Partidos del Mundial hoy 1 de julio: Inglaterra vs. República Democrática del Congo, ¿en dónde ver todos los encuentros?

La actividad de la Copa Mundial de la FIFA 2026 continúa este 1 de julio con la tercera jornada de los dieciseisavos de final. Estos encuentros definirán a nuevas selecciones clasificadas a los octavos de final y completarán varios de los cruces de la siguiente ronda. Entre ellos destaca el duelo entre Inglaterra vs. República Democrática del Congo , del que saldrá el próximo rival de México en el torneo. A continuación, te contamos qué partidos se juegan hoy, sus horarios y dónde verlos en México . ¿Qué partidos del Mundial se juegan hoy 1 de julio? ¿Qué partidos del Mundial se transmitirán por TV abierta hoy? La actividad del martes contempla tres encuentros, con sedes repartidas en México y Estados Unidos. Inglaterra y República Democrática del Congo abrirán la jornada a las 10:00 horas en el Estadio de Atlanta, ubicado en Georgia. El encargado de impartir justicia será el árbitro jordano Adham Makhadmeh. Por la tarde, Bélgica enfrentará a Senegal a las 14:00 horas en el Estadio de Seattle, en Washington, bajo el arbitraje del hondureño Saíd Martínez. Hacia la tarde-noche, Estados Unidos se medirá a Bosnia y Herzegovina a las 18:00 horas en el Estadio de San Francisco, en California. Para este compromiso fue designado el brasileño Raphael Claus. No todos los encuentros del día estarán disponibles por televisión abierta en México. Únicamente el partido entre Estados Unidos vs. Bosnia y Herzegovina podrá verse sin costo a través de Azteca 7, Azteca Deportes Network, Canal 5 y TUDN , por lo que será la única opción para quienes prefieran seguir la jornada desde la televisión tradicional. Mientras tanto, los encuentros entre Bélgica vs. Senegal y Inglaterra vs. República Democrática del Congo estarán disponible exclusivamente mediante la suscripción ViX Premium, plataforma que posee los derechos para transmitir los 104 partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en México. Gracias a esa exclusividad, ViX Premium se mantiene como la única alternativa para seguir todos los encuentros del torneo. ¿Qué selecciones clasificaron a los dieciseisavos de final? ¿Qué equipos ya quedaron eliminados del Mundial 2026? Tras una fase de grupos que terminó sorprendiendo a los aficionados del balompié, las selecciones clasificados a los 16vos son las siguietes: Grupo A: México y Sudáfrica Grupo B: Suiza y Canadá Grupo C: Brasil y Marruecos Grupo D: Estados Unidos y Australia Grupo E: Alemania y Costa de Marfil Grupo F: Países Bajos y Japón Grupo G: Bélgica y Egipto Grupo H: España y Cabo Verde Grupo I: Francia y Noruega Grupo J: Argentina y Austria Grupo K: Colombia y Portugal Grupo L: Inglaterra y Croacia Mejores Terceros: Suecia, Bosnia y Herzegovina, Ecuador, Paraguay, Senegal, Ghana, Argelia y la República Democrática del Congo Así como algunos países ya aseguraron su continuidad en el torneo, otros quedaron sin posibilidades de avanzar a la fase de eliminación directa. Los eliminados son los siguientes: Haití Turquía Túnez Qatar Chequia Curazao Irak Uruguay Arabia Saudí Nueva Zelanda Panamá Uzbekistán Corea del Sur Escocia Irán Sudáfrica Alemania Países Bajos Japón Ecuador Costa de Marfil Suecia ]]>

México recibe 5,611 mdd en remesas en mayo y registra el mayor monto en siete meses

México hiló cuatro meses consecutivos con crecimiento en el monto de remesas que recibe desde el extranjero. En mayo llegaron al país 5,611 millones de dólares en remesas , de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico). La cifra representa un crecimiento de 3.8% respecto al mismo mes del año pasado . En comparación con el mes previo , el crecimiento fue de 13% . Las remesas en mayo suelen tener un mejor comportamiento debido a que en México se celebra el «Día de las Madres» y los migrantes mandan más dinero . La remesa promedio fue de 401 dólares , en comparación con los 381 dólares por envío reportados el año pasado. En el acumulado de enero a mayo, México recibió 25,287.5 millones de dólares, apenas un 0.4% más que en el mismo periodo de 2025. Analistas de BBVA Research estiman que de mantenerse el ritmo de crecimiento de las remesas, hacia finales de año pueden cerrar con un crecimiento de 2%, aunque esto dependerá de las medidas que pueda tomar el gobierno de Donald Trump en contra de migrantes. Un análisis de BBVA Research destaca que el 95% de la población migrante mexicana reside en Estados Unidos. ]]>

¿Cuándo vuelve a jugar México en el Mundial 2026 tras avanzar a los octavos de final?

