El valor de la excelencia en la era de la inmediatez

De manera casi generalizada, hoy la sensación en muchas organizaciones es la misma: no es que las cosas vayan rápido, es que pasan todas a la vez… y ninguna admite espera. La geopolítica reconfigura mercados en cuestión de semanas, la presión económica obliga a ajustar decisiones constantemente, la polarización tensiona cualquier posicionamiento y la Inteligencia Artificial acelera los tiempos hasta niveles que hace poco parecían impensables. En ese contexto, reaccionar rápido se ha convertido en una condición casi obligatoria para mantenerse competitivo. El problema aparece cuando la velocidad deja de ser una capacidad y empieza a convertirse en el único criterio. En entornos de alta presión, la urgencia se instala como lógica dominante. No necesariamente porque falte talento o rigor, sino porque la sensación de que detenerse implica quedarse atrás termina empujando a resolver antes de comprender, a ejecutar antes de definir y a priorizar salir sobre salir bien. Así, lo que empieza como una adaptación razonable al contexto acaba transformándose en una forma de operar. Y ahí es donde se genera una tensión que muchas organizaciones están empezando a sentir, pero no siempre a nombrar: la que existe entre la inmediatez y la excelencia. Durante los últimos años hemos construido culturas que valoran la agilidad, la rapidez de respuesta y la capacidad de adaptación. Y con razón. Pero cuando esa lógica se lleva al extremo, empieza a instalarse una idea peligrosa: que “lo suficientemente bueno” es la norma. Que si algo funciona en el corto plazo, ya habrá tiempo para mejorarlo después. Que el detalle puede esperar. El problema es que rara vez ocurre. La excelencia no desaparece de golpe. Se diluye cuando deja de ser el estándar y pasa a ser una aspiración secundaria. La forma se descuida porque lo importante es llegar, el fondo se simplifica porque no hay tiempo, el criterio se relaja porque la urgencia lo justifica. No es una decisión explícita, es una acumulación de pequeñas concesiones que, con el tiempo, terminan afectando la consistencia. A partir de ahí, la conversación deja de ser interna y se vuelve mucho más concreta: tiene que ver con lo que entregamos. Con la calidad real de lo que ponemos en el mercado, con cómo pensamos, construimos y realizamos nuestro trabajo en un entorno que premia la velocidad. Porque en tiempos complejos, la excelencia no se sostiene por inercia. Se construye con decisiones muy específicas. La primera es el foco. En un contexto donde de urgencia, intentar responder a todo suele ser la forma más rápida de diluir la calidad. Elegir en qué batallas vale la pena invertir tiempo, profundidad y criterio no es una limitación, es una condición para hacer las cosas bien. Sin foco, la excelencia se fragmenta; con foco, se vuelve alcanzable. La segunda tiene que ver con integrar miradas. La presión por avanzar rápido tiende a simplificar los procesos y a reducir las perspectivas. Pero los problemas complejos no se resuelven desde una sola disciplina ni desde una sola lógica. Incorporar puntos de vista distintos no ralentiza el trabajo, lo fortalece. La excelencia, en este sentido, no es lineal, es el resultado de contrastar, cuestionar y enriquecer. Y la tercera, quizás la más difícil de sostener hoy, es la revisión. Darse tiempo entre una versión y otra, dejar reposar una idea, volver sobre lo construido con otra mirada. En una cultura de multitasking permanente, donde todo ocurre en paralelo y sin pausa, revisar puede parecer un lujo. Pero en realidad es lo que separa una buena ejecución de una sólida. Ni la hiperactividad ni la fragmentación ayudan a hacer mejor el trabajo; muchas veces solo aceleran errores que después son más costosos de corregir. En todos estos puntos, la Inteligencia Artificial puede ser una gran aliada, pero no un sustituto del criterio. Bien utilizada, permite acelerar procesos, enriquecer análisis y ampliar perspectivas. Pero la calidad final, la coherencia, el enfoque, el juicio; sigue necesitando de la intervención humana. La tecnología puede ayudar a llegar más rápido, la excelencia sigue exigiendo tomar mejores decisiones informadas. El contexto no va a desacelerar. La exigencia tampoco. Pero precisamente por eso, la excelencia deja de ser una aspiración ideal y se convierte en una forma de diferenciación real. Porque cuando todo empuja a hacer más, más rápido y con menos profundidad, hacer menos, pero mejor, no es una desventaja. Es una decisión. Y, en muchos casos, la única forma de que lo que construimos hoy siga teniendo sentido mañana. ____ Nota del editor: David González Natal es Socio y Director General LATAM Norte en LLYC. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

La economía de la ansiedad: cuando los datos dicen una cosa y la vida diaria otra

