Sheinbaum asegura que México dará más apoyo a Cuba
Este martes, Mónica Alfaro y Lidia Arista te cuentan que la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que México seguirá enviando ayuda humanitaria y que su gobierno busca la forma de enviar petróleo a la isla. Luego explican los detalles relacionados con estos temas importantes: – Más de 4,300 sitios falsos del Mundial ya operan para robar datos y dinero – Inflación acelera a 3.79% en enero ante mayores impuestos a refrescos y tabaco – Enero destruye más de 8,100 empleos y borra 5,800 patrones registrados ante el IMSS – Casos de influenza y sarampión repuntan, mientras las vacunas se agotan en las clínicas – El verdadero show del Super Bowl LX fue el debut de Cadillac en la Fórmula 1 – Checo Pérez vuelve con Cadillac a la F1: los patrocinadores detrás del proyecto ]]>
La carrera por los minerales críticos ya está en marcha
La reciente reunión celebrada en Washington, D.C., en la que Estados Unidos convocó a representantes de más de 50 países para abordar el aseguramiento del suministro de minerales críticos, debe leerse como algo más que un ejercicio diplomático. Se trata de una señal clara de que ha comenzado una nueva etapa en el comercio internacional, en la que el acceso, la disponibilidad y la continuidad del flujo de estos materiales se convierten en variables estratégicas para la competitividad industrial, la planeación logística y la estabilidad de las cadenas de suministro globales. Litio, tierras raras, níquel, cobalto, cobre y grafito dejan de ser simples insumos industriales para posicionarse como activos estratégicos dentro de las cadenas de suministro globales. En este nuevo escenario, los acuerdos que hoy comienzan a firmarse no buscan únicamente facilitar el comercio, sino garantizar suministro, reducir vulnerabilidades y redefinir dependencias. Durante décadas, el comercio internacional se estructuró a partir de tratados amplios que priorizaban la reducción arancelaria y la eficiencia en costos. Sin embargo, ese modelo comienza a mostrar limitaciones frente a un entorno cada vez más complejo e incierto. Hoy, el enfoque se desplaza hacia acuerdos más específicos, orientados a asegurar el suministro y a trabajar con socios capaces de ofrecer acceso confiable, trazabilidad y estabilidad para las cadenas de suministro. Este cambio de enfoque se refleja en la reunión realizada en Washington y en los acuerdos firmados en paralelo con distintos países responden a esta lógica. Estados Unidos busca reducir su dependencia de China, un país que no solo participa de manera relevante en la extracción de minerales críticos, sino que concentra, sobre todo, el procesamiento y la refinación de materiales indispensables para la transición energética, la electromovilidad, los semiconductores y el sector de defensa. Desde la perspectiva de la cadena de suministro, este punto resulta fundamental. El mayor desafío ya no se encuentra en la extracción, sino en los eslabones intermedios de la cadena, particularmente en el procesamiento y la refinación. Quien logra controlar estas etapas tiene mayor capacidad para influir en los tiempos, los costos y la estabilidad de los flujos a nivel global. A diferencia de las guerras comerciales tradicionales, esta nueva carrera no se define a partir de aranceles o cuotas. Se construye a través de acuerdos bilaterales y multilaterales de suministro, incentivos a la inversión en capacidades de procesamiento, mecanismos de precios de referencia, reservas estratégicas y criterios de colaboración que privilegian a países considerados confiables desde una perspectiva política y operativa. Este enfoque representa un giro profundo en la gestión de las cadenas globales. Las empresas ya no toman decisiones basadas únicamente en costo y tiempo; ahora deben incorporar variables como el riesgo geopolítico, la estabilidad regulatoria, la trazabilidad, el cumplimiento ambiental y la resiliencia de sus cadenas. Desde la óptica logística y de cadena de suministro, la carrera por los minerales críticos tendrá efectos estructurales. Se observará una reconfiguración de rutas y centros logísticos, un aumento en la complejidad operativa y, en el corto plazo, una reevaluación de la eficiencia entendida únicamente desde la perspectiva del costo. Sin embargo, estos ajustes apuntan a construir cadenas más resilientes en el largo plazo, así como a una mayor integración vertical estratégica para reducir vulnerabilidades. En este escenario, México ocupa una posición particularmente relevante. Su cercanía con Estados Unidos, su integración productiva en sectores estratégicos y su papel dentro de las cadenas regionales de manufactura lo colocan como un actor clave en la discusión sobre el suministro de minerales críticos. Sin embargo, el reto para el país no se limita a la disponibilidad de recursos, sino a su capacidad para desarrollar infraestructura logística, fortalecer capacidades de procesamiento y establecer marcos regulatorios claros que le permitan participar de manera más activa en los eslabones de mayor valor de estas nuevas cadenas de suministro. La experiencia de países como Chile, muestra que contar con recursos minerales no es suficiente; el verdadero desafío está en construir capacidades industriales y logísticas que permitan capturar mayor valor y reducir dependencias externas. En el marco de los acuerdos que comienzan a redefinir el suministro de minerales críticos y de la estrategia impulsada por Estados Unidos, la cadena de suministro se consolida como un componente central de la política económica y de la competencia geopolítica. La creciente polaridad de esta carrera comercial no se expresa únicamente en volúmenes o precios, sino en la capacidad de asegurar acceso, procesamiento y flujos logísticos confiables a lo largo de la cadena. En este contexto, la ventaja competitiva no estará en avanzar más rápido, sino en construir cadenas de suministro sólidas, resilientes y sostenibles frente a un entorno internacional cada vez más fragmentado. _____ Nota del editor: Bertha Martínez Cisneros es profesora-investigadora en Cadenas de Suministros Sostenibles, Logística Inversa, Comercio Transfronterizo y Economía Circular de CETYS Universidad. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Sector minero, el ‘talón de Aquiles’ del T-MEC
