Intervención estadounidense en Venezuela pone el mal ejemplo
Este jueves, Mónica Alfaro y Eréndira Reyes comentan el impacto que podría tener la intervención estadounidense en Venezuela, ya que abre la puerta a que otras potencias, como Rusia y China, usen el caso como ejemplo y hagan lo mismo en sus zonas de influencia. También hablan sobre estos temas: – Venezuela anuncia negociaciones con Estados Unidos para la venta de petróleo – Estados Unidos incauta un petrolero ruso que huyó del bloqueo a Venezuela – Cómo se reacomoda el mapa energético con el petróleo de Venezuela en manos de EU – Los OMV piden prórroga para iniciar el nuevo padrón telefónico obligatorio – El caso Grok no es aislado, la pornografía hecha con IA se expande – El hardware toma forma humana en el CES 2026 ]]>
Petróleo de Venezuela; lo Verde, lo Naranja, lo Maduro y lo Podrido
Sepamos mucho o poco, queridos lectores, hoy todos queremos opinar sobre lo que ocurre en Venezuela; y no se trata sólo de hablar, sino de opinar. El tema más candente en ciertos círculos es la ambivalencia que nace de la antipatía hacia Maduro, cuya extirpación ha causado mucho júbilo, aunada a una consternación políticamente correcta por la violación al Derecho Internacional, por lo demás encañonada por quien amamos odiar: Mr. Donald Trump. Verde Naranja Lo Maduro Esta columna no va a derramar una gota más de saliva sobre ese debate, sino que pretende hablar, dentro de mis limitaciones, sobre otros temas que, ni tienen que ver con el odio a Maduro, ni con el respeto irrestricto al Derecho internacional. Charlemos, pues, de lo: Hace tiempo que no habíamos visto una agresión de los Estados Unidos en pos del petróleo. Más aún, a diferencia de las razones de sus antecesores, La Fuerza Naranja, en escasos minutos, profiere la palabra aceite docenas de veces, mientras enmudece sobre el rescate a la democracia y la defensa de los derechos humanos. Un punto a su favor es que al menos es insultantemente sincero . En cambio, su antojo por las reservas pantagruélicas de aceite negro podría tener empachos ambientales. Así, la transición verde podría tornarse en semáforo… Como sea, los Estados Unidos son tan sólo una pieza que define la canasta energética global, así que es impreciso decir que el resurgimiento de la industria petrolera venezolana hará que la transición entre en paro. Por otra parte, el rugido más sonoro de la Fuerza Naranja no hará que las grandes petroleras americanas (por así llamarlas) vuelvan a Venezuela. Salvo Chevron, que nunca se ha ido, pienso en ExxonMobil quien salió por piernas del país y jamás volvería. Lo mismo vale decir sobre CONOCOPHILLIPS, a la que el chavismo aún le debe algo así como 10,000 millones de dólares; bueno, menos, como 15. Así que ninguna empresa en su sano juicio dirá ¡Orange Crush, salgo corriendo rumbo a Venezuela, cuya infraestructura e instituciones están notablemente podridas! Ayer, en un podcast, escuché que será más fácil sacar a Maduro que extraer el petróleo, la cual me pareció una expresión coqueta pero imprecisa. Mi amiga Hecry Colmenares, venezolana de sangre, pero ya con profundas raíces mexicanas, me dice que el chavismo sigue plantado con firmeza en la tierra de Bolívar. Justo ayer se aprobó una ley que ordena arrestar a quien apoye el ataque de Estados Unidos. Por más que Trump se proclame la mano que mece la voluntad política en tanto se estabiliza el país, hay variables políticas, geopolíticas e institucionales que se le irán entre los dedos. Lo Podrido En América Latina no sabemos sembrar instituciones. Apenas nace un pequeño brote, pasa de verde a podrido. Así, los caprichos de Trump de hacer de Venezuela una provincia petrolera, allegada a su mandato, es un sueño de fentanilo. En primer lugar, Trump no manda a las petroleras, sino sus accionistas. Por otra parte, los años en que ellas se aventuraban bravamente en donde rige la ley de la jungla ya pasaron para muchas, especialmente para las que deben tener una gobernanza de avanzada. Las operaciones en tierras ingobernables implican tratos informales y batirse en el fango de la corrupción. ¿Las mayores reservas de crudo valen ese riesgo? El tiempo lo dirá pero, en este instante, el hedor a podrido repele. _____ Nota del editor: Miriam Grunstein es profesora e investigadora de la Universidad ORT México y es académica asociada al Centro México de Rice University. También ha sido profesora externa del Centro de Investigación y Docencia Económicas y coordinadora del programa de Capacitación al Gobierno Federal en materia de Hidrocarburos que imparte la Universidad de Texas en Austin. Hoy es socia fundadora de Brilliant Energy Consulting y dirige el blog Energeeks. Síguela en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Rastreo de la IA sin consentimiento, ¿por qué el control debe volver a los creadores?
