Mundial 2026, el legado laboral que México no puede desaprovechar
Cuando se habla de la Copa Mundial de Futbol, la conversación suele centrarse en el turismo o la proyección internacional que recibirá México como país anfitrión. Sin embargo, existe una dimensión igual de relevante que merece atención: el impacto que este tipo de eventos tiene sobre el mercado laboral y las oportunidades que abre para construir capacidades que permanezcan mucho después del silbatazo final. He observado señales claras de que la economía ya comenzó a moverse. En los últimos meses, las vacantes relacionadas con sectores estratégicos para la operación del evento deportivo han registrado crecimientos importantes, particularmente en actividades vinculadas con infraestructura, obra, logística, turismo, hotelería, entretenimiento y servicios. Lo interesante no es únicamente el aumento en la demanda de talento; lo verdaderamente relevante es entender qué ocurre después. Los grandes eventos internacionales suelen ser vistos como generadores de empleo temporal. Y, sí, en efecto, una parte de las contrataciones responde a necesidades específicas de corto plazo; sin embargo, reducir el análisis a esa dimensión sería perder de vista una oportunidad mucho más profunda. La experiencia internacional demuestra que cuando un país aprovecha correctamente estos momentos, la inversión en infraestructura, movilidad, servicios, digitalización, hospitalidad y conectividad puede generar efectos permanentes sobre la economía. En consecuencia, también puede impulsar nuevas necesidades de talento de manera sostenida. México tiene ante sí la posibilidad de convertir una demanda coyuntural en una plataforma de crecimiento laboral de largo plazo. La construcción de infraestructura deja activos que seguirán operando durante años; la profesionalización del sector turístico fortalece la competitividad de los destinos nacionales; la expansión de cadenas de suministro y operaciones logísticas genera nuevas posiciones especializadas; además, las actividades aparentemente temporales, como la organización de eventos o la atención al visitante, contribuyen a desarrollar habilidades transferibles que incrementan la empleabilidad de miles de personas. Desde esta perspectiva, el verdadero legado laboral del Mundial no debería medirse por la cantidad de empleos generados durante el torneo, sino por la capacidad de transformar esas oportunidades en trayectorias profesionales estables, formales y con posibilidades de desarrollo. Pero hay un segundo aprendizaje que las organizaciones no deberían pasar por alto. La llegada del Mundial también está evidenciando una transformación en las expectativas de los trabajadores, porque hoy valoran cada vez más aquellas organizaciones capaces de entender que la experiencia laboral va mucho más allá de la compensación económica. Recientemente observamos que una parte importante de los colaboradores considera que contar con esquemas de flexibilidad para disfrutar el torneo podría incrementar su motivación, compromiso e incluso su productividad. El mensaje es que las personas esperan entornos laborales que reconozcan sus intereses, sus contextos y las experiencias que forman parte de su vida cotidiana. Algunas organizaciones podrían interpretar esta conversación como un dilema entre productividad y flexibilidad, aunque en realidad, las empresas más competitivas han demostrado que se trata de conceptos complementarios. Permitir pausas para seguir eventos relevantes, habilitar espacios de convivencia o facilitar esquemas flexibles de trabajo no representa una concesión, representa una inversión en la experiencia del colaborador. En un mercado laboral donde atraer y retener talento se ha convertido en una prioridad estratégica, las empresas que entienden el valor del salario emocional están construyendo ventajas competitivas difíciles de replicar. La flexibilidad, la confianza, el bienestar y el sentido de pertenencia son factores que fortalecen el compromiso de los equipos y consolidan culturas organizacionales más sólidas. Por eso, este Mundial puede convertirse también en una prueba para los liderazgos empresariales y no nada más para evaluar su capacidad operativa frente a una coyuntura extraordinaria, sino para demostrar qué tan preparados están para responder a las nuevas expectativas del talento. Los eventos globales aceleran tendencias que ya existen y una de las más importantes es que el futuro del trabajo exige organizaciones capaces de combinar resultados de negocio con experiencias laborales más humanas. México tiene la oportunidad de aprovechar este momento para fortalecer dos de sus principales activos: su talento y su capacidad de generar empleo formal. Si logramos que las inversiones, las habilidades desarrolladas y las nuevas prácticas laborales trasciendan el torneo, entonces el verdadero triunfo no ocurrirá dentro de los estadios, ocurrirá en las empresas, en la economía y en el mercado laboral que construiremos durante los próximos años. _____ Nota del editor: Joseph Zumaeta es Country Manager de Redarbor México. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
