El productor Ángel del Villar es declarado culpable por nexos con el narco
En el juicio que se le sigue al productor musical Ángel del Villar en Estados Unidos por hacer negocios con integrantes del narcotráfico, se le declaró culpable de 11 cargos que se le imputaron, por lo que le espera una sentencia en su contra. También a su compañía DEL Records se le castigó. ¿Quién es Ángel del Villar? La sentencia contra Ángel del Villar El juicio arrancó el 17 de marzo y se le declaró culpable 10 días después. A Ángel del Villar se le acusa de violar la Ley de Designación de Cabecillas Extranjeras del Narcotráfico , más conocida como Ley Kingpin , que prohíbe a personas y empresas estadounidenses hacer negocios con narcotraficantes conocidos y sus asociados. El cantante Gerardo Ortiz acudió como testigo en el juicio que se le sigue a su exproductor musical. José Ángel del Villar nació el 20 de julio de 1980 en Río Frío, Zacatecas . Actualmente tiene 45 años y de acuerdo a su cuenta de YouTube, su pasión por la música lo llevó a fundar en noviembre de 2008 un conglomerado de compañías con el objetivo de reconocer y dirigir a jóvenes artistas independientes en el género regional mexicano. “Para el año 2009-2010 DEL Records se convierte en una de las compañías discográficas independientes más importantes del género. Su nombre, el cual se deriva del apellido Del Villar, trae consigo la honestidad y el trabajo en equipo, dos de las principales características que definen la personalidad de este visionario que apuesta por nuevas propuestas de todo tipo y que ha logrado establecerse como uno de los líderes en la industria latina”, se lee en su biografía de YouTube. En su canal comparte videos con mensajes de superación . Sus compañías consisten de DEL Records, DEL Publishing, DEL Studios, DEL Store, DEL Sports, y DEL Entertainment. Entre los cantantes a los que le produjo se encuentran: Gerardo Ortiz, Ulices Chaidez y sus Plebes y Lenin Ramírez , entre otros. Debido a que radica en Estados Unidos a donde llegó desde temprana edad y donde se le investigó; está en libertad condicional y será hasta el 15 de agosto cuando el productor musical se presente a una audiencia en la que le dictarán sentencia. En tanto, pagó una fianza de 100 mil dólares (poco más de dos millones de pesos). ]]>
Hacienda regresa el subsidio a la gasolina Magna
Luego de dos semanas de no contar con subsidios, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) otorgó un estímulo fiscal a la gasolina Magna de 3.59% por litro. De acuerdo con Hacienda, la cuota por el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) por litro para la gasolina Magna, del 29 de marzo al 3 de abril, será de 6.22 pesos, es decir, que tendrá un descuento de 0.23 pesos. Para la gasolina Premium, la cuota será de 5.45 pesos por litro, al no contar con subsidio, e igual el diésel con una cuota de 7.09 pesos por litro. ¿Por qué se otorgan subsidios a la gasolina? Hacienda tiene la facultad de otorgar subsidios al IEPS para amortiguar las alzas en los precios internacionales, con el objetivo de evitar que tengan impactos inflacionarios en el país. Cuando los precios se mantienen estables o sin grandes incrementos, la dependencia cobra completo el impuesto especial sobre producción y servicios. Esto ayuda a la recaudación de impuestos. ¿Cuánto cuesta la gasolina hoy? Este viernes 28 de marzo el precio promedio por litro de gasolina Magna es de 23.67 pesos, el de la Premium es de 25.66 pesos y el diésel tiene un precio promedio de 26.12 pesos, de acuerdo con PetroIntelligence. ]]>
Trump paraliza a la industria automotriz: “las empresas están vueltas locas”
La incertidumbre se convirtió en la única certeza para la industria automotriz en Norteamérica . Los fabricantes de vehículos pasaron de diseñar escenarios ante la amenaza de aranceles impuestos por Estados Unidos a una postura de absoluta cautela . Hoy, la respuesta más común entre los ejecutivos del sector es la misma: “No sabemos qué va a pasar y vamos a esperar a tener las reglas claras”. En los últimos dos meses, la reacción de la industria ha evolucionado. Inicialmente, los equipos directivos realizaron análisis y evaluaciones de viabilidad ante un posible golpe arancelario, pero la complejidad de los escenarios y la falta de claridad en las medidas los ha llevado a la inacción. “Al