El déficit comercial de EU aumenta con fuerza en diciembre

(WASHINGTON) – El déficit comercial de Estados Unidos se amplió bruscamente en diciembre , ya que las importaciones se dispararon a un máximo histórico en el contexto de las amenazas arancelarias . La brecha comercial aumentó un 24.7% a 98,400 millones de dólares , la cifra más alta desde marzo de 2022 , desde los 78,900 millones revisados de noviembre, informó el miércoles la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio . Los economistas encuestados por Reuters habían pronosticado que el déficit comercial se dispararía a 96,600 millones de dólares desde los 78,200 millones de dólares reportados previamente en noviembre. El presidente Donald Trump suspendió el lunes un arancel del 25% sobre los bienes mexicanos y canadienses hasta el próximo mes. El martes entró en vigor un gravamen adicional del 10% sobre bienes procedentes de China. La Casa Blanca dijo que los aranceles eran para «responsabilizar a México, Canadá y China de sus promesas de detener la inmigración ilegal y detener el venenoso fentanilo y otras drogas que fluyen hacia nuestro país». Las importaciones aumentaron un 3.5%, hasta un máximo histórico de 364,900 millones de dólares. Las exportaciones cayeron un 2.6%, a 266,500 millones de dólares. La estimación anticipada del Producto Interno Bruto (PIB) para el cuarto trimestre publicada la semana pasada mostró que el comercio tuvo un impacto sorprendentemente neutro en el PIB, después de haber sido un lastre durante tres trimestres consecutivos. La economía creció a una tasa anualizada del 2.3%, con la mayor parte del lastre procedente de los inventarios, tras expandirse a un ritmo del 3.1% en el trimestre julio-septiembre. ]]>

El peso retrocede tras datos de empleo privado en EU

El peso mexicano se depreciaba el miércoles debido a persistentes preocupaciones sobre las amenazas arancelarias del presidente estadounidense, Donald Trump, mientras los inversores asimilaban un reporte que mostró que la nómina privada en Estados Unidos creció en enero más de lo esperado. La moneda MXN= cotizaba en 20.6426 por dólar , con un debilitamiento de un 0.74% frente al precio de referencia de LSEG del martes, apuntando a su segunda jornada seguida de pérdidas. Las contrataciones del sector privado de Estados Unidos aumentaron en 183,000​​​​​​​​ el mes pasado, según el Informe Nacional de Empleo ADP, por encima de las expectativas de los economistas de un incremento de 150​​​,000 posiciones laborales. Las cifras anteceden a un esperado informe de la tasa de desempleo y la nómina no agrícola estadounidense que será divulgado el viernes. En México se dio a conocer más temprano que la inversión de las empresas avanzó un 0.1% en noviembre frente a octubre, contrario a las expectativas de una ligera contracción. Sin embargo, a tasa anual, cayó un 0.7%. ]]>

El peso retrocede tras datos de empleo privado en EU

El peso mexicano se depreciaba el miércoles debido a persistentes preocupaciones sobre las amenazas arancelarias del presidente estadounidense, Donald Trump, mientras los inversores asimilaban un reporte que mostró que la nómina privada en Estados Unidos creció en enero más de lo esperado. La moneda MXN= cotizaba en 20.6426 por dólar , con un debilitamiento de un 0.74% frente al precio de referencia de LSEG del martes, apuntando a su segunda jornada seguida de pérdidas. Las contrataciones del sector privado de Estados Unidos aumentaron en 183,000​​​​​​​​ el mes pasado, según el Informe Nacional de Empleo ADP, por encima de las expectativas de los economistas de un incremento de 150​​​,000 posiciones laborales. Las cifras anteceden a un esperado informe de la tasa de desempleo y la nómina no agrícola estadounidense que será divulgado el viernes. En México se dio a conocer más temprano que la inversión de las empresas avanzó un 0.1% en noviembre frente a octubre, contrario a las expectativas de una ligera contracción. Sin embargo, a tasa anual, cayó un 0.7%. ]]>

