Empresas tendrán vía rápida para instalar centrales de autoconsumo eléctrico
Las empresas en México tendrán más margen para generar su propia electricidad y reducir su dependencia de la Comisión Federal de Electricidad ( CFE ). Con la reforma energética constitucional aprobada en octubre de 2024, se amplió el abanico de opciones para el suministro eléctrico privado, lo que representa una señal de apertura tras años de restricciones regulatorias. Uno de los principales cambios es el aumento en el límite de generación distribuida —la modalidad que permite instalar paneles solares en techos u otras tecnologías en sitio—, que pasó de 500 a 700 kilowatts. Esto permitirá a más usuarios industriales y comerciales producir energía en sus propias instalaciones, diversificar sus fuentes de abasto y reducir costos operativos. Otro mecanismo que beneficiará a los consumidores es el esquema de autoconsumo. Si las instalaciones no superan los 20 megawatts, podrán acceder a un trámite simplificado: aunque requiere permiso, el procedimiento será más ágil y accesible. Nuevas reglas amplían alternativas al suministro eléctrico de CFE Gilberto Sánchez, vicepresidente del consejo directivo de la Asociación Nacional de Energía Solar (ANES), calificó estos cambios como positivos, ya que brindan a las empresas más alternativas y promueven la descentralización del sistema eléctrico. “Vimos un cambio en el umbral para la generación exenta, que pasa de 500 a 700 kilowatts. A grandes rasgos lo vemos bien, porque abre la posibilidad de incluir a ciertas empresas en procesos más rápidos, con los beneficios que brinda la generación distribuida”, afirmó en entrevista. Agregó que uno de los avances más relevantes es la nueva figura de generación para autoconsumo. “Antes teníamos un esquema de abasto aislado, poco conocido y poco aprovechado por los usuarios finales. Hoy, el autoconsumo abre grandes posibilidades para que industrias con mayor capacidad instalen centrales eléctricas de mayor tamaño, con un procedimiento de permiso expedito, que es lo que lo hace interesante”. Dentro de este esquema, las centrales podrán operar de forma aislada, es decir, sin conexión a la red eléctrica. Aunque no podrán inyectar ni recibir energía del sistema, podrán acceder a un trámite simplificado si su capacidad es de hasta 20 megawatts. Existe también la opción de autoconsumo con interconexión a la red, lo que permite a los usuarios inyectar energía eléctrica excedente al sistema y venderla a la CFE. Sin embargo, en este caso no se contempla un trámite expedito, de acuerdo con información de la Secretaría de Energía (Sener). Sánchez advirtió que la nueva legislación presenta algunas inconsistencias. Por ejemplo, señala que el autoconsumo aislado —sin conexión a la red— puede adquirir energía faltante, aunque para ello requeriría, forzosamente, una conexión al sistema eléctrico. Aun así, reconoció que la posibilidad de generar hasta 20 megawatts representa una cantidad significativa de energía. No obstante, subrayó que, si se desea que esa planta esté conectada a la red, solo será viable para usuarios o empresas con conexión directa a circuitos de alta tensión. En redes de baja tensión, la capacidad máxima que puede soportarse es de 4 o 5 megawatts. “Este umbral de hasta 20 megawatts está sujeto a que sea técnicamente factible, y esa es la parte que a veces se olvida. Tener la autorización para instalar esa capacidad no significa que siempre sea viable; eso dependerá de los estudios técnicos que se realicen para determinar si la red lo soporta o no”, dijo. ]]>
Google fusionará ChromeOS y Android en un solo sistema operativo
Google combinará sus sistemas operativos para computadoras y teléfonos. De acuerdo con el presidente del ecosistema de Android, Sameer Samat, la empresa ya planea este movimiento, lo cual representa mayor eficiencia para el desarrollo de aplicaciones. “Vamos a combinar ChromeOS y Android en una sola plataforma”, comentó Samat durante una entrevista con TechRadar, sin embargo, no dio detalles sobre cuándo y cómo se llevará a cabo esta implementación. Esta decisión de negocio no es algo que se haya improvisado. En noviembre del año pasado se dio a conocer que Google estaba migrando ChromeOS a Android, bajo la finalidad de competir con mayor presencia en otros sectores, como en el de las tabletas y las computadoras. De hecho, el mes pasado la empresa informó que ChromeOS pronto se comenzará a desarrollar en gran parte de la pila de Android, con la finalidad de implementar funciones de Inteligencia Artificial a un ritmo más rápido. Actualmente, Google se encuentra en un proceso para posicionar a ChromeOS como una de las opciones más relevantes en el campo de los sistemas operativos, el cual domina Windows, seguido de Apple, mientras que el tercer lugar lo disputan Chrome y Linux, según cifras de Statis. No obstante, datos de la consultora Circana, revelaron que durante 2024 el uso a nivel global de este sistema creció un 40% y su principal oferta es ser una opción menos compleja y sencilla de utilizar, de