Hay algo extraño en la economía actual: los indicadores mejoran, pero el ánimo no. El crecimiento resiste, el empleo se mantiene sólido y, en algunos casos, los salarios han recuperado terreno. Sin embargo, la sensación generalizada es otra: la de estar más apretados, más inseguros, más lejos de donde “deberíamos” estar. No es solo una percepción aislada, es casi un estado de ánimo colectivo. Bienvenidos a la economía de la ansiedad. Para entender este fenómeno hay que empezar por aceptar una incomodidad: los datos macroeconómicos no siempre capturan la experiencia cotidiana. El PIB puede crecer sin que eso se traduzca en bienestar inmediato. La inflación puede desacelerarse y, aun así, dejar cicatrices profundas en la memoria de los consumidores. Y el empleo puede ser abundante, pero precario en calidad o insuficiente frente al costo de vida. Pensemos en algo simple: el supermercado. Aunque la inflación general haya bajado, los precios que más recordamos —alimentos, transporte, renta— no necesariamente regresan a niveles anteriores. Aquí vale la pena hacer una pausa técnica: durante años se nos ha enseñado que la inflación es, por definición, negativa. Pero no siempre es así. Una inflación moderada y controlada suele ser señal de una economía en movimiento; puede incentivar la inversión, dinamizar el consumo y, en consecuencia, generar empleo. El problema no es la inflación en sí, sino cuando crece de forma desordenada o, incluso cuando se modera, deja un nuevo nivel de precios más alto que no retrocede. Y ahí está el punto clave, aunque hoy la inflación esté bajando, eso no significa que la vida sea más barata. Significa simplemente que los precios están subiendo más lento. Pero el daño acumulado ya está hecho. La inflación no es una película que se rebobina, es más bien una escalera: sube rápido, se estabiliza, pero rara vez baja. A esto se suma un factor que pesa más de lo que parece, la pérdida del poder adquisitivo. En el papel, muchas personas hoy ganan más que hace unos años. Los salarios han aumentado, incluso por encima de la inflación en ciertos periodos. Pero en la práctica, ese dinero rinde menos. El peso —como cualquier moneda— ha perdido capacidad de compra frente a bienes esenciales. Es decir, puedes estar “ganando más” y aun así sentirte más limitado. La economía, en ese sentido, no se mide solo en ingresos, sino en lo que esos ingresos pueden comprar. Y ahí es donde se rompe la narrativa optimista. Porque si hace tres años llenar el tanque, hacer la despensa y pagar la renta representaba el 70% de tu ingreso, hoy fácilmente puede absorber el 85%. Ese margen que desapareció —el dinero disponible para ahorro, ocio o imprevistos— es el verdadero termómetro del bienestar. Y cuando se reduce, lo que aparece no es solo ajuste financiero, sino ansiedad. Otro elemento que profundiza esta brecha es la vivienda. En muchas ciudades, rentar o comprar una propiedad se ha vuelto significativamente más caro en relación con los ingresos. Y la vivienda no es cualquier gasto: es una referencia emocional de estabilidad y progreso. Cuando ese objetivo se aleja, no solo cambia la estructura financiera del hogar, cambia también la percepción de futuro. A esto se suma el factor generacional. Para muchos jóvenes, tener empleo ya no garantiza estabilidad ni patrimonio. La economía digital, el trabajo freelance y los esquemas flexibles han ampliado oportunidades, pero también han trasladado riesgos. Hoy, conceptos como seguro médico, ahorro para el retiro o ingresos estables dependen cada vez más del individuo. Es una libertad distinta: menos estructura, pero más incertidumbre. La tecnología, lejos de aliviar esta sensación, muchas veces la amplifica. Vivimos hiperconectados a la información económica: inflación, tasas de interés, crisis potenciales, tensiones globales. Pero más información no siempre significa más tranquilidad. Al contrario, puede generar una percepción constante de fragilidad. El consumidor no solo enfrenta su realidad, sino una narrativa global de incertidumbre. Y luego está la comparación social. Las redes sociales funcionan como un espejo distorsionado: muestran logros, viajes, compras, estilos de vida. Aunque no sean representativos, establecen una referencia constante de “dónde deberías estar”. Y en economía, la percepción relativa importa tanto como la absoluta. Desde el punto de vista técnico, esto plantea un reto importante: la desconexión entre indicadores duros y bienestar percibido. Tradicionalmente, la política económica se ha guiado por inflación, crecimiento y empleo. Pero la economía de la ansiedad revela que eso no basta. La percepción influye en decisiones reales: cuánto gastas, cuánto ahorras, qué tanto riesgo estás dispuesto a asumir. Un consumidor ansioso cambia su comportamiento. Puede posponer compras importantes, reducir gastos discrecionales o aumentar el ahorro por precaución. Esto tiene efectos en cadena: menor dinamismo económico, cambios en patrones de consumo e incluso desaceleraciones que no vienen de una crisis externa, sino de una percepción interna. Entonces, ¿quién tiene razón? ¿Los datos o las personas? Probablemente ambos. La economía puede estar mejorando en términos agregados, pero distribuyendo sus beneficios de manera desigual o tardía. Y las personas pueden estar percibiendo con precisión su situación individual, aunque eso no se refleje de inmediato en los indicadores. La economía, al final, no es una gráfica: es una experiencia cotidiana. Es decidir si alcanza para salir el fin de semana, si conviene cambiar de casa, si es momento de emprender o de esperar. Es la conversación silenciosa sobre si el dinero rinde o no rinde. Y hacia adelante, la pregunta no es menor: ¿qué nos espera? ¿Más crecimiento con la misma sensación de incertidumbre? ¿O un ajuste en la forma en que entendemos el bienestar económico? Quizá el punto de partida no sea esperar a que los indicadores “se alineen” con la percepción, sino asumir que la estabilidad —tanto emocional como financiera— requiere algo más que buenos datos macro. Implica previsión, educación financiera y decisiones más conscientes sobre el uso del dinero. Porque si algo define a la economía de la ansiedad no es la falta de ingresos, sino la falta de certeza. Y en un entorno donde el futuro se percibe

‘Deepfakes’ y desconfianza en línea, ¿cómo reconstruir la confianza en entornos digitales?

