Confirmado: Esta es la fecha del primer pago de la pensión del IMSS en 2026 y el calendario completo del año
El Instituto Mexicano del Seguro Social ( IMSS ) dio a conocer el calendario de pago de las pensiones del siguiente año, con lo que las personas pensionadas por esta institución ya pueden saber cuándo cae el primer desembolso de 2026 . Los pagos son mensuales, es decir que habrá 12 entregas. ¿Cuándo entregan el primer pago de 2026? Calendario de pagos pensión IMSS 2026 ¿No te han pagado el aguinaldo de 2025? Puedes reclamar Tipos de pensiones que contempla el IMSS La Dirección de Prestaciones Económicas y Sociales del IMSS informó que está programado para el viernes 2 de enero. Los pagos de la pensión del IMSS están programados para caer en los primeros tres días del mes. Las fechas quedan de la siguiente forma: – Febrero: martes 3 – Marzo: lunes 2 – Abril: miércoles 1 – Mayo: lunes 4 – Junio: lunes 1 – Julio: miércoles 1 – Agosto: lunes 3 – Septiembre: martes 1 – Octubre: jueves 1 – Noviembre: lunes 2 – Diciembre: martes 1 Para iniciar el reclamo, la primera opción es la línea telefónica del IMSS en el número 800 623 23 23, seleccionando la opción 3 (Pensionados). Desde ahí es posible solicitar información sobre el depósito, pedir una aclaración y conocer los pasos siguientes según el tipo de pensión. Otra vía consiste en usar IMSS Digital, ya sea desde la aplicación o el portal oficial. A través de esta plataforma se pueden registrar quejas, dudas sobre montos y solicitudes de revisión relacionadas con la pensión y el aguinaldo. Quien prefiera atención presencial puede acudir a una Unidad de Atención del instituto para exponer el caso directamente. Puedes ubicar el módulo más cercano en https://www.imss.gob.mx/directorio Existen diferentes modalidades de pensión, las cuales aplican según la situación laboral, edad, condición médica o relación familiar del asegurado. – Pensión de cesantía en edad avanzada o vejez. Se otorga a quienes cumplen 60 años en el primer caso y 65 años en el segundo. – Pensión de retiro anticipado. Disponible para quienes desean pensionarse antes de los 60 años, siempre que cuenten con recursos suficientes en su cuenta individual. – Pensión de incapacidad permanente. Aplica cuando un riesgo de trabajo, accidente o enfermedad impide continuar con la actividad laboral. – Pensión de invalidez. Se concede a la persona asegurada que queda imposibilitada para trabajar. Puede ser temporal o permanente. – Pensión de orfandad. Beneficia a hijas o hijos de personas aseguradas o pensionadas fallecidas hasta los 15 años, o entre 16 y 25 años si estudian. – Pensión de viudez. Dirigida a la esposa(o) o concubina(o) de la persona asegurada o pensionada fallecida. – Pensión de ascendientes. Para padre o madre que dependían económicamente del asegurado o pensionado fallecido, siempre que no existan cónyuge, concubina(o) ni hijos con derecho. ]]>
Pensión Bienestar para Adultos Mayores y Mujeres: estas letras pueden registrarse este miércoles 10 de diciembre
El registro para incorporarse a la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores y a la Pensión Mujeres Bienestar está a punto de terminar, pero los interesados aún tienen tres días para inscribirse según la inicial de su apellido y la fecha que les corresponda. Si aún no conoces qué fecha te toca, te decimos quiénes pueden registrarse este miércoles 10 de diciembre y el calendario completo. Quiénes deben registrarse este miércoles 10 de diciembre Calendario de registro por letra Requisitos para registrarse Ubicación módulos para registro Pensión Bienestar ¿Cuánto reciben? De acuerdo con la Secretaría de Bienestar, este martes deberán acudir a los módulos únicamente las personas cuyo primer apellido inicie con las siguientes letras: – I – J – K – L – M Los módulos atienden de lunes a sábado de 10:00 a 16:00 horas. El registro continúa hasta el 13 de diciembre y se organiza así: – N, Ñ, O, P, Q, R – Jueves (11 diciembre) – S, T, U, V, W, X, Y, Z – Viernes (12 diciembre) – Todas las letras – Sábado (6 y 13 diciembre) – Identificación oficial vigente (INE, pasaporte, cartilla, cédula profesional, carta de identidad o credencial del Inapam). – CURP en impresión reciente. – Acta de nacimiento legible. – Comprobante de domicilio no mayor a seis meses (agua, luz, gas, predial o teléfono). – Teléfono de contacto (celular y/o casa). Ariadna Montiel, secretaria del bienestar, detalló que es importante que dejen un número de celular que no vayan a cambiar, porque se han tenido casos en los que se ha requerido contactar al beneficiario y ya no es el número que dejaron en el momento del registro. En caso de que la persona acuda con un auxiliar, este también deberá presentar los mismos documentos para el registro. Para conocer la ubicación exacta del módulo de registro más cercano, se debe ingresar al sitio https://ubicatumodulo.bienestar.gob.mx/ . Una vez dentro, se deben seguir los siguientes pasos: – Seleccionar la entidad federativa – Elegir el municipio de residencia El portal proporciona la dirección completa, nombre del punto de atención y horarios específicos para cada centro, con el fin de facilitar el registro de las personas adultas mayores. Se entregan 6,200 pesos bimestrales en las tarjetas del Banco del Bienestar a todas y todos los adultos mayores mexicanos residentes del país, sin importar condición social o económica, ideología o creencias, recuerda el gobierno federal. En el caso de las beneficiarias de la Pensión Mujeres Bienestar, recibirán 3,000 pesos cada bimestre. ]]>
