Cárteles mexicanos usan municiones fabricadas para el Ejército de EU
Este lunes 9 de febrero, arranca la semana con el mejor análisis de los hechos que suceden a nivel nacional como internacional, en las voces de Alberto Verdusco, jefe de información de Grupo Expansión y Eréndira Reyes, editora de Tecnología. Entre los temas que ponen sobre la mesa se encuentran: – Cárteles mexicanos usan municiones fabricadas para el Ejército de EU, reporta el NYT – Multas y recargos triplican la recaudación del SAT en seis años – En su reordenamiento comercial, la UE acelera la modernización del acuerdo con México – Para acceder al IMSS, repartidoras deben trabajar jornadas de hasta 14 horas No dejes de escuchar de lunes a viernes a partir de las 06:00 horas un nuevo capítulo del Expansión Daily en la voz de los editores de Grupo Expansión. https://www.youtube.com/@ExpansionVideo En los canales oficiales: ]]>
Regulador de aseguradoras informa de hackeo; vulneran información de agentes
La Comisión Nacional de Seguros y Fianzas ( CNSF ) informó que sufrió un «incidente de seguridad» el pasado 30 de enero en el que se expuso la información de agentes de seguros . «La información expuesta corresponde a cédulas de intermediarios cuyo contenido es, en su mayoría, de carácter público», detalló la dependencia. La dependencia informó que se mantienen las gestiones para revisión, autorización y emisión de nuevas cédulas de los agentes. A las cédulas vigentes se otorgará una ampliación de su vigencia hasta el día 28 de febrero. «La CNSF llevará a cabo las acciones legales correspondientes ante las autoridades competentes en materia de hechos constitutivos de delitos de esta naturaleza», destacó el regulador que depende de la Secretaría de Hacienda. https://x.com/AgenciaGobMX/status/2017381042651357201 Ataques a otras dependencias El ciberataque que sufrió la CNSF se suma al que habría sufrido recientemente la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), una banco de desarrollo enfocado en el financiamiento de vivienda. Versiones periodísticas han dado a conocer de ataques a este organismo en el que los delincuentes accedieron a la interconexión operativa entre este banco de desarrollo y la banca comercial. La SHF no ha emitido un comunicado al respecto pero la Agencia de Transformación Digital (ATD) reconoció en enero pasado que se trata de un ataque a diferentes instituciones gubernamentales y dijo que se trata de información que ya había sido expuesta aunque no se han identificado datos sensibles. ]]>
Super Bowl. Bad Bunny y la cultura como recordatorio incómodo
Luego del espectáculo de este fin de semana, la aparición de Bad Bunny en el medio tiempo del Super Bowl se ha leído como un gesto de identificación y confrontación cultural. Y algo de eso hay. Pero quedarse ahí es simplificar un fenómeno más incómodo e interesante. Porque lo que ocurrió en ese escenario no se limita a una demanda de reconocimiento, sino que deja al descubierto las grietas del relato con el que Estados Unidos se ha contado a sí mismo. Es importante comenzar por reconocer que el Super Bowl es uno de los rituales más claros del poder simbólico de Estados Unidos. Año a año, ha sido un espacio donde se reafirma quién ocupa el centro y desde dónde se define la idea de América. Que, a través de la participación de Bad Bunny, ese centro se haya llenado de español, de códigos caribeños y de una estética que no busca asimilarse no rompe el sistema, pero sí lo obliga a mostrar mucho de su construcción. Ese gesto no ocurre en de la nada. Lo vimos con mucha mayor intensidad, de manera reciente, en su discurso en los Premios Grammy, en donde alzó la voz en contra de algunos programas impulsados por la administración de gobierno actual. Pero, Bad Bunny lleva años usando su plataforma para insistir en ciertos temas, símbolos y narrativas. Lo ha hecho desde la música, desde lo visual, desde la manera en que nombra su origen y desde los espacios que decide ocupar. No como discurso directo, sino como afirmación constante. Estar en el Super Bowl no cambia esa lógica. La amplifica. Sin embargo, es importante recordar que Bad Bunny no llegó ahí como figura marginal. Ser uno de los artistas más reconocidos a nivel mundial no es gratuito. Llegó porque es parte de una industria global que lo ha convertido en uno de sus activos más rentables. Su presencia responde a mercado, a audiencias y a