principio sí sentimos nerviosismo en el top management. Se hicieron algunos análisis de viabilidad, pero luego nos dimos cuenta de que había tantos supuestos sin certeza que preferimos esperar”, dijo Rubén Hoyo, Gerente Nacional de Planeación de Producto de Kia en México. Una persona cercana a la industria automotriz aseguró que las empresas están “vueltas locas” por la cantidad de veces que les han cambiado las reglas del juego. Aunque la expectativa era que el anuncio sobre los aranceles ocurriera hasta abril y estuviera en línea con el cumplimiento del T-MEC, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tomó por sorpresa al sector al adelantar la medida e imponer una nueva restricción: solo el contenido de origen estadounidense en vehículos y autopartes podrá quedar exento de la tarifa. México y Canadá serán los únicos dos países que podrán reducir la carga arancelaria mediante este mecanismo, pero aún no hay claridad sobre cómo se calculará el contenido estadounidense en las autopartes. “En el caso de los vehículos completos, ya hay una metodología establecida en el T-MEC para determinar el contenido proveniente de cada país, pero en autopartes aún no hay un procedimiento definido”, detalla la fuente consultada bajo condición de anonimato. Hasta ahora, los fabricantes de vehículos en México han cerrado filas con el gobierno mexicano para que sea la presidenta Claudia Sheinbaum, junto con la Secretaría de Economía, quienes negocien directamente con la administración de Trump. Aunque en el sector ya se da por hecho que los aranceles sí se aplicarán, persiste una pequeña esperanza de diálogo a través de la Secretaría de Economía para suavizar el impacto. “Lo que está haciendo la presidenta Sheinbaum es correcto al decir que no se van a anunciar medidas hasta que no llegue el 3 de abril y se sepa bien cuáles serán las condiciones de Estados Unidos”, señaló la fuente. “Costos y mucho caos” Desde enero, Trump ha jugado con la industria automotriz, anunciando, posponiendo y modificando los términos de los aranceles. Su política comercial ha causado un caos sin precedentes en todos los niveles de la cadena de valor. “Hasta ahora solo vemos costos y mucho caos”, dijo el CEO de Ford, Jim Farley, en febrero. Ford ya ha estado en la mira de Trump antes. Durante su primer mandato, la empresa canceló una planta en México, avivando la retórica proteccionista del entonces presidente. Sin embargo, en lugar de construir una nueva fábrica en Estados Unidos, Ford eligió México para producir su primer vehículo eléctrico, el Mustang Mach-E. Hoy, según datos del gobierno de Estados Unidos, este modelo tiene un 91% de contenido regional, de los cuales el 78% proviene de México y solo el 13% de Estados Unidos y Canadá. Ahora, Trump busca revertir ese equilibrio. El argumento del presidente estadounidense es que el T-MEC no ha generado los resultados esperados y que la dependencia de las importaciones automotrices amenaza la seguridad nacional. Mientras tanto, la postura oficial de la industria apunta a que los aranceles impuestos por Estados Unidos a vehículos, camionetas y autopartes perjudican significativamente a la industria automotriz de Norteamérica. “Afecta directamente a los consumidores estadounidenses, así como a las inversiones y los empleos en los tres países”, dijo en un comunicado la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA). Más allá de estos comunicados, las estrategias concretas aún no se conocen. Algunas marcas, como Mazda o Kia, ya buscan diversificar su producción. Miguel Barbeyto, dijo a Expansión que la firma ve en Brasil y Argentina opciones para reducir el riesgo. Kia, por su parte, incrementará los envíos de su sedán K4 a Europa. Posibles impactos Las estrategias individuales de cada marca dependerán de su estructura y origen. No es lo mismo la operación de las automotrices estadounidenses que la de las europeas o japonesas, y el tratamiento que recibirán tampoco será igual. La fuente consultada reveló que las automotrices alemanas y japonesas podrían ser las más afectadas porque no tienen tanto contenido estadounidense integrado en los modelos que producen en México y Canadá. Actualmente, los vehículos importados a Estados Unidos pagan un arancel del 2.5% bajo el esquema de Nación Más Favorecida. Sin embargo, aquellos que no cumplan con el