El Mundial también entra a la oficina para fortalecer la conexión entre los compañeros de trabajo
Todo empieza con una tómbola que recorre oficinas, plantas y centros de distribución. Los empleados de Grupo Grisi pueden ganar una cafetera, una pantalla o un smartphone, pero también algo más difícil de conseguir: boletos para ver jugar a la Selección Nacional y hasta una playera firmada por alguno de los futbolistas. En la reinauguración del Estadio Banorte , donde México jugó contra Portugal, la compañía tuvo acceso a cientos de boletos que se repartieron entre los empleados de distintas áreas, con la intención de que la experiencia no se concentrara en unos cuantos. “Dimos casi 500 boletos en el partido de México-Portugal, pero hemos dado en muchos otros partidos y ahí va mucha gente de ventas, inclusive rifamos boletos para gente de plantas, centros de distribución, oficinas”, dice Alejandro Grisi, director general del grupo. El directivo es consciente de la aceptación que tiene el futbol en México , por ello una de las estrategias de la empresa ha sido incorporar este deporte en las prácticas internas de la compañía, con el objetivo de fortalecer el sentido de pertenencia entre los colaboradores y extender esa conexión hacia afuera, en un esfuerzo por mantener coherencia con clientes, consumidores y otros grupos de interés. De ahí que Grupo Grisi mantiene desde hace cuatro años una relación como patrocinador de la Selección Nacional, un vínculo que ha permitido trasladar el futbol tanto a campañas de marketing como a dinámicas dentro de la empresa, donde los partidos y el Mundial se convierten en puntos de encuentro para equipos distribuidos a nivel nacional. El directivo cuenta que en la última fiesta de fin de año, de los 2,500 empleados que tiene Grisi en México, se reunieron cerca de 1,000 colaboradores , quienes convivieron con jugadores de la Selección Nacional , se tomaron fotos, pidieron autógrafos y participaron en rifas de balones, playeras y otros artículos vinculados al futbol. “Hace mucho que no veía tan felices a todos, sacándose fotos con los jugadores, conviviendo entre ellos. La verdad fue maravilloso ver sus caras”, dice Grisi. Esperanza Granados, especialista en higiene laboral, asegura que este tipo de prácticas tiene un efecto directo en la cultura organizacional, pues compartir experiencias fuera de la rutina laboral fortalece la convivencia entre compañeros, genera vínculos más cercanos y fortalece la identificación con la empresa. Entre las acciones que más ha visto la especialista por parte de las empresas que evalúa están las quinielas , habilitar una sala de juegos con futbolito incluido y reunirse en la oficina o restaurantes para ver algunos de los partidos. “Cuando las personas comparten momentos significativos y que les hace sentido, se vuelve más fuerte la conexión con la organización y también entre los propios equipos, lo cual se percibe en más productividad y en relaciones más sanas en el ambiente laboral ”, señala la especialista. Y no se equivoca. De acuerdo con datos de la consultora Gallup, los equipos de trabajo con mayor engagement registran hasta 14% más productividad, 78% menos ausentismo y menores niveles de rotación, que hoy es el principal reto que enfrentan las compañías. Al propio Grupo Grisi le pasó, pues gracias a las prácticas impulsadas por el área de recursos humanos, la compañía tiene una rotación que no supera el doble dígito . El pamboleo corporativo Pero el futbol no se queda en los eventos o en las rifas. Conforme se acerca cada partido, la preparación entra a la operación diaria, con ajustes en plantas y centros de distribución para que los equipos sigan los encuentros sin quedar fuera del momento. Durante los juegos de México entre semana, Grisi detalla que se instalan pantallas , se reparten botanas y la jornada se adapta para que los colaboradores vean el partido, incluso con pausas en producción en ciertos casos. “Promovemos todos los partidos de México que caen entre semana, paramos las plantas para que todos puedan verlo ”, señala el directivo. Para el caso del mundial, su marca Ricitos de Oro adaptó sus empaques para alinearlos con el futbol, vistió al osito con elementos de la Selección y añadió códigos QR que permiten al consumidor escanear y ver contenidos interactivos, como el personaje anotando un gol. Además, incorporó tapas promocionales con diseño de balón y realizó una distribución masiva de productos intervenidos en puntos de venta, como parte de una campaña que incluye televisión, digital, redes sociales e influencers, con una planeación iniciada desde meses antes del Mundial. “Durante dos meses se ha estado duplicando la producción de tapas”, reveló. La preparación por la justa también contempla espacios fuera de la operación. La empresa ya alista la logística para reunir a empleados en un lugar especial durante el Mundial, con la intención de ver los partidos de la Selección en conjunto y replicar la experiencia fuera de las oficinas. El acceso a estas dinámicas se da al personal operativo, equipos de ventas y administrativos, con rifas y actividades internas orientadas a involucrar a toda la organización. “Tratamos de hacerlo para todos los niveles, para que la gente se identifique como parte de esto”, señala Grisi. Sin embargo, asistir al Mundial no está al alcance de todos. El costo de los boletos y la logística implica una inversión elevada, por lo que el acceso se limita a un grupo reducido dentro de la empresa, mientras el resto vive la experiencia a través de las dinámicas internas. “Dar un boleto para el Mundial es más difícil, los precios son prohibitivos. Tenemos muy limitado el uso de boletos. Pero lo hemos tratado de transmitir mucho hacia adentro porque realmente el Mundial es para que lo vivan todos”, expresa el director general. ]]>
