Peso toca su peor nivel en dos meses por menor perspectiva de recorte de la Fed
El peso mexicano se depreciaba el martes debido a que una dividida Reserva Federal (Fed) estaba llevando a los inversionistas a reducir sus apuestas por un nuevo recorte de tipos de interés del banco central estadounidense. Bolsa mexicana cae por cuarta sesión tras alcanzar máximos históricos La moneda MXN= cotizaba en 18.65 unidades , uno de sus peores niveles desde inicios de septiembre , con una pérdida de un 0.87%, a medida que el índice dólar, que compara al billete verde con una cesta de divisas referenciales, rondaba su nivel más alto en tres meses. Los responsables de la Fed continuaron el lunes con opiniones contrapuestas sobre la situación de la economía y los riesgos que enfrenta, un debate que se intensificará antes de su siguiente reunión de diciembre y en ausencia de datos suspendidos por al cierre parcial del Gobierno estadounidense. A nivel local, el mercado espera ampliamente que Banco de México continúe disminuyendo el costo de los créditos tanto en su aviso de esta semana como en su último encuentro del año, a mediados de diciembre. La bolsa mexicana descendía el martes por cuarta jornada consecutiva después de haber alcanzado la semana pasada nuevos niveles máximos históricos. El índice accionario líder S&P/BMV IPC .MXX bajaba un 0.94% a 61,568.44 puntos , poco después de la apertura de los negocios. Con información de Reuters ]]>
Del Imperio Romano al pago obligatorio: Cuándo nació el aguinaldo en México y desde cuándo paga impuestos
El concepto de aguinaldo es tan antiguo como el Imperio Romano , pero en México tiene poco más de 50 años y cada temporada decembrina se convierte en el anhelo de muchos trabajadores que buscan un ingreso extra. Aunque originalmente surgió como una gratificación del patrón hacia sus empleados, hoy es un derecho protegido por la ley mexicana, sujeto al pago de impuestos como el ISR, y una obligación para todos los empleadores. Esta es su historia. El aguinaldo en el Imperio Romano El origen del aguinaldo en México Según la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet), antes de 1970 algunos patrones otorgaban de manera voluntaria una cantidad extra a sus empleados en diciembre como un gesto navideño de buena voluntad, sin que existiera un marco legal que lo respaldara. Fue hasta 1970, con la reforma a la Ley Federal del Trabajo, que el aguinaldo se consolidó como una prestación obligatoria. Desde entonces, cualquier trabajador que mantenga una relación laboral subordinada con un patrón tiene derecho a recibirlo. La ley estipula claramente que este pago debe realizarse cada año y a más tardar el 20 de diciembre, garantizando así que el aguinaldo llegue justo a tiempo para las festividades decembrinas. Más que un simple bono, el aguinaldo representa un reconocimiento al esfuerzo del trabajador a lo largo del año y se ha convertido en un alivio económico muy esperado por las familias mexicanas, quienes lo destinan a regalos, cenas o ahorro. Los impuestos al aguinaldo El impuesto al aguinaldo no es nuevo: en México se cobra desde 1981, por lo que los trabajadores llevan más de 40 años pagando ISR sobre esta prestación. Este gravamen lo recauda el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y se aplica conforme a la Ley del Impuesto sobre la Renta. La ley establece que los aguinaldos están exentos de impuestos hasta el equivalente a 30 días del salario mínimo general. En 2025, esto equivale a 8,480.17 pesos. Si tu aguinaldo es menor o igual a ese límite, no se descuenta ningún impuesto y recibes el pago completo. Si tu aguinaldo supera ese límite, solo se grava la parte que excede esos 30 días. ¿Cómo se calcula el aguinaldo en México? En México, la Ley Federal del Trabajo establece, en su artículo 87, que todos los trabajadores tienen derecho a un aguinaldo anual, que se paga antes del 20 de diciembre. Este aguinaldo equivale como mínimo a 15 días de salario. Si alguien no trabajó todo el año, también tiene derecho a recibir la parte proporcional según los meses que laboró. Trabajador que laboró todo el año Salario mensual: 15,000 pesos Aguinaldo anual: 15 días de salario Cálculo: 15,000 ÷ 30 = 500 pesos diarios 500 × 15 = 7,500 pesos de aguinaldo Trabajador que laboró 5 meses Salario mensual: 12,000 pesos Aguinaldo proporcional: 15 días × meses trabajados ÷ 12 Cálculo: 12,000 ÷ 30 = 400 pesos diarios 400 × 15 × 5 ÷ 12 = 2,500 pesos de aguinaldo proporcional El aguinaldo es un derecho que garantiza un ingreso extra para cerrar el año, ya sea completo o proporcional, y permite a los trabajadores disfrutar de la temporada decembrina con mayor tranquilidad económica. El aguinaldo tiene raíces que se remontan mucho antes de convertirse en una obligación laboral en México. Según Profedet, su origen se encuentra en la época del Imperio Romano y en las tradiciones celtas. Los celtas llamaban “eguinad” al obsequio de Año Nuevo, que consistía en intercambiar dátiles y frutos secos para atraer la buena suerte y desear un año próspero. Este regalo no era simplemente un presente; representaba una declaración de intenciones: mostrar satisfacción, gratitud y buenos deseos hacia familiares y amigos. Con el tiempo, la práctica se incorporó al calendario festivo romano y se vinculó a celebraciones coincidiendo con el solsticio de invierno, dando origen a la tradición de dar pagos extraordinarios o regalos en fechas señaladas, como la Navidad. Así, el concepto del aguinaldo no surgió como un beneficio laboral, sino como un símbolo de generosidad y buenos deseos, una práctica cultural que, siglos después, evolucionaría hasta convertirse en el bono navideño que conocemos hoy. ]]>