Donald Trump asegura que Estados Unidos se hará cargo de la Franja de Gaza

Este miércoles, Gonzalo Soto y Tzuara De Luna comentan la más reciente declaración del presidente Donald Trump, quien dijo que Estados Unidos tomará el control de la Franja de Gaza y reconstruirá y desarrollará económicamente este territorio. También comentan otros temas: – Tenemos que redefinir la relación económica con Estados Unidos, dice Ebrard a empresarios – Empresarios advierten que un mes no es suficiente ante aranceles de Trump – Las presiones internas a los aranceles de Trump; el daño económico sigue latente – En aranceles tecnológicos China está mejor preparada que Estados Unidos – Los Juegos Olímpicos de invierno en 2026 prometen ser 100% sostenibles ]]>

Donald Trump asegura que Estados Unidos se hará cargo de la Franja de Gaza

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La telenovela de los aranceles

El primer puente del año estuvo cargado de emociones fuertes con la amenaza de una guerra comercial que inició el presidente Donald Trump contra México, Canadá y China. Cada país tuvo sus propias reacciones y movieron como montaña rusa los precios de algunas acciones y el tipo de cambio. En nuestro país, la presidenta Claudia Sheinbaum se vio hábil y negoció una pausa de por lo menos un mes, a cambio de reforzar la seguridad en la frontera norte con 10,000 elementos de la Guardia Nacional. Sin embargo, todo indica que esta telenovela será larga y generará incertidumbre económica, sin resolver la causa de los problemas que sustenta a los aranceles. Para imponer un arancel generalizado de 25% a los productos mexicanos, el presidente Trump argumentó que nuestro país ha sido incapaz de detener el flujo de fentanilo ni la migración ilegal hacia Estados Unidos. No obstante, más allá de la presión política, no hay una relación entre el problema identificado y la solución. De acuerdo con la teoría económica, los aranceles son un impuesto que un país impone sobre los bienes importados de ciertos países. Son una herramienta de la política comercial que se usa para generar ingresos o para proteger industrias locales de la competencia extranjera. Con la amenaza de Donald Trump, no solo se afecta a las empresas mexicanas que exportan a Estados Unidos, sino también a los consumidores estadounidenses. Por ejemplo, en el corto plazo un coche podría subir de precio hasta en 3,000 dólares en Estados Unidos por las veces que los componentes y piezas cruzan la frontera ante la integración comercial que se ha dado en la industria automotriz. Si los aranceles son una herramienta con implicaciones económicas, ¿podrían tener un impacto en la crisis del fentanilo y en la migración? No necesariamente. Ambos problemas sociales son complejos y requieren políticas articuladas internas y binacionales para mejorar. Por ejemplo, en la crisis del fentanilo , no basta solo con detener la entrada de esta droga –que es lo que se espera de México–, sino también se requiere de acciones para prevenir la drogadicción y tener centros efectivos de tratamiento. A pesar de este panorama, Donald Trump, como cualquier mandatario populista, es un mago de la comunicación. Enmarcar los aranceles en combatir problemas dolorosos como el uso de drogas mortales o la migración es políticamente rentable, porque cualquier ciudadano conecta con estas causas al grado de estar dispuesto a pagar el precio de los aranceles por lo que se percibe como un bien mejor. Hasta en México quisiéramos que esta guerra comercial sea el detonador para tener una política de seguridad robusta y un combate al narcotráfico más efectivo. Al menos eso pensaba yo mientras leía el decreto. ¿Hasta dónde llegará esta telenovela? No lo sé y creo que con un personaje tan impulsivo como Trump cada episodio podría dar varios giros. Desafortunadamente, aunque no se concreten los peores escenarios, habrá implicaciones económicas para ambos países. Las empresas difícilmente pueden planear a mediano y largo plazo en este contexto de alta incertidumbre. Escenario que se complica en México todavía más en lo que se concreta el nuevo sistema judicial. ____ Nota del editor: Fátima Masse es Economista especializada en temas sociales. Síguela en Twitter como @Fatima_Masse . Las opiniones expresadas en esta columna son exclusivas de su autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

