Un octubre histórico: exportaciones e importaciones suben a su nivel más alto

Octubre anota una marca histórica para el comercio exterior de México. Las exportaciones alcanzaron 66,133 millones de dólares y las importaciones sumaron 65,526 millones, las cifras más altas para un solo mes desde que existe registro. El avance se reflejó en un superávit comercial de 606 millones de dólares , un giro frente al déficit de 2,400 millones observado en septiembre. Detrás del cambio estuvo el repunte de los productos no petroleros, que pasaron de números negativos a un superávit superior a 2,700 millones. Las exportaciones crecieron 14.2% anual y las importaciones avanzaron 12.8%, de acuerdo con datos del Inegi. Las ventas al exterior tuvieron un impulso decisivo desde la manufactura, que subió 17.4% anual. Los mayores saltos se registraron en maquinaria y equipo especial con un avance de 110%, así como en productos de la minerometalurgia y en equipos eléctricos y electrónicos. Solo el sector automotriz mantuvo una caída de doble dígito (14%) por la menor demanda en Estados Unidos y otros mercados. Las exportaciones no petroleras dirigidas a Estados Unidos mostraron un crecimiento sólido de 17.1%. Los envíos al resto del mundo avanzaron 12.3%. Dentro del campo agropecuario aparecieron contrastes: el valor exportado se redujo 19.5% por las caídas en ganado bovino, jitomate, cebolla y aguacate, mientras que el camarón congelado y la pesca ofrecieron los mayores aumentos. Del lado de las importaciones, el país compró más bienes de uso intermedio, el corazón de la producción manufacturera, con un alza de 15.7%. Las adquisiciones de bienes de consumo subieron 10.7% y las de bienes de capital retrocedieron ligeramente. Entre enero y octubre, México acumuló un déficit comercial de 2,321 millones de dólares, una brecha menor a la del mismo periodo del año previo. ]]>

El peso cotiza estable en medio de feriado en EU

El peso mexicano cotizaba estable el jueves, en medio del feriado en Estados Unidos por el Día de Acción de Gracias, que restaba liquidez y una referencia para los mercados globales. La bolsa cae La moneda doméstica MXN= cotizaba en 18.34 unidades por dólar , con una pérdida del 0.01% frente al precio de referencia de LSEG del miércoles. «El peso inicia la sesión con pocos cambios… Destaca que el diferencial entre el máximo y el mínimo del tipo de cambio en la sesión es de 3.03 centavos, el menor desde el 1 de enero de este año (0.67 centavos) debido a que el mercado permanece cerrado en Estados Unidos por el Día de Acción de Gracias. Se espera baja volatilidad y poca liquidez», dijo Banco Base. A nivel local, el instituto de estadísticas publicó que México registró un superávit de 1,411 millones de dólares en la balanza comercial desestacionalizada de octubre. La bolsa mexicana caía en una sesión de feriado en Estados Unidos que quitaba liquidez y una referencia clave a los mercados. El índice líder S&P/BMV IPC .MXX , que agrupa a las acciones más negociadas del mercado local, perdía un 0.45% a 62,960.60 puntos poco después de la apertura. Los mercados en Estados Unidos permanecían cerrados por la festividad del Día de Acción de Gracias. México registró un superávit de 1,411 millones de dólares en la balanza comercial desestacionalizada de octubre. La balanza no ajustada por estacionalidad registró un superávit de 606 millones de dólares, según datos publicados el jueves. En la víspera, Banxico había bajado su expectativa para el crecimiento de la economía del país en 2025 a 0.3% desde 0.6% previo y también la de la inflación general a un 3.5% al cierre del año frente a un 3.7% previo. Las acciones de Wal-Mart de México WALMEX.MX restaban 1.23%, a 61.05 pesos, mientras que las de la operadora de restaurantes Alsea ALSEA.MX cedían 1.48%, a 49.16 pesos, y se ubicaban entre las que más retrocedían tras la apertura del mercado. Con información de Reuters ]]>

