Francia vs. Inglaterra: ¿el partido por el tercer lugar del Mundial va por TV abierta? Fecha, horario y dónde verlo
La Copa Mundial de la FIFA 2026 entra en su penúltimo partido. Después de varias semanas de competencia, sorpresas y eliminaciones inesperadas, Francia e Inglaterra se enfrentarán para definir qué selección se queda con el tercer lugar del torneo. Con los equipos definidos, miles de aficionados comienzan a organizarse para seguir este encuentro. A continuación, te contamos si se podrá ver en TV abierta, así como el horario y la sede. ¿Cuándo es el partido de Francia vs. Inglaterra? Horario y sede de la final del Mundial 2026 ¿Pasarán el partido por el tercer lugar en TV abierta? Cuándo y dónde se juega la final Programado para este sábado 18 de julio, el partido por el tercer lugar del Mundial definirá qué selección se queda con el último lugar del podio en la Copa Mundial de la FIFA 2026. El partido se llevará a cabo en el Estadio de Miami, en Florida, a las 15:00 horas, tiempo del centro de México. Hasta el momento, no se ha informado quién será el árbitro que impartirá justicia en el encuentro. No, los aficionados solo podrán ver la transmisión a través de ViX Premium. Es importante mencionar que conserva los derechos para transmitir los 104 partidos de la copa en México, por lo que continúa siendo la única opción para quienes desean seguir absolutamente toda la justa mundialista. El partido se llevará a cabo el domingo 19 de junio en el Estadio de Nueva York, en Nueva Jersey, a las 13:00 horas, tiempo del centro de México. Hasta el momento, no se ha informado quién será el árbitro que impartirá justicia en el encuentro. Qué selecciones ya fueron eliminadas del Mundial 2026 La llegada de los cuartos de final también confirma la salida de numerosas selecciones que iniciaron el torneo con aspiraciones de llegar más lejos. Hasta este momento, los equipos eliminados son: – Haití – Turquía – Túnez – Qatar – Chequia – Curazao – Irak – Uruguay – Arabia Saudí – Nueva Zelanda – Panamá – Uzbekistán – Corea del Sur – Escocia – Irán – Sudáfrica – Alemania – Países Bajos – Japón – Ecuador – Costa de Marfil – Suecia – República Democrática del Congo – Senegal – Bosnia y Herzegovina – Austria – Croacia – Argelia – México – Canadá – Brasil – Paraguay – Portugal – Estados Unidos – Colombia – Egipto – Marruecos – Noruega – Suiza ]]>
Mundial dejó a México una derrama económica menor a lo esperado
En este episodio, Alberto Verdusco y Luz Elena Marcos comparten que el Mundial 2026 generó un impacto económico equivalente al 0.12% del Producto Interno Bruto, y esto es una derrama 7% inferior a lo proyectado antes del evento, porque llegaron menos turistas internacionales y nacionales de lo esperado. Además, dan detalles sobre otros temas: – Ernesto Ruffo, exgobernador de Baja California, es detenido por presunto contrabando de combustible – Reconfiguración automotriz comienza a golpear al negocio ferroviario en México – Pemex recupera terreno en gasolineras y concentra casi dos terceras partes del mercado – Las Afores administran 8.95 billones de pesos y ya superan al crédito de la banca ]]>
El tratado que nos falta
A inicios de junio, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) actualizó sus previsiones económicas para México. El primer Economic Outlook de 2026 presenta un diagnóstico incómodo por su contundencia, poniendo el foco en los desafíos que el país no ha abordado. La OCDE describe una economía que lleva dos décadas de desempeño modesto y que, según sus proyecciones más recientes, crecería apenas 0.8% en 2026 y 1.8% en 2027. Más preocupante que el dato de estos dos años es el estancamiento de los últimos 20. México no ha logrado cerrar la brecha de ingreso per cápita que lo separa de las economías más avanzadas y la productividad permanece rezagada, con una distancia muy marcada entre un norte cada vez más productivo y un sur que se queda atrás. Hay otros síntomas de esta economía convaleciente: la informalidad sigue siendo masiva, la participación laboral de las mujeres está por debajo de la de nuestros pares, y la adopción digital entre las empresas es baja. Para poner esa brecha en perspectiva, vale la pena remontarse a 1980. El ingreso por habitante de México casi duplicaba al de Corea del Sur; hoy, según el FMI, el de Corea del Sur supera por más del doble al de México. Creciendo al ritmo de los últimos años, en torno al 1%, México tardaría más de ochenta años en alcanzar el nivel actual de Corea. Tendrían que pasar tres generaciones para cerrar la brecha. En cambio, si México lograra crecer al 4% anual, necesitaría poco más de 20 años para ponerse a la par. No obstante, Corea del Sur no se detiene y continúa creciendo casi el doble de rápido, por lo que al ritmo actual de crecimiento la brecha se seguiría ensanchando. La verdadera dimensión del déficit de crecimiento no es que la meta esté lejos, sino que un país que venía detrás terminó tomando la delantera. La paradoja que me parece más reveladora, y cuestiona una creencia arraigada, es que durante tres décadas México apostó al libre comercio el motor de su desarrollo. Esta apuesta rindió muy buenos frutos: las exportaciones se multiplicaron y el país se integró profundamente a las cadenas de valor globales. Sin embargo, la productividad, la convergencia y la prosperidad que debería permear a todos no siguieron esa misma curva. El T-MEC, y el TLCAN antes que él, proporcionaron comercio, no desarrollo. Y ahí