Los nombres de usuario de WhatsApp desatan alertas por fraude y suplantación
WhatsApp lanzó el 29 de junio de 2026 las reservaciones de nombres de usuario , una función que permitirá a sus más de 3,000 millones de usuarios comunicarse sin compartir su número telefónico. Lo que la compañía presentó como su siguiente gran actualización de privacidad, sin embargo, desató una conversación sobre si ésta podría traer consigo lo contrario e incitar a fraudes cibernéticos. Apenas dos días después del lanzamiento, el gobierno de India, el mercado más grande para la app de mensajería, exigió a la empresa pausar el lanzamiento en ese país por temor a que la función facilite fraudes, phishing y suplantación de identidad. La advertencia más allá de India El Ministerio de Electrónica y Tecnología de la Información (MeitY, por sus siglas en inglés) envió un aviso formal a Meta el 1 de julio, exigiendo explicar por qué no debería iniciarse una acción regulatoria bajo la ley de Tecnología de la Información del país y ordenándole no lanzar la función hasta que concluyan las consultas con el gobierno. Según el aviso, citado por medios especializados como MediaNama y The Register, la función «puede aumentar de manera material la incidencia de fraude en línea, phishing, estafas de ‘arresto digital’ y ataques de suplantación», al permitir que actores maliciosos contacten a los usuarios sin exponer su número. El ministerio también advirtió que nombres de usuario que se asemejen a los de individuos, autoridades públicas, instituciones financieras o agencias de gobierno podrían facilitar la suplantación de identidad. Pruebas de medios internacionales encontraron, durante la ventana de prueba, nombres de usuario disponibles para reservar que imitaban al primer ministro Narendra Modi, actores de Bollywood y al Banco de la Reserva de India. Gabriel Zurdo, fundador y director general de BTR Consulting, describe el problema de la ciberseguridad como un «triángulo»: la pulsión tecnológica del usuario (que consume servicios digitales sin que nadie lo obligue), la falta de políticas públicas articuladas y la autonomía de las plataformas que, afirma, toman decisiones sobre la vida digital de las personas priorizando sus objetivos de negocio. En ese contexto, el especialista cita la incorporación de nombres de usuario en WhatsApp como un ejemplo del tercer vértice del triángulo. Advierte que la función podría abrir una nueva ventana para la suplantación de identidad si un tercero registra antes el identificador que normalmente asociarían con otra persona. «¿Tenés en mente el problema que va a haber a futuro cuando, por ejemplo, alguien haya reservado tu nombre y vos no puedas usarlo y se haga pasar por vos? Entonces, muchas plataformas terminan de decidir sobre la vida digital de los usuarios. No importa en qué país estén ni en qué condición, pero con un objetivo que es el de su negocio», dice Zurdo. Para el especialista, el problema no radica únicamente en la tecnología, sino en la combinación entre funciones cada vez más sofisticadas y usuarios que comparten información personal con facilidad. Durante la entrevista señaló que 66% de las personas publica su número telefónico en redes sociales; 30% revela dónde trabaja; 22%, dónde vive; y 20% incluso comparte cuándo saldrá de viaje y cuándo regresará, datos que alimentan esquemas de fraude y suplantación de identidad. El resultado es un pulso apenas comenzando pero que gobiernos y firmas de ciberseguridad ya observan como una nueva superficie potencial para el fraude, en un contexto donde, según Zurdo, el cibercrimen opera cada vez más como una industria organizada. La respuesta de WhatsApp Alice Newton-Rex, vicepresidenta de producto de WhatsApp, explicó en una rueda de prensa virtual con medios latinoamericanos a la que Expansión tuvo acceso que la función responde a una petición de larga data de los usuarios que querían poder contactar a otras personas sin revelar su número telefónico. Según la ejecutiva, el objetivo es dar a los usuarios mayor control sobre quién puede conocer ese dato personal. Para ello, aclaró, la compañía diseñó el sistema de forma que no exista un directorio público de nombres de usuario ni sugerencias automáticas. Quien quiera escribirle a alguien por primera vez deberá conocer exactamente el nombre de usuario elegido por esa persona. Además, los usuarios podrán activar una «clave de usuario», una capa adicional de privacidad que el remitente tendrá que introducir antes de iniciar una conversación. La función es completamente opcional y quienes no quieran utilizarla podrán seguir usando WhatsApp únicamente con su número telefónico, como hasta ahora. Ante las preocupaciones sobre la suplantación de identidad, Newton-Rex aseguró que WhatsApp reservó de manera permanente los nombres de usuario considerados de alto valor, como los de cuentas verificadas de Instagram, celebridades, figuras públicas y funcionarios con mayor riesgo de ser impersonados. Para el resto de los usuarios, durante el periodo inicial de reservas también existe la posibilidad de reclamar el mismo nombre de usuario que ya utilizan en Facebook o Instagram. La empresa también implementó límites para impedir que un usuario cambie constantemente de nombre de usuario, una medida que, según la directiva, busca dificultar el comportamiento de spammers y estafadores, aunque evitó revelar con qué frecuencia podrá modificarse para no ofrecer información útil a actores maliciosos. ]]>
TV Azteca es declarada oficialmente en concurso mercantil para reestructurar su deuda financiera
