Irán derriba avión de combate de EU, localizan a un tripulante
Tras la nueva ola de ataques se han desatado en Irán , un avión de combate estadounidense fue derribado este viernes en la provincia de Kohgiluyeh y Boyer Ahmad, según informó la policía local. Luego del desplome de la aeronave, el gobierno iraní pidió a la población ayudar a capturar al piloto y tripulantes, ofreciendo una recompensa a cambio. «Las fuerzas militares han lanzado una operación de búsqueda para encontrar al piloto del caza estadounidense que fue alcanzado hoy más temprano», indicó la agencia de prensa iraní Fars. Consultado por la AFP, el mando militar de Estados Unidos para Oriente Medio (Centcom) no respondió de inmediato sobre este incidente. Prensa iraní emitió imágenes sobre lo que serían los restos del avión de combate, anunciando que este fue alcanzado en el centro de Irán. «Si capturan al o los pilotos enemigos vivos y los llevan a la policía y a las fuerzas armadas, recibirán una generosa recompensa», indicó la policía, según un mensaje leído en televisión. Irán está en guerra con Estados Unidos e Israel desde que esos dos países lanzaron una ofensiva militar el 28 de febrero, que le costó la vida al guía supremo iraní Alí Jamenei. Según The New York Times y The Wall Street Journal , la aeronave derribada era un caza F-15E , cuya tripulación estaba compuesta por un piloto y un oficial de sistemas de armas en el asiento trasero. Axios y CBS News, citando fuentes no identificadas, informaron que uno de los dos tripulantes del avión ya había sido rescatado por fuerzas especiales estadounidenses, pero que la búsqueda del segundo seguía en curso. Según un piloto de caza occidental entrevistado por la AFP, lo primero que hay que hacer en caso de eyección en territorio hostil «es esconderse e intentar avisar a sus camaradas». Para ello, los pilotos tienen un chaleco de combate con una baliza codificada radio-GPS que transmite su posición. Además, se pueden haber puesto en marcha «procedimientos para llegar a una zona preferente». ]]>
TikTok dispara el comercio por descubrimiento y multiplica sus ventas en México
Raúl Mendoza vio una oportunidad de negocio cuando, en febrero, TikTok integró en su aplicación una plataforma de comercio electrónico . Hasta entonces, usaba la red social para compartir rutinas de taekwondo y momentos de entrenamiento. El ingeniero en sistemas, encontraba en los videos una forma de desconectarse del trabajo. Pero un día, entre los comentarios de su comunidad, apareció una invitación que le cambió el rumbo. TikTok Shop abría en México y buscaba creadores que quisieran probar su nuevo modelo de venta dentro de la app. Raúl se sumó sin pensarlo dos veces. “Si ya estaba generando contenido gratis, por qué no aprovecharlo”, dijo. Había pasado meses sin obtener alguna monetización y ahora podía seguir grabando lo que le gustaba y, además, ganar una comisión por cada producto vendido. El joven recuerda que su primer video con TikTok Shop fue sobre unos audífonos traductores de Miniso. Le enviaron el artículo gratis, lo probó, grabó el video de recomendación y lo publicó. Pronto siguieron plantillas deportivas y accesorios para entrenar. En su mejor semana, Mendoza ganó 800 pesos, un ingreso que en ese momento consideró una ayuda importante. “TikTok premia la disciplina, es como cualquier negocio, hay que dedicarle”, dice mientras muestra orgulloso las estadísticas de su cuenta que ya supera los 24,000 seguidores. La historia de Raúl es una de miles que hoy explican por qué TikTok ya no es solo una plataforma de entretenimiento. Desde su llegada a México, el comercio dentro de la app ha crecido de manera vertiginosa. En ocho meses, el volumen promedio de ventas diarias se multiplicó por 34, la oferta de productos aumentó 15 y los creadores con ventas activas crecieron 23 veces, acorde con datos de la compañía. La fórmula combina entretenimiento, autenticidad y deseo, ya que en un primer momento el usuario no entra a comprar, pero termina encontrando algo que quiere. Esa experiencia se conoce como comercio por descubrimiento. A diferencia de los marketplaces tradicionales, donde se busca un artículo específico, TikTok muestra productos que aparecen de forma orgánica entre los videos del feed . Ocho de cada 10 usuarios mexicanos aseguran que la plataforma les ayuda a conocer nuevas tendencias y más de la mitad busca más información sobre lo que ve. El algoritmo aprende los gustos del usuario y coloca frente a él aquello que probablemente le atraiga. De esa manera, una recomendación se convierte en una compra impulsiva y un video en una venta concreta. Otras plataformas han intentado replicar el modelo. Instagram lanzó su función Shops y las etiquetas de producto para cerrar la compra dentro del mismo feed , aunque la mayoría de sus ventas aún depende de la intención previa del usuario. TikTok apuesta por algo más emocional. Su ventaja está en que el proceso de compra se integra en la experiencia de entretenimiento, sin que el usuario sienta que está en una tienda. Ver un video se convierte en una visita casual a un aparador infinito: cortinas, tapetes, suplementos, maquillaje, ropa, accesorios… la lista es larga al igual que la ventana de oportunidad para marcas y tiendas. Waldo’s, una de las primeras en abrir su tienda dentro de TikTok Shop, aumentó sus ventas 159% mes a mes desde su llegada. Wilson multiplicó su valor bruto de mercancía en 4,000% después de implementar transmisiones en vivo. También hay casos individuales, como el de Meif Espinosa, que empezó con reseñas de belleza y hoy obtiene ingresos mayores a su salario fijo. En todos, el patrón que se repite es que la autenticidad vende más que la publicidad. Detrás de este ecosistema hay una operación bien calculada. No cualquiera puede vender en TikTok Shop. Para hacerlo es necesario tener más de 2,000 seguidores y registrarse como afiliado, un proceso que incluye la verificación de identidad con documentos oficiales y RFC. Solo así la plataforma permite acceder al panel de productos disponibles para promoción. Una vez verificados, los creadores eligen los artículos