La confianza en los influencers está en riesgo por la ciberdelincuencia
Durante años, la economía digital celebró a los influencers como la encarnación moderna de la confianza . No eran celebridades lejanas, sino figuras familiares, a medio camino entre un amigo y una marca. Sin embargo, esa cercanía es su mayor vulnerabilidad a causa de los deepfakes y el uso de inteligencia artificial por parte de ciberdelincuentes. En abril, la estadounidense Kelly Stranick, una actriz de teatro con poco más de 40,000 seguidores en Instagram, descubrió que su boda había sido clonada mediante imágenes falsas generadas con IA, publicadas en cuentas que imitaban la suya. Los impostores usaron su rostro, su historia y su tono para vender productos inexistentes. El engaño no solo afectó su reputación, sino también erosionó la confianza de sus seguidores y, en consecuencia, su valor como creadora de contenido. Mara Antonieta, una influencer mexicana con poco más de 552,000 seguidores en TikTok, ha relatado en un par de ocasiones que otras cuentas roban su contenido y lo utilizan para crear nuevas cuentas, lo que deteriora el rendimiento de su cuenta oficial. Este par de casos ilustra un fenómeno que ya no es anecdótico, sino una tendencia global que afecta sobre todo a influencers medianos, es decir, aquellos que tienen miles de seguidores, pero aún están en proceso de crecimiento, de acuerdo con Martina López, investigadora de ciberseguridad en ESET Latam. “Las redes criminales han dejado atrás las suplantaciones burdas. Hoy, replican voces, gestos y movimientos mediante algoritmos entrenados con los propios videos y transmisiones de los creadores”, refirió López. A diferencia de los grandes influencers como Cristiano Ronaldo o Kim Kardashian, que cuentan con equipos legales y personal de verificación de plataformas que buscan este tipo de suplantaciones, los creadores medianos enfrentan estas imitaciones sin los recursos legales ni el respaldo técnico de las grandes figuras. De acuerdo con la especialista en ciberseguridad, su comunidad es lo suficientemente amplia para resultar atractiva, pero no tanto como para justificar una reacción rápida de las plataformas. “Estas compañías hacen esfuerzos por mitigar, pero por el tamaño y la cantidad de denuncias que reciben a diario, muchas veces la respuesta tarda días o semanas”, apuntó la especialista de ESET. Mientras tanto, las cuentas falsas aprovechan ese lapso para vender boletos de conciertos inexistentes, ofrecer productos falsificados o dirigir a sitios de phishing. En algunos casos, incluso imitan campañas publicitarias reales. La confianza, en este ecosistema, es moneda dura, y cuando se devalúa, se contagia, de acuerdo con lo que refieren los mismos influencers. Aziel Medina, una creadora de contenido con más de 583,000 seguidores en Instagram y 3 millones en TikTok, señala que han suplantado su voz con IA para hacer videos falsos y estafar con falsas promociones, por lo que, para contrarrestarlo, debe publicar videos de aclaración de manera constante, pues muchos estafadores han logrado su objetivo. La industria global del marketing con influencers, que mueve más de 21,000 millones de dólares anuales, según datos de Marketing Hub, depende de la percepción de autenticidad para justificar sus tarifas. Según estimaciones de esta consultora, un 37% de las marcas redujo su inversión en campañas tras detectar deepfakes o suplantaciones. La amenaza no es solo reputacional, pues cada vez que un usuario descubre que ha sido engañado por un rostro que parecía real, se erosiona la credibilidad colectiva del formato. En América Latina, donde el influencer marketing crece a doble dígito, el impacto es particularmente sensible. Los influencers constituyen la base de la pirámide de esta industria, generando microcampañas de bajo costo, pero alto retorno. Sin embargo, el riesgo de clonación de imagen está volviendo más costosa la verificación, desplazando la inversión hacia figuras con mayor respaldo técnico o corporativo. “El problema deja de ser individual y se convierte en un tema de ecosistema”, apunta López. A la par del fraude, emergen plataformas que prometen crear versiones digitales de los creadores para “multiplicar su productividad” o mantener su presencia constante en redes, incluso sin que estén frente a