Que siempre no: EU reanuda vuelos en aeropuerto de El Paso, Texas
Solo unas horas duró el anuncio del regulador estadounidense de la aviación civil (FAA) sobre el cierre del espacio aéreo en la ciudad fronteriza de El Paso (Texas), según un mensaje en la red 𝕏. «Se ha levantado el cierre temporal del espacio aéreo sobre El Paso. No existe ninguna amenaza para la aviación comercial. Todos los vuelos reanudarán sus operaciones con normalidad», señaló la agencia en 𝕏. La FAA decretó el cierre total el día anterior, por diez días, sin dar explicaciones sobre las razones de esa medida. Todos los vuelos con destino u origen en el aeropuerto internacional de El Paso, en Texas, en la frontera con México, quedan suspendidos durante 10 días por «razones de seguridad», indicó el miércoles el «Ningún piloto está autorizado a volar una aeronave en las zonas a las que se refiere este aviso», señaló la FAA en su sitio web. La restricción de sobrevuelo del espacio aéreo sobre El Paso y la cercana localidad de Santa Teresa, en Nuevo México, entró en vigor el miércoles a las 06:30 GMT y se tenía previsto que concluiría a la misma hora el 21 de febrero. El comunicado no precisó los motivos de estas restricciones en una de las ciudades más importantes para el tránsito entre Estados Unidos y México. El aeropuerto, que recibió 3.49 millones de pasajeros durante los 11 primeros meses de 2025, confirmó su cierre en un aviso a los viajeros publicado en redes sociales. Todos los vuelos, «incluidos los comerciales, de carga y de aviación general», están inmovilizados en tierra, precisó el aeropuerto, invitando a los viajeros a ponerse en contacto con su aerolínea. Las principales aerolíneas estadounidenses, entre ellas Southwest, Delta, United y American, prestan servicio a este aeropuerto. En breve más información… ]]>
Las exportaciones sostuvieron a México en el retador 2025
Si algo dejó claro 2025 es que la economía mexicana no creció por inercia. En un año que rozó la recesión, marcado por amenazas arancelarias y episodios de volatilidad financiera, México no tuvo la expansión acelerada que se esperaba, pero fue resiliente y logró un crecimiento del PIB oportuno de 0.7% respecto a 2024. Dentro de esa resistencia de la economía mexicana, las exportaciones jugaron un papel protagónico. Las ventas internacionales de mercancías permitieron compensar la debilidad de otros motores del crecimiento en México y sostuvieron buena parte de la actividad económica del país, mientras que el consumo interno experimentó enfriamientos y la inversión privada avanzó con cautela. Entre el entorno global adverso y las presiones inéditas que experimentamos durante el año, este superávit comercial habla de una economía que está encontrando un ancla de estabilidad en su inserción internacional. Detrás de ese 0.7% hay una realidad más compleja. Las exportaciones mexicanas no crecieron por un solo factor, sino por una combinación de integración regional, capacidad productiva instalada y la decisión de empresarias y empresarios de mantener sus cadenas de suministro activas, incluso bajo condiciones menos favorables. Les reconozco su valentía. Sectores como el automotriz y la manufactura, así como algunos segmentos de la agroindustria, siguieron empujando el comercio, aun cuando enfrentaban mayores costos logísticos, plazos de pago más largos y escrutinio regulatorio más riguroso. Este desempeño también confirma algo que he observado en años recientes: la economía mexicana es cada vez más sensible a lo que ocurre fuera de sus fronteras. Aún así, cuando las exportaciones encuentran tracción, su efecto amortigua choques internos. Ese “efecto” amortiguador fue clave en 2025 para evitar una contracción más profunda. Que las exportaciones hayan sostenido el crecimiento no significa que el modelo esté blindado. Al contrario, expone una dependencia elevada de un solo motor y, en gran medida, de un solo mercado. Me parece que una gran lección de 2025 no es que exportar sea suficiente, sino que exportar mejor es indispensable. Esto implica diversificar destinos para complementar el peso de la relación con Estados Unidos con una presencia más activa en Sudamérica, Europa y ciertos mercados de Asia, además de fortalecer el contenido nacional en las cadenas productivas y asegurar que más empresas (en especial las pequeñas y medianas) puedan integrarse al comercio internacional sin asfixiar su liquidez. Las exportaciones demostraron ser un ancla en tiempos difíciles, pero no pueden seguir siendo el único salvavidas. Me parece que México necesita convertir este desempeño de las exportaciones en una estrategia de largo plazo, donde el comercio exterior no sólo compense la desaceleración interna, sino que impulse la productividad, la inversión y el desarrollo regional. Considero que la capacidad de la economía mexicana para sostener su crecimiento desde el frente exportador será tan importante como su habilidad para construir bases internas más sólidas, de modo que pueda enfrentar un mundo que se vuelve más fragmentado e impredecible. El reto para 2026 es convertir la incertidumbre global, que posiblemente seguirá, en una ventaja para el desarrollo económico de México. ____ Nota del editor: Martín Pustilnick es Co-Founder y CEO de MUNDI , la compañía de servicios de financiamiento especializados en comercio internacional para todo tipo de exportadores mexicanos. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Potencias medias y autonomía estratégica en un mundo tripolar