El futuro del trabajo no se juega sólo en la tecnología sino, sobre todo, en la cultura
Hay una escena que empieza a repetirse en muchas organizaciones y que, sin embargo, todavía no terminamos de nombrar del todo. Personas entrando a reuniones con documentos impecables que nadie leyó completos, presentaciones perfectas, resúmenes ejecutivos que sintetizan conversaciones que apenas ocurrieron unas horas antes, ideas razonables y correos bien escritos. Estrategias suficientemente convincentes. Todo correcto, rápido y, a veces, un poco parecido. La inteligencia artificial (IA) aparece justo en medio de esa cultura. No llega a transformar un entorno pausado o reflexivo. Entra en compañías que llevan años acostumbrándose a operar cada vez más rápido y saturadas de estímulos. Lo que cambia ahora es la escala. La velocidad deja de ser una capacidad excepcional y empieza a convertirse en el ambiente completo de trabajo. Y ahí empieza a aparecer una tensión mucho más profunda que la tecnológica. La IA acelera enormemente la capacidad de ejecución, pero no reemplaza la capacidad de interpretar la realidad. No entiende matices culturales, no reconoce tensiones internas, no distingue cuándo una idea tiene sentido para una organización y cuándo simplemente suena razonable sobre el papel. Y eso obliga a replantear muchas dinámicas que durante años parecían funcionar dentro de las compañías. El liderazgo es tan solo un ejemplo. Durante mucho tiempo, liderar estuvo asociado a tener respuestas, saber más, acumular experiencia, información o capacidad de análisis. Había cierta tranquilidad en esa lógica jerárquica. Alguien de arriba debía saber qué hacer. Hoy esa estructura empieza a moverse, no porque la experiencia deje de importar, sino porque el acceso al conocimiento cambió radicalmente. Cualquiera puede llegar a una reunión con datos, análisis o argumentos razonablemente sólidos construidos con ayuda de IA. Y eso, más allá de la productividad, altera la relación entre autoridad y conocimiento. Tal vez por eso empiezan a volverse más valiosos otro tipo de liderazgos. Personas capaces de interpretar contexto cuando todo parece urgente al mismo tiempo, perfiles que ayudan a enfocar, conectar perspectivas distintas e introducir pausa en entornos donde todo empuja hacia la reacción inmediata. Hay algo que la IA todavía no resuelve especialmente bien: entender qué merece realmente la energía humana. Y esa probablemente sea una de las discusiones culturales más relevantes que las compañías van a enfrentar en los próximos años. No se trata de qué puede automatizarse, eso en mayor o menor medida terminará ocurriendo, la pregunta más difícil será otra: ¿qué vale la pena mantener humano? Después de todo, las cosas más valiosas dentro de una organización rara vez nacen desde la optimización. Las buenas relaciones no siempre son eficientes. La creatividad rara vez es lineal. Las conversaciones largas que aparentemente no llegan a ningún lado y de pronto destraban una idea importante. Las pausas y la contradicciones. El tiempo improductivo que muchas veces termina produciendo mejores decisiones que la hiperactividad permanente. Incluso ciertas relaciones laborales que no nacen desde la optimización sino desde algo bastante más desordenado que es la confianza . Y ahí aparece otra tensión interesante. Muchas compañías están intentando introducir IA desde la vigilancia. Controlando usos, restringiendo comportamientos o construyendo miedo alrededor del error, como si el desafío fuera mantener el orden en medio de una tecnología nueva. El problema es que ninguna transformación cultural funciona desde la sospecha. Experimentar implica equivocarse, probar formas distintas de trabajar, hacer preguntas torpes, descubrir límites (o fijarlos), volver a empezar. Y eso requiere entornos donde las personas no sientan que cada error las vuelve reemplazables. Quizá por eso la conversación sobre IA dentro de las organizaciones termina siendo mucho menos tecnológica de lo que parece. En el fondo, lo que se está empezando a discutir es qué tipo de culturas queremos construir cuando producir deja de ser difícil. Qué lugar le damos todavía a la intuición, a la sensibilidad, a la curiosidad o a las conversaciones humanas que no necesariamente buscan eficiencia inmediata. Porque, desde mi perspectiva, si algo empieza a quedar claro es que el verdadero riesgo no es que las personas trabajen menos que las máquinas, o que sean reemplazadas por las mismas sino que, como personas, terminemos trabajando exactamente igual que ellas. ____ Nota del editor: David González Natal es Socio y Director General LATAM Norte en LLYC. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
¿Y si el mejor talento no se parece a nosotros?
