Emprender es una carrera de resiliencia y estructura

Emprender no es para todas las personas. Es la frase en la que pienso cada vez que me preguntan cómo voy con Noubi , mi propia firma de consultoría que empezó operaciones hace prácticamente un año. En estas conversaciones hay quienes te dicen, “pero qué padre ser tu propia jefa”. Sí, suena glamuroso, libre y cómodo. Lo que no es evidente es todo el esfuerzo que se requiere para echar a andar un negocio, sobre todo cuando –muchas veces– parece que tienes todos los factores en contra. Empecemos con el –bendito– SAT (Sistema de Administración Tributaria). Es el “coco” que asusta a la mayoría de las personas adultas. ¡Toda una tortura! No me saquen de contexto, estoy 100% convencida de que operar en la formalidad es lo correcto. Sin embargo, el sistema es de lo más complejo y está lleno de trabas. Desde que tramitas el Registro Federal de Contribuyentes de la empresa y las personas funcionarias te regresan varias veces por “errores” en tu documentación hasta los detalles abrumadores que debes dominar para llevar tu contabilidad mes a mes. Lees y te asesoras dentro del marco de la Ley con tal de que Hacienda no se lleve más de lo necesario, porque siendo sincera es “el socio más improductivo de la sociedad”. Después, hay que aprender a vivir con los tiempos de pago de tu cliente. Para quienes les vendemos a otras empresas, es frecuente enfrentar plazos de 30, 60 y hasta muchos más días. Cuando eres un negocio chiquito, no te queda más que apechugar. Y claro, una línea de crédito tipo pyme te quedaría de lujo para superar la falta de liquidez, pero imposible conseguirla sin historial crediticio de tu negocio. Todo un “sueño guajiro” antes de dos años de operación. Por último, una de las lecciones que aprendí rapidito es que la única manera de sobrevivir con un negocio propio es si dominas el arte de surfear la incertidumbre. Lo único que tienes seguro es que hay pocas formas de planear y garantizar resultados. Puedes controlar el esfuerzo propio, como darte a conocer, promoverte entre tus contactos cercanos y hacer tu trabajo con la mejor calidad posible. No obstante, hay muchos elementos que están fuera de tu poder. Recibes muchísimos “No” y te dejan “en visto” más de lo que una quisiera. Y ahí toca darte una sobadita y seguir vendiendo como campeona hasta aterrizar algo bueno. Así que sí, es padrísimo ser mi propia jefa, pero no se lo recomendaría a cualquiera. Y veo con gran admiración a quienes han emprendido con éxito y han consolidado y acrecentado sus negocios. Esta columna no pretende ser una crónica de lamentos. Esta etapa profesional me tiene de lo más motivada. Estoy convencida de que mi consultoría puede crecer mucho: hay demanda por los servicios y tenemos planes para su expansión. A pesar de ello, reconozco los desafíos y sé que los puedo sortear gracias a todas las lecciones que me llevé como empleada. Trabajar de la mano con pares y superiores me dio estructura y me enseñó a encauzar mi entusiasmo y creatividad. En este Día Mundial del Emprendimiento, les sugiero que valoren sus días como personas empleadas. Si su sueño es poner su propio negocio, inviertan algunos años para absorber tips invaluables sobre construir redes profesionales, organizar su tiempo, planear de forma efectiva, manejar equipos y gestionar crisis de diferentes tipos, entre otros. Todo eso lo usarán en esteroides cuando hagan su sueño realidad. ____ Nota del editor: Fátima Masse es Economista especializada en temas sociales. Síguela en Twitter como @Fatima_Masse. Las opiniones expresadas en esta columna son exclusivas de su autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