Alibaba lanza gafas inteligentes para competir con Meta

China no se quiere quedar atrás en ninguna de las tendencias tecnológicas de consumo. Así lo demostró Alibaba, empresa que anunció sus gafas inteligentes impulsadas por IA, las cuales van a rivalizar con las Meta Ray-Ban Display, pues además de contar con características similares, tienen un elemento diferenciador, una batería intercambiable. El gigante chino ya tiene disponibles a la venta las nuevas Quark AI Glasses, mismas que integran la IA de Qwan (la versión propietaria de ChatGPT) dentro del dispositivo y que permiten realizar diferentes funciones, como interactuar con el mundo real y la IA al mismo tiempo a través de sus cámaras o labores de traducción gracias a sus micrófonos. Al igual que el dispositivo de última generación de Meta, estos lentes son, en realidad, dos pantallas que se conectan vía internet a un asistente virtual para responder preguntas, además de que tienen la capacidad de tomar fotos o videos. Asimismo, Alibaba informó que todas las aplicaciones de la empresa se integrarán con este gadget, desde su sistema de pagos Alipay, hasta plataformas de streaming de música, como QQ Music o NetEase Cloud Music. Si bien la opción de Alibaba incluye un par de pantallas, no cuenta con un dispositivo externo para controlar las acciones del usuario, algo que sí sucede con Meta a través de la pulsera especial que funciona mediante gestos. El segundo distintivo es el precio, pues mientras las Meta Ray-Ban Display cuestan 799 dólares, las Quark AI Glasses tienen dos versiones de 540 y 270 dólares, respectivamente, cuyas diferencias son el tipo de panel que utilizan. Por último, la tercera gran diferencia es la batería. Según la empresa china, una carga es suficiente para que el dispositivo dure encendido alrededor de 24 horas, pero además la batería se puede intercambiar en el momento para ofrecer más autonomía, algo que no se había visto hasta este momento. Este dispositivo ya está disponible en China y, de acuerdo con Bloomberg, los envíos internacionales comenzarán a partir del próximo año, pero no se especificó cuáles mercados recibirán el dispositivo. A pesar de ello, este movimiento desde oriente es una demostración del potencial de los wearables impulsados por IA, y específicamente el de las gafas inteligentes, un mercado que para 2026, de acuerdo con pronósticos de Omnia, se espera supere las 10 millones de unidades. Para Alibaba, este esfuerzo también representa una forma de consolidarse en el mercado local, donde compite con rivales como Xiaomi o Xreal, además de apuntalar el dominio de su IA en las diferentes categorías donde tiene presencia. Gwen, su herramienta similar a ChatGPT, tan solo en su semana de lanzamiento registró 10 millones de descargas, mientras que su negocio de computación en la nube tuvo una aceleración en el último trimestre, al registrar un aumento del 5% en los ingresos hasta alcanzar los 34,800 millones de dólares en ese periodo. ]]>

Disminuye la pobreza laboral 0.8% en el tercer trimestre

El Inegi publicó este jueves su reporte trimestral sobre Pobreza Laboral (PL), con datos correspondientes al tercer trimestre del año , y registró una disminución en el porcentaje de trabajadores , cuyos ingresos no alcanzan para cubrir el costo de la canasta alimentaria. Sin embargo, también muestra una contracción en el ingreso real per cápita y una caída en la masa salarial total a nivel nacional. Ingreso real per cápita va a la baja A nivel nacional, el porcentaje de población en pobreza laboral pasó de 35.1% a 34.3% entre el tercer trimestre de 2024 y el mismo trimestre de 2025 —una reducción de 0.8 puntos porcentuales. En zonas rurales, la pobreza laboral prácticamente se mantuvo (de 48.5% a 48.4%), mientras que en zonas urbanas el descenso fue más marcado (de 30.7% a 30.2%). A nivel estatal, las entidades con mayor pobreza laboral continúan siendo las del sur y sureste. Chiapas, Oaxaca y Guerrero registraron 61.1%, 58.1% y 52.3%, respectivamente. En contraste, las entidades con menores porcentajes fueron Baja California Sur, Colima y Quintana Roo, con 13.4%, 18.4% y 19.4%, respectivamente. Aunque la pobreza laboral disminuyó, el ingreso laboral real per cápita —medido en pesos constantes con base en el primer trimestre de 2020— registró una leve caída: pasó de 3,346.45 pesos al mes en 2024 a 3,344.22 pesos en 2025. En el ámbito urbano la caída fue más pronunciada, mientras que en el rural hubo un pequeño incremento. Además, la masa salarial real —es decir, el total de ingresos laborales de la población ocupada sumados en todo el país— disminuyó 2.3% entre el tercer trimestre de 2024 y el de 2025, lo que significa una pérdida de casi 8,813 millones de pesos en términos reales. ]]>