México dio un paso más en su camino dentro de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Luego de superar a Ecuador en un partido que estuvo rodeado de expectativa y debate entre aficionados, el equipo dirigido por Javier Aguirre consiguió su boleto a los octavos de final y mantiene vivo el sueño de seguir avanzando en casa. Sin embargo, el calendario no da mucho margen para celebrar. Mientras una llave clave del torneo está por resolverse, la selección mexicana ya conoce cuándo volverá a la actividad y dónde disputará su siguiente compromiso. ¿Cuándo vuelve a jugar México en los octavos de final del Mundial 2026? El rival de México se definirá este miércoles en Atlanta ¿Dónde ver el próximo partido de México en el Mundial 2026? La selección mexicana volverá a la cancha el próximo domingo 5 de julio a las 18:00 horas, tiempo del centro de México, en un encuentro correspondiente a los octavos de final de la Copa Mundial 2026. Una vez más, el escenario será el Estadio Ciudad de México, inmueble que ha acompañado al Tri durante buena parte de su recorrido en el torneo y donde ha contado con el respaldo masivo de la afición nacional. Además de representar una ventaja por el conocimiento del entorno y el apoyo de las tribunas, este compromiso tendrá un significado especial: será el último partido del Mundial 2026 que México disputará en territorio mexicano. A partir de una eventual clasificación a la siguiente ronda, el camino del conjunto nacional continuaría fuera del país. Aunque la fecha y la sede ya están definidas, la selección mexicana todavía no conoce al equipo que tendrá enfrente en los octavos de final. La respuesta saldrá del encuentro entre Inglaterra y República Democrática del Congo, una llave de dieciseisavos de final que se disputará este miércoles 1 de julio en el Estadio de Atlanta. Según el cuadro del torneo, el ganador de ese enfrentamiento avanzará para medirse con México en la siguiente ronda. Sobre el papel, Inglaterra parte como favorita debido a su historial, experiencia internacional y peso dentro del futbol mundial. Sin embargo, los partidos de eliminación directa suelen romper pronósticos. República Democrática del Congo ha logrado mantenerse con vida en el certamen y buscará protagonizar una de las grandes sorpresas de la competición para instalarse entre los mejores 16 equipos del torneo. Los aficionados podrán seguir el encuentro de octavos de final a través de distintas plataformas de transmisión. México rompió una sequía de 40 años y mantiene vivo un sueño histórico En televisión abierta, el partido estará disponible por Canal 5, de Televisa, y por Azteca 7, de TV Azteca, por lo que podrá verse sin costo en todo el país. Quienes prefieran seguir la actividad por internet también tendrán una alternativa. El encuentro estará disponible mediante ViX, plataforma que cuenta con los derechos de transmisión de todos los partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en México. La victoria sobre Ecuador no solo significó el pase a los octavos de final. También permitió que la selección mexicana consiguiera algo que no lograba desde hace cuatro décadas: ganar un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo. La última ocasión en que el Tri había salido vencedor de un duelo de mata-mata fue en México 1986, cuando derrotó a Bulgaria en el Estadio Azteca. Curiosamente, aquel equipo también contaba entre sus jugadores con Javier Aguirre. Frente a más de 80,000 aficionados en el Estadio Ciudad de México, México impuso condiciones desde los primeros minutos. Julián Quiñones abrió el marcador al minuto 22 tras una rápida transición ofensiva, mientras que Raúl Jiménez amplió la ventaja al 31 con un potente disparo que prácticamente definió la eliminatoria antes del descanso. Más allá del resultado, el equipo mexicano confirmó el gran momento que atraviesa en el torneo. El conjunto nacional acumula cuatro victorias consecutivas, permanece invicto y todavía no ha recibido un solo gol en la Copa Mundial 2026. Ahora el panorama abre una posibilidad que nunca antes se ha concretado para el futbol mexicano. Si logra superar su compromiso de octavos de final, el Tri alcanzará por primera vez un sexto partido, una barrera que ninguna generación anterior ha conseguido superar. Entre los aficionados incluso comenzó a popularizarse una pregunta que resume la ilusión que rodea al equipo: «¿Y si sí?». ]]>

Quitar las exenciones del T-MEC costaría 466,000 mdd a Estados Unidos

En este episodio, Puri Lucena, Alberto Zanela y Tlatoani Carrera platican sobre las consecuencias que podría tener perder las exenciones arancelarias que protegen a las mercancías que cumplen con las reglas de origen del tratado. También dan los detalles que debes saber sobre estos temas: – Prórroga al registro de líneas abre una nueva batalla judicial en telecomunicaciones – UIF bloquea cuentas a red ligada al Cártel Jalisco por robo de hidrocarburos – México avanza a octavos de final del Mundial y jugará un partido histórico en el Azteca el domingo ]]>

