La represión creciente del presidente Donald Trump contra las universidades de élite provoca que muchos estudiantes internacionales desistan de estudiar en Estados Unidos y genera ansiedad entre los alumnos ya matriculados. La campaña contra las universidades que, de acuerdo con el presidente republicano, obstaculizan la ejecución de su agenda populista «Make America Great Again» (Hagamos a Estados Unidos grande otra vez), pone en riesgo la continuación de muchos de los cerca de un millón de estudiantes extranjeros en el país. Sueños en pausa Trump busca prohibir a la Universidad de Harvard acoger a estudiantes extranjeros en una medida que un juez suspendió. La administración también detuvo con vistas a su deportación a estudiantes extranjeros, revocó el visado de otros y más recientemente, suspendió de forma generalizada la tramitación de visados de estudiante. Mariana Ramírez, una fotoperiodista mexicana, es una de las afectadas por esta última medidas. La semana pasada, le fue otorgada una beca que cubría el total de la matrícula para cursar un programa de fotografía documental International Center of Photography (ICP) en Nueva York. La fotógrafa, quien pidió no usar su nombre real por cuestiones de seguridad, explicó que muchos estudiantes del ICP suelen cursar sus estudios uno o dos años después de ser aceptados, para reunir el dinero necesario para cubrir la matíicula, que es de 37,000 dólares (740,000 pesos mexicanos). Ella postuló a la beca Alberto Contreras, que se da a estudiantes latinoamericanos en honor al fotógrafo veracruzano, que fue alumno del ICP. Inicialmente no se quedó con este apoyo. “Me escribieron para decirme que estaba en segundo lugar de los postulantes. No me dieron la beca completa, pero subieron mucho el apoyo que había recibido originalmente. De 5,000 dólares me pasaron a 12,500”, dijo. Más un apoyo de 10,000 dólares que todos los postulantes latinoamericanos recibieron, ella solo deberá costear 15,000 dólares (300,000 pesos mexicanos). Sin embargo, la semana después, poco después de que se diera a conocer la noticia de la suspensión de las entrevistas para visas de estudiante, el ganador original de la beca renunció al apoyo. Ramírez dice que no sabe la razón exacta por la que su compañero decidió no estudiar este año en la ICP, pero comenta que en los grupos de chat en lo que está, hacen comentarios nerviosos sobre las medidas de Trump. Mariana cuenta que no inició aún sus trámites de visado, pues espera recibir las traducciones oficiales de sus estados de cuenta bancarios, que acrediten su solvencia económica necesaria para cursar sus estudios y enviarlos a la universidad, que ya con ello, le enviará la forma I-20 necesaria para comenzar el trámite migratorio. “Confío en que, justo en este tiempo mientras termino mis trámites, emitan los nuevos requerimientos para obtener la visa de estudiante», indica Ramírez. También espera, que como en otras de sus medidas más polémicas, Trump dé marcha atrás por la presión pública. Para la fotógrafa otra fuente importante de preocupación es su activismo a favor de Palestina, pues sabe que el gobierno de Trump lanzó una ofensiva contra los estudiantes que participaron en las protestas contra la guerra en Gaza de 2024. “Me siento triste a que te obliguen a no posicionarte políticamente”, dice. Afirma que piensa en un plan de acción, pues aunque le duele ocultar una causa que considera importante, tampoco quiere perder esta oportunidad. “Me pesa pensarlo, esconderme, he crecido con la libertad de tomar una posición política, pero también tengo un sueño que quiero cuidar”, dijo. En caso de que su visa sea rechazada, indica que aún tendría otras oportunidades para estudiar en el ICP, pues su cupo está reservado, pero debería renunciar a la beca, por lo que prefiere intentarlo. Además, dice, nada le garantiza que en uno o dos años la situación no sea peor. Tristeza, enojo y ansiedad Para los estudiantes que ya residen en Estados Unidos, la situación sobre su futuro académico no es menos incierta. Un estudiante mexicano del doctorado en Historia de la Universidad Estatal de Nueva York, quien pidió dar su testimonio en condición de anonimato, explica que teme que su visa de estudiante pueda ser revocada pronto, pues recibió hace poco una advertencia. “Acabo de tener que cerrar mi cuenta de Twitter porque me mandaron un mensaje del área migratoria de mi universidad, del área de estudiantes internacionales, diciendo que soy un potencial objetivo de las revocaciones de visa por mi perfil muy público”, indica. Recordó que las autoridades migratorias revocaron hace poco la visa de una compañera suya por tener un “encuentro con la ley”, después de recibir una infracción por manejar bajo la influencia del alcohol. El estudiante mexicano contó que una tarde en un bar, un ciudadano estadounidense lo acorraló con preguntas sobre su estatus migratorio. “Yo le decía que solo era estudiante y que no quería problemas. Por suerte el personal del bar me lo quitó de encima, pero me empezó a decir ‘Fucking illegal, go back to your country’”, relató El alumno de la Universidad Estatal de Nueva York dijo que le preocupa este tipo de incidentes, ya que los estudiantes extranjeros eran, hasta hace no mucho tiempo, el grupo de migrantes más respetados. El que él y otros conocidos suyos reciban este tipo de insultos le parece el síntoma de un aumento grave en el nacionalismo blanco en Estados Unidos. Este estudiante indicó que busca quedarse en Estados Unidos hasta el final de su programa de doctorado, pero que en caso de que su visa sea revocada regresará a México para intentar acabar sus estudios a la distancia, un plan que la universidad en la que estudia prepara, o buscar revalidar sus estudios en alguna universidad mexicanas. Para este estudiante, la situación le causa tristeza por sus amigos que ya fueron deportados o que temen por la expulsión de sus seres queridos, enojo por no defenderse como quisiera de ataques como el que sufrió en el bar por temor a tener encuentros con la autoridad, y ansiedad de perder el avance de sus estudios.

