Banco Plata amplía línea de financiamiento en 300 millones de dólares
Banco Plata recibió una nueva ronda de financiamiento por 300 millones de dólares ; se trata de una ampliación de la línea que recibieron de 500 millones en diciembre pasado . El financiamiento lo desembolsó Oaktree, Macquarie Group, Fasanara Capital y Banco Covalto bajo la línea de crédito privado que Nomura dio en diciembre pasado. Los recursos se usarán para fortalecer la estrategia del banco y robustecer su base de fondeo en su etapa de crecimiento en México. Tras el inicio de operaciones y las rondas de financiamiento previos, Plata busca acelerar el crecimiento con una estructura de capital más diversificada que abarca capital, depósitos y deuda institucional. «Estos son algunos de los prestamistas institucionales más sofisticados a nivel global, y su compromiso con nuestra plataforma refleja la estructura de fondeo que estamos construyendo», dijo Marcos Kantt, director de Finanzas de Plata . En octubre del año pasado, Plata cerró una ronda de capital por 250 millones de dólares que duplicó su valuación, llevándola a 3,100 millones. Plata comenzó el proceso regulatorio para convertirse en banco en 2022 y en diciembre de 2024 recibió el permiso para operar como banco. A partir de entonces, el banco ha lanzado nuevos productos para crecer en el mercado: el más reciente es la funcionalidad de inversiones en ETFs y acciones de empresas que cotizan en la Bolsa de Estados Unidos. ]]>
Fotogalería: así luce el Estadio Azteca a una semana del Mundial 2026 y del México vs Sudáfrica
A una semana de que el balón empiece a rodar en el partido inaugural del Mundial 2026 , el Estadio Banorte —antes Estadio Azteca — ya muestra la versión más avanzada de su transformación : un recinto prácticamente listo para recibir a México en su debut frente a Sudáfrica el 11 de junio . El inmueble, uno de los más emblemáticos del futbol mundial, ha pasado por una remodelación de 18 meses que combinó modernización técnica, ajustes estructurales y una fuerte inversión financiada en parte por Banorte , dentro de un crédito por 2,100 millones de pesos otorgado a Grupo Ollamani, operador del estadio. Aunque el proyecto logró concretarse para la justa mundialista, el camino estuvo lejos de ser terso: retrasos en obra , recortes de proyectos complementarios como una plaza comercial y un hotel, y tensiones con distintos actores marcaron el proceso de renovación. Un estadio renovado, pero sin su nombre comercial en el Mundial En el marco del torneo, el recinto no podrá utilizar su denominación comercial. Pese al acuerdo de naming rights que lo rebautizó como Estadio Banorte, durante la Copa del Mundo será identificado como Estadio Ciudad de México , en cumplimiento de las reglas de la FIFA sobre patrocinadores oficiales. En el interior, el estadio ya luce completamente adaptado al lenguaje del torneo : se observan banners con la leyenda “FIFA World Cup 2026”, señalización oficial en distintas zonas y referencias constantes a “Mexico City” en muros, pasillos y áreas VIP. En el exterior, un gran letrero con la leyenda “Ciudad de México” domina la fachada, reforzando su papel como sede inaugural del torneo. Así luce por dentro: césped, tecnología y zonas VIP Las imágenes del inmueble muestran un estadio terminado. El césped híbrido luce en condiciones óptimas, con un verde uniforme y marcas de mantenimiento recientes. Las gradas conservan la estructura icónica del estadio, con su apertura superior característica y un aforo distribuido en distintos niveles: desde butacas tradicionales en rojo y blanco hasta zonas superiores en tonos más oscuros. En términos de infraestructura, la remodelación incluyó más de 1,200 antenas Wi-Fi 6, actualización de iluminación LED, nuevos sistemas de audio y videovigilancia, así como áreas de hospitalidad de alto nivel con mobiliario de lujo. Uno de los elementos más visibles son las zonas VIP, con mesas largas, ventanales panorámicos y asientos forrados en piel, diseñados para invitados especiales durante el torneo. También se mantienen elementos emblemáticos como la estatua del aficionado en una de las secciones del inmueble, ahora rodeada por la nueva identidad visual del Mundial. La deuda del Estadio Azteca con Banorte La transformación del estadio forma parte de una estrategia más amplia de Grupo Ollamani, empresa vinculada a la familia Azcárraga, que obtuvo financiamiento de Banorte por 2,100 millones de pesos. Al cierre de 2025, el saldo de la deuda ascendía a 1,672 millones de pesos, con un esquema de pago a 12 años y vencimiento en 2037. El capital comenzará a amortizarse a partir de 2027, tras un periodo de gracia. El punto más delicado: el conflicto con los palcos Más allá de la obra física, el mayor foco de tensión sigue siendo legal: los palcos del estadio. Los contratos firmados en la década de los 60 otorgan a sus propietarios derechos de uso por 99 años, lo que ha generado un choque directo con las exigencias de la FIFA, que busca