Existe una idea muy conocida en reclutamiento llamada “ airport test ”. Cuando una persona termina una entrevista, quien la evalúa se pregunta algo en apariencia sencillo: ¿podría pasar varias horas con ella en un aeropuerto? La lógica detrás de esta pregunta es comprensible. En las firmas de servicios profesionales (despachos de abogados, consultoras, bancos de inversión o firmas de asesoría financiera), trabajamos durante años con las mismas personas. Compartimos jornadas largas, negociaciones complejas y momentos de gran presión. Es natural buscar afinidades. Sin embargo, vale la pena hacernos otra pregunta: ¿qué pasa cuando esa búsqueda de afinidad se convierte en un sesgo? Durante décadas, muchos de estos sectores crecieron bajo una lógica de continuidad. Se buscaba incorporar personas que se parecieran a quienes ya estaban ahí. Que hubieran estudiado en las mismas universidades, compartieran códigos culturales similares, hablaran de cierta manera o encajaran con una imagen determinada de éxito profesional. El objetivo era generar confianza, tanto dentro de la organización como frente a los clientes. Sin embargo, el resultado fue que muchas firmas terminaron pareciéndose demasiado a sí mismas, sin la posibilidad de atraer otros tipos de talento. Por eso, cada vez se habla más de la diferencia entre el “ culture fit ” y el “ culture add ”. Mientras el primero busca personas que encajen en la cultura existente, el segundo invita a incorporar perfiles que puedan enriquecerla, cuestionarla y ayudarla a evolucionar. La diversidad y la inclusión forman parte de esa conversación, aunque no significan lo mismo. La diversidad consiste en sumar personas con experiencias, trayectorias e identidades distintas. La inclusión implica que esas personas tengan una oportunidad real de participar, desarrollarse y ejercer influencia. Dado lo anterior, una organización puede ser diversa sin ser verdaderamente inclusiva. En el sector legal, este sigue siendo un reto estructural que dista de estar resuelto, si bien se están haciendo esfuerzos para atenderlos. Cuando inicié mi carrera, era poco común encontrar mujeres en posiciones de liderazgo dentro de los despachos. Había aún menos referentes de mujeres que combinaran la maternidad con una carrera exitosa y en ascenso dentro de la práctica privada. Los avances desde entonces son evidentes y merecen ser reconocidos. Hoy existe una mayor presencia femenina, una conversación más abierta sobre diversidad y una creciente conciencia sobre la necesidad de construir espacios más incluyentes para las personas LGBTQ+. Pero el trabajo está lejos de terminar. La transformación es especialmente relevante porque las firmas de servicios profesionales viven de sus personas. Su principal activo no son fábricas, tecnología o infraestructura: son el talento, sus ideas y su capacidad de generar confianza. Y en un entorno cada vez más complejo, esa confianza ya no depende de parecerse al cliente, sino de entenderlo mejor, por lo que contar con personas de contextos tan diversos como sea posible genera un valor agregado en las soluciones que se presentan a los clientes. No es casualidad que cada vez más organizaciones pregunten por la composición de los equipos que les prestarán servicios y que deberán proponer soluciones complejas en su beneficio. Los clientes también están cambiando y esperan que sus asesores reflejen mejor los valores de diversidad e inclusión del mundo en el que operan. Además, algunas firmas más importantes del sector legal mexicano atraviesan o están por atravesar procesos de transición generacional en sus liderazgos. Esto representa una oportunidad única para preguntarse qué tipo de organización quieren ser en el futuro, y qué valor agregado pueden brindar con equipos diversos y con una cultura inclusiva capaz de entender mejor distintos escenarios. Tras el mes de junio, en el que se conmemora el Orgullo, vale la pena recordar que la diversidad no consiste únicamente en abrir la puerta. Consiste en reconocer que ninguna cultura organizacional es perfecta y que las diferencias no son una amenaza para su identidad, sino una oportunidad para fortalecerla. Quizá la pregunta relevante ya no sea si nos gustaría pasar tiempo con alguien en un aeropuerto. Quizá deberíamos preguntarnos qué perspectivas, experiencias e ideas perderíamos si decidiéramos no invitarlo al viaje. ____ Nota del editor: Priscila Adalid-Melgar es asociada de Pérez-Llorca. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
El Escudo de las Américas y la oportunidad económica para México
Cuando se habla de seguridad hemisférica, la conversación suele centrarse en amenazas visibles como el crimen organizado, el narcotráfico, la migración irregular o los ciberataques. Sin embargo, existe otra dimensión que merece mayor atención: la seguridad también es un factor económico. Para México, esa realidad podría convertir al Escudo de las Américas en una iniciativa con implicaciones que trascienden la cooperación en materia de defensa y seguridad. Las economías modernas dependen cada vez más de la estabilidad. Las empresas toman decisiones de inversión considerando no solo los costos laborales o la ubicación geográfica, sino también la confiabilidad de la infraestructura, la resiliencia de las cadenas de suministro y la capacidad de los países para responder a riesgos complejos. En un contexto de tensiones geopolíticas y cambios en el comercio internacional, el Banco Mundial ha destacado la importancia de fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro como un componente clave para el crecimiento y la competitividad de las economías. México ocupa una posición privilegiada dentro de esta transformación. Su integración con América del Norte, su capacidad manufacturera y su cercanía con el mercado estadounidense lo han convertido