El fenómeno Trump marca un punto de inflexión en las relaciones internacionales y en los debates sobre la política exterior: Washington ha activado una estrategia de presión combinada y multinivel, integrando instrumentos políticos, económicos y diplomáticos para alcanzar sus objetivos de seguridad nacional. Mientras que las potencias centrales y sistémicas aprovechan el desorden mundial auto-propiciado para repartirse el mundo en zonas de influencia y control de espacios, las potencias medias y los poderes regionales, celosos de su soberanía, deben acreditar la suma de sus atributos geográficos, económicos y demográficos en la escena internacional, a propósito de reducir sus vulnerabilidades para no quedar atrapados entre Washington o Beijing. Las amenazas geopolíticas de Trump en el mundo se han normalizado: Groenlandia, OTAN, Unión Europea, Irán, Venezuela, México, Colombia, y de manera más reciente Cuba, la arquitectura que forma parte de la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, el documento rector de su política de defensa, economía y relaciones exteriores al 2028. A ello se le debe sumar, la narrativa del jefe de la Casa Blanca de negarse a reconocer límites y contrapesos a su poder, como los tratados internacionales o la misma constitución estadounidense, siendo la única barrera: su moralidad y mente, tal y como lo señaló en una entrevista reciente del New York Times. En este contexto, resultó relevante el discurso de Mark Carney en el Foro de Davos. No por novedoso, sino por ser tan oportuno en el timing político de hoy. El primer ministro de Canadá delineó una hoja de ruta que las potencias medias deben acreditar para conseguir su autonomía estratégica, la herramienta geopolítica para navegar en el orden tripolar sin perder capacidad de autodeterminación. Se trata de una discusión de larga data en las relaciones internacionales que cobra vigencia en el contexto de extrema competencia entre grandes potencias. Carney fue claro y punzante al señalar que “las potencias medias deben actuar juntas porque si no estás en la mesa, estás en el menú”, haciendo alusión al poder asimétrico de las superpotencias que imponen de manera brutal y sin condiciones a los poderes intermedios o menores. Bajo esta lógica, Canadá ha decidido forjar otros alineamientos geopolíticos para no depender en exceso de Washington, y ampliar su margen de maniobra, pues cuando se facilita la diversificación de alianzas y los países se coaligan internacionalmente, el peso de los Estados se revalora en la política global. La estrategia de diversificación de Ottawa se ha puesto en marcha. Carney, ha pasado cerca de 60 días en el extranjero durante su primer año de mandato, realizando giras internacionales que refuerzan su proyección global. Su gobierno anunció 12 nuevos acuerdos comerciales y de seguridad en cuatro continentes, concretados en tan solo seis meses; firmó una Asociación Estratégica con China y Catar y ha tomado decisiones para empoderar su economía, industria y política de defensa. Canadá está haciendo la tarea en casa y empieza a recoger los frutos de su política de autonomía estratégica que lo alejan de la codicia trompista y de la amenaza de convertirse en el estado número 51 de la Unión Americana. Activar la influencia y construir estados menos dependientes de las grandes potencias es la tarea geopolítica que toca hacer. Europa impulsa su autonomía estratégica para reducir su dependencia militar de Estados Unidos y ha sellado un acuerdo comercial con el Mercosur después de más de 20 años de negociaciones, además del reseteo bilateral entre Reino Unido y China, tras la visita de Keir Starmer a Beijing y el fortalecimiento de lazos comerciales entre Berlín y Beijing. La India, por su parte, coopera con Occidente y mantiene vínculos con Rusia, además de haber sellado un reciente tratado de libre comercio con Bruselas, considerado la “madre de todos los acuerdos”. Esto significa que Narendra Modi eleva las capacidades de su país para que pueda tomar decisiones soberanas e independientes sin alinearse automáticamente a ningún bloque o potencia. En Latinoamérica, Brasil también destaca por seguir este camino. México no puede quedar rezagado ante el cambio de era geopolítica. Fallamos si no acreditamos una política exterior a la altura de las circunstancias. El determinismo geográfico de México debe primar en nuestra política exterior, pero ello no significa que no podamos jugar con las multilateralidades que nos ofrece el tablero internacional. Todo depende de cómo manejemos nuestras capacidades internas (productivas, energéticas, científicas y de seguridad) y de la política pública para empoderarlas y/o vulnerarlas. De esto último depende nuestro arsenal de cartas para negociar en el orden internacional. ____ Nota del editor: Rina Mussali es analista internacional y miembro del Comexi. Síguela en X como @RinaMussali . Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
El algoritmo de la confianza: tu marca personal es el activo más rentable
Durante años, en el ecosistema de las empresas globales, operamos bajo una premisa que hoy resulta obsoleta: que el prestigio de una institución era suficiente para atraer a los mejores o cerrar contratos de gran envergadura. Sin embargo, tras años de observar cómo se mueven las piezas en los niveles de alta dirección y cómo se cierran los negocios que realmente transforman industrias, he confirmado una verdad incómoda: en la era digital, las personas no conectan con logotipos, conectan con personas. Del currículum muerto al perfil vivo El branding como motor de atracción y cierre La marca personal o personal branding ha dejado de ser un ejercicio de vanidad para expertos en marketing y se ha convertido en una competencia estratégica de negocio. Ya sea que busques atraer al mejor talento del mercado, buscar nuevos socios o convencer a un cliente de alto nivel, tu presencia en redes sociales (específicamente en LinkedIn) es el nuevo «due diligence» que todos realizan antes de estrechar tu mano. En mi experiencia trabajando con organizaciones de clase mundial, he notado que el primer filtro de confianza ya no es un documento estático enviado por correo; es la huella digital del profesional. Un currículum es una declaración de lo que hiciste en el pasado; una marca personal activa es una demostración