En un mercado de consumo masivo tan competitivo y dinámico como el mexicano, el canal tradicional ha sido históricamente una pieza clave para el éxito de muchas marcas. Desde las pequeñas tienditas de la esquina hasta los mercados de abastos, este canal ha sido el núcleo de la distribución en todo el país, adaptándose a los cambios de consumo, pero siempre con una identidad muy propia. Sin embargo, el tiempo ha llegado para preguntarnos: ¿estamos realmente evolucionando o estamos estancados en una dinámica que ya no refleja las verdaderas oportunidades del mercado? ¿Un gigante que debe despertar? La clave, datos en tiempo real a nivel punto de venta El canal tradicional sigue siendo el líder en México, representando más del 70% de las transacciones de productos de consumo masivo en establecimientos tanto informales como formales. Sin embargo, a pesar de su dominio, enfrenta desafíos clave que, si no se abordan a tiempo, pueden comprometer su liderazgo en el futuro cercano. Uno de los principales retos es la falta de digitalización. Mientras que otros canales como el retail moderno o el e-commerce han avanzado rápidamente en cuanto a la adopción de tecnología, el canal tradicional ha quedado rezagado en términos de soluciones basadas en datos y eficiencia operativa. En este sentido, las marcas que operan en este canal deben preguntarse: ¿Cómo estamos utilizando la tecnología para mejorar nuestra relación con los pequeños comerciantes? ¿Cómo optimizamos nuestras estrategias comerciales para conectar de manera más efectiva con los consumidores finales? La respuesta a esta pregunta podría estar en el censo continuo y los datos granulares . Las marcas que logren integrar inteligencia de datos en sus estrategias de distribución y ejecución podrán tener un panorama claro de lo que realmente sucede en las tienditas y mercados. La capacidad de obtener información en tiempo real sobre faltantes, rotación de productos y comportamientos de compra en el punto de venta (PDV) son una ventaja competitiva clave en un entorno donde la agilidad y la ejecución a nivel punto de venta y micro-segmentos lo son todo. No se trata solo de tener datos, sino de tener los datos correctos, y sobre todo, en el momento correcto. Las marcas que entiendan la importancia de conocer el pulso del canal tradicional estarán un paso adelante en la creación de estrategias que no solo aumenten sus ventas, sino que les permitan fortalecer relaciones duraderas con los pequeños comerciantes. – La información granular, el combustible del canal tradicional Uno de los activos más poderosos para tener éxito en el canal tradicional es la información detallada. Hablar de datos granulares no es solo mencionar números o estadísticas, sino entender cada detalle sobre el comportamiento de compra en cada punto de venta. Contar con este tipo de datos es crucial, ya que permite a las marcas tomar decisiones basadas en la realidad local, no en suposiciones o tendencias globales que, aunque útiles, no reflejan necesariamente lo que ocurre a pie de calle. En el canal tradicional, donde los patrones de consumo pueden variar enormemente entre una tienda y otra, la apertura y cierre constante de establecimientos, el tener acceso a todas las tiendas sin importar la zona geográfica. Estos datos esencialmente convierten cada punto de venta en un micro mercado único. Es aquí donde radica el verdadero valor. – Agilidad, el factor diferenciador en un entorno dinámico El mercado de consumo masivo en México es especialmente dinámico, con cambios constantes tanto en la demanda de productos como en las preferencias del consumidor. La agilidad es la clave para competir en este entorno. Tener información en tiempo real sobre el desempeño de tus productos en las tiendas y de la competencia, te permite hacer ajustes inmediatos. Esto impacta las decisiones de promociones locales, estrategias de ventas, de marketing y hasta optimización de precios. La velocidad de respuesta es fundamental: los competidores no esperan. Por ello, contar con una plataforma que ofrezca datos ágiles no solo es una ventaja, sino una necesidad para sobrevivir y prosperar en el canal tradicional. Las marcas que no se adaptan rápidamente pierden oportunidades y dejan espacio para que otros jugadores se posicionen. – Relevancia en la ejecución, convertir datos en estrategias concretas El verdadero reto no está solo en recopilar datos, sino en bajarlos hasta el punto de venta y ejecutar estrategias relevantes y efectivas basadas en esos datos. De nada sirve tener una gran cantidad de información si no se sabe cómo utilizarla para impactar directamente en las ventas. Aquí es donde la relevancia juega un papel fundamental. Las marcas deben ser capaces de traducir esos datos en acciones concretas y personalizadas. No se trata de aplicar una única estrategia para todas las tiendas, sino de ajustar cada acción a la realidad específica de cada punto de venta: qué productos necesitan más visibilidad, qué promociones funcionan mejor en determinados barrios-zonas, o qué tipo de exhibiciones generan mayor rotación. La capacidad de personalizar la ejecución en función de la información precisa y relevante es lo que marca la diferencia entre el éxito y el fracaso. Desafíos y oportunidades, un juego de transformación La revolución del canal tradicional está aquí, a la vuelta de la esquina El canal tradicional, aunque aún masivo, ya no es un espacio estático. Los consumidores están cambiando, los comercios están cambiando, y las marcas deben adaptarse o arriesgarse a perder relevancia. Para lograrlo, es crucial abordar el canal desde una perspectiva renovada y proactiva. No se trata solo de hacer que los productos lleguen al punto de venta; se trata de entender cómo llegar de manera más eficiente, de ejecutar para mejorar la experiencia de compra para el consumidor final, y cómo optimizar cada punto de contacto a lo largo de la cadena de distribución. En este contexto, la colaboración entre los actores del canal tradicional y las marcas será esencial para desbloquear el verdadero potencial del mercado. Las marcas deben dejar de pensar en el canal tradicional como un eslabón de la cadena aislado y comenzar a verlo como un socio estratégico