De Nike a Gap, marcas estadounidenses en medio de guerra arancelaria con China

Los consumidores estadounidenses empezarán a notar aumentos en los precios de productos con etiquetas de marcas nacionales: unos sneakers de Nike, un sostén de Victoria’s Secret, una camiseta de Gap o unos jeans de Levi’s. La causa está lejos de los aparadores y más cerca de Washington y Pekín, donde una guerra arancelaria relanzada por el presidente Donald Trump amenaza con encarecer buena parte del vestuario importado, al imponer fuertes tarifas a las prendas y calzado provenientes de Asia, especialmente de China. China, que por años fungió como la “fábrica del mundo” para calzado, ropa y textiles, es un eje esencial de la cadena de suministro para buena parte de estas marcas estadounidenses. Aunque muchas ya habían diversificado su manufactura hacia países como Vietnam, Indonesia, Camboya o Sri Lanka, todos estos destinos también han sido alcanzados por las recientes ráfagas arancelarias del gobierno estadounidense. El 97% de las prendas y calzado adquiridos en Estados Unidos son importados, en su mayoría desde Asia, según datos de la American Apparel & Footwear Association. Esto hace especialmente vulnerables a estas marcas ante cualquier modificación en los aranceles. Salir de China El paquete arancelario impulsado por Trump impone tarifas de 145% a productos provenientes de China. En el caso de Vietnam y Camboya, los aranceles recíprocos llegan al 46% y 49%, respectivamente. Indonesia y Bangladesh enfrentan gravámenes de 32% y 37%. Aunque el objetivo declarado es reducir los déficits comerciales, el efecto inmediato será el encarecimiento de productos básicos como jeans, camisetas y calzado. El presidente estadounidense suspendió estos aranceles recíprocos por 90 días —con excepción del impuesto a China—, pero el impacto sobre las familias podría ser considerable, incluso solo con el arancel chino y el gravamen global de 10% que aún permanece vigente. Según datos del grupo de Distribuidores y Minoristas de Calzado de Estados Unidos, recopilados por AP, unos sneakers fabricados en Vietnam, que hoy se venden por 155 dólares, podrían costar hasta 220 dólares. Las botas de trabajo hechas en China subirían de 77 a 115 dólares, mientras que un par de zapatos infantiles pasaría de 26 a 41 dólares. La temporada de compras de regreso a clases, una de las más importantes del año en Estados Unidos, podría ser el primer gran termómetro del efecto de estas políticas. Mientras el gobierno encabezado por Trump impone tarifas de hasta 145% a los productos chinos, el resto de los países asiáticos enfrentan aranceles del 10% en promedio. Solo México y Canadá están exentos por el T-MEC. El conflicto arancelario ya llevó a varias compañías a acelerar su repliegue de China. Marcas como Gap, Nike o VF Corporation (propietaria de Vans, The North Face y Timberland) trasladaron parte de su manufactura a países vecinos para diversificar riesgos y evitar el impacto total de las tarifas sobre sus márgenes. Steve Madden fue más lejos. La compañía anunció en noviembre que reduciría sus importaciones desde China hasta en 45%, como medida preventiva ante la intención del gobierno de Trump de imponer un arancel general a todos los productos chinos. La firma desarrolló nuevas capacidades de producción en Camboya, México, Brasil y Vietnam. Levi Strauss, creadora de los jeans 501, también ha recurrido históricamente a Asia como su centro de manufactura. Sourcing Wise, una plataforma que ofrece servicios para conectar con fabricantes para la contratación de servicios, estima que el 20% de su producción global aún proviene de China, seguida de Bangladesh, Vietnam e India, cada uno con entre el 15% y el 20%, y México con entre el 10% y el 15%. Su directora ejecutiva, Michelle Gass, aseguró recientemente que la empresa ya había adelantado buena parte de las importaciones para primavera y verano, y que solo el 1% de los productos exportados a Estados Unidos provienen de China. “Cualquier incremento de precios será quirúrgico”, dijo a analistas, mientras explicó que un equipo de trabajo evalúa recortes de costos para mitigar el impacto de los aranceles. Under Armour, por su parte, depende de proveedores ubicados en Taiwán, China, Malasia y Vietnam para el 38% de las telas utilizadas en sus prendas. Su calzado se fabrica íntegramente en Vietnam, Indonesia y China, aunque en su informe financiero ya advierte que los aranceles representan un “factor de riesgo” para la viabilidad de su negocio. Victoria’s Secret también mantiene una extensa red de producción en Asia: tiene 20 plantas en Vietnam, 19 en Sri Lanka, ocho en China y otras distribuidas en países como India, Bangladesh, Camboya, México y Egipto. La firma depende de esa red para producir desde ropa íntima hasta prendas deportivas. «Made in USA» Frente a este escenario, los analistas dudan que Estados Unidos pueda capitalizar la salida parcial de estas marcas de China. “En cuestión de costos, producir local casi siempre sale más caro que importar y pagar arancel, aunque con cierto límite”, sostiene el especialista Carlos Hermosillo. Trasladar fábricas a Estados Unidos no es una solución inmediata ni barata. La industria textil estadounidense se redujo considerablemente en la última década: en 2015 empleaba a 139,000 personas, pero en enero de este año quedaban solo 85,000 puestos en ese rubro, según datos de la Oficina de Estadísticas Laborales. Además del costo laboral, Estados Unidos carece de una cadena de suministro para producir zapatos y ropa a gran escala. Un zapato típico requiere más de 70 componentes distintos, desde cordones de algodón hasta ojales metálicos, y hoy no existen suficientes proveedores nacionales para esos materiales. En el fondo, esta guerra comercial ha dejado al descubierto una verdad incómoda: la etiqueta “Made in USA” dejó de ser una realidad para muchas de las marcas más queridas por los consumidores estadounidenses. El rediseño de su modelo de negocios no será rápido, ni barato… y, muy probablemente, tampoco indoloro. ]]>