La telenovela de los aranceles

El primer puente del año estuvo cargado de emociones fuertes con la amenaza de una guerra comercial que inició el presidente Donald Trump contra México, Canadá y China. Cada país tuvo sus propias reacciones y movieron como montaña rusa los precios de algunas acciones y el tipo de cambio. En nuestro país, la presidenta Claudia Sheinbaum se vio hábil y negoció una pausa de por lo menos un mes, a cambio de reforzar la seguridad en la frontera norte con 10,000 elementos de la Guardia Nacional. Sin embargo, todo indica que esta telenovela será larga y generará incertidumbre económica, sin resolver la causa de los problemas que sustenta a los aranceles. Para imponer un arancel generalizado de 25% a los productos mexicanos, el presidente Trump argumentó que nuestro país ha sido incapaz de detener el flujo de fentanilo ni la migración ilegal hacia Estados Unidos. No obstante, más allá de la presión política, no hay una relación entre el problema identificado y la solución. De acuerdo con la teoría económica, los aranceles son un impuesto que un país impone sobre los bienes importados de ciertos países. Son una herramienta de la política comercial que se usa para generar ingresos o para proteger industrias locales de la competencia extranjera. Con la amenaza de Donald Trump, no solo se afecta a las empresas mexicanas que exportan a Estados Unidos, sino también a los consumidores estadounidenses. Por ejemplo, en el corto plazo un coche podría subir de precio hasta en 3,000 dólares en Estados Unidos por las veces que los componentes y piezas cruzan la frontera ante la integración comercial que se ha dado en la industria automotriz. Si los aranceles son una herramienta con implicaciones económicas, ¿podrían tener un impacto en la crisis del fentanilo y en la migración? No necesariamente. Ambos problemas sociales son complejos y requieren políticas articuladas internas y binacionales para mejorar. Por ejemplo, en la crisis del fentanilo , no basta solo con detener la entrada de esta droga –que es lo que se espera de México–, sino también se requiere de acciones para prevenir la drogadicción y tener centros efectivos de tratamiento. A pesar de este panorama, Donald Trump, como cualquier mandatario populista, es un mago de la comunicación. Enmarcar los aranceles en combatir problemas dolorosos como el uso de drogas mortales o la migración es políticamente rentable, porque cualquier ciudadano conecta con estas causas al grado de estar dispuesto a pagar el precio de los aranceles por lo que se percibe como un bien mejor. Hasta en México quisiéramos que esta guerra comercial sea el detonador para tener una política de seguridad robusta y un combate al narcotráfico más efectivo. Al menos eso pensaba yo mientras leía el decreto. ¿Hasta dónde llegará esta telenovela? No lo sé y creo que con un personaje tan impulsivo como Trump cada episodio podría dar varios giros. Desafortunadamente, aunque no se concreten los peores escenarios, habrá implicaciones económicas para ambos países. Las empresas difícilmente pueden planear a mediano y largo plazo en este contexto de alta incertidumbre. Escenario que se complica en México todavía más en lo que se concreta el nuevo sistema judicial. ____ Nota del editor: Fátima Masse es Economista especializada en temas sociales. Síguela en Twitter como @Fatima_Masse . Las opiniones expresadas en esta columna son exclusivas de su autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Aranceles. Lecciones y ‘round uno’ para Trump

