FMI: Economía mundial está «mejor de lo temido», pero riesgos persisten
La economía mundial ha demostrado ser más resiliente de lo esperado a pesar de las agudas tensiones provocadas por múltiples choques, dijo el miércoles la directora gerente del Fondo Monetario Internacional , pronosticando solo una ligera desaceleración del crecimiento global este año y el próximo. Vemos que el crecimiento mundial se desacelerará solo levemente este año y el próximo. Todas las señales apuntan a una economía mundial que, en general, ha resistido fuertes tensiones derivadas de múltiples choques En un avance de las próximas Perspectivas de la Economía Mundial, Kristalina Georgieva afirmó que la economía estadounidense había sorteado una recesión temida por muchos expertos hace apenas seis meses. La economía estadounidense, al igual que muchas otras, se mantuvo a flote gracias a mejores políticas, un sector privado más adaptable, aranceles menos severos de lo temido —al menos por ahora— y condiciones financieras favorables. En julio, el FMI había elevado su previsión de crecimiento mundial para 2025 en 0.2 puntos porcentuales al 3.0% y en 0.1 puntos porcentuales al 3.1%, para 2026. La entidad publicará una nueva perspectiva el martes durante las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial en Washington. El encuentro se da en momentos en que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha trastocado el comercio mundial con aranceles elevados y ha tomado medidas drásticas contra la inmigración, mientras que la inteligencia artificial está transformando rápidamente la tecnología y las perspectivas laborales. La economía mundial está «mejor de lo que se temía, pero peor de lo necesario», dijo Georgieva, señalando que el FMI pronostica un crecimiento global de aproximadamente el 3% a mediano plazo, mucho menos que el 3.7% previsto antes de la pandemia de Covid. Georgieva citó profundas corrientes subyacentes de marginación, descontento y dificultades en todo el mundo, y dijo que la economía global enfrenta una serie de riesgos. La incertidumbre está en niveles excepcionalmente altos y sigue incrementándose, mientras que la demanda de oro -un tradicional activo de refugio de los inversores- está aumentando, dijo Georgieva, agregando que las tenencias de oro monetario ahora superan el 20% de las reservas oficiales del mundo. El shock arancelario estadounidense ha sido menos severo que lo anunciado inicialmente en abril: la tasa arancelaria ponderada por el comercio estadounidense ahora ronda el 17.5%, frente al 23% en abril, y los países en gran medida están evitando los gravámenes de represalia. “Incertidumbre llegó para quedarse” Abróchense los cinturones (…) La incertidumbre es la nueva normalidad y llegó para quedarse Pero las tasas arancelarias estadounidenses siguieron cambiando, y la inflación en ese país podría aumentar si las empresas comenzaran a trasladar una mayor parte del costo de los gravámenes, o si una avalancha de bienes que previamente se dirigían a Estados Unidos desencadenara una segunda ronda de aumentos arancelarios en otros lugares. «Abróchense los cinturones», dijo Georgieva, que agregó: «La incertidumbre es la nueva normalidad y llegó para quedarse». La jefa del FMI instó a los países a fomentar el crecimiento de manera duradera impulsando la productividad del sector privado, consolidando el gasto fiscal y abordando los desequilibrios excesivos, lo que les permitirá reconstruir sus reservas para prepararse para la próxima crisis. Se espera que la deuda pública mundial supere el 100% del PIB en 2029, dijo Georgieva. Europa debería avanzar en la construcción de un mercado único, lo que podría ayudarle a alcanzar el dinamismo del sector privado estadounidense, afirmó. Estados Unidos debería tomar medidas sostenidas para reducir su deuda federal, ya que la relación deuda/PIB va camino de superar su máximo histórico tras la Segunda Guerra Mundial, afirmó Georgieva. China también tiene trabajo por hacer, incluido aumentar el gasto fiscal en redes de seguridad social y sanear el sector inmobiliario, junto con recortar el gasto en iniciativas de política industrial. ]]>
Wall Street «juega con fuego»: ¿Qué es el Índice Warren Buffett, cómo se mide y por qué está en máximos históricos?