TV Azteca iniciará su reestructura financiera. Una jueza federal declaró a la televisora en concurso mercantil , cuyo proceso permitirá a la empresa propiedad del empresario Ricardo Salinas Pliego alcanzar un acuerdo con sus acreedores por un periodo de un año. La entrada formal de TV Azteca en estado de concurso mercantil se da luego de que en marzo presentó una solicitud voluntaria en México, ante el Poder Judicial. La decisión se dio tras saldar su deuda con el fisco, estimada en más 5,000 millones de pesos por impagos de los ejercicios fiscales 2009 y 2013, y concluyó acogerse a la figura de concurso mercantil con la finalidad de alcanzar un acuerdo de pagos con sus acreedores. El proceso concursal permitirá a la empresa preservar valor, reorganizar pasivos y fortalecer la estructura financiera. “Esta decisión forma parte de una estrategia responsable emprendida desde hace muchos años con el objetivo de fortalecer su posición financiera y asegurar la viabilidad del negocio en el largo plazo”, informó la empresa a Expansión el día de su solicitud para acogerse a concurso mercantil. Sin que hasta ahora se tenga claridad del número de acreedores que enfrentan impagos por parte de TV Azteca, el documento de declaración concursal detalla que los reclamantes de deudas residentes y extranjeros cuentan con hasta 45 días para presentar solicitudes de reconocimiento de crédito. De acuerdo con el último dato público de la empresa, en septiembre de 2022, su deuda ascendía a 9,800 millones de pesos , de los cuales alrededor de 8,100 millones estaban sujetos a un proceso de reestructuración. Además, desde 2023, la televisora está envuelta en un litigio internacional con fondos de inversión de Estados Unidos , que exigen que se declare en bancarrota bajo el Capítulo 11 por impagos de bonos que suman 63.3 millones de dólares. Mientras que en paralelo afronta un conflicto con AT&T por un adeudo fiscal que, según la compañía estadounidense, la empresa dejó pendiente cuando vendió Iusacell en 2015. Designarán conciliador Ahora que la empresa inicia su proceso concursal, en el documento de la jueza federal instó al Instituto Federal de Especialistas de Concursos Mercantiles que dentro del término de cinco días designe conciliador hacer del conocimiento de los acreedores su nombramiento y señalar un domicilio dentro de la jurisdicción del juzgado para el cumplimiento de las obligaciones que impone la Ley de Concursos Mercantiles. El papel del conciliador en el concurso mercantil será fundamental para lograr la reestructura financiera de la compañía. Esta figura estará a cargo de proponer el reconocimiento de los créditos de cada uno de los acreedores, es decir, cuánto han invertido cada uno en la compañía, con la finalidad de determinar la deuda total que tiene la empresa. Dentro de las funciones de un conciliador también está el ajuste de la deuda de la empresa a la que representa. Para ello, se revisa cuánto capital se tiene en caja, los activos y, a partir de ese análisis, el conciliador y la empresa diseñan una propuesta de pago para negociarla con sus acreedores. Además, el conciliador determinará cuáles son los activos que formarán parte de la masa concursal que se tendrá como garantía de pago, en caso de que no se llegue a un acuerdo. Cambios operativos TV Azteca desde su solicitud de entrada a concurso mercantil ha comenzado a ejecutar cambios en su operación. El pasado 17 de marzo dio un paso para salir de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). La televisora concluyó los requerimientos legales para cancelar la inscripción en el Registro Nacional de Valores (RNV) de la totalidad de las acciones representativas del capital social de la empresa. Tras la el movimiento, la empresa constituyó un fideicomiso para adquirir la totalidad de los valores que se encuentran entre el público inversionista. La televisora dejó de reportar sus estados financieros desde 2023, luego de que el Juzgado Sexagésimo Tercero de lo Civil de la Ciudad de México le ordenara abstenerse de divulgar información sobre su situación financiera para ‘no causar incertidumbre’. La empresa iniciaba entonces una disputa con sus acreedores en Estados Unidos, la cual se mantiene hasta ahora. ]]>
DeepSeek desarrolla su propio chip de IA y muestra que China ya no depende de Nvidia
La startup china DeepSeek dio un paso más en la carrera por la inteligencia artificial con el desarrollo de su propio chip especializado para ejecutar modelos de IA, un proyecto que busca reducir su dependencia de los procesadores de Nvidia y Huawei, de acuerdo con un reporte de Reuters basado en tres fuentes familiarizadas con el asunto que solicitaron permanecer en el anonimato. La noticia impactó a Wall Street y las acciones de Nvidia cayeron durante la jornada ante la preocupación de que cada vez más desarrolladores de inteligencia artificial opten por fabricar sus propios semiconductores en lugar de comprar los de la compañía estadounidense. Una tendencia que va más allá de China Según Reuters, el proyecto comenzó hace aproximadamente un año y todavía se encuentra en una etapa temprana de desarrollo. DeepSeek trabaja con socios externos para el diseño del chip y ha reforzado la contratación de ingenieros especializados en semiconductores. El procesador estaría orientado a tareas de inferencia, es decir, la fase en la que un modelo de inteligencia artificial ya entrenado genera respuestas a las solicitudes de los usuarios. Esta etapa representa una parte creciente de los costos operativos para las empresas de IA, por lo que contar con hardware propio puede mejorar la eficiencia y reducir gastos. La iniciativa también responde a las restricciones de exportación impuestas por Estados Unidos, que limitan el acceso de las empresas chinas a los chips más avanzados de Nvidia, lo que obliga a compañías como DeepSeek a utilizar alternativas nacionales, principalmente los procesadores Ascend de Huawei. Sin embargo, DeepSeek pretende disminuir incluso esa dependencia mediante el desarrollo de un procesador propio, una estrategia que coincide con los esfuerzos de otras compañías de inteligencia artificial por controlar una mayor parte de su infraestructura tecnológica. El desarrollo de chips propios comienza a visualizarse como una