¿Por qué tantas empresas hablan de innovación, pero pocas la convierten en una ventaja real?

“El verdadero problema no es que las ideas sean escasas, sino que las buenas ideas no logren sobrevivir”: Paul Romer, economista y Premio Nobel de Economía en 2018. Convertir buenas ideas en resultados tangibles es un reto común en empresas multisectoriales de diversas latitudes. Si bien hay honrosas excepciones, no pocas empresas ven cómo iniciativas prometedoras fracasan antes de madurar, no por falta de talento ni creatividad, sino por entornos que no saben cómo sostenerlas. En América Latina, este fenómeno es aún más visible, no solo por las barreras estructurales, sino por dinámicas internas que limitan su desarrollo. Cuando las buenas ideas no alcanzan El riesgo de no transformar el talento No se trata de un problema externo, sino de cómo operan muchas culturas organizacionales. En vez de alentar la iniciativa, penalizan el riesgo y desalientan la exploración. Cuando los equipos perciben que equivocarse compromete bonos, evaluaciones o reputación, lo más seguro es no proponer nada. Así, innovar deja de ser una apuesta valiosa y se convierte en una amenaza personal. Más que casos aislados, estos comportamientos reflejan fallas estructurales en la forma en que se lidera, se organizan los equipos y se toman decisiones. En un inicio, referencias como el Manual de Oslo —una guía reconocida internacionalmente impulsada por la OCDE para medir la innovación en políticas públicas y empresas— ayudaron a identificar barreras financieras o de conocimiento. Pero con el avance de la práctica empresarial, quedó claro que los bloqueos más duros no estaban en los recursos, sino en la forma en que se lidera, se organiza y se toman decisiones. Bajo esas condiciones, la presión por no fallar impone decisiones defensivas. Los proyectos se fragmentan, las áreas compiten, el error se castiga. Proponer, lejos de valorarse, se percibe como una amenaza. A esto se suma un obstáculo silencioso pero determinante: la forma en que se gestiona el talento. Innovar requiere pensamiento crítico, habilidades técnicas y aprendizaje continuo. Sin embargo, muchas empresas mantienen jerarquías rígidas, estructuras aisladas y escasa colaboración. Los profesionales más inquietos se frustran o se van, mientras que quienes se quedan aprenden a hacer lo mínimo. Algunas organizaciones logran revertir esa dinámica al descentralizar decisiones, promover la autonomía y convertir el aprendizaje en parte de la rutina. Pero si esto depende solo de esfuerzos individuales, el cambio no es sostenible. La situación se agrava por la carga burocrática. Procedimientos lentos, controles excesivos y decisiones que no llegan a tiempo terminan por ahogar los proyectos estratégicos. Frente a este panorama, los equipos terminan concluyendo que innovar cuesta y, en muchos casos, ni siquiera se traduce en respaldo real o visibilidad interna. Ver solo lo que ya conocemos Cuando se recortan recursos, lo primero que se sacrifica es la inversión futura. Así, muchas empresas protegen el presente a costa de su evolución a largo plazo. Los desafíos no están solo dentro de las organizaciones. Muchas compañías también muestran una mirada limitada hacia el entorno. Se enfocan casi exclusivamente en sus competidores actuales, replican modelos conocidos sin cuestionarlos y pierden de vista a los nuevos actores que están transformando el mercado. Esta rigidez externa se intensifica cuando las organizaciones intentan incorporar tecnología. El proceso exige desaprender rutinas, romper inercias y adoptar nuevas formas de trabajar. Incluso en economías avanzadas, suele haber resistencia al cambio. En empresas pequeñas, la ausencia de redes de apoyo y formación adecuada amplifica aún más la brecha. A esta mirada limitada del entorno, se suma una aproximación conservadora al cambio. Una visión enfocada solo en perfeccionar lo conocido —sin cuestionar los supuestos de fondo— puede dejar a las empresas expuestas. Si toda la atención se dirige a mejorar lo que ya se ofrece a los clientes actuales, se corre el riesgo de pasar por alto señales de transformación más profundas, como la aparición de tecnologías emergentes, nuevos modelos de negocio o actores que redefinen las reglas del juego. Ese enfoque sesgado —centrado en lo inmediato y lo conocido— suele ir acompañado de una desconexión aún más profunda, reflejada en el desfase entre los esfuerzos de cambio y la estrategia general de la organización. Cuando la innovación no se alinea con una estrategia clara, corre el riesgo de convertirse en una suma de esfuerzos dispersos. No se trata de acumular iniciativas llamativas ni de perfeccionar lo existente, sino de avanzar con dirección, adaptabilidad y una cultura que aprenda con rapidez. Superar esa desconexión requiere más que intención: implica integrar el cambio en la manera misma de operar. Ese es, en esencia, el verdadero desafío. Las ideas necesitan entornos que las nutran y las hagan escalar. Como advierte Paul Romer, economista y Premio Nobel de Economía en 2018, las ideas mueren cuando no existen ecosistemas que las sostengan. _____ Nota del editor: Jeannina Valenzuela es comunicadora, productora y emprendedora. Síguela en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

¿Por qué elegimos optimizar el consumo, pero no el odio?