Las mediciones en mercados financieros son clave para entender la evolución de los mismos y evitar la pérdida de patrimonio. Incluso son necesarias para evitar pérdidas o anticiparse a rachas positivas que beneficien el bolsillo de las personas. Uno de las más importantes es el Índice Warren Buffett . ¿Quién es Warren Buffett? Algunas inversiones famosas de Buffett ¿Tiene sucesor? ¿Qué es el Índice Buffett? ¿Cuál es el resultado actual del Índice Buffett? Conocido también como el Oráculo de Omaha, Warren Buffett es considerado uno de los inversionistas más exitosos de todos los tiempos. Nació en Omaha, Nebraska, Estados Unidos, el 20 de agosto de 1930. Desde muy joven se obsesionó con el funcionamiento y las operaciones financieras de las empresas de todo tipo y, de algún modo, con el funcionamiento del mundo del dinero. Trabajó desde niño repartiendo periódicos, vendiendo dulces y revistas y compró sus primeras acciones a los 11 años: tres acciones preferentes de Cities Service. A sus 20 años decidió mudarse a Nueva York para realizar estudios de posgrado, donde leyó a Benjamin Graham y cuyo libro «The investor intelligence» tuvo una fuerte influencia en su manera de ver los negocios. De acuerdo con el índice de millonarios de Bloomberg, Buffett ostenta una riqueza estimada en 150,000 millones de dólares, lo que lo convierte en el onceavo personaje más millonario del planeta, por detrás de Michael Dell y antes de Jim Walton. La mayor parte de la fortuna de este empresario proviene de su participación en Bershire Hathaway, que se acerca a un tercio del conglomerado. La habilidad de Buffett para comprar y vender acciones en momentos estratégicos es reconocida en todo el mundo y aunque se le conoce por invertir a largo plazo, algunas de sus desinversiones (ventas de participaciones) han sido tan rentables como sus compras. Buffett realiza sus inversiones a través del conglomerado Berkshire Hathaway. Entre las operaciones más famosas destacan las de Apple, la cual llegó a convertirse en su mayor inversión, aunque empezó a reducir sus participaciones desde el año pasado. En septiembre se dio a conocer que Buffett vendió todas las acciones que poseía en el gigante automotriz chino BYD, y el pasado 2 de octubre se anunció quién tenía el interés del empresario: Berkshire Hathaway logró un acuerdo para adquirir por 9,700 mdd a la firma Oxychem. Este monto es el más alto que ha invertido Buffett en una compañía desde 2022, cuando adquirió al negocio de seguros Alleghany por 11,600 mdd, según la cadena CNN. Algunos especialistas calculan que Buffett ha leído al menos 100,000 estados financieros empresariales a lo largo de su carrera. Esta disciplina y su memoria extraordinaria lo llevaron a tener siempre una ventaja en el mercado y a elegir, por lo general, las mejores adquisiciones de acciones y empresas, incluso en contra del consenso de los inversionistas. En mayo de 2025, a sus 94 años, Buffett anunció que dejará el cargo de CEO de Berkshire Hathaway a finales de año, y que cederá las riendas al vicepresidente Greg Abel, poniendo fin a la carrera de quien para muchos es el inversor más famoso y venerado del mundo. Buffett ya había dicho que Abel tendría la última palabra sobre las decisiones relativas a la cartera de acciones de Berkshire. Ejecutivos que han trabajado con Abel lo califican de perspicaz cuestionador que examina con detalle las métricas financieras y quiere entender de cerca los negocios y cómo se gestionan. La sabiduría financiera del Oráculo de Omaha ha dado pie a la creación del llamado «Índice Buffett». En 2021, el magnate dijo a la revista Fortune que esa métrica es «probablemente la mejor medida individual de la situación de las valoraciones en un momento dado». El Índice Buffett compara el valor total del mercado bursátil estadounidense con el tamaño de la economía de ese país. Si el resultado supera el 200% es muy probable que Wall Street esté sobrevalorado, lo que sugiere un mayor riesgo para las ganancias si se mantiene ese ritmo de crecimiento. Buffett, quien mencionó esta métrica en 1999, ha dicho que cada vez que este indicador se acerca al 200%, los inversores están «jugando con fuego». Este índice es similar a la métrica de valoración de acciones más utilizada: la del precio con el beneficio y donde una cifra más baja refleja una valoración más atractiva. Buffett ha insinuado un rango ideal para su métrica: «Si la relación porcentual cae al 70% u 80%, es probable que comprar acciones sea muy rentable». Con información de Nasdaq, Fortune, Bloomberg, Investing, GBM y Agencias ]]>
México y Chile: los países con más insomnio por culpa del smartphone
