Se prevé aumento de 40% en botanas durante el Mundial

Este miércoles, Eréndira Reyes y Mara Echeverría explican que el Mundial 2026 cambiará las tendencias de consumo en México, y una muestra es que Rappi prevé un aumento de 40% en botanas, bebidas y productos de conveniencia durante el Mundial 2026. Además, comentan lo más importante de otros temas: – De 700 a 386 mdd, el azúcar pierde terreno y México da la batalla a EU – Donald Trump extiende el alto al fuego con Irán en busca de un acuerdo – Obras carreteras se encarecerán hasta 12% por el incremento del precio de los combustibles – La empatía laboral reduce pérdidas y mejora la retención de talento ]]>

Durex es víctima de la guerra en Oriente Medio

El grupo británico de productos de higiene y salud Reckitt Benckiser , empresa matriz de la marca de preservativos Durex , advirtió el miércoles que el encarecimiento de los hidrocarburos por la guerra en Oriente Medio podría costarle hasta 150 millones de libras (190 millones de dólares). «Un escenario con un precio del petróleo de 110 dólares por barril durante el resto del año 2026 supondría un impacto bruto de aproximadamente 130 a 150 millones de libras» en sus costos de producción anuales, informó en un comunicado el grupo, casa matriz también de marcas como Harpic o Nurofen. Estas previsiones se publicaron pocas horas después de que el director de Karex, gigante malasio de los preservativos (que suministra, entre otros, a Durex), que se prevén aumentos en los precios de aproximadamente 30% debido a la desestabilización de las cadenas de suministro y al aumento de los costes por el conflicto, de acuerdo a lo que declaró a Bloomberg . «Es claramente uno de los mayores ajustes de precios en mucho tiempo», reconoció el director general de Karex, Goh Miah Kiat. Reckitt Benckiser indicó que «si los precios de las materias primas se mantienen en niveles muy elevados durante todo el año», acabarán repercutiendo en los presupuestos de los hogares y, por tanto, en la demanda. Reckitt publicó el miércoles una caída de su cifra de negocios de casi el 12% en el primer trimestre, relacionada en particular con los efectos contables de la venta el año pasado de su división de productos de limpieza (Air Wick, Calgon, Cillit Bang). Durex se vio afectada, en particular, por «la introducción del IVA sobre los preservativos en China al inicio del trimestre», lo que lastró la demanda, precisó el grupo. La cifra de negocios también se vio perjudicada por un número de casos de resfriados y gripes inferior a lo habitual durante la temporada invernal, lo que se tradujo en menores ventas de sus medicamentos sin receta. «El choque de los precios de la energía provocado por los acontecimientos en Oriente Medio debería pesar sobre la demanda de los consumidores y aumentar los costos, comprometiendo los avances logrados en el control más estricto de las finanzas» del grupo en los últimos años, según Russ Mould, analista de AJ Bell. Las acciones de Reckitt en la Bolsa de Londres cayeron alrededor de un 5% este miércoles. Entre los recientes acontecimientos de la guerra en Irán, el presidente estadounidense, Donald Trump , afirmó que Irán está «colapsando financieramente» por el bloqueo del estrecho de Ormuz, una ruta crucial para el tránsito de petróleo. «¡Irán está colapsando financieramente! Ellos quieren abrir inmediatamente el estrecho de Ormuz», publicó en su red Truth Social. Agregó que la república islámica tiene «hambre de dinero». En tanto, los Guardianes de la Revolución , el ejército ideológico de Irán, afirmaron que sus fuerzas navales interceptaron dos barcos que intentaban atravesar el estrecho de Ormuz y los condujeron a aguas territoriales de la república islámica. Identificaron un barco como «MSC-FRANCESCA», que dijeron pertenecía «al régimen sionista» en referencia a Israel, y el otro como «EPAMINONDAS». ]]>