en uno de los principales beneficiarios de la reconfiguración de las cadenas globales de suministro. La tendencia hacia el nearshoring ofrece una oportunidad para atraer nuevas inversiones, fortalecer la producción industrial y consolidar al país como un socio estratégico dentro de la región. No obstante, aprovechar plenamente ese potencial exige algo más que ventajas geográficas. También requiere condiciones que permitan a las empresas operar con certidumbre. La protección de la infraestructura estratégica, la seguridad de los corredores logísticos, la confiabilidad del suministro energético y la coordinación frente a amenazas transnacionales son hoy factores que influyen directamente en la competitividad económica. En este contexto, iniciativas como el Escudo de las Américas pueden contribuir a crear un entorno más favorable para el comercio y la inversión. Más allá de sus objetivos en materia de seguridad, una mayor coordinación regional, un mejor intercambio de información y la protección de activos estratégicos pueden reforzar la confianza de quienes toman decisiones de inversión de largo plazo. La evolución reciente de las cadenas de suministro demuestra por qué este enfoque resulta relevante. La pandemia y las sucesivas disrupciones logísticas evidenciaron que la eficiencia por sí sola ya no es suficiente. Hoy las empresas valoran tanto la resiliencia y la previsibilidad como la reducción de costos. En consecuencia, muchas compañías privilegian mercados capaces de ofrecer estabilidad institucional y cooperación regional. Para México, esta tendencia representa una oportunidad significativa. Sectores como la manufactura avanzada, la industria automotriz, la producción de componentes tecnológicos y la logística regional dependen de cadenas de suministro seguras y eficientes. Del mismo modo, la protección de puertos, carreteras, ferrocarriles, sistemas energéticos y redes digitales se ha convertido en un elemento indispensable para sostener la competitividad y atraer nuevos proyectos de inversión. Ninguna iniciativa regional resolverá por sí sola los desafíos que enfrenta el hemisferio. Será indispensable mantener una cooperación sostenida, fortalecer la confianza entre los países y preservar el compromiso con objetivos comunes. Sin embargo, reconocer que la seguridad y el desarrollo económico forman parte de una misma ecuación constituye un avance importante. Durante demasiado tiempo, la seguridad y la economía se analizaron como asuntos independientes. Hoy resulta evidente que las regiones más estables atraen mayores inversiones, que las cadenas de suministro más resilientes favorecen el crecimiento y que una infraestructura protegida fortalece la competitividad. La cooperación regional, cuando se traduce en mayor previsibilidad para empresas e inversionistas, puede generar beneficios que trascienden las fronteras nacionales. Para México, el Escudo de las Américas representa una oportunidad para participar en una conversación más amplia sobre el futuro económico del continente. Más allá de los desafíos inmediatos en materia de seguridad, la iniciativa puede contribuir a fortalecer las condiciones que favorecen la inversión, la integración regional y el crecimiento sostenible. En una economía global cada vez más competitiva, la capacidad de combinar estabilidad, infraestructura confiable y cooperación regional podría convertirse en una de las principales ventajas estratégicas para México y para el conjunto del hemisferio. ____ Nota del editor: Duggan Flanakin es analista de políticas públicas en CFACT (Committee for a Constructive Tomorrow). Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Del chip al data center: México exporta el boom de la IA, pero el mayor valor de la cadena sigue fuera
El auge de la inteligencia artificial ( IA ) y la construcción acelerada de centros de datos en Estados Unidos convirtieron a México en un eslabón clave de una de las cadenas industriales con mayor crecimiento en el mundo. La demanda por servidores y equipos de cómputo disparó la producción nacional y llevó las exportaciones del sector a niveles sin precedentes. En 2025, México exportó equipo de cómputo por 85,416 millones de dólares, un crecimiento anual de 144.8% que elevó la participación del sector dentro de las exportaciones nacionales de 6% a 12.85%. El impulso continuó en 2026: tan solo en el primer trimestre, las ventas al exterior ya superaban todo lo exportado durante 2024. Pero detrás de ese desempeño hay una estructura que revela tanto su fortaleza como su principal debilidad. El boom de la IA pasa por México Mucha exportación, poco valor agregado Taiwán: 44.1% China: 10.4% Malasia: 9.8% Corea del Sur: 8.5% Vietnam: 8.4% Tailandia: 5.7% Un análisis de Banco Base encontró que existe una correlación de 0.97 entre las importaciones de componentes clave y las exportaciones mexicanas de unidades de procesamiento, el principal producto que el país vende a Estados Unidos. En términos prácticos, esto significa que cada incremento en la compra de chips, memorias y otros componentes importados coincide casi perfectamente con un aumento en las exportaciones mexicanas, lo que apunta a un modelo de integración y ensamble más que de desarrollo tecnológico propio. «La relación entre los flujos de importación de insumos y las exportaciones de equipo de cómputo no es solo estructural: es cuantificable y estrecha», señala el estudio. La inversión privada en infraestructura de centros de datos en Estados Unidos alcanzó 102,203 millones de dólares en 2025, un crecimiento anual de 29.76%, impulsada por la expansión de la IA generativa, el cómputo en la nube y la demanda de capacidad para procesar información. Esa inversión disparó la demanda por las unidades de procesamiento que México exporta bajo la subpartida 8471.50, la cual concentra 