¿Cuál es el «arma nuclear económica» que la UE puede utilizar contra EU?

Cada vez son más fuertes los llamamientos para que la Unión Europea despliegue su poderoso «instrumento anticoercitivo» en respuesta a las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump , de imponer aranceles en su disputa por Groenlandia . Trump sorprendió a Europa el sábado cuando prometió gravámenes de hasta el 25% a Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos y Suecia, así como a los países no miembros de la UE Reino Unido y Noruega, a menos que ese territorio autónomo danés sea cedido a Estados Unidos. El presidente francés, Emmanuel Macron, planteó la posibilidad de contratacar con el arma comercial de la UE, conocida como la opción «bazuca» o «nuclear» , que se creó en 2023, pero nunca se ha activado . La líder del grupo liberal Renew en el Parlamento Europeo, Valerie Hayer, también pidió que se utilizara ese instrumento. La herramienta tiene por objeto disuadir la coacción económica contra cualquiera de los 27 Estados miembros de la UE. ¿Qué hace este instrumento? La UE define la coerción como la «aplicación o amenaza de aplicación por parte de un tercer país de medidas que afectan al comercio o a la inversión», interfiriendo así «en las decisiones soberanas legítimas» del bloque y de los Estados miembros. Este «ariete» permite a la UE tomar medidas como restricciones a la importación y exportación de bienes y servicios en su mercado único de 450 millones de personas. También otorga a Bruselas la facultad de limitar el acceso de las empresas estadounidenses a los contratos de adquisición pública en Europa. El año pasado, la UE amenazó con utilizar esta arma durante las difíciles negociaciones comerciales con Trump para evitar aranceles elevados, pero ambas partes llegaron a un acuerdo. Uno de los principales objetivos podrían ser los gigantes tecnológicos estadounidenses, ya que Estados Unidos tiene un superávit de servicios con la UE. ¿Cómo funciona? Bruselas elaboró previamente una lista de servicios estadounidenses que podrían ser objeto de medidas. La creación del instrumento se produjo después de que Lituania acusara a China de prohibir sus exportaciones porque Vilna permitió la apertura de una representación diplomática taiwanesa en su territorio en 2021. Tanto la Comisión Europea como los Estados miembros tienen derecho a solicitar su activación, pero para ello se necesitaría el visto bueno de al menos el 55% de los países que voten a favor, lo que representa el 65% de la población del bloque. Incluso si Bruselas activara el dispositivo, podrían pasar meses antes de que se tomaran medidas, según las normas. En primer lugar, la Comisión dispone de cuatro meses para investigar al tercer país acusado de políticas comerciales perjudiciales; a continuación, los Estados miembros tendrían entre ocho y 10 semanas para respaldar cualquier propuesta de acción. Solo entonces el órgano ejecutivo de la UE tendría luz verde para preparar medidas, que entrarían en vigor en un plazo tentativo de seis meses. Pero el mero hecho de iniciar una investigación en virtud de este instrumento enviaría un poderoso mensaje de que Bruselas está dispuesta a contraatacar a su importante aliado. «Estados Unidos está cometiendo un error de cálculo que no solo es peligroso, sino que podría ser doloroso», afirmó Hayer, del grupo Renew, en un comunicado. «El instrumento anticoerción es nuestra arma nuclear económica», afirmó. ]]>

Un año del regreso de Trump al poder

En este episodio, Mónica Alfaro y Ari Ortega hacen un recuento del primer año de Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos, en el que explican los cambios que ha implementado sobre todo al interior del país y el impacto que ha tenido en la economía y los bolsillos de los estadounidenses, pero también en su relación con el gobierno de México. Además, comentan otros temas relevantes: – El Mundial del T-MEC: las jugadas que México debe asegurar – AICM a contrarreloj: el reto de renovar el aeropuerto más transitado de México antes del Mundial – Apple lidera, Samsung resiste y China presiona en el mercado global de smartphones ]]>