OpenAI quiere ser como Google o Facebook, pero aún tiene mucho por hacer

OpenAI no solo quiere ser la startup de Inteligencia Artificial (IA) generativa. Se trata de una de las empresas más importantes de la actualidad y sus productos se vuelven cada vez más relevantes en el sector. En ese camino está intentando construir un ecosistema más amplio y su objetivo apunta a convertirse en una empresa tan grande como Google. En octubre del año pasado, OpenAI lanzó SearchGPT, una plataforma de búsqueda para su popular chatbot, ChatGPT, con lo cual se posicionó en un lugar de relevancia en la competencia de este mercado. A través de esta plataforma es posible utilizar lenguaje natural para solicitar noticias del día, cotizaciones de bolsa o los resultados deportivos actualizados en tiempo real a partir de un botón que se activa automáticamente o de forma manual en la misma aplicación de ChatGPT. Uno de los elementos más importantes de esta herramienta es la alianza que la empresa hizo con diferentes medios de comunicación y casas editoriales, como Vox Media, Financial Times, News Corp e incluso la agencia Associated Press, para entregar información en tiempo real. Ese no es el único terreno en el que OpenAI quiere competir con Google. Desde hace unos meses se hizo pública la intención de la startup de agregar publicidad a sus plataformas como parte de su estrategia para incrementar sus ingresos, de acuerdo con declaraciones de Sarah Friar, directora financiera de la compañía. Hasta el momento no se ha determinado nada al respecto. La misma Friar ha dicho que el equipo de desarrollo “está pensando detenidamente” la forma en que incorporarían los anuncios y, por lo tanto, ser un competidor más serio para Google, cuya participación en el mercado de publicidad ha disminuido con los años. De acuerdo con datos de eMarketer, en 2018 Google tenía un 59.9% de la participación de este mercado, misma que se ha ido reduciendo con los años. En 2019 fue de 59.6%; en 2020 del 55.8%; en 2021 del 56.2%; en 2022 del 54.9%; en 2023 del 52.1%; en 2024 fue de alrededor del 50.5% y en 2025 se espera que baje hasta el 48.3%. A pesar de esas cifras, Carlos Ponce, director ejecutivo de la plataforma publicitaria omnicanal, Arkeero, tiene claro que la sustitución de Google por herramientas como ChatGPT no va a suceder pronto ni de una forma tan sencilla como se puede llegar a pensar. El especialista destaca que Google no solo cuenta con un producto, en este caso Search, para monetizar a través de publicidad, sino que también ha comprado otras empresas, como YouTube, a la cual adquirió en 2026 por 1,650 millones de dólares. “Todos nosotros utilizamos multitud de productos de Google que no son únicamente el buscador. Utilizamos YouTube, Gmail y Maps, entre otros. ChatGPT puede quitarle algo de cuota de mercado al buscador y al sector publicitario, pero que lo sustituya lo veo tremendamente poco probable”, comenta El potencial de OpenAI OpenAI crece a un ritmo acelerado que otras empresas no habían tenido. Según la última ronda de inversión de 40,000 millones de dólares que la empresa obtuvo a inicios de abril, la compañía elevó su valor hasta los 300,000 millones de dólares. Para alcanzar ese valor, a OpenAI le tomó 10 años desde su fundación aunque menos de tres años desde el lanzamiento de su producto estrella, ChatGPT. En el caso de Google, el hito llegó en 2012, es decir, 12 años después de su fundación y ocho años luego de su salida a bolsa (agosto de 2004). Una diferencia relevante entre ambas empresas por ahora, menciona Ponce, es el ecosistema que ha construido Google, pues si bien OpenAI cuenta con una variedad de productos, como ChatGPT, SearchGPT, DALL-E o Sora (para la creación de videos), Google, por su parte, también tiene productos de IA que se equiparan y, además, tiene en su poder una serie de empresas en donde implementa esos servicios, como Android, YouTube o Waze, entre más. OpenAI incluso apunta a construir su propia red social. De acuerdo con un reciente reporte de The Verge, la compañía trabaja en un prototipo interno que se puede basar en las capacidades de generación de imágenes de la empresa. Si bien Google no cuenta con una red social oficial (G+ se descontinuó en 2018), esta supuesta nueva plataforma de OpenAI desafiaría a otro gigante tecnológico, como lo es Meta o incluso X, de Elon Musk. ]]>