El tratado de aguas entre México y Estados Unidos tensa la relación bilateral
Un tratado que recula el reparto del agua de los ríos fronterizos entre México y Estados Unidos provocó más tensiones entre los dos países a inicios de esta semana. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó el lunes a México con imponer aranceles adicionales del 5% a sus exportaciones hacia Estados Unidos si no envía el agua adicional que el tratado estipula. Trump acusó a México de violar un tratado de 1944 según el cual Estados Unidos comparte agua del río Colorado a cambio de agua del río Bravo, que atraviesa la frontera común, de 3,150 kilómetros. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, dijo este martes que confía en llegar a un acuerdo con Estados Unidos sobre este asunto. Esto es lo que dice el Tratado en disputa. ¿Qué es el Tratado de Agua de 1944? El Tratado de 1944 para la utilización de las aguas de los ríos Colorado y Tijuana y el Río Bravo entre Estados Unidos y México fue firmado entre ambas parte el Washington DC en febrero de 1944, pero fue efectivo hasta noviembre de 1945, después de las ratificaciones estadounidense y mexicana. El Tratado regula el uso de las aguas de estas fuentes desde Fort Quitman, Texas hasta el Golfo de México. La Comisión Internacional de Límites y Aguas entre México y Estados Unidos (CILA) indica que en 1948, posterior a que México cediera parte de su territorio a Estados Unidos, ambas partes establecieron acuerdo sobre cómo ejercer los derechos y obligaciones de estos recursos hídricos y de la frontera. ¿Qué establece el Tratado? De acuerdo con el Tratado, México debe enviar 2,158 millones de metros cuadrados de agua a Estados Unidos desde el río Bravo a través de una red de presas y embalses interconectados cada cinco años. Estas son las asignaciones que establece el tratado. ¿Qué reclama Estados Unidos? Trump dijo en una publicación en las redes sociales que México «debe» a Estados Unidos 800,000 acres-pies (986 millones de metros cúbicos) de agua debido a las violaciones del tratado en los últimos cinco años. El presidente exigió a México liberar 200,000 acres-pies (246 millones metros cúbicos) de agua antes del 31 de diciembre, y más «poco después”. La falta de agua estaba perjudicando los cultivos y el ganado en Texas, dijo Trump. Horas antes, el republicano reveló un plan de ayudas por 12,000 millones de dólares a los agricultores estadounidenses que sufren las consecuencias de los aranceles que impuso a sus socios comerciales. «Hasta ahora, México no está respondiendo, y es muy injusto para nuestros agricultores estadounidenses que merecen esta agua tan necesaria», dijo Trump. «Por eso he autorizado documentación para imponer un arancel del 5% a México si esta agua no es liberada, INMEDIATAMENTE”. México “está en sus niveles más bajos” en la historia del tratado, dijo Maria-Elena Giner, la comisionada estadounidense de la CILA. “La cuestión es que están tan atrasados, que será muy difícil, si no estadísticamente imposible, para ellos compensar esa diferencia», dijo Giner en entrevista con la NPR en agosto de esta año. ¿Qué argumenta México? Claudia Sheinbaum confía en lograr un acuerdo con su par estadounidense, dijo este martes en su conferencia matutina. «Estoy convencida de que, como en otras ocasiones, vamos a llegar a un acuerdo para beneficio de Estados Unidos y beneficio de México”, dijo Sheinbaum y anunció que habrá una reunión este martes con autoridades estadounidenses sobre el tema. El subsecretario para América del Norte de la cancillería mexicana, Roberto Velasco, dijo que una sequía extraordinaria en los años 2022 y 2023 ha impedido a México cumplir con la obligación. Sheinbaum dijo además que por el tamaño de los ductos «no se podría entregar en muy poco tiempo la cantidad de agua» exigida por Trump. «Lo que hay es la mejor voluntad para poder entregar la cantidad de agua que se debe de años anteriores, de acuerdo con lo que se dice en el tratado, y por supuesto garantizándole el agua a México», aseguró. ]]>
Sanidad, T-MEC y precios, el triple frente de la carne en 2026
