Peso se aprecia casi 2% tras dato de inflación

El peso mexicano se apreciaba la mañana de este jueves cerca de 2% frente al dólar luego de que se publicara el dato de inflación de octubre . El tipo de cambio cotizaba en 19.7786 pesos por dólar , con una apreciación de 1.92% frente a los 20.1660 pesos que reportó Banco de México (Banxico) al cierre del miércoles. “El peso continúa con el episodio correctivo gracias al reporte de inflación local de octubre, los cuales se suman a los últimos datos de crecimiento y empleo, dándole margen a Banxico para mantener sus tasas elevadas de ser necesario”, explicó Monex en una nota de análisis. La inflación en octubre se ubicó en 4.76% , por arriba de lo que esperaba el mercado, con un repunte luego de dos meses de desaceleración. “o anterior, a la par del crecimiento económico mayor al esperado durante el tercer trimestre, elevan la probabilidad de que el Banco de México sea más cauteloso para realizar recortes de la tasa de interés”, dijo Banco Base. “Adicionalmente, las expectativas de la reunión de política monetaria de la Fed presionan al dólar y contribuyen al avance de la divisa mexicana”, agregó. Además, apuntó Banco Base, la apreciación de la moneda mexicana se debe a una corrección a la baja del dólar, previo al anuncio de política monetaria de la Fed de este jueves. También hay un mayor apetito por riesgo en el mercado de capitales “ante la expectativa de recorte de impuestos en Estados Unidos tras el triunfo electoral de Donald Trump y el Partido Republicano, y ante la expectativa de mayores estímulos en China”, detalló Banco Base. ]]>

Inflación repunta en octubre; frutas y verduras son los que más encarecieron

La inflación retomó fuerza en octubre , con lo que puso fin a dos meses consecutivos de desaceleración, de cuerdo con los datos publicados por el Inegi este martes. El índice nacional de precios al consumidor (INPC) se ubicó en 4.76% a tasa anual el mes pasado. En este periodo, las frutas y verduras fueron los que registraron el mayor aumento (15.9%) , informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía en un comunicado. Los que más subieron Nopales: 34.67% Papaya: 26.85% Tomate verde: 23.06% Calabacita: 19.86% Electricidad: 18.07% Jitomate: 15.82% Cebolla: 7.22% Los que más bajaron Limón: -22.07% Naranja: -14.62% Plátanos: -12.16% Aguacate: -7.46% Gas doméstico LP: -2.5% Política monetaria El índice subyacente , considerado como un mejor parámetro para medir la inflación, se ubicó en octubre en 3.8% a tasa anual, mientras que la inflación no subyacente llegó a 7.68% . Citibanamex esperaba que la inflación general fuera de 4.73% y la subyacente de 3.84%. A tasa mensual, la inflación general aumentó 0.55%, mientras que los índice subyacente y no subyacente incrementaron 0.28% y 1.46%, respectivamente. Al interior de la inflación subyacente -a tasa anual, otros servicios registró el mayor incremento al registrar 5.85%, seguido de educación (colegiaturas), que aumentó 5.79%, y servicios con un crecimiento de 4.98%. En lo que corresponde al índice no subyacente, frutas y verduras y agropecuarios registraron incrementos de doble dígito, 15.9% y 10.92%, respectivamente, seguidos por pecuarios (6.17%), energéticos (5.1%) y energéticos tarifas autorizadas por el gobierno (4.62%). El alza en energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, explicó el Inegi, fue producto, “en su mayoría, por la conclusión del subsidio al programa de tarifas eléctricas de temporada de verano en 18 ciudades del país donde el INPC tiene cobertura”. De acuerdo con el Inegi, estos son los productos que tuvieron la mayor variación mensual: Estos son los productos que registraron los descensos de precios más grandes: Este año, Banco de México ha recortado en tres ocasiones su tasa de interés, cada movimiento de 25 puntos base, para dejarla en 10.50% y, según la minuta del encuentro, la junta de gobierno espera que el progresivo enfriamiento de la inflación permita a futuro más ajustes al costo de los créditos. El banco central tiene programadas dos decisiones de política monetaria antes de que culmine el año -14 de noviembre y 19 de diciembre- y su más reciente encuesta entre analistas privados mostró que el mercado espera que la tasa cierre 2024 en un 10% y el próximo año en un 8%. Con información de Reuters ]]>

Nissan recortará 9,000 empleos y reducirá producción por debilidad de ventas

Nissan Motor recortará 9,000 puestos de trabajo y el 20% de su capacidad de fabricación global, informó el fabricante de autos el jueves, en su lucha por reducir los costos en 2,600 millones de dólares en el año fiscal en curso, en medio de una caída de las ventas en China y Estados Unidos. Los planes subrayan la vulnerabilidad de la tercera mayor compañía automovilística de Japón, que nunca se recuperó por completo del escándalo que llevó a la destitución en 2018 de su presidente Carlos Ghosn y a la reducción de la asociación con Renault. Nissan recortó el jueves sus perspectivas de beneficios anuales en un 70%, a 150,000 millones y anunció que suprimirá 9,000 empleos y reducirá producción por debilidad de las ventas en China y Estados Unidos, la segunda vez que rebaja la previsión este año. Al igual que muchas firmas foráneas, está pasando apuros en China, donde BYD y otros fabricantes locales están acaparando cuota de mercado con vehículos eléctricos e híbridos asequibles que presumen de tecnología avanzada. No obstante, el problema más grave de Nissan puede estar en Estados Unidos, donde carece de una gama creíble de híbridos, en contraste con su rival japonés Toyota, que vive un auge en la demanda de híbridos a gasolina. La empresa, con sede en Yokohama, tiene previsto recortar 9,000 puestos de trabajo, lo que equivale al 6.7% de sus 133,580 empleados en todo el mundo. Además, eliminó su previsión de beneficio neto debido a los esfuerzos de reestructuración en curso, que dijo reducirán los costos en 400,000 millones de yenes (2,600 millones de dólares) este año fiscal. El presidente ejecutivo de Nissan, Makoto Uchida, afirmó que renunciará de manera voluntaria al 50% de su retribución mensual a partir de este mes y que los demás miembros del comité ejecutivo también se recortarán el sueldo. Nissan recortará su capacidad de producción en un 20%, reducirá el plazo de desarrollo de vehículos a 30 meses e intensificará la colaboración con sus socios, entre ellos Renault y Mitsubishi Motors, según se anunció. ]]>