No es solo futbol. El Mundial 2026 y la urgencia de reactivar la inversión

México está a punto de vivir uno de los momentos de mayor exposición internacional de su historia reciente. En este 2026 el país será anfitrión del evento deportivo más visto del planeta y, con ello, miles de millones de miradas se posarán sobre nuestras ciudades, nuestra infraestructura y, sobre todo, nuestra economía. El Mundial llegará con estadios a reventar, capacidad hotelera al límite y una narrativa optimista de consumo. Pero, detrás de esa postal vibrante existe una pregunta incómoda que no puede seguir posponiéndose: ¿estamos preparados para convertir ese impulso temporal en crecimiento real y duradero? El entusiasmo que rodea al Mundial 2026 es comprensible, hasta lógico. El evento promete dinamizar sectores clave como el turismo, el comercio y los servicios. Habrá derrama económica, empleo temporal y una inyección de ánimo en el mercado interno. Todo eso suma. El problema aparece cuando se confunde movimiento con avance; actividad con dirección; fiesta con estrategia. Desde mi punto de vista, México atraviesa una paradoja peligrosa. Mientras se celebra la expectativa de consumo, la inversión (el verdadero motor del crecimiento sostenido) permanece atrapada en una zona gris. No se desploma de manera estrepitosa, pero tampoco despega. Se mantiene en pausa, expectante, cautelosa. Y una economía que vive esperando no crece; por el contrario, se estanca. El debate económico reciente ha puesto el dedo en la llaga. La inversión pública se ha reducido de forma significativa y la inversión privada, aunque presente, no alcanza para compensar esa ausencia. El resultado es un país que se mueve más por inercia que por convicción. Hay proyectos, sí, pero no una narrativa clara a largo plazo. Hay capital disponible, pero no siempre confianza suficiente para desplegarlo. Creo que el mayor riesgo del Mundial 2026 es que funcione como una cortina de humo. Que el ruido del evento tape una conversación más profunda sobre certidumbre jurídica, reglas claras y visión económica. El consumo que llegará con el torneo será bienvenido, pero es finito. Dura semanas. La inversión, en cambio, define décadas. Desde la perspectiva empresarial, el mensaje ha sido ambiguo. México sigue siendo atractivo por su mercado interno, su ubicación geográfica y su talento. Sin embargo, también enfrenta señales contradictorias que obligan a las empresas a operar con cautela. Cuando invertir se percibe como una apuesta y no como una decisión racional, el capital se vuelve conservador. No huye, pero tampoco se arriesga. No, no estoy sugiriendo que neguemos los beneficios del Mundial ni que minimicemos su impacto; sugiero que entendamos su verdadera dimensión. El torneo puede ser un acelerador, pero no un sustituto de política económica. Puede amplificar lo que ya existe, pero no crear lo que falta. Si el país deja pasar el 2026 sin una base sólida de inversión, el rebote será breve y el regreso a la realidad, abrupto. Hagamos el compromiso de aprovechar este momento para algo más ambicioso, que recibir turistas y vender camisetas. Creo que México debería utilizar la atención global como una plataforma para enviar una señal clara a los mercados: «aquí se puede invertir con reglas estables, visión de largo plazo y compromiso institucional». Y esa señal no se construye con discursos, sino con decisiones consistentes. El problema del limbo de la inversión no es técnico; es emocional y político. Es la sensación de que el rumbo puede cambiar sin aviso, de que las reglas no siempre son previsibles, de que el largo plazo compite constantemente con la urgencia del corto. Mientras esa percepción persista, el capital seguirá esperando. Desde mi perspectiva, el verdadero legado del Mundial no debería medirse solo en cifras de consumo o en ocupación hotelera, sino en si fue capaz de marcar un punto de inflexión en la confianza económica del país. La pregunta clave no es cuánto se gastará durante el torneo, sino cuántas empresas decidirán quedarse, expandirse e invertir cuando las luces se apaguen. México no necesita más eventos espectaculares; ¡necesita continuidad! No requiere euforia, sino certidumbre. El Mundial 2026 puede ser una oportunidad histórica, pero solo si se entiende que el crecimiento no se improvisa y que la inversión no responde a aplausos, sino a convicción. ¡Ahí está el verdadero partido que México debe ganar! ____ Nota del editor: Manuel Herrejón Suárez es un empresario mexicano con más de dos décadas de experiencia en el sector bursátil y mercado cambiario, especialista en gestión de proyectos en el sector financiero. Es Licenciado en Derecho por la Universidad del Valle de México y Maestro en dirección de empresas para ejecutivos por el IPADE. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

