositivos de trabajo, o cuando las personas reutilizan las mismas contraseñas en cuentas personales y profesionales. Lo que comienza como una decisión del consumidor puede convertirse rápidamente en una vulnerabilidad empresarial. Un solo dispositivo comprometido o una credencial robada puede abrir la puerta a fraudes más amplios, robo de datos o incidentes de seguridad corporativa. Los datos subrayan la magnitud del desafío. En México, los usuarios que accedieron a plataformas de piratería enfrentaron, en promedio, un aumento superior a 30 veces su exposición a amenazas cibernéticas en comparación con los sitios legítimos , superando las 50 veces en los peores escenarios. El streaming pirata, los sitios P2P y los portales fraudulentos se ubicaron consistentemente entre las categorías más peligrosas. Es importante destacar que ningún entorno de piratería analizado en México pudo considerarse seguro. Esta realidad redefine la piratería como un problema de protección al consumidor y ciberseguridad, no simplemente como una cuestión de propiedad intelectual. Las plataformas ilegales imitan cada vez más a marcas confiables, localizan su contenido en español y utilizan interfaces de pago familiares para ganar credibilidad. La amenaza también está evolucionando rápidamente. La inteligencia artificial generativa facilita y acelera la creación de páginas de estafa convincentes, interacciones falsas de servicio al cliente, campañas de fraude localizadas e intentos de phishing personalizados. Estas herramientas reducen el costo del engaño y permiten a los criminales dirigirse a los usuarios mexicanos a mayor escala. Además, las implicaciones van más allá del daño individual. Cuando los servicios inseguros se normalizan, la confianza en la economía digital de México se erosiona. Las plataformas legítimas que invierten en ciberseguridad, que cumplen con regulaciones y protegen a los consumidores, se ven obligadas a competir con operaciones criminales que no hacen nada de lo anterior. Con el tiempo, esta dinámica desalienta la innovación y debilita la capacidad del país para atraer tanto inversión nacional como extranjera en servicios digitales, medios, Fintech y tecnología. Abordar este desafío requiere una acción coordinada. La educación del consumidor sigue siendo esencial, pero debe vincular directamente la piratería con riesgos que las personas ya comprenden: robo de identidad, cargos bancarios no autorizados y pérdida de control sobre dispositivos personales y redes domésticas. Sin embargo, la concienciación por sí sola no es suficiente. La política pública también desempeña un papel fundamental. Tratar la piratería a gran escala como cibercrimen organizado y utilizar herramientas proporcionales y transparentes —como el bloqueo de sitios, la aplicación coordinada de la ley, el intercambio de inteligencia y las estrategias de rastreo de dinero— pueden interrumpir los modelos de negocio criminales, al tiempo que reduce la exposición de los consumidores a malware, phishing y fraude. México tiene la oportunidad de abordar la piratería no solo como un problema de cumplimiento de la ley, sino como parte de una estrategia más amplia de protección al consumidor y ciberseguridad. Las empresas y los intermediarios también tienen un papel crítico que desempeñar. Una mejor higiene cibernética, incluida la gestión de credenciales, la autenticación multifactor y controles de acceso más estrictos, puede reducir la exposición cuando los consumidores o empleados se encuentran con sitios inseguros. Los proveedores de pagos y las empresas Fintech son especialmente importantes porque las operaciones de piratería dependen de la infraestructura financiera para monetizar servicios ilegales. Al identificar a actores reincidentes y colaborar con las autoridades y socios de la industria, se puede contribuir a cortar las fuentes de financiamiento que permiten que estas operaciones criminales escalen. Ningún actor puede resolver este problema por sí solo. Pero una acción coordinada puede hacer que la piratería sea menos visible, menos rentable y peligrosa. La piratería puede seguir comercializándose como “gratis”, pero para los consumidores y empresas en México, la evidencia es clara: la piratería conlleva una carga de ciberseguridad costosa y oculta.
