OpenAI invertirá 115,000 mdd, una cifra mínima en comparación a big techs

OpenAI , como líder en la evolución de sistemas de Inteligencia Artificial, es consciente de que para avanzar en la carrera necesita desembolsar grandes sumas de dinero. Es por ello que la empresa anunció un gasto de 115,000 millones de dólares hacia 2029 para aumentar su presencia en la industria. Esta cifra no es menor para la compañía dirigida por Sam Altman, pues representa 80,000 millones de dólares más de lo que había previsto inicialmente y muestra una realidad compleja para la startup, pues cada vez es más necesario invertir más dinero para mantener el entrenamiento de modelos y desarrollo de productos. A lo largo de este año, la previsión de gasto para OpenAI es de 8,000 millones de dólares. Para 2026 la cantidad se duplicará hasta los 17,000 millones, para 2027 será de 35,000 millones y en 2028 se espera un gasto de 45,000 millones de dólares. De acuerdo con un reporte de The Information, Altman le dijo a los empleados de la compañía que con dicho gasto la empresa podría llegar a convertirse en la startup “con mayor inversión de capital” en la historia, pues antes de este anuncio, la expectativa era de 46,000 millones de dólares en los siguientes cuatro años. Sin embargo, la carrera se volvió de resistencia y no de velocidad. En este sentido, los competidores de OpenAI, es decir, gigantes como Amazon, Meta o Microsoft, tienen un panorama mucho más alentador en términos de inyección de capital dirigido a la IA. Tan sólo en 2025, se prevé que Meta desembolsará 70,000 millones de dólares, Microsoft 80,000 millones y Amazon hará lo propio con 100,000 millones de dólares, demostrando el músculo financiero que tienen como gigantes. Por su parte, la estrategia de OpenAI es apostar por levantar rondas de financiación cada vez más grandes, con la finalidad de mantener el ritmo de gasto, no obstante, cualquier tropiezo en este camino podría afectar mucho a la compañía, debido a la posibilidad de alejar a los inversionistas. A pesar de ello, la firma confía en el proyecto Stargate. Esta inversión de 500,000 de dólares parece ser la respuesta para las preocupaciones financieras de OpenAI, pues representa un esfuerzo junto a otras grandes compañías del sector, como SoftBank y Oracle. En julio, Oracle dio a conocer que ya está en proceso la construcción de un centro de datos con más de 2 millones de chips ubicado en Abilene, Texas, el cual se utilizará para el entrenamiento y los procesos de inferencia de los modelos de la compañía. Dentro de estas instalaciones se encontrarán trabajando las torres de servidores con la plataforma GB200, de Nvidia, por lo que se espera un impulso y evolución a la tecnología de la compañía a partir de esa iniciativa. Y por si eso fuera poco, OpenAI también está en planes con Broadcom para desarrollar sus propios chips, con la finalidad de no depender de otras compañías, tanto en infraestructura como en nube, y así disminuir los costos de desarrollo. ]]>

El peso avanza a la espera del paquete económico

El peso mexicano se apreciaba el lunes ante un declive generalizado del dólar, mientras los inversionistas se preparaban para conocer el presupuesto nacional del próximo año. La BMV abre a la baja El tipo de cambio cotizaba en 18.66 pesos por dólar , con una ganancia de un 0.17% frente a los 18.69 del precio de referencia de LSEG del viernes. El dólar en cambio se debilitaba frente a una cesta de divisas debido a expectativas de que la Reserva Federal comenzará a recortar las tasas de interés a partir de su siguiente decisión de la próxima semana. A nivel local, está previsto que más tarde en el día el Gobierno entregue al Congreso su proyecto de presupuesto 2026 . «Será relevante conocer los supuestos macroeconómicos, los ingresos proyectados y los gastos», dijo la firma Banco Base. «Será relevante el costo financiero de la deuda proyectado y el gasto que se hará en programas sociales y pensiones», agregó. El principal índice de la Bolsa Mexicana de Valores abrió a la baja este lunes, con una caída de 0.20%, después de tocar un nuevo récord el viernes y ganar 3.02% semanal. En la apertura, destacan las ganancias de Peñoles (1.65%), Orbia (0.47%) y Arca Continental (0.36%). Y las pérdidas de Televisa (2.46%), Qualitas (1.03%) y Kimberly Clark (1.24%). Con información de Reuters ]]>