La tecnología nunca ha sido neutral. Tampoco lo es la forma en que decidimos qué observar, qué analizar y qué dejar fuera de foco. En los entornos digitales, la visibilidad no se asigna por impacto social, sino por alineación con intereses económicos globales. Lo que generara retorno se examina, se ajusta y se perfecciona, lo demás suele quedar al margen. Vivimos en una época capaz de convertir el consumo en una supuesta revolución económica. Afinamos cada clic, cada intención de compra, cada segundo de atención. Sabemos qué reduce fricción, qué impulsa una conversión y que estimulo acelera una decisión. Dedicamos enorme capacidad analítica a aquello que produce valor inmediato, mientras relegamos lo que no encaja fácilmente en un modelo de negocio. La rentabilidad como filtro Lo llamativo es que, contando esas mismas herramientas, entendemos poco y discutimos aún menos otros fenómenos digitales que también operan a plena vista. Hace unas semanas, durante un congreso de tecnología en Europa, una hacktivista alemana mostró cómo logró infiltrarse y desmantelar varios sitios de citas supremacistas blancos, vinculados a una plataforma conocida como el llamado Tinder para nazis. El acceso dejó al descubierto cerca de 100 GB de información. Perfiles, mensajes, fotos y posibles datos de pago. Información suficiente para reconstruir redes sociales, patrones geográficos y dinámicas internas de grupos extremistas. El caso pasó rápido. No hubo debate sostenido ni análisis profundo. Y quizá ese silencio sea lo más revelador. No se trata de falta de información ni de límites técnicos. Se trata de prioridades. La visibilidad no desaparece por censura; se diluye cuando deja de resultar conveniente. Cuando no produce retorno, cuando incomoda a los actores adecuados o cuando obliga a formular preguntas que no caben en un dashboard. Hoy destinamos recursos, talento y sofisticación analítica a entender cómo consumimos, cómo compramos y cómo reaccionamos ante estímulos comerciales. En cambio, cuando se trata de mapear, entender y frenar estructuras de odio organizadas digitalmente, la atención se diluye. No porque no sea posible, sino porque no resulta igual de rentable. La reacción frente al caso lo ilustra con claridad. El foco no estuvo en cómo operaban estas plataformas, quién las alojaba o por qué habían funcionado durante años sin fricción. La conversación se desplazó con rapidez hacia la privacidad de los usuarios expuestos. Un tema legítimo, sin duda, pero también como salida cómoda. El problema estructural quedó intacto. Los sistemas de análisis digital no fueron concebidos para entender fenómenos sociales complejos. Se diseñaron para reducir incertidumbre económica, eficientar mercados y maximizar rendimiento. Todo lo demás queda en la línea casi invisible: lo difícil de monetizar, lo incómodo, lo que no tiene un dueño claro. Por eso sabemos más sobre hábitos de consumo que sobre redes de radicalización. Tenemos lecturas detalladas de lo que compramos y apenas visibilidad fragmentada sobre dinámicas de odio que también utilizan plataformas, datos y tecnología para expandirse. Responsabilidad sin arquitectura No es un problema de intención. Es un problema de diseño Auditar aquello que limita los derechos de otros parece una obligación básica. Sin embargo, los sistemas que gobiernan el entorno digital no operan bajo esa lógica, sino bajo una mucho más estrecha: la del valor económico. Sabemos medir fricción cuando afecta ventas, rastrear comportamientos cuando impactan conversión y corregir dinámicas cuando se ponen en riesgo ingresos. Pero cuando una actividad digital produce daño social sin afectar directamente el flujo económico, queda fuera del mandato operativo. No por malicia, sino porque nadie tiene responsabilidad asignada. Los derechos no tienen dashboard, presupuesto, o un responsable funcional claro. Y en un sistema que opera por métrica, lo que no se mide no se corrige; parece que se normaliza . En ese vacío surgen formas de auditoría informal. Periodistas – hackers como Root o comunidades organizadas como el ARMY de BTS en México, capaces de rastrear abusos y exponer prácticas ilegítimas, muestran algo fundamental: la capacidad existe. El talento está ahí, pero opera sin marco institucional, sin reglas claras y sin rendición de cuentas. A veces produce correcciones necesarias; otras, reproduce nuevas formas de acoso. Si somos capaces de convertir el consumo en un laboratorio permanente de optimización, ¿por qué seguimos tratando el análisis del odio organizado como un asunto secundario? Tal vez el debate de fondo no sea sobre hacktivismo ni sobre privacidad, sino sobre qué estamos dispuestos a ignorar cuando mirar de frente deja de ser rentable. Porque los sistemas digitales, incluso el silencio es una decisión estratégica. Y no en todas las decisiones se toman por incapacidad. Muchas se toman porque alguien en algún punto del sistema, decidió que no valía la pena medirlas. _____ Nota del editor: Ilse Canela es Chief Marketing Officer en Solucredit | Cofundadora y CMO en Imagina Lab. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Telecom en año clave. Presión regulatoria, derechos en juego

