¿Dónde será visible el eclipse lunar de marzo 2025?
Esta semana sucederá el eclipse lunar total , un evento astronómico que será visible en el Pacífico, América, Europa Occidental y África occidental. El cielo de México también será testigo y te compartimos los detalles. ¿Cuándo es el eclipse lunar? ¿Dónde será visible? ¿Se puede ver sin lentes? El eclipse será entre la noche del jueves 13 de marzo . Según la NASA, en el centro de México empezará alrededor de las 21:57 horas del jueves 13 de marzo de 2025; entrará en su fase parcial a las 23:10 y en fase total a las 00:26 horas hasta las 00:59 del viernes 14 de marzo. El eclipse lunar podrá apreciarse en las regiones del Pacífico, América, Europa Occidental y África occidental. No obstante, en algunas partes será más bien un eclipse parcial, debido a su ubicación geográfica. La NASA compartió un mapa con divisiones según la visibilidad. Todo el terreno de México podrá apreciar el eclipse total de luna. Durante este eventos astronómico, el astro no se ocultará ni desaparecerá, lo que ocurrirá es que se pondrá de color rojo. En el caso de eclipses lunares, no es necesario usuario lentes especiales para verlo, ya que no hay mucha radiación que pueda dañar la salud de los ojos. A diferencia de un eclipse solar, en el que es vital usar filtros con certificación ISO 12312-2. ]]>
Tipo de cambio se acerca a los 20 pesos por dólar
El peso mexicano se apreciaba este jueves tras el dato de inflación al productor en Estados Unidos, y a la espera de noticias sobre la imposición de aranceles del presidente Trump. El gobierno de México espera que no se apliquen aranceles recíprocos el 2 de abril, pero está trabajando en la respuesta, dependiendo lo que anuncie el gobierno estadounidense. Bolsa El tipo de cambio cotizaba en 20.12 pesos por dólar , con una apreciaron de 0.30% frente al cierre previo que reportó Banco de México. “El peso se apreció luego de la publicación de la inflación al productor de Estados Unidos, pues se desaceleró y se ubicó por debajo de lo esperado, lo que respalda la expectativa de que la Reserva Federal (Fed) podría reanudar pronto los recortes de la tasa de interés”, explicó Banco Base. La inflación al productor en EU se ubicó en 3.29% en febrero, su menor nivel desde noviembre del año pasado, por debajo del 3.24% que esperaba el mercado, agregó. «El tipo de cambio muestra una tendencia bajista, a pesar del fortalecimiento del dólar y considerando las débiles cifras de producción industrial en México”, dijo Monex. Sobre los aranceles, el presídete Donald Trump amenazó con imponer aranceles de 200% a la importación de vinos y licores si la Unión Europea no elimina el arancel de 50% al whisky estadounidense, apuntó Felipe Mendoza, analista de mercados de ATFX Latinoamérica. Esta mañana el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, dijo que diario hay conversaciones con funcionarios estadounidenses, sin ofrecer más detalles pues es un proceso que está en marcha. “Mañana iniciarán consultas en las industrias del acero, aluminio y la automotriz para que, en función de lo que anuncie el gobierno de EU el 2 de abril. “Nos vamos a preparar para utilizar el instrumental que tenemos en función de lo que le convenga a México”, sostuvo. “Tenemos que lograr que, lo que se presente el 2 de abril, México esté en mejor condición que otros países”, agregó. Al tema arancelario se suma el temor de una recesión en Estados Unidos, lo que impulsa la demanda por activos refugio, lo que genera presión sobre divisas de mercados emergentes, refirió Mendoza. La Bolsa Mexicana subía ligeramente este jueves, en medio de cifras económicas y el nerviosismo de los mercados con respecto a los aranceles impuestos y anunciados del presidente de Estados Unidos. El índice líder S&P/BMV IPC, que agrupa a las acciones más negociadas del mercado local, subía 0.29%, a 52,190 puntos, poco después de la apertura, y extendía el avance de 1% registrado en la víspera. «La atención de los inversionistas sigue estando en lo que ocurra en Estados Unidos, en todo lo que pueda anunciar Donald Trump sobre los aranceles, y en el potencial impacto de ello en la economía, con el temor a que genere una recesión», dijo CIBanco en una nota. «Es evidente que, de momento, el factor aranceles va a seguir pesando en el comportamiento de los activos de riesgo, ya que el impacto de los nuevos aranceles previstos en el crecimiento económico global y en la inflación es, por lo menos, incierto», agregó. La bolsa perdió el lunes 2.11%, su peor caída desde finales de agosto del año pasado, en medio de la liquidación de los mercados globales. Con información de Reuters ]]>
La economía global es de todos