de cómo piensas, cómo resuelves problemas y qué valor aportas hoy. Cuando un líder comparte su perspectiva sobre los retos de su industria o publica sus aprendizajes tras un desafío operativo, está construyendo un imán orgánico. En un mercado donde el talento especializado es escaso y sumamente selectivo, la marca personal de quienes integran la organización puede reducir drásticamente las barreras de entrada. Los mejores profesionales buscan mentes de las que puedan aprender. Si un aliado potencial o un candidato de alto nivel no puede encontrarte o leerte en el entorno digital, para él, simplemente no existes. Para quienes lideran proyectos o buscan expandir su cartera de clientes, la marca personal es el lubricante que acelera el ciclo de cualquier negociación. En entornos donde la facturación es elevada y los riesgos son constantes, la confianza es el activo más escaso y, por ende, el más valioso. Ver hacia el futuro: la reputación auditable He observado que el profesional que utiliza las redes sociales para educar a su audiencia aportando valor y soluciones antes de pedir nada a cambio acorta sus procesos de prospección. ¿Por qué? Porque cuando finalmente llega la reunión formal, la «venta» ya se hizo a través de la autoridad construida en la red. El interlocutor ya no te recibe como un proveedor más que intenta venderle algo, sino como un especialista cuya visión ya conoce, respeta y, lo más importante, valida. ¿Hacia dónde vamos? El futuro del crecimiento profesional no está en las llamadas en frío o en el contacto masivo que termina en la papelera, sino en la capacidad de ser «encontrable» y relevante. La posibilidad de auditar la reputación de un profesional en tiempo real será la norma mínima de entrada para cualquier proyecto serio. Mi propuesta para quienes buscan destacar en mercados competitivos es transitar de la presencia pasiva a la creación de contenido con propósito. No se trata de saturar la red con información irrelevante o personal, sino de convertirte en un referente para tu sector. Si las empresas miden sus objetivos anuales con precisión, los profesionales deberían poder medir su alcance e influencia en su propio ecosistema. La decisión es hoy. ¿Dueño o espectador? Para el lector que busca escalar su impacto en mercados globales, la decisión es bilateral: o eres el dueño de tu propia narrativa o dejas que el silencio define tu valor de mercado. Crear una marca personal sólida no requiere ser un experto en tecnología, requiere constancia y, sobre todo, autenticidad. En un mundo saturado de ruido digital, la claridad de tu mensaje es lo que te sacará del montón. Ya sea que busques el equipo que llevará tu visión al siguiente nivel o al cliente más importante de tu carrera, recuerda que tu perfil profesional está trabajando para ti las 24 horas del día. _____ Nota del editor: Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a Alexis Ibarra. Síguelo en LinkedIn. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Bad Bunny y la representación hispana en plataformas digitales
¿Bad Bunny es representante del malestar social que actualmente siente la comunidad hispana en Estados Unidos? Esta pregunta no debería responderse en menos de 140 caracteres, ni en la inmediatez de un blog de Substack. La nueva configuración geopolítica, la represión del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de los Estados Unidos hacia las protestas contra las políticas de deportación, los intereses comerciales de la NFL hacia las audiencias hispanoparlantes, entre otros, son algunos de los factores que inciden en la conversación digital sobre un evento que actuó como catalizador para la polarización del discurso migratorio que actualmente es prioridad en medios de información. Si nos fijamos solo en los números de Billboard y plataformas de Streaming como Spotify y YouTube, entendemos la decisión de Apple Music, realizador oficial del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl desde 2023, de llamar al boricua como showman estelar para la edición de 2026. El alcance de las audiencias hispanoparlantes en los Estados Unidos es cada vez más extenso, y siendo Bad Bunny el artista con más reproducciones a nivel global en todas las plataformas digitales, es lógico que la apuesta de Apple Music se basara en temas comerciales y económicos, más que de representación hispana. De acuerdo con datos de 2024 del Buró de Censos del Departamento de Comercio de los Estados Unidos, el 19.47% de la población se reconocía como hispanoparlante o “latina” (haciendo alusión a la pertenecía familiar y/o cultural de algún país de América Latina). La misma dependencia gubernamental reportó un año antes (2023) que el 71% del crecimiento de la población total en los Estados Unidos pertenecía a la comunidad hispana. Es decir, que de cada 100 nuevos habitantes, por nacimientos o migración, 71 se reconocen como hispanos o latinos. Estos números podrían explicar parcialmente —pero nunca justificar— las nuevas políticas migratorias en materia de deportaciones, que se instauraron con la entrada del segundo periodo del mandato de Donald Trump. La elección de un cantante, cuyo repertorio está completamente en español, es contingente de la necesidad de alcanzar a un vasto público cautivo que identifica la lengua como un factor de pertenencia. Por eso es importante reconocer que la representación es un síntoma de un fenómeno más grande: la migración en los Estados Unidos y su instrumentalización en el discurso proteccionista del gobierno ultraconservador. El argumento de la representación no se trata sobre si nos gusta o no Bad Bunny: una elección comercial está basada en números que permiten una campaña de marketing exitosa, porque hay gente que paga por entretenimiento; una industria cada vez más interesada en atraer nuevos consumidores. Sin embargo, la polarización sobre temas migratorios y discursos de odio, catalizados por el show de