La OMS pide a países seguir sus «directrices» para frenar el hantavirus
El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó este martes que el «trabajo no ha terminado» con la repatriación de los ocupantes del crucero afectado por hantavirus y pidió a los países que sigan sus «directrices» porque podrían surgir «más casos» de contagio. «No hay indicios de que estemos ante el inicio de un brote de mayor magnitud. Pero por supuesto, la situación podría cambiar y, dado el largo periodo de incubación del virus, es posible que veamos más casos en las próximas semanas», señaló Tedros Adhanom Ghebreyesus desde Madrid, luego de haber estado en la isla española de Tenerife para la evacuación del Hondius. «Los virus no conocen fronteras» Los virus no conocen fronteras La operación de repatriación desde Tenerife de más de 120 pasajeros y tripulantes de una veintena de países culminó el lunes por la noche, tras lo cual el Hondius zarpó con una tripulación reducida hacia Países Bajos, su base. De los evacuados, por ahora , tres personas han dado positivo por hantavirus , una enfermedad contagiosa poco frecuente para la que no hay vacuna. Son una francesa, un estadounidense y un español. En total, de los cerca de 150 pasajeros y tripulantes que iban a bordo del crucero, hay siete casos confirmados y otro probable, además de tres personas fallecidas. «En cuanto a los protocolos de seguridad» frente al hantavirus, «por supuesto la OMS tiene directrices claras y se espera que los países las sigan», dijo Ghebreyesus en rueda de prensa junto al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Pero los países, que utilizan protocolos de salud diferentes, tienen «soberanía» y «no podemos obligarlos a adoptar nuestros protocolos», admitió. «La recomendación de la OMS es que (las personas evacuadas) sean sometidas a un seguimiento activo, en un centro de cuarentena designado o en su domicilio, durante 42 días a partir de la última exposición, que es el 10 de mayo, lo que nos lleva al 21 de junio», detalló. Francia pidió este martes una «coordinación más estrecha» de los protocolos en la Unión Europea. De los catorce españoles que viajaban en el Hondius y que están guardando cuarentena en un hospital militar en Madrid, uno de ellos fue confirmado positivo y ha tenido fiebre «y síntomas respiratorios leves», aunque se encuentra «estable», informó el martes el Ministerio de Sanidad. Los restantes dieron negativo. «El riesgo es bajo» De su lado, Pedro Sánchez se felicitó por el «éxito» de la operación en el puerto de Granadilla, en Tenerife. El mundo «no necesita más egoísmo, ni más miedo, lo que necesita son países solidarios que quieran dar un paso al frente», dijo, al defender su decisión de acoger al Hondius. «Escuchamos a muchos representantes públicos preguntarse por qué no acogía la operación el país africano de Cabo Verde», donde el Hondius hizo escala pero no recibió permiso para desembarcar a sus ocupantes, afirmó el dirigente socialista. «Pero nosotros teníamos claro que la pregunta no era esa, que la pregunta correcta era otra (…) ¿Por qué no vamos a ayudar a quienes lo necesitan si está en nuestra mano hacerlo?», agregó. España permitió fondear al Hondius en la isla del archipiélago de Canarias pese a la oposición del Gobierno regional, que dijo temer por la población local y pidió que el barco fuera atendido en Cabo Verde o siguiera directamente a Países Bajos. El jefe de la OMS dijo entender «perfectamente que la población de Tenerife haya podido sentirse preocupada», pero aseguró que «el riesgo es bajo, tanto para la población de Tenerife como a escala mundial». El Hondius, que inició su viaje el 1 de abril desde Ushuaia, en Argentina, debe llegar el fin de semana a Países Bajos. El tipo del virus detectado a bordo del crucero, la cepa Andes, es una variante que puede transmitirse de persona a persona. El hantavirus se transmite generalmente a partir de roedores infectados, con mayor frecuencia a través de su orina, heces y saliva. ¿Qué cuarentena? Para limitar los riesgos de transmisión del hantavirus, para el que no hay ni tratamiento ni vacuna, la OMS preconiza varias medidas, como que las personas evacuadas del barco guarden cuarentena, que su situación se vigile o permanecer alerta a eventuales síntomas. Las personas evacuadas del crucero MV Hondius deben guardar cuarentena, según la OMS, que preconiza «42 días» de aislamiento para los casos contacto , en su domicilio o en clínicas especializadas. «Recomendamos una vigilancia activa y el seguimiento de todos los pasajeros y miembros de la tripulación» que desembarcaron, «durante un periodo de 42 días», declaró este fin de semana Maria Van Kerkhove, directora de la OMS para prevención y preparación ante epidemias y pandemias. ]]>
SEP mantiene el 15 de julio como fin de clases
Este martes Mónica Alfaro y Lidia Arista nos hablan sobre el giro en la decisión de la Secretaría de Educación Pública tras días de polémica, y cómo este cambio busca equilibrar factores sociales, climáticos y económicos sin afectar la dinámica de millones de familias en México. Y más temas relevantes: – Mundial 2026: CDMX desplegará 56,000 policías para garantizar la seguridad – El tren Buenavista-AIFA ya está listo, pero su existencia no garantiza el éxito del aeropuerto – El nuevo acuerdo para priorizar acero nacional impacta en los costos de obras e infraestructura – Chiapas expropia sitios arqueológicos e impulsa su estrategia de turismo sostenible ]]>
Más infraestructura, misma dependencia del gas