A pesar de la volatilidad causada por la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, el peso mexicano acumula cinco meses de ganancias. Los expertos esperan estabilidad y un tipo de cambio más cercano a su nivel fundamental. La divisa emergente encontrará amparo en el T-MEC, pero seguirá presionado por diversos factores. Dólar débil, ¿peso fuerte? Trump, las remesas y el riesgo externo Anclaje en fundamentos macro y el T-MEC El peso mexicano se mantiene como una de las divisas emergentes más estables en lo que va de 2025, a pesar de un contexto internacional marcado por la volatilidad y la incertidumbre política en Estados Unidos tras la llegada de Donald Trump nuevamente a la presidencia. La moneda nacional acumula una apreciación de 6.8% frente al dólar, con un tipo de cambio que ronda los 19.21 pesos por dólar. La fortaleza del peso contrasta con la caída del dólar estadounidense , que ya retrocedió alrededor del 9% frente a una canasta de divisas principales, de acuerdo con el índice DXY. Este debilitamiento obedece a las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, así como por conflictos judiciales relacionados con las políticas comerciales impulsadas por Trump, que han minado la confianza de los inversionistas en la divisa americana. Recientemente, el Tribunal de Comercio de Estados Unidos bloqueó los aranceles recíprocos que Trump impuso al amparo de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional. Algo que está en proceso de apelación. El panorama para el peso no está exento de riesgos. De acuerdo con Janneth Quiroz, directora de análisis económico de Monex, en abril se registró una depreciación anual del 19.3% del tipo de cambio, asociada a un entorno de elevada aversión al riesgo debido al endurecimiento de las políticas comerciales y antimigrantes del nuevo gobierno estadounidense. En abril de 2024, el tipo de cambio tocó un mínimo histórico de 16.45 pesos por dólar, punto que será difícil de ver en el futuro cercano. Otro de los riesgos clave es la caída del 12.1% anual en las remesas durante abril, la más pronunciada desde 2012 , en parte por el posible impuesto del 3.5% a las transferencias desde Estados Unidos. De mantenerse esta tendencia, el flujo de dólares hacia México puede verse afectado, lo cual impacta directamente en el tipo de cambio. “El impuesto podría generar una menor cantidad de dólares por las transferencias de los paisanos. Esto abona al sentimiento de cautela sobre una mayor depreciación del tipo de cambio”, advirtió Quiroz, quien estima que el peso podría cerrar el año en niveles de 20.5 por dólar, considerando estos riesgos. Pese a dichos riesgos externos, otros analistas coinciden en que el peso encuentra soporte en elementos internos sólidos. Alejandro Saldaña, economista en jefe de Banco Bx+, señaló que la percepción de riesgo sobre México es contenida gracias a factores como el compromiso de la Secretaría de Hacienda con la disciplina fiscal, el respeto a la autonomía del Banco de México (Banxico) y una posición externa favorable del país, en términos comerciales. “El tipo de cambio parece acercarse a su nivel fundamental”, indicó Saldaña. “Estimamos poco probable que baje de estos niveles, ya que permanece cierta incertidumbre —aunque en menor magnitud— y se ha cerrado el diferencial de tasas Banxico-Fed”. Esta brecha se cierra cada vez más y aunque mantiene el atractivo para el carry trade y mantendrá fuerte al peso durante algunos meses más, su efecto tiende a desvanecerse. Además, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) funciona como un amortiguador clave frente a la presión externa. A pesar del discurso proteccionista de Trump, se mantiene la expectativa de que México conserve un trato comercial preferente en el mercado estadounidense, lo que da certidumbre a los inversionistas y exportadores, explicó Saldaña. La apreciación reciente del peso no garantiza una tendencia indefinida. Los expertos coinciden en que los niveles actuales reflejan tanto factores estructurales como movimientos especulativos, por lo que no descartan correcciones en el corto plazo. ]]>

IA en ciberseguridad, ¿fortaleza o debilidad para tu empresa?