está la incomodidad de fondo que ninguna renegociación va a resolver: un instrumento comercial no es, por sí solo, una estrategia de desarrollo. Conviene nombrar esa distinción con precisión, porque ordena el resto del problema. Hay un crecimiento “prestado”, que depende del exterior, de que el entorno empuje. Los ejemplos abundan: un buen año de exportaciones, una ola de inversión o la firma de un tratado favorable. Del otro lado, hay un crecimiento “propio”, que se construye desde adentro. Este crecimiento nace de la productividad, de la formalización del empleo y del capital humano. México ha confiado durante años en el primero, cuando es el segundo el único que de verdad cierra brechas. No es solo un problema de política pública; es, sobre todo, un problema empresarial. La productividad se construye empresa por empresa, a través de la profesionalización de la gestión, la adopción de tecnología y la apuesta por el talento. Cuando la OCDE observa una baja adopción digital entre las compañías mexicanas, describe una suma de decisiones concretas que cada empresa toma o posterga. Estas empresas, muchas de ellas familiares, enfrentan exactamente la misma pregunta que el país: ¿esperamos a que el ciclo nos levante o nos responsabilizamos de construir nuestras propias capacidades? Los países que rompieron su propio techo, sin esperar un golpe de suerte externo, atacaron sus restricciones internas, ya fueran económicas, institucionales o educativas, como Corea del Sur. Un crecimiento del 4% no es una fantasía: es el ritmo que otros sostuvieron cuando decidieron construir su destino desde adentro. México también puede construir ese futuro articulando sus capacidades de gobierno, empresa y academia. El T-MEC se renegociará en julio, y conviene seguir cada ronda con atención, ya que es un tema muy importante. Pero el acuerdo más relevante que México tiene es consigo mismo. Ese acuerdo no tiene fecha límite ni una contraparte presionando en la mesa de negociación. Quizás por eso nunca se terminé de firmar. La próxima década de México dependerá menos de lo que se negocie afuera que de lo que por fin se decida construir en casa. _____ Nota del editor: Horacio Arredondo es Decano de EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Por qué la IA nos da la razón, aunque estemos equivocados
Últimamente me he descubierto haciendo algo extraño: cuando hablo con personas cercanas, quiero que me respondan rápido. Directo al punto. Como si estuvieran ejecutando un prompt. Me salto procesos de escucha. Me impaciento con conversaciones que no llegan inmediatamente a «la respuesta». Cuando la IA te dice que tienes razón (aunque no la tengas) Hablando con mi esposo, me hizo una reflexión: estoy trasladando mis patrones de interacción con LLMs a mis relaciones humanas. Y mi hipótesis es que no soy la única a quien le está sucediendo esto. En marzo de 2026, la Dra. Myra Cheng y su equipo de Stanford publicaron un estudio en Science que habla sobre este fenómeno: Evaluaron 11 modelos de lenguaje (ChatGPT, Claude, Gemini, entre otros) para medir qué tan seguido la IA validaba las decisiones de los usuarios, incluso cuando estaban claramente equivocados. ¿Los resultados? La IA validó a los usuarios 49% más que los humanos en promedio. En casos específicos donde la persona estaba objetivamente mal (tomados de la comunidad de Reddit , donde el consenso humano era que la persona estaba equivocada) la IA les dio la razón el 51% del tiempo. Un ejemplo del estudio: una persona que había mentido a su pareja sobre estar desempleado durante dos años pidió consejo a la IA. En lugar de señalar la gravedad del engaño, la IA validó sus razones y justificó su comportamiento. El estudio revela que incluso una sola interacción con IA sicofante redujo la voluntad de las personas de asumir responsabilidad, las hizo menos propensas a reparar conflictos, y aumentó su convicción de que tenían razón. La ciencia tiene un nombre para esto: AI sycophancy (sicofantismo de IA). Y está pasando por 2 razones: una técnica y otra económica. La técnica: Así entrenamos a la IA. Los modelos aprenden mediante Reinforcement Learning from Human Feedback (RLHF): humanos califican las respuestas, y las que reciben mejores calificaciones son las que el modelo replica. ¿El problema? Los humanos calificamos mejor las respuestas que nos validan y nos hacen sentir comprendidos, evitando la confrontación. La económica: La complacencia genera engagement , esa interacción genera mayor consumo de tokens, y el consumo genera ganancias. Una IA que te dice «tienes razón» te mantiene conversando más tiempo que una que te cuestiona. El sicofantismo no es un “bug” del sistema, sino es el sistema funcionando como fue diseñado. Diseñamos la IA para que nos complazca y ahora tenemos exactamente eso. La cultura que entrenó a la IA ¿Qué está cambiando en cómo nos relacionamos? Pero esta preferencia por la validación sobre la verdad no empezó con la IA. Ya venía de antes. El giro cultural de los últimos años nos trajo el discurso de «mis emociones”, “mis ideas”, “mi verdad»: tienes que respetar mi verdad, aunque contradiga hechos objetivos. Hechos se volvieron opinables. Argumentos basados en evidencia y la razón, se rechazaron por ensimismarnos en nuestras emociones. La búsqueda de la verdad —que históricamente implicaba cuestionamiento, debate, asumir la propia ignorancia— se convirtió en búsqueda de validación. Esta cultura existía antes de ChatGPT. Pero ahora