prioridad para las empresas que participan en el mercado de la IA. Además de DeepSeek, compañías como OpenAI y Anthropic también trabajan en diseños personalizados para reducir costos, asegurar el suministro de hardware y optimizar el rendimiento de sus modelos. Para Nvidia, esto representa un desafío adicional, pues aunque la empresa mantiene una posición dominante en el mercado de aceleradores para inteligencia artificial, el crecimiento de chips diseñados por los propios desarrolladores podría disminuir gradualmente la dependencia de sus productos. El proyecto de DeepSeek todavía enfrenta varios obstáculos, Reuters indica que las restricciones estadounidenses también afectan el acceso a tecnologías de fabricación de chips y memorias de alto ancho de banda (HBM), componentes fundamentales para producir aceleradores de IA de alto rendimiento. Aun así, la iniciativa refleja un cambio en la industria en el que las empresas que hasta hace poco competían únicamente por desarrollar los mejores modelos de inteligencia artificial ahora también buscan controlar el hardware sobre el que esos modelos funcionan. ]]>
México recupera lugar en el top 10 de la IED mundial, aunque el nearshoring pierde brillo
México logró escalar entre los principales destinos de inversión extranjera directa (IED) del mundo en 2025, pero el avance llegó con una advertencia: el país recibe más capital, aunque todavía no convierte el nearshoring en una ola de nuevas plantas. De acuerdo con el World Investment Report 2026 de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), México captó 41,000 millones de dólares de IED en 2025 , frente a los 38,000 millones del año previo. Con ello, pasó del lugar 11 al 10 entre los mayores receptores globales de inversión extranjera. México sube El país quedó solo por debajo de Estados Unidos , que se mantuvo como el mayor receptor mundial con 277,000 millones de dólares ; Singapur , con 151,000 millones ; Hong Kong , con 116,000 millones ; China , con 105,000 millones ; Brasil , con 77,000 millones ; Reino Unido , con 75,000 millones ; Alemania , con 74,000 millones ; Canadá , con 67,000 millones , y Emiratos Árabes Unidos , con 48,000 millones . México superó a economías como India , que recibió 39,000 millones de dólares ; Australia , con 35,000 millones ; Arabia Saudita , con 33,000 millones ; Suecia , con 30,000 millones ; Francia , con 22,000 millones ; Indonesia , con 21,000 millones , y Vietnam y España , con 20,000 millones cada una. Para la UNCTAD, el avance mexicano responde a su papel dentro de las redes regionales de producción de Norteamérica, así como a la inversión en servicios y manufactura . En América Latina, México se mantuvo como el segundo mayor receptor de IED, solo detrás de Brasil, que captó 77,000 millones de dólares . Más IED, menos proyectos nuevos El dato positivo, sin embargo, tiene un matiz importante. La UNCTAD advierte que el nearshoring en México y Centroamérica mantiene un “fuerte potencial”, pero con una realización limitada durante 2025 . Aunque la IED hacia México aumentó, el valor de los proyectos greenfield , es decir, los anuncios de nuevas plantas o nuevas capacidades productivas, cayó de alrededor de 44,000 millones a 24,000 millones de dólares . Para el organismo, esto muestra que varias empresas pospusieron o redujeron nuevos proyectos ante la incertidumbre comercial e industrial en Norteamérica. Esto refleja que las empresas siguen apostando por México, pero con más cautela. En lugar de abrir nuevas plantas a gran escala, una parte importante del capital llegó mediante reinversión de utilidades y expansión de operaciones existentes. La UNCTAD también señala que para aprovechar el nearshoring no basta con la cercanía a Estados Unidos ni con el T-MEC. El país necesita fortalecer proveedores locales , capital humano, infraestructura de transporte y energía. Sin esos avances, las decisiones de inversión pueden mantenerse en pausa. La IED mundial se recupera, pero con fragilidad El desempeño de México ocurre en un contexto global complejo. La IED mundial creció 6% en 2025 y llegó a 1.6 billones de dólares , después de dos años de caídas. Sin embargo, la recuperación fue desigual: los flujos hacia economías desarrolladas aumentaron 11% , mientras que en las economías en desarrollo solo crecieron 2% . Además, la inversión se concentró en pocos sectores. El crecimiento fue impulsado sobre todo por megaproyectos de centros de datos , ligados a la inteligencia artificial, además de inversiones en semiconductores , petróleo y gas. En contraste, otros sectores, como manufactura intensiva en cadenas globales de valor, energías renovables e infraestructura tradicional, mostraron debilidad. La UNCTAD advierte que el panorama para 2026 seguirá marcado por riesgos: tensiones geopolíticas, conflictos, mayor costo del financiamiento, competencia tecnológica y volatilidad en la política comercial. En ese entorno, México aparece mejor posicionado que otros países por su integración con Norteamérica, pero el reto será convertir esa ventaja en nuevas inversiones productivas, no solo en reinversiones de empresas que ya están instaladas. ]]>
El Mundial no está vaciando las oficinas, pero está obligando a las empresas a ser más flexibles