“Todos los días, lo último que veo antes de dormir son videos de ASMR que me ayudan a conciliar el sueño. Me resulta irónico porque, por lo que sé, la luz del teléfono me impide tener buen descanso. Luego me despierto y las métricas del reloj dicen que dormí muy tarde y no descansé”, este es el testimonio de Claudia López, una diseñadora cuyo relato es similar al de gran parte de la población global. En México, donde la jornada laboral es una de las más largas de la OCDE y la conectividad digital supera las 9 horas diarias en promedio, el descanso parece un lujo y la tecnología es señalada como uno de los culpables. La tecnología que quita el sueño y promete devolverlo De acuerdo con un estudio desarrollado por las consultoras Worldwide Independent Network (WIN) y Voices, En 28 de los 39 países analizados, al menos la mitad de la población encuestada declara que su calidad del sueño se ve afectada por la tecnología. El trabajo, que analizó datos de 34,946 personas, advierte que “los hallazgos subrayan el impacto significativo de la tecnología en la calidad del sueño”. México es el segundo país más afectado en Latinoamérica, con 69% de los habitantes que admitieron trasnochar usando el celular o la computadora, esto lo deja solo por detrás de Chile donde 77% refirieron un comportamiento similar. Pero así como los dispositivos electrónicos interrumpen las horas de sueño, surgen otros cuyo objetivo es hacer lectura de estos parámetros, brindar espacios más cómodos y entregar a los usuarios información para que duerman mejor. La paradoja es evidente: mientras los gadgets son señalados como una de las causas de insomnio contemporáneo, también impulsan un negocio multimillonario cuyo estandarte es mejorar el descanso. La contradicción no parece incomodar a las marcas. Por el contrario, esto es una oportunidad de ventas, pues el insomnio puede ser atendido con más tecnología. Así el ciclo de dónde inicia el problema y se soluciona se retroalimenta. En este ecosistema del sueño, descansar ya no es simplemente cerrar los ojos, sino interactuar con una interfaz, seguir métricas y ajustar configuraciones. El estudio realizado por NordVPN en 2024 detalla que al menos el 83% de los mexicanos de 18 a 64 años afirmó utilizar cualquier dispositivo (como smartphones, tablets, portátiles o televisores) mientras están en la cama. La Secretaría de Salud refiere que la exposición prolongada a pantallas disminuye la secreción de melatonina, la hormona que regula el ciclo de sueño y vigilia, mientras que aumenta los niveles de cortisol, conocida como “la hormona del estrés”. Ese desequilibrio impide que el cuerpo se relaje y retrasa el inicio del descanso. Además de tener sueño a lo largo del día o estar de mal humor, las consecuencias del mal descanso incluyen alteraciones del ritmo circadiano, insomnio, parasomnias (sonambulismo, terrores nocturnos y pesadillas), e incluso síndromes como el de piernas inquietas o la parálisis del sueño. Además, la falta de calidad del descanso está relacionada con problemas metabólicos, cardiovasculares e inmunológicos. Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda dormir de siete a nueve horas cada día, una encuesta de YouGov de diciembre de 2023 indicó que solo el 56.8% de los mexicanos lo logran. “En promedio duermo cinco a seis horas diarias (…) El reloj que tengo ahora (Galaxy Watch 8) me da recomendaciones para dormir mejor y sí funcionan, además siento que hago algo bueno por mí”, refirió López. Si bien los relojes inteligentes son uno de los artículos más representativos de esta categoría, no son los únicos. Según Statista, el 28% de las personas en México utilizan aplicaciones de monitoreo del sueño, situando a México en octavo lugar entre los países analizados. Algunas empresas también experimentan con otros artículos comunes en la habitación. Xiaomi, por ejemplo, comercializa en China una almohada dotada de IA, con sensores que analizan postura y calidad de sueño. Por otro lado, en México se puede acceder al colchón Auto Pilot, que cuenta con una aplicación para controlar la firmeza, rastrea el sueño y cuenta con modo de relajación con movimiento. Según la consultora Mordor Intelligence, se espera que el mercado global de dispositivos de tecnología para dormir registre una tasa de crecimiento de 16.8% entre 2024 y 2029. Las marcas no solo venden productos, sino promesas de bienestar digitalizado. Y mientras más personas reconocen sus problemas para dormir, más crece el mercado que busca solucionarlos, aunque sea con la misma tecnología que los originó. ]]>
Citi quiere maximizar la venta de Banamex
Este miércoles, Puri Lucena e Ivet Rodríguez platican sobre lo que ha sucedido desde que Grupo México, empresa de Germán Larrea, anunció que haría una oferta vinculante para comprar Banamex, pues analistas, accionistas y Citi reaccionaron a la propuesta. También te cuentan lo que debes saber sobre otros temas: – México invierte menos en infraestructura que en pagar intereses de su deuda – Ante retos en salud mental de jóvenes, solo 1% de las escuelas tiene psicólogos – Comerciantes del Azteca enfrentan reubicación entre incertidumbre y esperanza – México camina firme a Cuartos del Mundial Sub-20 ]]>
El nuevo oro no son los datos, es la confianza que ya hipotecamos
