Lo que México puede aprender de China para lanzar su marca de autos Olinia
El plan de México para lanzar Olinia , su propia marca de vehículos eléctricos , abre una pregunta para la industria: ¿qué se necesita para construir, desde cero, un jugador competitivo en un segmento donde China no solo participa, sino que domina? La respuesta está en el pasado reciente del país asiático. Hace tres décadas, México y China producían volúmenes similares de vehículos, entre 1.1 y 1.3 millones de unidades. Hoy la diferencia es estructural: China ensambló 34.5 millones de autos el último año, frente a los cerca de 4 millones que salen de las plantas mexicanas. En ese trayecto hay una hoja de ruta que México podría mirar de cerca. La industria automotriz global se construye sobre horizontes largos, y en ese terreno China diseñó una estrategia que alineó política industrial, desarrollo tecnológico y formación de talento. Para Eric Ramírez, director de Urban Science para América Latina y el Caribe, la diferencia comenzó en la forma de pensar el tiempo. “En la industria automotriz el mundo tiene que aprender mucho de China, especialmente por su planeación a largo plazo, con quinquenios que no han dejado de renovarse en los últimos 30 años, así como la definición de metas relevantes, entre ellas, el desarrollo de nuevas tecnologías y energías”, comenta. Planeación de largo plazo, la primera lección Mientras México consolidó su papel como plataforma de exportación bajo acuerdos como el T-MEC, China apostó por un modelo que iba más allá de la manufactura: las joint ventures como vehículo de aprendizaje. El esquema no se limitó a atraer inversión extranjera. El gobierno chino condicionó la entrada de fabricantes a la transferencia de conocimiento, con la intención explícita de desarrollar capacidades locales. El primer caso, Beijing-Jeep-Cherokee en 1985, marcó el inicio de una estrategia que combinó apertura con control. Las armadoras occidentales encontraban mano de obra competitiva; China, en cambio, obtenía algo más valioso: conocimiento. “Ellos tocaron la puerta de las OEM y de las empresas que necesitaban un producto terminado, mano de obra, sí, pero después fueron haciendo sus propias propuestas y tomando en sus manos los desarrollos propios”, explica Fernando González, Country Manager de SEGULA Technologies. Ese aprendizaje se refleja hoy en la proliferación de marcas. De una decena hace 30 años, China pasó a más de 100 firmas independientes. Empresas como BYD, Chery y Xpeng no solo compiten globalmente, sino que lideran el desarrollo de vehículos eléctricos. México, en contraste, ha construido una industria fuerte en manufactura, pero sin marcas propias con presencia internacional. Ollinia, en ese sentido, no parte de cero en infraestructura, pero sí en desarrollo de producto. Antes del vehículo, el control de la cadena La experiencia china sugiere que el reto no comienza en el vehículo terminado. Empieza mucho antes, en la base industrial. Desde 2012, China es el mayor fabricante de vehículos del mundo. Su liderazgo no solo responde a la escala, sino a la integración de su cadena de valor. El país produce alrededor del 50% del acero global, según datos de Statista. Esa capacidad incide directamente en la industria automotriz, donde la materia prima puede representar entre 60 y 70% del costo de los componentes. Para empresas como ZF, esa ventaja es tangible: en China, el acero puede costar la mitad que en América Latina, lo que reduce costos a lo largo de toda la cadena. “Desde una política de estado dijeron: Vamos a invertir y a favorecer el ecosistema, no nada más de electromovilidad. Trabajaron desde ahí, en la refinación de minerales críticos e impulsaron a su industria, y eso también explica porqué hoy son lo que son”, señala Alfonso Villa. Para México, la lección es que la competitividad en electromovilidad no depende únicamente del ensamblaje, sino del control de insumos, del desarrollo tecnológico y de la articulación de proveedores. En ese contexto, Olinia representa más que una nueva