Las bolsas suben con mesura ante posibles cambios en aranceles automotrices

Las acciones europeas y asiáticas subían el martes después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció posibles cambios en los aranceles sobre los automóviles, mientras que los bonos del Tesoro de Estados Unidos se estabilizaron, tras haberse recuperado el día anterior después de la histórica ola de ventas de la semana pasada. Grandes bancos siguen al alza Trump dijo el lunes que estaba considerando una modificación de los aranceles del 25% decretados a las importaciones de automóviles y piezas de automóviles procedentes de México, Canadá y otros lugares. El anuncio siguió al del viernes de eximir a los teléfonos inteligentes, computadores y otros productos electrónicos de los aranceles «recíprocos» de Trump. El índice paneuropeo STOXX 600 subía un 1% el martes, liderado por el sector de automóviles y piezas, cuyo índice .SXAP se disparó un 2%. El DAX alemán avanzaba un 1% y el índice británico FTSE 100 ganaba un 0.8%. El CAC 40 francés subía solo un 0.2%, lastrado por el sector del lujo tras decepcionantes resultados de LVMH. Los futuros estadounidenses oscilaban entre pérdidas y ganancias tras el avance del lunes en Wall Street, su segunda subida diaria consecutiva por primera vez desde que Trump anunció su plan de aranceles recíprocos el 2 de abril. Los futuros del Nasdaq subían menos de un 0.2% y los del S&P 500 un 0.1%. En Asia, el índice MSCI más amplio de acciones de Asia-Pacífico sin las de Japón subió un 1.1%. El índice japonés Nikkei ganó un 0.8%, con las acciones de empresas automovilísticas como Toyota y el fabricante de piezas de automóviles Denso entre los valores más alcistas. En un recordatorio de que los mercados aún no están fuera de peligro, China ordenó a sus aerolíneas no aceptar más entregas de aviones Boeing, informó Bloomberg News el martes, citando a personas familiarizadas con el asunto. Los bonos del Tesoro de Estados Unidos mantenían la mayor parte de las ganancias del lunes, después de una venta maníaca la semana pasada que llevó al mayor aumento semanal de los costos de endeudamiento en décadas. Los rendimientos de los bonos se mueven de forma inversa a los precios. Este martes, Bank of America registró ingresos récord, por arriba de los estimados. Al igual que otros bancos como Goldman Sachs, BofA capitalizó la volatilidad de los mercados en el primer trimestre del año. Y obtuvo ingresos por negociación de acciones de 2,180 millones de dólares, aun aumento de 17% anual. Además, los ingresos netos por intereses aumentaron 2.9% interanual, hasta los 14,400 millones de dólares, superando el aumento esperado por el mercado de 2.3%. Citi también publico cifras mejor a lo esperado y mantuvo su guía 2025 sin cambios. ]]>

Empresas mexicanas implementan medidas para cuidar el agua

Este martes, Gonzalo Soto y Tzuara De Luna comentan los programas de algunas empresas mexicanas para reducir su consumo de agua, reciclar la que usan y captar agua de lluvia para evitar el impacto que puede causarles el estrés hídrico. Además, te platican sobre otros temas importantes: – México acelera detención y entrega de ‘objetivos’ de EU; van 54 en era Trump – EU impondrá arancel de 21% a jitomates mexicanos desde julio – El nuevo rostro de las oficinas: solo grandes empresas vuelven a lugares prémium – Chirey llega a Santa Lucía para mostrar tecnología y ofrecer autos a militares ]]>