De la salida forzada de Jobs en 1985 a la transición de Ternus en 2026: cómo Apple dejó atrás décadas de caos
Apple cambiará de CEO en 2026 con una transición anunciada y sin señales de conflicto interno. Tim Cook dejará el cargo para asumir como chairman, mientras John Ternus tomará el control operativo. La escena parece controlada, pero rompe con décadas en las que Apple solo cambiaba de liderazgo en medio de crisis. Durante años, Apple no supo ordenar sus cambios de mando. Cada relevo respondió a crisis internas, tensiones entre ejecutivos o resultados financieros adversos. La transición actual no es continuidad automática: es el resultado de ese historial. Cuando Apple tuvo que ceder el control porque sus fundadores eran considerados inexpertos El fichaje de Sculley que terminó con la salida de Jobs en 1985 Los años en los que Apple cambiaba de CEO tras pérdidas y fracasos En sus primeros años, Apple no confiaba plenamente en sus fundadores para dirigir el negocio. Steve Jobs y Steve Wozniak eran vistos como perfiles técnicos sin experiencia ejecutiva, por lo que la empresa apostó por traer liderazgo externo. Michael Scott fue el primer CEO bajo esa lógica . Venía de la industria de semiconductores y asumió el control operativo, pero su gestión evidenció la falta de una cultura organizacional sólida. Episodios como el “Black Wednesday”, cuando despidió a decenas de empleados en un solo día, reflejaron un modelo basado en decisiones individuales, no en procesos. Tras su salida, Mike Markkula —inversionista clave y uno de los primeros accionistas— asumió el rol de forma interina. Su perfil técnico y financiero ayudó a estabilizar momentáneamente a la empresa, pero no resolvió el problema de fondo: Apple seguía sin definir cómo debía estructurar su liderazgo. En 1983, Apple tomó una decisión que parecía lógica en ese momento: contratar a John Sculley, entonces presidente de Pepsi, para profesionalizar la empresa y darle una imagen de estabilidad. La apuesta no funcionó como se esperaba. La relación entre Sculley y Jobs se deterioró rápidamente por diferencias en la forma de dirigir la compañía. Jobs mantenía un estilo intenso e impredecible; Sculley buscaba imponer disciplina corporativa. El conflicto escaló hasta que el consejo directivo intervino. En 1985, Jobs fue removido de sus funciones y terminó dejando la empresa . La salida del fundador no fue una transición planeada, sino una ruptura interna que evidenció la fragilidad del modelo de liderazgo de Apple. Tras la salida de Jobs, Apple vivió una etapa de crecimiento bajo Sculley. Las ventas pasaron de 982 millones de dólares en 1983 a 7.9 mil millones en 1993, impulsadas por productos como el Macintosh y el PowerBook. El regreso de Jobs que rescató el negocio, pero mantuvo un modelo dependiente de una sola figura Sin embargo, ese crecimiento no eliminó las tensiones internas ni los errores estratégicos. A inicios de los noventa, la empresa enfrentó presión por la competencia con Microsoft, una guerra de precios en computadoras personales y desacuerdos sobre su dirección. Cuando los resultados se deterioraron, el consejo volvió a intervenir. Sculley fue forzado a salir en 1993. Su reemplazo, Michael Spindler, impulsó una reestructuración profunda que incluyó el recorte de 2,500 empleos y una reorganización por líneas de producto. Aunque logró algunos avances, también acumuló fallas importantes, como proyectos que no prosperaron. En 1996, Gil Amelio tomó el control en uno de los momentos más críticos de Apple. Su gestión estuvo marcada por pérdidas de 1.6 mil millones de dólares y por la incapacidad de definir una estrategia clara para recuperar a la empresa. Durante toda esta etapa, Apple no cambiaba de CEO por decisión estratégica. Lo hacía como respuesta a problemas acumulados. En 1997, Apple compró NeXT, la empresa fundada por Jobs tras su salida. Con esa operación, el fundador regresó a la compañía, primero como asesor y después como CEO interino. Su llegada marcó un punto de inflexión. Jobs impulsó productos que redefinieron la industria, como el iMac, el iPod, el iPhone y el iPad. También renovó el sistema operativo con Mac OS X y reposicionó la marca a nivel global. Sin embargo, el modelo de liderazgo seguía centrado en una figura. Apple volvió a depender de una persona para tomar decisiones clave. El problema de fondo —cómo asegurar continuidad sin crisis— seguía abierto. Cook transforma Apple con procesos y la lleva de 1 a 4 billones de dólares Cuando Jobs dejó el cargo en 2011 por motivos de salud, Tim Cook asumió como CEO. A diferencia de sus predecesores, no llegó como figura externa ni como solución de emergencia. Cook había sido responsable de la operación global de Apple desde finales de los noventa. Su enfoque no estaba en reinventar productos, sino en optimizar procesos, cadenas de suministro y eficiencia operativa. Bajo su liderazgo, Apple amplió su portafolio con productos como Apple Watch y AirPods, fortaleció su negocio de servicios y consolidó su presencia global. Los resultados financieros reflejan ese cambio. En 2018, la empresa alcanzó una valuación de un billón de dólares. Para 2026, esa cifra llegó a cuatro billones. Más allá de los números, el cambio fue estructural: Apple dejó de depender de decisiones individuales y empezó a operar bajo un modelo más predecible. Ternus: el primer CEO formado dentro de Apple tras décadas de liderazgo reactivo El nombramiento de John Ternus como CEO en 2026 representa una ruptura con el pasado. No es un ejecutivo externo ni una respuesta a una crisis. Ternus lleva más de 25 años dentro de Apple . Ingresó en 2001 en el área de diseño de producto y ascendió hasta convertirse en vicepresidente senior de ingeniería de hardware. Ha estado involucrado en el desarrollo de productos clave como AirPods, Mac y Vision Pro. Su perfil es distinto al de figuras como Sculley o Amelio. Tampoco responde al modelo de liderazgo carismático de Jobs. Representa una nueva etapa: un CEO formado dentro de la estructura que Apple construyó durante años. Apple no siempre supo cambiar de CEO. Durante décadas, cada transición estuvo marcada por conflictos, errores o decisiones forzadas. La salida de Jobs en 1985 y la sucesión de 2026 muestran dos extremos