BMV avanza y mercados globales repuntan tras tregua prolongada entre EU e Irán

La Bolsa Mexicana de Valores inició la jornada de este miércoles con ganancias , en línea con el tono positivo de los mercados globales , luego de que el presidente Donald Trump anunciara la extensión indefinida del alto al fuego con Irán . El índice S&P/BMV IPC avanzaba 0.67%, para ubicarse en 69,272.89 puntos , impulsado por un mayor apetito por riesgo a mitad de semana. En Estados Unidos, los principales índices accionarios también abrieron al alza, respaldados tanto por la tregua en Medio Oriente como por una temporada de reportes corporativos mejor a lo esperado. El Dow Jones subía 0.25%, el Nasdaq ganaba 0.71% y el S&P 500 avanzaba 0.55% en las primeras operaciones. Peso mexicano a dólar hoy El ánimo positivo se da pese a la persistente volatilidad en los mercados energéticos , donde el precio del petróleo Brent superó brevemente los 100 dólares por barril , en medio de fricciones en Medio Oriente, incluyendo el cierre parcial del Estrecho de Ormuz y recientes incidentes con petroleros. El crudo WTI también mostraba alzas, cotizando en 91.46 dólares, un avance de 2.0% . En este contexto, la mezcla mexicana de exportación se ubicó en 90.45 dólares por barril en su última referencia disponible. En el mercado cambiario, el peso mexicano mostraba una ligera apreciación; este miércoles el tipo de cambio se ubicaba en 17.32 unidades por dólar , apoyado inicialmente por expectativas de un posible acuerdo de paz, aunque con episodios de volatilidad ante el recrudecimiento de tensiones en la región. A nivel corporativo, los inversionistas se mantienen atentos a los resultados trimestrales, donde alrededor de 82% de las empresas del S&P 500 han superado las expectativas del mercado, impulsadas principalmente por compañías vinculadas a la Inteligencia Artificial, señaló Monex. Destacan movimientos en emisoras como Tesla, así como en firmas de semiconductores como Texas Instruments y Lam Research, en una jornada cargada de reportes. En el frente económico, la agenda es limitada. En Reino Unido, la inflación anual se ubicó en 3.3% en marzo, en línea con lo previsto. En Estados Unidos, las tasas hipotecarias a 30 años bajaron a 6.35%, su tercer descenso consecutivo, mientras que en Japón se esperan los PMI preliminares de abril, con señales de moderación en el sector manufacturero. Con información de AFP ]]>

Google busca más independencia y lanza nuevos chips de IA

Google está moviendo fichas en el mercado de hardware para Inteligencia Artificial . La empresa anunció el lanzamiento de su octava generación de Unidades de Procesamiento Tensorial (TPU), la cual se divide en dos modelos específicos: la TPU 8T y la TPU 8i, diseñadas para abordar diferentes necesidades en el ciclo de vida de la IA,. La importancia de este anuncio radica en la necesidad de Google de ofrecer sistemas más eficientes y potentes para sostener la creciente demanda de la IA generativa. Thomas Kurian, CEO de Google Cloud, explicó que la decisión de crear dos modelos respondió a una evolución natural donde los clientes buscaban infraestructuras especializadas. La TPU 8T es una opción optimizada específicamente para el entrenamiento de modelos a gran escala. Este sistema puede conectar hasta 9,600 unidades en una red de dos petabits —un petabit equivale a unos 125,000 gigabytes—, ofreciendo una mejora de tres veces respecto a las generaciones anteriores de GPU y una eficiencia de cómputo superior a cualquier otra opción en el mercado. Por otro lado, la TPU 8i se diseñó exclusivamente para la inferencia, es decir, para la ejecución de los modelos una vez ya entrenados. Con 1,152 chips por sistema, este modelo destaca por un incremento del 80% en la memoria SRAM, lo que facilita el manejo de grandes conjuntos de datos y una tecnología para acelerar las respuestas. Uno de los factores determinantes detrás de esta estrategia, comentó Kurian, fue la eficiencia energética, pues subrayó que diseñaron estos sistemas para ser extremadamente eficientes en el uso de energía, anticipando que el consumo eléctrico se convertiría en una restricción crítica a medida que las empresas escalan sus operaciones de IA tanto en entrenamiento como en inferencia. Los gigantes tech apuestan por hardware propietario para crecer en la IA Google no es el único gigante tecnológico que ve una oportunidad en el mercado de los chips de IA. El mes pasado, Meta dio a conocer sus primeros cuatro chips de uso interno para cubrir las necesidades y expansión de sus grandes centros de datos. Este chip forma parte de un proyecto en el que la empresa ha trabajado desde 2023 y cuyo nombre es Meta Training and Inference Accelerator (MTIA), el cual busca reducir la dependencia ante los chips de Nvidia y, además, abordar la creciente cantidad de potencia de procesamiento necesaria para ejecutar sus productos de Meta AI. “La arquitectura de este chip se centra fundamentalmente en proporcionar el equilibrio adecuado entre computación, ancho de banda de memoria y capacidad de memoria para servir modelos de clasificación y recomendación”, detalló la empresa en una publicación de blog. Yee Jiun Song, vicepresidente de ingeniería de Meta, comentó que el diseño de este componente fue un trabajo por completo de la empresa y serán fabricados bajo un nodo de 5 nanómetros por TSMC, el principal fabricante de chips a nivel mundial, entre cuyos clientes destacan Apple, Nvidia, Qualcomm y AMD, entre muchos otros. Al igual que Google, en el caso de Meta los chips también tienen diferentes usos. El primero, de acuerdo con Song, ya se está implementando para el entrenamiento de modelos de IA pequeños, que se encargan de labores como clasificación y recomendación de contenidos. Por otra parte, los tres chips restantes, señaló el especialista, están diseñados para tareas de inferencia avanzada para funciones de IA generativa, es decir, aquellas aplicaciones como creación de imágenes o videos basados en prompts. ]]>

Superpeso, ¿momento para comprar dólares o para invertir mejor?

