Starbucks creó una mezcla mexicana de café que llegará a 22 mercados en 2026
El café mexicano tomará un papel protagónico en 2026. Starbucks creó una mezcla de origen nacional que estará disponible a partir de enero del próximo año y que llegará a veintidós mercados en el mundo. La empresa atraviesa una fase de mayor tracción y el mercado mexicano sobresale como uno de los pilares de ese avance. “Es el país más importante para Starbucks en Latinoamérica y está en el top siete mundial”, explica Ricardo Arias, presidente para Starbucks Latinoamérica y el Caribe. Esa posición se refleja en los planes de crecimiento. La compañía abrirá más de 50 tiendas en 2026 y alcanzará la tienda 1,000 , impulsada por su alianza con Alsea . El lanzamiento también está conectado con cambios profundos en el consumo. El tostado ligero gana espacio entre los jóvenes, el café helado dejó de ser estacional y las mezclas más brillantes se volvieron parte de la conversación diaria. Sergio Álvarez, senior manager de coffee development, lo define como una transición natural hacia perfiles más amables. “Este café está pensado para quien apenas empieza a acercarse al café negro. Es más delicado, más elegante y más fácil de tomar, algo que conecta muy bien con las nuevas generaciones”, dice. A esto se suma una señal del consumidor mexicano, pues crece la búsqueda de productos con mayor transparencia en el origen y un interés más directo por el trabajo de pequeños caficultores. El país vive una etapa en la que el café de especialidad gana terreno y donde el origen empieza a tener el mismo peso que la marca. La nueva mezcla nació en el centro de investigación agronómica de Starbucks, donde cualquier desarrollo toma entre 12 y 18 meses. El equipo partió de los sabores más pedidos en tienda y los llevó a una versión más precisa en acidez, aroma y balance. Para Álvarez, esta edición tiene una identidad propia porque retoma lo que ocurre en la barra y lo traduce en un café que no existía en el portafolio. El movimiento adquiere mayor significado cuando se compara con otros mercados. Starbucks compra café en cerca de 30 países, aunque más de la mitad proviene de Latinoamérica, lo que mantiene a la región en el centro de su abastecimiento global. Brasil y Colombia tienen más volumen, pero ninguno cuenta con una red de tiendas capaz de escalar un café local a la magnitud que permite México. En Europa, el consumo avanza, pero ningún país de la región figura entre los siete mercados más grandes del mundo para la marca. México reúne algo que no es común y es una demanda elevada, capacidad operativa y un consumidor dispuesto a probar cafés de origen. Ese equilibrio explica por qué este lanzamiento puede convertirse en un modelo para la compañía. Las regiones productoras de Chiapas, Veracruz, Puebla y Oaxaca aportan altura, acidez y atributos sensoriales reconocidos a nivel internacional. “No es posible que no tengamos un café de México. Es así de importante para nosotros”, señala Ritesh Sharan, director del Global Agronomy Center. El trabajo técnico también avanza en otro frente elevar la productividad del campo mexicano. La producción pasó de cuatro a alrededor de seis o siete sacos por hectárea y la siguiente meta es llegar a diez sin ampliar la superficie cultivada. “Queremos que los productores obtengan más de su misma tierra”, explica Sharan. La expectativa es que una mejor productividad se traduzca en ingresos más estables para los caficultores y en una oferta más consistente para la cadena. La edición especial fortalece además la conexión emocional con el origen. En México, cualquier espresso que sale de la barra se prepara con café nacional, una decisión que forma parte de la identidad de la marca en el país. Arias ve en ello una oportunidad para proyectar esa historia en otros mercados. “Queremos que el consumidor mexicano se sienta honrado del café que toma y que también represente al país fuera de México”. El lanzamiento de 2026 amplía el portafolio y también prueba hasta dónde puede llegar México dentro de una categoría impulsada por origen, narrativa y escala global. Si la mezcla tiene buena recepción en los 22 mercados, el país podría convertirse en un punto de desarrollo para nuevos productos de café de origen en el futuro. Es el inicio de una etapa en la que México aspira a pasar del campo a la estrategia global de la marca. ]]>
Disney pierde 4 mdd a diario por disputa con YouTube TV