México 2026: el reto no es organizar el torneo de futbol, es apostar por el talento
En el Foro Empresarial “La Economía del Futbol”, los ponentes coincidieron en que el mayor desafío para México no termina en la organización del máximo torneo deportivo, ni en la cancha, sino en capitalizar el momento para consolidar el talento nacional con visión de largo plazo, disciplina y modelos de apoyo consistentes. En este evento, organizado por el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) con participación de Banco Azteca, Fernando Platas señaló que competir al más alto nivel exige mucho más que condiciones físicas. De acuerdo con el exclavadista y medallista olímpico, este grado de exigencia requiere fortaleza psicológica, disciplina cotidiana y la decisión de medirse frente a los mejores del mundo. Platas recordó que, durante años, prevaleció la percepción de que ciertas potencias eran insuperables en especialidades acuáticas, una idea que comenzó a cambiar cuando los atletas mexicanos transformaron su enfoque competitivo y asumieron el reto de prepararse para ganar. Dicha transición, afirmó, no quedó en historias individuales. Paulatinamente, contribuyó a afianzar una tradición que hoy mantiene al país como referente mundial en distintas pruebas acuáticas. Junto con la preparación técnica y mental, destacó la importancia de contar con respaldos institucionales capaces de acompañar trayectorias completas y no solo momentos aislados. “Hoy vemos marcas, como Banco Azteca, que creen en los deportistas en horizontes de largo plazo, de años. Esa confianza hace diferencia”, aseveró Platas al referirse a la evolución del patrocinio a los atletas en México. Por su parte, Alberto Duque, director de Patrocinios de Banco Azteca, dijo que el deporte comparte necesidades con cualquier sector productivo: planeación, certidumbre y acceso a recursos en el tiempo preciso. El ejecutivo indicó que, bajo esa lógica, el sistema financiero puede contribuir al desarrollo de diversas ramas, al participar en procesos sostenidos que permitan transformar talento en resultados duraderos. El análisis se dio en una oportunidad clave para el país, cuando la atención vuelve a centrarse en su rol como organizador de competencias internacionales. Para los participantes, el reto va más allá de la derrama económica inmediata: consiste en aprovechar la coyuntura para fortalecer un ecosistema deportivo sólido y sostenible. Con iniciativas de esta naturaleza, Banco Azteca se suma a una conversación cada vez más relevante sobre cómo impulsar el talento nacional, mediante esquemas de acompañamiento de largo alcance. ]]>
TV Azteca cambia la jugada en plena crisis: apuesta por Dolby Atmos para transformar la tele abierta
TV Azteca atraviesa un proceso de reestructura financiera . En paralelo, decidió apostar por una mejora que no pasa por el contenido ni por la imagen, sino por el sonido. El movimiento introduce una variable que casi no se ha explotado en la televisión abierta en México. La televisora anunció una alianza con Dolby Laboratories para llevar Dolby Atmos a sus transmisiones abiertas, convirtiéndose en la primera en México en integrar audio inmersivo en este formato. El cambio que no se ve, pero sí redefine la experiencia en la TV abierta Sin cambiar tu televisor: así entra Dolby Atmos a la señal abierta Durante años, la discusión sobre calidad en televisión abierta se ha centrado en la imagen: resolución, señal, cobertura. El acuerdo con Dolby rompe esa lógica y desplaza la conversación hacia el audio. Dolby Atmos funciona como una capa adicional sobre el sonido tradicional . En lugar de salir desde un punto fijo, el audio se distribuye en el espacio, generando una sensación envolvente. En términos prácticos, el espectador puede percibir de dónde proviene cada elemento: la voz del narrador, el ambiente de un estadio o los efectos dentro de una transmisión. Pankaj Kedia, vicepresidente de alianzas comerciales para América en Dolby Laboratories, lo resume con una escena cotidiana: ver un partido desde casa y distinguir el origen de cada sonido como si estuvieras dentro del estadio. Esa promesa, que durante años estuvo asociada al cine o al streaming, es la que ahora se intenta trasladar a la televisión abierta. La implementación no implica rehacer la infraestructura de transmisión. Ese es uno de los factores que hacen viable el proyecto. TV Azteca utilizará el estándar ATSC 1.0, base de la televisión digital terrestre, pero con mejoras que permiten integrar nuevas capacidades. Aquí entra el papel de Dolby AC-4 , un formato de audio diseñado para comprimir información sin perder calidad y, al mismo tiempo, permitir múltiples opciones dentro de la misma señal. Esto abre la puerta a funciones que hasta ahora estaban más asociadas al streaming. En la práctica, el usuario podría elegir cómo escuchar una transmisión: cambiar el idioma del