Si estás dado de alta en la modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social ( IMSS ) y cuentas con una cuenta bancaria en HSBC , un nuevo mecanismo podría facilitar tus pagos bimestrales. Esta modalidad permite seguir cotizando al Seguro Social tras dejar un empleo formal, con el fin de mejorar tu historial de cotización y garantizar acceso a servicios médicos al pensionarte. El nuevo proceso forma parte de una estrategia del IMSS para dar certeza y orden a quienes usan esta modalidad. Además, se han establecido medidas de supervisión para revisar reingresos, salarios registrados y semanas cotizadas, según lo explicó Eduardo Alcaraz Prous, titular de la Unidad de Incorporación al Seguro Social en un comunicado difundido en los sitios oficiales de la dependencia. Nuevo mecanismo de pago bancario para clientes HSBC afiliados en Modalidad 40 Supervisión bimestral y validación de datos para evitar errores o fraudes Requisitos y condiciones para cotizar bajo la Modalidad 40 del IMSS El IMSS habilitó una nueva vía de pago a través del banco HSBC, lo que permitirá a personas aseguradas bajo la Modalidad 40 realizar sus aportaciones con mayor seguridad y claridad. De acuerdo con Carolina Griselda Cisneros Prado, titular de la Coordinación de Afiliación del instituto, este sistema “permite la dispersión referenciada de los pagos y da certeza de que éstos se verán reflejados de manera oportuna y correcta en las cuentas individuales”. El cambio aplica tanto para personas con cuenta en HSBC como para quienes usan otros bancos, y buscan optimizar los procesos al interior del IMSS. Según Alcaraz Prous, se han habilitado nuevas medidas para que quienes desean afiliarse con este mecanismo, conozcan el proceso para hacerlo. Este nuevo canal bancario promete mejorar los tiempos de validación, así como mayor control a quienes voluntariamente desean continuar su cotización para acceder a una pensión bajo el Régimen Obligatorio. El IMSS implementó una supervisión bimestral por parte de las Jefaturas de Servicio de Afiliación y Cobranza en todas las subdelegaciones del país. Esta revisión incluye la validación de solicitudes de reingreso por falta de pago, revisión de salarios registrados y correcto reflejo de semanas cotizadas. Alcaraz Prous advirtió sobre desinformación que circula en redes sociales, donde se afirma que al pagar esta modalidad es posible obtener pensiones por encima de los 60,000 pesos mensuales, lo cual no aplica para todos los casos. La Modalidad 40 está diseñada para personas que ya no tienen un empleo formal pero desean seguir cotizando de forma voluntaria. Los requisitos incluyen no tener aseguramiento vigente como trabajador subordinado, contar con al menos 52 semanas cotizadas en los últimos cinco años y cubrir el pago con base en el último salario de cotización o superior, sin exceder 25 UMA. Si una persona quiere recibir una pensión elevada, debe estar dentro del Régimen 73, lo que significa haber comenzado a trabajar antes del 1 de julio de 1997. También debe tener al menos 500 semanas cotizadas y para tener una pensión superior a los 30,000 y 40,000 pesos necesitas tener más de 2,000 semanas, lo cual son muchos años. El IMSS indicó que los trámites de inscripción pueden consultarse en el portal oficial del Catálogo Nacional de la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (CONAMER), en el sitio: https://catalogonacional.gob.mx/FichaTramite?traHomoclave=IMSS-02-007. ]]>

La revisión del T-MEC llegará antes de lo previsto y con una prioridad clara sobre la mesa: las condiciones laborales en la industria automotriz mexicana . Este componente se perfila como uno de los temas más sensibles del proceso. Y la presión no provendrá únicamente de los gobiernos de Estados Unidos y Canadá, sino también de los sindicatos estadounidenses, que han convertido al tratado en una herramienta para impulsar transformaciones estructurales en el modelo laboral mexicano. Cuando el T-MEC sustituyó al TLCAN en 2020, no solo reconfiguró reglas comerciales. También trajo una transformación de fondo en la manera en que se abordan los derechos laborales. A través del capítulo 23, el tratado obliga a las tres partes a respetar los principios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo, como la libertad de asociación, la negociación colectiva y la eliminación del trabajo forzoso y del trabajo infantil. Pero lo más innovador —y polémico— fue el Anexo 23-A, que impone compromisos específicos a México para garantizar que los trabajadores puedan elegir libremente a sus representantes sindicales y votar democráticamente sus contratos colectivos. Este último anexo fue negociado bajo fuerte presión de Estados Unidos, con el objetivo de corregir una asimetría histórica: mientras las plantas mexicanas ofrecían bajos costos laborales y sindicatos “blancos” que pactaban sin consultar a los trabajadores, sus pares estadounidenses enfrentaban mayores exigencias sindicales y salariales. El nuevo esquema pretendía equilibrar el terreno de juego. Para lograrlo, se incluyó también un Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida, que permite a Washington intervenir directamente en casos donde se sospeche la negación de derechos laborales en