Aranceles recíprocos. Cómo la incertidumbre impacta a nuestro país

A principios de abril, el presidente Donald Trump anunció los detalles de su agenda comercial recíproca, que incluía la imposición de aranceles universales del 10% sobre productos importados de todos los países, así como una tasa de arancel adicional sobre aquellos países con los que Estados Unidos tiene los mayores déficits comerciales. Impacto para nuestro país Algunas recomendaciones para líderes de negocios en México La Orden Ejecutiva establecía que los nuevos aranceles serían emitidos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), la cual otorga al presidente la autoridad para imponer sanciones económicas, controlar activos extranjeros y emprender otras acciones para abordar amenazas a la seguridad nacional, la política exterior o la economía. Este conflicto arancelario global ha provocado una fuerte caída en el mercado estadounidense y generado preocupación entre los economistas; sin embargo, recientemente el gobierno estadounidense ha declarado una pausa de 90 días en la aplicación de estos aranceles. La incertidumbre provocada por estas medidas podría afectar a diversas industrias alrededor del mundo, como la manufactura, la agricultura y la tecnología. A nivel regional, los países latinoamericanos que exportan materias primas —como Brasil y Argentina— podrían experimentar fluctuaciones en sus mercados debido a los cambios en la demanda estadounidense. Cabe señalar que los aranceles universales del 10% no se aplicarán a las importaciones de México, siempre y cuando los bienes exportados cumplan con las reglas de origen establecidas en el Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Esto significa que los productos mexicanos que cumplan con estas regulaciones podrán ingresar al mercado estadounidense sin enfrentar los nuevos aranceles. No obstante, el arancel del 25% sobre el contenido no estadounidense de las autopartes y automóviles que también fue anunciado a inicios de abril sí implica una afectación para nuestro país, incluso para los bienes finales que califican como originarios bajo los términos T-MEC, lo que podría resultar en un aumento de precios y una disminución en la competitividad de los productos mexicanos en el mercado estadounidense. La inquietud generada por estas medidas, aunada a los aranceles impuestos al acero y aluminio en marzo, también podría impactar las decisiones de inversión y producción en el sector automotriz. Si bien nuestro país quedó fuera de los aranceles globales del 10%, sobre los aranceles que no debieran aplicarle bajo el tratado México podría considerar la posibilidad de iniciar los procedimientos que el propio T-MEC establece para la solución de diferencias, e incluso presentar una queja ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por las medidas proteccionistas que violan los acuerdos comerciales internacionales. El panorama comercial alrededor del mundo plantea desafíos para las empresas, más allá de los cambios en la política arancelaria; sin embargo, también ofrece la oportunidad de reconfigurar las estrategias comerciales y fomentar la resiliencia en las industrias que podrían verse más afectadas. Estas son algunas recomendaciones para que los líderes de negocio enfrenten estos retos con confianza y fortalezcan su posición en el mercado global: – Revisar la cadena de suministro para mejorar la eficiencia y reducir costos podría desbloquear alternativas locales o regionales para la producción y el abastecimiento. – Mantener una comunicación abierta y transparente con los socios comerciales fortalecería las relaciones y facilitaría la identificación de oportunidades. – Evaluar la posibilidad de expandirse a nuevos mercados ofrecería oportunidades de crecimiento, especialmente en regiones menos afectadas por los aranceles. – Desarrollar un plan estratégico a largo plazo que contemple diferentes escenarios económicos y comerciales permitirá a las empresas ser más resilientes y adaptarse a futuros cambios en el entorno global. Es un hecho que el conflicto arancelario está modificando las relaciones comerciales en México y el resto del mundo, pero las compañías que adopten un enfoque proactivo para adaptarse a este nuevo entorno podrán capitalizar las oportunidades emergentes. ____ Nota del editor: Manuel Solano es Socio Director para EY México y Socio Director Regional para EY Latinoamérica. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

La convergencia financiera definirá la relación entre los bancos y las fintech

Hace poco leí un informe del BAI, donde se señala que a nivel global el 79% de los millennials abrió una cuenta de forma online. Y el trasfondo no es menor: comisiones más bajas, servicio las 24 horas, los 365 días del año, la transparencia en la información, y la posibilidad de abrir una cuenta de forma más ágil y fácil que en un banco tradicional fueron clave en el crecimiento de las fintech. Pero en este escenario existía otro jugador clave que llevaba años instalado: los bancos, entidades que hasta la llegada de estas startups, su modelo de negocio era todo lo que conocíamos y podíamos llegar a imitar. Sin embargo, cuando comenzó a presentarse una mayor disputa en la principalidad de cuenta a partir de nuevas propuestas de las fintech, los usuarios comenzaron a usar más de una cuenta. En este punto, los bancos entendieron que debían adaptarse a otro tipo de reglas del juego y pensar más “digitalmente”. Actualizaciones en el home banking como el pago de nuevos servicios o la posibilidad de invertir y comprar monedas extranjeras, les permitió atender las exigencias del usuario, recuperando parte del espacio que habían perdido. Esta aceptación e integración, nos habla de un fenómeno denominado “convergencia financiera ”, en donde ambos players se acercan y buscan lograr lo que el otro tiene: en el caso de las fintech es tener acceso a los depósitos de las personas a través de la red de efectivo creada, continuar creciendo, ser reconocidas como instituciones bancarias frente a los diferentes organismos (como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores en México) e integrar a los no bancarizados. En México, ya estamos viendo que compañías como Revolut, Mercado Pago, Nu México, entre otras solicitaron el permiso correspondiente para dar el siguiente paso en la revolución de pagos digitales y navegar este nuevo camino. Por su parte, los bancos aspiran a lograr velocidad y agilidad en el desarrollo de soluciones, crear productos a bajo costo, y conseguir hablarle al cliente de manera más cercana y moderna, siempre poniendo el foco en la experiencia del usuario, un detalle que durante muchos años dejaron de prestarle atención hasta la llegada de las startups financieras. Con esta tendencia que comienza a pisar fuerte, si tuviera que desarrollar una hipótesis de lo que se viene diría que en poco tiempo (incluso ahora se está dando) veremos un mercado en donde las fronteras entre las fintech y los bancos serán difusas, la reconversión de un modelo a otro será moneda corriente y en el que habrá muchos más puntos de contacto, fusiones y trabajo en ecosistema. En síntesis, en la unión está la fuerza para mejorar la oferta de productos, servicios y procesos de bancos y fintech y promover una verdadera inclusión financiera para toda nuestra comunidad. ____ Nota del editor: Tomás Mindlin es CEO de tapi. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Consideraciones críticas en la agenda del Consejo de Administración para 2025