México, el desafío de Trump. Una lucha con China por el liderazgo en AL

La victoria de Donald Trump en las elecciones del 5 de noviembre marca un regreso a la retórica proteccionista en Estados Unidos, con implicaciones para México. Trump ha amenazado con imponer aranceles del 25% o más a los vehículos ensamblados en México, argumentando que representan una amenaza para la industria estadounidense debido a la creciente presencia china en el país. Sin embargo, esta narrativa simplista ignora una realidad: México no es una amenaza para Estados Unidos, sino un socio estratégico, y el proteccionismo que Trump busca imponer podría traer más costos que beneficios para Estados Unidos. México y su impacto en Estados Unidos, ¿realidad o retórica? China, los BRICS y el cambio del orden mundial El T-MEC, el freno al proteccionismo de Trump Trump y la paradoja del proteccionismo Trump insiste en que las importaciones de México son una carga para Estados Unidos, especialmente en la industria automotriz, pero los hechos sugieren lo contrario. En 2023, México exportó alrededor de 2.5 millones de vehículos a Estados Unidos, representando cerca del 25% de las importaciones automotrices del país vecino. Lejos de ser un problema, esta relación permite a las automotrices estadounidenses operar con menores costos y competir a nivel global. El ensamblaje en México incluye componentes estadounidenses y mexicanos, generando empleos y reduciendo costos en ambos países. El verdadero impacto de México en Estados Unidos es positivo: mantiene precios competitivos, refuerza las cadenas de suministro y sustenta la competitividad de la industria automotriz estadounidense en un mercado globalizado. La narrativa de que México le quita empleos o compite de manera desleal es un argumento sin fundamento que Trump ha usado para encender su base nacionalista y justificar sus políticas proteccionistas. El verdadero trasfondo de las tensiones no es la competencia entre México y Estados Unidos, sino la influencia de China en la región y el declive lento, pero evidente, de Estados Unidos como potencia hegemónica. Hoy, el orden mundial no es el mismo que hace 20 años. La consolidación de los BRICS y sus aliados (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y su búsqueda de independizarse del dólar son prueba de ello. Algunos países de este bloque han comenzado a diversificar sus relaciones y a crear un sistema financiero alternativo, lo que reduce el poder económico de Estados Unidos y lo coloca en una posición de vulnerabilidad en su propio hemisferio. Ejemplos son el Sistema de Pago Interbancario Transfronterizo (CIPS) y el Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS. Este declive hace que el proteccionismo de Trump resulte contraproducente. En su esfuerzo por contener la influencia de China, sus políticas podrían empujar a México más cerca de la potencia asiática. Las amenazas de aranceles y una actitud hostil solo lograrán que México busque alternativas y fortalezca sus lazos comerciales con China y otros países. China, que ha sabido aprovechar estas oportunidades en otras regiones (como pasó con Rusia), ya tiene un “pie en la puerta» en México. Un distanciamiento de Estados Unidos sería una puerta abierta para que China amplíe su influencia en el país. El T-MEC es el principal obstáculo para que Trump imponga unilateralmente aranceles a los productos mexicanos. Bajo este tratado, los vehículos que cumplen con las reglas de origen pueden ingresar a Estados Unidos sin aranceles. Cualquier cambio violaría el acuerdo, exponiendo a Estados Unidos a represalias comerciales y tensiones con México y Canadá. Renegociar nuevamente el T-MEC es improbable, especialmente en un mundo cada vez más competitivo en el que Estados Unidos necesita aliados fuertes en su región. Para Trump, imponer aranceles de 25% a los autos mexicanos es una jugada arriesgada que puede salirle muy cara. Una ruptura en el T-MEC abriría un capítulo de disputas comerciales que afectaría la inversión en Norteamérica, generando incertidumbre para empresas estadounidenses y haciendo que México busque diversificar sus exportaciones hacia mercados asiáticos y europeos. En realidad, el T-MEC ha sido clave para la estabilidad económica en la región, y romperlo dañaría tanto a México como a la economía estadounidense. La estrategia de Trump podría terminar debilitando la posición de Estados Unidos en la región. En lugar de proteger su economía, estaría empujando a México a buscar alianzas con China y otros países dispuestos a invertir y colaborar. En términos económicos, México no representa una amenaza para Estados Unidos, sino una ventaja estratégica. El proteccionismo y los ataques a México solo abrirán la puerta a la influencia de China, que representa el verdadero desafío para Estados Unidos en el hemisferio. Conclusión: ¿camino a la cooperación o a la competencia? El regreso de Trump plantea una paradoja: en su afán de reducir la influencia de China, podría estar empujando a México hacia una relación más estrecha con la potencia asiática. El proteccionismo no solo no protege a la industria estadounidense, sino que podría generar conflictos y aumentar la inestabilidad en Norteamérica. Hoy, Estados Unidos necesita a México como un socio fuerte en la región, y si Trump insiste en ver a México como una amenaza en lugar de un aliado, el beneficiado no será él, sino China. Al final, la realidad geopolítica y económica no permitirá a Trump presionar a México sin pagar un alto precio. En un mundo donde el poder de Estados Unidos es cada vez menos dominante y los BRICS ganan influencia, el camino más inteligente para Estados Unidos sería fortalecer sus relaciones comerciales y cooperar con México para mantener su posición en el hemisferio. ____ Nota del editor: Iván Franco es fundador y director de la consultora de inteligencia competitiva Triplethree International. Síguelo en Twitter y en LinkedIn . Las opiniones expresadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Los pros y los contras para México con Trump como presidente de EU