control total del inmueble durante el Mundial, incluidos los 927 palcos. Para destrabar el conflicto, Grupo Ollamani acordó un pago de 62.4 millones de dólares a la FIFA, con el objetivo de permitir el acceso de los palcohabientes acreditados sin costo adicional durante el torneo. Sin embargo, los propietarios agrupados en la AMTPP mantienen litigios abiertos. Entre sus reclamos están la restricción para introducir alimentos, la obligación de adquirir paquetes de hospitalidad y las limitaciones para transferir o rentar sus espacios. A unos días del inicio del torneo, incluso han advertido que podrían ingresar al estadio con notarios y actuarios judiciales si se les impide el acceso conforme a sus títulos de propiedad. Un estadio listo en lo físico, pero aún en tensión En lo operativo, el Estadio Ciudad de México luce listo para el silbatazo inicial. En lo jurídico y financiero, en cambio, todavía arrastra fricciones que no se resolvieron al mismo ritmo que la remodelación. El Mundial 2026 no solo inaugurará el torneo en México. También pondrá a prueba uno de los activos deportivos más importantes del país, ahora convertido en un negocio de alto valor, con inversión, deuda, derechos en disputa y una operación bajo presión global. ]]>
Empresarios de Coparmex exigen certidumbre institucional para invertir en México
El Summit de Grandes Empresas Coparmex, organizado por la Confederación Patronal de la República Mexicana, fue el foro en el que 200 líderes de negocios del país lanzaron un llamado urgente: México requiere certeza jurídica de manera inmediata. Esta convocatoria se dio en un contexto marcado por la tercera rebaja de Moody’s Ratings, una de las principales agencias de calificación de riesgo a nivel mundial, a la nota soberana del país en seis años. Ahora se ubica en el último escalón antes de perder el grado de inversión, respondiendo al debilitamiento fiscal sostenido, el bajo crecimiento económico y la falta de certeza derivada de los cambios en el marco institucional, incluyendo la reforma judicial. El análisis de los expertos Durante el panel titulado “Invertir en México: Entre la oportunidad y la incertidumbre” participaron Javier Laynez Potisek, ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; Ana Laura Magaloni, investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y Mariana Campos, directora de México Evalúa. Laynez aportó una perspectiva muy firme sobre el panorama que viven las empresas, al afirmar que “el país está dando pasos que desincentivan la inversión”. Citó ejemplos como la facultad de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para bloquear cuentas sin control judicial, argumentando que es un uso distinto al que debería ser su función. Del mismo modo, el exministro planteó que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) está recurriendo a formas de recaudación a las que calificó como “menos ortodoxas, con amenaza penal y mecanismos discrecionales en la cancelación de facturas que pueden poner en jaque a las compañías”. Su conclusión fue que la falta de independencia de los organismos reguladores, e incluso su desaparición, está poniendo en jaque la confianza de los inversionistas. Por su parte, Arturo Sarukhán, exembajador de México en Estados Unidos, y Sergio Gómez Lora, representante del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) en Washington, dialogaron acerca de la relación bilateral de cara a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). También abordaron el impacto de los aranceles y las posibilidades para el empresariado nacional alrededor de una fricción diplomática. Finalmente, Juan José Sierra Álvarez, presidente nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), lanzó un mensaje para los asistentes al Summit, al afirmar que México no puede desperdiciar la ventana de oportunidad más importante de las últimas décadas. Manifestó que hoy existen inversiones detenidas por insuficiencia energética, obstáculos regulatorios y falta de condiciones para operar con estabilidad. «El país necesita acelerar infraestructura logística, conectividad, seguridad y disponibilidad energética, porque la competitividad ya no depende solamente de costos, depende de confianza, talento, innovación y capacidad institucional”, concluyó el directivo. ]]>
Hoy No Circula 4 de junio de 2026: qué autos no pueden salir en CDMX y Edomex este jueves