que encajan con su perfil o el de su comunidad, piden muestras y los prueban antes de grabar. Cada video debe cumplir con lineamientos de contenido, claridad y autenticidad, a fin de garantizar que las recomendaciones no sean engañosas. Si el material es aprobado, se publica con un enlace directo de compra. Cuando alguien adquiere el producto desde ese video, el creador recibe una comisión que va del 10 al 15% del valor de venta. Todo sucede dentro de la aplicación, sin redirecciones ni pasos intermedios. “TikTok es muy estricto, hay filtros para todo. No cualquiera puede subir productos ni cualquier video se aprueba”, cuenta Raúl. En paralelo, hay marcas que necesitan apoyo para entender cómo moverse dentro del sistema. Ahí entra Viking Agency, una agencia mexicana reconocida como partner de TikTok Shop. Su fundador, Diego Díaz, fue convocado para ayudar a desarrollar el modelo de operación del programa de socios en el país. Desde entonces, su equipo, a través de la división de negocio VKNG SAGA, funciona como enlace entre la plataforma, los creadores y las empresas. La agencia diseña estrategias de contenido, coordina envíos de producto y conecta marcas con los perfiles adecuados para cada campaña. También capacita a los vendedores en dinámicas de venta en vivo, donde la interacción y la demostración en tiempo real son vitales. “El potencial apenas empieza a explorarse. Solo el 22% de las empresas mexicanas invierte en social commerce, un terreno todavía joven donde las primeras marcas en entrar tienen la ventaja de construir comunidad y confianza”, refiere Díaz. “Los resultados ya se notan; los lives más largos superan tasas de conversión del 30%. Aquí el objetivo no es vender más, es conectar mejor, pues la gente confía en quienes le hablan con honestidad”. Hoy, Raúl sigue grabando desde su sala. No tiene un estudio ni un equipo de producción. Coloca su celular sobre una base, ajusta la luz y habla frente a la cámara con naturalidad. Muestra los productos, da su opinión y deja el enlace al final. “No vendo por vender, recomiendo cosas que
¿Viernes Santo es festivo obligatorio de acuerdo con la LFT en México?
Semana Santa son días de reflexión para los católicos en el mundo y también de vacaciones en México para estudiantes y trabajadores; sin embargo, estos días no necesariamente son de descanso obligatorio de acuerdo con la Ley Federal de Trabajo . Aquí te contamos todo lo que necesitas saber sobre esta temporada, si Viernes Santo es festivo , cuando muchos aprovechan para vacacionar en balnearios, playas y ríos del país. ¿Cuándo es la Semana Santa 2026? De acuerdo con el calendario oficial, en 2026 la Semana Santa será del domingo 29 de marzo al domingo 5 de abril, y los días más importantes son estos: -Jueves Santo: 2 de abril -Viernes Santo: 3 de abril -Sábado de Gloria: 4 de abril -Domingo de Resurrección: 5 de abril Anota bien estas fechas en el calendario, ya sea que seas una persona devota o te guste aprovechar estos días santos para salir de viaje. ¿Cuánto deben pagarte si trabajas en Semana Santa? Aunque los días de Semana Santa son muy importantes para muchas personas en el país, no están reconocidos como días obligatorios de descanso por la Ley Federal del Trabajo (LFT). Por lo tanto, si te toca trabajar en cualquier día de esa semana, deberán pagarte como un día normal y estás obligado a presentarte. Ten en cuenta que algunas empresas o centros de trabajo sí suelen dar estos días libres o permitir trabajar a media jornada, pero esto depende de cada empresa. No es una obligación legal, sino un acuerdo entre empleado y patrón. Habrá descanso solo en escuelas Para las escuelas de educación básica de la Secretaría de Educación Pública (SEP), el descanso sí será obligatorio. Las vacaciones escolares comenzaron el sábado 28 de marzo y se extenderán hasta el domingo 12 de abril. En otras palabras, el último día de clases antes de las vacaciones fue el viernes 27 de marzo, y se regresará a las aulas el lunes 13 de abril. Los días de descanso 2026 El Artículo 74 de la LFT establece de manera general cuáles son los días de descanso obligatorio en México. Para 2026, corresponden a las siguientes fechas: -Jueves 1 de enero: Año Nuevo -Lunes 2 de febrero: Conmemoración del Día de la Constitución (5 de febrero) -Lunes 16 de marzo: Conmemoración del natalicio de Benito Juárez (21 de marzo) -Viernes 1 de mayo: Día del Trabajo -Miércoles 16 de septiembre: Celebración de la Independencia de México -Lunes 16 de noviembre: Conmemoración del inicio de la Revolución (20 de noviembre) -Viernes 25 de diciembre: Navidad Solo en estos días se realiza un pago especial para las personas que deban trabajar: se les paga su jornada normal más el doble. Por ejemplo, si una persona gana normalmente 400 pesos al día, recibirá 400 pesos más 800 pesos adicionales, es decir, 1,200 pesos en total por el día, según lo establece la LFT. Días festivos que no son de descanso obligatorio Existen fechas en México que se celebran ampliamente y tienen gran importancia cultural o social, pero no están consideradas como días de descanso obligatorio según la ley, por lo que en ellas se trabaja de manera normal. Algunas empresas pueden otorgar estos días como tiempo libre, pero no es un requisito legal. A continuación, algunas de las fechas importantes que no son de descanso obligatorio: -6 de enero: Día de Reyes -2 de febrero: Día de la Candelaria -14 de febrero: Día del Amor y la Amistad -24 de febrero: Día de la Bandera -8 de marzo: Día Internacional de la Mujer -2 de abril: Jueves Santo -3 de abril: Viernes Santo -4 de abril: Sábado de Gloria -5 de abril: Domingo de Resurrección -30 de abril: Día del Niño -5 de mayo: Día de la Batalla de Puebla -10 de mayo: Día de las Madres -15 de mayo: Día del Maestro -21 de junio: Día del Padre -13 de septiembre: Día de los Niños Héroes -15 de septiembre: Día del Grito de Independencia -12 de octubre: Día de la Raza -1 y 2 de noviembre: Día de Muertos -12 de diciembre: Día de la Virgen de Guadalupe -24 de diciembre: Nochebuena -31 de diciembre: Fin de año ]]>
Sin control: Hacienda da más estímulos a combustibles