la cámara. El modelo suena eficiente, pero esconde un riesgo contractual. “Lo mejor es leer la letra chica. Dependiendo de los términos y condiciones, la imagen de la persona que publica el contenido pasa a ser propiedad de la compañía, y esta no se hace responsable si surgen perjuicios”, advirtió López. Esto significa que un influencer puede terminar cediendo su rostro y su voz a perpetuidad, sin control sobre su uso. En algunos casos, las empresas que ofrecen este servicio revenden los avatares a terceros o los incorporan a bancos de datos que alimentan futuras simulaciones, por ello la importancia de revisar bien los contratos que se signan. Las plataformas sociales no son ajenas al dilema. La verificación de identidad ha perdido efectividad en un entorno donde lo visual y lo auditivo ya no bastan para distinguir lo real de lo fabricado, y aunque mantienen el recurso de la denuncia, mucho de este contenido, con solo unas horas o días en redes, erosiona la credibilidad de los influencers. La respuesta institucional viene desde Europa, con el AI Act y las normas de transparencia digital que obligarán a incluir marcas de agua como contenido sintético. Empresas como OpenAI y Runway ya incorporan señales invisibles en sus generadores de video. Pero López prevé que pronto aparecerán herramientas capaces de borrarlas, abriendo un nuevo ciclo de persecución tecnológica. ]]>
Ellas son las hijas de Carlos Slim y sus papeles dentro del imperio familiar
Carlos Slim Helú , de 85 años, no solo es el hombre más rico de México, sino también el empresario más influyente del país , un título que ha mantenido durante décadas y cuyo legado continúan sus tres hijos varones. Sin embargo, el papel de sus hijas ha sido menos visible, pese a su activa participación en los ámbitos del arte y la filantropía, pilares del vasto ecosistema construido por el magnate. A continuación te contamos quiénes son Soumaya, Vanessa y Johanna , las hijas que Slim tuvo con Soumaya Domit Gemayel , quien falleció trágicamente en 1999, y a qué se dedican en la actualidad. Más filántropas que empresarias Soumaya Slim, la hija mayor y el perfil más reservado del clan familiar Soumaya Slim Domit, de 54 años, es la hija mayor del empresario Carlos Slim y, al mismo tiempo, una de las más reservadas del clan familiar. Nacida en 1970, lleva el nombre de su madre, Soumaya Domit Gemayel, en cuya memoria se construyó el Museo Soumaya, uno de los recintos culturales más emblemáticos del país. Aunque mantiene un perfil bajo y rara vez aparece en medios, Soumaya ha sido pieza clave en el impulso del arte y la cultura dentro de los proyectos familiares. Estudió Historia del Arte en la Universidad Anáhuac y desde hace años funge como vicepresidenta del Museo Soumaya , donde ha promovido la conservación y difusión del patrimonio artístico que resguarda la colección Slim. Además de su trabajo en el ámbito cultural, participa activamente en la Fundación Carlos Slim, colaborando en programas sociales, educativos y de salud. Su interés por el diseño y la moda la ha llevado a apoyar a creadores mexicanos en pasarelas y exposiciones, y a fundar el espacio Archivo Diseño y Arquitectura, dedicado a explorar la creatividad contemporánea en México. Soumaya Slim estuvo casada durante 17 años con el arquitecto Fernando Romero Havaux, reconocido por haber diseñado el Museo Soumaya de Polanco, una de las obras más representativas de la arquitectura moderna en la Ciudad de México. Discreta pero influyente, Soumaya Slim ha consolidado su papel como una figura esencial en la vertiente cultural y filantrópica del emporio familiar. Vanessa Slim, presidenta de Asume La quinta hija del matrimonio Slim Domit y segunda de las hermanas, Vanessa Slim Domit, de 52 años, ha mantenido vivo uno de los proyectos más emblemáticos iniciados por su madre, Soumaya Domit de Slim: la Asociación de Superación para México (Asume), creada en 1980. La organización promueve el desarrollo integral del ser humano a través del fortalecimiento de valores, la autoestima y el equilibrio personal, abarcando aspectos físicos, emocionales, sociales, intelectuales y espirituales. En septiembre pasado, durante su participación en el encuentro “México Siglo XXI, Mentes que iluminan el futuro”, organizado por Fundación Telmex-Telcel, Vanessa Slim subrayó que “el desarrollo humano es la base de cualquier progreso” y que éste no puede limitarse a lo económico, tecnológico o científico. Retomó el pensamiento de su madre, quien sostenía que el progreso verdadero debía construirse sobre una base humana sólida. La presidenta de Asume explicó que el programa se apoya en tres pilares: la superación constante e ilimitada, la competencia con uno mismo y la superación equilibrada, que implica buscar metas en todos los ámbitos de la vida. También advirtió que vivimos en tiempos de “ruido externo” e “inmediatez”, factores que pueden desconectarnos de nuestro interior y hacernos más vulnerables. Además de su labor social, Vanessa Slim Domit está