Un conjunto único de circunstancias ha llegado a su punto más crítico en el entorno de trabajo actual, lo que ha producido desafíos sin precedentes tanto para las organizaciones como para los empleados. En su más reciente Informe sobre el futuro del empleo, el Foro Económico Mundial calcula que 6 de 10 empleados a nivel global deberán adquirir nuevas habilidades en esta década, debido en parte a la necesidad de actualizarse en función de los avances en materia de IA, conocimientos técnicos y macro datos. Estas fuerzas han derivado en un interés y una inversión crecientes en un enfoque basado en competencias para la gestión del talento, lo que implica aprovechar las habilidades durante los procesos de atracción de talentos. Para las empresas, centrarse en las habilidades (más que en los grados académicos o la experiencia profesional específica) tiene una doble ventaja. Por una parte, pueden ser más precisos en la contratación de personas cuyas habilidades se ajusten bien a la necesidad, mientras que, por otra, pueden ampliar el grupo de candidatos más allá de aquellos que cuentan con un conjunto acotado de cualificaciones tradicionales. Migrar a un enfoque basado en competencias no solo es una propuesta prometedora para las contrataciones. También significa que evaluar las habilidades que tienen los empleados actuales y trabajar en mejorarlas para cerrar las brechas tiene el potencial de ayudar a desarrollar una fuerza de trabajo más ágil y flexible. Para los empleados, existe el nuevo potencial de desarrollar sus carreras profesionales con mayor eficacia, en comparación con las medidas convencionales de preparación para el ámbito laboral. Demostrar las habilidades existentes y adquirir habilidades nuevas les permite dar paso a otras oportunidades de mejorar sus sueldos, además de progresar en su carrera profesional y acceder a oportunidades de movilidad interna. Una de las mayores ventajas de un enfoque basado en tener un Skills Set poderoso es centrarse en el trabajador como persona: “definir a los trabajadores como personas únicas e integrales”. Abrir la puerta a otros medios para progresar y desarrollarse a nivel profesional (y a las oportunidades de perfeccionamiento para ello) significa que los empleados que no tienen el mismo nivel de acceso a cualificaciones tradicionales no se evaluarán únicamente en función de esos estándares. La estrategia basada en competencias tiene el potencial de llevar a un lugar de trabajo a ser más inclusivo y más accesible para empleados con orígenes diversos. La evolución hacia una organización basada en habilidades es una que, con el tiempo, generará un impacto profundo en cómo se organiza el lugar de trabajo, cómo se miden y desarrollan los talentos y cómo se asignan y evalúan las tareas laborales. No obstante, para que esta transición se lleve a cabo plenamente, se necesitarán la participación y el compromiso de todos los empleados. Un liderazgo empático y eficaz es esencial para que un enfoque basado en habilidades alcance su máximo potencial. Para ver el impacto completo de las estrategias basadas en competencias, los empleadores deben llegar a todos los empleados, garantizar su participación y convencerlos del valor de estas iniciativas. Los líderes que están atentos a los matices de cómo los empleados perciben la transición a prácticas basadas en habilidades tendrán una mejor perspectiva sobre las áreas que están teniendo avances y aquellas que necesitan más atención. Estos datos pueden proporcionarles a los líderes mejores herramientas para dirigir una transición eficaz e inclusiva. ____ Nota del editor: Salvador Velázquez Uribe es Director de Marketing Nacional de ICAMI, Centro de Formación de Mandos Intermedios. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Se acerca el año 2025 y el panorama tecnológico continúa su evolución implacable. El desarrollo acelerado de nuevas tecnologías promete revolucionar todo en los próximos 10 años, pero 2025 garantiza una gran cantidad de avances innovadores que transformarán la forma en que vivimos, trabajamos e interactuamos con el mundo que nos rodea. Desde el ámbito de la inteligencia artificial (IA) hasta la interconectividad del Internet de las Cosas (IoT), estas tendencias tienen un inmenso potencial para cambiar radicalmente diversas industrias, renovar la economía global y mejorar nuestra calidad de vida en general. La era del Internet de las Cosas Inteligencia Artificial, de la ciencia ficción a una realidad omnipresente Extraseguridad digital Inteligencia ambiental, una presencia invisible Tecnología más verde El futuro en 3D Robótica avanzada + IA = un dúo poderoso A continuación, te voy a contar de ocho tendencias tecnológicas que cobrarán fuerza a lo largo del próximo año y que, sin duda, impactarán y definirán el panorama de lo que vendrá en un futuro. Aceptémoslo, a estas alturas, la mayoría del tiempo ni siquiera somos conscientes de que el internet está ahí. Es, simplemente, parte de nuestro día a día y prácticamente la base de nuestra Pirámide de Maslow contemporánea. Y sí, de hecho, la conectividad en 2025 será todavía más fácil, rápida e invisible. Se espera que el Internet de las Cosas –red de dispositivos físicos con sensores y software, todos conectados a internet– se multiplique – hasta 14% – en 2025. Piensa en cuántos dispositivos que forman parte del IoT usas todos los días: tu smartphone , electrodomésticos, cámaras de seguridad, smartwatch , Alexa, tu coche, televisión inteligente, audífonos inalámbricos, ¡hasta las terminales para pagar con tarjeta y los cajeros automáticos! ¿verdad que son muchos? Al igual que en 2024, la inteligencia artificial será una de las estrellas de la tecnología en 2025. A lo largo de 2024, la IA evolucionó increíblemente, destacándose por modelos de lenguaje más avanzados, mejoras en el aprendizaje automático, un mayor enfoque en la ética y su regulación, un aumento en la productividad y la automatización, así como una interacción optimizada con otras tecnologías. Estoy convencida de que 2025 será el año que definirá el futuro de la IA. En primer lugar, las capacidades de procesamiento y almacenamiento de datos están alcanzando nuevos niveles. Esto permitirá entrenar modelos de IA más complejos y precisos, que pueden abordar problemas que hoy parecen insuperables. Cada vez son más las personas que tienen acceso a la tecnología y ya estamos siendo testigos de la integración de la IA en