Cada vez que el peso se fortalece frente al dólar reaparece una pregunta que en México parece heredarse de generación en generación: ¿es momento de comprar dólares? Y claro, la duda no es menor. Durante décadas, el tipo de cambio fue sinónimo de incertidumbre, pérdida de valor y crisis. Para millones de personas, tener dólares equivalía a tranquilidad. Hoy, el contexto es distinto. Es un hecho que el peso mexicano ha mostrado fortaleza sostenida frente al billete verde, apoyado por tasas de interés elevadas, disciplina monetaria, flujos hacia mercados emergentes, remesas robustas y una integración comercial creciente con Estados Unidos (a pesar de los pesares). Y a eso hay que sumarle la expectativa de inversión vinculada con la relocalización de cadenas productivas en América del Norte. El llamado superpeso no nació de la casualidad; tiene fundamentos concretos. Sin embargo, una moneda fuerte también obliga a replantear viejos reflejos financieros. Comprar dólares solo porque “algún día van a subir” no necesariamente es una estrategia inteligente. En muchos casos, es simplemente una costumbre envuelta en nostalgia económica. Entonces, aquí conviene separar conceptos. Primero lo primero; comprar dólares puede tener sentido como cobertura patrimonial, sí y no. Si una persona tiene gastos futuros en moneda extranjera, como viajes, colegiaturas, importaciones, compromisos internacionales o diversificación de patrimonio, mantener una parte de sus recursos dolarizados es razonable. Protege frente a movimientos abruptos del tipo de cambio y reduce exposición a riesgos locales. Pero ojo, eso es cobertura, no inversión. Desde mi experiencia, la inversión exige algo más que esperar una subida cambiaria. Requiere rendimiento, productividad del capital y una tesis clara sobre riesgo y retorno. Un billete guardado en una cuenta, por sí mismo, no genera valor relevante. Puede preservar poder adquisitivo en ciertos escenarios, pero difícilmente compite de manera consistente con instrumentos financieros productivos. Ese es un error frecuente y recurrente en México…confundir refugio con rentabilidad. Mientras una parte del público sigue esperando el “gran regreso” del dólar, el dinero ha encontrado otros caminos. Instrumentos de renta fija con tasas atractivas, fondos diversificados, índices accionarios globales, bonos corporativos e incluso acciones mexicanas con valuaciones interesantes han ofrecido rutas más sofisticadas para hacer crecer patrimonio. No, no estoy diciendo que el dólar haya perdido importancia. Lo que digo es que dejó de ser una respuesta automática y simple. Y creo que también es importante que entendamos por qué el peso se ha mantenido fuerte. La política monetaria del Banco de México ha sostenido una postura restrictiva para contener la inflación, lo que elevó el atractivo relativo de activos denominados en pesos. A eso se suman remesas históricamente elevadas (elemento que en otra ocasión desmenuzaremos a detalle), exportaciones sólidas y una percepción internacional más favorable hacia México dentro del proceso de reconfiguración manufacturera regional. Pero ningún ciclo es permanente. Pensar que el superpeso durará para siempre sería tan equivocado como creer que el dólar siempre sube. Los mercados se mueven por expectativas, tasas, política fiscal, crecimiento relativo y confianza. Un cambio en cualquiera de esas variables puede modificar el equilibrio actual. Por eso la pregunta correcta no es si conviene comprar dólares hoy. La pregunta correcta es: ¿para qué? Si el objetivo es proteger una parte del patrimonio, sí puede hacer sentido adquirir divisas gradualmente. Si el objetivo es especular con una ganancia rápida, conviene recordar que los mercados castigan las certezas fáciles. Si el objetivo es construir riqueza en el tiempo, probablemente la conversación debería incluir instrumentos de inversión más amplios. Y aquí nos encontramos otro tema en el que México necesita madurar: cultura financiera. Seguimos discutiendo el dólar como si estuviéramos en los años 80 o 90, cuando el mundo financiero actual ofrece muchas más y mejores alternativas. Hoy una persona puede invertir en bonos gubernamentales, fondos globales, ETFs ligados a índices internacionales o acciones de empresas líderes desde plataformas accesibles. El abanico es más amplio que nunca. El patrimonio moderno no se construye apostando todo al tipo de cambio. Es anacrónico. Y en terrenos de la bolsa, claro que las acciones también implican riesgo. Son parte de otra conversación y no sustituyen al dólar como refugio, ni el dólar sustituye a las acciones como vehículo de crecimiento. Son piezas distintas dentro de una estrategia patrimonial seria. Desde mi punto de vista, el superpeso obliga a pensar mejor, no a reaccionar por costumbre. Durante años, comprar dólares fue casi un tradicional acto reflejo defensivo. Hoy puede ser una decisión útil en ciertos casos, pero no necesariamente la más inteligente para todos. Quien compra dólares sin estrategia quizá esté comprando tranquilidad emocional, no rendimiento financiero. Y eso cuesta. En tiempos de superpeso, la verdadera oportunidad no siempre está en la divisa que miramos. A veces está en aprender a invertir mejor. ____ Nota del editor: Manuel Herrejón Suárez es un empresario mexicano con más de dos décadas de experiencia en el sector bursátil y mercado cambiario, especialista en gestión de proyectos en el sector financiero. Es Licenciado en Derecho por la Universidad del Valle de México y Maestro en dirección de empresas para ejecutivos por el IPADE. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Open finance en México, una definición regulatoria que ya no puede esperar

