‘IA washing’, un riesgo creciente para la reputación de marca
Desde que OpenAI puso ChatGPT al alcance del público, la percepción social sobre la Inteligencia Artificial (IA) dio un giro definitivo. La IA dejó de ser una idea abstracta de carácter técnico y se volvió sinónimo de modernidad, disrupción e innovación. El efecto ha sido inmediato, pues hoy parece que ningún producto, servicio o estrategia empresarial puede aspirar a la relevancia sin colgarse esa etiqueta. Riesgos al comunicar como “IA” algo que no lo es El problema es que no todo lo que se presenta como “impulsado por IA” lo está realmente. De hecho, un informe de MMC Ventures reveló que cerca del 40% de las empresas tecnológicas que se autodefinían como “startups de IA” no la utilizaban de manera significativa, o simplemente no la utilizaban en absoluto. Es en ese terreno resbaladizo donde comienza un desafío serio, y peligroso, para la comunicación corporativa, que puede llevar al deterioro de la reputación, la confianza y la credibilidad de las marcas. Conviene aclarar que, en estos menesteres de la comunicación, el inconveniente no es la tecnología en sí, sino el uso superficial —cuando no engañoso— que se hace de ella en los mensajes. El llamado IA washing —la práctica de presentar capacidades infladas, poco claras o incluso inexistentes bajo la etiqueta de IA con el único objetivo de parecer innovador— representa un riesgo reputacional real y creciente, particularmente en estos tiempos donde la credibilidad se ha vuelto uno de los activos más frágiles y valiosos. En comunicación, nombrar algo es otorgarle significado. Así, cuando una empresa afirma “usamos IA” sin un sustento real, no está fortaleciendo su narrativa de innovación, sino profundizando una práctica de IA washing . Si bien a corto plazo, puede parecer una decisión atractiva —genera titulares en medios, atrae atención de las audiencias y tranquiliza a inversionistas—, a mediano y largo plazo es una apuesta riesgosa. La comunicación no puede reducirse a un barniz que maquille decisiones endebles; su función esencial es alinear lo que la organización es, hace y dice. Cuando ese triángulo se fractura —por ejemplo, al presentar como “impulsadas por IA” soluciones que en realidad son simples automatizaciones— se abre una brecha peligrosa entre expectativa y realidad, y esa brecha no tarda en traducirse en desconfianza. Desde mi perspectiva, el IA washing no solo puede confundir al mercado, sino que activa una serie de riesgos concretos que las organizaciones suelen subestimar. Riesgos que no se manifiestan de inmediato, pero que se acumulan silenciosamente y terminan impactando en la credibilidad, la relación con los públicos y la viabilidad reputacional de la marca. El primer riesgo es semántico. La IA implica modelos entrenados, capacidad de aprendizaje, procesamiento avanzado de datos y toma de decisiones automatizada. Automatizar una tarea simple, añadir analítica básica o usar software tradicional no convierte a un producto en “inteligente”. Cuando las marcas difuminan esa frontera, erosionan el entendimiento público y trivializan una tecnología que, bien aplicada, sí puede generar valor real. Hacia una comunicación transparente sobre la inteligencia artificial El segundo riesgo es de credibilidad. Los stakeholders (clientes, colaboradores, reguladores, inversionistas y socios) ya no son audiencias pasivas. Contrastan mensajes, comparan promesas con experiencias y comparten inconsistencias. Cuando descubren que la “IA” prometida no cumple, la decepción no se limita al producto; se traslada a la marca. Construir credibilidad y confianza , después de haber sido dañadas, exige congruencia a largo plazo y, muchas veces, un costoso proceso de reparación reputacional. Existe también un riesgo de gobernanza. Al sobrerrepresentar capacidades tecnológicas, las empresas se colocan a sí mismas bajo un estándar que no pueden cumplir. Esto tiene implicaciones legales, regulatorias y éticas, especialmente en sectores sensibles como salud, finanzas o educación. La comunicación irresponsable afecta la imagen, pero además puede detonar una crisis cuando la brecha entre discurso y realidad se vuelve evidente. Frente al auge de la IA, la comunicación corporativa debe asumir un rol más exigente y consciente. No se trata de frenar la innovación ni de moderar el entusiasmo tecnológico, pero sí de comunicar con rigor, precisión y responsabilidad. Hablar de IA implica comprenderla, delimitarla y explicarla con claridad, evitando atajos discursivos que sacrifiquen la verdad en favor del impacto inmediato. Un abordaje responsable de la IA en la comunicación parte, ante todo, de llamar a las cosas por su nombre. Si se trata de automatización, analítica avanzada o software tradicional, debe comunicarse como tal. Esta transparencia no debilita a la marca; por el contrario, la fortalece, porque alinea expectativas y construye confianza desde la honestidad. La credibilidad no surge de aparentar innovación, sino de la congruencia entre lo que se promete y lo que realmente se entrega. Asimismo, la comunicación sobre IA debe estar íntimamente conectada con la estrategia y la operación de negocio. No puede ser un recurso “cosmético”, sino el reflejo fiel de capacidades reales, procesos sólidos y decisiones responsables. Comunicar bien la IA implica asumir que no todo necesita ser IA para aportar valor, y que explicar con claridad cómo y para qué se utiliza la tecnología es, hoy, un factor de diferenciación. Finalmente, las empresas que evitan el IA washing y apuestan por una comunicación auténtica reducen riesgos reputacionales, construyen credibilidad, fortalecen relaciones de largo plazo y se posicionan como actores responsables en la conversación sobre el futuro tecnológico. Porque cuando la tendencia pase —como inevitablemente ocurre— lo que permanecerá será la confianza que una marca supo cuidar o, por el contrario, desperdiciar. _____ Nota del editor: Héctor M. Meza Curiel es Director General de InfoSol. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Pensar duele. Por eso ya no lo hacemos