Tres organizaciones aspiran a convertirse en nuevos partidos

Este jueves, Mónica Alfaro y Patricia Tapia hablan sobre las tres organizaciones que quieren conseguir su registro como nuevos partidos políticos nacionales, Somos México, Construyendo Sociedades de Paz y México tiene Vida, y los avances que han logrado para cumplir los requisitos. Además, explican estos temas: – Banxico recorta estimación para el PIB a 0.3% este año; mantiene 1.1% para 2026 – Nueva moneda de un peso circulará en diciembre; de 2 y 5 pesos van en 2026 – Hacienda lanza plan para formalizar ahorro, pagos y seguros – México rompe el equilibrio del T-MEC por flujo de acero no norteamericano – Solo tres datos bastan para estafarte online – México, la mejor selección femenina de Flag Football en el mundo ]]>

El “kill switch” digital de México enciende focos en el T-MEC

Rumbo a la revisión del T-MEC en 2026 , México quedó bajo la lupa de las grandes plataformas de música en línea . La Digital Media Association, que agrupa a gigantes como Amazon, Apple Music, Spotify, YouTube, Pandora y Feed.fm, advierte a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos que las reglas fiscales mexicanas para servicios digitales operan con un mecanismo que podría violar compromisos esenciales del acuerdo comercial. Ese mecanismo es el llamado «kill switch», una herramienta que permite bloquear el acceso de servicios extranjeros cuando no cumplen requisitos fiscales locales. El señalamiento apunta a una pieza clave de la legislación fiscal mexicana. Desde la reforma al IVA que entró en vigor en 2020, México permite que los operadores de telecomunicaciones bloqueen el acceso a servicios digitales extranjeros cuando no cumplen con obligaciones como registrarse ante el SAT, inscribirse al RFC, contar con representante legal, obtener firma electrónica o pagar el impuesto. Este apagón forzoso aplica solo a proveedores no residentes y, según DIMA, rompe con principios de trato nacional y no discriminación establecidos en los capítulos de Servicios Transfronterizos y Telecomunicaciones. Para la industria del streaming, el problema no es menor. Recuerda que estas plataformas sostienen a miles de artistas, productores, disqueras y gestores de derechos en América del Norte. Los miembros de DIMA son responsables de aproximadamente 84% de los ingresos por música grabada en Estados Unidos, y el streaming musical generó más de 14,000 millones de dólares en 2024. «La mayoría de los miembros operan a nivel internacional y todos ellos dependen de cadenas de suministro globales e interconectadas que son necesarias para el funcionamiento de una industria musical sólida que permita a los oyentes escuchar la música que quieran, cuando quieran, y que los artistas se conecten con sus fans y lleguen a nuevas audiencias en todo el mundo». También subraya que su operación exige un ecosistema digital predecible, sin barreras basadas en requisitos administrativos difíciles de ejecutar desde el extranjero. «Condicionar el acceso a las redes nacionales de telecomunicaciones al cumplimiento tributario, en lugar de a razones técnicas o de seguridad, genera una incertidumbre innecesaria y socava la previsibilidad que requieren los servicios digitales transfronterizos», apunta. La preocupación crece con lo que viene en 2026, pues la reforma al Código Fiscal obliga a las plataformas digitales a otorgar acceso continuo y en tiempo real a datos operativos para efectos tributarios. Si no cumplen, nuevamente enfrentarían el bloqueo de red. Esta combinación, advierte la asociación, abre riesgos adicionales en materia de seguridad de datos, y secretos comerciales, y contraviene el capítulo de Propiedad Intelectual del T-MEC, que protege información confidencial y no divulgada. DIMA sostiene que México utiliza un método de fiscalización “desproporcionado y discriminatorio”, ya que las medidas no aplican a proveedores locales y concentran la carga en los servicios extranjeros. En un sector donde la mayor parte de los ingresos se destina al pago de regalías, la posibilidad de desconexión automática del mercado mexicano se convierte en un obstáculo relevante para la inversión y la expansión de servicios. La preocupación de DIMA no es menor, pues México se consolida como uno de los mercados de streaming musical más importantes de América Latina. Al cierre de 2025 se proyecta que 77.4 millones de internautas, equivalentes al 80.1% de los usuarios de internet, escucharán música, podcasts o audiolibros mediante plataformas digitales, de acuerdo con un reporte de The CIU. De ese universo, 42.9 millones pagarán por algún servicio de audio y 14.3 millones mantendrán la suscripción activa de paga. Esa base sólida confirma que el país es un destino estratégico para el negocio del entretenimiento digital. Spotify conserva el liderazgo de las suscripciones de paga, siguen Apple Music, Amazon Music y YouTube Music. DIMA recuerda que la integración digital de América del Norte depende del acceso sin fricciones entre los tres países. La música en línea, dicen, transformó lo que antes eran mercados aislados en un territorio creativo unificado, donde artistas mexicanos, estadounidenses y canadienses circulan sin fronteras y encuentran audiencias nuevas. Cualquier barrera que afecte ese ecosistema, subrayan, daña la economía cultural regional. La revisión del T-MEC abre la puerta para corregir los desajustes, afirma la asociación. Insiste en que los tres países deben reforzar el compromiso con el trato no discriminatorio, eliminar obstáculos innecesarios y garantizar que el marco digital mantenga las condiciones de competencia. ]]>