Todo empieza con un escenario simple como un correo electrónico tan convincente que incluso el empleado más cauteloso de tu red podría caer en la trampa. Hoy, gracias a la Inteligencia Artificial (IA), los ataques de phishing (suplantación de identidad mediante mensajes que aparentan provenir de fuentes legítimas) son virtualmente indistinguibles de la realidad. Y las consecuencias pueden ser devastadoras. ¿Está tu organización lista para esta nueva era de ciberamenazas? La IA ha demostrado ser una potente herramienta para los negocios, pero también es explotada por ciberdelincuentes para sofisticar sus ataques, haciéndolos más precisos, personalizados y difíciles de detectar. Datos recientes revelan que México cerró 2024 con más de 324,000 millones de intentos de ciberataques. Esta cifra, tan alarmante como reveladora, ilustra el panorama actual. En 2025, el ámbito de la ciberseguridad se redefine a pasos agigantados. Un estudio revela que más del 90% de las organizaciones sufrieron una brecha de seguridad en el último año, un incremento notable desde el 51% en 2021. Entre las amenazas que más han experimentado mayor evolución se encuentra el phishing , ahora perfeccionado por tecnologías de IA generativa capaces de producir correos con lenguaje impecable, tono natural y conocimiento profundo de la víctima. Pero hay más: los deepfakes , falsificaciones de audio o video generadas por IA, están trascendiendo el ámbito del entretenimiento para convertirse en instrumentos de manipulación. De hecho, el 43% de las organizaciones ya ha sufrido pérdidas económicas asociadas a estos montajes fraudulentos. Ahora bien, no todo son riesgos. La IA también es fundamental para robustecer nuestras defensas. Dos de cada tres organizaciones reconocen que su implementación les ha permitido identificar amenazas con mayor celeridad y anticiparse a posibles incidentes, gracias al análisis de grandes volúmenes de datos en tiempo real y la detección de patrones inusuales. Para capitalizar este potencial, las organizaciones necesitan más que tecnología. Requieren una estrategia clara para integrar la IA en sus sistemas de seguridad, lo que implica: – Reevaluar continuamente las vulnerabilidades – Invertir en infraestructura adecuada – Establecer una gobernanza sólida que garantice la seguridad e integridad de los datos No obstante, uno de los mayores desafíos persiste en el talento humano. De acuerdo con el Foro Económico Mundial, solo el 14% de las organizaciones cuenta con suficiente personal cualificado en ciberseguridad. El informe refuerza esta tendencia: el 53% de las empresas enfrenta dificultades para contratar expertos en IA y ciberseguridad. Por ello, más allá de adoptar nuevas herramientas, es imperativo formar a una nueva generación de profesionales capaces de comprender y dominar esta tecnología; no solo para defender, sino también para prever los ataques y fortalecer la resiliencia digital. La IA no es, en sí misma, una amenaza ni una solución definitiva; es una herramienta tan poderosa como ambivalente. Lo que marcará la diferencia será la capacidad de los líderes para anticipar, adaptarse y actuar con una visión estratégica. La integración de la IA en la ciberseguridad no es solo un desafío técnico, sino una decisión empresarial crítica. Implica reevaluar modelos operativos, invertir en talento especializado y, sobre todo, fomentar una cultura organizacional que entienda la seguridad no como un área aislada, sino como un componente esencial de la sostenibilidad empresarial. Las empresas que lideren esta transición con inteligencia, ética y una perspectiva a largo plazo, no solo estarán mejor protegidas, sino que construirán ventajas competitivas reales en un entorno donde la confianza digital será el nuevo activo clave. La cuestión ya no es si vas a usar IA para proteger tu modelo de negocio, sino qué tan preparado estás para liderar esa transformación antes de que otros lo hagan por ti. ____ Nota del editor: Luis Ochoa es Director de la Práctica de Servicios de Infraestructura y Ciberseguridad (CIS) de Capgemini Norte de Latinoamérica. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. ]]>

El liderazgo bajo presión: la salud mental como activo estratégico

En los últimos años, he tenido el privilegio de acompañar a líderes de empresas a nivel global en procesos de transformación profunda. Pero nada me ha impactado tanto como la soledad que escucho en sus voces cuando se apagan las luces del escenario corporativo. En una sesión reciente, un director general me confesó: “Me exigen ser fuerte, pero a veces siento que no tengo a quién acudir.” No es la excepción. Es la regla silenciosa de un sistema que exige rendimiento, pero rara vez ofrece refugio. Esa frase me persigue. Porque detrás de ella hay una verdad incómoda: la salud mental de los líderes sigue siendo un tema relegado, ignorado, postergado. Y sin embargo, su impacto es directo. Medible. Ineludible. Según el Mind Health Report de AXA-Ipsos ( 2024 ), cuatro de cada 10 trabajadores en México han experimentado ansiedad o depresión en el último año, y apenas el 41% percibe que su empresa cuenta con políticas claras de apoyo psicológico. ¿El costo? La OMS ( 2022 ) estima que los trastornos de salud mental le cuestan al planeta