Reputación experiencial, cuando la voz interna construye reputación
Aunque suele entenderse como un fenómeno que se construye hacia afuera, cada vez resulta más evidente —aunque todavía poco asumido— que la reputación de una empresa se gesta, en buena medida, en su interior, y se construye de forma directa y acumulativa a partir de la experiencia cotidiana de sus colaboradores. Por ello, diseñar estrategias para mejorar la reputación implica cuidar la imagen externa, pero también fortalecer la cultura interna y garantizar que cada interacción refleje los valores de la organización. La experiencia interna del colaborador deja huella reputacional Esa experiencia interna no permanece confinada a los muros de la empresa; por el contrario, se proyecta inevitablemente hacia el exterior. Solo en el caso de la generación millennial , considerada la principal fuerza laboral —alrededor del 35%, según Pew Research Center—, el 81% comparte información en línea sobre la compañía para la que trabajan, según datos de Marketing Advisory Network. Esto obliga a replantearnos la idea de que la reputación no es solo lo que la organización dice que es, sino lo que otros dicen de ella a partir de lo que pueden comprobar. Y hoy, quienes aportan la evidencia más creíble son los propios colaboradores. Su nivel de compromiso, la forma en que hablan de su trabajo y la naturalidad con la que defienden a su empresa, dice mucho más que cualquier comunicado institucional. Sin duda, hemos entrado en la era de lo que llamaría “reputación experiencial”, en la que lo que se vive internamente pesa tanto, o más, que lo que se comunica hacia el exterior, y donde la reputación corporativa online refleja de manera pública estas experiencias reales. Los colaboradores se han vuelto, voluntaria o involuntariamente, medios reputacionales en sí mismos. No porque sus organizaciones les hayan asignado ese rol como parte de sus estrategias para mejorar la reputación , sino porque el ecosistema digital lo volvió inevitable. Hoy, cualquier persona con un teléfono móvil y acceso a una red social tiene la capacidad de amplificar su experiencia cotidiana y convertirla en una narrativa pública, incluyendo lo que viven en una empresa. Plataformas como LinkedIn, Glassdoor, WhatsApp, X o TikTok —así como una conversación privada amplificada por una captura de pantalla— han borrado de facto la frontera entre lo interno y lo externo. Así, cada colaborador opera como un canal activo, permanente y altamente creíble, cuya voz resulta, muchas veces, más influyente que la comunicación institucional. Sin congruencia, no hay reputación A diferencia de los comunicados oficiales, la narrativa de los colaboradores se construye desde la experiencia vivida. Y cuando esas experiencias se repiten de forma consistente entre distintos colaboradores, terminan configurando una reputación que pesa más que cualquier campaña cuidadosamente diseñada. Por ello, se vuelve evidente que la cultura organizacional, como referente de la reputación empresarial, no es un concepto abstracto, pues la forma en que se vive y se siente la cultura interna se refleja directamente en cómo se percibe la empresa. Por esta razón, ya no podemos concebir la reputación corporativa online y offline como un ejercicio exclusivo de comunicación externa. Es, en realidad, una consecuencia directa de cómo la organización trata, escucha y gestiona a las personas que la integran. En la era de la “reputación experiencial”, no son los mensajes los que sostienen la reputación, sino las experiencias humanas que esos mensajes logran —o no— reflejar. Pero conviene ser claros; intentar construir una reputación externa sólida sobre una experiencia interna frágil es, en el mejor de los casos, una apuesta de corto plazo. Si bien puede generar visibilidad e incluso reconocimiento temporal, al carecer de cimientos reales, las inconsistencias terminan por aflorar. Valores que se proclaman pero no se practican, promesas de bienestar que no se sostienen en la operación diaria o discursos de innovación que conviven con culturas rígidas y poco confiables acaban por quedar expuestos. En ese punto, la reputación corporativa online se vuelve un riesgo permanente, vulnerable a la crítica, amplificada por los propios colaboradores y difícil de contener desde la comunicación institucional. Por el contrario, cuando la experiencia interna es auténtica —digamos no perfecta, pero sí honesta— la reputación encuentra un respaldo natural. No necesita ser sobreactuada ni constantemente defendida. Se manifiesta en la coherencia entre lo que la organización dice, lo que hace y lo que sus colaboradores viven. Esa congruencia es hoy uno de los activos reputacionales más valiosos y difíciles de replicar, y constituye la base sobre la que se pueden diseñar estrategias para mejorar la reputación de una empresa de manera continua y creíble. Sin duda, el verdadero desafío para las organizaciones reside en alinear de manera profunda y consistente su cultura, sus decisiones y sus prácticas internas con la reputación que aspiran a proyectar. Hoy, la reputación no se construye exclusivamente desde el área de comunicación o relaciones públicas, sino que se define, sobre todo, en la experiencia cotidiana de trabajo, en la calidad del liderazgo, en la forma en que se gestionan las tensiones y las crisis internas, y en el respeto efectivo por las personas que conforman la organización. Porque, al final, la reputación más creíble no es la que se comunica, es la que se confirma todos los días desde dentro. _____ Nota del editor: Héctor M. Meza Curiel es Director General de InfoSol. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Invertir en tiempos inciertos