casada con Daniel Hajj, actual director general de América Móvil, una de las empresas más importantes del conglomerado familiar. Johanna, filántropa y empresaria La menor de las hijas del matrimonio Slim Domit, Johanna Slim, de 49 años, ha enfocado su trayectoria en causas sociales y en la gestión empresarial dentro del grupo familiar. En los últimos años ha dirigido el Programa de Educación Inicial de la Fundación Carlos Slim, una iniciativa orientada a promover el desarrollo integral de niñas y niños de entre 0 y 4 años mediante la capacitación de padres, cuidadores y educadores. El programa ofrece herramientas prácticas y contenidos formativos para fortalecer las habilidades de quienes acompañan la primera infancia, etapa que —según ha destacado la fundación— resulta clave para el bienestar físico, cognitivo y emocional a largo plazo. Además de su labor filantrópica, Johanna Slim forma parte del Consejo de Administración de Grupo Sanborns , una de las empresas más emblemáticas del conglomerado familiar. Está casada con el empresario Arturo Elías Ayub, de 58 años, director de Alianzas Estratégicas y Contenidos de América Móvil, así como director general de la Fundación Telmex-Telcel, con quien comparte su compromiso por la educación y el desarrollo social en México. A diferencia de sus hermanos Carlos Slim Domit (57 años), Marco Antonio Slim Domit (56 años) y Patrick Slim Domit (55 años), quienes ocupan posiciones destacadas en los negocios y aparecen año con año en el ranking de Expansión sobre los empresarios más influyentes del país, las tres hijas del clan Slim han mantenido un perfil distinto, más enfocado en la filantropía, la cultura y el desarrollo humano. Llama la atención que ninguna de ellas figure en la lista de “ Las 100 mujeres más poderosas de los negocios ” que elabora la misma revista, pese a pertenecer a la familia empresarial más influyente de México y ser hijas del hombre más rico del país. Su papel, sin embargo, ha sido clave en la dimensión social y cultural del imperio Slim, donde han impulsado proyectos de educación, arte, desarrollo personal y apoyo comunitario, consolidando una influencia que trasciende los indicadores económicos. ]]>
Aumento al salario mínimo en 2026 en México: ¿cuánto podría subir y quién tiene la última palabra?
Cada año los mexicanos esperan que el salario mínimo tenga un incremento . Y el debate ya comenzó entre propuestas de senadores. En las próximas semanas, se debe definir cuánto subirá en todo el país en 2026 . ¿Qué es el salario mínimo? ¿Desde cuando existe en México? ¿De cuánto es el salario mínimo en México actualmente? ¿Quién decide el ajuste? ¿De cuánto será el aumento al salario mínimo en 2026? De acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el salario mínimo es la cuantía mínima de remuneración que un empleador está obligado a pagar a sus asalariados por el trabajo que hayan efectuado durante un periodo determinado, cuantía que no puede ser rebajada ni en virtud de un convenio colectivo ni de un acuerdo individual. Álvaro Obregón, en calidad de general en jefe del Ejército de Operaciones, expidió el decreto con el que se estableció por primera vez un salario mínimo en el país el 9 de abril de 1915. En un entorno en el que la mayoría de la población trabajadora del país se dedicaba a la actividad jornalera, el decreto, autorizado por Venustiano Carranza, Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, fijó el salario mínimo para las personas de esta actividad en 75 centavos diarios (se estima que dicho monto equivaldría a alrededor de 46 pesos de hoy). Debido al proceso revolucionario, este decreto sólo aplicó en los estados de Michoacán, Querétaro, Hidalgo y Guanajuato, y se extendió conforme el Ejército de Operaciones controló otras regiones del país. El salario mínimo que pueden recibir los trabajadores es de 278.80 pesos y de 419.88 pesos en la Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN). Este monto equivale a cerca de 8,480.17 pesos mensuales en casi todo el país, con excepción de la Zona Libre de la Frontera Norte, en donde el salario mínimo es de 12,771.35 mensuales. Comparado con el año anterior, el ajuste corresponde a un aumento de 12% El aumento al salario mínimo en México es resultado de negociaciones entre el gobierno federal, a través de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) y la Secretaría del Trabajo, con los sectores patronales y obrero. Según datos oficiales, entre 2018 y 2024 la tasa de pobreza se redujo en 6.1 puntos porcentuales debido al salario mínimo. En otras palabras, de las 13.4 millones de personas que salieron de la pobreza en el periodo, 6.6 millones se pueden atribuir exclusivamente a los incrementos del salario mínimo. Se espera que el incremento al salario mínimo para el año entrante sea anunciado en las siguientes semanas. La presidenta Claudia Sheinbaum ha expresado su deseo de que aumente nuevamente 12% para 2026, sin embargo esa tasa casi triplica a la inflación actual. El gobierno federal tiene como objetivo la recuperación del poder adquisitivo del salario mínimo, con lo cual se busca que con este ingreso se puedan adquirir 2.5 canastas básicas. Si aumentará 12% en 2026, el salario mínimo quedaría en 312.2 pesos y 470.2 pesos para la frontera norte. Durante su campaña presidencial, Claudia Sheinbaum dijo que el salario seguirá aumentando para llegar al equivalente de compra de 2.5 canastas básicas diarias, lo que representaría aumentos nominales de 11% en los próximos años. ]]>
