El Museo Nacional de Antropología gana el Premio Princesa de Asturias

El prestigioso Museo Nacional de Antropología de México fue galardonado en España con el Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2025 , que ensalzó la labor de «defensa y preservación» del patrimonio antropológico que lleva décadas realizando. La institución fue distinguida por ser heredera «de una larga tradición en defensa y preservación de una parte esencial del patrimonio antropológico de la humanidad que, al mismo tiempo, expresa las señas de identidad de una gran nación en la que sus gentes se reconocen», indicó el presidente de la región de Asturias, al frente del jurado de esta categoría, Adrián Barbón, al leer el acta de la decisión. Considerado uno de los museos más importantes de América Latina, el MNA es «un referente global en el estudio de la humanidad», según destacó en un comunicado la Fundación Princesa de Asturias, quien otorga anualmente estos galardones. El museo se creó en 1940 tras el traslado de parte del acervo del entonces Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía al Castillo de Chapultepec y su famoso edificio actual se inauguró en 1964. Por las veinte salas de este museo, que tiene como objetivo difundir las colecciones arqueológicas y etnográficas más importantes de México -y con 30,000 metros cuadrados dedicados a la exposición-, pasaron el año pasado un récord de más de tres millones de visitantes. Preservación de la herencia La institución, cuyas colecciones alcanzaron 250,000 piezas de todo México, arrancó su acervo arqueológico a finales del siglo XVIII, cuando se encontraron famosos monolitos como la escultura de la diosa Coatlicue o la Piedra del Sol. Entre sus piezas más destacadas están también el Xochipilli o el Señor de las Flores, de la cultura mexica, o la máscara del dios Murciélago, del arte zapoteco . En 2017, el MNA recibió el esqueleto prehistórico femenino más antiguo de América, hallado años antes en aguas subterráneas de México. La osamenta, de entre 12,000 y 13,000 años, pertenecía a una joven de entre 15 y 17 años del Pleistoceno Tardío a quien los científicos bautizaron como «Naia». Entre las múltiples distinciones del MNA, figuran, entre otros, la Medalla 1808 del Gobierno del Distrito Federal y el Premio Fundación México Unido. Sexto de ocho El de Concordia ha sido el sexto de los ocho galardones de esta edición de los premios, considerados los más prestigiosos del mundo iberoamericano, que anualmente, y a ritmo de uno por semana, otorga la Fundación Princesa de Asturias. El año pasado, en esta categoría, el reconocimiento fue para la agencia internacional de fotografía Magnum , por su «icónica» labor para capturar en imágenes «los acontecimientos más relevantes» del mundo durante casi ocho décadas. En otras ediciones también fueron premiados en esta sección las organizaciones no gubernamentales Médicos Sin Fronteras, Cáritas Española y Mary’s Meals, la política colombiana Ingrid Betancourt y el astrofísico británico Stephen Hawking. Este año ya se fallaron el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades, que recayó en el filósofo y ensayista alemán de origen surcoreano Byung-Chul Han, el de las Letras, para el escritor español Eduardo Mendoza, o el de Ciencias Sociales, que fue para el sociólogo estadounidense Douglas Massey. Igualmente, también se anunció el de las Artes, que recayó en la fotógrafa mexicana Graciela Iturbide, y el de Deportes, que la semana pasada reconoció a la tenista estadounidense Serena Williams. Estos premios, instituidos en 1981, están dotados con 50.000 euros (unos 56.900 dólares) y una escultura creada por el fallecido artista catalán Joan Miró. Los galardones, que toman su nombre del título de la heredera al trono de la Corona española, la princesa Leonor, son entregados por ella y los reyes Felipe VI y Letizia en octubre en una ceremonia en Oviedo, capital de Asturias. ]]>

Presidente de la SCJN será quien tenga más votos

Este miércoles, Mónica Alfaro y Tzuara De Luna hablan sobre las declaraciones de la consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral, Guadalupe Taddei, sobre quién presidirá la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Además comentan estos temas: – Trump sube a 50% los aranceles al acero y al aluminio; le pega a México y Canadá – Pemex incrementa producción nacional de gasolinas y reduce importaciones – Impacto ambiental del Tren Maya llega a tribunal; piden un plan de restauración – Las bolsas regresan al súper ]]>