Durante años repetimos que “los datos son el petróleo del siglo XXI”. La frase sonaba futurista, pero hoy se queda corta. El petróleo es finito; los datos parecen infinitos. El verdadero recurso escaso es otro: la confianza. Y no porque la cuidemos, sino porque ya la hipotecamos en cada clic, cada registro, cada autorización que damos sin leer. ¿Son los datos oro solo para las empresas? La respuesta incómoda es sí. Las grandes tecnológicas, los bancos, las fintech y hasta los gobiernos han construido imperios sobre la base de información personal que entregamos a cambio de servicios gratuitos, descuentos mínimos o una falsa sensación de pertenencia. Para las personas comunes, ese valor rara vez regresa en beneficios tangibles. Seguimos vendiendo barato lo que sostiene fortunas ajenas. ¿Cuándo entendimos el valor de nuestra información? Probablemente nunca. Nos escandalizamos con filtraciones y escándalos como Cambridge Analytica, pero a la mañana siguiente volvemos a dar permisos a una app de moda o a compartir nuestros datos biométricos por conveniencia. El usuario nunca dimensionó que su información es divisa; la entregó como si fuera un peaje inevitable en la vida digital. Y aquí está la crítica más dura: hemos entregado la confianza a un ente cuyas reglas no conocemos. Nos gusta decir que cuidamos nuestra privacidad, pero la realidad es otra: el 30% de los usuarios de IA generativa reconoce ingresar datos personales o confidenciales en estas plataformas, a pesar de que el 84% admite temer que esa información se haga pública. Es la contradicción perfecta: desconfiamos, pero seguimos entregando ¿Por qué lo hacemos? ¿Realmente pudimos decidirlo? O, más bien, ¿nuestros datos se han convertido en una moneda prostituida? La falta de capitales sostenibles: sin salarios, sin seguridad social sólida, sin movilidad social real, nos empuja a intercambiar lo único que tenemos a la mano: nuestra información. Buscamos en ella una ilusión de acceso inmediato, aunque el costo sea invisible. Como en la película In Time, donde el tiempo era la moneda, aquí la divisa es la data: nuestro historial, nuestras fotos, nuestras conversaciones, nuestra identidad entera convertida en fichas de casino. ¿Ya vimos el alcance de esto? Apenas comienza. La Inteligencia Artificial entrenada con nuestros rastros digitales, el reconocimiento facial en aeropuertos, las apps que miden salud y productividad, las plataformas que predicen nuestro consumo antes de comprar. Cada avance se sostiene en un pacto tácito: tú entregas confianza, yo te doy acceso. Pero el balance está roto. Lo que ganamos no compensa lo que cedemos. Y los futuros posibles rozan lo distópico: – Hospitales que decidan a quién atender según la rentabilidad de su historial de datos. – Ciudades donde no accedas a transporte, universidad o vivienda si tu capital digital no es suficiente. – Mercados de segunda mano que subasten identidades completas: tu genética, tus fotos, tus conversaciones. La hipótesis es incómoda: si seguimos hipotecando confianza a cambio de pertenencia digital, los datos dejarán de ser recurso y se volverán deuda. Una deuda social que fragmenta comunidades, erosiona instituciones y multiplica la desigualdad. Porque en una economía donde la confianza es la moneda real, quienes ya no tengan nada más que entregar —ni ahorros, ni futuro, ni credibilidad— quedarán fuera del tablero. Y ahí la conclusión es brutal: si los datos son las divisas, la confianza es el banco central. El día que se quiebre, no habrá rescate posible. La pregunta no es si podemos proteger la información, sino si estamos dispuestos a reconstruir la confianza antes de que el sistema entero colapse. _____ Nota del editor: Ilse Canela es Chief Marketing Officer en Solucredit | Cofundadora y CMO en Imagina Lab. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
La ola que viene: de la IA básica a la Agentic AI
En estos días, parece que nadie quiere quedarse fuera de la conversación sobre inteligencia artificial (IA). Desde juntas de oficina hasta sobremesas familiares, la IA es la invitada obligada. Pero una cosa es hablar de ella y otra muy distinta es estar listos para usarla de la manera correcta. La fiebre de la IA vs. la realidad Un tema de cultura, no solo de tecnología Y entonces… aparece la Agentic AI ¿Y qué podemos hacer? Un nuevo estudio de IDC, comisionado por Intel, midió la madurez de las áreas de Tecnologías de la Información (TI) en América (Brasil, Canadá, Estados Unidos y México) para adoptar IA. El hallazgo central es clarísimo: el entusiasmo supera, por mucho, a la preparación. Aunque 97.6% de las organizaciones encuestadas confirmó que la IA ya está teniendo un impacto transformador, con mejoras de entre 20% y 49% en funciones específicas en los casos más exitosos, el reto ahora es escalar esa adopción a toda la organización . Más del 70% de las empresas encuestadas cree que la IA será decisiva para su competitividad en los próximos tres años. Pero cuando se mide la madurez real —infraestructura, datos, talento y cultura—, menos del 20% alcanza niveles avanzados. En pocas palabras: tenemos hambre de IA, pero muchos siguen con la alacena desordenada. Y es que todavía hay brechas que pesan. Algunos de los vacíos críticos son: – Datos fragmentados: un tercio de las empresas admite que su información está dispersa o atrapada en sistemas que no “conversan” y 35.8% de las organizaciones no ha realizado un inventario de activos de datos. Sin datos limpios, ningún modelo brilla. – Talento escaso: los perfiles híbridos —gente que domina tanto la ciencia de datos como la lógica del