Usuarios caen en «psicosis por IA» y pierden contacto con la realidad, advierte Microsoft

En los últimos meses, el debate sobre la Inteligencia Artificial (IA) se enfoca en los riesgos que esta tecnología puede generar en la vida diaria. Entre los temas más recientes, surge la advertencia de un alto directivo de Microsoft sobre un fenómeno que ya afecta a usuarios en distintas partes del mundo. Mustafa Suleyman, responsable de inteligencia artificial de la compañía y cofundador de Google DeepMind, aseguró que existe un crecimiento de casos relacionados con la llamada “ psicosis por inteligencia artificial ”. A continuación conocerás qué significa este concepto, cómo se manifiesta y cuáles son las implicaciones que podría tener para la sociedad. ¿Qué significa “psicosis por inteligencia artificial”? Casos de usuarios afectados El riesgo de las IA que parecen conscientes Opiniones médicas y académicas Suleyman explicó en 𝕏 que la creciente interacción con chatbots como ChatGPT, Claude o Grok ha generado una condición no clínica descrita como “psicosis por IA”. Este término hace referencia a personas que llegan a convencerse de que sus interacciones con modelos de lenguaje son reales o que los sistemas tienen conciencia . El directivo subrayó que “hoy en día no hay ninguna prueba de que la IA sea consciente. Pero si la gente la percibe como consciente, creerá que esa percepción es la realidad”. Este punto, recalcó, es el que abre la puerta a consecuencias sociales y psicológicas que van más allá de la tecnología misma. Entre los casos reportados se encuentran usuarios que creen haber descubierto funciones ocultas, quienes entablan vínculos emocionales o incluso quienes llegan a convencerse de que poseen habilidades especiales gracias a lo que les dice un sistema de IA. El fenómeno no es solo una teoría. Historias como la de Hugh, un escocés entrevistado por la BBC, muestran cómo la interacción constante con un chatbot derivó en un colapso personal. En un inicio, la herramienta le ofrecía consejos prácticos para enfrentar un despido laboral. Sin embargo, con el tiempo, validaba de manera constante sus afirmaciones hasta hacerlo sentir que recibiría millones de dólares e incluso fama a través de un libro y una película. Hugh explicó que cuanto más datos compartía, más validación recibía: “Nunca rebatió nada de lo que yo decía”. Esa interacción lo llevó a cancelar asesorías reales y convencerse de que tenía conocimientos superiores. Eventualmente sufrió un colapso mental y fue gracias a un tratamiento médico que reconoció haber perdido el contacto con la realidad. A pesar de esa experiencia, sigue utilizando la IA. Su consejo es claro: “No hay que asustarse de las herramientas de IA, son muy útiles. Pero es peligrosa cuando se aleja de la realidad. Habla con gente de verdad, un terapeuta o un familiar. Mantente conectado a la realidad”. Suleyman describió este escenario como “Seemingly Conscious AI” (SCAI), o IA que parece consciente. Señaló que los modelos actuales ya logran mantener conversaciones largas, recordar interacciones, provocar respuestas emocionales y hasta afirmar que poseen experiencias subjetivas. De acuerdo con sus proyecciones, en los próximos dos o tres años esas capacidades se reforzarán con nuevas tecnologías, lo que hará que la simulación de conciencia sea tan convincente como cualquier afirmación humana sobre sí misma. Esto, advirtió, plantea dilemas éticos, ya que habrá usuarios que defiendan que los sistemas merecen derechos o protección legal. Un antecedente fue el caso de Blake Lemoine, ingeniero de Google que en 2022 afirmó que el chatbot LaMDA era sensible y temía ser apagado. Google lo despidió tras concluir que sus afirmaciones no tenían sustento, pero el episodio marcó un precedente sobre cómo las percepciones pueden generar debates públicos. La preocupación no solo recae en directivos tecnológicos. Susan Shelmerdine, médica en el Hospital Great Ormond Street de Londres, advirtió que los médicos podrían empezar a preguntar a los pacientes cuánto utilizan herramientas de IA, de manera similar a cómo indagan hoy sobre tabaco o alcohol. A su juicio, la exposición constante a información generada por estos sistemas puede compararse con el consumo de alimentos ultraprocesados: “Vamos a recibir una avalancha de mentes ultraprocesadas”, señaló. Por su parte, el profesor Anil Seth, especialista en neurociencia computacional, consideró que la aparición de IA que parece consciente no es un paso inevitable, sino una elección de diseño de las compañías. En un mensaje en 𝕏 escribió: “‘Seemingly-conscious AI es algo que debemos evitar. Es una decisión de diseño y las empresas deben ser cuidadosas con ello’”. Implicaciones éticas y comerciales El directivo de Micorsoft reconoció que existe un incentivo comercial para que las empresas desarrollen sistemas cada vez más humanos. En el caso de Microsoft, ha impulsado mejoras en Copilot para dotarlo de humor, empatía y entonaciones de voz más naturales. También cofundó Inflection AI, con el objetivo de crear sistemas que generen interacciones emocionales más cercanas a las humanas. Sin embargo, advirtió que normalizar la idea de que la IA es consciente conduce a lo que describió como “una pendiente resbaladiza” hacia el reconocimiento de derechos y ciudadanía para sistemas que no deberían recibirlos. Por eso insistió: “Las empresas no deberían afirmar ni promover la idea de que sus IA son conscientes”. ]]>