La volatilidad en el precio de los combustibles sigue sin control, su incremento ha obligado al gobierno federal a seguir aumentando el subsidio que aplica de manera semanal. De acuerdo con lo publicado la mañana de este viernes santo en el Diario Oficial de la Federación (DOF) por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), los estímulos aplicables al impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) para la semana del 4 al 10 de abril son los siguientes: El diésel –que encabeza la aplicación de subsidio ante los incrementos que lo han llevado a cerca de 30 pesos por cada litro– tendrá un estímulo de 81.20%, equivalente a 5.97 pesos. De esta forma, los consumidores solo desembolsarán 1.38 pesos de impuesto. La gasolina regular o magna tendrá esta semana un estímulo del 31.34% o el equivalente a 2.09 pesos por litro, de tal manera que de impuestos los consumidores solo pagarán 4.60 pesos. En el caso de la gasolina premium, el estímulo aplicado es de 18.48%, que representa 1.04 pesos por litro, dejando la cuota de impuesto a pagar en 4.61 pesos. Precio de las gasolinas no baja Pese a los esfuerzos de Hacienda por mantener una estabilidad en los combustibles, los precios siguen al alza. Datos de la plataforma PetroIntelligence señalan que la gasolina regular promedió este viernes un precio de 23.70 pesos por litro. La gasolina regular alcanza los 28.18 pesos en promedio; mientras que el diésel, con todo tope de precios, se mantiene en 28.79 pesos promedio por cada litro que se vende en las estaciones de servicio. El 28 de febrero, cuando inició el conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que ha generado la volatilidad importante en los precios de los combustibles, la gasolina regular rondaba los 23.24 pesos, la premium los 25.62 pesos y el diésel 26.23 pesos por cada litro. A inicios de marzo, el gobierno federal anunció que había pactado con el sector gasolinero un tope a la gasolina regular para no venderse en más de 24 pesos por litro al público final, ello en respuesta al incremento que el combustible estaba experimentando y que presionaba los niveles de inflación. Aunque se dijo que el acuerdo era voluntario, y que solo sería aplicable por seis meses, el pacto ha sido renovado en dos ocasiones, la más reciente el pasado 11 de marzo, ya en medio del conflicto que mantiene los combustibles al alza. Se estima que alrededor del 95% del sector gasolinero está alienado con el pacto, el 5% restante enfrenta retos para cumplirlo debido a que los costos de logística para llevar al combustible al consumidor final son más altos, principalmente en zonas como el sureste del país. Recientemente se sumó otro tope de precio, ahora para el diésel, el cual ya rondaba en algunos caso los 29 y 30 pesos, pese a ser el primero al que se le comenzó a aplicar estímulo al IEPS. Expansión publicó recientemente que el alza del diésel era tal, que si no se aplicaran estímulos, el precio superaría los 30 e incluso los 32 pesos. Inicialmente, la presidenta Claudia Sheinbuam dijo que el precio máximo sería de 28.50 pesos por litro y que se trabajaría para irlo reduciendo, pues seguía siendo un precio elevado. Sin embargo, en el transcurso de la semana se informó que el tope se establecía en 28.30 pesos por litro. Hasta el momento, el tope de precios no se ha vuelto efectivo, pues el precio promedio nacional de este viernes se mantiene en 28.79 pesos. ]]>
Las fragancias se afianzan en la rutina de los mexicanos y empujan importaciones por más de 500 mdd
La pandemia dejó un vicio inesperado en Cristina Rodríguez. Antes de 2020, compraba un perfume al año, dos, en el mejor de los casos. Salía poco, repetía aroma y no pensaba demasiado en ello, pero el encierro alteró algunos de sus hábitos . Dejó de gastar en comidas fuera de casa o salidas frecuentes, así como en el transporte hacia la empresa de instalación de cámaras de seguridad en la que trabaja en el área comercial. Ese dinero encontró un destino nuevo. Rodríguez, de 42 años, empezó con una fragancia para levantar el ánimo , luego otra para sentirse distinta y una más para marcar los días. Hoy, su colección se acerca a las 100 botellas. Cada aroma representa un estado de ánimo, una rutina o una etapa. Hay uno para trabajar desde casa, otro para una videollamada y otro más para salir. Este no es un caso aislado. Como ella, muchos mexicanos modificaron sus hábitos de consumo y encontraron en las fragancias un gusto constante . Lo que empezó como una distracción en medio del encierro se transformó en un hábito que sobrevivió al regreso de la movilidad y a la reapertura de la economía . Ese cambio íntimo, casi invisible, también dejó huella en el comercio exterior . Tras el covid-19, las importaciones de perfumes y lociones en México crecieron con fuerza y reflejan un consumo que no volvió a su punto de partida. De acuerdo con datos del Banco de México, las compras externas de perfumes se recuperaron en 2021 hasta niveles prepandemia, con un valor de 256 millones de dólares. A partir de ese año, el mercado no solo se estabilizó, también marcó récords. En 2024, las importaciones alcanzaron 529 millones de dólares y, para el cierre de 2025 , las cifras superan ligeramente ese récord, con 531 millones. La Ciudad de México y el Estado de México concentran alrededor del 90% de estas importaciones , lo que confirma su peso como centros de consumo, distribución y logística. Francia , considerada la cuna histórica de la perfumería, se mantiene como el principal proveedor , con una participación del 35.2%. Le siguen otros dos países europeos: España e Italia . Estados Unidos, primer socio comercial de México, ocupa el cuarto lugar. El auge de las importaciones acompaña un mercado interno en expansión. Se estima que la perfumería en México movió cerca de 915 millones de dólares en 2025 . Las proyecciones apuntan a un crecimiento sostenido durante la próxima década, con una expansión promedio anual del 6.6%. De mantenerse esa tendencia, el valor de la industria casi se duplicará y alcanzará alrededor de 1,734 mdd en 2035 , de acuerdo con la consultora Expert Market Research. El