¿Tu consejo construye el futuro de la empresa o solo administra su presente?
Hace poco salí de una reunión de consejo con una sensación extraña. La empresa va bien. Tiene ingresos sólidos, crecimiento sostenido, clientes relevantes y repetitivos. No era una conversación de crisis. Y, sin embargo, durante más de dos horas hablamos exclusivamente de temas técnicos actuales: migraciones, costos, ajustes operativos, decisiones tácticas que, siendo honestos, pertenecen más al equipo ejecutivo que al consejo. Cuando terminó, me quedé con un par de preguntas: ¿estamos construyendo el futuro o solo estamos administrando el presente? ¿Hablamos de esto porque era útil para el equipo directivo de la empresa o porque era en lo que se sentían cómodos los consejeros? En etapas tempranas, el consejo tiene que ser operativo. No hay espacio para grandes discusiones estratégicas cuando no sabes si vas a cerrar el siguiente mes. Se habla de producto, de pricing, de go-to-market, de a quién contratar y cuánto pagarle. La empresa está tratando de probar que merece existir. La ejecución es lo único que importa. Pero cuando la compañía se hace más sólida, la conversación debería cambiar. Lo que muchas veces veo es que la empresa evoluciona, pero el consejo no. La diferencia entre una discusión operativa y una estratégica no es menor. La operativa vive en el trimestre: cómo vendemos más, cómo reducimos costos, cómo resolvemos el problema técnico de hoy. La estratégica vive en el horizonte de cinco o 10 años: qué rol queremos jugar en la industria, qué tipo de organización necesitamos construir para sostener esa ambición, qué capacidades debemos empezar a desarrollar ahora aunque todavía no sean urgentes. Una empresa puede ser muy eficiente operando el presente y, al mismo tiempo, estar desperdiciando su oportunidad de construir poder estructural. Y aquí aparece una tensión silenciosa que casi no se dice en voz alta. Parte de la frustración viene de que los emprendedores quieren hablar del futuro, pero como tienen inversionistas muy early stage en su cap table, que son consejeros, y no hay ninguno que les diga, “no te enfoques en esto, vamos a pensar más hacia adelante.” Es una tensión natural. Los inversionistas de etapa temprana ayudaron a la empresa a nacer. Están entrenados para cuidar caja, validar hipótesis, exigir disciplina en la ejecución. Su instinto es bajar la conversación a lo concreto. A lo medible. A lo inmediato. Y eso fue exactamente lo que la empresa necesitó en su momento. Pero lo que te ayuda a sobrevivir no necesariamente es lo que te ayuda a escalar. Cuando una compañía empieza a generar ingresos relevantes, la pregunta ya no es solo cómo mejorar el producto actual. La pregunta es si ese producto es el destino final o simplemente la puerta de entrada a algo más grande. Si vas a ser un proveedor eficiente dentro de un ecosistema o si puedes convertirte en el punto de orquestación de ese ecosistema. Esa conversación rara vez surge si nadie la provoca. En demasiadas juntas, el tiempo se consume revisando métricas, detallando problemas técnicos, discutiendo decisiones que pertenecen al día a día. Todo eso importa. Pero si el consejo dedica el 90% de su energía al presente, el futuro queda relegado a una aspiración implícita. El futuro no se construye por inercia y mucho menos en la edad de la Inteligencia Artificial donde los modelos tradicionales de negocio están cambiando a la velocidad de la luz. Construir el futuro implica incomodidad. Implica aceptar que algunas discusiones no tendrán respuestas claras en el corto plazo. Implica que el fundador se atreva a decir: estamos pensando demasiado en cómo optimizar lo que somos y demasiado poco en definir lo que queremos ser. También implica reconocer que la composición del consejo puede necesitar evolucionar. No por lealtades ni por egos, sino porque las empresas cambian de etapa. Así como no contratas al mismo perfil de talento en etapa seed que en etapa growth, tampoco deberías esperar el mismo tipo de conversación estratégica. He visto empresas extraordinarias quedarse atrapadas en su propia eficiencia. Ejecutan impecablemente. Mejoran márgenes. Ajustan procesos. Pero nunca dan el salto conceptual que redefine su posición en el mercado. No porque no puedan, sino porque nadie en la mesa está empujando la ambición. Si hoy revisaras las últimas tres juntas de tu empresa y fueras brutalmente honesto, ¿cuánto tiempo se dedicó a imaginar el horizonte de cinco años? No a proyectar el siguiente trimestre, sino a redefinir la escala de la compañía. El rol profundo de un consejo no es supervisar la operación. Eso es lo mínimo indispensable. El rol real es ampliar la visión cuando la inercia del día a día la encoge. Las empresas rara vez fracasan por discutir demasiado el futuro. Más bien fracasan por no discutirlo lo suficiente. Y en un entorno cada vez más competitivo, donde la velocidad es la norma, la verdadera ventaja no está en optimizar el presente, sino en diseñar con claridad el lugar que quieres ocupar cuando los demás apenas estén reaccionando. Sin duda, un buen consejo te obliga a pensar más grande. ____ Nota del editor: Fabrice Serfati es Venture Capitalist experto en negocios disruptivos en Latam, Managing Director and Partner en IGNIA Fund, mentor de emprendedores valientes y sobresalientes. Creador del podcast #ReadToLead y del Founder’s Book Club. Síguelo en X como @fabriceserfati y/o en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Millennials y centennials, ¿los menos comprometidos con el trabajo?