El desfalco de las factureras

Desde hace más de 50 años, en México han existido las empresas fantasma, hoy identificadas como factureras. Su propósito inicial fue, y sigue siendo, la destrucción de la Hacienda pública mediante el fraude fiscal, aunque en las últimas dos décadas se movieron al desvío de recursos públicos y al lavado de dinero. Las empresas fantasma no son empresas ni son fantasma . Su finalidad no es generar empleos ni riqueza, sino depredar el erario federal y competir ventajosamente con otros agentes en el sector formal de la economía. Pero tampoco son fantasma, ya que se constituyen legalmente ante fedatario público, se inscriben en el Registro Federal de Contribuyentes [RFC] y abren cuentas bancarias en el sistema financiero. El calificativo de “fantasma” tiene una explicación histórica. Antes de 2014, año en que se implementó la digitalización total del sistema tributario, la expedición de los comprobantes pasó por diversas etapas. En una época, los blocs de facturas se compraban en las papelerías y los contribuyentes llenábamos nuestros datos. No faltaba quien los inventara: se usaban denominaciones o razones sociales de compañías inexistentes, en domicilios y RFC también ficticios. De ahí que se les conociera como empresas fantasma ; y a las facturas, como falsas . Tiempo después se introdujo la obligación de reproducir los comprobantes en imprentas autorizadas. El propósito era frenar su expedición desbocada. Sin embargo, ese control derivó en otro problema: los registros de las imprentas se falseaban también, aunque los comprobantes tuvieran toda la apariencia de validez. Un efecto fue que los datos de las sociedades continuaron inventándose, es decir, que seguían siendo fantasma. En la actualidad, todos los comprobantes se expiden por medios digitales por internet (CFDI) y utilizando la plataforma del Servicio de Administración Tributaria (SAT). Las autoridades verifican que la información de los contribuyentes sea verdadera. Ello significa que las empresas inscritas en el RFC existen en realidad, aunque los actos consignados en los CFDIs puedan ser simulados. En la mayoría de los casos, los socios también son fantasma, o sea, son prestanombres o personas con identidades robadas. Los verdaderos dueños —los factureros— nunca aparecen en las escrituras constitutivas ni en las bases de datos del SAT. La osadía de los factureros es impúdica. Hace algunos años se dio la paradoja de que empresas que no estaban constituidas se daban de alta en el RFC. Eran fantasmotas : tenían existencia fiscal, mas no legal. Con el uso de subterfugios, los folios notariales se falsificaban o eran robados de los protocolos notariales. Con ellos se constituían supuestas sociedades que no contaban con la certificación oficial. Las escrituras daban la apariencia de autenticidad, por lo que el SAT las tomaba como válidas y, al inscribirlas en el RFC, nacían en el mundo fiscal. Por esta razón, las autoridades implementaron procesos para ratificar con los notarios la veracidad de los documentos. La toxicidad de los factureros llega a niveles de tragicomedia. En el sexenio del expresidente Peña Nieto, se robaron la identidad del entonces jefe del SAT y constituyeron más de 80 empresas fantasma. Lo absurdo fue que los empleados de Hacienda no identificaran el nombre de su patrón y las dieran de alta en el RFC. Lo mismo sucedió con el expresidente López Obrador. En una Mañanera de septiembre de 2019, denunció que a él y a su esposa les habían robado la identidad para constituir 26 empresas fantasma en Veracruz. Los notarios fingieron desconocer su nombre. La trama se articuló por funcionarios del SAT, quienes dieron como domicilio fiscal el inmueble que albergaba las oficinas de la misma dependencia. En fechas recientes, a estas empresas se les denomina como fachada ; y ahora se ha consolidado el de factureras, haciendo alusión a que su único negocio es “vender” CFDIs que amparan operaciones falsas. Lo mismo sucede con las nomineras , cuyo fin es simular la prestación de servicios especializados a terceros, cuando en realidad se trata de relaciones laborales —trabajadores— que se encubren a través del outsourcing ilegal. De este modo, factureras y nomineras son hermanas siamesas. Las factureras, como señalé, han sido útiles para evadir impuestos de manera exponencial. El formato es simple, pero efectivo: emiten CFDIs por gastos correspondientes a actos simulados, que sus clientes hacen deducibles en el Impuesto sobre la Renta (ISR) y acreditables en el Impuesto al Valor Agregado (IVA). La evasión se consuma por la falsedad de las facturas; y porque las empresas fantasma simplemente no pagan los impuestos a su cargo, y luego desaparecen. Así de simple. El beneficio económico del fraude fiscal se distribuye entre los socios o directivos de los clientes mediante diversos mecanismos; uno de ellos, con transferencias de las ganancias ilícitas a instrumentos opacos en otros países —tan cerca como Estados Unidos— o a múltiples paraísos fiscales en el mundo. Los factureros se quedan con la comisión respectiva. Las variantes de esta modalidad son numerosas, al ritmo de la creatividad de los delincuentes de cuello blanco. Los factureros cuentan con asesoría profesional de alto nivel: abogados, contadores públicos, financieros y notarios del país. Las empresas fantasma generan miles de millones de pesos, lo que les permite comprar voluntades políticas, patrocinar campañas electorales y corromper funcionarios de todos los colores. Así amplían sus márgenes de maniobra y negocian con impunidad. La sofisticación de los esquemas y las complicidades dificultan su combate efectivo. Los registros del SAT acumulan miles de millones de pesos evadidos de ISR e IVA, que terminan en las bolsas de los factureros. Un caso reciente es el llamado “El Caballito”, un entramado de empresas fantasma en seis estados del país, con sede principal en Guadalajara, desarticulado por el gobierno de México. El monto involucrado es de 12 mil millones de pesos, equivalente al presupuesto de 2026 para esa dependencia. En los hechos, las medidas adoptadas por el SAT han inhibido el mercado de las factureras, aunque queda mucho por hacer. Se trata, propiamente, de delincuencia organizada. Su desmantelación debe emprenderse como una decisión de Estado. De otra manera, los resultados se traducirán en

La tecnología potencia los procesos que ya existen y pone de manifiesto los ausentes

