México impone cuotas por dumping al zapato chino
El gobierno de México resolvió, tras una larga investigación , que el calzado proveniente de China ingresaba al país a precios injustamente bajos . La Secretaría de Economía publicó la resolución final en el Diario Oficial de la Federación, con lo que impone cuotas compensatorias definitivas y cierra un capítulo de denuncias que la industria local llevaba años acumulando. Para garantizar una competencia justa y proteger a la industria nacional, México fijó cuotas compensatorias definitivas de 0.54 a 22.50 dólares por par al calzado chino vendido debajo de 22.58 dólares. La medida regirá durante cinco años y podrá extenderse . La investigación arrancó en abril de 2024. El expediente abarcó botas, sandalias y tenis de uso deportivo y casual. Todos con un común denominador: llegaron a México con márgenes de dumping que desplazaron a los fabricantes nacionales. La evidencia se acumuló durante tres años de análisis y confirmó lo que los zapateros de León y Guadalajara gritaban desde sus talleres: la competencia no era justa. En la fase preliminar, el gobierno ya había aplicado cuotas de entre 12.13% y 17.99% a empresas chinas como Apache Footwear y Zhejiang Bidibi Shoes. Ahora, con la decisión definitiva, se ratifican las medidas y se suman a un arancel de 35% decretado en 2024, que seguirá vigente durante dos años. El objetivo es claro: detener la marea de zapatos baratos que amenaza con asfixiar a las fábricas mexicanas. En la mesa estuvieron representadas firmas globales como Adidas, Nike, Puma y Coppel, junto con más de 30 productoras mexicanas, entre ellas Grupo Panam y Evapol Industrial. Las cámaras del sector respaldaron la medida, advirtiendo que el mercado informal ya equivale a 30% del mercado formal, lo que multiplica el daño causado por las importaciones a bajo costo. El proceso se desarrolló con audiencias públicas, reuniones técnicas y rondas de alegatos. Incluso se solicitó la posibilidad de audiencias conciliatorias por parte de importadoras y exportadoras, pero la Secretaría las desechó por no aportar elementos suficientes para corregir las distorsiones de precios. La Comisión de Comercio Exterior avaló el proyecto por mayoría en su sesión del 1 de agosto de 2025. El golpe al dumping se da en un contexto de fragilidad para la industria mexicana, que enfrenta importaciones masivas, caída de márgenes de rentabilidad y un mercado interno invadido por productos ilegales. Con esta resolución, el gobierno busca nivelar el terreno de juego y dar oxígeno a un sector que aporta miles de empleos en estados como Guanajuato, Jalisco y el Estado de México. La medida comenzará a aplicarse desde el 4 de septiembre. ]]>
Acciones de Alphabet se disparan tras dictamen judicial contrario a su división
Las acciones de Alphabet trepaban más de un 8% el miércoles, después de que un juez estadounidense se pronunció en contra de la disolución de la matriz de Google, despejando un importante obstáculo normativo y poniendo a la compañía en vías de aumentar su valor de mercado en más de 213,000 millones de dólares. El fallo dictado el martes por el juez Amit Mehta permite a Google mantener el control de su navegador Chrome y del sistema operativo para móviles Android, al tiempo que prohíbe determinados contratos exclusivos con fabricantes de dispositivos y desarrolladores de navegadores. También se permite a Google seguir pagando a socios como Apple AAPL.O para que utilicen su motor de búsqueda. Las acciones del fabricante del iPhone subían 3%. «Este resultado elimina un importante obstáculo legal e indica que el tribunal está dispuesto a buscar soluciones pragmáticas en lugar de tácticas radicales», dijo Matt Britzman, analista de renta variable de Hargreaves Lansdown. Las acciones de Alphabet GOOGL.O acumulan un alza cercana al 11.7% este año, superando levemente al índice S&P 500 .SPX, pero por detrás de sus homólogas Meta META.O y Microsoft MSFT.O. La sentencia preserva la capacidad de Alphabet para profundizar en su asociación con Apple e integrar potencialmente su IA Gemini en futuros iPhones, según los analistas. «Los pagos de Google fueron un gran generador de ingresos para el gigante tecnológico y el hecho de que puedan continuar será un alivio en lo que ha sido un año turbulento», dijo Ben Barringer, de Quilter Cheviot, un inversor en Apple y Alphabet. El Gobierno estadounidense demandó a Google en 2020, alegando que mantenía ilegalmente un monopolio en las búsquedas mediante acuerdos de exclusión con fabricantes de dispositivos y desarrolladores de navegadores. ]]>
China implementa el “etiquetado frontal” a contenidos hechos con IA
