El dólar cotiza en 17.99 pesos y mercados se animan tras dato de inflación en EU
El peso mexicano se apreciaba marginalmente el jueves, oscilando en torno al nivel técnico clave de 18 unidades, mientras los inversores aguardan conocer la decisión de política monetaria de Banco de México más tarde en el día. Wall Street abre al alza La moneda cotizaba en 17.99 unidades , con una ganancia de un 0.06% después de conocerse que los precios al consumidor en Estados Unidos aumentaron menos de lo esperado en noviembre, elevando la probabilidad de una baja de tasas por parte de la Reserva Federal en su próxima reunión de enero. A nivel local, el mercado espera ampliamente que Banxico disminuya el costo de los créditos en un cuarto de punto porcentual, en lo que sería su decimotercer recorte desde febrero de 2024 a la tasa referencial, actualmente en un 7.25%. Más temprano se dio a conocer que el Banco Central Europeo mantuvo estables sus tipos de interés. El Banco de Inglaterra, por su parte, redujo las tasas en 25 puntos básicos, como se esperaba. El índice tecnológico Nasdaq abrió con una ganancia de 1.20%, el S&P 500 avanzó 0.76% y el Dow Jones creció 0.55%. Con avances significativos Micron (16%), Shopify (4.39%) y Lululemon (6.03%). El principal índice de la Bolsa Mexicana de Valores , el S&P/BMV IPC, avanzó 0.50% en la apertura, después de caer 1.11% el miércoles. Con información de Reuters ]]>
Rusia lanza una dura advertencia a EU: esperamos que Trump no cometa un «error fatal» en contra de Venezuela
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia dijo el jueves que espera que el Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no cometa un error fatal sobre Venezuela y dijo que Moscú está preocupado por las decisiones estadounidenses que amenazan el transporte marítimo internacional. Trump ordenó el martes un «bloqueo» de todos los petroleros sancionados que entran y salen de Venezuela, mientras Washington intenta aumentar la presión sobre el Gobierno de Nicolás Maduro. Existe un embargo efectivo después de que Estados Unidos se incautó de un petrolero sancionado frente a las costas de Venezuela la semana pasada y buques cargados que transportan millones de barriles de petróleo han permanecido en aguas venezolanas en lugar de arriesgarse a ser incautados. «Observamos la continua y deliberada escalada de tensiones en torno a Venezuela, un país amigo nuestro. Es especialmente preocupante el carácter unilateral de las decisiones que suponen una amenaza para el transporte marítimo internacional», dijo el ministerio ruso en un comunicado. «Esperamos que el Gobierno de D. Trump, que se caracteriza por un enfoque racional y pragmático, no cometa un error fatal», agregó. Moscú se mostró a favor de una normalización del diálogo entre Washington y Caracas y expresó su confianza en que Estados Unidos no se inmiscuya en una situación que tendría «consecuencias impredecibles para todo el hemisferio occidental», añadiendo que Rusia apoya «el rumbo del Gobierno de Maduro». Por separado, el Kremlin llamó a los países de la región a mostrar moderación. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, señaló a los periodistas que «vemos que las tensiones aumentan en la región y consideramos que esto es potencialmente muy peligroso». «El presidente Putin mantuvo recientemente una conversación telefónica con el presidente Maduro. Y, por supuesto, pedimos a todos los países de la región que actúen con moderación para evitar cualquier desarrollo impredecible», señaló. Con información de Reuters ]]>
Entre IEPS y grandes gigantes: la resistencia de Pascual
Este jueves, Monica Alfaro e Ivet Rodríguez nos platican de cómo una empresa cooperativa busca mantenerse a flote en un mercado altamente regulado, de las tensiones que genera el aumento al IEPS en su modelo de negocio y de las alternativas que se abren para las compañías de economía social frente a la política fiscal. No te pierdas estos otros temas: – EU sanciona al Cártel de Santa Rosa de Lima y a “El Marro” – Más impuestos y vigilancia: así nos cobrará el SAT 5.8 billones de pesos en 2026 – Del tanque a la batería: uno de cada 10 autos vendidos en México ya es híbrido o eléctrico – Las streaming tienen menos estrenos en 2025 ]]>
La salida ordenada de Vector Casa de Bolsa no salva lo esencial