La reforma de las 40 horas; inevitable, pero no automática

México está a las puertas de una reforma laboral histórica: reducir la jornada semanal ordinaria de 48 a 40 horas. Sin duda es una propuesta ambiciosa que en cualquier otra coyuntura parecería radical. Sin embargo, en el contexto actual, con un gobierno que ha demostrado tener músculo político, respaldo social y una narrativa clara de justicia laboral, el debate ya no gira en torno a si va a suceder, sino cómo y cuándo. La reducción de la jornada no es una ocurrencia ni un capricho político, sino una deuda pendiente. La Organización Internacional del Trabajo (OIT), a través del Convenio 47, lleva más de medio siglo recomendando un límite de 40 horas semanales. México contabiliza más de 2,200 horas trabajadas al año por persona (frente a un promedio de 1,740 en la OCDE), con lo que encabeza la lista de países con jornadas más extensas y, paradójicamente, con niveles de productividad estancados. De sobra se ha demostrado que más horas no implican mejores resultados, pero sí, muchas veces, entornos laborales desgastantes y poco sostenibles. Lo interesante del momento actual es la forma en la que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha decidido encarar el tema. A diferencia del sexenio anterior, donde las reformas, particularmente las laborales, no dejaban a las empresas mucho margen de maniobra, hoy vemos un enfoque más estructurado y metódico. Sheinbaum, en una muestra de su perfil técnico y formación científica, ha dejado entrever una lógica gradualista que busca evitar el caos en la implementación. Tal como ha ocurrido con el salario mínimo, donde la meta sexenal es que permita a los trabajadores adquirir 2.5 canastas básicas, con incrementos anuales sostenidos del 12.5%, la reforma de reducción de la jornada laboral ya perfila una hoja de ruta hacia 2030. Este matiz es fundamental. De entrada, mitiga la incertidumbre que en 2023 generaron algunas iniciativas legislativas sobre este mismo tema, que proponían cambios inmediatos y sin espacio de adaptación. En cambio, los proyectos más recientes ya contemplan una entrada en vigor progresiva. Se discute incluso si esta transición deberá aplicarse por sectores o tipos de trabajadores, una posibilidad que, aunque razonable, choca con la tradición de generalidad de la Ley Federal del Trabajo. Hablando de la jornada laboral, la ley no distingue entre industrias extractivas, manufactura o grandes corporativos: La norma aplica para todos. Aquí se abre una oportunidad y un reto mayúsculo para el Congreso y los actores políticos y sociales: construir una implementación flexible sin caer en la fragmentación jurídica. La pregunta no es si debe reducirse la jornada, sino cómo hacerlo sin sacrificar competitividad, la productividad ni empleo formal. Porque, aunque el argumento moral está más que ganado, una ejecución mal diseñada podría tener efectos adversos, especialmente para pequeñas y medianas empresas. Aunque la discusión principal debe centrarse en la instrumentación de la jornada laboral de 40 horas, no podemos ignorar que muchos la han visto como un choque entre trabajadores y empresarios. Sin embargo, esa visión es equivocada. Si algo dejó claro el proceso de eliminación del outsourcing en 2021 —que parecía inviable en un país donde la subcontratación era práctica común— es que cuando las reformas laborales son inevitables, oponerse frontalmente no solo es inútil, sino que puede resultar costoso. En su momento, más de un empresario me preguntó sobre alternativas para sortear la norma. La respuesta entonces era simple: no se puede. Y hoy, con la jornada de 40 horas, ocurre algo similar. Las resistencias existen, pero son menores. El sector empresarial ha aprendido que sentarse a la mesa para negociar la implementación es mucho más inteligente que emprender litigios prolongados que, además de inciertos, implican un alto costo, tanto económico como reputacional. En palabras de la propia presidenta Sheinbaum: “No se puede de un día a otro, pero lo importante es cómo lo vamos a hacer”. La clave está en ese «cómo»: ahí hallamos la responsabilidad del gobierno para definir mecanismos claros y realistas. Las empresas, por su parte, deben prepararse para una transición que no será gratuita, pero sí ampliamente previsible. La jornada de 40 horas llegará. La cuestión de fondo es si esta reforma se implementará como parte de una transformación consensuada del modelo laboral mexicano, o como una imposición que, sin el debido cuidado, termine por dañar justamente aquello que busca fortalecer: el trabajo digno y formal. Porque reducir la jornada no es un fin en sí mismo, sino un medio para construir un país donde trabajar menos se traduzca en labores más eficientes y, desde luego, también signifique que los trabajadores puedan acceder a una mejor calidad de vida. _____ Nota del editor: Juan José Soto es socio de Pérez-Llorca en el área de Laboral. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusiamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Presión comercial y arquitectura económica en ajuste