acuerdo con declaraciones que Paolo Bernetti gerente de expansión internacional de Google Chromebook, dio a Expansión. “Si bien se trata de un sistema operativo que relativamente lleva pocos años en el mercado, su relevancia se basa en ser una opción para usuarios que no buscan una laptop compleja con especificaciones a las que no le van a sacar provecho”, comentó Bernetti, en entrevista con Expansión. Y es que ChromeOS está instalado en las computadoras Chromebook. Su principal es que la mayoría de sus aplicaciones operan desde la nube, como la paquetería de Google Workspace o la de Classroom, por lo que la hace ideal para sectores de educación y labores de oficina de exigencia básica y media. Una fusión entre ambos sistemas operativos de Google tiene sentido para la compañía, pues le permitiría, por un lado, acelerar el desarrollo de funciones y aplicaciones, además de mejorar el funcionamiento de dispositivos como tabletas y computadoras, lo cual las haría más atractivas y con la posibilidad de ganar mercado frente a la competencia. Cabe destacar que esta unión entre ambos sistemas es algo que se lleva trabajando desde hace 10 años, pues en 2015 surgieron las primeras filtraciones por parte de The Wall Street Journal al respecto. Incluso el medio señaló que las Chromebooks tendrían un nuevo nombre para reflejar el cambio. Por otra parte, Android se está acercando cada vez más a las computadoras, pues este año la empresa anunció una serie de nuevas características, incluido un modo escritorio, que da soporte a monitores externos, además de la posibilidad de redimensionar ventanas. ]]>
El peso y los mercados caen ligeramente pese a amenazas de nuevos aranceles
El peso mexicano se depreció 0.38% en la apertura de este lunes, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el sábado que impondrá aranceles del 30% a los productos mexicanos y de la Unión Europea, con entrada en vigor a partir del 1 de agosto. BMV abre a la baja Caída moderada en Wall Street El tipo de cambio cotiza esta mañana en 18.71 pesos por dólar , una depreciación de 0.38% en comparación con el cierre del viernes registrado por el Banco de México. «Al comienzo de la semana, los mercados accionarios a nivel mundial presentan movimientos en su mayoría negativos, tras conocer una modesta agenda económica, así como los nuevos anuncios comerciales, por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump», explicó Monex. El principal índice de la Bolsa Mexicana de Valores, el S&P/BMV IPC, cayó un 0.26%, a 56,593.65 puntos , en la apertura. La bolsa «interrumpió dos semanas cerrando con ganancias. No obstante, prevemos una reacción al alza, luego de que la línea de precios cerró sobre un nivel de Fibonacci ubicado en los 56,360 enteros. En este sentido, la resistencia que tendrá que romper para fortalecer el impulso son las 57,000 unidades. Sugerimos mantener posiciones», señaló Banorte en un análisis. A pesar de las nuevas amenazas arancelarias, las acciones en Estados Unidos mostraron pocos cambios en la apertura del lunes. El promedio industrial Dow Jones cayó 0.11%, el S&P 500 se contrajo 0.2% y el Nasdaq se replegó apenas 0.15%. El anuncio del presidente Donald Trump, dado a conocer el 12 de julio, presiona a los mercados después de que el S&P 500 alcanzó nuevos máximos históricos en las dos semanas anteriores. El índice de volatilidad o índice del miedo apenas repuntó 4.57% este lunes, muy lejos de los niveles de volatilidad alcanzados en abril, cuando el presidente Donald Trump anunció aranceles recíprocos con básicamente la mayoría de sus socios comerciales, en el llamado Liberation Day. La guerra comercial desatada por Donald Trump amenazó con llevar los aranceles en Estados Unidos a niveles no vistos en casi 100 años, con una tasa promedio superior al 30%. Sin embargo, hasta antes del nuevo anuncio de aranceles contra la UE y México, los analistas estimaron que el arancel promedio efectivo rondará el 13% a finales del año. Por lo cual los inversionistas tomaron una posición de mantener posiciones y esperar a ver cambios en la política de Trump. Sobre todo si se toma en cuenta que existieron avances en negociaciones comerciales, principalmente con China. México y la Unión Europea son dos de los principales socios de Estados Unidos. México envió exportaciones con valor superior a los 560,000 millones de dólares a su vecino del norte en 2024, mientras la UE en su conjunto exportó bienes y servicios por un valor superior a los 815,000 mdd. Esta semana, los mercados estarán atentos al dato de inflación de junio en Estados Unidos, que se publicará el martes 15 de julio. Y el jueves, se publicarán las ventas minoristas. En México, se publicará el miércoles 16 de julio el indicador oportuno de consumo privado al mes de junio y datos de la industria manufacturera. El viernes, se publicará el indicador oportuno de actividad económica, para junio. ]]>
La IA cambia la experiencia deportiva de los aficionados