nuestras rutinas diarias. La IA puede realizar tareas que solíamos pensar que sólo los humanos podían hacer y, poco a poco, estamos reconociendo su potencial para mejorar nuestra calidad de vida. También, podemos esperar la –pronta– aparición de asistentes personales de IA mucho más sofisticados, capaces de anticipar nuestras necesidades y simplificar tareas. ¿Has escuchado de la Agentic AI o IA Agente? Vale la pena mencionarla. Es una forma de inteligencia artificial que actúa de manera autónoma y toma decisiones basadas en sus objetivos y el entorno. A diferencia de las IA más básicas, que simplemente responden a comandos o realizan tareas específicas, la Agentic AI tiene la capacidad de planificar, adaptarse y aprender de la experiencia para alcanzar objetivos determinados. ¡No te alarmes! Entre los objetivos de este tipo de IA no está la destrucción de la humanidad, sino todo lo contrario. Por ejemplo, en campos como la medicina , la Agentic AI puede acelerar la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos y tratamientos de manera muchísimo más efectiva. A su vez, puede abrir nuevas oportunidades de negocio que antes no eran posibles. Todo esto sin dejar de lado que la información que recibimos de estos sistemas de inteligencia artificial está más ‘curada’ o verificada, lo que incluye el manejo de tareas complejas que no cualquier IA podría realizar. La conversación en 2025 estará centrada en la inteligencia artificial responsable . Para impulsar un verdadero cambio sostenible, debemos colaborar como industria y explorar los avances en el suministro y consumo de energía. La tecnología blockchain , el sistema de registro distribuido que sustenta las criptomonedas, tiene el potencial de revolucionar la forma en que almacenamos y compartimos datos. En 2025, podemos esperar que las aplicaciones de blockchain se extiendan más allá de las transacciones financieras, impactando sectores como la gestión de la cadena de suministro y la salud. Explicado de manera fácil: el blockchain tiene el potencial de mejorar la ciberseguridad y combatir la desinformación gracias a su naturaleza inmutable. Esto no sólo sería un game changer en la protección de nuestros datos personales y la prevención de ciberataques, sino también en la credibilidad de la información –¡no más fake news y deepfakes !– y, en contextos como la cadena de suministro, blockchain permite rastrear el origen de productos e información, lo que ayuda a asegurar que los datos provengan de fuentes legítimas y confiables. Esto va muy de la mano con el Internet de las Cosas. La inteligencia ambiental es la integración de tecnologías y datos en el entorno cotidiano de manera tan fluida y discreta que pasan desapercibidos para los usuarios. Este concepto se basa en la idea de que la inteligencia artificial y otros sistemas tecnológicos pueden operar en segundo plano, proporcionando información y servicios sin requerir una interacción activa por parte de las personas. Ejemplos hay muchos: iluminación inteligente, los sistemas de transporte público inteligente –el Metro, el Metrobús, las Ecobicis–, sistemas de pago electrónico, sensores de calidad del aire, asistentes virtuales en lugares públicos y, básicamente, todos los dispositivos del hogar que podemos controlar de manera remota. Cada vez se buscará crear entornos más inteligentes y adaptativos que mejoren la calidad de vida, sin que seamos conscientes de la tecnología que nos rodea. Green computing o computación energéticamente eficiente es lo de hoy, lo de 2025 y más allá. El desarrollo de tecnologías que promueven la sostenibilidad y eficiencia energética es un tema crucial a largo plazo. Todo
El nacimiento de niños está disminuyendo en la mayoría de los países industrializados, lo que provoca distintos desafíos en distintas naciones. De acuerdo con el documento Society at a Glance 2024 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la tasa de fecundidad total —el número de niños nacidos por cada mujer— pasó de 3.3 en 1960 a solo 1.5 en 2023, muy por debajo de la tasa de reemplazo poblacional, de 2.1 niños por mujer. Además, las mujeres en estos países están retrasando la edad en la que deciden convertirse en madres, si es que llegan a hacerlo. En promedio, las mujeres tienen a su primer hijo a los 30.9 años de edad. “Hay una amplia tendencia hacia el aumento de la falta de hijos en toda la OCDE, pero la fuerza de esta tendencia varía”, indica el informe. “La comparación de la fertilidad de la cohorte de mujeres nacidas en 1935 y 1975 muestra que la incidencia de la falta permanente de hijos al menos se duplicó en Estonia, Italia, Japón, Lituania, Polonia, Portugal y España”. Hay muchos factores por los cuales las personas deciden tener menos hijos que antes o, incluso, no tenerlos nunca. Por ejemplo, algunas variables económicas clave, como los ingresos del hogar, cómo se dividen entre los padres y el costo del cuidado de los niños y la vivienda, pueden afectar si las personas deciden tener hijos, cuándo tenerlos y cuántos hijos tienen. En los últimos años, la conversaciones sobre la caída de nacimientos de ha concentrado en Asia-Pacífico. Países como Japón, Corea del Sur y China reportan cada año número bajos de nacimientos, por lo que implementan políticas cada vez más agresivas para promover la maternidad. Pero América Latina no es la excepción, ya que está región experimenta un número cada vez menor de nacimiento. De los países de la región que forman parte de la OCDE, México y Colombia tiene la tasa de fecundidad más alta, pero aún por debajo de la tasa de reemplazo. Sin embargo, estos dos países aún están lejos de los países con menores tasas de fecundidad en la región: Costa Rica, Cuba y Uruguay, donde este indicador es menos a 1.4 niños por cada mujer. ¿Por qué nacen menos niños en América Latina? La disminución de los nacimientos en estos países en las últimas décadas puede explicarse por varios factores, señalan especialistas, quienes destacan la mayor capacidad de control de la fertilidad por parte de las mujeres, quienes hoy pueden decidir si quieren ser madre y cuándo. “Hay una mayor prevalencia en el uso y legitimidad de los métodos anticonceptivos. Hoy es más fácil acceder a ellos y es un tema que socialmente se ha ido normalizando cada vez más”, explica Martina Yopo en entrevista con BBC