2026. Dudas y certezas, apuntes para los líderes de organizaciones

¿Qué sigue después de las 12 campanadas y los festejos, qué deben hacer los tomadores de decisiones para colocarse a la cabeza y cumplir con su wishlist ? Innovar, pensar fuera de lo convencional, apalancarse de la tecnología, transmitir resiliencia, ponderar la procuración del talento y así hacer frente al año nuevo. Renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) Año nuevo, nuevos retos con la IA El entorno geopolítico presenta desafíos para 2026, como la renegociación del T-MEC, que podría generar más dudas que certezas. Sin embargo, este contexto también ofrece oportunidades para las empresas en México que busquen sustituir importaciones y fortalecer su posición en el mercado regional. Desde el comité geopolítico que las organizaciones deben tener, dibujar posibles escenarios y trabajar en beneficio de la duda retribuirá calma a los líderes, la función del Comité de Administración y el Consejo de Auditoría cobran especial relevancia para este punto. El ambiente de negocios entre estos países tiene, al momento, muchas preguntas; sin embargo, con base en la experiencia de más 90 años en México, podemos asegurar que la proactividad abrirá la puerta a múltiples soluciones para apalancar el crecimiento bajo cualquier escenario en el que se desencadene dicha negociación. La adopción de la IA no es solo una opción, sino una necesidad estratégica en 2026. Esta tecnología estará presente en todas las industrias, sectores, prácticamente en cualquier organización que esté vigente. Pero antes de entrar de lleno en sus bondades, es necesario esclarecer algo: la IA no es por sí sola la solución a los retos que este año nos presenta, es un instrumento, no la meta. ¿En qué nos ayuda? En mucho. A partir de la IA, veremos un 2026 con menos tareas repetitivas, manuales y que, desde luego, consumen tiempo, esfuerzo y dinero en las organizaciones. Es una tecnología que facilita y ahorra tiempos, mejora procesos que, como mencioné, estará en todas las organizaciones vigentes, o bien, que deseen asegurar su relevancia en el mercado. Quizá, para estas alturas del partido, usted se preguntará, ¿realmente sirve para cualquier necesidad de las organizaciones? Así es, por ejemplo: en materia fiscal y de cumplimiento, donde los reguladores son cada vez más exigentes e incluso muchos de ellos ya utilizan a la IA para hacer una revisión más exhaustiva en sus contribuyentes. De ahí que las empresas deban implementar soluciones tecnológicas que optimicen sus procesos, mejoren la eficiencia operativa y con ello tengan la seguridad de dar respuesta a los requerimientos de las autoridades. La IA también jugará un papel fundamental en el sector industrial y de movilidad, donde se espera un uso más maduro de esta tecnología, pero también cobrará relevancia en las estrategias de fidelización de consumidores, en los servicios financieros y la seguridad de la información, así como en la industria del turismo. Sin embargo, una vez más: no es la meta, sino un instrumento para potenciar los alcances de cada sector. Durante el ejercicio previo de implementación será necesario cuestionar por qué, para qué, cuándo, dónde y cómo lo mido. Estas preguntas fortalecerán el proceso y contribuirán a la wishlist de los tomadores de decisiones. En conclusión, 2026 se presenta como un año de adaptación, oportunidades y tensiones geopolíticas como la situación actual en Venezuela o el conflicto en Medio Oriente. La clave del éxito radicará en la capacidad de adaptarse a los cambios, fomentar una cultura digital y comprometerse con el talento humano. Los directores generales deben adoptar un enfoque proactivo, integrando a la IA y otras tecnologías en sus estrategias comerciales. Aquellas organizaciones que logren equilibrar la innovación con la eficiencia operativa estarán mejor posicionadas para enfrentar los desafíos del futuro y aprovechar las oportunidades que se presenten, bajo el contexto que vivamos este año. Deseo que estos apuntes contribuyan a la toma de decisiones y así delinear un futuro con confianza en 2026. _____ Nota del editor: Manuel Solano es Socio Director Regional de EY Latinoamérica y Director General de EY México. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

El trabajo ya no es el centro de la vida y las empresas que no lo entiendan perderán talento

