Por qué el Día del Hombre se celebra el 19 de marzo y qué significa esta fecha
Cada año, el 19 de marzo aparece en el calendario como una fecha asociada al Día del Hombre en varios países, incluido México . Sin embargo, detrás de esta conmemoración existe una diferencia clave que no siempre es clara: no se trata de la fecha internacional oficial, sino de una celebración que responde a una tradición distinta. Mientras en algunas regiones se mantiene esta fecha por motivos culturales y religiosos, a nivel global la conmemoración se realiza en otro momento del año, con objetivos y orígenes completamente diferentes. Entender por qué existen ambas referencias permite explicar el significado real de esta fecha y su evolución en distintos contextos. Por qué el Día del Hombre se celebra el 19 de marzo en algunos países También se celebra el 19 de noviembre Qué significa el Día Internacional del Hombre y cuáles son sus objetivos Cuándo se celebra el Día del Hombre según el país Cuántos hombres hay en México según datos oficiales En países como México, Colombia y Bolivia, el Día del Hombre se conmemora el 19 de marzo debido a una tradición vinculada con la religión católica. La fecha está asociada a la figura de San José, considerado una referencia de valores como la responsabilidad, el trabajo y el papel dentro de la familia. Esta conexión no surgió recientemente, sino que tiene antecedentes históricos que se remontan varios siglos atrás. Registros indican que en 1621 el papa Sixto IV estableció esta celebración dentro del calendario religioso. Posteriormente, en 1870, el papa Pío IX proclamó a San José como Patrono Universal de la Iglesia, reforzando su relevancia en contextos donde la tradición católica tiene un peso importante. A partir de esta base, distintos países adoptaron el 19 de marzo como una fecha para reconocer la figura masculina, aunque su origen no está relacionado con la conmemoración internacional moderna. La propuesta surgió en 1992, cuando el profesor Thomas Oaster, de la Universidad de Missouri-Kansas, planteó la necesidad de establecer un día dedicado a reflexionar sobre el papel de los hombres en la sociedad. Sin embargo, la iniciativa no alcanzó alcance internacional en ese momento. Fue hasta 1999 cuando el Comité Internacional del Hombre, en Trinidad y Tobago, proclamó oficialmente la fecha, dando inicio a una conmemoración con objetivos definidos y una agenda clara. Desde entonces, el este día se consolidó como la referencia global, adoptada por más de sesenta países en distintas regiones del mundo, así como por algunas agencias de la Organización de las Naciones Unidas. La conmemoración internacional no se limita a un reconocimiento simbólico, sino que está estructurada en torno a líneas de acción específicas. Entre sus propósitos principales se encuentran: – Fomentar el cuidado de la salud de hombres y niños. – Mejorar las relaciones de género. – Promover la igualdad entre hombres y mujeres. – Destacar modelos masculinos positivos en distintos entornos sociales. Estos objetivos buscan ampliar la conversación sobre el papel masculino más allá de estereotipos, incorporando aspectos sociales, emocionales y de convivencia. Además, la iniciativa establece tres pilares centrales que guían la conmemoración: – Promover modelos masculinos positivos, incluyendo hombres con vidas cotidianas alejadas de discursos de éxito o estatus. – Reconocer aportaciones en ámbitos como la familia, la comunidad, el cuidado, las relaciones y el medio ambiente. – Enfocarse en la salud física, emocional, social y espiritual. La coexistencia de ambas fechas explica por qué el Día del Hombre no se celebra el mismo día en todo el mundo. En países como Colombia, Honduras y Bolivia, la conmemoración se mantiene el 19 de marzo, en línea con la tradición religiosa vinculada a San José. España también asocia esta fecha con una celebración relacionada con los padres, lo que refuerza su vínculo con el ámbito familiar. En contraste, el 19 de noviembre se reconoce como la fecha internacional y es la que concentra la agenda global impulsada desde finales del siglo XX. De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), México registró un total de 126,014,024 habitantes. De esa cifra, 61,473,390 correspondían a hombres, mientras que 64,540,634 eran mujeres. Las estimaciones más recientes provienen del Consejo Nacional de Población (CONAPO). Según las Proyecciones de la Población de México y las Entidades Federativas 2020-2070, para 2025 se calcula una población aproximada de 133,400,000 habitantes. Dentro de ese total, se estima que 65,247,137 serán hombres y 68,120,291 mujeres, cifras que permiten dimensionar la proporción masculina dentro del país, aunque se trata de proyecciones y no de un conteo definitivo. ]]>
¿Adiós al USB? No tan rápido, así se transforma el almacenamiento