dinamismo del sector responde a varios factores. El aumento de la renta disponible, la introducción constan te de fragancias innovadoras, el auge del comercio electrónico y un mayor uso de productos de cuidado personal. También pesa un cambio en el estilo de vida y una mayor disposición a gastar en productos cosméticos, en especial, en fragancias de mayor valor. La creciente conciencia sobre el aseo personal y el aumento del consumo masculino re fuerzan esta tendencia, explica la firma de investigación de mercado. Por tipo de producto, los perfumes de producción masiva dominan el mercado gracias a su asequibilidad y a una oferta amplia que facilita el acceso en todo el país. Al mismo tiempo, las fragancias premium ganan terreno . Su apuesta por materias primas de alta calidad, envases cuidados y una estrategia de marca apoyada en redes sociales y marketing de influencers les ha permitido abrirse paso. En ese cruce entre hábito, identidad y consumo, historias como la de Rodríguez explican por qué el aroma dejó de ser un lujo ocasional y se convirtió en un gasto recurrente . ____ Nota del editor: Esta nota se publicó originalmente en la revista Expansión, ‘Las 100 mujeres más poderosas de los negocios’, correspondiente a su edición de marzo de 2026. ]]>
Concurso mercantil, la puerta falsa
Nunca en la historia se ha vivido el episodio que está en ciernes. Nadie está suficientemente preparado. Será un momento de inflexión histórico, por lo pronto le llamaremos la crisis de las crisis, pero, la forma en que será conocida será clara hasta dentro de un par de años. Distintos ámbitos enfrentarán momentos de definición, no sólo el llamado crédito corporativo, el modelo monetario de Bretton Woods verá su fin; cambiará radicalmente la valuación de los metales preciosos, al tiempo de que se cimbrarán las criptomonedas. Serán cuestionados, por supuesto, el papel y la credibilidad de los bancos centrales. El petróleo, como eje del mundo energético, y muchos otros temas más, darán constantes sorpresas. En suma, un cisma mundial está por venir. Será la tormenta de las tormentas, y cada país tiene que hacer acopio del capital profesional y técnico para diseñar salidas. Algunos países, como el nuestro, siguen atados a los personajes menos recomendables para transitar el temporal, se sigue brindando a los políticos una relevancia que no debieran tener. Hace tiempo que debieron hacerse a un lado, pero la ambición que les caracteriza, y todos la acabamos pagando, esa enfermedad domina en Latinoamérica. No entregan, regularmente es la ruina del país la que acaba echándolos. Basta mirar al sur. Tarde o temprano tendrán que admitir que son marginales en la construcción del nuevo acuerdo, del new deal . Canadá, es hasta hoy vanguardia en plantear vías de salida, pero nada está escrito. Ese país entendió el perfil de lo que hoy se necesita. El presidente Trump, le guste a quien le guste, es el agente que ha puesto, y seguirá poniendo, dinamismo al complejo juego. Su decisión, en torno a las monedas estables transformará la estructura financiera internacional; la postura que tome frente a los grandes fondos de inversión en los Estados Unidos será crucial. Qué decir de su papel en el reordenamiento de la provisión del hidrocarburo, sin duda marcará el derrotero por el que andará el aparato productivo mundial. Las que parecían eternas dictaduras, y aquellas que estaban en formación, han visto que tienen los días contados, eso, incluye a los cárteles. Los movimientos de izquierda entraron en rápida obsolescencia y tienden a una acelerada extinción. Fallaron siempre y sólo los más necios se aferran a las barbaridades sobre las cuales ellos se construyeron. No sólo veremos cómo cae el balance impuesto en la postguerra, sino que veremos cómo los recursos naturales desarrollan nuevas metrópolis, nuevos mercados y una mecánica de flujos muy distinta a la que prevaleció en los últimos 50 años. La energía redistribuirá las alianzas, y los ejércitos no buscarán ampliar el territorio, sino asegurar la provisión de tierras raras, metales y suministros, para aplacar la voraz necesidad de energéticos que consume el nuevo modelo del desarrollo. No serán un proceso paulatino, sino uno brusco, abrupto. Antes de que termine el año, las cárceles estadunidenses albergarán a personajes que habían hecho de sus países el peculio familiar. Los cárteles estarán contra las cuerdas, y al parecer, ya no será una sentencia lo que teman, sino el exterminio. Lamentablemente, antes de sucumbir, darán la pelea y sujetarán a los ciudadanos a todo tipo de amagos, haciendo de la violencia fuente sustituta en la generación de sus ilícitos caudales. Otra vez, carros bomba, se han incrementado los delitos que típicamente son producto del arrinconamiento de las mafias, como lo son el secuestro; el robo a mano armada, y la extorsión. No pueden contra quien los persiguen, así que ven cómo se las paga quienes no pueden defenderse. No es un tema de estadísticas, falsas rayas y líneas que mal reflejan la realidad. La gente ya está cansada de verborrea ideológica, y es claro que el descuido del control territorial terminará por dar paso al borrado de fronteras. Los políticos que hablan del ayer deben ser sustituidos, urgentemente, por aquellos que puedan hacerse cargo del ahora. Último llamado para los autócratas, ahí están los finales de Hitler, Mussolini, Kadhafi, Hussein y muchos otros más, ya terminó el tiempo del ascenso del autoritarismo, la rueda volvió a girar. ¿Acaso será que prefieran ser derrocados, linchados, o recluidos en NY? Todos aquellos que nos atropellaron, burlándose al decir que no viniéramos con que la ley es la ley, tienen que reconocer que ahora penden de la ley internacional, detrás de la cual, hoy, pretenden esconderse, rogando que el pez grande no devore al pequeño. Sin embargo, es demasiado tarde, el proceso ya inició y quienes hicieron de las constituciones una burla, hoy están en fila de las ejecuciones, sólo falta que hablen de justicia y certidumbre jurídica. A hierro mataron y a hierro morirán. Ruegan y piden a los mandamases del primer mundo que respeten