T-MEC enfrentan un 25% adicional, al que se sumará otro 25% el 3 de abril. En total, algunas empresas podrían terminar pagando un arancel de 52.5%. Según datos de la United States International Trade Commission (USITC), proporcionados por la AMIA, el 8.2% de los vehículos terminados exportados a Estados Unidos no cumplen con el T-MEC, mientras que el 20.4% de las autopartes fabricadas en México tampoco lo hacen. Esta porción de la producción será la más afectada por los nuevos aranceles. “Ahora más bien estamos expectantes de que algo quede firme para entender qué podemos hacer”, explicó Rubén Hoyo. Con tantas variables en juego, cualquier planificación resulta incierta. “Hay mil cosas y mil variables de las cuales incluso aún con el anuncio de hoy no sabemos qué va a pasar”, reconoció Hoyo. La fuente consultada coincide en que la falta de definiciones concretas ha llevado a la industria a una posición de espera. Las empresas también enfrentan la presión de sus proveedores, cuya rentabilidad depende de volúmenes de producción predecibles. Con la entrada en vigor de los aranceles a las autopartes, prevista a más tardar para el 3 de mayo,
La ‘caótica’ ruta arancelaria de Trump
La segunda administración del presidente Donald Trump adoptó una política arancelaria más agresiva bajo el argumento de diversas preocupaciones económicas y de seguridad nacional. Luego de su triunfo electoral el 5 de noviembre, el mandatario formalizó sus planes. La primera advertencia fue dirigida hacia México, China y Canadá. Desde entonces, Estados Unidos protagoniza un constante vaivén de amenazas, órdenes ejecutivas, prórrogas y cancelaciones. De acuerdo con el centro estadounidense Atlantic Council, la administración de Trump aplica los aranceles de tres maneras fundamentales, según los objetivos específicos de cada acción: – Como herramienta de negociación. Utiliza los aranceles para ejercer presión sobre socios comerciales durante las negociaciones. Esta táctica aumenta la influencia de Estados Unidos y facilita la obtención de acuerdos comerciales más ventajosos. – Como herramienta punitiva. Funcionarios de la administración explican que prefieren evitar las sanciones financieras para no incentivar la reducción del uso del dólar estadounidense. Por ello, eligen los aranceles como castigo o sanción, incluso en conflictos no comerciales. – Como herramienta macroeconómica. Trump también usa los aranceles para alcanzar metas económicas más amplias. Busca proteger industrias estratégicas, como la del acero, reducir el déficit comercial y aumentar los ingresos por importación. ]]>
Banxico reduce la defensa antiinflacionaria
A pesar de los riesgos internos y externos que amenazan a la economía, el Banco de México continúa reduciendo la defensa monetaria contra la inflación. En marzo, la Junta de Gobierno del banco central recortó la tasa de política monetaria en 50 puntos base por segunda vez consecutiva, situándola en 9% . Las autoridades monetarias parecen estar más interesadas en resolver la debilidad de la economía que en cumplir con su mandato monetario único de estabilidad de precios. En un entorno de creciente incertidumbre y ajuste incompleto de la inflación, el banco central corre el riesgo de una reversión monetaria repentina que podría restar credibilidad al manejo monetario. Desde finales del año pasado, las autoridades monetarias han revelado su intención de acelerar el relajamiento monetario con recortes de tasas de mayor magnitud, con la esperanza de que la debilidad de la economía pueda ayudarles a reducir la inflación. Esta expectativa se basa en el argumento de una aparente brecha de producto negativa, lo que lleva a las autoridades a creer en la existencia de una demanda interna débil. El consenso del mercado rápidamente adoptó esta idea y apostó por recortes de tasas mayores a los 25 puntos que el banco había recetado. Así, el Banco de México materializó el primer recorte de 50 puntos base en febrero y reveló su intención de aplicar un recorte similar en marzo, el cual se materializó hoy. La decisión del banco contrastó con la pausa monetaria de la Fed, reduciendo con ello el diferencial de tasas y consecuentemente el atractivo de los activos denominados en pesos. Mientras tanto, el riesgo de los aranceles se alivió temporalmente en marzo cuando el gobierno estadounidense pospuso