tenemos una tecnología que lo amplifica, cayendo en un bucle que se retroalimenta continuamente: si la cultura entrenó a la IA para que sea sicofante o complaciente, entonces ahora la IA nos está entrenando a nosotros para que seamos menos tolerantes al desacuerdo. Y el costo lo pagamos en nuestras relaciones humanas. Nos estamos enfocando demasiado en entender cómo la IA está reconfigurando el trabajo y el contexto económico. Pero estamos perdiendo de vista cómo la IA está transformando nuestras relaciones humanas: ya no queremos escuchar, queremos respuestas rápidas; nos aterra discutir, preferimos validación; el desacuerdo nos asusta en vez de verlo como oportunidad de aprender; nos incomoda navegar diferencias, así que preferimos la complacencia de la IA a la fricción con otros seres humanos. El estudio de Cheng lo confirma: una sola conversación con IA sicofante reduce nuestra capacidad de reparar conflictos interpersonales. Nos hace más convencidos de que tenemos razón y sí, por ende, empeoramos nuestras relaciones. ¿Entonces? ¿Qué hacemos con esto? La próxima vez que uses IA para consejo personal, antes de escribir, haz un ejercicio de reflexión: ¿qué es lo que busco al presentar esta situación a la IA? ¿Busco perspectiva o quiero desahogarme? ¿Busco cuestionamiento o quiero que me dé la razón? Y no te quedes solo con una perspectiva: busca a personas en las que confíes y a profesionales para ampliar la visión. _______ Nota del editor: Daniela Hernández Álvarez es directora de Earth & Life University, universidad líder en formación de agentes de cambio en sostenibilidad e innovación. Reconocida como Top Voice en Sostenibilidad por LinkedIn y una de las 30 mentes más sostenibles por Forbes México. Ha acompañado a más de 300 empresas y emprendedores en procesos de liderazgo sostenible. Es Licenciada en Relaciones Internacionales, cuenta con una maestría en Ecotecnologías y cursa un doctorado en Neurociencias y Educación. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Desaprender, ¿el nuevo superpoder del talento humano?
Por décadas se consideró que acumular conocimientos y convertirse en experto de un solo tema -o quizá un par- era el camino seguro para tener éxito en el mundo laboral. Sin embargo, la transformación digital y su impacto en la vida cotidiana, así como la irrupción de la inteligencia artificial (IA), demandan una adaptación y adquisición de habilidades constante. Por eso el aprendizaje permanente ( lifelong learning ) se asume ya como parte de los entornos educativos y laborales. El escritor y futurólogo estadounidense Alvin Toeffler, advertía ya hace varios años que, en un futuro, los analfabetas serían aquellos que no aplicaran la fórmula aprender-desaprender-reaprender. Y hay que mencionar que este proceso no sólo se aplica a temas educativos, sino a crecimiento personal y empresarial. El punto central de esto no es hacer a un lado o desdeñar los conocimientos y habilidades adquiridos a través del tiempo – la experiencia-, sino tener la capacidad de cuestionar hábitos o ideas que en algún momento funcionaron pero que se vuelven obsoletos ante los avances sociales, culturales y económicos. Tener curiosidad por encontrar nuevas formas de resolver problemas o adaptarnos a los cambios también echa mano de la experiencia; y claro, esto requiere aprender o adquirir nuevas habilidades o conocimientos. Esto es un ciclo continuo. Hoy los responsables de Recursos Humanos buscan en los candidatos – además de los conocimientos que los puestos requieren- habilidades de adaptación que se deben promover desde las instituciones educativas, sin embargo, según el reporte «Escasez de Talento 2025″ de ManpowerGroup, en 2025, el 74% de los empleadores a nivel global reportaba tener dificultades para encontrar el talento que necesita. La cifra es solo un poco mejor en México, con el 70%. Entre tanto, en su más reciente informe , la OCDE ratifica que las economías se están moviendo hacia un modelo «skills-first» y analiza los desafíos generales para avanzar hacia un mercado laboral basado en habilidades que también afectan a México, como la fragmentación de los sistemas de habilidades, la necesidad de infraestructuras de datos interoperables y la mejora de la coordinación entre educación superior, formación profesional y aprendizaje para adultos. En México, como en la mayoría de los mercados de América Latina, el reto radica igualmente en impulsar un cambio cultural en las empresas para que adopten prácticas de contratación y gestión del talento basadas en competencias, combinadas con las cualificaciones tradicionales. En este escenario, México cuenta con avances importantes hacia la economía de “skills first” y el impulso de las microcredenciales. Por ejemplo, universidades como el Tec de Monterrey impulsan modelos educativos que promueven el dominio de habilidades y competencias a través de las microcredenciales. Por su parte, la Universidad Anáhuac las destaca como el acceso a un mundo globalizado. Mientras que, desde el sector público, la Secretaría de Educación Pública (SEP) a través de CONOCER da respaldo oficial a certificación de habilidades. Para el Instituto para el Futuro de la Educación (IFE), en el ten top de tendencias en educación para este 2026 se encuentran, entre otras: microcredenciales con validez laboral e internacional, evaluación del aprendizaje, capacitación en IA, así como el aprendizaje a lo largo de la vida. Lo que queda claro es que la ruta de aprendizaje