una empresa mexicana. Desde entonces, este mecanismo ha sido activado más de 30 veces, y en su mayoría los casos han estado ligados al sector automotriz. “El 90% de las querellas que ha levantado Estados Unidos, específicamente el Departamento de Comercio (USTR), han sido del sector automotor. Entonces seguramente va a ser un tema fundamental a tratar en la revisión o negociación del tema”, explica Alberto Bustamante, director general de la Agencia Nacional de Proveedores del Sector Automotriz. La industria automotriz no es un objetivo aleatorio. Es el corazón exportador de México y una pieza estratégica del T-MEC. Las reglas de origen del tratado establecen que, para gozar de acceso preferencial, los vehículos deben tener entre un 40 y 45% de contenido producido por trabajadores que ganen al menos 16 dólares por hora. En la práctica, el resultado ha sido ambiguo. Si bien algunas elecciones sindicales se han realizado bajo nuevas reglas y ciertos contratos colectivos han sido renegociados, las brechas salariales persisten. “Estos temas los puso sobre la mesa en 2018 y 2019. Poco a poquito han avanzado, pero no se ha logrado. Lo que sí creo, que va a pasar ahora en esta renegociación del T-MEC, es que Estados Unidos va a insistir en cerrar la brecha salarial con México”, señala Eric Ramírez, director para América Latina y el Caribe de la consultora Urban Science. Y la brecha es profunda. Mientras en Estados Unidos el salario promedio en la industria automotriz ronda los 16 dólares por hora, en México sigue anclado cerca de los tres dólares. Esta diferencia ha alimentado el discurso proteccionista de sindicatos como el United Auto Workers (UAW) y de legisladores estadounidenses, que reclaman más acciones para impedir lo que consideran una “competencia desleal”. En este contexto, el capítulo laboral del T-MEC ya no es una cláusula más del acuerdo: se ha convertido en un instrumento político. La administración de Donald Trump, de regreso en la Casa Blanca, ha retomado el discurso de vigilancia laboral, no solo como defensa de los empleos estadounidenses, sino como un símbolo de soberanía económica. Y México, en medio del reacomodo, tendrá que jugar con extremo cuidado para no poner en riesgo su acceso al mercado más importante del mundo. Aunque no hay una fecha formalmente establecida por los gobiernos, actores del sector privado estiman que la revisión del T-MEC podría arrancar entre septiembre y octubre. “Veo que sí hay espacio para que el tema laboral sea preponderante, pero cómo se va a llevar, esa es la gran incógnita. Para mí lo que se está planteando es establecer condiciones de remuneración que se cumplan y las condiciones laborales esencialmente, es decir, que haya un piso parejo para los tres países”, advierte Willebaldo Gómez, doctor en economía y especialista en temas laborales. Las empresas temen que un endurecimiento de las cláusulas laborales o una expansión del Mecanismo de Respuesta Rápida a nuevas áreas —como las baterías o los vehículos eléctricos— pueda disuadir futuras inversiones o aumentar la presión sobre operaciones existentes. Al mismo tiempo, los defensores del nuevo modelo argumentan que una transición laboral justa podría fortalecer el tejido social y la productividad. México ha intentado ponerse al día. La reforma laboral aprobada en 2019 fue clave para desmontar el viejo modelo corporativo y abrir paso a elecciones sindicales más libres. Sin embargo, los casos recientes demuestran que aún hay resistencia en muchas plantas y que los cambios son lentos. Las denuncias que llegan a la USTR siguen mostrando esquemas de intimidación, firmas de contratos sin consulta y obstáculos al voto libre. Para el gobierno mexicano, el reto es doble: conservar la competitividad que ha hecho del país un nodo clave de manufactura regional, y al mismo tiempo cumplir con los compromisos laborales sin caer en simulaciones. Por lo pronto, los especialistas consultados coinciden en que el equilibrio no será sencillo, sobre todo si la revisión del T-MEC deriva en nuevas exigencias o en mecanismos automáticos de sanción. ]]>

La represión creciente del presidente Donald Trump contra las universidades de élite provoca que muchos estudiantes internacionales desistan de estudiar en Estados Unidos y genera ansiedad entre los alumnos ya matriculados. La campaña contra las universidades que, de acuerdo con el presidente republicano, obstaculizan la ejecución de su agenda populista «Make America Great Again» (Hagamos a Estados Unidos grande otra vez), pone en riesgo la continuación de muchos de los cerca de un millón de estudiantes extranjeros en el país. Sueños en pausa Trump busca prohibir a la Universidad de Harvard acoger a estudiantes extranjeros en una medida que un juez suspendió. La administración también detuvo con vistas a su deportación a estudiantes extranjeros, revocó el visado de otros y más recientemente, suspendió de forma generalizada la tramitación de visados de estudiante. Mariana Ramírez, una fotoperiodista mexicana, es una de las afectadas por esta última medidas. La semana pasada, le fue otorgada una beca que cubría el total de la matrícula para cursar un programa de fotografía documental en una escuela en Nueva York. La fotógrafa, quien