Desde el 1 de septiembre de 2025, China se convirtió en el primer país en hacer obligatoria la identificación clara de todos los contenidos generados con inteligencia artificial. La nueva normativa, impulsada por la Administración del Ciberespacio de China (CAC) y otros ministerios, establece que cualquier texto, imagen, audio, video o entorno virtual producido por algoritmos debe llevar un etiquetado que advierta a los usuarios de su origen artificial. Este “etiquetado frontal” puede tomar varias formas desde un aviso textual que indique “generado por IA”, hasta iconos visibles, marcas gráficas en las imágenes, o incluso mensajes de audio que acompañen un clip. Junto a esta señal perceptible, la ley también exige una segunda capa de identificación oculta para el usuario, incrustada en los metadatos de los archivos, con claves estandarizadas o marcas de agua digitales. Los proveedores de servicios de generación de IA deben aplicar estas marcas desde el origen, mientras que las plataformas de redes sociales y distribución tienen la obligación de verificar los contenidos y añadir etiquetas si detectan que no las tienen. Incluso los usuarios que publiquen materiales creados con IA deben declararlos en el proceso de carga. De no hacerlo, se enfrentan a sanciones por manipulación o falsificación de etiquetas. Hasta las tiendas de aplicaciones tienen un papel que cumplir, pues solo se comercializarán apps que demuestren mecanismos para cumplir con las normas. Alcances e implicaciones El alcance de la regulación es amplio y posiciona a China como pionera en un terreno que hasta ahora se autoregulaba. Al exigir transparencia desde la creación hasta la distribución, el gobierno contendrá fenómenos como la desinformación, el fraude digital y el uso malicioso de deepfakes. Al mismo tiempo, eleva los estándares de trazabilidad y responsabilidad, obligando a las plataformas y empresas tecnológicas a invertir en sistemas capaces de verificar y advertir en tiempo real sobre la naturaleza del contenido que circula en internet. La medida también abre interrogantes sobre su impacto en la innovación. Al aumentar la carga regulatoria para compañías que desarrollan herramientas de IA, se podría ralentizar el despliegue de nuevos productos o motivar un enfoque más cauteloso en su uso comercial. Sin embargo, la administración china justifica este costo al subrayar la necesidad de garantizar seguridad social y estabilidad política en un contexto donde la manipulación mediática con algoritmos se percibe como una amenaza. Este enfoque contrasta con el de otras regiones. La Unión Europea tiene prevista la entrada en vigor de la Ley de IA en 2026, la cual contempla obligaciones de transparencia, aunque con un marco menos inmediato y exhaustivo. Estados Unidos, por su parte, avanza con iniciativas parciales y acuerdos entre empresas privadas, sin un marco federal que imponga obligaciones obligatorias de etiquetado. ¿Para quiénes aplica? Los proveedores de servicios de IA, desde startups hasta gigantes tecnológicos, etiquetarán desde el momento de la generación. Las plataformas de redes sociales, como WeChat, Douyin, Weibo o Xiaohongshu, deben asegurarse de que los contenidos que circulen en sus espacios estén correctamente identificados, añadiendo marcas si detectan irregularidades. A nivel internacional, compañías como Google, Meta, Microsoft y OpenAI muestran interés en avanzar hacia la transparencia, pero sus esfuerzos se mantienen en el terreno de lo voluntario. Estas empresas participan en consorcios como el C2PA, que promueve el uso de metadatos estandarizados para marcar el origen de imágenes y videos, aunque la adopción es aún desigual y depende de la voluntad de cada actor. En este sentido, la regulación china coloca la vara más alta, al hacer obligatorio lo que en otras regiones sigue siendo una aspiración. ¿Por qué es relevante este tipo de etiquetado? Para los usuarios, garantiza un mínimo de transparencia que les permite distinguir entre lo creado por personas y lo producido por máquinas. Para los gobiernos, representa un mecanismo de control frente a la propagación de noticias falsas, campañas de desinformación o fraudes digitales. Para las empresas, abre la posibilidad de construir confianza en un entorno donde la credibilidad del contenido es cada vez más frágil. Al implementar esta normativa, China no solo regula su propio ecosistema tecnológico, también envía un mensaje al resto del mundo sobre la dureza en ciertas reglas de jugadores locales y externos. ]]>
Las marcas de coches asiáticos son la oportunidad de BanCoppel para crecer