marca. Es una prueba de si el país puede escalar hacia un modelo de mayor valor agregado. Los especialistas coinciden en que el papel del gobierno será determinante. No solo como facilitador, sino como estratega. “El gobierno tiene un rol clave. El gobierno tiene que identificar lo que hoy sabemos hacer y lo sabemos hacer bien, porque, por ejemplo, no vamos a incursionar en minería o fabricación de autopartes. Es algo que ya sabemos hacer. Se necesitan programas que fortalezcan la cadena de valor que ya existe y aquello que no sepamos hacer, aprenderlo”, agrega González. Para México, el aprendizaje no implica replicar el modelo chino, sino adaptar sus principios: planeación de largo plazo, transferencia de conocimiento y desarrollo de ecosistemas. ]]>
Cada vez alcanza para menos; los salarios de profesionistas se estancan frente al alza de precios
Ana P. es psicóloga y fue contratada hace más de ocho años. Sus condiciones laborales incluían prestaciones superiores a las de la ley y un salario de 16,000 pesos sin impuestos, por una jornada de nueve horas diarias de lunes a viernes. Desde entonces, su vida ha cambiado. Hoy en día, los precios de bienes y servicios que paga son más caros , sus necesidades aumentaron, vive en pareja, tiene una hija; más experiencia, conocimiento y responsabilidades en el trabajo, pero su salario en 2026 es el mismo que a finales de 2017 . Sin aumentos El caso refleja la situación de muchos salarios de los profesionistas en México , que reportan caídas desde 2018 y ritmos lentos de recuperación desde 2023 , frente a la inflación y la política de recuperación del salario mínimo que aplica desde 2019. El resultado es una afectación a su poder adquisitivo , indican cifras del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), el Inegi y la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami). “Los salarios reales de los profesionistas han presentado cierto crecimiento, pero esta recuperación todavía es irregular y volátil”, explica Ana Raquel Aponte Trujillo, investigadora del CEEY. “A partir de 2023, en el caso de las personas con licenciatura, este aumento reciente ronda entre el 3 y el 5% anual, mientras que para aquellas con posgrado hay incrementos más altos, pero también mucha volatilidad. Podemos decir que la educación es un factor clave para tener empleos con mejores condiciones, pero no es una garantía constante para mantener o mejorar el poder adquisitivo del ingreso”. Ana P. ha visto una evolución en su trabajo, ejerce más tareas tras un recorte de personal en su área, tiene más experiencia y capacitación para uso de herramientas digitales, pero recibe el mismo pago. “ Cuando llegué, mi equipo era de 18 personas, ahora somos ocho, y hay que absorber las tareas que dejaron de hacer quienes se fueron ”, cuenta. De octubre de 2017, cuando recibió su primera quincena, al cierre de 2025, los precios de productos y servicios se han encarecido 48%, reporta la calculadora de inflación del Inegi. “Hay que hacerse de estrategias para hacer rendir el dinero: ponerle más verdura a la carne, salimos de vacaciones dentro del país, llevamos una vida sencilla”, agrega la psicóloga. Se trata de una situación generalizada. De 2018 a 2025, los salarios reales (descontando la inflación) de personas con licenciatura crecieron en promedio 0.07% cada año , los de posgrado cayeron 0.43% , mientras que la inflación promedió 4.8% . Además, los salarios promedio de los profesionistas en México se recuperan a menor ritmo que el mínimo, que en los últimos siete años creció a dos dígitos por la política de la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador, que continúa este sexenio. El principal objetivo de esta política es recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores de menores ingresos, para desde ahí empujar los salarios de la población más calificada, pero esto último no se ve, considera Rogelio Gómez Hermosillo, presidente de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza. Un crecimiento de los salarios de profesionistas al