México avanza en la expansión de infraestructura de gas natural más ambiciosa de las últimas décadas: 2,250 kilómetros de nuevos ductos, una inversión estimada en 140,000 millones de pesos y la promesa de llevar el combustible a regiones históricamente desatendidas. El programa representa un salto técnico y logístico, pero también expone una contradicción estructural: el país mejora su conectividad, mientras profundiza su dependencia del gas texano. La modernización avanza, pero la vulnerabilidad permanece. Durante años, la red nacional de gasoductos operó con tramos envejecidos, saturaciones recurrentes y regiones completas —el sureste, la península de Yucatán y zonas del centro— sin acceso confiable al gas natural. La infraestructura existente no solo era insuficiente: era desigual. Mientras el norte del país se integraba cada vez más al sistema energético de Texas, el sur seguía dependiendo de combustibles más caros y contaminantes. El nuevo plan busca corregir ese rezago mediante ampliaciones que eliminan cuellos de botella y permiten abastecer 13 nuevas centrales eléctricas que suman 7,890 MW. Sin estos ductos, las plantas enfrentarían restricciones operativas; con ellos, pueden funcionar con normalidad y con costos más competitivos. El programa incluye además mantenimiento mayor para ductos con más de cuatro décadas de uso, así como nuevas conexiones hacia polos industriales vinculados al nearshoring. En términos de ingeniería, se trata de una modernización largamente postergada que, por primera vez en años, plantea una red más robusta, con mayor redundancia y con capacidad para atender la creciente demanda eléctrica e industrial. La expansión también responde a un objetivo geopolítico: integrar regiones que históricamente han quedado fuera del mapa energético nacional. Sin embargo, el origen del gas no cambia. Y ahí está el punto crítico. Ocho de cada 10 moléculas de gas que consume México provienen de Texas, gran parte extraídas mediante fracking en la cuenca Pérmica. La expansión de ductos no incrementa la producción nacional; incrementa la capacidad de recibir gas estadounidense. El propio documento técnico lo reconoce: las importaciones podrían pasar de 6,758 a más de 10,000 MMPCD. En la práctica, la dependencia se profundiza y el país queda más expuesto a decisiones regulatorias, climáticas y de mercado que no controla. La vulnerabilidad más evidente es la falta de almacenamiento estratégico. México cuenta con apenas 2.4 días de reserva, cifra que subiría solo a 2.8 días con la nueva infraestructura. La meta oficial es llegar a 10 días; Europa opera con rangos de entre 20 y 105 días, dependiendo de la temporada. Los nuevos ductos aportan apenas 0.4 días adicionales, insuficientes para enfrentar contingencias como la tormenta invernal Uri de 2021, cuando Estados Unidos priorizó su consumo interno y México sufrió recortes abruptos que afectaron la generación eléctrica. La lección fue clara: sin almacenamiento, la red puede ser moderna, pero sigue siendo frágil. La presión hacia 2030 será mayor. Texas vive un ciclo de expansión industrial y energética impulsado por centros de datos, manufactura avanzada, crecimiento poblacional y nuevas inversiones en infraestructura. ERCOT proyecta un aumento significativo en la demanda de gas, mientras Estados Unidos incrementa su capacidad de exportación de gas natural licuado (GNL). Esto significa que México competirá por el mismo gas con el mercado texano y con destinos internacionales, pero con una desventaja estructural: baja diversificación, almacenamiento insuficiente y una dependencia casi absoluta de un solo punto de origen. El documento técnico advierte que la demanda incremental combinada —México, Texas y exportaciones de GNL— presionará los precios en la cuenca Pérmica y podría limitar la disponibilidad de gas para exportación hacia México. En otras palabras, el país podría enfrentar un escenario en el que los ductos estén disponibles, pero el gas no. La infraestructura resuelve el problema del transporte, pero no garantiza el suministro. Pemex, por su parte, promete aumentar la producción de gas seco hasta 5,000 MMPCD hacia 2030. Sin embargo, el punto de partida es limitado: hoy produce alrededor de 2,315 MMPCD frente a una demanda superior a 9,000. Para alcanzar la meta, la empresa tendría que revertir años de declinación, mejorar la recuperación en campos maduros y apostar por recursos no convencionales en regiones como Burgos y Tampico‑Misantla. Incluso en el escenario optimista, México seguiría importando una proporción elevada del consumo. Con las nuevas centrales eléctricas, la demanda podría superar los 10,200 MMPCD. La producción nacional, por sí sola, no cubrirá las necesidades previstas. La paradoja es evidente: México tendrá una red moderna y con mayor capacidad, pero eso no garantiza el suministro. Si Estados Unidos prioriza su demanda interna, los ductos podrían quedar subutilizados. La infraestructura resuelve el problema del transporte, pero no el de la disponibilidad del gas. La vulnerabilidad no está en la tubería: está en la fuente. Para avanzar hacia una verdadera soberanía energética, el país requiere tres pilares que hoy están incompletos. El primero es el almacenamiento estratégico: cavernas salinas, yacimientos agotados y nueva infraestructura capaz de garantizar al menos 10 días de reserva. El segundo es la diversificación de fuentes, que permita complementar el suministro por ducto con alternativas, incluida la generación renovable donde sea viable. El tercero es una producción nacional sostenible, con inversión, certidumbre regulatoria y mejoras en eficiencia y recuperación. México está construyendo una de las expansiones de gasoductos más importantes de su historia reciente. Es una obra necesaria para habilitar nueva generación eléctrica, fortalecer polos industriales y modernizar una red envejecida. Pero la modernización no equivale a seguridad energética. Mientras el suministro siga concentrado en Texas y el almacenamiento permanezca limitado, el país estará mejor conectado, pero igual de expuesto. La pregunta no es si México tendrá ductos —los tendrá—, sino si tendrá gas cuando más lo necesite. Hoy, con la evidencia disponible, la respuesta sigue siendo incierta. _____ Nota del editor: Ramses Pech es analista de la industria de energía y economía. Es socio de Caraiva y Asociados-León & Pech Architects. Síguelo en Twitter y/o en LinkedIn . Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