Durante más de dos décadas, millones de usuarios trasladaron archivos con memorias portátiles que se conectaban en casi cualquier computadora gracias al puerto USB-A , pero en la actualidad este pierde terreno . La industria evoluciona y equipos recientes, como las MacBook de Apple , eliminaron ese puerto y apostaron por el USB-C como única vía de conexión. El cambio responde a una mejora técnica y modifica hábitos de consumo, modelos de negocio y la relación que las personas mantienen con sus dispositivos. El declive del USB-A y el auge de un nuevo estándar ¿La despedida del USB-A? El USB Tipo-A surgió a mediados de la década de los noventa como parte de un esfuerzo de la industria por simplificar la conexión de las computadoras. Empresas como Intel, Microsoft e IBM impulsaron este estándar con el objetivo de reemplazar una variedad de puertos y conectores que complicaban la compatibilidad. Con su introducción en 1996, el USB-A permitió conectar dispositivos como teclados, ratones e impresoras de forma más sencilla y uniforme, lo que sentó las bases para su adopción masiva en los años siguientes y lo convirtió en uno de los puertos más reconocibles en la historia de la computación. Sin embargo, el punto de inflexión apareció en 2014 con la introducción del del USB Tipo-C con la promesa de más velocidad, potencia y mayor versatilidad en un solo conector. Además, a diferencia del USB-A, su diseño reversible eliminó uno de los problemas más comunes de uso. De acuerdo con Straits Research, el USB-C elevó el ancho de banda y la capacidad de transmisión energética a un nuevo nivel. Este estándar permite transferir datos, enviar señal de video y cargar dispositivos al mismo tiempo, combinación que impulsó su adopción en smartphones, laptops y sistemas automotrices. A la estandarización se suma el crecimiento de la nube, con lo que comenzó a surgir la idea de que la “muerte” del USB-A se acerca. La idea de una desaparición total del USB-A surge de esa doble transformación, sin embargo, especialistas del sector matizan esa lectura. Fixdata, una división de Compuline especializada en recuperación de información, señala que no existe un “fin”, sino una evolución del formato. En ese proceso, el USB-A pierde protagonismo de forma gradual, sí, pero su presencia se mantiene en equipos antiguos, periféricos y ciertos entornos industriales, así deja de ser el estándar de referencia en dispositivos de consumo pero no desaparece por completo. “Mucho se ha especulado sobre la ‘desaparición’ de las memorias USB para el año 2026, alimentado por noticias de portales masivos que confunden la evolución del puerto con la muerte del formato. La realidad es que no estamos ante un funeral, sino ante un renacimiento impulsado por el estándar USB-C”, señala la compañía. Agrega que las USB ahora son mucho más rápidas que antes, al punto de que ya pueden mover archivos pesados en segundos y acercarse al rendimiento de un disco externo. Esto hace que ya no sirvan solo para guardar documentos, sino también para tareas más exigentes, como trabajar con video en alta calidad o manejar grandes volúmenes de información sin necesidad de internet. Es verdad que en la actualidad las grandes plataformas tecnológicas apuestan por esquemas de suscripción que convierten el almacenamiento en un servicio continuo, y con ello cambian la forma en que los usuarios pagan, acceden y gestionan su información. A ello se suma que les brinda la posibilidad de tener archivos disponibles en cualquier momento y desde distintos dispositivo, pero al mismo tiempo introduce una dependencia de la conexión, de la plataforma y de pagos recurrentes. En ese contexto, Fixdata subraya que las memorias y puertos USB conservan una ventaja que la nube no termina de ofrecer: el control directo sobre la información. Bajo esa perspectiva, considera que estos dispositivos no solo se mantendrán vigentes, sino que seguirán teniendo un papel relevante en ciertos entornos. Para creadores de contenido que trabajan con archivos pesados, técnicos que requieren unidades de arranque o instituciones con restricciones de seguridad, contar con un dispositivo físico sigue siendo una necesidad operativa más que una preferencia. ]]>
Buscar empleo es el cuarto uso de LinkedIn entre profesionales
Los profesionales ya no usan LinkedIn solo para buscar empleo. Ahora, la principal razón para estar en la plataforma es conectarse con otros, mantenerse actualizado y entender qué ocurre en la industria. Durante el inc MTY Festival, Luis Felipe Peña, Head of New Business Latin America de LinkedIn, explicó que el 92% de los usuarios utiliza la red para interactuar y hacer networking con otros profesionales. Luego, el 69% la usa para seguir las novedades de su sector, 68% para aprender sobre empresas de interés, mientras que la búsqueda de empleo aparece en cuarto lugar con 58%. “LinkedIn dejó de ser una plataforma a la que entras solo cuando necesitas trabajo. Hoy es un espacio donde construyes relaciones y te mantienes vigente todo el tiempo”, dijo el directivo. El orden no es casual. La plataforma es un canal de presencia profesional, tanto que el 48% la utiliza para seguir a líderes de opinión y el 46% para construir su marca personal, seguido de obtener recomendaciones y compartir contenido. Peña asegura que esa presencia se construye en acciones cotidianas. Los usuarios leen contenido y reaccionan a publicaciones que les ayudan a entender el contexto en el que trabajan. El 48% sigue a referentes y 47% interactúa con contenido, dice, lo cual refuerza el papel de LinkedIn como una fuente