El viernes 19 de junio, Cruz Rey, trabajador administrativo de una universidad, avisó que asistiría al festival del Día del Padre en la escuela de su hija. Al terminar el evento decidió no volver a la oficina. “Sí, avisé que iba al festival del Día del Padre, pero ya después me quedé viendo los partidos en casa”, confiesa. Ese día siguió la jornada mundialista, que incluyó los encuentros entre Estados Unidos y Australia, Escocia y Marruecos, Brasil y Haití, además de Turquía frente a Paraguay. No fue la única ocasión en que el Mundial alteró su rutina laboral. Debido a los partidos celebrados en la Ciudad de México y a los bloqueos viales en distintos puntos de la capital, la universidad donde trabaja dio a sus colaboradores la posibilidad de decidir si acudían de manera presencial cuando sus trayectos se vieran afectados. “Vivo cerca del Aeropuerto. El día de la inauguración del Mundial estuvo pesado por las manifestaciones; el 18 sí pasé al trabajo, pero el 24 decidí quedarme en casa para evitar los bloqueos viales y ver el futbol desde ahí”, relata. Su caso es el ejemplo de algo que especialistas en recursos humanos están observando en las empresas mexicanas. Contra lo que podría suponerse, el Mundial 2026 no está generando una ola de ausencias laborales , pero sí está obligando a las organizaciones a administrar jornadas con menor concentración , solicitudes de flexibilidad y cambios temporales de horario sin afectar la operación. “Hasta el momento no contamos con un indicador que demuestre un aumento en el ausentismo laboral. Lo que sí suele presentarse es un cambio en la dinámica de la jornada laboral”, explica Martha Barroso, directora de People & Culture de Manpower Group Latinoamérica. La especialista señala que el impacto del torneo suele percibirse más en desconexiones temporales de las actividades o disminuciones puntuales de productividad durante los partidos que en un incremento masivo de faltas. La razón también está relacionada con la evolución del trabajo. Hoy las empresas cuentan con esquemas mucho más flexibles que hace algunos años, lo cual facilita reorganizar horarios sin recurrir a ausencias injustificadas. El Barómetro del Talento 2026 de Manpower Group muestra que 61% de los trabajadores mexicanos planea permanecer con su empleador actual, mientras que el bienestar, la flexibilidad y el equilibrio entre la vida personal y laboral se consolidan como factores cada vez más valorados por la fuerza laboral. Salvador de Antuñano, director de Recursos Humanos de Adecco México, coincide en que el fenómeno más frecuente durante eventos deportivos de esta magnitud no es el ausentismo tradicional, sino lo que podría considerarse un ausentismo parcial. “Más que un incremento significativo en el ausentismo formal, lo que normalmente observan las empresas durante eventos deportivos masivos es un aumento en fenómenos de ausentismo parcial: retardos, extensiones de horarios de comida, pausas más frecuentes, distracciones digitales y menor concentración durante los partidos de alta relevancia”, comparte. Las organizaciones también reportan solicitudes de permisos de último momento, cambios de turno, salidas anticipadas y entradas tardías. Sin embargo, Adecco advierte que uno de los mayores retos consiste en gestionar a colaboradores que permanecen físicamente en sus puestos, pero siguen los encuentros desde sus dispositivos móviles o reducen temporalmente su nivel de atención. Administrar la flexibilidad Hace 32 años la historia era distinta para Cruz Rey. Durante el Mundial de Estados Unidos 1994 cursaba la secundaria y reconoce que faltó a clases cuando jugaba Alemania. Si el encuentro era de México, algunas aulas instalaban televisores; para el resto de las selecciones no había concesiones. “Una profesora me dijo que un partido de futbol no era más importante que mi educación”, recuerda. Tres décadas después, el escenario cambió. Las organizaciones, incluidas las escuelas, buscan cada vez más compatibilizar las necesidades operativas con la expectativa de los trabajadores de contar con mayor flexibilidad. Para Martha Barroso, la diferencia entre una ausencia ocasional y un problema laboral está en la recurrencia . Una solicitud extraordinaria relacionada con un evento excepcional no representa necesariamente una señal de alerta. El foco debe ponerse cuando las faltas se vuelven repetitivas , afectan la operación o aparecen junto con problemas de desempeño. La directiva añade que las empresas más avanzadas están dejando de reaccionar solo con sanciones para privilegiar conversaciones permanentes con sus colaboradores y modelos de gestión apoyados en datos. El objetivo consiste en identificar si detrás de una ausencia existe un hecho aislado o un problema relacionado con bienestar, motivación o condiciones de trabajo. Ese tipo de incidencias cobran relevancia porque los propios trabajadores enfrentan niveles elevados de desgaste. De acuerdo con el Barómetro del Talento 2026, 70% reporta síntomas de burnout, 51% experimenta estrés y 40% afirma trabajar bajo presión constante. Además, 73% asegura sentirse más respaldado cuando existe un equilibrio entre la vida personal y laboral. Las empresas han respondido con ajustes temporales de horario , acuerdos entre líderes y equipos, esquemas híbridos y espacios para seguir algunos partidos cuando la operación lo permite. Adecco coincide en que intentar prohibir cualquier margen de flexibilidad suele generar más resistencia que establecer reglas claras desde el inicio. La flexibilidad de horarios, bancos de horas, trabajo remoto y transmisiones controladas de algunos encuentros se han convertido en algunas de las medidas más utilizadas para mantener la productividad sin ignorar el interés que despierta el Mundial. El freno legal a las ausencias por el torneo Sin embargo, eso no significa que todo esté permitido. Desde la perspectiva legal, existen conductas que pueden derivar en sanciones. Estefanía Rueda, socia del despacho de abogados Littler, advierte que faltar al trabajo para asistir a un partido o a un festejo, presentar incapacidades falsas , acudir bajo los efectos del alcohol o utilizar herramientas de la empresa para seguir encuentros o realizar apuestas durante la jornada pueden generar medidas disciplinarias e incluso justificar la terminación de la relación laboral , dependiendo del caso. La especialista añade que, si una empresa decide otorgar permisos especiales para ver determinados partidos , éstos deben comunicarse por escrito y
Partidos del Mundial hoy 7 de julio: Argentina vs. Egipto, ¿en dónde ver todos los encuentros?