medio tiempo de Bad Bunny, genera tendencias negativas dentro de los usuarios de redes sociales. La plataforma de medición Brand 24 reporta que el 58% de todas las menciones sobre la actuación de Bad Bunny en el Super Bowl ocurrió en el territorio estadounidense y menos del 20% en países de Latinoamérica. El alcance en redes sociales sobre este tema obtuvo alrededor de 120 millones interacciones, un tercio de ellas (28%) reflejó sentimientos positivos en las audiencias. La representación hispana, aunque sea por motivos comerciales, sigue siendo legítima. Por su parte, Donald Trump expresó desde su cuenta en Truth Social que el performance le pareció “repugnante” y “el peor espectáculo de la historia”; a pesar de que la narrativa visual presentada por Bad Bunny no incluyó escenas hiper sexualizadas ni protestas políticas explícitas, como la de Colin Kaepernick en 2016, cuando se arrodilló durante el himno nacional estadounidense como protesta contra el racismo hacia la población afroamericana. Trump calificó ese gesto como una falta de respeto hacia los valores nacionalistas. Es interesante que Trump y los seguidores del movimiento MAGA en plataformas digitales hagan los mismos señalamientos hacia gestos culturales, sin importar si son de protesta o pertenencia, que no validen los valores conservadores que tratan de enaltecer el estatus purista de una nación que está tomando acciones violentas —físicas y simbólicas— contra todas aquellas personas y organizaciones que no sean afines con la idiosincrasia del actual gobierno estadounidense. Con base en los números, no es equivocada la percepción de la existencia de narrativas de odio en redes sociales, diseminadas por los propios mandatarios de gobierno, que tratan de segregar la visibilidad del idioma español. El movimiento MAGA en plataformas digitales usa eventos como estos para diseminar discursos de odio y segregación cultural. Las narrativas violentas son latentes en otros momentos del calendario deportivo, pero encuentran una válvula de escape cuando un elemento ajeno, como un artista de reguetón en el espectáculo anual más grande de los Estados Unidos, se convierte en un tema viral en redes sociales. Como audiencias, debemos tener cuidado en no participar en discusiones que tienen objetivos de desinformación y odio, aunque no sean del todo evidentes; sobre todo si no sabemos que una “minoría”, realmente representa al 20% de toda la población en los Estados Unidos. ____ Nota del editor: Alejandra G. Marmolejo es doctora en Política Pública, profesora y miembro del Observatorio de Medios Digitales en el Tecnológico de Monterrey. Síguela en Threads como @alegmarmo. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. ]]>
El desafío financiero del ‘foodtech’ mexicano: los límites del venture capital
Durante los últimos años, el ecosistema foodtech en México y América Latina se ha movido bajo una narrativa clara: crecer rápido, levantar rondas cada vez más grandes y expandirse geográficamente era sinónimo de éxito. En ese contexto surgieron empresas ambiciosas que prometían transformar la forma en que producimos, distribuimos y consumimos alimentos. Algunas crecieron de manera vertiginosa. Otras no sobrevivieron. Jüsto —una de las apuestas más visibles del supermercado digital en México— se convirtió en el caso más reciente y mediático, tanto por su colapso como por su posterior anuncio de reactivación con nuevo capital. No es el único ni un fenómeno aislado. En la región, modelos como Jokr, Merqueo y otras startups de quick commerce y retail alimentario han atravesado cierres, reestructuras profundas o relanzamientos bajo nuevas condiciones financieras. Más que ofrecer respuestas cerradas, estos episodios han abierto preguntas sobre el diseño financiero y las expectativas que se construyeron alrededor de la industria. Reducir la conversación a una sola empresa es perder de vista lo esencial: el sistema que permitió un crecimiento acelerado y, al mismo tiempo, sembró sus propios límites. Escribo desde dentro del foodtech , desde la experiencia de construir y ajustar modelos en una industria compleja. Por eso, más que preguntarme qué empresa falló, me centro en qué tipo de capital elegimos para transformar la alimentación en México. Durante años, buena parte del foodtech latinoamericano se diseñó bajo una premisa implícita: que la alimentación podía escalar como software. Que bastaba capital, talento y narrativa para acelerar procesos que, en realidad, están profundamente anclados a la materia, al territorio y a las personas. Uno de los supuestos que este ciclo ha puesto en tensión es simple pero profundo: creer que un modelo intensivo en infraestructura puede crecer al mismo ritmo que una startup digital pura. El foodtech no es solo una app, es inventario, logística, contratos de largo plazo, relaciones con productores, estacionalidad, cultura operativa y costos fijos elevados. Todo eso toma tiempo. Años. A veces décadas. Sin embargo, durante el auge del growth at all costs , muchos modelos fueron financiados y evaluados con métricas propias del ecosistema tech: ciclos cortos y expansión acelerada. Mientras el capital buscaba señales rápidas de crecimiento, la operación avanzaba a un ritmo estructuralmente más lento. En muchos casos, la digitalización era apenas la última capa de sistemas físicos que no podían comprimirse sin romperse. Esta tensión no es teórica. El cambio de ciclo ya está ocurriendo. De acuerdo con datos de PitchBook, la inversión de venture capital en foodtech se contrajo en 2025: 36% en capital y 18% en número de deals sólo durante el primer trimestre frente al año anterior. No significa que la innovación alimentaria haya perdido relevancia, sino que el capital empezó a exigir modelos que resistan más allá de “la siguiente ronda”. A esto se suma una competencia históricamente subestimada. El retail alimentario no es un terreno vacío: está ocupado por