narrador, activar descripciones adicionales o incluso priorizar el sonido ambiente sobre los comentarios. Todo desde la misma señal, sin cambiar de canal ni depender de plataformas externas. La alianza que no se ve: quién hace posible el salto tecnológico La apuesta tecnológica de TV Azteca en medio de su crisis financiera Para saber si tu televisor es compatible, puedes revisar el modelo en la página del fabricante o en el menú de configuración de audio , donde suelen indicarse los formatos soportados. Marcas como TCL integran Dolby Atmos desde al menos 2019 y han impulsado desarrollos como Dolby Atmos FlexConnect en equipos recientes, mientras que Hisense lo incluye en varias de sus líneas ULED y Smart TV desde 2019, además de barras de sonido compatibles. Aunque la alianza se presenta como un acuerdo entre TV Azteca y Dolby, el proyecto depende de más actores. La televisora también trabajó con Imagine Communications , una empresa global que desarrolla soluciones para la industria de medios, y con Ateme , especializada en compresión y distribución de video. Estas compañías cumplen un papel técnico que suele pasar desapercibido, pero que resulta determinante. Son las que permiten que la señal pueda transportar más información, mantener estabilidad y llegar al usuario final sin interrupciones. TV Azteca entró en un proceso de concurso mercantil tras incurrir en incumplimientos generalizados de pago, lo que abrió la puerta a una reestructura de sus pasivos. El último dato público disponible, correspondiente a septiembre de 2022, ubicaba su deuda en 9,800 millones de pesos, con alrededor de 8,100 millones sujetos a reestructuración. A esto se suma un litigio con fondos de inversión en Estados Unidos por impagos de bonos por 63.3 millones de dólares, así como un adeudo fiscal estimado en más de 5,000 millones de pesos. Por qué Dolby cambia el tamaño de la jugada en televisión abierta La competencia que ya no se define solo por contenido e imagen La empresa también dejó de publicar sus estados financieros desde 2023 por orden judicial, en medio de la disputa con sus acreedores. En paralelo, avanzó en su salida de la Bolsa Mexicana de Valores, tras cancelar la inscripción de sus acciones en el Registro Nacional de Valores. La elección de Dolby no es menor. La empresa, fundada en 1965 y con sede en San Francisco, desarrolla tecnologías de audio y video utilizadas en cine, televisión y entretenimiento a nivel global. Su modelo de negocio se basa en el desarrollo y licenciamiento de soluciones como Dolby Atmos, Dolby Vision y Dolby AC-4, que son utilizadas por estudios, plataformas de streaming como Netflix y Amazon, fabricantes de dispositivos y radiodifusoras. Esto significa que TV Azteca no está incorporando una tecnología experimental, sino un estándar que ya se utiliza en otros segmentos de la industria. El movimiento abre una pregunta que va más allá del anuncio: ¿puede el sonido convertirse en un factor de decisión para el público? Hasta ahora, la competencia entre televisoras en México se ha definido por el contenido, el rating y la calidad visual. La apuesta por Dolby Atmos introduce una nueva variable que no ha sido explotada de forma masiva en señal abierta. No es un cambio inmediato ni necesariamente visible para todos los usuarios. Pero sí redefine el terreno. Si la experiencia auditiva mejora de forma perceptible, la comparación entre televisoras podría empezar a incluir algo que antes no estaba en la conversación. ]]>
BMV cae y Wall Street sube tras señales mixtas sobre conflicto en Medio Oriente
La jornada de este martes 21 de abril abrió con señales mixtas en los mercados financieros . En México, el S&P/BMV IPC arrancó con una caída de 0.63%, al ubicarse en 69,641 puntos , presionado por la cautela de los inversionistas ante el entorno internacional. En contraste, en Estados Unidos, Wall Street inició con ganancias moderadas , luego de que comentarios de Donald Trump sobre el conflicto en Medio Oriente enfriaran el optimismo previo; el Dow Jones subía 0.69% , el Nasdaq 0.13% y el S&P 500 avanzaba 0.15% . De acuerdo con Monex, los mercados accionarios globales muestran un tono positivo impulsado por reportes corporativos sólidos, como los de UnitedHealth Group, General Electric y RTX Corporation, mientras los inversionistas evalúan la evolución de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, clave para normalizar el flujo de petróleo desde Medio Oriente. En línea con este menor nerviosismo, los precios del crudo retrocedieron ; el petróleo Brent cayó 0.75% a 94.76 dólares por barril , mientras el WTI retrocedió en la misma proporción a 86.76 dólares . La mezcla mexicana se ubicó en 88.39 dólares , el lunes, según el último dato disponible. La baja en el petróleo, junto con un retroceso en el oro, refleja una menor demanda por activos de refugio, aunque persiste la cautela por la cercanía de plazos clave en las negociaciones geopolíticas. En el mercado cambiario, el peso mexicano muestra una ligera depreciación; el tipo de cambio se ubica en 17.32 pesos por dólar, un retroceso de 0.13% frente al cierre previo , en medio de un fortalecimiento moderado del dólar. En el frente económico, los datos en Estados Unidos sorprendieron al alza. Las ventas minoristas crecieron 1.7% mensual en marzo, por encima de lo esperado, mientras el empleo privado, medido por ADP, mostró la creación de 54,750 plazas. En Europa, el indicador ZEW reflejó un deterioro en el sentimiento económico, lo que añade contrastes al panorama global. Los mercados también estarán atentos a la comparecencia de Kevin Warsh en el Senado estadounidense, relevante para anticipar el rumbo de la política monetaria en un contexto de presiones inflacionarias ligadas a la energía. Con información de AFP ]]>