Reseña: WH-1000XM6 vs headphones (1), esta es la mejor opción para ti

Elegir un par de audífonos ya no es una tarea sencilla. Cada vez hay más opciones en el mercado, pero en lo que va de este año, dos empresas ya lograron atraer la atención de los usuarios con sus productos que destacan en calidad de audio, pero también en cancelación activa de ruido. Esas marcas son Sony , con los WH-1000XM6 y Nothing , con los headphones (1) . Pero, ¿cuál es la opción que más te conviene? Sony, la calidad se actualiza Nothing headphones (1), un nuevo jugador en el mercado Los Sony WH-1000XM6 representan lo más avanzado en audífonos con cancelación activa de ruido (ANC). Eso lo logran a partir del nuevo procesador QN3 que controla 12 micrófonos para ofrecer una de las mejores cancelaciones de ruido, incluso en frecuencias medias-altas como eventos masivos o vuelos en avión. De hecho, este procesador también es responsable de optimizar la batería, la cual dura alrededor de 30 horas con ANC activado. Son compatibles con Bluetooth 5.3, además de que permite conexión 3.5mm, algo que se valora bastante para audio sin pérdidas y también para conectarlos en entornos de viaje y ver contenido directamente del avión con el mejor audio posible. Respecto al contenido multimedia, los WH-100XM6 incluyen funciones inteligentes como “Cinema Mode” (que ofrece audio espacial para películas), ecualizador de 10 bandas, 360 Reality Audio (audio espacial en música), y detección adaptativa del entorno, elementos que los hacen perfectos para consumir contenido multimedia, además de que a la hora de hacer llamadas, la voz se escucha clara. En cuanto a comodidad también presentan mejoras, pues está versión es más cómoda respecto a la anterior, gracias a una diadema más ancha que no presiona una única zona continuamente, además de que tienen la capacidad de plegarse y hacerse más pequeños, así como un estuche con cierre magnético, que hace más sencilla la experiencia de uso. Sin embargo, no todo es perfecto, pues también tienen algunos puntos flacos. El primero, dependiendo de las carteras es el precio, pues cuestan alrededor de 12,000 pesos (hay ofertas en las que bajan considerablemente el precio), además que su batería es menor si se compara con otros rivales (alerta de spoiler) que alcanzan unas 35 horas de autonomía con ANC. A pesar de ello, ¿quién es el usuario ideal de los Sony WH-1000XM6? Las personas que acostumbran viajar en avión o trabajadores remotas a quienes les gusta estar en cafeterías y deben unirse a llamadas, o bien los amantes del cine y la música que buscan lo más refinado en cancelación de ruido y fidelidad sonora sin llegar a dispositivos con precios exorbitantes. Los Nothing Headphone (1) son los primeros audífonos sobre la oreja (over-ear) de la marca británica. Como era de esperarse, los detalles de diseño transparentes son su principal distintivo. De hecho, la estética retro inspirada en cintas definitivamente no te hace pasar desapercibido. En el tiempo que los usé, me hicieron atraer varias miradas. Pero el ser atractivos no es su único valor como producto, ya que también destacan por ser un dispositivo fácil de usar con controles que se diferencian a lo que hay en el mercad. Sin embargo, antes de llegar a ese punto, debo mencionar que el material es plástico y se nota desde el primer contacto, el cual no es nada especial. Ahora sí: sus controles. Este elemento definitivamente ayuda a que la primera mala experiencia se contrarreste, pues combina palancas, botones y ruedas para hacer la experiencia mucho más intuitiva y sencilla al vincular el dispositivo, al bajar el volumen, así como parar o cambiar de canción. En la cuestión del sonido, Nothing tuvo el acierto de colaborar con la firma de audio KEF, la cual ayudó a generar un gadget sobresaliente, especialmente si tienes la paciencia de meterte a la app Nothing X y adaptar la calidad a tus estándares y tipo de música. No obstante, desde el inicio son bastante competentes para música pop y podcasts. Su batería es otro elemento destacado, pues ofrecen hasta 80 horas de uso sin ANC, y hasta 35 horas con ANC activado, además de que incluyen carga rápida que brinda hasta 5 horas de reproducción por solo 5 minutos conectados. Al comprarlos con el dispositivo de Sony, es claro que elementos como la cancelación activa de ruido es menos avanzada y eso se entiende, pues el precio es menor (alrededor de 6,000 pesos), pero algo que juega en su contra es la falta portabilidad y los materiales. Además, se nota que Nothing eso nuevo en el mercado, ya que algunas características tecnológicas, como el seguimiento de audio respecto del movimiento del usuario aún es deficiente y para nada se siente natural. De hecho, es bastante incómoda y tuve que desactivar esa configuración para escuchar más tranquilo. A pesar de ello, el usuario ideal son los personas creativas, diseñadores, estudiantes o jóvenes profesionales que valoran el diseño y la autonomía por encima de la máxima calidad técnica y de audio, es decir, son un gran dispositivo quienes quieren audífonos con estilo y resistencia. ]]>