La incertidumbre no es un problema a resolver, sino una variable a administrar; esto porque desde siempre han existido diversos factores que mueven los mercados: la inflación que se modera, tasas de interés altas, conflictos geopolíticos que impactan cadenas de suministro y mercados energéticos… la lista es larga y compleja. La realidad es que la incertidumbre no desaparecerá, de hecho, no hay un año en que los mercados ofrezcan certezas absolutas. Lo que sí podemos hacer como inversionistas es administrarla de manera activa y estratégica. Pretender “esperar a que todo se aclare” es, en la práctica, renunciar a oportunidades Lo primero y más importante es reconocer que la incertidumbre no es el enemigo, sino una condición permanente de los mercados. Cada ciclo económico ha estado marcado por eventos inesperados: crisis financieras, cambios de política monetaria, tensiones geopolíticas. Los periodos de mayor rentabilidad históricamente han comenzado en momentos de incertidumbre elevada, cuando la mayoría dudaba de los mercados. Entonces, ¿cómo actuar? Lo primero es diseñar un portafolio que funcione en distintos escenarios. Eso significa diversificación real; no solo entre tipos de activos, sino entre regiones, sectores y estilos de inversión. Así, un conflicto geopolítico o un cambio brusco en las tasas de interés no destruirá tu estrategia, porque cada componente del portafolio reaccionará de manera distinta. La diversificación no elimina la volatilidad, pero reduce el riesgo de pérdidas permanentes y te permite aprovechar oportunidades que otros descartan. Segundo, es clave mantener el horizonte de largo plazo como brújula. La incertidumbre puede generar movimientos de corto plazo significativos, pero tratar de reaccionar a cada evento suele ser más costoso que mantener la disciplina. La evidencia histórica muestra consistentemente que salir del mercado durante momentos de tensión y volver cuando la calma regresa suele implicar comprar caro y vender barato. Los inversionistas que construyen valor no buscan evitar la volatilidad, sino aprender a convivir con ella mientras mantienen sus objetivos claros. Tercero, hay que convertir la incertidumbre en información útil. Cada dato económico, cada movimiento geopolítico o cada ajuste de política monetaria es relevante para evaluar la exposición de tu portafolio. Esto no significa cambiar de estrategia cada vez que hay noticias, sino revisar riesgos, rebalancear posiciones y ajustar la asignación de activos de manera disciplinada. Esa es la diferencia entre reaccionar y administrar. Cuarto, es vital no subestimar el factor psicológico. La incertidumbre genera miedo y ansiedad, y estas emociones pueden llevar a decisiones impulsivas. Mantener claridad sobre los objetivos financieros, la tolerancia al riesgo y los plazos de inversión te permite tomar decisiones desde el análisis y no desde la reacción. En otras palabras, la disciplina emocional es tan importante como la disciplina financiera. Finalmente, el inicio de año es un buen momento para aprovechar la incertidumbre como oportunidad. Los mercados valoran la información rápidamente, y los movimientos de corto plazo a menudo crean ventanas para invertir en activos infravalorados o para ajustar posiciones estratégicas con visión de largo plazo. El inversionista informado y disciplinado puede usar la volatilidad a su favor, mientras que quien espera la claridad absoluta corre el riesgo de quedarse fuera. En conclusión, la incertidumbre económica no desaparece con el cambio de calendario, ni lo hará mientras existan mercados globales, políticas monetarias cambiantes y conflictos geopolíticos. La clave está en administrarla activamente: diversificación inteligente, horizonte de largo plazo, disciplina en los rebalanceos, gestión emocional y visión estratégica para aprovechar oportunidades. El inversionista que entiende esto no se paraliza frente a la tensión, sino que la enfrenta y la convierte en ventaja. En inversión, no gana quien intenta eliminar la incertidumbre, sino quien sabe convivir con ella y tomar decisiones inteligentes dentro de ese contexto. Y eso es lo que distingue a quienes construyen valor de quienes solo reaccionan al mercado. En los mercados, el verdadero riesgo no es la incertidumbre, sino no saber qué hacer con ella. ____ Nota del editor: Jaime Álvarez es CFA y Vicepresidente de Inversiones en Skandia. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Las stablecoins se consolidan como refugio ante la inflación en Venezuela y Argentina