Las comunidades digitales han cambiado de forma radical en pocos años. Herramientas que hasta hace poco parecían sacadas de la ciencia ficción —videos falsificados, clonación de voz o face swaps en tiempo real— hoy están al alcance de cualquiera con un teléfono y conexión a internet. La Inteligencia Artificial (IA) ha democratizado capacidades que antes requerían equipos especializados y presupuestos de producción profesional. Pero también ha cambiado algo más profundo: nuestra capacidad de confiar en lo que vemos en línea. Por qué las defensas tradicionales no son suficientes Ese cambio ya se siente con fuerza en México. El fraude en espacios digitales se ha disparado en los últimos años: solo en 2024 los casos de fraude cibernético crecieron 40% en el país, con respecto a los seis años anteriores, mientras que las pérdidas asociadas a este tipo de delitos ascienden a 20,000 millones de pesos, de acuerdo con un estudio de The CIU . El fraude digital ya no es un fenómeno aislado: se ha convertido en parte del “ruido de fondo” cotidiano de internet. Tecnologías como los deepfakes , la clonación de voz y las identidades sintéticas permiten crear engaños más creíbles, más baratos y mucho más escalables. Las consecuencias van mucho más allá del dinero perdido. Por ejemplo, empleados engañados para autorizar transferencias fraudulentas, consumidores que confían en recomendaciones falsas generadas con IA, personas mayores que reciben llamadas con voces clonadas de familiares o instituciones, cada uno de estos casos erosiona un poco más la confianza que sostiene la vida digital. Al mismo tiempo, las personas comienzan a percibir esta incertidumbre. Un estudio reciente llevado a cabo en la World App a más de 12,000 personas muestra que 73% de los usuarios en México se ha preguntado si la persona con la que interactúa en línea es realmente humana o si se trata de un bot o una inteligencia artificial. Y el 85% considera muy importante saber si hay una persona real del otro lado de la pantalla. La desconfianza no es irracional. El ecosistema digital cambió más rápido que los mecanismos de seguridad diseñados para protegerlo. Durante años, la respuesta ha sido reforzar herramientas de detección, moderación de contenido y procesos de verificación de identidad como los sistemas de Know Your Customer (KYC). Pero estas estrategias enfrentan límites cada vez más evidentes. Además, el KYC incrementa el riesgo de que contenido que identifica a los usuarios —como selfies o imágenes de documentos— pueda filtrarse o ser robado, acelerando la capacidad de la IA para suplantar a personas reales. Prueba de humanidad La IA ha convertido la detección en una carrera permanente: cada avance en la identificación de contenido falso suele ser rápidamente superado por nuevas técnicas de generación. Moderar plataformas a gran escala es costoso y polémico. Y endurecer los procesos de verificación de identidad añade fricción para los usuarios sin resolver el problema central: distinguir lo que es falso en tiempo real. Además, la propia estructura de internet está cambiando. Hoy el 51% del tráfico total en la red ya está automatizado, y los llamados bad bots representan 37% del tráfico global, según el Bad Bot Report 2025 . En otras palabras, cada vez interactuamos más con sistemas automatizados y menos con personas. Lo que transforma por completo el riesgo en entornos digitales. Si detectar lo falso está fallando, el enfoque más inteligente es probar lo real. La llamada “prueba de humanidad” ( Proof of Human ) parte de una idea sencilla pero poderosa: verificar que detrás de una interacción digital hay una persona real, sin necesidad de almacenar datos biométricos o información personal. Como su nombre indica, verifica humanidad, no identidad. Sus aplicaciones son amplias, así que las empresas pueden liderar en la protección del consumidor. Los bancos podrían utilizar verificaciones de humanidad al abrir cuentas o autorizar transacciones de alto riesgo. Las plataformas digitales podrían reducir redes de bots y suplantación de identidad. Los servicios de atención a clientes podrían distinguir entre usuarios reales y sistemas automatizados utilizados para fraude. Integrar la verificación de humanidad en los sistemas digitales demuestra transparencia y también fortalece la confianza al mostrar que la tecnología puede utilizarse para proteger y empoderar a las personas. Costos asociados a la confianza digital El momento correcto El argumento financiero es igualmente sólido. Prevenir es más barato que reembolsar y mucho menos dañino para la confianza del consumidor. El fraude digital no solo afecta a las víctimas directas, funciona como un impuesto invisible sobre toda la economía digital. Las empresas pagan el costo en verificación adicional, contracargos, soporte y reputación. Las instituciones invierten más en seguridad, y los usuarios enfrentan bloqueos de cuentas, trámites interminables y desconfianza permanente. A escala global, el costo del cibercrimen alcanzó 9.22 billones de dólares en 2024, y podría superar 13.8 billones para 2028, según estimaciones de Statista . Al mismo tiempo, organizaciones de todo el mundo pierden alrededor de 5% de sus ingresos anuales debido al fraude, de acuerdo con la Association of Certified Fraud Examiners . Cuando las personas dudan de la autenticidad de lo que ven en línea, se debilita el comercio digital, se ralentiza la adopción tecnológica y se genera resistencia hacia herramientas de IA que, bien utilizadas, podrían aportar enormes beneficios económicos y sociales. Por eso, el debate sobre deepfakes y fraude digital no es solo un asunto de seguridad tecnológica. Es una conversación sobre la infraestructura de confianza que sostendrá la economía digital de los próximos años. La verificación de humanidad puede convertirse en la pieza que falta en esa arquitectura digital: una base que permita a personas, empresas y gobiernos interactuar con mayor seguridad en la era de la IA. Los consumidores ya exigen mayores garantías de que las personas y los servicios con los que interactúan son auténticos. El desafío de los próximos años no será simplemente detectar lo falso. Será demostrar lo real. _____ Nota del editor: Martín Mazza es gerente regional de Latinoamérica en Tools for Humanity. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al

La incertidumbre frena 17,400 mdd de inversión en México y amenaza con golpe mayor para 2026