La evolución del sistema financiero mexicano obliga a abrir una discusión que durante años permaneció en segundo plano. Hoy resulta indispensable definir cómo se gestionarán, compartirán y supervisarán los datos financieros en un entorno cada vez más digital, interconectado y exigente. Bajo esa realidad, el open finance se perfila como una de las definiciones regulatorias más relevantes para el futuro inmediato del sector. Lo que está en juego rebasa la conversación tecnológica. No se trata solamente de habilitar nuevas capacidades operativas o de abrir paso a modelos más ágiles de prestación de servicios financieros. Lo que está en juego es la posibilidad de construir un marco normativo que permita innovar con orden, competir con reglas claras y proteger la confianza del usuario en un sistema donde los datos han adquirido un valor estratégico. A lo largo de mi experiencia, he visto con claridad que los vacíos regulatorios no generan flexibilidad, generan dispersión. Cuando no existen definiciones suficientes sobre responsabilidades, estándares de intercambio de información, trazabilidad o mecanismos de supervisión, cada participante termina operando bajo sus propios criterios. El resultado suele ser el mismo. Se elevan los costos de integración, se multiplican los riesgos operativos y se debilita la capacidad de supervisión del sistema en su conjunto. Tampoco considero deseable una aproximación regulatoria que intente responder a la innovación con rigidez excesiva. Una norma técnicamente desconectada de la operación puede inhibir el desarrollo de nuevos modelos de negocio, frenar la competitividad del ecosistema fintech y reducir incentivos para invertir en soluciones que podrían ampliar la inclusión financiera. Por eso, la discusión no debería centrarse en elegir entre apertura o control, sino en definir cómo construir un equilibrio funcional entre innovación, seguridad jurídica, competencia efectiva y protección institucional. Hay un punto que me parece particularmente relevante. El open finance no debe entenderse únicamente como una agenda de tecnología financiera. Su implementación también plantea exigencias concretas en materia de gobierno corporativo. La gestión de datos, la ciberseguridad, la rendición de cuentas, la validación de controles y la correcta asignación de responsabilidades no pueden quedar relegadas al plano operativo. Cuando la información financiera se vuelve un activo central del modelo de negocio, los órganos de dirección deben involucrarse de manera directa en la supervisión de los riesgos y en la definición de criterios de control. México cuenta con bases importantes. La Ley Fintech representó un avance relevante para ordenar parte del ecosistema e introducir principios novedosos en la conversación regulatoria. Sin embargo, el mercado ha evolucionado con una velocidad y una complejidad que hoy exigen una etapa normativa más robusta. El intercambio de datos, la interoperabilidad, los estándares tecnológicos y las responsabilidades compartidas entre instituciones requieren mayor precisión regulatoria y una visión de largo plazo. Desde esa óptica, la discusión de fondo no consiste en determinar si México llegará o no al open finance. Esa ruta ya forma parte de la evolución natural del sistema financiero. La verdadera discusión está en las condiciones bajo las cuales se dará ese tránsito y en la calidad del diseño regulatorio que lo acompañe. Si se hace bien, el país puede fortalecer la competencia, mejorar la oferta de servicios y construir un ecosistema más eficiente y confiable. Si se hace mal, puede abrir espacios de incertidumbre, asimetrías y vulnerabilidades que después serán mucho más difíciles de corregir. En materia financiera, la confianza nunca depende únicamente de la innovación. Depende, sobre todo, de la calidad de las reglas que la sostienen. Y en el caso del open finance, México necesita definirlas con oportunidad, con rigor técnico y con plena conciencia de lo que está en juego. _____ Nota del editor: Pedro Javier Leyva Lizárraga es especialista en cumplimiento normativo, prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo (PLD/FT), Gobierno Corporativo y gestión de riesgos. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

