Venezuela, la geopolítica del crimen organizado

Mucha tinta ha corrido desde la captura de Nicolás Maduro en Venezuela. El narcotráfico y el petróleo son parte del entramado político, militar, legal y narrativo de Washington; pero el trasfondo de la intervención estadounidense es eminentemente geopolítico. Venezuela le ofrecía a Trump la plataforma idónea para poner en práctica su Estrategia de Seguridad Nacional (ESN) publicada en los primeros días de diciembre del 2025 y que incluye una sección referida al Corolario Trump que actualiza la Doctrina Monroe. Reafirmar el nuevo reparto del poder mundial en zonas de influencia entre Estados Unidos, Rusia y China constituye su vector principal. No es casual que de manera paralela se advirtiera que en la Cumbre de Alaska y en las recientes conversaciones diplomáticas destinadas a poner fin a la guerra Rusia-Ucrania -celebradas en Ginebra, Doha, Miami y otras ciudades del mundo- se disputará el futuro de Maduro y el de Venezuela. Inclusive, trascendió en la prensa el doble papel de Marco Rubio como halcón en Venezuela y paloma en Ucrania. Como lo señaló el congresista republicano Carlos Giménez, Venezuela dejará de ser refugio para grupos y naciones extranjeras que operaban bajo el paraguas del chavismo, en alusión a cubanos, chinos, rusos, norcoreanos y miembros de Hezbolá. Ello anticipa el giro estratégico de la política exterior venezolana, ahora bajo la tutela de Washington, a propósito de desarmar la presencia de estos actores que suponen una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos y sobre todo en su patio trasero. Venezuela como plataforma de potencias extranjeras anti-Estados Unidos expone la lucha global y encarnizada entre Washington y sus enemigos. En este contexto, derribar la arquitectura criminal y financiera de los cárteles no responde únicamente a una lógica de combate al delito, sino a la necesidad de impedir que estas redes financien, empoderen y redistribuyan recursos ilícitos hacia países adversarios de Estados Unidos. Estrangular la arteria venezolana se inserta, además, en el objetivo estratégico de propiciar el anhelado cambio político en Cuba. Romper el eje Caracas–La Habana se antoja indispensable dentro del pensamiento de Marco Rubio, el súperministro, Secretario de Estado y Asesor de Seguridad Nacional, hijo de inmigrantes cubanos. El mensaje para América Latina es implacable y contundente: Trump no tolerará injerencia de potencias extracontinentales en el hemisferio. “América para los americanos” deja de ser consigna histórica para transformarse en doctrina operativa. Con ella, se abre una nueva época intervencionista con injerencias militares, gobiernos tutelados y operaciones abiertas y encubiertas con base en la política de los negocios jugosos, diplomacia transaccional y el botín extractivista: la amalgama alineada a los intereses estratégicos de Estados Unidos. Venezuela es un nodo clave del crimen organizado trasnacional, a pesar de su rol marginal en el narcotráfico internacional. Sólo el 8% de la cocaína que se transporta de Sudamérica transita por Venezuela. No obstante, ahí operan los cárteles, las megabandas criminales y los poderosos grupos ligados al Estado y a los militares. Venezuela es cuna de mafias integradas, grupos paramilitares y remanentes de guerrillas -como colectivos del ELN-, sostenidos por una economía paralela basadas en los negocios ilícitos y minería ilegal. Al crimen organizado trasnacional ya no se le puede ver como un asunto meramente delictivo, policial y dentro del plano estricto de la seguridad. Es un tema político y geopolítico de la mayor importancia por su infiltración en las economías legales y la perforación de los sistemas políticos, así como por las alianzas que se tejen con países afines para sellar su propia supervivencia. Romper estos tentáculos es lo que guía la política exterior trumpista, asegurando que la renta petrolera de Venezuela sea funcional a los intereses estratégicos de Washington, redistribuyendonse entre países afines y bajo estrictos criterios de seguridad nacional. Romper el pegamento geopolítico de las redes criminales es el gran objetivo. Bienvenidos a este mundo de poder descarnado, crudo, unilateral con cañones en la mano y bajo la crisis existencial de la ONU y el desvanecimiento de las organizaciones multilaterales. Sin el catálogo de derechos que consagra el Derecho Internacional y consensos mínimos sobre la convivencia entre países nos acercamos al engendro de una nueva conflagración mundial. _____ Nota del editor: Rina Mussali es analista internacional y miembro del Comexi. Síguela en X como @RinaMussali . Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

2026 llega con incertidumbre, ¿hasta qué punto esta variable definirá el desempeño empresarial?