pidió no usar su nombre real por cuestiones de seguridad, explicó que muchos estudiantes que son aceptados en el mismo programa que ella suelen cursar sus estudios uno o dos años después de ser aceptados, para reunir el dinero necesario para cubrir la matrícula, que es de 37,000 dólares (740,000 pesos mexicanos). Ella postuló a una beca que se da a estudiantes latinoamericanos para cubrir la totalidad de la matricula. Inicialmente no se quedó con este apoyo. “Me escribieron para decirme que estaba en segundo lugar de los postulantes. No me dieron la beca completa, pero subieron mucho el apoyo que había recibido originalmente. De 5,000 dólares me pasaron a 12,500”, dijo. Más un apoyo de 10,000 dólares que todos los postulantes latinoamericanos recibieron, ella solo deberá costear 15,000 dólares (300,000 pesos mexicanos). Sin embargo, una semana más tarde, poco después de que se diera a conocer la noticia de la suspensión de las entrevistas para visas de estudiante, el ganador original de la beca renunció al apoyo. Ramírez dice que no sabe la razón exacta por la que su compañero decidió no estudiar este año en Nueva York, pero comenta que en los grupos de chat en lo que está, se hacen comentarios nerviosos sobre las medidas de Trump. Mariana cuenta que no inició aún sus trámites de visado, pues espera recibir las traducciones oficiales de los estados de cuenta bancarios que acrediten su solvencia económica necesaria para cursar sus estudios y enviarlos a la universidad, que ya con ello, le enviará la forma I-20 necesaria para comenzar el trámite migratorio. “Confío en que, justo en este tiempo mientras termino mis trámites, emitan los nuevos requerimientos para obtener la visa de estudiante», indica Ramírez. También espera, que como en otras de sus medidas más polémicas, Trump dé marcha atrás por la presión pública. Para la fotógrafa otra fuente importante de preocupación es su activismo a favor de Palestina, pues sabe que el gobierno de Trump lanzó una ofensiva contra los estudiantes que participaron en las protestas contra la guerra en Gaza de 2024. “Me siento triste a que te obliguen a no posicionarte políticamente”, dice. Afirma que piensa en un plan de acción, pues aunque le duele ocultar una causa que considera importante, tampoco quiere perder esta oportunidad. “Me pesa pensarlo, esconderme, he crecido con la libertad de tomar una posición política, pero también tengo un sueño que quiero cuidar”, dijo. En caso de que su visa sea rechazada, indica que aún tendría otras oportunidades para estudiar en la escuela en Nueva York, pues su cupo está reservado, pero debería renunciar a la beca, por lo que prefiere intentarlo. Además, dice, nada le garantiza que en uno o dos años la situación no será peor. Tristeza, enojo y ansiedad Para los estudiantes que ya residen en Estados Unidos, la situación sobre su futuro académico no es menos incierta. Un estudiante mexicano del doctorado en Historia de la Universidad Estatal de Nueva York, quien pidió dar su testimonio en condición de anonimato, explica que teme que su visa de estudiante pueda ser revocada pronto, pues recibió hace poco una advertencia. “Acabo de tener que cerrar mi cuenta de Twitter porque me mandaron un mensaje del área migratoria de mi universidad, del área de estudiantes internacionales, diciendo que soy un potencial objetivo de las revocaciones de visa por mi perfil muy público”, indica. Recordó que las autoridades migratorias revocaron hace poco la visa de una compañera suya por tener un “encuentro con la ley”, después de recibir una infracción por manejar bajo la influencia del alcohol. El estudiante mexicano contó que una tarde en un bar, un ciudadano estadounidense lo acorraló con preguntas sobre su estatus migratorio. “Yo le decía que solo era estudiante y que no quería problemas. Por suerte el personal del bar me lo quitó de encima, pero me empezó a decir ‘Fucking illegal, go back to your country’”, relató. El alumno de la Universidad Estatal de Nueva York dijo que le preocupa este tipo de incidentes, ya que los estudiantes extranjeros eran, hasta hace no mucho tiempo, el grupo de migrantes más respetados. El que él y otros conocidos suyos reciban este tipo de insultos le parece el síntoma de un aumento grave en el nacionalismo blanco en Estados Unidos. Este estudiante indicó que busca quedarse en Estados Unidos hasta el final de su programa de doctorado, pero que en caso de que su visa sea revocada regresará a México para intentar acabar sus estudios a la distancia, un plan que la universidad en la que estudia prepara, o buscar revalidar sus estudios en alguna institución mexicana. Para este estudiante, la situación le causa tristeza por sus amigos que ya fueron deportados o que temen por la expulsión de sus seres queridos, enojo por no defenderse como quisiera de ataques como el que sufrió en el bar por temor a tener encuentros con la autoridad, y ansiedad de perder