las reglas de convivencia, cuando gracias a violarlas se hicieron del poder. En ese terrorífico escenario, comenzará una cadena de impagos, incumplimientos y tomas forzadas de activos, y no será solo en la pequeña escala de los hipotecarios y tarjetas de crédito, sino en el de los grandes fondos de inversión, quienes se han vuelto deudores morosos. Ya será el descredito, y no el crédito, el que prevalecerá. La inversión será más volátil que nunca, ya que es difícil saber lo que hoy es un destino seguro, complejo será volar hacia la calidad, todo es, o al menos parece, un espejismo. La liquidez reinará, y la usura será común, disfrazada con mil caretas. Crecerá con la 4T el ridículo margen financiero que sufren los mexicanos, tanto en el financiamiento, como en el mercado cambiario, esos, que el cacique tropical supo fomentar y conservar a cambio de aplausos y sobres amarillos. Evadir, sortear o diferir el cumplimiento de las obligaciones se convertirá en ejercicio del diario, y ahí, será un gran error jugar a la quiebra o al concurso mercantil, ya que ese garlito depende, para funcionar, de un foro procesal sólido y confiable. Sin una estructura judicial bien formada, sin un acuerdo procesal predecible, sin criterios sólidos en materia de impago, ese
Cacahuates, unicornios y la coherencia empresarial
¿Quieres un equipo que obedezca instrucciones y espere cada indicación? ¿O buscas personas autónomas, capaces de decidir, ejecutar y responder con resultados? La respuesta define el tipo de empresa que estás construyendo. El problema surge cuando muchos líderes exigen criterio, estrategia y compromiso, pero estructuran sueldos y procesos para perfiles meramente operativos. Define tu cultura Contrasta al candidato con los valores de la organización En el discurso de reclutamiento abundan frases como “aquí damos experiencia”. Suenan atractivas, incluso generosas; sin embargo, cuando llega el momento de contratar, la expectativa incluye planeación estratégica, ejecución impecable y disponibilidad total… por 9,500 pesos mensuales. Esa contradicción alimenta la narrativa de que “no hay talento”. Talento existe. Lo que escasea es la coherencia entre lo que se pide y lo que se ofrece. En mi opinión, antes de evaluar un candidato o candidata, es necesario responder una pregunta que para algunos puede ser incómoda: ¿qué comportamientos son no negociables en mi organización? Cultura no es una palabra que sirve de adorno; es cómo se toman decisiones, cómo se enfrentan los errores, cómo se discuten desacuerdos y qué conductas reciben reconocimiento. Las empresas más exitosas a nivel global lo entendieron desde un inicio. Zappos, por ejemplo, construyó su modelo sobre una cultura explícita de servicio y trabajo en equipo. Ese enfoque sostuvo su crecimiento hasta su venta a Amazon por más de 1,000 millones de dólares. Primero definieron quiénes eran; después contrataron en consecuencia. Cuando la cultura es confusa, la empresa contrata por intuición. La intuición lleva a seleccionar por simpatía, necesidad inmediata o sesgos personales. Después llegan las fracturas internas, las salidas prematuras y la sensación de que el equipo “no da el ancho”. Una vez que los valores están claros, el siguiente paso es evaluar si la persona encaja con esa cultura. Este momento ocurre antes de revisar las hard skills. Si tu organización exige autonomía, necesitas personas que tengan criterio propio; si valoras colaboración, debes buscar evidencia concreta de trabajo en equipo. Prueba sus capacidades La compensación también comunica Es en este punto donde muchos empresarios fallan porque formulan preguntas genéricas y aceptan respuestas automatizadas. Todos los candidatos, o al menos la mayoría, dominan el lenguaje corporativo. Pueden pintarse como proactivos, responsables y orientados a resultados. Pocos son capaces de demostrar coherencia entre su trayectoria y los valores que tu empresa prioriza. Desde mi perspectiva, los valores internos actúan como un filtro estratégico. Reducen la rotación, aceleran la integración y protegen el clima organizacional. Ignorarlos implica contratar talento que luce brillante en el currículum pero genera fricción en la operación diaria. Después de la prueba cultural, llega la validación técnica. Este paso requiere de un método. General Electric, por poner otro ejemplo, diseñó procesos rigurosos de evaluación para detectar desempeño y potencial de liderazgo. Una conversación no reemplaza una prueba. Como si le estuvieras escribiendo un prompt a una plataforma conversacional de IA, si necesitas a alguien en marketing, solicita una propuesta concreta con objetivos y métricas. Si buscas un redactor, pide un texto bajo lineamientos específicos. Las pruebas revelan estructura mental, capacidad de síntesis y calidad de ejecución. También muestran cómo la persona responde ante presión y claridad de instrucciones. Sin esta validación, la decisión descansa en simple percepción. Ahora viene la parte incómoda. Si esperas que un candidato escriba, diseñe, publique, gestione campañas y aporte visión a largo plazo, debes pagar por ese nivel de habilidad, conocimiento y experiencia. El mercado laboral opera bajo una lógica básica: las personas ofrecen el valor que corresponde a la compensación que reciben. Existe una frase conocida en inglés: if you pay peanuts, you get monkeys . En español: si pagas cacahuates, recibes changos. El punto, lejos de ofender a alguien, es entender que la compensación comunica expectativas. No puedes demandar mentalidad estratégica con salario operativo; no puedes pedir autonomía cuando el presupuesto transmite desconfianza. Algunas empresas argumentan que ofrecen experiencia y contactos. Esa propuesta puede funcionar con perfiles que buscan aprendizaje; no obstante, una compañía que aspira a crecer necesita personas que asuman roles de liderazgo y entreguen resultados. Para eso, primero deben sentirse valoradas. La congruencia empresarial exige cuatro pasos claros: 1. Define tu cultura 2. Contrasta al candidato con tus valores 3. Valida sus capacidades 4. Alinea la compensación con el nivel de compromiso esperado. El talento no es un unicornio escondido. Es una combinación de cultura, skills y mercado. Y hay una verdad simple que te conviene recordar antes de publicar la siguiente vacante: no puedes contratar un unicornio si únicamente estás dispuesto a pagar con cacahuates. ____ Nota del editor: Jorge Sánchez García es Socio Director de Apolo 25. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