negocio. Ignorar eso sería ingenuo. Pero asumir que esa lógica neutraliza o redice el impacto cultural de su propuesta conceptual, visual y musical también lo es. La tensión está precisamente ahí. En que incluso dentro de una industria que absorbe, traduce y empaqueta identidades, hay elementos que no terminan de diluirse. Bad Bunny no modifica su idioma ni su lugar de enunciación para ocupar ese espacio. Tampoco renuncia a los símbolos que lo atraviesan ni a las referencias que explican desde dónde habla. Y ese gesto, más que confrontar, recuerda algo que el discurso político intenta borrar con insistencia. América no es una identidad cerrada ni una propiedad narrativa de Estados Unidos. Porque, mientras desde la política se vuelve a hablar de la región como amenaza, frontera o problema externo, la cultura insiste en otra dirección. No como resistencia frontal, sino como presencia normalizada. No como consigna, sino como hecho. Esa diferencia importa, porque el choque no siempre ocurre a través del conflicto explícito. A veces, ocurre cuando una narrativa deja de ser suficiente para explicar lo que está pasando. En ese sentido, la relevancia de Bad Bunny no está solo en el escenario que ocupa, sino en la coherencia con la que lo habita. Su paso por el medio tiempo no fue una excepción ni un desliz simbólico. Fue la continuidad de una manera de estar en el mundo cultural, de mostrar de dónde viene y de qué está hecha su voz, incluso cuando el alcance es global y las expectativas son otras. Por eso este momento no se termina ni en la celebración ni en la denuncia. No es una victoria simbólica ni una traición al sistema que lo impulsa. Es algo más incómodo. Es la confirmación de que el centro cultural ya no puede sostenerse sin aquello que durante mucho tiempo trató como periferia. La industria puede capitalizar esa realidad. La política puede negarla. Pero la cultura sigue avanzando por otro carril. No promete cambios inmediatos ni ofrece redenciones. Solo insiste, una y otra vez, en recordarnos que América es más amplia, mestiza y difícil de controlar de lo que muchos discursos están dispuestos a aceptar. ____ Nota del editor: Luis Ruiz es consultor en comunicación estratégica corporativa y relaciones públicas. En los últimos años ha colaborado en el desarrollo de campañas de comunicación corporativa de compañías reconocidas a nivel nacional y regional. Síguelo en LinkedIn. Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Super Bowl. Bad Bunny y la cultura como recordatorio incómodo
Luego del espectáculo de este fin de semana, la aparición de Bad Bunny en el medio tiempo del Super Bowl se ha leído como un gesto de identificación y confrontación cultural. Y algo de eso hay. Pero quedarse ahí es simplificar un fenómeno más incómodo e interesante. Porque lo que ocurrió en ese escenario no se limita a una demanda de reconocimiento, sino que deja al descubierto las grietas del relato con el que Estados Unidos se ha contado a sí mismo. Es importante comenzar por reconocer que el Super Bowl es uno de los rituales más claros del poder simbólico de Estados Unidos. Año a año, ha sido un espacio donde se reafirma quién ocupa el centro y desde dónde se define la idea de América. Que, a través de la participación de Bad Bunny, ese centro se haya llenado de español, de códigos caribeños y de una estética que no busca asimilarse no rompe el sistema, pero sí lo obliga a mostrar mucho de su construcción. Ese gesto no ocurre en de la nada. Lo vimos con mucha mayor intensidad, de manera reciente, en su discurso en los Premios Grammy, en donde alzó la voz en contra de algunos programas impulsados por la administración de gobierno actual. Pero, Bad Bunny lleva años usando su plataforma para insistir en ciertos temas, símbolos y narrativas. Lo ha hecho desde la música, desde lo visual, desde la manera en que nombra su origen y desde los espacios que decide ocupar. No como discurso directo, sino como afirmación constante. Estar en el Super Bowl no cambia esa lógica. La amplifica. Sin embargo, es importante recordar que Bad Bunny no llegó ahí como figura marginal. Ser uno de los artistas más reconocidos a nivel mundial no es gratuito. Llegó porque es parte de una industria global que lo ha convertido en uno de sus activos más rentables. Su presencia responde a mercado, a audiencias y a negocio. Ignorar eso sería ingenuo. Pero asumir que esa lógica