El peso mexicano se depreciaba el martes debido a la cautela de los inversionistas después de que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) rebajó las perspectivas de crecimiento económico global debido a las erráticas políticas comerciales estadounidenses. Precio del dólar a peso mexicano El tipo de cambio cotiza en 19.25 pesos por dólar, con una pérdida de un 0.36% en comparación con el precio de cierre del lunes, cuando la divisa emergente avanzó más de 1%, según registros del Banco de México. La economía global está en camino de desacelerarse del 3.3% del año pasado a un 2.9% en 2025 y 2026, informó la OCDE, que recortó sus estimaciones de marzo que preveían un crecimiento del 3.1% este año y del 3.0% el próximo año. La atención de los inversores estaba dirigida además a una llamada entre Donald Trump y el líder chino, Xi Jinping, prevista probablemente para esta semana, después de que el mandatario estadounidense acusara a Beijing de violar un acuerdo sobre aranceles. Para hoy estimamos un rango de fluctuación entre 19.20 y 19.28 pesos por dólar, señaló Monex en un análisis, donde agregó que el peso mexicano pierde fortaleza y se posiciona en el octavo lugar dentro de las monedas de países emergentes que presentan mayores pérdidas frente al dólar. Con información de Reuters ]]>

Si cotizas en Modalidad 40 y usas HSBC, esta nueva modalidad de pago te interesa

Si estás dado de alta en la modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social ( IMSS ) y cuentas con una cuenta bancaria en HSBC , un nuevo mecanismo podría facilitar tus pagos bimestrales. Esta modalidad permite seguir cotizando al Seguro Social tras dejar un empleo formal, con el fin de mejorar tu historial de cotización y garantizar acceso a servicios médicos al pensionarte. El nuevo proceso forma parte de una estrategia del IMSS para dar certeza y orden a quienes usan esta modalidad. Además, se han establecido medidas de supervisión para revisar reingresos, salarios registrados y semanas cotizadas, según lo explicó Eduardo Alcaraz Prous, titular de la Unidad de Incorporación al Seguro Social en un comunicado difundido en los sitios oficiales de la dependencia. Nuevo mecanismo de pago bancario para clientes HSBC afiliados en Modalidad 40 Supervisión bimestral y validación de datos para evitar errores o fraudes Requisitos y condiciones para cotizar bajo la Modalidad 40 del IMSS El IMSS habilitó una nueva vía de pago a través del banco HSBC, lo que permitirá a personas aseguradas bajo la Modalidad 40 realizar sus aportaciones con mayor seguridad y claridad. De acuerdo con Carolina Griselda Cisneros Prado, titular de la Coordinación de Afiliación del instituto, este sistema “permite la dispersión referenciada de los pagos y da certeza de que éstos se verán reflejados de manera oportuna y correcta en las cuentas individuales”. El cambio aplica tanto para personas con cuenta en HSBC como para quienes usan otros bancos, y buscan optimizar los procesos al interior del IMSS. Según Alcaraz Prous, se han habilitado nuevas medidas para que quienes desean afiliarse con este mecanismo, conozcan el proceso para hacerlo. Este nuevo canal bancario promete mejorar los tiempos de validación, así como mayor control a quienes voluntariamente desean continuar su cotización para acceder a una pensión bajo el Régimen Obligatorio. El IMSS implementó una supervisión bimestral por parte de las Jefaturas de Servicio de Afiliación y Cobranza en todas las subdelegaciones del país. Esta revisión incluye la validación de solicitudes de reingreso por falta de pago, revisión de salarios registrados y correcto reflejo de semanas cotizadas. Alcaraz Prous advirtió sobre desinformación que circula en redes sociales, donde se afirma que al pagar esta modalidad es posible obtener pensiones por encima de los 60,000 pesos mensuales, lo cual no aplica para todos los casos. La Modalidad 40 está diseñada para personas que ya no tienen un empleo formal pero desean seguir cotizando de forma voluntaria. Los requisitos incluyen no tener aseguramiento vigente como trabajador subordinado, contar con al menos 52 semanas cotizadas en los últimos cinco años y cubrir el pago con base en el último salario de cotización o superior, sin exceder 25 UMA. Si una persona quiere recibir una pensión elevada, debe estar dentro del Régimen 73, lo que significa haber comenzado a trabajar antes del 1 de julio de 1997. También debe tener al menos 500 semanas cotizadas y para tener una pensión superior a los 30,000 y 40,000 pesos necesitas tener más de 2,000 semanas, lo cual son muchos años. El IMSS indicó que los trámites de inscripción pueden consultarse en el portal oficial del Catálogo Nacional de la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (CONAMER), en el sitio: https://catalogonacional.gob.mx/FichaTramite?traHomoclave=IMSS-02-007. ]]>

Revisión del T-MEC pone bajo la lupa las condiciones laborales en automotrices