actores con décadas de experiencia, márgenes estrechos pero estables y una enorme capacidad para absorber pérdidas tácticas. Competir contra gigantes como Walmart, Soriana o Cencosud no es una cuestión de storytelling, sino de músculo financiero. Por eso, los modelos que muestran mayor resiliencia no suelen ser los que intentan reemplazar todo el sistema, sino los que optimizan una parte específica de la cadena: eficiencia logística, tecnología de aprovisionamiento, inteligencia operativa o reducción de merma. Ahí los márgenes son distintos, el CAPEX es menor y la competencia directa es menos probable. Por eso, los modelos que muestran mayor resiliencia no suelen ser los que intentan reemplazar todo el sistema, sino los que optimizan una parte específica de la cadena: eficiencia logística, tecnología de aprovisionamiento, inteligencia operativa o reducción de merma. Ahí los márgenes son distintos, el CAPEX es menor y la competencia directa es menos probable. El venture capital no es el villano de esta historia. Ha sido una herramienta eficaz para lanzar, probar, construir marca y acelerar aprendizajes. El problema aparece cuando se convierte en la única vía posible, incluso cuando el modelo ya exige otro tipo de paciencia. El VC tradicional busca retornos altos en horizontes cortos, una lógica poco compatible con negocios de bajo margen y alta inversión que suele empujar a decisiones pensadas más en sobrevivir que en construir resiliencia operativa. La presión no es solo externa. Los emprendedores también caemos en la trampa: querer ir más rápido, crecer más, creer que esta vez sí se puede doblar el tiempo. El resultado es un círculo de impaciencia compartida. Quizá la pregunta ya no sea cómo levantar más capital, sino qué tipo de capital necesita cada modelo. Corporate venture , private equity con horizontes largos, deuda estructurada o alianzas industriales. Alternativas menos glamorosas, menos visibles en medios, pero mucho más compatibles con ciertos ritmos de maduración. También implica cambiar las métricas que celebramos: menos expansión acelerada y más eficiencia; menos titulares y más estabilidad; menos obsesión por crecer 200% y más foco en unit economics que resistan el tiempo. A pesar de todo, no escribo desde el desencanto. Si algo ha dejado este ciclo es una industria más consciente de sí misma. Más realista. La innovación en alimentación sigue siendo necesaria y necesitamos más casos de éxito que celebrar. Hoy sabemos que no toda disrupción debe escalar de inmediato. Que el verdadero triunfo en esta industria, muchas veces es seguir existiendo mientras se mejora el sistema y se le da tiempo de madurar. Innovar en foodtech es posible, pero probablemente exige otra relación con el tiempo, con el capital y la ambición: menos promesas de transformación instantánea y más compromiso con construir algo que perdure. _____ Nota del editor: Kim Durand es CEO y fundador de Cheaf. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
«Llevo meses tratando de cancelar mi tarjeta y no puedo»: Los obstáculos que ponen los bancos
«Llevo tratando de cancelar mi tarjeta de crédito desde hace seis u ocho meses. La contraté hace años porque incluía un seguro de gastos médicos mayores, al que destinaba 180 pesos mensuales, pero ya no la uso. Decidí cancelarla porque me genera un gasto doble: el pago del seguro y una anualidad de aproximadamente 2,000 pesos. El problema es que, cuando hablé para realizar el trámite, me pidieron cancelar primero el seguro. Para hacerlo, tuve que enviar un correo con una serie de documentos y sigo esperando respuesta; todo esto me genera frustración y un costo doble, porque continúo pagando la anualidad”, comparte Valentina Lara a Expansión. Casos como el de Valentina son comunes entre quienes buscan cancelar una tarjeta de crédito en México, un trámite que en teoría es sencillo, pero que en la práctica suele estar lleno de obstáculos, cargos ocultos y procesos que se alargan por meses. Su testimonio es similar al que se enfrentan decenas de mexicanos, pues enfrentan trámites engorrosos que los llevan a cometer errores que terminan retrasando la cancelación del producto, y que les significa una pérdida de dinero. La Comisión Nacional Bancaria y de Valores ( CNBV ) señala que en octubre de 2025 el número de tarjetas de crédito en circulación otorgadas por los bancos privados superó 40 millones. Al cierre de ese mes, los bancos reportaron 40.368 contratos de tarjetas de crédito, 3.8 millones más que el mismo mes de 2024. Aunque la ley dice proteger el derecho del tarjetahabiente a dar por terminada su relación contractual en cualquier momento, existen implicaciones técnicas y estratégicas que pueden afectar la salud financiera a largo plazo. “Puedes cancelarla incluso al día siguiente de que la contrataste”, afirma Elizabeth Mondragón , asesora financiera y agente de seguros. ¿Qué hacer antes de contratar una tarjeta de crédito? 1. Elección de la tarjeta de crédito: • Antes de adquirir una tarjeta, se debe investigar qué beneficios ofrece, la tasa de interés y el CAT (Costo Anual Total), que suma todas las comisiones e intereses. Elizabeth Mondragón recomienda comparar opciones en al menos tres instituciones distintas (bancos o fintech ). • Lo ideal es tener dos tarjetas para demostrar a las instituciones de crédito que se es un usuario confiable y con buen manejo. 