un billón de dólares anuales en pérdida de productividad. En México, se traduce en ausentismo, rotación y una caída dramática del compromiso y la innovación. La salud mental no es un lujo. Es una urgencia estratégica. He visto organizaciones fracturarse desde dentro, no por fallas técnicas, sino por climas enrarecidos, relaciones tensas, líderes agotados. Cuando se descuida el bienestar emocional, emergen dinámicas de desconfianza, cinismo y renuncias silenciosas. Pero también he visto el reverso: empresas que invierten en salud mental y cosechan compromiso, creatividad, rendimiento. Grupo Bimbo, por ejemplo, logró reducir el ausentismo en un 20% tras implementar programas integrales de bienestar ( 2023 ). La diferencia no está en el presupuesto. Está en la voluntad. El liderazgo, lo he aprendido, no es una cuestión de títulos. Es un acto de valentía emocional. Los líderes que se atreven a mirarse por dentro, a reconocer sus límites, a decir “necesito ayuda” son los que abren caminos. En una compañía con la que trabajé, la alta dirección promovió círculos de conversación y entrenamientos en inteligencia emocional. En pocos meses, el clima laboral se transformó. La gente respiraba diferente. Porque cuando un líder se muestra humano, da permiso a los demás para serlo. Pero no es fácil. No en México. Aquí la cultura del aguante, el mandato del “no te rajes” y la obsesión por los resultados inmediatos crean una tormenta perfecta contra la vulnerabilidad. El líder que titubea es visto como débil. Y ahí es donde un acompañamento puede hacer la diferencia: ofreciendo un espacio seguro para cuestionar creencias limitantes, desarrollar nuevas formas de comunicación y rediseñar la manera de liderar. Desde mi experiencia, propongo tres acciones que cualquier líder puede implementar hoy para empezar ese cambio: 1. Crea espacios seguros de conversación. No reuniones operativas. Espacios donde las personas puedan expresar lo que sienten sin miedo a represalias. Los equipos que cuentan con estas pausas emocionales muestran mayor resiliencia y compromiso. 2. Entrena habilidades emocionales. La inteligencia emocional no es un “soft skill”. Es una competencia crítica. Aprender a gestionar el estrés, reconocer emociones y sostener conversaciones difíciles es tan importante como cualquier KPI. Empresas como Televisa han logrado aumentar en un 15% el rendimiento de sus empleados tras implementar sesiones de bienestar y coaching emocional. 3. Lidera desde la autenticidad. Cuenta tus historias. Comparte tus miedos. No para exponerte, sino para liberar a otros del peso del silencio. Un líder vulnerable no es débil. Es valiente. Y esa valentía es contagiosa. El futuro pertenece a las organizaciones humanas. A aquellas que comprenden que el bienestar emocional no es filantropía, es estrategia. No es un gasto, es inversión. La salud mental es la nueva ventaja competitiva. Ignorarla es un lujo que ninguna empresa puede darse. Así que pregúntate: ¿Qué harás esta semana para cuidar la salud emocional de tu equipo? ¿Qué conversación incómoda estás evitando? ¿Qué espacio puedes abrir hoy para que alguien respire mejor? Porque el verdadero liderazgo no se mide por las metas alcanzadas, sino por las vidas que toca. Los grandes resultados nacen de equipos sanos. Y todo comienza cuando tú —sí, tú— das el primer paso. _______________________ Nota del editor: Aldo Cívico es coach ejecutivo, antropólogo y profesor en Columbia University. Es socio de John Mattone Global, firma de referencia en liderazgo. aldo@aldocivico.com Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

De ejecutivo a fundador, el camino que nunca vi venir

Durante más de 15 años construí mi carrera profesional en el mundo corporativo. Estuve al frente de estrategias comerciales, desarrollo de marcas y expansión de productos en empresas, tanto nacionales como transnacionales. Fue una etapa que me formó profundamente: aprendí a operar con estructura, a ejecutar con excelencia y a liderar equipos en entornos competitivos y altamente demandantes. Viví de cerca el dinamismo del retail, el poder de una ejecución impecable en punto de venta y la importancia de tener una visión comercial clara a corto, mediano y largo plazo. Pero también, con el tiempo, empecé a sentir una inquietud interna. Una necesidad de evolucionar, de salir de la zona de confort y apostar por algo que realmente pudiera construir desde cero. Aunque profesionalmente había logrado estabilidad y reconocimiento, sentía que algo faltaba: mayor autonomía, un propósito más personal, y la posibilidad de generar impacto sin tantos filtros. El mundo corporativo tiene grandes ventajas: te da orden, recursos y exposición. Me permitió aprender de los mejores, dominar procesos complejos y formar parte de proyectos de gran escala. Además, ofrece beneficios tangibles muy atractivos: bonos por desempeño, coche corporativo, seguros médicos premium, participación en acciones, viajes frecuentes y, en algunos casos, la oportunidad de ser expatriado. Es un entorno que te da estabilidad financiera y un marco profesional sólido para crecer. Pero al mismo tiempo, descubrí que puede volverse una “jaula” cómoda. Las decisiones importantes suelen tardar en tomarse, la innovación se frena por estructuras