Con el inicio del registro obligatorio de líneas móviles, México activó uno de los procesos de verificación de identidad más amplios de su historia reciente: asociar cada línea activa a una persona plenamente identificada. El objetivo —reducir delitos como la extorsión y el fraude— es legítimo y socialmente relevante. Sin embargo, la magnitud del universo a registrar y los tiempos establecidos colocan el debate en un terreno distinto: el de la viabilidad operativa y la sostenibilidad del propio mecanismo. El desafío no es menor. Se trata de incorporar a un sistema único a decenas de millones de usuarios, en un mercado dominado por esquemas de prepago y con una alta rotación de líneas. En ese contexto, el calendario de implementación no es un dato administrativo: es una variable crítica de política pública. Su diseño define si el proceso será gradual y ordenado o si, por el contrario, concentrará presiones técnicas y de atención en periodos muy acotados. Toda política de verificación masiva enfrenta un dilema estructural: mientras más corto es el plazo de ejecución, mayor es la probabilidad de saturación de plataformas, cuellos de botella en los procesos de validación y fricciones para los usuarios. Estos efectos no necesariamente responden a fallas de voluntad ni a errores de diseño normativo, sino a la simple relación entre capacidad instalada y volumen de demanda. Desde la perspectiva del usuario final, el riesgo no es abstracto. La interrupción de una línea telefónica no implica solo la pérdida de un número, sino el acceso a servicios esenciales: banca digital, autenticación por mensajes, plataformas de movilidad, comunicación laboral, educación a distancia y trámites públicos. Por eso, el éxito del padrón no puede medirse únicamente por el número de registros logrados, sino por su capacidad para operar sin afectar derechos ni continuidad del servicio. La experiencia internacional muestra que los esquemas de identificación funcionan mejor cuando se despliegan de forma progresiva. Los periodos de estabilización permiten corregir vulnerabilidades técnicas, fortalecer mecanismos de protección de datos y ajustar procesos de atención antes de activar sanciones generalizadas. En cambio, cuando el énfasis se coloca exclusivamente en el cumplimiento acelerado, el sistema tiende a trasladar sus tensiones al usuario y a la operación cotidiana de los operadores. A este reto se suma un componente adicional: la transparencia sobre cuántas líneas están asociadas a cada persona. Para muchos usuarios, será la primera oportunidad de verificar si existen registros a su nombre que no reconocen, por errores, duplicidades o posibles casos de suplantación. Ese ejercicio, positivo en términos de control, previsiblemente incrementará solicitudes de aclaración y corrección en un proceso que ya opera bajo alta presión. Más allá del plano técnico, el padrón introduce un factor de certidumbre sectorial. Si la implementación se percibe como frágil o confusa, puede erosionar la confianza en el mecanismo y generar fricción entre usuarios, operadores y autoridad. Además, concentrar en pocos meses los costos regulatorios y operativos presiona infraestructura, ciberseguridad y redes de atención en un momento en el que la continuidad del servicio es especialmente sensible. El impacto tampoco es homogéneo. Los operadores con mayor escala suelen tener más margen para absorber inversiones adicionales en sistemas y personal. Para los actores medianos o pequeños, la carga proporcionalmente es mayor, lo que abre la puerta a distorsiones competitivas que van más allá del objetivo original del registro. No se trata sólo de inclusión digital, sino del equilibrio de un sector que funciona como infraestructura económica. Este debate adquiere mayor peso en el contexto actual. México enfrenta un año de alta exigencia para la conectividad por eventos de alcance global que incrementarán la demanda, la visibilidad y la necesidad de estabilidad en los servicios. A ello se suma un entorno internacional donde la certidumbre regulatoria influye directamente en decisiones de inversión y despliegue de redes. En ese escenario, ajustar el calendario de implementación no equivale a debilitar la política pública. Al contrario: una prórroga puede ser un instrumento de mitigación de riesgos, orientado a asegurar que el padrón sea operable, confiable y compatible con los derechos de los usuarios. Fortalecer plataformas, ampliar capacidad operativa y depurar procesos antes de aplicar medidas restrictivas reduce la probabilidad de fallas masivas y mejora el cumplimiento efectivo. La discusión, entonces, no es si debe existir un registro, sino bajo qué condiciones puede consolidarse sin generar costos sociales innecesarios. Un padrón sostenible es aquel que logra su objetivo de seguridad sin comprometer la conectividad ni la confianza en el sistema. En un país donde el teléfono móvil es la principal puerta de acceso a servicios esenciales, asegurar una implementación robusta no es un obstáculo para la política pública: es parte central de su éxito. ____ Nota del editor: Gilberto García es Director de Miranda Intelligence, la división de análisis de Miranda Partners. Cuenta con más de 15 años de experiencia en análisis estratégico y financiero. Antes de integrarse a Miranda Partners en noviembre de 2023, fue Analista Senior de Renta Variable en Barclays, donde estuvo a cargo de la cobertura del sector financiero en América Latina. Es Licenciado en Economía por el Tec de Monterrey. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