La incertidumbre que han generado los incontables anuncios de las últimas semanas sobre los aranceles, hace necesario seguir hablando de ellos; no solo porque se trata de un tema de absoluta relevancia, sino porque el comercio internacional está atravesando una reorganización intensa para mantenerse operativo. “¿Hasta cuándo tendremos certeza comercial?” Los aranceles anunciados para febrero fueron pospuestos inicialmente para marzo de 2025 y, aunque el primer fin de semana de este mes entraron en vigor, casi inmediatamente se acordó que los productos incluidos en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se libraran de la medida y tuvieran una exención, dando un respiro a diferentes sectores productivos. Aunque el gobierno mexicano estima que casi el 90% de las exportaciones a Estados Unidos estarían evitando los aranceles, la prórroga de 30 días fue gratamente recibida en toda la industria automotriz, que temía la interrupción de la cadena de suministro integrada entre los tres países desde hace más de 25 años. Sin dudarlo, es la pregunta que todos quisiéramos responder y que, sabemos, puede cambiar en cualquier momento. Por ahora, la amenaza se ha pospuesto hasta el próximo 2 de abril. Sí, el pronóstico de algunas calificadoras no es alentador de darse los aranceles, pero me mantengo optimista y llamo a todos los empresarios en el país a unirse a mi ánimo por las señales positivas que está mostrando la economía: la balanza comercial entre México y Estados Unidos resultó en un superávit histórico de 13,449 millones de dólares en enero; además, el comercio bilateral aumentó 7.9% anual al primer mes de este año. Del mismo modo, las exportaciones totales de mercancías desde México reportaron un avance anual de 5.5% en enero, ligando cuatro meses al alza. Por su parte, la exportación de productos manufacturados alcanzó un crecimiento de 8.8% a tasa anual, también en enero. Y es aquí donde mi optimismo ve oportunidades. A pesar de que las pequeñas y medianas empresas (pymes) en México generan más del 52% de los ingresos de la economía, participan con menos del 7% de la exportación nacional y, hoy en día, se encuentran un tanto desprotegidas y son altamente vulnerables a la incertidumbre por estas amenazas de los aranceles, impactándolas desproporcionadamente: menguando su capacidad de negociación, incrementando sus costos en su logística y aumentando sus impuestos sobre las ventas en el extranjero, reduciendo su rentabilidad y elevando sus riesgos financieros. La contribución directa de las pymes al volumen total de exportaciones en México ha sido limitada por diversos desafíos, como la falta de financiamiento o tecnología, así como el acceso a mercados internacionales. Creo que las pymes son un sector empresarial que tiene potencial para tomar un mayor protagonismo en el comercio internacional, que representa un 83% del Producto Interno Bruto (PIB) de México. Ante este escenario de incertidumbre comercial, que puede cambiar abruptamente en cualquier momento, es clave que las pymes realicen un análisis de sus mercados objetivos, reiterándoles la necesidad de diversificar los destinos donde sus productos tendrían demanda, considerando los aranceles que aplican en cada caso y aprovechando las oportunidades en países con políticas comerciales más favorables, reduciendo la exposición a decisiones arbitrarias como las que hemos visto en las últimas semanas. También les sugiero que implementen estrategias que reduzcan sus riesgos externos y optimicen sus recursos financieros. Como lo mencioné recientemente en el FinTech México Festival: “Si logramos empoderar a las pymes, no solo estaremos impulsando la economía global, sino que estaremos generando un impacto real en millones de personas en México”. Especialmente porque la economía global no le pertenece a unos pocos, es de todos nosotros. ____ Nota del editor: Martín Pustilnick es Co-Founder y CEO de MUNDI , la empresa de servicios de financiamiento y soluciones digitales especializados en comercio internacional para todo tipo de exportadores mexicanos. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
Democratizar el conocimiento es la base del desarrollo futuro
El futuro ya llegó. El cambio tecnológico acelerado no es una posibilidad, es una realidad que está transformando el trabajo a una velocidad sin precedentes. En todo el mundo, tractores autónomos reemplazan jornaleros en los campos, asistentes virtuales sustituyen ejecutivos en atención al cliente en todo tipo de empresas y servicios, y algoritmos gestionan tareas que antes eran impensables sin intervención humana. Para 2030, 92 millones de empleos habrán desaparecido, una cifra comparable a casi la mitad de la población de Brasil. ¿La razón? La brecha que genera integración de la automatización, la robótica y la inteligencia artificial (IA) y diversos cambios en la demanda del mercado. Por ello, la pregunta no es si el acelerado avance tecnológico está destinado a transformar radicalmente las economías y a impactar significativamente en el futuro de la fuerza laboral, sino quién estará preparado para adaptarse y quién quedará fuera, pues en los próximos cinco años experimentaremos un cambio significativo e inédito en el mercado laboral. Para 2030, casi la mitad de las tareas agrícolas podrían estar automatizadas, reduciendo la necesidad de trabajo manual e incrementando la demanda de trabajadores altamente capacitados que puedan operar y gestionar estas tecnologías avanzadas. Lo mismo ocurre en el sector servicios, donde la IA y la robótica seguirán avanzando sin freno, perpetuando la desigualdad y separando a quienes tienen acceso al conocimiento de quienes no. Este panorama nos obliga a redefinir la estabilidad laboral en América Latina, donde gran parte de la población aún depende de trabajos manuales en riesgo de desaparecer o que son de baja cualificación. Y no es solo un problema de empleo, sino de exclusión social. Porque la falta de oportunidades no se mide solo en estadísticas, sino en historias reales, humanas: trabajadores migrantes que dependen de empleos estacionales que pronto desaparecerán, jóvenes sin formación que se enfrentan a un futuro sin opciones, comunidades atrapadas en economías