El sector industrial se reinventa año tras año, y su transformación despierta hoy un interés global que hasta hace poco parecía impensable. En esa carrera, modernizar los procesos, agilizar las operaciones y digitalizar los controles para garantizar la trazabilidad en cualquier momento y lugar ha dejado de ser una ventaja competitiva para convertirse en una condición indispensable para competir. En el centro de esta transformación se encuentra la inteligencia artificial (IA), y con ella una pregunta que, en la práctica, separa a las empresas que prosperarán de aquellas que solo gastarán dinero: ¿qué se puede esperar, de hecho, de esta tecnología? La respuesta más común suele equivocarse por exceso de entusiasmo. Hay quienes tratan a la IA como una solución universal, capaz de resolver cualquier cuello de botella por sí sola, y es precisamente ahí donde fracasan. La tecnología no organiza los procesos por sí sola; potencia los que ya existen y pone de manifiesto la ausencia de los que no existen. Antes de aplicar la IA a cualquier operación, es necesario saber qué se espera de ella, y esa sigue siendo una definición totalmente humana. La confusión surge de una premisa errónea, que es la idea de que las máquinas y las personas compiten por las mismas habilidades, cuando en realidad se complementan. Los sistemas de IA son rápidos, precisos y consistentes; no se cansan y procesan en minutos volúmenes que antes requerían horas de trabajo; o sea, son excelentes en lo que es calculable, repetitivo y predecible. Lo que no hacen es interpretar el contexto, anticipar escenarios, percibir matices y tomar decisiones ante situaciones en constante cambio, precisamente el tipo de reto que define la mayor parte de las decisiones relevantes dentro de una empresa. El hecho es que las grandes (y buenas) decisiones rara vez surgen solo de los datos, sino del encuentro entre ellos y alguien con el bagaje suficiente para interpretarlos, es decir, para percibir lo que falta, lo que no se sostiene, lo que está detrás de los números. El potencial económico de esta combinación es enorme; de hecho, el informe “Latin America in the Intelligent Age” , presentado en el Foro Económico Mundial, en Davos, estimó que la IA puede elevar la productividad de la región latinoamericana entre un 1,9% y un 2,3% al año y generar un impacto anual de hasta 1,7 billones de dólares, un avance significativo para una economía que ha crecido, en promedio, solo un 0,4% al año en productividad en las últimas dos décadas. Pero ninguna de estas cifras se materializa por sí sola. Dependen de la madurez institucional, de una cultura organizacional sólida y de líderes dispuestos a utilizar la tecnología como aliada, y no como una muleta. Es en este uso consciente donde reside el verdadero beneficio, ya que, al dedicar menos tiempo a tareas repetitivas y análisis operativos, los equipos pueden enfocar su energía en lo que realmente genera valor, como desarrollar estrategias e identificar riesgos antes de que se conviertan en problemas. Incluso en las funciones más operativas, en las que el trabajo humano no será sustituido, la tecnología puede hacer que el desempeño en el terreno sea más seguro y eficiente. Es necesario recalcar que la IA, bien empleada, no deja de lado al profesional, sino que amplía el alcance de lo que ya sabe hacer. El riesgo está en el camino contrario. Un estudio reciente de Wakefield Research, patrocinada por SAP , reveló que un número cada vez mayor de ejecutivos está delegando en la inteligencia artificial decisiones que siguen siendo de su competencia, en nombre de la eficiencia. El costo de esta elección se manifiesta lentamente en forma de pérdida de autoridad, ya que el liderazgo no se sustenta únicamente en las decisiones tomadas, sino en la capacidad de defenderlas, explicar sus motivos y responder por ellas ante el equipo. Cuando esta responsabilidad se transfiere al algoritmo, el líder renuncia, poco a poco, a aquello que de hecho lo define. Quizás por eso la competencia que más veo que está ganando importancia es la llamada “adaptabilidad ágil”, la disposición a aprender rápido, revisar métodos e incorporar lo nuevo sin renunciar al propio criterio. Después de más de una década en puestos de liderazgo, cada vez estoy más convencido de que lo que marcará la diferencia no será solo el dominio de las herramientas más sofisticadas, sino la capacidad de combinarlas con la sensibilidad analítica que solo la mirada humana ofrece en el momento de decidir. Al contrario de lo que muchos sugieren sobre la sustitución masiva, la IA no ha llegado para reemplazarnos. Seguirá acelerando los diagnósticos, sintetizando información y ampliando la escala de lo que las empresas pueden lograr, pero lo que no hace — y probablemente no hará — es entender lo que hay entre líneas en un contexto, sopesar las implicaciones humanas, estratégicas y culturales, y asumir las consecuencias de una elección. Esa labor seguirá siendo nuestra. Y esa es la interpretación más honesta del momento: la tecnología no ha llegado para ahorrarnos el esfuerzo de pensar, sino para exigirnos una forma más madura de hacerlo. _____ Nota del editor: Marcio Aguiar es director de la división Enterprise de NVIDIA para Latinoamérica. Su enfoque está en expandir el uso de las plataformas de software y hardware de NVIDIA en las áreas de Inteligencia Artificial, HPC, Centros de Datos, Virtualización y Visualización Profesional. Es Licenciado en Administración por la Loyola Marymount University, en Los Ángeles, California, y en 2023 y 2024 fue elegido como una de las 500 personalidades más influyentes de América Latina por Bloomberg Línea. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

¿Tu empleo desapareció o solo cambió de nombre?