La incertidumbre de la política económica no solo genera ruido, también cuesta dinero. Y en 2025, ese costo se reflejó en las inversiones empresariales. México figura entre los países más golpeados, ya que la volatilidad en la política comercial de Estados Unidos redujo 6.8% la inversión en el territorio. Esto significó que el país dejó ir o pospuso alrededor de 17,400 millones de dólares en inversión solo en 2025, según el informe ‘El coste de la incertidumbre política para la inversión de Oxford Economics, realizado para la Cámara de Comercio Internacional (ICC por su sigla en inglés). ¿Y con certidumbre? El índice global de incertidumbre se disparó en 2025 hasta cerca de 3.5 veces su promedio histórico, el nivel más alto registrado, incluso por encima de la crisis financiera de 2008 y los primeros meses de la pandemia. El detonante principal fue la política comercial de Estados Unidos , en especial el paquete arancelario de abril conocido como “Liberation Day”, aunque el nerviosismo ya crecía desde finales de 2024 por la elección estadounidense, tensiones geopolíticas y decisiones económicas erráticas en varias economías. Para México la caída equivale a entre 35% y 40% de la contracción que el país sufrió durante la crisis financiera global y la pandemia , lo que coloca a la incertidumbre actual como un shock comparable a episodios de crisis recientes . México se ubica como la economía más vulnerable del grupo analizado , debido a que su alta dependencia del comercio exterior, integración con Estados Unidos y exposición a flujos de capital amplifican cualquier señal de incertidumbre.. El reporte advierte que, si la incertidumbre escala en este año, la inversión en México caería hasta 10.8% , lo que se traduce en una pérdida adicional cercana a 30,200 millones de dólares. El golpe acumulado entre 2025 y 2026 alcanzaría 47,600 millones, una cifra que supera los 41,000 millones de IED captados en 2025 y que equivale a más de dos veces la inversión destinada a la refinería de Dos Bocas. Pero el escenario también puede invertirse, porque si se logra mayor claridad en las políticas, México se convertirá en el mayor beneficiario, ya que las estimaciones apuntan a que la inversión crecería hasta 7.6% adicional , equivalente a unos 21,300 millones de dólares . Aunque el panorama luce retador ante la revisión del T-MEC en puerta, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ya reconoció que las negociaciones serán difíciles. Incluso, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, dejó entrever que la decisión sobre la continuidad del tratado puede extenderse más allá del 1 de julio, una fecha oficial que no marca un límite definitivo. El impacto para sus socios T-MEC Canadá comparte una vulnerabilidad similar, ya que su cercanía económica con Estados Unidos y su exposición a cambios en política comercial provocaron una caída de 5.3% en la inversión, con pérdidas o pausas estimadas en 14,400 millones de dólares . Economías abiertas, altamente integradas y dependientes del comercio exterior son las más castigadas cuando las reglas cambian constantemente. Estados Unidos vive un caso distinto: aunque registró la mayor pérdida, con 74,100 millones de dólares en inversión afectada , el impacto relativo fue menor, con una caída de 1.6% frente al escenario sin incertidumbre . La diferencia radica en el auge de la inversión en inteligencia artificial, la cual permitió mantener el crecimiento de la inversión en terreno positivo, incluso cuando la incertidumbre eliminó o frenó decisiones empresariales. Allison J. Smith, directora asociada de geoeconomía en el Council on Foreign Relations, señala que el mensaje de Donald Trump a sus socios comerciales desde abril de 2025 fue: producir en Estados Unidos para evitar aranceles. En su discurso del “Día de la Liberación” , el expresidente afirmó que su política podría detonar hasta 6 billones de dólares en inversión. Sin embargo, pese al repunte en anuncios recientes, el mercado mantiene dudas sobre cuántos de esos proyectos se concretarán. El costo global En conjunto, varias economías del mundo perdieron o pospusieron alrededor de 200,000 millones de dólares en inversión , equivalente a 0.2% del PIB global . Sin este choque, la inversión pudo crecer más de cuatro veces su ritmo observado. En lugar de avanzar 0.4%, se hubiera colocado cerca de 1.9%. China perdió 44,600 millones de dólares , aunque mostró menor sensibilidad gracias a su adaptación a tensiones comerciales desde 2018. Investigadores del Peterson Institute of International Economics señalan que Donald Trump lanzó una guerra comercial contra China en su primer mandato y, en su segundo, amplió el conflicto al resto del mundo. Los aranceles que impuso, junto con la incertidumbre sobre posibles represalias, han deteriorado las perspectivas de la inversión extranjera que depende del acceso a los mercados globales. En este entorno, tanto la inversión occidental en China como la inversión china en Occidente avanzan bajo una nube geopolítica persistente, sin una salida clara. La Unión Europea registró pérdidas por 17,800 millones de dólares , mientras Japón perdió 6,800 millones . Ambos bloques mostraron mayor resiliencia por su tamaño y diversificación . Economías emergentes como Brasil e India enfrentaron impactos más moderados — de 4,000 y 7,100 millones de dólares , respectivamente— apoyadas en su demanda interna. El Reino Unido cerró como el menos afectado, con apenas 2,100 millones de dólares , gracias a su menor exposición comercial a Estados Unidos . Escenario 2026 El reporte advierte que lo que ocurra en 2026 puede duplicar el impacto. En un escenario adverso, donde la incertidumbre vuelva a escalar, la inversión global podría caer 2.7% , lo que implicaría pérdidas por 380,000 millones de dólares . Pero si ocurre lo contrario y se logra mayor certidumbre, la inversión podría crecer 1.8% adicional , con un impulso de 252,000 millones de dólares . La brecha entre ambos escenarios supera los 630,000 millones de dólares , una cifra que ilustra el peso real de la claridad en la política económica. ]]>