Las condiciones en el entorno global y nacional han cambiado más rápido que la política económica que debe acompañarlas. En un entorno de creciente fragmentación global, donde las tensiones comerciales se han vuelto más frecuentes y los mecanismos de cooperación multilateral están bajo presión, México enfrenta un dilema que ya no puede postergarse: ¿Cómo responder de manera estratégica a un contexto que se ha transformado más rápido que sus propios instrumentos de política económica? Las presiones arancelarias no solo reactivaron la atención sobre la vulnerabilidad externa de la economía mexicana, sino que también generaron una respuesta con implicaciones más profundas. Dos efectos, en particular, merecen ser destacados: un diálogo más técnico y estructurado con el sector privado, y el impulso de una agenda industrial que, aunque aún enfrenta retos, ya está siendo formalizada bajo el marco del Plan México. El primer cambio ha sido la disposición del gobierno a establecer espacios de coordinación más operativos con actores clave del sector empresarial. La integración de mesas de trabajo más estructuradas sobre temas como la facilitación de permisos, infraestructura y necesidades de inversión en sectores estratégicos, han marcado un cambio en la cooperación entre ambos actores. El segundo efecto ha sido el impulso de una narrativa industrial más estructurada. A través del Plan México, el gobierno ha comenzado a agrupar distintas iniciativas que orientadas a reubicar a México dentro de cadenas globales y regionales de valor. Si bien este marco aún está en proceso de consolidación y enfrenta desafíos de ejecución, representa un cambio con respecto al modelo de neutralidad productiva que había predominado en los últimos años. Este giro ocurre en un contexto de contrastes. Por un lado, México mantiene fundamentos macroeconómicos sólidos: inflación en descenso, estabilidad cambiaria, finanzas públicas ordenadas. Por otro, persisten niveles bajos de inversión privada, rezagos en ejecución de proyectos, y señales de incertidumbre institucional que continúan postergando decisiones clave en sectores estratégicos. En el corto plazo, el escenario seguirá siendo complicado. La economía mexicana parece encaminada a una contracción en 2025: crecimiento bajo, consumo estabilizado, inversión contenida. La incertidumbre en la política interna, los posibles cambios en la relación bilateral con Estados Unidos, y la complejidad operativa de muchos proyectos, sugieren que 2025 – y probablemente parte de 2026- serán años de transición más que de despegue. En este contexto, la coyuntura arancelaria ha tenido un valor inesperado: el de ordenar prioridades Las distorsiones generadas por la agenda comercial del gobierno de Estados Unidos ha forzado a mirar con más seriedad el tipo de política económica que México necesita para responder no solo a las presiones externas, sino también a los desafíos internos que limitan su crecimiento potencial, como el desarrollo de infraestructura logística, energética y de agua, por citar algunas asignaturas clave aún pendientes. Lo importante ahora será lo que ocurra después. Si este impulso se convierte en una estructura funcional, con reglas claras, mecanismos de evaluación y continuidad técnica, el país habrá dado un paso relevante hacia una política económica más alineada con sus retos actuales. Convertir la incertidumbre en dirección no será sencillo; pero si se logra, esta coyuntura podría marcar el inicio de una etapa de crecimiento más ordenado y sostenible para México. ____ Nota del editor: Pamela Díaz Loubet es Economista en jefe en BNP Paribas México. Síguela en LinkedIn. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Mundial 2026. La magistral jugada estadounidense… y México de comparsa