La disputa entre Disney y YouTube TV , el servicio de televisión en vivo de Google, ha dejado a millones de suscriptores en Estados Unidos sin acceso a canales como ESPN, ABC o FX, pero también está generando pérdidas millonarias diariamente. Desde que ambas compañías no lograron renovar su contrato de distribución a finales de octubre, Disney pierde cerca de 4 millones de dólares diarios, según estimaciones de la firma global de servicios financieros Morgan Stanley. El conflicto gira en torno al precio que YouTube TV debe pagar por transmitir los canales de Disney. La empresa de Mickey Mouse sostiene que Google se niega a pagar una tarifa “justa” por sus contenidos, mientras la tecnológica argumenta que Disney está exigiendo aumentos “sin precedentes” que obligarían a subir el costo de la suscripción. Ante el desencuentro, los canales de Disney quedaron fuera de la plataforma, un apagón que cumplió más de una semana. Si la disputa se prolonga, podría afectar a sus resultado trimestrales. Aunque el golpe es considerable, la empresa aún tiene margen de maniobra, pues puede redirigir parte de los usuarios afectados hacia sus propios servicios como la app de ESPN o directamente a Disney+. La otra cara de la moneda es Google, que también enfrenta pérdidas. Una encuesta citada por Variety revela que uno de cada cuatro usuarios en Estados Unidos ha cancelado o planea cancelar su servicios por falta de los canales de Disney. Para reducir el impacto, YouTube TV ofreció un crédito de 20 dólares a sus clientes activos, una medida que podría costarle hasta 200 millones de dólares si sus cerca de 10 millones de suscriptores decidieran reclamar. El caso entre Disney y Google ocurre en un momento especialmente sensible: la televisión tradicional pierde terreno frente al streaming, los derechos deportivos se encarecen, y las plataformas digitales compiten por márgenes cada vez más estrechos. En este contexto, cada contrato de distribución se convierte en una batalla por quién retiene más poder sobre el público y sobre los ingresos publicitarios. Aunque el conflicto afecta únicamente al mercado estadounidense -donde opera YouTube TV-, analistas de Morgan Stanley y CFRA Research señalan que podría servir como precedente para futuras negociaciones globales entre plataformas tecnológicas y productoras de contenido. En Latinoamérica, por ejemplo, los canales de Disney se distribuyen mediante acuerdos independientes con operadores locales, pero un aumento sostenido de tarifas en EE.UU. podría eventualmente trasladarse a otros mercados. Expansión busco a The Walt Disney Company para conocer si la empresa está tomando medidas para mitigar las pérdidas o acelerar la negociación con Google, pero hasta el momento de la publicación de este artículo no obtuvo respuesta. ]]>
Un tribunal de EU bloquea temporalmente orden de deshacer alianza entre Delta y Aeroméxico
Un tribunal de apelaciones de Estados Unidos suspendió temporalmente la orden de una agencia gubernamental de obligar a Delta Air Lines y Aeroméxico a disolver una empresa conjunta antes del 1 de enero. Las aerolíneas habían interpuesto una demanda para bloquear la orden del Departamento de Transporte estadounidense (USDOT) de derogar la empresa conjunta, de casi nueve años de antigüedad, que permite a las compañías coordinar la programación, los precios y la capacidad de los vuelos entre ambos países. «Colusión legalizada» La orden se emitió en septiembre como parte de varias medidas estadounidenses dirigidas al sector de la aviación de México por motivos de competencia. Los transportistas afirmaron que se enfrentaban a costos sustanciales que no podrían recuperar aunque un tribunal confirmara posteriormente el acuerdo. La resolución judicial, tomada por un panel de tres jueces a última hora del miércoles, citó una decisión judicial anterior sobre la norma para bloquear temporalmente las acciones administrativas. Delta dijo que apreciaba «la decisión del tribunal de pausar la liquidación de la asociación estratégica Delta/Aeroméxico mientras revisa la validez de la orden del Departamento de Transporte». Aeroméxico, por su parte, señaló en un comunicado que la empresa conjunta se mantendría mientras el caso judicial sigue su curso. El USDOT declinó hacer comentarios. La semana pasada, los Departamentos de Justicia y Transporte calificaron la empresa conjunta de «colusión legalizada» que controla «casi el 60% de las operaciones en la cuarta puerta de entrada y salida internacional más grande de Estados Unidos», citando los vuelos a Ciudad de México. Delta, que tiene una participación del 20% en Aeroméxico, también ha argumentado que la administración del presidente Donald Trump está sometiendo a la empresa conjunta a un estándar más estricto que otras empresas como United Airlines y ANA. El Gobierno estadounidense ha dicho que los problemas anticipados de la empresa incluyen tarifas más altas en algunos mercados, capacidad reducida y desafíos para las aerolíneas estadounidenses debido a la competencia inadecuada. En acciones separadas el mes pasado, la administración Trump revocó la aprobación de 13 rutas de aerolíneas mexicanas hacia Estados Unidos y canceló todos los vuelos combinados de pasajeros y carga de compañías aéreas del país latinoamericano hacia su vecino del norte desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles de la Ciudad de México. El secretario de Transporte, Sean Duffy, dijo que México «canceló y congeló ilegalmente vuelos de aerolíneas estadounidenses durante tres años sin consecuencias». La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, dijo anteriormente que no está de acuerdo con la decisión de Estados Unidos de revocar la aprobación de las 13 rutas. ]]>