América Móvil analiza alianza con Starlink para ofrecer servicio satelital

En la cima de una montaña sin señal, en una carretera rural o en medio del mar, el negocio de las telecomunicaciones se rompe en su punto más débil: la cobertura. Es ahí donde la industria ha comenzado a reconfigurar alianzas que hace poco parecían improbables. América Móvil sostiene conversaciones con Starlink para explorar servicios y verticales de negocio que podría incorporar a su operación mediante tecnología D2D (conectividad directa a dispositivos) que se estima esté más desarrollada rumbo a 2027. “Estamos hablando con ellos (Starlink) porque estamos abiertos a hacer cualquier cosa con la empresa que tenga sentido para nosotros. Creo que (el D2D) será una buena tecnología y un servicio que complementa el nuestro”, reconoció Daniel Hajj, CEO de la compañía. Las conversaciones entre América Móvil y Starlink ocurren pese a las tensiones derivadas de señalamientos de Elon Musk hacia Carlos Slim sobre el origen de su fortuna, insinuando presuntos vínculos con el narcotráfico. Las acusaciones se tradujeron en un menor interés de América Móvil por colaborar con Starlink para revender sus servicios satelitales, que se analizaban desde 2024. Sin embargo, el desarrollo de la tecnología D2D cambió el panorama. El valor del D2D radica en su capacidad para reducir zonas sin cobertura, uno de los grandes dolores de cabeza de las telecomunicaciones tradicionales. Este servicio permite que teléfonos móviles convencionales, así como dispositivos del Internet de las cosas (IoT), se conecten directamente a satélites en órbita baja, lo que posibilita el envío de mensajes, la descarga de datos e incluso la realización de llamadas en zonas donde no existe cobertura terrestre, como desiertos, océanos, montañas o parques nacionales. La GSMA, asociación de operadores de telecomunicaciones a nivel mundial que agrupa a América Móvil, AT&T y Telefónica, aseguró en un reporte que las empresas que no incorporen servicios satelitales enfrentarían un riesgo creciente de pérdida de clientes. Según el documento, 47% de los usuarios encuestados afirmó que cambiaría de compañía telefónica si otra opción incluyera conectividad móvil fuera de red en zonas sin cobertura terrestre. “El 14% de los usuarios a nivel mundial cuenta con problemas de cobertura inconsistente o nula en casa, pero el problema se agrava cuando están en movimiento, con un 21%”, reconoció la GSMA en su estudio. En México, algunos operadores ya tienen alianza con Starlink: la división Global Solutions de Telefónica, Televisa —a través de Bestel— y ahora sería América Móvil. Jesús Romo, analista de la consultora GlobalData y especialista en telecomunicaciones, explicó que el interés por el D2D en México aún es de índole exploratoria para determinar hasta qué punto esta tecnología permitirá evolucionar sus redes tradicionales hacia una mayor capacidad móvil complementada con la satelital, en especial por la orografía del país, que ha complicado y encarecido robustecer la cobertura nacional. “Es un servicio naciente cuya monetización aún está en análisis, sumado a que enfrenta el reto de masificar los dispositivos móviles que sean compatibles”, aseguró el analista. Los servicios satelitales avanzan El servicio de conectividad directa a dispositivos reportó un valor de 570 millones de dólares al cierre de 2025, y se prevé que rumbo a 2030 alcance los 2,640 millones de dólares, lo que representaría un crecimiento acumulado de 35.6%, según proyecciones de la consultora Markets and Markets. En los últimos dos años, esta tecnología ha comenzado a desplegarse en diversos mercados internacionales como Estados Unidos, Australia, Japón, Chile, Perú, Brasil e incluso en México. Starlink aceleró desde el año pasado las pruebas de D2D orientadas al mercado de consumo. La empresa cuenta con 11,000 satélites y, para este año, planea desplegar 7,500 satélites adicionales específicos para esta función. Su plan de expansión contempla alianzas con operadores como T-Mobile en Estados Unidos y Entel en Chile y Perú. Viasat, empresa satelital de origen estadounidense, inició en 2024 las primeras pruebas de conectividad directa a dispositivos (D2D). En México, desde el año pasado comenzó sus pruebas para habilitar su disponibilidad comercial, tanto para usuarios finales como para aplicaciones vinculadas con la industria. La estrategia de la compañía contempla masificar el D2D mediante alianzas con operadores de telecomunicaciones como Telcel, AT&T México y Altán Redes. La conectividad directa a dispositivos se perfila no solo como una nueva capa tecnológica, sino como un punto de inflexión para el modelo de negocio de las telecomunicaciones. A medida que operadores y jugadores satelitales afinan alianzas, el desafío pasará de la exploración a la ejecución: definir esquemas de monetización, garantizar la compatibilidad de dispositivos y traducir la promesa de cobertura total en una experiencia tangible para el usuario. ]]>

Alsea reporta caída de 61% en utilidades por presión en costos y efecto cambiario

Alsea inició el año con afectaciones derivadas de la debilidad en el consumo. La empresa mexicana, operadora de marcas como Starbucks y Domino’s Pizza, registró una caída en sus utilidades en un primer trimestre marcado por la guerra en Medio Oriente y el incremento de precios. La utilidad neta de la compañía cayó 61.1%, a 89 millones de pesos, en el primer trimestre del año. En contraste, las ventas y el EBITDA registraron un crecimiento moderado de 1.3% en ambos rubros, de acuerdo con el estado financiero presentado ante la Bolsa Mexicana de Valores. Durante los primeros tres meses del año, la operadora realizó inversiones de capital por 876 millones de pesos, lo que representa 15.9% de los 5,500 millones de pesos presupuestados para 2026. De ese monto, 708 millones de pesos (80.9%) se destinaron a la apertura de 20 unidades corporativas, remodelaciones, renovaciones y reposición de equipo. Los 167 millones de pesos restantes se enfocaron principalmente en proyectos estratégicos de tecnología, como licencias de software y mejoras en procesos. La administración de la compañía detalló que el trimestre inició con buen dinamismo, pero perdió fuerza hacia marzo. Además, los crecimientos en moneda local en todas las regiones fueron afectados por el tipo de cambio. “A pesar de un entorno de consumo retador, el desempeño se mantuvo en línea con nuestras expectativas, reflejando la innovación en nuestras categorías y productos, que atrajeron tráfico más rentable y nuevos clientes, así como la resiliencia de nuestro modelo operativo y la fortaleza de nuestro portafolio de marcas”, señaló Christian Gurría, director general de Alsea. Las ventas mismas tiendas —aquellas con más de un año en operación— crecieron 4.1%, un avance positivo, aunque menor al 5.1% registrado en el mismo periodo del año anterior, lo que refleja una moderación en el consumo. De acuerdo con un análisis de Ve por Más, el reporte trimestral fue mixto, ya que, pese al crecimiento en ventas, la compañía enfrentó presiones por tipo de cambio, costos y gastos. Además, factores como operaciones discontinuas y el prepago de un bono en dólares impactaron la utilidad neta. México impulsa el crecimiento Las ventas de Alsea en México representaron el 56% del total consolidado, con un incremento de 4.9% a 11,242 millones de pesos, impulsadas por un inicio de año positivo en todos los formatos. Por segmento, las ventas mismas tiendas crecieron 4.9% en restaurantes de servicio completo, 4.6% en comida rápida y 2.1% en Starbucks. En Europa, que representa 29.7% de las ventas consolidadas, los ingresos sumaron 5,964 millones de pesos, un aumento de 1.5%. Las ventas mismas tiendas crecieron 5.1% en comida rápida, 3.5% en restaurantes de servicio completo y 1.3% en Starbucks. Sudamérica aportó 14.3% de las ventas consolidadas, con una caída de 10.7% a 2,865 millones de pesos, afectada principalmente por el tipo de cambio. Sin embargo, las ventas mismas tiendas crecieron 12.1% en comida rápida y 4.6% en Starbucks. “La compañía continuará enfocada en impulsar un crecimiento orgánico disciplinado, construyendo un portafolio más rentable y eficiente, con marcas líderes en regiones clave y el mejor equipo de la industria”, añadió Gurría. ]]>

¿Quién es el dueño del Papalote Museo del Niño y cómo sobrevive sin apoyo del gobierno mexicano?