informales, sin posibilidad de reinventarse. En varios países de América Latina, las remesas son una de las principales fuentes de contribución al PIB. Sin embargo, millones de personas en los sectores rurales y de servicios carecen del acceso necesario a la educación y formación para participar plenamente en la economía digital. Sin intervención, la desigualdad se profundizará, empujando a más jóvenes hacia la pobreza, la migración y una mayor inestabilidad social. De ahí que la solución no está en frenar el cambio tecnológico, sino en garantizar que nadie quede atrás. El reto es transformar el acceso al conocimiento en la nueva base del desarrollo económico. Esto implica dos cambios urgentes: modernizar las pequeñas y medianas empresas (pymes) y reformular la educación para priorizar habilidades clave. Las pymes son el motor económico de América Latina, aportan poco más de la mitad de los empleos, pero muchas operan con modelos de negocio que no han evolucionado en décadas. Ante ello, necesitamos apoyarlas en su transición de modelos de servicio tradicionales a servicios basados en el conocimiento y de valor agregado, porque la digitalización no puede seguir siendo un privilegio de las grandes corporaciones. Por ejemplo, iniciativas como las cooperativas de café en Colombia, que han integrado tecnología blockchain en sus cadenas de suministro, demuestran que la innovación tecnológica no está reservada exclusivamente para Silicon Valley. Estos modelos generan empleo basado en el conocimiento y fortalecen las economías locales. No obstante, sin un plan estructurado, la automatización podría eliminar más puestos de los que crea. El segundo punto es más radical: la educación tiene que dejar de preparar a las personas para trabajos que ya no existen. Las empresas no buscan títulos, buscan mentes críticas. En un mundo donde la IA toma decisiones en segundos, la clave para mantenerse relevante es desarrollar, en los jóvenes y en aquellos en riesgo de desplazamiento, habilidades críticas, el pensamiento sistémico, la planificación a largo plazo, la creatividad y la resolución de problemas. Es decir, es necesario y urgente ir más allá de los sistemas educativos actuales, que siguen atrapados en modelos del siglo pasado. El avance del reloj juega en contra de quienes aún no han tenido acceso a estas herramientas. La automatización, la robótica y la IA no van a esperar a que la región se ponga al día. Sin acceso a educación innovadora, la brecha entre quienes dominan la tecnología y quienes quedan relegados por ella solo crecerá aún más. El cambio tecnológico acelerado redistribuye el poder en el mundo laboral. Si no encontramos la manera de evolucionar con éste, la exclusión será aún más profunda. En un continente donde la informalidad y la desigualdad son barreras estructurales, permitir que la brecha se amplíe solo agravará la crisis. Apostar por el conocimiento no es una opción, es la única vía para evitar que millones queden al margen del futuro. Y el tiempo se nos acaba. ____ Nota del editor: Mariana Levet es Directora Ejecutiva de Impulsera. Síguela en LinkedIn. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>
“Narcopolíticos” están en la mira de Donald Trump
Este jueves, Gonzalo Soto y Mariel Ibarra comentan el último objetivo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, los políticos y autoridades mexicanas ligados a cárteles, ya que los señalamientos y sugerencia de investigarlos pondrán más presión al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Además, te platican sobre otros temas importantes: – Exportaciones mexicanas aguantan los aranceles al acero y aluminio – Rancho Teuchitlán también operó como campo para adiestrar, según colectivo – Colectivo halla «sitio de exterminio» en Reynosa, Tamaulipas – Con o sin aranceles, LG incrementa su producción en Reynosa ]]>
La iniciativa privada toma el poder de la industria de chips en Norteamérica
La industria de los semiconductores vive un momento de tensión crucial. Donald Trump tiene la intención de derogar la ley CHIPS que promulgó su antecesor Joe Biden, una decisión que eliminaría los compromisos de subvención por 52,000 millones de dólares a ese sector. Sin embargo, ante la incertidumbre que ha generado el mandatario, la industria tomó el control para no depender de sus acciones. En total, la ley CHIPS supuso 39,000 millones de dólares en subvenciones para incentivar la fabricación de semiconductores y 11,000 millones más para investigación y desarrollo, así como otros 75,000 millones de dólares en préstamos. Alrededor del 85% de los subsidios, repartidos entre 20 compañías, se concretaron antes de que Trump volviera a la Casa Blanca, pero del total de dinero disponible del gobierno solo se han destinado 4,300 millones de dólares, debido a que los recursos están previstos para desembolsarse a medida que las empresas levantan sus instalaciones. En todo el mundo, la construcción de plantas para fabricar chips está ligada al estado. De acuerdo con datos de la Fundación México-Estados Unidos para la Ciencia (Fumec), los gobiernos contribuyen con el 30-40% del costo total de las instalaciones y ahí reside su relevancia para atraer el resto proveniente de la inversión privada. Para el caso de Estados Unidos, la ley CHIPS ya generó compromisos por casi 450,000 millones de dólares por parte de empresas privadas para la construcción de fábricas en el país, sin embargo, la postura de Trump hacia esa