La revisión del T-MEC llegará antes de lo previsto y con una prioridad clara sobre la mesa: las condiciones laborales en la industria automotriz mexicana . Este componente se perfila como uno de los temas más sensibles del proceso. Y la presión no provendrá únicamente de los gobiernos de Estados Unidos y Canadá, sino también de los sindicatos estadounidenses, que han convertido al tratado en una herramienta para impulsar transformaciones estructurales en el modelo laboral mexicano. Cuando el T-MEC sustituyó al TLCAN en 2020, no solo reconfiguró reglas comerciales. También trajo una transformación de fondo en la manera en que se abordan los derechos laborales. A través del capítulo 23, el tratado obliga a las tres partes a respetar los principios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo, como la libertad de asociación, la negociación colectiva y la eliminación del trabajo forzoso y del trabajo infantil. Pero lo más innovador —y polémico— fue el Anexo 23-A, que impone compromisos específicos a México para garantizar que los trabajadores puedan elegir libremente a sus representantes sindicales y votar democráticamente sus contratos colectivos. Este último anexo fue negociado bajo fuerte presión de Estados Unidos, con el objetivo de corregir una asimetría histórica: mientras las plantas mexicanas ofrecían bajos costos laborales y sindicatos “blancos” que pactaban sin consultar a los trabajadores, sus pares estadounidenses enfrentaban mayores exigencias sindicales y salariales. El nuevo esquema pretendía equilibrar el terreno de juego. Para lograrlo, se incluyó también un Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida, que permite a Washington intervenir directamente en casos donde se sospeche la negación de derechos laborales en una empresa mexicana. Desde entonces, este mecanismo ha sido activado más de 30 veces, y en su mayoría los casos han estado ligados al sector automotriz. “El 90% de las querellas que ha levantado Estados Unidos, específicamente el Departamento de Comercio (USTR), han sido del sector automotor. Entonces seguramente va a ser un tema fundamental a tratar en la revisión o negociación del tema”, explica Alberto Bustamante, director general de la Agencia Nacional de Proveedores del Sector Automotriz. La industria automotriz no es un objetivo aleatorio. Es el corazón exportador de México y una pieza estratégica del T-MEC. Las reglas de origen del tratado establecen que, para gozar de acceso preferencial, los vehículos deben tener entre un 40 y 45% de contenido producido por trabajadores que ganen al menos 16 dólares por hora. En la práctica, el resultado ha sido ambiguo. Si bien algunas elecciones sindicales se han realizado bajo nuevas reglas y ciertos contratos colectivos han sido renegociados, las brechas salariales persisten. “Estos temas los puso sobre la mesa en 2018 y 2019. Poco a poquito han avanzado, pero no se ha logrado. Lo que sí creo, que va a pasar ahora en esta renegociación del T-MEC, es que Estados Unidos va a insistir en cerrar la brecha salarial con México”, señala Eric Ramírez, director para América Latina y el Caribe de la consultora Urban Science. Y la brecha es profunda. Mientras en Estados Unidos el salario promedio en la industria automotriz ronda los 16 dólares por hora, en México sigue anclado cerca de los tres dólares. Esta diferencia ha alimentado el discurso proteccionista de sindicatos como el United Auto Workers (UAW) y de legisladores estadounidenses, que reclaman más acciones para impedir lo que consideran una “competencia desleal”. En este contexto, el capítulo laboral del T-MEC ya no es una cláusula más del acuerdo: se ha convertido en un instrumento político. La administración de Donald Trump, de regreso en la Casa Blanca, ha retomado el discurso de vigilancia laboral, no solo como defensa de los empleos estadounidenses, sino como un símbolo de soberanía económica. Y México, en medio del reacomodo, tendrá que jugar con extremo cuidado para no poner en riesgo su acceso al mercado más importante del mundo. Aunque no hay una fecha formalmente establecida por los gobiernos, actores del sector privado estiman que la revisión del T-MEC podría arrancar entre septiembre y octubre. “Veo que sí hay espacio para que el tema laboral sea preponderante, pero cómo se va a llevar, esa es la gran incógnita. Para mí lo que se está planteando es establecer condiciones de remuneración que se cumplan y las condiciones laborales esencialmente, es decir, que haya un piso parejo para los tres países”, advierte Willebaldo Gómez, doctor en economía y especialista en temas laborales. Las empresas temen que un endurecimiento de las cláusulas laborales o una expansión del Mecanismo de Respuesta Rápida a nuevas áreas —como las baterías o los vehículos eléctricos— pueda disuadir futuras inversiones o aumentar la presión sobre operaciones existentes. Al mismo tiempo, los defensores del nuevo modelo argumentan que una transición laboral justa podría fortalecer el tejido social y la productividad. México ha intentado ponerse al día. La reforma laboral aprobada en 2019 fue clave para desmontar el viejo modelo corporativo y abrir paso a elecciones sindicales más libres. Sin embargo, los casos recientes demuestran que aún hay resistencia en muchas plantas y que los cambios son lentos. Las denuncias que llegan a la USTR siguen mostrando esquemas de intimidación, firmas de contratos sin consulta y obstáculos al voto libre. Para el gobierno mexicano, el reto es doble: conservar la competitividad que ha hecho del país un nodo clave de manufactura regional, y al mismo tiempo cumplir con los compromisos laborales sin caer en simulaciones. Por lo pronto, los especialistas consultados coinciden en que el equilibrio no será sencillo, sobre todo si la revisión del T-MEC deriva en nuevas exigencias o en mecanismos automáticos de sanción. ]]>