su implementación hasta principios de abril. En consecuencia, los mercados financieros regresaron a cierta calma y el peso mexicano recuperó terreno. Asimismo, la inflación reportó una disminución en la primera quincena del mes, mayormente por una desinflación en los precios volátiles de combustibles y frutas y verduras y una moderación de las tarifas autorizadas por el gobierno. Sin embargo, la inflación subyacente aún presenta resistencia a caer más rápido, manteniéndose por encima del objetivo de 3%. A pesar del diferencial positivo de tasas entre México y Estados Unidos, el peso mexicano sigue estando sujeto a los efectos adversos de las reformas constitucionales aprobadas, lo cual debilita a las instituciones independientes y mantiene preocupados a los mercados. El peso se mantiene muy sensible a la amenaza de los aranceles estadounidenses sobre las exportaciones mexicanas, lo cual puede producir una corrección más fuerte de la moneda con consecuencias negativas para la inflación. Sin embargo, el mayor riesgo para la inflación proviene del persistente exceso de demanda en la economía y de un ajuste incompleto de la política monetaria. Esto alerta sobre el riesgo de un retiro prematuro del freno monetario ante la aceleración de los recortes de la tasa de interés. De hecho, los datos de las cuentas nacionales no respaldan la percepción de una debilidad de la demanda interna detrás de la aparente brecha de producto negativa. Por el contrario, dichas estadísticas muestran que la economía ha estado funcionando con un creciente exceso de demanda desde 2023. El Banco de México debería ser más cauteloso en la conducción del relajamiento monetario, puesto que las autoridades no han logrado la convergencia inflacionaria durante los más de dos años de restricción monetaria. Lo cual alerta sobre la insuficiente efectividad del manejo monetario. Dada la vulnerabilidad del peso y la persistencia de los riesgos inflacionarios, el Banco de México debe mantener condiciones monetarias suficientemente restrictivas para consolidar la tendencia decreciente de la inflación y anclarla alrededor del objetivo. De lo contrario, el banco central corre el riesgo innecesario de una reversión monetaria repentina frente a un repunte de la inflación dada la falta del anclaje inflacionario. ____ Nota del editor: Alfredo Coutiño es Director para América Latina en Moody’s Analytics. Síguelo en X como @AlfredoCoutino y en web www.AlfredoCoutino.com Las ideas expresadas son de la exclusiva responsabilidad del autor y de ninguna manera deben ser atribuidas a la institución para la cual labora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Fallece Olegario Vázquez Raña, dueño de Grupo Empresarial Ángeles
El empresario Olegario Vázquez Raña falleció la madrugada de este viernes, según confirmaron empleados cercanos con mensajes de condolencia. Su trayectoria lo convirtió en una de las figuras más influyentes del mundo empresarial en México, con un legado que abarca desde el sector financiero y de la salud hasta el ámbito deportivo. Como presidente y accionista principal de Grupo Empresarial Ángeles, consolidó un emporio que dejó una huella en la economía nacional. Casado con María de los Ángeles Aldir, fue padre de Olegario Vázquez Aldir, quien se posiciona como uno de los hombres más ricos de México y continúa con el legado empresarial de la familia. Además de su éxito en los negocios, Vázquez Raña tuvo una destacada trayectoria en el deporte, siendo presidente de la Federación Internacional de Tiro Deportivo (ISSF) y una figura clave en la promoción de esta disciplina a nivel mundial. Bajo su liderazgo, Grupo Empresarial Ángeles se convirtió en un referente del sector privado en México, con presencia en diversas industrias. Sus principales empresas incluyen Hospitales Ángeles, Hoteles Camino Real, Grupo Financiero Multiva y Grupo Imagen, que opera medios como Imagen Radio, RMX, Excélsior, Excélsior Televisión e Imagen Televisión. En el sector salud, su legado se consolidó a través del Hospital Angeles Health System, reconocido por Expansión como el mejor sistema de salud privado en México. ]]>
Terremoto de magnitud 7.7 causa 23 muertos en Birmania y Tailandia