estrategia ha sido crítica e incluso la ha calificado de una “cosa horrible, horrible”. Rechazo de Trump moviliza a la iniciativa privada Intel es la empresa más beneficiada por la ley CHIPS, con 7,900 millones de dólares de subvenciones para fábricas comerciales y 3,000 millones de dólares para producción de semiconductores con fines militares. Asimismo, TSMC, Samsung y Micron son otras de compañías que se favorecieron por esta política industrial para fabricar chips de última generación, al igual que otras de componentes más antiguos, como Texas Instruments o GlobalFoundries. Por otra parte, los estados de EU con las mayores inversiones prometidas incluyen Arizona, Ohio, Nueva York y Texas. A pesar de ese panorama, las empresas son conscientes del discurso y decisiones de Trump, es por ello que ya emprendieron acciones para adelantarse a la situación a través de inversiones directas como forma de responder a los aranceles impuestos sobre productos provenientes de China. TSMC es ejemplo de esto. Hace una semana anunció una inversión de 100,000 millones de dólares para la expansión de sus fábricas en territorio estadounidense, el cual ha crecido en términos de demanda, según declaraciones de la propia empresa. Apple también dio a conocer una inversión de 500,000 millones de dólares en los próximos cuatro años, mientras que el magnate emiratí Hussain Sajwani y SoftBank también prometieron importantes inversiones en Estados Unidos. Intel es otro caso de compañía que apuesta por la inyección de capital. Hace unos días reveló que invertirá 20,000 millones de dólares en la construcción de dos nuevas plantas de fabricación de chips en Arizona, lo que reforzará aún más la capacidad de producción nacional. Samsung expresó su intención de invertir 17,000 millones de dólares en una nueva planta de semiconductores en Texas. Muchos líderes dentro de la industria tecnológica respaldan estos planes, incluido el director ejecutivo de Qualcomm, Cristiano Amon, quien tras el anuncio de TSMC dijo que se trataba de una gran noticia. “Muestra que los semiconductores son importantes para la economía. La seguridad económica significa acceso a los semiconductores. Una mayor producción es música para nuestros oídos”, dijo durante una conferencia en el MWC 2025, en Barcelona. Amon también resaltó el hecho de que algunos de los chips de Qualcomm ya se fabrican en las plantas de TSMC en Arizona y que sus inversiones serán diferenciadoras para hacer crecer a Estados Unidos en el sector. “Cuanta más capacidad nos den, más la vamos a utilizar, al igual que la hemos estado utilizando en Taiwan”, afirmó. Aunque Trump ha sido vocal respecto a su desprecio en torno a la ley CHIPS, la realidad es que se trata de una iniciativa difícil de derogar por el respaldo bipartidista que tuvo en la administración Biden. De hecho, Wendell Huang, director financiero de TSMC señaló que es probable que los subsidios de chips de Estados Unidos continúen bajo Trump, a medida que las plantas de fabricación pasen los hitos de construcción y producción. México con un plan para acelerar su industria de chips En medio de este contexto, México busca sus propias medidas de protección y de incentivar su industria de semiconductores dentro del país, a través del llamado Plan México de la presidenta Claudia Sheinbaum. Dicha estrategia de desarrollo de semiconductores tiene prevista la construcción de un centro de diseño que será propiedad 100% pública y abrirá en 2027. Ahí se llevarán a cabo los procesos para definir las funciones de los circuitos, que van desde un dispositivo médico simple hasta un teléfono inteligente de última generación o incluso la computadora de un vehículo. Asimismo, su segunda etapa es la más relevante, pues prevé una planta de fabricación de semiconductores, cuya construcción iniciaría hacia mediados de 2026 a partir de capital público-privado y que iniciaría su producción hacia 2029. En este sentido, Alejandro Luna, director de Infor México, empresa especializada en el sector de desarrollo de software y tecnología, afirma que a pesar del impacto de Trump a la industria de chips, también hay una oportunidad para México. Las razones por las cuales el especialista destaca que México no se verá afectado en este nuevo gobierno son que ocupa uno de los lugares más prometedores en la industria, pues se encuentra entre los 18 países del mundo con vocación para el desarrollo de esta industria, así como la cercanía con Estados Unidos, lo que representa una ventaja competitiva respecto a otras economías del mundo. ]]>
Los drones acercan la guerra a la lógica de un videojuego
En la madrugada del 10 de marzo de 2025, la inteligencia militar ucraniana llevó a cabo ataques con drones contra la región rusa. Esta ofensiva resalta una tendencia inquietante: la creciente similitud entre la guerra real y los videojuegos. Operadores, a miles de kilómetros del frente, manejan drones armados con interfaces que recuerdan a consolas de juego, que transforman el campo de batalla en una imagen donde la distancia física y emocional se difumina. De herramientas de vigilancia a armas letales El uso de drones en el ámbito militar vivió una transformación radical en las últimas dos décadas. Lo que en un inicio fueron herramientas de reconocimiento, hoy son plataformas de combate autónomas y letales, que redefinen las estrategias de guerra a nivel global. Su evolución es acelerada por los avances en inteligencia artificial, guerra