La incertidumbre dejó de ser un episodio aislado en la vida empresarial. Ya no aparece y se va: se queda. Marca el pulso de las decisiones, acorta los márgenes para actuar y obliga a operar sin mapa. En 2026, las empresas que sigan esperando el momento ideal, no estarán siendo prudentes, estarán siendo víctimas de la circunstancia. Asumirlo es la primera ventaja competitiva. Activo invisible que separa a las empresas que avanzan de las que se paralizan El liderazgo que exige 2026 Por ello, el problema no es la incertidumbre en sí, sino cómo la mayoría de las organizaciones intenta neutralizarla. Persiste la idea de que más información equivale a más control. Se multiplican las juntas, la consultoría externa y la proyección de escenarios posibles. El efecto es contrario a lo que se espera: equipos detenidos, esperando señales que nunca llegan. Esto congela al talento, frena la innovación y empuja a las organizaciones a reaccionar tarde y mal. La incertidumbre se vuelve problema cuando el liderazgo la transmite con nerviosismo, cuando cada ajuste detona reestructuras apresuradas y mensajes contradictorios. Las empresas con mejor desempeño no son las que eliminan el ruido, sino las que crean condiciones para que sus equipos piensen y decidan, a pesar de él. Cuando las prioridades son claras y los márgenes de acción están bien definidos, el trabajo avanza, incluso en escenarios inestables. Ese espacio se construye desde liderazgos que comunican con claridad, reconocen los límites de la información y deciden sin esperar certezas absolutas. Atravesar la incertidumbre no requiere inspiración, sino decisiones firmes: La primera es reducir el campo de batalla. Cuando todo parece urgente, nada lo es. Los equipos funcionan mejor cuando saben con precisión qué decisiones no pueden postergarse y cuáles pueden esperar. En escenarios de presión constante, enfocar no es limitar: es liberar capacidad mental y operativa. La segunda es definir márgenes, no instrucciones. La claridad no surge de indicar cada paso, sino de establecer hasta dónde puede decidir cada persona. Cuando los límites son claros, la autonomía se convierte en velocidad. El tercer hack es normalizar el error temprano. Las organizaciones que aprenden rápido permiten equivocarse en pequeño. Castigar el error cuando todo está en movimiento no genera control, genera silencio, miedo y parálisis. El cuarto es simplificar la experiencia para el cliente. Las empresas que presenten procesos complejos, que obliguen a sus clientes a resolver dudas innecesarias, estarán creando barreras para su éxito. Lo que marca la diferencia es la capacidad de ofrecer soluciones claras, rápidas y de alta calidad. Cuando se logra esta simplicidad sin sacrificar el valor, se convierte en una ventaja competitiva que permite avanzar con mayor agilidad. En 2026, las empresas que faciliten la vida a sus clientes estarán mejor posicionadas para crecer y mantenerse relevantes. El año que comienza obliga a redefinir qué significa liderar. Ya no basta con expertise técnico, visión estratégica o capacidad de ejecución. Se requieren líderes capaces de sostener la operación bajo presión, ofrecer anclaje emocional sin prometer estabilidad ficticia y distinguir con claridad entre lo urgente y lo importante. Líderes que entienden que su función ya no es tener todas las respuestas, sino formular preguntas y sostener a la organización cuando una estrategia falla. La incertidumbre marca una frontera que separará a las empresas que transforman su cultura de las que solo reacomodan organigramas; a las que desarrollan capacidades reales de las que acumulan herramientas que ya no resuelven nada. ¿Por qué esto es importante? Porque la incertidumbre dejó de ser una excepción y se convirtió en la forma cotidiana de operar. Las empresas que no aprendan a decidir, comunicar y ejecutar bajo estas condiciones perderán velocidad, talento y capacidad de adaptación. Las que sí lo hagan construirán una ventaja difícil de copiar: equipos que piensan, son resilientes y aprenden sin necesitar certezas absolutas. El momento perfecto no existe. Lo que sí existe es la diferencia entre las organizaciones que se paralizan esperando y las que usan la incertidumbre como palanca para crecer. En 2026, esa diferencia no será discursiva, será competitiva. ____ Nota del editor: Saskia de Winter es socia fundadora y Directora General de Saskia de Winter Training. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

La salud mental laboral dejó de ser tendencia, ahora exige consistencia

Hablar de bienestar emocional en las organizaciones ya no es disruptivo. Es cómodo. Aparece en reportes anuales, presentaciones al consejo y discursos de liderazgo. El problema no es que no se hable del tema, sino que, en muchas empresas, se habla de él sin estar dispuestas a asumir su costo real. Durante años, la salud mental fue tratada como un beneficio accesorio. Hoy, al menos en el discurso, se reconoce como un factor estratégico. Sin embargo, basta observar la operación cotidiana para encontrar en algunas empresas la contradicción: organizaciones que promueven el bienestar mientras mantienen cargas de trabajo insostenibles, liderazgos que premian la disponibilidad permanente y culturas donde pedir apoyo sigue interpretándose como debilidad. Si bien es un tema que creció orgánicamente a lo largo del siglo XXI, la atención al bienestar emocional de las personas alcanzó dos momentos importantes en México. El primero desde el punto de vista regulatorio, cuando se aprobó la NOM-035 en 2018, que establece los elementos para identificar, analizar y prevenir los factores de riesgo psicosocial en el trabajo. El segundo llegó en 2020, cuando el aislamiento por la pandemia nos cambió a todos el centro de atención, para preocuparnos sobre el ánimo de cada persona en el equipo. Las empresas que aprovecharon estas señales para trabajar realmente en la salud mental de sus colaboradores han aprendido que cuidar el estado emocional de las personas es un componente estratégico para conseguir una organización resiliente. Y estoy convencida, que esta visión debe ser parte de nuestra oferta humana y salario emocional como empleador. Hoy, hablar de salud mental en el trabajo es hablar directamente de impulsar la productividad, compromiso y retención de talento. Los datos externos confirman la urgencia de este enfoque. Según Wellhub, el 55% de los empleados en México y el 47% a nivel global consideran que el estrés laboral es la principal causa de problemas de salud mental. Adicionalmente, la Guía de Bienestar Integral 2025 de Edenred México identificó que solo tres de cada 10 colaboradores perciben un bienestar emocional adecuado Integrar la salud mental a la estrategia de talento no significa sumar beneficios, sino revisar decisiones estructurales: cómo se definen los objetivos, cómo se lideran los equipos y qué comportamientos se premian. Implica aceptar que el bienestar emocional no siempre es compatible con metas agresivas mal diseñadas y que, en algunos casos, exige renunciar a resultados de corto plazo para sostener la organización en el largo plazo. Por ello, tenemos el gran reto de seguir diseñando entornos que promuevan el equilibrio, la escucha y la empatía, reconociendo que detrás de cada resultado hay personas con historias, retos y aspiraciones. La diversidad del equipo, la apertura a todo tipo de talento y la flexibilidad en los esquemas de trabajo son también formas de impulsar esta cultura. Cada colaborador contribuye a esta evolución personal y emocional, haciéndola un elemento dinámico que nos involucra a todos. Complementando la creación de entornos emocionalmente favorables, las empresas han encontrado en las herramientas tecnológicas aliadas valiosas, pues permiten ofrecer acompañamiento psicológico profesional y confidencial. Más allá de su función terapéutica, su uso envía un mensaje claro: que en la organización todas las personas importan. El verdadero reto no es pasar de la intención a la acción, sino de la acción simbólica a la transformación cultural. Las organizaciones que han avanzado en este camino han entendido que el bienestar emocional no compite con la productividad; compite con la improvisación, el desgaste crónico y la rotación silenciosa. Un colaborador emocionalmente sostenido no solo permanece más tiempo, también piensa mejor, decide mejor y se compromete de forma más genuina. Hoy la gestión de la salud mental se ha consolidado como parte de la columna vertebral de la resiliencia corporativa. Dejar de verla como un gasto o un beneficio marginal ha demostrado ser, sin lugar a duda, la inversión más productiva. Esta es la única vía para construir equipos sólidos, capaces de navegar la incertidumbre y alcanzar resultados sostenibles, demostrando que el cuidado de las personas es el catalizador de la excelencia operativa y un verdadero diferenciador competitivo. Este enfoque ético y empático es lo que moldea una oferta humana auténtica y duradera. Es la prueba de que el éxito financiero y el bienestar colectivo no son metas opuestas, sino dos caras de la misma moneda. Y ahí es donde se define qué organizaciones están construyendo futuro, y cuáles solo están administrando el desgaste. _____ Nota del editor: Edith González Villarreal es directora de Talento y Cultura en Grupo Financiero Base. Síguela en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