Exactamente dentro de un año el balón rodará en el Mundial de 2026. Una Copa del Mundo histórica, sí, pero no por las razones que en México nos quieren vender. Nos han repetido hasta el hartazgo que seremos la primera nación en organizar tres Mundiales. Lo que no dicen es que esta tercera vez seremos apenas un actor de reparto; no el protagonista, ni siquiera el antagonista. México aparece como comparsa de una jugada maestra de negocios, concebida y ejecutada con precisión quirúrgica por Estados Unidos. La candidatura “United 2026” fue una estrategia brillante en la que el país de las barras y las estrellas no solo consiguió quedarse con el pastel, sino además hacer que México le ayudara a hornearlo. Y claro, de paso y con gusto compartir algunas migajas. Estados Unidos aprovechó la pasión futbolera de nuestro país, su peso simbólico ante la FIFA y su condición de puente cultural con América Latina para construir una candidatura irrefutable. ¿El resultado? 78 de los 104 partidos se jugarán en suelo estadounidense. Canadá, un país sin tradición futbolera, tendrá 13, y México, el único de los tres con fútbol en las venas, 13 también; dicho sea de paso, ninguno más allá de los octavos de final. Lo repito para que quede claro: ningún partido de cuartos, semifinales y mucho menos la final se jugarán en México. La gran fiesta del fútbol pasará por nuestro territorio como un desfile de luces del que apenas veremos el reflejo. Ah, pero claro, tenemos la inauguración; premio de consolación. Realidad brutal para quienes aún creen que México “co-organiza” el Mundial. Esto suena bien en discursos políticos y spots promocionales, pero no resiste un análisis serio. No hay co-organización posible cuando uno pone los estadios, los aficionados y la pasión, y el otro se queda con los negocios, el calendario y la gloria. Estados Unidos no compartirá el Mundial: lo administrará. Cuando de negocio se trata, ellos mandan. Y el negocio es monumental. Con la expansión a 48 selecciones, el torneo pasará de 64 a 104 partidos, incrementando los ingresos por derechos televisivos, patrocinadores y venta de boletos de forma exponencial. Con la venta de entradas y derechos de transmisión generará más de 7,000 millones de dólares (2.5 veces el PIB de Belice), según estimaciones preliminares. El 75% de esos partidos, con su respectivo valor comercial, se jugarán en nuestro vecino país del norte; lo demás es utilería. Canadá y México son apenas escenografía, piezas necesarias para dar credibilidad a una propuesta que, sin ellos, habría sido (probablemente) rechazada por la FIFA ante las nuevas exigencias geopolíticas de inclusión regional. Y mientras que, ciudades como Nueva York o Los Ángeles se frotan las manos para cada una recibir una derrama cercana a los 500 millones de dólares, en México ya comenzaron las alertas, especialmente con el hospedaje. La Ciudad de México, que recibirá apenas cinco partidos, espera a cinco millones de visitantes; una cifra que rebasa por mucho la capacidad hotelera de 54,000 habitaciones disponibles, (de acuerdo con la Asociación de Hoteles de la Ciudad de México). ¿Estamos preparados? ¿Tenemos la infraestructura, la movilidad, la seguridad, los servicios para responder a esa demanda? La respuesta, incómoda pero necesaria es: no. México tiene estadios, sí. Tres grandes sedes: el Estadio Azteca, (aún en remodelación y una prohibición de cambio de nombre por parte de la FIFA, por cierto), el BBVA en Monterrey y el Akron en Guadalajara, pero mostró muy poco músculo político y económico para influir en el diseño del torneo, y bajó la voz en la repartición de los partidos clave. No es un Mundial compartido. Es el Mundial estadounidense, con licencia simbólica para que México presuma ser “triple sede histórica”. El resto es marketing. La narrativa triunfalista que desde ya promueven autoridades y medios de comunicación es, en el mejor de los casos, ingenua; en el peor, cínica. Nos vendieron una fiesta que no organizamos. Nos prestaron una etiqueta que no nos pertenece. Y ahora, nos piden que celebremos como si verdaderamente fuéramos protagonistas. México debe aspirar a mucho más. Si íbamos a compartir la Copa, debimos negociar en serio. Elevar considerablemente el número de partidos, exigir ronda de cuartos y semifinales, garantizar beneficios comerciales tangibles, asegurarnos una porción real del control organizativo. No se hizo. Y hoy, a 12 meses del silbatazo inicial, solo queda la parafernalia. El Mundial de 2026 será un éxito…para Estados Unidos que entendió perfectamente el valor comercial del futbol, y que supo usar a México como palanca emocional para acceder a él. A nosotros nos toca mirar, aplaudir… y pagar la cuenta. El futbol es negocio. Y en este negocio nos tocó ser extras. ______ Nota del editor: Eduardo Gaytán Mendieta (X: @legaytane) es un comunicólogo y estratega en medios de comunicación, CEO y fundador de la agencia E3 Media. Ha colaborado en diversos medios de comunicación como Imagen Televisión, Televisión Mexiquense y el Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