electrónica y capacidad de coordinación en enjambres, consolidándolos como una pieza clave en los conflictos modernos. Carlos Barrera, profesor e investigador del Instituto Mexicano de Estudios Estratégicos en Seguridad y Defensa Nacionales (IMEESDN), señala que, aunque los primeros usos militares de drones se remontan a la década de 1980 para misiones de reconocimiento, el punto de inflexión se dio tras los ataques del 11 de septiembre de 2001. “Estados Unidos intensificó entonces su programa de drones armados, especialmente para operaciones contraterroristas”, explicó. En 2002, se autorizó el primer ataque con drones en Afganistán, pero fue entre 2004 y 2008 cuando su uso se sistematizó en países como Pakistán, lo que marcó el inicio de una era donde pasaron de ser observadores a ejecutores. Durante la administración de Barack Obama (2009-2017), los ataques con drones aumentaron significativamente en zonas como Yemen y Somalia, para consolidarse como una herramienta central en la política de seguridad estadounidense. Paralelamente, otras potencias comenzaron a desarrollar sus propios modelos, expandieron el mercado de drones de combate y dieron acceso a esta tecnología a más países. De acuerdo con datos de New America, China y Reino Unido adquirieron esta tecnología entre 2005 y 2009, mientras que Rusia, Turquía e Irán la incorporaron entre 2010 y 2014. En años más recientes, entre 2015 y 2019, países como India, Nigeria y Arabia Saudita integraron drones armados a sus arsenales. La tendencia sigue en crecimiento, con países como Indonesia y Sudáfrica, que obtuvieron sus drones en 2020. Estados Unidos, China y Turquía lideran actualmente la producción de drones avanzados, con modelos como el Bayraktar TB3, el MQ-28 Ghost Bat y el GJ-11, diseñados para operar en entornos sin GPS y con capacidades de inteligencia artificial. Guerra a control remoto y la deshumanización del conflicto La evolución de estas aeronaves no tripuladas no solo cambió la forma en que se combaten las guerras, sino que también plantea desafíos éticos y estratégicos. La posibilidad de dirigir ataques desde una pantalla a kilómetros de distancia del campo de batalla genera debates sobre la deshumanización del combate y la responsabilidad en la toma de decisiones automatizadas. El uso de drones en el campo de batalla transformó la manera en que se experimenta la guerra, no solo para quienes operan estas máquinas, sino también para la percepción del público. En un fenómeno cada vez más evidente, la interfaz de control de los drones militares se asemeja a los mandos de consolas de videojuegos, algo que facilita su uso por operadores jóvenes que desarrollaron habilidades en simuladores de guerra. Esta similitud ha sido aprovechada por ejércitos como el de Estados Unidos y Reino Unido, que desde 2020 intensificaron campañas de reclutamiento dirigidas a gamers, según reportó The Nation en un reportaje. Estas estrategias incluyen la presencia de equipos de e-sports de las fuerzas armadas en plataformas como Twitch, donde militares juegan títulos como Call of Duty y Valorant mientras interactúan con jóvenes espectadores. En estos espacios, los reclutadores aprovechan la conexión generada a través de la cultura del gaming para fomentar el interés en una carrera militar, a través de un discurso cercano y atractivo. De acuerdo con el reporte de The Nation, algunas tácticas incluyen sorteos en los que se invita a adolescentes desde los 12 años a registrarse en formularios que, eventualmente, los contactan con un reclutador, pese a restricciones formales que prohíben contactar menores de 16 años. El impacto de esta táctica va más allá del reclutamiento. En redes sociales como TikTok y YouTube, videos de drones destruyendo vehículos blindados en Ucrania se viralizan con ediciones que los asemejan a clips de videojuegos, con música y efectos visuales que trivializan la brutalidad del conflicto. Esta esterilización del combate ha sido criticada por contribuir a la pérdida de sensibilidad de la audiencia y reducir la percepción del daño real causado por estos ataques. Un estudio de la investigadora Julie Carpenter señala que, si bien los operadores de drones son conscientes de la letalidad de sus acciones, la interfaz digital y la distancia física pueden influir en la forma en que procesan el acto de matar. Para Barrera, el auge de los drones responde a su capacidad de minimizar riesgos para el personal militar y su costo-eficiencia en comparación con aeronaves tripuladas. Además, destaca su flexibilidad operativa, que les permite desde labores de vigilancia hasta ataques letales en entornos de alto riesgo. «El empleo de drones favorece el éxito de operaciones encubiertas, ya que facilitan acciones militares con ‘negación plausible’», explica Barrera. Stuart Russell, un informático especialista en inteligencia artificial y profesor de la Universidad de California Berkeley, así como el Comité Internacional de la Cruz Roja han alertado sobre el riesgo de delegar decisiones letales a máquinas, mientras que la campaña “Stop Killer Robots” busca su prohibición. No obstante, potencias como Estados Unidos, China y Rusia bloquean avances en la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales (CCW) para regular estos sistemas. La operación remota de drones también transforma la experiencia de los combatientes. Estudios como los del coronel T. Mark McCurley en «Hunter Killer», publicado en 2015, documentan la «dualidad cognitiva» que enfrentan los operadores, quienes pueden ejecutar ataques letales y luego regresar a la vida cotidiana sin haber