neutraliza o redice el impacto cultural de su propuesta conceptual, visual y musical también lo es. La tensión está precisamente ahí. En que incluso dentro de una industria que absorbe, traduce y empaqueta identidades, hay elementos que no terminan de diluirse. Bad Bunny no modifica su idioma ni su lugar de enunciación para ocupar ese espacio. Tampoco renuncia a los símbolos que lo atraviesan ni a las referencias que explican desde dónde habla. Y ese gesto, más que confrontar, recuerda algo que el discurso político intenta borrar con insistencia. América no es una identidad cerrada ni una propiedad narrativa de Estados Unidos. Porque, mientras desde la política se vuelve a hablar de la región como amenaza, frontera o problema externo, la cultura insiste en otra dirección. No como resistencia frontal, sino como presencia normalizada. No como consigna, sino como hecho. Esa diferencia importa, porque el choque no siempre ocurre a través del conflicto explícito. A veces, ocurre cuando una narrativa deja de ser suficiente para explicar lo que está pasando. En ese sentido, la relevancia de Bad Bunny no está solo en el escenario que ocupa, sino en la coherencia con la que lo habita. Su paso por el medio tiempo no fue una excepción ni un desliz simbólico. Fue la continuidad de una manera de estar en el mundo cultural, de mostrar de dónde viene y de qué está hecha su voz, incluso cuando el alcance es global y las expectativas son otras. Por eso este momento no se termina ni en la celebración ni en la denuncia. No es una victoria simbólica ni una traición al sistema que lo impulsa. Es algo más incómodo. Es la confirmación de que el centro cultural ya no puede sostenerse sin aquello que durante mucho tiempo trató como periferia. La industria puede capitalizar esa realidad. La política puede negarla. Pero la cultura sigue avanzando por otro carril. No promete cambios inmediatos ni ofrece redenciones. Solo insiste, una y otra vez, en recordarnos que América es más amplia, mestiza y difícil de controlar de lo que muchos discursos están dispuestos a aceptar. ____ Nota del editor: Luis Ruiz es consultor en comunicación estratégica corporativa y relaciones públicas. En los últimos años ha colaborado en el desarrollo de campañas de comunicación corporativa de compañías reconocidas a nivel nacional y regional. Síguelo en LinkedIn. Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
La transformación de la banca en México en 2026
La banca en México se encuentra actualmente en una transformación que se irá acelerando cada vez más. Este cambio, entre otras cosas, consiste en migrar de aplicaciones o apps que tienen un uso primordialmente transaccional, a otras que sean de mucha más utilidad para el usuario y que impliquen una experiencia de cliente mejor orientada hacia sus necesidades, con nuevas funciones y una oferta más amplia de productos y servicios. Si bien esta transformación tiene un componente tecnológico importante, también entran en juego temas como la capacidad que tengan los clientes de adaptarse a esto, la confianza que las instituciones generen en los usuarios, así como la regulación al respecto. La parte tecnológica para transacciones es relativamente madura en México: actualmente es muy sencillo realizar transferencias a través de SPEI o SPID, y también existe CoDi para llevar a cabo pagos y cobros. El reto sigue siendo ampliar la base de usuarios que llevan a cabo transacciones a través de estos medios. Esto ha resultado muy complicado, ya que sigue existiendo una barrera cultural para utilizar medios digitales, y México sigue siendo un país en el que el uso de efectivo es muy activo. La industria de servicios financieros en México no es ajena a apalancarse en la Inteligencia Artificial (IA) para poder, entre otras cosas, brindar una mejor experiencia al cliente, que incluya una oferta más diversa de productos, y un modelo de atención mucho más personalizado. Esto tiene que ver con la comunicación con el usuario, y también con la proactividad que exista para poder enviarle alertas sobre vencimientos, pagos, ofertas, recomendaciones de productos u operaciones. La promulgación de la Ley Fintech volvió a México pionero en regular el open banking ; sin embargo, la adopción ha avanzado más lento de lo esperado, entre otros factores, porque siguen pendientes ciertas regulaciones o disposiciones para algunos datos que darían mayor