La mañana en que Estados Unidos volvió a cerrar de forma temporal su frontera a la importación de reses vivas mexicanas, por un nuevo foco del gusano barrenador, los corrales del norte del país comenzaron a llenarse de animales que ya no podían cruzar. En el mercado, el impacto no fue inmediato, pero el ajuste terminó llegando al precio final de la carne . Así transcurrió 2025 para la industria cárnica mexicana , entre controles sanitarios, bloqueos comerciales y un debate que ya se asoma hacia la renegociación del T-MEC en 2026. La plaga del gusano barrenador no es un episodio menor. A más de un año de la detección del primer caso en el sureste mexicano, la emergencia no ha logrado erradicarse y se ha convertido en uno de los mayores retos sanitarios recientes para la ganadería nacional, con efectos directos sobre exportaciones, precios internos y la relación comercial con Estados Unidos. México, Canadá y Estados Unidos conforman el segundo mayor mercado integrado del mundo, con un valor anual de 7.8 billones de dólares en mercancías comerciadas internacionalmente, de acuerdo con datos de Comecarne. Para el sector cárnico, esta integración ha sido un pilar para el desarrollo regional, la inversión en infraestructura sanitaria y el flujo constante de exportaciones hacia el mercado estadounidense. Desde la industria se insiste en que la crisis deja más lecciones de cooperación que fricciones. “El gusano barrenador es un excelente ejemplo para cuando nos sentemos a la revisión del T-MEC, de que tenemos que fortalecer los temas de regionalización, que ya existen en la parte práctica, y se ve cómo se generan estructuras adecuadas para continuar el comercio”, dice Macarena Hernández, directora general del Consejo Mexicano de la Carne (Comecarne). Desde su perspectiva, la coordinación trinacional ha sido clave para contener una amenaza que no reconoce fronteras. “A todos nos interesa que las enfermedades no se diseminen”, dice Hernández, al subrayar que la experiencia con otras emergencias sanitarias ha demostrado que, con acuerdos vigentes, los tiempos de respuesta son más cortos. El golpe sanitario y el freno a las exportaciones El primer punto de quiebre llegó en noviembre de 2024, cuando se detectó una res infectada en un punto de revisión ubicado en Catazajá, Chiapas. A partir de ese momento, los gobiernos de México y Estados Unidos activaron mecanismos de cooperación para frenar la diseminación de la plaga, con el sureste del país como uno de los principales frentes de contención. Como uno de los primeros pasos formales, en agosto de este año ambos países firmaron un plan de acción para el control del gusano barrenador, enfocado en controles de movilización de ganado, fortalecimiento de la vigilancia sanitaria y protocolos de importación más estrictos. El acuerdo incluyó un componente industrial clave: la construcción de una planta de moscas estériles en Chiapas, que se espera inicie operaciones en el primer semestre de 2026. Del otro lado de la frontera, el gobierno estadounidense anunció la construcción de una fábrica similar en el sur de Texas, con una inversión de 750 millones de dólares, destinada a evitar que las larvas crucen hacia su territorio y afecten su propia industria ganadera. La estrategia binacional se sostiene en la liberación masiva de moscas estériles para romper el ciclo reproductivo de la plaga. Pese a estos esfuerzos, la emergencia se mantuvo activa durante buena parte de 2025 y derivó en restricciones comerciales que golpearon directamente a los productores mexicanos. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos detuvo de forma temporal la importación de reses vivas, lo que significó dejar de enviar un millón 186,000 cabezas de ganado. Ese freno tuvo un valor económico inmediato. De acuerdo con cifras de Comecarne, el bloqueo representó un impacto de 1,552 millones de dólares en exportaciones no realizadas, una presión financiera directa para engordadores, transportistas y exportadores especializados en el mercado estadounidense. Desde el organismo empresarial aseguran que, pese al tamaño del golpe, no ven trabas estructurales en la negociación del T-MEC ni un rompimiento en la relación comercial por esta crisis sanitaria. Por el contrario, destacan la cooperación como un activo que se ha fortalecido en medio de la emergencia. La directora de Comecarne admite, sin embargo, que la plaga exhibió fragilidades en el sistema de vigilancia sanitaria del país. “Empezamos a ver cómo esta debilidad de los sistemas hoy de vigilancia, por los bajos recursos que se han inyectado a esta necesidad que debe de ser principal. Cada vez tiene menos recursos y pues eso nos pone más en riesgo”, señaló. Aunque reconoce los esfuerzos conjuntos de ganaderos y autoridades, también advierte que los resultados no serán inmediatos. “Sabemos que se están haciendo esfuerzos con los ganaderos y con el gobierno para controlar y detener la enfermedad. Sin embargo, bueno, pues esto no va a ser a corto plazo”, añadió Hernández. Presión de precios y riesgos hacia 2026 Mientras la exportación de ganado en pie se mantuvo intermitente, la presión se trasladó al mercado interno. La dependencia estructural del sector mexicano respecto al mercado estadounidense amplificó los efectos de los bloqueos y terminó por reflejarse en un ajuste gradual de precios al consumidor. En paralelo, el consumo de carne en México avanzó 4.2% en 2025, impulsado por la mejora en el salario, los programas sociales y el efecto del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), que permitió contener parcialmente los precios de algunos alimentos básicos. Ese equilibrio, sin embargo, podría romperse en 2026. La nueva nomenclatura del programa dejaría fuera del esquema de productos libres de arancel a la carne de res y pollo que ingresa desde países de Sudamérica, entre ellos Brasil, lo que eliminaría uno de los factores de contención de precios para estas proteínas. “La carne de res y de cerdo deben permanecer en el PACIC para estabilizar el mercado cárnico nacional en 2026”, dijo Hernández. “El programa no solo influye en bajar los precios, tiene un efecto positivo en el resto de bienes que conforman el suministro de abasto cárnico en el país”, añadió. De