2. Manejo responsable y fechas clave: • El endeudamiento no debería pasar del 30% o 40% de los ingresos; superar este límite enciende alertas de probabilidad de impago. • Es vital distinguir entre la fecha de corte (fin del periodo de compras) y la fecha de pago (límite para liquidar lo consumido). • Se recomienda ser «totalero» (pagar el total para no generar intereses), ya que el crédito de las tarjetas es el dinero más caro que existe. El director de Asuntos Públicos del banco B×+ , Adolfo Ruiz Guzmán, coincide en tener dos tarjetas de crédito básicas para evitar comisiones altas y mantener el control financiero. Una se puede destinar para pagos de servicios y gastos constantes, mientras que otra se puede destinar para viajes en el extranjero o bienes inmuebles de mayor costo. “Tampoco es bueno tener muchas tarjetas de crédito porque eso puede afectar tu capacidad de pago porque pues dirían que te la puedes llevar financiando una con otra y nunca vas a acabar”, dice en entrevista con Expansión. Ambos especialistas coinciden en que la mejor edad para tramitar la tarjeta de crédito es a los 18 años comenzando con una de bajo crédito para evitar comisiones altas o bien, cuando se tenga el primer empleo formal. Focos rojos para decidir cancelar tu tarjeta de crédito Se estima que el 24% de las quejas ante la Condusef están relacionadas con instituciones que impiden o dificultan la cancelación de servicios financieros, por lo que los clientes bancarios deben tomar en cuenta que la decisión no debe ser impulsiva, sino basada en indicadores de eficiencia financiera. Los expertos señalan los siguientes «focos rojos»: 1. Incumplimiento de condiciones: Cuando la institución no respeta promociones pactadas, como la exención de anualidad. 2. Vulnerabilidad de seguridad: Cargos recurrentes no reconocidos que sugieran fallas en los sistemas de protección o clonación constante de las tarjetas. 3. Opacidad en comisiones : Cobros por conceptos no informados al inicio del contrato. 4. Cambio de perfil económico : Ante la pérdida de empleo o reducción de ingresos, se recomienda bajar de gama o cancelar tarjetas de alta anualidad (CAT elevado) para evitar costos financieros innecesarios. El error fatal al cancelar una tarjeta de crédito: cerrar la primera Una de las revelaciones más críticas para los usuarios es el impacto en el Buró de Crédito. Cancelar la primera tarjeta de crédito obtenida (usualmente la de mayor antigüedad) es un error estratégico. Al hacerlo, el sistema recalcula la experiencia crediticia del usuario; por ejemplo, alguien con 10 años de historial podría ver reducida su «edad» crediticia a la mitad si elimina su cuenta más antigua. Lo ideal es mantener ese primer plástico con un uso mínimo o domiciliando un pago pequeño para conservar la antigüedad, lo cual es fundamental para acceder a créditos de mayor envergadura, como los automotrices o hipotecarios. “No importa si tu primera tarjeta tiene pocos beneficios, lo ideal es mantenerla a lo largo del tiempo, a menos que la anualidad está demasiado alta y entonces ya no sea posible mantenerla, pero lo ideal es que la mantengas a lo largo del tiempo, a lo mejor haciendo una compra, domiciliar algún pago con tal de seguir teniendo la experiencia crediticia”, recomienda Elizabeth Mondragón. ¿Por qué un banco puede rechazar la cancelación de tu tarjeta de crédito? El principal requisito para cancelar tu tarjeta es que verifiques que la cuenta esté en estricto saldo cero . Un error común, señalan los entrevistados, es ignorar que el banco no permitirá la cancelación de la tarjeta no solo si existe una deuda, sino también si hay un saldo a favor, es decir, un exceso de pago por parte del cliente. Debes considerar factores como cargos en proceso realizados
La Luna se convierte en el nuevo frente de competencia entre EU y China
Estados Unidos y China, que compiten por ser la principal potencia económica del mundo, llevaron su disputa al espacio exterior. Los dos países buscan llegar a la Luna antes de que otro lo logre, un hito que recuerda a la carrera espacial que llevaron a cabo el país norteamericano y la URSS en la segunda mitad del siglo XX. Esta rivalidad ocurre en un momento clave para la exploración del espacio exterior. La Estación Espacial Internacional, un modelo de cooperación en este rubro de la investigación científica, finalizará en 2030. La misión Artemis 2: el plan de EU para volver a la Luna «La historia de los vuelos tripulados es, ante todo, la carrera espacial. Los rusos se centraron en los vuelos de larga duración, con estaciones. Los estadounidenses, en los vuelos de corta duración, con la Luna. Eran dos vías separadas y una lógica de competición”, explicó Lionel Suchet, director general delegado del Centro Nacional francés de Estudios Espaciales (CNES), en entrevista con la AFP. «Uno de los puntos positivos de la EEI es que construimos un programa de cooperación, el único que sigue existiendo hoy», apuntó. La Luna, que permite ensayar vehículos, trajes espaciales y sistemas energéticos, se ha convertido en el punto de paso obligado antes de un viaje a Marte, el objetivo más ambicioso. 2026 podría ser el año en el que los astronautas se acerquen de nuevo a la Luna. Tras varios retrasos, la misión Artemis 2, que cuenta con socios privados como SpaceX, está ahora programada para marzo, aunque con una ventana de oportunidad hasta abril. La primera misión tripulada alrededor de la Luna en más de 50 años. “La NASA va a enviar astronautas a explorar la Luna para hacer descubrimientos científicos, obtener beneficios económicos y sentar las bases para las primeras misiones tripuladas a Marte”, indica el sitio web de la agencia. En la misión, que no aterrizará en la Luna sino que volará alrededor de ella, participarán tres estadounidenses y un canadiense: Reid Weisman, como comandante; Victor Glover, como piloto; Christina Koch y Jeremy Hansen, como especialistas de misión. Artemis 2 tendrá una duración prevista de diez días y despegará desde el Complejo de Lanzamientos 39B del Centro Espacial Kennedy. El lanzamiento de la misión estaba programado para este 8 de febrero, pero fue pospuesto hasta marzo tras detectar una fuga de combustible durante una prueba clave. «Con la conclusión del ensayo general hoy, renunciamos a la ventana de febrero y apuntamos a marzo para el lanzamiento más temprano posible de Artemis 2», dijo el administrador de la NASA, Jared Isaacman, en un comunicado en X. Si es