Puertos, la pieza rezagada de la logística comercial mexicana

En México, el comercio exterior descansa sobre ruedas. Las cifras del Inegi revelan que dos de cada tres exportaciones viajan por carretera y casi la mitad de las importaciones sigue el mismo camino. El mar permanece en segundo plano: apenas concentra 17% de las ventas y 35% de las compras. El contraste expone a un país con dos litorales extensos que no aprovecha su fuerza portuaria como motor logístico. La saturación en la frontera norte es la prueba más clara de esa oportunidad desperdiciada. Con más de tres mil kilómetros y 50 cruces carreteros y ferroviarios, la franja con Estados Unidos ya opera al máximo. Imaginen de qué tamaño es este mercado, sobre todo con los países importantes como Argentina, Chile, Brasil, Panamá, Costa Rica, Perú, Ecuador. Pudiéramos desarrollar toda esta parte, esta oportunidad que trae este acuerdo regional. Por eso, en medio de lo que enfrentamos en materia arancelaria, es un reto, pero también una oportunidad de repensar las cosas El año pasado los puertos comerciales del país movieron 135.8 millones de toneladas en mercancías de exportación e importación. Sin embargo, 73% correspondió a importaciones, lo que confirma que en exportaciones la participación sigue siendo marginal. La actividad internacional se concentra en cuatro terminales: Manzanillo, Lázaro Cárdenas, Veracruz y Altamira. Juntas representan 76% del tonelaje que cruza por mar, de acuerdo con datos de la Coordinación General de Puertos y Marina Mercante. Francisco Cervantes, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, observa que mientras el desierto del norte concentra el crecimiento, las zonas con agua y salida a dos océanos permanecen rezagadas. México, afirma, tiene una posición privilegiada: conecta con Europa por el Atlántico, con Asia por el Pacífico, con Estados Unidos en el norte y con Centro y Sudamérica a través del sureste. Pero el rezago de la infraestructura portuaria limita esa ventaja. El contraste se refleja en los costos. Enviar un contenedor a China resulta más barato por la abundancia de rutas, mientras que hacia Brasil o Argentina no existe una red sólida de conexiones. Para Cervantes, hablar de integración de las Américas carece de sentido si México no desarrolla primero sus puertos. “Hemos desperdiciado los puertos”, sentencia, y subraya que el sur-sureste ofrece el potencial más grande. El empresario también dimensiona la magnitud de la frontera norte. Si esa franja fuese un país, alcanzaría el tamaño de la tercera economía mundial. México, sostiene, debería aprovechar la coyuntura para vincular los puertos del sur con la costa este de Estados Unidos, donde se concentra la mayor fuerza económica. Los buques y los trenes intermodales, que permiten trasladar mercancía sin maniobras adicionales, ya ofrecen alternativas de menor costo y mayor eficiencia. La clave está en orientar esas rutas no solo al vecino del norte, sino también hacia Sudamérica y Europa. Óscar del Cuero, presidente de Canadian Pacific Kansas City, describe a Coatzacoalcos como un punto con potencial para servir tanto a Estados Unidos como a los países asiáticos. Explica que la conexión entre Salina Cruz y Coatzacoalcos ya está en operación y enlaza con las vías de CPKC hacia Canadá y Estados Unidos. Desde su perspectiva, la administración federal busca que este puerto no solo reciba barcos, sino que cuente con un sistema integrado que lo convierta en parte del corredor interoceánico. La expectativa de que los puertos mexicanos adquieran protagonismo también crece en el norte. Enrique Morán, presidente de Index Nuevo Laredo, reconoce que su ciudad seguirá como el principal puerto terrestre del país, pero admite que los marítimos comienzan a ganar un papel distinto. En Tamaulipas, Altamira mantiene su peso y Matamoros reactivó sus operaciones. Antes, esa carga debía cruzar por Estados Unidos y salir desde Galveston. Hoy se despacha directamente desde México, lo que reduce costos y elimina tarifas por tránsito estadounidense. El símbolo más visible de esta nueva etapa es precisamente Matamoros. Tras 24 años de inactividad, en agosto recibió su primer buque con vehículos. Su apertura lo convierte en el primer gran puerto inaugurado en más de dos décadas y lo coloca como nueva puerta de entrada al comercio exterior. Su cercanía con Monterrey reduce hasta cinco horas de traslado frente a otras terminales del Golfo y lo perfila como nodo intermodal para industrias clave como acero, autopartes y energía. Además, su proximidad con Texas lo alinea con la tendencia del nearshoring y lo integra al corredor industrial más dinámico del país. El relanzamiento de Matamoros también abre oportunidades para Nuevo León, San Luis Potosí y Coahuila, que encuentran en él una salida más competitiva para sus exportaciones. La infraestructura recién habilitada no solo amplía la capacidad de México dentro del T-MEC, también responde a la necesidad de cadenas de suministro diversificadas en medio de tensiones arancelarias. El impulso no se limita al Golfo. En el Pacífico, Manzanillo avanza en una expansión que duplicará su capacidad. Para agentes aduanales y empresarios, ese proyecto marcará la pauta en el comercio hacia Sudamérica y Europa. Varias compañías ya piensan en modificar sus rutas de importación desde Europa, antes canalizadas por Houston, para mover sus productos a través de puertos mexicanos y evitar aranceles en Estados Unidos. La presidenta Claudia Sheinbaum sitúa a los puertos en el centro de su estrategia. “Nos propusimos hacer de México una potencia portuaria”, asegura. Dentro del Plan México, su gobierno invertirá en 12 proyectos. Incluyen la ampliación de Guaymas, Manzanillo, Lázaro Cárdenas y Acapulco; la modernización de Salina Cruz, Puerto Chiapas, Coatzacoalcos y Dos Bocas; y la expansión de Progreso, Seybaplaya, Veracruz, Altamira y Matamoros. Este año la inversión pública asciende a 18,000 millones de pesos, complementada con 5,600 millones de capital privado. Para todo el sexenio, el gobierno estima 142,000 millones de pesos de inversión pública y 264,000 millones de capital privado. El reto es grande. Pero los puertos aparecen como la pieza capaz de abrir una nueva era logística y de consolidar a México como potencia industrial y comercial en el mundo. ]]>

Fabricantes de autopartes buscan blindaje frente al “gigante chino”