De Minneapolis a Madrid. Dos procesos a contracorriente

Dos asesinatos son representativos de la política de terror aplicada por la administración Trump a las y los migrantes asentados en Estados Unidos. Alex Pretti y Renee Good no eran inmigrantes indocumentados, eran anglosajones nativos de la Unión Americana, lo que indica que la represión no va sólo contra la inmigración, sino contra todos aquellos que se oponen a la ilegalidad, las acciones arbitrarias y el miedo. Irónicamente la apuesta trumpista por generar una división social y fortalecer la legitimidad de sus acciones contra las poblaciones inmigradas ha logrado exactamente lo contrario: ha construido un puente sólido de comunidad entre los inmigrantes y amplias comunidades blancas que ven en Trump un peligro para su seguridad. Minneapolis es un laboratorio para el mal que ha resultado un ensayo de la resistencia civil que comienza a generar grietas en una política migratoria que se creía inamovible. Por supuesto el aviso de Minneapolis no es un guion concluido. Si la inmigración ha sido una fuente de rentabilidad política-electoral, es improbable que la actual administración abandone la agenda. En cualquier caso, se verá obligado a matizar, reorientar sus acciones de deportación, especialmente por dos razones: a) el contagio que puede generar en otros estados que como Minneapolis, ensayen métodos de resistencia civil y el fortalecimiento de su organización de base que construya otros puentes de comunidad entre blancos, latinos y otros grupos que minen una legitimidad cada vez menos sólida en torno a la política migratoria; b) la reconstrucción de bases de trabajo que reduzcan la pérdida de aceptación pública de cara a las próximas elecciones de noviembre, que pueden hacer perder la mayoría de Trump en el legislativo. Un escenario de estas características sería un golpe grave a las políticas actuales. Del otro lado del Atlántico, se ha presentado un escenario inédito e inesperado. El gobierno del cuestionado Pedro Sánchez en España ha lanzado un decreto para regulariza a una cantidad cercana a las 500,000 personas. Esta iniciativa se presenta por razones básicamente espurias: existe un esfuerzo desesperado por recuperar unas bases de apoyo que lo tienen en un estado de permanente chantaje por parte de partidos políticos, y que han hecho de la extorsión un método eficaz para fortalecer sus proyectos. La tragedia de los trenes en Adamuz, las acusaciones de corrupción en su entorno familiar; los juicios a colaboradores cercanos a su administración y la permanente dependencia política de personajes prófugos de la justicia, hace que la propuesta de regularización migratoria sea vista como un recurso para desviar la atención de los problemas que lo acosan. Sin embargo, aunque la razón de este decreto esté contaminada por intereses de poder, el fundamento está por encima de cualquier otro razonamiento: se trata de una acción que saca de las sombras a miles de seres humanos, que les concede la posibilidad de pertenecer a la comunidad española, que les da la oportunidad de aportar su esfuerzo, sus impuestos, su mano de obra y su fortaleza a una sociedad española envejecida, que requiere urgentemente una inyección de juventud venga de donde venga. Más allá de la razón y del uso electorero que le están dando los partidos mayoritarios y de unas afirmaciones de partidos racistas que avergüenzan por su miseria argumentativa, la realidad es que esta iniciativa puede generar una reacción que puede abrir espacios de debate sobre la necesidad de retomar las acciones de recuperación de la dignidad de las poblaciones inmigradas. Hoy por hoy la marca España debería ser la defensa por los derechos humanos. Ojalá los actores políticos españoles asuman el reto de estar a la altura de la responsabilidad que se les presenta. Se trataría de un hecho que avanzaría a contracorriente de lo que Estados Unidos trata de generalizar en el mundo y que fortalecería el laboratorio social que ya ensaya Minneapolis. _____ Nota del editor: Javier Urbano Reyes es profesor e investigador en el Departamento de Estudios Internacionales (DEI) en la Universidad Iberoamericana (UIA), académico de la Maestría en Estudios sobre Migración en el DEI-UIA. Escríbele a javier.urbano@ibero.mx Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