Por qué tantas gasolineras vuelven a ser de Pemex
Este miércoles, Puri Lucena y Mara Echeverría explican la razón detrás del aumento de gasolineras de Pemex, después de que hace unos años, comenzó a haber estaciones de distintas marcas regionales y hasta internacionales. También platican sobre otros temas importantes: – México, entre amagos de Trump por agua y presas en bajos niveles de almacenamiento – La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz avala arancel a autos chinos, pero advierte freno a la inversión en 2026 – Cetes Directo va por depósitos las 24 horas y 3 millones de usuarios en 2026 – Las tecnológicas ‘siembran’ talento que contratan después ]]>
Cómo Chile, el ejemplo de México, implementa su reducción de jornada laboral
México se prepara para un cambio relevante en el mundo del trabajo. La presidenta Claudia Sheinbaum presentó un proyecto de ley al Congreso para reducir gradualmente la semana laboral de 48 a 40 horas para 2030 . La reducción de la jornada laboral semanal comenzará en 2027 y se aplicará de forma gradual, recortando dos horas cada año hasta 2030. México es uno de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con más horas trabajadas en el año por empleado, con 2,207, de acuerdo con los datos más recientes del organismo, de 2023. La presidenta mexicana defendió que una jornada más corta puede ser benéfica también para la economía. En México la reducción será gradual para que “no implique mayores costos para el sector empresarial y, en algunos casos, incluso más productividad”, dijo esta semana durante su conferencia de prensa. Para esta iniciativa, el gobierno mexicano usó como ejemplo la Ley de 40 horas que Chile aprobó en abril de 2023 y que entró en vigor un año después. Este país se sumó a Ecuador como los dos únicos países de América Latina en establecer por ley las 40 horas semanales. La experiencia chilena demuestra que “una jornada más corta puede mejorar la calidad de vida sin afectar la economía”, señala la iniciativa enviada al Senado de México. Así es como se ha implementado la Ley de 40 horas en Chile y los resultados que ha dado. ¿Cómo se implementa la Ley de las 40 horas en Chile? El 26 de abril de 2023 se publicó en el Diario Oficial la Ley 21.561 que reduce la jornada laboral progresivamente de 45 a 40 horas semanales en cinco años. “Esta ley va a entrar en vigencia en plena marcha en el año 2028. En el 2024, bajamos de 45 a 44 horas, en abril del 2026 se bajará de 44 a 42 horas y en el 2028, abril 2028, se bajará de 42 a 40 horas”, explica Jorge Arredondo, académico de la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales de Chile a Expansión. En enero de 2005 Chile aplicó una primera reducción de su jornada laboral semanal, de 48 a 45 horas. De acuerdo con la ley, la distribución de estas horas se podrá efectuar en cada semana calendario o sobre la base de promedios semanales en lapsos de hasta cuatro semanas. “Tratándose de una jornada de lunes a viernes, el 26 de abril de 2024 el empleador deberá reducir al menos una hora la jornada diaria en alguno de los 5 días que forman parte de la jornada semanal”, indicó la Dirección del Trabajo (DT). Sin embargo, las empresas son libres de implementar la reducción de 40 horas antes del 2028, indicó Arredondo. “Existe ya una cultura por parte de las empresas de no resistirse obviamente a este cambio, sino que ir adecuándose a él y adelantarse en su puesta en ejecución”, indicó el académico de la UDP. La ley permite a los empleadores distribuir el tiempo laboral en semanas comprimidas. La reforma chilena también dejó la puerta abierta a semanas laborales de cuatro días y tres de descanso, con jornadas diarias de 10 horas, y banco de horas extra para ser intercambiadas por días adicionales de descanso. ¿Qué efectos ha tenido la medida? La ley chilena tenía como objetivo mejorar la calidad de vida de los trabajadores. Un estudio de 2022 realizado por investigadores de la Universidad de Turín en Italia y que incluyó evidencia recolectada por 20 años, determinó que existe una relación positiva entre una menor jornada laboral y menos estrés, así como una mejora en la calidad del sueño de las personas. A un año de la implementación de la reforma, los resultados parecen positivos. “Los resultados cualitativos parecen sugerir que la reducción de la jornada