La posibilidad de que México aplique aranceles a componentes provenientes de China ha puesto a la industria de autopartes en alerta, pero también en posición de jugar una ficha estratégica. La medida, aún en análisis por parte del gobierno federal, se enmarca en un intento de blindar a los productores nacionales en un sector altamente integrado a Norteamérica. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, adelantó que “en su momento” se darán a conocer las industrias específicas a las que se extenderán las tarifas. Sin embargo, el sector automotriz ya está incluido en las conversaciones iniciales, consciente de que el debate puede escalar durante la revisión del T-MEC. Blindar la industria local sin fracturar la cadena regional Desde Palacio Nacional se ha puesto como ejemplo lo ocurrido en diciembre pasado, cuando se impusieron aranceles a los textiles. La justificación oficial entonces fue proteger a la industria nacional. Ese precedente, aunque en un mercado distinto, ofrece una ruta de acción que podría replicarse en el caso de las autopartes. Para Gabriel Padilla, director de la Industria Nacional de Autopartes (INA), el posible cobro de tarifas a insumos chinos no es un asunto aislado, sino parte de la estrategia de negociación con Estados Unidos y Canadá. “(Aranceles hacia China) es un tema que está en los escenarios de la revisión y nosotros ya estamos preparando las fechas técnicas de la negociación con el Gobierno de México y uno de los temas es China, la trazabilidad de los componentes de China, el origen del capital, la proveeduría de China”, comenta en entrevista con Expansión . El dirigente aclara que el objetivo inmediato sería fortalecer la producción de refacciones y repuestos en el país. “Sería más una medida de posibles aranceles, que beneficiaría más al mercado de respuestas y que sería un incentivo para la industria nacional, de producir tanto más refacciones como más repuestos”, añade. Más allá de la dimensión industrial, el tema se ha filtrado al tablero político entre México y Estados Unidos. Tony Payan, director del Centro Estados Unidos y México de la Universidad de Rice, advierte que este tipo de gestos forman parte de un juego previo a la revisión del T-MEC. “Concesiones de prenegociación de México a Trump antes de la revisión y modificación del T-MEC: iniciar la verificación de las actividades económicas de China en México (nuevo) e intensificar su lucha contra la delincuencia (pasado)”, señaló en su cuenta de X. La presión no es menor. Washington ha expresado su inquietud por el papel de China en cadenas productivas regionales, particularmente en sectores estratégicos como el automotor. Sin embargo, la INA sostiene que la participación real del gigante asiático en México es reducida y que los números han sido interpretados de manera errónea. Según datos de la asociación, menos del 3% de la inversión extranjera directa en autopartes proviene de China. Además, son menos de 40 las compañías de ese país que cuentan con instalaciones en México, un universo marginal frente a la magnitud del sector. “Tenemos que seguir trabajando en un diálogo con Estados Unidos, sobre todo en los informes y publicaciones que ha hecho sobre el sector, donde ha añadido que partes y componentes que tienen que ver con equipo de electrónico como CPUs y equipo de cómputo, que no tienen que ver con autopartes, pero al mezclar fracciones arancelarias parece que México hace importaciones de China para mandar a EU, pero creo que no ha sido una apreciación correcta”, sostiene Padilla. El debate, en buena medida, gira en torno a cómo se clasifican y reportan las importaciones. La confusión estadística ha amplificado la percepción de que la huella china es más grande de lo que en realidad es, un punto que México buscará aclarar en la mesa de negociación. En paralelo, la INA se prepara para un ejercicio de diplomacia industrial con sus contrapartes en Estados Unidos y Canadá. La meta es consolidar la posición de Norteamérica como un bloque competitivo en autopartes, un sector que ya es el segundo más fuerte del mundo, solo detrás de China. El dilema, sin embargo, está en el alcance de la medida. Si bien los aranceles podrían favorecer a los fabricantes nacionales, un diseño demasiado amplio pondría en riesgo la industria terminal y, con ella, la integración lograda en los últimos años. “Este tipo de propuestas no pueden ser implementadas de forma genérica, porque tenemos que reconsiderar las partes y componentes en los que estamos altamente dependientes del origen asiático, en particular de China, por sus altos niveles de tecnología”, argumenta Padilla. Para el directivo, el reto está en identificar con precisión dónde conviene aplicar restricciones y dónde no. “No debería ser una medida general que deba aplicarse a las autopartes. Hoy debemos de hacer una consulta interna, porque debemos de reconocer que para los procesos de manufactura, en la sincronicidad y complementariedad con Estados Unidos, debemos de precisar en qué partes y componentes sería un beneficio y en cuáles no”, agrega. ]]>