mismo ritmo que la recuperación del salario mínimo no es sostenible , señalan, por otra parte, los especialistas consultados. Junto a la política de salario mínimo, distintas reformas en materia laboral –a partir de 2020, como la eliminación del outsourcing, la Ley Silla, el incremento de los días de vacaciones y la actualización de tablas de enfermedades– han aumentado el costo de la nómina de trabajadores del 20 hasta el 40%, refieren estimaciones del Instituto Mexicano de Contadores Públicos. Un problema sistémico La educación como elevador social Pero en México, el 95.5% de los empleadores son micro, pequeñas y medianas empresas, que en su mayor parte no tienen la capacidad económica para enfrentar estos costos. Muchas han cerrado, recortado gastos y plazas o se van a la informalidad, explica Óscar de la Vega, abogado laboral y expresidente del Comité Técnico Nacional de Capital Humano del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF). Agrega que a estos costos laborales sin aumentar la productividad, se suma la incertidumbre judicial, regulatoria y fiscal. Con los incrementos laborales, las empresas contienen los salarios de quienes ganan más. “Estamos hablando de salarios mayores al mínimo, sobre todo porque no solo es una persona con ese nivel de ingresos, sino varias. Eso multiplica la carga fiscal y social que ya pagas, porque esa también aumenta en proporción”, explica Sebastián Corona, investigador del IMCO. “A diferencia de los ingresos de los profesionistas, el salario mínimo perdió valor por decreto, y por decreto está recuperando valor”, señala Gómez Hermosillo. “En teoría, varios años ganando lo mismo también refleja que el empleador no está valorando la experiencia”. El tema educativo es un factor más tras el rezago de los salarios de los profesionistas . En México, solo el 19% de la población de entre 25 y 64 años cuenta con una licenciatura, 2%, un posgrado, y 1%, una carrera corta o técnica. El total es 22% con educación superior (poco más de 14.4 millones de personas, que representan el 11% de la población total). Este es el nivel más bajo de egresados de la OCDE junto con Italia. El porcentaje más alto lo tiene Canadá, con 65%, seguidos por Japón y Corea, con 57 y 56%, respectivamente. El promedio de los países del organismo es 41.2%. “Para gran parte de la población, el problema no es si la licenciatura paga más o no, sino que ni siquiera logran llegar a ese nivel educativo”, agrega Aponte. Los bajos niveles de acceso a la educación superior obedecen a la falta de recursos económicos de las familias , la capacidad limitada de las universidades públicas y la falta de un sistema para la evaluación educativa, refiere Mexicanos Primero. También se observa un presupuesto público en educación, del 3.4% del PIB el año pasado, menor que el de la recomendación internacional (entre el 4 y el 6%), además de descensos y estancamientos del
Seguro de auto, el nuevo golpe silencioso al bolsillo mexicano
Hay gastos que una familia asume con cierta desazón, pero son imprescindibles y no pueden esperar, ya que forman parte de nuestra turbulenta vida moderna. La gasolina, el mantenimiento, las verificaciones, una llanta ponchada en el peor momento. Y en esa lista se instala el tan necesario seguro del auto. Miles de conductores estamos recibiendo la misma noticia al renovar nuestra póliza. Más costo por una cobertura similar, y en algunos casos, incluso menor. Sin haber chocado, sin cambiar de vehículo, sin haber usado el seguro en todo el año. La sensación natural es pensar que algo no cuadra…pero, lo que está ocurriendo merece una lectura más seria que el simple enojo del conductor. Asegurar un auto en México se está encareciendo por una combinación de factores que no desaparecerán pronto. Las refacciones cuestan más, los vehículos nuevos valen más, la tecnología automotriz encarece reparaciones, el robo de unidades sigue pesando en varias regiones y los costos operativos de las aseguradoras también aumentaron. Y toda esa ecuación termina llegando a la prima. Ok. Hasta