de información. “El valor de la plataforma está en la conversación. Las personas entran para ver qué está pasando, qué opinan otros y cómo se está moviendo su industria”, señaló. La participación, sin embargo, no es homogénea. Solo 32% de los usuarios comparte contenido, mientras que la mayoría se mantiene como lector y esa diferencia abre espacio para quienes sí publican, ya que tienen menos competencia por la atención. “Publicar no es complicado, pero sí requiere constancia. No se trata de volverse influencer, se trata de compartir lo que sabes y participar en la conversación”, comentó. Luis Felipe Peña señaló que este comportamiento también cambia la forma en que se generan oportunidades laborales. El contacto entre profesionales no siempre inicia con una vacante, sino con una interacción previa dentro de la plataforma. La red también funciona como un punto de referencia para entender el mercado laboral. Los usuarios pueden identificar tendencias, seguir movimientos de empresas y detectar qué habilidades empiezan a ganar relevancia. “Las oportunidades no siempre llegan cuando buscas trabajo. Muchas veces llegan porque alguien ya te vio, ya leyó lo que haces o ya interactuó contigo antes”, explicó. El cambio es más de fondo que de forma. Buscar empleo sigue siendo parte del uso de LinkedIn, pero dejó de ser la razón principal. Hoy, la plataforma se utiliza para algo más amplio, donde la conexión, el aprendizaje y la visibilidad tienen mayor peso en la experiencia profesional. Según el portal de datos Statista, LinkedIn reportó ingresos anuales por más de 17,810 millones de dólares en su año fiscal 2025, por encima de los 16,370 millones registrados en 2024. La plataforma, enfocada en contactos profesionales, forma parte de Microsoft desde su adquisición en 2016 y combina funciones de bolsa de trabajo con un servicio de contenido similar al de otras redes sociales. ]]>
Petróleo en máximos por guerra presiona a mercados en apertura global
Las bolsas arrancan con pérdidas mientras el conflicto en Oriente Medio se acerca a su tercera semana y amenaza con convertirse en un choque inflacionario global. El alza del petróleo, detonada por ataques a infraestructura energética, vuelve a poner en alerta a los mercados y a los bancos centrales. En Wall Street, los principales índices abrieron en terreno negativo, el Dow Jones caía 0.76%, el Nasdaq retrocedía 1.10% y el S&P 500 perdía 0.83%, en medio de un entorno de aversión al riesgo. Los precios de los energéticos volvieron a repuntar tras las amenazas mutuas entre Irán e Israel, acerca de atacar infraestructura relacionada con petróleo y gas en toda la región de Medio Oriente. El Brent se ubica en 111.24 dólares por barril, con un alza de 3.59%, mientras que el WTI avanza a 96.76 dólares. Desde el inicio del conflicto, el crudo acumula incrementos cercanos a 60%, lo que revive temores de inflación persistente y menor crecimiento económico. En México, el S&P/BMV IPC cae 1.84% en la apertura, en línea con la tendencia global. El peso también resiente el entorno y el fortalecimiento del dólar. En la apertura de este jueves, cotiza en 17.91 unidades por dólar, con una depreciación de 0.30%, luego de borrar parte de sus ganancias previas. El nerviosismo se extiende a nivel global. Las bolsas en Asia cerraron con pérdidas, encabezadas por el Nikkei (-3.38%), mientras que en Europa los principales índices retroceden más de 2%. En Estados Unidos, los futuros ya anticipaban un arranque negativo, particularmente en el Nasdaq. De acuerdo con Monex, el repunte del petróleo y del gas natural ha reactivado los temores de un choque inflacionario con impacto directo sobre la actividad económica. La escalada bélica eleva el riesgo de interrupciones prolongadas en la oferta de energía, justo cuando los bancos centrales enfrentan un panorama más incierto. La Reserva Federal mantuvo tasas sin cambios, pero con un tono más restrictivo, mientras que el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra también optaron por no mover sus tasas, reconociendo los riesgos derivados del conflicto, señaló un análisis del banco. Los inversionistas ahora miran de cerca la evolución geopolítica y la respuesta de los bancos centrales, en un entorno donde la guerra no solo encarece la energía, sino que amenaza con redefinir el rumbo de la inflación global. ]]>
Aliens.gov: Casa Blanca registra el dominio mientras Trump impulsa revelar archivos extraterrestres