Nuevo León atrae millonaria inversión para data center
Este jueves, Alberto Verdusco y Diana Zavala comentan la inversión de 1,000 millones de dólares para la construcción de un centro de datos verde en Nuevo León y la iniciativa del gobierno federal para impulsar la industria de Inteligencia Artificial en el país. También te cuentan sobre otros temas: – Ciudades mundialistas ganan atractivo en plataformas; hay riesgo por alza de precios – La nueva Corte tendrá su primera ‘prueba de fuego’ con litigios de Salinas Pliego – El campo de Estados Unidos se atrinchera para salvar el T-MEC – Lecciones de Ámsterdam y París sobre cómo cambiar los autos por bicis en la CDMX ]]>
Después del Buen Fin: ver mejor para vender mejor
Cada noviembre, el Buen Fin se ha convertido en un termómetro de la economía mexicana, pero también, en un espejo de cómo consumimos y cómo operan las empresas que nos venden. Este año, más allá de las cifras y los descuentos, me quedo con una conclusión: ver mejor es vender mejor. Del instinto al dato El reto cultural Durante estos días, he visitado tiendas, centros de distribución y pequeños comercios. Todos enfrentan el mismo reto: cumplirle a un cliente que ya no tiene paciencia. Quiere encontrar el producto que vio en línea, recibirlo cuando se prometió y vivir una experiencia sin tropiezos. Parece obvio, pero en la práctica eso exige una coordinación casi perfecta entre lo físico y lo digital. He trabajado muchos años cerca del retail, y puedo decir que el Buen Fin ya no es una carrera por bajar precios, sino una prueba de precisión. Los consumidores no perdonan la falta de información: si una tienda promete algo que no puede entregar, la conversación se traslada en segundos a las redes sociales. En un mundo tan competitivo, la confianza se ha vuelto el nuevo capital. Antes, los comercios confiaban en la experiencia de su personal o en su “olfato” para anticipar qué se vendería más. Hoy, eso ya no basta. Las empresas que realmente triunfan son las que tienen la capacidad de ver en tiempo real lo que está pasando: cuántos productos quedan, dónde están, qué demanda crece y cuál se detiene. No se trata de tecnificar el negocio por moda, sino de tomar decisiones sustentadas y menos impulsivas, de pasar del instinto al dato. El gran cambio no lo está provocando la tecnología, sino la forma de pensar. Una mentalidad que asume que la improvisación no es estrategia, y que la información no sirve si no se comparte y se utiliza. Lo más difícil no es adoptar nuevas herramientas, sino cambiar hábitos. Todavía escucho a muchos empresarios decir “mi negocio no necesita eso”, cuando en realidad todos necesitamos entender mejor nuestro entorno. Ser digital no es tener una app; es ser consciente de que lo que no se ve, no se controla. Y en estos días de Buen Fin, eso se vuelve evidente. Lo mismo aplica para el trabajo interno: cuando los equipos cuentan con información clara, trabajan con menos estrés y más confianza. Saber dónde está el producto o qué pedido tiene prioridad no es un lujo, es lo que permite que todo fluya. Un cambio de visión El Buen Fin de este año nos deja una enseñanza: la venta rápida ya no es suficiente si no viene acompañada de claridad y coherencia. El consumidor mexicano está más informado y conectado que nunca. No busca solo precio, sino cumplimiento. Por eso creo que la visibilidad no es un asunto tecnológico, sino de responsabilidad. Ver mejor significa prometer con precisión. Significa respetar el tiempo de las personas, dentro y fuera de la empresa. El Buen Fin termina, pero su lección permanecerá: la visibilidad ya no es una ventaja competitiva, es una condición básica para sobrevivir. Las empresas que aprendan a mirar con claridad —a sus clientes, a sus procesos y a sus equipos— serán las que construyan relaciones más duraderas. Porque al final no se trata de vender más, sino de vender mejor. Y eso solo se logra cuando se ve mejor. _____ Nota del editor: Ernesto Hernández es Gerente General de Zebra Technologies México. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Cómo aprovechar la publicidad contextual para vender más en el Buen Fin 2025