A primera vista, la victoria de Donald Trump parece muy negativa para la economía de México. Ha prometido reevaluar el T-MEC, imponer aranceles a las exportaciones mexicanas, deportar a millones de inmigrantes, extender el muro fronterizo y penalizar a las empresas que se muden a México. Ante estas preocupaciones, el peso mexicano se depreció rápidamente al hacerse evidente su victoria, llegando a 20.80 pesos por dólar. Como mínimo, esta incertidumbre hará que las multinacionales piensen dos veces antes de invertir en México. Pero el impacto podría ser peor. Si Trump impone aranceles, la rentabilidad de las empresas en México podría reducirse afectando la reinversión, que ha sido el principal motor de la Inversión Extranjera Directa (IED). Si México responde con sus propios aranceles a las exportaciones estadounidenses, podría iniciarse una guerra comercial en la que México, al depender mucho más de las exportaciones hacia Estados Unidos, sería el claro perdedor. La victoria de Trump no podría llegar en un peor momento para México a nivel doméstico. El peso y la bolsa ya han caído drásticamente tras la inesperada mayoría de Morena en las elecciones de junio, así como las iniciativas de reemplazar el poder judicial con funcionarios elegidos (probablemente pro-Morena) y eliminar organismos reguladores autónomos. Además, México enfrenta sus propios desafíos fiscales, con el déficit presupuestario de 6% del PIB para 2024 que hereda el gobierno, que necesita reducirse a 4% en 2025 para evitar posibles rebajas de calificación crediticia. Entonces, ¿hay algún rayo de esperanza? Cuando Trump fue presidente entre 2016 y 2020, en la práctica fue mucho menos negativo de lo que sugerían sus amenazas. Firmó el T-MEC, calificándolo como el mejor tratado comercial de todos los tiempos, mientras aumentaba aranceles a China, lo que impulsó el “boom” del nearshoring . Las exportaciones mexicanas a Estados Unidos crecieron de 303,000 millones de dólares en 2016 a 359,000 millones en 2019. Las exportaciones chinas a Estados Unidos cayeron del 21% al 13%, mientras que las de México aumentaron de 13% a 15%, convirtiéndose en el principal exportador a Estados Unidos. Con su retórica anti-China, tan fuerte como siempre, pueden esperarse resultados similares. A medida que Estados Unidos se aleja de gran parte del mundo, mantener un comercio abierto con México para preservar la competitividad tiene sentido estratégico. La inflación que subió durante la administración Biden contribuyó a la reciente victoria de Trump, y el imponer aranceles a su vecino del sur sólo alimentaría otro aumento de precios a medida que los costos en Estados Unidos suban. A diferencia de China, México importa la gran mayoría de sus productos de Estados Unidos, por lo que el impacto neto en el empleo estadounidense de reducir importaciones mexicanas es relativamente modesto. Y, en definitiva, desestabilizar la economía de México impulsaría la inmigración y la inflación, dos factores clave del éxito de Trump. Además, una presidencia de Trump probablemente lleve (al menos en el corto plazo) a una economía estadounidense más fuerte, con impuestos más bajos y mayores déficits. En la mañana de su victoria, los mercados bursátiles en Estados Unidos subieron fuertemente y los rendimientos de los bonos aumentaron. Una economía en rápido crecimiento y con inflación al alza puede provocar escasez de mano de obra puede hacer que el comercio con México sea aún más importante al generarse demanda de importaciones mexicanas, incluso si suben los aranceles. Con los contrapesos internos de México debilitados por el Plan-C, también existe la esperanza de que una administración fuerte en Estados Unidos actúe como un contrapeso más efectivo que con una administración de Harris. Aunque un Trump aislacionista puede no preocuparse mucho por la política interna de México, podría usar su influencia comercial para presionar a México a abrir mercados en energía y agricultura y, por supuesto, a combatir con mayor eficacia el narcotráfico. La postura de Trump de limitar la inversión china en México y las reexportaciones a Estados Unidos probablemente no tengan un gran impacto. La inversión china en México sigue siendo pequeña — sólo representa alrededor del 1% de la IED total. La presidenta Sheinbaum ha mostrado preferencia por alinearse con América del Norte sobre los BRICS y la Secretaría de Economía ya colabora activamente con empresas estadounidenses para reemplazar importaciones chinas con insumos regionales. Un T-MEC renovado con mayores reglas de origen de América del Norte no sería un problema importante para México. Aunque actualmente el foco está en lo que la presidencia de Trump significa para México, no se debe olvidar que los mayores desafíos del país siguen estando en manos de su propio gobierno: hacer a México más productivo, mejorar el estado de derecho, reducir la inseguridad y lograr sostenibilidad fiscal. Si bien una presidencia de Trump trae riesgos adicionales y algunas oportunidades, los verdaderos retos están en casa. Enfocarse solo en lo que Trump significa para México es una distracción. __ Nota del editor: Damian Fraser es fundador y director general de Miranda Partners. De 2011 a 2018 se desempeñó como director general de UBS México; previamente, fue jefe de Equities y Research para América Latina en la misma firma de servicios financieros desde 1998. Posee la certificación CFA y cuenta con una Maestría en Administración Pública de Harvard University y una Licenciatura en Economía y Filosofía de Oxford University. Ha escrito varios artículos y ensayos sobre FinTechs, SOFIPOs y bancos regulados, explorando sus oportunidades y desafíos en México. Síguelo en LinkedIn. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Trump y el sombrío panorama económico para México