Confieso que, cuando leí la publicación en el Diario Oficial de la Federación sobre la revocación de la autorización a Vector Casa de Bolsa para operar como casa de bolsa, lo primero que pensé no fue en el trámite. Pensé en el activo más delicado del sistema financiero, ese que no se puede auditar con una lista de cotejo y que, sin embargo, determina si una institución respira o se asfixia. Pensé en la confianza. La historia pública ya traía señales. Meses antes se reportó una transición de cartera y activos de clientes hacia Finamex Casa de Bolsa, presentada como un proceso para dar continuidad y estabilidad a los clientes. Después, la autoridad confirmó que la revocación se resolvió por solicitud voluntaria de la propia institución, presentada el 1 de diciembre de 2025. Hasta ahí, el caso puede leerse como una salida ordenada. Y sí, una salida ordenada importa. Importa mucho. Reduce incertidumbre, evita improvisación, protege a clientes, baja el riesgo de contagio. Pero también tengo que decirlo con toda claridad, porque es la lección que más incomoda y la que más urge asumir. Una salida ordenada no sustituye lo esencial. La confianza no se traslada en un paquete de activos, no se protocoliza, no se firma, no se inscribe. La confianza se sostiene día a día, y cuando se fractura, la operación lo resiente en tiempo real. He visto demasiadas veces la misma secuencia. Primero llega el ruido, luego la fricción; después el mercado ajusta y no lo hace con discursos, lo hace con decisiones. Contrapartes que elevan exigencias, clientes que preguntan de más, comités que se vuelven conservadores, líneas que se aprietan, procesos que se alargan, costos que suben. De pronto, lo que parecía un tema reputacional se convierte en un problema operativo y cuando ya estás en modo contención, todo cuesta más. Por eso, cuando alguien me pregunta qué deja este episodio, no empiezo por la formalidad. Empiezo por las tres lecciones que, en mi experiencia, definen si una institución está preparada para navegar un entorno donde el escrutinio es permanente y la paciencia del mercado es mínima. La primera es que la reputación es un riesgo operativo, no un asunto periférico. En los últimos meses, la conversación pública alrededor de ciertas instituciones se ha visto atravesada por señalamientos y cobertura mediática que, independientemente de su desenlace, presionan la percepción y aceleran decisiones. El sistema financiero vive de credibilidad. Sin credibilidad, la eficiencia se rompe. La segunda, es que la continuidad no se improvisa. La transición de activos hacia Finamex fue reportada como parte de un proceso ordenado, y eso marca una diferencia frente a escenarios de incertidumbre total. Pero la continuidad no es sólo mover cuentas. Continuidad es que el cliente entienda, sin ambigüedades, dónde está su patrimonio, cómo accede, quién custodia, qué cambia y qué no cambia. Continuidad es que los equipos internos tengan guiones, tiempos, trazabilidad y un plan de atención que resista presión. La tercera es la más importante para mí, porque es donde se juega el futuro del sector. La prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo no puede seguir tratándose como un check-list. Si PLD vive en un manual, está muerta. Si PLD vive en un área aislada, es un seguro que no cubre cuando más lo necesitas. PLD tiene que vivir en el modelo de negocio. En cómo diseñas productos, en cómo haces onboarding, en qué datos capturas, en cómo mides riesgo, en cómo monitoreas operaciones, en cómo escalas alertas, en cómo documentas decisiones, en cómo corriges. No se trata de llenar formatos. Se trata de construir una operación que pueda sostenerse cuando el entorno se pone exigente. Y el entorno ya está exigente. Sin olvidar que el gobierno corporativo no es un requisito de escritorio. Es el sistema nervioso de la institución. Cuando el consejo y los comités funcionan, el riesgo se detecta antes, se prioriza mejor, se asignan responsables, se ejecuta con disciplina. Cuando no funcionan, el riesgo se vuelve reactivo y la organización se mueve tarde. En episodios como este, se nota quién tiene cultura de evidencia y quién tiene cultura de urgencias. Escribo esto en primera persona porque me importa el rumbo del sistema. Me importa que las instituciones entiendan que integridad y rentabilidad no compiten. Se necesitan. La integridad bien construida no frena el negocio, lo hace sostenible. Y en un mercado cada vez más digital, más veloz y más interconectado, la confianza no es un resultado. Es una estrategia que se opera. La salida ordenada de una institución puede ser correcta, incluso ejemplar en ejecución. Pero la lección que nos deja este caso es más dura y más útil. Si la reputación se vuelve frágil, todo lo demás tiembla. Y en finanzas, cuando tiembla la confianza, tiembla el sistema. _____ Nota del editor: Pedro Leyva Lizárraga es especialista en cumplimiento normativo, prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo (PLD/FT), Gobierno Corporativo y gestión de riesgos; además de ser acreditado como Oficial de Cumplimiento por la CNBV. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
¿Cómo afectaría a México el estallido de una burbuja de IA?