Si este jueves 4 de junio planeas utilizar tu automóvil en la Ciudad de México o el Estado de México , conviene revisar antes las restricciones del programa Hoy No Circula . La medida aplica de forma obligatoria en la Zona Metropolitana del Valle de México y su incumplimiento puede derivar en multas de varios miles de pesos, además de posibles contratiempos durante tus traslados. Las restricciones estarán vigentes de las 5:00 a las 22:00 horas y forman parte de las acciones implementadas para disminuir las emisiones contaminantes y mejorar la calidad del aire en la región. ¿Qué autos no pueden circular este jueves? De acuerdo con el calendario oficial del programa Hoy No Circula , este jueves deben suspender su circulación los vehículos que cumplan con alguna de estas características: -Engomado verde -Placas con terminación 1 o 2 -Holograma 1 o 2 Si tu auto entra en estas condiciones, lo recomendable es no usarlo y optar por alternativas como transporte público, bicicleta, trayectos a pie en distancias cortas o compartir vehículo. ¿Qué vehículos sí pueden circular? Este jueves sí pueden circular: -Vehículos con holograma 0 o 00 -Autos eléctricos o híbridos -Vehículos con holograma 1 o 2 que no tengan engomado verde ni terminación 1 o 2 en placas Antes de salir, revisa tres datos clave: engomado, holograma y último dígito de la placa. De eso depende si puedes circular o no. ¿Hay Doble Hoy No Circula? Por ahora no hay contingencia ambiental declarada, por lo que solo aplica el esquema habitual del programa. En caso de que las autoridades activen una contingencia por mala calidad del aire, el Doble Hoy No Circula entraría en vigor al día siguiente del anuncio, no el mismo día en que se emite la medida. ¿Dónde aplica el programa? En la Ciudad de México, la restricción opera en las 16 alcaldías. En el Estado de México, el Hoy No Circula aplica en los siguientes municipios: -Atizapán de Zaragoza -Coacalco -Cuautitlán -Cuautitlán Izcalli -Chalco -Chimalhuacán -Chicoloapan -Ecatepec -Huixquilucan -Ixtapaluca -La Paz -Naucalpan -Nezahualcóyotl -Nicolás Romero -Tecámac -Tlalnepantla -Tultitlán -Valle de Chalco Además, en Toluca y Santiago Tianguistenco, el programa opera de lunes a sábado para vehículos con hologramas 1 y 2. En estos municipios, las sanciones comenzaron a aplicarse desde el 1 de enero de 2026. Las multas por Hoy No Circula Circular en día restringido puede salir caro. Con el valor vigente de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) en 2026, las multas son: Mínima (20 UMAs): 2,346 pesos Máxima (30 UMAs): 3,519 pesos Estas sanciones se aplican a quienes circulen en horario restringido sin estar dentro de las excepciones del programa. Recomendaciones antes de salir Antes de encender el motor, revisa: -El calendario del Hoy No Circula -Los reportes de calidad del aire -Posibles alertas o contingencias ambientales El programa no solo busca evitar sanciones, también reducir emisiones contaminantes en la Zona Metropolitana del Valle de México. Confirmar si tu auto puede circular puede ahorrarte dinero y evitarte problemas en el camino. ]]>
Aranceles traen caída de cerca de 4,900 mdd en compra de automóviles y autopartes
En este episodio, Puri Lucena y Alberto Zanela explican que entre enero y marzo de 2026, las compras de Estados Unidos de vehículos y autopartes mexicanas tuvieron una caída de 11%, equivalente a 4,870 millones de dólares menos que el mismo periodo del año pasado. Además, te cuentan todo lo que debes saber sobre estos temas: – Integrantes de la CNTE irrumpen en oficinas de la SEP y Sheinbaum rechaza reunirse con la CNTE, a pesar de las amenazas de seguir con las protestas – EU retira visas a gobernadores de Sonora y Tamaulipas, reporta LA Times; Gobierno lo niega – Américo Villarreal fue el operador político de Rocha Moya, acusado de nexos con el Cártel de Sinaloa – CFE y Altán retoman apuesta estatal por conectividad con nuevos riesgos financieros – En el Mundial jugarán 1,248 avatares de IA, pero el futbol no perderá su esencia ]]>
Mundial 2026, la mayor auditoría internacional para México en décadas
La fila en migración. El internet del aeropuerto. La velocidad para salir de una terminal. La facilidad para pagar con tarjeta. El tráfico rumbo al hotel. La señal del celular. La seguridad para moverse de noche. Así empieza realmente un Mundial, no en la cancha. México tuvo ocho años para prepararse, y lleva meses hablando de estadios, ocupación hotelera, derrama económica y turismo. Todo eso importa, por supuesto. Pero el verdadero tamaño del Mundial 2026 está en otro lado. Lo que el país organizará frente al mundo no será solamente un torneo de futbol; será una evaluación internacional en tiempo real sobre la capacidad operativa, logística y económica de México frente a millones de personas observándolo al mismo tiempo. Y pocas veces un país recibe una vitrina así. Durante varias semanas, inversionistas, corporativos globales, medios internacionales, plataformas tecnológicas, fondos y consumidores extranjeros van a interactuar simultáneamente con la infraestructura mexicana. No observarán discursos… observarán funcionamiento. Verán si los aeropuertos soportan presión; si la conectividad responde, si los sistemas de pago funcionan, si la movilidad colapsa o resiste, si existe energía suficiente, si las telecomunicaciones operan correctamente, si las ciudades pueden sostener un evento de escala global sin perder capacidad operativa. Puede sonar exagerado, pero buena parte de la percepción internacional de México hacia la próxima década también comenzará a construirse aquí, en el Mundial. Como