El principio bajo el que se construyó internet cambió con la llegada de los rastreadores de Inteligencia Artificial. De origen, la navegación funcionaba bajo un principio simple pero poderoso: el intercambio. Es decir, los motores de búsqueda rastrean los sitios, los indexan y, a cambio, dirigen tráfico hacia ellos. Cloudflare Radar, entre el 19 y el 26 de junio Pero ese flujo que hizo sustentable la creación de contenido original, incentivando la innovación, el periodismo, la cultura y la economía digital, hacia 2026 y desde mediados de 2025, corre riesgo. Si bien los rastreadores —o crawlers— no son nuevos y desde los años 90 han recorrido la web para organizar la información y hacerla accesible, los que funcionan con Inteligencia Artificial (IA) son bots que no buscan ayudar al usuario a encontrar un sitio, sino absorber contenido para entrenar modelos de IA que luego responderán directamente al usuario, sin necesidad de redirigirlo a la fuente original. Ahora bien, no voy a decir que esto afecta a todos los creadores ya que no todos tienen los mismos intereses. Algunos quizá genuinamente desean que sus contenidos sean usados para entrenar IA; otros prefieren mantener el control sobre cómo y para qué se usa su trabajo. Yo considero que ambas posturas son válidas, siempre y cuando la decisión esté en manos del creador. Sobre todo hoy que el impacto ya es muy evidente. Según datos recientes de el tráfico combinado de crawlers de búsqueda e IA creció un 18% de mayo 2024 a mayo 2025. Algunos rastreadores como GPTBot, de OpenAI, aumentaron sus solicitudes un 305% en un solo año. Pero lo más revelador no es cuánto rastrean, sino cuán poco tráfico devuelven a los sitios que indexan. De hecho, por cada 70,900 páginas HTML que ClaudeBot (Anthropic) solicitó de este año, apenas una generó una visita de retorno al sitio original. Incluso modelos más moderados, como los de OpenAI, muestran un desfase profundo entre lo que toman y lo que regresan. En otras palabras, la IA se está entrenando con contenido que no solo no compensa, sino que no reconoce ni visibiliza adecuadamente a sus creadores. Esto me genera una duda clave: ¿cómo protegemos el interés por seguir creando contenido en la web? Cuando ya no hay tráfico, no hay monetización. Cuando no hay reconocimiento, se pierde la motivación. Cuando todo lo que se publica puede ser tomado sin consentimiento, el modelo se desequilibra. Al respecto, creo que la solución no está en oponerse al desarrollo de la IA. Al contrario: la IA nos es muy útil y desde luego necesita datos, contexto y entrenamiento, pero también requiere de un entorno saludable donde el contenido original no sea un recurso infinito ni gratuito. Lo que está en juego es la sostenibilidad del ecosistema digital. Si el contenido de calidad desaparece, los propios modelos de IA se alimentarán de ruido, duplicaciones y baja calidad, generando una Internet menos confiable y menos útil para todos. Por eso considero que la clave está en el consentimiento. El cambio necesario no busca cerrar puertas, sino abrir un camino donde cada creador pueda decidir con claridad y autonomía. Se necesita un modelo basado en permisos, donde los sitios web tengan la capacidad de decidir qué bots ingresan, con qué propósito, y bajo qué condiciones. Solo así será posible construir un nuevo equilibrio entre quienes crean contenido y quienes desarrollan IA. La transparencia también debe ser una obligación. Las plataformas de IA tienen que decir con claridad qué tipo de rastreo hacen —si es para entrenamiento, inferencia o búsqueda— y dar a los propietarios de sitios la información necesaria para tomar decisiones informadas. De lo contrario, no solo están extrayendo datos: están vulnerando la confianza misma que sustenta la red. Internet no dejará de ser un espacio abierto, diverso y sustentable, si tomamos decisiones que pongan a los creadores al centro. Como líderes del ecosistema digital, tenemos la responsabilidad de establecer nuevas reglas que fomenten la colaboración, la innovación y el respeto mutuo. La IA puede convivir con los creadores, pero solo si la relación es justa, consensuada y transparente. _____ Nota del editor: Carlos Torales es Vicepresidente de Cloudflare para Latinoamérica. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
El futuro de tu trabajo: cuando el C-Suite también está en riesgo
La llamada llegó un jueves por la noche. Un gran amigo, ejecutivo sénior de una multinacional, me habló con una mezcla de incredulidad y vulnerabilidad que rara vez se escucha en los niveles más altos de una organización. No era una llamada de coaching ni de consulta técnica. Era una llamada humana. “Milton, están reduciendo los roles ejecutivos a nivel corporativo y regional… mi puesto es uno de ellos. Muchas direcciones completas desaparecerán al consolidarse”. Y dicen abiertamente: “La inversión agresiva en inteligencia artificial a principios de año nos permite operar con estructuras más pequeñas, más planas y, definitivamente, más rápidas”. Entonces, un silencio… Ese silencio no fue técnico. Fue existencial. Fue el silencio de alguien que siempre se había sentido en la parte “segura” del organigrama, hasta que dejó de serlo. Hoy no escribo sobre el futuro del trabajo. Escribo sobre TU FUTURO EN EL TRABAJO . Sobre la posibilidad —cada vez más evidente— de que tu rol, tu área o incluso tu nivel jerárquico estén siendo evaluados mientras lees estas líneas, en un entorno donde la inteligencia artificial dejó de ser promesa para convertirse en criterio de reorganización y optimización . Esta no es una advertencia dramática: es un llamado a mirar de frente una transición que ya comenzó. Tu rol entra en una zona de