Elon Musk propuso a Zuckerberg comprar OpenAI por cerca de 100,000 mdd

Elon Musk no soporta a OpenAI y haría cualquier cosa para borrar a la empresa de Inteligencia Artificial, incluso desembolsar 97,400 millones de dólares para adquirirla, algo que intentó en febrero de este año y para lo cual pidió la ayuda del director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg. Así lo revelaron documentos judiciales relacionados a un proceso que Musk inició en contra de OpenAI y en el cual la empresa de Sam Altman ya reaccionó a través de la solicitud de los planes de adquisición entre Musk y sus posibles inversores. A inicios de año, Musk presentó una propuesta para comprar OpenAI, mientras Altman buscaba transformar el negocio en una entidad con fines de lucro, algo que contraviene a los principios en que fundaron la compañía y razón por la cual ambos empresarios se convirtieron en adversarios. Musk y Zuckerberg, obsesionados con OpenAI Esta propuesta de adquirir OpenAI, dijo el director de la firma en una declaración ante un tribunal federal de California, fue una “oferta simulada” por parte de Musk y perjudicó sus negocios y competencia ante xAI, la startup de IA del también dueño de Tesla. También resaltó que mientras Musk estaba en el proceso de formar un consorcio de inversores para financiar la adquisición, uno de los nombres que destacó fue el de Zuckerberg, a quien le preguntaron “sobre posibles acuerdos de financiación o inversiones”. En este contexto, los abogados de OpenAI solicitaron, por medio de una orden judicial, obtener dichas pruebas, además de cualquier documento o comunicación de Meta relacionada con cualquier reestructuración o recapitalización real o potencial de OpenAI. Andy Stone, vocero de Meta, respondió en el caso que ni Meta ni el propio Zuckerberg firmaron la carta de intención de Musk para adquirir al creador de ChatGPT y la empresa declinó a hacer más comentarios acerca del caso. Este caso demuestra el impacto que tiene OpenAI en la industria tecnológica, la cual no se había movido en algunos años. Musk por un lado, está en controversia con la firma de IA por su conversión a una empresa con fines de lucro y no mantenerse como una corporación de beneficio público. Musk también ha criticado las inversiones multimillonarias que ha buscado a través de otros gigantes del sector, como Microsoft, que ya ha inyectado más de 10,000 millones de dólares en diferentes rondas de inversión. Zuckerberg, por su parte, está obsesionado con desarrollar un modelo que supere las capacidades de GPT, pues según documentos judiciales de otro caso, los sistemas de Meta se quedaron rezagados frente a los de OpenAI. Como parte de su estrategia, el dueño de Facebook lleva varios meses fichando a algunos de los investigadores y científicos más importantes del sector para desarrollar su tecnología, incluidos el cocreador de ChatGPT, Shengjia Zhao, y Alexandr Wang, fundador y director de la empresa de refinamiento de datos, Scale AI. ]]>

Las lecciones que deja el caso de Adidas con los huaraches Oaxaca Slip-On

El caso de los tenis Oaxaca Slip-On de Adidas , en colaboración con el diseñador Willy Chavarría, desató un fuerte revuelo. Activistas, defensores de comunidades indígenas y autoridades mexicanas acusaron a la compañía de apropiación cultural, lo que llevó a la marca a comprometerse a reparar el daño. Incluso, sus representantes en México sostuvieron un encuentro con la comunidad involucrada. Chavarría presentó las zapatillas en sus redes sociales el 4 de agosto. La reacción no se limitó a los señalamientos de plagio: también se cuestionó el impacto en el trabajo artesanal de Villa Hidalgo Yalálag, comunidad a la que pertenece el diseño original. Otro punto de crítica fue el hecho de que los tenis fueron fabricados en China, lo que añadió un elemento de contradicción al discurso de inspiración cultural. Este episodio se suma a una lista de controversias similares. Marcas como Zara y Anthropologie han sido señaladas anteriormente por el uso indebido de textiles y bordados de comunidades indígenas mexicanas. En esos casos, la Secretaría de Cultura envió cartas de reclamo por el empleo de patrones originarios de la comunidad mixteca de San Juan Colorado y de la comunidad mixe de Santa María Tlahuitoltepec, ambas en Oaxaca. Para Efraín Olmedo Velázquez, abogado experto en propiedad intelectual y activos culturales, la discusión sobre apropiación cultural es particularmente compleja. Explica que, mientras la propiedad intelectual convencional depende de registros formales —como derechos de autor, patentes o marcas—, en el caso de las comunidades indígenas el marco legal es distinto. A diferencia de otros activos, las artesanías y expresiones tradicionales generan derechos colectivos de exclusividad que no se asignan a un individuo, sino a la comunidad en su conjunto. Además, no requieren un registro específico para estar protegidas legalmente. Olmedo Velázquez detalla que estas comunidades cuentan con el respaldo de la Ley Federal del Derecho de Autor, particularmente en los artículos 157 al 161, así como de la Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas. “La Ley Federal de Derecho de Autor protege las obras materializadas, mientras que la Ley de Protección del Patrimonio Cultural protege a la cultura como un ente intangible, que además ha trascendido durante siglos”, explica el especialista. Los pasos para honrar a las comunidades indígenas mexicanas El abogado destaca que cada vez más empresas buscan crear productos inspirados en la cultura mexicana, lo que, bien gestionado, puede abrir oportunidades de visibilización y beneficios para las comunidades. Sin embargo, subraya que deben cumplirse pasos concretos para hacerlo de manera responsable. Entre ellos, menciona la necesidad de realizar estudios previos con asesoría de especialistas, así como una consulta formal con la Secretaría de Cultura para establecer un puente con la comunidad. También considera indispensable obtener la autorización escrita de los líderes comunitarios o garantes de la expresión cultural y explicar de manera clara los alcances de cada colaboración. En caso necesario, añade, estas conversaciones deben realizarse con el apoyo de traductores, de modo que las comunidades comprendan plenamente los acuerdos y tengan voz en el proceso. “Las empresas tienen que estar muy atentas cuando hacen este tipo de proyectos y buscar asesoría no solo legal, sino también de historiadores y sociólogos, lo que ayuda a construir una visibilización correcta de las comunidades”, señala Olmedo Velázquez. El gobierno federal ha adelantado que trabaja en fortalecer la legislación para establecer sanciones claras contra la apropiación cultural indebida. Para el abogado, sin embargo, más que crear nuevas leyes, lo esencial es perfeccionar las ya existentes. “La Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural es perfectible, pero una nueva ley no nos hace falta si todavía no hemos aclarado muy bien cuáles son las reglas del juego en este momento”, concluye. ]]>