ahí, la explicación técnica. Pero el tema importante no está solo en cuánto subió la póliza, sino en lo que significa que siga subiendo. Nuestro país sigue teniendo una baja cultura aseguradora. Millones de vehículos circulan sin protección suficiente o, de plano, sin ninguna cobertura. Cuando el precio de asegurar se aleja del ingreso promedio, muchas familias deciden cancelar, reducir coberturas o jugársela (irresponsablemente, debo decirlo) sin seguro. Y ese “ahorro” aparente suele ser el error más caro. Un choque serio, un robo o daños a terceros pueden borrar años de esfuerzo financiero en cuestión de días. Lo que parecía un gasto prescindible termina revelándose como una barrera de protección patrimonial que se entendió demasiado tarde. Desde mi perspectiva, el país sigue viendo el seguro del automóvil como un cobro incómodo, cuando en realidad es parte de la infraestructura financiera de la movilidad. El vehículo ya no representa únicamente patrimonio personal. Para millones de mexicanos es herramienta de trabajo. Es ingreso, es reparto, es ventas, es traslado de mercancía, es productividad. Por eso, cuando sube el seguro, también incrementa el costo de producir…es un efecto dominó parecido al de la gasolina. Ese ángulo rara vez se discute. Hablamos del precio del hidrocarburo, del tráfico, del costo de los autos importados, pero poco del efecto silencioso que tiene una póliza cada vez más onerosa sobre quienes viven del volante o dependen del automóvil para generar dinero. Pero ojo, también sería injusto reducir todo a una crítica contra las aseguradoras. Operan bajo exigencias estrictas de reservas, solvencia y administración de riesgos. Si los accidentes aumentan, si el robo persiste y si reparar cuesta más, el precio refleja esa realidad. Pretender primas artificialmente baratas solo traslada el problema hacia adelante. Lo que creo que sí podemos cuestionar es la falta de profundidad del mercado. Desde mi punto de vista, México necesita más competencia, más innovación, pólizas modulares, uso inteligente de tecnología para premiar buenos hábitos de manejo y mejores incentivos para que la protección patrimonial no quede reservada a quienes más ganan. Un país donde asegurar el auto empieza a sentirse como lujo, es un país que normaliza la vulnerabilidad financiera; cuidado ahí. Y hay que decirlo como es: circular sin seguro no es ahorrar; circular sin seguro es dejar tu patrimonio y la vida de los tuyos en manos de la (mala) suerte. Y la mala suerte suele cobrar caro. Cuando una familia deja la póliza para “salir del mes”, en realidad está apostando a que nada ocurra. A veces no ocurre nada… hasta que ocurre. Y cuando esa decisión comienza a repetirse de forma masiva, deja de ser un asunto individual para convertirse en una señal económica. Un país donde proteger patrimonio resulta cada vez más difícil, es un país que acumula fragilidad silenciosa. Ahí el gobierno debería preguntarse cómo incentivar mayor cobertura y competencia real; y las aseguradoras, cómo ampliar acceso sin castigar al conductor responsable. La salud financiera de una economía no solo se mide en tasas, inversión o crecimiento; también se mide en la capacidad de sus familias para enfrentar imprevistos sin quebrarse. Creo que el debate ya no es si el seguro subió demasiado este año. El debate es si México quiere seguir creciendo con millones de personas moviéndose sin red de protección patrimonial. Porque al final, una economía moderna necesita movilidad…y la movilidad sin cobertura es fragilidad con ruedas. _____ Nota del editor: Manuel Herrejón Suárez es un empresario mexicano con más de dos décadas de experiencia en el sector bursátil y mercado cambiario, especialista en gestión de proyectos en el sector financiero. Es Licenciado en Derecho por la Universidad del Valle de México y Maestro en dirección de empresas para ejecutivos por el IPADE. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Ciberresiliencia en la cadena de suministro mexicana frente a las tensiones comerciales