Recientemente, Estados Unidos recibió a representantes de 54 países y de la Comisión Europea, incluidos 43 ministros de Exteriores y otros funcionarios, durante la Reunión Ministerial sobre Minerales Críticos. En dicho encuentro se enfatizó que estos recursos, junto con las tierras raras, constituyen elementos esenciales para el crecimiento económico mundial, especialmente ante la expansión del mercado global. Dicha reunión es parte de la estrategia a mediano y largo plazo que le permitirá el controlar el precio del barril de petróleo y, en los próximos años, ejercer presión sobre la distribución del gas natural, considerando su posición como principal productor a nivel global hacia una transición energética. Ante la escasez de minerales y tierras raras disponibles actualmente, en dicha reunión sobre minerales críticos se firmaron marcos bilaterales y memorandos de entendimiento (MOU) para el asegurar en el futuro tener a estos para su industria. Además, se anunciaron oportunidades de financiación del gobierno estadounidense para proyectos estratégicos relacionados con minerales, tanto dentro como fuera del país. El objetivo es crear cadenas de suministro de minerales y tierras raras que disminuyan el control que ejerce China en este sector a nivel mundial. Actualmente, los precios de estos recursos dependen del país asiático, como ha ocurrido en las últimas décadas en el mercado del litio. Entre los acuerdos celebrados por Estados Unidos, se suscribió uno con México motivado por la creciente influencia de China en la explotación de diversas minas en el territorio mexicano. Este acuerdo, fundamentado en la Constitución y las leyes vigentes de ambos países, y bajo el principio de respeto mutuo a la soberanía nacional, establece que ambas partes deberán desarrollar un Plan de Acción en los próximos 60 días. La viabilidad del plan deberá el considerar las modificaciones efectuadas a la Ley Minera en 2023. Es previsible que se implemente un modelo similar a los desarrollados por Pemex y CFE, bajo esquemas mixtos de inversión público-privada gestionados a través del Servicio Geológico Mexicano (SGM). La reforma a la Ley Minera del 8 de mayo de 2023 confiere al Servicio Geológico Mexicano (SGM) un papel central y estratégico, estableciéndolo como el único organismo autorizado para llevar a cabo actividades de exploración minera en México. La exploración se realizará mediante asignaciones mineras otorgadas por la Secretaría de Economía al SGM, el cual podrá suscribir convenios con particulares para la exploración de lotes, sujeto a condiciones estrictas y plazos limitados. El SGM tiene la responsabilidad de identificar y cuantificar yacimientos de minerales estratégicos para la transición energética y la seguridad nacional. Estas acciones permitirán la alineación con el nuevo acuerdo sobre minerales críticos y tierras raras, y próximamente se deberá establecer un mecanismo de integración con el Servicio Geológico de los Estados Unidos. El Servicio Geológico Mexicano (SGM) no puede explotar minas directamente. Actualmente, las concesiones no se otorgan al primer solicitante; el SGM realiza primero la exploración y, si identifica potencial, el Estado licita la concesión de explotación. Cuando una empresa privada obtiene la concesión, esta tiene una vigencia de 30 años, prorrogables por otros 25 bajo ciertas condiciones. Las compañías dependen de la información geológica proporcionada por el SGM, lo que podría propiciar contratos mixtos de exploración con empresas estadounidenses, permitiendo cierta continuidad en el otorgamiento de concesiones a quienes asumen el riesgo. Es importante recordar que tanto el SGM como la ley reconocen el derecho de retribución: cuando un particular colabora en la exploración y esta resulta exitosa, adquiere el derecho a una contraprestación o preferencia en la licitación. En un plazo de 60 días, México y Estados Unidos deberán alinear las políticas mineras con la revisión del T-MEC programada para 2026, con el objetivo de garantizar cadenas de valor tecnológicas y una explotación minera eficiente. Según el SGM, la inversión minera en México ha sido volátil en las últimas dos décadas. Tras alcanzar su pico de 8,433 millones de dólares en 2012, la cifra ha disminuido por la falta de nuevas concesiones y cambios legales. Prevé una caída de más de 3,800 millones en 2025, el nivel más bajo en casi 10 años. El sector requiere inversión, tecnología y estrategias a largo plazo. En México se registran actualmente 529 proyectos mineros, de los cuales 228 están en fase de exploración, 180 en producción, 24 en desarrollo y 97 se encuentran suspendidos o cesados. De estos proyectos, 20 corresponden a litio en etapa de exploración (principalmente en formaciones de arcilla), 55 a cobre, y la mayoría de las iniciativas relacionadas con tierras raras permanecen en fases iniciales de prospección o exploración. Actualmente, operan 158 empresas en México. De estas, 124 son originarias de Canadá y 17 de Estados Unidos. China cuenta con alrededor de cuatro compañías; tres participan en inversiones de exploración y desarrollo, mientras que una, Ganfeng Lithium, ha visto cancelada su concesión para la explotación de litio en la mina de Sonora. Actualmente, Ganfeng mantiene un proceso de arbitraje contra el Gobierno de México debido a la revocación de sus nueve concesiones. La mina actualmente gestionada por LitioMEx presenta el desafío de que el litio se encuentra mezclado con arcilla, lo cual implica un proceso de extracción considerablemente más complejo y costoso en comparación con los métodos utilizados en salares o roca dura. México aún carece de la infraestructura adecuada para llevar a cabo este tipo de extracción. A nivel mundial, existen únicamente seis minas de estas características, la mayoría de las cuales se encuentran en fases de exploración, prefactibilidad o construcción, y no han iniciado operaciones comerciales a gran escala. Actualmente, solo una mina de este tipo, Thacker Pass en Nevada, Estados Unidos, proyecta iniciar su explotación masiva en 2028. México podría considerar esta experiencia como referencia para acelerar la extracción de litio en Sonora. Bajo las condiciones técnicas y financieras actuales, LitioMEx podría el alcanzar una producción a escala comercial entre 10 y 15 años. México busca alcanzar la soberanía energética; sin embargo, esta meta enfrenta desafíos significativos. A corto y largo plazo, la independencia energética requiere tecnología proveniente de mercados extranjeros, ya que actualmente
¿Está México preparado para ser el socio minero de EU en su nuevo giro industrial?