El Buen Fin ya no es solo una temporada de descuentos. En los últimos años se ha convertido en un laboratorio de comportamiento del consumidor, en una vitrina de innovación digital y, cada vez más, en un termómetro de la madurez del comercio electrónico en México. Se acerca la edición de este año y el ecosistema digital mexicano se prepara para romper nuevos récords de ventas, impulsado por un consumidor más informado, más conectado y, sobre todo, más exigente. De acuerdo con el más reciente estudio de eMarketer , Mexico Ecommerce Market Shares 2025 , el comercio electrónico en México continuará su expansión acelerada, con una proyección de 12,850 millones de dólares en ventas incrementales en los próximos dos años. Esta cifra no solo confirma el dinamismo del sector, sino que consolida al país como uno de los seis mercados del mundo donde el retail ecommerce superará el 20% hacia 2029 . Además, México ya representa más de un tercio del ecommerce total de América Latina, y esto lo convierte en un terreno clave para la competencia entre jugadores globales y locales. ¿Qué oportunidades aparecen? Este contexto de crecimiento sostenido marca un punto de inflexión para el retail digital mexicano. En pocos años, el país pasó de ser un mercado emergente a convertirse en un espacio de alta sofisticación tecnológica , donde la segmentación precisa, la medición de resultados en tiempo real y la creatividad basada en datos se han vuelto indispensables para competir. El consumidor mexicano ha dejado de ser un receptor pasivo de mensajes; hoy demanda relevancia, experiencias útiles y coherencia entre canales. Durante el Buen Fin, esta exigencia se amplifica. Se trata de un periodo de alta intensidad comercial donde la atención del consumidor es limitada y la competencia por esa atención es feroz. Aquí, la diferencia entre una campaña que vende y una que pasa desapercibida radica en el uso inteligente de los datos : entender cuándo, dónde y por qué el consumidor está dispuesto a comprar. Aunque el liderazgo de Mercado Libre y Amazon con un 40% de las ventas totales este año, aún existe un 60% del mercado disponible para nuevos jugadores , marcas emergentes y retailers que estén dispuestos a innovar. Este espacio representa una oportunidad estratégica para quienes entiendan que competir en el ecosistema digital no se trata solo de precio, sino de relevancia. Hoy las marcas deben asumir que la publicidad efectiva es aquella que construye valor en cada interacción. En lugar de saturar a las audiencias con mensajes genéricos, el reto está en ofrecer contenido que responda a la intención y al contexto del usuario . La publicidad programática contextual permite precisamente eso: usar señales de intención y comportamiento en tiempo real para ajustar el mensaje, la creatividad y la oferta de manera dinámica. En este sentido, el Buen Fin 2025 se perfila como una oportunidad única para que los retailers mexicanos y globales consoliden su presencia digital. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Ventas Online (AMVO) , el 51% de los consumidores planea gastar igual que el año pasado, un 24% más y un 25% menos. Estas cifras muestran un entorno de consumo segmentado, donde conviven distintos perfiles de comprador: desde el que busca promociones agresivas hasta el que prioriza conveniencia y valor agregado. Esa diversidad de comportamientos exige estrategias de comunicación personalizadas. Las marcas que comprendan las motivaciones detrás de cada tipo de consumidor (el racional, el impulsivo, el planificador o el explorador digital), podrán diseñar mensajes que realmente resuenen. El timing preciso , la ejecución omnicanal y la coherencia narrativa son hoy factores determinantes para construir campañas efectivas. Otro aspecto crucial es la convergencia entre performance y branding. Las campañas de alto rendimiento no deben limitarse a la conversión inmediata; deben también construir confianza y recordación. El consumidor mexicano, especialmente en temporada de promociones, busca señales de seguridad, claridad en las ofertas y experiencias sin fricciones. Integrar inteligencia artificial, análisis predictivo y segmentación dinámica permite a las marcas no solo vender más, sino vender mejor. El crecimiento del ecommerce mexicano es una invitación a repensar la manera en que las marcas construyen relaciones con sus audiencias. Ya no se trata de lanzar campañas aisladas, sino de mantener un diálogo constante, sustentado en datos y en una comprensión profunda del contexto. La personalización dejará de ser una ventaja competitiva para convertirse en una condición básica del éxito digital. En el fondo, el Buen Fin 2025 será mucho más que una fecha en el calendario de ventas: será una prueba de precisión estratégica . Las marcas que logren combinar datos, contexto y creatividad para generar relevancia en cada interacción serán las que realmente capitalicen esta temporada. Porque en el nuevo retail digital, no gana quien más invierte, sino quien mejor entiende al consumidor . ____ Nota del editor: Karen Moreno es Directora de Ventas para Latam de StackAdapt. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
¿La Inteligencia Artificial ya tiene intuición?