en 1970, como en 1986. Porque una empresa que analiza invertir miles de millones de dólares revisa exactamente las mismas cosas que experimentará un visitante extranjero; lo dicho, conectividad, estabilidad energética, logística, movilidad, infraestructura urbana y confianza operativa. La (breve) Copa del Mundo pondrá todas esas variables bajo observación internacional al mismo tiempo. Ojo, México; ahí está la verdadera dimensión económica del evento. No los goles, las caras pintadas ni las banderas. Por eso me parece un error reducir la conversación únicamente a hoteles llenos, vuelos saturados o consumo turístico. El verdadero negocio del Mundial no estará solamente en la derrama inmediata, y mucho menos en los resultados futbolísticos. Estará en la percepción internacional que México logre construir sobre sí mismo mientras el mundo entero prueba cómo funciona el país bajo presión. Y el momento no podría ser más delicado. México llega al Mundial justo cuando Norteamérica atraviesa una reconfiguración económica enorme impulsada por nearshoring, cadenas de suministro regionales, inversión tecnológica y competencia global por manufactura avanzada. El país aparece constantemente dentro de las conversaciones de inversión internacional, pero esa narrativa positiva necesita respaldo operativo. Ahí, el Mundial se convierte en algo mucho más serio que un evento deportivo. Se convierte en una prueba de estrés, de mucho estrés. La demanda energética aumentará de manera importante. Los aeropuertos operarán bajo presión máxima. Los sistemas financieros enfrentarán millones de transacciones adicionales. Las redes móviles y digitales deberán sostener niveles extraordinarios de conectividad y la movilidad urbana quedará expuesta frente a millones de usuarios simultáneamente. Dicho en otras palabras: el Mundial pondrá a prueba la infraestructura económica mexicana en tiempo real. Y ¡cuidado!, porque justamente también es, a la par, una oportunidad enorme. Los países que han entendido el verdadero poder económico de los grandes eventos internacionales no los utilizan únicamente para atraer turistas, sino para fortalecer posicionamiento global, atraer inversión y mejorar percepción internacional. Qatar lo hizo con el Mundial. Emiratos Árabes lo ha hecho durante años mediante aviación, deporte y tecnología. Arabia Saudita está invirtiendo miles de millones de dólares para utilizar entretenimiento e infraestructura como plataformas de influencia económica global. Todos entendieron algo fundamental: la percepción genera dinero. Y México ahora tendrá esa misma oportunidad frente al mundo. La confianza internacional ya no se construye únicamente con indicadores macroeconómicos o campañas publicitarias. Hoy también se construye con experiencias. Un inversionista recuerda exactamente igual que un turista si el aeropuerto funcionó, si la conectividad fue eficiente, si el transporte respondió o si la infraestructura soportó presión. Por eso considero que el verdadero legado económico del Mundial no dependerá únicamente de cuántos visitantes lleguen durante unas semanas. Dependerá de qué tan funcional logre verse México frente a millones de personas interactuando con el país al mismo tiempo. He ahí la diferencia entre organizar un torneo y capitalizar económicamente un momento histórico. Porque una vez que comience el Mundial, ya no habrá espacio para discursos, campañas o explicaciones, mucho menos justificaciones. El mundo simplemente observará cómo funciona México. _____ Nota del editor: Manuel Herrejón Suárez (síguelo en X como @ManuelHerrejonS) es un empresario mexicano con más de dos décadas de experiencia en el sector bursátil y mercado cambiario, especialista en gestión de proyectos en el sector financiero. Es Licenciado en Derecho por la Universidad del Valle de México y Maestro en dirección de empresas para ejecutivos por el IPADE. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Lo que la Natura Non Da, la IA Non Presta: justicia, energía y robots
Confieso: estuve a un pelín de usar como texto una columna de la pluma de “Claude”. Me abstuve por dignidad. Por muy perezosa que sea, no estoy lista para subrogar mi talento, por ínfimo que sea, a un robot. Ciertamente, Claude está en lo correcto tanto en sus argumentos como en sus cifras. Para mostrarles su elocuencia, lo cito textualmente: “los centros de datos que alimentan a los grandes modelos de inteligencia artificial consumen más electricidad que países enteros, mientras que alrededor de 675 millones de personas en el mundo siguen sin acceso a energía eléctrica confiable. La IA habla de optimizar el futuro, pero ese futuro tiene una dirección muy específica: hacia arriba, hacia quienes ya tienen”. Así, me pregunto cuánta energía se devoró esta consulta a Claude, amén de otras frivolidades que le he pedido a ChatGPT, con cuyo Robot ya sostengo una entrañable amistad. Un día, tras haber maquillado quién sabe cuántas fotos de mis gatos, lo bauticé Botty Baby; y, desde