Tras la adquisición de la cartera de crédito automotriz de CI Banco, BanCoppel entrará al mercado como el séptimo jugador más grande en la industria con más de 8,000 millones de pesos en financiamientos y su oportunidad de crecer está en los autos asiáticos . Y es que la llegada de este tipo de coches viene sin un soporte o respaldo financiero como el que tendrían marcas como Nissan, GM, o Volkswagen, por poner un ejemplo. «Hay más jugadores ofreciendo carros en México», dijo en entrevista Vicente Gómez, Ratings Manager de Moody’s Local México. «Las nuevas marcas vienen con tickets promedio de venta más bajos y todo eso juega a favor». ¿Cómo se financian los autos en México? Moody’s Local destacó que 7 de cada 10 carros que se venden en México se hace a crédito y cerca de un 80% de estas ventas se hace con los brazos financieros de las marcas, lo que deja a los bancos con un menor porcentaje del negocio. «De enero a junio de 2025, las financieras vendieron alrededor de 373,000 coches cuando los bancos financiaron cerca de 125,000», añadió Gómez. El crédito de autos ha tenido un buen dinamismo en los últimos meses. Tan solo en junio la colocación de este tipo de créditos tuvo un aumento de 25% en comparación con el año pasado. BanCoppel tendrá el reto de crecer en un mercado que ya tiene alianzas comerciales como las que han hecho BBVA, Inbursa y Santander, que firmaron con marcas de lujo o marcas chinas que están creciendo en el mercado. La apuesta de BanCoppel por más negocios de consumo aumenta luego de que a inicios de año entrara de lleno a la colocación de créditos hipotecarios, segmento en el que ya registró 4,423 mdp al cierre de junio. BanCoppel tendrá que competir con las alianzas comerciales En los últimos meses, ante la llegada de jugadores asiáticos que adquirieron relevancia en el mercado mexicano, algunos bancos optaron por hacer alianzas comerciales. BBVA, por ejemplo, firmó una alianza con BYD para dar financiamiento a vehículos tipo SUV, sedanes y hatchbacks eléctricos e híbridos enchufables. El banco es el más grande colocador de créditos automotrices en el país. Inbursa, de Carlos Slim, es el segundo banco con la segunda cartera de créditos automotrices más grande colocados en el mercado. El banco tiene la alianza comercial con MG. Banorte formalizó este año una alianza comercial con la firma de autos china Jetour Soueast mientras que Santander apostó por los autos de lujo como Maserati y Volvo. «Los bancos grandes y su alianza con armadoras sobre tasas de interés preferenciales, seguros incluidos, plazos flexibles, entre otros beneficios, pueden generar presiones sobre las instituciones con menor capacidad de fondeo», consideró la firma CIAL dun & bradstreet. La competencia en la cartera de crédito provocará que los bancos vayan a los dos extremos: financiamiento para vehículos de lujo y el financiamiento masivo con nuevas marcas chinas. «Si así fuera, se dejaría en una posición vulnerable a los jugadores sin alianzas estratégicas». ]]>
IFT tiene fecha de extinción, mientras nuevo regulador nace con pocos filtros y prisa
El ciclo del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) está por concluir. A más tardar el 15 de septiembre, el órgano regulador será extinto para dar paso a la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), un nuevo ente adscrito a la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), que asumirá la responsabilidad de supervisar al sector de la conectividad. La fecha de extinción del IFT fue comunicada por los comisionados el pasado lunes, en una reunión con titulares de las unidades del Instituto. “El cierre definitivo del Instituto se prevé ocurra entre el 12 o el 15 de septiembre, pero de esas fechas no pasará, ya es un hecho”, comentaron fuentes internas del aún regulador de las telecomunicaciones que pidieron anonimato. A partir del aviso, la Dirección de Administración comenzó a enviar correos electrónicos al personal para coordinar la devolución de equipos e información con el objetivo de concluir este trámite a más tardar el viernes 12 de septiembre, de los cuales Expansión tiene una copia. También se envió una circular a los trabajadores de estatus de Servicio Profesional de Carrera con los documentos que requieren para acceder a su liquidación ante el Tribunal de Conciliación y Arbitraje, del cual Expansión también tiene copia; mientras que los colaboradores de libre designación solo obtendrán un finiquito. “A los trabajadores que solo obtendrán finiquito le será depositado el próximo 12 de septiembre”, dijo una de las fuentes. La intención original del Ejecutivo era postergar el proceso hasta octubre; sin embargo, presiones internas adelantaron el calendario. Ahora, el objetivo es que, una vez que el Instituto quede formalmente extinto, entre en funciones de inmediato la CRT. “La Agencia de Transformación Digital