La escena aún es común. Una reunión de amigos para mirar un partido de futbol durante la cual cada uno ofrece un análisis del posible resultado, gracias al expertise que han ganado luego de seguir a una escuadra durante todo un torneo. Eduardo Suárez es uno de esos aficionados, pero que en los últimos meses confiesa que por el trabajo y otras ocupaciones no siempre puede seguir el desempeño de su equipo o de una liga en particular. Pero ha encontrado una manera de mantenerse vigente: estadísticas generadas a partir de la Inteligencia Artificial (IA). La IA redefine la forma de vivir el futbol Esta tecnología comienza a cambiar la forma de consumir el deporte. Los usuarios prefieren contar con estadísticas generadas a partir de la IA, relacionadas con el equipo, los jugadores y las condiciones de juego, e incluso el clima, principalmente antes del partido y durante los descansos. Esta nueva situación fue reportada por una investigación de la consultora Capgemini, al encuestar a aficionados al deporte de países como Australia, Brasil, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, España, Suecia, Reino Unido y Estados Unidos. El informe arrojó que el 54% de los encuestados utilizan herramientas de IA o IA generativa como su principal fuente de información, y el 59% confía en el contenido generado por estas tecnologías. Desde resúmenes de partidos personalizados, hasta recopilaciones de momentos destacados en tiempo real, los aficionados esperan cada vez más que estas herramientas generen data relacionada con los deportes. Pero la avidez por la información a partir de tecnologías también cambia la experiencia en vivo. Ir a un estadio para un partido de futbol implica, en muchos casos, quedarse solo con lo que se llega apreciar visualmente, pero los usuarios ahora demandan un experiencia distinta. Rafael Arturo González, director de Telefónica México, en una entrevista anterior con Expansión explicó que para los usuarios la experiencia a partir de la conectividad en los estadios es cada vez una tendencia a nivel global, ya que permite a las personas saber todo sobre un juego en tiempo real. “Los usuarios ahora quieren sentir el control de un juego a partir de la información. Saber desde un teléfono conectado las condiciones de la cancha, cuántos kilómetros ha recorrido un jugador, cuántos pases ha hecho, en dónde se está desarrollando más el juego, quién está atacando más o menos”, dijo el directivo. Pascal Brier, director de innovación de Capgemini, consideró que a medida que la tecnología evoluciona, se abrirán nuevas formas para que los aficionados creen su propia experiencia, a partir de una combinación de datos en tiempo real con oportunidades inmersivas e interactivas. Pero una de las preocupaciones es que el exceso de tecnología disminuya la emoción de disfrute general de un juego. “El reto es asegurar que estas innovaciones profundicen las conexiones emocionales que hacen que el deporte sea tan poderoso para los aficionados apasionados, al tiempo que se preserva la autenticidad y la integridad que definen el espíritu del juego”, apuntó el directivo. La pasión sigue ahí, pero ahora se mezcla con la necesidad de contar con argumentos más sólidos. Esta nueva forma de disfrutar el futbol, ya sea en el estadio o desde casa, podría acentuarse en el próximo Mundial de futbol 2026, cuando aficionados quieran compartir análisis basados en información generada por IA, y no solo por conocimiento del juego. ]]>
Impacto de las amenazas de Trump, cada vez más limitado en mercados financieros
Los mercados financieros parecen haberse acostumbrado desde hace un tiempo a los múltiples y contradictorios anuncios de Donald Trump en materia de aranceles , y hoy parece haber quedado atrás la reacción de pánico provocada por la ofensiva proteccionista del «Liberation Day» a principios de abril. «TACO» La pregunta es ¿hasta cuándo será así? Mientras el presidente estadounidense anunció el sábado la imposición a partir del 1 de agosto de aranceles del 30% sobre los productos provenientes de México y de la Unión Europea importados a Estados Unidos, las bolsas del Viejo Continente retrocedían apenas moderadamente el lunes. Estos «aranceles son tan altos como a principios de abril», pero «la reacción de los mercados es completamente diferente», señala Ipek Ozkardeskaya, analista para Swissquote Bank, entrevistada por AFP. El 4 de abril, tras el anuncio de Donald Trump de una ráfaga de «aranceles recíprocos» que apuntaban a casi todos los socios comerciales de Estados Unidos, las bolsas europeas y estadounidenses habían perdido entre un 4% y un 6%, algo nunca visto desde el inicio de la pandemia de Covid-19 en 2020. A pesar de varios anuncios aduaneros en los últimos días, dirigidos a más de una docena de países y algunos productos como el cobre, «los mercados parecen estar cada vez más blindados», resume Jim Reid, economista de Deutsche Bank. Los índices estadounidenses han alcanzado nuevos máximos históricos, mientras que las bolsas europeas están atrayendo nuevamente a los inversionistas. El principal índice de la Bolsa de Fráncfort, el Dax, ha subido más del 20% desde principios de año. ¿Cómo explicar esta resiliencia? En primer lugar, los mercados tienen experiencia con los cambios de rumbo de Trump. La implementación de la mayoría de los aranceles ha sido pospuesta varias veces, dando tiempo para llegar a acuerdos comerciales con los países concernidos. La prensa financiera incluso le ha dado un nombre a estos repetidos cambios de rumbo, relativizando el riesgo para los inversionistas: el «TACO» (las siglas de «Trump Always Chickens Out», es decir, «Trump siempre se echa para atrás», NDLR). «Los inversores continúan apostando por el TACO y por el hecho de que las negociaciones se prolongarán», opina Ipek Ozkardeskaya. La ausencia de una respuesta europea en esta etapa también ha tranquilizado a los mercados. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, hasta ahora ha optado por mantener un perfil bajo, con la esperanza de obtener un acuerdo que resulte menos doloroso. Finalmente, los inversores han considerado que los anuncios aduaneros de Donald Trump son «más una palanca táctica que una amenaza económica inmediata», coincide Stephen Innes, de SPI Asset Management, en una entrevista con AFP. «Reaccionar violentamente» «Los mercados esperan que las negociaciones continúen», explica Alexandre Baradez, responsable del análisis de mercados en IG Francia. Pero esta complacencia podría no durar mucho. La fecha límite del 1 de agosto está siendo observada de cerca. «A diferencia de las últimas fechas que se han pospuesto, esta parece realmente firme», estima. «Si los aranceles masivos realmente se aplican el 1 de agosto , en pleno período estival, los mercados podrían reaccionar violentamente», agrega Jim Reid, economista del Deutsche Bank. Los efectos de los aranceles ya implementados por la administración Trump sobre la economía estadounidense también se están observando. Los aranceles, en todos los sectores, promedian más del 16% al ingreso de productos en territorio estadounidense, frente a menos del 5% antes de la elección del republicano. «Será necesario monitorear los próximos datos sobre el comportamiento de los consumidores y los resultados de las empresas, que brindarán una idea de las consecuencias de esta política en la economía», estima Alexandre Baradez. Los mercados temen particularmente que los aranceles aumenten el riesgo de «estanflación», es decir, una desaceleración económica combinada con un aumento de la inflación, lo que impediría que la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) reduzca las tasas para impulsar la actividad. «La falta de reacción de los mercados aumenta la brecha entre la forma en que los inversores quieren ver la realidad y lo que realmente será la realidad económica», advierte Ipek Ozkardeskaya. ]]>
Rusia acusa a EU por envío de armas y municiones a Ucrania
El Kremlin dijo el lunes que la visión general de las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el suministro de misiles de defensa antiaérea Patriot a Ucrania era que las entregas de armas y municiones estadounidenses a Kiev han continuado y continúan. Trump no dijo cuántos Patriots planea enviar a Ucrania, pero afirmó que la Unión Europea reembolsaría su coste a Estados Unidos. Discusiones sobre cese al fuego «Ahora parece que Europa pagará estos suministros, pagarán algunos, otros no», dijo a los periodistas el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, cuando se le preguntó por las palabras de Trump. «El hecho es que el suministro de armas, municiones y equipo militar de Estados Unidos a Ucrania continuó y continúa», añadió. Se espera que Trump anuncie un nuevo plan para armar a Ucrania con armas ofensivas, en un marcado cambio de su postura anterior, informó Axios el domingo, que citó a dos fuentes familiarizadas con el asunto. Peskov dijo que es evidente que Kiev no tiene prisa por la tercera ronda de conversaciones de paz y añadió que Rusia está preparada para ellas y a la espera de que Ucrania aclare el calendario. El enviado del presidente de Estados Unidos a Ucrania, Keith Kellogg, llegó a Kiev el lunes para discutir sobre seguridad y sanciones contra Rusia, dijo el jefe de la administración presidencial ucraniana. «Defensa, fortalecimiento de la seguridad, armas, sanciones, protección de nuestro pueblo, fortalecimiento de la cooperación entre Ucrania y Estados Unidos: hay muchos temas que discutir», escribió Andri Yermak en la aplicación de mensajería Telegram. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dijo en su discurso vespertino del domingo que había dado instrucciones a los mandos militares para que presentaran a Kellogg información sobre las capacidades de Rusia y las perspectivas de Ucrania. Kellogg también se reunirá con los jefes del Servicio de Seguridad de Ucrania y de los servicios de inteligencia, añadió. «Las negociaciones sobre un mayor apoyo tendrán lugar durante la semana», dijo Zelenski, quien añadió que quería que Estados Unidos entendiera plenamente lo que se podía hacer para «obligar a Rusia a (hacer) la paz». Con información de Reuters ]]>
México ante la Inteligencia Artificial, ¿regulación o rezago?