La próxima gran batalla del sistema financiero mexicano se libra en las pymes

Las pequeñas y medianas empresas (pymes) son el motor de la economía mexicana: representan el 68% del empleo formal y cerca del 52% del Producto Interno Bruto (PIB), pero aún hoy reciben menos del 5% del crédito total del sistema financiero, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía. Esta brecha refleja una oportunidad desaprovechada y muestra cómo el sistema bancario puede desempeñar un papel en favor del crecimiento y la productividad del país. Un segmento desatendido, pero leal La competencia y el modelo híbrido El banco como socio de negocio En la más reciente Encuesta de Banca PyME en América Latina, realizada en cinco países de la región —México, Chile, Colombia, Perú y Argentina— más de 1,000 dueños y directivos compartieron su visión sobre el acceso al crédito, digitalización y el papel que esperan de su banco principal. Los resultados revelan tanto desafíos estructurales como señales claras de hacia dónde se dirigen las mejores oportunidades. Aunque el crédito a pymes ha crecido, sigue muy por debajo de su potencial. Las principales barreras que mencionan los empresarios son procesos lentos, requisitos excesivos y falta de transparencia. Muchos relatan que “las condiciones no son el problema, sino la complejidad para conseguir el crédito”. Más de 90% de las pequeñas y medianas empresas mexicanas usan su banco personal como su banco principal empresarial, lo que refleja una gran oportunidad para que las instituciones formalicen esas relaciones personales y las conviertan en vínculos de negocio de largo plazo. Los bancos que ya apostaron por este segmento han comprobado su atractivo. En los principales grupos financieros latinoamericanos, la banca pyme representa hasta 35% de las utilidades del negocio total. El estudio muestra que la lealtad de estas empresas es altísima, ya que sólo 18% considera cambiar de banco principal en el próximo año. Sin embargo, esa lealtad se gana, no se hereda. Los bancos que logran asegurar la “primacía” del cliente (ser su banco principal desde el inicio) generan entre 3 y 4 veces más valor a lo largo del ciclo de vida de la relación. Por ejemplo, algunos bancos en México han mostrado resultados sobresalientes al combinar cuentas, pagos, nómina y seguros bajo una sola propuesta. Estos han logrado aplicar con éxito estrategias como el onboarding integral y paquetes de productos. Mientras los bancos tradicionales conservan la mayor parte del crédito empresarial, las fintech y plataformas digitales están capturando terreno en el frente de los pagos, terminales punto de venta y tarjetas corporativas. En México, proveedores no tradicionales como Clip se han consolidado como los proveedores preferidos para gran cantidad de pymes gracias a su rapidez, facilidad de uso e integración digital. Estas soluciones están redefiniendo el campo de batalla. El banco que controle los flujos de pago y de caja tendrá la relación más relevante con la empresa. En otras palabras, la principalidad del futuro se gana en las transacciones del día a día, no sólo en el crédito. A pesar del avance digital, las pymes mexicanas aún valoran el contacto humano. Prefieren visitar sucursales por hábito y confianza, no por falta de capacidad digital. Los modelos híbridos —que combinan atención personalizada con herramientas digitales eficientes— muestran los niveles más altos de satisfacción. Al mismo tiempo, los canales móviles y en línea comienzan a destacar por su simplicidad y disponibilidad, y las interacciones potenciadas por herramientas de inteligencia artificial conversacional, como chatbots y asistentes virtuales, empiezan a cerrar la brecha entre eficiencia y cercanía. Uno de cada tres empresarios afirma que querría recibir servicios no financieros de su banco, como facturación electrónica, marketing, logística o asesoría, y la mitad estaría dispuesta a pagar por ellos. Sin embargo, pocos bancos han logrado ofrecerlos de forma escalable. Los jugadores que logren posicionarse como “socios de negocio” y no sólo como financiadores podrán duplicar sus ingresos por comisiones y reforzar la principalidad. En Brasil, este espacio ya está siendo ocupado por empresas tecnológicas y fintechs que ofrecen servicios integrales de gestión empresarial; México está apenas comenzando ese camino. Apostar por la banca pyme es una necesidad estratégica. Las instituciones que modernicen sus procesos, simplifiquen la experiencia y construyan ecosistemas más amplios, además de impulsar a millones de pequeñas empresas mexicanas, fortalecerán su propia posición como motores del crecimiento sostenible nacional. ____ Nota del editor: Jorge Gárate es Socio Líder en Latinoamérica de Banca PyME; Paula Castilho es Socia Líder en Latinoamérica de Banca Corporativa y PyME. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente a los autores. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión ]]>