incertidumbre. No por catástrofe, sino por evolución. Lo que ocurrió al cierre de 2025 no es un ciclo ordinario. Lo que se está reconfigurando no es solo el trabajo, sino la arquitectura misma del liderazgo. Las cifras globales revelan un patrón que ya no puede ignorarse. Verizon está explorando recortes de hasta 20,000 puestos; Amazon ha eliminado 14,000 roles corporativos; Microsoft redujo 9,000 posiciones luego de haber recortado 6,000 meses antes; Target ajustó 1,800 funciones corporativas; UPS ha prescindido de más de 48,000 empleos; Intel eliminó 24,000 puestos; General Motors redujo más de 3,000 roles solo en octubre; Nestlé proyecta eliminar 16,000 puestos; y Accenture ha anunciado 11,000 recortes como parte de su estrategia global para integrar IA a gran escala. Y aquí está el punto crítico: estos recortes no se limitan a las áreas operativas. Están afectando, como nunca, a los roles directivos, a las funciones corporativas y a las posiciones del C-Suite. La narrativa histórica de que los puestos altos son inmunes se rompió en 2025 . Muchas empresas están consolidando funciones, fusionando vicepresidencias, eliminando direcciones y reduciendo capas completas de gestión. Por primera vez en décadas, el C-Suite no se está expandiendo: se está contrayendo. Los roles tradicionales de liderazgo están siendo replanteados. Estrategia y operaciones se fusionan. Finanzas y tecnología operan como un solo músculo. Marketing, producto y experiencia se integran en una sola función orientada al crecimiento. Recursos Humanos, legal, cumplimiento y riesgo se están rediseñando radicalmente: menos personas, más IA. Lo que antes era símbolo de estatus —liderar un equipo amplio— hoy puede ser un riesgo estructural, porque gran parte de ese trabajo ya no requiere la misma cantidad de manos ni de jefes. Y es aquí donde comienza la conversación importante. Mi amigo no me llamó para hablar de cifras; me llamó para preguntar: “¿Qué significa esto para mí?” Esa pregunta no solo refleja incertidumbre, sino también un despertar. El valor profesional ya no está en cuántas personas supervisas, sino en cuánto valor habilitas . La IA está reduciendo la necesidad de supervisión, coordinación y consolidación. Lo que aumenta en valor es tu capacidad de interpretar el contexto, diseñar soluciones, liderar equipos pequeños, pero altamente capaces, y conectar tecnología, estrategia y personas. Los ejecutivos que prosperarán en esta nueva era no serán quienes acumulen más años de experiencia, sino quienes sepan integrar la inteligencia artificial como extensión de su liderazgo. El líder que sobresaldrá es el “Líder Híbrido”: aquel que combina criterio humano con precisión algorítmica, visión con datos, intuición con modelos avanzados . El liderazgo del futuro no descansa en dirigir grandes equipos, sino en tomar grandes decisiones . Y aquí está una verdad dura: la experiencia ya no garantiza la permanencia. Es un activo… solo si evoluciona . Lo que está en juego no es tu puesto, sino tu relevancia . Tu capacidad para generar valor en un entorno que cambia más rápido que las descripciones de trabajo. Hoy, tu permanencia depende de tu habilidad para resolver problemas complejos, anticipar riesgos, articular visiones claras, facilitar la toma de decisiones y liderar con profundidad humana. Depende de tu disposición para aprender, desaprender y reconstruir tu propuesta de valor profesional. Al final de nuestra llamada, mi amigo dijo lo que muchos piensan en silencio: “Solo quiero saber si estaré en la foto cuando todo esto se reacomode.” Y esa es, quizá, la pregunta más honesta que un ejecutivo puede hacerse hoy. Porque cuando las empresas revisen sus estructuras con lentes de IA —y lo harán— necesitarán menos capas, pero más liderazgo real; menos supervisión, pero más criterio; menos burocracia, pero más visión estratégica. El futuro de tu trabajo no se definirá por la tecnología, sino por tu capacidad para convertirla en una ventaja . La IA no te reemplaza: te evalúa. Ese futuro aún puede diseñarse, pero no desde el asiento trasero. Es momento de tomar el volante antes de que otro —o un algoritmo— lo haga por ti. ¡Mucho éxito en el viaje! _____ Nota del editor: Milton Rosario es cofundador y Socio Director de The OD Consulting Group. Es experto en cultura organizacional, estrategia y desarrollo de liderazgo ejecutivo. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
La logística como ventaja competitiva, el problema que México ya no puede ignorar
México no es un país “en vías de integrarse” al comercio global. Ya está dentro. De hecho, profundamente dentro: alrededor del 72% de su economía depende directa o indirectamente del comercio exterior. Esa cifra, más que un logro, es una presión estructural. Significa que cualquier ineficiencia logística no es un problema sectorial, sino un lastre sistémico. En un mundo donde las cadenas de suministro se están rediseñando con datos, algoritmos e Inteligencia Artificial (IA), la pregunta para México no es si debe modernizar su logística, sino si puede darse el lujo de no hacerlo. La comparación es incómoda, pero necesaria. Mientras Estados Unidos automatiza centros de distribución, integra IA para planificación de inventarios y optimiza el transporte en tiempo real, México sigue operando con un parque vehicular fragmentado, altos costos de combustible y brechas evidentes en infraestructura carretera y de almacenamiento. El resultado es conocido: el transporte puede representar hasta 35% del costo final de exportación , muy lejos del 9% que exhiben las economías avanzadas. No es un problema de talento ni de ubicación geográfica. Es un problema de modelo. Aquí aparece una verdad que suele