En el entorno empresarial actual, la lealtad y el compromiso del colaborador son activos estratégicos, capaces de transformar la reputación y los resultados de cualquier organización. Un colaborador genuinamente comprometido no solo cumple con sus funciones, sino que se convierte en embajador de la marca, transmitiendo valores, cultura y la promesa de la organización a cada contacto externo. No es casualidad que los empleadores aspiren a contar con equipos verdaderamente comprometidos: la consistencia y credibilidad de una empresa dependen, en buena medida, de la autenticidad y el entusiasmo de su gente. Sin embargo, persiste un malentendido frecuente, especialmente alrededor de las nuevas generaciones. Es común escuchar que los millennials y centennials son menos leales o comprometidos con el trabajo, que su permanencia en las empresas es breve y que priorizan intereses personales por encima de los objetivos organizacionales. Esta percepción, aunque generalizada, contrasta con la realidad que vivimos en las organizaciones y que confirman los datos recientes. De acuerdo con el estudio global “Las nuevas reglas del compromiso laboral”, elaborado por Pluxee e Ipsos, el 80% de los mexicanos manifiesta sentirse genuinamente comprometido con su trabajo y disfrutar lo que hace. Este hallazgo desmiente el mito de la falta de compromiso en las generaciones jóvenes. Lo que ha cambiado no es el deseo de aportar valor, sino la forma en que se vive y se mide ese compromiso. Hoy los colaboradores buscan dar lo mejor de sí, pero sin sacrificar su bienestar ni el equilibrio entre vida profesional y personal. El compromiso se ha vuelto más consciente y selectivo. En este sentido, la lealtad ya no se define únicamente por la permanencia prolongada en una empresa, sino por la calidad de la experiencia, el sentido de propósito y la posibilidad de crecer y desarrollarse en un ambiente que respete los valores individuales. El mismo estudio revela que el talento mexicano es actualmente uno de los más optimistas y comprometidos a nivel global. Este optimismo se refleja en la disposición a innovar, colaborar y asumir retos, siempre que existan condiciones de respeto, reconocimiento y oportunidades reales de desarrollo. Como líder de Recursos Humanos, he sido testigo de cómo jóvenes profesionales, lejos de ser apáticos, defienden con pasión los valores de la organización, buscan soluciones creativas a los desafíos y contagian a sus equipos de entusiasmo. El reto para las empresas no es exigir lealtad ciega, sino crear ambientes donde el compromiso surja de manera natural, basado en la confianza, la empatía y el reconocimiento. Es fundamental que las organizaciones entiendan que el compromiso no puede imponerse; se cultiva día a día a través de una cultura inclusiva, que valore la diversidad, promueva el diálogo abierto y priorice el bienestar integral. Cuando las empresas se enfocan en el crecimiento y el bienestar de sus equipos, el resultado es una lealtad auténtica y sostenible. En un contexto donde la competencia por el talento es cada vez mayor, la reputación interna es tan importante como la externa. Las personas buscan organizaciones auténticas, que vivan lo que predican y donde exista coherencia entre el discurso y la práctica. La lealtad, entendida de esta manera, se convierte en un círculo virtuoso: colaboradores comprometidos potencian la reputación y el éxito del negocio, y ese éxito, a su vez, refuerza el compromiso del equipo. Es momento de dejar atrás los estereotipos generacionales y reconocer que el talento joven está dispuesto a comprometerse, siempre y cuando encuentre un entorno que valore su individualidad y respete su bienestar. Los datos lo demuestran y las historias cotidianas lo confirman: el compromiso sigue vivo, solo que hoy es más inteligente, auténtico y humano. En lo personal, creo firmemente que la lealtad y el compromiso no se exigen ni se suponen; se construyen día a día, en cada espacio de escucha, en cada oportunidad de aprendizaje y en cada gesto de reconocimiento. Ese es el activo más valioso para cualquier organización que quiera trascender y mantenerse relevante en un mundo en constante cambio. ¿Estamos realmente creando las condiciones para que las nuevas generaciones puedan comprometerse y dar lo mejor de sí, o seguimos atados a estereotipos que nos impiden ver su verdadero potencial? La respuesta a esa pregunta definirá el futuro de nuestras empresas. _____ Nota del editor: Javier Alduncin es director de Recursos Humanos de Pluxee México. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Marzo, el mes que separa a los vendedores ocupados de los efectivos