Se cumplió el escenario fatídico para México y el mundo: Donald Trump ganó las elecciones presidenciales del martes en Estados Unidos e iniciará su segundo mandato el 20 de enero de 2025. Que un criminal sentenciado, misógino, xenófobo, populista, demagogo, nativista y homófobo regrese a la Casa Blanca es una mala noticia global, particularmente, para nuestro país. Este texto presenta algunas claves del complejo panorama económico que nuestro país habrá de sortear con la llegada de la nueva administración Trump. En primer lugar, hay que mencionar lo obvio, presente tanto en su primer mandato como en los mensajes centrales de la campaña: el rechazo a ultranza a la migración –nuestro país, con un componente importante en ese tránsito de personas– y la amenaza de aranceles. Lo hizo en su primer mandato, cuando doblegó al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, bajo amenaza de incrementar aranceles, con lo cual consiguió la militarización de la frontera sur en México; y lo volvió a hacer en el cierre de campaña, con la nueva amenaza de imponerlos en 25%. Ahora bien, también se sabe que Trump es de lengua larga y que las bravuconerías en campaña no se traducen necesariamente en acciones de gobierno. Por ejemplo, nunca se construyó el muro fronterizo entre ambos países, tal cual amenazó con hacerlo. Llevar a cabo la imposición o incremento de tales aranceles significaría en los hechos terminar con el tratado de libre comercio, que, por cierto, está próximo a su renegociación –junto con Canadá– en 2026. Aquí hay un claro riesgo para México: a juzgar por la forma en que se impuso Trump en aquella negociación, las perspectivas no son halagadoras para nuestro país. Dada la profunda interdependencia entre las dos economías, las decisiones que adopte la administración Trump tendrán significativas repercusiones en el país. Dentro de la “guerra comercial”, que muy previsiblemente atizará Trump contra China, un aspecto central es respecto a las cadenas de suministro y la política comercial que ha adoptado Estados Unidos desde la compleja experiencia de la pandemia de Covid-19, que ha hecho al país más proteccionista. Aquí México tiene una oportunidad perdida. Conceptos que entusiasmaban como nearshoring , friendshoring u onshoring , en los hechos, se van haciendo más volátiles, ante la política de protección de las manufacturas y los derechos laborales de los estadounidenses. En esa lógica, es de esperar que el gobierno de Trump intente reducir los equilibrios comerciales –no solo con el gigante asiático– sino también con nuestro país, vía la imposición de aranceles. En un ámbito multilateral, será importante ver cuáles van a ser las políticas a adoptar en mecanismos en los que ambos países son parte. Por poner algunos ejemplos, los compromisos sobre energías limpias y renovables de los que Trump sacó a Estados Unidos –la COP– durante su primera administración o los términos por aplicar a la OCDE relativos a su política fiscal global. La posible lógica sería tratar de revertir los avances en acuerdos globales de la administración Biden en materia de regulación financiera, tecnología, inteligencia artificial, ciberseguridad y medioambiente. En cuanto a la fuerza laboral calificada y no especializada, la agenda Trump es bastante clara: controles mucho más estrictos para ordenar la migración que da lugar a empleos para trabajadores no calificados y, en el caso de los empleos de alta especialidad, que se incrementen los requisitos para obtener visados de negocios, en la lógica de privilegiar el capital laboral doméstico. Tampoco hay que soslayar la dimensión de la economía del narcotráfico y del crimen organizado. La gravedad de la crisis social en Estados Unidos, primero ocasionada por los opioides y profundizada con el fentanilo, será un tema de atención central para Trump. Aquí está focalizada una gran batería de ataques para nuestro país, a quien no se ha cansado de señalar como el culpable de la siniestra plaga que, recientemente, causa la muerte por año y la segregación de la vida social a más estadounidenses que cualquiera de las guerras en las que el país se haya involucrado. Finalmente, el tema del dólar y el tipo de cambio. La depreciación que de inmediato sufrió el peso ni bien se iba haciendo más evidente el triunfo de Trump, no necesariamente significa que se vaya a recrudecer. En suma, como además Trump tendrá el control de las dos cámaras del Congreso, será previsible que, ni bien inicie su mandato, arranque con acciones ejecutivas y decretos legislativos, cuyos efectos nocivos se dejarán sentir de manera inminente. Esperemos que México reaccione con capacidades institucionales, más allá de la utilizada saliva para enfrentar los graves desafíos en el horizonte político y económico en la relación bilateral más importante que tiene nuestro país. ____ Nota del editor: Horacio Vives Segl es licenciado en Ciencia Política por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y doctor en Ciencia Política por la Universidad de Belgrano (Argentina). Síguelo en Twitter . Las opiniones expresadas en esta columna son responsabilidad del autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Repartidores cuestionan seguridad social: Con ese esquema, “mejor en Domino’s”