El dólar digital , en su versión de stablecoin , ya no es una rareza en Caracas ni en Buenos Aires. A mediados de enero de 2026, la cotización de la stablecoin USDT rondaba los 450 bolívares —después de haber trepado a 900 Bs con el arresto de Nicolás Maduro y volver a bajar tras una inyección de 300 mdd en divisas—, lo que confirma su papel como barómetro de la confianza en la economía venezolana . La política cambiaria logró contener temporalmente la brecha del dólar, pero el Observatorio Blockchain recuerda que en 2025 la moneda venezolana perdió más del 80% de su valor y la inflación anual rozó el 500%. No por casualidad el FMI proyecta una inflación de 682.1 % para 2026, la más alta del planeta. Argentina, un alivio paulatino Frente a ese panorama, los venezolanos han convertido a las stablecoins en parte importante de su vida diaria. Cifras de Chainalysis y del Observatorio Blockchain sitúan el flujo de criptotransacciones del país en unos 47,500 millones de dólares en 2025, más de la mitad en USDT, la moneda estable que replica el precio del dólar físico. «La gente no las usa para ahorrar a largo plazo, sino para preservar poder de compra en el corto plazo, dolarizarse de facto y moverse fuera de un sistema financiero lleno de restricciones», explicó Emanuel Juárez, analista de HF Markets. Estas monedas estables se usan para fijar precios en bolívares, dar cambio en los comercios que carecen de efectivo y gestionar tesorería en operaciones B2B. Aunque medios internacionales enfatizaron recientemente que PDVSA, la empresa petrolera del Estado venezolano, cobraba el petróleo exclusivamente en USDT, economistas locales matizan que la práctica se limita a determinados contratos; otras ventas siguen liquidándose mediante bancos estatales. No obstante, estudios del Inter‑American Dialogue indican que las remesas en cripto apenas representaron 9% del total en 2023, lo que sugiere que la dolarización digital sigue siendo más refugio que moneda dominante. En Argentina la situación es diferente, tras haber sufrido inflaciones de tres dígitos, el país cerró 2025 con 31.5% anual; no obstante, el índice privado de la fundación Libertad y Progreso pronostica 2.6% mensual para enero 2026 y una inflación interanual de 32.1%, reflejando un ligero repunte. El gobierno de Javier Milei levantó el cepo cambiario en abril de 2025, pero el Banco Central sigue prohibiendo a los bancos vender criptomonedas. En ese vacío regulatorio prosperan algunas fintech como Lemon Cash, Belo y Bitwage, que permiten convertir pesos en USDC con comisiones de 1% a 1.5% y enviar pagos al exterior casi sin intermediarios. Datos de Chainalysis muestran que Argentina canalizó 93,000 millones de dólares en transacciones cripto entre 2022 y 2025 y que más de la mitad de las compras en exchanges con pesos se destinan a stablecoins. Trabajadores que cobran en stablecoins Según Bitwage, empresa especializada en servicios de nómina a través de criptomoneas, tres de cada cuatro trabajadores que cobran en cripto prefieren recibir stablecoins en Argentina, porque así pueden ahorrar en dólares digitales, pagar servicios internacionales o arbitrarse en diferentes mercados. La permanencia de las stablecoins tras el levantamiento del cepo se explica por varios factores. Primero, las tarifas bancarias y los tipos de cambio oficiales siguen siendo más altos que el costo de convertir pesos a USDC y viceversa. Segundo, las stablecoins permiten arbitrar entre diferentes cotizaciones e invertir en plataformas DeFi con rendimientos superiores a los depósitos bancarios. Tercero, funcionan como puente para pagos transfronterizos en la región: un freelance argentino puede cobrar un proyecto en Chile en USDT y convertirlo a pesos en cuestión de minutos. Finalmente, siguen operando como reserva de valor para una población históricamente desconfiada del peso. Aun así, ni en Venezuela ni en Argentina las stablecoins han desplazado a las monedas oficiales. Son herramientas financieras complementarias que ofrecen refugio y eficiencia en entornos de alta volatilidad, pero su adopción está condicionada por la alfabetización digital y las regulaciones. La Inter‑American Dialogue advierte que la brecha digital en Venezuela impide que amplios sectores accedan a estas tecnologías. En Argentina, el Congreso debate una ley de activos virtuales que podría dar mayor claridad al mercado, mientras el Banco Central estudia una eventual moneda digital. Hasta entonces, USDT y USDC seguirán siendo el “dólar de facto” para quienes buscan sortear devaluaciones, comisiones y burocracias, pero no reemplazarán al bolívar ni al peso en los bolsillos de la mayoría. La débil regulación abre brecha de seguridad De acuerdo con un reporte de Chainalysis, las compras de stablecoins representan más de la mitad de las compras de exchange entre julio de 2024 y junio de 2025. “El predominio de las monedas estables en América Latina refleja la persistente inflación, la volatilidad cambiaria y los controles de capital, que impulsan a hogares y empresas a buscar estabilidad vinculada al dólar estadounidense para sus ahorros, remesas y comercio”, por lo cual funcionan como un sistema financiero paralelo, señala la empresa especializada. Brasil encabeza la adopción de criptomonedas y stablecoins en la región. Pero aunque en el país carioca también hay algo de incentivos derivados de la inestabilidad monetaria, también hay un avance en la adopción institucional, con una regulación más robusta y actualizada. En Venezuela, al contrario, el USDT no sustituye al dólar en efectivo, pero muchas personas lo usan como si fuera “el dólar digital”. Cuando hay nerviosismo —por inflación, política o falta de efectivo— el USDT suele valer un poco más que el dólar del mercado informal, porque es más fácil de mover, pagar y guardar. Esa comodidad extra hace que la gente esté dispuesta a pagar un pequeño sobreprecio por usarlo. Este uso extendido de stablecoins no está exento de riesgos. De acuerdo con el experto de HF Markets, «el principal riesgo es que millones de personas queden expuestas a fallas operativas, fraudes o colapsos de plataformas sin ningún tipo de protección institucional. Cuando las criptomonedas sustituyen a la moneda local sin regulación clara, el problema deja de ser financiero y pasa a ser social» ]]>