Un terremoto de magnitud 7.7 afectó a Birmania este viernes, lo que ocasionó la muerte de 20 personas y también tuvo efectos en Tailandia , en donde hasta el momento registraron a tres más. En Bangkok, un edificio en construcción de más de 30 pisos colapsó y atrapó a 81 trabajadores. La policía local reportó llamados de auxilio provenientes del interior del edificio. Equipos de rescate mantienen labores de búsqueda entre los restos de concreto y acero. En China, el movimiento telúrico se sintió en la provincia fronteriza de Yunnan. El epicentro se localizó a 16 kilómetros de Sagaing, con profundidad de 10 km a las 06:20 GMT, pero le siguió una rélkica de 6.4 grados. En la capital birmana Naipyidó, a 250 kilómetros del epicentro, el hospital general recibió cientos de heridos, pero la capacidad resultó insuficiente. Varios pacientes fueron atendidos en el suelo o sobre camillas improvisadas. Los sismos en Birmania no son inusuales. La falla de Sagaing ha registrado seis terremotos de magnitud mayor a siete entre 1930 y 1956. La rápida urbanización, la debilidad en infraestructura y la falta de planeación incrementan la vulnerabilidad. Las autoridades birmanas declararon estado de emergencia en seis regiones. También emitieron un llamado internacional de ayuda. Francia, India y la Unión Europea confirmaron su disposición a colaborar. El gobierno tailandés declaró estado de emergencia en Bangkok. La junta militar reconoció la magnitud de los daños. El líder Min Aung Hlaing visitó el hospital. La estructura sanitaria nacional enfrenta severas deficiencias tras cuatro años de guerra civil. Desde el golpe militar de 2021, Birmania enfrenta un escenario de inestabilidad con conflictos armados, crisis humanitaria y deterioro institucional. ]]>
Los tips para reconocer ofertas laborales fraudulentas
Este viernes, Gonzalo Soto y Lidia Arista te cuentan cómo funcionan las ofertas laborales falsas y cuáles son las señales que te deben hacer sospechar que se trata de una estafa. También platican sobre estos temas: – La industria automotriz, aún sin plan contra aranceles – México busca blindar autopartes ante aranceles de EU – Banxico baja tasa de interés a 9% en medio de tensiones arancelarias – Centros de ‘adiestramiento’ criminal operan hace más de una década – Mamá Lucha hizo que Bodega Aurrera sea una de las marcas más valiosas de México ]]>
Los autos mexicanos no pasarán el muro… arancelario
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un arancel del 25% a todos los vehículos importados que no sean fabricados en territorio estadounidense. Esta medida, presentada como parte de su llamado “Día de la Liberación” industrial, busca forzar el retorno de la producción automotriz al país. Pero para México, representa la construcción de un nuevo tipo de muro: uno que no se levanta con concreto, sino con tarifas. Una aplicación selectiva, pero con impacto ¿Cuánto contenido estadounidense tienen los autos mexicanos? Un golpe a la balanza: exportaciones en riesgo ¿Y si México absorbe parte del costo? La inversión que no llegó… pero pudo haber llegado Empleos no generados: la consecuencia más silenciosa ¿Qué puede hacer México? Aunque el anuncio sugiere un arancel generalizado, el gobierno estadounidense ha indicado que el arancel podrá aplicarse solo al valor del contenido no estadounidense de los vehículos importados, siempre que las empresas puedan demostrar el contenido producido en Estados Unidos. Esto significa que el impacto del arancel podría variar según el origen de las piezas de cada modelo. En la práctica, esto introduce una carga administrativa adicional y un nivel de incertidumbre jurídica importante. Para calificar a esta aplicación parcial del arancel, las armadoras deberán documentar y presentar el desglose exacto de contenido nacional en cada modelo, y será la autoridad estadounidense quien determine si se aprueba o no esa exclusión parcial. México es parte de una cadena de valor altamente integrada con Estados Unidos y Canadá. De hecho, se estima que alrededor del 40% del valor de un vehículo producido en México corresponde a partes originadas en Estados Unidos. Esto refleja décadas de integración productiva entre plantas en ambos lados de la frontera. Sin embargo, no todos los vehículos cumplen con las reglas de origen del T-MEC. Datos recientes indican que alrededor del 8.2% de los autos y más del 20% de las autopartes exportadas desde México no alcanzan el umbral del 75% de contenido regional, lo