Mundo. Otro factor que destaca en el contexto latinoamericano, afirma la investigadora, es que “hay transformaciones profundas en torno a los roles, aspiraciones y expectativas de género”. “Hoy las mujeres tienen tasas de participación en el mercado laboral y en la educación superior mucho más altas. Este es un cambio cultural muy relevante, en donde ser mujer hoy día no significa ser madre y hacer familia no significa necesariamente tener hijos”, dice Yopo. Todo lo anterior también ha llevado a que muchas mujeres posterguen la maternidad, algo que también ha traído consecuencias. “En Chile, por ejemplo, el porcentaje de mujeres que se convierten en madres después de los 30 años se ha cuadruplicado en la última década. Y una de las consecuencias directas de la postergación de la maternidad es efectivamente la infertilidad”, dice Martina Yopo a la cadena británica. Las consecuencias de tener menos niños La baja de los nacimientos se traducirá en que en un futuro habrá menos trabajadores y más personas jubiladas, lo que amenaza con transformar la forma en la que las sociedades se organizan. “Vivir más tiempo es generalmente una buena noticia para las personas involucradas, pero junto con las bajas tasas de fertilidad, resultará en poblaciones sustancialmente mayores en el futuro, junto con una proporción decreciente de la población en edad de trabajar”, indica el informe de la OCDE. El envejecimiento de la población resultará en presiones fiscales más fuertes a medida que aumenten los gastos públicos —incluidos las pensiones, los servicios de salud y los servicios para los ancianos— junto con la posible disminución de los ingresos públicos con la disminución de las poblaciones en edad de trabajar. La OCDE prevé que la disminución de la población en edad de trabajar reste cerca del 8% de los ingresos per cápita durante las próximas tres décadas ea los países miembros. Sin embargo, la inmigración, el aumento de las tasas de empleo entre las mujeres y el aumento de la productividad mitigarán algunos de los efectos negativos del envejecimiento de la población y la baja fertilidad en la producción económica. Además, una vida laboral más larga, por ejemplo, elevando la edad de jubilación efectiva junto con futuros aumentos de la esperanza de vida, podría reducir las presiones inminentes sobre los sistemas de pensiones, indica el informe. ]]>
Así cambiará tu vida en 2025: predicciones tecnológicas
Se acerca el año 2025 y el panorama tecnológico continúa su evolución implacable. El desarrollo acelerado de nuevas tecnologías promete revolucionar todo en los próximos 10 años, pero 2025 garantiza una gran cantidad de avances innovadores que transformarán la forma en que vivimos, trabajamos e interactuamos con el mundo que nos rodea. Desde el ámbito de la inteligencia artificial (IA) hasta la interconectividad del Internet de las Cosas (IoT), estas tendencias tienen un inmenso potencial para cambiar radicalmente diversas industrias, renovar la economía global y mejorar nuestra calidad de vida en general. La era del Internet de las Cosas Inteligencia Artificial, de la ciencia ficción a una realidad omnipresente Extraseguridad digital Inteligencia ambiental, una presencia invisible Tecnología más verde El futuro en 3D Robótica avanzada + IA = un dúo poderoso A continuación, te voy a contar de ocho tendencias tecnológicas que cobrarán fuerza a lo largo del próximo año y que, sin duda, impactarán y definirán el panorama de lo que vendrá en un futuro. Aceptémoslo, a estas alturas, la mayoría del tiempo ni siquiera somos conscientes de que el internet está ahí. Es, simplemente, parte de nuestro día a día y prácticamente la base de nuestra Pirámide de Maslow contemporánea. Y sí, de hecho, la conectividad en 2025 será todavía más fácil, rápida e invisible. Se espera que el Internet de las Cosas –red de dispositivos físicos con sensores y software, todos conectados a internet– se multiplique – hasta 14% – en 2025. Piensa en cuántos dispositivos que forman parte del IoT usas todos los días: tu smartphone , electrodomésticos, cámaras de seguridad, smartwatch , Alexa, tu coche, televisión inteligente, audífonos inalámbricos, ¡hasta las terminales para pagar con tarjeta y los cajeros automáticos! ¿verdad que son muchos? Al igual que en 2024, la inteligencia artificial será una de las estrellas de la tecnología en 2025. A lo largo de 2024, la IA evolucionó increíblemente, destacándose por modelos de lenguaje más avanzados, mejoras en el aprendizaje automático, un mayor enfoque en la ética y su regulación, un aumento en la productividad y la automatización, así como una interacción optimizada con otras tecnologías. Estoy convencida de que 2025 será el año que definirá el futuro de la IA. En primer lugar, las capacidades de procesamiento y almacenamiento de datos están alcanzando nuevos niveles. Esto permitirá entrenar modelos de IA más complejos y precisos, que pueden abordar problemas que hoy parecen insuperables. Cada vez son más las personas que tienen acceso a la tecnología y ya estamos siendo testigos de la integración de la IA en nuestras rutinas diarias. La IA puede realizar tareas que solíamos pensar que sólo los humanos podían hacer y, poco a poco, estamos reconociendo su potencial para mejorar nuestra calidad de vida. También, podemos esperar la –pronta– aparición de asistentes personales de IA mucho más sofisticados, capaces de anticipar nuestras necesidades y simplificar tareas. ¿Has escuchado de la Agentic AI o IA Agente? Vale la pena mencionarla. Es una forma de inteligencia artificial que actúa de manera autónoma y toma decisiones basadas en sus objetivos y el entorno. A diferencia de las IA más básicas, que simplemente responden a comandos o realizan tareas específicas, la Agentic AI tiene la capacidad de planificar, adaptarse y aprender de la experiencia para alcanzar objetivos determinados. ¡No te alarmes! Entre los objetivos de este tipo de IA no está la destrucción de la humanidad, sino todo lo contrario. Por ejemplo, en campos como la medicina , la Agentic AI puede acelerar la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos y tratamientos de manera muchísimo más efectiva. A su vez, puede abrir nuevas oportunidades de negocio que antes no eran posibles. Todo esto sin dejar de lado que la información que recibimos de estos sistemas