“La eficiencia es hacer bien las cosas; la efectividad es hacer las cosas correctas”: Peter Drucker. Al avanzar el año, marzo suele sentirse como un punto de tensión dentro del ciclo comercial. Lo que en enero era impulso y en febrero construcción, ahora se convierte en exigencia por consolidar resultados. Las metas trimestrales están cerca de evaluarse y, con ello, aparece una presión más evidente: oportunidades que no avanzan, clientes que siguen en pausa y negociaciones que parecen estancarse. La actividad no se detiene, pero el ritmo de cierre no siempre acompaña ese esfuerzo. Es en este momento donde muchos vendedores confunden intensidad con efectividad, olvidando que no todo movimiento genera progreso real. El reto en marzo no es la falta de trabajo, sino la falta de claridad estratégica. En este mes, los clientes suelen encontrarse en una etapa de análisis más profunda. Han comparado opciones, revisado presupuestos y, en muchos casos, están alineando decisiones internas. Esto exige que el vendedor eleve su nivel de conversación. Ya no basta con presentar una propuesta; es necesario interpretar el momento del cliente, entender sus prioridades actuales y acompañar su proceso de decisión con mayor precisión. La venta deja de ser una acción de empuje y se convierte en un ejercicio de lectura y adaptación. En lugar de centrarse únicamente en lo que falta por cerrar, el cambio comienza cuando el equipo comercial analiza qué está ocurriendo dentro de cada oportunidad. Observar los silencios del cliente, identificar objeciones no expresadas y detectar puntos de duda permite redirigir la estrategia. La conversación evoluciona cuando el vendedor deja de insistir en condiciones y empieza a construir certeza. Así, el enfoque se desplaza de la urgencia por vender hacia la generación de confianza que facilita el cierre. También es necesario redefinir cómo se mide el avance en este punto del trimestre. Marzo no solo debe evaluarse por los contratos firmados, sino por la calidad del proceso que los respalda. Reuniones bien preparadas, seguimientos oportunos, claridad en las propuestas y capacidad de respuesta ante objeciones son indicadores que anticipan el resultado. La disciplina en estos elementos es la que permite que las oportunidades maduren y se concreten, evitando depender de cierres de último momento que suelen ser más inciertos. Este ajuste de enfoque impacta directamente en la mentalidad del vendedor. La presión disminuye cuando se entiende que cada interacción tiene un propósito dentro de un proceso más amplio. La ansiedad por cerrar se transforma en enfoque por avanzar con intención. Prepararse mejor, escuchar con mayor profundidad y comunicar con claridad no solo mejora la experiencia del cliente, sino que fortalece la confianza del propio vendedor en su proceso. Con el paso de los días, los efectos comienzan a reflejarse. Las conversaciones toman dirección, los clientes muestran mayor apertura y las decisiones encuentran un camino más claro. No se trata de acelerar el cierre, sino de facilitarlo. Marzo deja de ser un mes de fricción cuando se convierte en un mes de precisión, donde cada acción responde a una estrategia bien definida. Desde esta perspectiva, los resultados no dependen del calendario, sino de la consistencia con la que se ha trabajado en los meses previos. Marzo no exige más esfuerzo, exige mejor enfoque. Es el momento en el que la preparación, la disciplina y la capacidad de adaptación se ponen a prueba para transformar oportunidades en resultados concretos. Así, este mes deja de representar presión y se convierte en consolidación. Lo que fue sembrado con intención comienza a tomar forma, y lo que se trabaja con claridad se traduce en acuerdos sostenibles. El verdadero desafío no es vender más en menos tiempo, sino vender mejor en el momento correcto. No se trata de correr para alcanzar la meta, sino de avanzar con claridad para llegar con certeza. _____ Nota del editor: Alejandro Bobadilla es emprendedor, conferencista internacional, networker y mentor. Es Ingeniero Industrial con Maestría en Administración de Negocios por la UNAM, con diversos Diplomados enfocados en Alta Dirección, Ventas, Marketing y Liderazgo en diversas instituciones. He incursionado en la apertura de mercados en México, Centro y Sudamérica. Llevo más de 35 años involucrado en áreas Comerciales. Síguelo en LinkedIn , Instagram , Facebook y/o TikTok . Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
La IA acelera proyectos de TI de 12 a 3 meses y redefine la consultoría
Las empresas de consultoría por años lograron retener a empresas de distintas industrias por el avance de la tecnología . Al ser espacios donde las firmas de retail o banca acudían porque necesitaban asesoría, firmas como Globant, Wizeline o TCS acompañaron a las empresas en su digitalización . Sin embargo, la IA generativa , y sobre todo la llegada de agentes y copilotos, ha retado a este sector, obligando a sus directivos a cambiar de estrategia. Sangram Sahoo es el nuevo director de TCS en México y señala que la etapa de prueba de la IA ya pasó y ahora viene una consolidación. “Yo creo que los clientes ya pasaron esta fase de probar cosas, no pilotos. Entonces hoy en día están buscando cómo realmente puede tener un retorno sobre su inversión, número uno y número dos, cómo puede escalar esta tecnología”, dijo Sahoo en entrevista. De acuerdo con el ejecutivo, las empresas cuestionan la capacidad de estas tecnologías para resolver problemas concretos , desde mejorar la atención al cliente hasta bajar costos operativos. “Ahora se le exige a la IA cómo puede mejorar la experiencia al cliente y los clientes están buscando que tenga una eficiencia de 5% o 10% más amplia que a otras herramientas”, apuntó Sahoo. De acuerdo con Mordor Intelligence , el mercado mexicano de servicios de TI alcanzará 21,280 millones de dólares en 2025 y podría llegar