hoy tiene la posibilidad de ser flexible y personalizarse. Estar abiertos a cuestionar lo que sabemos y transformarlo para hacerlo valioso nos puede ofrecer horizontes y perspectivas enriquecedoras. Asimismo, este aprender-desaprender-reaprender es clave para mantenernos vigentes en cualquier ámbito de acción. Desde mi experiencia de más de dos décadas siendo testigo de los avances tecnológicos que impulsan y facilitan la evolución hacia la economía “Skill first”, puedo decir que obtener conocimiento no debe ser el objetivo final de los estudiantes, sino aprender a sumar vivencias, experiencia y desarrollar flexibilidad para transitar en entornos cambiantes. Así como el reto de las universidades es diseñar rutas de aprendizaje que les permitan a las personas descubrir su potencial y construir sistemas que faciliten demostrar lo que se ha aprendido en diferentes etapas de la vida. _____ Nota del editor: Ryan Lufkin es vicepresidente de estrategia de aprendizaje global de Instructure. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
La carrera por la IA: el verdadero valor lo aporta la persona
Cada vez que una persona utiliza inteligencia artificial (IA) para crear una imagen, redactar un contrato, diseñar un logotipo, desarrollar código o producir una campaña publicitaria, surge una pregunta que pocas veces se hace: ¿cuál es el valor humano que aportamos cuando decidimos con qué datos se entrena un sistema, o las palabras elegidas para diseñar el prompt , o la responsabilidad de revisar el resultado generado? En el marco del Día de la Apreciación de la IA, vale la pena reconocer el enorme potencial transformador de esta tecnología, pero también abrir la conversación sobre uno de los desafíos más importantes para empresas, organizaciones de la sociedad civil, gobiernos y creadores: construir un marco de confianza que permita innovar con certeza jurídica. La discusión cobra especial relevancia cuando vemos los datos de inversión que hoy día las empresas están apostando para llevar la delantera en su negocio. De acuerdo con KPMG, las compañías en México prevén invertir, en promedio, USD 171 millones en IA durante los próximos 12 meses y el 31% de empresas ya están implementando y ampliando el uso de agentes de IA . Si bien México aún no cuenta con una legislación integral que regule el desarrollo y uso de la IA, o establezca requerimientos mínimos basados en riesgo, ya existen disposiciones normativas efectivas que constituyen una base para la construcción de un marco jurídico. Entre ellos destaca la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, que reconoce el derecho de las personas a oponerse en todo momento a decisiones automatizadas cuando éstas puedan producir efectos jurídicos no deseados o afectar de manera significativa sus derechos. Asimismo, las recientes reformas a la Ley Federal del Derecho de Autor fortalecen la protección de artistas e intérpretes frente al uso no autorizado de su imagen, voz y otros elementos de su identidad mediante sistemas de IA. No obstante, estas disposiciones representan solo un primer paso. El rápido desarrollo de la IA plantea nuevos desafíos en materia de propiedad intelectual, privacidad, responsabilidad y ética, por lo que será necesario continuar fortaleciendo el marco regulatorio para ofrecer mayor certeza jurídica tanto a los desarrolladores como a los usuarios de estas tecnologías. La realidad es que prácticamente ninguna industria permanece ajena al impacto de la IA. En el sector salud, la IA acelera diagnósticos, facilita el descubrimiento de nuevos tratamientos y optimiza la atención médica, pero también plantea interrogantes sobre la responsabilidad sobre los diagnósticos generados y la protección de información personal altamente sensible, relacionada con el estado de salud de las personas. En industrias creativas como la publicidad, el diseño, la música o el entretenimiento, la IA multiplica la capacidad de producir obras, pero también vuelve indispensable responder preguntas sobre la titularidad de los derechos, el uso legítimo de contenidos para entrenar modelos y la protección de marcas, diseños y obras originales. Incluso sectores como manufactura, transporte o desarrollo de software enfrentan nuevos retos para determinar cuándo resulta oportuno introducir un ojo humano dentro del proceso. El aspecto clave es entender a la IA como amplificadora del talento humano. Más allá de la regulación, las organizaciones tienen una responsabilidad inmediata: establecer esquemas de gobernanza que garanticen un uso responsable de la IA. Implementar políticas internas claras, incorporar principios de transparencia, privacidad y rendición de cuentas desde el diseño de los sistemas, así como establecer mecanismos de supervisión y gestión de riesgos, es tan importante como la adopción de la tecnología misma. La experiencia internacional demuestra que la regulación no debe frenar la innovación, sino generar confianza. La Unión Europea, por ejemplo, ha impulsado un modelo basado en niveles de riesgo, donde las obligaciones aumentan conforme crece el impacto potencial de los sistemas de IA sobre los derechos y la vida de las personas. La premisa básica es, entre más alto el riesgo sobre los derechos fundamentales de las personas -incluyendo el derecho a la salud, la vida, el acceso a la justicia, el empleo o acceso a crédito- mayor es la carga de obligaciones para establecer controles para mitigarlos. México tiene la oportunidad de construir un modelo que incentive la innovación sin perder de vista la protección de los derechos fundamentales, la privacidad, la transparencia y la propiedad intelectual. En la era de la IA, conforme más personas la usen, más organizaciones automaticen procesos, desarrollen agentes para operar, el valor del aporte humano constituirá el centro diferenciador. Nota del editor: Gabriela Espinosa es abogada, Counsel de Privacidad y Protección de Datos en Arochi & Lindner. Con más de 15 años de experiencia tanto en sector público, como en sector privado. Es egresada del ITAM, con mención honorífica y está certificada como Information Privacy Manager y como Information Privacy Professional, United States private sector por parte de la International Association of Privacy Professionals (IAPP). Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
México invierte 213 veces menos que EU en IA, pero las startups aún tienen una oportunidad
Estados Unidos concentra la mayor parte de la inversión mundial para el desarrollo de IA. ¿Cómo compiten entonces las startups mexicanas con menos recursos? La respuesta, señalan expertos, es crear un ecosistema propio a partir de aplicaciones de IA especializadas y modelos entrenados en lugar de construir modelos fundacionales como los OpenAI o Google. En 2025, Estados Unidos invirtió 404,000 millones de dólares, según datos del S&P Index, a través del gasto de capital de cinco gigantes tecnológicos compuestos por: Amazon, Alphabet, Microsoft, Meta y Oracle. En comparación, México invirtió 33,000 millones de pesos (1,891 millones dólares), correspondientes a la financiación específica realizada en Inteligencia Artificial (IA) en México. Estos recursos se distribuyeron en infraestructura, software y servicios de TI, según IDC. Asimismo, cifras arrojadas por el Latin America Venture Capital Report (LAVCA), señalan que México captó en 2025 más de 900 millones de dólares distribuidos en 86 rondas representando el 25.5% del total del capital de riesgo en Latinoamérica. Aunque las startups mexicanas dependen en gran medida de la infraestructura de empresas estadounidenses, esa realidad no necesariamente limita su capacidad de desarrollar aplicaciones de IA. En lugar de competir por construir grandes modelos fundacionales, el ecosistema nacional opta por arquitecturas híbridas que combinan infraestructura global con modelos entrenados sobre datos propios y sensibles; es decir, redefinir toda la estrategia. De acuerdo con Gabriel Charles, General Partner en OBS y director regional de emprendimiento del Tec de Monterrey, “sí hay una dependencia importante de infraestructura global, pero existen alternativas como una arquitectura híbrida, donde lo sensible o soberano corre localmente y lo menos sensible puede ir a la nube con modelos generales”. En la práctica esto significa que las startups mexicanas no necesitan construir desde cero la infraestructura de inteligencia artificial que desarrollan las grandes empresas como Amazon, Microsoft o Google, sino que pueden utilizar estos modelos y centro de datos para las tareas generales, mientras reservan el procesamiento de información estratégica o confidencial en infraestructura propia o local. El especialista también destaca iniciativas para fortalecer la soberanía tecnológica en el país. “Modelos fundacionales propios tienen sentido solo en proyectos de mucho presupuesto y que involucren centros de investigación, fondos públicos y privados, como el proyecto Coatlicue, impulsado por el gobierno”. Entrenar a un modelo fundacional implica desarrollar desde cero un sistema de inteligencia artificial similar a GPT, Gemini o Llama y este proceso requiere cientos de millones de dólares en infraestructura, grandes volúmenes de datos e investigación. Por esto mismo estos proyectos se suelen concentrar en grandes empresas de tecnología o iniciativas respaldadas por los gobiernos y centros de investigación. En este contexto, la oportunidad para desarrollar modelos especializados ya comienza reflejarse en el flujo de inversión. De acuerdo con la Asociación para la Inversión de Capital Privado en América Latina (LAVCA), el capital de riesgo se concentra en industrias donde la IA puede entrenarse con información propia y resolver problemas específicos. Solamente en 2024, las startups de tecnología financiera captaron 865 millones de dólares, mientras que el comercio electrónico recibió 87 millones; las de movilidad 86 millones; y las de servicios de TI datos y nube 68 millones. Así como explica Gabriel Charles, este escenario abre el espacio para desarrollar Small Language Models (SLM), o sea, soluciones enfocadas en sectores específicos como hospitalidad, vehículos, cobranza o asistencia financiera, donde el conocimiento del contexto y los datos propios representan una ventaja competitiva. Para Franco Palacios, fundador y CEO de Creai, la oportunidad con los Small Language Models se encuentra en que “son hiperespecializados, las empresas medianas y grandes en latinoamérica necesitan certeza, no creatividad y ahí un LLM genérico introduce un riesgo: la alucinación. Un SLM acotado a un dominio específico reduce ese riesgo drásticamente. Es una necesidad que el mercado aún no articula, pero que ya existe”. A diferencia de los Large Language models (LLM), los SML están entrenados para desempeñar tareas muy específicas dentro de un dominio determinado. Esa especialización reduce el consumo de infraestructura, abarata los costos de