El registro de un nuevo dominio dentro del sistema oficial del gobierno de Estados Unidos volvió a encender una discusión que lleva décadas acumulando interés, especulación y exigencias de transparencia. La Casa Blanca incorporó la dirección Aliens.gov a su listado de sitios federales, un movimiento que ocurre justo cuando el presidente Donald Trump anunció que ordenará la revisión y posible publicación de archivos relacionados con fenómenos aéreos no identificados y vida extraterrestre. La coincidencia entre ambos hechos no pasó desapercibida. Mientras el sitio aún no está activo ni tiene una función pública definida, su aparición se da en un momento en el que distintas agencias federales han comenzado a movilizarse para atender una instrucción presidencial que podría abrir información que durante años se ha mantenido fuera del alcance público. El registro de Aliens.gov surge tras una orden para revelar información sobre OVNIs Trump ordena identificar y publicar archivos sobre vida extraterrestre De acuerdo con el diario New York Post, el dominio Aliens.gov fue registrado dentro del sistema oficial de páginas web del gobierno federal, un hecho que fue detectado por un rastreador automatizado de nuevos sitios gubernamentales. La aparición de esta dirección ocurrió prácticamente un mes después de que Donald Trump anunciara que ordenaría a funcionarios de alto nivel iniciar el proceso para identificar y divulgar archivos relacionados con vida extraterrestre, objetos voladores no identificados (OVNI) y fenómenos aéreos no identificados (UAP). Aunque el sitio no está en funcionamiento, los registros muestran que el gobierno reservó el dominio para un propósito que aún no ha sido explicado. Este tipo de movimientos dentro de la infraestructura digital federal suele anticipar la creación de plataformas informativas o repositorios oficiales, lo que ha intensificado las especulaciones sobre su posible uso. El anuncio presidencial se realizó a través de Truth Social, donde Donald Trump detalló el alcance de la instrucción que pretende implementar dentro de su administración. “Ante el tremendo interés mostrado, instruiré al secretario de Guerra, y a otros departamentos y agencias relevantes, para que inicien el proceso de identificar y publicar archivos relacionados con vida alienígena, fenómenos aéreos no identificados (UAP) y objetos voladores no identificados (OVNI), y toda y cualquier otra información vinculada con estos asuntos altamente complejos, pero extremadamente interesantes e importantes”, escribió. La declaración establece una directriz amplia que no se limita a un tipo específico de documento, sino que abarca cualquier información relacionada con estos fenómenos. Sin embargo, hasta ahora no se han dado detalles sobre qué archivos podrían hacerse públicos ni bajo qué calendario. Agencias federales se preparan sin definir qué información se hará pública Exfuncionarios aseguran que existen imágenes y videos no divulgados Tras el anuncio, distintas dependencias, entre ellas el Pentágono y la propia Casa Blanca, comenzaron a movilizarse para atender la instrucción presidencial, aunque sin ofrecer detalles concretos sobre los alcances del proceso. El secretario de Guerra, Pete Hegseth, emitió una declaración en la que confirmó que ya se trabaja en la revisión de la información. “Estamos profundizando en el tema. Vamos a cumplir plenamente con esa orden ejecutiva y estamos dispuestos a proporcionar esa información al presidente”, señaló. Al ser cuestionado sobre su postura personal respecto a la existencia de extraterrestres, el funcionario evitó dar una respuesta definitiva: “Ya veremos. Me toca hacer la revisión y averiguarlo junto con todos ustedes”. Mientras la postura oficial del Pentágono sostiene que no existe evidencia concluyente de vida extraterrestre, algunas voces dentro del propio aparato gubernamental han planteado un panorama distinto. Christopher Mellon, exsubsecretario adjunto de inteligencia del Departamento de Defensa durante las administraciones de Bill Clinton y George W. Bush, aseguró en declaraciones retomadas por New York Post que el gobierno posee material relevante que no ha sido difundido. “Tenemos imágenes satelitales de objetos que definitivamente no se parecen a nada que hayamos construido”, afirmó. El exfuncionario también señaló la existencia de múltiples grabaciones obtenidas por sistemas militares. Obama reaviva el debate, pero descarta evidencia de contacto extraterrestre “Existe una cantidad significativa de videos provenientes de las mismas fuentes que fueron considerados no clasificados en 2018 —cámaras de armas en aviones F-18 y grabaciones de radar infrarrojo— que han sido retenidos del público”, explicó. Mellon sostuvo que ha tenido acceso directo a parte de ese material: “Sé que existen porque he visto algunos de ellos”. Además, cuestionó la falta de transparencia en torno a estos archivos: “Y no hay ninguna razón lógica que yo pueda pensar para que esos videos sigan sin hacerse públicos”. El tema también cobró fuerza tras declaraciones del expresidente Barack Obama, quien abordó la posibilidad de vida extraterrestre en una entrevista reciente. Durante la conversación, señaló que los extraterrestres eran “reales”, aunque aclaró que no había visto evidencia de su presencia durante su mandato. “No los tienen en el Área 51. No hay una instalación subterránea, a menos que exista una enorme conspiración y se lo hayan ocultado al presidente de Estados Unidos”, afirmó. Las declaraciones generaron una fuerte reacción en redes sociales, lo que llevó al exmandatario a precisar su postura posteriormente. “Desde un punto de vista estadístico, el universo es tan vasto que es muy probable que exista vida ahí fuera. Pero las distancias entre sistemas solares son tan grandes que las probabilidades de que hayamos sido visitados por extraterrestres son bajas, y durante mi presidencia no vi ninguna evidencia de que haya habido contacto. ¡De verdad!”, escribió. El registro de Aliens.gov se suma a un momento de presión por transparencia La aparición del dominio Aliens.gov ocurre en un contexto donde coinciden anuncios oficiales, declaraciones de exfuncionarios y un creciente interés público por conocer qué información posee el gobierno estadounidense sobre estos fenómenos. Sin una explicación formal sobre su propósito, el registro del sitio se convierte en una señal más dentro de un proceso que podría derivar en la publicación de archivos que durante décadas han sido objeto de especulación. Por ahora, la falta de detalles mantiene abiertas las interrogantes sobre el contenido de esos documentos y el alcance real de la información que podría hacerse pública. Con