a 37,280 millones en 2030 , cabe precisar que esta cifra abarca también la inversión en infraestructura, como centros de datos. El mismo reporte señala que las grandes empresas concentraron 66% del gasto en 2024, mientras que los servicios de nube y plataformas están entre los segmentos con mayor dinamismo. Para firmas como TCS , que venden consultoría, integración, desarrollo y operación tecnológica , ese entorno abre una oportunidad evidente. El propio ejecutivo sostuvo que México es hoy la operación más grande de la compañía en América Latina y que la empresa cuenta en el país con casi 12,000 colaboradores que atienden a más de 250 clientes. Esta infraestructura de talento humano le ayuda a la consultora a replantear su estrategia de negocio. “Antes, por ejemplo, los proyectos y las metas tenían un tiempo promedio de ocho o 12 meses, hoy en día no existen proyectos de 12 meses, entonces hay que producir resultado en tres meses, cinco meses”, dijo el ejecutivo. Y esta aceleración de los procesos viene de la mano con el avance de la IA agentica en el mundo. McKinsey reportó en 2025 que 78% de las organizaciones encuestadas ya usa IA en al menos una función del negocio, frente a 72% un año antes, y que 71% afirma usar regularmente IA generativa en al menos una función, arriba de 65% en la primera mitad de 2024. El directivo de TCS reconoce que la velocidad de adopción obliga a rehacer la forma en que trabajan las consultoras y sus clientes. “Actualmente este desafío de talento es un desafío bastante importante para nuestra empresa, para nuestra industria y también para el país”, señaló. Pues una cosa es comprar licencias o conectarse a un modelo, mientras que l a IA plantea un rediseño de procesos , la capacitación de personal, así como definir la gobernanza y hacer que distintas áreas confíen lo suficiente en la herramienta como para integrarla en operaciones diarias. Una oportunidad que pueden captar las consultoras. El nuevo negocio para las consultoras ya no está sólo en convencer a un cliente de probar un copiloto, sino en responder preguntas más incómodas sobre cuánto ahorra, qué área puede automatizarse sin elevar riesgos, quién valida las salidas del modelo y en cuánto tiempo puede verse una mejora real en ingresos o productividad. ]]>
T-MEC impulsa medidas de México y EU en propiedad intelectual
México y Estados Unidos buscan cerrar filas contra la piratería y el uso indebido de marcas y contenidos protegidos . Como parte del T-MEC , ambos países acordaron una serie de acciones para reforzar la aplicación de la ley en materia de propiedad intelectual , un tema que Washington ha señalado de forma recurrente en su Reporte Especial 301 . El objetivo es elevar el número de investigaciones penales , mejorar las técnicas de aplicación de la ley y lograr procesos judiciales más efectivos que desincentiven estos delitos. Para ello, se creará un grupo de trabajo binacional encabezado por la Secretaría de Economía y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR). En este espacio participarán autoridades encargadas de hacer cumplir la ley en ambos países. La intención es que este grupo funcione como un canal directo de coordinación. Ahí se compartirán estrategias, se identificarán áreas de mejora y se impulsarán acciones concretas para fortalecer la persecución de delitos relacionados con la propiedad intelectual, desde la falsificación de productos hasta la distribución ilegal de contenidos, informó la Secretaría de Economía. Además, se instalará una mesa redonda que reunirá a empresas, titulares de derechos y autoridades. Este foro permitirá que quienes enfrentan estos problemas de primera mano expongan sus casos ante el gobierno mexicano y aclaren los mecanismos para canalizar denuncias hacia procesos penales. El acuerdo refleja la presión que Estados Unidos ha mantenido sobre México en este tema, pero también abre la puerta a una mayor colaboración. En un contexto donde el comercio digital y las cadenas de suministro ganan peso, la protección de marcas, patentes y derechos de autor se vuelve un elemento clave para dar certeza a las inversiones y al intercambio entre ambos países. Este tema cobra mayor relevancia rumbo a la revisión del T-MEC, pues forma parte de los comentarios que llegaron a la USTR. La Fundación de Tecnologías de la Información e Innovación (ITIF) señaló que la continuidad del acuerdo debe estar sujeta al cumplimiento pleno de los compromisos en propiedad intelectual por parte de México. El organismo también planteó que una eventual renovación del tratado incorpore reglas más estrictas para proteger a la región de prácticas desleales, en particular de China, así como mecanismos para excluir a infractores recurrentes de propiedad intelectual del mercado norteamericano. Propone reforzar la protección de derechos en sectores estratégicos, como las ciencias biológicas, y evitar medidas que fragmenten el comercio regional, como el uso de barreras arancelarias o conceptos como la “soberanía digital”. Más allá del cumplimiento del T-MEC, la apuesta apunta a construir un entorno más seguro para las empresas y a reducir prácticas que afectan tanto a la innovación como a la competencia en el mercado. ]]>
México se perfila como enlace clave entre Asia y Norte América