El entorno empresarial es cada vez más complejo, pues presenta nuevos desafíos cada año. Por ejemplo, actualmente estamos siendo testigos de la aparición de diferentes eventos disruptivos y simultáneos, como los cambios políticos en distintos países, las repercusiones de algunas políticas públicas, las interrupciones en las cadenas de suministro, los efectos de la inflación y las variaciones en las tasas de interés, así como la creciente importancia de la ciber resiliencia en un mundo digitalizado. En este contexto, es fundamental reconocer el valioso aporte de las y los integrantes independientes de los consejos de administración, ya que su contribución es esencial para ayudar a las organizaciones a fortalecer su respuesta ante los diversos retos. En específico, estos especialistas no solo son capaces de aportar una visión fresca y profesional, sino también de generar valor a corto, mediano y largo plazo. Por esta razón, las organizaciones deben colaborar estrechamente con todas las personas que componen su Consejo de Administración, definiendo en conjunto las dinámicas y temas prioritarios para 2025. Comencemos por reconocer que la complejidad actual continuará y por lo tanto es necesario reconocer los retos que enfrentarán las organizaciones, tanto aquellos ya identificados como los que puedan surgir, tales como la desinformación, la polarización y los diferentes eventos que generan volatilidad e incertidumbre. Para conseguirlo, es fundamental establecer una interacción frecuente, efectiva y oportuna entre el Consejo y la Alta Dirección, a fin de revisar las estrategias y posibles impactos. En este sentido, las y los integrantes independientes de este importante órgano de gobierno deben fomentar conversaciones que apoyen a la creación de procesos para identificar los sucesos que pueden afectar a la compañía, así como definir estrategias para enfrentarlos. Este año, especialmente, presenta un desafío adicional para México, ya que un cambio en la administración del país conlleva, usualmente, la implementación de nuevas políticas públicas y regulaciones, por lo que los consejos de administración deben apoyar a sus compañías en la definición de sistemas de alerta temprana, además de cuestionar la adopción de tecnologías de la información como herramientas clave que ayuden a garantizar el cumplimiento regulatorio, incluyendo las normativas fiscales. Al respecto, es un hecho que las autoridades están utilizando cada vez más tecnologías para agilizar los procesos fiscales; Perspectivas de la Alta Dirección en México 2025, por ejemplo, señala que las organizaciones planean destinar entre 2% y 10% de sus ingresos en iniciativas de innovación; la mitad (47%) invertirá en inteligencia artificial (IA) e inteligencia artificial generativa (IAGen), lo que convierte este tema en una prioridad para el Consejo de Administración. Por ello, es vital que consejeras y consejeros independientes se familiaricen con los planes de experimentación y despliegue de tecnologías, así como cuestionar cualquier decisión relacionada, a fin de evitar que sus empresas pierdan relevancia en el mercado al no lograr una implementación oportuna. Lo anterior ilustra cómo la adopción de tecnologías emergentes conlleva, además de diversos beneficios, una serie de riesgos significativos que deben gestionarse de manera adecuada, siendo los ataques cibernéticos una de las principales amenazas; dado el incremento identificado en la frecuencia y sofisticación de los ataques, mantenerse alerta es esencial, abordando de forma crítica, puntual y recurrente las implicaciones, así como evaluando la posible incorporación de especialistas independientes capaces de aportar su experiencia en la materia. Prestar atención a los riesgos no solo mitigará pérdidas económicas, sino que también evitará que la reputación de las organizaciones se vea erosionada. Por otro lado, pese a los recientes debates en torno a temas ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG), las expectativas de inversionistas, calificadoras, instituciones financieras, activistas, entidades reguladoras y colaboradores demandan mantenerlos como un punto prioritario en la agenda. El nivel de compromiso que expresan las empresas con estos criterios debe reflejarse desde el Consejo de Administración, así como el apoyo de análisis relacionados. Identificar los riesgos y cuestiones materiales más relevantes en relación con este tipo de temáticas es un ejercicio que cada compañía en particular debe realizar; sin embargo, existen desafíos comunes, tales como el estrés hídrico, la transición energética, el apoyo a comunidades vulnerables y los temas de diversidad, equidad e inclusión (DEI); estos últimos deben abordarse de manera integral, considerando que la organización debe promover diversidad de habilidades, experiencias, edades, industrias, perfiles y pensamiento. Además, es crucial poner especial atención en aquellos programas que fomentan la participación de mujeres en igualdad de condiciones, especialmente en posiciones de Alta Dirección. En resumen, la identificación y gestión de los temas clave en 2025 es una labor que el Consejo de Administración debe realizar en conjunto con consejeras y consejeros independientes, así como con integrantes de la Alta Dirección. Determinar los asuntos más relevantes permitirá desarrollar agendas integrales y mantener una comunicación abierta para atenderlos eficazmente. ____ Nota del editor: Ricardo Delfín es Socio Líder de Clientes y Mercado para KPMG en México y Centroamérica. Síguelo en LinkedIn. Las ideas y opiniones expresadas en este escrito son de quien firma el artículo y no necesariamente representan las ideas y opiniones de KPMG en México. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión. ]]>