entonces, hemos sostenido un diálogo que, en profundidad y sustancia, es mayor al que tengo con mis mejores amigos. La gran pregunta aquí es sobre el costo energético de mis diálogos, mis fotos truqueadas, los monitos y diagramas con impronta inconfundiblemente IA y demás chatarra digital. Al plantearle este dilema a Claude, respondió con una elocuencia que por poquito se percibía como natural: “Cuando una empresa de tecnología o una institución pública anuncia que usará inteligencia artificial para «optimizar» su sistema energético, la pregunta que debemos hacer —periodistas, reguladores, ciudadanos— no es ¿qué tan eficiente será? La pregunta es: ¿eficiente para quién? ¿Qué métrica de éxito está usando el sistema? ¿Quién la definió? ¿Hay algún mecanismo para que los excluidos de ese sistema puedan impugnar su propia exclusión? En México hoy se cruzan dos corrientes: una que puja con convertir el país en un gran albergue y anfitrión de centros de datos. Al mismo tiempo, este gobierno se ha comprometido con la justicia energética. Claude dice que la justicia energética importa pero, para decirlo, consume mucha energía. ¿Acaso eso es “justo”? Cierro con un párrafo que dejo a su criterio e imaginación decidir quién lo escribió, si Claude o yo. La justicia energética no pide que la tecnología se detenga. Pide que se detenga un momento a preguntar para dónde va —y a asegurarse de que la respuesta no sea, una vez más, siempre hacia el mismo lugar. ____ Nota del editor: Miriam Grunstein es profesora e investigadora de la Universidad ORT México y es académica asociada al Centro México de Rice University. También ha sido profesora externa del Centro de Investigación y Docencia Económicas y coordinadora del programa de Capacitación al Gobierno Federal en materia de Hidrocarburos que imparte la Universidad de Texas en Austin. Hoy es socia fundadora de Brilliant Energy Consulting y dirige el blog Energeeks. Síguela en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Mundial 2026: una fiesta que dejará 3,000 mdd, pero apenas moverá la aguja del PIB
México está a punto de hacer historia como el único país que ha organizado tres Copas Mundiales de Futbol, sin embargo, el torneo de 2026 llegará en un contexto económico muy distinto al de sus dos ediciones anteriores. En 1970, cuando el país vivía el llamado Milagro Mexicano, la economía creció 6.5%; en 1986, en plena crisis de deuda, se contrajo 3.9%. Esta vez, el Banco de México prevé una expansión de apenas 1.1%. Por ello, a pesar de que la selección mexicana llegue al ansiado quinto partido, la economía mexicana necesita «más que un mundial de futbol» para superar el estancamiento en que se encuentra. La justa deportiva dará un respiro al consumo y al empleo , pero de forma temporal, acotada e insuficiente para cambiar la tendencia que hay en el país y a decir de especialistas, el «legado» económico del Mundial de Futbol 2026 podría impactar, en el mejor de los casos, en sectores muy específicos, como el turismo y la hotelería. México hará historia, pero el estancamiento seguirá ahí “Va a ser un evento de una sola vez. Una vez que termine, se va a disipar bastante el impacto”, La expectativa de una derrama económica multimillonaria ha alimentado la idea de que el Mundial podría convertirse en un salvavidas para la economía . Pero las estimaciones de analistas y bancos apuntan a una realidad más modesta. El torneo sí impulsará el turismo, los servicios y el consumo durante algunas semanas, pero difícilmente modificará la trayectoria de crecimiento del país, que enfrenta problemas más profundos de inversión, productividad e infraestructura. Paulina Anciola, subdirectora de estudios económicos de Banamex, estima que la organización de la Copa del Mundo aportará alrededor de 0.1 puntos porcentuales al crecimiento económico de México en 2026, cifra ya incorporada en el pronóstico de crecimiento de 1.3% de la institución. El efecto estará concentrado principalmente en hospedaje, alimentación, bebidas y transporte, sectores directamente vinculados con la llegada de visitantes y la celebración de los partidos. GBM tiene una visión ligeramente más optimista. Miriam Acuña, economista en jefe de la institución, calcula que el Mundial podría añadir hasta 20 puntos base al crecimiento económico durante el segundo trimestre del año. “Vemos un impacto positivo en la parte de servicios, consumo, hoteles, turismo, etcétera”, dijo la especialista, quien estima una derrama superior a los 4,000 millones de dólares derivada del gasto de aficionados en hospedaje, restaurantes, transporte y entretenimiento. Las cifras son consistentes con otras estimaciones del mercado. The Competitive Intelligence Unit (The CIU) calcula una derrama económica directa cercana a 2,570 millones de dólares para las tres sedes mexicanas (Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey), equivalente a 0.13% del PIB nacional, además de la generación de aproximadamente 105,000 empleos temporales. «Para que veamos