Hace unos días, en el aeropuerto escuché a unas personas diciendo: “Es que la IA ya hace presentaciones, escribe correos y hasta programa”, dijo alguien. Y sí, tiene razón. La IA está borrando tareas, pero lo que no estamos viendo es que, mientras la IA está jubilando procesos que conocíamos de memoria -la talacha-, también está construyendo pasillos hacia roles que hace dos años ni siquiera tenían nombre. El rescate de lo que creíamos obsoleto ¿No encuentras vacantes? Es que cambiaron de nombre El problema es que seguimos buscando trabajo con el retrovisor puesto. Estamos esperando ver vacantes que digan exactamente lo mismo que hace cinco años, cuando el mercado ya cambió por completo. Más que robarte el puesto, la IA está cambiando las reglas del juego. No te quita el trabajo; lo que hace es darte un nuevo guion y pedirte que dejes de actuar con la lógica del siglo pasado. Lo más curioso de esta revolución es que está rescatando habilidades que dábamos por sentadas o incluso olvidadas. Por ejemplo, por años, estudiar humanidades era casi un acto de fe –o valentía– porque el chiste de que un filósofo acabaría de barista se contaba solo. Pero la inteligencia artificial le dio la vuelta al tablero: resulta que para domar –o más bien, entrenar– algoritmos necesitamos precisamente esa capacidad de análisis y lenguaje que tanto nos dijeron que ‘no servía para nada’. ¿Sabías que hoy, una de las carreras con más futuro es la de Ingeniero de Prompts ( Prompt Engineer )? No te dejes engañar por el nombre técnico. No es solo saber programar; es saber hablar. Es dominar la lógica, el lenguaje y la creatividad para que la máquina entienda el matiz. Es, en esencia, ser un traductor entre la necesidad humana y la ejecución digital. Y los filósofos no son los únicos. Los lingüistas, que antes se imaginaban corrigiendo diccionarios o atrapados en la academia, hoy son los arquitectos detrás de los modelos de lenguaje. Resulta que enseñar a una máquina a entender el sarcasmo, el contexto o la ironía requiere de alguien que entienda la estructura profunda del idioma, no solo de código. Quién diría que saber redactar bien y tener pensamiento crítico volvería a ser nuestra mejor armadura. Si echamos un ojo a lo que viene para 2030, los puestos que están surgiendo tienen un hilo conductor: la integración y la ética. Ya no necesitamos a alguien que solo capture datos –la IA lo hace mejor y sin necesidad de breaks para tomar café–, necesitamos: Oficiales de ética de IA: porque alguien tiene que asegurar que los algoritmos no hereden nuestros prejuicios y sesgos. Especialistas en mantenimiento de IA: ya no se trata de arreglar lo que se rompe con una llave inglesa, sino de prevenir fallos analizando el comportamiento de los datos Directores creativos “aumentados”: curadores que combinan su intuición humana con la capacidad de experimentación a escala que da la máquina. Entrenadores de personalidad: guionistas y psicólogos encargados de moldear el «carácter», el tono y el nivel de empatía de la máquina. Y ojo, que estos son solo la punta del iceberg. Si rascamos un poco más la superficie, nos encontramos con un desfile de títulos que hace tres años habrían sonado a ciencia ficción: desde arquitectos de flujo de trabajo con IA hasta expertos en ciberseguridad asistida o curadores de datos de entretenimiento. La lista crece cada semana porque la necesidad de supervisar, entrenar y auditar a la tecnología no tiene techo. El abanico se está abriendo, solo que no siempre lleva el nombre de la carrera que estudiamos. Lógica vieja vs lógica nueva El verdadero reto no es la pérdida de empleos, sino nuestra capacidad de ver la nueva lógica. Durante décadas, el éxito laboral se midió por cuántas tareas podías terminar en un día. Hoy, la IA terminó tus tareas antes de que llegaras a la oficina. Entonces ¿cuál es tu valor? Tu valor está en la toma de decisiones, tu visión estratégica para la arquitectura de procesos y en tu capacidad para relacionarte y ser empático. La IA es una empleada increíblemente eficiente, pero necesita de ti. Sabe cómo hacer las cosas, pero no siempre sabe por qué ni para qué . Ahí es donde están los nuevos empleos: en la estrategia, en conectar los puntos que la máquina no ve y en la empatía que un servidor no puede procesar. Si hoy estás preocupado por tu puesto, mi consejo es: deja de competir con la máquina en lo que ella es mejor (velocidad y repetición) y empieza a entrenar en lo que tú eres insustituible. Acá va un cubetazo de realidad. No estamos en una época de cambios lineales, estamos en una carrera. Si crees que la IA es una moda pasajera, piénsalo dos veces. Te tengo una noticia: el 6G ya está asomando la cabeza para darnos una hiperconectividad que hoy ni imaginamos y los superagentes de IA están a la vuelta de la esquina. Entre más rápido le entres al ruedo, más ventaja vas a tener para estar siempre dos pasos adelante cuando el resto apenas esté intentando entender dónde quedó su manual de instrucciones. La oportunidad no está en la vacante de siempre, sino en esos roles de integración que hoy parecen ‘raros’ pero que en dos años serán el estándar. La IA no está destruyendo el futuro, simplemente lo está redistribuyendo. Solo hay que saber hacia dónde mirar. ____ Nota del editor: Ana Peña es directora de comunicación para las Américas en Intel. Síguela en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Los perros robot dejan el espectáculo y se convierten en aliados de la industria