82.14% del valor exportado del sector. Además, mientras los equipos mexicanos enfrentaron un arancel promedio de apenas 0.18% para entrar al mercado estadounidense, productos equivalentes provenientes de China pagaron 30.28%, favoreciendo la relocalización de compras hacia México. Sin embargo, el liderazgo fue temporal. Entre febrero de 2024 y mayo de 2025 México se convirtió en el principal proveedor de equipo de cómputo para Estados Unidos, pero para marzo de 2026 Taiwán había recuperado el primer lugar, con 40.81% de participación frente al 30.49% de México. Aunque México exporta equipos terminados, buena parte del contenido tecnológico proviene del extranjero. Los tres principales grupos de insumos —partes y accesorios, procesadores y memorias— representan 91.2% del valor importado por la industria. A nivel agregado, los principales proveedores son: El patrón acerca al sector al modelo de maquila donde México importa componentes de alto valor, integra las unidades de procesamiento y las exporta principalmente a Estados Unidos, destino del 94.8% de las ventas de la subpartida 8471.50. Falta inversión para mantener el crecimiento exportador La OCDE, la Semiconductor Industry Association (SIA), BCG, McKinsey y el Center for Strategic and International Studies (CSIS) coinciden en que la cadena global de los semiconductores está altamente fragmentada y especializada . Estados Unidos domina el diseño y la propiedad intelectual; Taiwán y Corea del Sur concentran la fabricación avanzada; Países Bajos, Japón y Estados Unidos producen la maquinaria crítica, mientras que el sudeste asiático participa ampliamente en el ensamble, prueba y empaquetado. México, en cambio, se ubica principalmente en la integración final de equipos destinados al mercado estadounidense. Durante prácticamente todo 2025, las plantas mexicanas de fabricación de computadoras operaron por encima de 95% de utilización de capacidad instalada, alcanzando 99.5% en octubre y cerrando diciembre en 99.4%, frente a un promedio manufacturero nacional de 81%. En otras palabras, sin nuevas inversiones en activos productivos será difícil sostener el ritmo de expansión exportadora . Sin embargo, la inversión extranjera directa aún luce reducida frente al tamaño del negocio. Mientras las exportaciones sumaron 85,416 millones de dólares en 2025, la IED del subsector alcanzó apenas 177 millones, una cifra muy inferior a los 6,613 millones captados por la industria automotriz ese mismo año. Los data centers todavía no son un negocio de Real Estate en México México necesita energía para poderlo lograrlo. El data center es un edificio mucho más complejo; cambia con la tecnología, la inversión es alta y no es una caja de zapatos como una nave industrial… Hay demanda, pero no es tan fácil. El acceso a la energía y poder construir uno se está complicando a nivel mundial La captura de valor tampoco ocurre únicamente en la manufactura. En Estados Unidos, el crecimiento de la IA impulsó una nueva generación de REITs (Real Estate Investment Trusts) especializados en data centers, como Equinix, Digital Realty e Iron Mountain, que se han beneficiado del aumento en la demanda por infraestructura digital. En México, ese vehículo aún luce lejano. Durante el foro Conecta FIBRA , especialistas señalaron que el país enfrenta barreras de escala, liquidez, acceso a energía, permisos y profundidad del mercado para desarrollar una FIBRA especializada en centros de datos. Mientras en Estados Unidos los data centers ya constituyen una categoría consolidada dentro de los REITs, el mercado mexicano todavía se encuentra en una etapa incipiente. Y agregó que «México tiene mucho espacio para crecer ahí… hay una cadena muy grande de valor, desde un chip hasta el CPU, donde México tiene una participación pequeña, pero puede crecer». ]]>
El contrabando mantiene abiertos los canales de chips de IA entre EU y China
La carrera de la inteligencia artificial entre China y Estados Unidos es uno de los temas críticos en la geopolítica internacional. Para evitar el avance del gigante asiático, EU ejecutó controles a la exportación de chips que hasta el momento no se han cumplido cabalmente, debido al contrabando de estos componentes, un problema de más de 2,500 millones de dólares en el que ya están implicadas las autoridades de ambas naciones. Aunque desde octubre de 2022, Estados Unidos implementó medidas para restringir la venta de chips de IA bajo el argumento de preocupaciones de seguridad nacional por su posible uso en programas militares, China sigue teniendo acceso a dichos componentes por medio del mercado negro. En marzo de este año, uno de los cofundadores de Supermicro, Yih-Shyan “Wally” Liaw, fue acusado por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos junto a otros dos empleados de la empresa de contrabandear servidores de IA de Nvidia por valor de 2,500 millones a clientes chinos, lo que representa el caso más grande relacionado con exportaciones de chips de IA que Estados Unidos ha investigado. Supermicro es una de las mayores empresas que se encargan de ensamblar servidores de IA a nivel global, compite directamente con otras firmas de escala mundial, como Foxconn, y su relevancia es tal que representa aproximadamente el 9% de todos los ingresos de Nvidia. Su participación resulta relevante porque, según la demanda del DOJ, la red operó entre 2024 y 2025 mediante empresas fantasma en el sudeste asiático, que ensamblaban los servidores en Estados Unidos, posteriormente se enviaban a Taiwán y finalmente se reempaquetaban antes de llegar a compradores en China continental. A raíz del caso, en mayo pasado el ministerio público taiwanés anunció que estaba investigando el presunto envío de servidores de IA «de alta gama» con chips de Nvidia a China, Macao y Hong Kong, en violación de los controles