México crea empresas… pero no logra sostenerlas
Se ha instalado la idea de que el principal problema de las pymes en México es la falta de financiamiento. Pero la evidencia muestra algo más profundo: muchas empresas no desaparecen por falta de recursos, sino porque antes pierden su capacidad de sostenerse como empresas. Entonces, es evidente que el problema no es el financiamiento, sino que muchas empresas ya no pueden sostenerse. Sin embargo, cuando se observa cómo se deterioran las empresas en la práctica, la historia casi siempre empieza antes. Las empresas no desaparecen porque un día se quedaron sin recursos externos. Desaparecen porque previamente empezaron a perder su capacidad de sostenerse como organizaciones productivas. Durante mucho tiempo hemos intentado resolver un síntoma visible sin atender la causa estructural. El deterioro empresarial rara vez ocurre de forma repentina. Primero cae la rentabilidad, después se debilita el flujo operativo y más adelante la empresa pierde capacidad de adaptarse a cambios en su entorno. Solo al final aparecen las restricciones financieras visibles. En ese momento el financiamiento suele interpretarse como la solución inmediata, cuando en realidad es la última señal de que el deterioro ya llevaba tiempo acumulándose dentro de la operación. En el modelo econométrico que desarrollé sobre insolvencia empresarial, la rentabilidad y el flujo operativo mostraron mayor capacidad para anticipar el deterioro de una empresa que cualquier variable asociada al acceso al financiamiento. La liquidez, el endeudamiento, el tamaño de la empresa, su crecimiento y el entorno económico confirmaron ese mismo patrón: el financiamiento aparece después del deterioro, no como su causa. Y es que, durante años confundimos la falta de financiamiento con la pérdida de capacidad para sostener a las empresas. Una empresa no sobrevive porque consigue recursos externos, sino porque genera utilidades, mantiene orden operativo y conserva margen para adaptarse cuando cambian las condiciones del mercado. El financiamiento puede acelerar el crecimiento, si, pero no puede sustituir la productividad ni corregir debilidades estructurales acumuladas. Entre 2019 y 2023 nacieron alrededor de 1.7 millones de establecimientos en México y desaparecieron cerca de 1.4 millones. Es decir, casi nacen tantas empresas como las que mueren en el mismo periodo. Esto no es un comportamiento normal para una economía que busca consolidar su tejido productivo. Es una señal clara de fragilidad estructural que revela que el problema no está en la creación de empresas, sino en su capacidad para mantenerse operando. Estoy seguro que México no tiene un problema para crear empresas; tiene un problema para sostenerlas. Las empresas entran en crisis cuando se deterioran simultáneamente la rentabilidad, el flujo operativo, la liquidez, el nivel de endeudamiento, su tamaño relativo frente al mercado y su capacidad de adaptación al entorno económico. Cuando estas variables se debilitan al mismo tiempo, la empresa pierde margen de maniobra. Cuando una empresa necesita financiamiento para seguir operando, el deterioro ya comenzó antes. El financiamiento puede aliviar la liquidez, pero no recupera la capacidad de sostener el negocio. Por eso el debate público suele concentrarse en el acceso a recursos cuando el problema real empezó dentro de la empresa. El deterioro empieza cuando vender más deja de significar ganar más; cuando los costos crecen sin control y cuando el flujo deja de alcanzar para sostener la operación cotidiana. Ahí comienza la pérdida de capacidad de sostenerse. Los modelos econométricos permiten identificar cuándo una empresa entra en esa trayectoria, pero no explican por qué algunas corrigen a tiempo y otras no. En este punto aparece una variable que casi nunca se mide, pero que con frecuencia determina el resultado: el carácter de quien dirige la empresa. A eso lo llamo el Quinto Elemento. Porque detrás de una caída en la rentabilidad casi siempre hay decisiones que no se corrigieron a tiempo; detrás de un flujo debilitado suele haber disciplina operativa insuficiente, y detrás de una empresa que deja de adaptarse suele haber una dirección que dejó de ajustar el rumbo. Por eso creo que, insistir únicamente en ampliar el financiamiento sin fortalecer la rentabilidad, el flujo operativo y la capacidad de adaptación puede terminar prolongando la fragilidad de las empresas en lugar de corregirla. Cuando el financiamiento se diseña sin considerar la capacidad real de sostenerse de los negocios, puede convertirse en un mecanismo que retrasa su quiebra en lugar de evitarla. Desde mi perspectiva, el verdadero desafío de las pymes en México no es conseguir financiamiento, es conservar su capacidad de sostenerse en el tiempo. Mientras sigamos pensando que el problema es únicamente el acceso a recursos, seguiremos financiando empresas que ya venían perdiendo su capacidad de sostenerse mucho antes de llegar al banco. ____ Nota del editor: Ángel Virgilio Estrada Berlanga es un empresario, investigador y doctor en contabilidad por la UANL. Su trabajo académico analiza los factores financieros, no financieros, sectoriales y macroeconómicos asociados a la insolvencia empresarial en México. Desde su experiencia empresarial ha propuesto el Quinto Elemento: el carácter del líder como variable decisiva en la supervivencia de las empresas. Las opiniones publicadas en esta columna corresponde exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
6G, la primera red pensada para la Inteligencia Artificial