“La seguridad social la apoyamos siempre y cuando podamos implementar algo que se adapte a nuestras necesidades”, comentó en entrevista para Expansión Fabián Ortega, líder de Repartidores Unidos México (RUM). El debate sobre cómo implementar un modelo de seguridad social para los repartidores de aplicaciones de delivery en México sigue en la mesa. Hasta ahora no se ha logrado un consenso entre las autoridades y este grupo de trabajadores, quienes pese a estar a favor de recibir este derecho laboral, encuentran en la iniciativa afectaciones a su “flexibilidad” y “libertad”. El valor que los repartidores dan a estos factores no es nuevo. La Encuesta Nacional de Socios Conductores y Repartidores en México 2022, elaborada por Uber en colaboración con la firma de investigación independiente Quadrant Strategies, revela que el 90% de las personas que conducen o reparten usando la app opinaron que es una forma más accesible de obtener ganancias que un trabajo tradicional. El mismo estudio resalta que 83% de ellos prefieren ser prestadores de servicios independientes a tener un trabajo con jefe, pues esto les permite ser “dueños de su tiempo y decisiones”, aspecto que consideran esencial. Pese a la carencia de esta protección, algunos repartidores consideran que el modelo actual que propone Claudia Sheinbaum podría resultar aún peor que no contar con seguridad social. “Si quisiéramos seguridad social bajo un modelo tradicional podríamos entregar, no sé, en Domino’s o en alguna de estas empresas que dan ya la seguridad social y te ofrecen un trabajo de cierto horario. La ventaja que nosotros tenemos es que podemos conectar a la hora que queramos en el área geográfica que queramos”, dijo Ortega. Este escenario, aseguró, hace que este trabajo sea ideal para personas con hijos, madres solteras, personas que buscan un ingreso adicional a otro empleo, estudiantes, entre otros que quieren la “libertad de horario”. “Si nos dicen ‘ok, tienen seguridad social, pero necesitan cumplir con este horario’ (…) sería muy complicado para muchos de nuestros compañeros”, agregó Ortega. Las repartidoras declinan la iniciativa Como comenta Ortega, algunas mujeres encuentran en esta labor una alternativa para conseguir ingresos a la par de su maternidad, tareas del hogar u otras labores que les han sido arraigadas de manera histórica. Pese a ello, en este escenario, como en la mayoría de los empleos, ellas también enfrentan precariedad laboral. Las mujeres que trabajan como repartidoras por aplicaciones ganan menos que los hombres por la misma cantidad de horas trabajadas, enfrentan acoso sexual y suelen llevar con ellas a sus hijos o hijas porque no tienen acceso a servicios públicos de cuidado, según expone el reporte Este futuro no aplica, elaborado por Oxfam México y el Instituto de Estudios sobre Desigualdad (INDESIG). Dicho trabajo, publicado en 2022, expone que las personas repartidoras ganan 2,562 pesos por semana en promedio; sin embargo, las mujeres ganan 425 pesos menos que el promedio general, lo que implica una brecha salarial de 18%. Además, el 15% de las repartidoras reportan haber sufrido acoso por parte del personal de los negocios donde recogen los pedidos y 11% por parte de los clientes. Optar por este empleo está también relacionado con la flexibilidad de horarios, el 44% de las mujeres que se dedican al reparto apuntaron ésta como su principal motivación. La razón es la carga de trabajo de cuidados no remunerados que recae sobre ellas. En este contexto, acceder a la seguridad social es particularmente importante y necesario para las mujeres, pero sacrificar su mayor incentivo tampoco resulta una opción. El colectivo Conductoras y Repartidoras Unidas por México también expresó su rechazo a la iniciativa de reforma de ley como existe hasta el momento y exigió ser incluido en el diálogo. Las trabajadoras señalan que su voz ha sido ignorada en la construcción de la propuesta, y que las organizaciones con las que supuestamente se consultó no representan realmente la comunidad de repartidoras y conductoras, sino intereses políticos alejados de sus necesidades. “Nuestra realidad y nuestras necesidades han sido sistemáticamente ignoradas por las autoridades. A pesar de nuestros esfuerzos para participar en el proceso, seguimos recibiendo respuestas evasivas de la Secretaría del Trabajo, mientras la propuesta sigue avanzando sin tomar en cuenta nuestros puntos de vista”, señalaron las voceras del movimiento. Agregaron que la propuesta, en su forma actual, limitaría significativamente su autonomía. De aprobarse, ellas “tendrían que aceptar cualquier pedido asignado, independientemente del lugar o las condiciones de seguridad, en un contexto donde la violencia de género es una preocupación latente en el país”. Además, las trabajadoras señalan que la flexibilidad de horarios se vería afectada, impactando principalmente a aquellas que son jefas de hogar o cuidadoras, para quienes la independencia de elegir sus tiempos de trabajo es crucial. Las conductoras y repartidoras aseguran que mantendrán sus esfuerzos de movilización hasta que sus demandas sean escuchadas y se construya una propuesta que verdaderamente refleje sus necesidades. Este martes, el colectivo de mujeres firmó una carta dirigida a Claudia Sheinbaum, para llamarla al diálogo e inclusión en esta toma de decisión, una solicitud que existe por parte de RUM desde el 1 de octubre, cuando la presidenta expuso su iniciativa y que hasta el momento no ha tenido respuesta. Hay reuniones… pero sin los repartidores Un sector desprotegido Además de la nula respuesta del regulador, los repartidores acusan la falta de atención a su voz por parte del secretario de Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños. El pasado 4 de noviembre, el secretario anunció en redes sociales que habían concluido las mesas de trabajo para elaborar la iniciativa que se enviaría a Sheinbaum. En la reunión estuvieron presentes las tres principales empresas de plataformas en México (Uber, Didi y Rappi), pero no los repartidores. “La reforma perjudicaría nuestra capacidad para generar ingresos. Actualmente, decidimos cuánto ganar; con la propuesta, serían las empresas quienes controlen nuestros ingresos y la forma en cómo trabajamos”, comentaron las repartidoras. Aunque el acceso a los servicios de salud es uno de los temas que más se ha mencionado durante la discusión de