El tiempo pasa, pero el oro sigue brillando

¡La apariencia! ¡El sabor! ¡El olor! ¡La textura! – así describía el villano Goldmember de Austin Powers su amor por el oro. Aunque su fascinación era más bien cómica, para muchos mercados emergentes, el atractivo del oro es real. Alternativas para exponerse al oro. Hay más de un camino para llegar a Roma En el mundo volátil de hoy, países como Perú, Kazajistán, Turquía, Egipto y Polonia se destacan por sus fuertes vínculos con el oro, ya sea como productores o como bancos centrales con importantes reservas de lingotes. Para muchos de estos países, el oro es más que una simple mercancía brillante. Es un colchón ante shocks externos y un símbolo de prudencia financiera. El mercado destaca al oro como un activo bien posicionado para beneficiarse del entorno global actual. Factores como menores tasas de interés en Estados Unidos, inflación persistente, mayor incertidumbre geopolítica, volatilidad en la política económica y el fortalecimiento de muchas monedas frente al dólar han incrementado el atractivo del oro como activo de reserva. Esta tendencia se observa no solo entre bancos centrales, sino también en el sector privado, donde la fuerte demanda de ETFs sigue respaldando los precios del oro. No es casualidad que el precio del oro haya alcanzado máximos históricos recientemente. En este contexto, una asignación de un dígito medio en oro es una opción interesante para que los inversionistas defiendan sus portafolios ante diversos riesgos. A medida que el precio del oro sube, algunos inversionistas pueden pensar que ya perdieron la oportunidad. No estamos de acuerdo con esa visión: nuestro análisis indica que las perspectivas para el oro siguen siendo sólidas. Además, para quienes dudan en sumarse a la tendencia, destacamos que existen diferentes maneras de exponerse al metal. Para quienes buscan invertir directamente en este commodity , tenemos la convicción de que la demanda por oro por parte de bancos centrales del mundo, inversores institucionales, e inversores minoristas sigue siendo sólida, lo que ayuda a mantener un piso en su valor. Para quienes buscan alternativas, una opción es vender opciones “put” sobre oro, lo que permite recibir un ingreso adicional a cambio de comprometerse a comprar oro si su precio cae por debajo de un nivel determinado; así, es posible obtener un rendimiento extra siempre que el precio se mantenga estable o suba. Una vía adicional consiste en invertir en empresas auríferas a través de ETFs, que ofrecen acceso a un portafolio diversificado de compañías del sector y permiten obtener exposición al oro de manera indirecta y eficiente. Otra forma de exponerse al oro es mediante riesgo soberano o corporativo. Perú, por ejemplo, se beneficia directamente de los precios altos del oro, ya que esto incrementa sus ingresos por exportaciones y fortalece tanto sus cuentas fiscales como externas. Kazajistán también destaca, con más del 60% de sus reservas internacionales en oro, lo que le permite aumentar sus colchones externos y reducir el riesgo soberano y cuasi soberano cuando los precios suben. Por su parte, Polonia ha realizado esfuerzos en los últimos años para incrementar significativamente sus reservas de oro, añadiendo una capa adicional de seguridad a sus activos. Desde opciones, a bonos soberanos de economías vinculadas al oro, hasta empresas auríferas, las alternativas abundan. El mensaje de los números es claro: en tiempos de incertidumbre, los inversionistas suelen redescubrir lo que perdura. Por supuesto, siempre existen riesgos a considerar—como una posible suba de tasas por parte de la Reserva Federal, cambios en la demanda de los bancos centrales o una expansión inesperada en la oferta de oro. En resumen, el entorno actual presenta oportunidades interesantes para quienes buscan en el metal dorado beneficios. Se trata de un activo viejo…pero aún muy cumplidor. _____ Nota del editor: Alberto Rojas es Senior Emerging Markets Strategist, UBS Global Wealth Management; Alejo Czerwonko es CIO Emerging Markets Americas, UBS Global Wealth Management. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a los autores. ]]>