Las medidas de Trump hunden a los estudiantes extranjeros en la incertidumbre

La represión creciente del presidente Donald Trump contra las universidades de élite provoca que muchos estudiantes internacionales desistan de estudiar en Estados Unidos y genera ansiedad entre los alumnos ya matriculados. La campaña contra las universidades que, de acuerdo con el presidente republicano, obstaculizan la ejecución de su agenda populista «Make America Great Again» (Hagamos a Estados Unidos grande otra vez), pone en riesgo la continuación de muchos de los cerca de un millón de estudiantes extranjeros en el país. Sueños en pausa Trump busca prohibir a la Universidad de Harvard acoger a estudiantes extranjeros en una medida que un juez suspendió. La administración también detuvo con vistas a su deportación a estudiantes extranjeros, revocó el visado de otros y más recientemente, suspendió de forma generalizada la tramitación de visados de estudiante. Mariana Ramírez, una fotoperiodista mexicana, es una de las afectadas por esta última medidas. La semana pasada, le fue otorgada una beca que cubría el total de la matrícula para cursar un programa de fotografía documental en una escuela en Nueva York. La fotógrafa, quien pidió no usar su nombre real por cuestiones de seguridad, explicó que muchos estudiantes que son aceptados en el mismo programa que ella suelen cursar sus estudios uno o dos años después de ser aceptados, para reunir el dinero necesario para cubrir la matrícula, que es de 37,000 dólares (740,000 pesos mexicanos). Ella postuló a una beca que se da a estudiantes latinoamericanos para cubrir la totalidad de la matricula. Inicialmente no se quedó con este apoyo. “Me escribieron para decirme que estaba en segundo lugar de los postulantes. No me dieron la beca completa, pero subieron mucho el apoyo que había recibido originalmente. De 5,000 dólares me pasaron a 12,500”, dijo. Más un apoyo de 10,000 dólares que todos los postulantes latinoamericanos recibieron, ella solo deberá costear 15,000 dólares (300,000 pesos mexicanos). Sin embargo, una semana más tarde, poco después de que se diera a conocer la noticia de la suspensión de las entrevistas para visas de estudiante, el ganador original de la beca renunció al apoyo. Ramírez dice que no sabe la razón exacta por la que su compañero decidió no estudiar este año en Nueva York, pero comenta que en los grupos de chat en lo que está, se hacen comentarios nerviosos sobre las medidas de Trump. Mariana cuenta que no inició aún sus trámites de visado, pues espera recibir las traducciones oficiales de los estados de cuenta bancarios que acrediten su solvencia económica necesaria para cursar sus estudios y enviarlos a la universidad, que ya con ello, le enviará la forma I-20 necesaria para comenzar el trámite migratorio. “Confío en que, justo en este tiempo mientras termino mis trámites, emitan los nuevos requerimientos para obtener la visa de estudiante», indica Ramírez. También espera, que como en otras de sus medidas más polémicas, Trump dé marcha atrás por la presión pública. Para la fotógrafa otra fuente importante de preocupación es su activismo a favor de Palestina, pues sabe que el gobierno de Trump lanzó una ofensiva contra los estudiantes que participaron en las protestas contra la guerra en Gaza de 2024. “Me siento triste a que te obliguen a no posicionarte políticamente”, dice. Afirma que piensa en un plan de acción, pues aunque le duele ocultar una causa que considera importante, tampoco quiere perder esta oportunidad. “Me pesa pensarlo, esconderme, he crecido con la libertad de tomar una posición política, pero también tengo un sueño que quiero cuidar”, dijo. En caso de que su visa sea rechazada, indica que aún tendría otras oportunidades para estudiar en la escuela en Nueva York, pues su cupo está reservado, pero debería renunciar a la beca, por lo que prefiere intentarlo. Además, dice, nada le garantiza que en uno o dos años la situación no será peor. Tristeza, enojo y ansiedad Para los estudiantes que ya residen en Estados Unidos, la situación sobre su futuro académico no es menos incierta. Un estudiante mexicano del doctorado en Historia de la Universidad Estatal de Nueva York, quien pidió dar su testimonio en condición de anonimato, explica que teme que su visa de estudiante pueda ser revocada pronto, pues recibió hace poco una advertencia. “Acabo de tener que cerrar mi cuenta de Twitter porque me mandaron un mensaje del área migratoria de mi universidad, del área de estudiantes internacionales, diciendo que soy un potencial objetivo de las revocaciones de visa por mi perfil muy público”, indica. Recordó que las autoridades migratorias revocaron hace poco la visa de una compañera suya por tener un “encuentro con la ley”, después de recibir una infracción por manejar bajo la influencia del alcohol. El estudiante mexicano contó que una tarde en un bar, un ciudadano estadounidense lo acorraló con preguntas sobre su estatus migratorio. “Yo le decía que solo era estudiante y que no quería problemas. Por suerte el personal del bar me lo quitó de encima, pero me empezó a decir ‘Fucking illegal, go back to your country’”, relató. El alumno de la Universidad Estatal