La imagen de robots cuadrúpedos realizando coreografías en ferias tecnológicas ya quedó atrás y dio paso a una realidad mucho más rentable. En la actualidad, estos dispositivos ya son activos estratégicos dentro de la industria manufacturera y minera, dejando de ser simples curiosidades para convertirse en herramientas que representan impactos en la eficiencia operativa de las compañías. Esta evolución se sustenta en lo que los expertos denominan IA Física, es decir, la convergencia entre la robótica avanzada y la Inteligencia Artificial a través de componentes de última generación, elevando el mercado un 38.5% hacia 2030 y superando los 124,800 millones de dólares, según datos de Grand View Research, pues a diferencia de la robótica tradicional, que seguía una programación rígida y lineal, estos sistemas operan bajo objetivos que les permiten una autonomía real. «Tenemos robots que ya no tienen una programación lógica sin estructura, sino que nosotros le damos objetivos, los entrenamos y los dejamos tomar decisiones. Eso es un salto grande porque nosotros tenemos que empezar ahora a pensar en plantas que trabajan distinto, que conviven entre robots y humanos para generar algo», menciona Sol Besprosvan, líder de manufactura de TCS Latinoamérica. De acuerdo con la especialista, el impacto más tangible de esta tecnología se observa en la reducción de costos operativos, específicamente en la prevención de fallas y estima que la implementación de estos sistemas, de acuerdo con informes de TCS, pueden prevenir hasta un 50% de las paradas de planta no planificadas mediante alertas sobre anomalías antes de que ocurra una avería crítica. Los perros robot son dispositivos que hacen uso de cámaras LIDAR y profundidad para crear mapas 3D del entorno con la finalidad de escanear el terreno y sepa dónde pisar, calcular las distancias y sortear los obstáculos, Además, cuentan con sensores que miden su aceleración y su inclinación para mantener el equilibrio Este tipo de dispositivos se han desplegado en diferentes industrias, desde la minería hasta los centros de datos de Google, Amazon, Meta o Microsoft, entre otros, donde se dedican a realizar patrullaje en las instalaciones para detectar anomalías sencillas, como puertas abiertas o ruidos inusuales, hasta grandes problemas, como fugas que pueden poner en riesgo la operación. Besprovan destaca que la gran diferencia de estos robots a otros sistemas de seguridad es que mientras los métodos tradicionales suelen basarse en testeos aleatorios, la IA física permite realizar un testeo del 100% de las piezas, asegurando que cada producto que sale de la línea cumple con los estándares exigidos. No hay preparación, pero sí esperanza Cifras del estudio Future-Ready Manufacturing Study 2025, elaborado por TCS y Amazon Web Services, señalan que el 75% de los participantes esperan que la IA sea uno de los tres principales factores que contribuyan a los márgenes operativos de este año: sin embargo, solo el 21% de las empresas se siente preparada en términos de datos y plataformas para ejecutar esta transición. A pesar de ello, los efectos positivos son considerables, el estudio señala que un 67% de las compañías mejoró la visibilidad en tiempo real de la cadena de suministro y un 30% prevé un aumento significativo de la productividad. Además, a nivel financiero los impactos también son relevantes. Según datos de la empresa Boston Dynamics, un robot cuadrúpedo de su modelo Spot puede oscilar entre los 175,000 y los 300,000 dólares, dependiendo de las cargas útiles que resista. Sin embargo, Merry Frayne, directora senior de gestión de productos de la firma, detalla que dicha inversión se recupera en un lapso de dos años y los ahorros se perciben a partir de los 18 meses. Asimismo, otro de los impactos positivos de estos robots se da en el retorno de inversión (ROI) Humano, es decir, aquel centrado en la seguridad, ya que los robots cuadrúpedos asumen tareas en entornos donde la presencia humana es un riesgo inaceptable, como minas subterráneas con peligro de desprendimiento o áreas con gases tóxicos. “El indicador más terrible que tenemos en la industria tiene que ver con la siniestralidad. Siempre se busca minimizar accidentes y muchas veces por cierta naturaleza de ciertas actividades hemos tenido que enfrentar muertes», puntualiza Besprovan. Si bien la capacidad operativa de estos sistemas es 24/7, la experta sostiene que su éxito depende de no caer en el «bache de la innovación», un escenario que se da cuando las empresas adquieren la tecnología por moda, sin una metodología clara, lo que resulta en un gasto presupuestario vacío que no escala más allá de una simple prueba de concepto. Para evitarlo recomienda un análisis de factibilidad técnica frente al retorno de inversión y así elegir los casos de uso que realmente impacten al negocio y que puedan escalar desde una sola nave industrial hasta múltiples plantas operativas. ]]>

La reinvención del T-MEC: de funcionar a medias a revivir con los aranceles de Trump