El mundo tiene cerebros y pulmones: chips y centros de datos

Vivimos hiperconectados. Suena a cliché, pero es real. Te despiertas y revisas el clima en el celular. Scrolleas para ver qué pasó mientras dormías. Abres Uber para pedir un auto en segundos. Pides tu café desde otra app, pagas con tu smartwatch , prendes tu computadora y entras a una videollamada. Mientras tú avanzas en el día, la nube se encarga de que la canción correcta suene en el momento exacto. Y al final del día, Netflix ya eligió la serie perfecta para ti. El corazón invisible del mundo digital ¿Qué pasa dentro de un centro de datos? Energía, sostenibilidad y el dilema digital Los guardianes invisibles de nuestra vida conectada La IA acelera, los centros de datos responden Todo eso —absolutamente todo— sucede gracias a algo que casi nadie ve, pero que está en el centro de la vida moderna: los centros de datos. Más de una vez he imaginado que el internet “vive en el aire”, flotando como una nube mágica. Pero en realidad, tiene una dirección postal… o varias. Son instalaciones —a veces tan grandes como estadios, otras tan discretas como una bodega industrial— repletas de servidores, cables, ventiladores y chips: los pequeños cerebros que procesan y mueven la información del mundo. Un centro de datos es como una ciudad que nunca duerme. En lugar de calles y coches, tiene pasillos llenos de máquinas. En lugar de gente, tiene millones de transistores que laten a un ritmo constante. Son infraestructuras donde se guarda todo lo que hacemos en línea: fotos, correos, películas, pagos, mapas, documentos, memes, y hasta los modelos de inteligencia artificial que ahora escriben, dibujan y piensan con nosotros. Pocos los conocen, pero sin ellos, la economía, el entretenimiento y hasta los servicios públicos colapsarían. Si los centros de datos dejaran de funcionar, se apagaría medio planeta. Para que te des una idea: existen alrededor de 11,000 data centers repartidos alrededor del mundo y el número está en constante crecimiento debido a la alta demanda de procesamiento de datos —y ahora más que nunca, gracias a la Inteligencia Artificial (IA)—. Hoy en México ya contamos con decenas de centros de datos —alrededor de 50 a 60 según los registros públicos—, pero la industria proyecta que podrían llegar a más de 100 o hasta 200 en los próximos años. Por si no te enteraste, Amazon anunció recientemente que invertirá más de 5,000 millones de dólares en centros de datos en México, específicamente en Querétaro, con el objetivo de establecer una región digital y convertirse en un nodo líder para la nube en América Latina. Detrás de cada clic, hay un proceso que se ejecuta en alguna parte del mundo. Cuando mandas un mensaje, no viaja directamente de tu teléfono al del destinatario: hace escala en un servidor, se cifra, se procesa, se almacena y se entrega. Lo mismo cuando haces una videollamada: tu voz y tu imagen se convierten en datos, viajan a través de fibra óptica y se reconstruyen al otro lado. Todo en cuestión de milisegundos. Imagina eso multiplicado por los