En Davos 2026 se repitieron muchas palabras, pero una idea marcó el tono: el poder económico se está midiendo cada vez más como poder industrial. Inteligencia artificial, defensa avanzada, manufactura de alta tecnología, grandes infraestructuras físicas. Todo apunta a la misma pregunta: quién va a controlar la base productiva que sostiene ese sistema en la próxima década. Dentro de ese marco, la delegación de Estados Unidos fue muy clara. El eje de su mensaje fue reconstruir una base industrial propia, capaz de producir lo que considera estratégico para su seguridad y su competitividad. Incluye plantas y empleos, pero también insumos. Ahí entran los minerales, la base material sobre la que se apoya esta estrategia de seguridad industrial. El discurso de los representantes estadounidenses, incluido el presidente Trump, puede leerse en tres líneas continuas. Primero, seguridad nacional entendida como seguridad industrial: la defensa, la tecnología y el empleo dependen de tener capacidades productivas en casa o en territorio aliado. Segundo, una reorganización de las cadenas de suministro, acercando producción, reforzando acuerdos y construyendo un círculo de socios confiables. Tercero, un paso decidido de las declaraciones a los proyectos: nombres de plantas, montos de inversión, incentivos concretos y listas de productos estratégicos. Con ese encuadre, los materiales dejan de ser un asunto sectorial y pasan a formar parte de la infraestructura que sostiene este giro industrial. El ejemplo más claro de esa lógica es el proyecto de Korea Zinc en Tennessee. Es una decisión de poner miles de millones de dólares en una planta de procesamiento de metales pensada para producir zinc, plomo y otros minerales relevantes para la industria y la defensa. El esquema de financiamiento incorpora de forma directa al sector público estadounidense y el diseño apunta a que una parte relevante de esos metales se procese dentro del territorio de Estados Unidos. Y ahí emerge México. Los análisis del propio proyecto anticipan que el abastecimiento de concentrados no será sólo doméstico, sino del conjunto de Norteamérica, con México incluido dentro de la arquitectura de seguridad industrial estadounidense como proveedor de insumos clave. El país llega a este punto con una base minera sólida. Es líder mundial en plata y productor importante de oro, cobre y zinc. Sonora, Zacatecas, Chihuahua, Durango y otros estados concentran operaciones con infraestructura, proveedores y capital humano especializados. Una parte significativa de esa producción ya alimenta cadenas industriales vinculadas a Estados Unidos, de forma directa o indirecta. Esa realidad coincide además con un momento en que el país está ajustando su propio marco interno. La reforma minera reciente redefinió concesiones, elevó las exigencias ambientales y de agua, incorporó con más fuerza la participación de comunidades y reservó al Estado la exploración de ciertas áreas. La discusión sobre minería hoy incluye territorio, legitimidad y modelo de desarrollo, junto con los temas técnicos y fiscales. El resultado es un momento particular: México está en el mapa de Estados Unidos y, al mismo tiempo, está redefiniendo cómo quiere que funcione su sector. En otras jurisdicciones que atraviesan discusiones similares, estos cambios se han acompañado de señales claras hacia la inversión que cumple con los nuevos estándares. Estados Unidos, por ejemplo, ha articulado mayores exigencias de contenido local con incentivos y financiamiento público a proyectos de minerales estratégicos. A través del CHIPS and Science Act, el gobierno federal ha respaldado el complejo de metales críticos de Korea Zinc en Tennessee. Canadá ha reforzado su marco para minerales críticos al tiempo que ofrece instrumentos como el Critical Mineral Exploration Tax Credit (CMETC) para la exploración, y esquemas de coordinación tipo One Project, One Process en Ontario, que concentran en una sola ruta los permisos de proyectos prioritarios como PAK Lithium. Australia, por su parte, ha utilizado mecanismos como el Junior Minerals Exploration Incentive (JMEI) para compartir el riesgo de exploración con los inversionistas y sostener un flujo constante de nuevos proyectos. México podría explorar fórmulas de este tipo en su propio contexto, de modo que la actualización de su marco interno vaya de la mano con una agenda de incentivos y coordinación bien diseñada para la minería y el procesamiento responsables. Visto en perspectiva, este momento se puede leer desde lo que llamamos Minería Geopolítica. La relación minera entre México y Estados Unidos va más allá de lo industrial; está definida por una política minera en la que importan la velocidad con la que avanzan los proyectos, la calidad de los acuerdos, el lugar que ocupa el país en la cadena de valor, la capacidad de sus instituciones para dar certeza y la narrativa con la que se explica todo esto hacia dentro y hacia fuera. Observar con este enfoque permite situar a México dentro de la arquitectura industrial de Norteamérica y entender el lugar que puede ocupar en ella. Davos 2026 dejó sobre la mesa preguntas muy concretas: qué producir, dónde, con qué insumos y con qué socios. Estados Unidos ya está empezando a responderlas con políticas, incentivos y proyectos específicos, e incluye a México en ese ejercicio. México tiene recursos, experiencia minera y una posición clave en la región. Este es el punto de partida que abre un conjunto de conversaciones que México podría profundizar. Una de ellas pasa por cómo explicarle a la sociedad el lugar que ocupan hoy los minerales en la base material de la vida cotidiana (energía, vivienda, tecnología, infraestructura, medicina, educación, etc.). Otra conversación tiene que ver con la velocidad institucional: observar si los tiempos de permisos, coordinación y ejecución acompañan las metas de desarrollo interno y, al mismo tiempo, el ritmo al que se está moviendo la agenda industrial mundial. Una tercera línea es explorar qué tipo de minería quiere el país para las próximas décadas y qué condiciones considera razonables para sostener una relación de largo plazo con Estados Unidos en este terreno. En este contexto, tiene sentido reformular la pregunta con la que abrimos este artículo: ¿Está México preparado para ser el socio minero de Estados Unidos en su nuevo giro industrial, y en qué condiciones quiere asumir ese