Han pasado más de 30 años desde que el Papalote Museo del Niño abrió sus puertas en la segunda sección del Bosque de Chapultepec , en la Ciudad de México. Desde entonces ha recibido a generaciones de niñas y niños bajo su conocido lema: “ toco, juego y aprendo ”. Ubicado sobre Avenida Constituyentes , el recinto se ha convertido en uno de los espacios más visitados por familias durante vacaciones de verano e invierno, así como en fechas como puentes, cumpleaños y el Día del Niño . Pero, detrás de este emblemático museo interactivo surge una pregunta: ¿ quién es el dueño del Papalote Museo del Niño ? A continuación te contamos lo que hay detrás de este proyecto cultural que, pese al paso de los años, sigue vigente entre las nuevas generaciones. ¿Quién es el dueño del Papalote Museo del Niño? El Papalote Museo del Niño no tiene un dueño en el sentido tradicional , es decir, no pertenece a una persona o empresa privada . De acuerdo con la información publicada en su página oficial , el recinto es administrado por Museo Interactivo Infantil A.C. , una asociación civil sin fines de lucro creada específicamente para operar y desarrollar este proyecto educativo. Esto significa que el museo no cuenta con propietarios individuales ni persigue la acumulación de capital o riqueza . Su funcionamiento se sustenta en una estructura institucional integrada por distintos órganos de gobierno. En la parte organizativa, la máxima autoridad es la Asamblea de Asociados , que toma las decisiones más importantes dentro de la asociación civil. La dirección y conducción del museo están a cargo de un Consejo Directivo, conformado por perfiles del ámbito empresarial y social. Actualmente, este órgano es presidido por Mauricio Amodio Herrera . En el aspecto financiero, el Papalote opera bajo un esquema de autogestión , por lo que no depende de subsidios gubernamentales para su operación diaria. Sus ingresos provienen principalmente de la venta de boletos , concesiones dentro del museo y la renta de espacios para eventos . A estos recursos se suman donativos y patrocinios , tanto del sector público como privado, que se destinan a la actualización de sus exhibiciones y al desarrollo de nuevos contenidos interactivos. En conjunto, el Papalote Museo del Niño es un proyecto gestionado colectivamente por una asociación civil , con apoyo de un consejo directivo, cuyo objetivo es sostener su misión educativa de acercar el aprendizaje a niñas y niños a través del juego. Así fue la construcción del museo interactivo El Papalote Museo del Niño fue diseñado por el despacho Legorreta Arquitectos , bajo la dirección del arquitecto Ricardo Legorreta, en colaboración con Víctor Legorreta, junto con un equipo integrado por Noé Castro, Gerardo Alonso, Guillermo Díaz de Sandi y David Figueroa, según se lee en la página del despacho . El diseño de interiores estuvo a cargo de Erica Krayer , mientras que la estructura fue desarrollada por el ingeniero Raúl Izquierdo . La construcción inició en 1992 a cargo de la empresa ICA , en un predio de la segunda sección del Bosque de Chapultepec que en ese momento conservaba características similares a un antiguo rancho, lo que implicó retos de nivelación y cimentación. El edificio se levantó sobre pilotes de 90 centímetros de diámetro y 16 metros de profundidad , necesarios para sostener un conjunto de 28 espacios distribuidos en el complejo. Uno de los elementos más distintivos del proyecto es su relación con el exterior: el museo fue concebido con amplias áreas al aire libre , integradas al recorrido como parte de la experiencia, lo que permite transitar entre jardines, explanadas y zonas abiertas que complementan las salas interiores. En lo arquitectónico, Legorreta apostó por un diseño pensado para niños , con un lenguaje visual basado en formas geométricas simples como esferas y triángulos, además de colores intensos, luz natural y azulejos en la fachada, que refuerzan una identidad inspirada en la cultura mexicana. El resultado es un espacio que combina interior y exterior de forma fluida , donde la arquitectura no solo contiene exhibiciones, sino que también forma parte del juego, la exploración y el aprendizaje. La actualidad del Papalote Museo del Niño En 2024, el Papalote Museo del Niño entró en una etapa de renovación enfocada en liderazgo, innovación educativa y sustentabilidad, de acuerdo con su reporte anual . El año marcó la llegada de Alejandra Cervantes Mascareño como directora general , con el objetivo de fortalecer al museo como referente del aprendizaje lúdico en México. La institución continúa bajo la presidencia del Consejo Directivo de Mauricio Amodio Herrera. En cifras, la sede de Chapultepec registró 432,100 visitantes , atendió a 38,133 maestros y benefició a 43,904 personas mediante el programa Papalote para Todos , un crecimiento de 18% frente a 2023. El Domodigital Citibanamex también alcanzó su mayor afluencia histórica. La oferta se amplió con nuevas experiencias como la exhibición “Aventureros”, enfocada en actividad física, y “Ruta 5Rs”, elaborada con 85% de materiales reciclados para promover el cuidado ambiental . En el Domodigital se estrenaron nuevas producciones y se sumaron instalaciones temporales como el altar de Día de Muertos y el árbol navideño interactivo. En paralelo, la sede de Cuernavaca cumplió 16 años , con 97,374 visitantes y más de 29,000 asistentes a su exposición principal. En el plano interno, el museo desarrolló 16 sistemas digitales nuevos , digitalizó 4,636 piezas del juguete tradicional mexicano y logró una reducción de 1.03% en consumo eléctrico. Además, una auditoría confirmó su gestión financiera sólida, clave al operar sin subsidios públicos. En conjunto, el Papalote se mantiene como un museo en expansión , con más tecnología , mayor enfoque ambiental y una base sólida de visitantes . La importancia del museo Más que un espacio recreativo, el Papalote Museo del Niño se ha consolidado como una de las iniciativas educativas más influyentes del país, al introducir y sostener un modelo de aprendizaje basado en la experiencia y el juego como herramienta central. Su valor no