de Nueva York dijo que le preocupa este tipo de incidentes, ya que los estudiantes extranjeros eran, hasta hace no mucho tiempo, el grupo de migrantes más respetados. El que él y otros conocidos suyos reciban este tipo de insultos le parece el síntoma de un aumento grave en el nacionalismo blanco en Estados Unidos. Este estudiante indicó que busca quedarse en Estados Unidos hasta el final de su programa de doctorado, pero que en caso de que su visa sea revocada regresará a México para intentar acabar sus estudios a la distancia, un plan que la universidad en la que estudia prepara, o buscar revalidar sus estudios en alguna institución mexicana. Para este estudiante, la situación le causa tristeza por sus amigos que ya fueron deportados o que temen por la expulsión de sus seres queridos, enojo por no defenderse como quisiera de ataques como el que sufrió en el bar por temor a tener encuentros con la autoridad, y ansiedad de perder

El peso mexicano retrocede por temor al impacto de los aranceles de Trump

El peso mexicano se depreciaba el martes debido a la cautela de los inversionistas después de que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) rebajó las perspectivas de crecimiento económico global debido a las erráticas políticas comerciales estadounidenses. Precio del dólar a peso mexicano El tipo de cambio cotiza en 19.25 pesos por dólar, con una pérdida de un 0.36% en comparación con el precio de cierre del lunes, cuando la divisa emergente avanzó más de 1%, según registros del Banco de México. La economía global está en camino de desacelerarse del 3.3% del año pasado a un 2.9% en 2025 y 2026, informó la OCDE, que recortó sus estimaciones de marzo que preveían un crecimiento del 3.1% este año y del 3.0% el próximo año. La atención de los inversores estaba dirigida además a una llamada entre Donald Trump y el líder chino, Xi Jinping, prevista probablemente para esta semana, después de que el mandatario estadounidense acusara a Beijing de violar un acuerdo sobre aranceles. Para hoy estimamos un rango de fluctuación entre 19.20 y 19.28 pesos por dólar, señaló Monex en un análisis, donde agregó que el peso mexicano pierde fortaleza y se posiciona en el octavo lugar dentro de las monedas de países emergentes que presentan mayores pérdidas frente al dólar. Con información de Reuters ]]>

La planta principal de Volkswagen en Wolfsburgo, Alemania, se encamina a una transformación a partir de 2027. Con la mira puesta en una producción completamente eléctrica, el fabricante alemán se prepara para una reestructuración operativa que podría incluir la implementación temporal de una semana laboral de cuatro días, según informó Daniela Cavallo, jefa del comité de empresa, en un mensaje dirigido a los trabajadores. Cavallo, quien ha sido una de las figuras clave en las negociaciones laborales y de eficiencia con la dirección del grupo, señaló que este ajuste sería una medida transitoria durante el periodo de cambio en la línea de producción, derivado de la salida progresiva de modelos con motor de combustión interna. “A partir de 2027, una semana temporal de cuatro días no es un escenario descabellado”, dijo la representante sindical, al tiempo que instó a los trabajadores a tomar turnos adicionales en los próximos años para equilibrar las horas laborales que podrían reducirse durante la fase de transición. Cae producción de Golf térmico Un giro hacia la electrificación El acuerdo alcanzado en diciembre de 2024 entre Volkswagen y los sindicatos alemanes contempló una redistribución de su capacidad industrial. Una de las decisiones más relevantes fue el traslado de la producción del Golf con motor térmico —uno de los modelos más emblemáticos del grupo— desde Wolfsburgo hacia su planta en México, lo que ha generado incertidumbre entre los empleados de la sede central en Alemania. Sin embargo, Cavallo intentó ofrecer certezas. Aseguró que Wolfsburgo no perderá su papel estratégico dentro del conglomerado, ya que se prepara para albergar la producción del Golf eléctrico y de un sucesor del SUV compacto T-Roc, con cronogramas estimados hacia finales de la década. Estos planes buscan apuntalar el futuro de la planta, en momentos en que la demanda de vehículos con motores de combustión interna sigue cayendo en Europa. “La tendencia es un declive imparable (…) ¡El Golf debe irse a México! Tarde o temprano. De lo contrario, nuestra planta acabará encontrándose al final de estas estadísticas que acabo de mostrar”, afirmó Cavallo en una intervención publicada en la intranet corporativa y reproducida por Reuters. El comité de empresa difundió un gráfico que refleja esta caída: de más de un millón de unidades del Golf producidas en 2015, la cifra se ha reducido a poco más de 300,000 en 2024, y se prevé que apenas se fabriquen 250,000 unidades este año. Frente a este panorama, los sindicatos accedieron a un uso mínimo de la capacidad productiva durante el periodo de transición, lo que implica aceptar fases con menor carga laboral. Esta decisión, respaldada por una política de redistribución de turnos y ajustes salariales, forma parte del esfuerzo conjunto por sostener el empleo en la planta sin frenar la transformación industrial. El giro hacia la electrificación