Dos personas mueren en tiroteo en Teotihuacán
Este martes, Mónica Alfaro y Luz Elena Marcos te cuentan que un hombre disparó en la pirámide de la Luna de Teotihuacán, causando la muerte de dos personas y lesionando a varias más, que tuvieron que ser llevadas a hospitales para ser atendidas. Luego explican los detalles relacionados con otros temas importantes: – Automotriz y acero: bajo presión por aranceles de Trump, encabezan diálogo con EU en revisión del T-MEC – Utilidades de la banca caen 2% por bajas tasas y debilidad económica – Tim Cook dejará la dirección de Apple; asumirá como CEO John Ternus – El inglés que no hablan los mexicanos quedó expuesto en un letrero y abre mercado ]]>
La brecha digital ya no está en el acceso, está en el hogar
En México, la conversación sobre digitalización ha estado históricamente centrada en el acceso: conectividad, dispositivos, cobertura. Sin embargo, esa narrativa quedó atrás. Hoy, el verdadero desafío no es quién tiene acceso a la tecnología, sino quién entiende sus implicaciones. Los datos son contundentes. El 40% de los niños de 10 años en niveles socioeconómicos medio y medio alto ya cuenta con un smartphone, y más del 70% de los adolescentes tiene acceso a redes sociales. Esto significa que las nuevas generaciones están interactuando con entornos digitales desde edades significativamente más tempranas que cualquier generación previa. Mientras tanto, muchos padres —formados en una lógica analógica— siguen tratando de entender un ecosistema que evoluciona a una velocidad exponencial. La consecuencia es clara: una brecha digital silenciosa dentro de los hogares. No se trata únicamente de una diferencia en habilidades tecnológicas, sino de una asimetría en la comprensión de riesgos. Hoy, niñas, niños y adolescentes están expuestos a dinámicas que van mucho más allá del entretenimiento: construcción de huella digital, exposición a algoritmos que moldean su comportamiento, riesgos de ciberacoso y fraude, así como el uso indiscriminado de inteligencia artificial sin criterios de seguridad o privacidad. Esta realidad configura cuatro frentes críticos. Primero, la huella digital. Cada interacción, publicación o uso de plataformas deja un rastro que puede impactar su reputación futura, desde el acceso a universidades hasta oportunidades laborales. A diferencia de generaciones anteriores, los errores digitales ya no son efímeros. Segundo, la salud mental. Los algoritmos no son neutrales; están diseñados para maximizar atención. En cerebros en desarrollo, esto puede traducirse en ansiedad, dependencia y distorsión de la percepción social. Tercero, la seguridad. Videojuegos, plataformas sociales y aplicaciones se han convertido en espacios donde conviven interacción, transacción y exposición. El riesgo no solo es el ciberacoso entre pares, sino también fenómenos como el grooming, la suplantación de identidad o el robo de información. Y cuarto, quizá el más complejo: la falta de gobernanza digital en el hogar. Oscilamos entre dos extremos igual de problemáticos: la prohibición absoluta o la permisividad total. Ninguno construye criterio. El punto de fondo es que la tecnología no es el problema. El problema es la falta de alfabetización digital. Mientras en entornos corporativos se han sofisticado las prácticas de ciberseguridad —protocolos, contraseñas, sistemas de protección— en el hogar persiste una falsa sensación de control. Cerramos la puerta con llave, pero dejamos abiertas múltiples ventanas digitales sin supervisión ni entendimiento. Esto revela una paradoja crítica: protegemos más los activos de una empresa que la integridad digital de una familia. En países como Francia o Reino Unido, la respuesta ya está en marcha: políticas de desconexión en escuelas, alfabetización digital desde edades tempranas y acuerdos familiares sobre el uso de tecnología. En México, en cambio, la conversación sigue siendo incipiente. Aquí es donde la educación vuelve a posicionarse como el eje estructural. No desde una lógica prohibitiva, sino desde el desarrollo de pensamiento crítico y criterio digital. Entender cómo funcionan los algoritmos, cómo se construye la información, cómo se gestiona la privacidad y cómo se toman decisiones informadas en entornos digitales ya no es opcional: es una habilidad de supervivencia. La Inteligencia Artificial (IA), por ejemplo, no representa un riesgo en sí misma. El riesgo radica en usarla sin contexto, sin cuestionamiento y sin propósito humano. El verdadero desafío es formar individuos capaces de interactuar con la tecnología desde una lógica de “human in the loop”: donde la decisión final siempre pase por el juicio humano. Porque si algo queda claro, es que no podemos desconectarnos del entorno digital. Pero sí podemos decidir cómo habitarlo. La brecha digital del futuro no se medirá en megabytes ni en dispositivos. Se medirá en criterio. Y esa brecha, hoy, empieza en casa. ____ Nota del editor: Miguel Alegre es CEO de ISDI México. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Enseñanzas empresariales del Titanic