Muere Dick Cheney, exvicepresidente de EU que impulsó la guerra de Irak
Dick Cheney , impulsor de la invasión estadounidense de Irak en 2003 y considerado por los historiadores presidenciales como uno de los vicepresidentes más poderosos de la historia de Estados Unidos, falleció a los 84 años , según informó su familia en un comunicado difundido el martes. Cheney falleció el lunes por la noche por complicaciones de una neumonía y una enfermedad cardiaca y vascular, dijo su familia. El republicano, excongresista por Wyoming y exsecretario de Defensa, ya era un actor importante en Washington cuando el entonces gobernador de Texas, George W. Bush, lo eligió como compañero de fórmula en las elecciones presidenciales de 2000, que Bush acabó ganando. Como vicepresidente de 2001 a 2009, Cheney luchó enérgicamente por ampliar el poder de la presidencia, pues consideraba que se había ido erosionando desde el escándalo Watergate, que expulsó de la presidencia a su antiguo jefe, Richard Nixon. También amplió la influencia de la oficina del vicepresidente creando un equipo de seguridad nacional que a menudo actuaba como un centro de poder propio dentro del Gobierno. Cheney fue un firme defensor de la invasión de Irak en 2003 y uno de los representantes del Gobierno de Bush que más abiertamente advirtió del peligro que suponía el supuesto arsenal iraquí de armas de destrucción masiva. No se encontraron tales armas. Se enfrentó a varios de los principales asesores de Bush, entre ellos los secretarios de Estado Colin Powell y Condoleezza Rice, y defendió las técnicas de interrogatorio «mejoradas» de sospechosos de terrorismo, que incluían el ahogamiento simulado y la privación del sueño. Otros, como el Comité Selecto del Senado sobre Inteligencia estadounidense y el relator especial de la ONU sobre la lucha contra el terrorismo y los derechos humanos, calificaron estas técnicas de «tortura». Su hija Liz Cheney también se convirtió en una influyente legisladora republicana, sirviendo en la Cámara de Representantes, pero perdiendo su escaño tras oponerse al presidente republicano Donald Trump y votar a favor de su destitución tras el ataque del 6 de enero de 2021 al Capitolio por parte de sus partidarios. Su padre coincidió con ella y dijo que votaría por la candidata demócrata Kamala Harris en 2024. «En los 248 años de historia de nuestra nación, nunca ha habido un individuo que sea una mayor amenaza para nuestra república que Donald Trump», dijo el que fuera durante mucho tiempo enemigo de la izquierda. Cheney tuvo problemas de corazón gran parte de su vida, sufriendo el primero de varios infartos a los 37 años. Se sometió a un trasplante de corazón en 2012. ]]>
Guerra vs. el narco deja más de 22,000 homicidios en Michoacán
Este martes, Mónica Alfaro y Lidia Arista platican sobre las causas detrás de la crisis de violencia que vive Michoacán, ya que ha causando más de 22,000 homicidios dolosos, entre estos, los de Bernardo Bravo, empresario citrícola, y Carlos Manzo, el presidente municipal de Uruapan, que han provocado manifestaciones de los ciudadanos. Además, comparten los detalles más importantes de estos temas: – Más de 82 pesos de cada 100 del gasto público 2026 están comprometidos – Diputados morenistas piden por primera vez ajustes al Presupuesto – El Mundial de 2026 aumentará 92% sus emisiones de CO2e respecto a Qatar – Intel busca rrescribir su destino fabricando chips avanzados – Van por plan nacional de inclusión financiera; busca más ahorro de informales ]]>
La apuesta de la Unesco: convertir la cultura en inversión
La Unesco, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, nació en 1945, al terminar la Segunda Guerra Mundial, con una idea sencilla pero poderosa: la paz no solo se construye con acuerdos políticos, sino con educación, conocimiento y respeto entre culturas. Su sede está en París y reúne a 194 Estados miembros. Su trabajo va desde promover la alfabetización y la igualdad educativa hasta proteger el patrimonio cultural de la humanidad, impulsar la investigación científica y defender la libertad de expresión. En pocas palabras, es la agencia de la ONU que intenta conectar el desarrollo humano con la cultura y el aprendizaje. Más allá de los monumentos y las escuelas, la Unesco funciona como un laboratorio de ideas. Define estándares internacionales, asesora a gobiernos y coordina programas globales que van desde la conservación ambiental hasta la ética de la inteligencia artificial. Su lista de Patrimonios