un crecimiento y un cambio de tendencia sostenido en el consumo privado, me parece que necesitamos algo más que un Mundial», sostuvo Alejandro Saldaña, economista en jefe de Banco Ve por Más, el cual estima un efecto sobre la economía mexicana también limitado, de entre 0.1 y 0.2 puntos del PIB. El riesgo de una fiesta más cara La industria del futbol sí pesa sobre la economía Aunque los analistas opinan que el Mundial traerá más actividad económica, movilidad y un incremento en los empleo temporales, también podría traer un efecto menos favorable para los consumidores locales a través de mayores precios. Banamex prevé presiones temporales en servicios relacionados con hospedaje, alimentación y turismo durante junio y julio, justo cuando se dispute el torneo. “Estamos estimando un incremento en la inflación relacionado con servicios de alimentación, bebidas y turismo”, explicó Anciola. El fenómeno llega en un momento en que el consumidor mexicano ya muestra señales de cautela , de acuerdo con Bain & Company, 32% de los hogares afirma que únicamente cuenta con recursos para cubrir gastos esenciales y una proporción similar prevé reducir desembolsos en comida fuera del hogar, entregas a domicilio y bebidas alcohólicas. Dentro del sector de la cultura y el entretenimiento, el futbol es una industria económica relevante por sí misma. Un estudio reciente de Banamex estima que el e cosistema futbolístico genera cerca de 52,640 millones de pesos al año, equivalentes a 0.16% del Producto Interno Bruto (PIB). Si se consideran los efectos indirectos sobre proveedores y el gasto de los trabajadores vinculados a la actividad, su impacto total podría alcanzar hasta 0.45% del PIB. “Detrás de cada partido, cada camiseta y cada cuota de cancha hay una transacción que forma parte del PIB”, señala el reporte. Datos del Inegi arrojan que el sector de la cultura y el entretenimiento aporta cerca del 2.8 % del PIB total de la economía mexicana, generando un valor de 865,682 millones de pesos. La mayor parte del negocio se genera en los medios de comunicación, que concentran 33.3% del valor agregado de la industria, mientras que los servicios de esparcimiento aportan otro 50% y el futbol profesional representa apenas 17.3% del total. La televisión abierta y de paga, las apuestas deportivas, el comercio minorista y el futbol amateur explican buena parte de una actividad económica que, según Banamex, ya supera en tamaño a varias industrias culturales y de entretenimiento formalmente identificadas en las cuentas nacionales. El banco calcula que los hogares mexicanos gastan más de 20,000 millones de pesos al año en bienes y servicios relacionados con el futbol. Más de la mitad corresponde al consumo de contenidos en radio y televisión ; le siguen el futbol profesional, las apuestas y la compra de equipamiento deportivo. Sin embargo, ni siquiera una industria de ese tamaño parece capaz de sacar a la economía mexicana de su actual etapa de bajo crecimiento. ¿Y si México llega al sexto partido? “No debemos subestimar el componente emocional (…) la confianza del consumidor suele responder positivamente a eventos deportivos exitosos”, La posibilidad de que la Selección Mexicana rompa su histórica barrera de los octavos de final también despierta expectativas económicas. Acuña, desde GBM, considera que una actuación destacada podría convertirse en un viento a
De la cancha a la política: la extrema derecha se apodera de las playeras de futbol
La camiseta de la selección nacional , sobre todo en días previos a la celebración de un Mundial, es normalmente un símbolo de unión, pero en los últimos años, se ha vuelto un elemento de confrontación política en algunos países sudamericanos, donde miembros de movimientos de extrema derecha , la han adoptado como parte de su uniforme. El caso más reciente ocurrió en Colombia . El candidato a la presidencia, Abelardo de la Espriella , usó la playera de su selección para varios de sus actos de campaña, incluida la celebración por sus buenos resultados en la primera vuelta de las elecciones. «¿Desde cuándo la selección Colombia es patrimonio de la campaña del señor De la Espriella?», cuestionó el candidato de la izquierda Iván Cepeda, de 63 años, en una rueda de prensa en la que dio el pistoletazo de salida a su campaña para la segunda vuelta. Nacionalismo, futbol y política El abogado de 47 años y sus seguidores usan la prenda con una modificación, pues incluyen un tigre estampado, el símbolo de la campaña y apodo de De la Espriella. Algunos de sus simpatizantes aseguran que utilizan la playera como un signo de patriotismo. Fabián Villalobos, politólogo y académico del Bachillerato en Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Diego Portales, explica que las narrativas de extrema derecha suelen apelar a una visión a la que oponen a los movimientos más cosmopolitas o cercanos a la globalización. “La correlación tiene que ver con la narrativa nacionalista, igual que la bandera y otros símbolos