laboral ha tenido un impacto positivo en la mayoría de los trabajadores, quienes mencionan un posible incremento en su motivación, productividad y bienestar”, indica el estudio Transición hacia una jornada de 40 horas: Bienestar y productividad de trabajadores de empresas certificadas con sello 40 horas de la Subsecretaría de Trabajo de Chile. “Eso, ya el hecho de llegar el día lunes y saber que tienen una jornada más reducida, les es beneficioso y trabajan con más agrado”, dijo un microempresario citado por el documento. En cuanto a la salud física, la mayoría de los empleados consultados, un 70%, reportaron haber tenido una mejoría desde la implementación. Con respecto a la autocalificación que sobre su salud mental durante el mes previo, un 67.1% declaró encontrarse en un estado de salud psicológica saludable. Sobre “la productividad no tenemos hasta el momento elementos que nos permitan dar una respuesta categórica en cuanto a la forma en que esto pueda incidir en esta materia”, dice Arredondo. “Lejos de generar una disminución en los niveles de productividad, los datos presentados muestran una tendencia general hacia su mantención o incluso mejora, especialmente cuando existen condiciones organizacionales favorables, como una buena planificación del tiempo, flexibilidad horaria, liderazgo efectivo y un ambiente laboral positivo”, dice el estudio. No solo Chile Colombia también aprobó una reducción en la jornada laboral en años recientes. Logrará su meta de 42 horas en 2026. Al igual que en el planteamiento mexicano, las jornadas semanales pueden mantenerse en un esquema de seis días de trabajo por uno de descanso, siempre que el promedio de horas no exceda el nuevo límite legal. Adicional a esto, la reforma colombiana permite a los empleadores pactar jornadas diarias flexibles de mínimo 4 horas y máximo 9 horas diarias, siempre que no excedan las 42 horas semanales. Estos esquemas no configuran el “pago de trabajo suplementario”, lo que en México se conoce como horas extras. ]]>
2025 arancelario, ¿cómo nos fue con las tarifas y la logística?
Al cierre del año 2025, el panorama comercial entre México y sus principales socios aún atraviesa una etapa de fricción e incertidumbre. Los constantes cambios y decisiones en torno a aranceles y política aduanal no sólo reconfiguraron las rutas de intercambio de mercancías, sino que desdibujaron —al menos temporalmente— las reglas no escritas de velocidad, previsibilidad y eficiencia que sustentan la actividad logística moderna. En este escenario, la pregunta es inevitable: ¿Qué impacto han tenido las tarifas y regulaciones implementadas este año, y qué podemos esperar en logística para 2026? En Estados Unidos, la implementación de cargos adicionales sobre mercancías mexicanas que no cumplen con los estándares del USMCA, y la mayor vigilancia sobre reglas de origen, han generado impactos en sectores clave como el automotriz, que ya ha resentido el impacto con aumentos en precios de entre 5% y 10%. Por su parte, en México la publicación de las Reglas Generales de Comercio Exterior (RGCE) 2025 , marca una nueva era de control aduanal que exige mayor trazabilidad, documentación y revisión de fracciones arancelarias. El efecto operativo este año fue claro: las empresas enfrentan mayores costos logísticos, tiempos más largos de despacho, y una presión creciente para “poner en regla” su cadena de suministro antes de que la mercancía cruce la frontera o se declare en México. Pero más allá del costo, lo más significativo es que la incertidumbre misma se transformó en una cualidad estructural de este 2025. Las empresas que tomaron decisiones de manera reactiva vieron su margen comprimido. Aquellas que adelantaron escenarios —sobre proveedores, origen, rutas alternas— lograron conservar competitividad. En algunos sectores la situación ha obligado a tomar decisiones complejas: reducir inventarios, buscar centros de distribución alternos, modificar la descripción fiscal de los productos, o incluso renegociar condiciones con proveedores. Industrias como la automotriz, antes mencionada, así como la de componentes electrónicos, maquinaria y alimentos frescos —todos pilares del comercio bilateral entre México y Estados Unidos— tienen ya una repercusión directa no solo en el precio final, sino en cada eslabón de la operación logística. Considero que los operadores del sector, sobre todo quienes operamos soluciones de tercerización y que atendemos a empresas de todos los tamaños, hemos identificado un patrón claro: aquellas compañías que más rápidamente están logrando adaptarse son las que combinan tecnología, datos y visión estratégica. La pregunta hacia 2026 ya no es si los aranceles van a cambiar el panorama operativo, sino cómo nos preparamos para actuar antes de que lo hagan. En mi opinión, las prioridades deben estar enfocadas en cuatro frentes: – Automatización: minimizar el margen de error en declaraciones, clasificaciones y procedimientos aduanales mediante herramientas inteligentes. – Trazabilidad en tiempo real : anticipar bloqueos o