IA rentable. Datos, agentes y decisiones ágiles en la empresa

Imagina una mañana normal en donde Carlos, un gerente de marca en una empresa de skin care está atendiendo a un evento en el colegio de su hija. De pronto, su teléfono recibe una alerta proactiva de trabajo donde se entera que las conversaciones en redes sociales sobre una publicación de una modelo usando su marca disparan la demanda online de un suero para la piel. Él, en lugar de revisar reportes de manera manual y esperar a volver a la oficina, consulta a su agente de Inteligencia Artificial (IA) que ya le reportó esta tendencia, pronosticó las brechas en el inventario y le redactó una orden de resurtido recomendado. Carlos, hace un análisis de esta información correlacionada y procede a aprobar y alertar a su equipo para capitalizar el momentum , todo esto antes de que termine el show escolar. Suena prometedor, ¿no? Esto, aunque es una visión poderosa, puede parecer lejano para la mayoría de las empresas La realidad es que las ambiciosas promesas de la IA no se han traducido en resultados corporativos o ganancias. Lo que estamos viendo ahora es un poco de desilusión. Y la razón es que hay mucho trabajo fundamental que debe hacerse para lograr esos resultados. Las empresas no pueden simplemente conectar un modelo de lenguaje (o LLM por sus siglas en inglés) y cosechar los beneficios de la IA. Primero deben establecer sistemas que recopilen, procesen, analicen y almacenen de manera efectiva datos estructurados y no estructurados desde múltiples fuentes. La diferencia entre invertir en promesas o generar valor real con IA está en tener la confianza de que las decisiones estuvieron basadas en datos actualizados y puestos en acción a través de soluciones probadas para ello. La verdadera base para la IA tiene múltiples dimensiones y lo más importante es que los datos puedan aprovecharse en tiempo real. Los datos viejos no son útiles en el mundo actual y, la veracidad de esos datos también es crucial. Si los datos no son de suficiente calidad y no están listos para alimentar los modelos de IA, se obtendrán malos resultados. Investigaciones recientes reflejan desconexión entre las expectativas de los líderes empresariales sobre la IA y los resultados reales que han visto hasta la fecha. Una encuesta de IDC encontró que, si bien el 89% de las organizaciones han renovado sus estrategias de datos para adoptar la IA generativa, solo el 26% ha implementado soluciones a escala y aunque el 80% de las organizaciones están invirtiendo en flujos de trabajo de IA agéntica, solo el 12% se siente seguro de que su infraestructura pueda soportar la toma de decisiones autónoma. La capacidad de ingerir datos en tiempo real, darles sentido y tomar decisiones basadas en ellos a través de agentes inteligentes entrenados es esencial para no perder. Durante los últimos 10 años hemos tenido más eventos ‘cisne negro’ que en cualquier momento desde la Segunda Guerra Mundial; Covid, crisis climática o el impacto arancelario del entorno macroeconómico actual hacen que las situaciones se reconfiguren y los minutos importen aún más. Personalmente paso una gran parte de mi tiempo escuchando clientes y sus necesidades, y, el componente ético, es algo que mantenemos muy presente intencionalmente, pues el avance tecnológico siempre supera la capacidad de la sociedad para regularlo. En esto, los gobiernos eventualmente buscan ponerse al día, pero la realidad es que el sector privado es dueño de parte de este proceso también. Considero que, para lograr resultados sostenibles con IA, es clave partir de un problema real. En lugar de enfocarse en la visión abstracta de la IA, lo importante es identificar qué se quiere resolver. Más que hablar de futuro, se trata de operacionalizar la IA y llevarla al flujo diario del negocio. También es fundamental elegir una solución de IA y datos ágil que pueda escalar conforme evolucionan las necesidades de cada empresa. Muchas organizaciones caen en la trampa de pensar que la IA es una solución única, cuando en realidad debe adaptarse a cada dimensión del negocio, analizar bien el contexto y aplicar el tipo de IA que realmente le genere valor. Finalmente, es vital enfocarse en la acción, no solo en la ambición. Tener expectativas altas está bien, pero es aún mejor tener metas concretas que permitan mantener el rumbo. ¿Qué procesos quiero transformar? ¿Qué ROI espero obtener? ¿Cómo puedo usar los datos para tomar decisiones más certeras? Ser realistas es lo que permite construir resultados duraderos. Hoy en día, la ambición por la IA ya no es suficiente, las empresas deben centrarse en convertir esa visión en accionables. Solo con un cimiento sólido de datos en tiempo real, soluciones escalables y un enfoque ético y orientado a resultados, será posible transformar el potencial de la IA en rentabilidad a largo plazo para el negocio. ____ Nota del editor: Eduardo Kfouri es Vicepresidente y Gerente General para América Latina en Qlik, con más de 37 años de experiencia en TI y datos. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Lo sexy vende (y la IA lo sabe): el algoritmo del deseo