Como lo había anunciado desde su campaña, como presidente electo y en su toma de posesión, México está como prioridad en el segundo gobierno de Donald Trump, y no precisamente por las razones correctas. En su diagnóstico, México es el causante de un cúmulo de problemas para Estados Unidos: la inmigración ilegal, el consumo de fentanilo y una desfavorable relación comercial. La amenaza sobre la imposición de aranceles ha sido el instrumento de sometimiento con la que trata de avasallar en sus relaciones con el mundo. Paradójicamente, Trump trata de manera desigual a sus socios y vecinos y, como se sabe, México lleva la peor parte. Mientras con China, Estados Unidos ha mantenido una “guerra comercial” sostenida por administraciones republicanas y demócratas desde hace algún tiempo, el anuncio de imposición de aranceles al país fue del 10%, mientras que para México y Canadá del 25%. Ahora bien, agravado el maltrato a nuestro país, en esa lógica, no dejan de ser históricas y gravísimas las afirmaciones de la Casa Blanca en el sentido de que “los cárteles mexicanos mantienen una alianza con el Gobierno de México”, y que esa alianza es un peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos. No hay más que agregar ante declaraciones tan contundentes. En algo que es francamente delirante, quien llegó a la presidencia de su país acusado y sentenciado por la comisión de delitos, alega problemas de falta de Estado de derecho en México, lo cual –se insiste– no quita la gravedad en las declaraciones de la Casa Blanca. En Estados Unidos las cosas no son tan distintas: aunque Trump cuenta con mayorías legislativas estrechas y la oposición demócrata y amplios sectores sociales expresen su repudio ante las acciones que ha ido tomando (no sólo en el ámbito comercial), él simplemente hace como que no existe ni disidencia ni marco de contención alguno. La presión ejercida por el Congreso de aquel país ante las evidencias del daño que la eventual imposición de aranceles causará a la economía de los estadounidenses, en algo debió hacer entrar en razón a Trump para “pausar” su entrada en vigencia. Hay que leerlo como lo que es: una suspensión de amenaza, no una erradicación por las razones que expongo a continuación. Cuando el 20 de enero asumió su segunda presidencia y anunció la eventual imposición de aranceles, Trump supuestamente dio a México y a Canadá 11 días para ajustarse a la agenda que pretende imponer. En el camino, el ejemplo colombiano resultó más que aleccionador. Sorprendió la ingenua e ideologizada —y hasta plagada de cursilerías— respuesta del presidente Gustavo Petro, que de todos modos terminó por doblarse como un guante frente a Trump. Frente al anuncio de la imposición de aranceles el fin de semana, Canadá y México optaron por reacciones distintas. Hay que poner en contexto que, en el caso de Canadá, adicionalmente la coyuntura electoral eleva el costo de las decisiones del primer ministro Justin Trudeau. Por ello, de inmediato reaccionó con la misma medida (imposición de 25% de aranceles), mientras que México fue más cauto. Tras las llamadas de Trump con Sheinbaum y Trudeau, se dio a conocer que se pone en pausa por un mes la entrada en vigor de los aranceles a los productos de ambos países, a cambio de medidas de reforzamiento de seguridad en las fronteras. Un respiro para ambos gobiernos. Está por verse todo lo que pueda suceder en los próximos 30 días. Pensemos en las estrategias de negociación de Trump. Por supuesto, debe ser consciente del impacto que tendría en Estados Unidos, en su aparato productivo y particularmente en los bolsillos de los consumidores, el escalamiento de la “guerra comercial”. Pero eso no importa o no es lo central para él. Lo que realmente le interesa es tener una mayor posición de fuerza para imponer condiciones a sus vecinos, especialmente a México. Por eso extraña la carta y las múltiples declaraciones didácticas tratando de explicarle por qué adoptar dichas medidas “es un tiro en el pie”. Querer explicarle a Trump lo nocivo de la imposición de aranceles puede tener el mismo éxito que, por ejemplo, pretender hacer entender a los promotores de la reforma judicial los enormes efectos perniciosos que tendrá para el país. Así que, por ahora, lo que tenemos es una tregua, que no resuelve el problema, mientras Trump mantiene la espada de Damocles sobre México y logra, a través de amenazas, imponer medidas para el control migratorio, a costa y cargo de nuestro país. Militarizar más la frontera, pues. Es decir, la misma estrategia que usó para doblar en su momento a López Obrador. Finalmente, este año la conmemoración del aniversario de la promulgación de la Constitución resulta particularmente triste. No olvidemos que fue justo hace un año cuando se anunciaron las reformas constitucionales y legales que el régimen pretendía llevar a cabo, muchas de las cuales ya han sido aprobadas, lo que ha generado deterioro institucional, déficit democrático y mayor polarización en el país. Y se invoca a la “unidad nacional”, cuando en la celebración del 108 aniversario de la Constitución ni siquiera se invita al Poder Judicial. Así el sectarismo. Cabe incluso preguntarse si hay algo que celebrar o si, más bien, procedería alguna ceremonia fúnebre. ____ Nota del editor: Horacio Vives Segl es licenciado en Ciencia Política por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y doctor en Ciencia Política por la Universidad de Belgrano (Argentina). Síguelo en X . Las opiniones expresadas en esta columna son responsabilidad del autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Aranceles. Lecciones y ‘round uno’ para Trump