En el nuevo contexto industrial, la ciberseguridad dejó de ser un habilitador silencioso para convertirse en un criterio explícito de selección. Ya no se trata únicamente de cumplir, se debe demostrar que se puede operar sin interrupciones en un entorno donde las amenazas evolucionan más rápido que los procesos internos de muchas organizaciones. Los datos no dejan espacio para interpretaciones cómodas. El Data Breach Investigations Report 2025 de Verizon registró que el 68% de las brechas involucra credenciales comprometidas, lo que confirma que el problema rara vez empieza en técnicas sofisticadas y casi siempre en accesos que no fueron protegidos, revocados o supervisados a tiempo. A eso se suma un hallazgo todavía más inquietante del M-Trends 2026 de Mandiant: el intervalo entre el acceso inicial de un atacante y el control total del sistema se desplomó de más de ocho horas en 2022 a apenas 22 segundos en 2025. Esto obliga a replantear prioridades. Durante años, la inversión tecnológica se enfocó en crecer, automatizar y producir más. Hoy, la continuidad operativa depende de otra capacidad: anticipar, contener y recuperarse sin detener la operación. Esa es, en esencia, la diferencia entre seguridad y ciberresiliencia. Para muchas empresas en México, el reto no es empezar desde cero, sino ordenar lo que ya existe. No se trata de adquirir más soluciones, sino de hacer que funcionen de manera coordinada. En ese sentido, medidas como la autenticación multifactor, el monitoreo continuo o el registro de eventos no son sofisticadas, pero sí determinantes cuando se aplican con disciplina. Hay una dimensión que suele subestimarse en este debate: la confianza. En cadenas productivas cada vez más integradas, la percepción del riesgo pesa tanto como el riesgo real. El dato de Qlik —49% de las empresas considera a México su principal fuente de disrupciones arancelarias, por encima de China (45%)— no es una simple referencia estadística. Aquí es donde la oportunidad se vuelve evidente. México no compite únicamente por cercanía geográfica o costos competitivos, sino por confiabilidad. Convertir la ciberseguridad en una ventaja significa entender que cumplir con estándares como como CMMC (Modelo de Certificación de Madurez en Ciberseguridad) y NIST SP 800-171 (publicación del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos, que establece requisitos para proteger información sensible no clasificada) no es el objetivo final, sino el punto de partida para construir relaciones comerciales más sólidas. Sin embargo, el tiempo juega en contra. Los ciclos de adopción tecnológica en muchas organizaciones siguen siendo más lentos que la velocidad a la que evolucionan las amenazas. Mientras algunos actores avanzan hacia modelos automatizados de detección y respuesta, otros aún dependen de revisiones manuales o procesos fragmentados. Esa diferencia, aunque parezca operativa, termina siendo competitiva. El riesgo, entonces, no es solo sufrir un incidente; es quedar fuera antes de que ocurra. En un entorno donde los contratos se asignan con base en confianza, cualquier señal de debilidad puede ser suficiente para perder una oportunidad. Y recuperar esa confianza, una vez perdida, suele ser más costoso que haber invertido a tiempo. Ciberseguridad como propuesta de valor industrial La ventana que hoy tiene México es real, pero no permanente. La relocalización de cadenas productivas abre espacio para reposicionarse como un socio estratégico en Norteamérica. No obstante, ese espacio se llenará con quienes demuestren capacidad de adaptación. La decisión, en última instancia, no es técnica, es empresarial. Implica definir si la seguridad se aborda como un requisito más o como un elemento que sostiene el crecimiento. Las organizaciones que entiendan esta diferencia podrán anticiparse a lo que está por venir porque el entorno seguirá cambiando. Habrá nuevas regulaciones, nuevas tecnologías, nuevos vectores de ataque, pero el principio se mantiene: las cadenas de suministro son tan fuertes como su eslabón más débil y en