La Inteligencia Artificial (IA) se ha convertido en el principal motor económico de Estados Unidos. Diversos análisis indican que cerca de la mitad del crecimiento esperado para 2025 provendrá directa o indirectamente de la IA, impulsada por expansiones masivas de infraestructura, software, semiconductores y servicios especializados. Este peso también se refleja en los mercados financieros: las llamadas Magnificent Seven (Apple, Microsoft, Nvidia, Amazon, Alphabet, Meta y Tesla) representan aproximadamente el 35% del valor total del S&P 500 a diciembre de 2025, y explican la mayor parte del rendimiento del índice en los últimos dos años. Cuando un grupo tan reducido de empresas concentra simultáneamente la narrativa tecnológica, la inversión corporativa y el desempeño bursátil, la posibilidad de una corrección no puede descartarse. Si bien los avances tecnológicos son reales, el ritmo al que crece el ecosistema de IA ha generado señales de sobrevaluación difíciles de ignorar. La construcción de centros de datos exige inversiones multimillonarias cuyo retorno aún no está garantizado. Empresas tecnológicas han triplicado su capitalización sin que exista un crecimiento equivalente en ingresos, mientras que decenas de startups reciben recursos más por la presión de participar en la ola que por la solidez de sus modelos. Las expectativas parecen descontar no solo una adopción masiva, sino una rentabilidad inmediata que podría no materializarse en los plazos implícitos. De hecho, el inversor Michael Burry, famoso por predecir la crisis subprime de 2008, ha apostado fuertemente en contra de acciones como Nvidia y Palantir, prediciendo un colapso de la «burbuja de IA» en los próximos dos años, comparándola con el estallido de las punto-com. Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates, coincide en que estamos en «territorio de burbuja» para la IA, aunque advierte que no es momento de vender, sino de prepararse para retornos bajos en la próxima década. Por su parte, Warren Buffett ha expresado escepticismo sobre la IA, comparándola con un «genio que me asusta como el infierno», aunque recientemente su firma Berkshire Hathaway invirtió en Alphabet (Google), sugiriendo una apuesta selectiva en plataformas que podrían sobrevivir a un ajuste. A esta dinámica se suma un indicador que históricamente ha anticipado momentos de tensión financiera: el rápido incremento en los precios del oro y la plata. Desde diciembre de 2023, el oro ha pasado de unos 2,070 dólares por onza a 4,300 dólares, con un pico histórico de 4,530 dólares en octubre de 2025. La plata ha escalado de menos de 27.50 dólares por onza a cerca de 61 dólares. Cuando el capital global fluye hacia metales preciosos al mismo tiempo que a un sector específico —como la IA—, suele ser señal de que los inversionistas perciben desequilibrios profundos. ¿Se está formando una burbuja de IA? El FMI, Deutsche Bank y Goldman Sachs coinciden en que sí. Comparaciones con la burbuja punto-com de 2000 son frecuentes. Un estudio del MIT indica que 95% de las empresas que invirtieron en IA generativa no han visto retornos. Si esta burbuja estalla, podría eliminar hasta 20 billones en riqueza estadounidense y 15 billones globales, según el FMI, desencadenando una recesión similar a la de 2008. La economía de Estados Unidos se ha vuelto dependiente de la inversión tecnológica, y sectores como construcción, energía, manufactura avanzada, logística y servicios profesionales están íntimamente ligados a la expansión de la IA. En el peor escenario, un estallido podría llevar a una contracción del PIB estadounidense, con desempleo y quiebras en startups y proveedores de IA. Para México, este escenario es especialmente relevante. La integración comercial con Estados Unidos implica que cualquier desaceleración en su demanda manufacturera se transmite casi de inmediato. Estados como Baja California, Chihuahua, Coahuila y Nuevo León dependen de exportaciones de electrónica, semiconductores, equipo industrial y autopartes. Un colapso podría debilitar a México con menor inversión extranjera directa (IED), volatilidad cambiaría y presiones sobre el peso, según advertencias del FMI. Buena parte de las expectativas de nearshoring descansan en la premisa de que el sector tecnológico mantendrá un crecimiento sostenido. Si esa premisa se debilita, múltiples proyectos podrían revisarse o aplazarse. El consumo interno también perdería fuerza. A este complejo panorama hay que agregar que en 2026 se revisa el T-MEC, lo que implica una mayor volatilidad y posiblemente menor inversión. Fuentes como el Baker Institute y Bloomberg destacan que un debate contencioso podría fragmentar la integración regional, con impactos en la competitividad y el crecimiento. No obstante, una corrección en el sector de IA no sería sinónimo de catástrofe estructural. Como en otros ciclos, los periodos de ajuste pueden depurar proyectos débiles, contener la especulación y canalizar recursos hacia iniciativas más sólidas. Para México, este sería el momento de fortalecer sus bases productivas: infraestructura eléctrica y logística confiable, disponibilidad de agua industrial, formación técnica especializada, integración universidad-empresa y una política industrial que reduzca su vulnerabilidad. La pregunta de fondo es si México logrará construir las capacidades necesarias para participar de manera autónoma y estratégica en la economía del conocimiento, o si seguiremos expuestos a cada oscilación del ciclo tecnológico norteamericano. _____ Nota del editor: Ismael Plascencia López es profesor e investigador de CETYS Universidad. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