2026. El año en que la tecnología debe dejar de ser promesa y convertirse en impacto real
El inicio de 2026 marca un punto de inflexión en la conversación tecnológica: la narrativa deja de ser experimental y se convierte en un motor estratégico para los negocios. Ya no se trata de solo incorporar tecnología, ni de experimentar, sino de utilizar las herramientas como un habilitador concreto dentro de las estrategias empresariales. Tras años de constante inversión en nube, datos e inteligencia artificial, las organizaciones cuentan hoy con capacidades reales para transformar esas apuestas en ventajas competitivas duraderas, impulsando eficiencia, diferenciación y crecimiento en un entorno cada vez más exigente. Los aprendizajes acumulados son claros: en sectores clave como retail, telecomunicaciones, servicios financieros y cloud, las empresas han comprendido que la tecnología por sí sola no genera valor. El verdadero impacto surge cuando está alineada con la estrategia del negocio, gobernada con claridad y respaldada por talento preparado. 2026 representa una oportunidad única: es el año para consolidar, optimizar y escalar lo que ya se ha construido. La Inteligencia Artificial refleja esta evolución. Su adopción acelerada en todos los sectores ha generado una exigencia clara para los líderes: demostrar retorno y resultados medibles. Esta necesidad impulsa su transformación de iniciativa aislada a activo estratégico, respaldado por datos confiables, arquitecturas sólidas y procesos definidos. Las organizaciones que lo comprendan serán capaces de capturar el valor de manera rápida, responsable y escalable. En la industria de retail, la adopción tecnológica impulsa operaciones más inteligentes y precisas. La prioridad ya no es sumar canales o plataformas, sino brindar una experiencia completa al cliente con precisión operativa. Inventarios más exactos, cadenas de suministro más ágiles y decisiones en tiempo real impulsadas por analítica avanzada que permitan cumplir las necesidades que el cliente realmente valora: disponibilidad, consistencia y confianza. Las telecomunicaciones entran en una etapa de reinvención, marcada por un entorno en el que la conectividad es indispensable, pero ya no diferenciadora. En este contexto, el valor se construye a partir de experiencias personalizadas y servicios digitales integrados. Super-apps, redes inteligentes y modelos de servicios bajo demanda habilitan nuevas fuentes de ingresos y fortalecen la relación con los clientes. De este modo, la tecnología pasa de ser infraestructura operativa a convertirse en una plataforma de crecimiento sostenible. Para el sector financiero, la evolución tecnológica es sinónimo de resiliencia operativa y credibilidad ante clientes y reguladores. La adopción de inteligencia artificial en ciberseguridad, cumplimiento y gestión de riesgos permite operar con mayor previsibilidad en un entorno complejo. Combinar automatización con gobernanza sólida y supervisión humana logra un equilibrio entre eficiencia, control y transparencia. En 2026, la tecnología será una aliada clave para proteger el negocio y fortalecer la confianza con grupos de interés. La nube, por su parte, se encuentra en una etapa de consolidación estratégica. El enfoque evoluciona hacia modelos híbridos y multi-nube diseñados con intención, que equilibran flexibilidad, seguridad y cumplimiento regulatorio. Integrar prácticas de gobernanza financiera y gestión de datos desde el inicio permite optimizar costos y maximizar valor. La nube deja de ser un fin en sí mismo y se convierte en la base sobre la cual se construyen capacidades avanzadas. 2026 marca el comienzo de la fase más decisiva de la transformación digital. Las empresas que lideren serán aquellas que visualicen a la tecnología como un habilitador estratégico, integrado al negocio y al talento, y no como proyectos aislados. Liderar no consiste en adoptar primero, sino en asegurar que las herramientas implementadas generen valor tangible y escalable. En un entorno cada vez más exigente y dinámico, esa será la brújula que definirá el rumbo de las organizaciones en 2026. _____ Nota del editor: Carlos Marcel es director general de Kyndryl México. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
El sentimiento por invertir en México sale del pesimismo, pero entra en la duda
Durante buena parte de 2025 , el juicio de los especialistas en economía del sector privado fue contundente: no era un buen momento para invertir en México . La encuesta de expectativas de Banco de México reflejó ese ánimo con claridad. En varios meses, más de 70% consideró desfavorable el entorno para la inversión . Hacia el cierre del año , la lectura comenzó a matizarse, ya que en diciembre la proporción de respuestas negativas bajó a 48% y se mantuvo en niveles similares durante enero de 2026 , el cambio no implica un giro hacia el optimismo. La percepción pasó de un terreno abiertamente negativo a compartirse a uno marcado por la duda. Cerca de la mitad de los encuestados afirma no estar seguro sobre el momento para invertir. No se trata de una señal de recuperación, sino de cautela. Mientras que la percepción de que es un buen momento para invertir tocó mínimos históricos. En diciembre de 2025 no registró una sola respuesta positiva y en enero apenas alcanzó 3%. La tendencia inició desde finales de 2024 y se mantiene. El clima de negocios refuerza esa lectura, porque más de 55% de los especialistas prevé que la situación económica permanecerá sin cambios durante los próximos seis meses. La expectativa descarta un deterioro pronunciado, pero también una mejora clara en el corto plazo. El contraste aparece en los anuncios del gobierno mexicano, el país cuenta con un portafolio de inversión privada superior a 400,000 millones de dólares para el sexenio de Claudia Sheinbaum como parte del Plan México. El monto existe, los proyectos están identificados y el interés persiste. El reto radica en convertir esa cartera en decisiones ejecutadas, de acuerdo con especialistas y los empresarios. El año 2026 luce complejo para concretar inversiones de gran escala . La revisión del T-MEC, prevista para julio, se mantiene como un punto de inflexión. En el sector privado predomina la