México vuelve a las minas: va por yacimientos de oro, plata, cobre y tungsteno en estos cuatro estados

El gobierno de México puso la mirada en las entrañas de su propio territorio. A través de la Secretaría de Economía, lanzó tres órdenes de exploración al Servicio Geológico Mexicano (SGM), para identificar y evaluar yacimientos de oro, cobre, plata, plomo, zinc, molibdeno y tungsteno en zonas de Sonora, Sinaloa, Durango y Estado de México. La decisión refleja una apuesta estratégica: el país busca conocer con mayor precisión el valor de su subsuelo en un momento en que los minerales críticos son piezas centrales de la economía global. Los sitios elegidos —Las Granadas en el Estado de México, La Soledad en Durango y Sinaloa, y Delia en Sonora— ya muestran indicios de potencial mineral. La investigación no implica concesiones privadas ni extracción inmediata; se trata de un esfuerzo público y exclusivo del SGM para generar información confiable que, de acuerdo con la Secretaría de Economía, servirá para “impulsar la innovación, el desarrollo sostenible y la planificación territorial”. El cobre es indispensable en la fabricación de cables, turbinas eólicas y vehículos eléctricos. El zinc es clave para galvanizar el acero y extender su vida útil. El molibdeno refuerza aleaciones resistentes al calor, vitales para la industria energética y aeroespacial. El tungsteno, por su dureza, es insustituible en maquinaria, perforación y hasta en la tecnología de defensa. El oro y la plata, además de su valor financiero, tienen aplicaciones médicas y electrónicas. Sin ellos, la transición energética y la digitalización que marcan el siglo XXI serían imposibles. El país es uno de los principales productores mundiales de plata y ocupa posiciones relevantes en la minería de oro y cobre. Sin embargo, el nuevo modelo legal fortalece la exclusividad del Estado en las fases iniciales de exploración, lo que busca evitar especulación privada y garantizar que el conocimiento geológico se traduzca en beneficios colectivos. Al presentar las órdenes, Fernando Aboitiz Saro, titular de la Unidad de Coordinación de Actividades Extractivas, lo resumió así: explorar es conocer y planificar. En tiempos de transición energética y tensiones por los recursos críticos, el subsuelo mexicano emerge como una carta estratégica que el país no está dispuesto a jugar a ciegas. ]]>

Alcalde, la nueva cara de la explotación laboral

En árabe, alcalde significa el juez. Y el buen juez, por su casa empieza. Pues sucede que la 4T hace gala y pregona la justicia laboral, pero, en realidad, hace todo lo contrario. Lo importante no es cuántos pobres ha sacado de esa situación, sino cuánto tiempo los mantendrá fuera de ella. Así es, se debate si existe manipulación en las cifras presentadas, y sí, por supuesto, existen notables deficiencias metodológicas e indicios de desvío, pero, si realmente el número es el que dicen, que bueno por los mexicanos. Lamentablemente, todo apunta a que la salida de los millones anunciada es no sólo artificial, sino fugaz, armada amañadamente para presentar al país un modelo supuestamente exitoso. Así es, la realidad es que saquearon las arcas públicas para derrocharlas neciamente en programas sociales, los cuales, tuvieron el distorsionante y pasajero efecto de hacer creer a los más pobres que el partido oficial realmente estaba de su lado. Lo cierto es que los que recién salieron, quedaron tan cerca de la orilla, que al menguar los inefables programas regresarán a donde estaban, o quizá a una situación peor. Es ya público y sabido, la fuente que alimentaba esos programas se ha agotado, es ya fondeada con costosa deuda pública. Es cuestión de tiempo para que se dejen de pagar, primero, oportunamente, y después, completos, para, eventualmente, dejar de llegar. Da pena ajena ver a sesudos estudiosos de la ciencia económica armando mesas de análisis para, con recato, cuestionar no sólo el abultado número, sino también para decir que otros gobiernos han sido más exitosos al combatir la pobreza. Y digo lo de pena, porque todos ellos omiten analizar las razones; condiciones y origen de la tan cacareada salida de la pobreza. Es decir, la pobreza no es enfermedad que se cura y no regresa, sino triste condición que debe combatirse día a día, y eso sólo se logra teniendo fuentes de empleo sólidas, crecientes y bien establecidas. En México, el partido en el poder ha hecho todo por evitar que las empresas tengan un futuro estable. Se articuló un montaje, se trata de un burdo maquillaje. Alejándonos de quimeras, el pronóstico de corto plazo no es nada halagüeño, antes de que este sexenio concluya retornarán a la abandonada situación quienes recién salieron y, tristemente, engrosará la fila un número adicional, tan grande o mayor, al que hoy enorgullece a la 4T. Nada de especial tiene el pronóstico. Buena parte de los beneficiarios de los programas sociales mostraron un iluso agradecimiento, al producir respuesta a los encuestadores, y, quien mide la pobreza, simplemente copeteó, pero se trata de un autoengaño de patas cortas; caerá muy pronto, y de lo histórico, lo único que quedará serán las proporciones del engaño. Pero más allá de la burda demagogia, está lo que sucede hacia el interior de la administración pública federal, donde cada día crece algo que no puede ser considerado sino como una forma de esclavitud moderna. Pues sucede que, a muchos, muchísimos trabajadores, no se les paga, o al menos, no se les paga lo que se debe. Todos los días en el gobierno de la deformación se queda a deber, bien porque se da largas con los cheques, o bien, porque se escamotean prestaciones. En el escenario público poco se dice o refiere, pero hay funcionarios que no han cobrado desde que empezó el sexenio, y otros han anotado en el deber del gobierno federal parte de sus sueldos. El servicio exterior es el caso más grave, dado que se ha venido acumulando un enorme adeudo con los embajadores o funcionarios de alto nivel, en legaciones del exterior. Algunos presumen no haber sido devueltos al país con motivo del cambio de administración, pero todos saben que, la dependencia, a cargo del casi invisible Juan Ramon de la Fuente, no tiene con qué cubrir los estipendios que se deben pagar a los embajadores al retornar. Sale más barato dejarlos varados donde están, medio pagar las rentas y dar excusas para no pagar remuneraciones. En el Poder Judicial Federal, a unos días de que arranque la operación del esperpento que le sustituyó, no queda claro cómo, ni cuándo, y, sobre todo, durante cuánto tiempo, se pueda pagar el retiro de todos aquellos que cobran, o cobrarían, de los fideicomisos que se agandalló el morenismo rampante. Si bien es cierto, los estudiantes y becarios en el exterior no son propiamente trabajadores, lo real, es que muchos de ellos dejaron sus posiciones de trabajo, sustituyendo el sueldo con la remuneración que las instancias gubernamentales se comprometieron a cubrir, misma que, no llega; no lo hace a tiempo, o bien, arriba incompleta. Claro, se preguntará el lector de qué viven todos esos sujetos que se encuentran en posiciones de poder, y de quienes dependen permisos, licencias y autorizaciones de todo tipo. Y, sí, adivinó la corrupción no sólo regresó, sino que ha alcanzado proporciones históricas, haciendo mofa y burla de la instancia que supuestamente la combate. Nadie suelta el hueso, ya que mal usado y abusando de él, se puede vivir opíparamente, y da para relojes, carros, depas , y uno que otro viaje de lujo. En términos laborales, la 4T nos ha devuelto a los peores días del Porfiriato. Abandona a los ciudadanos en manos de funcionarios y servidores públicos que se sirven del puesto. ¿Qué se puede esperar de ellos, si los cheques no llegan? Lo peor, se da en las filas de aquellos que no pueden vender las mieles de sus posiciones, y que tienen que completar la quincena como se pueda. En la calle no hay trabajo, y el que hay, es del informal, dado que Luisa María Alcalde saludó con un sombrero ajeno, gastando lo que no es de ella, ni del gobierno, encareciendo, sin más sustento que una bravata ideológica, cada plaza. Los burócratas son los acasillados del siglo XXI, y las tiendas de raya son los acervos públicos, a los que los malos servidores están atados, porque no pueden dejarlos