“La IA es demasiado importante para no regularla y demasiado importante para no regularla bien”: Kent Walker, Presidente de Asuntos Globales de Google y Alphabet. La Inteligencia Artificial (IA) está transformando industrias y redefiniendo el orden global. Ya no es una promesa del futuro: es la tecnología que impulsa avances vertiginosos en el desarrollo de vacunas, el rediseño de autos de Fórmula 1 cientos de veces por semana y la optimización de cadenas de suministro en tiempo real. Pero también es una herramienta que ha planteado riesgos y desafíos como la desinformación y la polarización. Ignorar su regulación no es neutralidad: es desinterés o negligencia. ¿Y México? Mientras México permanece en la incertidumbre, el mundo avanza sin freno, diseñando un mosaico regulatorio que refleja las tensiones geopolíticas de nuestro tiempo. En la Cumbre de París, Estados Unidos y Reino Unido evitaron compromisos regulatorios estrictos por temor a frenar la innovación. En contraste, más de 60 países respaldaron principios de ética, inclusión y seguridad en el desarrollo de la IA Hace unas semanas, en Roma, se llevó a cabo la Segunda Conferencia Anual sobre IA, donde el papa León XIV reconoció que, si bien esta tecnología se ha usado para promover una mayor igualdad, “existe la posibilidad de que se utilice indebidamente para obtener ganancias egoístas a expensas de otros o, peor aún, para fomentar conflictos y agresiones”. La respuesta global ha tomado formas diversas. La Unión Europea ha prohibido usos considerados de “riesgo inasumible”, como el reconocimiento facial, la vigilancia biométrica y la puntuación social. El G7 impulsa principios y códigos de conducta para enfrentar amenazas como la desinformación, la invasión de la privacidad y la violación de la propiedad intelectual. La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) promovió una guía ética con recomendaciones educativas para cimentar una base moral en el desarrollo de estas tecnologías; mientras que China implementó regulaciones que exigen evaluaciones de seguridad, registros de algoritmos para proveedores con capacidades de movilización social y la diferenciación entre contenidos reales y generados por IA. El sector privado también ha asumido un rol proactivo. Google, por ejemplo, propone una regulación basada en el análisis de riesgos específicos y adaptada a distintos casos de uso. Esta propuesta busca evitar enfoques generales que limiten la innovación sin responder adecuadamente a los peligros reales. La Alianza Nacional de Inteligencia Artificial (ANIA) presentó una ambiciosa agenda 2024-2030 que traza un mapa de acción en políticas públicas, regulación, gobernanza e indicadores de medición para integrar a la IA en la administración pública, el sector industrial y educativo, la investigación científica y el desarrollo tecnológico. A pesar de estos esfuerzos, y en ausencia de una Estrategia Nacional y de una especializada en esta materia, México ocupa un rezagado sexto lugar en el Índice Latinoamericano de IA (ILIA), superado por Chile, Brasil y Uruguay, considerados los líderes en la región. A esto se suma un obstáculo estructural: el marco legal no ha sido actualizado. Aunque se han presentado múltiples iniciativas, todas dependen de una reforma constitucional que otorgue al Congreso de la Unión la facultad de legislar en esta materia a nivel nacional. El dilema no es si regular, sino cómo hacerlo, con qué fines y bajo qué valores. La solución no radica en importar un modelo, sino en diseñar un traje a la medida de nuestra realidad. La organización “The Ambit” identifica tres aproximaciones clave para regular la IA: – Enfoque basado en riesgos : centrado en identificar y evaluar riesgos potenciales y las medidas que deben adaptarse para mitigarlos. Puede haber riesgos que vulneren los derechos humanos, la salud y la seguridad (violación a la intimidad y vigilancia de la ciudadanía); riesgos a la seguridad nacional (ciberataques, fuga de datos, identificación biométrica, desinformación y manipulación de información); y riesgos de intervención en el proceso democrático (sesgos en los algoritmos y diseminación de noticias falsas). – Enfoque basado en principios: que prioriza las consideraciones éticas y morales en el diseño y uso de la tecnología (por ejemplo, evitar su uso con fines discriminatorios). – Enfoque basado en valores: orientado a objetivos como la defensa de la democracia o la protección de los derechos humanos. Cada país deberá elegir el enfoque que mejor se ajuste a su realidad. Pero una regulación efectiva sólo será posible mediante una verdadera coordinación entre gobierno, academia y sector privado. Se requiere visión compartida para fomentar la innovación sin sacrificar derechos fundamentales. Regular la IA no es frenar su avance. Es construir las vías seguras para un tren de alta velocidad que no se detendrá. No es solo una cuestión técnica: es una tarea política, ética y estratégica, porque lo que está en juego no es sólo el futuro de la tecnología, sino el futuro de nuestra sociedad. ____ Nota del editor: Isaías López es abogado, maestro en políticas públicas y Director de Asuntos Públicos en México de la consultoría Speyside Group. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Los aranceles de México; de la esperanza de 12% al golpe de 30%