La inseguridad impulsa el negocio del blindaje vehicular en México

Las sirenas, los bloqueos carreteros y los asaltos violentos ya no son hechos aislados: forman parte del paisaje cotidiano en regiones cada vez más amplias del país. La percepción de inseguridad ha detonado una demanda creciente de vehículos blindados, que ya no se limita a políticos o empresarios de alto perfil. Hoy, el blindaje es una medida preventiva que gana terreno entre particulares, corporativos y gobiernos, impulsando a una industria que atraviesa uno de sus momentos más dinámicos en la última década. Esteban Hernández, presidente de la Asociación Mexicana de Blindadores de Automotores (AMBA), prevé que en 2025 se blindarán alrededor de 4,000 vehículos en el país, lo que representaría un crecimiento cercano al 10% respecto al año anterior. El crecimiento no es casual, sino consecuencia de una violencia que se ha tornado más impredecible y armada. “Ya no son solo armas blancas. Los asaltos callejeros a vehículos particulares cada vez son más violentos y con armas más avanzadas”, advierte. Precios y modelos La aceleración es tangible en las cifras. Si en 2024 el blindaje nivel tres —que resiste disparos de armas como la Magnum 44 y es el más utilizado en entornos urbanos— representaba el 65% del total de solicitudes, este año su participación ha aumentado al 72%. Esto refleja no solo un mayor número de vehículos protegidos, sino una conciencia creciente de la necesidad de una cobertura más robusta ante una realidad más peligrosa. Pero la verdadera inquietud del sector no está en las metrópolis. “Lo que empieza a suceder es que cuando salimos del casco urbano de la ciudad y agarramos una carretera, ya la probabilidad de que haya un arma más larga es más alta”, señala Hernández. En zonas como Sinaloa, donde los grupos criminales han fortalecido su presencia, los clientes están solicitando blindajes superiores, capaces de resistir armas como las AK-47 o “cuernos de chivo”. Esta presión por mayor seguridad ha ampliado el alcance del mercado. Aunque Ciudad de México, Estado de México, Guadalajara y Monterrey siguen concentrando la mayoría de los pedidos, las empresas blindadoras están viendo un incremento sostenido en estados del norte y del sureste, donde las condiciones de violencia se han agravado. La expansión no es solo geográfica, también es sectorial: gobiernos, empresas e individuos están recurriendo al blindaje como una medida preventiva indispensable. A nivel regional, el contraste con Brasil —la otra gran economía latinoamericana— es revelador. En el país sudamericano se blindan cerca de 30,000 vehículos al año, más de siete veces lo que se hace en México. Sin embargo, en Brasil predominan los blindajes nivel dos y tres, mientras que en México la exigencia de protección es cada vez más alta. El nivel cuatro, prácticamente inexistente en Brasil, se ha vuelto común aquí debido a la presencia de armamento de alto poder. “Hay algunos blindadores que tienen, por algún motivo, más trabajo a nivel gobierno. Hay otras blindadoras que tienen más trabajo a nivel cliente particular e industria privada”, comenta Hernández. El tipo de vehículos más solicitados para blindaje también revela el perfil del cliente: modelos de marcas como Chevrolet, GMC y Jeep encabezan la lista. En general, son unidades con motores de seis cilindros o cuatro cilindros turbo, con más de 200 caballos de fuerza, características necesarias para no sacrificar desempeño una vez instalados los materiales de protección. El proceso de blindaje se realiza bajo pedido. Para los modelos más populares, las blindadoras tienen moldes prefabricados y cristales listos, lo que permite entregar el vehículo en tan solo dos semanas. Pero cuando se trata de modelos menos comunes, los tiempos se extienden considerablemente. Wendler Blindajes Alemanes, por ejemplo, detalla que en estos casos puede tardar hasta seis semanas la llegada de los cristales y otras seis semanas la fabricación de los moldes digitales. El costo del blindaje varía según el nivel de protección requerido. Mientras que un blindaje nivel III, inicia en aproximadamente 35,000 dólares, el nivel 4 —diseñado para enfrentar armas de asalto como las AK-47— ronda los 50,000 dólares. Para quienes necesitan una protección aún mayor, el blindaje nivel 5 puede superar los 75,000 dólares. Desde la perspectiva de Sergio Loyola, director general de la Asociación de la Superación por México (ASUME), que agrupa a más de 32 empresas de seguridad en el país, el interés por el blindaje vehicular va en aumento. Ante esta tendencia, el organismo ha intensificado sus esfuerzos de difusión para orientar al público. “Cada vez hay más personas buscando información, y es ahí donde nosotros, como asociaciones, debemos apoyar: explicar qué tipo de blindaje se necesita según el estilo de vida. Estamos para guiarlos, ya sea en la protección de un vehículo de alta gama o de bajo perfil, como llamamos a los modelos más discretos y citadinos”, señala. ]]>