Todos hemos dicho “intuyo que…”. Ese latido es atajo y brújula: decide rápido, ahorra energía y nos mantiene a salvo. Hoy, los sistemas de IA también aciertan “a primer golpe de vista”. ¿Eso es intuición? Sí, en un sentido funcional. Pero no es —ni será— la intuición biológica que protege La Vida. Ahí está la clave de este debate. Consideremos que la intuición humana es parte de lo que la psicología denomina Sistema 1 : procesos estocásticos, veloces y automáticos que operan con muy poco esfuerzo consciente y guían decisiones cotidianas bajo incertidumbre. Son útiles, pero falibles; su valor evolutivo está en decidir ya, no en decidir perfecto. Esa es la idea central de Kahneman. ¿Por qué es tan potente? Porque condensa 4,000 millones de años de aprendizaje biológico en señales que el cuerpo traduce a “sí” o “no” con un costo energético mínimo. Contemplemos que la vida, en términos de Schrödinger, lucha contra la entropía, esa fuerza incesante que lo condena todo a la dispersión y pérdida de energía, con “entropía negativa”: conservar orden y prevalecer. Ese impulso confeccionó patrones instintivos, emocionales y sintientes como reacciones automáticas frente a los estímulos que experimentamos e incluso la consciencia misma. La hipótesis del marcador somático de Damasio lo explica con precisión: el cuerpo “etiqueta” opciones con estados viscerales que aceleran la decisión cuando calcular todo sería inviable. No reemplaza la razón; la prepara y la guía. Por eso “sentimos” que algo está bien antes de poder demostrarlo. ¿Y la IA? Los modelos actuales aprenden patrones desde millones de ejemplos y estiman probabilidades para elegir la “siguiente mejor” acción o palabra. Ese mecanismo, observado desde fuera, se parece al Sistema 1: respuesta rápida, cálculo implícito de riesgos y ahorro de energía cognitiva del usuario. Aún más allá, en un artículo científico reciente en Frontiers in Artificial Intelligence propongo un potencial ciclo creativo tri-proceso análogo al humano: generación (explorar), crítica (evaluar) y control adaptativo (regular la amplitud de búsqueda). Esta arquitectura (Generative System 3) integra algo más que pura predicción y acerca a la máquina a un “sentido práctico” que ajusta su exploración en tiempo real. El matiz es esencial: las analogías cerebro–modelo son funcionales, no literales. No afirmamos que un LLM (como ChatGPT) “sienta”, sino que puede implementar bucles que desempeñan roles análogos a nuestra ideación rápida, evaluación focalizada y metacontrol. Dicho marco distingue la “intuición algorítmica” como estimación probabilística eficiente con regulación interna, medible por novedad, utilidad y diversidad, y con firmas conductuales falsables. Es ingeniería con criterio, no antropomorfismo. Entonces, ¿la IA ya tiene intuición? En términos operativos, sí: dispone de mecanismos que imitan el resultado funcional del Sistema 1 —decidir rápido con base en experiencia estadística— e incluso empieza a regularse para “saber” cuándo explorar y cuándo concretar. Pero no tiene tu arquitectura biológica, ni marcadores somáticos, ni una historia evolutiva orientada a proteger la vida. Su “intuición” no duele, no late y no teme; optimiza objetivos que nosotros definimos. Esa diferencia no es un detalle: es la frontera ética y civilizatoria. La buena noticia es complementaria. Usa la IA como segundo sistema rápido-intuitivo para ampliar tu campo visual y reducir sesgos, pero honra tu intuición biológica como primer sensor de riesgo y de sentido. Combina tu Sistema 1 con tu razón (Sistema 2) y tu metapensamiento creativo —lo que he llamado Sistema 3— para decidir mejor en contextos altos en incertidumbre. Valora tu intuición: es el eco comprimido de la vida que te trajo hasta aquí. Celebra, a la vez, la “intuición” de la IA como herramienta: veloz, útil y auditada. Que la máquina te ayude a ver; que tu cuerpo y tu consciencia te ayuden a elegir. Tecnología para explorar; humanidad para cuidar y crear. ____ Nota del editor: Juan Carlos Chávez es Profesor de Creatividad y Etología Económica en el sistema UP/IPADE y autor de los libros Sistema 3: La Mente Creativa (2025), Homo Creativus (2024), Biointeligencia Estratégica (2023), Inteligencia Creativa (2022), Multi-Ser en busca de sentido (2021), Psico-Marketing (2020) y Creatividad: el arma más poderosa del Mundo (2019). Es director de www.G-8D.com Agencia de Comunicación Creativa y consultor de empresas nacionales y transnacionales. Encuentra sus libros en Amazon y síguelo en Facebook , Instagram , YouTube y LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Latinoamérica, una región en la que los extremos políticos ganan fuerza