Mientras muchas empresas aún están tratando de entender cómo aprovechar 5G, en los laboratorios y centros de investigación del mundo ya se está diseñando la siguiente generación de conectividad: 6G. Pero esta vez el cambio no será solo una cuestión de velocidad. Si el 5G fue la era de la conectividad de las cosas, el 6G está diseñado para la era de la Inteligencia Artificial (IA). 6G, la red que no solo se conecta, también piensa Aunque para la mayoría de nosotros el 5G todavía parece algo novedoso, en la industria tecnológica el 6G ya es el centro de las conversaciones y del desarrollo actual. La sexta generación de redes móviles –prevista para llegar al mercado a finales de esta década– promete algo más ambicioso: convertir la infraestructura de telecomunicaciones en un sistema inteligente por diseño. No solo redes que transportan datos, sino redes que entienden, optimizan y toman decisiones en tiempo real. Durante décadas, cada salto generacional de telecomunicaciones ha sido claro: 2G digitalizó la voz, 3G llevó internet al móvil, 4G habilitó la economía de las apps, 5G abrió la puerta al internet de las cosas y a la conectividad ultrarrápida. 6G apunta a algo distinto: una infraestructura digital diseñada para la era de la IA. Una de las ideas centrales detrás de 6G es lo que los investigadores llaman “redes nativas de IA”. Puede sonar muy técnico, pero la idea es bastante simple: la IA no será solo una herramienta extra para mejorar la red, será parte de su ADN. Imagina que vas manejando en hora pico y usas una app de navegación. La app analiza el tráfico y te recomienda otra ruta para evitar el tráfico. Ahora imagina que la red misma pudiera anticipar ese tráfico antes de que te atores y reorganizar automáticamente el flujo de información, como si la ciudad entera ajustara sus semáforos y carriles en tiempo real para evitar que se forme el tráfico. Eso es, en esencia, lo que busca el 6G. En otras palabras, la inteligencia ya no estará solo en tu celular o en la nube. También estará dentro de la propia red, en la infraestructura que conecta todo. Y eso cambia por completo la forma en que entendemos la conectividad. Más que velocidad: lo que realmente cambiará con 6G El reto invisible: la infraestructura Cuando se habla de nuevas generaciones de conectividad, casi siempre la conversación gira alrededor de la velocidad de internet. Y sí, el 6G promete velocidades muchísimo más altas que las actuales. Pero, curiosamente, ese podría ser el cambio menos importante. Las investigaciones apuntan a redes con velocidades extremas y latencias de microsegundos, capaces de responder casi en tiempo real. Más que velocidad, el 6G busca unificar comunicación, cómputo y sensores en una red inteligente. Si eso se logra, el impacto no se limitaría a que descarguemos videos más rápido en el celular. Podría transformar sectores completos como la manufactura, la logística, la salud o la energía. Porque cuando la conectividad deja de ser solo un canal y se convierte en parte activa del sistema, la forma en que funcionan las cosas también cambia. Suena increíble, ¿no? Sin embargo, el salto hacia 6G no será automático. Antes de que llegue al mercado, el ecosistema global deberá resolver varios desafíos técnicos y regulatorios: desde la disponibilidad del espectro hasta la estandarización de nuevas arquitecturas de red. También habrá que replantear la infraestructura digital para soportar cargas de inteligencia artificial cada vez más intensivas. La combinación entre telecomunicaciones, computación en la nube y hardware especializado será clave para que el modelo funcione. La transición hacia 6G no será un salto abrupto, sino una evolución progresiva desde lo que ya se conoce como 5G Advanced, una fase intermedia que prepara a las redes para integrar mayor automatización y capacidades de cómputo. El escepticismo que rodea al 6G Siempre que surge una nueva ‘G’, saltan las voces que dicen: ‘¿Pero para qué queremos más si apenas estamos entendiendo el 5G?’. Es un déjà vu tecnológico. Lo mismo decían del 4G cuando solo queríamos mandar mensajes de texto, y miren ahora: no podríamos vivir sin video en tiempo real ni las apps. El 6G no es un capricho de las telefónicas para vendernos planes nuevos; es construir la pista de aterrizaje para una IA que ya viene a toda velocidad. Hay que ser realistas: muchas empresas todavía están en plena curva de aprendizaje con el 5G. Sus beneficios más ambiciosos para la industria, la logística o las ciudades inteligentes apenas están agarrando forma. En otras palabras, seguimos descubriendo el potencial de lo que tenemos hoy. Pero esta vez el factor que cambia la conversación es la rapidez con la que avanza la IA. Si nos esperamos a que el 5G ‘termine de madurar’ para empezar a pensar en lo que sigue, nos va a dejar el tren. El 6G es la infraestructura necesaria para un mundo donde la IA ya no será un accesorio, sino el motor central de todo lo que hacemos. El verdadero cambio Tal vez la mejor forma de entender 6G no sea pensar en “más internet”. Sino en algo más profundo: una red que no solo conecta dispositivos, sino que participa activamente en cómo funciona el mundo digital. El 6G hará que la IA sea como la electricidad: algo que está ahí, que hace que todo funcione y que solo notas cuando falta. Al final del día, el 6G es la respuesta a una realidad inevitable: un mundo donde las máquinas necesitan hablar entre ellas tan rápido y fluido como nosotros lo hacemos (o mejor). Si el 5G nos conectó a todos, el 6G va a hacer que esa conexión sea brillante. No es solo ‘más internet’, es el sistema nervioso de una década donde la inteligencia ya no estará solo en una cajita sobre el escritorio o en el celular, sino en nuestro entorno. Y la verdad, qué emoción que ya se esté cocinando. _____ Nota del editor: Ana Peña es directora de comunicación
Radiografía de la economía en Iztapalapa: en qué trabajan, qué estudian y cuánto ganan sus habitantes