funcionalidad al ecosistema. De cualquier manera, la ruta que deben seguir las instituciones financieras es clara: trabajo conjunto entre bancos y fintechs , además de conexiones usando API ( application programming interfaces ), así como experiencias más integrales dentro de las aplicaciones en cuanto a productos y servicios. La adecuada gestión de los datos e información que tienen las instituciones, junto con un acertado uso de la IA, puede lograr esta transformación, mediante un modelo omnicanal que implique la atención personal en sucursal, la app por otro lado, la atención telefónica y una combinación de asesoría con interacción humana y herramientas de IA. Finalmente, la agenda que hemos comentado en este artículo se acelerará, si se atienden los siguientes cinco aspectos: 1. Definir una estrategia de innovación y un portafolio digital 2. Emplear los datos y la IA para personalizar productos y servicios para hacer más eficiente la operación 3. Modernizarse tecnológicamente, utilizando la nube, arquitectura de sistemas y API 4. Considerar en todo momento los riesgos de ciberseguridad, la prevención del fraude y el cumplimiento regulatorio 5. Rediseñar el modelo operativo y de experiencia del cliente para que todos estos cambios sean adoptados por los usuarios de la institución. _____ Nota del editor: Carlos Fernández es Socio Líder de Servicios Financieros de KPMG México. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
La transformación de la banca en México en 2026
La banca en México se encuentra actualmente en una transformación que se irá acelerando cada vez más. Este cambio, entre otras cosas, consiste en migrar de aplicaciones o apps que tienen un uso primordialmente transaccional, a otras que sean de mucha más utilidad para el usuario y que impliquen una experiencia de cliente mejor orientada hacia sus necesidades, con nuevas funciones y una oferta más amplia de productos y servicios. Si bien esta transformación tiene un componente tecnológico importante, también entran en juego temas como la capacidad que tengan los clientes de adaptarse a esto, la confianza que las instituciones generen en los usuarios, así como la regulación al respecto. La parte tecnológica para transacciones es relativamente madura en México: actualmente es muy sencillo realizar transferencias a través de SPEI o SPID, y también existe CoDi para llevar a cabo pagos y cobros. El reto sigue siendo ampliar la base de usuarios que llevan a cabo transacciones a través de estos medios. Esto ha resultado muy complicado, ya que sigue existiendo una barrera cultural para utilizar medios digitales, y México sigue siendo un país en el que el uso de efectivo es muy activo. La industria de servicios financieros en México no es ajena a apalancarse en la Inteligencia Artificial (IA) para poder, entre otras cosas, brindar una mejor experiencia al cliente, que incluya una oferta más diversa de productos, y un modelo de atención mucho más personalizado. Esto tiene que ver con la comunicación con el usuario, y también con la proactividad que exista para poder enviarle alertas sobre vencimientos, pagos, ofertas, recomendaciones de productos u operaciones. La promulgación de la Ley Fintech volvió a México pionero en regular el open banking ; sin embargo, la adopción ha avanzado más lento de lo esperado, entre otros factores, porque siguen pendientes ciertas regulaciones o disposiciones para algunos datos que darían mayor funcionalidad al ecosistema. De cualquier manera, la ruta que deben seguir las instituciones financieras es clara: trabajo conjunto entre bancos y fintechs , además de conexiones usando API ( application programming interfaces ), así como experiencias más integrales dentro de las aplicaciones en cuanto a productos y servicios. La adecuada gestión de los datos e información que tienen las instituciones, junto con un acertado uso de la IA, puede lograr esta transformación, mediante un modelo omnicanal que implique la atención personal en sucursal, la app por otro lado, la atención telefónica y una combinación de asesoría con interacción humana y herramientas de IA. Finalmente, la agenda que hemos comentado en este artículo se acelerará, si se atienden los siguientes cinco aspectos: 1. Definir una estrategia de innovación y un portafolio digital 2. Emplear los datos y la IA para personalizar productos y servicios para hacer más eficiente la operación 3. Modernizarse tecnológicamente, utilizando la nube, arquitectura de sistemas y API 4. Considerar en todo momento los riesgos de ciberseguridad, la prevención del fraude y el cumplimiento regulatorio 5. Rediseñar el modelo operativo y de experiencia del cliente para que todos estos cambios sean adoptados por los usuarios de la institución. _____ Nota del editor: Carlos Fernández es Socio Líder de Servicios Financieros de KPMG México. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