Durante décadas nos dijeron que el compromiso laboral era sinónimo de entrega total: jornadas largas, disponibilidad permanente y carreras ininterrumpidas bajo la misma empresa. Ese fue el modelo que moldeó a generaciones enteras. Pero hoy, en medio de transformaciones aceleradas, desde la Inteligencia Artificial hasta el trabajo híbrido, ese pacto silencioso empezó a romperse. El mito del “todo por la empresa” se quedó atrás No existe un solo tipo de empleado comprometido Y no por falta de ganas. Las personas siguen queriendo comprometerse con su trabajo. Lo que dejó de funcionar es la idea de que ese compromiso debe venir a costa de todo lo demás. Esta es una de las conclusiones más claras del estudio internacional “Las nuevas reglas del compromiso”, realizado por Pluxee con apoyo de Ipsos, que escuchó a más de 8,700 empleados en 10 países para entender cómo viven realmente el trabajo. Y el mensaje es contundente: el compromiso sigue ahí… solo que ahora es más selectivo, más consciente, más humano y medido. Según la investigación, el 71% de los empleados ya no ve el trabajo como el centro de su vida. Eso no significa desinterés; al contrario, el 83% afirma que ama o le gusta su empresa. Lo que cambió es la forma de relacionarse con ella. Hoy, las personas quieren hacer bien su trabajo sin renunciar a las otras dimensiones que les dan sentido: la familia, los amigos, el descanso, la comunidad, los hobbies, incluso el simple derecho a no estar disponible. A esta nueva forma de involucrarse la llaman Compromiso Medido. No es tibieza. Es sostenibilidad. Es entender que la energía no es infinita y que el trabajo, para ser significativo, no puede acapararlo todo. El estudio clasifica ocho perfiles de compromiso. Desde los más volcados en la carrera hasta quienes priorizan la comunidad o su vida personal. Los hay orientados al propósito, los hay prácticos, los hay leales, los hay desapegados. Y todos son válidos. La clave está en algo que, como sociedad, siempre evitamos reconocer: el compromiso no es estático. Cambia con la vida. Un padre reciente ajusta prioridades. Una persona de 25 años busca crecimiento. A los 40 tal vez se quiere más tiempo. A los 55, significado. Nadie mantiene la misma intensidad, la misma motivación, ni la misma disponibilidad durante décadas. Y, aun así, durante mucho tiempo, les pedimos a las personas exactamente eso. El tiempo, y este es otro hallazgo poderoso, se volvió la moneda más valiosa del bienestar. Más valiosa, incluso, que el salario en algunos casos. “Tener tiempo para mí” aparece como uno de los principales impulsos de una vida plena. El nuevo contrato emocional del trabajo se basa en la reciprocidad: si el compromiso es una elección, la verdadera pregunta es qué hace que una persona decida invertir su energía en una empresa. El estudio revela que esa decisión depende de tres factores esenciales: beneficios que realmente importan y no soluciones genéricas, relaciones humanas genuinas en lugar de discursos vacíos, y oportunidades de crecimiento auténticas, no simples promesas. Cuando estos elementos se cumplen, el compromiso florece; cuando no, se diluye. Es una ecuación sencilla: cuando las empresas invierten en las personas, las personas invierten en su trabajo. Cuando no, el compromiso se fragmenta, se enfría o simplemente se redistribuye hacia otras áreas de la vida. La conclusión del estudio es, a mi juicio, la más transformadora de todas: las empresas deben dejar de tratar a todos sus colaboradores como si fueran iguales. Ya no basta con beneficios estándar. Tampoco con políticas rígidas que no consideren etapas de vida o prioridades individuales. Hoy se necesita flexibilidad. Personalización. Capacidad de adaptar la experiencia laboral a lo que cada persona realmente necesita. Porque no se puede pedir el mismo nivel de compromiso a quien cuida a un adulto mayor que a quien acaba de empezar su carrera. Ni esperar que un empleado remoto tenga las mismas necesidades que alguien que trabaja en oficina. Ni creer que todos buscan lo mismo solo porque comparten un puesto. La diversidad no solo es cultural o generacional: es vital. En un mundo donde el trabajo dejó de ser el centro absoluto de la vida, las organizaciones que entiendan este cambio serán las que logren atraer, retener y motivar a sus colaboradores. Las que no, seguirán preguntándose por qué su gente “ya no se compromete como antes”. La respuesta es sencilla: sí se comprometen. Solo que ahora lo hacen de forma más inteligente, más equilibrada y fiel a lo que realmente son. Y, francamente, eso es algo que deberíamos celebrar. _____ Nota del editor: Rodolfo Caraccioli Elvir es Director de Marketing Pluxee México. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Con todo y tecnología, comprar en línea frustra a usuarios

La Inteligencia Artificial, el social commerce (venta directa de productos por las redes sociales) y los asistentes de compra son parte del discurso cotidiano de las marcas, quienes aseguran que en estas herramientas se encuentra la revolución que transforma el comercio electrónico. Pero pese a la expectativa en la tecnología, en la práctica comprar en línea sigue siendo frustrante para la mitad de los usuarios. El estudio Future Shopper Report 2025, de VML, un holding multinacional de publicidad y relaciones públicas, expone esta paradoja en la que hay más tecnología que nunca, pero no necesariamente mejores recorridos de compra. Social commerce, del descubrimiento al abandono Este estudio, basado en más de 25,000 consumidores en 16 países, muestra que 51% de las personas considera que las marcas hablan mucho de ser “customer-centric”, pero no cumplen, y 45% abandona una compra por fricciones básicas, como búsquedas poco eficientes, checkouts largos o información incompleta. En otras palabras, la innovación se presume, pero no se siente. México no está exento de vivir la brecha entre la promesa y la ejecución. La edición 2026 del Zendesk CX Trends revela que 88% de los consumidores mexicanos espera que la IA mejore la calidad del servicio. La adopción es rápida, pero también lo es la frustración, pues 82% se molesta cuando tiene que repetir información y 86% cree que la experiencia de atención debería ser mucho mejor. “México se consolida como uno de los mercados más avanzados en la transformación de la experiencia del cliente en América Latina”, afirma Walter Hildebrandi, CTO de Zendesk para la región. El reto, explica, es pasar de una IA rápida a una IA contextual, capaz de reconocer al usuario, entender su historial y responder con empatía. El social commerce se apuntala como una promesa seductora en este campo, pues permite descubrir, entender y comprar sin salir de una plataforma, pero su ejecución tropieza. Plataformas como Instagram, Facebook o TikTok son espacios clave para el descubrimiento de productos, impulsados por creadores, recomendaciones y contenido entretenido, sin embargo, de acuerdo con Ernest Riba, chief strategy officer para Latinoamérica de VML, el principal reto en este caso no está en atraer compradores, sino en lograr que terminen la compra pues el checkout nativo es crítico para no perder al usuario. Aunque iniciativas como TikTok Shop buscan integrar el proceso de compra dentro de la propia plataforma, en muchos casos el pago todavía implica pasos adicionales, redirecciones o flujos poco familiares para el usuario. Esa fricción —aunque sea mínima— pesa más de lo que parece y cualquier duda sobre el pago, la entrega o la devolución puede frenar la decisión final. Por contraste, marketplaces como Amazon o Mercado Libre siguen siendo centrales en el cierre de la compra porque concentran confianza y reducen al mínimo los obstáculos. El usuario ya conoce el proceso, tiene métodos de pago guardados, políticas claras y una sensación de control que resulta decisiva, especialmente en Latinoamérica. Agentes de IA, superapps y el reto de los datos De cara a 2026, Infobip anticipa un salto en automatización en el que hasta 95% de las interacciones con clientes podrían ser gestionadas por agentes de IA, integrados en superapps (aplicación que reúne varios servicios cotidianos) y canales como WhatsApp y RCS (Servicios de Comunicación Enriquecida). La promesa es una experiencia fluida, disponible 24/7, donde el usuario compra, paga y da seguimiento sin salir del chat. Pero hay un freno estructural: los datos. Sin información unificada, contextual y confiable, la IA no puede cumplir lo que promete. Por eso, la gestión de datos, la privacidad y el cumplimiento normativo se perfilan como el mayor desafío para que la automatización no erosione la confianza. Los reportes coinciden en que el consumidor latinoamericano ya no se deslumbra con la tecnología. Quiere rapidez, claridad, personalización útil y, sobre todo, confianza. La IA, los agentes autónomos y el social commerce pueden transformar el comercio, pero solo si resuelven fricciones reales. Para Ernest Riba, la tecnología ofrece nuevas herramientas, pero la confianza sigue siendo el corazón del proceso. En un entorno donde comprar en línea aún “cansa”, el verdadero avance será cuando la innovación deje de notarse y simplemente funcione. ]]>