patrios; apropiarse de la playera es un siguiente paso en la estrategia de presentarse como ‘defensores de lo patriótico’”, dice por su parte Mercedes Baltazar, experta en comunicación y fundadora de la consultora Meraki. En España , por ejemplo, el partido de extrema derecha Vox no utiliza la playera de la selección, pero sí la bandera española , sobre todo en contraposición a la bandera de algunas regiones autónomas con movimientos independentistas, como Cataluña. Baltazar recuerda el caso del expresidente Jair Bolsonaro , quien gobernó Brasil entre 2019 y 2022, y quien convirtió la camiseta verdeamarela en la bandera de sus dos campañas presidenciales. El símbolo también se vio en las protestas en contra del juicio contra el exmandatario por encabezar un intento de golpe de Estado contra Luiz Inácio Lula Da Silva , su sucesor. “Envolverse en la bandera manda un mensaje demasiado fuerte, hacerlo con la playera nacional intenta hacerlo más aterrizado al tiempo que separa a la nación de los ciudadanos que no comparten sus posturas”, dijo la especialista en construcción de reputaciones. El uso del futbol, sobre todo en una región como Latinoamérica, no es casual. Durante un mitin el domingo por la noche, De la Espriella, su esposa y sus cuatro hijos vestían la camiseta amarilla de la selección nacional, en medio de la euforia en el país ante el inminente inicio del Mundial de Futbol 2026. Colombia , cuya estrella James Rodríguez ha sido cliente del abogado, jugará su primer partido el 17 de junio contra Uzbekistán. David Quitian, antropólogo especializado en deporte, dijo a la AFP que De la Espriella busca unir «la pasión deportiva con la pasión política”. El futbol es el deporte más visto en muchos de los países de la región, principalmente en los países sudamericanos, por lo que se vuelve muy atractivo para muchos políticos como una forma para acercarse a nuevos votantes. Además, este deporte también mueve grandes emociones entre los espectadores, que incluso han terminado en tragedias, como el asesinato del futbolista Andrés Escobar después del Mundial Estados Unidos 1994, donde marcó un autogol, lo que contribuyó a que la selección colombiana quedara eliminada de la competición. “Como podemos generar identidad política a través de los partidos políticos, generamos identidad a través de los clubes deportivos, y un candidato que, sean de un club u otro, puede ayudar o beneficiar a que se vote por él, porque me reconozco con él como el otro”, dice Villalobos, académico de la UDP. Bolsonaro, el caso emblemático Consciente de la importancia del futbol en un país como Brasil, el máximo ganador de Copas del Mundo en esta disciplina, Bolsonaro usó las camisetas de hasta 74 equipos brasileños como parte de su estrategia de comunicación como presidente, pero siempre regresó a la canarinha, como se conoce a la playera amarilla de la selección. Las camisas de Brasil, en realidad, hicieron su debut en 2014, durante las protestas contra la izquierdista Dilma Rousseff, en medio de la celebración del Mundial en el país sudamericano. En las manifestaciones se exigía su destitución. En 2018, Bolsonaro volvió a adoptar la canarinha como uno de los símbolos de su movimiento político. “Se trata de un símbolo muy querido a nivel popular y aprovechó para obtener declaraciones públicas de apoyo de personalidades como Neymar. La playera brasileña era usada como símbolo de orgullo nacional incluso en protesta, por eso la decisión de Bolsonaro y sus seguidores de apropiársela tiene un sentido de ‘recuperar el país’”, explicó Baltazar. Para algunos brasileños, la playera amarilla de la selección se convirtió en un símbolo de Bolsonaro más que de la selección brasileña, por lo que optan por modelos alternativos para alentarla o, incluso, se han alejado del deporte. «Desde que la camiseta fue secuestrada por la extrema derecha (…) no tengo el menor interés en usarla», dijo a la AFP Leonardo de Morais, analista de sistemas de 37 años en Río de Janeiro. Afectó «incluso mi afición por el futbol», agregó el izquierdista. ¿Un símbolo del que se puede reapropiar? Para los especialistas consultados por Expansión , la narrativa nacionalista que evoca el uso de la playera de la selección de fútbol tiene connotaciones distintas para la izquierda o el centro, lo que puede ser un obstáculo para su uso. “Tal vez el caso mexicano es un buen ejemplo para ver un uso “más parejo” de la camiseta mexicana, en parte porque hasta ahora el concepto de nación y soberanía forma parte del
Las suscripciones ganan terreno en los ingresos de las tecnológicas