Argentina, el país latinoamericano donde los derechos de los trabajadores se deterioran más
Argentina dio un paso atrás en materia de derechos laborales. En febrero, en medio de protestas de sindicatos y una huelga general, se aprobó una reforma promovida por el gobierno del presidente Javier Milei , que reduce las indemnizaciones por despido y amplía la jornada laboral hasta 12 horas sin pago de horas extras . Como resultado, este año cayó en la categoría 5, la más baja del Índice Global de los Derechos de la Confederación Sindical Internacional (CSI) y se incorpora a la lista de los 10 peores países para los trabajadores», se señala en reporte publicado este lunes. «Las condiciones para los trabajadores y los sindicatos se han vuelto cada vez más represivas y hostiles con el gobierno de extrema derecha del presidente Javier Milei», sostiene el estudio. ¿En qué consiste la reforma laboral de Milei? 1. Jornada y vacaciones Milei sostiene que la reforma laboral, que también permite el pago en especie y limita el derecho a huelga , impulsará el empleo, la inversión privada y el trabajo registrado en un país con 43% de informalidad. Además, Argentina ha limitado las protestas sociales contra esas medidas. Instituyó un protocolo antibloqueo para mantener “el orden público en caso de bloqueos de carreteras”, por el cual se autoriza a hacer un uso indiscriminado de la fuerza policial. El estudio afirma que es el segundo año consecutivo en el que la calificación del país empeoró, lo que representa un descenso “brusco y sin precedentes” de la categoría 3 a 5 en solo dos años. El grupo 5 corresponde al de los países con «derechos no garantizados”. Este retroceso obedece a la «existencia de violaciones regulares de los derechos a una situación en la que los trabajadores no tienen garantizados sus derechos”. La reforma laboral de Milei —también llamada «ley de modernización laboral— fue aprobada el 27 de febrero y es presentada por el gobierno del libertario como una herramienta para fomentar el empleo «blanco» (formal), facilitar nuevas contrataciones y reducir la litigiosidad. El gobierno sostiene que la norma permitirá «unificar criterios», evitar juicios laborales y aliviar a las pequeñas y medianas empresas. Los sindicatos , por su parte, al considerarla «regresiva» y «anticonstitucional» organizaron protestas y buscaron detenerla ante los tribunales; sin embargo, un fallo judicial provisional del 23 de abril dio luz verde a la aplicación de legislación hasta que se resuelva la cuestión de fondo sobre la constitucionalidad de la misma. Aquí los cuatro puntos principales de la reforma impulsada por el gobierno argentino: La «Ley de Modernización Laboral» modifica la Ley de Contrato de Trabajo vigente y otros regímenes. Permite extender la jornada diaria de ocho a hasta 12 horas sin pago de horas extras, pero compensadas con horas libres a convenir a partir de un banco de horas o con francos compensatorios. 2. Indemnizaciones 3. Salarios y convenios Las vacaciones pueden fraccionarse en tramos de siete días , en lugar de en un mínimo de 14 como era hasta ahora. Aunque el proyecto explicita que estos cambios serán de mutuo acuerdo, los sindicatos interpretan que la disparidad de fuerza irá en detrimento del trabajador. La ley reduce los montos de las indemnizaciones por despido y habilita para costearlas un fondo financiado con contribuciones mensuales deducidas de los aportes jubilatorios. Además, la reforma hace explícitos los criterios de actualización de montos para el pago de los juicios laborales, que hasta ahora quedaban a consideración de cada juez, y permite a los empleadores pagar las sentencias condenatorias en hasta 12 cuotas. Estas modificaciones incumplen «el deber del Estado de proteger la fuente de trabajo» al eliminar el «efecto disuasivo» de las indemnizaciones sobre los despidos sin causa, dijo Matías Cremonte, presidente de la Asociación Latinoamericana de Abogados y Abogadas Laboralistas, a la AFP. La nueva norma habilita a los empleadores a pagar salarios en moneda extranjera o parcialmente en especies : es decir, con comida, habitación u otros bienes y servicios. Además, permite renegociar contratos para ajustar salarios según métricas de productividad, cumplimiento de objetivos o desempeño. Los convenios colectivos hechos por empresa o regionales tendrán prioridad por sobre los convenios establecidos de cada sector laboral. Además, se derogan algunos estatutos profesionales, entre ellos el de periodistas. El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) y los sindicatos del sector rechazaron la derogación al considerar que constituye «un grave retroceso para la calidad institucional y la independencia del periodismo argentino”. 