La movilidad no es un costo, es una inversión en la infraestructura invisible del bienestar y desarrollo
Hablar de transporte y movilidad en México es hablar de desarrollo económico, inclusión social y combate a la pobreza. Históricamente, la movilidad se ha tratado como un problema operativo o una carga presupuestal limitada al tráfico y la infraestructura. Hoy esa visión resulta insuficiente. Moverse no es un lujo, sino una condición básica para acceder al trabajo, la educación, la salud y, en general, a las oportunidades que determinan el bienestar. Por ello, la movilidad debe entenderse como un derecho humano y una palanca del desarrollo económico. Cuando una persona puede trasladarse de forma segura, eficiente y asequible, mejora su calidad de vida y amplía su capacidad de participar en la economía, aprender y construir futuro. En cambio, cuando moverse es caro, lento, inseguro o imposible, las oportunidades se reducen y la desigualdad se profundiza. México enfrenta todavía un rezago importante en esta materia. En muchas regiones faltan rutas, conectividad e infraestructura suficientes para responder a la demanda real. Hay zonas de la CDMX donde el crecimiento urbano avanzó más rápido que el transporte público y comunidades donde la distancia entre origen y destino se convierte en una barrera permanente. En la CDMX, puntualmente, existen corredores donde la oferta es insuficiente para el volumen de usuarios. En muchos casos, el problema no es la ausencia total de transporte, sino la falta de integración, frecuencia, accesibilidad y calidad del servicio. Ese rezago tiene un costo profundo: Personas que tardan dos o tres horas en llegar a sus empleos, familias que destinan una parte desproporcionada de su ingreso al transporte o estudiantes que abandonan oportunidades educativas porque no logran llegar a tiempo. La movilidad no es sólo una cuestión de desplazamient, lo es de igualdad de oportunidades. No todos los proyectos de movilidad se justifican bajo la misma lógica financiera. Algunos pueden ser rentables en términos económicos, pero otros generan su principal valor en el retorno social: más acceso a empleo, menos tiempo perdido, mayor integración territorial, reducción de emisiones y mejor calidad de vida. Ahí es donde el debate necesita madurar. Si seguimos evaluando todos los proyectos con una mirada exclusivamente financiera, gran parte de la infraestructura necesaria nunca verá la luz. Incorporar el valor social de la movilidad abre nuevas posibilidades para estructurar proyectos, atraer inversión y diseñar mecanismos de financiamiento más sofisticados. México necesita modelos capaces de sostener proyectos que no siempre son financieramente viables por sí solos, pero que sí tienen un alto impacto social y económico. La solución no pasa únicamente por más gasto público, sino por mejores estructuras de inversión. Existen mecanismos que pueden ayudar a cerrar esa brecha: Inversiones mixtas, fondos de infraestructura, subsidios focalizados, esquemas de captura de valor y modelos híbridos que combinen recursos públicos, privados y multilaterales. Lo que está en juego es un cambio de paradigma. La movilidad no debe verse como un costo que hay que minimizar, sino como un habilitador del desarrollo. Es la infraestructura invisible del bienestar pues permite que una persona llegue al hospital, que un niño asista a la escuela y que un trabajador acceda a una oportunidad laboral sin que el traslado se convierta en una barrera cotidiana. La movilidad es un problema de múltiples variables y su solución exige una respuesta integral. Se requiere infraestructura adecuada, financiamiento inteligente, redes conectadas, tecnología, datos para tomar mejores decisiones y coordinación entre gobierno, iniciativa privada y sociedad. Además, la planeación de largo plazo es indispensable, porque la movilidad no mejora con intervenciones aisladas. Si la movilidad se coloca en el centro de la agenda de desarrollo en México, no sólo se resolverían problemas de transporte, también se ampliarían las capacidades del país. Un sistema de movilidad más eficiente reduce desigualdades, eleva la productividad y fortalece la cohesión social. La discusión ya no debería centrarse en si la movilidad cuesta mucho, sino en cuánto le cuesta al país no invertir en ella. Cada hora perdida, cada ruta inexistente y cada conexión deficiente representan oportunidades desperdiciadas. En un país con las necesidades y el potencial de México, la movilidad no puede seguir viéndose como un gasto. Debe asumirse como una inversión estratégica en desarrollo, equidad y futuro. _____ Nota del editor: Gilberto Lozano Meade es Senior advisor Roland Berger. Síguelo en LinkedIn. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
¿Por qué la eficiencia operativa vence a la genialidad en el capital de riesgo?