Trump, un año después: la economía resistió, el bolsillo no

A un año del inicio de su segundo mandato , Donald Trump enfrenta una paradoja económica . Estados Unidos evitó una recesión, mantuvo el crecimiento y logró estabilizar la inflación , pero no consiguió recomponer la percepción del votante ni aliviar de forma clara el poder adquisitivo de los hogares . La brecha entre las promesas de campaña y los resultados percibidos se ha convertido en el principal desafío político del presidente rumbo a 2026, justo cuando se cruzan las elecciones intermedias y la revisión del T-MEC. 1. Crecimiento económico: cifras sólidas, impacto desigual 2. Inflación y confianza del consumidor: el dato mejora, la preocupación persiste 3. Empleo y salarios: estabilidad laboral sin mejora del ingreso real 4. Consumo y desigualdad: crecimiento sostenido por los de mayores ingresos 5. Aranceles, ingresos fiscales y riesgos legales: el costo político del proteccionismo Durante su primer año completo, la economía estadounidense mostró un desempeño mejor al anticipado por el mercado. En el tercer trimestre de 2025, el Producto Interno Bruto (PIB) creció 4.3% anualizado, impulsado por el consumo, el gasto público y las exportaciones, de acuerdo con datos de la Oficina de Análisis Económico (BEA). Ramsés Gutiérrez, VP de Franklin Templeton, señala que buena parte del dinamismo económico de 2025 se explicó por inversión de capital enfocada en inteligencia artificial , un impulso que permitió evitar la recesión, pero que resulta difícil de extrapolar a los siguientes periodos. Ese auge también ayudó a que el mercado de valores sobreviviera a la andanada de aranceles y creciera 15% (S&P 500) en el primer año del republicano. El dinamismo permitió sostener la expansión económica y disipar, al menos por ahora, los temores de una recesión. Desde la óptica de Valmex, el balance del crecimiento es positivo, pero apunta a una fase de normalización. “La actividad económica ha mostrado una desaceleración ordenada respecto a los ritmos elevados observados en años previos, pero sin señales de una contracción abrupta”, señala Gerónimo Ugarte Bedwell, economista en jefe de la firma. En este entorno, el consumo privado ha seguido siendo el principal soporte del crecimiento, en línea con un escenario de soft landing, en el que la economía converge gradualmente hacia tasas más cercanas a su potencial de largo plazo. En términos estadísticos, la inflación dejó de ser un problema explosivo durante el primer año de Trump. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerró diciembre de 2025 con un aumento anual de 2.7%, sin cambios respecto a noviembre y por debajo del 2.9% observado un año antes. La inflación subyacente se ubicó en 2.6%, confirmando una moderación gradual de las presiones inflacionarias. No obstante, el alivio ha sido incompleto. Los alimentos aumentaron 3.1% anual, por encima del promedio, y la vivienda siguió siendo uno de los principales factores detrás del repunte mensual de precios. Además, los datos de la Universidad de Michigan muestran que persiste una incertidumbre sustancial sobre el futuro económico, particularmente en torno a los precios de largo plazo. El experto de Valmex señala que la inflación ha bajado, pero más lentamente de lo anticipado. “La trayectoria descendente ha sido gradual y la inflación subyacente, especialmente en servicios, sigue mostrando persistencia por rigideces en costos laborales y de vivienda”, explica Ugarte Bedwell. Este entorno ha obligado a la política monetaria a mantener una postura cautelosa, altamente dependiente de los datos. Por otro lado, el experto de Franklin Templeton distingue entre el “cuadro duro” y el “cuadro blando” de la economía. Detalla que aunque la inflación ya se ubica en rangos más manejables, el sentimiento del consumidor permanece deteriorado. Por ejemplo, apunta, el índice de la Universidad de Michigan se ubicó en niveles cercanos a 52 puntos en su lectura preliminar de enero, frente a alrededor de 72 puntos un año antes, mientras que las expectativas de inflación, aunque mejores que en 2024, siguen elevadas respecto a su promedio histórico, explica Gutiérrez. El mercado laboral evitó un deterioro abrupto, pero mostró una desaceleración evidente. En 2025 se crearon 584,000 empleos, muy por debajo de los dos millones generados el año previo. En diciembre, apenas se sumaron 50,000 puestos, aunque la tasa de desempleo descendió ligeramente a 4.4%. Valmex interpreta este desempeño como un reacomodo más