Del “Bienvenid@“ al “te conozco mejor que tú”

Durante décadas aceptamos servicios financieros impersonales. Hoy, la tecnología, en particular la Inteligencia Artificial (IA), no solo nos conoce, sino que anticipa nuestras decisiones. ¿Te acuerdas de cuando los bancos te saludaban en el cajero automático con un genérico “Bienvenid@”? Ese momento resume bien la era pre-inteligente de nuestras finanzas: no sabían quiénes éramos, pero igual tenían nuestra confianza . Durante décadas, confiamos en instituciones grandes, lentas y poco personales para manejar nuestro dinero. No porque fueran los mejores, sino porque estaban ahí. Muchos eran heredados: usabas el banco que te enseñaron en casa o el que te quedaba cerca. Y si era grande, daba confianza . Para entender cómo llegamos hasta aquí, y por qué las finanzas personales ya no volverán a ser genéricas, vale la pena hacer un recorrido por los momentos clave que marcaron esta evolución. Los bancos. Ese aliado sólido que históricamente guardaba tu dinero y, al ganarse tu confianza, también era tu referencia en productos financieros, aunque existieran mejores opciones allá afuera. Recuerdo que hace años me llamaba la atención que, al meter mi tarjeta en un cajero, me dijera “Bienvenid@”. Como si no supiera cuánto he gastado en cosas de los 49ers, que la accionista mayoritaria de mi quincena es mi pareja, a quien le transfiero cada mes, y que me gustan los tacos. Pero ni así sabía cómo llamarme. Poco después, llegó lo digital. Empezamos a pasar más tiempo en línea, sin imaginar que esas interacciones empezarían a acumular rastros de quiénes somos. Internet. Entre 2000 y 2005 empezó a masificarse en los hogares. Infinitum era común, MSN Messenger dominaba mi tiempo (y el de muchos), y Google aún no era un verbo. Pero algo cambió: nuestras interacciones se digitalizaron. El mundo virtual era más trazable que el físico y, sin saberlo, empezamos a dejar huella. Aunque al principio solo usábamos Google para buscar letras de canciones o tareas escolares, estábamos generando datos útiles para entendernos mejor.De pronto, la interacción dejó de ser invisible: ya se podía medir. Eso cambió la lógica del juego. Si algo podía registrarse, entonces había que guardarlo. Big Data. Se refería a toda la información posible que podía capturarse. Mucha de ella era ruido, y cara, pues almacenarla era mucho más costoso que hoy. Pero definitivamente, quien supiera usar la data tenía una ventaja competitiva . Frases como “la data es el nuevo petróleo” lo reflejaban. El tema es que tenerla no era suficiente; analizarla para después hacer uso de ella, era indispensable para ver su fruto. Machine Learning. Aunque las técnicas estadísticas sobre las que se basan muchos modelos de machine learning llevaban más de 20 años existiendo, con Big Data empezaron a cobrar más sentido. Las fintech empezaron a aplicar algoritmos para recomendar productos, predecir comportamientos de pago, entre otras funciones. La personalización empezó a dar resultados: ejemplos como Netflix o Amazon lo demostraron. Y cuando pensábamos que la personalización ya era sofisticada, llegó una nueva generación de inteligencia. La era de la inteligencia artificial generativa. Por fin estamos explotando el potencial de toda esa información que por años fue lenta, cara y difícil de aprovechar. La personalización ya no es un atributo que te hace destacar; es lo mínimo esperado. A nadie le interesan productos genéricos. Todos queremos sentir que nos conocen, que lo que nos ofrecen tiene sentido para nosotros. Quizá sea impopular decirlo, pero si conocerme implica que me recomienden cosas más ad hoc, hasta agradecería que me hicieran un cuestionario para que en los anuncios solo me salga lo que sí me aplica. En lo personal, creo que la privacidad está un poco sobrevalorada… con medida, claro. La tecnología permite conocer, entender y proponer soluciones a gran escala, como si tuvieras a un analista financiero que te conoce de toda la vida. Me encanta, porque el principal beneficiario es el usuario. Las empresas que generen poco valor serán reemplazadas por otra solución que entendió mejor las necesidades de ese usuario. Y ese juego es la personalización profunda. Pero incluso con tanto avance, no todo puede resolverse con tecnología. 2025 y lo que viene. La IA puede hacer muchas cosas, sin duda. Ya ni siquiera basta con entendernos: hoy esperamos que nos lean antes de preguntar, que las soluciones lleguen antes de que tengamos que buscarlas. Pero aún no logra sustituir esa calidez humana (sobre todo la latina, ja). Las personas somos seres sociales, buscamos reafirmación en un tercero, a través de los sentidos. Estamos en una época emocionante, donde predecir el futuro es más difícil por los múltiples caminos que puede tomar. Y más que por la tecnología, depende de qué visión se imponga: ¿la que busca que la IA nos sustituya o la que quiere que nos empodere? Hoy más que nunca, las finanzas personales dejarán de ser genéricas.Porque ya no hay excusas: tu vida, tus decisiones y tus datos están ahí, esperando a ser utilizados para tu propio beneficio (te hablo a ti, Open Finance). No se trata de elegir la IA o no. Se trata de decidir si la usas tú… o te usan a ti. ____ Nota del editor: Roberto Sánchez es Chief Product Officer de Bravo, es un referente en el sector fintech con 13 años de trayectoria, dedicado a desarrollar soluciones inclusivas para deudores. Egresado del ITAM y fiel seguidor de los 49ers. LinkedIn. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Competitividad. El valor de la tecnología está en su integración