En el ecosistema emprendedor global, las empresas disruptivas buscan transformar industrias tradicionales mediante la integración vertical y la expansión agresiva a través del uso de la tecnología. Históricamente, el capital de riesgo es fundamental para el surgimiento de iniciativas novedosas. Al remontarse al año 1492, se puede observar a Cristóbal Colón en su rol de emprendedor, con una propuesta de alto riesgo: encontrar una ruta comercial occidental hacia Asia para obtener especias y riquezas. Su ventaja competitiva radicaba en el know-how para alcanzar la India evitando las rutas controladas por los portugueses. En el mismo acto se tiene a los Reyes Católicos, quienes actuaron como inversionistas externos y aportaron el capital necesario para la expedición. En este ejemplo, la operación combinaba un riesgo extremo con un potencial de retorno masivo, en la que el inversionista buscaba no solo beneficios económicos (oro), sino también objetivos estratégicos y de expansión como el prestigio y el cristianismo. Esta dinámica evoluciona hasta iniciativas de base tecnológica que se transforman de inventos científicos a activos económicos de valor global; tales son los casos de Bell, Edison o Tesla, quienes, sin el capital inicial para sustentar sus desarrollos, no habrían podido prosperar. La trayectoria de las empresas modernas demuestra que el «Valle de la Muerte» (el periodo crítico entre la obtención de capital inicial y la autosuficiencia) se convierte en un abismo cuando el modelo de negocio depende exclusivamente de rondas masivas de capital externo en lugar de la eficiencia operativa real. Durante esta etapa, la estructura de las compañías suele colapsar por cuatro factores que el exceso de capital no logra resolver: – Complejidad Operativa Excesiva: Construir infraestructuras masivas antes de generar retornos genera una presión operativa insostenible. – Burn Rate: La expansión geográfica ciega y el marketing masivo generan pérdidas profundas. – Enfoque excesivo en el producto: Priorizar el desarrollo técnico por encima del encaje real en el mercado ( product-market fit ), asumiendo necesidades inexistentes. – Incentivos Distorsionados: Bill Gurley advierte que el Venture Capital no escala indefinidamente; el exceso de capital infla las valuaciones y captura el valor en etapas tardías, retrasando artificialmente la salida a bolsa y concentrando los beneficios en manos privadas. La revelación clave es que la financiación oportuna es lo que evita que el ecosistema sofoque la innovación, permitiendo que las ideas disruptivas escalen hasta alcanzar su mercado. No obstante, el ecosistema de Venture Capital en México atraviesa un periodo crítico de reajuste y maduración. El 2025 cerró con una baja anual en el número de operaciones: se registraron 73 transacciones y un valor agregado de 1,518 millones de dólares, con variaciones de -14.12% y -9.35% frente a 2024, de acuerdo con el Annual Report 2025 de TTRData. El mercado tiende a producir un nivel subóptimo de inversión para startups tecnológicas en etapas tempranas debido a barreras estructurales: – Asimetría de información: Existe una brecha de conocimiento técnico entre emprendedores e instituciones financieras, lo que genera desconfianza y frena la inversión. – Aversión al riesgo temprano: Los inversores suelen evitar las fases «pre-semilla» y «semilla», prefiriendo empresas con validación comercial previa. – Exigencia de diferenciación prematura: Se obliga a los emprendedores a invertir recursos en diferenciarse de sus pares, en lugar de enfocarse en crear un prototipo funcional o en competir contra la alternativa tradicional del cliente. – Comparación de métricas: La presión por comparar resultados en mercados nuevos puede distorsionar el enfoque operativo de la empresa joven. Para que las empresas superen el «Valle de la Muerte», avancen en la maduración del modelo de negocio y logren la escalabilidad, deben considerar que el éxito no reside en la genialidad de la idea ni se mide por el volumen bruto de ventas. El éxito reside en su capacidad para eliminar fricciones y refinar los modelos de pricing , logrando así eficiencia operativa en su ejecución y en el buen funcionamiento de la estructura de gobernanza. Se trata de priorizar la rentabilidad por encima de la expansión desmedida; solo así el capital servirá al progreso y no al revés. Muchos fondos carecen del conocimiento técnico profundo para evaluar innovaciones disruptivas, lo que genera desconfianza. Esto es particularmente crítico en industrias de alta tecnología, donde los productos tienen ciclos de vida muy cortos y una tasa de riesgo elevada. La prueba de que el enfoque debe cambiar radica en que el conocimiento desigual entre el emprendedor y el inversionista sobre las posibilidades reales del negocio solo se resuelve mediante la transparencia y el rigor en la ejecución. Al ejecutar esta transición, la empresa deja de ser un experimento financiado para convertirse en un jugador industrial maduro. Se logra la independencia de financiadores únicos, se eliminan las estructuras de financiamiento complejas que dificultan la salida y se genera un modelo con tracción validada, mejor gobernanza y una distribución de riqueza alineada con el crecimiento real de la compañía. En un escenario de incertidumbre, es fundamental incrementar el alcance del mercado de capital de riesgo hacia las etapas tempranas. Priorizar la rentabilidad y la transparencia sobre la expansión desmedida es la única vía para que el capital sirva al progreso tecnológico y social de México. Es momento de redirigir el enfoque inversionista para asegurar que el talento y la innovación no mueran por falta de apoyo en su fase más vulnerable. _____ Nota del editor: Juan Alberto González Piñón es Director Corporativo de Innovación y Transferencia de la Universidad Panamericana. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones expresadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