Empieza por una pregunta que nadie suele hacer en voz alta. ¿Cuándo fue la última vez que te quedaste atascado en un problema durante un rato largo, sin buscar ayuda, sin consultar nada, solo con el malestar productivo de no saber? La mayoría recordará ese momento como una incomodidad. Lo que pocos notan es que esa incomodidad era el pensamiento ocurriendo. La trampa de la respuesta correcta Bernard Stiegler, filósofo francés que dedicó tres volúmenes de su obra “ La técnica y el tiempo” a rastrear cómo las herramientas transforman la mente que las usa, sostenía que adoptar una tecnología no es un acto neutral. Cada instrumento que incorporamos reorganiza la cognición que lo rodea. Lo dijo de la escritura, del alfabeto, de la imprenta. Lo que no alcanzó a ver, porque murió en 2020, es que llegaríamos a una herramienta capaz de pensar en nuestro lugar con suficiente verosimilitud como para convencernos de que el pensamiento ocurrió. Un estudio publicado en junio de 2025 por investigadores del MIT Media Lab midió, durante cuatro meses y con electroencefalografía, la actividad cerebral de 54 participantes escribiendo ensayos bajo tres condiciones distintas: con un modelo de lenguaje, con un buscador, o sin ninguna herramienta. Los resultados, aunque todavía en revisión por pares, son difíciles de ignorar. Quienes usaron el LLM mostraron hasta un 55% menos de conectividad neural respecto al grupo que escribió sin herramientas. El 83% no pudo citar correctamente una sola oración de su propio ensayo. Los autores, encabezados por la neurocientífica Nataliya Kosmyna, llamaron al fenómeno «deuda cognitiva», la acumulación silenciosa de costos cognitivos a largo plazo cuando se delega el pensamiento de manera sistemática. La propia Kosmyna advirtió que, a diferencia de una deuda financiera, esta no tiene forma de pagarse en diferido. Platón ya lo había visto venir, aunque su objeto de sospecha fuera la escritura misma. En el Fedro , Sócrates traza una distinción que hoy resulta más pertinente que nunca. Hay dos formas de tener algo en la mente. La anamnesis es el recuerdo genuino que viene de haber trabajado una idea hasta hacerla propia; la hypómnesis es la consulta de una ayuda-memoria externa que produce la apariencia del conocimiento sin su sustancia. El texto, dice Sócrates, «responde lo mismo a quien sabe que a quien no sabe». La IA lo hace con más elegancia, y esa es exactamente la trampa. Responde tan bien que la distinción entre entender y recibir una respuesta se vuelve invisible. La investigación contemporánea tiene un nombre para esto. La llaman «ilusión de competencia». Un estudio publicado en Frontiers in Psychology encontró que quienes delegan tareas intelectuales a una herramienta tienden a sobrestimar su comprensión real del resultado, porque la sensación de haber producido algo se transfiere al output de la máquina. Creemos que pensamos porque pensamos el prompt. Pensar el prompt no es lo mismo que pensar el problema. Lo que más se escapa en los debates públicos sobre IA es esta pregunta específica, no sobre eficiencia ni sobre si la tecnología reemplaza empleos, esas son preguntas reales, pero distintas, sino sobre qué le ocurre al aparato cognitivo cuando lo dejamos en pausa durante suficiente tiempo. La defensa más común es que la IA «libera capacidad cognitiva para cosas más importantes». El argumento tiene una estructura respetable, es la misma defensa que se hizo de la calculadora, del procesador de textos, del buscador, y en todos esos casos hubo algo verdadero. La herramienta sí liberó tiempo y energía para tareas antes imposibles o prohibitivas. La condición que el argumento suele omitir es delicada. La liberación cognitiva funciona cuando lo que se externaliza es genuinamente mecánico y lo que se retiene es genuinamente de orden superior. Cuando esa distinción no se ejerce con intención, lo que ocurre en la práctica es otro ciclo; la IA libera tiempo, que se llena con más tareas del mismo tipo, que se resuelven también con IA, que liberan más tiempo. El resultado no es pensamiento más profundo. Es más volumen de output con menos densidad cognitiva por unidad. Ivan Illich, sacerdote y filósofo austríaco que pasó buena parte de su vida en Cuernavaca y cuya obra incomodó por igual a conservadores y progresistas, lo anticipó con otra herramienta. En La sociedad desescolarizada y después en Energía y equidad , argumentó que más allá de cierto umbral, las herramientas que diseñamos para extender nuestras capacidades terminan por colonizarlas. Llamó a esto «contraproductividad»; el punto en que el automóvil produce inmovilidad, el hospital produce enfermedad, la escuela produce ignorancia. No sería difícil agregar a la lista que el asistente de inteligencia artificial produce incapacidad de pensar sin asistencia. Hay que distinguir, porque el argumento se ensucia cuando no se hace. Los investigadores clasifican la externalización cognitiva en al menos tres formas. Una es asistiva; la herramienta amplifica sin reemplazar, como un calendario que libera memoria de trabajo para concentrarse en el problema real. Otra es sustitutiva; la herramienta ejecuta el proceso que antes hacíamos internamente. La tercera, la más difícil de detectar, ocurre cuando la interacción se vuelve tan pasiva que ni siquiera evaluamos lo que recibimos y aceptamos el output como si fuera pensamiento propio. El GPS sirve de ilustración. Usarlo para llegar a un lugar desconocido es inteligencia práctica. Usarlo para ir a la tienda de la esquina durante diez años tiene un costo distinto; hay estudios que documentan la erosión medible de la representación espacial en quienes delegaron la navegación de manera sistemática. El hipocampo literalmente se reorganiza. Con el pensamiento abstracto ocurre lo mismo, aunque es más difícil de ver porque no hay escáner que muestre cuándo dejamos de argumentar bien. Una virtud que no se hereda Aristóteles dedicó buena parte de la Ética a Nicómaco a explicar que la phronesis , la prudencia o juicio práctico, la capacidad de deliberar bien, no es un talento que se tiene o no se tiene. Es una virtud, y las virtudes solo se forman por práctica repetida. No se adquieren mirando a alguien