incomodar a los tomadores de decisión: la competitividad logística ya no se gana únicamente con carreteras, puertos o más camiones. Se gana con plataformas. En América Latina, cerca del 40% de las empresas logísticas aún operan de manera reactiva, con baja adopción tecnológica. Esto no solo encarece la operación, también desperdicia capacidad instalada. Camiones vacíos, rutas mal optimizadas, tiempos muertos invisibles para el sistema. Todo eso es costo oculto que termina pagando el país completo. Los números respaldan esta intuición. El Banco Interamericano de Desarrollo estima que la digitalización de las cadenas de suministro puede reducir los costos logísticos entre 10% y 20% en mercados emergentes . Eso, llevado a escala nacional, equivale a miles de millones de dólares liberados para inversión, salarios o innovación. No es eficiencia marginal; es una reconfiguración de competitividad. La evidencia internacional va aún más lejos. En China, Full Truck Alliance integró asignación de cargas, servicios financieros y seguros en una sola plataforma. En 2024, superó los 1,400 millones de dólares en ingresos derivados de soluciones digitales de transporte. El mensaje es claro: la logística basada en datos no solo reduce costos, crea nuevos modelos de negocio . México, por su cercanía con Estados Unidos y su integración al T-MEC, tiene acceso privilegiado a tecnologías de clase mundial. La ventaja existe; lo que falta es velocidad de adopción. Pero sería ingenuo pensar que todo se resuelve con software. La transformación logística es, ante todo, un desafío de coordinación. Requiere interoperabilidad entre sistemas, estándares compartidos y, sobre todo, gestión del cambio. El subsector de transporte y almacenamiento ya aporta más del 6% del PIB nacional y crece por encima del promedio de la economía, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. El potencial está ahí, pero sigue fragmentado en silos operativos, regulatorios y culturales. Aquí el rol del Estado no es competir con el mercado, sino habilitarlo. Digitalizar trámites, promover estándares de datos y acelerar la capacitación de operadores es tan importante como construir infraestructura física. La logística del siglo XXI es híbrida: concreto y código, asfalto y algoritmos. Países que entienden esta ecuación avanzan más rápido; los que no, quedan atrapados en cuellos de botella cada vez más costosos. México enfrenta, entonces, una decisión estratégica. Puede seguir optimizando un sistema analógico en un mundo digital, o puede usar la tecnología para dar un salto estructural en menos de una década. No se necesita parecerse a Estados Unidos para ser eficiente; basta con entender la propia realidad logística y diseñar soluciones a su medida . La competitividad ya no se juega solo en fábricas o tratados comerciales. Se juega en la capacidad de mover mercancías con inteligencia, trazabilidad y velocidad. En el nuevo orden económico, la logística no es un área de soporte. Es infraestructura estratégica. Y México, por primera vez en mucho tiempo, tiene la oportunidad de pasar de ser un eslabón necesario a convertirse en un referente regional. La ventana está abierta. La pregunta es si sabremos cruzarla antes de que otros lo hagan por nosotros. _____ Nota del editor: Gabriel Gurovich es Chief Evangelist Officer KLog.co Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Los ganadores y los perdedores de la caída de Nicolás Maduro
El operativo de Estados Unidos contra Caracas y la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, acusado de narcoterrorismo, provocó muchas más consecuencias que el mismo líder chavista. También hay figuras que se beneficiarán de su caída, así como del control estadounidense en el país. Los perdedores Algunos líderes de izquierda en Latinoamérica, sobre todo aquellos cuyos gobiernos también son señalados por su autoritarismo, pierden a un aliado importante en la región. Miguel Díaz-Canel Cuba es uno de los países que más puede resentir la caída de Nicolás Maduro, uno de los pocos aliados que le quedaban a Miguel Díaz-Canel. La isla caribeña, sumida en su peor crisis económica, depende de la asistencia de Venezuela para cubrir la mitad de sus necesidades energéticas. Los cubanos se han acostumbrado a vivir con apagones prolongados, que este martes dejaron sin luz al 54% del país, según estimaciones de la estatal Unión Eléctrica (UNE). De acuerdo con datos de la agencia Reuters, Cuba recibe 30,000 barriles diarios de petróleo de Venezuela para alimentar su obsoleto sistema eléctrico. Pero esto puede cambiar con la llegada de Estados Unidos. Este miércoles, el secretario de Energía estadounidense, Christopher Wright, dijo que su país controlará la totalidad de la comercialización de crudo venezolano “indefinidamente”. Marco Rubio, el secretario de Estado de origen cubano, tiene como una de sus prioridades la presión al castrismo. “No sé si van a resistir, pero Cuba ahora no tiene ingresos. Todos sus ingresos venían de Venezuela, del petróleo venezolano”, dijo Trump el sábado. Rubio dijo a NBC News que La Habana “está en problemas”, sin ahondar en cuáles serían los próximos pasos del país. Daniel Ortega y Rosario Murillo El gobierno de los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua no ha opinado directamente sobre la extracción de Maduro, un aliado incondicional del régimen nicaragüense. Nicaragua solo ha emitido dos declaraciones, en las que evita condenar directamente a Washington. Los dos líderes ya enfrentan sanciones múltiples de Estados Unidos. «Lo ocurrido en Venezuela sacudió todas las fichas del poder político, económico y militar de Nicaragua», aseguró a la cadena alemana DW el sociólogo y escritor