BTS. Boletos que cuestan «un ojo de la cara»
Han sido días de euforia con la llegada de BTS a México, redes saturadas, expectativas desbordadas, búsquedas frenéticas de boletos y una comunidad fan dispuesta a casi todo por estar cerca de sus artistas. Pero, como suele ocurrir en el entorno digital, no todo es miel sobre hojuelas; detrás del entusiasmo también aparecen riesgos que deben analizarse desde la ciberseguridad, la seguridad personal y la protección de niñas, adolescentes y jóvenes. La frase popular dice que algo “cuesta un ojo de la cara” cuando su precio es excesivo. En este caso, el problema no es solo económico. En distintos espacios digitales comenzaron a circular publicaciones, capturas y conversaciones donde presuntos revendedores ofrecían boletos a menores de edad o jóvenes fans a cambio de contenido íntimo, encuentros sexuales o favores de carácter sexual. De confirmarse estas conductas, no estaríamos ante una simple reventa abusiva, sino ante posibles dinámicas de explotación, grooming, corrupción de menores y violencia digital. La estrategia parece simple y profundamente peligrosa: aprovechar el fanatismo, la urgencia y la ilusión de asistir a un concierto para colocar a las víctimas en una posición de vulnerabilidad. No se vende solo un boleto; se negocia con el deseo, la emoción y la falta de experiencia y cuando la persona objetivo es menor de edad, el riesgo deja de ser una anécdota de redes y se convierte en una alerta de seguridad. Este primer escenario nos lleva a una antesala para la trata, el secuestro, tráfico orgánico, violación, y muchos otros delitos en dónde el fanatismo cegador no permite concebir que se trata de una exposición a la integridad misma el hecho de aceptar y ceder por un boleto. A esto se suma otro escenario: los fraudes electrónicos. Boletos falsos, supuestas preventas, accesos “garantizados”, transferencias bancarias, depósitos rápidos y perfiles que desaparecen después de recibir el dinero. Muchas fans, conocidas como ARMYs, han sido expuestas a estafas donde el atractivo principal es el precio bajo o la promesa de conseguir lo que ya parece imposible. Lo que brilla no siempre es oro; en internet, muchas veces es un anzuelo. El problema de fondo es que las nuevas generaciones consumen redes sociales, pero no siempre cuentan con criterio digital suficiente para detectar manipulación, fraude o riesgo. Saber usar una plataforma no significa saber protegerse dentro de ella. Una cosa es publicar, compartir o comprar en línea; otra muy distinta es identificar patrones de engaño, presión emocional, suplantación de identidad o captación con fines delictivos. Aquí la reflexión debe ser incómoda: ¿qué estamos haciendo como padres, madres, docentes y autoridades para atender estas nuevas formas de vulnerabilidad? El fanatismo no es delito, la emoción tampoco. Pero cuando se combina con menores de edad, dinero, anonimato, reventa, presión emocional y adultos malintencionados, el resultado puede ser mucho más grave que una pérdida económica. Puede terminar en extorsión, desaparición, abuso, trata, secuestro o feminicidio. La ciberseguridad no se limita a contraseñas, antivirus o fraudes bancarios. También implica entender cómo operan los riesgos humanos en los entornos digitales. Hoy un boleto puede ser el gancho; mañana será una audición falsa, una convivencia privada, una promoción exclusiva o una supuesta oportunidad irrepetible. BTS no es el problema. El problema es el ecosistema de abuso que se activa alrededor de eventos masivos, emociones intensas y comunidades juveniles altamente expuestas. Si no se habla de esto, si no se previene y si no se alerta con claridad, seguiremos llegando tarde. Porque a veces un boleto no cuesta solo un ojo de la cara. A veces puede costar la seguridad, la dignidad o la vida de una persona joven. Con los aprendizajes que nos deja esta visita, debemos tomar acciones y así lograr un cambio en pro de la ciberseguridad y seguridad para la prevención de delitos, a veces todo puede comenzar con una charla desde casa con las personas adecuadas para dar directriz en este amplio mundo digital. Le recuerdo a los lectores que mis redes sociales y canales de comunicación están abiertos para cualquier tipo de ayuda. _____ Nota del editor: Carlos Ramírez Castañeda es especialista y apasionado por el Derecho Informático, particularmente en ramas de Ciberseguridad, Cibercriminalidad y Ciberterrorismo. Tiene un Máster en Derecho de las Nuevas Tecnologías de la Información y Comunicaciones de Santiago de Compostela España, Doctor en Administración y Políticas Públicas de México. Es colaborador de diversas instituciones académicas y gubernamentales, profesional siempre interesado en temas de ciberprevención particularmente con sectores vulnerables. Síguelo en Twitter como @Ciberagente . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Trump se centra en el fentanilo, pero ya emergen otras drogas igual o más peligrosas