La inteligencia artificial avanza, pero deja atrás a los adultos mayores
La llegada de ChatGPT marcó un parteaguas en la adopción masiva de la IA . Desde su lanzamiento en 2022, el chatbot de OpenAI pasó de ser una curiosidad a una herramienta integrada en la vida cotidiana, alcanzando en la actualidad a alrededor de 800 millones de usuarios activos semanales, el doble de los que tenía en febrero del año pasado, según estimaciones de DemandSage. Para las generaciones más jóvenes, esta expansión puede parecer casi natural, como lo fue en su momento la llegada de las computadoras personales o de internet. Esa “naturalidad”, sin embargo, no debe confundirse con prudencia ni con una comprensión profunda del impacto de estas tecnologías. Aun así, es un hecho que quienes crecieron cerca de entornos digitales suelen desenvolverse con mayor facilidad en su uso. Pero ¿qué pasa con los adultos mayores ? Aprender por tutorial En un país que envejece aceleradamente, la pregunta ya no es solo quién adopta la IA, sino quién la explica, la traduce y la acompaña. México cuenta, según estimaciones recientes del Consejo Nacional de Población (Conapo), con alrededor de 17.1 millones de personas de 60 años o más, cifra que se proyecta duplique para 2050, alcanzando cerca del 23% de la población. De acuerdo con The Competitive Intelligence Unit (The Ciu), aunque más de la mitad de los mexicanos dice conocer el concepto de IA, ese conocimiento se desploma con la edad. Apenas el 43% de quienes tiene más de 50 años afirma saber qué es, comparado con cerca del 53% entre los menores de 21 años y hasta 72% para los adultos jóvenes de entre 26 y 40 años. Alberto Saracho, cofundador y director general de Soy+, una plataforma digital y comunidad enfocada en mejorar la calidad de vida de las personas mayores de 50 años en México y Latinoamérica, explica que en la mediana edad y la vejez, surgen necesidades de información muy específicas —salud, finanzas, decisiones legales o familiares— que podrían abordarse con herramientas digitales e inteligencia artificial. El reto es que muchas personas llegan a estas tecnologías sin acompañamiento, justo cuando las decisiones que enfrentan son más complejas. Daniel Gómez, quien tiene 65 años, relata a Expansión que nadie le enseñó formalmente a usar IA; aprendió con tutoriales de YouTube y videos que familiares y amigos le comparten en grupos de WhatsApp. “Al inicio sentí temor de usar la IA porque mis hijos me decían que debía tener cuidado con mis datos, pero no me decía qué sí podía compartir. Ahora la uso con menos temor pero sigo con algunas reservas”, agrega. Gómez, quien recién se jubiló, comenta que haber trabajado con gente jóven también le ayudó, pues veía cómo se usaban algunas aplicaciones, qué tipo de cosas le preguntaban sus compañeros de trabajo y qué utilidad podía tener en el entorno laboral. “Ocupo ChatGPT y Meta IA. Siempre pido las cosas por favor y gracias y las uso para hacer consultas de trámites, que me resuma cosas que me interesan como noticias o que responda dudas sencillas, como las que antes hacía por Google pero mejor explicadas”, refiere. Gómez dice que no ha utilizado su información personal ni la de nadie en estos canales, por lo menos nadie vivo, pues recuerda con cariño cómo él y su esposa usaron IA para crear una imagen con los rostros de sus familiares queridos para el altar de Día de Muertos, un gesto simbólico que, confiesa, no le preocupó compartir porque eran fotografías de gente que ya falleció. El panorama general de IA en México, de acuerdo con el análisis de The Ciu, muestra que aunque un porcentaje importante de la población internauta confiesa conocer la IA, el uso activo es mucho menor — alrededor del 18.6% — y la brecha generacional se mantiene. Este contraste evidencia que el simple acceso o exposición a tecnologías no se traduce en comprensión real ni en adopción significativa. Estas brechas forman parte de un fenómeno al que se le conoce como edadismo digital, es decir, toda tecnología que no incluye a las personas mayores para que puedan ser autónomas y las obliga a depender de otros, mermando su dignidad. “Culturalmente se piensa que las tecnologías son para jóvenes, y eso genera que muchos adultos mayores no se sientan capaces de utilizarlas”, señala Luis Daniel Velázquez Bañales, profesor de la Universidad La Salle, destacando la complejidad del problema. De acuerdo con el artículo Adopción de tecnología en adultos mayores en la Ciudad de México: una aproximación desde el Modelo de Aceptación de Tecnología , publicado en la revista científica MDPI, el reto no es solo enseñar “herramientas”, sino acompañar procesos de aprendizaje con empatía, reduciendo ansiedad, promoviendo la autonomía y reforzando la dignidad de quienes se enfrentan a interfaces complejas sin mediación adecuada. Ese acompañamiento del que hablan los investigadores no es una abstracción académica, sino una necesidad concreta. Para Daniel Gómez, la diferencia no está solo en la tecnología, sino en la forma en que se le acerca. “A veces lo que falta no es ganas, sino que alguien te explique sin hacerte sentir que estorbas”, dice. “Uno quiere seguir entendiendo las cosas, no quedarse atrás. Que nos tengan paciencia y que piensen también en nosotros”. Esa idea conecta con lo que plantea Alberto Saracho, quien advierte que el problema no es la falta de capacidad de las personas mayores, sino el diseño de entornos digitales y la sociedad que no los considera. A su juicio, la tecnología —incluida la IA— debería ser una herramienta para fortalecer la autonomía, no para desplazar a quienes no crecieron en la era digital. “No se trata de que dependan de otros para todo, sino de que puedan tomar decisiones informadas por sí mismos”, sostiene. “Si no diseñamos pensando en ellos, terminamos excluyendo a un grupo que sigue siendo productivo, activo y clave para la economía”. ]]>