Gruma, Bimbo y Coca-Cola FEMSA: el futuro de las empresas mexicanas en Venezuela tras la era de Maduro

Venezuela entra en una nueva fase política que podría impactar a las empresas mexicanas de gran consumo que operan en el país. Grupo Bimbo y Coca-Cola FEMSA (KOF) se mantienen sin reportar resultados financieros o inversiones relevantes, como parte de un esquema de exposición mínima, mientras que otras compañías, como Gruma , cerraron su operativa. Las empresas mexicanas han resistido varias crisis en Venezuela, desde devaluaciones, controles cambiarios e inflaciones exorbitantes, hasta el proceso de expropiaciones que el gobierno de Hugo Chávez intensificó en la década de los 2000. Ese entorno llevó a que algunas compañías salieran del país, mientras que otras optaron por mantener operaciones bajo un fuerte control gubernamental. Con la intervención de Estados Unidos que, a decir del presidente Donald Trump, implicaría la administración del país, el posible regreso de multinacionales y empresas extranjeras a Venezuela se ha colocado nuevamente sobre la mesa, sobre todo por el papel que ahora se espera que tengan las compañías petroleras. Las que se quedaron: Bimbo y Coca-Cola FEMSA La que salió de Venezuela: Gruma Sin embargo, el retorno de las corporaciones extranjeras no solo estaría condicionado a la salida de Nicolás Maduro, sino a la implementación de ajustes que otorguen certidumbre jurídica, minimicen el riesgo para los inversionistas y consoliden el Estado de Derecho, un proceso que podría tomar años. Carlos Hermosillo, analista bursátil independiente, comenta que las empresas se tomarán su tiempo para analizar si extienden operaciones o regresan —o no— a Venezuela. “La experiencia allá no ha sido particularmente buena”, dice. “Es muy pronto para pensar que vamos a ver algo en este frente y, en todo caso, es de esperarse que sean procesos de varios años en lo que se estabiliza políticamente el país”, añade. Grupo Bimbo y Coca-Cola FEMSA (KOF) han resistido los embates de las políticas venezolanas. Ambas compañías lograron sortear la ola de expropiaciones; sin embargo, enfrentan la estandarización de precios y costos, el alza en las materias primas, la hiperinflación y la devaluación del bolívar. Grupo Bimbo inició operaciones en Venezuela en 1993, mercado en el que comercializa marcas como Marinela, Bimbo, Artesano y Holsum. A lo largo de las décadas, los retos en el país han estado relacionados con las devaluaciones de los años noventa, pero la crisis se endureció a partir de 2016, con la intensificación de las políticas de nacionalización. La empresa se vio presionada por la escasez de harina de trigo, el vertiginoso incremento en los precios de insumos como la manteca y el azúcar, la restricción de divisas para pagar importaciones y las inspecciones periódicas a sus plantas por parte de funcionarios del gobierno para controlar los niveles de producción y los precios de venta al público. Bimbo opera en Venezuela a través de la firma OLA, encargada de procesar y distribuir sus productos. Esta filial integra sus operaciones en la región de Latinoamérica, que generó ventas por 10,707 millones de pesos en el tercer trimestre de 2025, un avance de 4.9%, según los últimos datos disponibles. En tanto, Coca-Cola FEMSA opera en Venezuela a través de una inversión en Coca-Cola FEMSA de Venezuela. Desde el 31 de diciembre de 2017, el país se reporta como una inversión en acciones, es decir, como una operación no consolidada. Humberto Calzada, economista en jefe para Rankia Latam, comenta que la incertidumbre respecto a Venezuela se mantiene entre los inversionistas, ante las expectativas sobre cómo podría darse una transición política. “Los inversionistas están esperando ver cómo se da la transición gubernamental en Venezuela. Si hay un cambio en el que la oposición comience a tomar fuerza o el régimen actual muestre apertura con un ajuste en su política económica, podríamos ver, poco a poco, el regreso de inversionistas extranjeros”, señala. El especialista reitera que, para incentivar la inversión empresarial, primero debe garantizarse el Estado de Derecho, además de que no se descarta la posibilidad de una nueva crisis política. “Eso no se va a dar rápido. Creo que será un proceso paulatino, pero los inversionistas están a la espera de cambios estructurales que den mayor certidumbre, lo que podría ser positivo desde el punto de vista de los mercados globales”, añade. Gruma, productora y distribuidora de harina de maíz y tortillas, recibió el primer golpe en 2010, cuando Hugo Chávez decretó la expropiación de Molinos Nacionales (Monaca), su principal filial en Venezuela, así como de Derivados de Maíz Seleccionado (Demaseca). La empresa dejó de consolidar las operaciones de sus plantas en Venezuela en sus informes financieros en 2013, luego de que el gobierno tomara el control de sus activos. Para entonces, el entorno económico ya era complejo: altos niveles de inflación, devaluación del bolívar y un persistente desabasto de alimentos, lo que llevó al régimen a reforzar los controles sobre la producción. Con el endurecimiento de las políticas nacionalistas y la erosión de la economía local, en diciembre de 2015 Gruma canceló su inversión en Venezuela, lo que derivó en un cargo de 4,362 millones de pesos en sus resultados del cuarto trimestre de ese año. “Dada la fuerte depreciación del bolívar y la situación macroeconómica de Venezuela, Gruma ha decidido dar de baja el valor en libros de las inversiones netas indirectas en Monaca y Demaseca, así como las cuentas por cobrar que ciertas subsidiarias de Gruma tienen con Monaca”, señaló la empresa en su estado financiero del último trimestre de 2015. Gruma llevó el caso a arbitraje internacional y, en 2017, el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones del Banco Mundial determinó que Venezuela debía pagar 484 millones de dólares a la empresa mexicana por daños y perjuicios. “Es posible que las empresas que fueron expropiadas analicen las vías para recuperar activos, bajo el supuesto de que no recibieron un pago justo. Especular cuánto podrían recuperar y si eso se traduciría efectivamente en una ganancia es muy aventurado, pero las áreas jurídicas están obligadas a estudiar esa posibilidad, ya sea para dar por perdido el proceso o para eventualmente evaluar un regreso a Venezuela”, concluye