costos inesperados con visibilidad total del trayecto logístico. – Modelado de escenarios : simular el impacto fiscal y logístico ante posibles cambios regulatorios, en lugar de reaccionar una vez implementados. – Diversificación operativa: analizar si conviene mantener inventario en origen o apostar por nodos logísticos más cercanos al consumidor, aunque impliquen mayores costos iniciales. En logística, la resiliencia no es una meta estática, sino una forma de pensar. Hoy más que nunca en las empresas debemos preguntarnos no solo cómo mover los productos, sino cómo mantener nuestra promesa de valor en medio de un comercio más incierto y fragmentado. El 2025 arancelario que acabamos de atravesar debe leerse no solo como un reto coyuntural, sino como un punto de inflexión para el modelo logístico tradicional. Las empresas que logren convertir el sobrecosto y la complejidad en una ventaja competitiva basada en inteligencia operativa serán las que salgan fortalecidas. En tiempos donde las reglas se escriben en tiempo real, la logística ya no puede ser el final de la estrategia: debe ser parte de su diseño desde el principio. ____ Nota del editor: Ilan Epelbaum es Director General de Mail Boxes Etc. en México (MBE), posición desde la que se encarga de liderar la relación y negociación con socios comerciales y estar al frente del posicionamiento de la empresa en el país. También es responsable de la relación con los franquiciatarios de MBE en México y en general de la expansión de la compañía en toda la república. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Convierte un reporte de tendencias en una ventaja estratégica
En la actualidad, la velocidad del cambio cultural supera a la capacidad de muchas marcas para adaptarse. La inteligencia artificial y los algoritmos han transformado el ecosistema mediático, creando un entorno volátil, saturado y fragmentado. Ante este panorama, comprender las señales culturales se vuelve imprescindible para construir relevancia. Y ahí es donde los reportes de tendencias se convierten en una herramienta clave: no son listas de moda ni recetas universales, sino instrumentos estratégicos para navegar el cambio con propósito. ¿Por qué hacer un reporte? ¿Cómo usarlo? Como apasionado de los estudios de prospectiva, considero que la rapidez del cambio impide responder únicamente con intuición. Más que una lista de señales emergentes, este tipo de informes permite identificar patrones culturales que reflejan transformaciones en la sociedad. Sirve para mapear señales de cambio, entender al consumidor y conectar esas observaciones con la estrategia de negocio. La verdadera ventaja competitiva no está en tener acceso a la tecnología, sino en cómo la usamos. Un reporte de tendencias no es una brújula automática, sino una herramienta que orienta la innovación con dirección y propósito, siempre anclada en la cultura. Las tendencias no se siguen: se interpretan desde la identidad de cada marca. Un buen reporte no solo refleja las innovaciones del presente, sino que ayuda a diseñar el futuro. Analizar los comportamientos de las audiencias o consumidores, permite a las marcas construir desde el presente hacia lo que viene. Pero identificar estas fuerzas de cambio no es suficiente: hay que integrarlas en una estrategia con sentido. En este punto, la tecnología —particularmente la IA— se convierte en un habilitador clave. Como expone el informe, Fragment Forward , realizado por Dentsu Creative, dominar los algoritmos no significa seguirlos ciegamente, sino “hackearlos” para amplificar ideas culturalmente relevantes. Bajo esta premisa considero que la tecnología debe ser un aliado que amplifique el propósito de las marcas, no una excusa para producir más de lo mismo. 1. Para anticiparse, no solo adaptarse. Los reportes ayudan a detectar señales antes de que se consoliden como comportamientos extendidos. Esto da una ventaja a quienes buscan innovar antes de que el cambio se generalice. 2. Para construir relevancia desde la empatía. Las personas valoran marcas que comprenden sus contextos y necesidades. Las tendencias revelan lo que preocupa, inspira o moviliza a distintos públicos. Comprenderlo permite generar conexión. 3. Para evitar el riesgo de la homogeneización algorítmica. Seguir métricas sin una mirada estratégica puede llevar a la repetición de contenidos similares. Integrar tendencias permite activar ideas que resalten por su originalidad y sentido. 1. No copiar, interpretar. Las tendencias no dictan acciones; invitan a reflexionar. Su valor está en cómo se traducen según el contexto, la categoría y la identidad de la marca. 2. Cruzar cultura, negocio y tecnología. Un reporte de tendencias puede orientar decisiones que van más allá de la comunicación: desarrollo de productos, experiencias, formatos o alianzas. Su impacto se amplía cuando se vincula con herramientas como la inteligencia artificial o metodologías como Growth Spaces de Dentsu. 