que un deterioro. “Los indicadores sugieren una normalización progresiva del mercado laboral; la creación de empleo se ha moderado, pero la tasa de desempleo se mantiene en niveles históricamente bajos”, apunta el economista. Este proceso ha reducido presiones salariales sin generar, por ahora, un impacto severo sobre el consumo agregado. Sin embargo, el punto crítico sigue siendo el ingreso real. Aunque los salarios nominales continúan creciendo, no lo hacen al ritmo suficiente para compensar la inflación acumulada, lo que explica por qué solo alrededor de 17% de los estadounidenses considera que hoy está mejor que hace un año. Hay empleo, pero el alivio en el bolsillo sigue siendo limitado. El enfriamiento gradual del mercado laboral también tiene un componente estructural. Según Ramsés Gutiérrez, la menor creación de empleo responde, en parte, a un menor dinamismo de la migración hacia Estados Unidos , lo que ha reducido la oferta laboral y moderado el ritmo de expansión del empleo, sin detonar aún un deterioro abrupto. Pese al enfriamiento del empleo y a la persistente cautela del consumidor, el gasto se ha mantenido relativamente sólido. Sin embargo, lo ha hecho de forma desigual. Datos de Moody’s Analytics muestran que hacia el segundo trimestre de 2025 el 10% de los hogares con mayores ingresos concentró cerca del 49.2% del gasto total, el nivel más alto desde 1989. Un reporte de la Reserva Federal de Dallas confirma que el 20% superior de la distribución de ingresos explica alrededor del 57% del gasto total. Este patrón ayuda a entender por qué la economía sigue creciendo sin que la mayoría de los hogares perciba una mejora clara en su situación financiera. En materia de inversión, el especialista de Franklin Templeton advierte que el principal freno para una relocalización más amplia no es la falta de incentivos, sino la

Hoy No Circula 20 de enero de 2026: estos autos no circulan en CDMX y Edomex este martes

Si planeas salir este martes 20 de enero de 2026 , toma nota: el programa Hoy No Circula estará vigente en toda la Ciudad de México y en municipios del Estado de México que integran la Zona Metropolitana del Valle de México. La medida aplica en un horario de 5:00 a 22:00 horas y tiene como objetivo reducir la contaminación y mejorar la calidad del aire, por lo que es importante verificar si tu vehículo puede circular antes de salir de casa. ¿Qué autos no pueden circular este martes? De acuerdo con el calendario oficial del Hoy No Circula , este martes no pueden circular los vehículos que cumplan con las siguientes características: -Terminación de placa 7 u 8 -Engomado rosa -Holograma 1 o 2 Si tu auto coincide con estos criterios, deberás dejarlo en casa durante el horario de restricción. Vehículos que sí pueden circular Quedan exentos del programa y pueden circular sin problema: -Autos con holograma 0 o 00 -Vehículos eléctricos e híbridos -Unidades con holograma 1 o 2 que no tengan engomado rosa ni terminación de placa 7 u 8 ¿Se activa el Doble Hoy No Circula? No. Este martes no hay Doble Hoy No Circula. La restricción vigente corresponde únicamente al calendario regular, ya que el Doble Hoy No Circula solo se activa cuando hay contingencia ambiental. ¿Dónde aplica el Hoy No Circula? El programa es obligatorio en las 16 alcaldías de la Ciudad de México y en los siguientes municipios del Estado de México: -Atizapán de Zaragoza -Coacalco -Cuautitlán -Cuautitlán Izcalli -Chalco -Chimalhuacán -Chicoloapan -Ecatepec -Huixquilucan -Ixtapaluca -La Paz -Naucalpan -Nezahualcóyotl -Nicolás Romero -Tecámac -Tlalnepantla -Tultitlán -Valle de Chalco Además, desde el 1 de julio de 2025, el Hoy No Circula también aplica en: -Toluca -Santiago Tianguistenco En estos municipios, la medida opera de lunes a sábado para vehículos con hologramas 1 y 2, y las multas comenzaron a aplicarse a partir del 1 de enero de 2026. Multas por no respetar el programa Circular en un día restringido puede derivar en una multa de entre 2,262 y 3,394 pesos, dependiendo de la autoridad que aplique la sanción. Recomendaciones antes de salir Para evitar sanciones y planear mejor tus traslados, se recomienda: -Consultar el calendario oficial del Hoy No Circula -Revisar diariamente los reportes de calidad del aire -Mantenerte atento a posibles contingencias ambientales Cumplir con estas medidas no solo te ayuda a evitar multas, también contribuye a mejorar la calidad del aire en el Valle de México y a proteger la salud de quienes viven y transitan en la región. ]]>