México creyó ir por buen camino. La esperanza apuntaba a un 12%. Pero el giro llegó sin aviso. Lo que sonaba a un mejor trato terminó en golpe . La Casa Blanca determinó elevar el arancel a 30%. Lo calificó de necesario. El gobierno de Claudia Sheinbaum, de injusto. El 2 de abril, en el “Día de la Liberación”. Mientras todo el mundo recibió su porcentaje de aranceles recípricos y un 10% global, Washington dejó afuera a México y Canadá. Ambos países ya enfrentaban un 25% bajo la Ley de Poderes Económicos en Emergencias Internacionales (IEEPA), en respuesta al tráfico de fentanilo. Ese 25% solo aplicaba a productos que no cumplían con las reglas del T-MEC. Más incertidumbre La orden ejecutiva también dejó abierta una posibilidad: si cesaba la medida bajo la orden ejecutiva la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPAA), el arancel para los bienes que incumplieran con el T-MEC podía reducirse a 12%. Todo dependía de si se convencía a Trump que se estaba haciendo los necesario para erradicar el paso de fentanilo a Estados Unidos. A eso se suma otro frente, un arancel de 25% al acero y al aluminio, que en junio subió a 50%. También uno de 25% a vehículos y autopartes, que para los socios del T-MEC terminó siendo menor (15%). México creyó que negociaba desde una posición de ventaja. Desde el 2 de abril, el gobierno mexicano intensificó las gestiones. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, viajó varias veces a Washington. Su apuesta era obtener una posición privilegiada. Se reconocía que los aranceles llegaron para quedarse. Pero aún quedaba espacio para negociar el porcentaje. Pasados los 90 días de tregua del “Día de la Liberación”, la Casa Blanca envió nuevas cartas. México estaba entre los destinatarios. Y en opinión de Trump, el país no hace lo suficiente contra el narcotráfico ni contra el paso de fentanilo. Entonces, a partir del 1 de agosto, el arancel será 30%. Además del aumento en la tarifa, las cartas enviadas a México y Canadá dejaron más incertidumbre. Aunque fijaron el nuevo arancel en 30% y 35%, respectivamente, no aclararon si se mantendrá la excepción para los productos que cumplen con las reglas de origen del T-MEC. El lenguaje fue amplio: los aranceles aplicarán a los bienes enviados a Estados Unidos. Nada más. En el caso canadiense, algunos medios estadounidenses citaron a fuentes cercanas a las negociaciones que aseguraron que la excepción sí seguirá vigente. De no ser así, los socios del T-MEC quedarían en desventaja frente a competidores asiáticos como Japón o Corea del Sur, que enfrentan un arancel de 25%, o Vietnam, que selló un acuerdo previo con Washington y quedó en 20%. Desde México, la desilusión no tardó en aparecer. La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su desacuerdo, aunque mantuvo su estrategia de cabeza fría con la esperanza de alcanzar un acuerdo antes del 1 de agosto. Pero Estados Unidos eleva la exigencia. “Si México logra desafiar a los cárteles y detener el flujo de fentanilo, consideraremos ajustar esta carta. Estos aranceles podrían modificarse, al alza o a la baja, dependiendo de nuestra relación con su país”, advierte la carta enviada por Donald Trump a la mandataria mexicana. La oleada de cartas arancelarias llegó justo cuando la recaudación de derechos de aduana alcanzó un nuevo récord. De acuerdo con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, por primera vez, estos ingresos superaron los 100,000 millones de dólares en un solo año fiscal, una cifra que revela el peso creciente del comercio exterior como fuente de ingresos para el gobierno estadounidense. México encabeza la lista de socios comerciales de Estados Unidos, con 15% del comercio total. Canadá le sigue con 13%. De concretarse el arancel de 30% sin excepciones, el impacto sería profundo. En México se estima que esa medida empujaría a la economía a un escenario de recesión. Ignacio Martínez Cortés, coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la UNAM, calcula una afectación del 6.7% del PIB. La consecuencia más inmediata recaería sobre el empleo. Las regiones norte y centro del país —con fuerte presencia manufacturera y agroindustrial— verían afectada tanto la permanencia como la creación de puestos de trabajo. El gobierno mexicano no se retira de la mesa. Su meta es firme: evitar la entrada en vigor del arancel y proteger a las empresas y los trabajadores en ambos lados de la frontera. El tiempo corre. Quedan menos de tres semanas para lograrlo. Trump también dejó abierta la puerta a un acuerdo. Pero no solo condicionó la eliminación de aranceles a una mayor cooperación en el combate al fentanilo. Afirmó que no impondrá aranceles si México o sus empresas trasladan la producción a territorio estadounidense. Incluso prometió agilizar los permisos: “lo haremos en semanas, de forma rápida, profesional y rutinaria”. ]]>