El impacto de la IA en el nuevo foco estratégico de Recursos Humanos
Durante años, el área de Recursos Humanos ha enfrentado retos recurrentes como identificar habilidades clave en un mercado laboral que cambia rápidamente, diseñar planes de desarrollo que realmente impulsen trayectorias profesionales y fortalecer el liderazgo en contextos cada vez más diversos. Hoy, la Inteligencia Artificial (IA) promete romper ese ciclo. Y, aunque suena disruptivo, también plantea una pregunta incómoda: ¿cómo incorporar más tecnología sin perder el lado humano de la gestión del talento? Mi convicción es clara: 2026 marcará un punto de inflexión para las áreas de Capital Humano. No por moda, sino por la madurez y sofisticación de las herramientas de IA, que están redefiniendo la forma en que las organizaciones atraemos, desarrollamos y potenciamos a las personas. El verdadero valor no está sólo en automatizar procesos, sino en usar la tecnología para tomar mejores decisiones, con mayor contexto y menos intuición. Uno de los cambios más relevantes ocurre en la identificación de habilidades. Durante décadas, la evaluación de talento se apoyó en métodos estáticos: currículums, entrevistas y pruebas estandarizadas que, muchas veces, dejan fuera matices clave del potencial humano. La IA introduce una nueva capa de lectura al analizar patrones de desempeño, comportamientos y evolución de competencias, lo que permite identificar habilidades críticas con mayor precisión. No sustituye el criterio humano; lo afina. Funciona como una lupa que reduce sesgos y revela talento que antes pasaba desapercibido. La formación y el desarrollo profesional también viven una transformación profunda. Las rutas de aprendizaje personalizadas dejan de ser una aspiración teórica para convertirse en una práctica real. Desde nuestra experiencia como empresa, al migrar hacia una gestión del talento basada en skills , hemos comprobado que alinear el desarrollo con las habilidades actuales, los objetivos personales y profesionales, así como los ritmos individuales y las necesidades de nuestro negocio, el crecimiento profesional deja de ser genérico y se vuelve significativo. La IA permite ajustar estos planes en tiempo real, para ofrecer contenidos relevantes justo cuando se necesitan y para cerrar, de forma más efectiva, la brecha entre talento y mercado. Este enfoque no sólo impacta la productividad; también fortalece el sentido de propósito y pertenencia. Y ahí aparece otro punto clave: la retención de talento ya no depende únicamente de compensaciones, sino de la percepción de crecimiento continuo. Sin embargo, el verdadero salto ocurre en el liderazgo. La IA aplicada a Recursos Humanos puede ofrecer a los equipos directivos una comprensión profunda y reveladora en tiempo real sobre el desempeño, compromiso o señales tempranas de desgaste, que apoyan decisiones complejas como la planeación de sucesión o la reorganización de equipos. Paradójicamente, al delegar tareas analíticas y operativas a la tecnología, los líderes recuperan tiempo para lo que realmente importa: escuchar, acompañar, ejercer empatía y construir visión. Ningún algoritmo puede reemplazar esa dimensión humana pero sí puede crear las condiciones para que florezca. El mayor riesgo no está en usar IA, sino en usarla sin propósito. El liderazgo tecnológico debe estar anclado en una convicción: poner la tecnología al servicio de las personas. Sólo así, las áreas de personas dejarán de ser operativas para convertirse en un socio estratégico del negocio, capaz de diseñar culturas laborales más equitativas, resilientes y orientadas a los objetivos. Al final, la IA no deshumaniza Recursos Humanos, lo obliga a redefinirse. Y esa redefinición, bien hecha, puede ser la oportunidad más poderosa que ha tenido la función en décadas. ____ Nota del editor: Martha Gómez es directora de Recursos Humanos, Administración y Seguridad de Telefónica Movistar México. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