implementación y disminuye el riesgo de “alucinaciones” o respuestas incorrectas, aspecto importante para empresas que manejan información sensible. Sobre el crecimiento de los sectores De acuerdo con el listado AI 100 Early Stage 2025, elaborado por Hi Ventures, en el ecosistema emprendedor el capital de riesgo se concentra en el crecimiento de las startups enfocadas en salud, finanzas, educación, comercio electrónico y atención al cliente. Gabriel Charles menciona que “prácticamente en cualquier industria hay oportunidades teniendo este enfoque. Los SLM permiten la verticalización de los datos y contexto local por lo que, la ventaja de un Small Language Model no es el tamaño, sino la especialización”. Por otra parte, menciona que la oportunidad de negocio de corto-mediano plazo hacia los fondos de capital de riesgo que invierten en tecnología, está en aplicaciones verticales, afirmó el especialista, es donde el retorno de capital es más factible y alcanzable con los recursos que existen hoy. Para que México deje de ser únicamente consumidor de IA, el especialista del Tecnológico de Monterrey considera que es necesario fortalecer el financiamiento a startups de deeptech y vincular de manera más estrecha a las empresas con centros de investigación y corporativos que concentran grandes volúmenes de información. Palacios coincide en que el reto no es únicamente conseguir más capital, sino cambiar la forma en que se evalúan las empresas de inteligencia artificial. “El foso real de una startup nunca está en el modelo, está en los datos propietarios del cliente y en la integración profunda con su integración”, concluye. En su opinión, las compañías que logren convertir esos datos en una ventaja difícil de replicar serán las que capturen mayor valor en la siguiente etapa de la IA. ]]>
Más de 1.8 millones de argentinos viven fuera de su país y México queda fuera del top 10
La final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 está definida. España se enfrentará a Argentina, un encuentro que promete grandes emociones, pues será la despedida de Lionel Messi de la selección. Aunque nació en Rosario, Argentina, el astro emigró desde muy pequeño a Barcelona, España, donde construyó la mayor parte de su trayectoria deportiva. La experiencia de Messi no es extraña para muchos de sus compatriotas. Aproximadamente 1.8 millones de argentinos vivían fuera del país sudamericano en 2023, de acuerdo con información proporcionada en noviembre de 2024 por Guillermo Francos, entonces jefe del Gabinete del presidente Javier Milei. A continuación, presentamos los principales destinos de la migración argentina, así como el comportamiento de esta población. ¿Cuáles son los países en los que viven más argentinos? La mayoría de los argentinos en el extranjero se concentran entre Europa. Los primeros lugares son España, Estados Unidos e Italia, seguidos por países limítrofes, como Chile y Uruguay, de acuerdo con el International Migrant Stock 2024: Destination and origin del Departamento de Asuntos Sociales y Económicos de Naciones Unidas. El país que rompe el patrón es Israel, pues se ubica en el top 10 de destinos de los migrantes argentinos. El país sudamericano es casa de una de las comunidades judías más grandes del mundo. ¿Cómo es la migración argentina en España? España es el destino preferido de los argentinos para migrar fuera del país. De acuerdo con información del Censo Anual de Población del Instituto Nacional de Estadística (INE) de España, la población de argentinos en el país en 2025 ascendía a 450,883 personas. Se trata de un incremento del 50% en comparación con 2021. “Los cambios socioeconómicos y políticos de ambos países se reflejan en la historia de la migración de argentinos a España. En los años setenta arribó a España un significativo flujo migratorio de argentinos compuesto mayoritariamente por exiliados políticos de la última dictadura militar en Argentina ”, de acuerdo con el artículo “La actual migración de argentinos a España. Un análisis de su composición e inserción laboral”, de investigadores de la Universidad de Valencia. Entonces, se observaba una gran migración de mujeres y niños. Los destinos favoritos de estos migrantes fueron Madrid y Barcelona, pero también zonas turísticas, como las Islas Canarias. La información del INE muestra que 127,303 argentinos llegaron a España en el periodo entre 2001 y 2010, relacionado por la crisis económica y política que estalló en el país sudamericano en diciembre de 2001, conocida como la crisis del “corralito”. De acuerdo con el análisis de la Universidad de Valencia, se trató de un incremento del 312% de la población argentina en el país. “Este flujo tuvo dos velocidades: una inmigración intensa hasta 2004, durante el periodo más crítico en Argentina y en el marco de un contexto expansivo de la economía española, en el cual el número de inmigrantes aumentó 222 por ciento; y una moderada, en torno a 13 por ciento entre 2005 y 2009, cuando la situación socioeconómica había mejorado notablemente en Argentina”, señalan los estudios. El estudio señala que en esa época se vivió un boom de migrantes argentinos con nacionalidad italiana y española. Argentina es el país con mayor número de ciudadanos españoles residentes en el extranjero con 482,176 al 2024 y también de ciudadanos italianos con un total de 884,187 personas. El flujo migratorio más reciente, de nuevo está relacionado con los problemas económicos del país, que fue golpeado por una tasa de inflación de más del 200% durante 2023. Barcelona, Madrid, Málaga, Valencia, Islas Baleares y Alicante son las principales ciudades españolas en las que se asentan los argentinos. ¿Y México? Aunque no está en el top 10, México cuenta con una importante comunidad argentina. Hasta 2024, residían en México 21,195 argentinos, de acuerdo con el International Migrant Stock, por lo que ocupa el puesto 12 de principales destinos. El Censo de Población y Vivienda 2020, registró 9,016 inmigrantes desde Argentina. De estos 48.5% son mujeres y 51.5% hombres. La misma fuente indica que Ciudad de México, Chihuahua y Quintana Roo son los principales destinos de los migrantes de este país sudamericano en México, hasta 2020. ]]>