Las 100 mujeres más poderosas de los negocios lideran empresas que suman más de 10 billones de pesos en ventas
Este jueves, Puri Lucena y Tzuara De Luna comentan por qué es importante seguir hablando de equidad y quiénes son las más destacadas del ranking Las 100 mujeres más poderosas de los negocios, que puedes conocer a detalle en la revista Expansión de marzo. También cuentan todo lo que debes saber sobre otros temas: – Mercados se desploman mientras la guerra contra Irán compromete la energía regional – Equipos técnicos de México y EU entran en acción para revisión del T-MEC – ABM: Inseguridad frena inversión y crecimiento económico – México acelera en paridad de género y sube 10 posiciones en el ranking global ]]>
Urgen emprendedores en semiconductores
En el escenario económico global, pocas industrias tienen hoy un peso tan determinante como la de los semiconductores. No se trata solamente de chips, componentes electrónicos o innovación: se trata de competitividad industrial, soberanía tecnológica, atracción de inversión, seguridad nacional y posicionamiento geoeconómico. Las cajas mágicas Sin salida financiera Los semiconductores son la base de la electrónica moderna. Están en los vehículos, los dispositivos médicos, la automatización industrial, las telecomunicaciones, la defensa, los centros de datos, la inteligencia artificial y en prácticamente toda la infraestructura tecnológica que mueve al mundo. Por ello, cada vez más gobiernos, inversionistas y corporativos los consideran una industria crítica. Sin embargo, en México, hablar de emprendimiento en semiconductores todavía parece un tema lejano, complejo e incluso inalcanzable. Esa percepción, desde mi punto de vista, tiene una causa principal: el desconocimiento. A diferencia de otras industrias más fáciles de explicar al mercado, los semiconductores no son un producto de consumo directo. No se tocan, no se exhiben y, en la mayoría de los casos, el usuario final ni siquiera sabe que están ahí. Esa invisibilidad ha jugado en contra de la comprensión pública y empresarial del sector. Todavía hay una brecha importante entre la relevancia de esta industria y el nivel de entendimiento que existe sobre ella. A esto se suma otra barrera frecuente: la idea de que se trata de una industria reservada para economías con capacidades financieras extraordinarias. Es verdad que el sector demanda inversiones elevadas, infraestructura especializada y talento técnico altamente calificado, pero reducir la conversación al tamaño del capital es una visión incompleta. La pregunta no es únicamente cuánto cuesta entrar, sino cuánto le costará a México quedarse fuera de una de las industrias más importantes del siglo XXI. El reto mexicano no es solo financiero; también es cultural e institucional. Nuestro país ha desarrollado una base manufacturera robusta, sin embargo, no hemos consolidado con la misma fuerza una cultura de emprendimiento tecnológico industrial orientada a sectores estratégicos de alto valor agregado. Seguimos siendo competitivos, pero limitados en la ambición de construir industrias propias con mayor profundidad tecnológica. Desafortunadamente, además, en años recientes se debilitó parte de la estructura pública que ayudaba a impulsar el ecosistema emprendedor. La desaparición del Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM) desconectó a los empresarios innovadores del circuito de financiamiento a startups, los venture capital funds . Esto ha dejado un vacío importante en industrias complejas como la de semiconductores, donde la articulación entre gobierno, academia, capital y empresa es indispensable. Mientras México avanza con cautela, otros países han hecho exactamente lo contrario: convertir los semiconductores en prioridad nacional. Taiwán es el ejemplo más evidente, pero no es el único. Corea del Sur, India, Vietnam, Malasia y Tailandia han fortalecido sus capacidades con una visión clara de largo plazo. Entendieron que esta industria no se desarrolla por accidente y que la ventaja no proviene solamente de fabricar, sino de construir ecosistemas completos. El momento es ahora México tiene condiciones excepcionales para integrarse con mayor fuerza a esta dinámica. Su ubicación geográfica, y su relación comercial con Estados Unidos. El T-MEC ofrece un marco de integración regional altamente relevante; existen capacidades industriales instaladas, experiencia exportadora, talento técnico, infraestructura logística y regiones con vocación clara para manufactura