El talento especializado, la infraestructura invisible del crecimiento en México

Es una realidad que mundialmente la fuerza laboral está experimentado transformaciones dramáticas, influenciadas por la globalización, la geopolítica, los cambios de habilidades, la tecnología, así como por cambios sociales y demográficos. A pesar de esto, México es un país joven y trabajador porque nuestra población ronda los 29 años y se ubica entre los países más poblados del mundo, por lo que nuestra fuerza laboral es una de las más grandes tomando en consideración los millones de trabajadores jóvenes que ingresarán al mercado laboral durante los próximos años, con un gran número de graduados técnicos y tecnológicos, así como de graduados profesionales. Destaca la gran reserva de graduados en carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), ya que 25% de las personas entre 25 y 64 años de nuestro país cuentan con estudios superiores relacionados con estas especialidades. Esta realidad de atributos se desequilibra cuando encontramos, por ejemplo, que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) identifica la existencia de un desajuste en las competencias laborales de los jóvenes en México. Los altos grados académicos y el exceso de habilidades coexisten con los bajos niveles educativos y la escasez de competencias. Esta situación contrasta con el hecho de que más del 50% de los profesionales contratados no cuenta con el perfil deseado y con el hecho de que existe un déficit de talento con el perfil adecuado que demandan las industrias. Además, gran parte de este talento está concentrado en las principales capitales del país y no está distribuido por las áreas de especialidad donde el mercado está creciendo, considerando que el modelo económico de México, desde hace varias décadas, ha generado la expansión de las empresas locales y un gran aumento de la inversión extranjera, la cual sigue en crecimiento. Estas circunstancias han generado un círculo vicioso en las industrias de nuestro país que tienen la necesidad de talento especializado, el cual está empoderado, tiene alto nivel de rotación, está activamente en la búsqueda de mayor flexibilidad y balance de vida/trabajo y de mejores condiciones en su paquete de compensación y de acceso a oportunidades de crecimiento, programas de desarrollo, capacitación y tecnología para innovar, así como, carreras globales y colaboración con compañeros y mentores. Por lo tanto, debemos aceptar que en México el desarrollo de una base robusta de alta calidad de talento especializado depende de la capacidad combinada del sector privado, del sector público y del sistema educativo para formar estudiantes con altos niveles de habilidades y especialización. Con esta transformación en la forma en que el mundo quiere trabajar, impulsada por los propios trabajadores y el trabajo mismo, mi recomendación para cualquier organización mexicana que buscar transformar y diseñar su cadenas de producción para hacerlas más cortas y resilientes -capaces de mantenerse en constante operación a pesar del crecimiento de una mayor demanda de profesionales calificados con alto nivel de especialización, los cuales no están disponibles con suficiente frecuencia y donde la demanda supera considerablemente a la oferta-, es que las empresas dejen de contratar generalistas y se centran en el desarrollo y/o en la búsqueda de profesionales con experiencia profunda y especializada. Deben considerar que este talento combine el conocimiento de múltiples disciplinas, priorizando al momento de seleccionarlos las habilidades demostradas y la aplicación práctica sobre la educación tradicional o los puestos de trabajo, sin perder de vista que los profesionales más valiosos combinan conocimiento técnico con habilidades humanas tales como: empatía, creatividad, innovación, inteligencia emocional, flexibilidad cognitiva, pensamiento crítico y resolución estratégica de problemas. De igual forma, prever el ofrecimiento de paquetes de compensación adecuados y atractivos para ser exitosos durante el proceso de atracción y retención, además de diseñar programas robustos de formación continua y sin perder de vista que cualquier empresa en la actualidad no tiene límites geográficos, ya que cualquier empresa mexicana puede contratar talento especializado a nivel global. Para poder lograrlo, las empresas deben diseñar su cadena de suministro de talento combinando las opciones “ Build ” (desarrollar internamente), “ Buy ” (contratar externamente), “ Borrow ” (tercerizar: trabajadores contingentes, trabajadores bajo proyecto y/o externalización de procesos) para ser flexibles, ágiles y competitivas. En resumen, el talento especializado tiene una alta demanda, pero la naturaleza de esa experiencia está cambiando rápidamente, al mismo tiempo, las condiciones de rediseño y relocalización de las cadenas de suministro. Es fundamental que todas las organizaciones en México comprendan, diseñen y pongan en marcha cambios radicales y evolutivos relacionados con la cadena de suministro de su fuerza laboral, y acepten que existe una competencia intensa por el talento que tiende hacia la alta especialización y globalización. _____ Nota del editor: Gabriel Aparicio es director general de Kelly México. Es Licenciado en Ingeniería Industrial en Sistemas Organizacionales y maestro en Administración de Empresas, ambos por la Universidad La Salle. Tiene más de 30 años de experiencia en el desarrollo e implementación de soluciones globales y nacionales. Síguelo en LinkedIn. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

El alto costo de inyectar fondos en exceso antes de validar los fundamentos del negocio