nicaragüense Óscar René Vargas, quien está convencido de que los hechos «tendrán repercusiones directas» en el país centroamericano. «La estrategia de la dictadura de Ortega es quedarse callado para pasar desapercibido, pero los empresarios están preocupadísimos y los militares analizan escenarios en caso de que Trump repitiera allí el esquema venezolano”, apunta. El presidente estadounidense no ha mencionado a Ortega en sus últimas declaraciones. Gustavo Petro El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se había distanciado de Nicolás Maduro desde las elecciones de 2024, que la oposición dijo haber ganado con contundencia. Sin embargo, la separación entre los vecinos se hizo más evidente a finales del año pasado. Petro calificó a Maduro de un “dictador”, aunque rechazó las acusaciones de narcotráfico en su contra. “Maduro es dictador por concentrar poderes, pero no hay ninguna evidencia en Colombia de que sea narco. Esa es una narrativa de los Estados Unidos”, escribió el mandatario colombiano en su cuenta de X. Sin embargo, quedó como uno de los más expuestos tras la caída del sucesor de Hugo Chávez. Trump le advirtió el sábado que debería “cuidar su trasero” después del operativo para aprehender a Maduro. Al día siguiente, el republicano fue más allá y dijo que el presidente colombiano es un “hombre enfermo” al que “le gusta hacer cocaína”. Desde que arrancó su segundo mandato en enero de 2025, Trump y Petro han chocado repetidamente en temas como la política arancelaria y la migración. Colombia y Estados Unidos, aliados militares y económicos clave en la región, están en la hora más baja de su relación bilateral. Pero esto podría cambiar pronto. Trump y Petro sostuvieron su primera llamada telefónica este miércoles, e incluso podrían reunirse en la Casa Blanca. Los ganadores No está claro que algunos líderes latinoamericanos puedan salir beneficiados directamente de la salida de Maduro del poder. Pero esto ha significado una victoria para el presidente Donald Trump y para su jefe de la política exterior. Donald Trump El presidente estadounidense pudo presentar una victoria fácil este sábado. Trump pudo mostrar que tiene el control del hemisferio occidental, para así ahuyentar a otros competidores, como Rusia y, principalmente, China, un país que ha aumentado su presencia en Latinoamérica en los últimos años. La destitución y el encarcelamiento de Nicolás Maduro es una afirmación del poder militar estadounidense. Washington reunió una gran armada frente a Venezuela y logró su objetivo sin perder una sola vida estadounidense. «Bajo nuestra nueva estrategia de seguridad nacional, el dominio estadounidense en el hemisferio occidental nunca volverá a ser cuestionado», proclamó en su conferencia de prensa en Mar-a-Lago, su residencia en Florida. Trump también ganó el control sobre las reservas de petróleo más importantes del mundo. El martes, aseguró que el gobierno interino de Venezuela le entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de “alta calidad”. El también magnate inmobiliario logró así “fortalecer su imagen como presidente y la de su partido, de cara a las elecciones intermedias” que se celebrarán en noviembre de este año, de acuerdo con José Joel Peña, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) e investigador adscrito al Centro Anáhuac de Investigación en Relaciones Internacionales (CAIRI). Marco Rubio El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha sido el gran ideólogo a lo largo del último medio año de la política de cerco cada vez más estrecho al líder chavista. Este hijo de exiliados cubanos fue una de las figuras clave en el proceso para detener a Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Rubio mantendrá ese protagonismo. Va a formar parte del cuarteto de asesores de toda confianza del presidente que se encargará de tutelar a distancia los pasos del Gobierno venezolano. Al frente de este consejo, Rubio tendrá que decidir cómo se reestructura el sector energético venezolano. Para Rubio, haber llegado a esta situación representa una enorme victoria, el cumplimiento de su objetivo
Cinépolis vs. Cinemex: ¿quién manda en el negocio del cine y por qué hay un claro ganador?
Cinépolis y Cinemex son las dos cadenas de cines más grandes de México . Desde hace años dominan el mercado, concentran los principales estrenos y se convierten en puntos clave durante la temporada de premios que culmina con la entrega del Oscar. Pero surge una pregunta clave: ¿cuál de las dos es más grande y cuál genera más ingresos? En esta nota analizamos la situación de ambas cadenas, su trayectoria, su evolución en el mercado y quiénes están detrás de estos gigantes de la exhibición cinematográfica en México y América Latina. ¿Cuánto cuestan los boletos? ¿Quién está detrás de Cinépolis? ¿Quién es el dueño de Cinemex? Cinépolis vs. Cinemex: ¿quién tiene más salas y complejos en México? De acuerdo con el reporte más reciente (2024) de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (Canacine), en México hay 7,467 salas de cine, distribuidas de la siguiente manera: Cinépolis : 4,146 salas Cinemex : 2,709 salas Cinebox : 75 salas Cinedot : 44 salas Citicinema s: 39 salas En cuanto al número de complejos, cifras del Centro Internacional de Casos del Instituto Tecnológico de Monterrey indican que Cinépolis cerró 2024 con 499 complejos en todo el país. Por su parte, Cinemex reporta 301, de acuerdo con información publicada en su sitio oficial. Con estos datos, Cinépolis lidera en presencia nacional, al contar con más salas y complejos que su principal competidor en México. ¿Quién genera más dinero? De acuerdo con el ranking 2025 de Las 500 empresas más importantes