jerárquicas, y muchas veces se premia más el cumplimiento que la iniciativa. Además, la política interna —esa dinámica silenciosa de influencias, egos, y agendas personales— puede llegar a pesar más que los resultados reales. En ese entorno, uno aprende a navegar con cautela, pero también puede perder agilidad, autenticidad y hasta motivación. Empecé a sentir que el sistema, aunque funcional, no me daba el espacio para crear con la libertad y velocidad que buscaba. No fue una decisión que tomé de la noche a la mañana. Surgió, como suelen surgir los grandes proyectos, de una conversación entre amigos. Uno de mis mejores amigos —con quien compartía charlas constantes sobre negocios, tecnología y el futuro— me habló por primera vez del mundo de los criptoactivos. Para mí, fue el punto de partida para aplicar lo que ya sabía en un terreno completamente nuevo, pero con un potencial enorme. Emprender en cripto no fue solo un salto profesional. Fue una transformación personal. Tuve que reaprender muchas cosas, cambiar de lenguaje, moverme en un entorno donde no hay manuales establecidos. Pero también descubrí que todo lo que aprendí en el mundo corporativo —estructura, ejecución, estrategia— podía aplicarse y ser una ventaja competitiva en una industria aún joven y con mucho por profesionalizarse. Hoy estoy convencido de que el mundo de los criptoactivos apenas está comenzando. Y no me refiero únicamente a las criptomonedas como activos de inversión. Me refiero a todo el ecosistema: los pagos descentralizados, la tokenización de activos, las nuevas formas de financiamiento. En todo he visto y veo una oportunidad enorme de negocio y, sobre todo, de impulsar una verdadera inclusión financiera. Creo firmemente que muchas de las soluciones del sistema financiero tradicional ya no responden a las necesidades de las nuevas generaciones y que cripto es una alternativa —no perfecta, pero sí poderosa— para construir algo distinto. Si bien es cierto, cuando empecé a sumergirme en este mundo, me topé con una serie de mitos que, hasta hoy, siguen bloqueando a muchas personas para dar el primer paso. Algunos piensan que se necesita ser un experto en tecnología o tener mucho dinero para entrar, o en el peor de los casos, que es una estafa. Por otra parte, están quienes asocian las criptomonedas exclusivamente con actividades ilícitas o esquemas turbios. Nada más lejos de la realidad. Sí, como cualquier industria emergente, hay áreas de oportunidad reales y tangibles. La clave está en la educación, la transparencia y el acompañamiento. Cripto no es una apuesta, es una herramienta. No es magia, es estrategia. Y no es solo para geeks, es para cualquier persona con visión y disposición de aprender. El mundo cripto no es una moda pasajera, es una evolución lógica del sistema financiero y tecnológico. En los próximos años veremos cómo muchas cosas que hoy son físicas —como una casa, un coche o incluso una obra de arte— podrán representarse y manejarse a través del blockchain. Lo que se dice tokenización, donde cualquier persona podrá invertir en una parte de algo grande, sin necesidad de comprarlo completamente. Como emprendedor en esta industria, mi rol es doble: construir una empresa rentable y confiable en el presente, pero también ayudar a educar, abrir camino y generar confianza hacia el futuro. Porque al final, el crecimiento del ecosistema cripto no depende solo de la tecnología, sino de las personas que la hacen accesible, comprensible y útil para más gente. Por eso sigo aquí, todos los días. Apostando por un sector que evoluciona a velocidad enorme, enfrentando desafíos nuevos, pero también con la emoción de saber que estamos escribiendo las primeras páginas de algo grande. Y si me preguntan si vale la pena dejar el mundo corporativo por esto, la respuesta es clara: sí, mil veces sí. ____ Nota del editor: Mario A. Cruz V. es Director Comercial y de Operaciones. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

El peso resiste a Trump y es una de las divisas más fuertes de 2025

A pesar de la volatilidad causada por la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, el peso mexicano acumula cinco meses de ganancias. Los expertos esperan estabilidad y un tipo de cambio más cercano a su nivel fundamental. La divisa emergente encontrará amparo en el T-MEC, pero seguirá presionado por diversos factores. Dólar débil, ¿peso fuerte? Trump, las remesas y el riesgo externo Anclaje en fundamentos macro y el T-MEC El peso mexicano se mantiene como una de las divisas emergentes más estables en lo que va de 2025, a pesar de un contexto internacional marcado por la volatilidad y la incertidumbre política en Estados Unidos tras la llegada de Donald Trump nuevamente a la presidencia. La moneda nacional acumula una apreciación de 6.8% frente al dólar, con un tipo de cambio que ronda los 19.21 pesos por dólar. La fortaleza del peso contrasta con la caída del dólar estadounidense , que ya retrocedió alrededor del 9% frente a una canasta de divisas principales, de acuerdo con el índice DXY. Este debilitamiento obedece a las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, así como por conflictos judiciales relacionados con las políticas comerciales impulsadas por Trump, que han minado la confianza de los