Según la Asociación Mexicana de Capital Privado, entre el 2021 y 2022, tan solo en el sector fintech se invirtieron 6,607 millones de dólares, lo que representa el 65% del capital de riesgo invertido en los últimos cinco años. Esta realidad se enmarca en una tendencia global donde el número de rondas de financiación que recaudan más de 100 millones de dólares se triplicó entre 2019 y 2021, una práctica que la firma CB Insights denomina como «foie gras’ing» . En el ámbito financiero internacional existe la hipótesis de que una parte de las causas que llevan a la quiebra a los startups es la excesiva captación de fondos en la búsqueda de alcanzar una valuación superior a 1,000 millones de dólares, dejando en segundo término la búsqueda de la rentabilidad a causa del propio core del negocio. Si bien es cierto que las empresas emergentes necesitaban atraer inversión con rapidez para establecer una posición dominante en el mercado, también es cierto que inundar con inyecciones de capital a esas compañías, e incluso trasladar ese flujo de inversión hacia los usuarios a través de precios artificialmente bajos e incentivos generosos, no siempre logra eliminar a la competencia, ni justificar sus valuaciones estratosféricas. Incrementar artificialmente la valuación para fomentar la tracción comercial puede ser un paso a la muerte. Bill Gurley destaca que inversiones de hasta $300 millones en empresas con apenas 12 meses de vida califican como un comportamiento de «burbuja». La abundancia de capital crea un escenario irreal en el que los fundadores creen que el financiamiento es infinito, lo que los aleja de los procesos cíclicos necesarios. Recaudar más capital en rondas cada vez más grandes bajo la creencia irracional de que el flujo de dinero y la escala tecnológica resolverán deficiencias del modelo de negocio suele colapsar la estructura de la empresa antes de validar su ajuste entre producto y mercado. Estas valuaciones unicornio, basadas en el fervor de los primeros usuarios y promesas futuras, obligan a burn rates insostenibles que distorsionan las prioridades estratégicas y dificultan la construcción de un negocio a largo plazo. Las startups en etapas tempranas y de crecimiento deben medir el riesgo de escalar a múltiples mercados internacionales antes de consolidar la operación local, para no comprometer la consistencia del producto. La madurez de una empresa debe medirse ahora por su capacidad para utilizar datos y tecnología en la eliminación de fricciones y en el refinamiento de modelos de pricing , más que en el volumen bruto de ventas. Es fundamental avanzar en tres aspectos: 1. Comprender y registrar con datos claros la consolidación del modelo y la experiencia del cliente. 2. Profundizar en las capacidades que demanda el sector para trazar rutas de crecimiento con eficiencia operativa. 3. Mantener la conexión con los fundamentos incluso en la abundancia, evitando que las valuaciones se inflen por métricas de inventario o transacciones si la infraestructura no escala al mismo ritmo. La prueba de que el mercado ya no tolera el gasto desmedido es contundente. El fiasco de WeWork demostró que no se puede «quemar dinero» año tras año sin un camino claro a la rentabilidad. Kavak, que alcanzó una valuación de 1,150 millones de dólares en solo cuatro años tras recibir inyecciones de Nazca Ventures, General Atlantic, DST Global, GreenOaks y SoftBank, es un ejemplo de las dinámicas que requieren reajustes de realidad, pues las correcciones suelen ser drásticas. Asimismo, OpenAI ha girado su tesis hacia la rentabilidad, cancelando proyectos especulativos como Sora, cuyo gasto diario de 15 millones de dólares era insostenible, para priorizar la productividad empresarial de cara a una IPO. Finalmente, el fracaso de mega-acuerdos como Stargate evidencia la brecha entre promesas y realidad comercial. Los inversionistas de etapas tardías deben exigir ahora una disciplina financiera que penalice el burn rate ineficiente. En México, este cambio es crítico, ya que la escasez de inversionistas con experiencia real en evaluación de base tecnológica, sumada a las brechas en propiedad intelectual y soluciones comercializables, reduce el atractivo para el capital que busca activos intangibles valorizables. En mercados menos desarrollados, superar la preferencia por sectores tradicionales (construcción o bienes raíces) requiere que las empresas tecnológicas demuestren un balance real entre consolidación y capacidad de expansión con consistencia operativa. El éxito lo dictamina el mercado. Es difícil saber cuándo ocurrirá, pero no te lo dictarán tus mentores, ni un inversionista, ni un experto, ni las tendencias: te lo dirá el mercado. _____ Nota del editor: Juan Alberto González Piñón es Director Corporativo de Innovación y Transferencia de la Universidad Panamericana. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones expresadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Las empresas ya tienen narrativa en la IA, y nadie en comunicaciones la controla