4. Derecho a huelga ¿Cómo está México y el resto de los países de Latinoamérica? La norma incorpora porcentajes mínimos de funcionamiento durante huelgas del 75% para rubros como telecomunicaciones, aeronáutica comercial y educación y del 50% para un amplio número de industrias incluyendo medicamentos, siderurgia, alimentos, construcción, minería y comercio electrónico. Además, las asambleas de personal y los congresos de delegados deberán contar con autorización del empleador, y el trabajador no cobrará por ese tiempo. “La restricción del derecho de huelga es ostensiblemente contraria a toda la normativa de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y de la Convención Americana de Derechos Humanos”, dijo Cremonte. La CSI señala que aunque hay países con un deterioro más marcado, como el caso argentino, en casi todo el mundo se observa un retroceso de los derechos de los trabajadores. “A escala mundial, 6 de cada 10 trabajadores se enfrentan a entornos hostiles a los sindicatos, entornos caracterizados, cuanto menos, por la violación sistemática de sus derechos”, indica el índice de la CSI. Además, Argentina, Ecuador y Panamá se encuentran entre los «10 peores países del mundo» para los derechos de los trabajadores. El grupo se completa con Bielorrusia, Egipto, Esuatini, Birmania, Nigeria, Túnez y Turquía. En el caso de Panamá, la CSI señaló que «trabajadores y sindicatos de este país centroamericano carecen de garantías en cuanto a sus derechos básicos, y se enfrentan a una opresión constante por parte de los empleadores y del Estado”. Sobre Ecuador, el informe apuntó que «los legisladores ecuatorianos promulgaron en 2025 una ley que permite ejercer la vigilancia sin disponer de una orden judicial, así
La IA redibuja la inversión mundial y México aparece entre los ganadores
México se posiciona entre los principales beneficiados del nuevo reacomodo global de inversión extranjera directa (IED) impulsado por la inteligencia artificial (IA). El capital internacional empieza a concentrarse cada vez más en un grupo reducido de industrias estratégicas donde pesan la competencia tecnológica, los incentivos gubernamentales y la seguridad económica. Los centros de datos y chips impulsan la nueva ola De acuerdo con datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo ( UNCTAD ) la inversión se agrupa en pocos países, pues alrededor de 75% de la IED dirigida a economías en desarrollo se concentra en 10 naciones, entre ellas México, China, India, Brasil, Vietnam e Indonesia. Para el organismo, esa concentración refleja qué países logran integrarse a las nuevas cadenas globales vinculadas con tecnología avanzada e infraestructura estratégica , pero advierte, que esta nueva ola de inversión también puede ampliar la brecha entre economías si el capital continúa fluyendo solo hacia países con capacidades industriales, tecnológicas y logísticas más sólidas. En ese escenario, México parte con ventaja por su integración manufacturera con Estados Unidos y su peso dentro de América del Norte . La apuesta ya empieza a reflejarse en anuncios concretos en México. Aunque la IA no aparece como una categoría independiente dentro de las estadísticas de inversión extranjera directa, el capital asociado a esta tecnología suele dirigirse hacia centros de datos, infraestructura digital, servicios en la nube, semiconductores y software especializado . Amazon Web Services anunció una inversión superior a 5,000 millones de dólares (mdd) para desarrollar infraestructura de nube en México. Google Cloud abrió una nueva región tecnológica en Querétaro para atender la creciente demanda de procesamiento y almacenamiento de datos. CloudHQ invertirá 4,800 millones de dólares en seis centros de datos en Querétaro. Flex anunció otros 1,000 mdd para ampliar la manufactura de equipos destinados a centros de datos e IA, mientras que Salesforce comprometió 1,000 mdd y Microsoft mantiene una inversión de 1,300 mdd en infraestructura de nube e IA. La carrera por los semiconductores también encuentra espacio en México: la empresa internacional USAT anunció una inversión de 2,430 millones de pesos para una planta en Yucatán , mientras proyectos como QSM Semiconductores buscan fortalecer capacidades nacionales en diseño y manufactura avanzada de chips. México gana participación en EU La Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC) estima que el país tiene una oportunidad de 18,000 millones de dólares en inversiones hacia 2030 para integrarse a la carrera global de la IA. Un análisis de la firma Mordor Intelligence muestra el potencial que tiene México para convertirse en un actor relevante en la infraestructura que sostiene el auge de la IA. El mercado mexicano de centros de datos especializados en IA alcanzó un valor de 70 millones de dólares en 2025 y podría crecer hasta 261.5 millones de dólares en 2031, lo que implicaría una tasa anual promedio de expansión de 24.5%. La consultora atribuye este crecimiento a tres factores principales: 1. Las inversiones de gigantes tecnológicos en servicios de nube e IA. 2. La relocalización de cargas de trabajo desde Estados Unidos hacia proveedores instalados en México. 