de inteligencia artificial está más ‘curada’ o verificada, lo que incluye el manejo de tareas complejas que no cualquier IA podría realizar. La conversación en 2025 estará centrada en la inteligencia artificial responsable . Para impulsar un verdadero cambio sostenible, debemos colaborar como industria y explorar los avances en el suministro y consumo de energía. La tecnología blockchain , el sistema de registro distribuido que sustenta las criptomonedas, tiene el potencial de revolucionar la forma en que almacenamos y compartimos datos. En 2025, podemos esperar que las aplicaciones de blockchain se extiendan más allá de las transacciones financieras, impactando sectores como la gestión de la cadena de suministro y la salud. Explicado de manera fácil: el blockchain tiene el potencial de mejorar la ciberseguridad y combatir la desinformación gracias a su naturaleza inmutable. Esto no sólo sería un game changer en la protección de nuestros datos personales y la prevención de ciberataques, sino también en la credibilidad de la información –¡no más fake news y deepfakes !– y, en contextos como la cadena de suministro, blockchain permite rastrear el origen de productos e información, lo que ayuda a asegurar que los datos provengan de fuentes legítimas y confiables. Esto va muy de la mano con el Internet de las Cosas. La inteligencia ambiental es la integración de tecnologías y datos en el entorno cotidiano de manera tan fluida y discreta que pasan desapercibidos para los usuarios. Este concepto se basa en la idea de que la inteligencia artificial y otros sistemas tecnológicos pueden operar en segundo plano, proporcionando información y servicios sin requerir una interacción activa por parte de las personas. Ejemplos hay muchos: iluminación inteligente, los sistemas de transporte público inteligente –el Metro, el Metrobús, las Ecobicis–, sistemas de pago electrónico, sensores de calidad del aire, asistentes virtuales en lugares públicos y, básicamente, todos los dispositivos del hogar que podemos controlar de manera remota. Cada vez se buscará crear entornos más inteligentes y adaptativos que mejoren la calidad de vida, sin que seamos conscientes de la tecnología que nos rodea. Green computing o computación energéticamente eficiente es lo de hoy, lo de 2025 y más allá. El desarrollo de tecnologías que promueven la sostenibilidad y eficiencia energética es un tema crucial a largo plazo. Todo
El potencial para las empresas que implementan un modelo basado en competencias
Un conjunto único de circunstancias ha llegado a su punto más crítico en el entorno de trabajo actual, lo que ha producido desafíos sin precedentes tanto para las organizaciones como para los empleados. En su más reciente Informe sobre el futuro del empleo, el Foro Económico Mundial calcula que 6 de 10 empleados a nivel global deberán adquirir nuevas habilidades en esta década, debido en parte a la necesidad de actualizarse en función de los avances en materia de IA, conocimientos técnicos y macro datos. Estas fuerzas han derivado en un interés y una inversión crecientes en un enfoque basado en competencias para la gestión del talento, lo que implica aprovechar las habilidades durante los procesos de atracción de talentos. Para las empresas, centrarse en las habilidades (más que en los grados académicos o la experiencia profesional específica) tiene una doble ventaja. Por una parte, pueden ser más precisos en la contratación de personas cuyas habilidades se ajusten bien a la necesidad, mientras que, por otra, pueden ampliar el grupo de candidatos más allá de aquellos que cuentan con un conjunto acotado de cualificaciones tradicionales. Migrar a un enfoque basado en competencias no solo es una propuesta prometedora para las contrataciones. También significa que evaluar las habilidades que tienen los empleados actuales y trabajar en mejorarlas para cerrar las brechas tiene el potencial de ayudar a desarrollar una fuerza de trabajo más ágil y flexible. Para los empleados, existe el nuevo potencial de desarrollar sus carreras profesionales con mayor eficacia, en comparación con las medidas convencionales de preparación para el ámbito laboral. Demostrar las habilidades existentes y adquirir habilidades nuevas les permite dar paso a otras oportunidades de mejorar sus sueldos, además de progresar en su carrera profesional y acceder a oportunidades de movilidad interna. Una de las mayores ventajas de un enfoque basado en tener un Skills Set poderoso es centrarse en el trabajador como persona: “definir a los trabajadores como personas únicas e integrales”. Abrir la puerta a otros medios para progresar y desarrollarse a nivel profesional (y a las oportunidades de perfeccionamiento para ello) significa que los empleados que no tienen el mismo nivel de acceso a cualificaciones tradicionales no se evaluarán únicamente en función de esos estándares. La estrategia basada en competencias tiene el potencial de llevar a un lugar de trabajo a ser más inclusivo y más accesible para empleados con orígenes diversos. La evolución hacia una organización basada en habilidades es una que, con el tiempo, generará un impacto profundo en cómo se organiza el lugar de trabajo, cómo se miden y desarrollan los talentos y cómo se asignan y evalúan las tareas laborales. No obstante, para que esta transición se lleve a cabo plenamente, se necesitarán la participación y el compromiso de todos los empleados. Un liderazgo empático y eficaz es esencial para que un enfoque basado en habilidades alcance su máximo potencial. Para ver el impacto completo de las estrategias basadas en competencias, los empleadores deben llegar a todos los empleados, garantizar su participación y convencerlos del valor de estas iniciativas. Los líderes que están atentos a los matices de cómo los empleados perciben la transición a prácticas basadas en habilidades tendrán una mejor perspectiva sobre las áreas que están teniendo avances y aquellas que necesitan más atención. Estos datos pueden proporcionarles a los líderes mejores herramientas para dirigir una transición eficaz e inclusiva. ____ Nota del editor: Salvador Velázquez Uribe es Director de Marketing Nacional de ICAMI, Centro de Formación de Mandos Intermedios. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
El canal tradicional en México, ¿evolución o revolución?