La revolución invisible. Cuando la economía digital dejó atrás a la telefonía
La revolución más grande de nuestra era no se anuncia con discursos ni con inventos espectaculares, sino que se vive en el silencioso acto cotidiano de una persona que paga con su celular, abre una cuenta desde una aplicación, o resuelve un trámite sin necesidad de hablar con nadie. En México, donde más de la mitad de la población económicamente activa tiene menos de 30 años, este cambio no es solamente tecnológico, sino fundamentalmente cultural: la economía digital ha transformado de manera irreversible la forma en que entendemos el tiempo, el valor y la confianza. Así, más de 30 millones de jóvenes, entre 15 y 29 años, crecieron inmersos en un entorno donde la inmediatez no es una cortesía, sino una parte esencial del paisaje; por ello, la espera dejó de ser una forma de paciencia para convertirse en un error de diseño. En esta nueva era, el buen servicio ya no se mide por la atención personalizada, sino, por el contrario, por la capacidad de autogestión y autonomía que una marca le permite a su usuario. Si una aplicación permite resolver absolutamente todo desde el teléfono, sin letra pequeña ni pasos innecesarios, automáticamente genera confianza; si, por el contrario, obliga a esperar, a imprimir documentos o a realizar una llamada, la pierde. Esto implica que la confianza ya no es solo una emoción, sino una función crítica integrada al diseño del servicio. La pandemia aceleró este proceso de manera exponencial, consolidando la idea de que cualquier necesidad debe resolverse en segundos. Desde un dispositivo móvil se puede trabajar, estudiar, invertir o emprender con total fluidez, y las industrias que entendieron esa nueva velocidad prosperaron, mientras que las que se aferraron a los viejos modelos quedaron irremediablemente rezagadas. De esta manera, mientras que la banca, el transporte y el entretenimiento se transformaron radicalmente, la telefonía móvil —paradójicamente, la industria que nos conecta con todas las demás— sigue peligrosamente atrapada en la lógica del papel y la firma, prometiendo innovación en sus redes, pero conservando procesos que pertenecen a otra época. Para las nuevas generaciones, la idea misma de “hacer un trámite” carece de sentido, pues la mejor atención al cliente es aquella que ya no es necesaria porque todo opera sin interrupciones ni fricciones. Por ello, las empresas que realmente comprenden este cambio ya no compiten primariamente por precio, sino por claridad y por la eliminación sistemática de los pasos innecesarios. La tecnología está diseñada para borrar la distancia entre las personas y los servicios. Cada avance elimina pasos y acorta tiempos, de tal forma que activar una línea, contratar un seguro o solicitar un crédito debería ser, conceptualmente, tan simple como reproducir una canción en una app . En esta línea, la generación Z no exige la perfección imposible, sino la coherencia total. Confía en las marcas que cumplen lo que prometen y le permiten decidir con libertad. Así, la autonomía se volvió un nuevo tipo de lujo: la capacidad de irse y volver sin culpa ni castigos. Los datos no hacen más que confirmar la magnitud de este cambio: más del cincuenta por ciento de las transacciones en México se realiza por canales digitales, y la mitad de la población utiliza de forma habitual aplicaciones bancarias o de comercio electrónico. En el grupo de 18 a 34 años, las cifras de adopción son aún más altas, lo que significa que la mitad del país vive y opera bajo la lógica de la inmediatez y mide su relación con las marcas por la claridad y el control que estas le ofrecen. Por ello, la pregunta clave ya no es si las empresas de telecomunicaciones pueden adaptarse, sino si están realmente dispuestas a soltar el control centralizado que las sostuvo durante décadas. La economía digital castiga implacablemente la rigidez y premia la coherencia en la experiencia. Obliga a las marcas a volverse flexibles, consistentes y confiables, aceptando que el usuario ya no pertenece a una compañía, sino que la compañía pertenece al usuario mientras él la elija. Esta revolución es el relato de una generación que dejó de creer en los discursos corporativos y empezó a creer, con firmeza, en la gestión digital. Se trata de una transformación que no tiene una fecha de inicio oficial, pero reescribe las reglas del mercado todos los días, en cada clic y en cada elección de servicio. El futuro de la telefonía, y de cualquier servicio esencial, no dependerá de quién tenga la infraestructura más grande o la red más veloz, sino de quién comprenda mejor la naturaleza humana del usuario digital. En este contexto, la competencia ya no será por cobertura, sino por claridad. La economía digital no promete perfección, pero sí coherencia, y nos recuerda que innovar no es hacer más, sino hacerlo mejor. ____ Nota del editor: Víctor Gutierrez es CEO Dalefon. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Tiempo de patentes: el reto de innovar sin detener el acceso