La nueva política energética pone contra la pared al sector gasolinero en 2026
El 2026 es un año fundamental para la regulación del sector gasolinero, debido a que los cumplimientos de normativas se vuelven contundentes para reformar la operación y el manejo de la actividad de expendio de combustibles. La finalidad de establecer regulaciones más duras y contundentes –a un sector que desde hace años tiene carga regulatoria importante aún con mayores porcentajes de cumplimientos que otros– tiene como objetivo combatir otro problema que incluso afecta a los regulados: el mercado ilegal de los combustibles. Ifenerghi, firma legal especializada en temas energéticos, considera que el cumplimiento normativo está en un año clave donde aquel que caiga en alguna irregularidad pondrá en riesgo las operaciones y permanencia de los permisionarios, por mínima que sea la falla. Son al menos tres los factores clave en los que las empresas deben mantener especial atención: una mayor fiscalización, mecanismos de trazabilidad de los combustibles y una visión integral de las autoridades sobre toda la cadena de valor. En los últimos meses se ha observado una clara intención gubernamental de combatir prácticas que afectan la legalidad y transparencia del mercado, particularmente en temas asociados al combustible ilícito, evasión fiscal y control del transporte de hidrocarburos. “Iniciativas como la incorporación de mecanismos de identificación y seguimiento digital, entre ellos sistemas de trazabilidad mediante códigos de control, reflejan una estrategia orientada a garantizar que cada litro que circula en el país pueda ser rastreado desde su origen hasta su destino final”, apunta el análisis realizado por la firma especializada en consultoría jurídica y regulatoria. Cambios importantes En octubre de 2024, se aprobó la reforma constitucional en materia energética, cuyas leyes secundarias que delimitan la nueva política del sector se publicaron el 18 de marzo de 2025. A partir de ahí ha comenzado a generarse regulaciones para cada actividades específicas como generación de energía, hidrocarburos, entre otras áreas. Aunque todas esas nuevas reglas están en consolidación técnica y operativa, la intención es clara: un entorno regulatorio que exigirá evidencia verificable –en cada momento– de todos los procesos logísticos, administrativos y comerciales como una práctica estructural permanente dentro de los permisionarios. Por ejemplo, en temas de trazabilidad de combustibles, que significa que si una cantidad de gasolinas sale de una terminal de almacenamiento a una estación de servicio, llegue la misma cantidad y calidad del combustible del punto A al punto B; es uno de los pilares de la nueva supervisión del sector. Lo anterior implica que ahora no bastará con entregar informes, sino que deberá existir una coherencia entre registros físicos, electrónicos, contables y técnicos; y en caso de existir alguna inconsistencia podría derivar en requerimientos adicionales, o procesos administrativos que comprometan la continuidad del permiso. El análisis muestra que otro elemento relevante es la evolución institucional de los organismos reguladores, los cuales han generado cambios en los tiempos de respuesta y resoluciones por parte de la autoridad. También se ha generado una mayor definición puntual de algunos participantes del sector de combustibles que en muchas ocasiones no era clara su función y manera de operar, por ejemplo, de los comercializadores o transportistas de combustibles. “En años recientes, la falta de claridad en ciertos lineamientos provocó respuestas dispares en el mercado y, en algunos casos, la judicialización de decisiones administrativas”, señala el documento. “El entorno actual exige preparación, orden y visión estratégica. Los permisionarios que se anticipen, documenten correctamente sus procesos y se respalden en criterios técnicos sólidos estarán en una posición de ventaja frente a los retos que marcarán 2026”, afirma el Isidro Fernández, director general de Ifenerghi. Regulación por cumplir Son muchas las obligaciones que deben cumplir los participantes del sector gasolinero, pero dentro de ellos se encuentran algunos como los controles volumétricos, que es la medición y reportes digitales a través de sistemas informáticos con los que se comprueban los volúmenes de combustible que se comercializan para garantizar que no existan variaciones de más o menos litros a la hora de traslado y/o comercialización. Estos reportes deben hacerse ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), que hasta el año pasado se establecían en los Anexos 30 y 31 de la Miscelánea Fiscal, pero a partir de este año cambió el nombre a Anexos 21 y 22 Otro