Uno de cada tres mexicanos consulta redes sociales antes de ir al médico

Buscar en internet cualquier tema de salud y que el resultado sea una enfermedad terminal parece chiste, pero es una anécdota que cada vez más usuarios cuentan. En la era digital, las redes sociales fungen como un consultorio abierto 24 horas al que miles de personas acuden. Esta tendencia representa tanto una oportunidad para que el conocimiento llegue a la población de manera más sencilla, así como un riesgo debido a la proliferación de contenido poco confiable. México es un terreno fértil para esta revolución digital. El informe «Médic@ Digital», elaborado por la Fundación Mexicana para la Salud (Funsalud), destaca que 35% de los pacientes se informa sobre sus síntomas o enfermedades en redes sociales como TikTok o YouTube antes de acudir a una consulta médica. Desinformación y médicos que no quieren participar En solo dos años desde la implementación de YouTube Health en el país, la plataforma acumula más de 1.8 millones de videos de salud en español y más de 20,000 millones de visualizaciones. De acuerdo con Isaac Ochoa, líder de YouTube Health para hispanoamérica, el crecimiento es sostenido. Solo en temas de salud mental, el aumento es de 50% en visualizaciones, y de 30% en salud física. Así como el contenido respaldado por profesionales comienza a tomar fuerza, persisten dos grandes barreras para que las personas accedan a información de confianza: contenido dañino y falta de participación médica. El compromiso de YouTube para enfrentar el primer escenario es que actualmente cada video que aparece bajo la etiqueta “salud” puede incluir un distintivo azul que indica que su creador paso por un proceso de verificación médica, es decir, que cuenta con un título que lo avala. Además, se introdujo el “estante de salud”, que resalta contenido verificado de instituciones médicas como Mayo Clinic, brindando contexto confiable para búsquedas sensibles como “depresión”, “diabetes” o “trastornos de ansiedad”. De acuerdo con Ochoa, la plataforma también elimina el contenido que infringe con sus políticas de la comunidad incluso antes de que se publique. Si bien no compartió cifras específicas sobre el material relacionado con salud que quedó fuera de la plataforma, sí aclaró que en el último trimestre de 2024 retiraron 4.8 millones de videos dañinos. Pero a pesar del enorme potencial, existe un problema estructural más: los médicos no participan activamente en el ecosistema digital. Mauricio González, médico internista certificado y líder del canal Doctor Mau Informa, explica el por qué de la siguiente manera: “Un médico pasa entre 10 y 16 años formándose, trabaja jornadas extenuantes y, para colmo, tiene que dedicar tiempo extra —sin incentivos— a combatir la desinformación en redes. Mientras tanto, los creadores de contenido con información falsa sí tienen incentivos económicos: venden remedios milagrosos, dietas no comprobadas o promesas vacías. Esa es una competencia injusta”. Desde la perspectiva de González, a ello se suma que los profesionales de la salud suelen expresarse con lenguaje técnico que el público en general no maneja. El resultado de este panorama es que quienes más saben, no están en línea. Y quienes menos saben, pero mejor se venden, dominan la conversación. Médicos al Frente propone una solución Para enfrentar este vacío, nace en México la iniciativa “Médicos al Frente”, una alianza entre YouTube Health y Mauricio González. El objetivo es capacitar a profesionales de la salud para crear contenido confiable, comprensible y sostenible en el entorno digital. “No se trata de que los médicos se conviertan en influencers”, aclara González. “Se trata de enseñarles a comunicar su conocimiento con ética, con estrategia, y con herramientas modernas como la inteligencia artificial, para que puedan integrar su práctica médica con su presencia digital”. La iniciativa contempla talleres, mentorías, herramientas de IA y formación ética. “El liderazgo de la salud hoy se construye en redes sociales. Si no estamos ahí, perdemos la oportunidad de guiar a la sociedad hacia decisiones más informadas”, afirmó González. Respecto al incentivo que el médico mencionó como necesario para que los profesionales de la salud encuentren atractiva la idea de compartir contenido en redes sociales, YouTube recompensa el material “de alta calidad” para monetización desde 2007 a través del Programa de socios de YouTube. De acuerdo con Ochoa para que un médico tenga ganancias, además de avalar que es un profesional de la salud, debe tener su canal registrado y con un mínimo de 1,500 horas de reproducción públicas en los últimos 12 meses o 1.5 millones de vistas de Shorts. Estas visualizaciones deben ser públicas y hechas en los últimos 90 días, con contenido enfocado principalmente a información de salud. No debe tener penalizaciones en los lineamientos de la comunidad en el canal, ni ser operado por una compañía farmacéutica, un proveedor de seguro médico, ni a una empresa de dispositivos o equipos médicos. Finalmente, Ochoa y González coincidieron en que el futuro de la salud digital en México dependerá de la capacidad colectiva para cerrar la brecha entre conocimiento médico y comunicación efectiva. “Los médicos deben volver al frente, liderar con evidencia y tomar su lugar en la conversación digital”, refiere González. En una era donde la salud también se decide con clics, el reto no es solo tecnológico, sino profundamente humano, pues se trata de lograr que la verdad compita en condiciones justas con la viralidad. ]]>