México adelanta su emisión de deuda sostenible en euros para 2026

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público concluyó la colocación de bonos soberanos vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible ( ODS ) por un monto de 4,750 millones de euros . Un bono a cinco años, con una tasa cupón de 3.875%, por un monto de 2,000 millones de euros. Un bono a 10 años, con una tasa cupón de 4.875%, por un monto de 1,750 millones de euros. Un bono a 14 años, con una tasa cupón de 5.375%, por un monto de 1,000 millones de euros. De acuerdo con la dependencia, la emisión se estructuró de la siguiente manera: “Con esta operación se adelanta una parte importante del programa de financiamiento externo contemplado para 2026, permitiendo una gestión más flexible para el resto del año”, destacó la SHCP en un comunicado. Destacó que a la fecha, el gobierno federal ha desarrollado cuatro curvas de referencia sostenibles en euros, dólares, pesos y yenes, a través de 56 bonos etiquetados por un monto acumulado de 32,450 millones de dólares, lo que posiciona a México como uno de los principales emisores de bonos ODS en América Latina. “La emisión se realizó bajo la reciente actualización del Marco de Referencia Soberano de Financiamiento Sostenible, la cual amplía las categorías de Gastos Sostenibles Elegibles y refuerza los criterios de elegibilidad y trazabilidad. Este marco se alinea con el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 y consolida las mejores prácticas en materia de transparencia, medición de impacto y rendición de cuentas”, informó la SHCP a cargo de Édgar Amador Zamora. La demanda de esta colocación alcanzó 13,500 millones de euros, equivalente a 2.84 veces el monto emitido, y se recibieron órdenes de más de 180 inversionistas internacionales, detalló Hacienda. ]]>

Saldo sin usar y hasta perder tu línea: las consecuencias de no registrar tu número a tiempo

Ya comenzó el plazo para que todas las personas vinculen sus números telefónicos a su nombre, como parte de una nueva regulación para conformar un registro nacional de telefonía. Tanto mexicanos como extranjeros con un número en México deben completar este trámite; de no hacerlo, podrían enfrentar restricciones o interrupciones en sus servicios. Fechas clave para vincular tu número ¿Qué pasará con las líneas no vinculadas? Líneas en pospago [Esto] equivale a dejar el celular en un cajón sin usarlo, pero el plan seguirá cobrándose al usuario. Líneas en prepago ¿Puedo salvar mi línea después de la fecha límite? Si recargo mi línea prepago sin vincular, ¿puedo usar mi saldo? De acuerdo con la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), y los Lineamientos para la Identificación de Líneas Telefónicas Móviles, todos los usuarios de un número deberán vincularlos a su nombre tomando en cuenta las siguientes fechas: 9 de enero de 2026: Inicia registro para todos los usuarios de las telefónicas. 7 de febrero de 2026: Plazo máximo para que los proveedores de telefonía habiliten la Plataforma de Consulta, para que los usuarios puedan conocer qué líneas están vinculadas a su CURP o RFC. A partir de este día, los usuarios podrán desvincular aquellos números que no reconozcan. 30 de junio de 2026 – Límite para que los usuarios registren sus números a su nombre. 1 de julio de 2026 – Los proveedores de telefonía deberán deshabilitar el servicio de toda línea que no se encuentre vinculada a un titular identificado. Las líneas telefónicas que no sean identificadas hasta el 30 de junio reducirán sus capacidades, ya que no tendrá acceso a servicios de voz, SMS o datos de forma regular. Lo único que podrán hacer es recibir mensajes de emergencia a través del protocolo de alerta común, y realizar llamadas a los números de emergencia y de atención ciudadana, así como al sistema de atención de su proveedor de telefonía. Sin embargo, la situación varía entre el tipo de plan al que esté suscrito el usuario. La CRT explicó a Expansión que en el caso de las líneas en la modalidad pospago, las obligaciones del contrato serán vigentes hasta su término, aunque el número sea suspendido. Es decir, aunque el usuario no pueda mandar mensajes o realizar llamadas, seguirá pagando el plan de servicio que contrató hasta que termine su contrato. En caso de los números que estén en prepago, dependerá del “ciclo de vida de la línea”. Si no se vincula y deja de cargarle saldo, aproximadamente en 90 días, se pierde el número y lo recupera el operador. Sí. Las reglas establecidas por la CRT establecen que la suspensión no es necesariamente definitiva de inmediato, ya que las líneas podrán ser habilitadas nuevamente por sus titulares durante su ciclo de vida, siempre y cuando cumplan con los requisitos de identificación y vinculación. Una ventaja de las personas que tienen una línea en plan pospago es que si al momento de contratarla ya dieron su información personal, por lo que no es necesario realizar el trámite de vinculación. Esa situación fue confirmada por AT&T a Expansión durante una consulta de información, y Movistar lo explica en su apartado informativo. En el caso de Telcel sí se debe realizar el trámite, según su información oficial. Algunos proveedores como AT&T y Movistar informaron que es posible realizar recargas a un número no vinculado, pero no se podrá utilizar el saldo, ni los beneficios o promociones si el número no está vinculado. ]]>