México mira hacia el Pacífico con una apuesta clara . En un momento de tensiones comerciales y reconfiguración de cadenas de suministro , el país busca posicionarse como el punto de conexión entre Asia y América del Norte . No se trata solo de atraer inversión , sino de convertirse en un nodo estratégico donde converjan manufactura, tecnología y comercio . La oportunidad no es menor. La región Asia-Pacífico concentra cerca de 60% del PIB mundial y hasta 45% del comercio global, una dimensión que, como advirtió el exembajador de México en China, Sergio Ley, redefine el mapa económico. “El centro de gravedad económico del mundo se ha trasladado del Atlántico al Pacífico”, señaló . En ese contexto, México busca acercarse a las economías con mayor dinamismo, desde Vietnam hasta Indonesia, donde el crecimiento mantiene un ritmo que contrasta con la desaceleración de potencias tradicionales. Abril y la antesala de APEC 2028 Ese acercamiento pasa por un mecanismo concreto: el Consejo Asesor Empresarial de APEC, conocido como ABAC, funge como puente entre el sector privado y los gobiernos de 21 economías. Desde ahí se construyen recomendaciones que llegan directamente a los líderes de la región. Francisco Suárez, presidente de ABAC, lo explica. “Lo que buscamos es crear puentes para nuevos negocios”, afirmó. Para México, esa plataforma abre una ventana doble. Por un lado, permite mostrar su capacidad productiva y su integración con Estados Unidos. Por otro, acerca a empresas asiáticas que buscan diversificar su presencia ante las tensiones comerciales globales. En ese cruce de intereses aparece la narrativa del nearshoring, pero con un matiz más amplio. México no solo compite por sustituir a Asia, sino por integrarse con ella. La idea es articular cadenas de valor donde insumos, tecnología y capital asiático encuentren en territorio mexicano un acceso más eficiente al mercado norteamericano. Luis Darío Ochoa, director de Asuntos Corporativos, Coca-Cola FEMSAy mienbro ABAC, lo resume como una oportunidad. “México puede consolidarse como un puente económico entre Asia y América del Norte”, sostuvo . Ese papel descansa en su ubicación geográfica, pero también en su red de tratados comerciales y su cercanía cultural y logística con Estados Unidos. El potencial se extiende a sectores clave. Desde servicios financieros hasta manufactura avanzada, pasando por agroindustria y economía digital, las áreas de colaboración se multiplican. Ochoa subraya que uno de los focos está en el desarrollo tecnológico y en la integración de cadenas de suministro más sofisticadas, donde México puede escalar en valor agregado. Sin embargo, el camino no está libre de tensiones. Las políticas comerciales más restrictivas, los señalamientos sobre triangulación de mercancías y la presión de Estados Unidos para limitar la presencia asiática plantean un reto de equilibrio. México debe atraer inversión sin romper su alineación con Norteamérica. Agustín García Rechy, también miembro de ABAC, explicó, se discuten temas como integración regional, sostenibilidad, conectividad y digitalización, con un enfoque que busca facilitar el comercio sin ignorar los cambios en el entorno global. La clave radica en mantener el diálogo abierto entre empresas y gobiernos, incluso en medio de la incertidumbre. A ese reto se suma otro más silencioso, pero igual de relevante: El desconocimiento que aún existe sobre México en varias economías asiáticas. Para el embajador Lee, parte del trabajo consiste en mostrar “el México real”, uno con capacidad industrial, talento y oportunidades de inversión . En ese esfuerzo también entra el llamado Plan México, que el gobierno busca proyectar como una carta de presentación ante inversionistas del Pacífico. La meta es clara. Convertir el interés en proyectos concretos que fortalezcan la industria nacional y amplíen su integración global. El siguiente paso en esta estrategia llegará pronto. En abril, la Ciudad de México recibirá a más de 150 representantes empresariales de alto nivel en el marco de ABAC, un encuentro que no ocurría en el país desde hace más de una década . La reunión servirá para delinear propuestas, fortalecer contactos y, sobre todo, mostrar a México como un socio confiable. Más allá del evento inmediato, la mirada ya apunta a 2028. Ese año, México será sede de la cumbre de líderes de APEC, un foro que reunirá a las principales economías del Pacífico. Para el sector público y privado, será la oportunidad de consolidar el mensaje que comienza a tomar forma. ]]>
Pensiones del Bienestar y el SAT, ¿se declaran? Qué dice la Ley de ISR sobre los programas sociales