México va por su exclusión del arancel de 50% en reunión con EU el viernes

Este viernes, México sostendrá una reunión clave con Estados Unidos para solicitar no se le aplique el nuevo arancel de 50% al acero y aluminio , decretado por la administración Trump. La medida, que entra en vigor este martes 4 de junio, impacta a la economía e industria de ambos países, consideró el secretario de Economía, Marcelo Ebrard . «Presentaremos el viernes nuestros argumentos para que México sea excluido de esa medida «, recalcó Ebrard. Yo no veo quién gana con esto. Un arancel de 50% es altísimo Desde su perspectiva, el arancel golpea de forma directa a industrias como la automotriz, la construcción, la metalmecánica y la electrónica. Calificó la decisión como insostenible, injusta e inconveniente. «No tiene sentido poner un arancel a un producto en el que Estados Unidos tiene un superávit con México». El encargado de la política comercial de México indicó que el gobierno ya revisa posibles medidas espejo en caso de que Washington no rectifique. No obstante, aseguró que el objetivo principal consiste en evitar una escalada comercial. Si el resultado de la reunión no favorece a México, el lunes se anunciarán medidas de respuesta. El acero es un insumo clave. Golpearlo repercute en toda la cadena productiva. ]]>

El candidato de centroizquierda gana las elecciones en Corea del Sur

El candidato del partido liberal de Corea del Sur, Lee Jae-myung, se impuso en las elecciones presidenciales adelantadas del martes, seis meses después de eludir los cordones militares para votar contra un sorprendente decreto de ley marcial. Tras el recuento de más del 98% de las papeletas, Lee ganó con el 49.2% de los votos, frente al 41.5% obtenido por su rival Kim Moon-soo, de acuerdo con las cifras publicadas por la comisión electoral. Casi el 80% de los 44,39 millones de surcoreanos con derecho a voto acudieron a las urnas, la mayor participación en unas presidenciales en el país desde 1997. «Acepto humildemente la elección del pueblo. Enhorabuena al candidato elegido, Lee Jae-myung», declaró Kim a la prensa en Seúl. Lee era favorito para quedarse con la victoria, y sus partidarios estallaron en vítores cuando los sondeos a pie de urna de las principales emisoras del país le dieron la victoria por un amplio margen sobre Kim. El nuevo presidente electo de Corea del Sur, que tomará sus funciones el miércoles, prometió «no defraudar las expectativas del pueblo» e hizo un llamamiento a la unidad en el país, extremadamente polarizado. «Puede que hayamos tenido puntos de vista distintos, posturas diferentes y llevado colores distintos durante un tiempo. Pero hoy todos somos el mismo pueblo orgulloso de esta gran nación. Caminemos juntos», declaró el político de 61 años a sus seguidores. Como durante toda su campaña, Lee, que estuvo a punto de morir el año pasado tras ser apuñalado en el cuello en plena calle por uno de sus detractores, habló tras un cristal blindado y protegido por una enorme presencia policial. Los retos del nuevo presidente surcoreano Lee deberá enfrentar numerosos problemas, incluyendo el desorden provocado por los aranceles estadounidenses en el comercio internacional, que ha golpeado a la economía exportadora de Corea del Sur. Enfrentará también una de las tasas de natalidad más bajas del mundo y la creciente beligerancia de Corea del Norte con su arsenal militar en constante expansión. Pero, según los expertos, los votantes esperan, sobre todo, que esta votación sirva para pasar página de la fallida ley marcial de Yoon, que dejó a Corea del Sur sin líder durante los primeros meses del gobierno del estadounidense Donald Trump. Estados Unidos felicitó a Lee por su triunfo en las elecciones. “Estados Unidos y la República de Corea comparten un compromiso férreo con la Alianza basado en nuestro Tratado de Defensa Mutua, valores compartidos y profundos lazos económicos. También estamos modernizando la Alianza para satisfacer las demandas del entorno estratégico actual y abordar los nuevos desafíos económicos”, indicó el Departamento de Estado en un comunicado. La cuarta economía asiática atraviesa un periodo de inestabilidad política desde principios de diciembre, cuando el conservador Yoon declaró por unas horas la ley marcial y envió al ejército a la Asamblea Nacional, dominada por la oposición. «Nunca más se utilizarán las armas (…) para intimidar al pueblo como parte de un golpe militar», declaró Lee el miércoles. El decreto de ley marcial de Yoon y los seis meses de agitación subsiguientes, en los que hubo tres presidentes diferentes en funciones y múltiples juicios por insurrección criminal contra Yoon y varios altos cargos, supusieron una asombrosa autodestrucción política para el exmandatario y entregaron de hecho la presidencia a su principal rival. El país de 52 millones de habitantes, que pasó a un régimen democrático en 1987, quedó fuertemente polarizado por la crisis política de la ley marcial. «Las encuestas indican que la elección es considerada como un referendo sobre el gobierno anterior», comentó a AFP Kang Joo-hyun, profesora de ciencias políticas de la Universidad de Mujeres Sookmyung. La noche en que se declaró la ley marcial, el exabogado Lee Jae-myung transmitió en directo su carrera frenética hacia el Parlamento, rodeado por el ejército, donde logró colarse junto con casi otros 200 diputados para votar una moción que frustró la iniciativa de Yoon. Su rival, Kim Moon-soo, un exdirigente sindical que se pasó de bando, rechazó disculparse en nombre de su partido un día después de la debacle en el Parlamento. Con información de AFP y Reuters ]]>