Iztapalapa es una de las 16 alcaldías de la Ciudad de México , pero su población supera con creces a la de varios estados del país como Colima, Baja California Sur, Campeche, Nayarit y Tlaxcala. Según el Censo de Población y Vivienda 2020 del Inegi , la demarcación cuenta con 1,835,486 habitantes . Una población de este tamaño merece un análisis detallado: ¿ en qué trabajan los habitantes de la alcaldía más poblada de la capital? ¿ Cómo se distribuye su economía ? ¿Qué diferencias existen entre hombres y mujeres en el ámbito laboral? ¿ Cuál es su nivel educativo y qué carreras suelen elegir? El Gobierno de México ofrece información reveladora sobre la estructura socioeconómica de la demarcación , conocida por su tradicional Viacrucis de Semana Santa y la representación de la Pasión de Cristo, así como por su relevancia dentro del contexto de la Ciudad de México. ¿En qué trabaja la gente de Iztapalapa? En Iztapalapa, 770,827 personas (cerca del 43% de su población) tienen empleo , según el Informe Anual sobre la Situación de Pobreza y Rezago Social 2025 , y la mayoría se concentra en comercio y servicios: 131,177 personas trabajan en tiendas, mercados y negocios diversos . Este predominio muestra que la economía local depende en gran medida de la atención al público y del movimiento de bienes y servicios. La industria , aunque con menos peso, da trabajo a 70,707 personas , lo que indica que la demarcación mantiene actividad productiva, pero sin constituir un polo industrial de gran tamaño. En contraste, la agricultura y las actividades forestales prácticamente no existen: apenas 163 personas laboran en este sector, un reflejo de la urbanización y de la limitada disponibilidad de suelo para actividades primarias. La fuerza laboral es joven: 434,201 personas tienen entre 15 y 29 años . Además, 1,648,242 habitantes saben leer y escribir, lo que fortalece su participación en la economía local y facilita su incorporación al mercado laboral. En conjunto, estos datos muestran que Iztapalapa es un territorio urbano donde el comercio y los servicios marcan la dinámica laboral , la industria cumple un papel secundario y la actividad primaria es casi inexistente, planteando desafíos en diversificación económica y oportunidades para la población joven. ¿Cuánto gana una persona en Iztapalapa? En Iztapalapa, el ingreso promedio de una persona con empleo es de 9,348 pesos al mes , según los datos del estudio. Esto no significa que todos ganen lo mismo: hay trabajadores que perciben mucho más y otros que reciben mucho menos, pero esa cifra representa el promedio general. Aunque la mayoría de las personas con empleo puede cubrir lo básico, la pobreza sigue siendo un problema importante: El 92.8% de los trabajadores tiene ingresos suficientes para comprar la canasta básica. Sin embargo, 43.9% de la población padece algún tipo de pobreza : -37.3% en pobreza moderada -6.6% en pobreza extrema En resumen, la mayoría de quienes trabajan logra cubrir sus necesidades esenciales , pero casi la mitad de los habitantes de Iztapalapa todavía enfrenta dificultades económicas de consideración. ¿Qué estudia la gente en Iztapalapa? La información de Data México indica que, en 2020, la mayoría de los habitantes de Iztapalapa había completado educación media: Secundaria : 403,000 personas (28.4%) Preparatoria o bachillerato general: 370,000 personas (26.1%) Licenciatura : 268,000 personas (18.9%) Cuando se trata de licenciaturas, las preferencias muestran diferencias por género: Mujeres : prefieren Ciencias de la salud (8,117 alumnas), seguidas de Ciencias sociales y derecho (7,525) y Administración y negocios (5,073). Hombres : optan por Ingeniería, manufactura y construcción (5,481 alumnos), y luego Ciencias sociales y derecho (5,249) y Administración y negocios (4,223). Entre los campos más demandados están Psicología (5,180 estudiantes), Derecho (3,010) y Biología (2,980). En la educación media superior técnica, las especialidades más comunes reflejan un interés por la tecnología y la administración: Programación : 9.94% de los egresados Soporte y mantenimiento de equipo de cómputo : 6.8% Contabilidad : 6.2% En pocas palabras, en Iztapalapa las mujeres predominan en salud, los hombres en ingeniería y construcción, y ambos grupos muestran interés por derecho, psicología y administración. ¿Qué exporta e importa Iztapalapa? Data México indica que Iztapalapa participa activamente en el comercio internacional , aunque su balanza comercial muestra un déficit: las importaciones superan ampliamente a las exportaciones. Exportaciones En 2024, las ventas internacionales de la demarcación alcanzaron 917 millones de dólares (mdd), un crecimiento del 4.44% respecto al año anterior. Los productos más importantes fueron: Tableros, consolas y bases para control o distribución de electricidad : 334 mdd Partes y accesorios de vehículos automotores : 35.7 mdd Hortalizas de vaina secas desvainadas : 0.3 mdd Los principales destinos fueron Estados Unidos (540 mdd), Turquía (20.6 mdd) y Guatemala (11.3 mdd). Importaciones Las compras desde el extranjero sumaron 4,002 mdd , con un fuerte crecimiento del 17.7% respecto a 2023. Los productos que lideraron las importaciones fueron: Partes y accesorios de vehículos : 375 mdd Motocicletas y velocípedos con motor auxiliar : 241 mdd Motores de pistón, rotativos o alternativos : 238 mdd Los principales proveedores fueron China (1,483 mdd), Estados Unidos (1,098 mdd) e India (159 mdd). Las conclusiones de la economía en Iztapalapa Iztapalapa es mucho más que números: su densidad poblacional, fuerza laboral joven y diversidad educativa la convierten en un motor urbano con enormes oportunidades y retos. La concentración de empleo en comercio y servicios muestra la vitalidad cotidiana de la demarcación, pero también evidencia la dependencia de sectores de bajo valor agregado y la necesidad de impulsar actividades más productivas y mejor remuneradas. La combinación de un mercado laboral con juventud capacitada y un déficit en la balanza comercial sugiere que la demarcación podría potenciar la manufactura avanzada, la tecnología y la innovación, aprovechando el talento local para reducir la brecha económica y aumentar la participación en cadenas de valor de mayor complejidad. En definitiva, Iztapalapa tiene potencial para consolidarse como un polo de desarrollo urbano y económico, siempre que las políticas públicas y la inversión privada se alineen con