El 6 de agosto de 2025, la Segunda Sala de la Suprema Corte definió un criterio sobre la duración de las patentes cuando los trámites se extienden más de lo previsto. Aunque se trata de un asunto técnico, sus efectos alcanzan a miles de personas que dependen de medicamentos que no siempre llegan con la oportunidad o el costo que deberían. El caso comenzó con la solicitud de una farmacéutica que buscaba extender la protección de un medicamento utilizado para el tratamiento del VIH. La Segunda Sala planteó que, en situaciones donde existen demoras, pueden analizarse solicitudes para determinar si procede ajustar la vigencia de una patente. La discusión se movió entre dos puntos. El primero indica que los 20 años de protección deben contarse desde que concluye la revisión formal del trámite y no únicamente desde la fecha original de presentación. El segundo señala que toda patente debe contar con al menos 17 años de protección a partir del momento en que se otorga. Esta lectura abre varias interpretaciones. La legislación que estuvo vigente durante décadas afirmaba que las patentes duraban 20 años sin posibilidad de ampliarse. Los acuerdos internacionales permiten a cada país decidir si incluye mecanismos de compensación, lo que deja espacio para interpretaciones que no siempre coinciden. A esto se suma que todavía falta claridad sobre qué tipo de retrasos deberían considerarse relevantes y cómo distinguir si la demora provino a raíz de una causa atribuible a la autoridad o del propio solicitante. La revisión de los expedientes en trámite muestra lo complejo del panorama. En una parte importante de los casos pendientes, las fechas no permiten cumplir al mismo tiempo con los dos tiempos sugeridos. Un ejemplo ayuda a entenderlo. Si la revisión preliminar concluyó en junio de 2018 y la patente se otorgó en junio de 2022, la protección no debería extenderse más allá de junio de 2038 (considerando los 20 años contados desde la fecha del examen preliminar). Sin embargo, tampoco debería ser menor a junio de 2039 (considerando los diecisiete años contados desde la fecha de otorgamiento). Esa diferencia obliga a los Juzgados y Tribunales a definir qué criterio debe tener prioridad. Este debate no ocurre en el vacío, ya que el contexto de salud del país recuerda la importancia de que estas decisiones no se prolonguen indefinidamente. El informe histórico de VIH del segundo trimestre de 2025 señala que México registra al menos 180,319 casos diagnosticados, detrás de los cuales hay personas que esperan un tratamiento oportuno. A esto se suma que, de acuerdo con datos del Inegi en 2024, 44.5 millones de personas tenían carencia por acceso a servicios de salud. Con este escenario, el tiempo que una patente permanece activa influye directamente en cuándo puede llegar una alternativa más accesible. La diferencia entre el precio de un medicamento innovador y uno genérico suele ser amplia. Diversos análisis internacionales, entre ellos los de la U.S. Food and Drug Administration , muestran que los genéricos suelen colocarse en el mercado con precios considerablemente menores, en rangos que pueden ser entre 80% y 85% más bajos. Esa brecha tiene un impacto real para las familias que no cuentan con servicios de salud o que dependen de compras directas. En México hay actualmente más de 55 patentes farmacéuticas a la espera de que se defina si su vigencia debe compensarse o no. Cada retraso influye en la fecha en la que un genérico podría obtener registro sanitario y comenzar a distribuirse. Las patentes han impulsado la investigación científica y permitido que existan tratamientos que hace décadas eran impensables, ese valor no está en duda. Lo que realmente necesita atención es ese equilibrio entre proteger la innovación y no olvidar que los avances científicos solo cumplen su sentido cuando llegan a quienes los esperan en el momento en que más pueden cambiar una vida. _____ Nota del editor: Jared Rodrigo Mendoza Iñiguez es Associate en Arochi & Lindner, donde participa en asuntos de Ciencias de la Vida, litigio administrativo y constitucional. Colabora en estrategias legales que involucran regulación, protección de activos intelectuales y análisis jurídico en sectores altamente especializados. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
En el Mundial 2026 no habrá forma de escapar de los comerciales
El Mundial de la FIFA 2026 no solo se perfila como el evento deportivo de su clase más grande jamás organizado, sino que será un parteaguas para la industria publicitaria y el ecosistema digital. Con un formato ampliado a 48 selecciones, 104 partidos (un incremento de 62.5% frente a los 64 encuentros de Qatar 2022), 16 ciudades sede y una audiencia global estimada en más de 6,000 millones de espectadores, la justa mundialista será un catalizador financiero, cultural y tecnológico. A esto se suma un hito inédito, porque por primera vez, la final contará con un show de medio tiempo, reforzando la lógica de espectáculo total y consumo multiplataforma. Más partidos, más pantallas y más comerciales En ese contexto, los anuncios formarán parte inevitable de la experiencia del espectador, lo quiera o no, ya que el entorno deportivo ha normalizado desde hace años la convivencia con las marcas: camisetas, vallas, repeticiones patrocinadas y cortes comerciales forman parte del ritual de ver futbol. La diferencia rumbo a 2026 es que esa exposición masiva estará cada vez más mediada por data. De acuerdo con EXTE, empresa tecnológica y creativa enfocada en publicidad digital, el éxito publicitario hoy pasa por la capacidad de combinar innovación, data y retorno de inversión. Desde su perspectiva, la televisión conectada (CTV) se posiciona como el punto de encuentro natural de estos tres pilares, por lo que resulta un canal ideal para