3. La posición estratégica del país como puente digital entre América del Norte y América Latina, una ventaja que gana relevancia conforme aumenta la demanda de capacidad de procesamiento para aplicaciones de IA. La propia UNCTAD señala que los centros de datos captaron más de una quinta parte de la inversión greenfield mundial en 2025 y que los proyectos de semiconductores aumentaron 35% . Mientras tanto, el McKinsey Global Institute observa que cerca de tres cuartas partes de los anuncios globales de inversión extranjera directa realizados desde 2022 se concentran en centros de datos, infraestructura digital, energía, semiconductores y manufactura avanzada . México encaja en ese perfil gracias a su integración con Estados Unidos y a su capacidad manufacturera. Además, el instituto destaca que los anuncios de inversión suelen anticipar la creación futura de capacidad productiva con tasas de concreción de entre 60% y 80%. La transformación no solo aparece en los anuncios de inversión. También se refleja en el comercio. De acuerdo con un análisis de Prosperous America , México se ha convertido en uno de los principales beneficiarios del auge de la IA en Estados Unidos porque abastece una parte creciente de los equipos e insumos que requieren los centros de datos y la infraestructura tecnológica asociada a esta industria. Entre 2020 y 2025, las exportaciones mexicanas de productos vinculados con procesamiento avanzado de datos hacia Estados Unidos crecieron de 26,400 millones a 89,900 millones de dólares. Como resultado, la participación de México en las importaciones estadounidenses de estos bienes aumentó de 25% a 36% , la cuota más alta entre todos los proveedores. México también domina segmentos clave para la construcción de centros de datos. En equipos de distribución y control eléctrico, conocidos como switchgear, concentra 40% de las importaciones estadounidenses de estos equipos, con exportaciones por 8,800 millones de dólares en 2025. La IA para transformar la economía de México Para el secretario de Economía, Marcelo Ebrard , el reto consiste en aprovechar esta oportunidad . El funcionario afirmó que México ya se encuentra en el «top six» mundial en centros de datos e IA . En el gobierno mexicano, la IA pasó de ser una conversación tecnológica para convertirse en una estrategia de desarrollo económico . La preparación del país en esta materia será determinante para competir en la nueva economía global. Ebrard ha destacado que el desafío ya no consiste únicamente en atraer inversiones o ampliar la capacidad manufacturera. La siguiente etapa implica incorporar IA a las actividades productivas para elevar la complejidad económica de México y fortalecer su posición en las cadenas globales de valor. La IA impulsa inversiones en centros de datos, infraestructura digital, semiconductores y servicios tecnológicos avanzados , por ello la Secretaría de Economía busca que México no se limite a ser usuario de estas herramientas, sino que participe en su desarrollo y aprovechamiento productivo. ]]>
Las 500 empresas más importantes de México 2026: un termómetro de la economía nacional
Una de las publicaciones más esperadas del año en el mundo de los negocios llega en este junio: la edición 2026 de ‘ Las 500 empresas más importantes de México ‘, el ranking elaborado por Expansión desde 1975 que se ha convertido en un referente obligado para entender quiénes mueven la economía nacional. Más que una lista de compañías ordenadas por su volumen de ventas, este ejercicio ofrece una radiografía detallada del tejido empresarial mexicano . Permite observar qué sectores ganan terreno, cuáles se mantienen como pilares de la economía y cuáles enfrentan retos que han frenado su crecimiento. También deja ver algo que rara vez cambia: las grandes corporaciones que dominan la actividad económica del país continúan en la cima. Con ligeros movimientos entre posiciones, las empresas más grandes de México siguen mostrando una capacidad notable para resistir ciclos económicos, cambios políticos y transformaciones en los mercados. La parte más