Urge volver al pensamiento estratégico
En los últimos meses se ha escrito mucho sobre el ritmo tan pobre en el crecimiento económico de México, buscando sus causas y posibles soluciones. Factores externos e internos que obstaculizan la inversión y la creación de empleos abundan. La mayoría son ajenos a la voluntad de uno de los grupos que debería estar jugando un papel más importante en el impulso del país: los empresarios. Urge un cambio de mentalidad para hacerles frente. El entorno CIVA Estos tiempos de incertidumbre están provocando un largo periodo de inactividad entre los hombres y mujeres de negocios. Son cifras muy concretas: Sólo el 39.5% de los empresarios mexicanos considera que este es buen momento para invertir, según datos de Coparmex. La OCDE proyecta un crecimiento de apenas 1.2% para México en 2026, luego de un crecimiento de 0.7% en 2025 y de 1.4% en 2024. El estancamiento es evidente, cuando no alcanzamos a crecer ni a un ritmo de 2%, que ya se consideraba insuficiente durante la década pasada. La caída en la inversión fija bruta es responsabilidad tanto del sector público como privado, pero en este contexto llama la atención otra estadística. Según Coparmex mismo, el 67% de los empresarios encuestados ha decidido no modificar su estrategia comercial pese a los aranceles. Esto no es pesimismo: es parálisis cognitiva. Hay muchos empresarios dedicados a reaccionar en estos momentos. El mensaje que no quieren escuchar pero deberán hacerlo tarde o temprano es que este entorno no va a volver a la “normalidad”. Hace ya unos 25 años que la academia trajo al mundo de los negocios la siglas VICA (volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad) como un diagnóstico del entorno global. Era éste un término militar para describir la realidad después de la Guerra Fría, pero recientemente Michael D. Watkins, autor reconocido en estrategia y negocios, prefirió cambiar el orden de las letras y hablar de un entorno CUVA, porque para él la complejidad es lo más relevante en este momento. Ya en español, hablaríamos de un entorno CIVA. Watkins ha dedicado décadas a estudiar lo que distingue a los líderes que prosperan de aquellos que colapsan ante la turbulencia, pero una de sus premisas es que el entorno CIVA es un cambio estructural, no coyuntural. Es decir, para ponerlo en términos llanos, no hay vuelta al pasado. Vale la pena detenerse en este punto, porque algunos empresarios pueden estar pensando que vendrá en cierto momento un regreso a la realidad como la conocían. No sucederá. Los cambios en el orden mundial, y en el acontecer económico y político de Estados Unidos no tienen indicio alguno de regresar al anterior status quo. El entorno en México tampoco. La mayoría de los analistas coinciden en que los cambios que se han dado en el país, por positivos y negativos que sean, no van a dar marcha atrás. Esto es una señal muy clara para los empresarios en México: hay que adaptarse. Mantenerse a la defensiva y esperar a que el panorama se despeje por completo es una receta para quedarse atrás y, peor aún, colocarse en una situación aún más vulnerable. En este sentido, debe volver a aplicar el pensamiento estratégico en la clase empresarial, a todos los niveles. A ejercitar ese músculo Hay muchas definiciones de qué es el pensamiento estratégico, pero básicamente puede sintetizarse en la capacidad de analizar y entender el entorno, cambiar el enfoque mental, trazar un plan a futuro. Seguirlo de forma estructurada y planificada y evaluar el desempeño constantemente en el camino. Ahora bien, este pensamiento, coinciden los estudiosos, es un músculo que se atrofia si no se ejercita. El 2026 es un año de mucha complejidad, incertidumbre, volatilidad y ambigüedad y por tanto de grandes riesgos y grandes decisiones. Pero las grandes decisiones requieren grandes pensadores estratégicos. Estos no nacen: se forman mediante disciplina, práctica deliberada y experiencia acumulada. México no carece de activos, acceso a mercados ni relevancia estratégica. Lo que le falta son condiciones de certidumbre. Pero la certidumbre perfecta nunca llegará. La pregunta no es si el entorno se estabilizará –no lo hará– sino si nuestros empresarios desarrollarán (o recordarán) la capacidad de pensar estratégicamente dentro de la inestabilidad permanente. Volviendo a esa estadística de la encuesta de Coparmex: esa política comercial que no funciona debe cambiar, sí o sí, y ya vamos tarde. El pensamiento estratégico no es un lujo de corporativos multinacionales. Es una disciplina; un conjunto de músculos mentales que puede y debe ejercitarse. La alternativa es seguir paralizados ante cada shock, reactivos ante cada crisis, sorprendidos ante cada cambio. Y en el entorno CIVA, quienes no piensan estratégicamente simplemente dejan de pensar y sus empresas dejan de existir. _____ Nota del editor: Ismael Plascencia López es profesor e investigador de CETYS Universidad. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
¿Cómo son las ventas de Volkswagen en México? Los modelos importados encabezan la lista