anunciarse aprovechando el alcance de la Copa del Mundo. La CTV consiste en el consumo de contenidos audiovisuales que se transmiten por medio de internet a televisores o dispositivos externos conectados a estos, como consolas de videojuegos o dispositivos tipo Fire TV, de Amazon, o Roku. Datos de Comscore muestran que en Latinoamérica esta tendencia aumentó desde 2022, porque la proporción de usuarios que eran espectadores de Connected TV pasó de 41% en ese año a 59% en 2024. Solo en México, alrededor de 65% de la población usuaria de internet en el país accede de forma periódica a consumir alguno de estos contenidos, ya sea a través de una suscripción de pago o también por medio de plataformas de distribución gratuita. Con el crecimiento del consumo vía televisión conectada y servicios de streaming, la publicidad es más precisa, relevante y medible, ajustándose al momento, al dispositivo y al tipo de audiencia que está frente a la pantalla. Datos de Kantar revelan que 33% de los hogares en México planea ver solo algunos partidos, principalmente los de la selección mexicana, mientras que un 14% está interesado en seguir la mayoría de los encuentros y finalmente 7% afirma que verá todos los partidos sin importar horarios, impulsado únicamente por la pasión futbolera. De acuerdo con Grand View Horizon, el mercado de CTV en Latinoamérica generó 20.2 millones de dólares en ingresos en 2024 y proyecta que crezca a 42.4 millones hacia 2030. “Este tiempo de eventos puede afectar directamente la manera en que consumen los hogares dependiendo de su nivel de afición, ya que algunos aumentan la compra de ciertos productos para compartir con la familia y pasar un momento agradable viendo los partidos”, explicó Stephanie Del Razo, gerente de estudios especiales de la división Worldpanel de Kantar México. Para las marcas, esta fragmentación de audiencias convierte al Mundial en un terreno ideal para estrategias de CTV y marketing en tiempo real, capaces de adaptarse a contextos, emociones y momentos específicos. EXTE, por ejemplo, diseñó una solución Guaranteed Video On Screen o Video Garantizado en Pantalla (GVOS), la cual, como su nombre lo indica, garantiza que los anunciantes paguen únicamente por visualizaciones completas y 100% visibles. A diferencia de los modelos tradicionales, GVOS solo reproduce el anuncio cuando el video está totalmente visible para el usuario. Si durante la reproducción al menos 1% de la publicidad deja de verse —por ejemplo, por un cambio de ventana, multitarea o pérdida de foco—, la pieza se pausa de forma automática y se reanuda únicamente cuando vuelve a estar completamente en pantalla. De esta forma la visualización solo avanza cuando existe atención en ella, y el anunciante paga exclusivamente por exposición verificada. Los bloqueadores de anuncios tradicionales (como los de navegador) no funcionan en CTV ni en la mayoría de servicios de streaming, porque los anuncios están embebidos en el contenido o gestionados por la propia plataforma. “La industria se encuentra en un punto de inflexión. Hacia 2026, las marcas que logren integrar tecnología, creatividad y aunar esfuerzos para extraer lo mejor en términos de evaluación de data y aplicación de fórmulas innovadoras serán las que marquen el ritmo en un ecosistema cada vez más competitivo y dinámico”, afirma Alberto Grande, CRO para Latinoamérica de EXTE. De cara a 2026, EXTE trabaja con marcas como Disney, Amazon, Coca-Cola, Nestlé y Mercado Libre, profundizando estrategias omnicanal y modelos avanzados de medición orientados a resultados de negocio. Con México como una de las sedes del Mundial y una audiencia global sin precedentes, todo indica que en 2026 no solo veremos más futbol, sino también más comerciales, más pantallas y una batalla inédita por la atención. ]]>
Una nueva pandemia sorprenderá al mundo con una OMS debilitada
El aumento prematuro de casos de influenza estacional, impulsado en varios países por el virus H3N2 subclado K, provocó una saturación temprana de varios sistemas sanitarios y encendió los temores del mundo. En Reino Unido, uno de los países más afectados, los casos de influenza aumentaron un 55% en una semana, con una media de 2,660 hospitalizaciones diarias entre el 1 y el 7 de diciembre. Esto representa un récord para esta temporada del año. Las autoridades sanitarias británicas advierten que el pico de la enfermedad aún no se alcanza. Japón, otro de los países más afectados, registró un crecimiento de casos al ritmo más rápido de los últimos 10 años. El Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar declaró una epidemia nacional el 3 de octubre. Especialistas en salud pública y epidemiología aclaran que esta enfermedad no constituye un riesgo de pandemia, como la de covid-19, aunque sí podría representar un reto para sistemas sanitarios. “La influenza no ha generado el riesgo de una epidemia o pandemia como tal, sino el incremento de casos, es decir, brotes de la enfermedad que se pueden controlar con el uso adecuado de los antivirales”, dijo Miguel Nakamura, director de Información Epidemiológica de la Secretaría de Salud de México en entrevista con la cadena N+. Sin embargo, estos nuevos brotes de una enfermedad respiratoria son un recordatorio para el mundo sobre cómo una emergencia sanitaria global puede aparecer en cualquier momento. “No podemos descartar que un nuevo patógeno cause otra crisis sanitaria mundial. No sabemos quién será el causante ni cuándo ocurrirá, pero nadie duda de que habrá otra