avanzada. En otras palabras, México no parte de cero, sino de una plataforma industrial real. Por eso, hablar de semiconductores en México no debería limitarse a la idea de atraer empresas extranjeras. También debería incluir una conversación seria sobre emprendimiento industrial nacional, desarrollo de capacidades locales y creación de empresas mexicanas que participen en distintas etapas de la cadena de valor. No todo comienza con una megafab de miles de millones de dólares. Existen múltiples puntos de entrada: diseño, pruebas, empaque avanzado, materiales, componentes de soporte, servicios de ingeniería, automatización, equipos auxiliares y soluciones especializadas para la cadena de suministro. Ahí es donde el emprendimiento cobra relevancia. Emprender en semiconductores no significa ignorar la complejidad del sector. Significa entenderla y convertirla en una oportunidad. Como cualquier otro emprendimiento, requiere una propuesta de valor clara, solución a un problema real, capacidad de ejecución, diferenciación, visión financiera y estrategia comercial. México ya demostró que puede construir industrias de escala global. La automotriz es la mejor prueba. Lo que hoy vemos como una fortaleza consolidada fue, en su momento, una apuesta de largo plazo que tomó décadas en madurar. Con los semiconductores ocurrirá exactamente lo mismo: no habrá resultados inmediatos, pero sí puede haber un proceso sólido de construcción si existe convicción suficiente. La relocalización de cadenas de suministro, la presión geopolítica sobre Asia, el interés de Estados Unidos por fortalecer la capacidad regional en Norteamérica y la creciente demanda tecnológica global abren una ventana histórica que México no debería desaprovechar. Pero aprovecharla exige formar talento, difundir conocimiento, impulsar capital emprendedor, construir puentes entre industria y academia, facilitar infraestructura, crear incentivos y, sobre todo, asumir que esta industria debe ocupar un lugar prioritario en la agenda económica nacional. El emprendimiento en semiconductores no debe verse como una apuesta exótica o inalcanzable. Debe entenderse como una decisión estratégica. Una que puede elevar la sofisticación industrial del país, generar empleos de alto valor, fortalecer la integración de Norteamérica y posicionar a México en una conversación donde ya no basta con ensamblar: ahora hay que competir, diseñar, desarrollar y liderar. La oportunidad está frente a nosotros.Principio del formularioFinal del formulario ____ Nota del editor: José Luis Jáuregui es catedrático de Posgrado en CETYS Universidad, Campus Mexicali. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Los pequeños negocios también mueven la economía
En México solemos repetir que las pequeñas empresas son el motor de la economía. Pero más allá de la frase, hay una pregunta más interesante: ¿qué papel jugamos nosotros en ese motor? Las grandes discusiones sobre crecimiento económico suelen centrarse en inversiones millonarias, megaproyectos o empresas globales. Sin embargo, buena parte de la economía cotidiana de las ciudades se sostiene en algo mucho más cercano: miles de pequeños negocios que operan en nuestros barrios. Cada vez que decidimos dónde comprar un café, dónde comer o dónde hospedarnos, también estamos influyendo en cómo se distribuye la riqueza dentro de nuestras ciudades. En México existen alrededor de 4.7 millones de micro, pequeñas y medianas empresas, que representan el 99% de las unidades económicas del país, de acuerdo con datos del Inegi. Son negocios que sostienen buena parte del empleo y de la actividad económica diaria. Pero más allá de las cifras, lo que muchas veces pasa desapercibido es el papel que juegan en la vida urbana. Los pequeños negocios no solo venden productos o servicios. También generan redes económicas cercanas: contratan a personas de la zona, compran a proveedores locales y utilizan servicios dentro de su propia comunidad. Esa circulación del dinero fortalece la economía de barrio y permite que más personas participen de los beneficios del crecimiento económico. Diversos análisis sobre economías locales estiman que cerca de 45 de cada 100 pesos gastados en un negocio local permanecen circulando dentro de la propia comunidad, a través de salarios, proveedores y servicios cercanos. Ese efecto multiplicador puede parecer pequeño a nivel individual, pero cuando se repite miles de veces, se convierte en una fuerza económica considerable. De acuerdo con un análisis del International Council for Small Business, cuando una persona gasta en un negocio local, una mayor proporción de ese dinero permanece en la comunidad en comparación con el gasto realizado en grandes cadenas. Ese efecto multiplicador puede parecer pequeño a nivel individual, pero cuando se repite miles de veces se convierte en una fuerza económica considerable. Los negocios de hospitalidad —cafés, restaurantes, pequeños hoteles, bares o servicios turísticos— son un buen ejemplo de ello. Además de generar empleo, también construyen identidad urbana. Son espacios donde se encuentran vecinos, visitantes y comunidades enteras. Este papel se vuelve todavía más visible cuando las ciudades reciben grandes