responde no solo a objetivos climáticos, sino también a la urgencia de mantener la competitividad frente a fabricantes chinos y estadounidenses, cuyas plataformas eléctricas están ganando terreno rápidamente. Wolfsburgo, cuna del grupo automotor más grande de Europa, se convierte así en un símbolo de la difícil pero inevitable transición de la industria automotriz global. La eventual semana laboral reducida se inserta en una tendencia más amplia de flexibilización de jornadas en sectores afectados por la automatización y la transición energética. Aunque todavía no se ha formalizado, el planteamiento refleja las tensiones entre productividad, sostenibilidad y estabilidad laboral que marcarán la próxima década en la industria. Con el Golf térmico en retirada, la apuesta por su versión eléctrica y nuevos modelos SUV será decisiva para que Wolfsburgo mantenga su relevancia en el ecosistema de Volkswagen. Con información de Reuters ]]>

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos ( OCDE ) revisó al alza su proyección económica para México en 2025 . En su Economic Outlook de junio, estima un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 0.4%, una mejora sustancial frente a la previsión de marzo, que anticipaba una contracción de 1.3%. Mejorar la recaudación del impuesto sobre bienes inmuebles y la administración tributaria, incluso mediante la digitalización, podrían contribuir a aumentar la recaudación fiscal y crear un margen para un mayor gasto en áreas que mejoran la productividad, como la educación o la digitalización La economía mundial crecerá menos Pese al ajuste, el nuevo escenario refleja un crecimiento moderado, derivado de factores estructurales y coyunturales que siguen limitando el desempeño económico del país, explicó el organismo. Según el informe , la economía mexicana muestra signos de estabilización tras haber caído 0.6% en el último trimestre de 2024. El primer trimestre de 2025 cerró con un crecimiento de 0.2% trimestral, impulsado principalmente por la recuperación del sector agrícola, tras las afectaciones climáticas de finales del año pasado. Sin embargo, otros sectores clave muestran debilidad, la industria se contrajo, los servicios se estancaron y la inversión privada, especialmente en maquinaria y equipo, continúa desacelerándose ante la alta incertidumbre interna y externa. La OCDE prevé que el consumo privado se mantenga como el principal soporte de la actividad, gracias a una inflación más baja y un desempleo históricamente reducido. No obstante, la generación de empleos formales ha perdido dinamismo, lo que podría limitar el gasto de los hogares en el mediano plazo. Un factor central en el caso de México es su alta dependencia del mercado estadounidense. Más del 80% de sus exportaciones van a Estados Unidos, por lo que los cambios en políticas comerciales tienen un impacto directo, explicó el reporte. El escenario central de la OCDE asume que en 2025 y 2026, el 50% de las exportaciones mexicanas serán compatibles con el T-MEC y, por tanto, estarán exentas de aranceles. El resto puede enfrentar tarifas de hasta 25%, especialmente en sectores como autopartes, acero y aluminio. La organización estima que el porcentaje de exportaciones compatibles con el tratado alcanzarán un 75% hacia 2026, si México avanza en certificaciones de origen y reglas de contenido. El Banco de México ya inició un ciclo de recortes a la tasa de interés, que se redujo a 8.5% en mayo. Y la OCDE espera que continúe bajando gradualmente hasta llegar a 7% a finales de 2025, siempre y cuando la inflación se mantenga controlada. En el frente fiscal, tras un déficit de 4.9% del PIB en 2024, el gobierno implementará una consolidación fiscal centrada en recortes a la inversión pública. Se espera que el déficit baje a 3.5% en 2025 y a 3% en 2026, mientras la deuda pública se estabiliza en torno al 52% del PIB. La OCDE recomienda a México diseñar un plan fiscal de mediano plazo que permita sostener el gasto en áreas clave como educación, productividad y digitalización, además de adoptar reformas estructurales que fortalezcan la recaudación, como la mejora en el cobro del predial. Entre los principales desafíos, el reporte subraya la baja inversión pública y privada, la debilidad en infraestructura fuera del sur del país y la urgencia de fortalecer el capital humano. También propone expandir la promoción de programas de formación técnica dual, que podrían mejorar la competitividad y aumentar el empleo formal. Asimismo, propone fomentar la inversión en energías renovables y mejorar la gestión del agua como estrategias clave de adaptación al cambio climático y de atracción de capital privado. La OCDE estima que el crecimiento global caerá de 3.3% en 2024 a 2.9% en 2025 y 2026, afectado por mayores barreras comerciales, condiciones financieras más estrictas y menor confianza empresarial. En ese escenario, México, junto con Estados Unidos, Canadá y China, será uno de los países más impactados. El organismo advierte que la fragmentación comercial y nuevas guerras de tarifas pueden agravar la desaceleración y elevar la inflación. Por ello, urge a los gobiernos a mantener mercados abiertos y a preservar el orden comercial basado en reglas. ]]>