Abrir cualquier red social es entrar en una pasarela infinita de cuerpos esculturales, miradas seductoras y movimientos ensayados. No importa si es en TikTok, Instagram o incluso LinkedIn. Sí, hasta ahí han llegado. ¿Casualidad? Para nada. Es el algoritmo, impulsado por Inteligencia Artificial (IA), haciendo su trabajo: mostrarte lo que más te atrapa, retenerte… y convertir cada segundo de tu atención en valor para la plataforma. Meta, TikTok y otras redes son máquinas de atención que monetizan cada minuto que pasamos en ellas. Y si algo logra mantenernos pegados a la pantalla es el contenido con alto sex appeal. No porque la tecnología sea “libertina” o “perversa”, sino porque los datos fríos muestran que genera más clics, likes, shares, reproducciones y, sobre todo, tiempo de permanencia: el oro de la economía digital. Siempre les digo a mis clientes: “El algoritmo no juzga: solo optimiza.” La IA no tiene valores, no es humana, ni pretende serlo. ¡Tiene métricas! simplemente analiza datos y responde a lo que funciona. La sensualidad no fue inventada por el algoritmo, pero lo que sí es nuevo es su sistematización. No solo detecta qué contenido funciona: lo amplifica, lo refina y lo entrega de forma constante y estratégica. ¿Su objetivo?: captar atención, retener y generar valor. Todos consumimos este tipo de contenido. Pero las audiencias adultas lo hacen con un enfoque más aspiracional o sofisticado. La lógica es simple, si millones de personas interactúan con cierto tipo de contenido, por ejemplo, una modelo en bikini bailando o un entrenador fitness mostrando su transformación física, el sistema reconoce ese patrón, combina variables (como música, piel, hashtags, duración y hora de publicación), y lo potencia para alcanzar a más usuarios. Para la IA la lógica es simple: si genera atención = el algoritmo lo multiplica. Todo esto nos obliga a preguntarnos: ¿Estamos moldeando las redes sociales o ellas nos están moldeando a nosotros? ¿Podemos hablar de diversidad de contenidos si el modelo de éxito es cada vez más predecible y estandarizado? ¿Y el futuro? Las redes sociales hoy funcionan como un espejo interactivo: reflejan nuestros deseos y vulnerabilidades, pero también los amplifican y estandarizan. Lo que empezó como un acto de expresión personal se transformó en un comportamiento condicionado por el algoritmo. El usuario “educa” al sistema con cada acción: qué mira, cuánto tiempo se queda, qué comenta, guarda o comparte. Incluso el simple hecho de cuánto tardas en hacer scroll se convierte en una señal de interés. El algoritmo responde dándote más de lo que cree que te engancha, porque su objetivo es maximizar tu permanencia en la plataforma. Sin embargo, no todo lo decides tú: hay un sesgo de diseño. Las redes priorizan contenidos que estadísticamente funcionan mejor: emocionales, aspiracionales, polémicos o sensuales; porque garantizan atención inmediata. Esto explica por qué, aunque nunca busques “contenido sexy”, la IA puede mostrarte algunos: porque sabe que ese estímulo retiene a la mayoría. Es una danza de influencia mutua, pero desigual. Tú educas al algoritmo, pero el sistema también te educa a ti. Esa retroalimentación, estudiada en la psicología del consumo, hace que si consumes fitness, veas más fitness; si te interesa la política, se refuerce esa línea. La diversidad de contenidos existe, pero la visibilidad es otra historia: el algoritmo privilegia los estímulos universales: rostros atractivos, música pegajosa, narrativas aspiracionales; que producen dopamina rápida. Esto no elimina la creatividad, pero sí condiciona su alcance masivo, obligando a los creadores a combinar fórmulas de éxito con su sello personal para destacar. El futuro apunta a una personalización aún mayor: cada usuario recibirá versiones de contenido adaptadas a sus sesgos cognitivos y emocionales. La sensualidad seguirá presente, pero con matices hipersegmentadas. El reto ya no es evitarla, sino gestionarla con responsabilidad. La clave estará en educar audiencias conscientes y en que las marcas apuesten por narrativas auténticas, inclusivas y con verdadero valor. Competir en este ecosistema no significa simplemente “hacer contenido sexy”, sino entender qué emociona a tu audiencia, cómo lo mide la plataforma y hasta dónde estás dispuesto a jugar en ese terreno. Porque lo sexy vende, sí, pero hoy lo verdaderamente atractivo es lo que emociona, retiene y convierte. ____ Nota del editor: Ronald Meneses es Fundador y CEO de RM – Your Marketing Partners, es consultor internacional en marketing estratégico y digital. Ha trabajado con marcas en Latinoamérica, Europa y Estados Unidos. Colabora como columnista en Orlando Business Journal y Florida Realtor. Escríbele a ronald@ronaldmeneses.com Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