eventos que movilizan miles de visitantes y una importante derrama económica. Eventos deportivos, conciertos o festivales pueden activar sectores completos de la economía urbana: hoteles llenos, restaurantes trabajando a máxima capacidad y servicios turísticos multiplicándose. Sin embargo, estas oportunidades no siempre se distribuyen de manera equitativa. Muchos pequeños negocios operan con recursos limitados o en condiciones que les dificultan competir frente a empresas más grandes. Cuando esto ocurre, una parte importante de la derrama económica termina concentrándose en pocos actores. Pensar en cómo fortalecer a estos negocios es especialmente relevante en los próximos años. En 2026 México será sede de la Copa Mundial de la FIFA, uno de los eventos deportivos más importantes del planeta. Millones de visitantes llegarán al país y el gasto en sectores como hospitalidad, alimentos, transporte y turismo aumentará de manera significativa. La pregunta no es si habrá consumo. La pregunta es quién podrá aprovecharlo. Los pequeños negocios de hospitalidad tienen una oportunidad importante de participar en esa dinámica económica. Pero para hacerlo también necesitan fortalecerse: profesionalizarse, mejorar su oferta y adaptarse a nuevas formas de consumo. No se trata de que las personas compren en negocios locales por solidaridad. Se trata de que estos negocios puedan ofrecer experiencias y productos capaces de competir en una economía cada vez más exigente. Ese es uno de los grandes retos —y también una de las grandes oportunidades— para el desarrollo económico de nuestras ciudades. En una economía donde muchos negocios cierran antes de cumplir tres años, cada empresa que desaparece representa algo más que una estadística. También implica la pérdida de empleos, proveedores y redes económicas que tardan años en construirse. Las ciudades fuertes no se sostienen únicamente con grandes inversiones. También se construyen con miles de pequeños negocios que mantienen vivos los barrios y permiten que el crecimiento económico llegue a más personas. Y en ese proceso, algo tan cotidiano como elegir dónde comprar puede convertirse en una decisión económica con impacto colectivo sobre el tipo de economía que queremos construir. _____ Nota del editor: Mario Romero es director general de Impact Hub México y especialista en desarrollo económico. Ha participado activamente en la promoción y fortalecimiento del ecosistema de empresas de impacto en México, impulsando iniciativas que vinculan sostenibilidad, inversión y crecimiento económico como Ola México. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Tres claves para construir marcas de confianza en 2026
El marketing ya no se trata solo de aparecer, sino de sostener una relación creíble. Las marcas compiten en un terreno donde la gente elige con más cuidado a quién le cree, a quién le compra y a quién le dedica tiempo. Por eso, el reto dejó de ser “hacer ruido” y se volvió algo más exigente: generar confianza con acciones, no solo con campañas. Comunidades IA como asistente, no director creativo En paralelo, la tecnología está moviendo el tablero. La Inteligencia Artificial (IA) y la automatización ayudan a hacer más con menos: ordenar datos, detectar patrones, ajustar campañas casi al momento, segmentar con precisión. Eso importa y mucho, aunque no resuelve lo central. La diferencia real sigue estando en lo humano: el tono, la coherencia, la manera de atender, la capacidad de responder sin sonar a guion. Por ejemplo, un banco puede automatizar recordatorios y soporte básico, pero la relación se rompe si el cliente siente que lo atiende “un robot” o una marca de moda puede afinar recomendaciones, pero si evade preguntas sobre su producción, el discurso se desarma en un clic . La tecnología empuja el método y la confianza define el resultado. Con eso en mente, te dejo tres claves para construir marcas de confianza y no morir en el intento durante este 2026: Hubo un momento en el que “tener comunidad” era sumar seguidores, hoy eso no basta. Una comunidad de verdad es un espacio donde la gente participa: pregunta, discute, propone, exige. No se comporta como público, se comporta como ecosistema y se vuelve la base de la reputación de una marca porque la comunidad no aplaude todo, no repite slogans, no espera instrucciones. Las marcas que lo entienden dejan de hablarle a la gente y empiezan a hablar con la gente. Abren canales propios, crean rituales, diseñan dinámicas, organizan encuentros. Lo valioso no es solo la cercanía: es el insight en tiempo real . La IA puede ayudar a ordenar toda la información: agrupar temas, detectar patrones, resumir tensiones, pero no reemplaza lo esencial: la escucha genuina y la decisión de atender necesidades. La IA ya está instalada en el corazón operativo del marketing: predice, segmenta, personaliza, optimiza y todo en segundos. Datos y personalización Este año, muchas campañas van a funcionar como sistemas en movimiento: se ajustan según las señales del usuario, cambian creatividades, prueban mensajes, recalculan en tiempo real. Debemos entender que la IA aporta escala y velocidad mientras que la estrategia aporta sentido. Ese sentido sigue siendo responsabilidad humana: ética, criterio, cultura, contexto, riesgos. La pregunta no es “¿cuánto automatizas?”, la pregunta debería ser “¿qué decides preservar como humano para seguir esa conexión con tu comunidad?”