PS5 y Nintendo Switch 2 podrán ser 15% más caras a causa de la IA

La crisis global de memoria amenaza con impactar directamente en el bolsillo de los gamers. Aunque las consolas de última generación llevan varios años en el mercado, el precio no solo no baja (como históricamente ocurría a mitad de ciclo) sino que sigue subiendo y hay un claro responsable: el auge de la inteligencia artificial y la creciente demanda de memorias avanzadas. ¿Por qué la IA consume memoria y cómo está afectando a la industria de consolas? La IA requiere enormes cantidades de memoria de alto rendimiento para entrenar y ejecutar modelos. Los centros de datos que desarrollan IA generativa están absorbiendo una porción cada vez mayor del suministro global, lo que reduce la disponibilidad para otros sectores, incluyendo consolas, PCs y smartphones. De acuerdo con TrendForce, los costos de la DRAM para consolas podrían crecer en promedio un 30%, lo que implicaría un aumento de precio aproximado de 10% a 15% hacia el tercer trimestre del año. La consultora también ajustó su previsión de envíos globales de consolas para 2026 con una caída estimada de 4.4%, debido a que la memoria representa una parte desproporcionada del costo total del hardware. En otras palabras, cuando la memoria sube, el impacto en la disponibilidad y costo de consolas es directo porque se trata de uno de los componentes más caros dentro del ensamblaje del dispositivo. Sony y Nintendo hacen frente a la crisis Sony ya anticipa un entorno complicado. En su conferencia de resultados, la compañía reconoció el aumento en los costos de componentes, aunque aseguró que cuenta con suficientes inventarios para sostener la producción de consolas durante el año natural 2026. La empresa también señaló que trabaja en la negociación con múltiples proveedores para garantizar suministro suficiente y cumplir con la demanda. Además, durante la llamada con inversionistas, ejecutivos explicaron que buscarán compensar el encarecimiento de la memoria mediante una mayor monetización de la base instalada, fortaleciendo ingresos por software y servicios de red, que ofrecen márgenes más altos que el hardware. En el último trimestre de 2025, PlayStation 5 vendió 8 millones de unidades, 1.5 millones menos que en el mismo periodo de 2024, lo que refleja una desaceleración natural del ciclo de vida del producto. Por su parte, Nintendo muestra un panorama distinto. Según datos financieros de la compañía, la Switch 2 superó los 17 millones de unidades vendidas, convirtiéndose en el lanzamiento con mejor ritmo de ventas en la historia de la empresa. Antes de su salida al mercado, firmas como Omdia estimaban ventas de 14.7 millones durante el primer año; sin embargo, esa cifra se superó en menos de seis meses y ahora proyectan cerrar el año fiscal en marzo con 19 millones de unidades vendidas. Ante la presión de costos, el presidente de Nintendo, Shuntaro Furukawa, dejó claro que la Switch 2 no subirá de precio, al menos por ahora. La razón se basa en la estrategia histórica de la firma, donde mantiene márgenes saludables en su hardware y obtiene una parte sustancial de sus ingresos del ecosistema completo (hardware, software y servicios). De acuerdo con sus reportes financieros, el hardware en este momento de entusiasmo por la nueva consola, representa cerca del 70% de los ingresos de la división de videojuegos, pero el software y los servicios digitales suelen ofrecer márgenes superiores cuando el ritmo de ventas del dispositivo cae, lo que da margen de maniobra para absorber incrementos temporales en costos de componentes. No obstante, Furukawa aclaró que no hay una decisión definitiva sobre precios futuros. La empresa evaluará rentabilidad, ritmo de adopción, tendencias de ventas y entorno competitivo antes de realizar cualquier ajuste. Una generación que no verá rebajas Tradicionalmente, las empresas reducen el precio de sus consolas conforme avanza su ciclo de vida para impulsar la demanda. Pero el encarecimiento de la memoria cambia esa lógica. Sin descuentos agresivos ni bajadas estructurales, el volumen podría desacelerarse más rápido. Si la DRAM mantiene su tendencia al alza, los modelos actuales conservarán precios elevados y los futuros rediseños difícilmente serán más baratos. La era de las rebajas automáticas a mitad de generación podría estar llegando a su fin. Pero el aumento en el precio de la memoria no se limita a las consolas. En el segmento de PC gaming, la DRAM de alta capacidad y alto rendimiento se ha encarecido de forma significativa en los últimos meses, llegando en algunos casos a representar uno de los componentes más costosos del sistema, solo detrás de la tarjeta gráfica. TrendForce señala que la priorización de memoria para aplicaciones de IA en centros de datos está reduciendo la oferta disponible para el mercado de consumo, lo que genera presión en módulos para computadoras personales. En smartphones, el efecto también será visible. Según cifras de Counterpoint Research, los envíos globales de teléfonos inteligentes caerán 2.1% en 2026, en parte debido al aumento en el costo de componentes clave como la memoria. Ante este tipo de dinámicas los fabricantes están respondiendo con cambios en la forma en que venden sus dispositivos, pues realizan recortes de especificaciones en modelos base, reutilizan plataformas anteriores o impulsan a versiones “Pro” con mayores márgenes para compensar esos costos. ]]>

Marco Rubio dice que EU quiere que Europa sea su socio, no su vasallo

El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, afirmó este domingo que Estados Unidos no pide a Europa que sea un «vasallo», durante una gira por Eslovaquia y Hungría, dos países aliados de Donald Trump. En Múnich, durante un discurso pronunciado el sábado ante la Conferencia de Seguridad en Alemania, Rubio instó a los europeos a alinearse con la visión del presidente estadounidense sobre el orden mundial, al tiempo que abogó por revitalizar las relaciones con una Europa «fuerte». Rubio quiso tranquilizar a sus aliados y este domingo afirmó: «No estamos pidiendo a Europa que sea un vasallo de Estados Unidos». «Queremos ser su socio. Queremos trabajar con Europa. Queremos trabajar con nuestros aliados», aseguró. Ante la crispación que generaron sus declaraciones Rubio ya declaró el sábado que Estados Unidos desea una «alianza revitalizada» con Europa. Este domingo, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, rechazó declaraciones estadounidenses que denigren al bloque, y celebró el cambio de tono de Rubio en Múnich, antes del cierre de la Conferencia de Seguridad. «Cada vez que escucho denigrar a la región, algo que está muy de moda en este momento, pienso en todo lo que Europa nos ha aportado», dijo. «Contrariamente a lo que dirían algunos, Europa no es decadente ni ‘woke’, ni su civilización está amenazada», dijo Kallas en alusión a críticas del presidente Trump, quien considera que la región está bajo amenaza, como Estados Unidos, por la inmigración masiva. Rubio realizó una visita relámpago de pocas horas a Eslovaquia para reunirse con el primer ministro Robert Fico, quien comparte la misma ideología soberanista y nacionalista que el presidente estadounidense. Durante una reciente visita a Florida, Fico habría expresado su preocupación por el estado mental del presidente estadounidense, según el medio Politico, que cita a diplomáticos europeos anónimos. Sin embargo, Washington y Bratislava lo han desmentido categóricamente. Tras aquel encuentro en Florida, el dirigente eslovaco declaró haber mantenido con Trump intercambios «extremadamente importantes» sobre energía nuclear. Un tema importante en la agenda fue Ucrania, ya que Eslovaquia colinda con el país en guerra. El primer ministro Fico elogió el «enfoque» de Trump sobre el conflicto, pero afirmó que no cree que este se resuelva en un «futuro próximo». Rubio dijo que aprecia estas declaraciones y subrayó que «el rol de Estados Unidos es intentar facilitar el fin de una guerra muy mortífera, muy sangrienta, extremadamente costosa y que implica un sufrimiento horrible». Encuentro con Orbán El secretario de Estado estadounidense viajará después a Budapest donde prevé reunirse el lunes con el primer ministro Viktor Orbán. Trump no oculta su apoyo al dirigente nacionalista húngaro, a quien califica de «hombre fuerte y poderoso», con vistas a las elecciones legislativas previstas para el 12 de abril. Orbán afronta su mayor desafío desde su regreso al poder en 2010, y su partido, Fidesz, va por detrás del partido opositor TISZA en los sondeos previos a los comicios. El primer ministro húngaro también manifestó su intención de viajar a Washington para asistir la próxima semana a la reunión inaugural de la llamada «Junta de Paz» promovida por Trump. Orbán es muy cercano a la administración Trump por su política migratoria desde la crisis de los refugiados sirios hace diez años. La diplomacia de la energía Durante una visita de Orbán a la Casa Blanca el año pasado, Hungría también obtuvo una exención de las sanciones estadounidenses sobre las importaciones de petróleo y gas rusos. El predecesor de Trump, el demócrata Joe Biden, mantenía relaciones mucho más tensas con Orbán, a quien acusaba de «tender hacia la dictadura», especialmente por silenciar a los medios independientes y hacer campaña contra los derechos LGTB+. Tanto Eslovaquia como Hungría son países de Europa Central sin litoral, con estrechos vínculos con Rusia y que siguen dependiendo de los combustibles fósiles rusos a pesar de las sanciones derivadas de la invasión rusa de Ucrania en 2022. Los dos países europeos están en un pulso con la Unión Europea por su política de eliminar progresivamente las importaciones de gas ruso, una oportunidad que Estados Unidos quiere aprovechar para estrechar los vínculos. ]]>