Volkswagen lleva casi 90 años en el mercado automotriz desde el surgimiento del Beetle, de Alemania hasta el resto del mundo. Hoy, es el mayor fabricante de vehículos de Europa, pero enfrenta un panorama complejo: una fuerte competencia de marcas chinas, el estancamiento de la demanda europea y aranceles estadounidenses. Ante ello, la marca alemana decidió hacer un recorte de 50,000 puestos de trabajo en su país de origen hasta 2030. En México, está en el tercer lugar de ventas de vehículos ligeros de 2025, con una presencia destacada de algunos modelos importados. Volkswagen es 3er lugar en México El Volkswagen más vendido en México es importado De acuerdo con un reporte de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) y la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), la marca alemana se posicionó con el 11.3% de los autos vendidos en todo el año 2025, solo por detrás de Nissan (18.0%) y General Motors (13.0%). La estadística también contempla a otras marcas del Grupo Volkswagen, como Audi, Bentley, Porsche y Seat. En total, la empresa alemana vendió 172,008 unidades en México, una caída de 3.0% con respecto al año anterior, que enajenó 5,253 autos más. Los autos de Volkswagen fueron los más vendios, con un total de 137,970 unidades. La marca siguiente en ventas fue SEAT, con 21,722 vehículos. Esa fue la más afectada de su cartera, debido a que tuvo una caída de 16.5% respecto al periodo anterior. Un caso similar lo sufrió Audi, que tuvo una diferencia de menos 12.1%. Por su parte, las marcas de lujo subieron sus números. Porsche obtuvo un incremento de 20.6%, al acumular 3,070 unidades vendidas, y de manera más moderada, Bentley, vendió 14, una más que el año anterior. A pesar de la posición de Volkswagen en el mercado mexicano, está considerablemente detrás de Nissan, la automotriz favorita, que acumuló 274,461 ventas. El modelo más popular entre los consumidores mexicanos es el semicompacto Virtus, importado de India. En 2025 acumuló 25,040 ventas, según datos del Inegi. El segundo modelo más vendido es de producción nacional, el Nuevo Jetta, que obtuvo 20,820 ventas. Muy por detrás, siguen dos modelos importados de Brasil, el Polo de 4 puertas, con 5,814 unidades vendidas; y Tera, con 3,297 vehículos. De otras marcas de Grupo Volkswagen, destacan el deportivo SEAT Leon, importado de España, con 3,375 ventas; y Audi A5 Sportback, de Alemania, con 553 autos vendidos en 2025. La marca Volkswagen arrancó su historia en México con la llegada del primer Volkswagen Sedán, conocido como “Vocho”, en 1954. Nueve años después, en 1963, el auto ya alcanzaba los 5,984 autos vendidos y una participación del 12.5% en el mercado mexicano de la industria automotriz, además de que ya contaba con 41 concesionarios en el país. Este fue el inicio de su tradición en el país. El 15 de enero de 1964 se constituyó formalmente Volkswagen de México como empresa y desde entonces comenzó una etapa de producción que culminó con la salida de la primera unidad sedán de producción de la nueva planta ubicada en Puebla. Actualmente, además de sus instalaciones en Puebla, también cuenta con una planta en Guanajuato, enfocada en la producción de motores. La rentabilidad seguirá bajo presión en 2026 Las ventas en Europa y Sudamérica registraron un crecimiento de 5 a 10%. América del Norte se vio afectada en cambio por los aranceles de Donald Trump (-12%) y Volkswagen tuvo que enfrentar además la competencia asiática en China (-6%). Para sortear las barreras aduaneras, Volkswagen prevé localizar parte de su producción en Estados Unidos a través de su marca estadounidense Scout, relanzada para producir SUV y camionetas eléctricas a partir de 2027. Con información de AFP. ]]>
Bravo firma una línea de financiación de 200 millones de euros con Fortress
Bravo, la fintech especializada en gestión de deuda y rehabilitación financiera, aseguró una línea de crédito de hasta 200 millones de euros de fondos gestionados por Fortress Investment Group (Fortress). Esta operación permitirá impulsar el crecimiento de la compañía y acelerar el desarrollo de su división de crédito. Mediante esta financiación, Bravo fortalecerá su enfoque innovador para combatir el sobreendeudamiento. Además, la empresa espera consolidar la confianza que le han brindado BBVA Spark, la unidad de venture debt de BBVA; GPF Capital, firma de inversión especializada en pymes; Cercano Capital, brazo inversor que gestiona el patrimonio de Paul Allen, cofundador de Microsoft; así como Achieve, una organización referente del sector en Estados Unidos, entre otras instituciones. “Este hito con Fortress valida nuestro enfoque único y nuestra plataforma tecnológica, elementos clave que nos han posicionado como líderes en la gestión de deuda. Para México, donde nuestra historia comenzó, y para la región, este movimiento es crucial para seguir invirtiendo en el desarrollo de productos que combatan el sobreendeudamiento y mejoren el bienestar económico de nuestros clientes”, aseguró Diego Paillés. “Bravo ha construido una plataforma diferenciada que combina tecnología, datos y experiencia financiera para abordar el sobreendeudamiento a gran escala. Esta operación refleja nuestra confianza en su análisis de riesgo y en el potencial de crecimiento a largo plazo de la compañía, especialmente en el desarrollo de su división de crédito”, afirmó Ola Eriksson, director de Finanzas Especializadas en Fortress Investment Group. Por su parte, Diego Paillés, Country Manager de Bravo en México, expuso que este hecho refuerza la propuesta de valor y la estrategia de crecimiento de la compañía. “Este acuerdo nos permitirá fortalecer nuestra división de crédito y acelerar la expansión de nuestras soluciones innovadoras, llegando a más personas en el país y en toda Latinoamérica, que necesitan recuperar su estabilidad financiera”, destacó Javier Salmerón. Para Javier Salmerón, también Country Manager de Bravo en México, esta línea de financiamiento de 200 millones de euros resulta un impulso fundamental a la labor ha desarrollado la fintech desde su fundación en México. Según información de Bravo, desde 2009, han asesorado a más de 500,000 personas en México, Colombia, España, Italia, Portugal y Brasil, al mediar acuerdos de pago con los acreedores y ofrecer crédito para liquidar las deudas, a través de un esquema que fortalece la educación financiera y permite a los clientes un mejor control de su relación con el dinero. La solución integral de Bravo parte de un análisis de las necesidades específicas de cada persona y combina la reparación de deuda con un crédito, lo cual les ayuda a recuperar su tranquilidad financiera. Gracias a este esquema, la fintech se ha posicionado en el sector financiero y de gestión de deudas en Europa y América Latina. A la fecha, Bravo ha liquidado más de 500,000 deudas valoradas en 1,000 millones de euros. ]]>