FIFA repartirá casi 900 millones de dólares a las 48 selecciones para participar en el Mundial 2026

A 44 días de que inicie la Copa Mundial de Futbol 2026 , el Consejo de la FIFA acordó incrementar 15% más los recursos que se distribuirán entre las 48 selecciones participantes , lo que da una cifra total de 871 millones de dólares, un monto récord. «Para la FIFA es un orgullo gozar de la mejor situación financiera de su historia, lo que nos permite brindar ayudas sin precedentes a todas las federaciones miembro. Este es un ejemplo más de cómo se reinvierten los recursos de la FIFA en el fútbol», explicó Gianni Infantino, presidente de la FIFA. ¿Cuánto se llevará la selección ganadora? El Mundial 2026 será el más grande de la historia El aumento responde a que varias federaciones miembro expresaran su preocupación sobre los elevados costos de viaje, impuestos y operaciones en general pudieran provocar pérdidas económicas por participar en el Mundial, que se jugará del 11 de junio al 19 de julio. La cifra inicial era de 727 millones de dólares, según anunció la Federación en diciembre del año pasado. Sin embargo, el apoyo aumentó en vísperas del 76° Congreso de la FIFA, en Vancouver, Canadá, uno de los países sedes para la contienda mundialista. De acuerdo con la Federación, el desglose será de la siguiente manera: Subvención de preparación : aumento de 1.5 millones a 2.5 millones de dólares . Premio por la clasificación : aumento de 9 millones a 10 millones de dólares. Contribuciones adicionales : subvenciones para sufragar los costes de los miembros de las delegaciones y un aumento de la asignación de entradas para los equipos, con un valor total superior a 16 millones de dólares. El balance de ingresos se seguirá redistribuyendo en el fútbol mundial en beneficio de las 211 federaciones miembro de la FIFA y a través de ellas. «Este es un ejemplo más de cómo los recursos de la FIFA se reinvierten en el fútbol», agregó Infantino. Según las cifras anunciadas el año pasado, la selección ganadora del Mundial recibirá 50 millones de dólares , mientras que el subcampeón obtendrá 33 millones. El equipo que termine en tercer lugar recibirá 29 millones de dólares y el cuarto 27 millones. Además, el premio supera en 50% del dinero entregado en el mundial anterior, en Qatar 2022. La FIFA estima que ingresará alrededor de 13,000 millones de dólares en el actual ciclo de cuatro años del Mundial, que concluye con la Copa del Mundo más grande de la historia. De acuerdo con KPMG, los ingresos que generó Rusia 2018 fue de aproximadamente 5,400 millones de dólares, mientras que en Qatar 2022 fue de 7,6000 millones. México prevé que el mundial generará unna derrama económica cercana a 3,000 millones de dólares, impulsada por la visita de cinco millones de personas que beneficiarán a sectores como hotelería, restauración y demás vertientes turísticas, estimulando una expansión significativa de la demanda de servicios. Con información de AFP. ]]>

Farmacias del Ahorro sigue los pasos de Oxxo y Walmart y expande su modelo con servicios, ecommerce y finanzas

Farmacias del Ahorro acelera un cambio en su modelo de negocio con el objetivo de competir más allá de la venta de medicamentos y ganar participación en el retail. La estrategia se centra en la construcción de un ecosistema que integra servicios de salud, comercio digital y soluciones financieras, en respuesta a un consumidor que prioriza conveniencia e inmediatez. Este ajuste ocurre en un entorno donde el canal farmacéutico se consolida como uno de los más dinámicos, impulsado por la expansión de servicios asociados a la salud y el bienestar. En ese contexto, la empresa redefine el papel de sus tiendas, que dejan de operar únicamente como puntos de venta para convertirse en espacios de atención integral. “Lo que hemos estado buscando es crear un ecosistema más allá del retail tradicional y convertirlo en este concepto de ecosistema de productos y servicios, para considerar lo que sucede dentro de la farmacia física y alrededor, desde el monedero del ahorro, las consultas médicas y el comercio digital”, dice Rafael Selvas, CEO de Farmacias del Ahorro. Del mostrador al ecosistema de salud El rediseño del formato físico es uno de los ejes de esta transformación. De las 2,000 unidades de la cadena, alrededor de 480 ya operan con consultorios médicos, asesoría dermatológica y servicios adicionales. Para ampliar su oferta, la compañía estableció alianzas con actores especializados. La integración de análisis clínicos se apoya en Laboratorios El Chopo, mientras que acuerdos con ópticas complementan la atención. La lógica es concentrar en un mismo punto servicios que abarcan desde la consulta hasta el seguimiento del paciente. Este movimiento se alinea con una tendencia más amplia en el sector. Farmacias Similares además de la farmacia y las consultas médicas, ha diversificado su modelo de negocio hacia los laboratorios médicos y el despliegue de clínicas veterinarias que ofrecen servicios básicos para perros y gatos. Otro ejemplo de esta evolución es Farmacias Guadalajara, que opera el concepto de farmacia más supermercado, en un modelo similar al de tiendas de conveniencia. El cambio en el modelo responde a modificaciones en los hábitos de consumo, acentuadas tras la pandemia, como el crecimiento del comercio electrónico y la demanda de productos de cuidado personal. En consecuencia, categorías como dermocosmética, higiene personal, productos para bebés y suplementos alimenticios ganan peso dentro del portafolio. El tamaño del mercado refuerza esta estrategia. El sector farmacéutico alcanzó un valor de 30,700 millones de dólares en 2025 y se proyecta que llegue a 50,600 millones en 2034, según IMARC Group. Del ecommerce a los servicios financieros Para sostener su expansión, la empresa mantiene un ritmo de apertura de entre 150 y 170 nuevas farmacias al año, apoyada en herramientas de analítica avanzada, inteligencia artificial y soluciones geoespaciales. La disponibilidad limitada de espacios comerciales representa uno de los principales retos para mantener ese crecimiento. En paralelo, la compañía fortalece su operación digital. Aunque el ecommerce es reciente, la cadena acumula más de tres décadas de experiencia en entregas a domicilio. Esa trayectoria se traduce en una red logística con cerca de 2,000 puntos de venta y siete centros de distribución que operan como nodos de última milla. Actualmente, las ventas a domicilio representan cerca del 10% de la facturación total. Este avance coincide con el lanzamiento de su marketplace en marzo, con una oferta que busca superar los 100,000 productos. El despliegue de esta plataforma también se apoya en la figura del piloto mexicano Sergio Pérez, quien participa como imagen para reforzar su posicionamiento y acelerar su adopción entre los consumidores. “Queremos tener una oferta con vocación en salud y el bienestar. Nuestra prioridad es que la oferta de estas plataformas nuevas se concentre en categorías como la rehabilitación, la movilidad humana, el cuidado, la prevención de enfermedades”, afirma el directivo. En paralelo, el “Monedero del Ahorro”, con más de 20 millones de usuarios, evoluciona hacia una cuenta de débito que permitirá depósitos, retiros y recepción de remesas, en un movimiento con el que la cadena incursiona en servicios financieros, al igual que lo han hecho otros minoristas —aunque fuera del sector farmacéutico— como Oxxo con Spin. “Esto es consistente con esta idea de un ecosistema de bienestar, que es lo que hemos estado construyendo con los años. Este formato tradicional se convirtió en un centro de soluciones de bienestar”, concluye Selvas. ]]>