exitosa, sería un paso enorme hacia el objetivo de que los estadounidenses vuelvan a pisar la superficie lunar, una meta anunciada por el presidente Donald Trump en su primer mandato. «Estados Unidos regresará a la Luna antes que nuestro gran rival (China), y estableceremos allí una presencia sostenible», dijo Isaacman, un cercano colaborador de Elon Musk, en una de sus audiencias ante el Congreso previas a su confirmación en el cargo. El programa estadounidense cuenta con la participación de la Agencia Espacial Europea (ESA), construyó la cápsula Orion y suministrará elementos a la estación lunar que girará en órbita alrededor de la Luna. Tres astronautas europeos fueron seleccionados en noviembre para participar en las próximas misiones del programa Artemis. «Decidí que los primeros europeos en participar en las misiones lunares serán un astronauta alemán, un francés y un italiano», declaró el director general de la ESA, Josef Aschbacher, al margen del consejo de la agencia en Brema. Además de Europa, el programa estadounidense cuenta con la cooperación de actores privados. SpaceX, la empresa de Elon Musk, juega un papel para Artemis II. Pero podría enfrentar competencia para los siguientes pasos. En 2025, la NASA dijo que abría licitaciones para una misión a la Luna, la tercera fase del programa Artemis. Blue Origin, el emprendimiento espacial de Jeff Bezos, está lista para competir con SpaceX. El 30 de enero, la compañía del dueño de Amazon indicó que pausará temporalmente los vuelos de su cohete de turismo espacial para destinar más recursos a sus ambiciones lunares. Blue Origin ya es el actual contratista para la quinta misión planeada para el programa, valorada en miles de millones de dólares. China y el plan de llegar a la Luna antes de 2030 China continúa con sus avances por su lado. En 2026, el gigante asiático prevé que su sonda Chang’e 7 explore el polo sur de la Luna, al tiempo que continúan los ensayos de su nave espacial habitada Mengzhou. Beijing aseguró que los preparativos para su programa de exploración lunar tripulada avanzan con normalidad y reafirmó su objetivo de realizar un alunizaje con astronautas antes de 2030, durante una rueda de prensa celebrada en el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan el 30 de octubre. El portavoz de la Agencia Espacial de Misiones Tripuladas (AEMT) de China, Zhang Jingbo, indicó que el desarrollo y la construcción de los principales sistemas del proyecto “progresan de forma fluida en general”. Zhang señaló que el cohete Larga Marcha-10, la nave tripulada Mengzhou, el módulo lunar Lanyue, el traje espacial Wangyu y el vehículo de exploración Tansuo han completado las tareas fundamentales de la fase de prototipos inicial, mientras que los sistemas de lanzamiento, control y recuperación “avanzan a buen ritmo”. Durante este año se han realizado con éxito varios ensayos clave, incluidos la prueba del sistema de propulsión de la segunda etapa del Larga Marcha-10, la prueba de escape a altitud cero de la nave Mengzhou y la verificación combinada de aterrizaje y ascenso del módulo Lanyue. “El objetivo de lograr el primer alunizaje tripulado chino antes de 2030 se mantiene firme, aunque el proceso conlleva una carga de trabajo elevada, altos requisitos de calidad y un calendario de vuelos muy exigente”, dijo. China ha reforzado en los últimos años su programa espacial, que ha logrado hitos como el alunizaje de la sonda Chang’e 4 en la
Pemex presume procesar 1.5 millones de barriles diarios; sus datos lo desmienten
Las cifras que Petróleos Mexicanos (Pemex) reporta distan mucho de lo que la misma empresa presume como logros registrados en 2025. Un ejemplo de ello son los niveles de procesamiento de petróleo que se asegura ya alcanzan el conjunto con todas sus refinerías. En la conferencia mañanera del pasado 4 de febrero, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, dijo que durante el año pasado la petrolera obtuvo varios logros, entre ellos, procesar 1.5 millones de barriles de petróleo crudo por día si se contemplan todos los complejos del Sistema Nacional de Refinación y de la refinería texana de Deer Park. “Mejoramos la infraestructura y optimizamos la operación de nuestras refinerías. El procesamiento de crudo alcanzó 1.5 millones de barriles por día, ya considerando la refinería de Deer Park”, aseguró el directivo durante su participación en la conferencia matutina. Sin embargo, la presentación que se transmitió ese mismo día durante la conferencia, y que se podía observar a las espaldas del directivo, mostraba que el procesamiento apenas alcanzó un millón 276,000 barriles diarios en 2025. En las estadísticas que Pemex muestra en su base de datos, se observa que durante 2025, el promedio de procesamiento de petróleo crudo fue de un millón 14 mil barriles por día, que sumados a los 262 mil barriles procesados en Deer Park, da un total de un millón 276,000 barriles diarios. El directivo destacó que las refinerías de Tula y Dos Bocas (Olmeca) son las que tuvieron un mayor procesamiento de crudo. “Las refinerías de Tula y Dos Bocas destacan por el volumen procesado de hasta 280 mil barriles y 320 mil barriles diarios, respectivamente”, aseguró. No obstante, los niveles de procesamiento de ambos complejos no son los señalados. Tanto la presentación proyectada ese día, como el sitio de estadísticas de Pemex, muestran que en la refinería de Tula se procesaron 212,000 barriles diarios en promedio el año pasado y en Dos Bocas apenas se alcanzaron los 134,000 barriles por día. Gonzalo Monroy, director general de la consultora GMEC, dijo que las cifras promedio al cierre del año apenas superan 1 millón de barriles, donde Dos Bocas es el complejo que está incrementando poco a poco su producción y un Deer Park que hasta el momento no procesa más de 300,000 barriles. “Esta variación de cifras nos lleva de nuevo al tema de que si los datos son reales o si están truqueados. Aquí