El SAT va por comerciantes, manufactureras, mineras y servicios financieros
El Servicio de Administración Tributaria ( SAT ) publicó las tasas efectivas del Impuesto Sobre la Renta ( ISR ) promedio que pagan los grandes contribuyentes de 11 sectores , que congregan 80 actividades económicas, de los cuales destacan: comercio al por mayor, comercio al por menor, industrias manufactureras, minería, y servicios financieros y de seguros. Los contribuyentes que pagaron tasas por debajo de las publicadas en los ejercicios 2022 y 2023 tendrán que presentar declaraciones complementarias y son susceptibles a auditorías . Del total de las tasas efectivas publicadas, correspondientes a 80 diferentes actividades económicas, los primeros cinco sectores publicados de los ejercicios 2022 y 2023, congregan el 89% , aportan el 35.6% de la recaudación de impuestos total del gobierno federal, y reportan las tasas efectivas pagadas más altas y más bajas. ¿Qué son las tasas efectivas de ISR? ¿De cuánto son las tasas efectivas que pagan estos sectores? Las tasas efectivas de ISR, son los porcentajes de este impuesto que pagan los contribuyentes, sobre sus ingresos acumulables, después de aplicar deducciones y beneficios fiscales. Su publicación, que inició en 2021 con los ejercicios de 2016 a 2019, tiene el objetivo de servir como parámetro de la autoridad fiscal, para determinar si un contribuyente está en menor o mayor riesgo impositivo. La medición se obtiene de la información disponible en las bases de datos institucionales consistente en: declaraciones anuales, dictámenes fiscales, información sobre la situación fiscal de los contribuyentes, declaraciones informativas, comprobantes fiscales digitales por internet (CFDI), pedimentos, entre otros, detalló información del SAT. Las tasas efectivas pagadas más altas, las reporta el comercio al por menor de semillas y granos alimenticios, especias y chiles secos con 1.01% en 2022, y 1.06% en 2023. Las tasas más altas, las reporta el sector de industrias manufactureras por la fabricación de cemento para la construcción con 8.92% en 2022 y 11.14% en 2023. En la segunda entrega de sectores publicados también se dieron a conocer las tasas efectivas de los sectores: servicios de apoyo a los negocios y manejo de desechos y servicios de remediación; servicios profesionales, científicos y técnicos; transportes, correos y almacenamiento. Además de dirección de corporativos y empresas; información en medios masivos, y servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas. ¿Qué pasa si se paga ISR por debajo de las tasas publicadas? Si algún contribuyente de estos sectores pagó tasas por debajo de las referidas, en los ejercicios 2022 y 2023, tendrá que ponerse al tanto con la autoridad fiscal de manera voluntaria. «Se ha contactado a través del Buzón Tributario, a aquellos contribuyentes cuya tasa efectiva se encuentra por debajo de los parámetros publicados por el SAT, con la finalidad de que corrijan voluntariamente su situación fiscal mediante la presentación de declaraciones anuales complementarias», detalló la autoridad en un comunicado. También, los contribuyentes que hayan pagado tasas menores a las promedio publicadas, son susceptibles a auditorías, pues este es uno de los criterios a considerar del SAT para realizar revisiones fiscales este 2026. De un total de 16,200 auditorías que realizará el fisco este año, 1,200 serán a grandes contribuyentes. ]]>
Caída del petróleo alivia a los mercados; Bolsa mexicana sube 0.76%
Los mercados financieros globales cerraron con señales mixtas este martes, pero con un tono de mayor alivio después de que los precios del petróleo registraran una fuerte caída tras el repunte histórico provocado por la guerra en Medio Oriente . El barril de Brent del mar del Norte para entrega en mayo cayó 11.28% hasta 87.80 dólares , mientras que el West Texas Intermediate (WTI) perdió 11.94% y cerró en 83.45 dólares , de acuerdo con información de AFP. La caída contrasta con la jornada previa, cuando el crudo llegó a rozar los 120 dólares por barril en los mercados asiáticos, con un alza semanal superior a 30%. Bolsas internacionales reaccionan con cautela Bolsa mexicana avanza y el peso se mantiene estable Expectativa por datos de inflación en Estados Unidos El retroceso del petróleo se produjo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insinuara que el conflicto con Irán podría terminar pronto. A ello se sumó la convocatoria de una reunión extraordinaria de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para evaluar la posible liberación de reservas estratégicas, lo que ayudó a moderar el temor sobre el suministro global. El alivio por la caída del crudo impulsó principalmente a los mercados de Asia y Europa, donde los inversionistas redujeron posiciones defensivas y regresaron gradualmente a activos de riesgo. En Estados Unidos, sin embargo, la sesión terminó con resultados mixtos, reflejando la cautela de los inversionistas ante