miles de millones de usuarios conectados al mismo tiempo. Es una danza coreografiada entre miles de centros de datos interconectados en distintos países, cada uno con la misión de mantener al mundo en marcha. Y detrás de esa danza hay un protagonista silencioso: el poder de cómputo. Cada interacción requiere que un chip procese instrucciones, cálculos y datos en tiempo real. Sin ese poder, nada funcionaría. Desde la navegación GPS de tu coche, hasta los análisis médicos, las transacciones bancarias y los servicios de IA, todo depende de procesadores que trabajan a una velocidad y una precisión que desafían la imaginación. Ya sé qué estás pensando: todo esto suena a que los centros de procesamiento de datos consumen mucha, pero muuucha energía. Y sí. De hecho, anualmente, consumen cerca del 2% de la energía mundial. Sería como mantener encendida toda la Ciudad de México durante más de 10 años sin apagar una sola luz. Y se estima que la demanda de energía para centros de datos crecerá hasta 175% para 2030. Ouch . Y es que el mundo digital no es etéreo. Es físico. Tiene peso, temperatura, consumo eléctrico y mantenimiento. Un centro de datos típico puede ocupar el equivalente a varios campos de fútbol y albergar miles de servidores funcionando las 24 horas, los 365 días del año. Por supuesto que mantener esa infraestructura no es tarea sencilla. Aunque hay centros de datos en los que se usa agua de mar para enfriar, y otros que están diseñados para funcionar bajo tierra o incluso bajo el océano, el calor que generan es enorme. Por eso, uno de los grandes desafíos tecnológicos es el enfriamiento. Aquí entra la innovación: desde sistemas de air cooling que aprovechan climas fríos naturales, hasta soluciones de enfriamiento líquido ( liquid cooling ) –como las desarrolladas por Shell en colaboración con Intel– que validan sistemas de inmersión total certificados para servidores de alto rendimiento. Esta nueva generación de tecnologías permite gestionar cargas intensivas —como IA y cómputo de alto rendimiento— con mayor eficiencia energética y menor impacto ambiental. Cada vez que usas un servicio en línea, hay energía detrás: electricidad para mantener los servidores, refrigeración para controlar la temperatura, y conectividad para transportar los datos. Es un precio que muchas veces no vemos, pero que existe. Por razones obvias, la sostenibilidad digital se ha convertido en un tema crítico. Las empresas que construyen y operan centros de datos están apostando por fuentes renovables, arquitectura eficiente y sistemas de gestión que optimicen el consumo energético. El objetivo es claro: alimentar la era digital sin apagar al planeta . La próxima frontera está en la eficiencia: chips más potentes pero que consuman menos energía; algoritmos que procesen datos de forma más inteligente; centros de datos modulares que se adapten a la demanda; mayor cantidad de datos que se procesen en el edge . Todo suma en la carrera por un mundo conectado, pero responsable. Si los centros de datos

Gemini 3, ¿el inicio de la singularidad?