El primer escalón desapareció. Es momento de construirlo de nuevo

Durante años, el primer empleo fue mucho más que una fuente de ingresos. Era el espacio donde aprendías lo que no venía en los libros: cómo leer a los miembros de una reunión, priorizar tareas ambiguas o comunicarte con claridad ante personas de distintos entornos. Ese primer peldaño era “la escuela del criterio”. Hoy, ese escalón ya no está. Universidades: transformar las prácticas en verdaderos espacios de formación Empresas: de pasante a aprendiz, de aprendiz a analista Estudiantes: llegar listos para agregar valor ¿Cómo lo medimos? En muchos sectores, estas posiciones se han automatizado o eliminado y como resultado de ello, miles de jóvenes egresados se topan con un mercado que exige experiencia, pero no ofrece los espacios para adquirirla. Ya se ha hablado sobre cómo la IA está ocupando esas tareas de básicas; ahora toca pensar cómo sustituimos el aprendizaje que antes venía con ellas. Porque sí, los algoritmos hacen el trabajo más rápido. Pero no enseñan a pensar. Ante esta realidad, hay que rediseñar el puente entre la universidad y el trabajo. Y no se trata de más talleres de habilidades blandas o cursos online de moda. Lo que necesitamos es un nuevo tipo de compromiso entre tres actores: universidades, empresas y estudiantes. Sí, hoy muchas universidades ya consideran prácticas profesionales como parte obligatoria de los planes de estudio. El problema es que, en demasiados casos, estas experiencias terminan siendo tareas rutinarias, sin retroalimentación ni conexión real con el desarrollo profesional del estudiante. Lo que necesitamos no son más prácticas, sino que estas sean mejores. Un modelo que convierta este periodo en un espacio estructurado de aprendizaje, con objetivos claros ligados al negocio, mentoría real por parte de la empresa, y una evaluación que valore no solo el cumplimiento de actividades, sino el desarrollo del criterio del alumno. Esto implica un cambio en cómo entendemos el rol de la universidad: no basta con entregar talento “listo para aprender”. Es necesario colaborar activamente con las empresas para diseñar experiencias formativas que preparen a los estudiantes para enfrentar decisiones reales, resolver ambigüedades y comunicarse con impacto. Y para lograrlo, el modelo de evaluación también debe cambiar: que las empresas midan el desempeño, y que las universidades califiquen el razonamiento detrás del mismo. Una pasantía de calidad no debe ser un trámite, ni una fuente barata de mano de obra. Debe ser el primer filtro de talento, donde ambos, empresa y estudiante, se conozcan, aprendan y construyan valor juntos. Si eliminaste los roles junior, reemplázalos con un modelo de aprendizaje estructurado. Un año de contrato con rotaciones en distintas áreas (atención al cliente, análisis de datos, funciones comerciales), con metas claras, paga competitiva y un responsable que no solo supervise resultados, sino el desarrollo de los participantes. No se trata de «echarles un ojo», sino de integrarlos al equipo. Dejar que asistan a juntas, participen en análisis y documenten procesos. Aprender no es observar: es hacer, equivocarse, corregir. Un programa así exige compromiso. Quien entre a una rotación debe dominar lo básico. Las empresas pueden establecer módulos de preparación antes del inicio formal de actividades. Luego, evaluar qué tan rápido el aprendiz se vuelve autónomo, cuánto aporta y cómo comunica. ¿Suena costoso? Lo es. Pero también lo es el modelo actual: altos niveles de rotación, largos periodos de adaptación y equipos frágiles que no saben qué hacer cuando la herramienta falla. Un programa bien diseñado es más barato que formar personal de nuevo ingreso todo el tiempo. Nada cambia si no se mide. Estas tres métricas son simples y poderosas: – Tiempo a la autonomía: ¿Cuántos días pasan hasta que alguien puede encargarse de un proceso sin apoyo directo? – Calidad del mentor: Una encuesta breve sobre claridad, retroalimentación y guía. – Conversión y retención: ¿Cuántos integrantes de estos programas se quedan como empleados de planta y por cuánto tiempo? Las empresas podrían publicar estos indicadores igual que reportan satisfacción de clientes. Y las universidades también: colocación, incremento salarial, satisfacción de empleadores. Un nuevo pacto para el talento Los escépticos dirán que no hay tiempo para entrenar, que si los formas se van, o que las universidades no aceptarán cambios. Pero la alternativa es peor: un mercado sin puentes, con jóvenes sin oportunidades reales y empresas quejarse de la falta de talento mientras recortan los espacios donde ese talento se forma. Podemos seguir improvisando, o podemos crear un sistema más justo, más claro y más útil para todos. Uno que no dependa de la suerte, sino del compromiso compartido. Uno donde formar criterio sea una tarea colectiva, no un accidente. El primer escalón desapareció. Es momento de construirlo de nuevo. ____ Nota del editor: Héctor Iván Lira Hevia es profesor de cátedra del Tec de Monterrey. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Atracción, el verdadero superpoder de las empresas

Estos últimos meses he observado de cerca a algunas de las empresas más sólidas del mercado. No para entender qué venden ni hacia dónde exportan, sino para descubrir qué las hace realmente fuertes. La respuesta no está en sus balances financieros ni en los reportes anuales: su verdadera ventaja competitiva es que son lugares donde la gente quiere trabajar y, sobre todo, quedarse. Ese es el valor real, el que asegura la continuidad del negocio y lo blinda frente al mayor riesgo que existe hoy: no atraer, o peor aún, perder a su motor principal: las personas, el talento. Más allá del salario Diseñar bienestar para atraer y retener He visto vacantes críticas abiertas durante meses, proyectos detenidos porque el equipo está incompleto y procesos que se cumplen a medias por falta de manos. Eso cuesta dinero, desgasta a los equipos y erosiona la reputación de la empresa. El resultado: la organización deja de ser atractiva tanto para quienes están dentro como para quienes la miran desde afuera. Y cuando eso ocurre, su relevancia en el mercado también empieza a diluirse. Los datos lo confirman. En el estudio Panorama Laboral en México 2025, de Pluxee, se identifica que, aunque el 54% de la base laboral dice estar satisfecha con su empresa, 43% considera renunciar y, de ellos, 21% busca activamente otra oportunidad laboral. La conclusión es clara: competir por talento es competir por el presente y futuro de la organización. Pero atención: aquí viene el malentendido clásico: “paguemos más y listo”. Ojalá fuera así de simple, pero suponiendo que no hay limitaciones presupuestales (que siempre las hay), la verdad es que desde hace tiempo dejó de ser suficiente. Ahora, quien busca empleo evalúa mucho más, como por ejemplo la reputación de la marca empleadora, la flexibilidad real que va a experimentar una vez que esté en el día a día, la cultura, las oportunidades de desarrollo, el clima organizacional y algo muy importante: la capacidad de la empresa para conectar con sus prioridades de vida. Por eso, además de la experiencia profesional de cada colaborador, es básico entender su propósito y su momento de vida. Un recién egresado suele buscar retos que aceleren su aprendizaje; una madre o un padre puede valorar más aquellos apoyos que alivien la carga económica diaria, como vales de restaurante, gasolina o despensa; mientras que un colaborador de mayor edad quizá priorice el acceso a servicios de salud y programas que favorezcan su bienestar físico y mental. La diversidad es lo que hace valiosa a una organización, y comprenderla nos permite diseñar beneficios que actúan como imán en un mercado laboral donde la renuncia es una alerta constante. ¿Qué hacer? Considero que la ruta tiene tres pasos clave. Primero , ser claros, congruentes y transparentes con la propuesta que ofrecemos. Segundo , diseñar beneficios modulares para que el colaborador pueda ajustarlos según su momento de vida. Y tercero , sensibilizar al liderazgo -y a toda la organización- sobre la importancia del bienestar como una experiencia cotidiana y no como un extra que se ‘tiene’ que dar. Las empresas que logren convertirse en imanes para el talento serán las que se mantengan vigentes y relevantes. Las que decidan no actuar corren el riesgo de estancarse y desaparecer. ¡Es momento de tomar acción y decidir qué futuro queremos construir! ____ Nota del editor: Javier Alduncin es director de Recursos Humanos de Pluxee México. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