inversionistas en la divisa americana. Recientemente, el Tribunal de Comercio de Estados Unidos bloqueó los aranceles recíprocos que Trump impuso al amparo de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional. Algo que está en proceso de apelación. El panorama para el peso no está exento de riesgos. De acuerdo con Janneth Quiroz, directora de análisis económico de Monex, en abril se registró una depreciación anual del 19.3% del tipo de cambio, asociada a un entorno de elevada aversión al riesgo debido al endurecimiento de las políticas comerciales y antimigrantes del nuevo gobierno estadounidense. En abril de 2024, el tipo de cambio tocó un mínimo histórico de 16.45 pesos por dólar, punto que será difícil de ver en el futuro cercano. Otro de los riesgos clave es la caída del 12.1% anual en las remesas durante abril, la más pronunciada desde 2012 , en parte por el posible impuesto del 3.5% a las transferencias desde Estados Unidos. De mantenerse esta tendencia, el flujo de dólares hacia México puede verse afectado, lo cual impacta directamente en el tipo de cambio. “El impuesto podría generar una menor cantidad de dólares por las transferencias de los paisanos. Esto abona al sentimiento de cautela sobre una mayor depreciación del tipo de cambio”, advirtió Quiroz, quien estima que el peso podría cerrar el año en niveles de 20.5 por dólar, considerando estos riesgos. Pese a dichos riesgos externos, otros analistas coinciden en que el peso encuentra soporte en elementos internos sólidos. Alejandro Saldaña, economista en jefe de Banco Bx+, señaló que la percepción de riesgo sobre México es contenida gracias a factores como el compromiso de la Secretaría de Hacienda con la disciplina fiscal, el respeto a la autonomía del Banco de México (Banxico) y una posición externa favorable del país, en términos comerciales. “El tipo de cambio parece acercarse a su nivel fundamental”, indicó Saldaña. “Estimamos poco probable que baje de estos niveles, ya que permanece cierta incertidumbre —aunque en menor magnitud— y se ha cerrado el diferencial de tasas Banxico-Fed”. Esta brecha se cierra cada vez más y aunque mantiene el atractivo para el carry trade y mantendrá fuerte al peso durante algunos meses más, su efecto tiende a desvanecerse. Además, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) funciona como un amortiguador clave frente a la presión externa. A pesar del discurso proteccionista de Trump, se mantiene la expectativa de que México conserve un trato comercial preferente en el mercado estadounidense, lo que da certidumbre a los inversionistas y exportadores, explicó Saldaña. La apreciación reciente del peso no garantiza una tendencia indefinida. Los expertos coinciden en que los niveles actuales reflejan tanto factores estructurales como movimientos especulativos, por lo que no descartan correcciones en el corto plazo. ]]>

El gobierno de Donald Trump complica el acceso a los estudiantes extranjeros a sus instituciones de educación superior. Durante los primeros cuatro meses de su segunda presidencia, emprendió ya varias medidas en contra de los estudiantes. La semana pasada, el gobierno de Trump ordenó a sus misiones en el extranjero que dejen de programar nuevas citas para solicitar visados de estudiantes y visitas de intercambio, cuando el Departamento de Estado se prepara para ampliar la investigación de alumnos en las redes sociales, de acuerdo con un cable interno al que tuvieron acceso varios medios estadounidense. La portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce, no comentó directamente el cable, pero dijo que se toman «muy en serio el proceso de investigar quién entra en el país”. «Es un objetivo, como han declarado el presidente y el secretario Rubio, asegurarnos de que las personas que están aquí entienden cuál es la ley, que no tienen ninguna intención criminal, que van a contribuir a la experiencia aquí, por corto o largo que sea su estatus» de permanencia, dijo. Además, la administración de Trump anunció el miércoles que eliminará permisos para estudiantes chinos, que son una de las mayores fuentes de ingresos para las universidades estadounidenses. Estados Unidos también revisará los criterios de visa para endurecer los controles sobre todas las futuras solicitudes de China y Hong Kong, dijo el Secretario de Estado Marco Rubio. Luis Francisco Ochoa Corona, gerente de operaciones en MEXUS Migración, indica que, hasta el momento, el gobierno estadounidense no emitió un anuncio oficial sobre la cancelación de las entrevistas para visas de estudiantes y que en la página de visados del Departamento de Estado aún aparece disponibilidad de citas para este trámite, por lo que sugiere a los interesados estar atentos de la situación. Sin embargo, admite que la situación de los estudiantes extranjeros en Estados Unidos es más complicada, incluso desde antes del regreso del republicano a la Casa Blanca. Sin opciones Actualmente, no hay notificaciones oficiales sobre la cancelación masiva de visas estudiantiles, aunque ya fueron canceladas las visas a estudiantes con antecedentes judiciales o inclinaciones políticas específicas. Por ejemplo, se revocaron los permisos a estudiantes que participaron el las protestas a favor de Palestina y en contra de la actividad