negocio— siguen siendo raros y muy disputados. – Infraestructura insuficiente: casi la mitad de los Chief Information Officers (CIO) reconoce que sus sistemas actuales apenas soportan lo básico, mucho menos el entrenamiento de modelos avanzados. Y no es percepción aislada: más de 50% de las empresas reconoce que necesita invertir más en gestión, seguridad y cumplimiento de datos para que esa infraestructura esté realmente lista para la IA. Por ejemplo: pensemos en un banco regional que quiere lanzar un asistente de IA para atender clientes. La idea suena brillante en la presentación, pero al intentar implementarlo se topa con bases de datos que no se integran, sistemas core bancarios de hace 20 años y equipos de TI que ya están saturados manteniendo lo existente. El resultado: un proyecto piloto caro que se queda atorado y nunca pasa a producción. Esa es, en esencia, la brecha entre la fiebre por la IA y la realidad de nuestras organizaciones. El hallazgo más incómodo es cultural. No basta con presupuesto ni hardware nuevo: muchas empresas aún no confían en los algoritmos, no tienen procesos claros para usarlos de forma ética y no han preparado a sus líderes para decidir con base en datos. En resumen, los firewalls y los servidores se compran; la mentalidad digital no. Aunque más del 70% de las organizaciones en América considera que políticas públicas, inversión e infraestructura son eficaces para impulsar IA, el panorama aún está repleto de luces y sombras en este tema: – Brasil y México impulsan la inversión en infraestructura de IA , sobre todo en banca y telecomunicaciones. – Chile y Colombia muestran más apertura cultural y experimentos piloto, aunque con presupuestos más modestos. – Sectores como finanzas y retail ya usan IA en productividad y servicio al cliente, mientras manufactura y salud avanzan más lento. La fotografía es clara: no hay un único camino hacia la IA, sino varios ritmos que conviven. Algunos países apuestan fuerte en infraestructura, otros en cultura y agilidad, y ciertos sectores ya prueban valor tangible mientras otros aún tantean el terreno. Esa diversidad es, a la vez, un desafío y una ventaja: significa que la región tiene múltiples puertas de entrada a la inteligencia artificial, pero también que la madurez no se medirá solo por quién invierte más, sino por quién consigue que los experimentos de IA dejen de ser demos bonitas y empiecen a generar ingresos o ahorros reales. Aquí vale mirar más allá del presente, porque a estas alturas ––quiero creer que–– ya entendimos que la inteligencia artificial llegó para quedarse. Mientras todavía estamos lidiando con información fragmentada y poco integrada, ya se asoma la Agentic AI: sistemas capaces no solo de responder, sino de actuar de manera autónoma en entornos complejos, tomando decisiones y ejecutando tareas de principio a fin. Es como la diferencia entre usar Waze y tener un chofer de confianza: Waze (IA tradicional) te dice qué ruta tomar y dónde hay tráfico, pero el chofer (Agentic AI) no solo te da la ruta, decide por ti si vale la pena desviarse, carga gasolina si ve que falta, usa el tag del segundo piso y hasta ajusta el aire acondicionado porque sabe que siempre te da calor en trayectos largos. Suena futurista, pero no lo es tanto. Estoy hablando de agentes que gestionan inventarios, atienden clientes en múltiples canales y coordinan proveedores sin intervención humana constante. Si hoy cuesta confiar en un modelo que recomienda textos, ¿qué pasará cuando nos caiga el veinte de que ya existe IA capaz de tomar decisiones de negocio en tiempo real? El riesgo es claro: si seguimos con cimientos frágiles, la Agentic AI nos pasará por encima. No se trata de frenar la innovación, sino de reconocer que este próximo salto exige aún más madurez en datos, seguridad y gobernanza. No es un callejón sin salida, sino todo lo contrario: es un mapa de oportunidades. Las empresas que quieran avanzar no necesitan esperar a tener un superlaboratorio de IA; pueden empezar con algunos pasos concretos: 1. Ordenar los datos: integrar y limpiar la información básica ya disponible es la mejor inversión para cualquier proyecto de IA. 2. Formar talento híbrido: no se trata solo de contratar más ingenieros, sino de capacitar a equipos para que entiendan cómo aplicar
Intuición primero, razón después; la ciencia de nuestras elecciones ante la IA
¿Decides con la cabeza o con el estómago? La evidencia muestra que la mayoría de las veces primero sentimos y después lo justificamos. Lo llamo “sesgo de intuición racionalizada”: la razón llega para redactar explicaciones plausibles que justifican lo que queremos. Veamos la evidencia y qué implica cuando la IA entra en escena. Desde la lente evolutiva, la intuición es un algoritmo depurado por millones de años. Es rápida en la mente individual porque condensa aprendizajes milenarios a escala de especie. Por eso guía la “primera línea de mando”, y la razón suele validar a posteriori lo que el cuerpo ya decidió sentir. En otras palabras, las señales emocionales subcorticales se elaboran en la corteza prefrontal para construir narrativas convincentes. En esa coreografía, lo que se conoce como Sistema 