de México , Cinépolis ocupa el lugar 51 —un año antes se ubicaba en la posición 47— y se mantiene como la compañía líder del sector entretenimiento dentro del listado. La caída de la cadena de cines en el ranking responde a que reportó ingresos netos por 113,000 millones de pesos en 2024, una disminución de 1.7% en comparación con el año previo. Cinemex reportó ingresos netos por 23,500 millones de pesos en 2024, una reducción de 2.1% respecto a 2023, de acuerdo con el ranking. La diferencia entre ambas cadenas queda así: Cinépolis facturó casi 90,000 millones de pesos más que Cinemex en 2024, una brecha que refleja, además del mayor número de complejos y salas, su posición dominante dentro del mercado de exhibición cinematográfica en México. Aunque ambas enfrentaron una ligera contracción en ingresos, Cinépolis conserva la ventaja frente a su principal competidor. ¿Qué cadena genera más empleos? Información de la revista Expansión muestra que en este apartado Cinépolis también lleva la delantera. Su plantilla laboral supera a la de su principal competidor. Las cifras son las siguientes: Cinépolis : 36,000 empleados Cinemex : 11,000 empleados La diferencia entre ambas compañías es de aproximadamente 25,000 trabajadores, una brecha que se explica por el mayor número de salas y complejos que opera Cinépolis en el país, así como por la escala de su operación. El precio del boleto estándar en Cinépolis suele ser más alto que en Cinemex. Para ejemplificar, se comparó lo que cuesta cada entrada entre dos complejos cercanos entre sí: Cinépolis Antenas y Cinemex Portal Lomas Estrella, ambos ubicados en plazas comerciales de Iztapalapa. – Cinépolis : 75 pesos – Cinemex : 63 pesos Este dato muestra que Cinépolis maneja precios de boletos más altos especto a su principal competidor. Cinépolis es, probablemente, la empresa más importante nacida en Morelia y uno de los mayores casos de éxito empresarial en México. Su historia arranca en 1971 con la apertura del Cine Morelia —hoy Cinépolis Morelia Centro—, impulsado por Enrique Ramírez Miguel, fundador de Organización Ramírez, la semilla del actual gigante cinematográfico. La expansión comenzó en 1973 con los Cines Gemelos y el modelo de multicinemas. El gran salto llegó en 1994, con el nacimiento de la marca Cinépolis y la introducción de las salas multiplex, un formato que cambió la forma de ir al cine y aceleró su crecimiento en México y el extranjero. Tras el fallecimiento del fundador en 1996, el liderazgo pasó a su hijo Alejandro Ramírez Magaña, actual CEO. Formado en Harvard y Oxford, ha consolidado a la empresa como líder del sector. No es casualidad: en el ranking 2025 de Los 100 empresarios más importantes de México , de Expansión, ocupa el lugar 17, reflejo del peso de una compañía que nació en Morelia y conquistó el mercado nacional. Cinemex nació en 1993 como una tesis de maestría en Harvard, desarrollada por los mexicanos Miguel Ángel Dávila y Adolfo Fastlicht, junto con Matthew Heyman. El proyecto apostó por el modelo multiplex, que se consolidó con la apertura de su primer complejo en 1995, en Pabellón Altavista. Tras varios cambios de propiedad, en 2008 la cadena fue adquirida por Entretenimiento GM, empresa de Germán Larrea Mota Velasco, principal accionista de Grupo México. Bajo su control, Cinemex compró otras cadenas, expandió su presencia en el país y desde 2017 opera en EU con la marca CMX Cinemas. Hoy, Cinemex es la segunda cadena de cines más grande de México y forma parte del grupo empresarial de Germán Larrea, uno de los hombres más ricos del país. Su fortuna se estima en 28,600 millones de dólares y, de acuerdo con el ranking 2025 de Expansión, se ubica entre los 10 empresarios más importantes de México. Las conclusiones El análisis deja claro que, aunque Cinépolis y Cinemex concentran el grueso del mercado cinematográfico en México, no compiten en condiciones equivalentes. Más que una rivalidad directa, el escenario muestra a un líder plenamente consolidado frente a un segundo jugador relevante, pero con una escala distinta. Cinépolis construyó su dominio a partir de una estrategia de largo plazo: expansión sostenida, estandarización del modelo de exhibición y una identidad empresarial que le permitió crecer desde lo local hasta convertirse en un referente internacional. Su fortaleza no depende de un solo factor, sino de la combinación entre tamaño, operación y control directo del negocio. Cinemex, en cambio, ha seguido un camino diferente. Su desarrollo está ligado a un gran grupo empresarial con intereses diversificados, lo que le otorga respaldo financiero y estabilidad,
Inflación y bolsillo debilitan a Trump rumbo al T-MEC y las intermedias
Donald Trump entra a 2026 con su punto más débil en el bolsillo , la economía y la inflación erosionan su aprobación más que la migración, justo cuando se cruza con el calendario de la revisión del T-MEC y las elecciones intermedias . Históricamente, las bajas expectativas económicas de los votantes suelen pesar más que cualquier otro factor a la hora de ir a las urnas. La presión sobre la Casa Blanca para mostrar resultados económicos visibles explica el énfasis en recortes de tasas, inversión y proyectos estratégicos, así como un discurso comercial más duro En la última encuesta AP-NORC, solo el 31% de los adultos aprueba su manejo de la economía, su nivel más bajo en el segundo mandato del presidente estadounidense. A pesar de que la seguridad fronteriza, uno de los temas fuertes en la agenda del republicano, sigue siendo relevante, con 50% de aprobación, la insatisfacción de los votantes se concentra en el deterioro del nivel adquisitivo y las expectativas de inflación . Con todo y la reciente