3. Acompañar procesos, no imponer ideas. Las tendencias funcionan como puntos de partida para discusiones entre áreas: creatividad, estrategia, innovación, entre otras. Su utilidad se potencia cuando se integran en el trabajo colaborativo. 4. Consultar de forma continua. Un reporte no es un documento estático. Su relevancia depende de su actualización constante y del uso que se le dé para observar nuevas señales y conectar con lo que ocurre en el entorno. Con esto en mente, debemos entender que las tendencias no predicen el futuro de manera exacta, pero nos revelan la dirección que hay que seguir. Leerlas con atención permite a las marcas diseñar futuros posibles y liderar el cambio en lugar de ser reactivas y llegar tarde al ritmo del cambio. En otras palabras, no se trata de adivinar lo que viene, sino de prepararse mejor para actuar con intención. Hacer un reporte de tendencias permite tomar decisiones con mayor conciencia del contexto cultural. No da respuestas cerradas, pero ayuda a formular preguntas útiles. Y las marcas que trabajan desde esas preguntas no solo entienden el cambio: lo provocan. ____ Nota del editor: Carlos Buenfil es Chief Strategy Officer de Dentsu Creative México. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
India. La manufactura del mundo se tambalea
Durante años, las empresas de medio mundo miraron hacia India con una clara certeza: ahí estaba la respuesta. Costos bajos, talento abundante, inglés y una disciplina que convertía cualquier proyecto en una línea de montaje perfecta. Pero esa fórmula, que definió dos décadas de offshoring , empieza a resquebrajarse. En un informe reciente de Deel y Carta lo deja claro: los sueldos en ingeniería y datos han caído un 40 % en 2025, situándose en unos 22,000 dólares al año, más o menos. O lo que es lo mismo, India gana menos que México o Brasil, que registran 48,000 y 67,000 dólares, respectivamente. No es solo un número. Es el síntoma de que el modelo ha tocado fondo. La industria india se volvió tan eficiente en ejecutar, que olvidó construir. Apostó por servicios replicables, sin invertir lo suficiente en investigación, propiedad intelectual ni desarrollo de producto. Durante un tiempo, eso bastó. Pero el mercado cambió de idioma: ya no se paga por horas, sino por impacto. Desde Norteamérica, las compañías empiezan a mover el foco. Ya no buscan un ejército remoto que siga instrucciones, sino equipos que entiendan el negocio y piensen como parte del mismo. De ahí el interés creciente en América Latina, donde la cercanía cultural y horaria ha pesado más que la diferencia de costo. México, en particular, se está consolidando como un socio natural: comparte el huso, el idioma técnico y una mentalidad más híbrida entre la ejecución y la estrategia. Quien ha trabajado con ambos ecosistemas lo nota enseguida. En India, la estructura sigue siendo jerárquica y de procesos; en Latinoamérica, los equipos tienden a ser más flexibles, más propensos a cuestionar. No siempre más rápidos, pero sí más adaptables. Y en tiempos de IA, lo adaptable vale más que lo barato. Las áreas de tecnología y transformación ya lo están entendiendo. El viejo modelo de “banco de horas” está siendo reemplazado por células multidisciplinares que trabajan por objetivos, no por presencia. En ese esquema, la creatividad, la comunicación y el criterio ganan peso frente al costo de nómina. Y mientras tanto, las empresas indias intentan retener talento con paquetes basados en acciones. Es un movimiento inteligente, aunque insuficiente si el talento percibe que el trabajo se ha vuelto rutina. Los mejores ingenieros quieren participar en la creación, no solo en la ejecución. En el fondo, lo que ocurre no es un declive, sino una redistribución del valor global. El talento sigue siendo el petróleo de esta era, solo que las reservas están cambiando de coordenadas. India no deja de ser un actor clave, pero su ventaja estructural se erosiona frente a países donde el talento combina conocimiento técnico con pensamiento propio. Las empresas que no comprendan esto se van a comer un susto. No se trata de abandonar India, sino de repensar qué se espera de cada región. Si Norteamérica encontró durante años en el offshoring una fórmula para reducir costos, ahora se da cuenta de que la verdadera eficiencia no está en pagar menos, sino en trabajar mejor con quien comparte visión y contexto. _____ Nota del editor: Gerardo A. García Cea es arquitecto de contenidos. Escríbele a arquitectodecontenidos@gmx.es Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Cómo Chile, el ejemplo de México, implementa su reducción de jornada laboral