Paramount demanda a Warner para frenar la compra de Netflix y convencer a accionistas

El conflicto por el futuro de Warner Bros. Discovery (WBD) escaló a un nuevo nivel. El conglomerado de medios Paramount Skydance presentó una demanda en Estados Unidos para obligar a la compañía a revelar información que, a su juicio, es clave para que los accionistas puedan evaluar correctamente una oferta de compra alternativa a la que ya fue aceptada por su consejo de administración, presentada por Netflix . La acción legal, interpuesta ante el Tribunal de Equidad del estado de Delaware —una corte especializada en disputas corporativas—, ocurre a pocos días de que WBD convoque a sus accionistas para votar la propuesta de adquisición de Netflix. Aunque la fecha de esa asamblea aún no ha sido definida, el proceso ya abrió un frente judicial y corporativo de alto impacto en la industria del entretenimiento. Una disputa que lleva meses La tensión entre ambas partes no es nueva. A finales de octubre, Warner Bros. Discovery informó que estaba abierta a recibir ofertas de compra, lo que despertó el interés de distintos actores del sector. Paramount Skydance fue el primer grupo en manifestar formalmente su intención de adquirir a WBD, aunque lo hizo inicialmente de forma privada. A principios de diciembre, el directorio de WBD optó por aceptar una propuesta del gigante del streaming Netflix. Semanas después, el 7 de enero, rechazó de manera formal una oferta hostil de Paramount Skydance, lo que llevó al conglomerado encabezado por David Ellison a trasladar el debate directamente a los accionistas y, posteriormente, a los tribunales. Más allá de la disputa corporativa, en esta batalla están en juego estudios históricos y marcas emblemáticas como HBO y Warner Bros., así como franquicias multimillonarias que incluyen Harry Potter, el universo DC, Friends, Game of Thrones, The Sopranos y otras propiedades clave del catálogo de WBD. Netflix y Paramount, dos ofertas El fondo del conflicto está en la naturaleza de las propuestas. Paramount Skydance plantea adquirir la totalidad de Warner Bros. Discovery, incluyendo sus estudios, plataformas y canales de televisión. En contraste, la oferta de Netflix se limita a una parte de los activos: Streaming & Studios, dejando fuera los canales tradicionales como CNN y Discovery. Estos activos excluidos serían escindidos y cotizados de forma independiente bajo el nombre de Global Networks, una operación que ha generado dudas entre inversionistas por la valuación real de esa nueva empresa. En términos financieros, Paramount Skydance valora a WBD en 108,000 millones de dólares, deuda incluida, mientras que Netflix asigna un valor de 82,700 millones de dólares al grupo, excluyendo Global Networks. Para Paramount, esa diferencia es sustancial y, sobre todo, no está siendo explicada con claridad a los accionistas. La demanda: exigir información clave En un comunicado difundido este lunes, Paramount Skydance acusó al consejo de WBD de no proporcionar la información mínima necesaria para que los accionistas comparen ambas ofertas. En particular, cuestiona la falta de detalles sobre cómo se valora Global Networks y cómo se ajusta el precio de la operación con Netflix por la deuda que se transferiría entre unidades. “Estamos comprometidos a llevar nuestra oferta pública de adquisición hasta el final”, afirmó David Ellison, director ejecutivo de Paramount Skydance, en una carta dirigida directamente a los accionistas de WBD . En ese mismo documento, Ellison sostiene que la propuesta de Paramount —30 dólares por acción, en efectivo y totalmente financiada— es superior a la de Netflix, que combina efectivo, acciones del propio Netflix y la futura participación en Global Networks, cuya valuación, según Paramount, podría ser nula. Paramount Skydance también señaló que, en los documentos oficiales presentados por WBD ante las autoridades bursátiles, no se explica cómo se calcularon los valores de la operación con Netflix ni bajo qué criterios se ajustó el “riesgo” de la oferta de 30 dólares por acción. Presión directa al consejo y a los accionistas Además de la demanda, Paramount Skydance anunció una estrategia más amplia para influir en la decisión final. El grupo planea nominar candidatos propios al consejo de administración de WBD en la asamblea anual de 2026, con el objetivo de que esos directores impulsen una negociación formal con Paramount. También adelantó que propondrá cambios a los estatutos de WBD para obligar a que cualquier separación de Global Networks sea sometida a la aprobación directa de los accionistas. Y si WBD convoca a una asamblea extraordinaria para votar el acuerdo con Netflix antes de la anual, Paramount aseguró que solicitará el voto en contra de esa transacción. “Estas acciones, junto con nuestra oferta pública, garantizan que ustedes tengan la última palabra sobre qué propuesta es mejor”, sostiene Ellison en su carta. Un pulso clave para Hollywood El caso se ha convertido en uno de los enfrentamientos corporativos más relevantes del sector mediático en años recientes. No solo está en juego el control de uno de los mayores conglomerados de cine y televisión del mundo, sino también el rumbo del negocio en plena transformación del consumo audiovisual. Mientras Netflix apuesta por reforzar su dominio en el streaming, Paramount Skydance defiende un modelo de integración total que combine estudios, televisión y plataformas digitales. La decisión final recaerá en los accionistas de Warner Bros. Discovery, pero antes, el litigio en Delaware podría obligar al consejo a transparentar cifras que hoy están en el centro de la disputa. Por ahora, la batalla sigue abierta y promete marcar un antes y un después en la reconfiguración de Hollywood. ]]>