alta del ranking mantiene nombres que se han convertido en auténticas instituciones económicas. Petróleos Mexicanos (Pemex), que continúa en el número uno aún con su deuda y volatilidad, lo cual explicamos en este número, aunado a compañías como Walmart de México, América Móvil, FEMSA y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) o Grupo Bimbo, que encabezan la lista y confirman el peso que tienen tanto las empresas productivas del Estado como algunos de los mayores grupos privados del país. El ranking también cuenta otras historias. Muestra a las compañías que han logrado escalar posiciones en industrias altamente competitivas , donde conviven empresas mexicanas y multinacionales que disputan cada punto de participación de mercado. Y otro dato, este 2026 se unieron al ranking 31 nuevas empresas, lo que refleja el empuje que tienen también otras firmas en el ecosistema empresarial mexicano. La edición completa está disponible en este enlace. View this post on Instagram A post shared by Expansion (@expansionmx) Más que ventas: una radiografía financiera completa El valor de ‘Las 500 empresas más importantes de México’ va mucho más allá de las ventas. El análisis incluye indicadores clave como utilidades , generación de empleo y otros parámetros que permiten entender la verdadera dimensión de cada compañía. Detrás de esta edición existe un trabajo de meses realizado por el equipo de Inteligencia de Expansión , que analiza información financiera, tendencias sectoriales y el comportamiento de las principales empresas que operan en el país . Los resultados muestran que, pese a un entorno marcado por presiones inflacionarias y una desaceleración económica, las grandes compañías mantuvieron una capacidad de crecimiento superior a la de la economía mexicana. En conjunto, las empresas que integran el ranking registraron ventas por 18.6 billones de pesos en 2025, un crecimiento real de 2% respecto al año anterior. Las compañías del ranking generaron, además, más de 5.1 millones de empleos en México , consolidando su papel como uno de los principales motores de la actividad económica nacional. Los sectores que dominan la economía El análisis confirma que algunos sectores continúan concentrando buena parte de la actividad empresarial del país. Los servicios financieros , comercio de autoservicio , alimentos y bebidas , armadoras , petróleo y gas , telecomunicaciones , seguros y fianzas , comercio departamental, automotriz y autopartes, así como electricidad y energía, concentran en conjunto más de 63% de las ventas generadas por las empresas del ranking. Por número de compañías, los servicios financieros encabezan la lista con 69 empresas , seguidos por seguros y fianzas, alimentos y bebidas, automotriz y autopartes, armadoras, comercio de autoservicio, minería, logística y transporte, química farmacéutica y química y petroquímica. Un ranking que explica el país A lo largo de cinco décadas, ‘Las 500 empresas más importantes de México’ se ha consolidado como mucho más que una lista corporativa. Es una herramienta para entender hacia dónde se mueve la economía , qué industrias generan valor, cuáles enfrentan dificultades y dónde se concentra el poder empresarial. La edición 2026 confirma que, incluso en un entorno de menor crecimiento económico, las grandes compañías continúan siendo el motor de la inversión, el empleo y la actividad productiva del país. Y, como cada año desde 1975, ofrece una de las radiografías más completas y detalladas del México empresarial . ]]>
Google venderá 80,000 mdd en acciones para financiar su IA
La carrera por la inteligencia artificial está llevando a las grandes tecnológicas a niveles de inversión sin precedentes. Ahora fue el turno de Alphabet , la empresa matriz de Google , que anunció que buscará recaudar hasta 80,000 millones de dólares mediante la venta de acciones para financiar la expansión de su infraestructura de IA, de acuerdo con información publicada por CNBC . La operación se perfila como una de las mayores emisiones de capital realizadas por una empresa tecnológica y evidencia la magnitud de los recursos que las compañías están destinando al desarrollo de modelos de inteligencia artificial, centros de datos y capacidad de procesamiento. Según la información disponible, la recaudación incluirá una inversión privada de 10,000 millones de dólares por parte de Berkshire Hathaway, el conglomerado de inversión asociado a Warren Buffett, además de ofertas públicas y un programa de venta gradual de acciones en el mercado. Alphabet señaló que los recursos serán destinados principalmente a ampliar su infraestructura global de IA y responder a una demanda