presionó para concretar el relevo institucional cuanto antes”, aseguraron las fuentes. Los perfiles que integrarán a la Comisión Reguladora no serán entrevistados antes de ser enviados al Senado para su ratificación. Entre los nombres que se barajan para ocupar esos cargos se encuentran Tania Villa y Víctor Rodríguez Hilario, ambos exfuncionarios del IFT que actualmente forman parte de la plantilla de la ATDT. “Ya se tienen perfilados varios nombres. Se espera que la presidenta anuncie en estos días a los candidatos que propondrá, aunque no hay confirmación oficial sobre las lista de perfiles ni sobre la mecánica del proceso”, dijeron las fuentes, con conocimiento del tema. Expansión solicitó a Presidencia información sobre si el Ejecutivo ya cuenta con la lista de ternas para la designación de comisionadas y comisionados del nuevo órgano regulador, y si planea enviarla al Senado antes del 15 de septiembre. Sin embargo, la oficina presidencial remitió a este medio con la Agencia de Transformación Digital, la cual a su vez pidió canalizarla a la Secretaría de Gobernación, instancia que hasta la publicación del texto no respondió. La lista de ternas y su ratificación es elemental para concretar la eliminación del IFT. De acuerdo con el segundo transitorio del Decreto de la nueva Ley de Telecomunicaciones, el IFT quedará extinto un día después de que el Pleno de la CRT quede conformado por sus cinco comisionados, los cuales deben ser nombrados de manera escalonada y ratificados por el Senado Expertos consultados consideran que la aceleración en la transición no es necesariamente negativa, aunque persisten dudas sobre si se respetará el procedimiento formal para aprobar a los comisionados de la CRT, ya que el sector necesita con urgencia certeza sobre quién lo regulará y bajo qué reglas operará el nuevo organismo. Los nuevos comisionados Mony de Swan, expresidente de la extinta Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) y analista independiente, aseguró que lo que más preocupa es la selección de comisionados, ya que ahora no habrá exámenes que garanticen los conocimientos necesarios de telecomunicaciones. Los nombramientos de comisionados tenían una naturaleza técnica que política. Los postulantes eran elegidos tras una convocatoria pública y la aplicación de un examen por un comité de evaluación, formado por el Banco de México y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Pero la nueva Ley de Telecomunicaciones modificó esa parte, y ahora los aspirantes solo requieren de una experiencia en el sector de cuanto menos tres años. “En 2013, cuando se creó el IFT, establecimos esos filtros para evitar que llegaran personas sin las credenciales técnicas necesarias. Lo digo con conocimiento de causa, porque yo mismo llegué sin contar con el perfil más adecuado, y eso termina pasándole factura tanto a uno como a la institución” advirtió el especialista. Se prevé la integración de al menos dos elementos técnicos del IFT al Pleno de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), lo que podría dar continuidad en el proceso de transición institucional. “Yo creo que es una buena noticia que haya funcionarios del IFT que pasen a la nueva comisión. Empezar desde cero sería muy complicado. Las personas que están en el IFT son expertas en su sector y tardan años en adquirir ese conocimiento”, explicó Ana Lilia Moreno, coordinadora del Programa de Regulación y Competencia en México Evalúa. Según su experiencia, al haber formado parte del IFT, la curva de aprendizaje para un nuevo funcionario, incluso con formación en economía, derecho o telecomunicaciones, tomará hasta dos años para entender a profundidad el entramado regulatorio del sector. Las preocupaciones no se limitan a lo técnico. En el diseño político del nuevo órgano se identifican riesgos importantes para su autonomía. Si bien se rescató el principio de colegialidad —es decir, que el regulador no quede en manos de una sola persona—, existe incertidumbre sobre la independencia con la que podrán actuar las y los comisionados. “El verdadero problema es que estos comisionados pueden ser removidos por decisión directa de la Presidencia. Si toman una decisión que no sea del agrado del Ejecutivo, podrían perder su cargo. Eso genera un incentivo perverso: gobernar con miedo. Y un regulador técnico, para ser eficaz, necesita autonomía de gestión y de criterio”. Mientras se prepara la llegada de la nueva Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, el IFT entra en su recta final con dos semanas dedicadas al proceso de entrega-recepción y sus
La energía solar en México vive dos realidades: grandes parques se frenan mientras los páneles en techos marcan récord