expectativa de que una definición clara destrabe proyectos que están a la espera de señales de certidumbre. Desde el gobierno federal existe conciencia sobre ese desafío, pues en la Secretaría de Economía además de la revisión del tratado, tiene como prioridad respaldar, facilitar y acelerar las inversiones. Ventaja sin despegue El panorama luce retador con una expectativa de crecimiento económico moderada. Moody’s plantea una expansión de 1.2% en 2026, solo un crecimiento de 0.5 puntos porcentuales respecto a 2025, sujeta al resultado de la revisión del T-MEC y a un entorno geopolítico más complejo. Fitch Ratings añade que, más allá del tratado, persisten factores internos que elevan la cautela, como reformas en discusión en ámbitos judiciales, laborales y económicos, con potencial para incrementar costos y frenar decisiones de inversión. El sector empresarial identifica con claridad los pendientes. El estudio Perspectivas de la Alta Dirección en México 2026 de KPMG México muestra que 72% de las empresas considera prioritario fortalecer la confianza en el Estado de derecho. A ello se suma la necesidad de una revisión adecuada del T-MEC, señalada por 59% de los directivos, y el desafío de atraer inversión nacional y extranjera, mencionado por 53%. El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS por su sigla en inglés) explica que México se ha beneficiado del nearshoring y de su integración manufacturera con Estados Unidos, pero esa ventaja aún no detona un ciclo sólido de inversión. El problema no es la falta de interés, sino la incertidumbre que frena decisiones de largo plazo. Los especialistas del CSIS, Ryan Berg y Diego Marroquín Bitar, indican en su análisis que aunque México alcanzó niveles récord de inversión extranjera directa en 2025 (41,000 millones de dólares al tercer trimestre), la inversión total —que incluye capital privado, público y extranjero— cayó alrededor de 10% ese año. La inversión privada retrocedió cerca de 2%, mientras que la inversión pública se desplomó más de 26%. En sectores críticos para el crecimiento, la contracción fue todavía mayor. Esta brecha explica por qué las ventajas del país no se traducen en crecimiento de largo plazo. El capital externo llega, pero no se acompaña de inversión doméstica suficiente ni de gasto público que habilite infraestructura, energía y logística. El resultado es una economía integrada a Norteamérica, pero con una base de inversión frágil. El CSIS añade que la incertidumbre regulatoria, fiscal y legal pesa tanto como los factores externos. Cuando las reglas parecen cambiantes y la aplicación de la ley luce débil, las empresas optan por retrasar proyectos, aun cuando México ofrezca costos competitivos y cercanía con el mercado estadounidense. «México no carece de activos, acceso a mercados ni relevancia estratégica. Lo que le falta son condiciones de certidumbre suficientemente sólidas para impulsar un crecimiento sostenido de la inversión». El Índice de Competitividad Regional 2026 del IMCO muestra que la capacidad de atraer y retener inversión no solo es limitada, sino profundamente desigual. El estudio revela que ninguna región del país ofrece aún condiciones óptimas para sostener capital productivo de forma duradera. El Noreste lidera el ranking con 62.3 puntos sobre 100, impulsado por su base industrial y su mercado laboral formal. Aun así, su capacidad para retener inversión apenas alcanza niveles medios. En el resto del país, el panorama es más restrictivo. La informalidad, la inseguridad y la debilidad en infraestructura reducen el impacto del capital, sobre todo en regiones del sur y sureste. ]]>
La geopolítica es otro participante estelar en los Juegos Olímpicos Milano Cortina
Los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina iniciaron con una ceremonia y ya han entregado varias medallas para los participantes de los 93 países que se han dado cita en el norte de Italia. Sin embargo, no son los únicos que se disputan algo durante este evento. Las tensiones geopolíticas son palpables. Desde protestas contra la presencia de los Servicios de Inmigración y Aduana de Estados Unidos en la sede olímpica hasta los debates sobre la prohibición a Rusia de presentarse a la junta, la política internacional toma un rol protagónico en estos juegos. Los Juegos Olímpicos ya han sido escenario de este tipo de tensiones. Por ejemplo, los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, realizados en plena Alemania Nazi, o el boicot contra Moscú 1980 liderado por Estados Unidos y secundado por otros países occidentales. Más recientemente, está el caso de Beijing 2022, que recibió críticas por el historial en derechos humanos de China. Sin embargo, las tensiones geopolíticas en Milano Cortina están más vivas que en otros eventos recientes. «Es probable que los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026 perturben de manera singular el objetivo declarado por el Comité Olímpico Internacional de que el deporte una al mundo bajo una misma bandera. En lugar de silenciar el conflicto político, los Juegos podrían amplificarlo”, escribió Noah Eliot Vanderhoeven, candidato al doctorado en Ciencia Política de la Western University, en un artículo. De los discursos a la cancha En el período previo a los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026, una serie de conflictos geopolíticos ha intensificado las tensiones en torno al evento. Por ejemplo, el ataque estadounidense a Venezuela, las amenazas constantes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de anexionar tanto Groenlandia como Canadá, y sus continuas disputas comerciales con quienes eran aliados tradicionales. Estas tensiones entre Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea —protagonistas tradicionales de los Juegos de Invierno— pueden reactivar una retórica nacionalista que se traslade de los discursos políticos a los escenarios deportivos. “El campeonato de hockey sobre hielo 4-Nations Face-Off, que Canadá ganó en 2025, demostró lo rápido que se puede movilizar el nacionalismo canadiense en medio de tensas negociaciones comerciales con Estados Unidos”, recordó Vanderhoeven. Cualquier partido olímpico de hockey sobre hielo entre ambos alimentará la imaginación nacional de los dos países y de sus líderes políticos. Dinamarca y Estados Unidos también