En pocos días, las personas físicas deben declarar ante el Servicio de Administración Tributaria ( SAT ) sus ingresos, incluso los provenientes de pensiones . La Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) contempla que deben pagarse impuestos si se recibe dinero por jubilaciones, haberes de retiro, pensión por invalidez o discapacidad, siempre y cuando supere el límite exento equivalente a 15 veces la Unidad de Medida y Actualización ( UMA ). ¿Qué sucede con las Pensiones del Bienestar ? ¿Deben informarse al fisco, o están relevadas de obligaciones fiscales? ¿Las Pensiones del Bienestar se deben declarar? ¿En qué casos los pensionados sí declaran al SAT? Aunque la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) contempla casos en que las pensiones pueden ser ingresos gravables, como las otorgadas por el IMSS o el ISSSTE a sus derechohabientes jubilados, no aplica de manera igual para aquellas realizadas por la Secretaría de Bienestar . El artículo 90 de la LISR establece que las personas físicas estarán obligadas a declarar y pagar impuestos por los ingresos que generen en el país, sean en efectivo o en bienes. Sin embargo, en el cuarto y quinto párrafo, se especifica que no se consideran ingresos obtenidos por los contribuyentes los apoyos económicos o monetarios a través de programas previstos en los presupuestos de egresos, o de las entidades federativas. La responsabilidad de su declaración recae en las instituciones que las otorgan, las cuales deben contar con un padrón de beneficiarios actualizado con la información personal y el monto que aporta. Esto significa que las personas físicas que reciben pagos de programas sociales como la Pensión de Adultos Mayores , de Discapacidad, Mujeres Bienestar o pensiones estatales no los declaran o informan a la autoridad fiscal y tampoco se consideran como ingresos gravables para ISR , debido a que sí aparecen dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación. A finales de 2025, las Pensiones y Programas para el Bienestar cerraron con un padrón de cerca de 18.5 millones de derechohabientes, con una inversión social de 579,304 millones de pesos (mdp). Para 2026, la meta es que se alcancen los 20.3 millones de beneficiarios con una inversión federal de 663,719 mdp. En México, las personas jubiladas o pensionadas tienen un trato específico cuando se trata de responsabilidades fiscales, quienes tendrán más o menos obligaciones según el tipo y la cantidad total de ingresos que reciban. Pensiones que pagan impuestos De manera general, personas pensionadas o jubiladas son aquellas que están bajo el régimen de sueldos y salarios e ingresos asimilados a salarios, quienes perciben ingresos por estos conceptos, tras trabajar varios años en el sector público o privado. Las personas pensionadas quedarán exentas de realizar declaración anual si solo perciben ingresos por la pensión de un mismo prestador. Sin embargo, sí deben informar al SAT si realizan las siguientes actividades: – Si reciben ingresos anuales superiores a los 400,000 pesos. – Si tiene dos o más ingresos por pensión, aún y cuando no supere los 400,000 pesos. – Si además de percibir ingresos por pensión, obtiene por otro régimen como arrendamiento o por actividad empresarial. Por ejemplo, si una persona recibe dos pensiones del IMSS, una por vejez y otra por viudez. El artículo 93, fracción IV de la Ley del Impuesto sobre la Renta señala que las jubilaciones, pensiones o haberes de retiro por pueden quedar exentas del Impuesto Sobre la Renta (ISR) siempre que su monto diario no exceda de un límite, que es 15 veces el valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA). Para explicarlo mejor, la Profedet lo pone de la siguiente manera UMA 2025 diaria (la que se aplicará en la declaración de 2026): 113.14 pesos 15 veces la UMA = 1,697.1 pesos Números de días al mes: 30 días Ingreso mensual exento = 50,913 pesos Es decir, si una persona contribuyente tiene un ingreso por jubilación y/o pensión mensual superior a 50,913 pesos, deberá pagar ISR por el monto excedente de esa cantidad. Un ejemplo sería el siguiente: Adrián es un jubilado del IMSS que recibe mensualmente un pago de 80,000 pesos, por lo que al año obtiene 960,000 pesos. Como supera el límite anual de 400,000 pesos, tiene la obligación de presentar la declaración anual. ]]>
Telcel pierde 405,000 usuarios de prepago, pero consolida sus ventas en pospago
Las recargas móviles eran el modelo más importante y sostenido de Telcel, pero en los últimos tres años la historia cambió por completo. El segmento de pospago se consolida como la vertical más dinámica de la compañía subsidiaria de América Móvil, al ser la que más crece, mientras el prepago enfrenta una clara desaceleración. Datos de la compañía reflejan el fenómeno. En el último cuarto de 2025, la vertical de pospago adicionó 468,000 líneas, cifra que significa un crecimiento de 3%, mientras que las recargas tuvieron una desconexión de 405,000, una caída de 0.6%. Al analizar el comportamiento de los segmentos en los últimos tres años, la tendencia se vuelve más evidente. Tan solo entre el cuarto trimestre de 2023 y el mismo periodo de 2025, las adiciones en pospago crecieron 6.1%, mientras que el prepago registró una ligera caída de 0.1%. Daniel Hajj, CEO de América Móvil, explicó que la desaceleración de la vertical recarga se deba a la debilidad en el consumo derivado del entorno inflacionario. El prepago “está muy ligado con la economía”. El directivo aseguró que pese a la caída en líneas de recargas en los últimos tres meses de 2025, el crecimiento de los ingresos mostró un desempeño positivo al crecer 3.8%. “Desde entonces, estamos empezando a recuperar los ingresos. Creo que los ingresos deberían recuperarse como lo hemos estado haciendo. Espero que la economía mejore cada vez más”, aseguró Hajj en conferencia con analistas. A nivel consolidado, la compañía registró ingresos por 89,836 