un mundo interconectado, ese eslabón puede estar en cualquier punto. En definitiva, construir ciberresiliencia no es una meta que se alcanza y se archiva. Es un proceso continuo que exige revisión, ajuste y compromiso desde la alta dirección. Requiere integrar la seguridad en la operación diaria, no como un filtro posterior, sino como parte del diseño mismo del negocio. México tiene todo para consolidarse como un nodo clave en las cadenas productivas de la región, pero esa posición no está garantizada; es algo que se construye todos los días, en cada decisión de inversión, en cada proceso que se fortalece y en cada vulnerabilidad que se corrige, antes de que sea explotada. _____ Nota del editor: Fernando Guarneros es Director de Operaciones en IQSEC. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
S&P pone en revisión negativa la calificación de Sinaloa en medio del caso Rocha Moya
La calificadora S&P Global Ratings encendió una señal de alerta sobre las finanzas del Estado de Sinaloa en medio del caso que involucra al gobernador Rubén Rocha Moya , ya que la agencia colocó su calificación crediticia en Revisión Especial negativa , lo que abre la puerta a una posible baja en su nota en el corto plazo . El cambio de la calificadora de riesgo crediticio llega tras los señalamientos de autoridades de Estados Unidos. La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos , acusó a Rocha Moya y a otros nueve funcionarios por presuntos vínculos con el narcotráfico, lo que eleva la incertidumbre sobre el entorno financiero del estado. De acuerdo con los reportes oficiales estadounidenses, las acusaciones incluyen delitos relacionados con tráfico de drogas, conspiración y presuntos acuerdos con el Cártel de Sinaloa , pero el gobierno mexicano pidió revisar las pruebas antes de tomar una postura definitiva. S&P Global Ratings advirtió que los recientes acontecimientos pueden complicar el acceso a financiamiento del estado, en particular con la banca comercial, lo cual es importante, ya que los gobiernos estatales dependen del crédito para cubrir necesidades de corto plazo. La calificadora ya observaba debilidad en las finanzas de Sinaloa , porque su liquidez se ubicaba en un nivel “menos que adecuado”, lo que implica que el efectivo disponible no cubre con holgura sus obligaciones. Además, el estado ha recurrido de forma constante a deuda de corto plazo, por lo tanto eleva su vulnerabilidad ante cambios en el entorno financiero. Al cierre de 2025, la deuda total de Sinaloa ascendía a 7,182 millones de pesos, de los cuales 2,695 millones corresponden a corto plazo. Esta estructura implica una alta dependencia de refinanciamiento con instituciones como Banorte, Santander y BBVA, lo que podría complicarse si las condiciones de crédito se endurecen. La calificación actual del estado se mantiene en ‘mxA’, un nivel considerado sólido dentro de la escala nacional. Sin embargo, la Revisión Especial negativa indica que existe una probabilidad de ajuste a la baja si se deterioran factores como la liquidez, el desempeño presupuestal o la administración financiera. S&P Global Ratings prevé resolver esta revisión en un plazo cercano a 90 días , una vez que exista mayor claridad sobre el impacto del caso. En ese periodo, la calificadora evaluará si el estado logra mantener acceso a financiamiento y estabilidad en sus cuentas. El caso contra Rubén Rocha Moya no solo abre un frente político y legal, también presiona la calificación crediticia de Sinaloa y eleva los riesgos para sus finanzas públicas. ]]>
BBVA México: La reducción en cuotas de intercambio es insuficiente para garantizar digitalización