El 14 de abril de 1912 se hundió el Titanic. Es una fecha que ha perdurado como recordatorio de lo impredecible y de lo que se puede aprender a partir de la tragedia del emblemático barco. El Titanic fue, en su momento, el barco más grande, moderno y lujoso del mundo y además de tener gimnasio, piscina, y restaurantes de lujo, contaba con algunas medidas de seguridad avanzadas para la época, como mamparos metálicos y compuertas activadas a distancia. Sus constructores aseguraban que era insumergible, pero el factor humano reflejado en la confianza de que el barco era lo máximo rebasó las medidas de seguridad y el Titanic chocó y se hundió. Creo que eso pasa con empresas y organizaciones que confían en que hacen las cosas correctamente, pero, ante alguna situación no considerada o inesperada, no saben cómo actuar debido al exceso de confianza. Ni qué decir de aquellas corporaciones que, por cumplir con un tiempo de entrega, sacrifican calidad y seguridad cuyos resultados derivan, muchas veces, en algún tipo de tragedia. En la historia hay ejemplos de organizaciones que han enfrentado problemas inesperados de los cuales a veces no han salido airosos en industrias como la farmacéutica (Tylenol), la energética (Chernobyl), la aérea (varias grandes aerolíneas), aeroespacial (Challenger) o petroquímica (Exxon, o recientemente, Dos Bocas). Adicional al problema, en muchos casos el público se enteró a través de los medios de comunicación y no necesariamente por los directamente responsables, lo que llevó inevitablemente a especulaciones que complicaron el panorama y la credibilidad de los responsables. ¿Qué pasó cuando se hundió el Titanic? Las primeras informaciones se dieron a través del telégrafo del propio barco. Como ocurre aún en la actualidad, los primeros datos no eran del todo confiables: había confusión, inexactitudes y especulación. Prácticamente nadie en tierra conocía el estado real de la situación, de forma que la mayoría de la información publicada era inexacta. Tanto la prensa de los Estados Unidos como la internacional cayó en tanta inexactitud, que muchos lectores llegaron a pensar que el Titanic estaba a salvo e incluso sin daño. La tragedia fue seguida día a día por diarios de diferentes países con inexactitudes y, en ocasiones, con historias exageradas de honor y audacia, de héroes y salvadores. A más de 100 años aún persisten historias, rumores, mentiras, controversias y leyendas, incrementado todo ello a raíz del descubrimiento de sus restos en 1985 y de la implosión del sumergible Titán en 2023 que, con seis personas a bordo, buscaba visitar los restos del Titanic. Pero el caso puede ser un ejemplo para empresas públicas o privadas que enfrenten situaciones problemáticas, para evitar convertirse en un referente histórico que, como el gran barco, trascienda el tiempo. Pensemos en el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, del que, como en el Titanic, nos enteramos a través de los medios de comunicación y que ha ocupado espacios en medios internacionales de prestigio, poniendo en entredicho la credibilidad institucional. El primer día de marzo, reportes en diarios locales de Tabasco alertaron la presencia de chapopote en costas del norte del Estado y del sur de Veracruz, pero las autoridades no hicieron caso. Barcos que precedieron el paso del Titanic alertaron sobre la presencia cercana de icebergs, pero el capitán Edward Smith no prestó atención y confió en los avances en seguridad de su barco y en sí mismo. El 2 de marzo, Pemex emitió un comunicado que concluía que “tras realizar inspecciones técnicas en sus instalaciones, no se ha detectado fuga o derrame alguno” pero éste avanzaba sin que las autoridades de medio ambiente lo constataran. En el Titanic, el capitán Smith tampoco se preocupó por constatar la cercanía de icebergs ya que, al parecer, estaba en una fiesta privada. Al cuarto día los pobladores, no las autoridades, iniciaron las primeras labores para retirar el chapopote de las playas y de la laguna de Ostión (Pajapan), pero el derrame siguió avanzando; al doceavo día la gobernadora de Veracruz infundadamente responsabilizó del derrame a “un barco privado…” y hasta entonces la Marina activó el Plan Nacional de Contingencias para Derrames de Hidrocarburos. Igual avanzó el Titanic durante las siguientes horas sin prevenir alguna contingencia y, cuando se confirmó la cercanía con el iceberg, parece que el capitán quiso culpar a los marineros en la sala de mando e intentó evitar el golpe; ya era demasiado tarde: se iniciaba la tragedia. En el caso del Titanic aún persisten historias, rumores, controversias y leyendas. Se sigue especulando sobre la real causa del hundimiento, desde sabotaje hasta fraude con los seguros. En el tema del derrame en el Golfo, aun no hay certeza sobre lo que lo originó y posiblemente, al igual que el barco, con el tiempo siga habiendo especulaciones y quede como un referente de las afectaciones que se pueden ocasionar por no actuar desde el principio bajo el concepto de que “a nosotros no nos puede pasar.” Lo importante en una organización es aprender de los otros. _____ Nota del editor: Mario Maraboto Moreno es Licenciado en Periodismo por la UNAM. Investigador Asociado en la Universidad de Carolina del Norte. Autor del libro «Periodismo y Negocios. Cómo vincular empresas con periodistas». Consultor en Comunicación, Relaciones Públicas y situaciones especiales/crisis desde 1991. Escríbele a su correo mmarabotom@gmail.com y síguelo en X como @mmaraboto . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
De 700 a 386 mdd, el azúcar pierde terreno y México da la batalla a EU