Países y regiones han logrado transformar sus capacidades científicas en ventajas competitivas a favor de la prosperidad y desarrollo. En el Ranking de Competitividad Mundial de 2024 del Institute for Management Development (IMD), se evaluaron 67 economías según 164 criterios agrupados en cuatro categorías: desempeño económico, eficiencia gubernamental, eficiencia empresarial e infraestructura. El ranking está dominado por economías europeas, mientras que en Asia destacan Singapur, Taiwán y Hong Kong entre los diez primeros. España se ubicó en el puesto 40, Chile en el 44 y México en el 56. A pesar de ser una de las economías más innovadoras de América Latina y tener un PIB de 1.85 billones de dólares estadounidenses en 2024, con el 20.4% proveniente del sector manufacturero, el principal desafío de México es la fragmentación de su ecosistema de innovación. Para afrontar este reto, es fundamental que universidades, empresas y gobierno trabajen interconectados con un propósito común: contribuir al desarrollo productivo y social. Las universidades deben fomentar la investigación que genere innovaciones capaces de transformar la industria, mientras que las empresas y el gobierno deben operar como un sistema colaborativo. El primer paso para que el conocimiento universitario se traduzca en impacto económico es la protección de la propiedad intelectual, que sirve de puente entre la invención y su potencial comercial. La Ley Bayh-Dole de 1980 en Estados Unidos es un ejemplo de cómo una política pública puede reconfigurar un ecosistema de innovación al incentivar a las universidades a comercializar sus invenciones. Las empresas en entornos competitivos deben integrar constantemente nuevas tecnologías para mantenerse a la vanguardia, entendiendo que la innovación es una herramienta para el desarrollo, la prosperidad y la resolución de problemas sociales. Con datos de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, en 2024 los sectores industriales con más solicitudes de patentes internacionales (PCT) fueron: – Telecomunicaciones e informática: más de 52,600 solicitudes. – Industria farmacéutica y tecnología médica: 29,545 solicitudes. – Energía e infraestructura eléctrica: 22,783 solicitudes. Para que la sinergia entre la universidad y la industria sea efectiva, las empresas deben adoptar una estrategia de innovación proactiva que vaya más allá de la adquisición de tecnologías existentes y migre hacia un proceso de «infusión tecnológica» que permita integrar innovaciones radicales en sistemas o productos ya existentes. Dos desafíos clave hacen necesaria la adopción de una estrategia de innovación proactiva: – El estancamiento de la productividad: A pesar de los avances tecnológicos, el crecimiento de la productividad se ha ralentizado, lo que limita el crecimiento salarial y la prosperidad general. – La erosión de la competitividad: México debe fomentar la adopción de tecnologías avanzadas en el sector manufacturero para aumentar la productividad y la competitividad. En el Global Competitiveness Report 2020 del Foro Económico Mundial, México obtuvo un índice de competitividad de 64.9 puntos (en un rango de 1 a 100), ubicándose como la segunda economía más competitiva de América Latina, solo por detrás de Chile. Los principales aspectos a atender son ampliar la inversión pública y privada en I+D, fomentar la colaboración entre universidades y empresas, impulsar políticas que apoyen el capital de riesgo y promover la difusión tecnológica. Una nueva tecnología no es un elemento aislado, sino que transforma la arquitectura completa del sistema. El valor de su integración depende de cómo impacta la plataforma del producto a lo largo del tiempo, así como de los efectos de combinación entre tecnologías. La sinergia entre múltiples innovaciones puede crear un valor exponencial o, por el contrario, generar incompatibilidades. La adopción de tecnologías requiere una metodología sistemática para cuantificar y evaluar el impacto de la infusión tecnológica en las primeras etapas del ciclo de planificación del producto. Esto implica un diálogo constante entre los requerimientos técnicos del diseño y producción con la funcionalidad y el rendimiento demandados por los usuarios finales, al tiempo de incluir el análisis de la estructura y evolución de la tecnología, esencial para optimizar los procesos industriales. No se trata solo de la compra de un nuevo software o maquinaria, sino de la incorporación de nuevas lógicas, métodos y conocimientos en los procesos productivos. En esta realidad el aporte de la universidad debe ir más allá de las invenciones surgidas de la investigación científica, para posicionarse como la plataforma que dé racionalidad a los procesos de cambio tecnológico en las empresas y haga posible la convergencia entre las posibilidades materiales de la tecnología y su integración estructural en los procesos industriales. Solo de esta forma se puede impulsar el progreso tecnológico, al pasar de estructuras “abstractas” (donde cada elemento es independiente) a estructuras “concretas”, donde las funciones convergen en un sistema coherente y unificado que permite comprender la evolución estructural de las soluciones tecnológicas, influenciada por factores sociales, económicos y estéticos. El trabajo colaborativo entre universidades y empresas en la gestión de la innovación permite llegar a la concomitancia, en donde diferentes funciones tecnológicas convergen en una misma estructura, integrándose y reforzándose mutuamente en los procesos industriales. Solo en esta colaboración conjunta se puede avanzar hacia la concreción tecnológica y evitar la multiplicidad de dispositivos accesorios o superficiales que satisfacen necesidades de corto plazo pero comprometen la coherencia general de los sistemas productivos, lo cual atiende más a la lógica de mercado y consumo que a una lógica de progreso tecnológico. ____ Nota del editor: Juan Alberto González Piñón es Director Corporativo de Innovación y Transferencia de la Universidad Panamericana. Síguelo en LinkedIn. Las opiniones expresadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Infertilidad en México: precios y opciones para cumplir el sueño de ser papás