El acuerdo que firmaron los bancos, gasolineros y gobierno para reducir las cuotas de intercambio en el pago con tarjeta de crédito y débito será insuficiente para la digitalización de los pagos , aseguró el director general de BBVA México, Eduardo Osuna . El banquero dijo en conferencia de prensa que esta reducción tiene que ver más con un apoyo en los costos para mejorar las utilidades de los gasolineros ; sin embargo, esto no será suficiente para reducir el uso de efectivo en estos establecimientos. «Es el primer giro en el que estamos buscando que se llegue al efectivo cero», dijo. «La bajada de la tasa de intercambio per se no hace que la gente pague en digital». Va a haber el mismo precio, lo que estamos haciendo es apoyar al gasolinero por el esfuerzo que está haciendo para que no haya un impacto en el crecimiento del precio del combustible a los clientes (…) Lo que debemos de hacer son medidas que verdaderamente digitalicen la economía, como lo han hecho otros países Para Osuna, se tienen que tomar más decisiones para incentivar los pagos digitales , ya que en el caso de las gasolinas el consumidor no verá un cambio a su favor en el precio de los combustibles. El directivo dijo que una economía digitalizada es más barata que cuando se usa el efectivo y destacó que aunque esta medida se hizo en el contexto del aumento de los precios de los combustibles, la banca tiene productos que van a digitalizar las gasolineras. «En la medida que tú digitalizas, el costo unitario de una transacción es mucho más bajo y entonces es eficiente la economía en términos de todos los costos», dijo. Esta semana, el gobierno federal y la Asociación de Bancos de México (ABM) firmaron un acuerdo para eliminar la cuota de intercambio en los pagos con tarjetas de crédito y débito bancarias, así como en vales de despensa. El programa de la cuota de intercambio cero durará seis meses e inicia este 1 de mayo hasta finales de octubre. Hacienda estimó que cada vez que una persona pague en gasolineras con tarjeta de débito, el banco emisor de la tarjeta dejará de cobrar en promedio 2.57 pesos al dueño de la gasolinera mientras que cuando el pago sea con crédito, el descuento es de hasta 7.45 pesos en promedio . Datos del Banco de México (Banxico) muestran que entre mayo y octubre del año pasado se realizaron 401.3 millones de pagos con tarjeta en gasolineras, de los cuales 30% de estos pagos se efectuó con tarjeta de crédito. ]]>
Secretaría de Economía mueve fichas en pleno arranque de la revisión del T-MEC
A pocas semanas del arranque de las negociaciones para la revisión del T-MEC , la Secretaría de Economía ajusta su estructura interna tras la salida de funcionarios que buscarán cargos de representación popular. En la Subsecretaría de Industria y Comercio, Ximena Escobedo Juárez asume la posición tras encabezar la Unidad de Desarrollo Productivo. Su perfil combina experiencia en política pública y en la relación bilateral con Estados Unidos, un activo relevante en la antesala de la revisión del T-MEC. Vidal Llerenas Morales , quien ocupaba esa subsecretaría, será propuesto como nuevo director del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), en sustitución de Santiago Nieto . Su llegada al IMPI ocurre en un momento estratégico, ya que tendrá bajo su responsabilidad los temas de propiedad industrial durante la revisión del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá, un frente que ha cobrado peso en la relación bilateral. Carlos Javier Castillo Pérez toma la jefatura de la Unidad de Desarrollo Productivo, mientras que la Dirección General de Industrias Pesadas y de Alta Tecnología pasa a manos de Luis Enrique Vázquez Rodríguez , quien hasta ahora se desempeñaba en facilitación comercial. A la par, María Idalia Salgado Hernández asume la Dirección General de Facilitación Comercial y Comercio Exterior, en sustitución de Wilfrido Márquez . Detrás de estos nombramientos hay un efecto dominó provocado por varias renuncias. Además de Santiago Nieto y Wilfrido Márquez , dejaron sus cargos funcionarios vinculados a paneles internacionales, economía de inclusión y representación estatal, así como responsables de proyectos estratégicos. Entre ellos destacan Héctor Ochoa Moreno , Salma Luévano Luna , Omega Vázquez Reyes , Humberto Hernández y Julio Benavides Serrano . ]]>
Hacienda duplica los subsidios para la Magna y diésel, mientras regresa apoyo para Premium