El fentanilo es uno de los temas que más tensiones provoca en la relación entre Estados Unidos y México . El presidente Donald Trump asegura que los cárteles mexicanos emprenden una “guerra química” para diezmar a la población estadounidense, por lo que declaró al fentanilo como un arma de destrucción masiva. Pero esta droga puede ser sustituida en los próximos años por sustancias aún más peligrosas y adictivas , por lo que la estrategia estadounidense de combate al narcotráfico también estará sometida a cambios de importancia en los próximos años. “El fentanilo está en este momento en los medios, pero hay nuevas drogas y obviamente están las viejas drogas, las metanfetaminas . Mientras siga evolucionando el mercado de las drogas sintéticas y el consumo en Estados Unidos y en otros países, esto solo será un capítulo de una relación muy complicada, muy compleja y obviamente con muchas incertidumbres”, dijo Jesús Gallegos, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Estados Unidos afronta desde hace más de una década un aumento en las muertes por sobredosis. Según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades ( CDC ), este tipo de decesos aumentaron en el país desde finales de la década de 2010 hasta alcanzar un máximo de 108,000 en 2022, de las cuales 73,000 estuvieron relacionadas con opioides sintéticos. «Casi todas las drogas que incautamos hoy contienen fentanilo», un potente opioide sintético reconvertido para uso ilícito, alertó Frank Tarentino, subdirector de operaciones de la DEA para el noreste de Estados Unidos. En una entrevista con la AFP, añadió que «el 29% de las pastillas» analizadas contienen «una dosis letal de fentanilo», una de las sustancias asociadas a la principal causa de muertes por sobredosis. El fentanilo reemplazó casi por completo a la heroína en el suministro de drogas de Estados Unidos en esta década, pero se trata de una droga mucho más potente y letal, por lo que aunque menos personas consumían drogas, estaban muriendo en mayores proporciones, de acuerdo con un artículo publicado en The Lancet Regional Health en noviembre de 2025. Por qué el número de muertes por fentanilo disminuye El número de muertes por sobredosis de fentanilo diminuyó en los últimos tres años, pero los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) advierten que los números de muertes se están estabilizando. Hay varias explicaciones sobre por qué el número de muertes por sobredosis disminuyó en los últimos años, como el aumento de la disponibilidad del medicamento para revertir la sobredosis, Naloxona. Los especialistas también apuntan al tratamiento ampliado de la adicción y cambios en la forma en que las personas consumen drogas y el creciente impacto de los miles de millones de dólares provenientes de acuerdos extrajudiciales en demandas por opioides. La diferencia principal hoy en día es que el fentanilo ha alcanzado una saturación generalizada en el mercad, indica el articulo de The Lancet Regional Health. Al no haber más espacio para que el consumo de esta sustancia «empeore» o que esta desplace a otras sustancias más débiles, el riesgo por persona se ha estabilizado. Otra razón puede ser la mayor cooperación de China para impedir el comercio. En un artículo publicado en enero de este año por en la revista Science, los investigadores de la Universidad de Maryland señalan el suministro de drogas. Dicen que los cambios regulatorios en China hace unos años parecen haber disminuido la disponibilidad de productos químicos precursores utilizados para producir fentanilo. Su argumento se basa en parte en información de la Administración de Control de Drogas (DEA), que el año pasado informó que la pureza, y la peligrosa potencia, del fentanilo aumentó al principio de la pandemia de COVID-19, pero cayó después de 2022. Sugiere que se hizo más difícil de hacer fentanilo y su potencia se diluyó. Una prueba de eso: más usuarios de Reddit con sede en Estados Unidos informaron de una «sequía» de fentanilo en 2023. Los autores relacionan eso con las señales de que el gobierno chino, a instancias de los funcionarios estadounidenses, tomó medidas en 2023 para tomar medidas enérgicas contra la venta de sustancias utilizadas para hacer drogas. La información es limitada sobre exactamente lo que hizo el gobierno chino, y el documento es un poco especulativo, pero «pensamos que podríamos hacer un caso», dijo Peter Reuter, uno de los autores, a AP. Los nitacenos, otra droga de gran letalidad La reciente desaceleración de las muertes por sobredosis podría deberse a que los productores en Canadá y México encontraron fuentes alternativas, piensan Reuter y sus colegas. El consumo de nitacenos, un grupo de drogas opioides que pueden ser más potentes que el fentanilo, se ha extendido en Norteamérica, de acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). “El consumo de nitacenos puede estar motivado por la automedicación para trastornos físicos, mentales o emocionales o por el deseo de experimentar los efectos de los opioides, tales como sensaciones de euforia, relajación, somnolencia y reducción del dolor”, indica un reporte de la Organización de Estados Americanos (OEA). Los nitacenos suelen mezclarse con otras drogas o falsificarse como tales (por ejemplo, heroína, fentanilo, benzodiacepinas u otras drogas sintéticas) para aumentar su potencia y abaratar el costo. De acuerdo con la UNODC, existen indicios de una rápida propagación de los nitacenos. Los países que informan los números más altos de nitacenos únicos, en orden descendente, son los Estados Unidos, Canadá, Letonia, Estonia, el Reino Unido, Suecia y Alemania. Los nitacenos presentan un riesgo especialmente elevado de sobredosis y mortalidad por sobredosis, debido a su elevada potencia. La potencia de los nitacenos varía considerablemente, pero todos ellos son mucho más potentes que los opiáceos naturales (no sintéticos), como la morfina. Los nitacenos se detectaron por primera vez en los mercados callejeros de drogas de Estados Unidos y Canadá a finales de 2019 y principios de 2020. Se detectaron nitacenos en aguas residuales en los Estados Unidos. Un estudio de 2022-2023 encontró protonitaceno