Elon Musk insiste en competir con Zuckerberg y ahora lanza XChat

Hablar por apps de mensajería se volvió una norma en países como México, donde aplicaciones como WhatsApp son muy populares, por ello Elon Musk quiere un pedazo del mercado y lanzó XChat , una nueva función de mensajería integrada en la plataforma X, con el objetivo de competir directamente con aplicaciones líderes en este segento. Esta iniciativa forma parte de la visión de Musk de transformar X en una «superapp» que combine redes sociales, mensajería, llamadas y más en un solo ecosistema digital. ¿Cómo usar XChat? XChat es un sistema de mensajería cifrada que reemplaza los mensajes directos tradicionales en la plataforma de Musk. Ofrece funciones como llamadas de voz y video sin necesidad de un número telefónico, mensajes efímeros, envío de archivos y notas de voz, y reacciones con emojis. Lee: X se cayó, usuarios reportan fallas Está construido sobre el lenguaje de programación Rust e incorpora un sistema de cifrado «estilo Bitcoin», utilizando criptografía de clave pública para garantizar la seguridad de las comunicaciones. Mientras WhatsApp requiere un número de teléfono para registrarse, XChat permite a los usuarios comunicarse sin compartir su número, lo que puede ser atractivo para quienes valoran la privacidad. Además, XChat ofrece cifrado de extremo a extremo y la posibilidad de enviar diversos tipos de archivos. Sin embargo, algunas funciones avanzadas, como los mensajes efímeros y las llamadas grupales, están actualmente disponibles solo para suscriptores de pago. Por ahora, XChat está disponible en las versiones móviles de X. Para acceder, los usuarios deben ingresar a la sección de mensajes directos. Desde allí, pueden grabar notas de voz tocando el ícono de ondas sonoras, reaccionar a mensajes con emojis mediante doble toque, y realizar llamadas de voz o video utilizando los íconos correspondientes en la parte superior de la pantalla. Es necesario otorgar permisos para el uso del micrófono y la cámara para realizar llamadas. Con más de 2,000 millones de usuarios en todo el mundo, WhatsApp domina el mercado de la mensajería instantánea. Sin embargo, la introducción de XChat representa una alternativa que podría atraer a usuarios interesados en una mayor integración de servicios y en opciones de privacidad más flexibles. La capacidad de realizar llamadas y enviar mensajes sin compartir un número de teléfono puede ser especialmente atractiva para ciertos usuarios. ]]>