podemos hablar del problema del combustóleo, que por varios meses lo estuvieron reportando como si su producción fuera mínima y las (plantas) coquizadoras operaran de la mejor manera, y eso no fue el caso”, aseguró. ¿Más combustibles? Desde el sexenio anterior se estableció una meta –que se volvió parte de la política energética del país– y es lograr la autosuficiencia en combustibles, que es producir todos los energéticos que se demandan en el país para ya no depender de las exportaciones. Si bien para lograrlo se necesita procesar un mayor volumen de crudo en las refinerías, el volumen actual, ni los 1.5 millones de barriles que dice el director de Pemex que se alcanzaron en 2025, son suficientes para lograrlo. Pese a ello, las cifras de Pemex sí muestran que durante el año pasado se produjo una mayor cantidad de combustibles. En 2025, la petrolera mexicana produjo, en promedio, un millón 200,000 barriles diarios; mientras que el promedio del 2024 fue de 914,008 barriles por día, un incremento del 27.5%, según publicó recientemente Expansión . Los más de un millón de barriles que ya se producen no solo incluyen las gasolinas, diésel y turbosina que se consumen en mayor medida, también otros energéticos como gas LP, coque o el combustóleo, que es un producto residual tras la refinación del petróleo y de bajo valor en el mercado. El combustible que más se produjo el 2025 fue gasolina, con 355,619 barriles diarios; le siguió el diésel, con 227,803 barriles por día, y en tercer lugar se posicionó el combustóleo con 208,212 barriles; el resto del volumen se divide entre gas licuado, turbosina, coque y asfaltos. Pese a ser el combustóleo el tercer producto en la lista de elaboración de combustibles, el director de Pemex asegura que ahora se producen “más productos de alto valor y menos productos residuales, como el combustóleo». Y están lejos de los 1.8 millones Otro objetivo de política energética en la actual administración es que se alcanzará la meta de producción de los 1.8 millones de barriles diarios de hidrocarburos líquidos, que incluyen el petróleo crudo y los condensados. El titular de Pemex aseguró que en enero de 2025, la producción nacional de hidrocarburos era de un millón 678,000 barriles diarios, y que durante el año se adicionaron 122,000 barriles, lo que dio para el mes de diciembre un total de 1.8 millones de barriles por día, con lo que en el discurso se cumpliría la meta. “El rendimiento que tenemos en las refinarías es cada vez más alto. Tenemos más del 60% y nuestra meta es llegar al 80% de destilados de alto valor, que es la gasolina, diésel y turbosina”, aseveró el directivo en su participación. Pero nuevamente las cifras de Pemex desmienten ese discurso, pues según el último reporte publicado por la petrolera, en diciembre se alcanzó una producción de apenas 1 millón 660,000 barriles diarios. Aunque en el discurso Pemex presume sus logros alcanzados el año pasado, sus propias estadísticas exponen que aún está lejos de cumplir varios de sus objetivos. Al respecto, Monroy dijo que es una cifra alejada de la realidad, pues ni aunque se sumara la producción exclusiva de los privados, donde Pemex no tiene participación, no hay manera de alcanzar los 1.8 millones de barriles. “Todos estos datos son de metas volumétricas, pero no hacen mención de todo lo que van a perder en 2025 y no esperaron a que se tuvieran los reportes financieros al cierre del año. Todo el discurso ahorita es centrado en sus supuestos logros, pero si sacamos el tema financiero hay que
Rendimientos de los Cetes ‘ignoran’ a Banxico y ofrecen menores tasas a los inversionistas
Los rendimientos de los Certificados de la Tesorería (Cetes) tuvieron retrocesos en la segunda subasta de valores gubernamentales de febrero a pesar de que el Banco de México (Banxico) puso fin a su ciclo de recorte a la tasa de interés de referencia la semana pasada. Con ello, la brecha entre las ganancias de los cetes y la inflación continúa reduciéndose. Cetes a 10 pesos La inflación general repuntó a 3.79% anual en enero, y aunque se encuentra dentro de la meta oficial, existe expectativa de que Banxico continuará relajando su política monetaria en lo que resta de este año. Los Cetes se clasifican según el plazo de inversión: están disponibles a 28, 91,182 y 364 días. La elección depende del horizonte de inversión de cada persona y cada plazo ofrece un rendimiento diferente. El valor nominal de un Cete es de 10 pesos, pero se venden con una tasa de descuento, es decir, el inversionista paga menos de esos 10 pesos y, al vencimiento, recibe el valor completo. La diferencia entre ambos representa el rendimiento. ¿Cuánto gano si invierto en Cetes? Los Cetes a 28 días tuvieron una baja marginal de 0.02%, para ubicarse en 6.88%. Los instrumentos a 91 días lograron una reducción de 0.03 puntos, para llegar a 7%. Los bonos a 182 días se ubicaron en 7.10%, mientras que los Cetes a dos año se colocaron en 7.58%. ¿Conviene invertir en Cetes? ¿Cómo estimar mi rendimiento real? Los Cetes son atractivos porque, a pesar de que han tenido reducciones, representan una alternativa para invertir si se toma como referencia a la inflación, que actualmente es de 3.79% a tasa anual, de acuerdo al Inegi. Los plazos actuales de los Cetes dan un rendimiento que supera al índice de precios, lo que los convierte en una opción valiosa para proteger el dinero de la pérdida de poder adquisitivo. En términos generales, una forma de estimar lo que obtendrías de ganancia al invertir en Cetes es restarle la tasa de inflación actual al rendimiento que ofrecen estos bonos, por ejemplo. El Cete a 28 días ofrece un rendimiento actual de 6.88%, mientras que la inflación anual de la primera mitad de enero es de 3.79%. Al quitarle la inflación a la ganancia del Cete arroja un rendimiento real de 3.1 puntos porcentuales, que es lo que obtendrías porque le estás eliminando el alza de precios. ]]>