cual podría exponerlos a este nuevo arancel en su totalidad. Para estimar el impacto del nuevo arancel, es necesario considerar la sensibilidad del mercado estadounidense ante un incremento de precios, lo que en economía se conoce como elasticidad-precio de la demanda. Existen dos escenarios posibles: uno de corto plazo, con una elasticidad baja (0.4), y otro de mediano plazo, más alta (0.8), cuando Estados Unidos logre sustituir parte de las importaciones con producción local. En el escenario actual —más realista—, donde aún no existe suficiente capacidad instalada en Estados Unidos, un arancel del 25% provocaría una reducción de aproximadamente el 10% en las importaciones de vehículos mexicanos. Esto equivale a unas 290,000 unidades menos exportadas y una pérdida directa cercana a 7,850 millones de dólares para México. El golpe es significativo, aunque podría agravarse hasta 580,000 unidades y 15,700 millones de dólares si en el futuro la elasticidad aumenta conforme nuevas plantas estadounidenses entren en operación. Existe un escenario intermedio en el que las automotrices mexicanas absorben una parte del arancel mediante reducción de márgenes o descuentos, para mantener precios competitivos en Estados Unidos. Esto limitaría la caída en volumen, pero a costa de rentabilidad y reinversión, afectando la capacidad del sector para sostener empleo y expansión futura. Este escenario podría aplicarse únicamente a los modelos que logren sostener su presencia en el mercado estadounidense, por lo que no elimina el golpe económico, solo lo redistribuye. Quizás el impacto más profundo sea el desvío de inversiones hacia Estados Unidos. Trump destacó la construcción de nuevas plantas dentro de su país, como la de Honda en Indiana. Pero muchas de estas inversiones, en condiciones normales, habrían considerado a México como destino natural por su eficiencia operativa y cercanía. Si asumimos que unos 10,000 millones de dólares de inversión extranjera directa (IED) estaban originalmente proyectados para México y serán redirigidos a Estados Unidos, el impacto macroeconómico es significativo. Con un multiplicador conservador, el PIB mexicano dejaría de crecer entre 0.8% en los próximos años debido a esta pérdida de inversión. Con base en datos de inversión en el sector, se estima que por cada 75,000 dólares invertidos se crea un empleo directo, y que por cada uno de estos se generan al menos 1.5 empleos indirectos. Bajo este modelo, la no llegada de dichas inversiones implicaría hasta 66,000 empleos no generados. Los estados más afectados serían Guanajuato, Coahuila, Puebla, San Luis Potosí y Nuevo León, todos ellos nodos clave de la industria automotriz nacional. No se trata solo de empleos en ensambladoras, sino de redes enteras de proveedores, transportistas y servicios industriales. Este episodio representa una prueba estratégica para la política industrial y comercial mexicana. Urge diversificar mercados, fortalecer la integración con otros bloques (como Europa y Asia), y asegurar que el cumplimiento del T-MEC se defienda activamente en foros bilaterales. Asimismo, es necesario reforzar la política de atracción de inversión con incentivos fiscales, mejora regulatoria y apoyo a proveedores locales para que incrementen su contenido regional. Y para las armadoras… Frente al nuevo arancel automotriz propuesto por Estados Unidos, las armadoras mexicanas deben complementar la respuesta comercial con estrategias avanzadas de ingresos. A través del análisis de elasticidad-precio, de segmentación de mercado y una diferenciación de valor por versión, canal o región, es posible mitigar la caída en volumen sin sacrificar por completo la rentabilidad. La implementación de modelos dinámicos de precios, simulaciones de escenarios y reconfiguración de la mezcla de exportación pueden ofrecer salidas viables ante un entorno incierto. Hoy más que nunca, el uso de analítica avanzada no es un lujo, sino una herramienta crítica para preservar la competitividad, proteger márgenes y sostener la cadena de valor automotriz de México. ____ Nota del editor: Iván Franco es fundador y director de la consultora de inteligencia competitiva Triplethree International. Síguelo en Twitter y en LinkedIn . Las opiniones expresadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Fin del libre comercio, ¿y ahora qué?