Revisión del T-MEC perfila nuevo choque en reglas de origen automotriz
A cinco años de su entrada en vigor, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se enfrenta a su primera gran prueba. Aunque se le denomina formalmente como “revisión”, hay crecientes señales de que el proceso podría adquirir un tono mucho más duro y negociador, sobre todo por parte de Estados Unidos, en un entorno geopolítico cambiante y más proteccionista. Uno de los sectores más observados en esta etapa será el automotriz. Desde el TLCAN hasta el T-MEC, esta industria ha sido considerada la “joya de la corona” del comercio norteamericano, y hoy vuelve a estar en el centro de la discusión por temas como las reglas de origen, el contenido regional y las nuevas exigencias tecnológicas. Un entorno menos trilateral y más unilateral La urgencia de replantear las condiciones comerciales se agudizó luego de que el presidente Donald Trump anunciara una nueva escalada arancelaria contra México. A partir del 1 de agosto, se impondrá un arancel del 30% a todas las importaciones mexicanas —y también a las procedentes de la Unión Europea— tras el fracaso en alcanzar un acuerdo más amplio con sus principales socios comerciales. Si bien los productos que ingresan bajo el T-MEC están exentos, la medida ha generado incertidumbre en las cadenas de valor, especialmente en el sector automotriz, que depende de exportaciones fluidas. “México me ha estado ayudando a asegurar la frontera, PERO lo que México ha hecho no es suficiente”, escribió Trump en una carta en la que justificó la imposición arancelaria, aludiendo a la introducción de drogas ilegales. Esta es la segunda alza en el año: en un primer momento, el arancel general había sido fijado en 25%. Para el sector automotriz, que envía alrededor del 80% de su producción a Estados Unidos, esta escalada refuerza el riesgo de que la revisión del T-MEC se transforme en una verdadera renegociación. Las señales de alerta comenzaron a encenderse con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. El giro hacia políticas comerciales más cerradas ha sembrado incertidumbre sobre la postura que adoptará Estados Unidos en la revisión, prevista para iniciar en septiembre. “El entorno es cambiante, entonces esos temas los veníamos identificando, pero todavía no sabemos bien cómo vamos a llegar y en qué postura va a llegar Estados Unidos a la revisión”, explicó Odracir Barquera, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA). Según dijo, el gobierno estadounidense aún afina su estrategia arancelaria. Un punto prioritario para la administración estadounidense ha sido la certificación de origen. Esto implica que los países deberán probar con mayor precisión que los productos que exportan fueron realmente fabricados dentro de la región, con un énfasis en componentes hechos en Estados Unidos. En el sector automotriz, esta exigencia se traduce en presiones sobre el Valor de Contenido Regional (VCR). Bajo el TLCAN, se pedía un 62.5% de contenido regional para exportar automóviles libres de aranceles. Con el T-MEC, este umbral subió gradualmente hasta alcanzar 75% en 2025. Pero la presión no termina ahí. Barquera advierte que podría haber nuevas solicitudes para incrementar aún más el VCR, especialmente ahora que los vehículos eléctricos y tecnologías limpias están ganando terreno. Esta evolución tecnológica representa un desafío adicional para México, que aún no produce baterías de litio, uno de los componentes esenciales para que un vehículo eléctrico cumpla con el contenido regional requerido. Esto pone al país en desventaja frente a sus socios. “Una vez que se consideren las nuevas tecnologías, dar una gradualidad en las reglas de origen, como por ejemplo no subir las reglas de origen, el no tener exigencias unilaterales como algunas certificaciones que se están pidiendo, para la exportación de los vehículos, y también el cumplimiento del panel de las reglas de origen”, sostuvo Barquera. Desde la Agencia Nacional de Proveedores del Sector Automotriz (Anapsa), ya se anticipan exigencias adicionales. “La expectativa es que ya no sea una revisión como la planeada en el tratado, porque vemos a un presidente de Estados Unidos que habla más de una negociación unilateral que trilateral o bilateral”, señaló Alberto Bustamante, director de Anapsa. Bustamante incluso advierte que el VCR podría aumentar hasta 85% y que, por primera vez, se introduzca un concepto nuevo: el Valor de Contenido Estadounidense. Es decir, no solo contar con contenido regional, sino específicamente hecho en Estados Unidos. Condiciones laborales en la mira Además del VCR, el tema laboral será otro eje clave de la revisión. El Capítulo 23 del T-MEC puso énfasis en la libertad sindical, la negociación colectiva y la eliminación del trabajo forzoso, comprometiendo a los tres