Este 1 de julio, México, Estados Unidos y Canadá enfrentarán la primera revisión prevista en el T-MEC desde su entrada en vigor hace seis años. Los tres gobiernos deberán manifestar si desean extender automáticamente la vigencia del acuerdo por otros 16 años o mantener el mecanismo de revisiones anuales hasta su vencimiento en 2036. La decisión marcará el rumbo institucional del tratado, pero llegará cuando este ya dejó de ser el mismo. Cambió el incentivo Lo que comenzó en 2020 como un tratado para facilitar el libre comercio se transformó, antes incluso de sentarse a revisarlo, en una herramienta para reorganizar la producción de América del Norte . La prioridad ya no es únicamente cuánto comercian los tres países, sino qué producen, dónde lo fabrican, con qué insumos y bajo qué reglas. Detrás de ese cambio no hubo una renegociación del texto ni una reforma jurídica. El detonante fue la estrategia de aranceles de Donald Trump . Una política comercial ampliamente cuestionada por su impacto sobre la economía estadounidense terminó por revitalizar el propio tratado que el presidente ha criticado en distintas ocasiones. Los aranceles modificaron los incentivos de las empresas y llevaron a que miles de empresas recurrieran al T-MEC como nunca antes. Las cifras de la Oficina del Censo de Estados Unidos ilustran esa transformación. En 2024, únicamente 49% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos ingresó bajo las preferencias del T-MEC . En 2025, con el regreso de Donald Trump y la aplicación de nuevos aranceles , esa proporción aumentó a casi 80% . Entre enero y abril de 2026 volvió a subir hasta 88% . Canadá recorrió prácticamente el mismo camino. En 2024 solo 38% de sus exportaciones hacia Estados Unidos utilizaba las preferencias del T-MEC . En 2025 la participación ascendió a 75% y durante los primeros cuatro meses de 2026 alcanzó 81% , según la Oficina del Censo de Estados Unidos . Durante años, el T-MEC funcionó por debajo de su potencial. Muchas empresas simplemente decidían no utilizarlo. La explicación era sencilla. Para una gran cantidad de productos industriales resultaba más barato pagar el arancel de Nación Más Favorecida (NMF) que Estados Unidos aplica conforme a las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) —generalmente de entre 2% y 3% — que asumir el costo administrativo de demostrar el cumplimiento de las reglas de origen exigidas por el T-MEC . En la práctica, numerosas exportaciones cruzaban la frontera sin acogerse al acuerdo porque hacerlo no representaba una ventaja económica suficiente. Lo que sigue Ese cálculo desapareció cuando la administración de Donald Trump comenzó a imponer aranceles adicionales de hasta 25% a las importaciones procedentes de México que no ingresaban bajo las preferencias del tratado, mediante medidas sustentadas en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) y otras disposiciones comerciales. El arancel NMF nunca dejó de existir, pero para miles de empresas dejó de ser una alternativa viable. Exportar fuera del T-MEC pasó de significar un costo relativamente reducido a enfrentar gravámenes mucho más elevados. La industria automotriz resume ese cambio. Antes de las nuevas medidas, un vehículo de pasajeros que no cumplía con las reglas de origen pagaba el arancel NMF de 2.5% . Con la aplicación de los aranceles de la Sección 232 , la carga aumentó hasta 27.5% , al combinar el gravamen por motivos de seguridad nacional con la tarifa ordinaria. El resultado fue inmediato. Empresas que durante años habían considerado opcional utilizar el tratado comenzaron a certificar origen y reorganizar sus cadenas de suministro para conservar el acceso preferencial al mercado estadounidense. La revisión del T-MEC comenzará, así, sobre un acuerdo que ya cambió en los hechos. Aunque la estrategia de aranceles de Donald Trump sufrió importantes reveses judiciales, el nuevo funcionamiento del tratado permanece. La Corte de Comercio Internacional de Estados Unidos declaró ilegales los aranceles generales impuestos bajo la IEEPA y posteriormente la Suprema Corte de Estados Unidos determinó que esa ley no autoriza al presidente a establecer tarifas comerciales de manera unilateral, una facultad reservada al Congreso. Sin embargo, esos fallos no modificaron los aranceles de la Sección 232 por razones de seguridad nacional, que continúan vigentes y en puerta hay otras opciones. Para México y Canadá esa diferencia es determinante. Estados Unidos mantiene aranceles de 25% sobre automóviles y determinadas autopartes, además de tarifas relacionadas con acero, aluminio y cobre. En ese contexto, el T-MEC opera como una excepción parcial: las autopartes originarias permanecen exentas, los vehículos que cumplen las reglas de origen reciben un trato preferencial y el arancel se calcula únicamente sobre el contenido no estadounidense. Estados Unidos ha dejado claro que el objetivo ya no consiste únicamente en mantener el libre comercio . Documentos de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) señalan que el acuerdo debe fortalecer a fabricantes, agricultores, trabajadores y empresas estadounidenses, al tiempo que reduzca el aprovechamiento del tratado por parte de terceros países. Esa premisa apunta directamente hacia la industria automotriz . Un análisis del Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos (CRS) anticipa que la administración de Donald Trump buscará endurecer las reglas de origen durante la revisión del T-MEC para obligar a que una mayor proporción de vehículos y autopartes se fabrique en América del Norte como condición para acceder a los beneficios arancelarios. El documento sostiene que uno de los principales debates será determinar si las reglas actuales responden a la nueva realidad de la industria, marcada por los vehículos eléctricos , las nuevas tecnologías y la creciente presencia de componentes provenientes de Asia, especialmente de China. Hoy el T-MEC exige que un automóvil incorpore 75% de contenido regional , que parte del acero y el aluminio provenga de América del Norte y que una fracción de la producción se realice en plantas donde se paguen al menos 16 dólares por hora . El CRS considera probable que Estados Unidos impulse requisitos aún más estrictos, fortalezca la verificación del origen de los insumos y actualice las reglas para