México vuelve a tocar la puerta de Washington con un producto que conoce bien los vaivenes de la política comercial: el azúcar , que durante años fluyó con relativa estabilidad hacia Estados Unidos, cada vez avanza más entre restricciones, precios presionados y una negociación que gana peso en la revisión del T-MEC . Cuotas en caída Las exportaciones mexicanas de azúcar de caña y remolacha cruda hacia Estados Unidos cerraron en 386.3 millones de dólares , un ligero respiro frente a los 258.8 millones de 2024 . Sin embargo, el dato queda lejos de los niveles que alguna vez marcaron el ritmo del comercio, como los 563.3 millones de 2023 o los 700.7 millones que se alcanzaron en su mejor momento reciente. Entonces, el mercado no solo se redujo, sino que también perdió dinamismo. En los primeros dos meses de 2026, las ventas registran una caída de 13% frente al mismo periodo de 2025. En el rubro de azúcar y edulcorantes , Estados Unidos compró a México sumaron 324 millones de dólares en 2025 , pero en el primer bimestre de 2026 apenas alcanzan 31.6 millones , con una caída de 45% . En conjunto, ambos segmentos de importaciones de azúcar desde México superan los 700 millones de dólares, según las cifras del Departamento de Agricultura de Estados Unidos. En el comercio exterior mexicano, el mayor peso lo conserva el azúcar de caña como producto básico, mientras que los edulcorantes y preparaciones industriales quedan dominados por Estados Unidos. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos separa el comercio en dos grandes rubros. Por un lado está el azúcar de caña y de remolacha, que corresponde a la materia prima, el producto básico que se envía para refinación o consumo directo. Por otro, aparece una categoría más amplia que incluye azúcar, edulcorantes y bases para bebidas, donde entran jarabes, glucosa y preparaciones industriales. Detrás de este vaivén aparece un factor que define todo el mercado: las cuotas que Estados Unidos fija para el ingreso de azúcar mexicana se redujeron de forma drástica. Pasaron de 800,000 toneladas a solo 200,000 toneladas . Las cuotas son el límite físico del comercio, ya que determinan cuánto producto cruza la frontera cada año. En el caso del azúcar, se revisan de forma anual y marcan la diferencia entre una industria que mantiene ingresos estables y otra que entra en tensión constante. Para México, esta reducción significa menos margen en su principal destino de exportación. Con este contexto, el secretario de Agricultura, Julio Berdegué, viajó recientemente a Washington para buscar que Estados Unidos amplíe nuevamente los volúmenes permitidos . El azúcar se coloca así en el centro de una negociación que mezcla intereses agrícolas, presión política en el marco de la revisión del T-MEC. Mercado bajo presión La lucha ocurre en un momento difícil para el sector, porque la industria azucarera mexicana enfrenta sobreoferta interna, precios internacionales a la baja y una presión constante sobre su rentabilidad. Frente a ese escenario, el Gobierno respondió con una medida contundente. Impuso aranceles de hasta 210% al azúcar importada para proteger el mercado interno, aunque estos no aplican a sus socios del T-MEC . La relación comercial muestra un contraste, pues México se ha convertido en el principal destino del azúcar estadounidense . En 2025 , Estados Unidos exportó al país 995.4 millones de dólares , muy por encima de los cerca de 600 millones que registraba antes de 2020, con un pico de 1,242 millones en 2024 . México representa 58% del valor total de las exportaciones de azúcar de Estados Unidos al mundo. El azúcar se suma así a la lista de temas sensibles en la revisión del T-MEC . Durante la visita del representante comercial estadounidense, Jamieson Greer , a México, el tema formó parte de la conversación con el equipo económico. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard , confirmó que el sector agropecuario colocó sus preocupaciones sobre la mesa, en especial el acceso al mercado estadounidense en la reunión que se tuvo con la presidenta Claudia Shienbaum. “Vamos a tener conversaciones, explicó los temas que vamos a tratar. De las reglas de origen hasta las exportaciones de México de azúcar. Muchos temas se tocaron porque también estuvo el secretario de agricultura presente.También él planteó lo que preocupa al sector agropecuario”, dijo el secretario de Economía, Marcelo Ebrard al culminar la visita de Greer. Un conflicto de años El comercio de azúcar entre ambos países arrastra años de tensión, pero el punto de quiebre llegó en 2014 , cuando productores estadounidenses acusaron a México de vender por debajo de su valor . Washington respondió con investigaciones antidumping y amenazas arancelarias. Para evitar un cierre del mercado, ambos países firmaron un acuerdo de suspensión . Ese mecanismo frenó los aranceles, pero impuso condiciones estrictas. México aceptó exportar bajo cupos, respetar precios mínimos y ajustar el tipo de azúcar enviada. Desde entonces, el libre comercio para este producto quedó fuera. En 2017, las reglas se endurecieron , esto ocurrió porque México redujo la exportación de azúcar refinada y aumentó la de azúcar cruda, lo que implicó menor valor para la industria nacional. Estados Unidos protege su industria con controles y subsidios, mientras que México depende de ese mercado para colocar buena parte de su producción. Esa relación deja poco margen de maniobra. México también ha señalado una asimetría, pues el jarabe de maíz de alta fructosa de Estados Unidos entra al país sin mayores obstáculos. El comercio de azúcar entre ambos países opera bajo reglas estrictas. Más que un mercado abierto, el comercio funciona como un sistema controlado. Estados Unidos define el acceso y México negocia cada tonelada. La industria azucarera es estratégica para la economía mexicana por su peso productivo, social y regional. De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y el propio gobierno federal, el sector involucra a más de 180,000 productores de caña y genera cientos de miles de empleos directos e indirectos en zonas rurales, donde pocas actividades ofrecen ese nivel de ingreso.