El impacto de la IA en el nuevo foco estratégico de Recursos Humanos
Durante años, el área de Recursos Humanos ha enfrentado retos recurrentes como identificar habilidades clave en un mercado laboral que cambia rápidamente, diseñar planes de desarrollo que realmente impulsen trayectorias profesionales y fortalecer el liderazgo en contextos cada vez más diversos. Hoy, la Inteligencia Artificial (IA) promete romper ese ciclo. Y, aunque suena disruptivo, también plantea una pregunta incómoda: ¿cómo incorporar más tecnología sin perder el lado humano de la gestión del talento? Mi convicción es clara: 2026 marcará un punto de inflexión para las áreas de Capital Humano. No por moda, sino por la madurez y sofisticación de las herramientas de IA, que están redefiniendo la forma en que las organizaciones atraemos, desarrollamos y potenciamos a las personas. El verdadero valor no está sólo en automatizar procesos, sino en usar la tecnología para tomar mejores decisiones, con mayor contexto y menos intuición. Uno de los cambios más relevantes ocurre en la identificación de habilidades. Durante décadas, la evaluación de talento se apoyó en métodos estáticos: currículums, entrevistas y pruebas estandarizadas que, muchas veces, dejan fuera matices clave del potencial humano. La IA introduce una nueva capa de lectura al analizar patrones de desempeño, comportamientos y evolución de competencias, lo que permite identificar habilidades críticas con mayor precisión. No sustituye el criterio humano; lo afina. Funciona como una lupa que reduce sesgos y revela talento que antes pasaba desapercibido. La formación y el desarrollo profesional también viven una transformación profunda. Las rutas de aprendizaje personalizadas dejan de ser una aspiración teórica para convertirse en una práctica real. Desde nuestra experiencia como empresa, al migrar hacia una gestión del talento basada en skills , hemos comprobado que alinear el desarrollo con las habilidades actuales, los objetivos personales y profesionales, así como los ritmos individuales y las necesidades de nuestro negocio, el crecimiento profesional deja de ser genérico y se vuelve significativo. La IA permite ajustar estos planes en tiempo real, para ofrecer contenidos relevantes justo cuando se necesitan y para cerrar, de forma más efectiva, la brecha entre talento y mercado. Este enfoque no sólo impacta la productividad; también fortalece el sentido de propósito y pertenencia. Y ahí aparece otro punto clave: la retención de talento ya no depende únicamente de compensaciones, sino de la percepción de crecimiento continuo. Sin embargo, el verdadero salto ocurre en el liderazgo. La IA aplicada a Recursos Humanos puede ofrecer a los equipos directivos una comprensión profunda y reveladora en tiempo real sobre el desempeño, compromiso o señales tempranas de desgaste, que apoyan decisiones complejas como la planeación de sucesión o la reorganización de equipos. Paradójicamente, al delegar tareas analíticas y operativas a la tecnología, los líderes recuperan tiempo para lo que realmente importa: escuchar, acompañar, ejercer empatía y construir visión. Ningún algoritmo puede reemplazar esa dimensión humana pero sí puede crear las condiciones para que florezca. El mayor riesgo no está en usar IA, sino en usarla sin propósito. El liderazgo tecnológico debe estar anclado en una convicción: poner la tecnología al servicio de las personas. Sólo así, las áreas de personas dejarán de ser operativas para convertirse en un socio estratégico del negocio, capaz de diseñar culturas laborales más equitativas, resilientes y orientadas a los objetivos. Al final, la IA no deshumaniza Recursos Humanos, lo obliga a redefinirse. Y esa redefinición, bien hecha, puede ser la oportunidad más poderosa que ha tenido la función en décadas. ____ Nota del editor: Martha Gómez es directora de Recursos Humanos, Administración y Seguridad de Telefónica Movistar México. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
El caso Epstein sacude al gobierno británico y arrincona a Keir Starmer