El desarrollo de proyectos fotovoltaicos de gran escala en México alcanzó su punto más alto en 2019. Ese año se incorporaron 1,768 megawatts de capacidad instalada, la cifra más alta en un solo ejercicio desde que comenzó a despegar esta tecnología en el país. A partir de ese momento, el dinamismo del sector perdió fuerza . Aunque cada año se sumaron nuevas centrales, la cantidad de capacidad que entró en operación se fue reduciendo. En 2024, por ejemplo, apenas se añadieron 523 megawatts, el nivel más bajo de los últimos siete años. Paneles en techos marcan récord La tendencia marca una desaceleración que, de acuerdo con especialistas, refleja los obstáculos que ha enfrentado la industria solar, desde retrasos regulatorios hasta la incertidumbre sobre los permisos y los cambios en la política energética. “En gran escala el valor máximo se alcanzó en 2019, ya hace mucho tiempo de eso, pero el máximo valor de generación distribuida se alcanzó apenas el año pasado”, dijo Nelson Delgado, director general de la Asociación Mexicana de Energía Solar (Asolmex), durante su participación en Intersolar México 2025. El directivo explicó que dentro de la generación solar existen dos segmentos que crecen a ritmos distintos. La primera es la generación a gran escala, con grandes parques solares, y la segunda la generación distribuida, mejor conocida como paneles instalados en techos de viviendas, comercios e industrias. En el caso de la generación distribuida, su crecimiento ha sido más reciente y sostenido. Entre 2017 y 2024, alcanzó su pico en 2023 con 1,082 megawatts incorporados, mientras que 2018 fue el año más débil, con apenas 236 megawatts. “Son dos segmentos con velocidades muy distintas y que reflejan lo que hemos experimentado en los últimos años: el retraso en el otorgamiento de permisos, la falta de certidumbre respecto al otorgamiento de los permisos, la falta de certidumbre respecto a las nuevas impresiones y este cambio de política que todavía falta por conocerse”, afirmó Delgado. El freno en los proyectos de gran escala contrasta con el dinamismo de la generación distribuida. Para los analistas, este comportamiento evidencia la capacidad de los consumidores para impulsar la transición energética desde lo local, pero también la falta de condiciones para detonar inversiones de gran tamaño. Las expectativas hacia adelante están marcadas por la reforma constitucional en materia energética que entró en vigor en marzo de 2025. Con base en los nuevos lineamientos, la Asolmex estima que para 2030 podrían sumarse entre 8.3 y 11.3 gigawatts de capacidad instalada en generación distribuida. En el caso de la gran escala, las proyecciones son más moderadas. Delgado indicó que podrían incorporarse unos 6 gigawatts adicionales en los próximos cinco años, dependiendo de cómo se definan los esquemas de participación. “¿En qué escenario se pueden dar esas adiciones? Hay modelos de participación pública, pero la buena noticia es que también hay modelos de participación privada, la incertidumbre es que todavía no sabemos cómo se prepara esa receta”, señaló el directivo. El concepto clave, añadió, será la “prevalencia” de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en los proyectos de generación, lo que podría impactar la manera en que los privados acceden a permisos, interconexiones y requisitos para cumplir con las metas de capacidad renovable. Por parte del gobierno, la visión es que la transición energética debe continuar avanzando. “El Gobierno federal ya definió las políticas energéticas, se han anunciado distintos tipos de proyectos y se ha fortalecido la intención de avanzar en la transición energética, lo que ha despertado el interés de organismos multilaterales y del sector privado”, aseguró Mariano Birlain, director general de Desarrollo Tecnológico y Acceso a la Energía de la Secretaría de Energía (Sener). El funcionario detalló que las metas planteadas contemplan la incorporación de entre 6.4 y 9.5 gigawatts de energía renovable en los próximos años, aunque no descartó que la cifra final pueda ser mayor. ]]>
EU lanza ataque letal a barco con drogas de Venezuela
Este miércoles, Gonzalo Soto e Ivet Rodríguez platican sobre el ataque que lanzó Estados Unidos contra una embarcación proveniente de Venezuela que transportaba drogas. Además, cuentan detalles de estos temas: – El sector automotriz ya enfrenta desventaja comercial y Mazda es muestra de ello – Las provincias canadienses van a la caza de más comercio con México – Órgano de Administración Judicial es conformado (también) por cercanos a Morena – Pemex firma primeros 11 contratos mixtos para elevar producción petrolera ]]>
Del SEO al GEO, ¿cómo posicionarte en la era de la IA?