de exportación de Estados Unidos, mientras que Huang Sheng, fiscal jefe de Keelung, informó que hay nueve personas investigadas por falsificar documentos. Una carrera que China quiere ganar con hardware estadounidense De acuerdo con Erich Grunewald y Tim Fist, investigadores del Centro para una Nueva Seguridad Estadounidense (CNAS), la explicación detrás del contrabando de chips de IA estadounidenses es su rendimiento, su mayor disponibilidad y su ecosistema de software más maduro en comparación con los chips legalmente disponibles para los laboratorios de IA chinos. Hasta la fecha, según datos que diferentes empresas tecnológicas chinas han publicado, de los 22 modelos notables que se habían desarrollado exclusivamente en la República Popular China para 2025, solo dos se entrenaron con chips chinos. En términos de impacto, el CNAS estima que China introdujo de contrabando 140,000 chips de IA en 2024, por lo que para este año el Institute for Progress (IFP), un centro de estudios independiente y no partidista centrado en políticas de innovación de EU, supone que China contrabandea en 2026 el 4% de los chips que los fabricantes de chips estadounidenses planeaba producir, una cifra equivalente a 276,000 unidades de chips. “Si se prohibieran todas las exportaciones de chips de IA estadounidenses a China en 2026, sin contrabando”, señala Georgia Adamson, investigadora del IFP, Estados Unidos obtendría 31 veces más capacidad de procesamiento de IA que China”. A nivel financiero, estos componentes también se han visto afectados, pues su presencia en el mercado negro representó una duplicación de precios en los últimos meses, de acuerdo con un reporte del Financial Times. El servidor DGX B300 con ocho unidades de procesamiento gráfico (GPU) de Nvidia, por ejemplo, actualmente se cotiza en unos 400,000 dólares en Estados Unidos y otros mercados donde se permite su venta. Sin embargo, su costo se ha elevado a más de 1.1 millones de dólares en China. Ante este escenario, Jensen Huang, CEO de Nvidia, declaró que intentar construir centros de datos con chips de contrabando es “un callejón sin salida”, pues de esa forma la empresa no tiene la capacidad de brindar ningún tipo de soporte ni servicio de reparación para dicho producto. Asimismo, resaltó que este tipo de centros de datos requieren sistemas integrados a una red de software específica, por lo que sin soporte oficial no tienen acceso a todas las herramientas necesarias para sacar provecho de la IA. No obstante, el ejecutivo también mantiene la esperanza de volver al mercado chino, pues señala que se trata de un territorio que podría representar un potencial de 200,000 millones de dólares para la próxima generación de GPU de IA, Vera Rubin. «El H200 ha sido autorizado para su distribución en China”, dijo en su visita a Taiwán a inicios de junio pasado. “Sería fantástico poder atender ese mercado. El mercado chino es muy importante. Es muy grande, por supuesto». ]]>
Jordan Pickford, el portero al que más goles le ha anotado Raúl Jiménez
El partido entre México e Inglaterra de octavos de final tiene diferentes ingredientes, y a ello se suma que Raúl Jiménez enfrentará a uno de sus “clientes” predilectos . El delantero que más partidos ha iniciado como titular en la presente Copa Mundial de la FIFA se enfrentará a Jordan Pickford , arquero al que más goles le ha anotado como profesional. ¿Cuántos goles le ha anotado Raúl Jiménez a Jordan Pickford? Jordan Pickford es el arquero al que más goles le ha anotado Raúl Jiménez, con un total de seis anotaciones en doce enfrentamientos directos. Todos los goles han sido en Premier League y, curiosamente, todos han sido en contra del Everton . La historia comenzó en 2018, cuando Raúl Jiménez anotó un gol en el empate entre el Wolverhampton y el Everton en el Estadio Molineaux. Meses despúes, el mexicano se hizo presente de nuevo en el marcador cuando anotó en la victoria de 3-1 de los Wolves en Goodison Park. En 2019, Jiménez sumó un tanto más en el triunfo 3-2 de los Wolves; para 2020 llegó un gol más en la victoria 3-0 sobre el Everton. En 2021, Jiménez anotó un gol más al Everton de Pickford, todavía como futbolista de los Wolves. Finalmente, el gol más reciente llegó en mayo de 2025, cuando Raúl anotó el gol del descuento en la derrota de 3-1 ante el Everton. ¿Cómo han sido los goles de Raúl Jiménez a Jordan Pickford? Raúl Jiménez, quien regresa al Wolverhampton este año, ha anotado sus goles contra Pickford utilizando la cabeza, con remates dentro del área y también de penal. Estas estadísticas posicionan a Raúl Jiménez como uno de los delanteros más experimentados contra el arquero británico. Curiosamente, el Everton no es el equipo al que más goles le ha anotado Raúl Jiménez, pues ese es el West Ham , con siete, aunque lo hizo con dos porteros diferentes: cinco contra Lukasz Fabianski y dos contra Alphonse Areola. ¿Cuándo jugará México contra Inglaterra? El nuevo capítulo de la rivalidad entre Raúl Jiménez y Jordan Pickford se escribirá el próximo domingo 5 de julio, cuando México se enfrente a Inglaterra en la cancha del Estadio Ciudad de México, mejor conocido como Estadio Azteca. La cita será a las 18:00 horas, tiempo del centro de México, y se trata además del último partido de la fiesta mundialista en territorio mexicano, pues independientemente del resultado, el resto del torneo se jugará en Estados Unidos. ]]>
StubHub, la plataforma en el centro de la polémica por los boletos del Mundial 2026