Mundiales es su rostro más visible, pero representa solo una fracción de su labor. También promueve la educación inclusiva, la diversidad lingüística y las economías creativas. En los últimos años ha buscado acercarse al sector privado y a las nuevas generaciones, convencida de que la cultura y el conocimiento son tan esenciales para el futuro como la energía o la tecnología. En un contexto de desaceleración global, la organización propone un mensaje directo: invertir en creatividad y diversidad no es filantropía, es una oportunidad económica. En la 43ª Conferencia General celebrada en Samarcanda, Uzbekistán, la Unesco reafirmó que el futuro del desarrollo pasa por unir la energía del sector privado con el propósito público. “No podemos hablar de sostenibilidad sin cultura ni sin la participación de empresas responsables”, dijo la directora general Audrey Azoulay al inaugurar el encuentro el 30 de octubre. “La cultura no es un gasto. Es una inversión en cohesión, identidad y desarrollo humano”. Durante la última década, la organización ha transformado su relación con la economía global. De custodiar monumentos, ha pasado a fomentar innovación, emprendimiento y formación de capital humano. A través del programa Partners for the Goals, colabora con fundaciones y empresas que comparten sus objetivos: educación, igualdad, medio ambiente y desarrollo tecnológico. Las alianzas más visibles incluyen L’Oréal, con el programa For Women in Science , que ha reconocido a más de 3,900 científicas; Google Arts & Culture, que digitaliza sitios patrimoniales y archivos artísticos; y Netflix, con African Folktales Reimagined , una serie de cortometrajes creados por jóvenes cineastas africanos. Otras colaboraciones abren caminos nuevos: Huawei apoya proyectos de alfabetización digital en comunidades rurales, Microsoft desarrolla herramientas de educación inclusiva, y Fondation Chanel financia programas de liderazgo femenino en industrias culturales. “El vínculo entre cultura y desarrollo no es simbólico: es estructural”, explicó Ernesto Ottone, Subdirector General de Cultura de la Unesco. “Un museo, una escuela o un festival pueden generar más cohesión, pertenencia y empleos formales de lo que muchas veces se imagina”. La economía creativa ya se consolida como motor global. Según el informe Re|Shaping Policies for Creativity (Unesco, 2022), las industrias culturales y creativas generan más de 2.2 billones de dólares al año y emplean al 6.2 % de la fuerza laboral mundial, pero apenas el 0.23 % de la ayuda oficial al desarrollo se destina al sector. Para revertir esa brecha, la Unesco impulsa un nuevo modelo de financiamiento basado en fondos mixtos, inversión de impacto y alianzas público–privadas. En colaboración con bancos regionales como el BID en América Latina y el Banco Asiático de Desarrollo, diseña instrumentos de crédito para pequeñas y medianas empresas culturales. El ejemplo más reciente es Uzbekistán, anfitrión de la conferencia. En 2024 aprobó una Ley de Economía Creativa que busca duplicar la participación del sector en el PIB nacional para 2030. El país ya cuenta con 14,000 empresas creativas y cerca de 100,000 empleos vinculados al arte, el diseño y el turismo. En ciudades como Margilán, los talleres textiles tradicionales se han transformado con nuevas técnicas de diseño, mientras en Taskent jóvenes artistas producen contenido digital para exportar. La Unesco participa en estas iniciativas con programas de formación, certificación y promoción internacional, demostrando que la creatividad puede ser motor de inclusión y desarrollo económico. En México, algunos grupos empresariales ya siguen esa ruta. Fundación Televisa y Cemex colaboran con la Unesco y gobiernos locales en proyectos de restauración patrimonial y educación artística. Grupo Xcaret ha desarrollado un modelo de turismo cultural sostenible basado en identidad regional y economía circular, mientras BBVA México financia incubadoras de emprendimiento creativo en Guadalajara y Oaxaca. Estas experiencias prueban que el vínculo entre cultura y negocio no es una abstracción, sino un terreno fértil para innovar, generar valor económico y reputación social. La alianza entre la Unesco y el sector privado también alcanza la educación. En 2024 se lanzó un Marco de Competencias Creativas y Digitales que busca conectar la formación artística con la innovación tecnológica. El objetivo: formar jóvenes capaces de operar en ecosistemas donde diseño, música, software y datos se cruzan. A través de la red Skills for Youth, la Unesco colabora con IBM, SAP y Huawei en programas de capacitación tecnológica en África, Asia y América Latina. Más de 2.5 millones de estudiantes y docentes participan ya en proyectos que van desde programación hasta gestión cultural. En paralelo, la organización promueve la ética tecnológica. Desde 2021, con la Recomendación sobre la Ética de la Inteligencia Artificial , trabaja junto a empresas y universidades para aplicar principios de responsabilidad y derechos humanos en la educación, los medios y la cultura. En América Latina, la alianza entre cultura y desarrollo comienza a madurar. Según el BID, las industrias creativas representan el 2.2 % del PIB regional y generan 1.9 millones de empleos directos. México, Colombia, Argentina y Brasil integran la Red de Ciudades Creativas de la Unesco, que fomenta cooperación en gastronomía, música, cine, diseño y artesanía. En México, Querétaro y Guadalajara impulsan proyectos que vinculan universidades con la industria audiovisual y el turismo cultural. En Colombia, la red ha servido para revitalizar