El caso Epstein golpea a gobiernos en Europa y América. Hasta el momento, la administración más comprometida no ha sido la estadounidense, sino la británica. El primer ministro, el laborista Keir Starmer, está bajo una enorme presión por nombrar en 2024 como embajador en Washington a Peter Mandelson, vinculado al delincuente sexual Jeffrey Epstein. El exdiplomático, de 72 años, es una de las figuras que se vieron salpicadas por las últimas revelaciones por vínculos con el fallecido financiero estadounidense, que se suicidó en prisión en 2019, cuando enfrentaba cargos por tráfico sexual de menores. Los intercambios de correos electrónicos entre Epstein y Mandelson mostraban amistad, transacciones financieras, fotos privadas, así como evidencia de que el diplomático británico compartió información confidencial con el financiero hace casi dos décadas. La policía británica abrió el martes una investigación sobre Mandelson, tras la publicación de nuevos documentos que lo vinculan a Epstein, para determinar si filtró información confidencial cuando era ministro de Comercio entre 2008 y 2011. El jueves, los periódicos cuestionaban el destino de Starmer, describiendo a un primer ministro que «lucha por su futuro» (The Times) o que se encuentra en «grave peligro» (Daily Mail). Ese mismo día, Starmer pidió disculpas a las víctimas de Jeffrey Epstein por haber nombrado a Mandelson, pero descartó dimitir como primer ministro. «Tengo la intención de seguir llevando a cabo ese trabajo vital para nuestro país porque creo que es el enfoque absoluto y la máxima prioridad de este gobierno», dijo Starmer en un discurso en Hastings, en el sureste de Inglaterra. «Fui elegido en 2024 con un mandato para cambiar este país a mejor», subrayó el primer ministro, mostrando su arrepentimiento por «haber creído las mentiras» de Mandelson y nombrarlo embajador. El primer caído El jefe de gabinete del primer ministro británico Keir Starmer, Morgan McSweeney, anunció este domingo su renuncia, por haber «aconsejado» al jefe de gobierno laborista nombrar a Peter Mandelson como embajador en Washington, pese a sus relaciones con el delincuente sexual Jeffrey Epstein. El gobierno de Starmer está sumido en una crisis sin precedentes luego de las últimas revelaciones sobre las relaciones entre el exembajador y Epstein. «Tras una madura reflexión, decidí renunciar al gobierno. El nombramiento de Peter Mandelson fue un error (…) Aconsejé al primer ministro este nombramiento y asumo la responsabilidad», anunció McSweeney en una declaración escrita entregada a la BBC. Starmer nombró a Mandelson, exministro laborista y comisario europeo, en diciembre de 2024 en ese puesto estratégico con el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca. Sin embargo, lo destituyó en septiembre de 2025 tras la publicación de documentos del caso Epstein que mostraban la magnitud de sus relaciones con Epstein. En Downing Street, McSweeney era considerado como el estratega del poder laborista, brazo derecho de Starmer. La renuncia de McSweeney coincide con un anuncio de la cancillería británica de que está revisando la indemnización dada a Mandelson tras su despido. Fue nombrado en octubre de 2024, tres meses después del regreso al poder de los laboristas, tras ser el director general de su exitosa campaña. Starmer en crisis El nombramiento de Mandelson es la última de una serie de crisis que han golpeado al gobierno laborista, entre críticas a su programa económico y social. La líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch, dijo el jueves que «nadie se lo cree» respecto a las afirmaciones de Starmer de que Mandelson lo engañó, alegando que el primer ministro había «mirado hacia otro lado» ante los vínculos con Epstein. Badenoch instó a los diputados laboristas a presentarse y apoyar un llamado a una moción de censura contra Starmer en el parlamento, donde el Partido Laborista cuenta con una cómoda mayoría. Mientras que desde hace semanas se multiplican los rumores sobre maniobras para reemplazarlo, diputados laboristas, citados de manera anónima en la prensa británica, ya no descartan la posibilidad de una salida de Starmer. «El ambiente el miércoles fue el más enojado que creo haber visto entre los diputados laboristas en los 16 años que llevo en el Parlamento», dijo el jueves Karl Turner, diputado del grupo de Starmer, a Times Radio. «No podemos pretender que esto no sea una situación de crisis», añadió. Esta tormenta llega apenas 19 meses después de que Starmer llegara al poder y cuando se acercan las elecciones locales de mayo, en las que se prevé que el Partido Laborista tenga malos resultados. ]]>