La plataforma StubHub se convirtió en uno de los nombres más comentados durante el Mundial de 2026 después de que diversos aficionados reportaran la cancelación de boletos adquiridos para algunos partidos del torneo. Esta semana, las quejas llegaron hasta un tribunal federal de Nueva York , en el que Julia Reeker Moghal y Reuben Renteria presentaron una demanda debido a que compraron entradas para la fase de grupos solo para descubrir que “no existían, fueron revocadas sin previo aviso o habían sido borradas”. ¿Qué es StubHub y para qué sirve? ¿Cómo garantizan que las entradas no sean fraude? StubHub aseguró que varios de estos casos estuvieron relacionados con el sistema de distribución implementado por la FIFA y reiteró que cuenta con una garantía para proteger a los compradores. A pesar de estar envuelto en esta polémica que podría involucrar millones de dólares, StubHub ha servido a múltiples personas para conseguir boletos de conciertos, espectáculos y eventos deportivos. Muchos usuarios aún desconocen cómo funciona la plataforma y quién es su propietario. StubHub es una plataforma digital especializada en la compra y venta de boletos para eventos en vivo, a diferencia de las boleteras oficiales, como Ticketmaster , que venden las entradas directamente al público, StubHub opera como un mercado secundario. En su sitio web las personas que ya adquirieron boletos pueden ponerlos nuevamente a la venta para que otros usuarios los compren. De acuerdo con la propia compañía, la plataforma permite encontrar entradas para conciertos, eventos deportivos, obras de teatro, festivales y espectáculos en decenas de países. Además del sitio web, cuenta con una aplicación móvil desde la que los usuarios pueden buscar eventos, comprar boletos, administrar sus órdenes o vender entradas que ya no utilizarán. StubHub señala que actualmente ofrece acceso a más de 10 millones de eventos en todo el mundo y que, en promedio, cada 1.3 segundos se vende un boleto a través de alguna de sus plataformas. Ese alcance la ha convertido en una de las empresas más importantes del mercado global de reventa de boletos. StubHub, en esencia, funciona como un intermediario entre vendedores y compradores . Cuando una persona adquiere una entrada mediante la plataforma, el boleto proviene de otro usuario que previamente lo había comprado y decidió revenderlo. Por ello, el precio puede ser mayor o menor al valor original, dependiendo de la oferta, la demanda y la cercanía del evento. ¿Quién es el dueño de StubHub? Así ha cambiado la empresa De acuerdo a la página oficial de StubHub, su sistema se basa en una combinación de reglas, tecnología antifraude, obligaciones contractuales y sanciones para los vendedores. Sin embargo, no hay una verificación manual de cada una de las entradas que se ponen en venta. Estos son los mecanismos que reconoce oficialmente: – El vendedor declara que posee un boleto válido y asume responsabilidad legal, en caso de que no lo haga puede enfrentar sanciones. – StubHub utiliza un sistema automatizado contra el fraude, llamado Seller Fraud Engine , la cual analiza cada anuncio antes de que aparezca en la plataforma para detectar riesgos o comportamientos sospechosos. – Prohíbe que se vendan boletos que el vendedor aún no pose. – Si el vendedor incumple, la protección es para el comprador. Actualmente, la aplicación de reventa de boletos forma parte de StubHub Holdings, Inc., compañía que opera dos de las principales plataformas de reventa de boletos del mundo, StubHub, enfocada principalmente en Norteamérica, y Viagogo, que es a nivel internacional. StubHub explica que las operaciones internacionales pasaron a funcionar como una empresa independiente en 2021, luego de una investigación realizada por la Competition and Markets Authority (CMA) del Reino Unido. Desde entonces, StubHub International pertenece al fondo de inversión estadounidense Digital Fuel Capital, con sede en Boston. Fundada en el año 2000, fue adquirida por eBay en 2007 y posteriormente cambió nuevamente de manos hasta conformar la estructura empresarial que mantiene actualmente. Los otros escándalos de StubHub Aunque las cancelaciones de boletos durante el Mundial de 2026 pusieron en duda a la plataforma StubHub, está no es la primera vez que la plataforma enfrenta controversias relacionadas a la venta de entradas. En 2025, fiscales de Nueva York acusaron a dos personas de formar parte de un esquema para robar cerca de 900 boletos, principalmente del Eras Tour de Taylor Swift. La investigación señaló que los implicados obtuvieron acceso indebido a enlaces de entrega de entradas y posteriormente revendieron los boletos a través de StubHub, obteniendo alrededor de 635 mil dólares. Ese mismo año, StubHub también fue objeto de una demanda presentada por el fiscal general de Washington D. C., quien acusó a la compañía de utilizar una práctica conocida como «drip pricing» o «precios por goteo», lo que implicaba que anunciaban un precio atractivo para los boletos, pero agregaba cargos obligatorios hasta el final del proceso de compra, lo que impedía a los consumidores conocer el costo real desde el principio de la operación. ]]>
Efecto ‘¿Y si sí?’ provocará mayor consumo en los hogares
El avance de México a la fase de eliminatorias en el Mundial de futbol, que se ha popularizado con la expresión ‘¿Y si sí? , provocará un mayor gasto de los hogares . El área de análisis económico de Banamex estima que el Mundial abonará con 0.1 puntos porcentuales al PIB este año , especialmente en las tres ciudades sede donde se realizan los partidos. Este aporte al PIB representará 35,000 millones de pesos . En la estimación del efecto positivo sobre el PIB, estamos viendo riesgos al alza considerando la euforia que está causando la Selección y sus buenos resultados El efecto se verá especialmente en las tres ciudades sede donde se han realizado los partidos, pero será en Ciudad de México donde permeará este efecto , ya que es, de las tres sedes, la ciudad con mayor conectividad para los viajes . El banco calcula que el tamaño de la economía del futbol representa el 0.2% del PIB. El banco destacó que en los preparativos para