. La personalización bien hecha se siente útil, de lo contrario se siente invasiva. La diferencia la marca el consentimiento, es decir, que el usuario entienda qué comparte, para qué, y qué recibe a cambio. Este 2026 crece el enfoque en first-party data que significa la información que llega por relación directa, no por atajos. Cuando la gente percibe valor tangible, compartir datos deja de sentirse como cesión y empieza a sentirse como intercambio. En 2026 no ganarán las marcas que hablen más fuerte sino las que escuchen mejor porque estamos entrando en una etapa donde la confianza será el verdadero diferencial competitivo en el mundo del marketing y la confianza no se compra con pautas ni se programa con algoritmos; se construye con coherencia, criterio y pensando en su comunidad. ____ Nota del editor: Valeria Verdejo es CEO de Reeverb, agencia boutique de Relaciones Públicas y Marketing Digital. Autora bestseller del libro “Conexiones Maestras: la fórmula de las Relaciones Públicas”. Síguela en LinkedIn, Instagram y/o escríbele a valeria@reeverb.mx Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Cuando reaccionar a los riesgos deja de ser suficiente
Durante décadas, la gestión financiera de muchas familias y empresas en México ha seguido una lógica sencilla: resolver los problemas cuando aparecen. La prioridad ha sido reaccionar ante emergencias —una enfermedad, un accidente o un desastre natural— y después encontrar la manera de recuperarse. Esa lógica funcionó en un entorno donde los riesgos eran menos frecuentes y la presión económica menor. Hoy, ese modelo empieza a mostrar sus límites. Los riesgos que enfrentan las economías son cada vez más visibles en la vida cotidiana. La movilidad urbana es un ejemplo claro. En el último año analizado por la empresa en la que laboro, se registraron 272,000 accidentes viales, un incremento de 3% frente al periodo previo. Detrás de esa cifra hay un fenómeno más amplio: la creciente complejidad de los entornos urbanos y la exposición constante a incidentes que, aunque forman parte de la rutina diaria, pueden tener consecuencias económicas significativas. Los datos también reflejan el impacto financiero de estos eventos. El costo promedio de un choque se mantiene cercano a 27,000 pesos, una cifra que permite dimensionar cómo un incidente cotidiano puede traducirse rápidamente en un gasto relevante para muchas familias o negocios. Más allá de las estadísticas, estos números revelan un patrón que se repite en distintos ámbitos de la vida económica: la mayoría de los riesgos no son extraordinarios, sino recurrentes. Los accidentes viales, por ejemplo, no son eventos aislados; forman parte de la dinámica diaria de las ciudades. Sin embargo, la forma en que se gestionan sigue siendo, en muchos casos, reactiva. Cuando ocurre un incidente, las consecuencias suelen extenderse más allá del momento inmediato. Para una familia, un choque puede implicar gastos imprevistos, interrupciones laborales o presión financiera en el corto plazo. Para una empresa, puede significar costos operativos adicionales, pérdida de productividad o impactos en la continuidad del negocio. La pregunta, entonces, no es solo cuántos accidentes ocurren, sino cómo se prepara la sociedad para enfrentarlos. En muchas economías, la conversación sobre movilidad y seguridad vial ha evolucionado hacia un enfoque más amplio que integra prevención, planeación urbana y gestión del riesgo. La lógica es simple: reducir la probabilidad de los incidentes y, al mismo tiempo, mitigar sus efectos cuando ocurren. En México, ese cambio de enfoque todavía está en proceso. La prevención suele asociarse principalmente con infraestructura o regulación, pero también tiene una dimensión financiera. Anticipar riesgos implica reconocer que ciertos eventos son inevitables y que su impacto puede reducirse si existen mecanismos que permitan absorberlos. El desafío es cultural tanto como estructural. Durante mucho tiempo, la prevención ha sido vista como una decisión que puede postergarse. Sin embargo, en un contexto donde la movilidad crece, las ciudades se densifican y los riesgos cotidianos se multiplican, esa lógica empieza a quedarse corta. Los datos sobre siniestralidad vial muestran con claridad que los incidentes no son excepcionales; son parte del funcionamiento normal de nuestras ciudades. Precisamente por eso, el debate ya no debería centrarse únicamente en cómo reaccionar cuando ocurren, sino en cómo construir una cultura de anticipación que reduzca su impacto económico y social. En última instancia, las economías más resilientes no son aquellas que reaccionan más rápido ante las crisis, sino las que integran la prevención como parte de su funcionamiento cotidiano. Con riesgos cada vez más presentes en la vida económica, anticiparse deja de ser una decisión prudente para convertirse en una condición de estabilidad. ____ Nota del editor: Ignacio González es CEO de HDI Seguros México. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión. ]]>