que calificó como «sin precedentes» por parte de clientes empresariales y consumidores. La decisión llega después de que la compañía incrementara sus previsiones de gasto de capital para 2026 a un rango de entre 180,000 y 190,000 millones de dólares, impulsada por la necesidad de construir más centros de datos y fortalecer su capacidad de cómputo para entrenar y operar modelos de inteligencia artificial. Durante años, empresas como Alphabet financiaron gran parte de sus inversiones con flujo de efectivo propio; sin embargo, el costo de la infraestructura necesaria para la IA está obligando a varias compañías a recurrir tanto a deuda como a nuevas emisiones de capital. De hecho, Alphabet ya había acudido al mercado de deuda este año para obtener recursos destinados a sus proyectos de inteligencia artificial, acumulando más de 85,000 millones de dólares en nuevas obligaciones financieras durante los últimos meses. La noticia provocó una reacción negativa inicial entre los inversionistas, ya que la emisión de nuevas acciones diluye la participación de los accionistas actuales. Tras darse a conocer el plan de financiamiento, las acciones de Alphabet registraron caídas cercanas al 2% en las operaciones posteriores al cierre del mercado, de acuerdo con reportes de MarketWatch, Barron’s e Investor’s Business Daily. ]]>
La IA crea influencers falsas que lucran con la empatía en redes sociales
Una investigación reveló la existencia de decenas de perfiles generados con IA que se hacen pasar por mujeres negras emprendedoras para vender productos baratos de plataformas como Shein a precios inflados en TikTok , Instagram y Facebook . Se trata de un fenómeno combina manipulación emocional, robo de identidad cultural y nuevas formas de fraude impulsadas por inteligencia artificial. La investigación, publicada por The Verge , documentó cómo cuentas aparentemente administradas por pequeñas empresarias utilizan videos creados con IA para contar historias emotivas sobre emprendimiento, dificultades económicas o discriminación, con el objetivo de generar empatía y convencer a los usuarios de comprar sus productos. Sin embargo, detrás de esos relatos no hay personas reales, los artículos promocionados suelen provenir de sitios de comercio electrónico de bajo costo y son revendidos mediante esquemas de dropshipping (modelo de venta minorista en línea donde se venden productos que no hay en stock) con márgenes elevados. Del influencer falso al «blackface digital» Uno de los casos analizados mostraba cinturones vendidos por cerca de 40 dólares que podían encontrarse por una cuarta parte del precio en Shein. Los videos acumulaban millones de visualizaciones y miles de comentarios de usuarios convencidos de que estaban apoyando a una emprendedora real. The Verge cita específicamente a Cienna Davis, investigadora de la University of Pennsylvania especializada en raza, tecnología e inteligencia artificial, quien describió estas prácticas como una forma de «digital blackface», una práctica en la que identidades raciales son recreadas artificialmente para obtener beneficios económicos, y señaló que la utilización de avatares de mujeres negras responde a estereotipos que las presentan como figuras más auténticas, resilientes o dignas de confianza ante ciertas audiencias. La estrategia suele acompañarse de lo que la investigadora denomina como «empathy bait», contenido diseñado para provocar respuestas emocionales intensas que impulsen la interacción y, posteriormente, la compra de productos. Jeremy Carrasco, fundador de la organización especializada en detección de videos sintéticos Riddance.ai, aseguró que su equipo identifica hasta 100 cuentas de este tipo cada día, distribuidas entre TikTok, Instagram y Facebook. La situación recuerda a la llamada «Estafa Shein», detectada por investigadores de Kaspersky en América Latina en 2023. En ese esquema, los delincuentes utilizaban anuncios pagados en Google y colaboraciones con influencers para convencer a las víctimas de que podían ganar dinero calificando productos de Shein. Para participar debían realizar depósitos que supuestamente serían reembolsados, pero el dinero nunca regresaba a sus cuentas. De acuerdo con Kaspersky, el éxito de estas campañas radica en la construcción de confianza, pues los estafadores aprovechan marcas reconocidas, publicidad pagada e incluso figuras influyentes para hacer parecer legítimos sus esquemas fraudulentos. El auge de los influencers sintéticos La diferencia es que ahora los delincuentes ya no necesitan convencer a una persona real para promocionar un fraude. La inteligencia artificial les permite crear sus propios portavoces