están en el mismo grupo en el torneo masculino de hockey sobre hielo, lo que significa que tendrán que enfrentarse entre sí en la fase de liguilla. El torneo masculino de hockey sobre hielo de los Juegos Olímpicos de Invierno de 1980 en Lake Placid, Nueva York, supuso un momento crucial en la Guerra Fría. Cuando Estados Unidos, el equipo que nadie creía que podría ganar, venció a los favoritos, el Ejército Rojo de la Unión Soviética, se consideró un “milagro sobre el hielo”. Dadas las amenazas de Trump contra Groenlandia, un territorio danés, el enfrentamiento olímpico entre los dos equipos podría servir como el propio “milagro sobre el hielo” de Dinamarca. Protestas contra Trump Las críticas contra Donald Trump no solo vienen de otros países, sino también al interior del propio equipo estadounidense, pues varios deportistas han expresado algún grado de oposición a sus políticas. El artículo 5 de los «principios fundamentales del Olimpismo» estipula que «las organizaciones deportivas en el seno del movimiento olímpico deben aplicar el principio de neutralidad política”. Para los deportistas directamente, el artículo 50 de la Carta Olímpica distingue desde 2021 la neutralidad en la competición, en la Villa Olímpica y durante las ceremonias, de la libertad de expresión en conferencias de prensa, zona mixta y en las redes sociales. Absteniéndose de citar directamente a Donald Trump y su política antiinmigración, que divide profundamente a la sociedad estadounidense y que dejó dos muertos en el Estado de Minnesota en enero, varios deportistas que defienden a la bandera de barras y estrellas en Italia han mostrado su distancia respecto a la administración actual de la Casa Blanca. Es el caso de una de las grandes estrellas del esquí, Mikaela Shiffrin, que preguntada sobre la idea de representar a Estados Unidos internacionalmente en estos momentos admitió tener «algunas reflexiones efectivamente al respecto”. Leyó luego un texto de Nelson Mandela, utilizado el viernes por la actriz Charlize Theron durante la ceremonia de apertura de los Juegos. «La paz (…) es la creación de un entorno en el que cada uno puede desarrollarse, sea cual sea su raza, su color, sus creencias, su religión, su género, su clase, su casta o cualquier otro marcador social de diferencia”. Y añadió: «Espero de verdad (…) representar mis propios valores. Valores de inclusión, de diversidad y de bondad”. Chloe Kim, estrella del snowboard, insistió por su parte en su doble nacionalidad: «Mis padres salieron de Corea del Sur (…) para que mis hermanas y yo tengamos la oportunidad de vivir algún día el sueño americano», escribió en su cuenta de Instagram, defendiendo «la diversidad, la dignidad y la esperanza”. El que más lejos ha llegado en sus valoraciones es posiblemente el esquiador freestyle Gus Kenworthy, que en el pasado representó a Estados Unidos y que en Italia defiende los colores de Gran Bretaña. Escribió en la nieve «Fuck ICE», en referencia a la policía federal estadounidense de inmigración, cuyos métodos violentos han generado mucha indignación. «Hay inocentes que han muerto y ya basta. No podemos seguir con los brazos cruzados mientras que ICE continúa operando con un poder incontrolado», escribió en las redes sociales. Pero quien hizo reaccionar a Donald Trump fue el esquiador Hunter Hess, que el pasado miércoles había dicho que «representar a Estados Unidos en este momento produce sentimientos enfrentados”. Trump utilizó su plataforma Truth Social para contestarle el domingo: «Hunter Hess, un auténtico perdedor, dice que no representa a su país en los actuales Juegos Olímpicos de Invierno”. «Si ese es el caso, no debería haber hecho las pruebas para el equipo, y es una pena que esté en él. Es muy difícil animar a alguien así»,
Acuerdo sobre minerales críticos pone las bases para competir con China
El acuerdo firmado la semana pasada entre Estados Unidos y México podría ser el primer paso para crear un bloque de países que empiecen a desarrollar la tecnología para la explotación de minerales críticos y, en algunos años, intentar hacer competencia al mercado chino. Los países firmantes tendrán 60 días contados a partir de la fecha del convenio para reunirse y presentar estadísticas y análisis sobre los recursos con los que cuentan en su territorio, así como posibles planes de acción para hacer una realidad su extracción. Durante ese tiempo, se desarrollarán otros acuerdos y negociaciones multilaterales con otros países como Canadá, Japón e incluso la Unión Europea, según explicó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, el pasado 5 de febrero a través de su cuenta de X. “Ayer (4 de febrero) firmamos un plan de acción con los Estados Unidos. Tiene que ver con consultas mutuas. Ese plan de acción es en 60 días presentar entre ambos diferentes alternativas respecto a minerales críticos (…) Son consultas, vamos a dialogar, a intercambiar información, siempre con respeto a nuestras leyes, nuestra Constitución, cuidando nuestra soberanía en todo lo que hagamos; y tendremos un diálogo muy similar con otros países en esos 60 días”, aseguró. China actualmente controla la producción de minerales críticos a nivel mundial. Tal es el caso del litio, por mencionar alguno, que es indispensable para el desarrollo de sectores como el eléctrico, energético, electrónico y de inteligencia artificial. La concentración de esos recursos en un solo país puede convertirse en graves problemas de control y racionamiento. Datos de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés) señala que China e Indonesia concentran en, al menos, el 84% del mercado de la refinación de minerales energéticos del mundo. Por ejemplo, en 2024, el 90% de la oferta del níquel provino de Indonesia y de China provino el cobalto, el grafito y las tierras raras. La proyección de que exista una diversificación de las cadenas de suministro de refinación se ve lenta. “De cara a 2035, se proyecta que la participación promedio de los principales proveedores de materiales refinados disminuya solo marginalmente al 82%, volviendo a los niveles de concentración observados en 2020”, asegura la agencia. El riesgo de concentrar la proveeduría de minerales críticos en un par de países es real, pues ya se vivieron efectos de ello en el pasado. “En medio de la creciente concentración de