1 (intuición) opera con atajos como la heurística de afectividad : si algo nos hace sentir bien, le atribuimos menos riesgo y más beneficio. Además, cargamos deseos instintivos, emocionales y racionales que empujan en direcciones distintas; entenderlos ayuda a explicar por qué elegimos lo que elegimos. Nacemos con una base de datos evolutiva que se expresa como señales inmediatas. Los experimentos han sido claros. En la Iowa Gambling Task de Bechara et al. (1997), los participantes eligieron cartas de mazos: unos daban ganancias rápidas pero pérdidas enormes; otros eran más seguros. Las personas sanas comenzaron a evitar los mazos riesgosos antes de poder explicarlo, porque su cuerpo les avisó con una leve sudoración. En cambio, quienes tenían daño en la corteza prefrontal ventromedial no mostraron esa señal y siguieron eligiendo mal: la intuición falló y la pérdida persistió. La emoción fue primero. En el clásico estudio de las medias idénticas (Nisbett & Wilson, 1977), muchos participantes eligieron la última del exhibidor por su posición, pero luego justificaron con “calidad” o “textura”; casi nadie mencionó la ubicación. Primero intuyeron, después narraron. La choice blindness (Johansson et al., 2005) refuerza el punto: al intercambiarles de forma encubierta la foto que habían preferido, más de la mitad no notó el cambio y defendió con argumentos la “elección” opuesta. También sesgamos juicios con anclas arbitrarias: una ruleta amañada que cae en 10 o 65 alteró las estimaciones de los participantes sobre el porcentaje de países africanos en la ONU (Tversky & Kahneman, 1974). Son efectos robustos de nuestro Sistema 1. Finalmente, la razón trabaja como abogada defensora de la emoción. Entonces, en la era de la IA, ¿esta primacía de la intuición es virtud o debilidad? Puede ser ambas. Es virtud porque la intuición integra patrones sutiles que un tablero de control no ve. Es debilidad cuando la emoción trafica “datos” falsos y la razón los legitima. ¿Qué hacer? Primero, nombrar la emoción líder (“¿qué siento ahora mismo?”) y buscar el dato que la contradiga: eso rompe la heurística de afectividad. Segundo, anclar decisiones a bases de referencia y a pre-mortems breves para disolver la narrativa seductora. Tercero, activar el Sistema 3 : integrar —no oponer— intuición y razón para crear opciones nuevas, no solo escoger entre A o B; combinar señales intuitivas tipo 1 con análisis tipo 2 para modelar el futuro con más acierto. En paralelo, reconocer cómo nuestros deseos de fondo moldean cada juicio. La intuición no es magia; es biología condensada en milisegundos. La IA no la reemplaza: la desafía y la amplifica. Si cultivamos el Sistema 3 —intuir, verificar y crear—, la intuición será un motor afinado por la evidencia, no un piloto automático que decide ciegamente. Ese es el salto que importa. ____ Nota del editor: Juan Carlos Chávez es Profesor de Creatividad y Etología Económica en el sistema UP/IPADE y autor de los libros Sistema 3: La Mente Creativa (2025), Homo Creativus (2024), Biointeligencia Estratégica (2023), Inteligencia Creativa (2022), Multi-Ser en busca de sentido (2021), Psico-Marketing (2020) y Creatividad: el arma más poderosa del Mundo (2019). Es director de www.G-8D.com Agencia de Comunicación Creativa y consultor de empresas nacionales y transnacionales. Encuentra sus libros en Amazon y síguelo en Facebook , Instagram , YouTube y LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Reforma aduanera enciende alertas por sobrerregulación y efecto en inversiones
En los pasillos del Palacio Legislativo la votación transcurrió sin sobresaltos. La reforma a la Ley Aduanera obtuvo luz verde del Pleno de la Cámara de Diputados con el respaldo de la mayoría, impulsada por la promesa de modernizar el sistema, cerrar espacios al contrabando y recaudar más. En los círculos empresariales hay apoyo , pero también se prenden alertas . El comercio exterior representa alrededor de 70% del PIB nacional y aporta una cuarta parte de la recaudación. Cada ajuste normativo altera ese engranaje que conecta puertos, parques industriales y fronteras. Por eso algunos de los cambios despiertan inquietud. Aunque celebra la digitalización y la homologación de sistemas, varios artículos introducen cargas operativas, costos adicionales e incertidumbre jurídica que, según voces del sector privado, pueden sobrerregular y desincentivar inversiones. Las preocupaciones Pocos logros Pero desde el gobierno hay un incentivo mayor. Entre enero y agosto de 2025, la recaudación aduanera alcanzó 953,754 millones de pesos, una cifra 18.6% mayor en términos reales respecto a la del mismo periodo del año anterior, según datos de la Agencia Nacional de Aduanas de México. Los ingresos mantienen una tendencia creciente en los últimos años. La iniciativa abarca más de 100 artículos entre modificaciones y adiciones. Endurece regulaciones para agentes aduanales, crea un Consejo Aduanero, amplía obligaciones para importadores y maquiladoras y restringe la reinstalación de la certificación Operador Económico Autorizado (OEA) a empresas sancionadas. Introduce nuevas causales de embargo precautorio y eleva multas a niveles