Pemex extiende hasta 2027 la puesta en marcha de sus coquizadoras
Cuando Octavio Romero Oropeza aseguró en julio de 2024 que la coquizadora de Tula entraría “en producción completa en el primer trimestre de 2025”, la promesa parecía marcar el inicio de una nueva etapa para Petróleos Mexicanos: menos combustóleo, más gasolinas y diésel, y una mayor cercanía a la autosuficiencia energética impulsada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Pero casi dos años después, la fecha volvió a aplazarse. Ahora, la petrolera mexicana reconoce que la coquizadora de Tula podría quedar lista hasta finales de este año, mientras que la de Salina Cruz tendría que esperar hasta el segundo semestre de 2027, un nuevo aplazamiento para dos de las obras más emblemáticas de la modernización del Sistema Nacional de Refinación. “Estamos en el caso de Tula esperando terminar el proyecto y ponerlo en operación para finales de este año. Y en el caso de Salina Cruz (en) el segundo semestre de 2027”, dijo Marco Antonio González, subdirector de Planeación y Evaluación Operativa de Procesos Industriales de Pemex, durante la llamada con inversionistas por los resultados financieros del primer trimestre de 2026. La actualización de las fechas no es un simple ajuste administrativo. También refleja las dificultades que ha enfrentado Pemex para concluir dos proyectos que se volvieron centrales dentro de la narrativa energética del sexenio pasado. La promesa que sigue moviéndose Las coquizadoras prometían resolver la elevada producción de combustóleo derivada del procesamiento de crudo pesado y con altos niveles de azufre, uno de los problemas estructurales más complejos de las refinerías mexicanas. En lugar de vender ese residual de bajo valor —y cada vez más cuestionado por sus impactos ambientales—, Pemex buscaba transformarlo en combustibles más rentables como gasolina y diésel. Era, en esencia, una apuesta para refinar mejor el petróleo mexicano. La coquizadora de Tula fue presentada como el proyecto más avanzado de esa estrategia. Hoy opera parcialmente desde junio pasado de 2025 y, según la petrolera, ya permitió incrementar el procesamiento de crudo en alrededor de 39,000 barriles diarios. Pero la obra aún no concluye. El propio reporte 20-F entregado por Pemex a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos reconoce que, al cierre de 2025, el proyecto registraba un avance físico de 96.2%. En Salina Cruz, el rezago es todavía más visible. La obra cerró el año pasado con un avance de 75.1%, una cifra que explica por qué el nuevo horizonte operativo ya se extendió hasta 2027. Durante años, las coquizadoras fueron presentadas como una pieza clave para acercar al país a la autosuficiencia energética. Romero Oropeza incluso aseguró que, con la entrada plena de Tula, México alcanzaría prácticamente ese objetivo. “Cuando lleguemos a septiembre solo se van a comprar 52,000 barriles diarios, y en el primer trimestre del 2025, ya con la entrada en pleno de la coquizadora de Tula, lograremos el 98% de la autosuficiencia en combustibles”, afirmó entonces. ¿Qué es una coquizadora? Aunque el término se volvió común dentro del discurso energético de los últimos años, las coquizadoras son instalaciones altamente especializadas integradas a las refinerías para transformar residuos pesados del petróleo en combustibles de mayor valor comercial. El Instituto Mexicano del Petróleo explica que estas plantas realizan un proceso conocido como “craqueo térmico”, donde el combustóleo es sometido a temperaturas superiores a los 482 grados centígrados para romper sus moléculas y convertirlas en refinados más ligeros. En términos prácticos, funcionan como una segunda refinación capaz de maximizar más valor del barril de petróleo. Aunque el proceso también genera coque —un subproducto utilizado en cementeras—, la apuesta es reducir significativamente la producción de combustóleo y elevar la fabricación de gasolinas y diésel. ¿Cómo ayudan las coquizadoras? El desafío no es menor para Pemex. México sigue dependiendo de importaciones de combustibles en un entorno internacional marcado por volatilidad en precios energéticos y tensiones geopolíticas que han elevado la relevancia de contar con producción nacional suficiente. Ahí es donde las coquizadoras cobran valor estratégico. Para Ramsés Pech, el problema de fondo es que México produce principalmente crudo pesado, lo que naturalmente genera mayores volúmenes de combustóleo si las refinerías no cuentan con suficiente capacidad de procesamiento profundo. “Lo que se espera en México, cuando ya estén listas las coquizadoras, es que se pueda incrementar entre 70,000 y 110,000 barriles entre gasolinas y diésel”, explicó el especialista. Ese volumen no sólo ayudaría a disminuir importaciones. También podría darle a Pemex una mayor capacidad para controlar precios y obtener mayores ingresos por la venta de combustibles de mayor valor agregado. “Si se incrementa el volumen de gasolina y diésel, se disminuye la importación, y eso permite tener una mayor capacidad de amortiguar variaciones de precios, además de mayores márgenes a Pemex que comercializa combustibles al mayoreo; entonces son proyectos importantes”, puntualizó. ]]>
El crédito bancario a empresas crece 7.7% un año después del acuerdo con el gobierno