Hace unos días, en una reunión con un cliente, me sorprendió la pregunta que me lanzó casi al aire: “¿Podemos pagar una campaña para salir en los resultados de ChatGPT?”. No era una broma. Tampoco una ocurrencia pasajera. Era la confirmación de algo que ya intuía: el interés de las marcas se está moviendo, poco a poco, hacia un nuevo terreno. Un terreno donde la atención ya no depende únicamente de Google ni de los buscadores tradicionales, sino de las inteligencias artificiales que empiezan a ocupar ese lugar en nuestras vidas. Hasta hace unos meses, el SEO seguía siendo el rey indiscutible. Todos hablábamos de optimizar keywords, de conseguir backlinks, de ganar posiciones en la primera página de Google. Esa obsesión por aparecer arriba en el ranking era casi un ritual. Hoy, sin embargo, el escenario cambió. Cada vez más personas formulan sus dudas, comparan productos o buscan recomendaciones directamente con una IA: ChatGPT, Gemini, Perplexity, Claude… la lista crece. Y lo más relevante: las respuestas que entregan ya no son una lista de links, sino una síntesis. Una narrativa en la que algunos quedarán dentro y otros, simplemente, no existirán. Lo que está cambiando no es un algoritmo. Es nuestra conducta. Hace un año, lo natural era “googlear”. Hoy, lo natural empieza a ser “preguntarle a la IA”. Lo hacemos en la oficina, lo hacen los estudiantes, lo hacen los emprendedores. Y, como siempre, lo que hacen las personas tarde o temprano se convierte en el terreno de juego de las marcas. Entonces surge la pregunta inevitable: ¿qué significa “posicionarse” en un mundo donde las búsquedas se hacen con IA? Algunos ya lo llaman GEO: Generative Engine Optimization. No es un término de moda, es la traducción de una necesidad. El SEO buscaba escalar posiciones en un ranking. El GEO busca que tu marca sea considerada, citada o integrada en las respuestas que una inteligencia artificial entrega al usuario. La lógica cambia: no se trata de empujar un link hacia arriba, sino de lograr que la IA te perciba como una fuente relevante y confiable. El SEO no desaparecerá. Seguirá siendo vital porque Google no se va a ningún lado y porque millones de búsquedas diarias todavía ocurren ahí. Lo que sí pasará es que su papel dejará de ser exclusivo. SEO y GEO convivirán, y la verdadera estrategia estará en entender cómo equilibrar ambos mundos: el de los algoritmos tradicionales y el de las inteligencias artificiales generativas. Y ahí empiezan las preguntas incómodas. ¿Qué tanto de lo que publicamos en nuestros sitios está realmente diseñado para que una IA lo entienda? ¿Qué tan claros y consistentes somos en lo que decimos en redes sociales, videos o podcasts? ¿Cómo le estamos hablando a estas máquinas que, sin que lo notemos, ya están interpretando y resumiendo nuestra información para millones de personas? Un ejemplo: hasta ahora, podías tener un sitio bien optimizado para SEO e ignorar lo que decías en entrevistas, en notas de prensa o en tu newsletter, tampoco importaba realmente que tanto contenido estabas haciendo fuera de tu sitio web. Hoy eso es impensable. Una IA puede tomar fragmentos de todos esos espacios, combinarlos y usarlos como parte de su respuesta. En otras palabras: tu posicionamiento ya no depende solo de una página web. Depende de todo lo que produces y de cómo está conectado entre sí. Esto cambia también la noción de confianza. Las inteligencias artificiales están entrenadas para priorizar lo que consideran más veraz o más repetido. Eso significa que tu presencia digital debe ser sólida y coherente en todos lados. No basta con decirlo una vez. Hay que decirlo muchas veces, de formas distintas, en formatos distintos. Porque hoy no solo convences a un consumidor, también convences a una máquina de que vales la pena. Y sí, es intimidante. Pero también es una oportunidad enorme. Hace 20 años, muchos pensaban que el SEO era un truco pasajero. Hoy sabemos que definió quiénes lograron crecer en internet y quiénes se quedaron invisibles. Con el GEO pasa lo mismo: estamos al inicio de algo que marcará la visibilidad de las marcas durante la próxima década. El reto es que, a diferencia del SEO tradicional, no hay manuales claros ni métricas universales. Todavía no existe una consola que te diga en qué posición estás dentro de las respuestas de ChatGPT o Gemini. Pero eso no significa que estemos ciegos. Sabemos, por ejemplo, que los modelos valoran consistencia, fuentes verificables y autoridad. Sabemos que premian el contenido que explica, que educa, que responde con claridad. Sabemos también que no perdonan contradicciones. Así que la tarea de las marcas es doble: hablarle a su audiencia humana, la que te ve detrás de una pantalla o te escucha detrás de unos audífonos, y al mismo tiempo dejar rastros bien estructurados para esa audiencia digital que sigue cada dato que dejas en la red. Eso significa cuidar los metadatos, pero también cuidar cómo cuentas tu historia en un reel, cómo presentas tu proyecto en un podcast, cómo aparece tu nombre en un artículo periodístico. Todo eso se indexa en la mente de las máquinas. La pregunta del cliente —¿podemos pagar para aparecer en ChatGPT?