En un mercado de consumo masivo tan competitivo y dinámico como el mexicano, el canal tradicional ha sido históricamente una pieza clave para el éxito de muchas marcas. Desde las pequeñas tienditas de la esquina hasta los mercados de abastos, este canal ha sido el núcleo de la distribución en todo el país, adaptándose a los cambios de consumo, pero siempre con una identidad muy propia. Sin embargo, el tiempo ha llegado para preguntarnos: ¿estamos realmente evolucionando o estamos estancados en una dinámica que ya no refleja las verdaderas oportunidades del mercado? ¿Un gigante que debe despertar? La clave, datos en tiempo real a nivel punto de venta El canal tradicional sigue siendo el líder en México, representando más del 70% de las transacciones de productos de consumo masivo en establecimientos tanto informales como formales. Sin embargo, a pesar de su dominio, enfrenta desafíos clave que, si no se abordan a tiempo, pueden comprometer su liderazgo en el futuro cercano. Uno de los principales retos es la falta de digitalización. Mientras que otros canales como el retail moderno o el e-commerce han avanzado rápidamente en cuanto a la adopción de tecnología, el canal tradicional ha quedado rezagado en términos de soluciones basadas en datos y eficiencia operativa. En este sentido, las marcas que operan en este canal deben preguntarse: ¿Cómo estamos utilizando la tecnología para mejorar nuestra relación con los pequeños comerciantes? ¿Cómo optimizamos nuestras estrategias comerciales para conectar de manera más efectiva con los consumidores finales? La respuesta a esta pregunta podría estar en el censo continuo y los datos granulares . Las marcas que logren integrar inteligencia de datos en sus estrategias de distribución y ejecución podrán tener un panorama claro de lo que realmente sucede en las tienditas y mercados. La capacidad de obtener información en tiempo real sobre faltantes, rotación de productos y comportamientos de compra en el punto de venta (PDV) son una ventaja competitiva clave en un entorno donde la agilidad y la ejecución a nivel punto de venta y micro-segmentos lo son todo. No se trata solo de tener datos, sino de tener los datos correctos, y sobre todo, en el momento correcto. Las marcas que entiendan la importancia de conocer el pulso del canal tradicional estarán un paso adelante en la creación de estrategias que no solo aumenten sus ventas, sino que les permitan fortalecer relaciones duraderas con los pequeños comerciantes. – La información granular, el combustible del canal tradicional Uno de los activos más poderosos para tener éxito en el canal tradicional es la información detallada. Hablar de datos granulares no es solo mencionar números o estadísticas, sino entender cada detalle sobre el comportamiento de compra en cada punto de venta. Contar con este tipo de datos es crucial, ya que permite a las marcas tomar decisiones basadas en la realidad local, no en suposiciones o tendencias globales que, aunque útiles, no reflejan necesariamente lo que ocurre a pie de calle. En el canal tradicional, donde los patrones de consumo pueden variar enormemente entre una tienda y otra, la apertura y cierre constante de establecimientos, el tener acceso a todas las tiendas sin importar la zona geográfica. Estos datos esencialmente convierten cada punto de venta en un micro mercado único. Es aquí donde radica el verdadero valor. – Agilidad, el factor diferenciador en un entorno dinámico El mercado de consumo masivo en México es especialmente dinámico, con cambios constantes tanto en la demanda de productos como en las preferencias del consumidor. La agilidad es la clave para competir en este entorno. Tener información en tiempo real sobre el desempeño de tus productos en las tiendas y de la competencia, te permite hacer ajustes inmediatos. Esto impacta las decisiones de promociones locales, estrategias de ventas, de marketing y hasta optimización de precios. La velocidad de respuesta es fundamental: los competidores no esperan. Por ello, contar con una plataforma que ofrezca datos ágiles no solo es una ventaja, sino una necesidad para sobrevivir y prosperar en el canal tradicional. Las marcas que no se adaptan rápidamente pierden oportunidades y dejan espacio para que otros jugadores se posicionen. – Relevancia en la ejecución, convertir datos en estrategias concretas El verdadero reto no está solo en recopilar datos, sino en bajarlos hasta el punto de venta y ejecutar estrategias relevantes y efectivas basadas en esos datos. De nada sirve tener una gran cantidad de información si no se sabe cómo utilizarla para impactar directamente en las ventas. Aquí es donde la relevancia juega un papel fundamental. Las marcas deben ser capaces de traducir esos datos en acciones concretas y personalizadas. No se trata de aplicar una única estrategia para todas las tiendas, sino de ajustar cada acción a la realidad específica de cada punto de venta: qué productos necesitan más visibilidad, qué promociones funcionan mejor en determinados barrios-zonas, o qué tipo de exhibiciones generan mayor rotación. La capacidad de personalizar la ejecución en función de la información precisa y relevante es lo que marca la diferencia entre el éxito y el fracaso. Desafíos y oportunidades, un juego de transformación La revolución del canal tradicional está aquí, a la vuelta de la esquina El canal tradicional, aunque aún masivo, ya no es un espacio estático. Los consumidores están cambiando, los comercios están cambiando, y las marcas deben adaptarse o arriesgarse a perder relevancia. Para lograrlo, es crucial abordar el canal desde una perspectiva renovada y proactiva. No se trata solo de hacer que los productos lleguen al punto de venta; se trata de entender cómo llegar de manera más eficiente, de ejecutar para mejorar la experiencia de compra para el consumidor final, y cómo optimizar cada punto de contacto a lo largo de la cadena de distribución. En este contexto, la colaboración entre los actores del canal tradicional y las marcas será esencial para desbloquear el verdadero potencial del mercado. Las marcas deben dejar de pensar en el canal tradicional como un eslabón de la cadena aislado y comenzar a verlo como un socio estratégico
Las siete inteligencias y el mundo del futuro