la evolución del conflicto geopolítico en el Golfo Pérsico. El Dow Jones retrocedió 0.07% , el S&P 500 cayó 0.21% , mientras que el Nasdaq logró avanzar marginalmente 0.01% . En México, el mercado accionario logró una jornada positiva. El S&P/BMV IPC , principal indicador de la Bolsa Mexicana de Valores, subió 0.76% para cerrar en 67,397.94 puntos , superando nuevamente el umbral de las 67,000 unidades. De acuerdo con análisis de Monex, el comportamiento del mercado local reflejó un entorno internacional más tranquilo tras la corrección del petróleo, aunque los inversionistas mantuvieron cierta cautela ante posibles episodios de volatilidad derivados de la situación geopolítica. En el mercado cambiario, el peso mexicano cerró en 17.61 unidades por dólar , con una apreciación marginal de 0.02% respecto al cierre previo. Durante la sesión, el tipo de cambio fluctuó entre 17.44 y 17.70 pesos por dólar. La moneda mexicana se vio favorecida por una ligera debilidad del dólar, cuyo índice DXY retrocedió 0.26%, aunque hacia el final de la jornada el avance del peso se moderó conforme los inversionistas retomaron posiciones más defensivas. Los mercados también se mantuvieron atentos a la agenda económica estadounidense. Este martes se publicó el reporte de ventas de viviendas existentes, que en febrero alcanzaron 4.09 millones de unidades, por encima de las previsiones del mercado. Sin embargo, la atención de los inversionistas se centra ahora en la publicación del índice de precios al consumidor (CPI) de Estados Unidos, prevista para este miércoles, que podría influir en las expectativas sobre las tasas de interés y el rumbo de los mercados globales. En el contexto de la reciente volatilidad energética, el petróleo continúa siendo el principal catalizador del sentimiento financiero. El lunes, en medio del pánico inicial por el conflicto en Medio Oriente, la mezcla mexicana de exportación llegó a cotizar en 88.96 dólares por barril , su último dato disponible. ]]>
La IA será clave en el Mundial 2026 para proteger aficionados
La organización del Mundial de 2026 no solo implica estadios llenos, millones de turistas y una agenda deportiva global, también requiere desplegar una infraestructura tecnológica capaz de monitorear en tiempo real lo que ocurre dentro y fuera de las sedes. Redes de videovigilancia con inteligencia artificial, plataformas de análisis de video y sistemas conectados a centros de monitoreo forman parte de una capa digital que, aunque invisible para la mayoría de las personas, será clave para gestionar multitudes, prevenir incidentes y coordinar operaciones urbanas. Para el próximo año, México prevé recibir 5.5 millones de visitantes, de acuerdo con la Secretaría de Turismo, una cantidad de personas que generará presión sobre aeropuertos, transporte, hoteles y espacios públicos, lo que obliga a reforzar la seguridad y la capacidad de las ciudades para operar con eficiencia durante eventos masivos. El C5 y la coordinación para el torneo Axis Communications, empresa especializada en soluciones de monitoreo urbano, considera que el Mundial funcionará como un catalizador de inversiones tecnológicas y hará que la infraestructura de videovigilancia crezca por lo menos 10%. “El Mundial no necesariamente cambia la planeación de infraestructura, pero sí la acelera”, explica Leopoldo Ruiz Alfaro, director regional para Latinoamérica de Axis. Desde su perspectiva, las ciudades mexicanas sede (Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey) saben que “estarán bajo los ojos del mundo y necesitan que todo funcione: seguridad, movilidad, acceso al estadio, aeropuertos y transporte”. En la capital del país, la estrategia tecnológica ya comenzó a tomar forma desde el Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5), donde iniciaron trabajos de coordinación con la FIFA y con dependencias locales para reforzar el monitoreo en zonas clave de la ciudad. Esta estrategia plantea incrementar en 46% el número de cámaras de videovigilancia en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y 34% la cobertura en zonas de hospedaje. El objetivo es fortalecer la seguridad de visitantes, delegaciones y residentes durante los partidos que se disputarán en la Ciudad de México, así como en espacios públicos donde se instalarán pantallas para transmitir los encuentros, como el Zócalo. Estos sistemas permiten integrar monitoreo en tiempo real, análisis de video y coordinación entre distintas autoridades, desde seguridad pública hasta protección civil. De acuerdo con Ruiz, la videovigilancia urbana ha evolucionado mucho más allá de los antiguos sistemas de circuito cerrado de televisión (CCTV). Aunque aún existen instalaciones de este tipo, cada vez más plataformas operan conectadas a internet e integran sensores, altavoces, analítica de video y sistemas de comunicación con centros de control. Inteligencia artificial para gestionar multitudes Contar personas en tiempo real, por ejemplo, en gradas de estadios o zonas públicas, para detectar sobrecupo y activar protocolos de protección civil. Identificar aglomeraciones o flujos inusuales de personas, lo que ayuda a prevenir incidentes o redirigir a las multitudes durante eventos masivos. Detectar accidentes o situaciones anómalas, como choques vehiculares, peleas o movimientos atípicos en zonas específicas. Buscar personas a partir de características físicas, como edad aproximada, color de ropa o accesorios, lo que permite localizar rápidamente a menores extraviados u otras personas reportadas. Reconocer y clasificar vehículos, identificando tipo (auto, motocicleta, camión), color, marca o placas para facilitar seguimiento o investigaciones. Seguir trayectorias entre distintas cámaras, permitiendo rastrear un vehículo o persona mientras se desplaza por diferentes puntos de la ciudad. Detectar fallas en