Latinoamérica se ha convertido en una región en la que los extremos políticos ganan cada vez más espacios. Las próximas elecciones en Chile, que podrían definirse entre un candidato de extrema derecha o uno de izquierda, como una muestra de la polarización que avanza en la región. El malestar social, las contiendas electorales reñidas y el estancamiento legislativo a menudo se atribuyen a los altos niveles de polarización. La creciente polarización política es una tendencia mundial; sin embargo, Latinoamérica es la región donde más ha aumentado la polarización en los últimos 20 años, de acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que cita información de Variety of Democracies (V-Dem). A principios de la década de 2000, Latinoamérica obtuvo un puntaje muy por debajo del promedio mundial y fue la segunda región menos polarizada del mundo. Sin embargo, a partir de 2015, la polarización comenzó a crecer más rápido que el promedio mundial, superándolo alrededor de 2017. El aumento de la polarización coincidió con una disminución constante en la proporción de ciudadanos que se identifican como ‘moderados’. De acuerdo con un artículo de investigadores de la Universidad de Quito, que analiza diversas encuestas, el número de personas que se identificaban como “moderados” disminuyó 12 puntos porcentuales entre 2010 y 2017. Al mismo tiempo, en el mismo periodo hubo un incremento continuo de personas que se identificaban como de “extrema izquierda”, así como un crecimiento moderado de aquellos que se consideraban de “extrema derecha”. El artículo también señala que hubo una disminución muy significativa en la tasa de no respuesta a la pregunta de auto-ubicación ideológica, lo que sugiere que los ciudadanos se están identificando cada vez más a lo largo del eje izquierda-derecha. Esto demuestra que el centro está perdiendo terreno frente a ambos extremos. Actualmente, Latinoamérica se encuentra entre las regiones más polarizadas del mundo, solo superada por Europa del Este y Asia Central, de acuerdo con el PNUD. ¿Por qué la polarización avanza en Latinoamérica? Para explicar el aumento de la polarización, especialistas en ciencia política señalan que cuantas más personas se identifiquen con un grupo dado y más características compartan, más fuerte será su sentido de identificación con este grupo. Al mismo tiempo, cuanto más se identifican con un grupo, más fuerte es la sensación de distanciamiento con otros que no comparten características específicas, entendida como alienación. Si bien este fenómeno de identificación existe desde hace mucho tiempo, la manera en la que recibimos información actualmente influyó en la polarización. “A medida que más personas obtienen sus noticias e información de las redes sociales y la web, los algoritmos crean cámaras de eco o filtros de burbujas para decidir qué tipo de información se muestra en función del historial de búsqueda y las redes de un usuario”, indica el PNUD en un artículo. Los algoritmos de las redes sociales suelen promover la creación de burbujas ideológicas que tienden a confirmar creencias políticas preconcebidas. Otro factor que explica el incremento de la polarización en la región es el surgimiento de élites políticas populistas. Algunos especialistas sitúan la irrupción de Hugo Chávez en la política venezolana como uno de los preámbulos para el despertar de nuevos liderazgos populistas en la región. Estos líderes suelen simplificar los problemas que afectan a la población, y la creación de una narrativa de ‘ellos contra nosotros’ contribuye significativamente a la polarización política, señalan académicos de la Universidad de Georgetown. Estos movimientos a menudo aprovechan los agravios sociales, polarizando aún más a las comunidades y socavando los valores democráticos. A estas élites políticas les conviene alimentar la narrativa de ellos contra nosotros. Además de Chávez, otros ejemplos de líderes polarizantes en la región son los expresidentes Jair Bolsonaro, de Brasil, y Andrés Manuel López Obrador de México. La polarización entre países La polarización ideológica también afecta a las relaciones exteriores. Por cuenta de ella, Latinoamérica atraviesa una etapa de desintegración regional desde hace más de una década. Temas como la situación política de Venezuela han mostrado las mayores divisiones entre los países de la región. Mientras algunos países, principalmente gobernados por la derecha, rechazaron los resultados de las elecciones de 2024 que daban por ganador a Nicolás Maduro, otros como Cuba y Nicaragua se apresuraron a felicitar al líder venezolano. México, Colombia y Brasil —los tres gobernados por la izquierda— no condenaron el ataque y pidieron tiempo para analizar la situación y tomar acciones, sin que llegaran a ningún acuerdo concreto. Otro caso es el de México. Los gobiernos de Ecuador y Perú rompieron las relaciones diplomáticas con el país norteamericano después de que este brindara asilo político a líderes de los gobiernos de izquierda anteriores. “En momentos en que los bloques de países en el mundo suman fuerzas para enfrentar desafíos como el cambio climático, la inteligencia artificial, el hambre o incluso las posibilidades de una conflagración nuclear, América Latina se desintegra”, señaló el expresidente colombiano Ernesto Samper Pizano en un artículo para el diario El País. ]]>