La nueva batalla industrial de Trump con China es por las tierras raras
Donald Trump tiene el ojo puesto en las tierras raras , minerales estratégicos para la fabricación de tecnología, defensa y autos eléctricos. Su renovado interés no es casualidad: refleja la creciente tensión entre Estados Unidos y China por el control de las cadenas de suministro industriales. Durante su primer mandato, Trump intentó reducir la dependencia estadounidense de estos minerales, más del 60% de los cuales provienen de China. Ahora, en su regreso a la Casa Blanca, su obsesión con las tierras raras se intensifica, impulsada por la urgencia de frenar el dominio asiático en sectores clave. El mensaje quedó claro en su primer discurso ante el Congreso, donde anunció que tomará medidas históricas para ampliar drásticamente la producción de minerales críticos y tierras raras. Su administración coloca estos elementos dentro de los 52 minerales esenciales para el futuro industrial del país y cruciales en sectores como el energético, automotriz, tecnológico y de telecomunicaciones, por sus propiedades catalíticas que permiten procesos más eficientes en baterías recargables y otros componentes. Aliados estratégicos El papel de México Hoy, China domina el mercado. Aunque posee 38% de las reservas globales de tierras raras, su verdadero poder radica en el procesamiento. Según el Colegio de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México, Beijing controla alrededor del 80% de la refinación mundial, lo que deja a Washington en una posición vulnerable. «Hay muy pocos yacimientos económicamente viables en el planeta, además de que estos elementos químicos requieren procesos costosos y complejos para ser separados y utilizados”, explica Armando Alatorre, vicepresidente del Colegio. Trump busca reducir esa dependencia con el apoyo de aliados como Australia y Canadá, pero la competencia con China no será sencilla. En respuesta al interés estadounidense, Beijing restringió la exportación de minerales estratégicos, lo que podría afectar el suministro global. Esta disputa llevó a Washington a explorar nuevas fuentes, incluyendo Groenlandia y Ucrania, para diversificar su acceso a estos recursos. “Con la idea de Estados Unidos de alejarse de la influencia de China, ha buscado asegurar inventarios estratégicos de estos insumos, y es ahí donde Ucrania figura en esta ecuación como una posible fuente de suministro”, señala Juan Francisco Torres Landa, socio de Hogan Lovells. Según un análisis de Mordor Intelligence, de 2024 a 2029 el mercado de tierras raras crecerá a una tasa anual compuesta de 4.9%, impulsado por la demanda de Asia-Pacífico, donde se encuentran los principales jugadores. La disputa ya se perfila como una nueva Guerra Fría, según César Salazar, investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM. “El control de estos minerales es clave para la hegemonía global, sobre todo por el papel central que tienen en la tecnología del futuro”, sostiene. Pero hay un actor que influye en la estrategia de Trump: Elon Musk. El CEO de Tesla no solo necesita tierras raras para fabricar autos eléctricos, sino también para impulsar SpaceX. “No me extraña que Trump tenga en la mira estos minerales, porque Musk está a su lado. Y si hay alguien que está liderando la innovación tecnológica, es él”, agrega Salazar. Estados como Sonora y Chihuahua poseen reservas de tierras raras y pueden entrar en la ecuación geopolítica estadounidense. Aunque su potencial no es tan vasto como el de China o Australia, su cercanía con Estados Unidos convierte a México en una opción atractiva. Sin embargo, la falta de infraestructura y una política minera incierta frenan la oportunidad. “Extraerlas no es suficiente. Si no tienes la capacidad de refinarlas y procesarlas, dependes de quienes sí pueden hacerlo”, advierte Alatorre. A pesar de ello, las compañías estadounidenses muestran interés en evaluar los yacimientos mexicanos. Con la presión de Trump por asegurar suministros fuera de China, hay incentivos para desarrollar esta industria en el país. Sin embargo, cualquier plan requiere cambios en la regulación minera, algo que hasta ahora no ha estado en la agenda del gobierno mexicano. El futuro de la disputa por las tierras raras dependerá de cómo se muevan las piezas en el tablero global. Si Trump avanza en su estrategia, serán posibles nuevas alianzas y medidas proteccionistas que busquen reducir el dominio chino en este mercado. Por ahora, la Casa Blanca mantiene su postura de presionar a Beijing y fortalecer su propio ecosistema de minerales críticos. ]]>
Las exportaciones mexicanas aguantan los aranceles al acero y aluminio de Trump