Como lo había anunciado desde su campaña, como presidente electo y en su toma de posesión, México está como prioridad en el segundo gobierno de Donald Trump, y no precisamente por las razones correctas. En su diagnóstico, México es el causante de un cúmulo de problemas para Estados Unidos: la inmigración ilegal, el consumo de fentanilo y una desfavorable relación comercial. La amenaza sobre la imposición de aranceles ha sido el instrumento de sometimiento con la que trata de avasallar en sus relaciones con el mundo. Paradójicamente, Trump trata de manera desigual a sus socios y vecinos y, como se sabe, México lleva la peor parte. Mientras con China, Estados Unidos ha mantenido una “guerra comercial” sostenida por administraciones republicanas y demócratas desde hace algún tiempo, el anuncio de imposición de aranceles al país fue del 10%, mientras que para México y Canadá del 25%. Ahora bien, agravado el maltrato a nuestro país, en esa lógica, no dejan de ser históricas y gravísimas las afirmaciones de la Casa Blanca en el sentido de que “los cárteles mexicanos mantienen una alianza con el Gobierno de México”, y que esa alianza es un peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos. No hay más que agregar ante declaraciones tan contundentes. En algo que es francamente delirante, quien llegó a la presidencia de su país acusado y sentenciado por la comisión de delitos, alega problemas de falta de Estado de derecho en México, lo cual –se insiste– no quita la gravedad en las declaraciones de la Casa Blanca. En Estados Unidos las cosas no son tan distintas: aunque Trump cuenta con mayorías legislativas estrechas y la oposición demócrata y amplios sectores sociales expresen su repudio ante las acciones que ha ido tomando (no sólo en el ámbito comercial), él simplemente hace como que no existe ni disidencia ni marco de contención alguno. La presión ejercida por el Congreso de aquel país ante las evidencias del daño que la eventual imposición de aranceles causará a la economía de los estadounidenses, en algo debió hacer entrar en razón a Trump para “pausar” su entrada en vigencia. Hay que leerlo como lo que es: una suspensión de amenaza, no una erradicación por las razones que expongo a continuación. Cuando el 20 de enero asumió su segunda presidencia y anunció la eventual imposición de aranceles, Trump supuestamente dio a México y a Canadá 11 días para ajustarse a la agenda que pretende imponer. En el camino, el ejemplo colombiano resultó más que aleccionador. Sorprendió la ingenua e ideologizada —y hasta plagada de cursilerías— respuesta del presidente Gustavo Petro, que de todos modos terminó por doblarse como un guante frente a Trump. Frente al anuncio de la imposición de aranceles el fin de semana, Canadá y México optaron por reacciones distintas. Hay que poner en contexto que, en el caso de Canadá, adicionalmente la coyuntura electoral eleva el costo de las decisiones del primer ministro Justin Trudeau. Por ello, de inmediato reaccionó con la misma medida (imposición de 25% de aranceles), mientras que México fue más cauto. Tras las llamadas de Trump con Sheinbaum y Trudeau, se dio a conocer que se pone en pausa por un mes la entrada en vigor de los aranceles a los productos de ambos países, a cambio de medidas de reforzamiento de seguridad en las fronteras. Un respiro para ambos gobiernos. Está por verse todo lo que pueda suceder en los próximos 30 días. Pensemos en las estrategias de negociación de Trump. Por supuesto, debe ser consciente del impacto que tendría en Estados Unidos, en su aparato productivo y particularmente en los bolsillos de los consumidores, el escalamiento de la “guerra comercial”. Pero eso no importa o no es lo central para él. Lo que realmente le interesa es tener una mayor posición de fuerza para imponer condiciones a sus vecinos, especialmente a México. Por eso extraña la carta y las múltiples declaraciones didácticas tratando de explicarle por qué adoptar dichas medidas “es un tiro en el pie”. Querer explicarle a Trump lo nocivo de la imposición de aranceles puede tener el mismo éxito que, por ejemplo, pretender hacer entender a los promotores de la reforma judicial los enormes efectos perniciosos que tendrá para el país. Así que, por ahora, lo que tenemos es una tregua, que no resuelve el problema, mientras Trump mantiene la espada de Damocles sobre México y logra, a través de amenazas, imponer medidas para el control migratorio, a costa y cargo de nuestro país. Militarizar más la frontera, pues. Es decir, la misma estrategia que usó para doblar en su momento a López Obrador. Finalmente, este año la conmemoración del aniversario de la promulgación de la Constitución resulta particularmente triste. No olvidemos que fue justo hace un año cuando se anunciaron las reformas constitucionales y legales que el régimen pretendía llevar a cabo, muchas de las cuales ya han sido aprobadas, lo que ha generado deterioro institucional, déficit democrático y mayor polarización en el país. Y se invoca a la “unidad nacional”, cuando en la celebración del 108 aniversario de la Constitución ni siquiera se invita al Poder Judicial. Así el sectarismo. Cabe incluso preguntarse si hay algo que celebrar o si, más bien, procedería alguna ceremonia fúnebre. ____ Nota del editor: Horacio Vives Segl es licenciado en Ciencia Política por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y doctor en Ciencia Política por la Universidad de Belgrano (Argentina). Síguelo en X . Las opiniones expresadas en esta columna son responsabilidad del autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