La nube será la verdadera sede del Mundial 2026
Viajar para ver a tu selección de futbol es una fiesta que miles de aficionados en el mundo esperan cada cuatro años, pero la experiencia que conlleva es tan importante como conseguir entradas y gritar un gol. Ante esto, el Mundial de 2026 será una prueba de estrés sin precedentes, pues reúne 48 equipos, 104 partidos y 16 ciudades repartidas en México, Estados Unidos y Canadá. Más allá de la infraestructura deportiva, esta edición exigirá redes capaces de sostener millones de dispositivos conectados al mismo tiempo; movilidad urbana que no colapse ante la llegada de turistas; y plataformas tecnológicas que permitan orientar, proteger y mover multitudes. “Cada evento deportivo implica que las ciudades se tienen que volver más amigables con los turistas y la tecnología tiene todos los habilitantes para lograrlo”, señaló a Expansión Marcelo Castiglione, CEO de Sonda, una empresa integradora de tecnología que ha trabajado en la modernización del metrobús en México. En los últimos torneos, la conectividad es parte esencial de la experiencia futbolística. Rusia 2018 apostó por la fortaleza del 4G y Qatar 2022 por el despliegue masivo de 5G para sostener transmisiones en vivo, pagos sin contacto y aplicaciones oficiales. Para 2026, la FIFA establece como requisito la integración de redes LAN, cableado estructurado flexible y Wi-Fi de alta capacidad en estadios y zonas operativas. Sonda ya ha estado en procesos similares. Durante los Juegos Olímpicos de Brasil, explicó Castiglione, implementaron la infraestructura de comunicaciones en los estadios. En los Panamericanos de Chile desarrollaron aplicaciones para orientar a los asistentes y sistemas para coordinar en tiempo real la movilidad de los atletas. “Les pusimos geolocalización a todos los autos, como un mini Uber para que todo llegara a tiempo según el calendario de competencias”, precisó el ejecutivo. Ese tipo de soluciones, aseguró Castiglione, puede replicarse y ampliarse para un evento como el Mundial 2026, especialmente considerando la complejidad logística de tres países compartiendo sede. Para él, una de las claves es que estas inversiones no desaparezcan tras el silbatazo final. “No solo son oportunidades para el evento; son proyectos que fortalecen la seguridad, la conectividad y la movilidad, y que después se quedan en las ciudades sede” El ejecutivo recuerda proyectos como la tarjeta de pago sin contacto para el transporte público, primero en Chile y luego replicada en Colombia, Panamá, Argentina y Brasil; o las cámaras inteligentes que desde 2008 operan en Uruguay. En México, esta demanda tecnológica se cruza con retos estructurales. El país aún carga con un rezago en espectro radioeléctrico y capacidad de red respecto a sus socios norteamericanos, pero tiene la ventaja de tener una robusta red de centros de datos y jugadores que resguardan este tipo de data. Sin embargo, la Ciudad de México tiene una red pública de Wi-Fi con más de 21,500 puntos gratuitos, cifra que se busca ampliar a más de 34,000, de acuerdo con datos de la Agencia Digital de Innovación Pública de la Ciudad de México. Esta infraestructura será crucial para absorber el tráfico masivo fuera de recintos como el Estadio Ciudad de México y en los corredores turísticos donde convergerán visitantes de todo el mundo. Mientras tanto, Estados Unidos y Canadá se apoyan en la solidez de sus redes 5G y fibra óptica. Aunque también tienen retos en gestionar la densidad de visitantes. Ciudades como Nueva York, Los Ángeles, Toronto y Vancouver ya preparan sistemas de monitoreo urbano, paneles de información dinámica, señalización inteligente y capacidad reforzada en estadios. Toronto, por ejemplo, detalla en su documentación oficial que el Mundial dejará un “legado tecnológico” con mejoras en transmisión, conectividad y plataformas digitales que permanecerán más allá del torneo. En Estados Unidos, las ciudades sede operan bajo un enfoque de Transportation Systems Management and Operations (TSMO), es decir, sistemas capaces de ajustar frecuencias de transporte, semáforos, rutas y desvíos en tiempo real. Boston, Dallas y Kansas City ya anunciaron modificaciones en trenes suburbanos, refuerzos en metro y ampliación de corredores específicos durante los partidos. En Canadá, el gobierno federal comprometió inversiones dedicadas a movilidad segura, accesibilidad universal y gestión inteligente de flujos. El Mundial 2026 también llega en un momento donde la inteligencia artificial es parte central de la infraestructura urbana. Sonda ha integrado modelos de machine learning en cámaras y sistemas de transporte, además de automatizar centros de atención con agentes virtuales capaces de resolver hasta el 60% de los eventos sin intervención humana. “Si no incorporamos estas herramientas, nos quedamos fuera del mercado. La productividad se incrementa y los clientes lo esperan”, refirió Castiglione en torno a la urgencia de integrar este tipo de tecnología. ]]>