El efecto de la IA en la brecha educativa
La IA está transformando la educación, pero su promesa de democratización sigue siendo difícil de alcanzar. Si bien la IA es habitual en aulas de zonas urbanizadas, en otras con acceso limitado a Internet o entre los sectores de la población con menor poder adquisitivo, se perpetúa una desventaja significativa que dificulta el progreso hacia una educación equitativa. Para los grupos de estudiantes más privilegiados, el problema no es si tienen acceso a la IA, sino fomentar su uso crítico y responsable, evitando una dependencia excesiva. De hecho, en el estudio «Crossroads: Navigating the Intersection of AI and Academia», realizado por Turnitin y Vanson Bourne, el 74 % de los encuestados afirma que la disponibilidad y el volumen de la IA son abrumadores. Pero siempre hay dos caras de la moneda. Aunque la IA se ha presentado como una herramienta que amplifica el acceso a la información, especialmente con la introducción de la IA generativa de código abierto, se necesita infraestructura tecnológica, y esa infraestructura cuesta dinero. Todavía hay muchas escuelas de bajos ingresos en zonas remotas de todo el mundo que aún no saben cómo integrar esta tecnología en su proceso de aprendizaje, simplemente porque no todos los estudiantes tienen un teléfono móvil o un ordenador con acceso a Internet para trabajar con esta herramienta. Y más allá de la infraestructura, la alfabetización digital es una barrera fundamental que a menudo se pasa por alto. Los educadores y los estudiantes de todos los niveles sociales necesitan una formación sólida, independientemente de su experiencia previa. Muchos esperan que los profesores integren las herramientas de IA a la perfección, pero gran parte de ellos, especialmente los educadores veteranos, carecen de los conocimientos necesarios y del apoyo específico para sacarles el máximo partido. Esta brecha en materia de conocimientos especializados limita aún más la implementación equitativa. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) identifica la IA como un posible factor de desigualdad, no sólo en cuanto al acceso físico, sino también en cuanto al conocimiento de su uso. Además, los algoritmos pueden generar sesgos en función de los orígenes y contextos de cada usuario, lo que puede restar objetividad a la enseñanza. Si bien la IA ofrece múltiples oportunidades para facilitar la vida de las personas, no debemos olvidar la promesa inicial de democratización. Por lo tanto, para eliminar la brecha en la educación, debemos tomar diferentes medidas para promover una implementación equitativa. El compromiso debe ser compartido por todos los actores sociales, desde los gobiernos para generar más infraestructura en telecomunicaciones y llevar Internet a zonas remotas, hasta los empresarios para desarrollar e instalar tecnologías gratuitas sin conexión para escuelas públicas y rurales, sin dejar fuera al mundo académico, sector imprescindible para proporcionar formación continua a los educadores y ayudarles a subirse a la ola de la IA sin resistencia. Hay mucho por hacer. El uso adecuado de la IA será una habilidad necesaria en el ámbito laboral del futuro cercano, por lo que es imperativo que esté al alcance de todos. De lo contrario, estaremos reproduciendo la constante brecha educativa y social que caracteriza al mundo. Recordemos que el acceso equitativo e igualitario a una educación de calidad nos ayudará a convertirnos en sociedades más inclusivas, que brindan oportunidades para todos, independientemente de su origen socioeconómico. ____ Nota del editor: María Belén Correa es Directora Regional de Turnitin para Latam. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
La confianza en los influencers está en riesgo por la ciberdelincuencia