El cine, Netflix, Prime Video y HBO tendrán un beneficio fiscal del 30% para producir

México ha sentado las bases para detonar el nearshoring audiovisual. Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura, anunció que la industria cinematográfica y las plataformas de streaming contarán con un incentivo fiscal del 30% para la producción de proyectos del séptimo arte. La nueva política fiscal audiovisual entrará en vigor mañana cuando quede plasmada en el Diario Oficial de la Federación (DOF). Curiel de Icaza precisó que el beneficio consiste en un crédito fiscal contra el ISR equivalente hasta un 30% del gasto aplicado en territorio nacional con un tope de 40 millones de pesos por proyecto. Pero la deducción será aplicable si el proyecto audiovisual cuenta con un 70% de curaduría nacional. «Esto en términos reales significa que tendremos más proyectos filmados en México. Más trabajo para estudios y casa de posproducción porque toda esa derrama económica debe tener un efecto multiplicador en nuestro país y comunidad» , aseguró la funcionaria. El estímulo estaá soportado bajo la figura del cash rebate, uno de los mecanismos más recurridos por la industria audiovisual a nivel global, al permitir deducir gastos de rubros logísticos y servicios especializados de la industria. Este estimulo tributario es impulsado actualmente en Londres en donde las productoras acceden al Crédito Fiscal para Gastos Audiovisuales (AVEC), que permite descontar hasta 25% de los costos de producción, cuyo porcentaje se espera llegue al 40%. En España, por ejemplo, las empresas internacionales reciben un 30% por el primer millón de euros de gasto y de 25% en el importe restante de los gastos realizados. En Canarias, los proyectos cuentan con deducciones del 50%. Mientras que en México, Jalisco era la única entidad en ofrecer un incentivo parecido para filmar mediante el reembolso en efectivo de hasta 40% de los gastos de producción y posproducción, además de apoyos a festivales cinematográficos y programas de formación para la industria. La llegada de los incentivos fiscales es resultado de más de un año de trabajo conjunto entre dependencias como las secretarías de Economía, Cultura y Turismo y Canacine, a través de estudios que destacan la importancia de contar con este tipo de políticas para detonar la industria audiovisual y, al mismo tiempo, promover el turismo en el país. La industria audiovisual contribuye al PIB nacional con 69,000 millones de pesos y aporta 10,000 millones al fisco, según el estudio ‘La contribución económica de la industria audiovisual mexicana’, realizado por Oxford Economics para la Motion Picture Association. ]]>