pandemia”, escribió Ignacio López-Goñi, catedrático de Microbiología en la Universidad de Navarra, para The Conversation. Lo que sí mejoró desde el covid-19 La pandemia de covid-19 provocó una colaboración público-privada sin precedentes. Jamás se había invertido tanto dinero y esfuerzo de forma conjunta para desarrollar vacunas. La rapidez con la que se diseñaron las inmunizaciones de ARN fue un ejemplo de que la ciencia funciona y de que si ponemos los medios adecuados se puede hacer en un tiempo récord. El avance de las tecnologías de ARN ha supuesto una revolución en biomedicina, no solo para el desarrollo de nuevas vacunas y formulaciones, sino incluso para el tratamiento del cáncer. Sin embargo, este avance puede ser frenado después de que el gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, suspendiera su financiamiento en las investigaciones de esta tecnología. Otro acierto en esta materia fue, por lo menos en el caso europeo, la compra y distribución coordinada y conjunta de vacunas, señala el académico. “Hay un progreso extraordinario en la producción de vacunas y apoyos terapéuticos, como el acceso a oxígeno, por ejemplo. Sin embargo, su implementación requiere de sistemas sólidos de salud pública”, dijo Antonio Lazcano, especialista en biología evolutiva y miembro del Colegio Nacional, en una conferencia. La pandemia de covid-19 también revitalizó el enfoque “una salud”, que trata de entender la relación que existe entre la salud humana, la salud animal y la salud del planeta. Más del 75% de los nuevos patógenos que nos afectan provienen de los animales, y ese flujo de microorganismos se ve incrementado por factores ambientales, climáticos y ecológicos. “Si queremos protegernos de futuras amenazas debemos vigilar qué ocurre en el mundo animal y cómo influye el medio ambiente”, escribió López-Goñi. El académico de la Universidad de Navarra pone por ejemplo de los buenos resultados de este enfoque el control de la epidemia de MPox —viruela del mono— en 2022, una enfermedad que afectó a 130 países, pero que no alcanzó niveles pandémicos. El otro ejemplo es la vigilancia del virus de la gripe aviar H5N1, que ya afecta a mamíferos y corre el riesgo de propagarse entre los seres humanos. Un acuerdo para atender las nuevas pandemias La Organización Mundial de la Salud (OMS) adoptó en mayo de este año un acuerdo internacional sobre la prevención y la cooperación frente a las pandemias después de más de tres años de intensas negociaciones. «Este acuerdo es una victoria para la salud pública, la ciencia y la acción multilateral. Colectivamente, nos permitirá proteger mejor el mundo contra futuras amenazas pandémicas», declaró el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, citado en un comunicado. El texto instaura una coordinación global más precoz y eficaz para prevenir, detectar y responder rápidamente a una futura pandemia. Todo ello tras el fracaso de la coordinación colectiva frente al covid-19 hace cinco años, en el que los países en desarrollo se vieron faltos de vacunas acaparadas por los países ricos, así como de material para realizar tests y elementos básicos para atender a pacientes, como los respiradores. La OMS atraviesa por un momento complicado El acuerdo, precisamente, busca garantizar un acceso equitativo a productos sanitarios en caso de nueva pandemia. El núcleo del acuerdo es un nuevo mecanismo de «acceso a patógenos y reparto de beneficios» (PABS) diseñado para permitir «un intercambio muy rápido y sistemático de información sobre la aparición de patógenos con potencial pandémico», indicó la embajadora francesa para la salud mundial y copresidenta de las negociaciones, Anne-Claire Amprou. En caso de pandemia, cada empresa farmacéutica que acepte participar en el mecanismo tendrá que proporcionar a la OMS «acceso rápido a un objetivo del 20% de su producción en tiempo real de vacunas, tratamientos y productos de diagnóstico seguros», de los cuales un «mínimo del 10%» será donado y el resto «a un precio asequible”. Sin embargo, las acciones de la OMS se verán limitadas en los próximos años por un problema: la falta de financiamiento. En enero de este año, como parte de sus primeras acciones en el poder, Donald Trump anunció que Estados Unidos se retiraría de la OMS. Aunque esta acción será efectiva hasta enero de 2026, Washington ya se ha desentendido de muchas de las asambleas de la OMS. Estados Unidos fue tradicionalmente el mayor donante de la OMS y el anuncio de su retirada sumió al organismo en una crisis presupuestaria que implica una reestructuración y
Una nueva pandemia encontraría a México con un presupuesto en salud limitado
La confirmación del primer caso del virus A H3N2 subclado K en México ocurre en un momento en el que los contagios provocan inquietud social en naciones de Europa y Asia. Y aunque el gobierno de Claudia Sheinbaum niega problemas con las infecciones y el riesgo de mortandad, quedan abiertas las interrogantes sobre si el sistema de salud mexicano está listo para enfrentar una nueva pandemia, La discusión no se centra en el riesgo inmediato, sino en los recursos disponibles para detectar, contener y atender brotes que exigen reacción sostenida. El gasto en salud está por debajo de niveles históricos Gasto per cápita revela una brecha entre población con y sin seguridad social Recortes a vigilancia sanitaria y falta de información limitan la respuesta del sistema Grupos con mayor riesgo ante la nueva cepa de influenza y cómo reducir contagios Menor