La guerra entre EU e Irán pone en riesgo 20% del petróleo mundial y presiona las gasolinas
La guerra ya comenzó a encarecer el transporte del petróleo. La reactivación del conflicto entre Estados Unidos e Irán está obligando a petroleras , navieras y operadores logísticos a abandonar el Estrecho de Ormuz , la ruta por donde circula una quinta parte del crudo mundial , para utilizar trayectos más largos y costosos. El sobrecosto del transporte amenaza con trasladarse al precio de los hidrocarburos justo cuando el mercado internacional apenas comenzaba a estabilizarse tras la primera ola de alzas provocada por el conflicto. Aunque existen rutas alternativas para mantener el flujo de combustibles, ninguna ofrece la rapidez ni los costos del paso por Ormuz . En algunos casos, los buques deben rodear África por el Cabo de Buena Esperanza , lo que añade hasta 14 días al trayecto y eleva los costos de operación, seguros y fletes. El impacto no se limita a las empresas petroleras. Toda la cadena logística dedicada al transporte de hidrocarburos enfrenta una reconfiguración de sus operaciones, mientras las compañías evalúan si absorber los mayores costos o trasladarlos a sus clientes mediante precios más altos para los combustibles. El Estrecho de Ormuz concentra el tránsito de aproximadamente 20% del petróleo mundial . Por ello, cualquier restricción al paso de embarcaciones repercute de inmediato en la logística internacional del sector energético y en las expectativas de los mercados. Astrid Karam, vicepresidenta de Marina, Carga, Logística y Aviación en Marsh México , explicó que las empresas ya comenzaron a modificar sus cadenas de suministro para evitar navegar por la zona de conflicto. “La vía más rápida y más fácil siempre va a ser la preferida, pero si después de varios meses las empresas que utilizaban este canal de tránsito descubren que hay proveedores más cercanos podrían ser una buena opción. Nos puede dar pie a revisar otras cadenas de suministro para aminorar el riesgo. Habrá otras empresas que sí puedan costear el tema tiempo (y buscar otras rutas) aunque el cargamento llegue 14 días más tarde porque tuvieron que dar la vuelta por el Cabo de Buena Esperanza en África”, explicó en entrevista. La especialista señaló que cada empresa deberá evaluar su exposición al riesgo geopolítico y comparar el costo de modificar sus operaciones frente al de mantener el tránsito por una zona con elevada incertidumbre. “El caso tendrá que ser revisado en particular por empresa y/o país, hacer una matriz de riesgos y de costos y de cómo van a reestructurar sus cadenas de suministro para construir una resiliencia ante los diversos cambios políticos y geopolíticos y adaptarse”, explicó. Para Karam, el cambio en la logística difícilmente será temporal. “La realidad es que las cadenas de suministro no están pasando por ahí, están evitando verse en el dilema de si tienen que lidiar con uno u otro actor, y más bien yo creo que no se va a restablecer el tránsito hasta que no se regrese a una situación lo más parecida a antes de que se iniciara el conflicto”. Las alternativas existen, pero cuestan más La necesidad de evitar Ormuz ha llevado a las empresas a evaluar rutas alternas para transportar hidrocarburos y otras mercancías. Sin embargo, ninguna ofrece las mismas ventajas operativas ni económicas. De acuerdo con el Strauss Center , existen oleoductos que conectan los campos petroleros con puertos ubicados en el Mar Rojo y el Mar Mediterráneo , aunque su capacidad es limitada y algunos requieren trabajos de mantenimiento o ampliaciones para incrementar el volumen transportado. Además, utilizar estos ductos también incrementa los tiempos logísticos, ya que posteriormente los buques deben recorrer trayectos marítimos más largos hasta llegar a sus destinos finales. “El uso de oleoductos para transportar petróleo a otras terminales de exportación aumenta considerablemente el tiempo de viaje, tanto en ruta a través de los oleoductos como para los buques cisterna, que deben tomar rutas menos directas hasta sus destinos finales”, señala el análisis del Strauss Center. Entre las opciones disponibles destaca el oleoducto East-West de Arabia Saudita , que conecta el Golfo Pérsico con el Mar Rojo . No obstante, aumentar su capacidad o acelerar el flujo de crudo implica inversiones adicionales y mayores costos de operación. International Crisis Group estima que los ductos de Arabia Saudita , Emiratos Árabes Unidos e Irak podrían absorber hasta la mitad del petróleo que normalmente cruza Ormuz —alrededor de 10 millones de barriles diarios —, aunque hacerlo supondría un incremento importante en los costos logísticos . La organización también advierte que esta infraestructura no está libre