— todavía no tiene una respuesta directa. Pero su inquietud es válida. Porque lo que realmente estaba preguntando era: ¿cómo me aseguro de no desaparecer en la era de la IA? Y ahí está el verdadero valor de pensar en GEO. Posicionarte en la IA no es solo un tema técnico, es un tema estratégico. Es reconocer que tu marca ya no se dirige únicamente a consumidores de carne y hueso, sino también a sistemas que van a repetir, una y otra vez, lo que entienden de ti. Y esas repeticiones serán, en muchos casos, la primera impresión que reciban millones de usuarios en el mundo. El futuro de buscar ya no se juega en una barra blanca con un logo de colores. Se juega en una conversación. Y en esa conversación, tu marca puede ser protagonista… o
Cerrar brechas, abrir futuro; la agenda para la nueva economía mexicana
México cuenta hoy con un privilegio que pocos países poseen: una radiografía económica completa y precisa gracias a los Censos Económicos 2024 del Inegi. Este mapa no solo refleja los desafíos de nuestra economía, también revela un potencial inmenso que, si sabemos aprovechar, puede convertir a nuestro país en protagonista de la reconfiguración económica global. Contar con información de esta magnitud es una ventaja invaluable. Porque detrás de cada dato y cada porcentaje están las historias de millones de personas, empresas y regiones que construyen, día a día, la productividad nacional. El reto es transformar esos hallazgos en políticas públicas, estrategias empresariales y proyectos colectivos que marquen un nuevo rumbo para México. El censo confirma lo que vemos en la operación diaria del país: México tiene talento, capacidad e industrias altamente competitivas. Pero también muestra seis brechas estructurales que aún frenan nuestro verdadero potencial. Lejos de ser un obstáculo insuperable, cada brecha representa un área de mejora y una palanca para detonar desarrollo incluyente y sostenible. 1. Productividad. Las microempresas representan la gran mayoría del tejido empresarial, pero su aportación al valor agregado es limitada. El desafío está en fortalecer ese tejido intermedio de pequeñas y medianas empresas que permita escalar negocios, elevar su productividad e integrarlos a cadenas de valor. Hacerlo significaría multiplicar las oportunidades de innovación y exportación. 2. Formalidad. El 64 % de las unidades económicas opera fuera de la formalidad, lo que reduce su acceso a financiamiento y limita la movilidad social. Pero también abre un campo enorme para diseñar políticas inteligentes que hagan de la formalización un camino atractivo, vinculado a beneficios tangibles y mayor capacidad de consumo interno. 3. Tecnología e innovación. Si bien las herramientas digitales básicas se han extendido, la adopción de inteligencia artificial, robótica y big data sigue siendo marginal. Esto implica una gran oportunidad para democratizar el acceso a la tecnología de frontera y usarla no solo para administrar, sino para transformar procesos productivos y competir globalmente. 4. Financiamiento. Para muchas microempresas, el crédito formal sigue siendo inaccesible. Sin embargo, esta brecha es también una invitación a desarrollar nuevos instrumentos de inclusión financiera, más accesibles y vinculados al desempeño, que permitan invertir en expansión, talento y tecnología. 5. Participación de las mujeres. Aunque representan el 43 % del empleo total, la presencia femenina disminuye en sectores estratégicos y empleos STEM. Más que un déficit, esta es una reserva de talento aún no aprovechada. Integrar plenamente a las mujeres a la economía no solo es justo, es un motor probado de innovación, productividad y rentabilidad. 6. Desarrollo territorial. Más de la mitad del valor agregado del país se concentra en solo cinco estados. Este patrón refleja un desafío, pero también una gran oportunidad para detonar polos de desarrollo en más regiones, conectando talento local con cadenas productivas, infraestructura y tecnología que impulsen un crecimiento más equilibrado e incluyente. Cerrar estas brechas exige pasar del diagnóstico a la acción. No se trata solo de invertir más, sino de invertir con propósito en infraestructura, tecnología, capacitación y financiamiento, para tener mayor productividad, inclusión laboral y empleos de calidad. También implica fortalecer la colaboración público-privada para escalar las buenas prácticas que ya existen y replicarlas en los territorios y sectores que más lo necesitan. Los Censos Económicos no son un simple recuento, son un llamado a la acción colectiva. Gobierno, empresas y sociedad tenemos ante nosotros la enorme posibilidad de cerrar brechas históricas y abrir un nuevo ciclo de prosperidad compartida. México tiene el talento, los recursos y la posición estratégica para lograrlo. Lo que está en nuestras manos es decidir si usamos estos datos para administrar inercias o para detonar el futuro. La elección es clara, transformar las brechas en puentes hacia una economía más competitiva, innovadora e incluyente. ____ Nota del editor: Vicente Magaña es Vicepresidente del Consejo de Empresas Globales y miembro de su Comité Ejecutivo. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Ciberseguridad. No se trata solo de defenderse, se trata de anticiparse