cumplimiento que deberán tener los permisionarios- en caso de querer regularse sobre las instalaciones de expendio de gasolinas y/o gas LP- es el Registro Nacional de Instalaciones de Gasolinas y Gas Licuado de Petróleo (Renegas), el cual administra la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) en México para la autogestión, registro y regularización de estaciones de servicio y plantas de distribución de combustibles. Con lo anterior, se busca actualizar información de seguridad, transparencia y cumplimiento ambiental de las instalaciones con el fin de evitar sanciones mediante la regularización voluntaria. De esta forma, el sector gasolinero busca avanzar hacia un esquema donde la legalidad operativa será tan importante como la rentabilidad comercial. “Las empresas que adopten una cultura de cumplimiento integral estarán en condiciones de aprovechar oportunidades de expansión y consolidación, mientras que aquellas que posterguen ajustes estructurales enfrentarán mayores riesgos regulatorios”, concluye Ifenerghi. ]]>
LYCRA y Perú apuestan por México ante cambios en el mercado textil
La industria textil y de la confección en México se desarrolla en una cuerda que se estira y afloja. En medio de una reanimación del sector con la implementación de aranceles, hay compañías y países que ven en el país como un punto clave para su expansión hacia Estados Unidos y otros mercados de América Latina. Mientras se ajustan las tuercas en un sector que entre 2023 y 2025 redujo 25.83% su PIB, al pasar de 119,607 millones de pesos a 95,050 millones de pesos en el periodo de referencia, según los últimos datos publicados por el Inegi, los planes de empresas y gobiernos apuntan a dos frentes: el desarrollo de prendas con nuevas tecnologías y la apuesta por la venta de producto terminado. En este contexto, la estadounidense LYCRA ve una oportunidad para dar un nuevo impulso a sus telas, mientras que Perú identifica un espacio para el crecimiento del activewear y categorías como denim y ropa funcional, con el objetivo de posicionar a sus empresas entre los consumidores mexicanos. LYCRA va por una nueva etapa en México La operación de LYCRA en México no es nueva: suma 60 años, con la producción de hilo en su planta de Monterrey, Nuevo León, desde donde se realizan envíos a Colombia y Perú, entre otros países de la región. Este año, la empresa inicia una nueva etapa basada en la innovación de sus textiles. María Luiza Amaro, líder de relación con marcas y retail de The LYCRA Company en América Latina, explica que uno de sus objetivos es posicionarse a través de tecnologías e innovaciones de la mano de las marcas aliadas. “Se trata de trabajar muy bien esta conexión, ser un habilitador y ofrecer soluciones para las marcas”, señala. Entre los desarrollos de la empresa está la creación de telas que respondan a los cambios de clima para mejorar la experiencia de uso de determinadas prendas. “En México hay muchas marcas regionales y tenemos la oportunidad de trabajar de esta manera”, añade. Alexandre Grilo, director de marketing de The LYCRA Company en América Latina, afirma que otro de los objetivos es crecer la producción en México para estar más cerca de sus clientes y reducir costos, sin perder de vista que, junto con Estados Unidos y Brasil, cubren una parte relevante de las exportaciones globales. “México es muy estratégico en este sentido. Hay buena parte de la industria textil que mira hacia América Central y Estados Unidos, pero importa desde Asia. Traer más de este trabajo a México es mostrar que estamos dispuestos a hacer más negocios aquí”, dice el directivo. Un ejemplo de la tecnología de LYCRA es ADAPTIV, una fibra elástica inteligente creada para adaptarse al cuerpo tanto en movimiento como en reposo, que aporta comodidad y soporte en prendas para deportistas, una de las categorías con mayor demanda en México. “Nuestro enfoque en esta nueva etapa es apoyar a la industria nacional y a los proveedores de las marcas que están aquí. Nuestro trabajo de investigación y desarrollo busca posicionar soluciones para los textileros, los consumidores y las marcas”, concluye Amaro. Más que algodón pima Perú es conocido por ser uno de los mayores productores de algodón pima; sin embargo, la industria apunta cada vez más a otras materias primas. El objetivo es traer a México producto terminado elaborado con telas de alta demanda en el país, como la mezclilla, explica Max Rodríguez, director de PromPerú. Para ganarse la confianza de los consumidores mexicanos, algunas empresas de ropa terminada también apuestan por prendas elaboradas con hilados de algodón pima mezclados con fibras de alpaca. “Tenemos una oferta realmente bien diversificada y México es un país con nichos de mercado de gran poder adquisitivo”, añade el directivo. México es el sexto mercado al que Perú exporta, y el objetivo es fortalecer el valor de sus envíos. Rodríguez explica que en 2025 las exportaciones de la industria de confección alcanzaron los 31 millones de dólares, con presencia en diferentes cadenas del país, con el fin de diversificar su enfoque más allá de Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara. “El año pasado logramos tener presencia en Puebla y Querétaro, y este año queremos ampliar a ciudades intermedias y atacar toda la zona del Caribe, en especial Quintana Roo”, detalla. El presidente de PromPerú ve una ventaja competitiva para sus productos, que ingresan al país