Más de 4,300 sitios falsos del Mundial ya operan para robar datos y dinero
La experiencia de los eventos deportivos cada vez está más conectada lo que implica que es más sencillo que los usuarios puedan ver los partidos, las inauguraciones y otras transmisiones en paralelo durante esta temporalidad, pero también son más susceptibles a riesgos. A meses del torneo, el ecosistema paralelo de fraude ya está en marcha, pues desde agosto de 2025 se han identificado más de 4,300 dominios falsos relacionados con la FIFA, enfocados principalmente a la venta de boletos, de paquetes turísticos, promesas de transmisión en streaming y promociones inexistentes, de acuerdo con datos de Grant Thornton. Uno de los principales motivos es el robo de datos bancarios, pero también información que los usuarios dejan en este tipo de sitios, ya que los eventos deportivos multiplican el comercio electrónico legítimo. La combinación de urgencia “últimos boletos disponibles” y poca higiene digital crea el escenario ideal para que usuarios y empresas tomen decisiones apresuradas. “El Mundial acelera decisiones, pagos y procesos digitales. En ese entorno, el fraude no ataca por volumen, sino por oportunidad”, adviertió Fidel Delgado, experto en tecnología y ciberseguridad de Grant Thornton. En la etapa previa al torneo predominan los sitios de venta de entradas y paquetes de viaje, pero Delgado advierte que conforme se acerca el arranque, aparecen plataformas falsas de streaming, apuestas y promociones vinculadas con marcas patrocinadoras. “Las páginas falsas siempre van a tener el idioma internacional, pero muchas están enfocadas directamente al público mexicano y latinoamericano”, señaló el experto, pues esta audiencia es un objetivo atractivo para campañas masivas de fraude. En México, 40% de las empresas reconoce la vulnerabilidad digital como una amenaza relevante para su operación, en un contexto donde más del 94% ha experimentado incidentes de seguridad vinculados al correo electrónico y cerca de cuatro de cada diez enfrentan ataques exitosos cada año. La temporada mundialista introduce un factor adicional de riesgos para las empresas, pues los empleados que buscan transmisiones en línea desde equipos corporativos o realizan compras personales en redes empresariales, amplían la vulnerabilidad. ¿Cómo se distribuyen los anzuelos de estos fraudes? La sofisticación de los fraudes ya no depende únicamente del correo electrónico. Los enlaces maliciosos circulan en anuncios patrocinados, videos cortos en redes sociales, SMS y mensajes de WhatsApp que prometen acceso anticipado a boletos o premios promocionales. Datos de Kaspersky apuntan que entre diciembre de 2025 y enero de 2026, el 88% de los latinoamericanos recibió llamadas no deseadas, además, alrededor de 11% correspondió a intentos de fraude bancario o promociones engañosas. El esquema incluye desde falsos call centers que inducen a instalar aplicaciones de acceso remoto hasta supuestos premios o amenazas de secuestro simuladas con datos personales filtrados para aumentar la credibilidad. Una forma muy recurrente que usan los ciberdelincuentes es que el usuario puede recibir una llamada que lo dirige a un enlace, el enlace a una página falsa y la página a una aplicación maliciosa que compromete credenciales corporativas o financieras. Precaución antes del silbatazo Datos de Cloudflare señalan que durante los Juegos Olímpicos, por ejemplo, los incidentes de ciberataques pasaron de unos 212 millones en Londres 2012 a cerca de 4,400 millones en Tokio 2020, mientras que en París 2024 se registraron aumentos superiores a 300% en correos maliciosos durante la primera semana del evento. En el caso de esos eventos, las campañas más usuales son las de phishing temático, robo de credenciales y fraudes relacionados con boletos. La prevención comienza con hábitos básicos que adquieren mayor relevancia en periodos de alto fraude. Para los usuarios, la regla principal es desconfiar de cualquier oferta que exija acción inmediata, verificar siempre que los dominios correspondan a plataformas oficiales y evitar instalar aplicaciones o compartir códigos de verificación solicitados por teléfono o mensajes. Las compañías, por su parte, enfrentan un desafío mayor, por lo que Delgado sugiere reforzar filtros de navegación corporativa, establecer listas blancas de sitios autorizados, monitorear accesos a la red y capacitar continuamente a los empleados. ]]>