Durante décadas, la gestión de reputación corporativa operó sobre una premisa relativamente estable: si se controlaba el mensaje en los medios correctos, se definía la narrativa. Las salas de prensa, los comunicados, las entrevistas con directivos, los portavoces entrenados. Todo apuntaba a un mismo objetivo: influir en lo que los periodistas publicaban y, a través de ellos, en lo que el público creía. Esa lógica sigue siendo válida. Sin embargo, el problema es que ya no es suficiente, porque en la actualidad, una proporción creciente de la demanda informativa sobre marcas, empresas, servicios y productos no pasa por una búsqueda en Google ni por una nota periodística. Pasa por una pregunta a ChatGPT, a Perplexity, a Gemini, a Copilot, a Claude, entre otros motores de inteligencia artificial generativa. Y esos sistemas responden sin llamar al área de comunicaciones, sin revisar el último comunicado, sin considerar si la información que tienen es reciente, precisa o representativa del posicionamiento actual de la compañía. Gartner proyectó que el volumen de búsquedas tradicionales caerá un 25% para 2026, desplazado por el uso de asistentes e interfaces conversacionales. Traducido a reputación: una parte significativa de la primera impresión que alguien tiene de una organización ya no ocurre en un canal que el equipo monitorea. Esto no es un problema de tecnología, es un desafío de gobernanza de narrativa. Porque los modelos de lenguaje no inventan información. La extraen, ponderan y sintetizan desde lo que existe en internet: artículos de prensa, foros, reseñas, reportes, entradas de Wikipedia, menciones en redes sociales, documentos públicos, entre otras fuentes. La narrativa que un sistema de IA construye sobre una empresa u organización es, en esencia, el promedio ponderado de todo lo que se ha dicho sobre ella en entornos digitales. Y ese promedio puede no coincidir con lo que la dirección de comunicaciones lleva años intentando comunicar. El riesgo no es hipotético. Por ejemplo, una compañía que atravesó una crisis hace tres años, la gestionó bien y la superó, puede seguir siendo descrita por sistemas de IA con el peso de esa crisis porque el volumen de contenido negativo generado en ese momento supera al contenido positivo posterior. Mientras que una que renovó su liderazgo, reorientó su estrategia y transformó su cultura puede ser resumida con datos de hace cinco años porque eso es lo que tiene mayor densidad en su ecosistema digital. Y puede ser lo más relevante para quienes toman decisiones: un potencial inversionista, un talento ejecutivo evaluando una oferta, un socio comercial analizando si hacer negocios; cualquiera de ellos puede haber formado una primera opinión antes de abrir una sola página del sitio web. La mayoría de las áreas de comunicaciones en México y América Latina todavía no tienen protocolo para esto. Y no porque el tema sea nuevo: los modelos de lenguaje de uso masivo llevan más de dos años en el mercado. Sino porque la industria sigue midiendo lo que siempre midió: alcance en medios, menciones, ‘sentiment’ en redes, share of voice en cobertura editorial. Ninguna de esas métricas captura cómo está siendo descrita una empresa dentro de un sistema de IA. Es una brecha real que tiene consecuencias operativas. Razón por la cual el primer paso para cerrarla no es técnico. Es diagnóstico. ¿Cómo describe ChatGPT a tu empresa hoy? ¿Con qué palabras? ¿Qué eventos menciona? ¿Qué asociaciones hace entre tu marca y conceptos como confiabilidad, innovación, liderazgo, o sus opuestos? ¿Cuándo fue la última vez que alguien en tu equipo hizo esa pregunta de forma sistemática y documentó la respuesta? El segundo paso es entender que la única forma de moldear lo que los sistemas de IA dicen sobre una empresa es influir en lo que existe sobre ella en internet. No hay un panel de control, no hay una API de reputación, no hay un botón para actualizar la narrativa. Lo que hay es contenido: su volumen, su consistencia, su autoridad y su recencia. Un programa robusto de thought leadership ejecutivo, una estrategia editorial sostenida, cobertura de medios con encuadres precisos, presencia en fuentes que los modelos priorizan en su entrenamiento. Todo eso alimenta el ecosistema del que los sistemas de IA extraen su síntesis. Dicho de otra forma: gestionar reputación en la era de la IA es, en el fondo, lo mismo que siempre. Solo que ahora el interlocutor que hay que persuadir no es únicamente un periodista o un consumidor. Es también el modelo que va a sintetizar quién eres cuando alguien que nunca te buscará directamente te pregunte de pasada. Las empresas que entiendan esto primero no van a tener ventaja porque dominan una nueva tecnología. La van a tener porque tomaron en serio algo que sus competidores todavía están ignorando: que la narrativa corporativa ya no es solo lo que dices. Es lo que los sistemas que median la información deciden lo que se dijo y eso no se corrige con un comunicado de prensa. ____ Nota del editor: Matías Carrocera es experto en liderazgo, capital humano y visión empresarial, con una trayectoria destacada en el desarrollo de estrategias innovadoras. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones expresadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor. 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A 40 años de Chernóbil, la energía nuclear retoma fuerza a nivel global