digitales en cuestión de minutos. La aparición de influencers generados mediante inteligencia artificial no es nueva, desde hace algunos años, marcas y agencias experimentan con personajes virtuales capaces de producir contenido las 24 horas del día sin las limitaciones asociadas a los creadores humanos. Un análisis de PwC señala que los influencers virtuales representan un modelo de negocio en crecimiento gracias a los avances en inteligencia artificial generativa, animación y producción de contenido multimodal. Para las empresas, estas figuras ofrecen ventajas como disponibilidad permanente, control total sobre el mensaje y reducción de costos operativos. Sin embargo, el problema surge cuando la audiencia no sabe que está interactuando con una entidad artificial y a su uso indebido por estafadores, con en el caso que reportó The Verge . Diversos estudios han advertido que los usuarios tienen dificultades para distinguir entre personas reales y avatares generados por IA, iProov refiere que solo el 0.1% de las personas son capaces de detectar con precisión las falsificaciones generadas por inteligencia artificial. Según PwC, los marcos normativos actuales apenas comienzan a abordar cuestiones relacionadas con la transparencia, la identificación de contenido generado por inteligencia artificial y la responsabilidad legal detrás de los influencers virtuales. Para los usuarios, la principal recomendación sigue siendo verificar antes de comprar. Especialistas en ciberseguridad sugieren desconfiar de historias excesivamente emotivas utilizadas para impulsar ventas, investigar la existencia real de los negocios detrás de las cuentas y comparar precios antes de realizar una compra. También es recomendable revisar si los perfiles cuentan con información verificable fuera de las redes sociales y evitar decisiones impulsivas motivadas por sentimientos de solidaridad o urgencia. ]]>
México gasta 351,000 millones menos del presupuesto aprobado, y logra menor déficit fiscal
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) reduce el déficit fiscal o los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), al ejercer menor gasto que el aprobado por el Congreso para el primer cuatrimestre de 2026. En el periodo enero-abril, el gasto neto del sector público fue 351,083 millones de pesos menor al programado, con lo que registró un déficit fiscal por 178,466 millones, un monto ligeramente menor al del año pasado, que fue de 181,833 millones, detallan cifras de la dependencia a cargo de Édgar Amador Zamora. ¿A qué rubros se hicieron ajustes al gasto? Déficit al margen En mayo, la calificadora Moody’s revisó a la baja la nota de crédito de México de Baa2 a Baa3, y S&P cambió la perspectiva de estable a negativa . Amador Zamora aseveró que se cuenta con un conjunto de acciones para la reducción del déficit fiscal o los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP). “Las calificadoras no esperan cambios drásticos el día de hoy, pero más bien lo que esperan es el inicio de un proceso que muestre que en la Secretaría de Hacienda y el gobierno federal en general son capaces bien sea de reducir el gasto, elevar los ingresos y reducir el déficit fiscal que año con año se va teniendo”, dijo Pablo Cotler Ávalos, académico del Departamento de Economía de la Universidad Iberoamericana (IBERO) Ciudad de México. Hacienda detalló que del total del ajuste al gasto por 351,083 millones, el 75% fue a gasto programable , el cual contempla los gastos para atender y brindar bienes y servicios públicos a la población, mientras el resto fue al gasto no programable, enfocado al pago de gastos obligatorios como el costo de la deuda. La inversión pública, y rubros como salud, educación, medio ambiente, son de los gastos más susceptibles frente a ajustes presupuestales. Lo cual tiene implicaciones a corto y mediano plazos como una menor demanda por bienes y servicios, una peor gestión pública en la medida que haya menos recursos, detalló el académico de la IBERO CDMX. En tanto, los ingresos reportaron caídas anuales y frente a lo presupuestado , de 2.2%, respectivamente, pese a la presentación de declaraciones anuales de empresas y personas físicas en marzo y abril pasados. Se reportaron bajas en los ingresos petroleros y tributarios. Con los ajustes al gasto, fue posible mantener al margen los Requerimientos Financieros del Sector Público que mostró su segundo menor nivel, desde enero-abril de 2023. “Los RFSP ascendieron a 179,000 millones de pesos, en línea con las metas aprobadas por el H. Congreso de la Unión”, destacó la dependencia en su informe de las finanzas y deuda públicas al cierre de abril pasado. ]]>