Vulneración de Telcel evidencia las fallas regulatorias del padrón de telefonía

El Padrón de Telefonía ha generado más dudas que certezas. La implementación apresurada de las plataformas para vincular la identidad de los usuarios a un número telefónico generó una crisis de seguridad sin precedentes: Telcel presentó una vulnerabilidad crítica que permitió la filtración de datos personales de millones de personas durante las primeras 24 horas del registro obligatorio. Los operadores solo contaron con 30 días hábiles para implementar los sistemas que permitirán dar de alta la identidad de los consumidores a su número telefónico, pero el tiempo resultó insuficiente. Aunque la industria expuso esta limitación ante la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), la autoridad optó por no conceder una prórroga. ¿Qué hacer si tu información fue expuesta? La situación ha derivado en la filtración masiva de información de usuarios Telcel, dejando al descubierto identidades, CURP, RFC, así como correos electrónicos en el portal oficial de la empresa para el registro vía remota. La subsidiaria de América Móvil es el jugador con la cartera de clientes más grande del país al contabilizar 84.3 millones, de ahí la relevancia del evento. “Al ingresar cualquier número telefónico de Telcel en el formulario, el sistema interno devuelve, sin necesidad de contraseñas ni códigos de verificación, un paquete de información completo del titular de la línea”, aseguró el periodista Ignacio Gómez Villaseñor en su cuenta oficial de X quien descubrió la falla. Telcel aseguró a Expansión que el evento no se trató de una vulneración masiva de datos, sino a una saturación por el registro de líneas telefónicas que hasta este lunes ya superan las 300, 000. La CRT, por su parte, se limitó a atribuir los problemas al alto flujo de usuarios, sin anunciar investigaciones oficiales. Pero la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno abrió 20 carpetas de investigación por las vulneraciones reportadas, según detalla un documento de prensa. ¿Por qué surgieron las vulneraciones? Víctor Ruiz, CEO de la empresa de ciberseguridad Silikn, explicó que la plataforma de registro de Telcel presentó una vulnerabilidad por una configuración inadecuada, lo que permitió que, al ingresar cualquier número telefónico y revisar la consola del sitio web, fuera posible visualizar los datos personales de usuarios que ya habían completado el registro. La falla, al mantenerse activa durante varias horas antes de ser corregida, es posible que terceros pudieran analizar la estructura del código de la página para replicar posteriormente la extracción de datos mientras el sistema permaneció vulnerable. “Quizá no había tantos registros en ese momento (de la vulneración) como sí en las bases de datos que se han filtrado de otras empresas y operadores telefónicos, pero sí es grave la situación porque el gobierno está delegando en estas empresas telefónicas la seguridad y el resguardo de sus datos y como en esta ocasión si se llegan a ver muy vulnerados, el gobierno prácticamente se deslindará de cualquier afectación”, lamentó el especialista. El año pasado, a nivel global el 63% de las compañías de telecomunicaciones lidiaron con al menos un ciberataque, según reveló el estudio de Nokia Threat Intelligence Report 2025. En la actualidad, las empresas se resisten a informar ciberataques por temor a problemas de reputación. Bajo ese contexto, solo Brasil y Chile cuentan con una regulación que exige a los operadores de telecomunicaciones a informar vulneraciones de sus sistemas, mientras que las demás naciones de Latinoamérica, como en México, no existe una legislación que obligue a las compañías a transparentar este tipo de ataques. Para el especialista la vulneración de Telcel también puso en evidencia la premura para la implementación del padrón de telefonía, pero también una regulación mal implementada. Aunque la medida busca atacar al crimen organizado y combatir las extorsiones, los grupos dedicados a este tipo de ilícitos ya no utilizan líneas telefónicas habituales para delinquir, sino que se comunican a través de mensajería cifrada como Telegram, Signal, Sessions, pero muchas veces a partir de números SIM virtuales que posteriormente son desechadas. “No creemos que ningún líder del crimen organizado o alguna célula del cibercrimen vaya a registrar su el teléfono con su propio nombre sino que van a buscar la manera de seguir vulnerando a la gente, es por eso que considero que la regulación no está contemplando cómo ha evolucionado el delito y las innovaciones que ha tenido”, aseguró el CEO de Silikn. Ante las fallas detectadas en las plataformas de registro, el especialista recomendó a los usuarios esperar a que los sistemas estén plenamente habilitados antes de realizar el trámite, al recordar que el plazo legal para completar el registro vence hasta el próximo 30 de junio. Además, dijo que conforme avance la implementación, los consumidores también pueden exigir a las empresas mayores garantías sobre la protección de sus datos personales, en un contexto donde la seguridad de la información aún genera dudas. “Si los operadores no asumen una responsabilidad clara ni ofrecen certidumbre sobre el resguardo de la información, los usuarios podrían optar incluso por cancelar sus líneas, lo que tendría un impacto directo en las compañías con mayor participación de mercado. El registro aunque trata de una exigencia legal, las empresas aún no garantizan plenamente la protección de los datos personales, lo que abre la puerta a que competidores con mejores estándares de seguridad capten a los usuarios inconformes”, aseguró el especialista. El padrón de telefonía se perfila como una política pública que, lejos de generar confianza, ha puesto en evidencia las debilidades técnicas, regulatorias y de supervisión en el resguardo de datos personales. Mientras las autoridades mantienen la obligatoriedad del registro y los operadores afinan plataformas bajo presión, los usuarios quedan atrapados entre una exigencia legal y la incertidumbre sobre la seguridad de su información, en un entorno donde las fallas ya demostraron que los riesgos no son hipotéticos, sino reales. ]]>