con arancel cero gracias a los acuerdos comerciales, frente a los aranceles que México ajustó el año pasado, que van de 5% a 50% para 544 fracciones de productos provenientes de países sin tratados de libre comercio, como China, Corea del Sur, India, Tailandia, Indonesia, Rusia y Turquía. “Hay una gran oportunidad, porque China está entrando con aranceles diferenciados, lo que permite que los productores volteen a Perú. Aunque no competimos con China por precio, en el balance el costo de esos productos se incrementa y se acerca al precio peruano, por lo que la diferencia se vuelve marginal y el mercado empieza a ver a Perú como una opción a precio similar”, explica. En la búsqueda de nuevas oportunidades, el presidente de PromPerú señala que, con la oferta de ropa deportiva, cómoda y de calidad que demandan los mexicanos, el objetivo es que México pase a ser el quinto o cuarto mercado en importancia para sus exportaciones. ]]>
El SAT descarta facultades para vigilar las transferencias bancarias por tandas o cajas de ahorro
El Servicio de Administración Tributaria ( SAT ) no tiene facultades para vigilar depósitos , ni transferencias bancarias por conceptos de tandas o ahorros colectivos . “Toda la parte de tandas y ahorros es fake news (…) el SAT no interviene en ninguno de esos temas, ni procesos, ni de vigilancia, ni de verificaciones de domicilio a toda la población, creo que es un mensaje incorrecto, tal cual el SAT está empleando las mismas dinámicas que ha tenido en años anteriores, solamente reforzándolas”, comentó María José Ríos Cano, administradora desconcentrada de Servicios al Contribuyente D.F. “1”. Alan Vázquez Armenta, administrador desconcentrado de Recaudación D.F. “1”., explicó que la duda se da entre personas que participan en este tipo de ahorros o créditos a través de transferencias bancarias, en un contexto de noticias falsas. Explicó que el SAT tiene facultades, adquiridas tras varias reformas, que se aplicarán a contribuyentes que incurran en ciertos comportamientos o prácticas atípicas que fueron detectadas. Entre estas destacan supuestas operaciones con factureras o nomineras, pérdidas fiscales recurrentes, simulen o abusen de deducciones, e ingresos no declarados. ]]>
Grupo Salinas pagará al SAT 32,000 mdp, el 63% de su deuda fiscal
Grupo Salinas, el conglomerado de Banco Azteca, Tiendas Elektra, Italika, TV Azteca y Totalplay, cierra el capítulo de su adeudo fiscal. El grupo del empresario Ricardo Salinas Pliego pagará al fisco 32,000 millones de pesos en parcialidades, con un primer desembolso de 10,400 millones de pesos. El grupo compartió en un comuniado, que a pesar de estar en desacuerdo con los cobros por parte del Servicio de Administración Tributaria (SAT), decidieron hacer el pago de los créditos fiscales para dar carpertazo a los litigios con el gobierno federal. “A partir de ahora, no debemos nada al gobierno”, se lee en un comunicado que la compañía compartió en la red social Twitter. Desde la semana pasada, el SAT, la Procuraduría Fiscal de la Federación y Secretaría de Hacienda sostienen mesas de trabajo con Grupo Salinas para abordar el adeudo del fisco y beneficios fiscales que podrían ascender a 39%. En enero, el SAT notificó que los adeudos pendientes ascendian a 51,000 millones de pesos por concepto de adeudos y con un pago oportuni, la empresa recibiría un descuento de 39%. En noviembre de 2024, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió Grupo Salinas debe pagar 48,326 millones de pesos por concepto de ISR, actualización, recargos y multas que corresponden a los ejercicios de 2008 a 2015 de las empresas TV Azteca y Elektra. Días después, el máximo tribunal ordenó que Nueva Elektra del Milenio, empresa de Salinas Pliego, deberá pagar más de 67 millones de pesos por adeudos fiscales. ]]>
Donald Trump amenaza con aranceles a países que suministran petróleo a Cuba
El presidente Donald Trump emitió el jueves una orden ejecutiva con la que Estados Unidos «podría» imponer aranceles , por un monto no especificado, a los países que venden petróleo a Cuba . «Se podrá imponer un arancel adicional ‘ad valorem’ (según el valor) a las importaciones de bienes que sean productos de un país extranjero que venda o proporcione directa o indirectamente cualquier tipo de petróleo a Cuba», indica el texto publicado por la Casa Blanca. Esta decisión, destinada a aumentar aún más la presión sobre La Habana, se apoya en la declaración de un «estado de emergencia» en relación a la «amenaza excepcional» que representa a Cuba para la seguridad nacional estadounidense, según este decreto. Washington reprocha a las autoridades cubanas «alinearse y apoyar a numerosos países, organizaciones terroristas internacionales y actores hostiles a Estados Unidos», entre ellos Rusia, China, Irán, Hamás y Hezbolá. Cuba también es señalada en la orden ejecutiva de «desestabilizar la región mediante la inmigración y la violencia», al tiempo que «propaga sus ideas, programas y prácticas comunistas». El presidente estadounidense ya había advertido recientemente a La Habana que no habría «más petróleo» para Cuba sin un «acuerdo» con las autoridades. Después de la captura de Nicolás Maduro durante una incursión militar, Trump puso bajo control estadounidense el sector petrolero de Venezuela, que desde los años 2000 ha sido el principal proveedor de petróleo de Cuba. La nueva amenaza del dirigente republicano llega cuando la isla atraviesa ya una situación de precaria energética. Cuba, sometida a un embargo de Estados Unidos desde 1962, registra desde hace tres años escasez de combustible que tienen un impacto directo en su producción eléctrica. ]]>