Sector financiero. ¿Es el análisis fundamental mejor que el análisis técnico?

La mayoría de los trabajadores del sector financiero, más del sector bursátil, llegamos atraídos por esas hermosas y llamativas gráficas de velas y el monitor de compra y venta que cambia entre verde y rojo con los movimientos del mercado. Y vaya que son hermosas, pero cuando ya estás dentro de ese mundo te dicen “ni veas la gráfica”, te ponen una base de datos con filas y filas de indicadores, con columnas interminables de datos históricos y fórmulas a veces muy complicadas y te dicen “aquí está el verdadero valor”. No significa que pierdas el interés, pero entras en el debate: ¿es el análisis fundamental mejor que el análisis técnico? Es prácticamente indiscutible que las inversiones fundamentales son las verdaderamente redituables en el largo plazo. Formar una cartera de activos con base en sólidos supuestos económicos, proyecciones de tendencia por modelo de negocio y modelos de valuación sofisticados en donde encuentras la generación de valor de una empresa, y que el mercado lo reconozca, es la utopía bursátil. Sin embargo, los clientes nunca están tranquilos con tus argumentos, ellos ven la gráfica y se asustan o se alegran sin entender realmente lo que sucede en el proceso; por lo cual, yo creo que es necesario también ser un analista técnico, acompañando tus fundamentales con indicadores y osciladores para darle al cliente mayor tranquilidad, explicando, con una herramienta visual y fácil de entender, todo lo que refleja la gráfica. Porque cuando ya tenemos nuestros activos seleccionados, que ya hicimos la valuación por un eficiente modelo de flujos descontados y un análisis riesgo-rendimiento con un optimizador ajustado, y presentamos nuestra tesis de inversión, es el momento de voltear a la gráfica. Ya que es en ese momento donde aplicamos el análisis técnico, para detectar simples soportes, resistencias y tendencias, y decidir si es el momento correcto de entrar o no, porque las gráficas cuentan las historias que no siempre nos cuentan en la parte fundamental. Es más fácil explicarle al cliente que nuestra acción estrella está en un canal bajista por un motivo externo, como podría ser la aversión al riesgo por la Guerra en Ucrania o por temas políticos, pero que los fundamentales de la empresa permitirán que respete un soporte clave en un nivel específico, y que tarde o temprano volverá a su valor intrínseco. Por el contrario, si el cliente entró en un activo de alto riesgo y que nosotros vemos una valuación encarecida, el análisis técnico nos permitirá decirle que ese activo alcanzará un techo en determinado nivel, esperando que la tendencia alcista puede agotarse pronto, y que si los fundamentales lo permiten, podríamos recomendar paciencia mientras se da dicha corrección, o por el contrario, evitar una caída más drástica que una corrección. Esos son usos básicos del análisis técnico que acompaña al análisis fundamental. Pero las aplicaciones no terminan ahí, ya que se pueden detectar activos líquidos, ya que es una condición clave para reflejar el sentimiento del mercado. También nos permitirá tomar decisiones rápidas en condiciones de volatilidad, localizar señales de cambios de tendencia, momentos de entrada y salida de activos y correlación entre activos. Cabe aclarar que el análisis técnico no es para todo el mundo, ya que las decisiones de inversión solo con este tipo de análisis son para inversionistas con un perfil agresivo, es decir, que están dispuestos a soportar un mayor nivel de riesgo. Al final del día, creo que como analistas debemos tener ambas herramientas presentes en nuestro día a día, el mundo financiero es muy complejo y entre más herramientas tengas en tu mochila, más fácil será el viaje. ____ Nota del editor: Ariel Méndez Velázquez es analista bursátil en Grupo Financiero B×+, economista de la UNAM y basquetbolista amateur. Nacida en Guanajuato con la visión conservadora, pero adaptándome a la vida centennial. A veces el progreso no se distingue en el día a día, sino hasta que volteas hacia atrás y solo hasta que te enfrentas a un nuevo reto sabrás cuánto te falta por avanzar. Síguela en LinkedIn. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