la oferta, se han introducido un número cada vez mayor de medidas de control de las exportaciones de minerales críticos, en particular desde 2023. En diciembre de 2024, China restringió la exportación de galio, germanio y antimonio, minerales clave para la producción de semiconductores, a Estados Unidos. Esto fue seguido por nuevos anuncios a principios de 2025, incluidas restricciones al tungsteno, telurio, bismuto, indio y molibdeno y a siete elementos pesados de tierras raras”, advierte el análisis. ¿Gran oportunidad? Lo que se contempla, según Economía, es que dentro del nuevo ordenamiento haya un acuerdo multilateral de minerales críticos donde México sea partícipe. El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, también se pronunció al respecto y dijo que el acuerdo muestra el compromiso de ambos países respecto a una mayor competitividad y resiliencia de las cadenas de suministro para lograr un liderazgo de América del Norte en el futuro. Al respecto, Rubén Del Pozo, presidente de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México (AIMMGM), dijo que el acuerdo es una “excelente noticia” porque permitirá fortalecer la cooperación de la cadena de suministro de minerales que son estratégicos para el futuro. “La aplicación de medidas comerciales para apoyar un mercado de minerales críticos; estándares regulatorios, cooperación técnica, promoción y evaluación de inversiones, entre otras acciones contempladas en el plan forman parte de los lineamientos que, como representantes de los técnicos y profesionistas de la industria minero-metalúrgica, hemos propuesto para elevar la contribución económica y social del sector en México”, aseguró a Expansión. Armando Ernesto Alatorre Campos, geólogo mexicano experto en Minería, también considera que se trata de una buena intención que hay que aterrizar de la mejor manera, pues cualquier medida que ayude a la investigación y a la inversión es favorable, no obstante hay que esperar resultados, los cuales no se tendrán en un corto plazo, sino en unos 5 o hasta 10 años. “En realidad esto de los minerales críticos es muy amplio, y en México todavía hay que hacer más investigación para cuantificar lo que tenemos y si es suficiente para que sea relevante en el mundo o no, y eso es algo que no sabemos todavía; pero el acuerdo es un un paso en el camino correcto”, explicó en entrevista. ¿Qué puede ofrecer México? Los minerales críticos son aquellos recursos que son indispensables para el desarrollo de actividades esenciales, por ejemplo, la generación de energía eléctrica, las telecomunicaciones e incluso temas relacionados con tecnologías de la información e inteligencia artificial. Pero la disponibilidad de dichos elementos minerales es compleja, ya sea porque no cuentan con los recursos en el país o región, o porque son controlados por un pequeño mercado el cual puede influir en su precio o proveeduría. Por ello, existe la necesidad de que otras naciones puedan hacer frente al control que mantiene China sobre esos minerales específicos. “Revertir el poder del mercado asiático no va a tomar ni 5 ni 10 años, en mi opinión podría llevar hasta 25 años revertir eso completamente, pero cualquier paso que se dé es importante para que se vaya dando gradualmente”, puntualizó Alatorre. México puede producir y ofrecer diversos minerales críticos como lo son el cobre, fluorita, plata, y en algún futuro el litio, asegura la Asociación. Entre las labores e investigaciones desarrolladas por el Servicio Geológico Mexicano y diversas empresas privadas, se tienen indicios avanzados sobre los recursos minerales que se tienen en territorio nacional, información que será indispensable para el plan que pueda elaborarse con el gobierno estadounidense y así apuntalar nuevos proyectos mineros, considera la AIMMGM. Sin
México estrena telefónica: ofrece llamadas, datos y seguro contra accidentes en un solo paquete
México contará con un nuevo Operador Móvil Virtual (OMV) tras la decisión de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) de otorgar la concesión a la empresa Sueña Inc ., que ofrecerá servicios de telefonía e internet móvil a nivel nacional. La compañía se distingue por su modelo innovador, que combina servicios de telefonía y datos móviles con seguros de protección , como seguros contra accidentes, incluidos en el mismo paquete. Es importante señalar que Sueña Inc. no cuenta con infraestructura propia , por lo que operará rentando capacidad de la Red Compartida Mayorista , la red nacional que administra Altán Redes en México. View this post on Instagram A post shared by Sueña Inc (@suena.inc) ¿Qué es Sueña Inc.? Según la resolución de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones , Sueña Inc. opera bajo la razón social Comienza tus Sueños, S.A. de C.V. como Operador Móvil Virtual para ofrecer servicios móviles. De acuerdo con su página web , es la primera compañía mexicana que combina telefonía y protección, ofreciendo datos móviles y seguros , como protección contra accidentes, en un solo paquete. Su lema destaca: “Habla, navega y vive protegido”. En su identidad visual, la empresa utiliza íconos y figuras representativas de México, como un jaguar estilizado con toques antiguos, reforzando la conexión con la cultura y el orgullo nacional. La marca busca transmitir la idea de alcanzar objetivos y mejorar la calidad de vida, mientras se mantiene orgullosamente mexicana. Aunque tiene su sede en Guadalajara, Jalisco , con la concesión otorgada podrá operar a nivel nacional. ¿Cuánto cuestan los paquetes de Sueña Inc.? Sueña Inc. ofrece diferentes paquetes que combinan telefonía, datos y protección contra accidentes personales. Los precios publicados en su página web son los siguientes: BASE Datos: 4 GB Precio: $370/mes Minutos y SMS: Ilimitados México, EU y Canadá Redes sociales: Ilimitadas Protección contra accidentes: Total POTENCIAL Datos: 12 GB Precio: $400/mes Minutos y SMS: Ilimitados México, EU y Canadá Redes sociales: Ilimitadas Protección contra accidentes: Básica EXPONENCIAL Datos: 12 GB Precio: $470/mes Minutos y SMS: Ilimitados México, EU y Canadá Redes sociales: Ilimitadas Protección contra accidentes: Total PLUS Datos: 24 GB Precio: $500/mes Minutos y SMS: Ilimitados México, EU y Canadá Redes sociales: Ilimitadas Protección contra accidentes: Básica MASTER Datos: 24 GB Precio: $520/mes Minutos y SMS: Ilimitados México, EU y Canadá Redes sociales: Ilimitadas Protección contra accidentes: Total SIN LÍMITES Datos: 35 GB Precio: $600/mes Minutos y SMS: Ilimitados México, EU y Canadá Redes sociales: Ilimitadas Protección contra accidentes: Total CRT aprueba su primera concesión para un OMV Es la primera vez que la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) otorga una concesión a un Operador Móvil Virtual (OMV) desde que inició operaciones el pasado 21 de octubre, tras la desaparición del Instituto Federal de Telecomunicaciones como órgano regulador. El 26 de diciembre, la CRT aprobó otorgarle a la empresa una concesión única para uso comercial, con una vigencia de 30 años. Según la resolución publicada, esta medida forma parte de un modelo que busca fomentar la competencia y ampliar las opciones de servicios móviles para los usuarios. La decisión fue tomada por unanimidad del Pleno y quedó formalizada en el Acuerdo P/CRT/ORD/26122025/079. El mercado de OMV en México Según los últimos datos del extinto Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), hasta 2023 México contaba con 124 Operadores Móviles Virtuales (OMV) activos. Entre ellos, destacan BAIT, que alcanzó una participación del 70.74 % en el tercer trimestre de 2024 dentro del segmento virtual, seguido por Freedom Pop, Virgin Móvil, OUI, NEWW y MegaMóvil. Este ecosistema de OMV ha permitido una oferta más diversa y adaptada a distintos tipos de usuarios, especialmente en segmentos menos rentables o menos atendidos por los operadores tradicionales, ampliando la cobertura y las opciones disponibles en el país. ]]>
INTER redefine su liderazgo y nombra a Santiago Casanueva como nuevo CEO
Con una visión innovadora, INTERprotección se ha consolidado en el sector de corretaje de seguros, fianzas y reaseguro, al desarrollar servicios que aprovechan el poder de la tecnología para facilitar los procesos de selección, cotización y contratación de seguros. Por ello, no sorprende que la compañía lleve a cabo cambios en su estructura organizacional con el objetivo de refrescar su liderazgo mediante un relevo generacional que le aporte una perspectiva renovada a corto y mediano plazo. De este modo, la organización concreta una sucesión institucional histórica. Juan Ignacio Casanueva, quien se ha desempeñado como CEO y presidente del grupo durante las últimas dos décadas, deja su cargo en la Dirección General y nombra a Santiago Casanueva como nuevo CEO. Este nombramiento busca acelerar la transformación necesaria para atraer y conectar con las nuevas generaciones de clientes y colaboradores. Una sucesión en busca de la innovación constante Juan Ignacio Casanueva es la segunda generación al frente de INTERprotección. Durante los 20 años de su gestión, consolidó al bróker de seguros y lo posicionó a la vanguardia del sector, gracias al desarrollo de soluciones innovadoras, la expansión de los canales de comunicación y, sobre todo, su capacidad para entender y atender las necesidades específicas de sus clientes. Bajo su liderazgo, la compañía se colocó en los primeros lugares de diversos rankings empresariales que evalúan la cultura organizacional. De hecho, actualmente, un porcentaje alto de las empresas que integran el Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores son clientes de INTERprotección. Además, su desempeño como CEO le ha valido reconocimientos personales. El más reciente fue su inclusión en el Ranking de los 100 Empresarios más Importantes de México, publicado por Expansión en 2025. Liderazgo renovado La transición simboliza un compromiso explícito con la evolución constante. Para Juan Ignacio Casanueva, este relevo reafirma la historia y la cultura de la compañía, que siempre ha seguido un camino de transformación y modernización. Gracias a la solidez alcanzada durante su gestión y a la conformación de un equipo de talento altamente robusto, el grupo identifica hoy un contexto adecuado para inyectar nueva energía y perspectivas frescas mediante un cambio de estafeta que coloca a Santiago Casanueva al frente de la empresa, en un entorno marcado por dinámicas cambiantes. “Hoy, gracias al extraordinario equipo que hemos formado, podemos dar este paso con total confianza. Es el momento de abrir espacio a las nuevas generaciones y al talento emergente para asegurar que INTER siga creciendo con la misma fuerza en los próximos años”, afirmó Juan Ignacio Casanueva. Por su parte, este movimiento estratégico permitirá a Juan Ignacio Casanueva potenciar su rol como presidente del Consejo, preparando el camino de la compañía hacia las oportunidades del futuro. Desde esta posición, continuará siendo el responsable de la visión de INTERprotección, supervisando los grandes proyectos de expansión y garantizando que la excelencia en el servicio a socios y clientes se mantenga como el pilar fundamental de la organización. Para encabezar esta nueva etapa, Santiago Casanueva asume el cargo de CEO con el respaldo de una trayectoria de más de 28 años dentro del grupo. Su profundo conocimiento de la operación y de la cultura corporativa garantiza la continuidad de la excelencia que distingue a INTERprotección. “Estamos viviendo un momento de cambios importantes en la organización. Habrá ajustes en la estructura, en los liderazgos y en la forma en la que trabajamos”, señaló el nuevo CEO de INTERprotección. Santiago Casanueva cuenta con una sólida trayectoria en el sector asegurador y participa como miembro del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) y del Consejo Empresarial Brasil–México. Es licenciado en Administración de Empresas por la Universidad Iberoamericana y ha complementado su formación con programas académicos de alto nivel, entre ellos el CEO’s Management Executive Program de Stanford. “Como en cualquier equipo, en ocasiones es necesario mover posiciones y redefinir roles para seguir creciendo. Lo que no cambia es nuestro propósito, nuestros valores y la importancia de cada persona que forma parte de este equipo”, añadió Santiago. Con este anuncio, INTERprotección reafirma que su mayor activo es su gente. Al dar este paso estratégico, la empresa no solo celebra sus 48 años de historia, sino que también asegura que el mejor talento esté al frente de los retos del mañana. ]]>