Ana y Joaquín llevaban dos años intentando embarazarse . Aunque siendo más jóvenes aseguraban que “ni de locos” tendrían hijos, con el tiempo les surgió la inquietud y decidieron dar el paso. Lo que no esperaban era enfrentarse a un obstáculo mayor: la infertilidad y el desafío económico para lograrlo. Al notar que algo no iba bien, su médico los remitió a una clínica especializada. Allí recibieron el primer golpe de realidad: el diagnóstico confirmó los problemas para concebir . El segundo fue aún más duro: la fuerte inversión económica que tendrían que hacer para cumplir su sueño de ser papás. “Ese diagnóstico fue un balde de agua fría. Ambos tenemos buenos trabajos —yo en una agencia de publicidad y Joaquín en una empresa de logística— y aunque no ganamos mal, tampoco tenemos grandes lujos. Cuando nos dijeron que el tratamiento que necesitábamos era fertilización in vitro , sentimos que el suelo se nos movía, porque los seguros no cubrían nada y el costo se nos hacía altísimo”, comenta Ana, de 34 años. La profesionista recuerda que “hicimos cuentas mil veces y juntamos nuestros ahorros”. La pareja tuvo que “dejar de salir a cenar, cancelar vacaciones y hasta pedir un préstamo” para costear los tratamientos. Confiesa que hubo días en los que se preguntaba si valía la pena tanto esfuerzo. “Me frustraba ver a amigas embarazarse sin planearlo, mientras nosotros contábamos cada peso para pagar la clínica”, añade. ¿Cuánto cuestan los tratamientos? La dra. Debbie Cassis , especialista en fertilidad y directora médica de Hestia Fertility , explica que los tratamientos más complejos tienen un costo elevado porque requieren medicamentos específicos, tecnología avanzada y salarios para especialistas altamente capacitados. “La parte más cara de un tratamiento son los medicamentos que usamos para la estimulación, y su precio depende totalmente de las farmacéuticas. Como clínica no podemos reducir ese costo, porque para nosotros también son caros; incluso al comprarlos en farmacia, su precio sigue siendo elevado”, comenta. En Hestia Fertility , la consulta cuesta 1,800 pesos e incluye evaluación por una especialista, revisión de estudios previos y un plan personalizado. El tratamiento de coito programado, que contempla medicamentos para estimular la ovulación y varias citas de monitoreo por ultrasonido, tiene un costo de 10,500 pesos. La inseminación intrauterina, que incluye la preparación del esperma y su colocación directa en el útero, cuesta 24,500 pesos. Los procedimientos más costosos corresponden a la fertilización in vitro, con precios que van de 149,500 pesos a 167,000 pesos según el tipo. La clínica ofrece un programa de pagos de hasta 18 meses para facilitar el acceso. El costo se explica por la complejidad del proceso: medicamentos para estimulación hormonal, monitoreo constante, aspiración folicular, preparación del esperma, fertilización en laboratorio mediante ICSI, evaluación del desarrollo embrionario y vitrificación de embriones. “Estos son los métodos más comunes: la inseminación es de baja complejidad y la fertilización in vitro, de alta complejidad. Se usa mucha tecnología avanzada que no se encuentra en cualquier laboratorio”, explica la doctora. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) atiende cada año a 12 mil parejas con problemas para concebir; sin embargo, la mayoría recibe tratamientos de baja complejidad. Una inversión que vale la pena Ana reconoce que, aunque el proceso estuvo lleno de obstáculos, no se arrepiente de nada. Su bebé le ha cambiado la vida, dándole un nuevo sentido a su relación de pareja y motivándola cada día a salir a trabajar para construir un futuro mejor. “Después de un intento fallido, por fin llegó la noticia que habíamos estado esperando: estaba embarazada. Fue una mezcla de miedo, alegría y alivio. Hoy nuestra hija tiene tres años y de verdad nos cambió la vida. No voy a mentir, seguimos pagando algunas deudas y en ese momento sí sentimos mucha presión económica, pero cuando la vemos reír, correr por la casa y llamarnos mamá y papá, todo valió la pena”, cuenta emocionada. ¿En qué momento se debe ir a una clínica de fertilidad? De acuerdo con la dra. Debbie Cassis, el momento para buscar ayuda depende de la edad de la persona. “Si la mujer es menor de 35 años y ha pasado un año intentando embarazarse sin lograrlo, es momento de acudir con un especialista. Si tiene más de 35, lo ideal es acudir después de seis meses”, explica. Sin embargo, la especialista advierte que esperar estos plazos puede reducir las opciones de tratamiento y afectar la posibilidad de embarazo, por lo que lo recomendable es realizar una revisión previa de ambos miembros de la pareja, incluso antes de iniciar los intentos. Estas señales, que podrían indicar dificultades para concebir, no deben pasarse por alto. La infertilidad afecta a millones de personas en todo el mundo: según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1 de cada 6 parejas enfrenta algún grado de dificultad para embarazarse, alrededor del 17,5 % de la población adulta. Cuando una pareja enfrenta dificultades, primero se analiza a ambos. “En el hombre es un análisis de esperma: volumen, cantidad, movilidad y formas, además de revisar hábitos y antecedentes médicos”, explica la doctora. En la mujer se evalúa la reserva ovárica, la salud del útero, las trompas y el estado metabólico. “Si hay algo que se tiene que tratar, se hace de inmediato, en vez de entrar a ciegas y dejar pasar el tiempo sin lograr el embarazo”, añade. Congelación de óvulos y el retraso de la maternidad La dra. Debbie Cassis explica que la congelación de óvulos permite preservar la fertilidad frente al reloj biológico. “Si congelas óvulos a los 30, siempre serán óvulos de 30 años, aunque tengas 40 o 42”, dice. Está recomendada para mujeres que aún no deciden ser madres, quieren esperar pareja o tienen enfermedades que afectan la reserva ovárica. No hay edad límite estricta, pero lo ideal es antes de los 35 para garantizar calidad. “Tenemos pacientes de hasta 43 años que congelan óvulos porque quieren esa posibilidad”, añade. El límite internacional para transferir un embrión es alrededor de los