millones de pesos, lo que representó un crecimiento de 7.1%. Asimismo, elevó su Ingreso Promedio por Usuario (ARPU, por sus siglas en inglés) de 180 a 189 pesos, consolidándose como el operador con los usuarios de mayor gasto en el mercado, donde el promedio se ubica en 145 pesos. Esta métrica es una de las más relevantes en la industria de telecomunicaciones, al permitir dimensionar el valor económico de la base de clientes. ¿Por qué Tecel pierde líneas de recarga? Si bien Telcel ha logrado compensar la caída en el segmento de prepago mediante un mayor gasto en pospago, la pérdida de líneas de recarga respondería a factores estructurales que van más allá del entorno económico. Jesús Romo, analista de la consultora Global Data y experto en telecomunicaciones, aseguró que los jugadores móviles en general han experimentado una desaceleración significativa en su cartera de clientes de prepago debido al mayor impulso de los Operadores Móviles Virtuales (OMV). El experto aseguró que al cierre de 2025, AT&T adicionó 120,000 líneas de pospago, mientras que en 2024 fueron 650,000; Telcel perdió 405,000, mientras que Movistar es la empresa que más efecto negativo ha tenido con una pérdidas de hasta 1.6 millones de clientes. “Los OMV al ser su negocio mayoritariamente de prepago, por ejemplo jugadores como Bait, se han consolidado como una fuerza competitiva o como operadores que atrae a usuarios porque atienden a diferentes nichos de mercado y eso puede ser interesante para el usuario y sin duda esto generando una desaceleración para los grandes operadores”, advirtió Romo. Otro factor que ayuda a explicar el comportamiento del prepago en la industria es la transformación del modelo de negocio de las empresas móviles. De acuerdo con un analista de GlobalData, en los últimos dos años los operadores han incorporado planes de pospago más flexibles y accesibles, con precios desde 250 pesos y una oferta amplia de datos móviles. Esta tendencia estaría incentivando la migración de usuarios del prepago al pospago. “Esto estaría generando una conversión en donde para los usuarios su prepago ya significaba un gasto alto, y es mejor migrarse a un plan de pospago con modalidades de datos bonificados, que no hay un plazo forsozo, que se les regresa algún tipo de recompensas”, dijo Romo. En este contexto, el desempeño de Telcel refleja un cambio estructural en el mercado móvil, donde el crecimiento ya no depende del volumen de líneas, sino de la capacidad de monetizar a los usuarios. La transición del prepago al pospago no solo redefine la estrategia de los operadores, sino también el perfil de consumo en el sector, anticipando una industria cada vez más enfocada en valor. ]]>
EU llena su despensa desde México, con 21% de sus importaciones agro
Estados Unidos llena buena parte de su mesa con productos mexicanos , pues en 2025 , de los 213,000 millones de dólares que importó en alimentos , cerca de 21% llegó desde México . Son alrededor de 44,000 millones de dólares que cruzaron la frontera en forma de frutas, verduras, carne y bebidas . México también compra , y lo hace a gran escala, ese mismo año adquirió productos agroalimentarios estadounidenses por más de 30,600 millones de dólares , de acuerdo con datos de Departamento de Agricultura de Estados Unidos . Entre ambos países se dibuja un circuito constante de alimentos que supera los 70,000 millones de dólares al año. Este intercambio que no solo refleja cercanía geográfica, sino una dependencia mutua que sostiene a productores, empresas y consumidores en ambos lados de la frontera. Más de 70% de las importaciones agrícolas estadounidenses provenientes de México se concentran en hortalizas, frutas, bebidas y licores destilados, categorías donde el país ha consolidado una ventaja competitiva amplia. Productos como el aguacate o la cerveza mexicana ya forman parte del consumo cotidiano en ese mercado. La estacionalidad juega a favor de México. Mientras el invierno limita la producción en Estados Unidos, los campos mexicanos mantienen el suministro activo. Esa complementariedad convierte al país en un proveedor estratégico en momentos en los que la oferta interna estadounidense se reduce. Lo que EU manda a México El comercio agrícola entre México y Estados Unidos funciona como un engranaje donde cada país aporta lo que al otro le falta. No compiten en lo mismo, se complementan. Mientras México envía frutas, hortalizas y bebidas, Estados Unidos coloca en el mercado mexicano otro tipo de productos. En ese flujo, México se convierte en un destino clave para el campo estadounidense. Maíz, carne de cerdo y productos lácteos encabezan la lista. Casi tres cuartas partes de sus exportaciones agrícolas hacia el país, se concentran en granos, semillas oleaginosas y productos cárnicos o relacionados. La razón está en la estructura productiva. México no genera suficientes granos ni oleaginosas para cubrir su propia demanda. Esa brecha obliga a importar grandes volúmenes que luego se transforman dentro del país. De ahí salen alimentos de mayor valor, desde carne hasta aceites vegetales y derivados del trigo. La balanza agro México se consolida como el principal socio agrícola de Estados Unidos al sumar exportaciones e importaciones, impulsado por una demanda interna en aumento y un sector abierto al comercio internacional. Por casi 60 años, el campo estadounidense dejó saldos positivos en el comercio exterior. Esa tendencia se rompió en 2019. Desde entonces, la balanza se inclinó hacia el déficit y México se volvió protagonista en ese cambio, con un desbalance que tocó su punto más alto en 2024 y que en 2025 rebasó los 13,000 millones de dólares. ]]>