Reseña Redmi Note 15 Pro 5G: lo bueno, lo mejorable y para quién sí es

En México, la gama media sigue siendo el campo de batalla del mercado de smartphones. Es ahí donde se concentran la mayoría de los usuarios y donde las marcas afinan su apuesta entre precio, prestaciones y durabilidad. Para este segmento, Xiaomi lanzó la familia Redmi Note 15, una línea que promete equilibrar batería, resistencia y desempeño sin disparar el costo. Para poner a prueba esas promesas utilicé el Redmi Note 15 Pro 5G, el modelo intermedio de la serie. La prueba más exigente la hice en Playa del Carmen, un entorno que combina arena, humedad y agua. Lo primero que me sorprendió fue la batería. Encendí el teléfono tal como venía de caja y tenía 54% de carga. Con eso lo usé principalmente para tomar fotos y grabar video durante varias horas repartidas en dos días completos, sin recargarlo en ningún momento. Que haya durado dos días bajo ese uso no me parece menor, para alguien que prioriza autonomía por encima de todo, este es uno de sus puntos más fuertes. La resistencia también se puso a prueba. La arena y la humedad no suelen ser amables con los teléfonos, pero en este caso no hubo fallas. Lo usé en la playa sin mayores cuidados y la pantalla de 3,200 nits se vio con claridad en todo momento, incluso bajo el radiante sol de Cancún. Además, para averiguar si era realmente contra agua, lo sumergí por 10 minutos mientras nadaba en una laguna. El touch funcionó correctamente incluso con la pantalla mojada, sin bloqueos ni respuestas erráticas. El único detalle a considerar es el audio: si se sumerge y después se intenta grabar video o audio de inmediato, el sonido sale mal porque las bocinas y el micrófono conservan agua. Una vez que el equipo se seca, todo vuelve a la normalidad, pero es algo que conviene tener en cuenta. La cámara fue el apartado más irregular durante la experiencia. En condiciones de buena luz y con escenas abiertas —paisajes, tomas generales, cielos— el resultado es correcto y consistente. Sin embargo, cuando hay muchos elementos pequeños en cuadro, el procesamiento empieza a mostrar límites. Aunque el Redmi Note 15 Pro 5G presume una cámara principal de 200 megapíxeles, en la práctica ese número depende en gran medida del procesamiento por inteligencia artificial. No se trata solo de capturar más información de forma “pura”, sino de cómo el software interpreta, reconstruye y optimiza la imagen. Al usar el zoom en video para observar monos araña y aulladores, la imagen se distorsionaba, especialmente en las hojas de los árboles, y perdía naturalidad. En fotografía ocurrió algo similar, con dificultades para enfocar a contraluz y con resultados que se veían bien a primera vista, pero que perdían detalle al revisarlos con más cuidado. En escenarios de poca luz, la cámara cumple solo a nivel básico. Sucede lo mismo que al haber mucho detalle, pues las imágenes se ven bien a primera vista, pero al hacer zoom es evidente la intervención de la IA y aparecen texturas artificiales y pérdida de detalle. Esto fue especialmente notorio en una función del Cirque du Soleil, donde la iluminación es compleja y cambiante. No son fotos inutilizables, pero sí dejan claro que la fotografía en estas condiciones no es el principal fuerte del equipo. Mi conclusión es que el Redmi Note 15 Pro 5G es coherente con lo que promete dentro de la gama media. Destaca en batería y resistencia, cumple en desempeño general, pero se queda corto cuando se le exige demasiado a la cámara. Es un teléfono pensado para el uso cotidiano intenso, no para quien busca fotografía avanzada, y en ese equilibrio es donde encuentra su verdadero valor. El precio en México durante el lanzamiento del Redmi Note 15 Pro 5G se fijó en 9,499 pesos, en una promoción válida del 2 al 18 de febrero de 2026. Una vez concluida esa ventana promocional, se espera que suba aproximadamente 1,000 pesos, ajustándose a su precio regular comercial. La llegada del Redmi Note 15 Pro 5G ocurre en un momento clave para la estrategia de Xiaomi. Mientras la marca principal se desplaza hacia la gama alta, la mayor parte del mercado mexicano sigue concentrándose en la gama media y de entrada, que en conjunto representan más del 70% del consumo de smartphones. Es en ese terreno donde Redmi y Poco —submarcas de la empresa de origen chino— mantienen el volumen y la relevancia de la compañía. Según datos publicados en 2025 por la consultora The Competitive Intelligence Unit (The Ciu), Xiaomi es el cuarto jugador más grande en participación de mercado con alrededor de 18%, por detrás de Samsung, Motorola y Apple. ]]>

El nearshoring abre oportunidades de inversión en FIBRAs, aeropuertos y tecnología