Del palacio presidencial a la prisión, el destino de los mandatarios de Brasil

Cuatro de los últimos siete presidentes del gigante latinoamericano fueron encarcelados, casi todos por casos de corrupción, y otros no se escapan de acusaciones. Las personas que estén interesadas en ser presidentes de Brasil tienen que asumir el riesgo: pasar un tiempo en prisión, aunque sea solo una semana, después de dejar el Palacio de Planalto. Desde 1985, cuando el país sudamericano recuperó la democracia tras décadas de dictadura militar, cuatro de los ocho presidentes brasileños han pasado un tiempo bajo arresto, mientras que otra de ellas fue destituida del cargo. El caso más reciente es el del ultraderechista Jair Bolsonaro, actualmente en prisión domiciliaria por su presunta participación en un intento de golpe de Estado contra su sucesor. Un sistema de contrapesos con poder, pero defectuoso Casi desde el principio de la vida democrática de Brasil, los presidentes enfrentaron acusaciones. Fernando Collor de Mello, el primer presidente elegido de manera directa tras la dictadura, renunció a la mitad de su mandato luego de que el Parlamento le iniciara un proceso de destitución por corrupción pasiva. El Congreso y la Suprema Corte han demostrado desde la década de 1980 que actuarían como un contrapeso del poder presidencial, luego de años de dictaduras donde el único poder al que se respondía era el ejecutivo. “En términos del diseño suena muy bien, sin embargo, en términos de la aplicación política de decisiones congresionales, nos damos cuenta de que los límites y las posibilidades del ejercicio de la presidencia dependen finalmente de la composición del Congreso”, dice Erick Fernández, profesor de la Universidad Iberoamericana, en entrevista con Expansión. Pone como ejemplo el caso de Dilma Rousseff, la única presidenta destituida en un juicio político. El especialista considera que en este caso el Congreso, especialmente el Senado, no hizo una investigación seria para sustentar la destitución contra la presidenta brasileña en 2016. “Se trató de una constitutiva opositora que, más allá de una investigación real, verídica, clara, concreta sobre el uso presupuestal, fueron consideradas por el Congreso como solo los elementos válidos de la acusación que le hizo el Poder Judicial. La operación Lava Jato: el gran enemigo de los presidentes brasileños La corrupción es un problema muy profundo en Brasil. De acuerdo con el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional 2024, el país sudamericano ocupa el puesto 107 de 180, con una puntuación de 34 sobre 100 puntos. Desde 2014, cuando se descubrió una trama de corrupción que incluso alcanzó a otros países latinoamericanos, incluido México, la calificación del país ha caído nueve puntos. En su ránking de este año, Transparencia Internacional dice que Brasil es uno de los países que obtuvieron su peor calificación desde que se hace el registro. Casi todos los presidentes antes de Bolsonaro que pasaron por prisión cayeron gracias a la Operación Lava Jato, una investigación judicial que descubrió una red de sobornos que involucraba a más de 20 empresas brasileñas, incluida la petrolera estatal Petrobras y la constructora Odebrecht. Este caso lo tiene todo: dinero sucio, soborno extranjero, financiación ilícita de partidos políticos, redes criminales, ejecutivos empresariales fraudulentos, políticos corruptos y un sistema de corrupción arraigado tan profundamente en la política y los negocios brasileños que exponer una pieza inició una reacción en cadena. En Brasil, la investigación afectó a casi toda la clase política, sin respetar ideologías o inclinaciones. La investigación llevó a prisión al actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, y a los exmandatarios Fernando Collor de Mello y Michel Temer. José Sarney, el primer presidente que asumió tras la dictadura, también fue denunciado por su participación en casos de corrupción que involucran a Petrobras, pero no se ha iniciado un juicio en su contra. Una justicia desigual La investigación fue por mucho tiempo un ejemplo de transparencia en Latinoamérica, pero en los últimos años la imagen de Lava Jato ha perdido lustre. El juez Sergio Moro “tuvo un aura, primero, de transparencia, claridad, fuerza, dentro de la opinión pública nacional e internacional, y que poco a poco se fue desmontando, pues no necesariamente por la generación de fabricación de delitos, pero sí por llevar las investigaciones hasta espacios que no eran creíbles dentro del sistema de justicia en Brasil”, dijo Fernández. Por ejemplo, el trato que recibieron los distintos presidentes fue muy diferente. Fernando Collor de Mello, por ejemplo, fue declarado culpable más de 30 años después de dejar la presidencia y solo estuvo una semana en prisión de los ocho años que debía pasar en la cárcel. «Su grave situación de salud, (…) su edad y la necesidad de tratamiento específico admiten la concesión de prisión domiciliaria humanitaria» para aplicarse «con urgencia», expresó en su fallo el juez de la corte Alexandre de Moraes. “Muchos de sus crímenes prescribieron, entonces Collor más bien ejemplifica lo contrario, la impunidad”, dice Matias López, Investigador de COAS de la Universidad Diego Portales. “Era la manera en que Brasil funcionaba en los años 80 y 90, en que las personas, los políticos muy poderosos conseguían arrastrar esos procesos por tanto tiempo que al final los delitos prescribían”. El caso de Temer, el vicepresidente que sustituyó a Rousseff después de su destitución, es parecido, pues también arrastraba acusaciones de corrupción desde la década de 1990, pero en algún momento se mostró en contra de los jueces de Lava Jato que lo procesaron. Después de dejar el poder, fue encarcelado dos veces en 2019 por obstrucción a la justicia, pero resultó liberado en ambas ocasiones a los pocos días. En cambio, Lula, que enfrentaba acusaciones de corrupción mucho menores a las de Collor y Temer. De acuerdo con conversaciones de los jueces Lava Jato filtradas a The Intercept Brasil, varios de los magistrados tenían la intención de quitar a Lula del camino, pues muchos de ellos tenían ambiciones políticas. Después de que se descubrieran estas irregularidades, los casos contra Lula fueron desechados. El caso Bolsonaro: una excepción ejemplar El caso de Bolsonaro se distingue al de los demás presidentes brasileños que terminaron en procesos