De Tijuana a Cancún, cientos de secretos por descubrir

Una de mis pasiones es viajar, conocer lugares, descubrir la gastronomía de las distintas regiones, datos curiosos, historia y en especial, conocer a la gente. Gracias a mis actividades he logrado conjuntar estas actividades, por un lado, casi conozco a todos mis compañeros de trabajo y he recorrido prácticamente toda la República; les he de confesar, me había puesto el reto de al menos pisar todos los Estados. Hoy puedo decir con orgullo que solo me falta Durango, que por ahí nos veremos pronto. Siempre que he ido a un nuevo destino me emociona la sensación de encontrar cientos de secretos por descubrir; mi más reciente visita, aprovechando mis vacaciones, fue Baja California Sur y, de verdad, es una verdadera joya, sus playas, parajes naturales, gastronomía y las personas que están más que listas para ofrecer el mejor servicio a los turistas, que como yo, ya no sabemos cómo descansar. Con esto no quiero adornarme que tengo la suerte de viajar, sino hacer un llamado para que entre nosotros podamos impulsar nuestro turismo, me he encontrado con muchas personas que conocen toda Europa, Asia, África, pero no conocen el sureste o noreste del país. De verdad, denle una oportunidad a México, de Tijuana a Cancún hay un sinfín de opciones para todo tipo de viajeros. Solo consideremos un momento los datos del comportamiento del sector, el cual tuvo variaciones interesantes, por un lado, la derrama proveniente del turismo internacional aumentó un 7.3 %, lo que representa 18.7 mil millones de dólares; sin embargo, el Producto Interno Bruto (PIB) turístico cayó un 0.9 % en el primer trimestre del año. Más aún, los turistas internacionales gastaron aproximadamente 2.6 mil millones de dólares, 6.3 % a tasa anual, descontando la disminución del 9.9 % de acuerdo con el Inegi y la Secretaría de Turismo. Son cifras reveladoras, el extranjero está más interesado o aprecia más visitar nuestro país que los propios mexicanos. El mercado local disminuyó un 1.4 %, lo que representa un retroceso del 0.2 % a tasa anual. Sería interesante buscar comprender el origen de estos datos; sin embargo, el turismo extranjero también tuvo una disminución debido a una mala percepción sobre la seguridad en México, no muy alejada de la realidad, pero aun así, seguimos siendo un destino interesante para vacacionar. Hay lugares que ocupan un lugar especial en los corazones de los vacacionistas internacionales, donde para muestra un botón, Cancún y la Riviera Maya se están posicionando como el destino favorito del Caribe Mexicano por sus playas. Le siguen Los Cabos y Puerto Vallarta por ser destinos de alto lujo y aventura; Holbox por las actividades acuáticas a desarrollar. En otro tipo de destinos, sigue destacando la Ciudad de México por la gran oferta cultural, recordando que es la segunda ciudad en el mundo con más museos, solo detrás de Londres. Oaxaca está en la lista por una oferta culinaria sin igual y su cultura. San Miguel de Allende y Guanajuato por sus vestigios coloniales. Esto solo por mencionar algunas ciudades, pero estoy seguro de que si le rascamos encontraremos más destinos superatractivos y por distintas cosas, mención especial al turismo médico que se desarrolla en Tijuana. Independientemente de la derrama económica que pueden generar al elegir un destino nacional para sus próximas vacaciones, se sorprenderán de ver la riqueza de nuestro país, es impresionante las playas, desiertos, bosques, ustedes digan qué ecosistema les gusta y lo más seguro es que lo encuentren en México. Compartamos ese reto, al menos pisar todos los Estados del país; ya después me dirán cómo les fue. ____ Nota del editor: Adolfo Ruiz Guzmán es egresado de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación y del MBA por la Universidad Anáhuac México Campus Sur, cuenta con distintas certificaciones y especialidades, entre ellas, Asesor de Estrategias de Inversión por la AMIB, por el IORTV en España y Harvard Business School; además de ser piloto aviador por la Escuela AIRE. Actualmente se desempeña como Director de Asuntos Públicos de Grupo Financiero B×+, conferencista nacional e internacional. Tiene una trayectoría de 13 años en comunicación del sector financiero e impulsor de la creación de la cultura financiera en nuestro país. Síguelo en X como @Adolfo_Ruiz_Guz Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>