Los aranceles de 25% al aluminio y acero impuestos por el presidente Donald Trump entraron en vigor el primer minuto del 12 de marzo, con una afectación global que eliminó las excepciones que Estados Unidos concedió a países como México, Canadá, Australia, Argentina, Brasil y Corea del Sur. El golpe para las exportaciones del país parece, por ahora, moderado . Los envíos de estos productos hacia Estados Unidos representan apenas el 2.2% del total de las exportaciones mexicanas, que en 2024 alcanzaron 617,100 millones de dólares . El impacto esperado ¿Qué dicen las industrias? La sospecha del acero chino De acuerdo con datos del Banco de México (Banxico), las exportaciones pertenecientes a las fracciones arancelarias 72, 73 y 76 —que incluyen fundición de hierro, acero, aluminio y sus manufacturas— sumaron 16,078 millones de dólares ese mismo año. De este monto, alrededor de 13,666 millones de dólares, equivalentes a 85% del total, tuvieron como destino Estados Unidos. Aunque el porcentaje parece considerable, su peso relativo en el conjunto de las exportaciones mexicanas sugiere que el impacto no será devastador para la economía del país. A pesar de los intentos del gobierno mexicano para frenar esta medida, la negociación no llegó a buen puerto. Encabezada por el Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, la delegación mexicana sostuvo conversaciones con autoridades comerciales de Estados Unidos por dos días. México decidió adoptar una postura cautelosa y la presidenta Claudia Shienbaum dijo que esperará hasta después del 2 de abril , fecha límite establecida para la imposición generalizada de aranceles de 25%, la cual ya fue aplazada dos veces, antes de decidir si tomará represalias contra estas medidas al acero y aluminio. Brasil, por otra parte, también optó por mantener la calma y buscar una salida negociada. En contraste, Canadá y la Unión Europea reaccionaron de inmediato , con ofensivas comerciales de aranceles en represalia que ascienden a más de 20,000 millones de dólares y 28,000 millones, respectivamente. Instituciones financieras y calificadoras de riesgo coinciden en que el impacto de los aranceles del 25% al acero y aluminio impuestos por Donald Trump será limitado para México. Al tratarse de un arancel global que se aplica sin distinción a todos los países, la competitividad relativa del país frente a otras naciones no se verá comprometida, de acuerdo con el análisis de BBVA. La experiencia pasada refuerza esta previsión. Cuando Trump implementó aranceles similares en junio de 2018, los cuales se mantuvieron vigentes hasta mayo de 2019, las exportaciones mexicanas de estos productos apenas se contrajeron 1%, al pasar de 11,964 millones de dólares en 2018 a 11,447 millones en 2019, según cifras de Banxico. En el caso de Estados Unidos, Standard & Poor’s advierte que el impacto puede ser mayor si más países deciden responder con medidas de represalia. Aunque el aumento de 11,000 millones de dólares en costos de importación parece insignificante en una economía valorada en 29 billones de dólares, la calificadora subraya que los efectos negativos no se limitarían a los precios del acero y aluminio importados. Las industrias nacionales de estos metales podrían beneficiarse a corto plazo, pero el costo real recaerá sobre los usuarios finales: fabricantes de automóviles, maquinaria, latas, envases, electrodomésticos y proyectos de construcción. El anuncio de los aranceles llega en un momento complicado para la industria estadounidense, cuya producción y capacidad se encuentran en niveles bajos. Según datos oficiales, en 2023 la industria siderúrgica operaba a 75.3% de su capacidad, mientras que la industria del aluminio apenas alcanzaba 55%. Desde la Casa Blanca, Trump señala a las excepciones comerciales con México, Canadá, Australia, Argentina, Brasil y Corea del Sur como la causa de la baja producción nacional. Canadá, México y Brasil son los principales proveedores de estos materiales a Estados Unidos, con una participación conjunta que supera el 50% del mercado. La presión no solo proviene del gobierno, sino también de grupos influyentes como el Instituto Americano del Hierro y el Acero (AISI), la Asociación de Fabricantes de Acero (SMA), la Industria de Aceros Especializados de Norteamérica (SSINA), el Instituto Americano de Construcción en Acero (AISC) y la Asociación de Fabricantes de OCTG de los Estados Unidos (USOMA). Estas organizaciones respaldan plenamente la medida proteccionista y exigen su aplicación estricta. Por otra parte, la industria mexicana y la Secretaría de Economía consideran injustificada la imposición de aranceles, con el argumento de que México compra más acero y aluminio a Estados Unidos de lo que le vende. La Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero (Canacero) señala que el balance comercial al cierre de 2024 muestra un superávit de 2.3 millones de toneladas a favor de Estados Unidos. Desde que Trump firmó la orden ejecutiva el pasado 10 de febrero, empresarios mexicanos pidieron al gobierno de Sheinbaum que, si no se llega a un acuerdo, se impongan represalias a productos siderúrgicos estadounidenses. En medio de este conflicto comercial, Estados Unidos ha manifestado su preocupación por la supuesta triangulación de acero chino que ingresa a su territorio a través de México. Desde la administración de Joe Biden, se exigió a México medidas inmediatas y significativas para frenar el aumento de sus exportaciones de acero y aluminio, así como mayor transparencia en sus importaciones provenientes de terceros países. No obstante, la Secretaría de Economía y el sector empresarial mexicano rechazan con firmeza esta acusación. Según datos oficiales, México importa la mayor parte de su acero de Estados Unidos (45%), seguido por China (17.3%) y Alemania (10.3%). Las autoridades aseguran que los números demuestran que México no es la plataforma que China utiliza para acceder al mercado estadounidense. A medida que las tensiones continúan, México se enfrenta a un dilema: mantener la calma y seguir negociando o, finalmente, responder con aranceles que desatarían un conflicto comercial de mayor escala. El gobierno de Estados Unidos libra su batalla comercial sin considerar el costo, mientras Wall Street enfrenta días de alta volatilidad. Las jornadas recientes muestran un panorama complicado: dos días de caídas pronunciadas seguidos de una tímida recuperación gracias a