Banxico perfila un último recorte antes de cerrar ciclo de bajas

La gobernadora del Banco de México (Banxico), Victoria Rodríguez Ceja , adelantó que el banco central hará un último recorte a la tasa de interés, con el que concluirá el ciclo de bajas. «Considero que estamos cerca de concluir el ciclo de recortes [a la tasa] que iniciamos en mayo de 2024 y a través del cual hemos reducido, hasta ahora, en 450 puntos base», dijo durante su comparecencia en el Senado. Rodríguez Ceja defendió el recorte a la tasa de interés que se hizo en marzo pasado —de 25 puntos base-, pese a las críticas de analistas por la decisión. El 26 de marzo pasado, Banxico recortó la tasa de referencia y la ubicó en 6.75% . La decisión no fue unánime, ya que los subgobernadores Jonathan Heath y Galia Borja votaron por mantener la tasa en 7% . Desde esa acción, los analistas privados han criticado este recorte debido a que la inflación se ha mantenido fuera del objetivo del 3% que tiene el banco central. En la primera quincena de abril, la inflación se ubicó en 4.53% ante las presiones en los precios de frutas y verduras . «No solo nos basamos en datos de un momento; la política monetaria no se conduce de esa manera», dijo Victoria Rodríguez ante senadores cuando se le cuestionó sobre los motivos de ese recorte a la tasa. La gobernadora destacó que el reciente conflicto geopolítico en Medio Oriente ha generado riesgos para la inflación, pero los determinantes apuntan a una ausencia de presiones de demanda hacia adelante. «A pesar del choque global en los energéticos que tiene riesgos al alza para la inflación a nivel global, en nuestro país, el gobierno federal ha decidido implementar una serie de medidas para contener el impacto de los precios del petróleo», destacó. «De tal manera que los mecanismos que ha activado han contribuido o están contribuyendo para suavizar el impacto que pudiera haber en el traspaso a los precios al consumidor». La gobernadora defendió la credibilidad del banco central argumentando que la decisión de recortar la tasa es congruente con el mandato del banco y citó tres determinantes clave para esta decisión.. La primera es el comportamiento del tipo de cambio, ya que el peso mexicano registró una apreciación de 13%, lo que contribuye a reducir la inflación, especialmente en las mercancías. «Existen indicios de que el tipo de cambio se encuentre desalineado respecto a sus fundamentales o incluso sobreevaluado», dijo Rodríguez. En segundo lugar mencionó qie la debilidad de la economía en esta primera parte del año hará que la inflación se mantenga bajo control. «Aunque estamos anticipando un mayor crecimiento este año en la economía, estimamos que no presionaría a los precios justamente derivado de que tenemos capacidad ociosa o capacidad disponible en la economía», aseguró. Victoria Rodríguez destacó como tercer factor clave para la decisión de reducir la tasa que el banco central mantuvo la tasa de interés en 11.25% por un periodo prolongado para contener la inflación y espera que la política monetaria actúe con rezago en el tiempo. Añadió que las decisiones que toma Banxico no operan inmediatamente la economía sino a lo largo de varios trimestres de tal manera que confía en que la restricción que se implementó seguirá teniendo incidencia sobre el proceso de desinflación. Nearshoring de vuelta La gobernadora del Banxico mencionó que el proceso de revisión del T-MEC está previsto este año y destacó el trabajo del gobierno y de autoridades de Estados Unidos para fortalecer la integración regional. Reconoció que este proceso puede generar inquietud e incertidumbre por la falta de certeza sobre el tiempo que tomará la negociación y los cambios que se acordarán, por lo que monitorearán el comportamiento de los mercados y del tipo de cambio. Añadió que los fundamentos macroeconómicos de México, incluyendo el tipo de cambio flexible, la fortaleza fiscal, un sistema financiero sólido y el enfoque del Banco de México en su mandato prioritario, hacen que la economía sea resiliente ante posibles elementos que surjan de esta renegociación. ]]>