La nueva ola de aranceles de Donald Trump —esta vez contra la industria automotriz— es mucho más que una táctica de negociación. Marca un punto de quiebre. En su primera presidencia ya comenzó a desmantelar el orden multilateral y a redibujar la integración económica de América del Norte. Su segunda administración parece estar determinada a culminar esa transformación con una ruptura aún más profunda. Para México, esto representa más que un riesgo económico: desafía el modelo de desarrollo que hemos seguido durante más de tres décadas. Desde 1994, cuando se firmó el TLCAN, México se volvió un eje clave en la cadena automotriz de la región. Hoy es el cuarto exportador de vehículos ligeros del mundo y el séptimo productor global. Este sector genera un millón de empleos directos, más de dos millones indirectos y representa 3.5% del PIB nacional y 17% del manufacturero. Más del 85% de los vehículos ensamblados aquí se exportan, y el 76% va a Estados Unidos. Esta integración trajo una eficiencia sin precedentes: un auto puede cruzar la frontera hasta ocho veces durante su ensamble. Las piezas se producen donde conviene más, en un sistema basado en ventajas comparativas y confianza mutua. Hoy, esa lógica está en crisis. Con el T-MEC, Estados Unidos ya había endurecido las reglas: el contenido regional subió de 62.5% a 75% y se impusieron requisitos salariales. Aun así, la industria logró adaptarse. Pero un arancel generalizado del 25% a la importación automotriz representa un cambio de modelo. Estamos entrando en una era de bloques cerrados y políticas industriales agresivas disfrazadas de “seguridad económica”. En este nuevo escenario, México no puede asumir que conservará su posición privilegiada como socio de Estados Unidos. Aunque el gobierno de Claudia Sheinbaum busca mantener esa cercanía, las estrategias actuales no bastan para enfrentar la magnitud del desafío. Son tan solo un remedio casero comparado con la cirugía mayúscula que necesitamos. Durante años, apostamos todo a una estrategia de apertura externa. No es casual: más del 80% de nuestras exportaciones van a Estados Unidos, y la mitad de ellas vienen del sector automotriz. Hace unos años esta dependencia era una fuente de poder, hoy nos hace vulnerables. Mientras se privilegiaba el comercio, el mercado interno fue abandonado. Las pequeñas y medianas empresas —que generan más del 70% del empleo formal— quedaron fuera de las cadenas de valor. La inversión en ciencia y tecnología se estancó, y nunca se consolidó una política industrial coherente. Incluso gobiernos que se dicen anti-neoliberales —como el de la 4T— terminaron defendiendo el T-MEC como garantía de estabilidad. AMLO criticó el modelo anterior, pero basó su estrategia económica en la fe de que la inversión extranjera y las exportaciones resolverían todo. Esa fe ya no alcanza. Frente al resurgimiento del proteccionismo y las guerras comerciales, México debe hacer lo que ha postergado por años: diversificar su economía, fortalecer el mercado interno, integrar a las pymes a las cadenas de valor y mirar seriamente hacia América Latina. Y no basta con proyectos sexenales ni medidas aisladas. El Plan México y la certificación “Hecho en México” apuntan en el sentido correcto. Pero hace falta una visión de largo plazo, políticas públicas sólidas, infraestructura tecnológica, educación técnica de calidad, financiamiento productivo y una estrategia industrial que conecte con la transición energética y digital. En otras palabras: necesitamos un nuevo modelo de desarrollo centrado en el mercado nacional. La industria automotriz, clave en nuestra historia reciente, es también la más expuesta a perder terreno. México ha sido atractivo por su mano de obra calificada, su ubicación y sus tratados. Pero hoy eso ya no es suficiente. La transición hacia vehículos eléctricos, la automatización y el proteccionismo están reconfigurando dónde y cómo se invierte. El mercado mexicano ofrece muchas áreas de oportunidad. Debemos reaccionar ante la nueva realidad de pasar de ser un socio estratégico para convertirnos en una plataforma de ensamblaje prescindible. Adaptarse no basta. Electrificar el transporte implica relocalizar cadenas críticas como las de baterías y semiconductores, donde nuestra participación aún es incipiente. También exige capacidad de innovación, una red de proveedores más sofisticada y políticas que impulsen la producción limpia y la tecnología nacional. ¿Estamos listos? Todavía no. Aun así, hay oportunidades. Nuestra base manufacturera es sólida. Podemos convertir esta crisis en oportunidad, pero solo si lo acompañamos con políticas inteligentes, esfuerzos colectivos, infraestructura adecuada, certeza jurídica y claridad estratégica. La cooperación regional —con América Latina, Canadá, Europa y Asia— será esencial para reducir la excesiva dependencia de Estados Unidos. Ya no hay espacio para la inercia ni las excusas. Durante años postergamos decisiones clave. Hoy urge actuar con determinación, construir lo que no hicimos y corregir lo que dejamos pendiente. Seguir improvisando solo agravará nuestra fragilidad. El sector privado no puede seguir como observador. Ya no es suficiente adaptarse; hay que tomar el liderazgo. Eso implica tener visión, colaborar con el gobierno y la academia, invertir en el talento nacional y comprometerse con el país más allá del siguiente trimestre fiscal. Porque, si no redefinimos nuestro modelo de desarrollo, otros lo harán por nosotros. Y no será en nuestros términos. ____ Nota del editor: Isabel Studer es Presidenta de Sostenibilidad Global. Síguela en LinkedIn. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>