Encuentran la mítica Basílica de Vitruvio, la construcción que inspiró a Leonardo Da Vinci

El centro de Italia es testigo de uno de los descubrimientos más relevantes de la arqueología y la arquitectura: hallaron los restos de la Basílica de Vitruvio , una edificación cuya ubicación había sido un misterio por 2,000 años. El hito va más allá de la construcción del arquitecto militar Marco Vitruvio Polión, ya que esta obra, así como su creador, tuvieron una fuerte influencia en el dibujo renacentista «Hombre de Vitruvio» de Leonardo da Vinci. Encuentran restos de la Basílica de Vitruvio en Italia Los restos fueron localizados en la ciudad de Fano, ubicada en la provincia de Pésaro y Urbino en la región de Las Marcas, a la costa del mar Adriático. “Llevábamos más de dos mil años esperando este descubrimiento. Hemos encontrado la Basílica de Vitruvio”, dijo el alcalde de Fano, Luca Serfilippi en una conferencia con el ministro de Cultura de Italia, Alessandro Guili. El hecho fue calificado como un descubrimiento trascendental por parte de las autoridades italianas, y un “verdadero hito para la arqueología y la historia de la arquitectura occidental”, y ser equivalente al Tutankamón del siglo XXI. De acuerdo con el reporte, encontraron unas grandes columnas durante las excavaciones en la Plaza Andrea Costa de Fano, que pertenecen a la legendaria Basílica de Vitruvio, el único edificio que el arquitecto romano Marco Vitruvio Polión se atribuyó a sí mismo. Vitruvio, célebre ingeniero y figura al servicio del César, dejó constancia de la obra en su tratado “De architectura» (Sobre arquitectura), construida sobre Fano, con un edificio de planta rectangular con una disposición específica de las columnas: ocho en el lado largo y cuatro en el lado corto, con la omisión de dos columnas en el punto que da al foro. La identificación del yacimiento se produjo hace más de tres años, durante unos trabajos de arqueología preventiva vinculados al Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR) para la reurbanización y repavimentación de la Piazza Andrea Costa. Y la precisión con la que los restos encontrados coinciden con las descripciones de Vitruvio dejaron atónitos a los expertos. Desde entonces, se determinó la posibilidad de que fuera la Basílica de Vitruvio, y fue confirmado recientemente por las autoridades italianas. Para el ministro de Cultura de Italia, este momento “abre una nueva temporada para Fano y para las Marcas: no solo de investigación y estudio, sino también de valorización cultural y desarrollo territorial.” “Un descubrimiento que refuerza el papel del patrimonio arqueológico como palanca de identidad, conocimiento y futuro, y que devuelve a la comunidad un fragmento fundamental de su propia historia, ahora finalmente visible y compartible”, comparte en redes sociales. ¿Qué tiene que ver con Leonardo Da Vinci? Marco Vitruvio Polión no solo revolucionó la arquitectura con su tratado, sino también inspiriró a artistas del renacimiento como Leonardo Da Vinci, quien realizó el dibujo universalmente conocido como el “Hombre de Vitruvio”. De acuerdo con la Galería de la Academia de Venecia, el título original es “Estudio de las proporciones corporales conocido como el Hombre de Vitruvio”, e ilustra una figura humana masculina encerrada en una circunferencia y un cuadrado. El dibujo fue realizado con las proporciones detalladas por Vitruvio en De architectura. Sin embargo, la Academia de Venecia señala que el dibujo no refleja las proporciones del arquitecto, sino a las medidas analizadas en “Sobre la estatua” de Leon Battista Alberti. «Es probable que Leonardo no tuviera un conocimiento profundo del tratado de Vitruvio, que solo estaba disponible en latín, que no entendía.” ]]>