inéditos. Para empresas de mensajería y paquetería incorpora un esquema simplificado que busca cerrar espacios a la subvaluación y al fraccionamiento en el comercio electrónico. Zaira Padilla, presidenta de la Asociación de Recintos Fiscalizados Estratégicos, reconoció que modernizar procesos es necesario, pero advirtió que los cambios al artículo 86A obligarán a pagar impuestos antes de que la mercancía cruce y luego hacerlo otra vez al definir su régimen. Después habrá que solicitar devoluciones. Además, el artículo 135B genera incertidumbre al insinuar que las operaciones de transformación dentro de recintos pagarían impuestos, lo que elimina la esencia de estos esquemas diseñados para atraer inversión. “Esto representa un doble impacto en el flujo de efectivo de las empresas, lo que desincentiva la inversión y elimina de facto la razón de ser del esquema de Recinto Fiscalizado Estratégico, cuyo objetivo es precisamente facilitar el comercio exterior. Con estos cambios, México se autolimita ante sus socios comerciales al imponer cargas financieras adicionales que otros países no exigen, lo que resta competitividad frente a destinos que sí ofrecen incentivos claros para la atracción de inversiones”. María Elena Carrillo, de la Asociación de Mujeres Aduaneras, cuestionó las sanciones que llegarán a 300% del valor de las mercancías. Recordó que la Constitución prohíbe castigos excesivos. Indica que deben existir reglas claras que permitan aplicar estímulos fiscales proporcionales. “La finalidad de las sanciones administrativas debe ser correctiva y preventiva, nunca confiscatoria. Sin embargo, las multas que se plantean en la reforma con porcentajes que van entre 250 y 300% del valor de las mercancías, pueden resultar ser confiscatorias, sobre todo para las pequeñas y medianas empresas”. Eduardo Díaz Gavito, de la Cámara de Comercio Internacional, sostuvo que inmovilizar capital por un año perjudica a importadores legítimos y coincide en que multas de 300% violan principios de proporcionalidad establecidos por la Organización Mundial del Comercio. Consideró que la sobrerregulación no combate el contrabando y solo eleva costos. Desde la Confederación de Agentes Aduanales, se destacó que casi 77% de las importaciones mexicanas corresponde a insumos productivos. Alertó que el artículo 54 determinó que los agentes aduanales serán responsables de la exactitud de toda la información que presenten, del cálculo correcto de impuestos y de la aplicación adecuada del régimen aduanero. Esa decisión encarecerá operaciones, duplicará controles y multiplicará litigios. Advirtió que sectores como el químico, farmacéutico y agroindustrial resultarán especialmente vulnerables por la complejidad técnica de sus mercancías. Octavio de la Torre, presidente de Concanaco-Servytur, criticó elevar el embargo precautorio por etiquetado de 2 a 250% porque, dijo, fomenta corrupción y genera retrasos de hasta cuatro meses en la liberación de mercancías. “México depende de las cadenas globales, de las cadenas de suministros. Siete de cada 10 operaciones son de insumos y materias primas. Por eso, si nosotros aumentamos los tiempos y los costos, vamos a tener un impacto directo en materia de industria, de logística, de comercio, de servicios, en ajustes de turnos, en retrasos de entregas e incluso en pedidos que se tienen que mover a otros países”. La reforma también impacta al sector maquilador, que representa 62% de las exportaciones y 3.3 millones de empleos directos. Francisco Javier Ortiz, de Index, advirtió que la reforma puede frenar cadenas de valor basadas en transferencias virtuales, que representan 30% de sus importaciones. Además, cuestionaron la posibilidad de que sanciones menores, como un error administrativo, dejen fuera a empresas certificadas, reduciendo la competitividad justo en un momento en que México busca consolidar el nearshoring. Durante el dictamen, la Comisión de Hacienda introdujo cambios menores. Durante el proceso legislativo se realizaron reuniones con autoridades, empresarios y representantes sociales, sin que ello derivara en cambios sustanciales al texto. Entre los ajustes más relevantes destaca la ampliación de la vigencia de las patentes de agentes aduanales y de las autorizaciones de agencias de 10 a 20 años, prorrogables por un plazo igual. Con ello se busca dar mayor certeza a las inversiones realizadas en infraestructura y capacitación. También se modificó el plazo de certificación para los agentes aduanales: en lugar de renovarla cada dos años, ahora deberán hacerlo cada tres. La medida pretende mantener estándares profesionales sin imponer mayores cargas administrativas. Otro cambio puntual permite que las garantías por contribuciones y cuotas compensatorias puedan realizarse mediante cartas de crédito, además de los depósitos en cuentas aduaneras. Esta opción busca dar liquidez a las empresas importadoras. En los artículos transitorios, se aclaró que la nueva vigencia de 20 años aplicará también a las patentes y autorizaciones ya existentes En el papel, el gobierno plantea reforzar controles, combatir evasión y
¿Qué es el Índice Warren Buffett, cómo se mide y por qué aún es relevante?