mejora tanto en los precios como en el crecimiento económico, datos de la Universidad de Michigan muestran una “incertidumbre sustancial sobre el futuro económico”. Y persiste zozobra sobre los precios a largo plazo. Para el consumidor, esto se traduce en una dificultad para prever cuánto rendirán sus ahorros o salarios en el futuro, lo que les mantiene en niveles de duda superiores a los de 2024. Una imagen deteriorada en un año decisivo El deterioro de la confianza del consumidor y el hecho de que solo 17% de los estadounidenses consideren que sus ingresos están mejor que hace un año son situaciones que pueden persistir durante 2026 y aumentar la presión política sobre Donald Trump. En sus perspectivas para el año, Morgan Stanley advierte que los aranceles y los estímulos preelectorales pueden reavivar la inflación, justo cuando el votante es más sensible al costo de vida. En un análisis, Actinver también subraya que la aplicación de aranceles y una política migratoria más agresiva ya han tenido costos en la aprobación del presidente. Este antecedente eleva el riesgo político rumbo a la revisión del T-MEC, donde cualquier endurecimiento comercial podría profundizar el descontento económico del votante estadounidense. En el escenario en que los demócratas logren una mayoría en la Cámara, la institución advierte que Trump enfrentaría mayores restricciones políticas para impulsar cambios comerciales profundos, lo que aumentaría la incertidumbre en torno al T-MEC y a la política arancelaria. Los promedios recientes indican que los demócratas tienen alrededor de 4.7 puntos de ventaja sobre los republicanos en intención de voto genérica para la Cámara (por ejemplo, 45.1% demócratas vs. 40.3% republicanos), según encuestas compiladas por Decision Desk HQ, RealClearPolitics y Race to the WH, lo cual muestra que hay un desafío político para Trump en noviembre de 2026. La desigualdad también pesa, ya que según análisis Moody’s Analytics, hasta el segundo trimestre de 2025, aproximadamente el 10% de los hogares con mayores ingresos representó el 49.2% del total del gasto de consumo en ese periodo, el nivel más alto registrado desde 1989. Otro reporte de la Reserva Federal de Dallas confirma la tendencia al observar que el 20% superior de la distribución de ingresos representa cerca del 57% del gasto total. Esto puede explicar por qué en los últimos meses las expectativas del consumo de bienes duraderos se desplomaron 40 puntos entre enero, cuando asumió el poder Donald Trump, y noviembre de 2025. La OCDE, en su última actualización de diciembre de 2025, proyecta una desaceleración para Estados Unidos en 2026, con un crecimiento del PIB del 1.5%, afectado por aranceles, menor inmigración y recortes en el gasto público, aunque la inversión en IA persiste, la inflación se mantendría por encima del 2% hasta mediados de 2026, con posible moderación de tasas. ]]>
Hoy No Circula 8 de enero 2026: qué autos no podrán circular en CDMX y Edomex este jueves
Si planeas usar tu auto este jueves 8 de enero de 2026 en la Ciudad de México o en el Estado de México , lo primero que debes hacer es confirmar si tu vehículo puede circular. Incumplir el programa Hoy No Circula puede costarte una multa considerable, así que conviene revisar las restricciones antes de salir de casa. La medida estará vigente en toda la capital y en varios municipios del Edomex, como parte de las acciones para reducir la contaminación en la Zona Metropolitana del Valle de México. ¿Qué autos no pueden circular este jueves? Según el calendario oficial del Hoy No Circula, deben quedarse en casa: -Vehículos con engomado verde -Autos con placas terminadas en 1 o 2 -Vehículos con holograma 1 o 2 Si tu auto entra en alguno de estos supuestos, lo más recomendable es no usarlo y optar por alternativas como transporte público, bicicleta o viajes compartidos. ¿Quiénes sí pueden circular? Están exentos del programa: Vehículos con holograma 0 o 00 Autos eléctricos o híbridos Vehículos con holograma 1 o 2, siempre que no tengan engomado verde ni placas terminadas en 1 o 2 ¿Habrá Doble Hoy No Circula? No. Para este jueves no hay contingencia ambiental, por lo que solo aplica la restricción habitual. ¿Dónde aplica el programa? El Hoy No Circula se aplica en las 16 alcaldías de la CDMX y en los siguientes municipios del Estado de México: -Atizapán de Zaragoza -Coacalco -Cuautitlán -Cuautitlán Izcalli -Chalco -Chimalhuacán -Chicoloapan -Ecatepec -Huixquilucan -Ixtapaluca -La Paz -Naucalpan -Nezahualcóyotl -Nicolás Romero -Tecámac -Tlalnepantla -Tultitlán -Valle de Chalco Además, en Toluca y Santiago Tianguistenco, la restricción aplica de lunes a sábado para vehículos con holograma 1 y 2 desde el 1 de julio, y las multas en estos municipios comenzaron a aplicarse a partir del 1 de enero de 2026. ¿De cuánto es la multa por incumplir? Ignorar el Hoy No Circula sale caro. La sanción va de 20 a 30 Unidades de Medida y Actualización (UMA). Para 2025, cada UMA equivale a 113.14 pesos, por lo que la multa oscila entre 2,262 y 3,394 pesos, según la autoridad que la imponga. Consejos para evitar contratiempos -Consulta el calendario oficial antes de salir. -Revisa el reporte más reciente de calidad del aire. -Planea tus trayectos con anticipación. -Verifica qué restricción aplica a tu vehículo según holograma y terminación de placa. Cumplir con el Hoy No Circula no solo evita sanciones, también ayuda a mejorar la calidad del aire. Antes de encender el motor, revisa placas, engomado y holograma. Una verificación rápida puede ahorrarte dinero, tiempo y contribuir al bienestar de millones de personas en el Valle de México. ]]>