Los Trump: ¿quién es quién en la nueva familia presidencial?

Donald Trump celebró la madrugada de este miércoles que volverá a ser presidente de Estados Unidos. El republicano, quien gobernó entre 2017 y 2021, apareció en el escenario del Centro de Convenciones de Palm Beach rodeado de su numerosa familia, conformada por su tercera familia. Antes de su entrada a la política estadounidense, los Trump se habían convertido ya en una dinastía multimillonaria, con una importante presencia en el negocio inmobiliario no solo en Estados Unidos, sino en el mundo. Trump ha estado casado en tres ocasiones. De esos matrimonios nacieron cinco hijos y 10 nietos. Este es el papel de los miembros más destacados de esta dinastía, así como su posible participación. Donald Trump Jr. El hijo mayor de Donald Trump ha adquirido un rol cada vez más protagónico en la campaña del futuro presidente. Conservador hasta la médula, quizás más que su mismo padre, Donald Trump Jr. Se ha convertido en uno de los voceros más entusiastas del movimiento MAGA (Make America Great Again, Hagamos a Estados Unidos grande de nuevo). El mayor de los hijos de Trump tiene importantes plataformas en redes sociales. En X, la red social propiedad del aliado trampista Elon Musk, tiene 12 millones de seguidores. Además cuenta con un podcast llamado Triggered, que surgió de un libro del mismo título en el que acusaba a la izquierda de propagar el odio e intentar silenciar su voz. Este hombre de 46 años, de barba impecable, influyó en el ascenso de su amigo J.D. Vance, que pasó de ser un senador conservador de Ohio medianamente conocido a compañero de fórmula de Trump. «Es una elección increíble», dijo en la Convención Nacional Republicana de julio. «Realmente una gran elección”. Tiene cinco hijos con su exesposa Vanessa Trump, entre ellos Kai, de 17 años, que como nieta del líder republicano lo describió como «simplemente un abuelo normal” en sus declaraciones en la Convención Republicana, cuando atrajo la atención de millones de personas en Internet. Eric Trump Ivanka Trump y Jared Kushner Don Jr. ahora está casado con la expresentadora de la cadena Fox News Kimberly Guilfoyle, quien puso su grano de arena a la campaña de Trump a través de entrevistas de televisión. Eric, de 40 años, también es leal y respaldó la candidatura de su padre mediante apariciones frecuentes en medios y discursos en mítines, aunque con un perfil mucho más privado del de su hermano mayor. Junto con Donald Jr., es ejecutivo de The Trump Organization, el imperio inmobiliario que instaló a Trump, de 78 años, en la memoria colectiva de los estadounidenses. Eric tiene dos hijos con su esposa Lara Trump, quien fue designada en marzo copresidenta del Comité Nacional Republicano, lo que le permitió reconfigurar el partido a los intereses de Trump al despedir a decenas de empleados de vieja data. La segunda hija de Donald Trump es considerada por algunos como la hija favorita de Trump. Ivanka tuvo un papel discreto como «asesora del presidente» durante su primera administración, lo que fue visto en ocasiones como nepotismo cuando asistía a cumbres globales como el G20. Sin embargo, durante la campaña de 2024 se mantuvo prácticamente al margen, luego de anunciar que iba a dar prioridad a la vida familiar junto a su esposo Jared Kushner y sus tres hijos. Kushner también fue asesor presidencial, y causó revuelo cuando Trump le encargó negociar la paz en el conflicto entre Israel y los palestinos, pese a no tener experiencia significativa en Oriente Medio. Kushner formó parte del equipo estadounidense que negoció el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Sus reuniones con Peña Nieto fueron constante hasta agosto de 2018. El 27 de noviembre de 2018, tres días antes del fin del gobierno de Peña Nieto, la Secretaría de Relaciones Exteriores, cuyo titular era Videgaray, le otorgó a Kushner la orden del Águila Azteca. Se trata de la mayor distinción que el gobierno mexicano da a una persona extranjera. “El señor Kushner desempeñó un papel fundamental a lo largo de todo el proceso, apoyando de manera decidida el desarrollo de las conversaciones comerciales entre ambos países, lográndose con ello resultados satisfactorios en un nuevo acuerdo en materia económica para los tres países”, indicó la Cancillería mexicana en un comunicado. Melania Trump Melania recuperará la etiqueta de «primera dama», un título simbólico que durante la primera presidencia de Trump, de 2017 a 2021, usó para hacer campaña por la atención médica infantil y la ciberseguridad. Desde entonces, la mujer de 54 años ha mantenido un perfil relativamente bajo, aunque publicó sus memorias semanas antes de las elecciones del martes. Tiffany Trump En el libro comparte su postura a favor del aborto, una visión que contrasta con el papel que tuvo su esposo al nombrar jueces de la Corte Suprema que anularon las protecciones federales a ese derecho. Melania tiene un hijo con el presidente electo, Barron, de 18 años, que estudia en la Universidad de Nueva York. La cuarta hija de Trump y la única producto de su relación con su segunda esposa, la actriz Marla Maples, también mantuvo un perfil bajo durante la presidencia y la reciente campaña electoral de su padre. Tiffany, de 31 años, estuvo entre quienes acudieron a un tribunal de Nueva York este año durante el juicio a su padre por ocultamiento de pagos a una exactriz porno a cambio de su silencio, y que derivó en su condena. Está casada con Michael Boulos, hijo de un multimillonario nacido en Líbano y con quien espera un bebé. El miércoles por la mañana publicó en X un mensaje en que decía estar muy orgullosa de su padre. La publicación iba a acompañada de una foto con los miembros de la familia Trump y Elon Musk, uno de los empresarios que apoyó más vocalmente la campaña de Trump. ]]>