La desglobalización dejó de ser una amenaza y ahora puede convertirse en una oportunidad bursátil y de inversión en general. En medio de aranceles más altos, tensiones geopolíticas y reconfiguración de cadenas de suministro, el proceso de nearshoring puede definir ganadores bursátiles, con México y el sur de Estados Unidos como piezas clave para inversionistas. Según Macquarie Asset Management, se trata de un fenómeno de «desglobalización» que dará paso a un “renacimiento de la manufactura doméstica”. En este contexto, considera al proceso de relocalización como un motor que impulsará de manera asimétrica a clases de activos específicas, con México, el sudeste asiático y el sur de Estados Unidos como los grandes centros de gravedad de este nuevo orden industrial, según explica en el documento Unlocking alpha in disruptive times . Desde una perspectiva macroeconómica, la ventaja competitiva de la región se consolida a través de la política comercial. Vanguard destaca que México posee una ventaja arancelaria relativa frente a otros competidores globales, lo que apuntala las exportaciones de manufactura pesada. Según sus analistas, los “costos laborales competitivos, la demografía favorable y la profunda integración en las cadenas de suministro de América del Norte” actúan como un baluarte que protege a estas industrias incluso en periodos de volatilidad externa. Y para los portafolios que buscan estabilidad en mercados emergentes, México se presenta como un refugio defensivo. UBS Asset Management sostiene que el mercado mexicano ofrece características de protección únicas debido a sus altas tasas reales y la continuidad del proceso de relocalización, con el flujo de inversión extranjera directa buscando diversificarse lejos de las tensiones en Asia. La firma señala que el nearshoring ofrece “características defensivas dentro del universo de mercados emergentes”. En el mercado bursátil, las acciones mexicanas se perfilan como las protagonistas de esta transición. Por ejemplo, Santander Asset Management anticipa un “potencial renacimiento del nearshoring” hacia 2026, lo que catalizará una aceleración en las ganancias corporativas. Oportunidades en Fibras Oportunidades en sectores especializados Los analistas de la institución destacan que, tras años de flujos de salida, el mercado local ofrece hoy una combinación atractiva de valuaciones históricamente bajas y expectativas favorables sobre la renegociación del T-MEC, posicionando a la renta variable mexicana para superar a sus pares regionales. El sector inmobiliario industrial es, quizás, el beneficiario más directo. Antonio Hernández, director de análisis en Actinver, identifica oportunidades en vehículos de inversión específicos. “Vemos oportunidades para FIBRAs con exposición al Norte del país y zonas manufactureras como FIBRA Prologis, FIBRA Monterrey, Vesta y FIBRA NEXT”, señala el especialista. Esta tesis coincide con la visión de Macquarie, que prevé una demanda sostenida de infraestructura logística moderna ante la necesidad de las empresas de traer la producción «a casa» para mitigar riesgos en la cadena de suministro. Pero más allá de este tipo de soluciones logísticas y de infraestructura, también existen oportunidades de inversión en otros sectores, como la tecnología . Estrategias indexadas, como el ETF NRSH de Aztlan Equity Management, se enfocan en empresas que son “beneficiarias directas de la tendencia secular del nearshoring en América del Norte”. En su selección de activos prioriza industrias de alta precisión y seguridad nacional, incluyendo a productores de semiconductores, ciberseguridad, defensa y materiales industriales, que son el núcleo de las nuevas instalaciones manufactureras en la región. El índice contempla 30 compañías de Norteamérica y ya acumula un rendimiento del 26.5% desde su lanzamiento. Oportunidades en movilidad Oportunidades en minerales críticos La conectividad y el flujo de personas también ofrecen una vía de entrada para los inversionistas bursátiles. El auge industrial en regiones específicas del norte y occidente de México está derramando beneficios hacia el sector transporte y servicios. El especialista de Actinver señala que “aeropuertos ligados a estas regiones como OMA y GAP pueden verse beneficiados”, mientras que en el sector hospitalario, “FIBRA Inn podría ser la empresa con mayor beneficio” debido al incremento en los viajes de negocios asociados a la expansión de plantas industriales. Por otro lado, recientemente, México y Estados Unidos acordaron coordinar el desarrollo y procesamiento de minerales críticos como litio, cobre y tierras raras para reducir la dependencia de Asia y fortalecer las cadenas industriales regionales. Este impulso podría favorecer en México a Grupo México y Peñoles, por su exposición a cobre y metales industriales, y en Estados Unidos a productores como Freeport-McMoRan (cobre), Albemarle (litio) y MP Materials (tierras raras), insumos clave para semiconductores, baterías y defensa dentro del nearshoring. ]]>

El fraude es ya una epidemia mundial que combate GAFI

Niños, adultos mayores, adultos enamorados, virtual o presencial, nadie está exento al fraude en cualquiera de sus modalidades, un delito que combate el Grupo de Acción Financiera Internacional ( GAFI ) con acciones que reforzó en su Quinta Reunión Plenaria , celebrada en la Ciudad de México . Una de las principales amenazas o retos que enfrenta el mundo es una cuestión muy particular que me gustaría resaltar, y que es importante para todos los países, todas las regiones, es la epidemia que estamos viendo en materia de fraude Cifras de la Global Anti-Scam Alliance estima que la mitad de los consumidores en el mundo están sujetos a una amenaza o a un intento de fraude, al menos una vez a la semana. Además de que el año pasado se perdió un billón de dólares por este tipo de fraudes y actividad criminal, destacó. “Esto no quiere decir que todos sean exitosos, pero la vulnerabilidad, la amenaza es muy grande. (…) Esto es muy relevante porque en verdad no hay nadie que esté exento de un tema de fraude, sobre todo con las nuevas tecnologías. Con un aparato tecnológico se les da a los niños, a las personas vulnerables de edad o a cualquiera de nosotros, acceso al mundo, pero también los criminales tienen acceso a nosotros. Y el tipo de fraudes que estamos viendo, de tipo amoroso, de tipo extorsión, del tipo de inversiones falsas, es muy variado, muy importante”, comentó en conferencia de prensa al terminar la Plenaria. Para su combate, el GAFI pone este tema como una prioridad para los siguientes dos años. Por ello, en la reunión plenaria en la Ciudad de México, se actualizó un reporte sobre fraude cibernético o que se facilita por esta vía. “Hicimos una actualización de una guía para tener mejor recuperación de activos, que precisamente incluye el reto del fraude cibernético, pues los recursos se mueven de manera muy rápida. Esa guía se emitió el año pasado. Hicimos cambios a nuestra Recomendación 16, que tiene que ver con el sistema de pagos y cuando hicimos esa actualización, también incluimos mecanismos de defensa contra el fraude y contra el error”, comentó de Anda. También el GAFI realizó cambios a la Recomendación número uno que se relaciona con la inclusión financiera, para tener controles para evitar el fraude. “Creo que es una oportunidad para señalar que desde el GAFI lo vemos como una amenaza y un riesgo muy importante y por lo tanto hemos tomado acción y continuamos tomando acción”, explicó la presidenta de GAFI. ]]>