México y Líbano: 150 años de lazos con impacto en negocios y remesas
Líbano libra nuevamente una guerra. El país quedó envuelto en el conflicto entre Irán e Israel el 2 de marzo, cuando el grupo Hezbolá lanzó una represalia por la muerte del líder supremo iraní, Ali Jamenei. La respuesta israelí ha provocado la muerte de 2,387 personas. El conflicto puede parecer muy lejano desde México, separado por más de 12,000 kilómetros de Líbano. Sin embargo, los dos países comparten una historia que se remonta a finales del XIX, con la llegada a Progreso, Veracruz y Tampico de los primeros libaneses, quienes huían de persecución. La migración libanesa a México La comunidad libanesa en México ha crecido con nuevas olas migratorias y ha enriquecido la cultura del país. Mexicanas y mexicanos de ascendencia libanesa han ocupado lugares prominentes en los ámbitos económico, político, social y cultural de nuestro país. A pesar de sus profundos lazos con México, esta comunidad no deja de mirar a su país de origen y espera que una paz duradera sea muy pronto una realidad para Líbano, un país que ha sido marcado por años de conflictos. La historia de la migración libanesa se remonta a 1878 , cuando se tienen los primeros registros de la entrada de nacionales de este país. De acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, el primer migrante libanés que ingresó a México fue el padre Boutros Raffoul, quien entró por el puerto de Veracruz en 1818. Un año después llegó don Santiago Sauma, en 1879. “Uno de los primeros paisanos en registro era don Domingo Curi, quien recibía a los paisanos bajando del barco en Veracruz”, cuenta Jorge Serio, presidente del Consejo Ejecutivo del Centro Libanés, en entrevista con Expansión. Curi ayudaba a los recién llegados a encontrar a su familia o a las personas de su comunidad. “Así se empieza a distribuir la comunidad mexicano-libanesa en este país a lo largo de la República Mexicana”, cuenta Serio. Estos primeros inmigrantes llegaron a finales del siglo XIX, durante el ocaso del Imperio Otomano. Huían de condiciones sociopolíticas y económicas graves, como la hambruna, la opresión religiosa contra los cristianos y la inestabilidad que eventualmente derivaría en guerra civil. La mayoría de los libaneses que llegaron a México eran cristianos maronitas. Solo una pequeña cantidad de musulmanes arribaron al país. Tras estos primeros pasos en 1878, la migración continuó con oleadas sucesivas que se intensificaron a principios del siglo XX, alcanzando su punto máximo en las décadas de 1920 y 1930. Aunque en mucho menor medida, también existieron oleadas de migración libanesa a México durante las guerras de 1980 y 2006 contra Israel. Se calcula que en México viven entre 600,000 y un millón de personas con ascendencia libanesa, un siglo y medio después de que iniciara el proceso migratorio. “Es un dato muy viejo que no fue actualizado. Entonces, debemos de ser muchos más. Como Centro Libanés estamos haciendo una campaña para censarlos”, dice Serio. La comunidad libanesa en México es pequeña en comparación con otros países latinoamericanos, como Brasil y Argentina, donde los descendientes de libaneses se cuentan por millones, pero también es una de las más activas de la diáspora libanesa en el mundo, reconoce la SRE. Claves para la economía en México Lo que comenzó a finales del siglo XIX con inmigrantes que trabajaban como comerciantes itinerantes, conocidos coloquialmente como ”aboneros”, y en la industria textil, evolucionó hasta consolidar a algunas de las figuras empresariales más influyentes del mundo. Los descendientes de libaneses han impulsado sectores estratégicos como las telecomunicaciones, la construcción, la banca, la minería, el comercio minorista, la hotelería y los deportes. El ejemplo más importante es Carlos Slim, el hombre más rico de México, dueño de América Móvil, una de las empresas de telecomunicaciones más importantes del mundo, quien además cuenta con importantes empresas en sectores como la infraestructura, el comercio minorista y con tiendas que van desde Sanborns hasta DAX. Otros empresarios importantes son Alfredo Harp Helú, quien incursionó en las finanzas y actualmente invierte en deportes, la familia Chedraui, dueña de la cadena de supermercados del mismo nombre, la familia Chapur, que ha incursionado en la hotelería y la familia Afif, en la construcción. Los descendientes de libaneses han ocupado posiciones prominentes en todos los niveles del gobierno mexicano, influyendo en el diseño de políticas públicas y la gobernanza democrática. Destacan los gobernadores de Veracruz, Rocío Nahle, y de Querétaro, Mauricio Kuri, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, y el exsecretario de Hacienda y candidato presidencial, José Antonio Meade. Los lazos con Líbano La relación de los mexicanos de origen libanés con Líbano en la actualidad es extremadamente profunda, activa y multifacética, trascendiendo lo meramente simbólico para convertirse en un pilar de apoyo emocional, cultural y económico. La comunidad en México actúa como un conector estratégico para el diálogo académico, comercial y artístico entre ambas naciones. Actualmente, las relaciones comerciales entre México y Líbano son muy pequeñas. De acuerdo con Data México, el balance comercial neto entre los dos países fue de apenas 6.33 millones de dólares en 2025. “Más que una relación comercial entre los países, es decir, una empresa mexicana que se instala en Líbano o viceversa, más bien se da que la comunidad mexicano-libanesa invierte y manda dinero allá”, explica el presidente del Centro Libanés. Por ejemplo, explica que gran parte de la industria hotelera de Líbano se mantiene gracias a la diáspora libanesa, que pasa sus vacaciones en este país. “Los libaneses que regresan a su tierra a ver al pueblo, a llevar dinero, a ver en qué invierten”, explica Serio, quien es libanés de cuarta generación. Los inmigrantes más recientes, llegados desde la década de 1980, mantienen vínculos muy estrechos y mandan dinero de manera constante a sus familias en Líbano, explica el presidente del Centro Libanés. Las remesas son una de las fuentes de divisas más importantes para Líbano, aunque son pequeñas en comparación con las que se mandan desde otros países, pero han aumentado en los últimos años, especialmente después de 2020 Las