Accidentes y filas de hasta seis horas empeoran la experiencia de volar en EU
Los aeropuertos en Estados Unidos se enfrentan a una situación cada vez más complicada. La falta de personal, tanto en los filtros de seguridad como en los puestos de control aéreo, ha provocado desde filas eternas hasta accidentes mortales. El más reciente de los incidentes aeroportuarios en Estados Unidos ocurrió este lunes en el aeropuerto LaGuardia en Nueva York, que tuvo que permanecer cerrado varias horas por un choque entre un avión y un camión de bomberos en la pista de aterrizaje, que dejó dos pilotos muertos y decenas de heridos. «LaGuardia está abierto; espere demoras y/o cancelaciones», indicó el terminal aéreo en X. Es el primer accidente fatal en el aeropuerto desde 1992. Hacia las 23:40 del domingo (21:40 horas, tiempo de Ciudad de México), un avión modelo CRJ-900 de la compañía Jazz Aviation, que operaba para Air Canada, chocó con el vehículo que atendía otro incidente. El piloto y el copiloto murieron. La Autoridad Portuaria notificó que nueve personas seguían hospitalizadas el lunes por la mañana, entre ellas las dos que se encontraban en el vehículo de bomberos. Accidentes durante la administración Trump En 2025 ocurrieron 74 accidentes de aviación que dejaron por lo menos 106 muertos en Estados Unidos, de acuerdo con la base de datos de seguridad de la Red de Seguridad de la Aviación (ASN). Aunque en comparación con 2024 solo fue un incidente más, el número de muertes fue mucho mayor, ya que en el anterior solo se registraron 21 muertes. Se registraron por lo menos 12 accidentes fatales más en Estados Unidos a lo largo de 2025, de acuerdo con la ASN. El incidente con el mayor número de fallecidos ocurrió el 29 de enero de 2025, cuando un helicóptero militar Sikorsky Black Hawk y un Bombardier CRJ700 operado por una filial de la compañía American Airlines cayeron al río Potomac, que bordea el aeropuerto Ronald Reagan de Washington tras chocar. Un total de 67 personas perdieron la vida en el accidente. La falta de más controladores aéreos es una de las razones por las cuales estos incidentes suelen ocurrir, indican especialistas. De acuerdo con la Administración Federal de Aviación (FAA), 91% de las instalaciones de control aéreo de Estados Unidos operan por debajo de los niveles de personal recomendados. Pero también la infraestructura obsoleta de muchos aeropuertos ha jugado un papel importante en los accidentes. De acuerdo con una carta de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) enviada al Congreso, la implementación de sistemas de alerta de tráfico habría proporcionado tiempo valioso a los pilotos del accidente de Washington para evitar el accidente al ofrecer avisos visuales y auditivos precisos. Por ello, la junta solicita que tanto aviones civiles como militares cuenten con equipos de monitoreo en cabina para prevenir futuros desastres en el espacio aéreo nacional. Filas de varias horas El accidente en LaGuardia ocurrió en momentos en que LaGuardia enfrentaba interrupciones en sus vuelos debido al mal tiempo, dijo la terminal el domingo en X. Además, los pasajeros tienen que hacer largas filas en el control de seguridad debido a un problema de financiamiento de la Administración de Seguridad de Transporte (TSA), la agencia estadounidense encargada de la seguridad aeroportuaria. Desde el 14 de febrero, los recursos para el Departamento de Seguridad Interior (DHS) están congelados por la disputa entre demócratas y republicanos en el Congreso por las prácticas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El DHS es responsable de los puestos de seguridad en aeropuertos. Por esta situación, el ausentismo de los agentes ha aumentado. Ahora es común que el tiempo de espera en los puestos de seguridad sea de varias horas. Angeline Peart asegura que había llegado la víspera con tres horas de antelación para su vuelo, pero que finalmente lo perdió por los retrasos en los controles de seguridad. «Voy a faltar al trabajo» por eso, explica esta enfermera de 27 años a la AFP en el aeropuerto de Atlanta. Debido a este cierre parcial, miles de funcionarios federales del DHS están en desempleo técnico, mientras que muchos otros, cuyas funciones se consideran esenciales, siguen trabajando. En ambos casos, no reciben salarios. Los cerca de 65,000 empleados de la TSA no han recibido su salario completo desde el 13 de marzo. Debido a la escasez de personal de seguridad en los aeropuertos, el presidente Donald Trump ordenó el envío de agentes del ICE para asumir algunas de las funciones de los empleados del TSA. El ICE monitoreará las salidas y se encargará de la logística, para que los funcionarios de TSA se enfoquen en los controles de seguridad. De acuerdo con Tom Homan, asesor de Trump en materia migratoria, los agentes fueron desplegados en 14 aeropuertos en ciudades como Chicago, Nueva York y Atlanta. ]]>