Venezuela abre su industria petrolera a la inversión privada, EU suaviza las sanciones
Venezuela aprobó el jueves la reforma a la ley petrolera que abre la industria completamente a las inversiones privadas, en línea con los intereses de Estados Unidos por operar en el país tras derrocar a Nicolás Maduro. La Asamblea Nacional aprobó cada uno de los artículos del texto, que reforma una ley de 2006 y ahora pasa a la presidenta Delcy Rodríguez para su sanción. «Solo cosas buenas vendrán después del sufrimiento», expresó el presidente del Parlamento y hermano de la mandataria, Jorge Rodríguez, tras la aprobación de esta ley «para la historia, para el futuro». Delcy Rodríguez era la vicepresidenta de Maduro y asumió el poder tras la captura del mandatario izquierdista el 3 de enero en una operación estadounidense, que incluyó bombardeos a Caracas y otras regiones vecinas. «Esta ley nos permite el verdadero salto histórico, cualitativo para convertir estas reservas de petróleo, las más grandes del planeta, en la felicidad más grande del planeta que puede tener un pueblo», dijo Rodríguez en una marcha organizada por el chavismo para celebrar la aprobación de la ley. La mandataria se refirió igualmente a la llamada de este jueves con Trump, en la que discutieron la reapertura del espacio aéreo de Venezuela y nuevas inversiones. «Estamos dando pasos históricos», dijo, «estamos dando pasos importantes». La reforma fue propuesta por la propia presidenta, que encabeza un vuelco a la histórica relación hostil con Washington. El presidente Donald Trump ha calificado a Delcy Rodríguez de «formidable» y ha insistido en su interés por que empresas petroleras estadounidenses inviertan en Venezuela. La nueva ley ofrece más garantías a los privados, cede el control estatal de la exploración, y menos impuestos. Fin del modelo Chávez «A través de la nueva ley de hidrocarburos lograremos nuevos ingresos», expresó el trabajador petroquímico Leonardo Castillo en una marcha en apoyo a Rodríguez hacia el palacio presidencial de Miraflores. El petróleo de Venezuela está bajo un embargo que impuso Trump en 2019 durante su primer mandato. Y la industria terminó golpeada por las sanciones, pero también por años de desinversión, corrupción y malos manejos. Llegó a producir 1.2 millones de barriles diarios en 2025, un hito frente a los 300,000 millones extraídos en 2020, pero todavía lejos de los 3 millones alcanzados en su pico histórico a inicios de siglo. Después de la operación en Caracas, Trump dijo que controlaría la comercialización del petróleo de Venezuela. En los últimos días, de hecho, entregó al país 500 millones de dólares provenientes de ventas de crudo a precio de mercado, sin los descuentos obligados por las sanciones. El Departamento del Tesoro estadounidense anunció el jueves una flexibilización de las sanciones contra el sector petrolero venezolano. Washington dejará de sancionar la extracción, comercialización y venta de crudo por parte de la petrolera estatal PDVSA y sus asociados, siempre y cuando cualquier contrato esté sometido «a la jurisdicción de Estados Unidos», según el comunicado del Tesoro. La reforma aprobada echa por tierra el modelo impulsado por Hugo Chávez, padre de la llamada Revolución Bolivariana. «Privatización» La ley de Chávez en 2006 establecía un amplio control estatal sobre la industria petrolera donde los privados tenían acceso al negocio petrolero a través de un modelo de empresas mixtas con participación mayoritaria del Estado. El nuevo texto autoriza la emisión de contratos a empresas privadas para explotar, distribuir y comercializar la producción sin participación del Estado, e incluso autorizan la transferencia de sus activos a privados. El oficialismo en la Asamblea Nacional defiende por ejemplo el interés de que privados operen en lo que han llamado «campos verdes», yacimientos vírgenes no explorados. El instrumento sustituye los impuestos aplicados al sector por una única contribución de hasta 15% sobre los ingresos brutos de la actividad. Establece igualmente regalías máximas de 30% sobre ingresos, aunque el Ejecutivo determinará los márgenes específicos en cada contrato según las condiciones del proyecto. La nueva ley se inspira además en la Ley Antibloqueo, un instrumentó que facilito sortear sanciones con negocios acordados bajo un velo de hermetismo y que permitían ya que un privado operara un campo. «Esto obviamente desmantela completamente el modelo petrolero de Hugo Chávez», explicó al analista petrolero Francisco Monaldi, que no obstante advirtió que las condiciones operativas siguen siendo discrecionales y potestad del Ejecutivo. La mermada oposición en la Asamblea Nacional exigió introducir obligaciones de transparencia. El exzar petrolero, Rafael Ramírez, denunció un «retroceso enorme» y una «privatización» de la industria, nacionalizada en 1976. Muchos trabajadores han expresado optimismo sobre esta apertura petrolera, en medio de salarios precarios que equivalen a centavos de dólar. «Esta reforma de hidrocarburos nos ayuda a dignificarnos, a nosotros, el motor de la producción de petróleo de Venezuela», dijo Karina Rodríguez, trabajadora de la estatal PDVSA al marchar en Caracas. ]]>