La actividad de la Copa Mundial de la FIFA 2026 continúa este 7 de julio con una jornada más de los octavos de final. En esta fecha se definirán los últimos dos boletos disponibles para los octavos de final. La jornada tendrá como principales atractivos los compromisos de Lionel Messi y James Rodríguez, quienes buscarán mantener con vida las aspiraciones de Argentina y Colombia en la máxima justa del futbol. A continuación, te contamos qué partidos se juegan hoy , sus horarios y dónde verlos en México . ¿Qué partidos del Mundial se juegan hoy 7 de julio? ¿Qué partidos pasan hoy pot TV abierta? La actividad del martes contempla dos encuentros, con sede en Estados Unidos y Canadá. Argentina y Egipto abrirán la jornada a las 10:00 horas en el Estadio de Atlanta, ubicado en Georgia. El encargado de impartir justicia será el árbitro francés François Letexier. Por la tarde, Suiza enfrentará a Colombia a las 14:00 horas en el Estadio de Vancouver, en la Columbia Británica, bajo el arbitraje del salvadoreño Iván Barton. No todos los encuentros del día estarán disponibles por televisión abierta en México. Únicamente el partido entre Suiza y Colombia podrá verse sin costo a través de Azteca 7, Azteca Deportes Network, Canal 5 y TUDN , por lo que será la única opción para quienes prefieran seguir la jornada desde la televisión tradicional. Mientras tanto, el encuentro entre Argentina vs. Egipto estará disponible exclusivamente mediante la suscripción ViX Premium, plataforma que posee los derechos para transmitir los 104 partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en México. Gracias a esa exclusividad, ViX Premium se mantiene como la única alternativa para seguir todos los encuentros del torneo. ¿Qué selecciones clasificaron a los octavos de final? ¿Qué equipos ya quedaron eliminados del Mundial 2026? – Canadá – Brasil – Paraguay – Marruecos – Noruega – Francia – México – Inglaterra – Bélgica – Estados Unidos – Portugal – España – Suiza – Egipto – Argentina – Colombia Así como algunos países ya aseguraron su continuidad en el torneo, otros quedaron sin posibilidades de avanzar a la fase de eliminación directa. Los eliminados son los siguientes: Haití Turquía Túnez Qatar Chequia Curazao Irak Uruguay Arabia Saudí Nueva Zelanda Panamá Uzbekistán Corea del Sur Escocia Irán Sudáfrica Alemania Países Bajos Japón Ecuador Costa de Marfil Suecia República Democrática del Congo Senegal Bosnia y Herzegovina Austria Croacia Argelia México Canadá Brasil Paraguay Portugal Estados Unidos ]]>
México tiene un sistema eléctrico cada vez más vulnerable
En este episodio, Mónica Alfaro, Fernando Guarneros y Mario Palafox, comentan que el Sistema Eléctrico Nacional enfrenta varias presiones, que llevan a las suspensiones del servicio, y muestran su vulnerabilidad. Además, comparten detalles sobre otros temas: – Las revisiones del T-MEC obligan a México a destrabar la inversión interna – Estrategia contra la extorsión deja 1,468 detenidos, pero víctimas alcanzan cifras récord – El cibercrimen ya vende suscripciones: 10,000 tarjetas robadas por 1,000 dólares – España avanza a cuartos al vencer a Portugal y despide a Cristiano Ronaldo del Mundial ]]>
El otro Mundial que México ha jugado
Cuando pensamos en una Copa del Mundo, solemos imaginar estadios, goles, turismo, derrama económica y millones de aficionados recorriendo las calles. Sin embargo, hay otro torneo que se juega en paralelo y cuyo resultado puede tener consecuencias mucho más duraderas para un país: el de su reputación. Mientras los futbolistas disputan 90 minutos en la cancha, las naciones compiten por algo mucho más difícil de conseguir y mucho más sencillo de perder: la confianza. Cada visitante que llega, cada periodista extranjero que publica una crónica, cada creador de contenido que comparte un video, cada empresario que evalúa una inversión y cada aficionado que regresa a casa se convierte en un narrador de la historia del país que conoció. Hoy, esa historia viaja más rápido que cualquier campaña institucional. Durante décadas pensamos que la reputación de México era una responsabilidad casi exclusiva del gobierno federal, de la diplomacia o de las campañas de promoción turística. Pero ese modelo dejó de existir. En la era digital, la reputación nacional es una construcción colectiva. La construyen las instituciones, sí. Pero también la construyen los ciudadanos, los empresarios, los medios internacionales, los algoritmos, los creadores de contenido y las millones de personas que documentan en tiempo real lo que viven. Los recientes episodios alrededor del Mundial lo ilustran con claridad. Los medios internacionales informaron sobre personas fallecidas durante los festejos por la victoria de México frente a Ecuador, obligando a reforzar los operativos de seguridad. Más tarde, comenzó a circular en algunos medios extranjeros y redes sociales una versión sin sustento que atribuía la derrota ecuatoriana a supuestas amenazas del narcotráfico mexicano contra jugadores de ese país, una narrativa que fue desmentida por la propia Federación Ecuatoriana. Los tres casos son distintos, no corresponde a hechos lamentables, otros