Las mediciones en mercados financieros son clave para entender la evolución de los mismos y evitar la pérdida de patrimonio. Incluso son necesarias para evitar pérdidas o anticiparse a rachas positivas que beneficien el bolsillo de las personas. Uno de las más importantes es el Índice Warren Buffet . ¿Quién es Warren Buffett? Algunas inversiones famosas de Buffett ¿Tiene sucesor? ¿Qué es el Índice Buffett? ¿Cuál es el resultado actual del Índice Buffett? Conocido también como el Oráculo de Omaha, Warren Buffett es considerado uno de los inversionistas más exitosos de todos los tiempos. Nació en Omaha, Nebraska, Estados Unidos, el 20 de agosto de 1930. Desde muy joven se obsesionó con el funcionamiento y las operaciones financieras de las empresas de todo tipo y, de algún modo, con el funcionamiento del mundo del dinero. Trabajó desde niño repartiendo periódicos, vendiendo dulces y revistas y compró sus primeras acciones a los 11 años: tres acciones preferentes de Cities Service. A sus 20 años decidió mudarse a Nueva York para realizar estudios de posgrado, donde leyó a Benjamin Graham y cuyo libro «The investor intelligence» tuvo una fuerte influencia en su manera de ver los negocios. De acuerdo con el índice de millonarios de Bloomberg, Buffett ostenta una riqueza estimada en 150,000 millones de dólares, lo que lo convierte en el onceavo personaje más millonario del planeta, por detrás de Michael Dell y antes de Jim Walton. La mayor parte de la fortuna de este empresario proviene de su participación en Bershire Hathaway, que se acerca a un tercio del conglomerado. La habilidad de Buffett para comprar y vender acciones en momentos estratégicos es reconocida en todo el mundo y aunque se le conoce por invertir a largo plazo, algunas de sus desinversiones (ventas de participaciones) han sido tan rentables como sus compras. Buffett realiza sus inversiones a través del conglomerado Berkshire Hathaway. Entre las operaciones más famosas destacan las de Apple, la cual llegó a convertirse en su mayor inversión, aunque empezó a reducir sus participaciones desde el año pasado. En septiembre se dio a conocer que Buffett vendió todas las acciones que poseía en el gigante automotriz chino BYD, y el pasado 2 de octubre se anunció quién tenía el interés del empresario: Berkshire Hathaway logró un acuerdo para adquirir por 9,700 mdd a la firma Oxychem. Este monto es el más alto que ha invertido Buffett en una compañía desde 2022, cuando adquirió al negocio de seguros Alleghany por 11,600 mdd, según la cadena CNN. Algunos especialistas calculan que Buffett ha leído al menos 100,000 estados financieros empresariales a lo largo de su carrera. Esta disciplina y su memoria extraordinaria lo llevaron a tener siempre una ventaja en el mercado y a elegir, por lo general, las mejores adquisiciones de acciones y empresas, incluso en contra del consenso de los inversionistas. En mayo de 2025, a sus 94 años, Buffett anunció que dejará el cargo de CEO de Berkshire Hathaway a finales de año, y que cederá las riendas al vicepresidente Greg Abel, poniendo fin a la carrera de quien para muchos es el inversor más famoso y venerado del mundo. Buffett ya había dicho que Abel tendría la última palabra sobre las decisiones relativas a la cartera de acciones de Berkshire. Ejecutivos que han trabajado con Abel lo califican de perspicaz cuestionador que examina con detalle las métricas financieras y quiere entender de cerca los negocios y cómo se gestionan. La sabiduría financiera del Oráculo de Omaha ha dado pie a la creación del llamado «Índice Buffett». En 2021, el magnate dijo a la revista Fortune que esa métrica es «probablemente la mejor medida individual de la situación de las valoraciones en un momento dado». El Índice Buffett compara el valor total del mercado bursátil estadounidense con el tamaño de la economía de ese país. Si el resultado supera el 200% es muy probable que Wall Street esté sobrevalorado, lo que sugiere un mayor riesgo para las ganancias si se mantiene ese ritmo de crecimiento. Buffett, quien mencionó esta métrica en 1999, ha dicho que cada vez que este indicador se acerca al 200%, los inversores están «jugando con fuego». Este índice es similar a la métrica de valoración de acciones más utilizada: la del precio con el beneficio y donde una cifra más baja refleja una valoración más atractiva. Buffett ha insinuado un rango ideal para su métrica: «Si la relación porcentual cae al 70% u 80%, es probable que comprar acciones sea muy rentable». Con información de Nasdaq, Fortune, Bloomberg, Investing, GBM y Agencias ]]>
Precio del oro supera por primera vez los 4,000 dólares por onza
HONG KONG, China – El precio del oro superó el miércoles los 4,000 dólares por onza por primera vez , ante la preocupación de los inversionistas sobre numerosos temas, como el cierre del gobierno estadounidense, que los llevó a buscar este refugio seguro. El metal precioso se cotizó a 4,001.11 dólares por onza a las 02:00 GMT en el comercio matinal de Asia, con un incremento de más de 50% en lo que va del año . Los inversionistas han recurrido al oro ante la expectativa de un recorte de tasas de interés en Estados Unidos, la turbulencia política en Francia y la incertidumbre económica mundial. Utilizado en la joyería, la industria o como activo de reserva, el oro siempre ha representado un «valor refugio» por excelencia porque conserva su valor intrínseco. El metal amarillo superó el límite de 2,000 dólares por onza en agosto de 2020, en medio de la pandemia del Covid-19. «Las cifras hablan por sí mismas, el oro ya había aumentado fuertemente en 2025 y se dirige a su tercer año consecutivo de ganancias de dos dígitos», indicó Stephen Innes de la empresa de gestión SPI Asset Management. ]]>