el Mundial, las ventas al menudeo en la Ciudad de México fueron las más altas en los primeros meses del año. Aunque la euforia por el avance de la Selección ocurra, también se espera que una vez terminado el Mundial este dinamismo del gasto se detenga y los mexicanos viren hacia el ahorro . Pero la buena noticia es que mientras México avance en la justa mundialista, el sector turismo puede beneficiarse de la publicidad. “En el largo plazo, entre más países conozcan de México y más personas estén aquí de vacaciones, se puede hacer un poco de mayor publicidad y eso puede traer mayor crecimiento por turismo”, dijo Paulina Anciola, subdirectora de Estudios Económicos del banco. Con motivos de este aumento en el consumo se espera un repunte en la inflación a partir de la primera quincena de junio ; este dato se dará a conocer el próximo jueves . Del otro lado de la moneda, como efecto negativo para la economía está el ausentismo laboral derivado de los festejos . Un ejemplo es lo que sucedió en Los Ángeles, donde las personas dejaron de ir a trabajar. «Particularmente para el Mundial sí hay altibajos o hay contrapesos que no permiten medir de manera más clara este posible crecimiento», dijo Guillermina Rodríguez, vicepresidenta de Estudios Económicos del banco. Inglaterra es el próximo rival de México en la Copa Mundial de la FIFA 2026. El partido corresponde a la etapa de Octavos de Final y se realizará el domingo 5 de julio en el Estadio Ciudad de México. ]]>
México registra un semestre histórico en venta de autos, impulsado por fabricantes asiáticos
Las ventas de autos nuevos en México están alcanzando máximos históricos . Este primer semestre del año se comercializaron 754,394 unidades, lo que significó un incremento de 5.3% frente al mismo periodo del año pasado, así como la cifra más alta registrada por el Inegi. El dinamismo del mercado sorprende a organismos como la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), que el año pasado anticipaba un mercado con un menor ritmo de crecimiento para este año. La perspectiva era que el mercado crecería igual que la economía mexicana, en un orden de entre 1 y 1.5%. Las automotrices ganadoras Jetour-Soueast Geely Pero los datos relevados este jueves demuestran que el mercado va a contracorriente a lo que se esperaba , ya que las cifras registradas hasta este primer semestre quedaron por encima incluso de 2017. En el primer semestre de ese año se comercializaron 745,004 unidades, es decir, que la cifra actual quedó 1.3% por arriba. Tan solo en el mes de julio se comercializaron 126,778 vehículos, lo que significó un incremento de 7.6% frente al mismo mes del año pasado. Con estas cifras, el dato mensual quedó por encima de la expectativa de la AMDA para el mes, cuando había pronosticado 115,158 unidades comercializadas, de tal manera que la cifra real fue 9.2% mayor a la previsión del organismo. De mantenerse el ritmo de crecimiento observado en los primeros meses del año, 2026 podría convertirse en el nuevo año récord para la industria automotriz en México. Actualmente, la mejor marca histórica de ventas corresponde a 2016, cuando se comercializaron 1, 603,672 vehículos ligeros. En cuanto a participación de mercado, las automotrices se mantienen en las posiciones habituales, con Nissan liderando al acumular el 16.8% de participación, seguida de General Motors con 12.9% y Volkswagen con 11.0%. Aunque el mercado crece a un ritmo sin precedentes, lo que ha llevado a incrementos de hasta tres dígitos en el caso de algunas compañías, otras automotrices enfrentan un escenario completamente diferente con caídas pronunciadas de hasta 68% para algunas marcas de volumen. Jetour es una de las marcas chinas que llegaron a México en los últimos años. Aunque sus primeros pasos en el país los dio de la mano de un importador, en 2025 cambió de estrategia al establecer una subsidiaria en México y al incluir Soueast como una de sus marcas. En lo que va del año comercializó 3,039 vehículos, lo que significó un avance de 447.6%. De enero a junio de este año Geely, que anunció su llegada a México a finales de 2023, comercializó 23,121 vehículos en el país, lo que representó un incremento de 230.5%, siendo este el segundo avance más pronunciado en los datos de Inegi revelados este jueves. Changan Subaru MG Motor Las automotrices con números a la baja Motornation Volvo Suzuki A lo largo del primer semestre del año, Changan comercializó 11,325 unidades, lo que significó un incremento de 56.8% frente al mismo periodo de 2025. La automotriz llegó a México en 2023 con Motornation como importador, pero en 2023 anunció un cambio de rumbo al establecer una subsidiaria directa de casa matriz en el país. Subaru, marca japonesa con trayectoria en México desde 2006, registró el cuarto incremento más amplio en ventas este primer semestre. De enero a junio, la firma comercializó 2,282 vehículos lo que representó un avance de 25.4% de acuerdo con datos de Inegi. Este primer semestre del año MG Motor vendió 27,800 vehículos, lo que significó un incremento de 19.6% . MG fue la primera marca china en establecer una subsidiaria directa de casa matriz en México a mediados de 2020 y desde ahí, las demás continuaron con estrategias similares. De enero a junio Motornation vendió 1,418 vehículos, lo que representó un retroceso de 68.8% . Motornation comenzó operaciones en 2016, viendo en la importación y comercialización de vehículos chinos los cimientos de sus negocios. Volvo, marca de origen sueco pero hoy en manos del gigante chino Geely, comercializó 1,773 unidades este primer semestre del año, lo que significó una disminución de 43.3%, de acuerdo con datos de Inegi. A lo largo de este primer semestre del año, Suzuki vendió 1,773 vehículos, lo que significó una disminución de 16.3% , de acuerdo con datos de Inegi. ]]>