Vivimos en un mundo donde la ciberseguridad ya no se reduce a proteger sistemas o prevenir ataques puntuales. La realidad es mucho más compleja. Hoy, las amenazas digitales evolucionan al mismo ritmo —y muchas veces al mismo nivel— que las tecnologías que usamos para crecer, innovar y conectarnos. Lo que ayer parecía un riesgo lejano hoy se ha integrado a nuestra vida cotidiana, y lo que hoy identificamos como amenaza puede convertirse mañana en una oportunidad para fortalecer nuestras defensas y anticipar nuevas vulnerabilidades. En este nuevo contexto, pensar que la ciberseguridad es un tema exclusivamente técnico o reservado a los expertos es un error que México no se puede permitir. La ciberseguridad es, cada vez más, un asunto estratégico que toca a las empresas, a las instituciones públicas y a la sociedad en general. No se trata únicamente de contar con herramientas tecnológicas o de reaccionar cuando un ataque ya ocurrió; se trata de integrar la seguridad digital como un eje fundamental de manera estratégica en la manera en que diseñamos, regulamos y utilizamos la tecnología diariamente. La rápida adopción de la Inteligencia Artificial, la creciente dependencia de las infraestructuras digitales y energéticas, la sofisticación de los ciberataques y la fragmentación de las reglas en el mundo digital han creado un escenario que exige mucho más que soluciones aisladas o respuestas reactivas. Cada avance tecnológico amplía las oportunidades de crecimiento y, al mismo tiempo, nos impulsa a innovar en mecanismos de protección que fortalezcan la seguridad frente a riesgos emergentes. En pocas palabras: ya no se trata solo de defenderse, se trata de anticiparse. Y eso empieza, necesariamente, por contar con un marco normativo sólido y moderno, que permita a nuestro país enfrentar los desafíos de ciberseguridad de manera integral. No se trata de regular por mera formalidad, sino de establecer un piso mínimo de confianza, claridad y colaboración que permita que la tecnología y la digitalización avancen de manera segura. El marco normativo debe brindar certeza al sector empresarial, estableciendo lineamientos claros que impulsen la innovación y garantizando una protección efectiva para la ciudadanía Otros países ya lo entendieron. Están trabajando en estándares claros, en la protección de infraestructuras críticas, en regular el uso de la inteligencia artificial y en asegurar la transparencia en las cadenas de suministro digital. México debe avanzar en la misma dirección. No solo porque es lo que exigen los nuevos modelos de negocio o los socios internacionales, sino porque es lo que necesitamos para proteger servicios esenciales, garantizar la privacidad de las personas y dar certidumbre en un entorno cada vez más complejo. Pensemos en servicios como el suministro eléctrico, el transporte, la banca digital o la atención médica: todos dependen de sistemas interconectados y, por lo tanto, vulnerables. Además del marco normativo, el país necesita apostar genuinamente por el desarrollo de capacidades. La ciberseguridad no depende únicamente de la tecnología, sino, sobre todo, de las personas. México tiene el talento y la capacidad técnica, pero requiere una estrategia que forme, retenga y potencie ese capital humano. Esto implica invertir en educación desde etapas tempranas, crear programas especializados en universidades, fomentar la investigación y generar incentivos para que los expertos en ciberseguridad encuentren en el país un entorno atractivo para desarrollarse. La buena noticia es que todavía estamos a tiempo de prepararnos. Pero ese tiempo no es ilimitado. Los riesgos crecen, las amenazas evolucionan y la brecha entre los países que invierten en resiliencia y los que no lo hacen se está ampliando. México debe tomar una decisión clara: o asumimos la ciberseguridad como una prioridad nacional o seguiremos corriendo detrás de los problemas. Lo que está en juego es mucho más que la protección de sistemas informáticos. Es la confianza, la estabilidad y la capacidad de seguir avanzando en la construcción de un país digital, seguro e inclusivo. La ciberseguridad, bien entendida, lejos de ser un obstáculo, es el factor que posibilita que la innovación avance con solidez y continuidad. Esto solo será posible si construimos bases sólidas para aprovechar plenamente el potencial de la transformación digital y construir un futuro para México en el que la tecnología impulse el bienestar de las personas sin comprometer su seguridad. ____ Nota del editor: Carlos Marcel es director general de Kyndryl México. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>