La guerra por las líneas telefónicas: cómo la portabilidad intensificó la competencia entre Telcel, AT&T y los OMV
La posibilidad de cambiar de compañía telefónica sin perder el número —la portabilidad numérica — introdujo una mayor movilidad de usuarios en el mercado móvil mexicano, pero no alteró el equilibrio del liderazgo. Desde hace más de una década, millones de clientes han ejercido ese derecho en busca de mejores precios, más datos o un mejor servicio; aun así, América Móvil mantiene a Telcel como el jugador dominante. Aunque la facilidad para migrar expuso a la empresa a una mayor rotación, su base de usuarios no se erosionó, sostenida por una combinación de cobertura, infraestructura y esquemas comerciales integrados en un entorno de alta competencia. Hoy, en promedio, 1.3 millones de mexicanos migran cada mes a otra compañía telefónica, ya sea hacia operadores tradicionales como Telcel, AT&T o Telefónica, o hacia Operadores Móviles Virtuales (OMV) como Bait de Walmart, Izzi Móvil u Oxxo Cel, de acuerdo con datos de Mediafon, firma encargada de realizar las portabilidades numéricas del país. No siempre fue así. Aunque desde 2008 existía la posibilidad de conservar el número, el proceso era complicado, lento y en ocasiones irregular, incluso con portaciones realizadas sin el consentimiento del usuario. La movilidad, en los hechos, era más teórica que real. El cambio estructural llegó en 2014, cuando el hoy desaparecido Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) aprobó reglas claras para eliminar trabas técnicas, reducir tiempos de migración y obligar a los operadores a respetar el derecho del usuario. En los últimos 10 años, el volumen de consumidores que migra entre compañías pasó de 8.7 millones a cerca de 10 millones, según cifras del IFT. El mercado móvil comenzó a registrar una rotación inédita, con usuarios menos leales por inercia y más exigentes con el servicio. La calidad de la red y la duración de los datos se consolidaron como los principales factores de decisión para cambiar de compañía. El precio sigue siendo relevante, pero ya no es suficiente si no viene acompañado de cobertura y estabilidad de la red. La irrupción de los OMV y la presión sobre los operadores tradicionales La movilidad se aceleró en los últimos cuatro años con la llegada de nuevos competidores, particularmente los OMV. Bait de Walmart se convirtió en el caso más visible, con ofertas agresivas que alteraron la estructura de precios y empujaron al resto del mercado a reaccionar. Solo en 2021, 14.4 millones de suscriptores cambiaron de empresa telefónica. Al cierre de 2024, los OMV concentraron 17.5% de la participación de mercado, según Global Data. Su crecimiento se explica por tarifas bajas y grandes volúmenes de datos, especialmente atractivos para usuarios de prepago. La presión no fue uniforme. AT&T enfrentó dificultades para replicar las tarifas de los OMV sin comprometer márgenes, mientras que Movistar ajustó su estrategia comercial y lanzó planes similares a los de Bait para competir en precio. Telcel optó por una estrategia distinta. La subsidiaria de América Móvil impulsó planes vinculados al ecosistema de pagos del grupo de Carlos Slim, ofreciendo megas de regalo por compras, en un esquema orientado a la fidelización más que a la guerra de precios. El segmento más afectado ha sido el de recarga (prepago). En los últimos dos años, los operadores tradicionales han perdido usuarios de prepago, el grupo más proclive a migrar a los OMV. En el tercer trimestre del año, Telcel perdió 299,000 clientes de ese segmento. AT&T, en contraste, sumó 68,000 clientes en el mismo periodo, lo que representó un crecimiento interanual de 63.6%, reflejando un mercado fragmentado y con dinámicas diferenciadas por segmento. Más movilidad, misma estructura de mercado A agosto de 2025, alrededor de 10 millones de mexicanos habían cambiado de compañía. Casi la mitad de esas portaciones correspondieron a clientes de Telcel, seguido de Movistar, Bait, AT&T y otros OMV, según datos del IFT. Sin embargo, el volumen de salidas no se tradujo en una pérdida proporcional de mercado. En ese mismo periodo, 4.2 millones de usuarios dejaron Telcel, pero 3.6 millones llegaron desde otras compañías, amortiguando el impacto neto. Los OMV, en conjunto, perdieron 2.5 millones de usuarios vía portabilidad, pero ganaron cerca de 2 millones. AT&T ganó 2.1 millones y perdió un millón, mientras Movistar logró equilibrar prácticamente las salidas con nuevas incorporaciones. La portabilidad se consolidó como el principal indicador de competencia en el mercado móvil mexicano. Revela un ecosistema más dinámico, pero también más segmentado, donde el precio domina en algunos nichos y la calidad de red en otros. La portabilidad se ha consolidado como el principal termómetro de la competencia en el mercado móvil mexicano, revelando un ecosistema más dinámico pero también más segmentado. Mientras los OMV continúan presionando con precios bajos y grandes volúmenes de datos, los operadores tradicionales apuestan por cobertura, calidad de red y esquemas de fidelización para defender su base de clientes. El resultado es un mercado en constante reacomodo, donde perder y ganar usuarios se ha vuelto parte de una misma dinámica y en el que la verdadera batalla ya no está solo en captar suscriptores, sino en retenerlos en un entorno de alta movilidad y expectativas cada vez más exigentes. Pero, aun con este reacomodo y un mayor volumen de portaciones entre compañías pequeñas y medianas, la estructura del mercado muestra una constante: América Móvil conserva el liderazgo con una base de clientes que, aunque más expuesta a la competencia, sigue anclada por cobertura, infraestructura y paquetes integrados. ]]>