Historia del AICM: cómo pasó de ser un pequeño puerto al aeropuerto más importante del país

A casi un siglo de su primer aterrizaje , el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) se prepara para uno de los momentos de mayor visibilidad internacional de su historia: la Copa Mundial de la FIFA 2026 , en la que México será una de las sedes. El aeropuerto que recibirá a miles de aficionados, delegaciones y visitantes comenzó como un puerto aéreo en construcción , con pistas de tierra y aviones biplanos, muy lejos del complejo que hoy concentra la mayor parte del tráfico aéreo del país. La historia formal del AICM inició el 5 de noviembre de 1928 , cuando un biplano Hanriot, piloteado por el capitán Felipe H. García, aterrizó en la pista 10/28. Aquella operación marcó el arranque del entonces Puerto Aéreo Central de la Ciudad de México, aun cuando el proyecto seguía inconcluso. AICM: de puerto aéreo a puerta de entrada al país De acuerdo con la historia oficial , a finales de la década de 1920, México comenzaba a reconocer la aviación como un eje estratégico. En 1928 arrancó la construcción del Puerto Aéreo Central para conectar a la capital con otros estados. El complejo contaba con un acceso desde la calzada México-Puebla —hoy Boulevard Aeropuerto —, un estacionamiento, una plataforma y dos pistas: la 05/23 y la 10/28. El plan original incluía un edificio terminal con un arco techo para resguardar aeronaves, pero nunca se concretó. Tras una pausa, en 1929 la Compañía Mexicana de Transportación Aérea acordó con la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas concluir las obras a cambio de su uso. Ese primer edificio fue efímero. Los sismos de junio de 1932 dañaron gravemente la estructura , que tuvo que ser demolida. 1939: la consolidación del aeropuerto El 11 de abril de 1939 se inauguró un nuevo edificio y una torre de control, consolidando al aeropuerto como infraestructura clave del país. En su fachada se colocó el mural “La conquista del aire por el hombre”, de Juan O’Gorman, símbolo del impulso modernizador de la época. Desde entonces, el aeropuerto se convirtió en la principal puerta de entrada a México . Por sus salas han pasado jefes de Estado, Sumos Pontífices, artistas y millones de pasajeros, una condición que se repetirá en 2026 con la llegada del Mundial. Expansión, modernización y límites El crecimiento de la aviación obligó a una gran ampliación entre 1949 y 1952 , de la que surgió gran parte de la actual Terminal 1. Le siguieron remodelaciones clave: en 1979, una modernización integral; en 1994, la apertura del área internacional con 161 mostradores, aduana y migración. En el siglo XXI llegó el mayor desafío: la saturación. En 2008 se inauguró la Terminal 2, tras la ampliación previa de la Terminal 1. Más tarde vinieron ajustes puntuales, como la ampliación de la sala 75 en 2016 y el Dedo “L” en 2020. El AICM estuvo cerca de cerrar de forma definitiva Los problemas de saturación y operación del AICM llevaron, durante el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto, a plantear una solución de fondo: cerrar el aeropuerto actual y sustituirlo por el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM). El proyecto del NAIM comenzó a construirse en la zona del Lago de Texcoco y estaba diseñado para convertirse en el principal hub aéreo del país. Su entrada en operación contemplaba el cierre definitivo del AICM , cuya ubicación y limitaciones físicas ya no permitían una expansión mayor. Sin embargo, el plan cambió en 2018, con la llegada a la Presidencia de Andrés Manuel López Obrador. El nuevo gobierno canceló el proyecto de Texcoco , argumentando razones técnicas, ambientales y financieras, y optó por una estrategia distinta. En lugar de sustituir al AICM , la administración federal decidió mantenerlo en operación y construir el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) en la base aérea de Santa Lucía, además de incorporar al Aeropuerto de Toluca . El objetivo fue conformar un Sistema Aeroportuario del Valle de México, en el que los tres aeropuertos compartieran la demanda aérea de la región. Con esa decisión, el AICM evitó su cierre y se mantuvo como la principal puerta de entrada al país, aunque con los mismos retos estructurales que, años atrás, habían puesto en duda su viabilidad a largo plazo. Un aeropuerto histórico ante una prueba global Hoy, a más de 97 años de su primer aterrizaje, el AICM sigue siendo el aeropuerto más importante del país, con conexión a 44 destinos nacionales y 55 internacionales. Sin embargo, llega al Mundial 2026 con una paradoja: es un símbolo histórico de la aviación mexicana y, al mismo tiempo, un aeropuerto con límites físicos y operativos claros. Las remodelaciones rumbo al Mundial buscan proyectar una mejor imagen ante el mundo . El reto, como lo ha sido a lo largo de su historia, no está solo en verse moderno, sino en sostener su papel como la principal puerta de entrada a México en uno de los eventos más importantes del planeta. ]]>