militar de Israel en la Franja de Gaza en la primavera del año pasado. Incluso, el gobierno trata de expulsar a estudiantes con residencia legal permanente en Estados Unidos. Los estudiantes cuyas visas son revocadas no tienen prácticamente opciones para continuar su educación en Estados Unidos, indica Ochoa Corona. “Ya ha ocurrido que tenemos clientes que ya se encuentran en Estados Unidos y el consulado les ha enviado un correo electrónico, informándoles que su visa ha sido cancelada. Entonces terminan de arreglar lo que tengan que arreglar y salen del país. El siguiente pasó saliendo del país es presentarse en el consulado” de Estados Unidos en el país de origen, explica el abogado migratorio. Ochoa Corona señala que hay poco por hacer en este caso, pues las autoridades migratorias de Estados Unidos dan solo unos pocos días a los estudiantes para que salgan del país, sin importar qué tan avanzado esté su programa de estudios. El abogado advierte que las autoridades estadounidenses son más estrictas con los estudiantes extranjeros incluso desde el mandato del demócrata Joe Biden. Indica que desde hace unos tres op cuatro años, es común que estudiantes puedan perder su visa si son detenidos por manejar bajo la influencia del alcohol. “Si hace cuatro años, la policía te paraba y te daban un DUI —una multa por conducir bajo la influencia del alcohol u otra sustancia— y estabas en Estados Unidos de manera legal a la con una vista estudiarte tipo F, con una visa tipo J o con una visa de trabajo tipo TN, lo que ocurría antes era de qué tú terminaras todo lo que tuvieras que terminar con la corte, no es a la mejor este hacer algunas horas comunitarias y pagar alguna alguna multa o algo por el estilo y listo continuabas”, explica. Sin embargo, ahora es probable que un estudiante que haya cometido este tipo de infracción, que no es considerada un cargo penal, pueda recibir en unos días un correo en el que se le avise que su visa fue revocada por las autoridades estadounidenses. Un estudiante mexicano en Nueva York, quien prefirió no usar su nombre, confirma que una compañera suya fue expulsada de Estados Unidos por tener un cargo de manejar un auto bajo la influencia del alcohol. ¿Qué hacer si quiero estudiar en Estados Unidos? Para los estudiantes que aún estén interesados en estudiar en Estados Unidos, Ochoa Corona aconseja hacer varias cosas antes de comenzar los trámites y en el momento de la entrevista con el consulado estadounidense para obtener la visa de estudiante. En primer lugar recomienda vigilar en una página del Departamento de Seguridad Nacional si la institución cuenta con la certificación para poder aceptar estudiantes extranjeros. Hasta el momento, Harvard a parece en el listado. Hace unos días, la secretaria anunció que revocaría esta certificación a esta universidad de Massachussets, pero la decisión fue detenida en una corte. Solo las universidades con el certificado del DHS pueden emitir a los estudiantes una carta de aceptación vinculada con una forma I-20, que es la que les permite a los estudiantes acudir con el consulado de Estados Unidos en su ciudad para solicitar una visa de estudiante F, en el caso de estudios profesionales. Previo a su entrevista en el consulado, Ochoa Corona recomienda que los estudiantes lleven a la mano todos los documentos que validen su grado de estudios y su solvencia económica para poder vivir en Estados Unidos por su cuenta. Algunas instituciones solicitan estos documentos con traducción oficial antes de otorgar la forma I-20. Sobre la revisión a las redes sociales de los solicitantes, el abogado señaló que no es del todo nuevo, pues los perfiles en estos sitios se piden como parte del formulario DS-160 desde hace

El peso mexicano avanzó el lunes ante un declive generalizado del dólar, mientras que la bolsa cayó por tercera sesión, debido a renovadas preocupaciones por las políticas comerciales de Estados Unidos después de que el presidente Donald Trump amenazó con elevar los aranceles al aluminio y acero. Los inversionistas aguardan además una semana de importantes datos económicos, entre ellos, un esperado reporte mensual sobre la situación del empleo estadounidense. El tipo de cambio cerró en 19.19 pesos por dólar, con una ganancia de poco más de 1% frente al precio de cierre del viernes registrado por el Banco de México. «Esta semana, el comportamiento del tipo de cambio estará siguiendo al desarrollo del tema comercial internacional, además de las publicaciones del mercado laboral en Estados Unidos», dijo Monex Grupo Financiero. Pese al buen inicio de semana, una encuesta del banco central entre analistas privados mostró que el mercado espera que el peso ceda terreno en los próximos meses y cierre el año en 20.50 por dólar. Aun así, la perspectiva es más favorable que los 20.81 proyectados en la encuesta de hace un mes. Por la mañana, el jefe de la Reserva Federal de Chicago, Austan Goolsbee, dijo que sigue pensando que el banco central estadounidense podrá reducir los costos de endeudamiento a corto plazo una vez que se despeje la «suciedad en el aire» de la incertidumbre por las políticas arancelarias. El índice bursátil S&P/BMV IPC descendió un 0.24% a 57,705.48 puntos, en su tercera jornada de pérdidas después de haber alcanzado la semana pasada sus máximos históricos. Las acciones de Gruma encabezaron el retroceso, con un 3.75% menos a 351.81 pesos, seguidas por las de Grupo Bimbo BIMBOA.MX, que restaron un 3.30% a 52.42 pesos. Con información de Reuters ]]>