Tras victoria de Trump, se vislumbran reglas para dar confianza en criptomonedas

El bitcoin es uno de los activos que se aprovechó la victoria electoral de Donald Trump en Estados Unidos. Este miércoles tocó un nuevo máximo histórico y los analistas consideran que hacia el futuro va a seguir con un buen comportamiento . Este miércoles el activo digital superó por primera vez los 75,000 dólares , dejando atrás el récord anterior de 73,797.98 dólares, y es que Trump prometió convertir a Estados Unidos en “la capital de las criptomonedas”. La noticia no tan buena “Trump tiene una visión positiva y acepta, a nivel gobierno e instituciones, las formas para hacer llegar este instrumento de forma más segura a todos los inversionistas. Hay una visión muy positiva, sobre todo para la parte transaccional”, dijo Daniela Cervantes, CEO y fundadora de Golden Capital. “Donald Trump se ha enfocado muchísimo sobre lo que pudiese hacer en el mercado de criptomonedas. Quiere decir que podría dar regulaciones interesantes para que instituciones más grandes puedan entrar al mercado con más seguridad”, dijo por su parte Antonio Di Giacomo, analista del broker internacional XS. Luego de alcanzar los 75,000 dólares, explicó Di Giacomo, hubo una corrección a la baja, debido, tal vez, a que los inversionistas estarán a la espera de las regulaciones. Este año el bitcoin se vio favorecido por el halving -división de la recompensa a la minería de blockchain- y por la aprobación en Estados Unidos del ETF respaldado por la cripto. La criptomoneda más pequeña, el «ether», también se revalorizaba 7.5%, pero, a 2.593 dólares, se mantenía muy por debajo de su máximo de 2021 de 4.867 dólares. El impulso se extendía también a los «memecoins», las criptomonedas paródicas altamente volátiles como el «dogecoin» promovido por Elon Musk, el propietario de Tesla y SpaceX que ha respaldado firmemente en esta campaña a Trump. Desde el inicio de 2024, recordó Guilherme Nazar, vicepresidente regional de Binance para América Latina, el bitcoin acumula un aumento de más de 75%, desempeño significativo frente a diversos activos del mercado de capitales que puede atribuirse a una combinación de factores macroeconómicos y estrategias de innovaciones financieras, con las elecciones de Estados Unidos como un factor significativo detrás de este aumento. Sobre el nuevo techo de la criptomoneda, Cervantes no descarta que llegue a los 80,000 dólares. “El nuevo récord histórico demuestra el impacto de los desarrollos de apoyo en el escenario cripto y refuerza la creciente alineación de los activos digitales con las tendencias financieras globales. Mirando hacia el futuro, el mercado de criptomonedas sigue siendo optimista, ya que el papel del bitcoin en portafolios diversificados continúa expandiéndose y ganando más aceptación”, sostuvo Nazar. Un «regreso al poder (de Trump) pondría probablemente el acento en la desregulación, los incentivos fiscales y las políticas económicas favorables a inversiones alternativas, como el bitcoin», dijo Nigel Green, analista en de Vere, antes de que se confirmara la victoria del republicano. Uno de los factores que ha favorecido el uso de bitcoin, explicó Mariano Sardáns, analista de la gestora de activos FDI, tiene que ver con el anonimato. “Hoy, todos los que dan servicios usando criptomonedas como subyacente están reportando. Me pregunto, ¿toda esa gente que está en bitcoin, a partir de que no haya anonimato, y se empiece a intercambiar esa información, si el precio de bitcoin es sustentable?”, cuestionó. Agregó que ya hay casos de gente que, antes de que se dé el intercambio de información, están mudando su dinero a otros activos. En un inicio, Trump fue una de las voces críticas de las criptomonedas, sin embargo, recientemente lanzó su plataforma para operar estos activos, postura que contrasta con la del gobierno Joe Biden, a favor de una regulación más estricta. Con información de AFP y Reuters ]]>