La catástrofe de Chernóbil , que cumplirá 40 años este domingo, provocó que la energía nuclear tuviera mala fama durante años que la energía nuclear tuviera mala fama, por lo que muchos países le dieron la espalda a esta forma de generar electricidad. Durante varios años, países como Alemania cerraron plantas nucleares ante la presión de grupos de defensa del medio ambiente. Sin embargo, actualmente decenas de gobiernos consideran construir este tipo de infraestructura para satisfacer sus necesidades energéticas. ¿Qué sucedió en Chernóbil? El 26 de abril de 1986, a las 01:23 horas, el reactor número 4 de la central de Chernóbil, situado a un centenar de kilómetros de Kiev , explotó durante una prueba de seguridad. Durante 10 días, el combustible nuclear ardió y liberó a la atmósfera elementos radioactivos que contaminaron , según algunas estimaciones, hasta tres cuartas partes de Europa, especialmente las entonces repúblicas soviéticas de Ucrania , Bielorrusia y Rusia . Las autoridades soviéticas intentaron esconder este accidente. El líder soviético Mijaíl Gorbachov no habló públicamente hasta el 14 de mayo. Unas 116,000 personas fueron evacuadas en 1986 de los alrededores de la central, que siguen a ctualmente prácticamente inhabitados. En los años posteriores, 230,000 siguieron sus pasos. Durante cuatro años, unas 600,000 personas se desplegaron en el lugar de la catástrofe con escasa o ninguna protección para sofocar el incendio, aislar el reactor con una cubierta de hormigón y limpiar los alrededores. El balance de víctimas de la catástrofe sigue siendo objeto de debate. El comité científico de la ONU (UNSCEAR) solo reconoce oficialmente una treintena de muertos entre los operarios y bomberos que fallecieron por la radiación después de la explosión. En 2006, Greenpeace estimó que 100,000 personas murieron por los efectos radiactivos de la catástrofe nuclear. La central de Chernóbil mantuvo su producción de electricidad hasta diciembre de 2000, cuando la presión de los occidentales logró apagar su último reactor operativo. Tras años de dilación, a finales de 2016 se instaló un gigantesco arco de acero estanco sobre el reactor dañado, una estructura que cubrió el agrietado e inestable «sarcófago» de hormigón y que debe garantizar la seguridad durante los próximos 100 años. Un nuevo auge nuclear Chernóbil primero, y el accidente de la central nuclear de Fukushima, en Japón, 25 años más tarde, hicieron que el sector nuclear cayera en desgracia por años. Pero este tipo de generación vive un renovado interés en el mundo, impulsado por los retos de soberanía energética, de descarbonización de la energía y auge de la inteligencia artificial, que requiere grandes cantidades de electricidad. La energía nuclear representa actualmente 10% de la electricidad producida en el mundo, con 415 reactores en unos 30 países. Aunque en algunos de estos lugares, sobre todo en Europa del Este, supera un 40% de la producción de electricidad. Pero otros 40 países «han manifestado un interés firme» en esa fuente energética, afirmó en marzo el argentino Rafael Grossi, director general del OIEA, citando a Argentina y Sudáfrica, países que ya cuentan con reactores. De acuerdo con un reporte de la OIEA publicado en agosto de 2025, tres países avanzan en la construcción de sus plantas de energía nuclear: Bangladesh (2 unidades), Egipto (4 unidades) y Turquía (4 unidades), con actividades de puesta en marcha que ya han comenzado en el primero y el último país. El mismo reporte indica que cinco países —Irak, Jamaica, Myanmar, Ruanda y Singapur— iniciaron en 2024 sus consideraciones sobre la energía nuclear. Otros países, como Bélgica, Corea del Sur y Suecia, reconsideraron sus intenciones de eliminar gradualmente la energía nuclear, mientras que otros, como Malasia y Vietnam, decidieron reiniciar sus programas. Europa invertirá millones La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen , prometió el 11 de marzo que la Unión Europea reservará 200 millones de euros (233 millones de dólares) para respaldar » tecnologías nucleares innovadoras ” y dijo que fue un «error estratégico» alejarse de esta energía. «Fue un error estratégico que Europa diera la espalda a una fuente fiable y asequible de energía de bajas emisiones», aseguró Von der Leyen, al anunciar que la UE «creará una garantía de 200 millones de euros para apoyar la inversión en tecnologías nucleares innovadoras”. Von der Leyen hizo estas declaraciones en una cumbre en París que busca relanzar el uso de la energía atómica para generar electricidad, cuando la guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán expuso la fragilidad de las economías dependientes del petróleo importado. Al igual que en 2022, tras la invasión rusa a Ucrania, la crisis en Medio Oriente expuso la vulnerabilidad de los países dependientes de la importación de petróleo, con riesgos de suministro y volatilidad de los mercados. «Está en el interés de los países europeos, para su seguridad energética y su soberanía, desarrollar más energías renovables , como solar y eólica, y regresar fuertemente a la energía nuclear «, destacó Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía (AIE), en un evento. Pero para la organización ecologista Greenpeace, la energía nuclear no es la solución «para abandonar lo antes posible los combustibles fósiles, a diferencia de las energías renovables y el ahorro energético». ]]>