de riesgos. Aunque los ductos permanecen enterrados, las estaciones de bombeo y las terminales de recepción pueden convertirse en objetivos de ataques, como ocurrió tras el alto al fuego de abril, cuando una estación del oleoducto East-West fue atacada, interrumpiendo temporalmente el flujo de aproximadamente 700,000 barriles diarios . Incertidumbre también en las reglas del comercio La incertidumbre aumentó después de que el presidente de Estados Unidos , Donald Trump , anunciara el lunes que el estrecho permanecería abierto, pero que se cobraría una cuota equivalente a 20% del valor de la carga transportada por los buques que cruzaran Ormuz como parte de un esquema para financiar la seguridad del corredor marítimo. Sin embargo, un día después el mandatario retiró la propuesta y anunció que, en su lugar, buscaría establecer acuerdos de comercio e inversión con los países cuyos buques utilizan esa ruta. Aunque la medida no prosperó, el episodio evidenció el grado de incertidumbre que enfrentan las empresas que dependen del corredor marítimo y reforzó la necesidad de incorporar escenarios geopolíticos en sus estrategias logísticas. Los precios vuelven a mirar hacia arriba Las complicaciones logísticas llegan cuando el mercado petrolero apenas comenzaba a estabilizarse tras la primera fase del conflicto. Desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero , las cotizaciones internacionales pasaron de un rango de entre 67 y 73 dólares por barril para el WTI y el Brent a superar los 110 dólares por barril . La tregua anunciada el 14 de junio permitió una moderación gradual de los
Los fraudes bancarios cuestan hasta 50,000 pesos en promedio a las víctimas
El fraude contra los usuarios de la banca está creciendo 17% este año y los expertos señalan que las víctimas sufren pérdidas de entre 20,000 y 50,000 pesos en promedio . La Condusef dio a conocer que de las 118,287 denuncias que han recibido entre enero y junio, 43,871 denuncias corresponden a fraudes tradicionales, virtuales y por robo de identidad. Un 32% de las denuncias por fraude, que suman 14,267 casos son virtuales , son las que se relacionan con medios electrónicos como transferencias y consumos electrónicos . Los bancos están haciendo monitoreos transaccionales y no transaccionales de cuentas de saldos importantes, cuentas de adultos mayores o cuentas de personas que tienen una edad avanzada y que tal vez hayan fallecido (…) Ya que estas pueden ser las cuentas que los delincuentes quieren obtener de manera dolosa Seproban (Seguridad y Protección Bancarias) es una sociedad de apoyo de las Instituciones de Crédito en México que funciona como el brazo operativo y tecnológico de seguridad para el sector financiero y su titular, Pedro Villanueva , explicó en entrevista con Expansión que los adultos mayores son las principales víctimas de este delito . El experto explicó que los delincuentes engañan a los clientes a través de llamadas y mensajes falsos. En estas llamadas, se hacen pasar por ejecutivos bancarios y aluden a cargos no reconocidos en las cuentas de los usuarios para convencerlos de proporcionar sus claves de acceso o de instalar software que permite el control remoto de sus dispositivos. También advirtió que han detectado que los delincuentes están cazando las cuentas de personas fallecidas para robar el dinero. Desde hace años, el sector financiero ha lanzado iniciativas de la mano de las autoridades para evitar delitos relacionados con fraude. Por ejemplo: en 2021 , se implementó la geolocalización en las apps bancarias con el fin de prevenir que los delincuentes hicieran ataques desde otros países. El año pasado, la banca implementó el Monto Transaccional del Usuario ( MTU ) que consiste en poner un límite máximo de dinero que se puede transferir , retirar o mover desde las cuentas de banco. «Se establecieron mecanismos de contención para que los clientes coloquen límites de transacción para que cuando ellos son engañados y los delincuentes tienen el control de sus recursos, no puedan sustraer el total de los recursos», explicó Villanueva. En este mes entró en vigor una ley con la que las personas que quieran hacer retiros o transferencias de más de 140,000 pesos deben identificarse con huellas dactilares o reconocimiento facial . Villanueva señala que, además de las transferencias de dinero vía SPEI, las personas también denuncian cargos no reconocidos por compras en distintos comercios; los fraudes bajo esta modalidad son en promedio de entre 3,000 y 5,000 pesos . El experto destacó que las áreas de prevención de fraudes de las instituciones financieras realizan monitoreos de las cuentas aplicando bloqueos preventivos inmediatos antes de que se concreten los desfalcos y que el reto hacia adelante es que las personas tengan más educación financiera para evitar que sean robados. «Los usuarios carecemos de una educación financiera y de los riesgos que tenemos al utilizar la tarjeta, nuestra cuenta bancaria», explicó. «Necesitamos socializar con los clientes cuáles son los mecanismos con los que cuentan como el apagar la tarjeta , limitar los consumos e inclusive si hacen o no hacen depósitos o retiros en ventanilla «. En junio, Seproban y Condusef lanzaron una herramienta llamada “ Consulta y Reporta ” para identificar y reportar números telefónicos asociados con posibles fraudes . Una semana después de esa firma, se registraron más de 11,000 consultas y se denunciaron cerca de 5,000 números telefónicos . ]]>