vacunación, detección tardía y falta de prevención elevan el riesgo ante nuevos brotes Para 2026, el gasto público en salud representará el 2.5% del Producto Interno Bruto (PIB), un nivel similar al 2.4% aprobado para este año. Durante la pandemia del covid, los recursos eran del 2.7%. Ese comportamiento muestra que el ajuste proyectado no modifica la trayectoria de fondo del financiamiento sanitario. “Aunque hay una ligera recuperación, seguimos por debajo de los mejores niveles observados”, señaló Jorge Cano, coordinador del programa de Gasto Público de México Evalúa. A la evolución del presupuesto se suma un patrón de subejercicio persistente, es decir que en los últimos años, el gasto aprobado en salud no se ejerce en su totalidad, sobretodo en 2024, 2023, 2022 y 2019, detalló el especialista. El comportamiento del gasto por persona refuerza ese diagnóstico. Para 2026, el gasto público per cápita en salud será de 7,185 pesos, monto inferior a los 7,225 pesos registrados en 2022, aunque mayor a los 6,839 pesos aprobados para 2025. Cuando se desagrega por condición laboral, la brecha se amplía. En el caso de las personas sin seguridad social, el presupuesto por persona será cercano a 4,820 pesos, el nivel más bajo observado al menos desde 2010 (6,893 pesos). “Este promedio enmascara diferencias importantes entre personas con y sin seguridad social”, indicó el coordinador de México Evalúa, quién precisió que este grupo concentra a 63.7 millones de personas. Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) – Presupuesto para 2026: 748 millones de pesos (mdp), de acuerdo con el análisis de México Evalúa. – Recorte de 5.9%, equivalente a 47 mdp, frente a los 795 mdp aprobados para 2025. -Se trata del menor presupuesto destinado al control de riesgos sanitarios al menos desde 2013, según la entidad. “Partir de un presupuesto tan bajo limita su capacidad de regulación”, advirtió Jorge Cano. Vigilancia epidemiológica y programas preventivos – De acuerdo con el especialista de México Evalúa, la Dirección General de Epidemiología contará en 2026 con un presupuesto de 492 mdp, el nivel más bajo al menos desde 2008, lo que restringe la capacidad de detección oportuna de brotes y la emisión de alertas epidemiológicas. – Por su parte, el Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (CENAPRECE) dispondrá de 1,394 mdp, un monto inferior al de 2025 y 2024. Peso del gasto en salud dentro del presupuesto federal Para 2026, el gasto funcional en salud —que incluye a personas con y sin seguridad social— representará 9.5% del gasto total del Gobierno Federal, de acuerdo con México Evalúa. Este nivel es similar al de 2025, pero inferior al registrado entre 2017 y 2024, cuando superó el 10%. El punto más alto se observó en 2012, con 11.2% del gasto total. La falta de información también limita la evaluación del gasto en enfermedades graves. El especialista señaló que no existe un compendio que integre a todos los institutos y que desde 2021 dejó de reportarse el gasto en enfermedades catastróficas financiadas por el Fonsabi. Actualmente solo se informan erogaciones generales; el ISSSTE no desagrega datos y el IMSS es el único con información parcial, lo que impide una evaluación integral. Gerardo López Pérez, alergólogo, infectólogo pediatra y director de la revista especializada Pediatra de la Academia , señaló que las personas más vulnerables a la influenza son: – Niñas y niños, por mayor riesgo de complicaciones respiratorias. – Adultos mayores, especialmente con padecimientos previos. – Personas con obesidad y sobrepeso, que concentran una alta proporción de la población adulta. – Pacientes con diabetes o trastornos metabólicos, con mayor susceptibilidad a infecciones. – Personas con enfermedades respiratorias crónicas, como asma, bronquitis crónica o EPOC. – Población con alergias respiratorias, que presenta mayor facilidad para infecciones. – Personas con cáncer u otras enfermedades degenerativas, por menor capacidad de respuesta inmunológica. Medidas de cuidado y prevención: – Vacunación oportuna, especialmente en población infantil y adultos mayores. – Uso de cubrebocas en espacios cerrados o con aglomeraciones. – Lavado frecuente de manos y ventilación de espacios. – Evitar acudir a reuniones o actividades sociales en caso de síntomas respiratorios. – Atención médica temprana ante fiebre, tos persistente o dificultad respiratoria. Las infecciones respiratorias siguen concentrando el mayor riesgo sanitario en el país, con influenza y covid como enfermedades de circulación constante, a las que se suman brotes recientes de virus sincicial respiratorio, aseguró López Pérez. A este escenario, dijo, se agrega el repunte de padecimientos prevenibles por vacunación, como sarampión y tosferina, asociados a la caída en las coberturas nacionales. El especialista advirtió que la reducción en la vacunación infantil modificó el control epidemiológico. “Antes se tenía una cobertura superior al 90%; hoy apenas se alcanza entre 60% y 70%”. Esta disminución abrió la puerta a brotes que no deberían presentarse en condiciones de cobertura universal. Desde su perspectiva, la vigilancia epidemiológica muestra señales de estancamiento: “Si no hay presupuesto para atender los casos, tampoco lo hay para la prevención ni para la identificación temprana”, afirmó. La falta de centros de salud comunitarios y de coordinación con el personal médico también representa un límite para un reporte oportuno de enfermedades. Sobre la capacidad de