a conductas de una parte de la afición, y otros a desinformación. Pero todos producen exactamente el mismo efecto: contribuyen a formar una percepción internacional sobre México. Y ésa es la reflexión que pocas veces generamos. En reputación importa la realidad, pero también la interpretación que hacemos de ella. Incluso una historia falsa puede generar consecuencias cuando confirma prejuicios previamente instalados. Una narrativa sobre narcotráfico encuentra terreno fértil porque conecta con uno de los estigmas internacionales más persistentes del país. Eso significa que la reputación nacional ya no puede entenderse como un asunto exclusivamente de comunicación gubernamental. Es un activo estratégico para la competitividad del país. La confianza influye en el turismo, en la inversión, en la llegada de talento, en la organización de eventos internacionales, en la fortaleza de las marcas mexicanas y hasta en el costo con el que un país consigue financiamiento. La reputación dejó de ser un concepto intangible para convertirse en una variable económica. Por eso sorprende que México continúe abordando acontecimientos de esta magnitud principalmente como ejercicios de logística y seguridad, solamente. Naturalmente, ambas dimensiones son indispensables. Pero son insuficientes. Un Mundial debería formar parte de una estrategia nacional de reputación. Y no me refiero a campañas publicitarias. Me refiero a una política pública deliberada para aprovechar una de las mayores vitrinas internacionales que un país puede tener en décadas. Eso implicaría convocar a gobiernos estatales y municipales, cámaras empresariales, universidades, organizaciones civiles, clubes deportivos, medios de comunicación y empresas para construir una narrativa compartida sobre el México que queremos mostrar al mundo. También supondría invertir en campañas nacionales de cultura cívica y hospitalidad antes del inicio del torneo. Así como durante años aprendimos a utilizar el cinturón de seguridad, a respetar espacios libres de humo o a reducir el consumo de agua mediante campañas permanentes, también podríamos construir una cultura ciudadana alrededor del civismo, el respeto al visitante, el uso responsable del espacio público y el papel que cada persona desempeña como representante informal del país. Porque eso es exactamente lo que ocurre durante un evento global. Cada taxista, cada comerciante, cada policía, cada mesero, cada voluntario, cada conductor, cada aficionado y cada usuario de redes sociales se convierten, sin haberlo solicitado, en embajadores de México. Y como cualquier embajador, contribuyen a fortalecer o debilitar la imagen del país. A ello habría que sumar una capacidad institucional para identificar y contener rápidamente narrativas dañinas antes de que se consoliden en la conversación internacional. No para censurar ni para ocultar problemas, sino para responder con evidencia, contexto y velocidad. En la economía digital, dejar un vacío narrativo suele ser la forma más rápida de perder el control de una historia. Las empresas entendieron hace tiempo que la reputación requiere inversión, estrategia y coordinación permanente. Protegen su licencia social para operar porque saben que la confianza tarda años en construirse y puede perderse en cuestión de horas. Los países deberían pensar exactamente igual. México posee una riqueza cultural extraordinaria, una gastronomía admirada, talento, creatividad y una capacidad de hospitalidad reconocida en todo el mundo. Pero ninguna de esas fortalezas se comunica por sí sola. Hay que organizarlas, amplificarlas y convertirlas en experiencia. Porque el otro Mundial que México jugó no se define en el marcador. Se define en la memoria de quienes nos visitaron, en las historias que cuentan cuando regresaron a casa y en la reputación que dejamos sembrada mucho después del silbatazo final. La siguiente gran vitrina internacional llegará. La pregunta es si volveremos a prepararnos únicamente para organizar un Mundial… o también para aprovecharlo como una estrategia de reputación. Las grandes potencias entienden desde hace años que la reputación nacional no es un subproducto de las políticas públicas, es una política pública en sí misma. Invierten en diplomacia pública, marca país, cultura, deporte, ciencia y grandes eventos porque saben que la percepción internacional también determina su capacidad para atraer capital, talento, turismo e influencia. México todavía no parece haber dado ese salto conceptual. _____ Nota del editor: Rogelio Blanco tiene 23 años de experiencia, es especialista en reputación, gestión de intangibles y manejo de crisis. Es actual CEO del Ecosistema Untold en México y socio de ágora, una firma independiente de consultoría de comunicación estratégica. Las opiniones
El Mundial de futbol como un examen de marketing