El catolicismo cede espacio al catolicismo en Latinoamérica

La Iglesia Católica y sus fieles se transformaron en el último siglo. Si en 1910, la mayoría de sus fieles se encontraban en Europa, hacia 2010 la distribución era muy distinta y América, especialmente Latinoamérica, se convirtió en el continente que concentra a la mayor cantidad de creyentes de esta religión. En general, la Iglesia Católica se mantuvo al día con el crecimiento de la población mundial, pero no lo superó. El número de católicos en 2022 era de 1,390 millones de personas, de acuerdo con el anuario Vaticano, que cuenta a las personas que fueron bautizadas. En 1910, Europa era el hogar de alrededor de dos tercios de todos los católicos, y casi nueve de cada diez vivían en Europa (65%) o en América Latina (24%). En 2010, por el contrario, solo alrededor de una cuarta parte de todos los católicos (24%) estaban en Europa. La mayor proporción (39%) estaba en América Latina y el Caribe», indica un informe de Pew Research Center de 2014. Este cambio, se debió, en parte a los cambios demográficos que ocurrieron en mundo. En 1910, Europa representaba el 24% de la población del mundo, mientras que un siglo más tarde solo el 11% de la población vivía en el viejo continente. En cambio. Latinoamérica y el Caribe pasaron de tener el 4% de las habitantes del mundo al 9%. Proporcionalmente, Latinoamérica también es la región con un mayor porcentaje de población católica, pero este disminuyó a lo largo del siglo, pues pasó de 90% en 1910 al 72% en 2010, una tendencia que se acentúo en la última década. Por ejemplo, en los dos países con mayor población católica de la población y del mundo, Brasil y México, el porcentaje de sus habitantes que se identifican como católicos cayó en la última década. De acuerdo con el último Censo de Población y Vivienda en México, levantado en 2020, un 77% de los mexicanos se identifican como católico, contra el 83% que lo hacía en 2020. En Brasil, el cambio es más dramático, pues los católicos pasaron de ser el 65% de la población en 2010 a solo el 50% en 2020. De acuerdo con estimaciones de experto en demografía José Eustáquio Alves, esta religión dejará de ser mayoritaria en el gigante sudamericano en los próximos años. “El Vaticano está perdiendo el mayor país católico del mundo: es una pérdida enorme, irreversible”, dijo el investigador a The Wall Street Journal. Menos católicos, más evangélicos En ambos países, las iglesias evangélicas protestantes tienen una presencia cada vez más grande. En Brasil, el crecimiento de la práctica de esta fe aumentó casi exponencialmente en la última década. De acuerdo con una encuesta de Datafolha, un 31% de la población en Brasil es feligrés de alguna iglesia evangélica. En 1980, solo representaban al 7% de la población. «La Iglesia está muy afectada por el clericalismo y los sacerdotes están alejados de los fieles. Los templos evangélicos están más cerca, tienen un proceso muy rápido de formación de pastores y tienen un discurso más acorde con el «espíritu del capitalismo’», dijo Alves en entrevista con Infobae. También en México, las iglesias evangélicas protestantes evolucionaron de manera importante en años recientes Las personas que declararon pertenecer a iglesias protestantes y evangélicas pasaron del 3.2 % en 1980 a 7.3 en 2000 y a 11.2 en 2020, de acuerdo con los datos del Censo. El crecimiento de esta religión se observó principalmente en el suroreste del país. Chiapas (32.5 %), Tabasco (27.1 %), Campeche (24.3 %) y Quintana Roo (20.9 %) son los estados con mayor proporción de población evangélica. En los dos países, también aumenta el número de personas que no practican alguna religión. De acuerdo con una encuesta del Pew Center publicada en marzo de este año, el número de personas que fueron criadas cristianas, pero que cambiaron la religión fue de 18% en México y 17% en Brasil. Los datos muestran, además, que la mayoría de las personas cristianas que dejaron la religión no practican alguna otra fe. ]]>