El crecimiento del sector de data centers en México no solo se traduce en inversión e infraestructura. También detona una nueva economía del talento que podría ofrecer decenas de miles de empleos bien remunerados en los próximos cinco años. Según la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC), el país necesita preparar a su fuerza laboral para una transformación digital que ya está en marcha. De acuerdo con su directora ejecutiva, Adriana Rivera, se prevén 20,758 empleos directos y 75,812 indirectos en el ecosistema de centros de datos. O sea, poco más de 100,000. “Necesitamos generar empleos bien pagados y profesionalizados. Por eso contamos con una Comisión de Talento que trabaja en generar perfiles específicos para una industria que está creciendo de forma exponencial”, explicó Rivera. Datos de la plataforma Talent.mx señalan que en 2025 el salario promedio de este tipo de empleos supera los 30,000 pesos mensuales y en algunos casos la base es de 100,000 pesos al mes. Mientras que datos del Inegi señalan que a nivel nacional, el salario mensual promedio será de 8,364 pesos, mientras que, en la frontera norte, ascenderá a 12,596 pesos. Una nueva clase profesional Los centros de datos requieren ingenieros eléctricos, especialistas en telecomunicaciones, técnicos en mantenimiento, expertos en ciberseguridad, analistas de datos, desarrolladores y más. Muchos de estos perfiles aún son escasos en México o no están suficientemente alineados con los estándares internacionales. Un análisis de la consultora Select indica que, para 2025, habrá un superávit de 278,000 egresados en carreras relacionadas con tecnologías de la información; sin embargo, muchos no encontrarán empleo debido a que solo el 53% obtiene un desempeño satisfactorio en su actividad profesional y apenas el 23% cuenta con dominio del idioma inglés. Para enfrentar este reto, la MEXDC ya trabajar con universidades, gobiernos estatales y empresas para alinear la oferta educativa con la demanda del sector. El objetivo es evitar que la escasez de talento sea un cuello de botella que frene el crecimiento. “Estamos inmersos en el Plan México, que busca el desarrollo económico y social del país. Y desde nuestra industria queremos aportar a esa meta formando a los profesionales que lo harán posible”, mencionó Rivera. Más allá de los megaproyectos, este auge representa una oportunidad para redistribuir el desarrollo regional. Aunque Querétaro es el polo más consolidado, la asociación ya trabaja para expandir el sector a zonas como Sonora, Quintana Roo, Guadalajara, Monterrey y el Valle de México, lo que abre oportunidades para jóvenes de todo el país. En muchos de estos estados ya se han establecido diálogos entre la industria y los gobiernos locales para atraer inversiones que incluyan programas de capacitación y formación técnica. Además de ser bien pagados, los puestos en data centers suelen ofrecer estabilidad, acceso a tecnología de punta y posibilidades de movilidad internacional. Muchas de las empresas del sector están respaldadas por capital extranjero y cotizan en bolsa, lo que eleva los estándares laborales y de cumplimiento. “No se trata solo de construir edificios llenos de servidores, sino de crear una cadena de valor humano que pueda operar, mantener y escalar estas infraestructuras. Y eso solo se logra con talento mexicano preparado”, subrayó la vocera de la asociación. ]]>

La Luna llena de fresa , un fenómeno astronómico que cautiva a observadores en todo el mundo, promete iluminar el cielo nocturno con su característico brillo en 2025 . Este evento, que debe su nombre a la temporada de cosecha de fresas en América del Norte, ofrece una vista espectacular para los entusiastas del cielo. ¿Cuándo y dónde se podrá ver la Luna de fresa? ¿Por qué le llaman así? ¿La luna de fresa es color rosa? La Luna de fresa se podrá observar el 11 de junio a las 07:43 horas, tiempo del centro de México. En ese momento alcanzará su fase llena, con una distancia geocéntrica de 402,131 kilómetros y un tamaño angular de 29.9 minutos de arco, según datos del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE). «Luna de Fresa» es uno de los nombres tradicionales utilizados por los nativos americanos. Para ellos, junio era la temporada de cosecha de fresas. Así que el nombre no se basa en las características de la su apariencia, sino en las características del mes. Aunque el nombre evoca asociaciones con las fresas, no tiene nada que ver con el color de la Luna llena de junio. Lo más probable es que sea de color naranja dorado o blanco, el mismo color que cualquier otra fase total. Sin embargo, puede parecer rojizo (por la misma razón el sol se ve rojo cuando sale y se pone). La Luna llena de junio ocurre poco antes del solsticio de verano en el hemisferio norte, que es el 21 de junio. Si se observa desde las latitudes del norte, el astro parece flotar justo por encima del horizonte. Parece de color rosa o rojo en esta posición porque su luz se dispersa a través de la atmósfera. ]]>