Trump viene con renegociación de T-MEC y turbulencia para peso; remesas, a salvo

El ganador de la elección presidencial de Estados Unidos, Donald Trump, viene con una renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC ) y no una revisión como está estipulado en el propio acuerdo; también con turbulencias para el peso mexicano frente al dólar estadounidense, advierten especialistas , quienes destacan que las remesas se verán poco afectadas cuando el republicano tome el poder por segunda vez. De revisión a renegociación Aranceles = turbulencias para el peso Con Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos se hace más presente el temor de que la revisión del T-MEC en 2026 se convierta en una renegociación, una posibilidad que el republicano ha puesto en la mesa. El mayor reto de México es la continuidad de este tratado con Estados Unidos y Canadá, porque gracias a este la economía del país se ha consolidado, explicó Verónica Ortiz, abogada y analista política. “Falta la estrategia, no confiarnos, no pensar que porque Donald Trump renegoció el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y firmó el T-MEC vaya a hacer un apoyo incondicional, apostarle a eso o apostarle simplemente a la cercanía geográfica o a que nos hemos convertido en el principal socio comercial; digo, todo eso es cierto, pero ya sabemos cómo es Trump, él prefiere los acuerdos bilaterales”, comentó la también exdirectora del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi). Dijo que México tiene desventajas frente a la revisión: un panel en materia de energía y de maíz transgénico, además de una reforma judicial que ha ocasionado incertidumbre y la intención de desaparecer algunos órganos autónomos. Una renegociación sería el peor escenario, ya que mete a México en un ciclo de incertidumbre, “frenaría todavía más las inversiones que de por sí no están llegando en la forma y en el momento en que deberían”, consideró Ortiz. La realidad es que no va a ser una revisión, va a ser una “renegociación completita”, aseguró Jorge Schiavon, académico de la Ibero y experto de las relaciones entre México y Estados Unidos . Esto se relaciona con la pugna entre EU y China, fundamentalmente en temas tecnológicos y comerciales, temas en que se requiere el apoyo y el acompañamiento de México y de Canadá para que el país asiático no utilice, por ejemplo, el territorio mexicano para hacer inversiones y desde aquí penetrar al mercado del país vecino. “Dentro de esta renegociación, seguramente habrá crecientes niveles de restricción hacia la inversión extranjera directa proveniente de una economía que no sea de mercado, es decir, de China, para que tengan libre tránsito en sus bienes y su producción en América del Norte”, destacó Schiavon. Algo que también se tiene previsto en la administración de Trump es que siga utilizando a los aranceles como moneda de cambio para lograr sus objetivos de frenar la migración y de seguridad, lo que representa amenazas para el peso mexicano frente al dólar. Durante su campaña, el republicano amagó en varias ocasiones con el tema de aranceles, la última fue de 25% a México en principio, pero que pueden llegar hasta 75%. “Muy probablemente la imposición de aranceles suba los precios del lado de Estados Unidos o peor, me parece para México, que al final nosotros vía una depreciación o una devaluación del peso, estemos absorbiendo esos aranceles para no trasladarlos al consumidor final”, apuntó Ortiz. Los especialistas en mercados esperan que el peso tenga un respiro, mientras Trump toma la presidencia en enero de 2025, y que conforme tome el poder y haga o no sus amenazas realidad se verán variaciones en el tipo de cambio. “Creemos que va a seguir esta volatilidad” en el tipo de cambio en la medida en la que el próximo presidente de Estados Unidos cumpla las amenazas de imponer aranceles a las importaciones mexicanas. No vemos esa volatilidad más allá de los 21 pesos por dólar”, anticipó Daniela Cervantes, CEO de Golden Capital. Respecto a las amenazas de imposición de aranceles, en caso de que México no controle los temas de seguridad y de migración, iría en contra del espíritu del T-MEC, pero el país tendrá que encontrar las políticas que tomen represalias en contra de esos aranceles. “Esto implicaría nuevamente la acción profesional del gobierno mexicano desde la parte diplomática, desde la parte también administrativa de la Secretaría de Economía y muy particularmente de la subsecretaría de Comercio Internacional que en la administración anterior fue prácticamente desbaratada de la noche a la mañana. Mi preocupación es gigante en el sentido de: ¿tenemos realmente las capacidades para enfrentar el reto que implica la administración de un presidente como Trump?”, indicó Schiavon. Remesas, a salvo En cuanto al tema de remesas, los especialistas señalan que si bien es cierto que la política migratoria de Trump es hostil y busca implementar un programa para evitar el paso de migrantes (lo que podría tener un impacto en el envío de dinero), los datos muestran que el dinamismo de las remesas tiene más que ver con el comportamiento de la economía estadounidense. “El 56% de la economía mexicana es altamente dependiente de Estados Unidos y realmente es el ciclo económico de Estados Unidos el que determina el ciclo de México y no quién está en la presidencia,”, dijo Alejandro Padilla, economista en jefe de Banorte. El economista destacó que antes del cuatrienio de Trump, las remesas crecían a ritmos de 3% de manera anual y durante su mandato el crecimiento fue superior a 10%. Entre 2016 y 2020, las remesas que llegaron a México tuvieron un aumento de más de 50% en dólares. Cuando el envío de recursos se mostró afectado fue entre 2008 y 2013 como consecuencia de la crisis financiera subprime. «El sector de la construcción fue de los más afectados, en donde laboraba una parte importante de los migrantes mexicanos», apuntó BBVA Research. Bien blindados Frente a cualquier choque externo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) destacó previamente, que México cuenta con blindajes para la economía mexicana. “El blindaje más