México se prepara para un cambio relevante en el mundo del trabajo. La presidenta Claudia Sheinbaum presentó un proyecto de ley al Congreso para reducir gradualmente la semana laboral de 48 a 40 horas para 2030. La reducción de la jornada laboral semanal comenzará en 2027 y se aplicará de forma gradual, recortando dos horas cada año hasta 2030. México es uno de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con más horas trabajadas en el año por empleado, con 2,207, de acuerdo con los datos más recientes del organismo, de 2023. La presidenta mexicana defendió que una jornada más corta puede ser benéfica también para la economía. En México la reducción será gradual para que “no implique mayores costos para el sector empresarial y, en algunos casos, incluso más productividad”, dijo esta semana durante su conferencia de prensa. Para esta iniciativa, el gobierno mexicano usó como ejemplo la Ley de 40 horas que Chile aprobó en abril de 2023 y que entró en vigor un año después. Este país se sumó a Ecuador como los dos únicos países de América Latina en establecer por ley las 40 horas semanales. La experiencia chilena demuestra que “una jornada más corta puede mejorar la calidad de vida sin afectar la economía”, señala la iniciativa enviada al Senado de México. Así es como se ha implementado la Ley de 40 horas en Chile y los resultados que ha dado. ¿Cómo se implementa la Ley de las 40 horas en Chile? El 26 de abril de 2023 se publicó en el Diario Oficial la Ley 21.561 que reduce la jornada laboral progresivamente de 45 a 40 horas semanales en cinco años. “Esta ley va a entrar en vigencia en plena marcha en el año 2028. En el 2024, bajamos de 45 a 44 horas, en abril del 2026 se bajará de 44 a 42 horas y en el 2028, abril 2028, se bajará de 42 a 40 horas”, explica Jorge Arredondo, académico de la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales de Chile a Expansión. En enero de 2005 Chile aplicó una primera reducción de su jornada laboral semanal, de 48 a 45 horas. De acuerdo con la ley, la distribución de estas horas se podrá efectuar en cada semana calendario o sobre la base de promedios semanales en lapsos de hasta cuatro semanas. “Tratándose de una jornada de lunes a viernes, el 26 de abril de 2024 el empleador deberá reducir al menos una hora la jornada diaria en alguno de los 5 días que forman parte de la jornada semanal”, indicó la Dirección del Trabajo (DT). Sin embargo, las empresas son libres de implementar la reducción de 40 horas antes del 2028, indicó Arredondo. “Existe ya una cultura por parte de las empresas de no resistirse obviamente a este cambio, sino que ir adecuándose a él y adelantarse en su puesta en ejecución”, indicó el académico de la UDP. La ley permite a los empleadores distribuir el tiempo laboral en semanas comprimidas. La reforma chilena también dejó la puerta abierta a semanas laborales de cuatro días y tres de descanso, con jornadas diarias de 10 horas, y banco de horas extra para ser intercambiadas por días adicionales de descanso. ¿Qué efectos ha tenido la medida? La ley chilena tenía como objetivo mejorar la calidad de vida de los trabajadores. Un estudio de 2022 realizado por investigadores de la Universidad de Turín en Italia y que incluyó evidencia recolectada por 20 años, determinó que existe una relación positiva entre una menor jornada laboral y menos estrés, así como una mejora en la calidad del sueño de las personas. A un año de la implementación de la reforma, los resultados parecen positivos. “Los resultados cualitativos parecen sugerir que la reducción de la jornada laboral ha tenido un impacto positivo en la mayoría de los trabajadores, quienes mencionan un posible incremento en su motivación, productividad y bienestar”, indica el estudio Transición hacia una jornada de 40 horas: Bienestar y productividad de trabajadores de empresas certificadas con sello 40 horas de la Subsecretaría de Trabajo de Chile. “Eso, ya el hecho de llegar el día lunes y saber que tienen una jornada más reducida, les es beneficioso y trabajan con más agrado”, dijo un microempresario citado por el documento. En cuanto a la salud física, la mayoría de los empleados consultados, un 70%, reportaron haber tenido una mejoría desde la implementación. Con respecto a la autocalificación que sobre su salud mental durante el mes previo, un 67.1% declaró encontrarse en un estado de salud psicológica saludable. Sobre “la productividad no tenemos hasta el momento elementos que nos permitan dar una respuesta categórica en cuanto a la forma en que esto pueda incidir en esta materia”, dice Arredondo. “Lejos de generar una disminución en los niveles de productividad, los datos presentados muestran una tendencia general hacia su mantención o incluso mejora, especialmente cuando existen condiciones organizacionales favorables, como una buena planificación del tiempo, flexibilidad horaria, liderazgo efectivo y un ambiente laboral positivo”, dice el estudio. No solo Chile Colombia también aprobó una reducción en la jornada laboral en años recientes. Logrará su meta de 42 horas en 2026. Al igual que en el planteamiento mexicano, las jornadas semanales pueden mantenerse en un esquema de seis días de trabajo por uno de descanso, siempre que el promedio de horas no exceda el nuevo límite legal. Adicional a esto, la reforma colombiana permite a los empleadores pactar jornadas diarias flexibles de mínimo 4 horas y máximo 9 horas diarias, siempre que no excedan las 42 horas semanales. Estos esquemas no configuran el “pago de trabajo suplementario”, lo que en México se conoce como horas extras. ]]>