Un año después de que los bancos firmaron un acuerdo para dar más financiamiento a las pequeñas y medianas empresas , los resultados muestran un avance . En el primer trimestre del año , los bancos colocaron 3.97 billones de pesos en créditos , lo que significa un 7.7% más que en el mismo periodo del año pasado y en la Encuesta sobre Condiciones Generales y/o Estándares en el Mercado de Crédito Bancario que hace Banco de México (Banxico), se muestra que las empresas, especialmente las pymes, están demandando y accediendo a financiamiento . La Encuesta de Banxico con datos al primer trimestre del año apunta a que los bancos con mayor participación de mercado percibieron un aumento en la demanda en los segmentos de pymes . Hace un año, los banqueros y el gobierno federal acordaron dar financiamiento al 30% de las pymes hacia 2030. La Encuesta Nacional de Financiamiento a Empresas destaca que la falta de crédito tiene impacto directo en las empresas, ya que un 72% de ellas reportó afectaciones por no acceder a financiamiento . Las principales afectaciones tienen que ver con retrasos en expansión del negocio en un 45% de los casos, así como la cancelación de inversiones, con un 38.2% de los casos. La Asociación de Bancos de México resaltó en febrero pasado que estaban cerca de cumplir la meta antes, pero en la Convención Bancaria de este año la presidenta Claudia Sheinbaum pidió hacer un mayor esfuerzo para que ahora el financiamiento a estas empresas fuera equivalente al 45% del PIB . Esto ocurre en un entorno en el que la morosidad bancaria mostró un ligero incremento, al pasar de 1.65% en marzo de 2025 a 1.71% en el mismo mes de este año. En cuanto a las expectativas para la colocación de crédito del próximo trimestre , los bancos con mayor participación en el mercado esperan que se mantenga el dinamismo en el crédito y será en los bancos con menor participación de mercado los que vean un aumento en la demanda de financiamiento, de acuerdo con la encuesta del banco central. Moody’s Local espera que pese a este acuerdo firmado el año pasado, los bancos tomen menos riesgos al momento de colocar créditos en el portafolio de pymes ante el entorno de incertidumbre generado por las dinámicas de la economía y las presiones de Estados Unidos. Y como una de las herramientas que está generando interés es la Inteligencia Artificial (IA), en la encuesta de Banxico se destaca que en los siguientes meses no se espera que el crédito que piden a los bancos se use para invertir en IA. «Algunos de los bancos señalaron haber observado un aumento moderado en la demanda atribuible a la inversión por este motivo», destaca la encuesta. Un reporte de Niva, una plataforma de IA diseñada para automatizar los procesos de verificación, destaca que en un momento en el que el país busca acelerar la inversión y ampliar el acceso al crédito bajo el Plan México, el reto es garantizar que las instituciones puedan llegar a las empresas que lo necesitan. Las metas del Plan México implican, de acuerdo con la empresa, un crecimiento significativo en el número de pymes que deberán integrarse al sistema financiero en un periodo relativamente corto. ]]>
El Plan México busca un crecimiento sostenido de la economía de 3% en 2030
El Plan México , que es la estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum para retomar el crecimiento económico del país, busca llevar el crecimiento del PIB a 3% cada año , a partir de 2030, aseveró el secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora. Este Plan , “tiene un conjunto de variables centrales; llevar la inversión como parte del PIB del 25% en 2026, al 28% en 2030 , y crear con ello 1.5 millones de empleos especializados para 2030, y lograr un crecimiento sostenido de largo plazo de 3% por año”, dijo en su ponencia “Inversión y crecimiento para el desarrollo compartido de México”, en la Cátedra Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) 2026 de la Facultad de Economía de la UNAM. Las variables que van ayudar a sostener estos objetivos, son logros que ya están en curso, como 29 Polos de Desarrollo , de los cuales 11 ya están en operación, 14 nuevos, y cuatro en evaluación. Inflación bajo control “Este tema es muy importante. Todo desarrollo es regional. Todo desarrollo acaba en un territorio, acaba en una ciudad, acaba en parques industriales. Acaba en pueblos de crecimiento, en clústers, en sustento físico urbano. Creo que este aprendizaje de la estrategia de crecimiento en Polos de Desarrollo muy concretos es una de las partes más importantes de la estrategia de crecimiento económico”, dijo Amador Zamora. Destacó que esas geografías se deberán conectar, por lo que se tiene la meta del desarrollo de 3,000 kilómetros de trenes de pasajeros hacia 2030. Además, como parte del impulso a la economía, se busca elevar el contenido nacional en la cadena de valor de 16.3% a 19% en 2030, lo que permitirá ganar un crecimiento potencial de al menos 1.5% adicional. El funcionario destacó que la política de bienestar social se ha impulsado en un contexto donde la inflación se encuentra bajo control y dentro de los márgenes de variabilidad del banco central. Agregó que las acciones de política monetaria, han sido apoyadas también de manera puntual y competente por la política de estímulos fiscales para estabilizar los precios de la energía. “Esto implica una sincronía, digamos, una sincronía en el tiempo de las distintas herramientas de política económica. Además, el consumo privado ha mostrado una resiliencia notable entre las grandes variables macroeconómicas del país, a pesar, digamos, de las dificultades de la economía global.”, culminó el titular de la SHCP. ]]>