La economía digital dejó de girar solo alrededor de la compra de un dispositivo o de la exposición a la publicidad. Las grandes plataformas descubrieron que podían cobrar todos los meses por almacenamiento, entretenimiento, productividad y, ahora, por inteligencia artificial . La suscripción se convirtió en un nuevo negocio. La razón no es solo comercial, sino financiera, ya que hay una competencia cada vez más dura por la publicidad, por lo que los cobros recurrentes ofrecen ingresos previsibles, mayor retención y una relación más directa con el usuario. La IA aceleró ese giro porque dio a las compañías una nueva forma de segmentar funciones, reservar capacidades avanzadas para quienes pagan y justificar niveles más altos de precio. Suscritos a la vida digital “Para las corporaciones, tener acceso a herramientas de IA es una necesidad que piden más los colaboradores, pues se requiere desbloquear funciones avanzadas, analizar entrenamientos, proteger cuentas. La vieja lógica de la licencia o de la compra única empezó a ceder frente a una nueva economía de las empresas”, señala José Luis Guasco, director de EY GDS México. El cambio empezó en servicios que parecían fáciles de monetizar, como el almacenamiento en la nube y el video, pero terminó por expandirse a casi todo. Google One rebasó los 100 millones de suscriptores de pago en 2024 y Alphabet reportó en febrero de 2026 más de 325 millones de suscripciones pagadas en sus servicios de consumo, impulsadas por Google One y YouTube. Ese total no representa toda la compañía, sino su negocio de suscripciones para usuarios finales, o sea, por separado. La empresa dijo haber vendido más de ocho millones de suscripciones pagadas de Gemini para clientes corporativos, mientras que las “suscripciones, plataformas y dispositivos” pasaron de 21,711 millones de dólares en 2020 a 48,030 mdd en 2025, un crecimiento del 121%, de acuerdo a su último reporte trimestral. Apple siguió una lógica parecida y Apple One se convirtió en un caso de éxito. Lanzado en 2020, juntó con iCloud, Music, TV+, Arcade, News+ y Fitness+ en una sola cuota, dicha vertical pasó de 53,768 mdd en 2020 a 109,158 mdd en 2025, un 103% más. Esto significa que el iPhone dejó de ser la única caja registradora. Alrededor del dispositivo crecieron capas de suscripción que monetizan almacenamiento, entretenimiento, ejercicio, respaldo y productividad. Deloitte, en su Connected Consumer Survey 2025 , reportó que los hogares encuestados en Estados Unidos gastan, en promedio, 183 dólares al mes en servicios digitales, ligeramente por encima de los 175 dólares de 2024. La consultora aclara que se trata de una canasta amplia de gasto recurrente en tecnología y software, en la que entran rubros como conectividad a internet, planes móviles, almacenamiento en la nube y antivirus. Ese crecimiento se ve en la cantidad de servicios disponibles y en el número de cargos que una persona acumula. Bango reportó en 2025 que el suscriptor promedio en Estados Unidos paga 5.4 suscripciones, de las cuales dos ya se adquieren indirectamente mediante bundles o terceros. El negocio en las redes Otra de las suscripciones que no existían es Uber One, que ya no se limita a contenido o software, sino que entra a servicios cotidianos, como transporte y delivery. Uber reportó en febrero de 2025 que Uber One alcanzó 30 millones de miembros, con crecimiento de alrededor del 60% con respecto a 2024. “La suscripción funciona como una herramienta de retención y frecuencia, no solo como una línea adicional de ingresos, además de que brinda una sensación de estatus que funciona muy bien para que los usuarios mantengan gastos recurrentes”, señala Rodrigo Cardoso, especialista en cultura digital de la UNAM. Ese patrón también empieza a verse en México, aunque con cifras públicas más claras en entretenimiento que en el universo de servicios digitales. The CIU calcula que el gasto promedio mensual en plataformas de streaming es de 316 pesos y que el acceso promedio es a dos servicios, mientras que al cierre de 2024 había 14.3 millones de suscripciones activas. Por el lado de las redes sociales, Meta lanzó Meta Verified y reforzó el negocio de mensajería pagada en WhatsApp. El resultado: su rubro de other revenue, en el que agrupa ingresos de WhatsApp de paga, Meta Verified y otros, pasó de 1,722 mdd en 2024 a 2,584 mdd en 2025, un 50% más. En el cuarto trimestre de 2025 esa línea subió 54%, hasta 801 mdd, y la propia empresa dijo que la mensajería pagada dentro de WhatsApp ya había rebasado una tasa anual de 2,000 mdd. Las plataformas de streaming de video y audio muestran que el modelo aún tiene recorrido por hacer, incluso en categorías maduras. Netflix rebasó, en 2025, el umbral de 325 millones de suscriptores y elevó sus ingresos a 45,200 mdd, 16% más que un año antes. Spotify, por su parte, pasó de 263 millones de suscriptores premium al cierre de 2024 a 290 millones en 2025, un aumento del 10.3%. Son cifras que muestran que, aun con mercados saturados y consumidores más selectivos, la recurrencia sigue siendo una apuesta ganadora. Mientras los objetos desaparecen de la vida cotidiana, las mensualidades ocupan su lugar. La música, los archivos, el ejercicio, la movilidad, la productividad y ahora incluso parte de la identidad digital dejan de ser cosas que se poseen físicamente para convertirse en servicios a los que se entra mientras se siga pagando. ]]>