30 días de incertidumbre que pueden beneficiarnos

No han sido horas ni días fáciles para la economía mexicana. La palabra aranceles está teniendo un efecto de incertidumbre en nuestras empresas y en el comercio internacional. Hacer un seguimiento a los titulares durante el fin de semana fue tarea de tiempo completo, los análisis abundaron al igual que las opiniones, la mayoría contrarias y alarmistas. Mientras preparábamos nuestras operaciones para afrontar el aumento del 25% en los aranceles, los presidentes de México y Estados Unidos negociaron pausar la imposición, por lo menos por 30 días –una decisión a la que después se sumó Canadá. Resolución que nos dió un respiro a todos. Pese a que entre enero y noviembre del año pasado Estados Unidos importó bienes por más de 466.6 billones de dólares desde México y superior a los 377.2 billones de dólares desde Canadá, que tengamos una pausa momentánea no es garantía de que los aranceles no se materialicen en algún punto. De mi parte, no me aventuraría a decir que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), sucesor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), “esté muerto” como empieza a circular en algunos medios. Aunque en este momento suena paradójico, el T-MEC tiene objetivo eliminar las barreras arancelarias entre los tres países y dió paso a una nueva era comercial que llegó a aportar hasta el 30% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, según el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE). Ha sido benéfico para los tres países y se recibió con optimismo; incluso, Trump lo definió como un paso “fantástico” en su momento, aunque el panorama está siendo otro. Sin embargo, entre tantos escenarios debemos rescatar otros factores que pueden beneficiar la relación a largo plazo con nuestro principal socio comercial. En primer lugar, hay oportunidad de diálogo, pues la suspensión fue fruto de conversaciones de alto nivel entre Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum. En segundo lugar, una tregua de un mes permite acelerar negocios, compras y ventas que tengan en proceso nuestras empresas de comercio internacional –por lo que es el momento preciso para aprovechar la pausa bajo condiciones que podríamos considerar “normales”. Me parece que algunas de las herramientas que pudieran marcar la diferencia para las exportaciones mexicanas durante esta tregua de aranceles comerciales serían: seguir las negociaciones de alto nivel, que llevarán a nuestras empresas a fijar condiciones económicas favorables antes de próximos anuncios relacionados con los acuerdos comerciales o los aranceles. De igual forma, hacer uso oportuno de estrategias y herramientas financieras que permitan capitalizar las operaciones comerciales de las exportadoras, sin afectar su flujo de caja y manteniendo la disponibilidad de efectivo, dejando margen para nuevas oportunidades de negocio. Al tiempo que se abren a la vista nuevas oportunidades, toda vez que el comercio es cada vez más global, encontrando nuevos clientes en otros países para los productos que son demandados en nuevos mercados, así como aliados estratégicos que aporten ventajas para tus negocios. Confío que esta incertidumbre que estaremos experimentando durante el mes tendrá como efecto secundario acciones concretas de cooperación por parte de los tres países, que terminarán por beneficiar no solo el comercio internacional, sino también la seguridad, la inversión y el desarrollo del tejido empresarial. Te aliento, empresario exportador, a no descuidar las relaciones integrales con tus clientes y tus socios, pues la discusión sobre los aranceles seguirá más viva que nunca; otros países y mandatarios, como ya lo hizo Ecuador, están siendo tentados (sin mucho sentido) a entrar en esta guerra de tarifas. Por lo pronto, nos corresponde como sector privado continuar elevando nuestras visiones sobre la importancia del diálogo y de la integración económica de América del Norte, que ha significado resultados positivos para México, Estados Unidos y Canadá; y que a largo plazo resultará clave para que esta región siga siendo líder y referente global en el comercio internacional. ____ Nota del editor: Martín Pustilnick es Co-Founder y CEO de MUNDI, la empresa de servicios de financiamiento y soluciones digitales especializados en comercio internacional para todo tipo de exportadores mexicanos. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>