En marketing, hay momentos que funcionan como una lupa. El Mundial 2026 está siendo uno de ellos. No porque una marca tenga que aparecer por obligación, sino porque es el escenario perfecto para distinguir entre las que entienden el contexto y las que solo quieren subirse a la conversación. En un año donde la inteligencia artificial (IA) ya forma parte de la rutina, la verdadera pregunta no es qué tanto automatiza una marca, sino qué tan humana logra seguir siendo cuando compite por atención, confianza y relevancia. Lo que vimos en 2025 fue apenas el arranque de una transformación más profunda. La IA generativa dejó de ser una promesa para convertirse en una herramienta cotidiana: acelera procesos, afina decisiones y ayuda a entender mejor a las personas. Pero 2026 va un paso más allá. Con búsquedas generativas, asistentes, recomendaciones automáticas y un consumidor más exigente, el marketing ya no puede vivir solo de la creatividad intuitiva. Ahora necesita criterio, método y sensibilidad. Y si hay un momento que pone a prueba todo eso, es un Mundial. Porque el Mundial no es solamente deporte: es cultura, emoción, pertenencia, memoria colectiva y conversación pública. Ahí es donde las marcas dejan de competir por visibilidad y empiezan a competir por algo más difícil: credibilidad. El error más común es creer que basta con poner un balón en la campaña, vestir el anuncio de verde o sumarse al entusiasmo general. Pero la audiencia ya no perdona lo forzado. Detecta rápido cuándo una marca entiende el momento y cuándo solo está tratando de aprovecharlo. Por eso, el Mundial de 2026 será menos una prueba de presupuesto y más una prueba de inteligencia de marca. La diferencia no la harán las piezas más ruidosas, sino las más oportunas. Las que sepan leer el estado de ánimo del público. Las que entiendan que en este tipo de eventos la emoción no se interrumpe, se acompaña. Y que una marca no debe hablar más fuerte que la conversación, sino encontrar la manera de aportar algo útil dentro de ella. La primera gran lección para el marketing es que la atención ya no se compra sola. Se merece. Y para merecerla hay que entender que el consumidor no solo compra productos: compra significados, experiencias y señales de confianza. En un Mundial, eso se vuelve más evidente que nunca. La gente no recuerda únicamente qué marca estuvo presente, sino cuál supo conectar con algo real: una emoción compartida, una experiencia bien ejecutada o una idea que se sintió natural y no impostada. La segunda lección es que la confianza dejó de ser un atributo blando. Hoy es una ventaja competitiva. En un entorno saturado de mensajes, el público premia la coherencia y castiga lo performativo. Si una marca dice que acompaña, debe acompañar antes, durante y después del evento. Si dice que entiende a su audiencia, tiene que demostrarlo en la ejecución, en el tono, en el servicio y en la forma en que responde a la conversación. El Mundial pasa; la reputación se queda. Y justamente por eso este tipo de escenarios revela qué tan sólida es una marca cuando todo alrededor se vuelve emocional y acelerado. La tercera lección es que la tecnología no reemplaza el criterio. La IA puede ayudar a segmentar, producir y distribuir con más precisión, pero no puede decidir sola qué vale la pena decir. En una campaña de Mundial, la velocidad importa, pero importa más la relevancia. Tener más datos no sirve de mucho si el mensaje sigue siendo genérico. El reto no es automatizar la creatividad, sino usar la tecnología para amplificar una idea que ya tenga fondo. La herramienta suma; la estrategia define. También hay algo que el Mundial vuelve imposible de ignorar: la importancia de la comunidad. El marketing de 2026 ya no debería tratar a la audiencia como espectadora pasiva, sino como parte de la historia. Las marcas que mejor funcionen no serán las que simplemente hablen del Mundial, sino las que logren activar conversación, vínculo y participación real. Eso puede tomar la forma de contenido útil, experiencias en tiempo real, colaboraciones bien pensadas o activaciones que realmente aporten valor. Lo importante no es aparecer, sino generar pertenencia. México, además, tiene una oportunidad especial. El Mundial aquí no solo se vive con pasión; se vive con memoria, expectativa, humor, frustración y orgullo. Esa mezcla cultural hace que el reto sea todavía mayor. Para las marcas, no basta con traducir una campaña global al español. Hay que entender cómo se vive el torneo en México, qué conversación mueve y qué sensibilidad exige. La marca que llegue con una lectura superficial va a sonar vacía. La que llegue con contexto va a sonar relevante. Al final, el Mundial de 2026 va a dejar algo más que goles y titulares. Va a dejar una lección de marketing: en un mundo saturado de estímulos, la ventaja no está en hablar más, sino en conectar mejor. Las marcas que sobrevivan a esa prueba serán las que sepan unir emoción, consistencia y criterio. Las que entiendan que la confianza no se improvisa. Y las que, en vez de buscar solo presencia, busquen memoria. _____ Nota del editor: Valeria Verdejo es CEO de Reeverb, agencia boutique de Relaciones Públicas y Marketing Digital. Autora bestseller del libro “Conexiones Maestras: la fórmula de las Relaciones Públicas”. Síguela en LinkedIn , Instagram y/o escríbele a valeria@reeverb.mx Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Tu mejor cliente podría no ser humano, ¿estás preparado?