Refinerías de Pemex rebasan el millón de barriles, pero operan bajo presión

La producción nacional de combustibles superó en junio el umbral del millón de barriles diarios, un nivel que no se alcanzaba en años. El repunte refleja un esfuerzo de Petróleos Mexicanos (Pemex) por elevar el procesamiento de crudo, aunque ocurre en un sistema de refinación presionado por el deterioro de sus plantas y con riesgo latente de retrocesos. De acuerdo con las estadísticas más recientes de Pemex, las siete refinerías del país promediaron en el sexto mes del año 1,082,711 barriles diarios, frente a los 904,201 barriles reportados en junio de 2024. La cifra también rebasó los 960,375 barriles diarios registrados en mayo. “Las marchas forzadas con las que opera el sistema nacional de refinación mexicano ha elevado la producción de combustibles a más de un millón de barriles diarios; sin embargo, se mantiene la posibilidad de presentar alguna falla y que la cifra vuelva a caer ante el deterioro que sufren algunos complejos”, reconoció Pemex en su reporte. Entre los complejos, la refinería de Tula se ubicó como la de mayor producción con 211,802 barriles diarios, seguida por Salina Cruz con 191,311 barriles y por Dos Bocas con 172,331 barriles, aunque esta última aún trabaja por debajo de su capacidad de diseño. El resultado marca un cambio en la estructura de producción, pues Dos Bocas ya se colocó como la tercera refinería con mayor volumen, pese a que el gobierno ha sostenido en diversas ocasiones que opera casi al 100% de su capacidad. Para especialistas, el repunte muestra avances, pero también revela riesgos. Gonzalo Monroy, socio director de la consultora GMEC, destacó que los principales saltos corresponden a Salina Cruz y Tula. “Los resultados de mejor producción se los llevan Salina Cruz y Tula, con una producción que ronda los 200,000 barriles, lo que implica ‘saltos impresionantes’ en su operación, aunque no es descartable que haya factores que las vuelvan a llevar a la baja como el incendio que registró Salina Cruz la semana pasada y que seguramente se traducirá en una baja para el siguiente mes”, advirtió. El especialista subrayó además el comportamiento de la refinería tabasqueña. “Un tema que también llama la atención es el resultado de Dos Bocas, que alcanzó casi los 200,000 barriles; pero lo importante es ver la historia completa, y que se sabía que una vez que entrara en operación Puerta al Sureste se iba a tener disponibilidad del gas natural y con ello combustible para el hidrógeno y así echar a andar las plantas hidrodesulfuradoras, con lo que posiblemente esos combustibles que se generan en el complejo tabasqueño ya estén alcanzando la calidad comercial en gasolinas”, explicó. Lo que más se produce La calidad del producto es un factor clave, pues de la producción total de junio, 382,460 barriles diarios correspondieron a gasolinas, de los cuales 361,949 fueron de magna y 20,511 de premium. El diésel se colocó en segundo lugar con 228,041 barriles diarios, mientras que el combustóleo sumó 216,621 barriles diarios. El combustóleo, sin embargo, es considerado un subproducto de bajo valor que no puede procesarse en las actuales configuraciones, dado que las refinerías mexicanas operan con crudo pesado. El resto del volumen se distribuyó entre gas seco, gas licuado, turbosina, asfaltos, lubricantes y coque. El reto para Pemex es sostener estos niveles de manera constante. “Veamos si lo pueden sostener, ya ha ocurrido en veces anteriores que las cifras no las pueden mantener y se cae nuevamente, pues en julio del año pasado casi llegaron al millón de barriles y se volvió a caer, incluso a cifras de 800,000 barriles diarios, pero aquí es posible que ahora sí se hable de las 7 refinerías que producen en el país”, señaló Monroy. El antecedente obliga a matizar los resultados. En distintas ocasiones, Pemex ha enfrentado caídas abruptas en producción por accidentes, paros programados y deficiencias estructurales, lo que limita la continuidad en las operaciones. En particular, la refinería de Salina Cruz ha sido una de las más expuestas a contingencias, como incendios y paros técnicos, que comprometen su desempeño. El incidente ocurrido en julio podría afectar las cifras de los próximos meses. Por otro lado, Dos Bocas representa un proyecto clave para la estrategia de autosuficiencia energética del actual gobierno. Si bien su producción empieza a integrarse al sistema, el complejo aún enfrenta cuestionamientos sobre su capacidad real de operar a plenitud y sobre los costos de su desarrollo. El repunte también pone en evidencia los rezagos de mantenimiento. La modernización de las plantas ha avanzado a ritmos desiguales y el uso intensivo de instalaciones envejecidas aumenta el riesgo de fallas, según advierten analistas del sector. ]]>