Starbucks redefine su estrategia global y pone a prueba su crecimiento en México
Starbucks enfrenta un momento de transformación global con la estrategia “Back to Starbucks” , impulsada por Brian Niccol , quien asumió como presidente y director ejecutivo de la corporación en septiembre del año pasado. Su objetivo es recuperar la esencia de la marca, con un enfoque nuevamente en el café y en la experiencia dentro de las tiendas. Sin embargo, este plan de reestructuración trajo consigo despidos masivos, una reducción en la oferta de productos e incertidumbre en los mercados donde la cadena tiene presencia. En México, donde Starbucks es operado por Alsea, la compañía mantiene un crecimiento moderado, aunque enfrenta el reto de implementar la nueva estrategia sin afectar su rentabilidad. La empresa reportó un alza de 5.2% en las ventas de tiendas comparables en el último trimestre del año, una cifra menor a los avances de 17% en 2023 y de 29.8% en 2022. La desaceleración del crecimiento obliga a Starbucks México a encontrar un equilibrio entre la adopción del nuevo modelo de negocio y la estabilidad financiera. “Es un escenario complicado porque la estrategia global busca reforzar la identidad de la marca, pero en México no estamos en la misma crisis de posicionamiento que en Estados Unidos”, explica Jorge Casares, director de Buhox Asesores. “El reto es evitar que los ajustes afecten el ticket promedio y la rentabilidad de las tiendas, sobre todo en un mercado que ha sido históricamente sólido para la marca”. Pese a la desaceleración en el crecimiento, Starbucks México mantiene su plan de expansión con la meta de alcanzar 1,000 unidades para 2026. Actualmente, Alsea opera 892 establecimientos en el país, lo que implica la apertura de 108 nuevas tiendas en los próximos dos años. La inversión prevista para esta expansión es de 4,500 millones de pesos. Mientras la compañía avanza con su estrategia de reestructuración a nivel global, ha tomado decisiones clave, como la eliminación de algunas opciones del menú y el regreso de barras con crema y azúcar en las tiendas. Estos cambios buscan mejorar la experiencia del cliente y reducir la complejidad operativa. “Queremos que nuestros clientes vuelvan a disfrutar de la experiencia Starbucks en nuestras tiendas, en lugar de centrarnos solo en la velocidad del servicio”, afirmó Niccol en un mensaje dirigido a los empleados. Ademas, la empresa contrató a Mike Grams y Meredith Sandland, en los cargos de vicepresidente ejecutivo y directora de tiendas, respectivamente. Ambos tenían trayectoria de décadas en Taco Bell. “Estamos simplificando nuestra estructura, eliminando capas y duplicaciones y creando equipos más pequeños y ágiles. Nuestra intención es operar de manera más eficiente, aumentar la responsabilidad, reducir la complejidad e impulsar una mejor integración”, dijo Niccol en su mensaje. El CEO añadió que si bien la estrategia tiene pocos meses al aire, la respuesta vista hasta ahora «da confianza» para pensar que «el negocio volverá a crecer”. Jorge Casares estima que la implementación de “Back to Starbucks” tomará entre 12 y 18 meses antes de que se puedan evaluar sus efectos en la rentabilidad de las tiendas. “Si los clientes aceptan el regreso a una experiencia más tradicional, podríamos ver un incremento en el tiempo de estancia en tienda y, con ello, un aumento en el ticket promedio”, señala el especialista. Alsea, que opera Starbucks en México y en otros mercados de América Latina y Europa, manifestó su apoyo a la estrategia global de la cadena. La compañía administra 264 Starbucks en Francia, 182 en España, 134 en Argentina, 171 en Chile, 99 en Holanda, 73 en Colombia, 35 en Bélgica, 30 en Portugal, 18 en Uruguay, tres en Paraguay y cinco en Luxemburgo. En México, la marca reforzó su programa de lealtad con promociones como cafés 2×1 y la introducción de bebidas de temporada. También impulsa la venta de merchandising para generar ingresos adicionales. Para este año, Alsea tiene previsto invertir 6,000 millones de pesos en la expansión de sus marcas, con la apertura de entre 180 y 220 nuevas unidades en los mercados donde opera. Aunque el crecimiento de Starbucks en México fue más moderado en los últimos meses, la empresa confía en que la adopción de la estrategia global ayude a fortalecer su posicionamiento a largo plazo. “Si bien hay incertidumbre, la marca aún es fuerte en México”, señala Casares. “Lo importante es que la transición no afecte la percepción de los clientes y que las tiendas mantengan su atractivo como un espacio cómodo y acogedor”. En el corto plazo, Starbucks México deberá equilibrar la reducción de costos operativos con la implementación de la nueva estrategia. La compañía busca mejorar su eficiencia sin comprometer la experiencia del cliente, un desafío clave en un mercado donde la competencia en el segmento premium del café sigue en aumento. “Lo que suceda en los próximos meses será crucial”, advierte Casares. “Si la estrategia logra fortalecer la marca sin afectar la rentabilidad, México puede consolidarse como uno de los mercados clave para Starbucks en el futuro”. ]]>