Por años la conversación sobre comercio electrónico giró alrededor del objetivo relativamente simple de eliminar la fricción. Las empresas aprendieron a medir con gran precisión en qué punto un usuario abandonaba una compra, qué pantalla generaba más dudas o cuántos clics adicionales reducían la conversión. Buena parte de la innovación en producto durante los últimos 20 años consistió en hacer que comprar requiriera menos esfuerzo. Desde mi perspectiva como inversionista, es difícil exagerar la importancia que tuvo esa obsesión. Muchas de las compañías más exitosas del ecosistema digital construyeron ventajas competitivas precisamente a partir de entender mejor que sus competidores el comportamiento de los usuarios. El diseño de producto, la experiencia de usuario y la optimización constante de los recorridos de compra dejaron de ser detalles operativos para convertirse en capacidades estratégicas. Sin embargo, buena parte de ese conocimiento comparte una premisa que rara vez se cuestionó: al otro lado de la pantalla siempre había una persona tomando decisiones y eso comienza a cambiar. En los últimos meses hemos empezado a ver algo que hasta hace poco parecía marginal, un comportamiento de nicho, consumidores que utilizan herramientas de inteligencia artificial para investigar productos, comparar alternativas y filtrar opciones antes de tomar una decisión. Está es la antesala de que los propios agentes lleven a cabo la transacción de compra con medios de pago digitales. Algunas empresas ya están automatizando procesos de abastecimiento y compras recurrentes mediante sistemas capaces de evaluar proveedores, verificar condiciones y ejecutar órdenes sin intervención humana. Todavía estamos en una etapa temprana pero hay suficientes señales para pensar que se trata de un cambio estructural y no de una moda pasajera. Cada vez más decisiones de compra serán influenciadas y seguramente pronto ejecutadas por agentes de inteligencia artificial. Si algo hemos aprendido es que la IA ha cambiado por completo lo que sabíamos sobre la velocidad de adquisición de productos digitales. Lo interesante es que estos sistemas no interactúan con una plataforma de la misma manera que lo hacemos nosotros. Un consumidor interpreta señales visuales, construye confianza a partir del diseño, compara reseñas, se deja influir por una recomendación o incluso por el prestigio de una marca. La experiencia de compra es una combinación de información, contexto y emociones. Los agentes operan bajo una lógica distinta. Les importa la estructura de la información, la disponibilidad del producto, las condiciones comerciales, los tiempos de entrega y cualquier otro dato que pueda procesarse de manera consistente. No navegan una plataforma como un usuario tradicional sino analizan variables y ejecutan tareas y buscan hacerlo de la manera más rápida y con el menor uso de tokens. Muchas de las decisiones de diseño que hoy ayudan a convertir usuarios pueden resultar irrelevantes para un sistema automatizado. Incluso se pueden convertir en un potencial obstáculo para concluir la transacción, haciendo que se pierda la venta. Del mismo modo, ciertos elementos que facilitan la interacción entre agentes y plataformas pueden pasar desapercibidos para un consumidor humano. Durante años las empresas aprendieron a diseñar experiencias para personas. Ahora tendrán que empezar a preguntarse cómo interactúan con sistemas que compran, comparan y toman decisiones de manera distinta. La respuesta hasta hoy, frente a esta idea, solía ser que bastaba con desarrollar una API. Sin embargo, sospecho que el desafío será más amplio. Las empresas tendrán que preguntarse cómo quieren ser descubiertas, evaluadas y utilizadas por sistemas que tomarán decisiones en representación de sus clientes. Eso implicará revisar la forma en que estructuran información de producto, gestionan inventarios, presentan condiciones comerciales y habilitan procesos transaccionales. También habrá que reconocer que una parte del tráfico futuro podría no estar compuesta por personas sino por sistemas que buscan completar una tarea de la manera más eficiente posible. La diferencia importa porque los agentes son menos tolerantes a la fricción que los consumidores tradicionales. Una persona puede insistir, corregir errores o dedicar algunos minutos adicionales si realmente desea un producto. Un sistema automatizado no funciona así. Cuando encuentra obstáculos o información difícil de procesar, suele optar por una alternativa. Por años las empresas aprendieron a medir el abandono de carrito y a optimizar cada etapa del recorrido de compra. Lo que empieza a aparecer ahora es una forma distinta de abandono: la de sistemas que intentan interactuar con una plataforma, no encuentran las condiciones para hacerlo y simplemente continúan buscando otras opciones. Es importante entender que hoy quien provee los agentes está construyendo la confianza con los usuarios y una de sus principales preocupaciones son los fraudes. Estamos muy cerca de dar autorizaciones a nuestros agentes para usar nuestros medios electrónicos de pago. En ese sentido no tengo duda que ante un comerciante que salga un poco de la norma que el agente acepta, la opción de “abortar la misión” antes que insistir, será la elegida. La mayoría de las organizaciones todavía puede darse el lujo de ignorar este fenómeno porque el volumen sigue siendo pequeño. Pero la historia muestra que los cambios más relevantes suelen comenzar precisamente como comportamientos marginales que parecen poco importantes hasta que dejan de serlo. Durante años evaluamos compañías digitales a partir de su capacidad para atraer usuarios, convertirlos en clientes y construir experiencias superiores. Más tarde aprendimos a valorar qué tan preparadas estaban para operar en un entorno móvil. Después vinieron preguntas relacionadas con la nube, los datos y la IA. En próximos años empezaremos a evaluar qué tan preparada está una organización para interactuar con agentes inteligentes. No me refiero únicamente a incorporar herramientas de IA dentro de la organización. Me refiero a la capacidad de sus productos, plataformas y procesos para ser descubiertos, comprendidos y utilizados por sistemas automatizados que tomarán decisiones en representación de personas y empresas. La próxima década podría pertenecer a las empresas que aprendan a diseñar para dos tipos de usuarios tanto los humanos que toman decisiones como los agentes que actuarán en su nombre. La transición probablemente será gradual, como ocurre con la mayoría de los cambios tecnológicos importantes. Sin embargo, las compañías que comiencen