Para la semana del 2 al 8 de mayo , la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) casi duplicó los subsidios a la gasolina Magna y al diésel . De acuerdo con la dependencia, en el DOF, el descuento para la cuota IEPS para el diésel será de 4.47 pesos por litro , cuando para la semana que termina este viernes es de 2.44 pesos por litro. Regresa apoyo para Premium Así, el descuento pasó de 33.2% a 60.71 , la cuota IEPS por litro de diésel será de 2.89 pesos. Para la Magna, el estímulo pasa de 1.05 pesos a 2.55 pesos , es decir de 15.68% a 38.06%; así, la cuota IEPS quedó en 4.15 pesos por litro . Finalmente, luego de dos semanas con estímulos en cero, el litro de gasolina Premium tendrá un incentivo de 1.50 pesos por litro , equivalente a 26.5%. Por ello, la cuota IEPS por litro para la Premium será de 4.16 pesos , a partir del siguiente sábado y hasta el próximo viernes 8 de mayo. Esta sería la octava semana consecutiva en la que se otorga incentivos al diésel , y la séptima para la gasolina Magna. ]]>
Hacienda se queda sin remanentes por apreciación del peso
El Banco de México (Banxico) reportó pérdidas por 410,052 millones de pesos en 2025 por lo que no dará remanentes a Hacienda . «Los estados financieros dictaminados para el año 2025 presentan un resultado del ejercicio de -410,052 millones de pesos, originado principalmente por pérdidas cambiarias», informó el banco central. El peso mexicano cerró el año pasado en 18.002 pesos por dólar , lo que implicó una depreciación de 13.4% respecto al año anterior . ¿Qué son los remanentes? Los remanentes de Banco de México son recursos que provienen del saldo positivo que resulta de las operaciones que hace el banco central, es decir, las utilidades generadas. Estos recursos dependen del comportamiento del tipo de cambio, si el peso se deprecia, se hace un corte al cierre del año y se entrega a la Tesorería de la Federación en abril. Por ley, el 70% de este dinero transferido se usa para reducir la deuda pública, y el resto a fondos para contribuir a la estabilización financiera del país. ]]>
Hacienda pierde 11,500 mdp por subsidios a gasolinas, pero el alza en su venta los compensa
En marzo , el mes en el que Hacienda activó los subsidios al diésel y gasolinas para amortizar las alzas en sus precios, impulsadas por el conflicto en Irán, se perdió la recaudación de 11,500 millones de pesos , los cuales fueron compensados con una mayor venta de combustibles . “Más o menos comentábamos (que el incentivo a las gasolinas) costaba 2,500 millones por semana, esto nos llevó en marzo a una renuncia de 11,700 millones de pesos, para hacer el dato preciso ”, dijo el subsecretario de Ingresos de la SHCP, Carlos Lerma . Detalló que estás pérdidas ya se incluyen en los 115,444 millones de pesos que se registran en el primer trimestre por IEPS a combustibles , estos son 7,000 milllones por arriba de lo estimado, y 27.5% mayor a lo reportado en los primeros tres meses del año pasado. “Lo que se comentaba es que se ve un incremento importante en las ventas de combustible en el primer trimestre, esto precisamente ayudó a compensar la renuncia recaudatoria que se señala”, agregó Lerma. El funcionario detalló que en el monto total de los ingresos tributarios se reportó un cumplimiento de 99% de lo programado para el primer trimestre , y 40,000 millones de pesos por arriba de lo reportado en el primer trimestre del año pasado. La dependencia detalló que los ingresos no petroleros se desempeñaron conforme a lo programado y mostraron una composición favorable. La recaudación por los conceptos del IVA y del IEPS superó lo previsto , apoyada por el dinamismo del mercado interno, la actualización de cuotas y las acciones de fiscalización, mientras que los ingresos no tributarios registraron un crecimiento sostenido . En total, los ingresos públicos fueron 79,509 millones de pesos por debajo de la meta , al reportar 2.2 billones . Los ingresos petroleros fueron 87,816 millones menores a lo programado , mientras los tributarios fueron 8,307 millones por arriba de lo planeado . ]]>