países a elevar los estándares laborales. México firmó compromisos adicionales bajo el Anexo 23-A, donde aceptó fortalecer su legislación laboral, en especial en materia de libertad sindical, algo que no existía en el TLCAN. Esta disposición ha sido activamente utilizada por Estados Unidos en estos años. La primera vez que se activó un Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida fue en 2021, por una queja sobre negación de derechos laborales en una planta de General Motors en Silao, Guanajuato. Desde entonces, más de 30 solicitudes han sido procesadas, la mayoría en el sector automotriz. Esto ha puesto presión sobre México para demostrar avances en condiciones laborales. Muchas de las quejas se han enfocado en la libertad de asociación y en prácticas sindicales poco transparentes. Para Willebaldo Gómez, doctor en economía y especialista en temas laborales, la postura de Estados Unidos en esta materia aún no está del todo clara, pero es casi seguro que insistirá en establecer condiciones más parejas de remuneración y de derechos laborales entre los tres países. “Sí hay espacio para que el tema laboral sea preponderante, pero cómo se va a llegar, esa es la gran incógnita. Para mí, lo que se estaría planteando, es establecer condiciones de remuneración que se cumplan y las condiciones laborales esenciales, es decir, que haya un piso parejo para los tres países”, advierte Gómez. Estos elementos configuran un escenario complejo para México, que deberá prepararse no solo para defender sus actuales
La IA cambia la experiencia deportiva de los aficionados
La escena aún es común. Una reunión de amigos para mirar un partido de futbol durante la cual cada uno ofrece un análisis del posible resultado, gracias al expertise que han ganado luego de seguir a una escuadra durante todo un torneo. Eduardo Suárez es uno de esos aficionados, pero que en los últimos meses confiesa que por el trabajo y otras ocupaciones no siempre puede seguir el desempeño de su equipo o de una liga en particular. Pero ha encontrado una manera de mantenerse vigente: estadísticas generadas a partir de la Inteligencia Artificial (IA). Esta tecnología comienza a cambiar la forma de consumir el deporte. Los usuarios prefieren contar con estadísticas generadas a partir de la IA, relacionadas con el equipo, los jugadores y las condiciones de juego, e incluso el clima, principalmente antes del partido y durante los descansos. Esta nueva situación fue reportada por una investigación de la consultora Capgemini, al encuestar a aficionados al deporte de países como Australia, Brasil, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, España, Suecia, Reino Unido y Estados Unidos. El informe arrojó que el 54% de los encuestados utilizan herramientas de IA o IA generativa como su principal fuente de información, y el 59% confía en el contenido generado por estas tecnologías. Desde resúmenes de partidos personalizados, hasta recopilaciones de momentos destacados en tiempo real, los aficionados esperan cada vez más que estas herramientas generen data relacionada con los deportes. Pero la avidez por la información a partir de tecnologías también cambia la experiencia en vivo. Ir a un estadio para un partido de futbol implica, en muchos casos, quedarse solo con lo que se llega apreciar visualmente, pero los usuarios ahora demandan un experiencia distinta. Rafael Arturo González, director de Telefónica México, en una entrevista anterior con Expansión explicó que para los usuarios la experiencia a partir de la conectividad en los estadios es cada vez una tendencia a nivel global, ya que permite a las personas saber todo sobre un juego en tiempo real. “Los usuarios ahora quieren sentir el control de un juego a partir de la información. Saber desde un teléfono conectado las condiciones de la cancha, cuántos kilómetros ha recorrido un jugador, cuántos pases ha hecho, en dónde se está desarrollando más el juego, quién está atacando más o menos”, dijo el directivo. Pascal Brier, director de innovación de Capgemini, consideró que a medida que la tecnología evoluciona, se abrirán nuevas formas para que los aficionados creen su propia experiencia, a partir de una combinación de datos en tiempo real con oportunidades inmersivas e interactivas. Pero una de las preocupaciones es que el exceso de tecnología disminuya la emoción de disfrute general de un juego. “El reto es asegurar que estas innovaciones profundicen las conexiones emocionales que hacen que el deporte sea tan poderoso para los aficionados apasionados, al tiempo que se preserva la autenticidad y la integridad que definen el espíritu del juego”, apuntó el directivo. La pasión sigue ahí, pero ahora se mezcla con la necesidad de contar con argumentos más sólidos. Esta nueva forma de disfrutar el futbol, ya sea en el estadio o desde casa, podría acentuarse en el próximo Mundial de futbol 2026, cuando aficionados quieran compartir análisis basados en información generada por IA, y no solo por conocimiento del juego. ]]>