Durante años, la economía digital celebró a los influencers como la encarnación moderna de la confianza . No eran celebridades lejanas, sino figuras familiares, a medio camino entre un amigo y una marca. Sin embargo, esa cercanía es su mayor vulnerabilidad a causa de los deepfakes y el uso de inteligencia artificial por parte de ciberdelincuentes. En abril, la estadounidense Kelly Stranick, una actriz de teatro con poco más de 40,000 seguidores en Instagram, descubrió que su boda había sido clonada mediante imágenes falsas generadas con IA, publicadas en cuentas que imitaban la suya. Los impostores usaron su rostro, su historia y su tono para vender productos inexistentes. El engaño no solo afectó su reputación, sino también erosionó la confianza de sus seguidores y, en consecuencia, su valor como creadora de contenido. Mara Antonieta, una influencer mexicana con poco más de 552,000 seguidores en TikTok, ha relatado en un par de ocasiones que otras cuentas roban su contenido y lo utilizan para crear nuevas cuentas, lo que deteriora el rendimiento de su cuenta oficial. Este par de casos ilustra un fenómeno que ya no es anecdótico, sino una tendencia global que afecta sobre todo a influencers medianos, es decir, aquellos que tienen miles de seguidores, pero aún están en proceso de crecimiento, de acuerdo con Martina López, investigadora de ciberseguridad en ESET Latam. “Las redes criminales han dejado atrás las suplantaciones burdas. Hoy, replican voces, gestos y movimientos mediante algoritmos entrenados con los propios videos y transmisiones de los creadores”, refirió López. A diferencia de los grandes influencers como Cristiano Ronaldo o Kim Kardashian, que cuentan con equipos legales y personal de verificación de plataformas que buscan este tipo de suplantaciones, los creadores medianos enfrentan estas imitaciones sin los recursos legales ni el respaldo técnico de las grandes figuras. De acuerdo con la especialista en ciberseguridad, su comunidad es lo suficientemente amplia para resultar atractiva, pero no tanto como para justificar una reacción rápida de las plataformas. “Estas compañías hacen esfuerzos por mitigar, pero por el tamaño y la cantidad de denuncias que reciben a diario, muchas veces la respuesta tarda días o semanas”, apuntó la especialista de ESET. Mientras tanto, las cuentas falsas aprovechan ese lapso para vender boletos de conciertos inexistentes, ofrecer productos falsificados o dirigir a sitios de phishing. En algunos casos, incluso imitan campañas publicitarias reales. La confianza, en este ecosistema, es moneda dura, y cuando se devalúa, se contagia, de acuerdo con lo que refieren los mismos influencers. Aziel Medina, una creadora de contenido con más de 583,000 seguidores en Instagram y 3 millones en TikTok, señala que han suplantado su voz con IA para hacer videos falsos y estafar con falsas promociones, por lo que, para contrarrestarlo, debe publicar videos de aclaración de manera constante, pues muchos estafadores han logrado su objetivo. La industria global del marketing con influencers, que mueve más de 21,000 millones de dólares anuales, según datos de Marketing Hub, depende de la percepción de autenticidad para justificar sus tarifas. Según estimaciones de esta consultora, un 37% de las marcas redujo su inversión en campañas tras detectar deepfakes o suplantaciones. La amenaza no es solo reputacional, pues cada vez que un usuario descubre que ha sido engañado por un rostro que parecía real, se erosiona la credibilidad colectiva del formato. En América Latina, donde el influencer marketing crece a doble dígito, el impacto es particularmente sensible. Los influencers constituyen la base de la pirámide de esta industria, generando microcampañas de bajo costo, pero alto retorno. Sin embargo, el riesgo de clonación de imagen está volviendo más costosa la verificación, desplazando la inversión hacia figuras con mayor respaldo técnico o corporativo. “El problema deja de ser individual y se convierte en un tema de ecosistema”, apunta López. A la par del fraude, emergen plataformas que prometen crear versiones digitales de los creadores para “multiplicar su productividad” o mantener su presencia constante en redes, incluso sin que estén frente a la cámara. El modelo suena eficiente, pero esconde un riesgo contractual. “Lo mejor es leer la letra chica. Dependiendo de los términos y condiciones, la imagen de la persona que publica el contenido pasa a ser propiedad de la compañía, y esta no se hace responsable si surgen perjuicios”, advirtió López. Esto significa que un influencer puede terminar cediendo su rostro y su voz a perpetuidad, sin control sobre su uso. En algunos casos, las empresas que ofrecen este servicio revenden los avatares a terceros o los incorporan a bancos de datos que alimentan futuras simulaciones, por ello la importancia de revisar bien los contratos que se signan. Las plataformas sociales no son ajenas al dilema. La verificación de identidad ha perdido efectividad en un entorno donde lo visual y lo auditivo ya no bastan para distinguir lo real de lo fabricado, y aunque mantienen el recurso de la denuncia, mucho de este contenido, con solo unas horas o días en redes, erosiona la credibilidad de los influencers. La respuesta institucional viene desde Europa, con el AI Act y las normas de transparencia digital que obligarán a incluir marcas de agua como contenido sintético. Empresas como OpenAI y Runway ya incorporan señales invisibles en sus generadores de video. Pero López prevé que pronto aparecerán herramientas capaces de borrarlas, abriendo un nuevo ciclo de persecución tecnológica. ]]>