Registro telefónico arriesga la desconexión de 16 millones de líneas y la pérdida de 1,900 mdp mensuales

La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) emitió una prórroga de 184 días con la finalidad de lograr la vinculación de las 161 millones de líneas móviles que hay en operación en el país. La autoridad delimitó un calendario que opera bajo una lógica en donde cada 15 días, a partir de agosto y hasta diciembre, será la fecha límite asignada del registro conforme al último dígito del número telefónico. Pero el plazo delimitado por el regulador no evitaría afectaciones para los usuarios y la economía. Un estudio de perspectiva de Banamex anticipó que al cierre de este año, 26 millones de líneas telefónicas serán suspendidas , equivalente a dos de cada tres números de prepago. El apagón también equivaldría al mercado chileno que contabiliza 26.2 millones de líneas, según la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel). Además, la desconexión se traducirá en una pérdida permanente para el sector de telecomunicaciones cercano a los 1,900 millones de pesos al mes . Solo en el primer trimestre del año, el mercado móvil registró la baja de un millón 23,000 usuarios de recarga. De ese total, Telcel concentró la pérdida de 482,000 clientes, mientras que AT&T registró la desconexión de 541,000 usuarios, de acuerdo con sus reportes operativos. Banamex aseguró que aunque la CRT modificó el calendario de implementación del registro telefónico, no alteró los incentivos que sustentan la medida, debido a que el problema no radica en la forma en que se ejecuta el padrón, sino en su diseño, al advertir que, incluso si se lograra registrar la totalidad de las líneas de prepago, los grupos criminales seguirían teniendo mecanismos para evadir el sistema. “El instrumento golpea al usuario legítimo que no necesitaba disuadir y no alcanza al criminal que dice perseguir. La salida requiere cambiar la pregunta: no quién usa la línea, sino a quién pertenece el aparato”, advirtió la entidad bancaria. Al 25 de junio, apenas 63 millones de personas habían completado el proceso , equivalentes al 39.1% del universo estimado de líneas. De ese total, 40.2 millones corresponden a usuarios de prepago y 22.8 millones a pospago, lo que deja todavía 98 millones de líneas pendientes de vinculación, de acuerdo con datos de la Comisión. La proyección del banco se alinea con la perspectiva de los analistas de la industria móvil. Adolfo Cuevas, experto en el sector y excomisionado presidente del extinto Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), consideró que el nuevo esquema de CRT genera un trato desigual entre usuarios y aumenta el riesgo de que millones de líneas no alcancen a completar el proceso antes de su fecha límite, especialmente aquellas cuyo número termina en cero y que deberán registrarse antes del próximo 15 de agosto. El especialista consideró que el plazo resulta insuficiente ante la persistente falta de información y la incertidumbre que rodea al procedimiento. “Este nuevo criterio no es realista. Queda claro que falta información, incentivos, mecanismos para generar confianza en los usuarios, antes que simplemente amenazarlos con perder un derecho constitucional a la expresión, comunicación y acceso a información”, advirtió el exfuncionario del IFT. Hasta ahora, la CRT no ha explicado públicamente los criterios jurídicos , técnicos y operativos que sustentaron la decisión de otorgar una prórroga mediante un calendario escalonado. La autoridad tampoco respondió a una solicitud de información de Expansión en la que se le pidió detallar los argumentos que motivaron el nuevo esquema y el análisis que la llevó a concluir que esa era la vía más adecuada para implementar la medida. Sin embargo, la decisión de la autoridad de establecer un calendario escalonado responde a los desafíos técnicos y operativos que implicaría ejecutar un apagón masivo de líneas telefónicas de un día para otro. Las redes y los equipos de trabajo de los operadores están programadas para habilitar el acceso a los usuarios y la política del regulador implica que hagan lo contrario. De acuerdo con fuentes de la industria, las redes y los sistemas de los operadores están diseñados para garantizar la continuidad del servicio, por lo que suspender de forma simultánea millones de líneas requeriría reconfigurar diversos procesos y plataformas para retirar el acceso de los usuarios. Ante esa complejidad, la CRT también amplió de 24 a 72 horas el plazo con el que contarán las empresas para suspender las líneas correspondientes a los usuarios que no hayan realizado la vinculación dentro de las fechas asignadas para cada terminación telefónica. Con el nuevo calendario, la CRT gana tiempo para ejecutar una de las mayores desconexiones de líneas móviles en el país sin comprometer la estabilidad operativa de las redes. Pero la prórroga no modifica el objetivo de la política ni despeja las dudas sobre su efectividad para combatir el delito, mientras persisten las advertencias de especialistas y analistas sobre sus costos económicos, el impacto en los usuarios de menores ingresos y el riesgo de dejar sin servicio a millones de personas. ]]>