la infraestructura urbana, como semáforos descompuestos o congestionamientos vehiculares. Activar sistemas de comunicación, como altavoces o alertas en centros de monitoreo, para coordinar la respuesta de autoridades en tiempo real. “Antes hablábamos de CCTV, circuitos cerrados de televisión. Hoy ya no es un circuito cerrado ni se trata solo de seguridad. Ahora hablamos de plataformas que ayudan a construir ciudades inteligentes”, explica Ruiz. Esto significa que una misma cámara puede cumplir múltiples funciones dentro del entorno urbano, pues además de detectar incidentes de seguridad, también puede identificar accidentes de tránsito, registrar aglomeraciones de personas o alertar sobre fallas en la infraestructura vial, como un semáforo descompuesto que provoque congestionamiento. Gran parte de la evolución de la videovigilancia, dice Ruiz, se explica por la incorporación de IA. En lugar de depender de operadores humanos que revisan pantallas durante horas, las cámaras ahora pueden analizar automáticamente lo que ocurre frente a ellas y emitir alertas cuando detectan situaciones específicas. En un estadio, por ejemplo, el sistema puede contar cuántas personas hay en una grada y advertir si se supera la capacidad permitida, algo relevante para protocolos de protección civil. La analítica de video también permite realizar búsquedas automatizadas en caso de incidentes comunes cuando hay aglomeraciones, como una persona perdida. “Si alguien reporta que se perdió un niño, el sistema puede buscar en todas las cámaras a un menor con ciertas características y en segundos te muestra posibles coincidencias, algo que antes implicaba revisar horas de video”, refiere Ruiz. Otras funciones que la IA permite hacer de la mano de los sistemas de videovigilancia son: La conectividad es un reto y la seguridad entra al debate El impulso tecnológico que traerá el Mundial también coincide con el crecimiento del mercado de videovigilancia en el país. De acuerdo con la firma de análisis Grand View Research, el mercado de videovigilancia y Video Surveillance as a Service (VSaaS) en México generó 1,599.7 millones de dólares en 2024 y se espera que alcance 3,378.7 millones de dólares en 2030, con una tasa de crecimiento anual compuesta de 13.1% entre 2025 y 2030. Sin embargo, desplegar sistemas de monitoreo inteligente implica resolver el desafío de la conectividad. El análisis de video en tiempo real requiere grandes volúmenes de datos, redes robustas y suficiente infraestructura eléctrica para alimentar centros de monitoreo y equipos distribuidos en la ciudad. “La conectividad sigue siendo una limitante”, reconoce Ruiz. “Necesitas acceso a internet, ancho de banda suficiente y también infraestructura eléctrica, porque todo esto consume energía”. De acuerdo con el especialista, a pesar del aumento de internautas a más del 80% en 2025, persiste una brecha de conectividad Wi-Fi en México, necesaria para que estos
El IEPS y la inflación ponen en riesgo a 60,000 tienditas con aumentos de precios en 6%
Las tienditas de barrio están contra las cuerdas desde el inicio de este año. Los pequeños negocios tienen la presión por el aumento de impuestos en cigarros y bebidas con contenido calórico, sumado al efecto de inflación acumulada, lo que genera que los compradores ajusten sus hábitos. Los cambios han llevado a las tiendas de la esquina a registrar una caída en ventas de entre 15 y 20%, cuyo situación arriesga el cierre de 60,000 pequeños negocios, de acuerdo con la Alianza Nacional de los Pequeños Comerciantes (ANPEC). Con los ajustes por el alza al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), las bebidas azucaradas pagan 3,08 pesos por litro de impuesto desde el 1.64 pesos que pagaban en 2025, para las bebidas con edulcorantes, la cuota pasó de cero a 1.50 pesos por litro. Para el tabaco, el pago del impuesto pasó de 160% en 2025 a 200% en 2026. Para cigarros, puros y otros tabacos labrados a mano, el gravamen pasa de 30.4% a 32%. El gobierno federal argumenta que el aumento busca desalentar el consumo de estos productos. Para las tiendas no solo se trata del aumento de impuestos.. El otro impacto viene por el alza de precios. Tan solo en febrero, la inflación repuntó a 4.02%, que impacta el sentimiento de alza de precios generalizada. Eduardo Ragasol, director general de Nielsen IQ, estima que el aumento de los precios en el consumidor final es de alrededor del 6% y añade que tras la implementación del impuesto en 2014 y 2015, cerca de 20,000 tiendas tradicionales cerraron debido a la presión sobre su flujo de efectivo. “El tendero vive del cash flow. Si le quitas el flujo de efectivo, el negocio simplemente no puede sostenerse”, dice. El especialista explica que el impacto no se limita a las categorías gravadas, es decir los cigarros y refrescos. Cuando el consumidor destina una mayor parte de su ingreso a pagar productos con impuestos o más caros, reduce el gasto en otras categorías, lo que se traduce en un impacto en las ventas de las tiendas. Los pequeños negocios resienten este efecto. Isabel Contreras, administradora de una tienda ubicada en la colonia San Simón Tolnáhuac, comenta que hay un grupo que prefiere no comprar otros productos para mantener en su canasta cigarros, bebidas, jugos o leches. “Compran el cigarro, pero llevan menos huevo, en lugar de llevar por kilo, compran por pieza”, relata. Para los consumidores, las alzas de precio más fuertes son para los cigarros, con incrementos de alrededor de 20 pesos, mientras que para refrescos y bebidas azucaradas, los aumentos varían de acuerdo con su presentación. Para aminorar el impacto de los aumentos en su cartera, los compradores compran presentaciones de refresco más pequeñas, como las de 200 mililitros en lugar de las de 500 mililitros. A la hora de la comida o cena, la opción ya no es una Coca-Cola