Mucho se habla de inteligencia , pero en el mundo de la ciencia y la psicología aún no existe un consenso sólido sobre qué significa un concepto tan complejo. Robert J. Gregory (2015), en su libro Psychological Testing, documentó astutamente una recopilación de definiciones de inteligencia elaboradas por varios expertos, con lo que destacó la falta de coherencia entre ellas. Por ejemplo, Piaget la refiere como un medio de adaptación al contexto físico y social, mientras que Jerome Sattler la describe como una aptitud de supervivencia más allá de los procesos fisiológicos. 1. Inteligencia lingüística 2. Inteligencia lógico-matemática 3. Inteligencia espacial 4. Inteligencia musical 5. Inteligencia corporal-cinestésica 6. Inteligencia interpersonal Debido a este enigma, Howard Gardner (1983) fue pionero en la teoría de las inteligencias múltiples , que clasifica la inteligencia según diferentes cualidades de las habilidades humanas. Considerémoslas brevemente en el contexto contemporáneo para construir un futuro realmente inteligente: Nuestra habilidad para comunicarnos a través del lenguaje oral o escrito es un instrumento sumamente potente; debemos procurarla con contundencia a través de la lectura y estar muy atentos a las retóricas hipnóticas y engañosas de grupos y líderes que solo buscan la manipulación masiva para conseguir intereses egoístas. La capacidad de detectar relaciones lógicas con símbolos abstractos ha sido el medio más contundente que tenemos para comprender y modelar la causalidad (causas-efectos) de lo que nos rodea; ha avanzado tanto que nos ha permitido desarrollar tecnologías capaces de alimentar a toda la humanidad o bien destruir el Planeta. Estar al tanto de dichos avances en términos generales es crucial para comprender el contexto contemporáneo; una categoría que merece atención especial, debido a su potencial para cambiar radicalmente todas las estructuras humanas modernas, es la mecánica cuántica, especialmente en la rama de la computación cuántica. Nuestra habilidad de modelar física y mentalmente lo que observamos en cuatro dimensiones del espacio-tiempo es una posibilidad muy afortunada que nos permite diseñar entornos estéticos que inspiran profundamente. ¿Qué sería de la cultura sin las artes visuales? Hoy tenemos la oportunidad de no solo diseñar un mundo fértil y eficiente sino también cautivador para los sentidos, lo cual es un requisito para la evolución social. La música, el arte más sublime, es producto de la majestuosa habilidad de conectar sonidos entre sí para crear geometrías sonoras que conectan penetrantemente con nuestro espíritu humano. Sin duda, deberíamos desarrollarla y apreciarla con mayor selectividad en sus formas más brillantes; representa uno de los motores más poderosos para el individuo, las civilizaciones, la voluntad y el amor a la vida misma. Esta capacidad de controlar movimientos del cuerpo y manipular objetos con destreza es propia de atletas, bailarines, actores y artesanos. Sin su fuerza no existiría el sentido de grupo que une a masas en eventos deportivos ni películas que nos cargan con motivación para conquistar sueños. ¿Hasta dónde más podremos llevarla en el futuro? La aptitud de coordinarnos entre individuos es el “súper poder” más influyente que tiene el Homo sapiens . El contexto contemporáneo demanda urgentemente que la gran mayoría de nosotros nos entendamos y relacionemos de manera mucho más productiva y coherente. Imagina un futuro donde cada mente colabora al unísono para forjar un mundo mejor. El grado de empatía entre humanos y seres vivientes de otras especies es el reflejo más fiable de la evolución de las sociedades. 7. Inteligencia intrapersonal Por último, este es uno de los elementos más cruciales en el desarrollo personal y social: nuestra capacidad de entendernos a nosotros mismos. En un entorno donde la tendencia es la desconexión de nuestro diseño biológico, nunca había sido tan vital entender nuestras propias emociones, sentimientos, instintos, impulsos y procesos mentales. La ciencia ya tiene muchas respuestas contundentes.Forjar un futuro inteligente es tarea de cada uno de nosotros, desde lo individual hasta lo colectivo. Espero que estas notas aporten al ímpetu que hoy necesitamos todos. ____ Nota del editor: Juan Carlos Chávez es Profesor de Creatividad y Etología Económica en el Sistema UP/IPADE y autor de los libros Homo Creativus (2024), Biointeligencia Estratégica (2023), Inteligencia Creativa (2022), Multi-Ser en busca de sentido (2021), Psico-Marketing (2020) y Creatividad: el arma más poderosa del Mundo (2019). Es director de www.G-8D.com Agencia de Comunicación Creativa y consultor de empresas nacionales y transnacionales. Encuentra sus libros en Amazon y síguelo en Facebook , Instagram y LinkedIn . Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
El renacimiento de Volvo: cómo ganó una nueva generación de compradores
Cuando en 2018 Raymundo Cavazos fue contactado para dirigir Volvo Cars México , su primer pensamiento fue: “No sé, ¿Volvo?”. Viniendo de una larga trayectoria en la industria de las motocicletas y sin mucha familiaridad con la marca sueca, la oferta le resultó desconcertante. En aquel entonces, Volvo era vista “para el abuelo” o “para el papá”, con un valor de reventa tan bajo que incluso había acuñado el lema Volvo for Life , insinuando que los propietarios se quedaban con el vehículo toda su vida porque era difícil revenderlo. La percepción en el mercado mexicano, y en buena parte del mundo, era la de una marca premium relegada a un nicho, con una base de fanáticos fieles pero envejecida. Cavazos recuerda que los distribuidores, que también manejaban otras marcas, como Ford, Land Rover o Mazda, mantenían Volvo como un activo casi por sentimentalismo. “Era como una planta de plástico, la tenías ahí, no la hacías crecer y daba igual porque no requería mucha atención”, explica. Esta falta de atención y de inversión en la marca era un reflejo de la percepción del consumidor: Volvo había quedado rezagada frente a sus competidores alemanes y japoneses. Pese a los retos, Cavazos dejó su trabajo como director de Harley-Davidson para México y Latinoamérica y aceptó el puesto de director general de Volvo Cars México. Tras su llegada, inició una transformación radical que iba más allá de solo renovar el portafolio de productos. “Desde el día uno empezamos a trabajar con la gente. Es lo más importante. Si no tienes un buen equipo, no puedes transformar nada”, asegura. Un punto de inflexión Una nueva era Con una visión clara, se centró en tres pilares: personas, procesos y producto. Y en solo seis años, Volvo ha pasado de estar en el fondo de la tabla de posiciones del segmento premium a colocarse como la cuarta marca premium en México , solo detrás de las tres alemanas tradicionales y superando a las japonesas Lexus, Acura e Infiniti, según datos del Inegi. El primer gran cambio que Cavazos comenzó a aprovechar se produjo un año antes, en 2017, cuando Volvo lanzó el XC90, el primer modelo que rompía con la plataforma de Ford, antiguo dueño de la marca, y daba inicio a una nueva era de diseño y tecnología. Este fue el paso inicial de una estrategia que llevó a la automotriz a renovar por completo su línea de productos. Modelos como el XC60 y el XC40 