Inversiones de IA se mueven hacia energía, infraestructura y seguridad

La primera ola del auge de la inteligencia artificial ( IA ) ha estado dominada por los grandes desarrolladores de modelos y plataformas tecnológicas, pero esa no necesariamente será la zona donde se concentre la siguiente generación de valor. Análisis de Actinver, Vanguard y BlackRock coinciden en que el crecimiento de la IA enfrenta cuellos de botella físicos, operativos y de adopción, lo que abre oportunidades de inversión en sectores que permiten que la tecnología escale y se vuelva rentable. Energía e infraestructura eléctrica Minería y minerales críticos Infraestructura física y logística Ciberseguridad y software aplicado Hardware e infraestructura digital En revoluciones tecnológicas previas, los pioneros suelen absorber la mayor parte del gasto inicial en capital, mientras que el valor económico termina migrando hacia proveedores de infraestructura y empresas que integran la tecnología para elevar productividad, una dinámica que podría repetirse con la IA, explicó Vanguard en sus perspectivas para 2026: AI exuberance: Economic upside, stock market downside. Más allá de la tecnología y los adelantos en creación de modelos de lenguaje, el problema actual de la Inteligencia Artificial estriba en la infraestructura física, lo cual tiene que ver con su disponibilidad, obsolescencia y la capacidad de energía, explicaron expertos de Actinver durante una conferencia. Los problemas se concentran en particular en «la disponibilidad de electricidad, redes y soluciones de enfriamiento para centros de datos. Sin una expansión paralela de la infraestructura energética, el crecimiento de la IA podría enfrentar restricciones. “La conversación sobre IA suele centrarse en tecnología, pero el problema real hoy está en electricidad, redes y capacidad de enfriamiento para centros de datos”, señaló Enrique Covarrubias, economista en jefe de Actinver, durante la presentación de sus proyecciones para este año. BlackRock también advierte que la energía es el cuello de botella más vinculante del auge de la IA. La gestora estima que la demanda eléctrica de los centros de datos crecerá de forma estructural en los próximos años, lo que abre oportunidades en generación, transmisión e infraestructura energética, incluidos mercados emergentes. En este renglón, destacan las apuestas de inversión en empresas líderes como Vistra, nrg, EATON, General Electric Vernova, entre otras. Según análisis de McKinsey & Co, los centros de datos requerirán inversiones de hasta 7 billones de dólares de aquí a 2030, y de esta cantidad, más de 1 billón será inversión en carga de trabajo para IA (energía). En este contexto, la minería aparece como un habilitador indirecto del ciclo de la IA. BlackRock destaca que minerales como cobre y litio son indispensables para redes eléctricas, almacenamiento de energía y centros de datos, lo que posiciona a empresas de América Latina como proveedoras estratégicas de insumos clave para la nueva economía digital. Vanguard complementa esta visión al señalar que, conforme las tecnologías maduran y se masifican, los retornos de largo plazo suelen emerger en sectores que suministran insumos esenciales a la innovación, más que en quienes desarrollan los productos finales. Más allá de la energía, la infraestructura física —data centers, redes, transporte y logística— se perfila como uno de los grandes receptores de capital. Actinver identifica este segmento como parte de un ciclo de inversión sostenido, necesario para desplegar y operar la IA a gran escala. «Estamos frente a un ciclo prolongado de inversión en infraestructura, necesario para desplegar la IA a gran escala (…) La infraestructura —energía, centros de datos, redes— es donde se está desplazando buena parte del Capex estructural», explicó Enrique López, Quant Equity Research de Actinver. BlackRock añade que la infraestructura es un activo clave y subvaluado en este entorno. Transporte, energía, redes digitales y activos logísticos son indispensables para sostener cadenas de suministro más resilientes y la expansión de centros de datos, lo que refuerza su atractivo como clase de activo. Otro de los sectores que emergen como ganadores estructurales es la ciberseguridad. Actinver subraya que el uso intensivo de datos, la automatización y la sofisticación de los ataques convierten la protección digital en infraestructura crítica, más que en un gasto discrecional. En este rubro, menciona a Fortinet, especializada en seguridad de redes y centros de datos. En software empresarial, la monetización de la IA dependerá de su adopción en procesos reales. Actinver destaca a ServiceNow, Accenture y Adobe, compañías que integran IA para automatizar operaciones, reducir costos y elevar productividad, aun sin desarrollar modelos base. Aunque los semiconductores ya han capturado gran parte del entusiasmo del mercado, Actinver aclara que la oportunidad va más allá del chip. Servidores, almacenamiento y sistemas de enfriamiento se benefician de un ciclo prolongado de gasto en capital asociado a la expansión de la IA. En ese segmento, Nvidia sigue siendo un proveedor central de cómputo para entrenamiento y despliegue de modelos. BlackRock coincide en que el verdadero límite no es la disponibilidad de chips, sino la infraestructura física que los soporta: tierra, energía, agua y redes, lo que refuerza el atractivo de invertir en infraestructura digital y activos reales ligados a centros de datos. En este sentido, los expertos siguen de cerca a jugadores como TSMC, Western Digital, ASML y Micron. Éstos se beneficiarán de gastos recurrentes de parte de hiperescaladores como Microsoft, Google, Oracle, entre otros. Enrique López, estratega de mercados de Actinver, explicó que la inteligencia artificial acelera los ciclos de obsolescencia tecnológica, especialmente en centros de datos y hardware. Señaló que, a diferencia de infraestructuras tradicionales, la velocidad con la que evolucionan chips, servidores, capacidad de cómputo y eficiencia energética obliga a las empresas a reinvertir constantemente para no quedar fuera del mercado. “La IA introduce un ciclo de obsolescencia mucho más rápido, lo que implica que la inversión en infraestructura no es un gasto puntual, sino recurrente.” En otro renglón, los gestores también esperan que empresas como Apple logren la comercialización masiva y monetización de las funciones destinadas al consumidor final. ]]>