de tres litros que supera los 50 pesos, sino presentaciones retornables o de menor tamaño, lo que derive en un repunte en la demanda de la presentación de 1,350 mililitros. “Hoy el consumidor mexicano está estresado económicamente. Enfrenta aumentos de precios, mayores costos de energía y un entorno de incertidumbre económica que termina afectando el consumo”, dice Eduardo Ragasol. El director de NielsenIQ añade que los consumidores visitan con mayor frecuencia los puntos de venta de proximidad, pero compran menos productos por ocasión, lo que reduce el ticket promedio de los pequeños comercios.El fenómeno se refleja en una caída del volumen de consumo en categorías como leche y carnes frías (como jamón, queso y salchichas). El golpe de la inseguridad Además de la inflación y la presión fiscal, las tienditas también enfrentan otros retos estructurales, como los costos logísticos, la inseguridad y las interrupciones en las cadenas de suministro, factores que elevan los costos de operación tanto para fabricantes como para distribuidores. “Si logramos sincronizar la cadena de abastecimiento y reducir costos, podemos ayudar a que estos negocios sigan operando. Las tiendas tradicionales siguen siendo fundamentales para el bienestar de millones de consumidores y familias”, propone Ragasol,para aminorar el impacto en los pequeños comercios. La consultora estima que tras los actos violentos de finales de febrero relacionados con la muerte de Nemesio “El Mencho” Oseguera Cervantes, se reportó la interrupción de actividades en algunos estados y derivó en una caída de 6.5% en el volumen de consumo, sobre todo en la región Occidente y el Bajío, donde las bajas alcanzaron 20%. En plazas como Guadalajara e Irapuato, el indicador de reducción de ventas disminuyó en 20.9% y 20.7% respectivamente; mientras que, en León la variación fue del 20.5%. Otras ciudades con caídas son Tepic, con 18.5%, Morelia con 16.1% y Puerto Vallarta con 16.1%, de acuerdo con NielsenIQ. «Las tiendas tradicionales la van a tener muy difícil y un serio desafío de flujo de efectivo. Toda la cadena debe de hacer esfuerzos para que los tenderos sigan operando”, asegura Eduardo Ragasol. ]]>
Ley Valeria: qué propone la iniciativa y cómo busca cambiar la legislación
La vigilancia, los mensajes, e incluso la persecución son características del acecho, una acción que pone en riesgo a las personas si llega a escalar, por ello, avanza la legislación en México con el objetivo de clasificar el acecho como delito en todo el país con la llamada “Ley Valeria”, tras su aprobación en la Cámara de Diputados . La ley surgió tras el acecho que recibió Valeria Macías , una profesora en Monterrey, Nuevo León por parte de uno de sus alumnos y que se extendió por aproximadamente nueve años, lo que evidenció la falta de un marco jurídico. ¿Qué diferencias hay entre acecho y acoso? En 2016, Valeria Macías conoció a David, uno de los estudiantes en la Universidad donde ella impartía clases, y tras darse de baja después de dos semanas, inició el acoso, primero con mensajes, hasta llegar a 300 al día. Después, aumentó hasta seguirla a los lugares en los que ella acudía y llamadas amenazantes. La académica de la Facultad de Derecho (FD), Gabriela Rodríguez Rojas, explicó para Gaceta UNAM que el acecho consiste en realizar, de manera reiterada, por cualquier medio y sin consentimiento, actos de vigilancia, seguimiento, acercamiento o contacto no deseado, así como acciones de intimidación o intromisión que afectan a la persona, causando un daño en su esfera psíquica o en el desarrollo cotidiano de las actividades. Para Ana Celia Chapa Romero, académica e investigadora en la Facultad de Psicología (FP) e integrante del sector académico de la Comisión Interna para la Igualdad de Género de la UNAM (CInIG), explicó que a diferencia del acoso sexual, que tiene una connotación sexual explícita, el acecho se define principalmente por la insistencia obsesiva y su carácter coercitivo. “Precisó que el acecho se puede presentar a través de diversos medios como las redes sociales, llamadas telefónicas y mensajes de texto; incluso, quien comete esta violencia persigue a la víctima a los lugares que frecuenta. En otros casos, les colocan un dispositivo GPS para conocer sus desplazamientos en tiempo real, porque hay una necesidad de control”, de acuerdo con el texto “ Acecho, una agresión invisibilizada que vigila, persigue y permanece ”. Vigilar o seguir a alguien de forma constante. Observar o monitorear sus movimientos. Intentar comunicarse reiteradamente sin autorización. Se considerarán delito cuando alteren la tranquilidad, intimidad la vida cotidiana de la víctima. La víctima sea menor de edad. Se trate de una persona adulta mayor. La víctima se encuentre en situación de vulnerabilidad. Exista una relación de poder o confianza entre agresor y víctima. ¿Sanciona a hombres y mujeres? Estados que ya castigan el acecho La Ley Valeria contempla que el acecho ocurre cuando una persona realiza conductas repetidas sin consentimiento como: Las sanciones que contempla el dictamen son pasar de dos a cuatro años de prisión para quienes cometan acecho, además de multas que pueden alcanzar hasta 400 días de salario. Las penas podrían aumentar cuando: La reforma al código penal federal está diseñada para sancionar el acecho o stalking (vigilar, perseguir o intimidar repetidamente) contra cualquier persona, independientemente de su género. Estados como Nuevo León, Guanajuato, Coahuila, Estado de México, Querétaro, Colima, Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Tamaulipas y San Luis Potosí ya han tipificado el acecho como un delito; sin embargo, se necesita regularizar esta ley para que tenga protección a nivel nacional. La propuesta fue avalada por unanimidad y enviada al Senado de la República para su análisis y votación. ]]>