Gemini 3 no es “otra versión” de Google. Es un salto de interfaz y de capacidad: razona mejor, entiende múltiples formatos a la vez y, por fin, responde no solo con texto, sino con tableros, imágenes y video generados a la medida. La pregunta ya no es qué sabe la IA, sino qué puede mostrar y ejecutar junto a nosotros. En sencillo: Gemini 3 es el modelo más inteligente de Google hasta ahora. Integra razonamiento más profundo, entiende y produce texto, imágenes, audio, video y código en una misma conversación, y maneja contextos largos para trabajar con documentos, videos o bases de datos extensas. Incorpora un modo de razonamiento avanzado (“Deep Think”) para problemas complejos y llega desde el día uno a productos clave: la app de Gemini, AI Mode en el buscador, AI Studio y Vertex AI para empresas. Además, aparece una experiencia “agéntica”: puede planear, encadenar herramientas y ejecutar pasos de principio a fin, desde prototipar interfaces hasta operar flujos de trabajo. Para desarrolladores, la API añade controles finos (por ejemplo, cuánto “piensa”, la resolución con la que procesa imágenes o video, y function calling robusto) y un ecosistema de construcción tipo IDE que eleva a los agentes a una superficie propia. Resultado: menos “prompts” y más tareas resueltas de extremo a extremo. Los “datos duros” ya muestran un rediseño social en marcha. El FMI estima que la IA impactará cerca del 40% del empleo global y alrededor del 60% en economías avanzadas; en muchos casos no elimina puestos, pero sí redefine tareas, salarios y trayectorias. El Foro Económico Mundial calcula que 23% de los empleos cambiarán a 2027, con 69 millones de nuevas posiciones y 83 millones que se extinguirán, un saldo neto negativo de 14 millones si no aceleramos la recapacitación. La OCDE ubica 27% de los trabajos en alto riesgo de automatización considerando IA y otras tecnologías, pero también reporta mejoras de seguridad y disfrute cuando la IA se integra bien. En el lado macro, McKinsey estima que la IA generativa podría sumar entre 2.6 y 4.4 billones de dólares al año en valor económico. La fotografía es clara: o convertimos la exposición en productividad y movilidad social, o amplificamos desigualdades. Aquí entra la novedad determinante de Gemini 3: la “respuesta-tablero”. En el buscador, la IA ya puede desplegar diseños visuales, simulaciones e interactividad generada al vuelo. En la app, el modelo crea imágenes de alta fidelidad y videos cortos con audio nativo para explicar, enseñar o vender; todo marcado con watermarks para trazabilidad. Con la API, la IA se vuelve pegamento: conecta herramientas, consulta bases de datos, invoca funciones y orquesta procesos. Esto permite pasar del “chat” al “control” de un flujo: ver métricas, comparar escenarios, generar un clip explicativo y disparar una acción en un CRM, todo en una misma sesión. En términos cognitivos, es un “Sistema 3” externo: fusiona intuición visual y rigor lógico para pensar con nosotros. La frontera ya no es solo la calidad del modelo, sino el diseño de estos tableros vivos y su acoplamiento responsable con datos, políticas y equipos. ¿Es el inicio de la singularidad? Si por singularidad entendemos un punto en que la experiencia cambia de fase, Gemini 3 se siente como un umbral: menos conversación, más ejecución visible. La decisión histórica es nuestra: usar este tablero para ampliar capacidades humanas, no para sustituirlas, y traducir inteligencia en progreso compartido. _____ Nota del editor: Juan Carlos Chávez es Profesor de Creatividad y Etología Económica en el sistema UP/IPADE y autor de los libros Sistema 3: La Mente Creativa (2025), Homo Creativus (2024), Biointeligencia Estratégica (2023), Inteligencia Creativa (2022), Multi-Ser en busca de sentido (2021), Psico-Marketing (2020) y Creatividad: el arma más poderosa del Mundo (2019). Es director de www.G-8D.com Agencia de Comunicación Creativa y consultor de empresas nacionales y transnacionales. Encuentra sus libros en Amazon y síguelo en Facebook , Instagram , YouTube y LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Lecciones del conflicto en Nexperia