ayudaron a atraer a una nueva generación de compradores. Hoy, el promedio de edad de sus clientes en México es de 40 años. “El diseño, la tecnología y la calidad de nuestros productos cambiaron la percepción del consumidor”, comenta Cavazos. Pero, más allá de los autos, el éxito de Volvo en el país también se debe a una renovación completa de la cultura corporativa y de sus distribuidores. “Cuando llegué, muchos distribuidores no creían en la marca. Hoy en día, los mismos que me cerraron las puertas hace seis años están tocando para entrar”, relata. Este esfuerzo ha rendido frutos: en segmentos claves, la automotriz ha logrado desplazar a sus competidores alemanes. El XC40 terminó 2023 como el SUV más vendido en su segmento, por delante del BMW X1 y del Audi Q3. Además, el recién lanzado EX30, un SUV eléctrico subcompacto, se ha convertido en el vehículo eléctrico más vendido en México, superando al JAC E10X, que ostentó ese título durante casi dos años. En este proceso de transformación, Volvo ha reformulado su antiguo lema, dándole un nuevo significado más acorde con la visión actual de la marca. “En lugar de que los clientes se quedaran con el auto porque no pueden revenderlo, ahora Volvo for Life hace referencia a cómo nuestros vehículos están diseñados para mejorar la vida de las personas, siendo seguros, sustentables y con un impacto positivo tanto para nuestros clientes como para el medioambiente”, explica Tamara Arce, directora de Ventas para Volvo Cars México. Pero no todo ha sido un camino fácil. En la ruta por alinear la marca con una visión global 100% eléctrica, Cavazos y su equipo enfrentaron resistencias, tanto internas como externas. Uno de los momentos más críticos fue la decisión de retirar del mercado mexicano el XC40 mild-hybrid , que contaba con un motor eléctrico que complementa el funcionamiento del de combustión interna, y que se había convertido en uno de los modelos más exitosos de la marca. “Era nuestro producto estrella. Estábamos en el número uno del segmento y decidimos dejarlo ir porque nuestra visión global es ser una marca de vehículos 100% eléctricos. Fue un momento difícil, pero estamos comprometidos con la sustentabilidad”, señala el directivo. En 2024, Volvo logró un crecimiento en ventas de eléctricos, posicionando cada uno de sus modelos en el top 3 de los segmentos en los que participan. Para Eugenio Grandio, presidente de la Electro Movilidad Asociación (EMA), la marca ha pasado de ser una empresa más tradicional a convertirse en un referente de innovación dentro del segmento automotriz. “Volvo le dio la vuelta a la marca. Yo conocí Volvo antes de esta administración y era otro Volvo. Es de los pocos fabricantes que ha sido capaz de entender lo que está haciendo el resto del mundo. Ha sido uno de los que no van arrastrando la cobija, sino empujando el tema de la electrificación, y es un ejemplo de cómo una marca puede refrescar su imagen y hacer las cosas bien”. El cambio en la percepción de la marca no solo ha mejorado las cifras de venta, sino también el valor de reventa. “Hoy, el XC40 mild-hybrid es como oro; los que quedan son muy codiciados en el mercado secundario”, comenta Cavazos. Además, la automotriz ha sabido posicionarse entre los jóvenes como “una marca atractiva y cool”, alineando su imagen a valores claves, como la sustentabilidad, la innovación tecnológica y, por supuesto, la seguridad, que siempre ha sido su sello distintivo.”Queremos que cuando la gente piense en seguridad, piense en Volvo.
Bank of America descarta que Trump implemente aranceles propuestos
Las amenazas de Donald Trump de imponer 25% de aranceles a productos que entren desde México y Canadá podrían quedar en un deseo que no se va a materializar por los daños que provocaría a las mismas empresas de Estados Unidos. «Nuestro escenario es que, al final de cuentas, esos aranceles no se van a dar. Estos aranceles consideramos que estarían afectando a las economías y a las empresas de los distintos países «, dijo Emilio Romano, CEO de Bank of America México . El directivo destacó que las amenazas de los aranceles que el republicano dio a conocer serán una «carta de negociación» hasta el 2026, cuando México, Estados Unidos y Canadá se sienten a renovar el acuerdo comercial que entró en vigor en 2020. Emilio Romano destacó que el T-MEC seguirá vigente, ya que la integración en Norteamérica es «irreversible» y esta ha traído beneficios en el nivel de vida de los ciudadanos de los tres países. Además, las empresas automotrices, por ejemplo, saldrían perdiendo con los aranceles porque ante la integración de los países las piezas de los coches pasan en promedio unas siete veces entre las fronteras de los países. «Se hace una parte en México, se envía a Estados Unidos, se ensambla en otra parte y vuelve a México; son cadenas productivas integradas», sostuvo. El reto hacia adelante será tener una estrategia comercial con China. El comercio global depende de las economías asiáticas y resulta difícil aislarse de ellas por lo que se debe buscar la manera de colaborar con estas manteniendo los intereses de Norteamérica, destacó. El Banco de México (Banxico) destacó en el reporte trimestral de julio a septiembre que desde 2018 la participación de China en las importaciones totales de Estados Unidos ha decrecido de manera significativa, mientras que la participación de otros países como México o Vietnam se ha incrementado. «En 2023, los datos nos dicen que el comercio trilateral, que es la suma de exportaciones e importaciones entre los tres socios que integramos el T-MEC, se ubicó alrededor de 1,500 de billones de dólares», destacó la gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez. El banco central apuntó que desde 2018 la participación de algunos países en el total de las exportaciones de China ha aumentado, como es el caso de India o México, cuya participación en las importaciones de Estados Unidos muestran una tendencia positiva previo a ese año. A pesar de que las amenazas del presidente electo de Estados Unidos provoquen volatilidad, Bank of America descarta que los inversionistas se vayan del país debido a que las inversiones de las empresas suelen ser de largo plazo y van más allá de las coyunturas políticas. De hecho, el banquero destacó la importancia de que México mantenga un sólido Estado de derecho que dé certidumbre a las empresas. Romano consideró que la postura de México de colaborar con sus socios en materia de migración y seguridad aunque el precio a pagar en las intenciones de Trump será una elevada volatilidad del tipo de cambio hasta que la firma del acuerdo concluya. «Estamos seguros que al final de cuentas va a prevalecer la unión de Norteamérica y el TMEC se va a renovar con los tres países sin aranceles», aseguró Romano. ]]>