T-MEC, el circuito que mantiene encendida la industria de chips
La industria de semiconductores de Estados Unidos recalca un mensaje: América del Norte no compite con China si desatiende el acuerdo que permite que sus fábricas funcionen en sincronía. La Semiconductor Industry Association (SIA), que representa a las empresas responsables de casi toda la producción estadounidense, entregó a la Oficina del Representante Comercial un diagnóstico sobrio y una advertencia puntual. El T-MEC sostiene la competitividad del sector y cualquier decisión que modifique su estructura amenaza una arquitectura industrial creada con paciencia y capital pesado. Además de impulsar sectores manufactureros estadounidenses clave, el T-MEC ofrece una valiosa plataforma para consolidar el liderazgo de Estados Unidos en tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial (IA), mediante el fortalecimiento de las cadenas de suministro de semiconductores y la promoción del comercio digital abierto México, Canadá y Estados Unidos integran un circuito que permite que un chip nazca con un plano digital en Toronto, viaje a Guadalajara para pruebas, regrese a Texas para otra fase y termine instalado en un auto, un avión o un servidor. Ese ir y venir ocurre sin fricciones gracias al T-MEC. La SIA sostiene que cualquier cambio imprudente tendría efectos inmediatos en una industria que no tolera interrupciones, pero abre la puerta a mejoras. Las empresas necesitan certidumbre para plantas que tardan años en levantarse y para equipos que cuestan cientos de millones de dólares. La asociación subraya que el tratado redujo costos, preservó la propiedad intelectual y permitió una integración profunda en investigación, diseño y manufactura. Esa arquitectura convirtió a Norteamérica en un bloque con peso propio frente a la expansión asiática con un inductible liderazgo de Estados Unidos. En 2024, EU registró un superávit de más de 10,000 millones de dólares con México y de casi 800 millones con Canadá en comercio de semiconductores , indican datos de la Comisión de Comercio Internacional. De cara a la revisión del T-MEC en 2026, la industria de semiconductores tiene una petición: preservar las reglas de origen que refuercen la competitividad estadounidense y consoliden las cadenas de suministro de América del Norte. El sector plantea que esas normas consideren las diferencias entre los procesos actuales y los previstos para la fabricación de distintos tipos de chips. Reglas de origen ajustadas a las particularidades de cada segmento podrían ser decisivas para integrar los semiconductores producidos en Estados Unidos en una gama más amplia de bienes finales ensamblados dentro de la región. Pero también asoma una advertencia que gana peso en los círculos regulatorios. Sin mecanismos comunes de control, el T-MEC podría transformarse en una vía lateral para que actores externos filtren componentes provenientes de países con políticas industriales más agresivas. La industria pide un blindaje que incluya procesos de revisión de inversiones, coordinación en seguridad económica y vigilancia sobre flujos sensibles. Para los fabricantes, la protección del ecosistema debe ser tan rigurosa como la protección del diseño de un chip. El capítulo digital del tratado ocupa un lugar central en la carta. La industria considera que la libre circulación de datos permitió que América del Norte mantuviera proyectos de diseño con equipos distribuidos en múltiples husos horarios. La creación de un circuito integrado exige un intercambio continuo de información que no tolera restricciones ni impuestos. Los ingenieros dependen de datos que viajan cientos de veces durante un solo proyecto. La Semiconductor Industry Association pide ampliar ese capítulo e incorporar reglas sobre inteligencia artificial, ciberseguridad e interoperabilidad. Cada mejora, afirma, sostiene la posición de la región frente a Europa y Asia. La asociación dedica un espacio especial a la protección de secretos industriales. El T-MEC estableció sanciones severas contra el robo de diseños y la divulgación forzada de código fuente, celebra esas disposiciones y recuerda que la ventaja tecnológica depende de esa frontera jurídica, ya que un diseño filtrado equivale a años de inversión perdidos. Mientras Washington analiza nuevas medidas arancelarias, la SIA confía en que la revisión del tratado preserve el liderazgo de Estados Unidos en la competencia global por la producción de semiconductores y mantenga al país como el eje de una industria estratégica para la economía mundial. «Dadas las amplias consecuencias de imponer aranceles a los semiconductores, los equipos de fabricación de semiconductores y sus componentes, resulta fundamental mantener un régimen arancelario claro para los semiconductores y las tecnologías relacionadas, incluyendo el trato adecuado a los productos que cumplen con el T-MEC». ]]>