El conflicto en Nexperia y sus implicaciones en la industria mundial, especialmente la automotriz, no sólo estuvo a punto de provocar un problema severo de abasto de semiconductores, semejante al experimentado durante la pandemia. Su evolución se está convirtiendo en un problema de gobierno corporativo, que evidencia un nuevo riesgo para las cadenas globales de suministro. ¿Quién está a cargo de las empresas y sus filiales en otros países, cuando sus gobiernos se enfrentan? Nexperia es una compañía de semiconductores con sede en Nimega, Países Bajos, que se desprendió de Philips en 2006, y fue adquirida en 2018 por Wingtech Technology, una empresa china que es en parte propiedad del gobierno de ese país. El 30 septiembre pasado, el gobierno de Países Bajos tomó el control de la empresa, ante sospechas de que estaba transfiriendo propiedad intelectual en semiconductores de la planta de Nexperia en Gran Bretaña hacia territorio chino. Igualmente, la versión es que la empresa estaba a punto de desmantelar la producción en Europa por completo. Ante ello, el gobierno chino bloqueó a su vez las exportaciones de la planta de Nexperia en su territorio. Esto se sumó a una suspensión de envíos de wafers (obleas) a otra de sus plantas de semiconductores en territorio chino por conflictos con la administración local. El resultado fue un nuevo riesgo de desabasto para la industria automotriz, que es uno de sus principales clientes en todo el mundo. En concreto, empresas como Mercedez Benz, Nissan, Volkswagen y Volvo manifestaron estar revisando sus inventarios para reasignar existencias a sus plantas, o bien anticiparon paros técnicos por escasez de semiconductores. Específicamente en México, empresas como Honda, General Motors y Ford anunciaron posibles paros en las próximas semanas como consecuencia de este problema. La mayoría de las empresas pasó de un abastecimiento just in time previo a la pandemia, a mantener pequeños inventarios, como una medida de prevención ante lo que parecía imposible antes: el rompimiento de la cadena de suministro. Por ello, los paros técnicos no se dieron inmediatamente, pero aún podrían suceder a lo largo de noviembre. La industria de autos también podría experimentar escasez en refacciones, si sus inventarios se canalizan a la producción, por ejemplo. En algunos momentos de la pandemia, se optó por producir vehículos sin algunos componentes no esenciales, pero igualmente dependientes de semiconductores, como botones de encendido, llaves remotas, cargadores inalámbricos y otros. Finalmente, podrían optar por cambiar completamente su cadena de suministro hacia otros competidores. Para dimensionar el efecto de la crisis en esta empresa, basta considerar que fabrica más de 100,000 millones de chips al año. Lejos de solucionarse, el problema pareció agravarse con los días. La planta de Nexperia en China comenzó a actuar de forma independiente, ignorando las ordenes desde Países Bajos, e incluso operando con cuentas bancarias independientes. Así lo denunció públicamente la empresa el 5 de noviembre. “Han dejado de operar dentro del marco de gobernanza corporativa establecido”. Esto es, la Nexperia de China pretendió fabricar y comercializar productos de forma independiente, utilizando las mismas marcas de su casa matriz en Europa. En respuesta, la Nexperia de Europa dejó de enviarle obleas para trabajar. En resumen, lo que sucedió durante la mayor parte de este conflicto fue que los gobiernos de ambos países (y de paso la Comunidad Europea) se enfrentaron, eliminando de facto las estructuras de gobierno corporativo que alguna vez estuvieron vigentes en una empresa que siempre fue privada. El 7 de noviembre, China levantó la restricción a la planta local para exportar chips, lo cual causó un respiro a la industria automotriz global. A cambio, el gobierno de Países Bajos parecía dispuesto a retirarse de la toma de control de la empresa en Europa. Aún no quedaba claro si reubicará en su puesto al director (de nacionalidad china) que había removido en el proceso. La industria automotriz global, y en especial la de México, junto con todas las demás industrias deberán tomar en cuenta este nuevo riesgo en las cadenas de suministro, que ya no tienen que ver con enfermedades, sino con la descomposición de la cadena de suministro global. El conflicto geopolítico entre Estados Unidos y China, que ha arrastrado evidentemente a Europa, tiene su principal expresión en la producción y el comercio. Como resultado, hay empresas estratégicas como ésta, en el ramo de semiconductores, que resultan intervenidas por los gobiernos de ambas partes. Aún si se logra detener este conflicto a tiempo, el riesgo de que un nuevo enfrentamiento entre potencias provoque una nueva crisis en la producción de automóviles en México es la nueva realidad para empresas y gobiernos. Es una razón más, también, para buscar el fortalecimiento de la industria de semiconductores en México. Las obleas se están volviendo más estratégicas que las tortillas. ____ Nota del editor: José Luis Jáuregui es catedrático de Posgrado en CETYS Universidad, Campus Mexicali. Escríbele a joseluis.jauregui@cetys.mx Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>